Novela omar

232 views

Published on

Published in: Career
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
232
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
3
Actions
Shares
0
Downloads
1
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Novela omar

  1. 1. Sinopsis: Era un joven de 16 años, no muy alto ni muy fuerte. Se llamaba Maximiliano peer sus amigos le decían Max. Max no era un chavo muy popular pero los pocos altos que tenía decían que era una persona muy buena onda , empático, y cariñoso. También era muy inteligente aunque no sacaba las mejores calificaciones. A diferencia de otros, Max no soñaba con ser un futbolista profesional ni un empresario millonario. El sueño de Max era tener un trabajo estable, una esposa y 2 hijos. La manera de pensar de Max no era conformista sino realista, el lo que quería era salir adelante en la vida pero sin el estrés de tener mucho dinero.
  2. 2. Capítulo 1 Una Nueva Vida Max había vivido en Muchos lugares diferentes, a causa de esto, las amistades que tenía no duraban mucho. Pero un día su madre, Catalina, decidió que ya era hora de que se fueran a vivir a un lugar donde se quedarían durante muchos años para lograr un desarrollo de vida fijo. Catalina era una mujer muy joven de unos 36 años. Estaba divorciada y vivía sola con su hijo Max. Ya decididos Max y su madre se irían a vivir a Canadá. Llegando allá tendrían que buscar un colegio en donde Max podría continuar sus estudios de la preparatoria. Por suerte Catalina tenía unos cuantos familiares viviendo en Canadá así que Catalina agarró un teléfono y les llamó. Después de varias horas de estar en el teléfono platicando sobre cuales colegios eran los mejores, Catalina estaba lista para escoger un colegio para su hijo. Después de platicarlo un rato con Max, Catalina inscribió a su hijo en el nuevo colegio. Ya que todo estaba listo para su llagada a Canadá era hora de irse. Max y Catalina empacaron lo que cabía en sus maletas y lo demás lo vendieron para poder pagar su boleto de avión para ir a Canadá. -Suponiendo que ya estoy inscrito en el nuevo colegio, ¿Cómo se supone que me pondré al corriente? Ya van a la mitad de año.- max solo lo decía porque estaba asustado. Estaba llegando a su nueva casa. -Muy pronto te acostumbraras y pedirás todos los apuntes de año.- contesto Catalina. El nuevo cuarto de Max era más grande de lo habitual, hasta tenia baño y un armario con vestidor. Arreglar y adornar el cuarto as u estilo sería difícil, prácticamente era todo blanco y no llevaba muchas cosas en sus maletas para llenarlo. -Mamá, iré a dar una vuelta para conocer el lugar.- Max grito desde la puerta de la entrada, tomó sus llaves y salió. El realmente no tenía un rumbo que seguir. Canadá era un lugar muy distinto al lugar donde vivía.
  3. 3. Max llego a un parque que estaba muy cerca de su nueva casa, no era como los parques que el conocía, era más grande, tenía un lago enorme, arboles por doquier, juegos para niños, bancas para descansar. Si, definitivamente nada igual a lo que él conocía. Max se sentó en una de las bancas con mesa que había entre algunos árboles, se puso sus audífonos, se recostó y dejo de pensar, estuvo así por un rato hasta que alguien llego a tocar su hombro. -Disculpa, podrías levantarte. Creo que mi cuaderno estaba ahí.- Max sin palabras miro a la muchacha. Era alta, con un cabello intensamente negro, facciones muy delgadas y labios rojos. Era muy guapa. -Sí, claro.- se levantó y efectivamente el cuaderno estaba ahí. -Muchas gracias.- dijo la muchacha esperando a escuchar el nombre del chico. -Mucho gusto, soy Maximiliano pero puedes decirme Max.- le tendió la mano y ella a tomó. -El gusto es mío, soy Susan.- Max no olvidaría ese nombre.- ¿eres nuevo por aquí? Nunca te había visto, yo siempre vengo a este parque. -Si, acabo de llegar hace rato, mi madre y yo nos cambiamos de ciudad. -Bueno, pues este es un lugar increíble así que te agradara.- le dijo con una sonrisa coqueta. -Comienza a agradarme. Max regreso a su casa después de hablar por un rato con Susan. Le gustaba mucho, y después de hablar con ella le gusto más. Era muy amable, sensible, espontanea. Era perfecta. Cuando por fin llego, su mamá lo llamo para que la ayudara a limpiar los closets que esaban llenos de polvo. -Mamá, como puedes llamar la atención de una chica.- la pregunta tomó de sorpresa a Catalina.
  4. 4. -Bueno, depende de cómo sea la chica. ¿Por qué?¿Te guata alguien? -Sí, la conocí hace un rato, ella es muy linda, muy carismática y muy agradable.- Max hasta se emocionaba con solo recordarlo. -¿Y tienes su número?.- Pero que tonto era, olvido pedirle su número, ella solo dijo que luego se verían en el parque. -Buena suerte en tu primer día.- dijo catalina desde la puerta mientras Max caminaba por la calle. Llego a la parada del autobús y solo espero unos minutos a que llegara. Había de todo en el autobús, desde los simios que hacen fiesta en la parte de atrás, hasta los nerds inútiles inadaptados de adelante. Max no se sentía en ninguna de las dos etiquetas así que solo se sentó en medio, gracias al cielo le toco estar solo. -¡Hey, tu! .- se escuchó desde la parte de atrás. Max no hizo caso.- Te estoy hablando, inútil.- ahora la voz se escuchaba más cerca.- ¿Cuál es tu problema, chico. Solo queremos conocerte aquí atrás.- dijo ahora un chico enorme que se sentó al lado de Max. -Me gusta más estar aquí.- dijo Max sin siquiera mirar al sujeto. -No te hagas del rogar, amigo. Ven un rato.- Cualquiera hubiera pensado que lo decía por ser amable o por querer conocerlo de verdad, pero Max ya los conocía, sabía bien lo que sucedería si les daba la oportunidad y no dejaría que eso ocurriera e esta nueva escuela. -No, gracias. – dijo muy digno y sacó un libro para leer. El chico haciendo sonidos extraños por no haber conseguido lo que quería se levantó y se fue de nuevo a los asientos de atrás con todos los demás gorilas. Max se sentía un estúpido por ser el primero en llegar al salón de clases, todos estaban afuera hablando con sus amigos mientras que Max se encontraba ahí solo. Decidió tomarse el lujo de
  5. 5. tomar cualquier asiento por ser el primero, tomó uno de los lugares que se encuentran atrás sin ánimos de que los profesores lo miraran siquiera. Después de unos cuantos minutos, los demás alumnos comenzaron a entrar y todos lo miraban como si fuera un bicho raro. Desgraciadamente, por la puerta entro ese chico del autobús, ahora que lo miraba bien, no era gran cosa, era algo alto de cabello castaño, muy delgado, no sabía porque para las personas en este lugar era la gran cosa. Entró una chica, una chica que el ya conocía, se sentía muy emocionado hasta que Susan se sentó al lado del gorila. Después de una vergonzosa presentación frente al salón de clases por culpa del maldito profesor de Historia Max estuvo esperando a que sonara la campana para correr a hablarle a Susan. En lo que eso pasaba, tomó un lápiz y una hoja y comenzó a hacer dibujos estúpidos. Sonó la campana y Susan salió corriendo, Max apenas reacciono y salió corriendo detrás de ella. -¡Oye, espera¡ .-grito Max y Susan volteo enseguida. Al verlo le dedico una enorme sonrisa y corrió a donde estaba el. -¿Qué haces aquí? Que sorpresa.- dijo muy feliz, eso era bueno. -Bueno, pues me inscribí a esta escuela, pensaba que me quedaría sin alguien con quien hablar pero gracias a dios estas tú aquí.- Susan se sonrojo por lo que dijo y le sonrió -Me alegro pero, ¿Podríamos dejar la plática para otro momento, me dirigía al baño para no llegar tarde a la segunda clase.- Max apenado le dijo que si y la chica salió corriendo desapareciendo por los pasillos de la escuela. Por fin el receso, es ahora cuando Max disfrutaba pero eso era antes, cuando tenia a sus amigos en la otra escuela, ahora está prácticamente solo.
  6. 6. -¡Oye, siéntate con nosotros! .- se escuchó desde una de las mesas de la cafetería, era un grupo de chicos que se veían muy normales, no eran unos inadaptados pero tampoco eran unos descerebrados, perfecto. Decidió tomarles la palabra y fue a sentarse con ellos. -Claro.- dijo Max. -Así que eres nuevo y aun sigues vivió. Después de ver a Alex Johnson, creí que tendrías a la escuela contra ti. -¿Te refieres al gorila insoportable? Bueno, solo lo ignoré, no tuve que hacer mucho. ¿Por qué no estaría vivo? -Te metes con Alex, te metes con la escuela entera, es como el líder, su padre es dueño de la escuela.- los chicos lo decían muy asustados, aun cuando lo que decían eran estupideces. -¿Qué acaso esta escuela es como las películas para adolescentes? Son puro drama, me dan flojera.- los chicos comenzaron a reír y Max pensó que hacer amigos no sería tan difícil después de todo. Por la puerta de la cafetería entró Susan, se veía hermosa y radiante pero entró como si no lo supiera, fue a sentarse en la mesa donde estaban todos los simios incluido el tal Alex, se sentó a un lado de él y lo tomó de la mano “Esto se pone peor” -Oigan, ¿Susan y Alex son algo? .- preguntó Max un tanto preocupado. -Bromeas, tienen 3 meses juntos, el chico está loco por ella aunque ella no parece muy entusiasmada.- dijo el chico que tenía cara de ser el líder de este grupito. -¿Porque lo dices? -Pues el chico siempre le da regalos y hace lo que ella quiere pero parece que a ella le vale. No, no podía ser, ella no podía ser ese tipo de chica, el la conoció, ella fue muy diferente a como la describen estos chicos. Ahora todo estaba mal. La única chica que le ha interesado bien, ahora resulta que tiene novio. La mala suerte esta de su lado.
  7. 7. Esperando a que la última clase terminara para ir a buscar a Susan fue eterno, la clase de biología no era lo suyo, bueno, en realidad ninguna de las materias a no ser que educación física contara como una. Por fin dieron el timbre y salió corriendo, como no sabía en qué clase estaba ella, decidió esperarla en la puerta principal. Mares de personas pasaban por ahí pero ni rastro de ella, hasta paso el gorila de su “Novio” con todo el equipo de futbol a su alrededor. Caminó de regreso a recorrer los pasillos en busca de ella pero nada, no la encontró. Salió a las canchas de la escuela esperando que estuviera ahí, y gracias a dios, así fue. Tenía puesto un lindo traje de porrista y ella y otras 20 chicas estaban bailando y haciendo piruetas al ritmo de la música, se movía muy bien. Desde la pirámide que estaba haciendo, ella era la voladora, pudo ver a Max y lo saludo muy contenta. Max se sintió en las nubes, esta chica que es tan importante en esta escuela, era más que linda y amable con Max. Max estuvo mirándola desde las gradas durante 15 minutos más hasta que la capitana, una chica alta, pelirroja y de labios muy gruesos, les dijo que se tomaran un descanso. Enseguida la chica se acercó a Max. -¿Qué haces aquí? Las clases terminaron hace tiempo -Bueno, no tengo mucho que hacer en mi casa así que decidí venir un rato. Por cierto, bailas muy bien.- la chica se sonrojó. -Gracias. Bueno, ¿Qué te parece si vamos por unos licuados que están por aquí cerca. Pero primero tengo que terminar de practicar.- Max le dijo que si y estuvo mirando a Susan por un largo rato. En realidad no le costó mucho trabajo, le gustaba mirarla. Max recordó lo que vio durante el receso y se puso a pensar, ¿De verdad serán novios? Bueno, él sabía que se habían tomado de la mano y eso pero, qué tal si solo fue de cariño, que tal si solo son amigos. Si, era muy poco probable pero de todas formas se sentía menos miserable cuando lo pensaba así. Por fin termino el entrenamiento de Susan y los dos se fueron al lugar donde vendían los licuados, Susan pidió uno de fresas mientras que Max pidió uno de plátano con moras. Fueron a una de las mesas que habia en la parte de afuera y se sentaron.
  8. 8. -Dime, ¿Para qué practicas? ¿Habrá algo interesante en estos días? .- comenzó a hablar Max tratando de sacar un tema a flote y no dejar el silencio incómodo. -Si, hay unas competencias de animadoras y este año tocara en nuestra ciudad así que estamos preparándonos para hacerlo lo mejor posible.- parecía entusiasmada hablando del tema. -¿Tienes mucho tiempo siendo porrista? -No tanto, tengo solo dos años, hay algunas que lo hacen desde pequeñas, como nuestra capitana, ella está en las animadoras desde que puede caminar. -Entonces ella es la que mejor baila.- que pregunta tan estúpida. -Pues claro, por algo es nuestra capitana, tonto.- comenzó a reír. Los temas se fueron desviando desde las aburridas clases de la escuela hasta las fiestas más esperadas del año. No había silencios incomodos ni temas que no le parecieran interesantes, hasta que se le ocurrió hablar sobre Alex. -Oye, ¿Es verdad que tu novio es el tal Alex? .- la sonrisa que llevaba Susan desde hace tiempo se desvaneció al escuchar el nombre de Alex -Sí, ya tenemos un tiempo saliendo.- desvío la mirada a su licuado ya casi a la mitad.- ¿Y tu?¿Tienes novia? .- parecía muy interesada. -No, tenía algunas chicas que me querían pero nunca me hice novio de ninguna.- Max espero captar la atención de Susan con este último comentario y parecía que si funcionaba. -Oye, ya es muy tarde y tengo que irme pero, antes quería invitarte a una fiesta.- Dijo mientras se levantaba de la mesa.- Hay una fiesta en casa de uno de los mejores amigos de Alex, se pondrá muy divertida, es a las 9:00 p.m, habrá muy buena música y…- antes de que pudiera continuar, Max le contesto. -Por supuesto que iré, no me lo perdería por nada, siempre y cuando tu estés ahí.- Susan puso una cara nerviosa y asintió. -Claro, te espero ahí.- escribió en una servilleta la dirección y su número de teléfono. A Max nunca le ha importado lo que se pone, no se preocupa mucho por lucir ropa de marca o cosas muy caras aunque si le gustaba verse limpio y presentable. Estuvo buscando entre todos su closet algo para ponerse, algo con lo que llamara la atención de todos esos chicos raros.
  9. 9. Encontró una camiseta azul, unos pantalones obscuros, zapatos cafés y un suéter gris. Sin duda parecía todo un niño de papi igual que todos ellos. Ya eran las 7:30, aún tenía una hora y media sin nada que hacer, le mandó un mensaje a Susan para que le diera la dirección y 5 minutos después contesto. Max de verdad estaba enamorado de Susan, el problema era su novio, lo odio desde un principio y ahora tenía mas razones para hacerlo, pero no importaba nada, el iba a enamorar a Susan y hacerle ver que Alex no le convenía. Llego no muy temprano a la fiesta para no parecer muy apresurado, era en una casa bastante grande en un barrio de personas bastante ricas, no era extraño, la mayoría de los chicos de la escuela son niños ricos mimados. Camino entre la multitud buscando a Susan, busco por toda la planta baja de la casa y después se fue al patio de atrás y la pudo encontrar al lado de la alberca, estaba sola en un camastro mientras todos bailaban y se divertían. Por alguna razón no se veía feliz, parecía enojada pero también triste. -Hola, ¿Por qué no bailas con todos los demás? .-llego muy directo. -Tuve una pelea con el estúpido de Alex.- Max se puso blanco, ¿Sera que el está aquí? -¿Por qué? ¿Qué sucedió? .- se sentó al lado de Susan -Le dije que viniera a la fiesta, que casi nuca salimos juntos y sería lindo que de vez en cuando nos dedicáramos tiempo para los dos, pero el idiota comenzó a discutir diciendo que tenía cosas más importantes que hacer que cumplir mis caprichos.- comenzó a subir el volumen de voz y la plática se puso intensa.- Sabes, yo nuca le pido nada, siempre me dice que nunca tiene tiempo para mi, que tiene que entrenar y hacer un millón de cosas y yo respeto eso, pero que demonios le cuesta ponerme atención, parece que solo me quiere de su trofeo. -Sabes no es por ser grosero pero, preferiría no hablar de eso.- confesó muy apenado, ahora si no sabía que hacer -Tienes razón, lo siento.- Susan comenzó a reírse de si misma por lo lejos que había llegado.- tenía que decírselo a alguien y como tu habías llegado… yo…. Lo siento.- finalizo con eso. -No importa, mejor vamos a disfrutar de la fiesta, dijiste que sería divertida.- Susan recobro la compostura y de nuevo fue la chica feliz que Max había conocido.
  10. 10. Entraron de nuevo a la casa y absolutamente todos tenían un vaso en la mano y definitivamente eso no era refresco. Susan lo tomó de la mano y comenzó a guiarlo por entre la multitud para llegar a la cocina, Max sintió arder su cara, definitivamente se había puesto peor que un jitomate, ahora el solo esperaba que no le sudaran las manos de los nervios. Al llegar a la cocina Susan le dijo que quería presentarle a unas amigas suyas. Cuando las encontró comenzó a saludarlas de beso muy emocionada, casi no alcanzaba a escuchar ya que la música estaba a todo volumen. -Max, ellas son Lexi y Mariand, son amigas mías desde el kínder.- grito en su oído para que pudiera escuchar. Eran unas chicas típicas de estos lugares, eran rubias, no muy altas y de ojos azules, parecían muñecas de porcelana. -Es un gusto.- grito Max para ambas y las dos dijeron “Igualmente” Susan comenzó a hacernos señas para que saliéramos con ella de nuevo al jardín de atrás y los tres la seguimos. -Dios, tienen que bajarle de volumen a la música, nos dejaran sordos a todos.- comenzó a quejarse Lexi. -Bueno, después de todo es una fiesta.- comento Max. -No es solo una fiesta, no sabes lo geniales que son las fiestas que da Daniel. Cuando hace una fiesta es porque tiene algo increíble preparado.- dijo Mariand con mucho entusiasmo, como si ya hubiera asistido a un sinfín de fiestas de este tipo. -Llegue hace dos días, creo que no tengo ni siquiera el gusto de conocer al tipo.- Las tres chicas comenzaron a reír. -Puede que dentro de un rato, Daniel tome su micrófono y nos diga que tiene planeado..- por como lo dijo Lexi, parecía algo enamorada de el chico. -Oigan, no es por nada pero creo que me estoy ganando el odio de los hombres de la escuela.- Max comento a las chicas viendo como todos los hombres que pasaban frente a ellos lo veían con algo de envidia. -Siéntete alagado, tienen envidia de que tu estés con as tres chicas más lindas de la escuela y ellos están solos.- Dijo con mucha presunción Mariand.
  11. 11. -Si, seguramente es por eso.- admitió Max y miro a Susan. -Vamos a bailar, la música esta excelente.- comenzó a suplicar Susan tomando la mano de Max. -Pero no se hacerlo, o bueno, me veo ridículo bailando, será mejor que te ahorre la humillación de estar conmigo en la pista.-las chicas comenzaron a reír. -No te preocupes, nadie se fijara en ti, todos están muy ocupados con su propio baile.- dijo Lexi y las tres chicas jalaron del brazo a Max y corrieron adentro para bailar. Para Max era increíble recibir tanta atención por parte de las chicas, recién las conocía y parecía que ya hasta se tenían confianza. Diez canciones después decidieron ir por algo de tomar pero en el camino se toparon con un tipo, comenzó a saludar a las chicas de abrazo y beso hasta que se topo con Max. -¿Y tu quien eres? .- pregunto serio. -Soy Max, soy amigo de estas tres señoritas.- señalo a Susan, Lexi y Marian y las tres se comenzaron a reír nerviosamente. -No te preocupes Daniel, yo lo invite.- dijo muy despreocupada Susan y tomó del brazo a Daniel. -O bueno, en ese caso, cualquier amigo de Susan es amigo mío.- la cara de Daniel cambio y nos dejó en paz. Llegaron a la cocina y tomaron solo refresco con algo de hielo. -Oigan, estoy cansada de esperar a que Daniel nos de el gran evento de la fiesta. ¿Qué tal si nos vamos a otro lado? .- sugirió Susan. -¿Pero a donde? Ya es muy tarde, no es muy seguro salir a esta hora.- protesto Max. -Por favor, vámonos. Si quieren podemos ir a… -A casa, ya estoy cansada. Mejor ya larguémonos y salgamos mañana por la tarde.- dijo Mariand con cara de pocos amigos. -Yo estoy de acuerdo, ya estoy cansado y es muy aburrida la fiesta de su amigo.- confeso Max.
  12. 12. Todos decidimos que irnos seria lo mejor, Lexi y Mariandse fueron en su auto y solo quedaron Susan y Max. -Te vere mañana.- dijo Susan y e dio un beso en la mejilla a Max. Se puso muy nervioso, eso no lo esperaba. -¿Te iras caminando? .- dijo preocupado. -Si, mi casa esta a solo unas cuadras, no me queda muy lejos.- -Esta bien, nos vemos.- se despidió y a vio caminar . ¿Como lo lograría? Como lograría tener el amor de Susan, como lograr que ella dejara por completo a Alex, por lo que el sabia era un maldito cretino que no la merecía, la t6rataba mal, no la respetaba, solo la tenia a su lado por que era guapa pero, ella estaba enamorada, ¿Qué podía hacer si ella era la que estaba enamorada? El solo podía tratarla bien pero no sabia si eso era suficiente. En toda su escuela a el nunca le gusto nadie n particular, Susan era la primera chica que lo tenia vuelto loco, ¿como lo lograba? El no creia que una mujer podría causar algo así en el. El era el hombre más cursi del mundo pero ahora era una exageración, a ese punto había llegado, ahora e iba a hacer lo que fuera por llegar al corazón de Susan, aun si tenia que enfrentar al inútil de Alex. Primera hora en la mañana y ni rastro de Susan, solo encontró a Lexi y a Mariand, las saludo y después corrió a su primera clase, como siempre fue la peor aburrición y lo peor es que Susan no se encontraba en su lugar y no tenia en que distrerse. Pasarn las clases y todo indicaba que Susan no vendría, salio al receso y ahora se sento con mariand y lexi, el único hombre que se sentaba con mujeres, ahora si que ela escuela lo odiaría pero aun asi no le importo

×