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10. La Alegría de Acompañar. P. Ricardo Giraldo - junio 25 de 2014

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10. La Alegría de Acompañar. P. Ricardo Giraldo - junio 25 de 2014

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Escuela Virtual liderada por la Secretaría Nacional de Jóvenes de la Renovación Carismática Católica de Colombia. En esta sesión encontrarás el tema: "La Alegría de Acompañar", a partir de la Evangelli Gaudium, impartido por el sacerdote Ricardo Giraldo, Siervo del Espíritu Santo. Únete a este proceso de evangelización. Más información en: https://www.facebook.com/RCCColombia?ref=hl

Escuela Virtual liderada por la Secretaría Nacional de Jóvenes de la Renovación Carismática Católica de Colombia. En esta sesión encontrarás el tema: "La Alegría de Acompañar", a partir de la Evangelli Gaudium, impartido por el sacerdote Ricardo Giraldo, Siervo del Espíritu Santo. Únete a este proceso de evangelización. Más información en: https://www.facebook.com/RCCColombia?ref=hl

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10. La Alegría de Acompañar. P. Ricardo Giraldo - junio 25 de 2014

  1. 1. Desde la “Evangelii Gaudium” (169 - 173)
  2. 2. He 9, 26 – 27; 11, 21 – 26 Bernabé y Pablo 1. Lectura inicial: José el levita, por sobrenombre Bernabé, “Hijo de Consolación” (Hechos 4, 36). Donde es mencionado en la Biblia, siempre se relaciona su actividad con el ánimo o consolación. (cfr. Hechos 11,23; 14,22; 15,31)
  3. 3. Preguntémonos… ¿En qué nos parecemos a Bernabé? - ¿Te sientes satisfecho con ser el segundo, cuando otra persona ocupa el primer lugar? ó - ¿Sientes amargura en el alma cuando ves que alguien es promovido y piensa que estás mejor calificado, o que lo mereces más que el otro? - ¿Siente que te pasaron por alto y que te tratan mal?
  4. 4. Apacienta mis ovejas 15 Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. Una Tarea de Amor: Jn. 21,15 - 17 v. 16 Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. v. 17 Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.
  5. 5. El proceso de formación de los discípulos (DA 278) El Encuentro con Jesucristo y la conversión. El Señor quien llama: “Sígueme” (Mc 1, 14; Mt 9, 9). Se ha de descubrir el sentido más hondo de la búsqueda, y se ha de propiciar el encuentro con Cristo que da origen a la iniciación cristiana El Discipulado: la persona madura constantemente en el conocimiento, amor y seguimiento de Jesús maestro, profundiza en el misterio de su persona, de su ejemplo y de su doctrina. La Comunión: como los primeros cristianos, que se reunían en comunidad, el discípulo participa en la vida de la Iglesia y en el encuentro con los hermanos, viviendo el amor de Cristo en la vida fraterna solidaria. También es acompañado y estimulado por la comunidad y sus pastores para madurar en la vida del Espíritu.
  6. 6. El acompañamiento, una necesidad Se ha sembrado, se ha abonado. Han surgido los retoños, hay que cuidar el terreno y prepararlo para que produzca frutos. Después de un retiro o seminario, debemos cuidar que quienes lo vivieron desarrollen la Vida Nueva que han iniciado. Debemos velar que quien ha vivido el Seminario cuente con el "pastoreo o discipulado”. ¿Cuál es su objeto? La esencia del pastoreo es el servir a nuestros hermanos, acompañándolos en su caminar en la fe y ayudar a que esa fe crezca.
  7. 7. Una necesidad 1. Acompañamiento. Es importantísimo que el "recién renacido" sea confiado a alguien con experiencia que le acompañe; que pueda responder a sus inquietudes que se le presenten, le guíe en sus primeros pasos de oración y de meditación de la Palabra; le apoye y anime en la debilidad, y le corrija en las limitaciones que tenga. Así podremos asegurar un desarrollo integral de la vida cristiana.
  8. 8. Una necesidad 2. Inserción Eclesial. Se buscará se integren a un Grupo de Oración donde reciban apoyo en su crecimiento espiritual y se les ayude a fortificarse en la fe, se les enseñe a orar y a desarrollar los carismas que el Espíritu Santo le ha dado, se sientan rodeados de un ambiente en el cual su vida cristiana pueda desarrollarse sanamente. Igualmente se les propondrá algún modo de compromiso o servicio que les motive el gusto por el trabajo apostólico, y los prepare para ello, llevándolos de ser evangelizados a evangelizadores.
  9. 9. Una necesidad 3. Cursos de Crecimiento. Será conveniente ofrecer otros momentos de reunión, o “cursos de crecimiento", para darles enseñanzas para que profundicen en la Verdad y que faciliten su crecimiento en la Vida espiritual, siguiendo el mandato de Jesús de enseñarles a los “bautizados" a "guardar todo lo que Yo os he mandado" (cfr. Mt 28, 20) 4. Evaluación. Periódicamente hay que revisar la marcha para corregir las deficiencias y asegurarles un mejor caminar y progreso integral. .
  10. 10. Pastorear. El pastor Hebreo ra>ah: “pastar, pacer; pastorear, apacentar”. (Cfr. Gn 29, 7 ; José: Gn 37, 2 . David: 2 Sam 5.2 ; Pr 10, 21). En la Biblia, esta palabra se menciona unas 170 veces, 62 de ellas en el A.T. Pastor ((heb: ro>eh; gr: poimen) (Lc 2, 8- 20) (62 veces en el Antiguo Testamento) Juan presenta a Jesús como “buen pastor”, o como “modelo de pastor” (Juan 10, 11-18). El pastor se define porque da su vida en función de las ovejas. Los pastores deben velar por la Iglesia (Ef 4, 11); ir en busca de la oveja perdida (Mt 18, 12 - 14) y proteger el rebaño de los lobos (He 20, 28-31).
  11. 11. Pastor, pastorear en la Sagrada Escritura “Trata a un varón piadoso, de quien conoces que sigue los caminos del Señor, cuyo corazón es semejante al tuyo y te compadecerá si te ve caído. Y permanece firme en lo que resuelvas, porque ninguno será para ti más fiel que él. El alma de este hombre piadoso ve mejor las cosas que siete centinelas en lo alto de una atalaya. Y en todas ellas ora por ti al Altísimo, para que te dirija por la senda de la verdad”. (Ecl 37, 15 -19). “Mas valen dos que uno solo, porque mejor logran el fruto de su trabajo. Si uno cae el otro le levanta; pero ¡ay del que está solo, que, si cae, no tiene quien le levante!” (Ecl 4, 9-10). “Sigue el consejo de los prudentes y no desprecies ningún buen consejo”. (Tob 4, 18)
  12. 12. Pastor, pastorear en la Sagrada Escritura Me hago endeble con los endebles para ganar a los endebles; me hago todo para todos para salvarlos a todos. (1 Co 9, 22). ¿Quién desfallece que yo no desfallezca? ¿Quién se escandaliza que yo no me abrase? (2 Co 11, 29). Tened los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús. (Fil 2, 5). Ver también 1 Pe 5, 1 - 4
  13. 13. Preguntémonos ¿Cómo son mis actitudes de pastor respecto a todas aquellas personas que, de una u otra manera, dependen de mis cuidados? ¿Conozco a Jesús? ¿Es Él el que me da la vida? ¿Lo siento como mi “buen pastor”?
  14. 14. ¿Cómo ayudar a otro a crecer? Los discípulos misioneros acompañan a los discípulos misioneros. (EG 173) La Iglesia tendrá que iniciar a sus hermanos en este «arte del acompañamiento», para que todos aprendan siempre a quitarse las sandalias ante la tierra sagrada del otro (cf. Ex 3,5). (EG 169) Enseñanzas del Papa (EG 169 - 173) 1. En una civilización paradójicamente herida de anonimato y, a la vez obsesionada por los detalles de la vida de los demás, impudorosamente enferma de curiosidad malsana, la Iglesia necesita la mirada cercana para contemplar, conmoverse y detenerse ante el otro cuantas veces sea necesario. 2. …Hacer presente la fragancia de la presencia cercana de Jesús y su mirada personal. 3. Tenemos que darle a nuestro caminar el ritmo sanador de projimidad, con una mirada respetuosa y llena de compasión pero que al mismo tiempo sane, libere y aliente a madurar en la vida cristiana. (EG 169)
  15. 15. Enseñanzas del Papa (EG 170-173) 4. El acompañamiento espiritual debe llevar más y más a Dios, … sería contraproducente si se convirtiera en una suerte de terapia que fomente este encierro de las personas en su inmanencia y deje de ser una peregrinación con Cristo hacia el Padre. (EG 170) 5. Necesitamos Conocer los procesos donde campea la prudencia, la capacidad de comprensión, el arte de esperar, la docilidad al Espíritu… (EG 171)
  16. 16. 6. Necesitamos ejercitarnos en el arte de escuchar, …capacidad del corazón que hace posible la proximidad, sin la cual no existe un verdadero encuentro espiritual … que nos desinstala de la tranquila condición de espectadores. 7. Sólo a partir de esta escucha respetuosa y compasiva se pueden encontrar los caminos de un genuino crecimiento, despertar el deseo del ideal cristiano, las ansias de responder plenamente al amor de Dios y el anhelo de desarrollar lo mejor que Dios ha sembrado en la propia vida. Pero siempre con la paciencia 8. hace falta “una pedagogía que lleve a las personas, paso a paso, a la plena asimilación del misterio”. [Juan Pablo II. Ecclesia in Asia, 20] Enseñanzas del Papa (EG 171)
  17. 17. EG. 172 9. Reconocer que la situación de cada sujeto ante Dios y su vida en gracia es un misterio que nadie puede conocer plenamente desde afuera. . 10. Corregir y ayudar a crecer a una persona a partir del reconocimiento de la maldad objetiva de sus acciones (cf. Mt 18,15), pero sin emitir juicios sobre su responsabilidad y su culpabilidad (cf. Mt 7,1; Lc 6,37). 11. Un buen acompañante ... Siempre invita a querer curarse, a cargar la camilla, a abrazar la cruz, a dejarlo todo, a salir siempre de nuevo a anunciar el Evangelio; (según la propia experiencia)… encuentra las maneras de despertar su confianza, su apertura y su disposición para crecer.
  18. 18. El auténtico acompañamiento espiritual siempre se inicia y se lleva adelante en el ámbito del servicio a la misión evangelizadora. (EG 173) Los discípulos misioneros acompañan a los discípulos misioneros.(EG 173) "Convéncete de que no eres un buen consejero de ti mismo y, por eso, teme y desconfía de tus opiniones, que tienen una raíz mala y corrompida. Con esta persuasión, busca el consejo, en lo posible, de hombres sabios y de buena conciencia, y prefiere ser gobernado por uno que sea mejor que tú, a seguir tu propio parecer". León XIII, Práctica de la humildad, 28
  19. 19. El acompañamiento personal: al servicio del seguimiento de Jesús Hijos míos, por quienes sufro de nuevo dolores de parto hasta ver a Cristo formado en vosotros! Gal 4, 19. La fe en Jesús como Señor de la vida y de la historia, es el elemento unificador y fundamental para el creyente. Jesús es el modelo de hombre para el cristiano, tanto en su relación con el Padre, como respecto al tipo de hombre que es: su apertura a los demás, su coherencia, su pobreza, su capacidad de amor, su entrega al Reino, su tarea por la justicia... El acompañamiento no ha de hacerse, pues, en base exclusivamente a criterios humanos, racionales, sino en continua referencia al Evangelio y a los criterios de Jesús.
  20. 20. El acompañamiento personal: al servicio del seguimiento de Jesús El acompañamiento ha de hacerse en continua referencia al Evangelio y a los criterios de Jesús. - Acompañamiento personalizado: partir de la realidad concreta de la persona a la que se acompaña. Y desde ahí, se le debe animar a la reflexión y motivar para que tome sus propias decisiones personales sin imponérselas y sin dejar que las aplace o busque excusas para inhibirse. - Acompañamiento integrador: Toda persona humana es una unidad armónica e integral. Por tanto, el acompañamiento personal no se puede limitar a uno o algunos aspectos de la persona, sino que se dirige a la persona en todos sus ámbitos, aspectos, riquezas y complejidad. - Acompañamiento progresivo y gradual: el acompañamiento se tiene que mover entre la paciencia (respetando los ritmos y las posibilidades reales de la persona), y la exigencia, que proviene en primer lugar de la Palabra de Dios. Características
  21. 21. El acompañamiento personal: al servicio del seguimiento de Jesús - Hacer juntos el camino. El acompañante y el acompañado inician una relación interpersonal, no- directiva sino madura. El punto de partida es la aceptación incondicional de la persona a la que se acompaña y en a que se confía plenamente. - Sentir la presencia de Dios en la vida y el caminar juntos. Dios sale al encuentro del hombre en las encrucijadas de su vida y de su historia. Cuando buscamos el sentido de la existencia nos sentirnos conocidos, encontrados y amados por Dios. - La libertad interior y la integración afectiva. La integración afectiva de Dios en la vida es el punto clave de la conversión; se caracteriza por - Mayor facilidad para expresar los sentimientos más íntimos y personales. - Necesidad de desinstalarse de muchas cosas justas y legítimas, pero poco evangélicas. - Reconocimiento de las justificaciones no evangélicas y de los autoengaños. - Capacidad de introspección, silencio y revisión. - Sensibilidad hacia las urgencias recibidas desde situaciones de sufrimiento y pobreza. Características
  22. 22. El acompañamiento personal: al servicio del seguimiento de Jesús Disponibilidad. El grado de disponibilidad mide la calidad de la maduración de fe que tenemos como creyentes, y es el paso previo para que cada uno encuentre su lugar en la Iglesia y en el mundo. Confianza y disponibilidad para responder al gran reto evangélico: Dónde y cómo serviré más y mejor a los hermanos y hermanas con los que vivo. Construir comunidad -construir un mundo nuevo. El acompañamiento debe contemplar como un aspecto importante el descubrimiento de la vida en comunidad y la opción por construir el Reino "aquí y ahora". Sólo desde estas opciones se pueden revisar, globalizar y orientar las actividades. Características
  23. 23. Para comprometerse: ¿Qué descubro como aporte en esta sesión para el servicio pastoral que realizamos en nuestro movimiento, parroquia, diócesis?
  24. 24. Oremos: Señor, qué grande es la gracia de tener un acompañante espiritual. Se progresa más rápidamente en las virtudes, se conoce más claramente la voluntad de Dios, se la cumple más fielmente, se avanza en un camino cierto y seguro. El sabe evitarme las rocas contra las cuales mi alma podría estrellarse. Es una gracia grande, es una grandísima gracia de Dios. No sabría avanzar solo en mi vida espiritual; No dejo de agradecer a Dios por darme al acompañante espiritual. Jesús, Te agradezco por esta gran gracia, es decir por el acompañante espiritual que Tu Mismo te dignas elegirme. (cfr. santa Faustina)

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