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Pistas para la reconciliación a través de la experiencia de una comunidad reubicada en el municipio El Cairo, Valle del Cauca

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Pistas para la reconciliación a través de la experiencia de una comunidad reubicada en el municipio El Cairo, Valle del Cauca

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Pistas para la reconciliación a través de la experiencia de una comunidad reubicada en el municipio El Cairo, Valle del Cauca

  1. 1. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICADA EN EL MUNICIPIO EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA1 EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ 1 Documento elaborado por Pedro Andrés Barrera Carrillo, administrador público, miembro del Servicio Jesuita a Refugiados – Colombia. Agosto de 2016.
  2. 2. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ TABLA DE CONTENIDO 1. Introducción......................................................................................................................................................3 1.1 Contexto regional y local en que se ejecutó el programa de reubicación..................................................6 2. Historias de vida individuales ............................................................................................................................7 2.1. Blanca Aurora Ospina Hoyos...........................................................................................................................7 2.2. Marco Antonio Cifuentes .......................................................................................................................13 3. Historia colectiva de reubicación y la linea de vida comunitaria ......................................................................19 3.1. Llegada y primeras experiencias en el predio Perla Roja.........................................................................22 3.2. Proceso de empoderamiento y adaptación: transformación del territorio y las relaciones comunitarias25 3.3. Algunas situaciones de especial atención para comunidad y las enseñanzas del proceso.......................29 3.4. Momento actual de la comunidad reubicada en el Predio Perla Roja .....................................................35 4. Organizaciones y aliados presentes en el proceso reubicación ........................................................................37 4.1. ¿Cuál ha sido la contribución de los aliados de la comunidad?...............................................................39 5. La Comunidad Cairense: resultado de un proceso de integración local y reconciliación en el territorio ...........43 5.1. El individuo y sus emociones..................................................................................................................43 5.2. El reconocimiento y la confianza ............................................................................................................45 5.3. Reflexión interna sobre los problemas comunes y la cualificación en la asociatividad para la intergración local ..............................................................................................................................................................47 5.3.1. El fortalecimiento institucional como medio para la sostenibilidad: Más allá del reconocimiento legal y legítimo ........................................................................................................................................................49 6. Una comunidad reubicada como lugar para la paz territorial y la reconciliación..............................................51 6.1. ¿Qué es la Paz Territorial para esta comunidad reubicada?....................................................................51 6.2. El territorio como escenario para la reconciliación: La experiencia de esta comunidad reubicada..........53 7. A manera de conclusión, se presentan algunas recomendaciones y lecciones del proceso de reubicación en El Cairo .......................................................................................................................................................................57
  3. 3. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 3 1. INTRODUCCIÓN Foto 1. Mural comunitario en el que la comunidad cuenta su historia y le agradece al pueblo cairense. (Agosto, 2016). El presente documento es un reconocimiento a las más de 50 familias de la comunidad de reubicados de El Cairo, a quienes como Servicio Jesuita a Refugiados (SJR Colombia), les extendemos un sincero agradecimiento por permitirnos acompañarles en momentos de alegría y tristeza, de desilusión y motivación, pero primordialmente, en su proceso de construcción como comunidad. Pretendemos reconocerles mostrándole y contándole a otros cómo han hecho posible la transformación de sus preocupaciones en oportunidades frente a las condiciones no deseadas que les tocó vivir no solo como víctimas del desplazamiento forzado, sino en su proceso de adaptación e integración a la población y al territorio ubicado en zona rural al norte del departamento del Valle del Cauca, lugar donde fueron reubicados como producto de un programa del Estado colombiano para el restablecimiento de sus derechos. A través de este texto se contarán las historias de personas de la comunidad de reubicados de El Cairo, quienes articularon sus historias de vida personales a una historia de vida colectiva que acontece desde el año 2006 en El Cairo, un Municipio colombiano ubicado al norte del departamento del Valle del Cauca, donde, a través de un programa de reubicación del Estado colombiano liderado por el INCODER2 , individuos y familias lograron acceder a un pedazo de tierra para rehacer y/o reconstruir su vida desde diferentes dinámicas ligadas al territorio. El compromiso con el que esas personas accedieron al programa de reubicación estuvo intermediado por instrumentos y actos administrativos como la Resolución No. 01751 del 11 de diciembre de 2006 del Ministerio de Agricultura y el INCODER3 , a partir de los cuales el Estado se comprometió con los beneficiados a la adjudicación definitiva de un predio rural y al otorgamiento de un subsidio, en 2 El Instituto Colombiano de Desarrollo Rural - Incoder, es una entidad que nació en el 2003 (mediante Decreto 1300 de 2003) para encargarse de coordinar las políticas de desarrollo rural integral en Colombia, actualmente se encuentra en proceso de liquidación por orden del Gobierno Nacional (mediante el Decreto 2365 del 2015). En consecuencia de su supresión, se crean la Agencia Nacional de Tierras y la Agencia Nacional de Desarrollo Rural (mediante los Decretos 2363, 2364 y 2366 de 2015), instituciones que se espera asuman las funciones del Incoder de manera técnica y especializada. 3 Esta resolución es un ejemplo de los actos administrativos que recibían las familias para oficializar su proceso de reubicación.
  4. 4. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ correspondencia con el Plan Nacional de Desarrollo Hacia un Estado Comunitario (Ley 812 de 2003). Dicho plan nacional, hacía referencia a un subsidio integral que contemplaba el valor de la tierra y las inversiones complementarias necesarias. Entre las condiciones de dicho programa gubernamental para la comunidad se encontraban: primero, que esta se abstuviera de transferir el dominio u otro derecho de la propiedad; segundo, que permaneciera en el predio mínimo durante 12 años -de acuerdo con la anterior condición-; tercero, que no dedicase el predio a cultivos de uso ilícito, entre otros. Dichas condiciones fueron aceptadas por la comunidad a cambio de la adjudicación definitiva del predio y del subsidio4 que les fue ofrecido como parte de una propuesta integral para que acceder al restablecimiento de sus tierras y sus medios de subsistencia. En este contexto y en el marco del conflicto armado colombiano y de la construcción de paz que se ha vivido en el país en los últimos años, este documento pretende compartir las experiencias que permitieron la generación y apropiación de capacidades como la convivencia, conciencia, incidencia, empoderamiento y organización, entre otras tantas capacidades que constituyen factores esenciales para la integración local en una comunidad y que abren una serie de posibilidades para trazar camino hacia la reconciliación. Tal y como se ve reflejada en esta historia de vida colectiva. El presente documento está estructurado de la siguiente manera: En primer lugar, se presentan unas historias de vida individuales con el objetivo de mostrar cómo algunos de las personas que han vivido el proceso de reubicación cuentan con antecedentes que permiten caracterizar las condiciones de precariedad espiritual, física y/o material con la que llegan a asumir un proceso de reubicación, lo que al analizarlo permite entender cómo apropian los cambios que han promovido desde la transformación de sus realidades y algunas de sus motivaciones para asumir dichos cambios. El contenido de este apartado es resultado de entrevistas individuales realizadas a diversos miembros de la comunidad. En segundo lugar, se expone la historia de vida colectiva, con la intención de que el lector pueda contrastarla con la superación de dificultades en torno a la convivencia en un grupo y en relación con la necesidad de organizarse para alcanzar sus anhelos, referidos tanto a la promesa de restablecimiento integral como a las condiciones para el desarrollo de su vida. Este contenido es un ejercicio de memoria y reflexión histórica de la comunidad junto al SJR. Los datos aquí recogidos son resultado de espacios de encuentro y grupos focales que se han organizado desde que empezó el proceso de acompañamiento con el SJR, en los que se incluyen documentos construidos con la comunidad como los Planes de Vida y el Documental Memorias de un Restablecimiento. Estos documentos también son insumos de reflexiones que se tratan en otros apartados del presente documento. Una vez terminadas las historias de vida ―tanto individuales como colectiva―, se rinde cuenta, en tercer lugar, de algunos procesos de acompañamiento externo por parte de aliados de la comunidad, 4 Sobre la adjudicación: la adjudicación a la que accede la comunidad es la Adjudicación Mediante Resolución Administrativa, la cual consiste en que una vez inscrita en oficina de instrumentos públicos (la resolución), esta constituirá título suficiente de dominio y prueba de propiedad. Esta figura estuvo regulada por el artículo 101 de la Ley 160 de 1994. La adjudicación definitiva de este predio es de propiedad en común y pro indiviso. Sobre el predio: el predio al que se hace referencia es la Vereda El Cairo, que consta de 160 has que el Estado adquirió con el fin de reubicar a la comunidad. La escritura pública de compraventa del predio es la No. 0548 del 2 de noviembre de 2006, fue elaborada en la Notaría única de Cartago y se puede ubicar en el Folio: No. 375-74446. Esta es la razón por la que en el documento se habla de la comunidad ubicada en el predio. Sobre el subsidio: para verificar y declarar cumplida la condición resolutoria del subsidio: Acuerdo 025 de 1995 (Junta Directiva INCORA).
  5. 5. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 5 mostrando cómo estos procesos han favorecido las capacidades y el empoderamiento de las personas reubicadas. Los insumos para este contenido se han recolectado a través de la metodología de trabajo con la comunidad (grupos focales, diálogos y talleres) de la cual resultó una línea de vida e hitos históricos. Igualmente se incluyen elementos que resultaron de las experiencias, diálogos y observaciones del personal en campo que acompañó el proceso. Posteriormente, en cuarto lugar, se muestra de qué manera el proceso de reubicación en El Cairo representa una experiencia que involucra componentes de reconciliación y construcción de paz en tanto las personas acceden a una oferta institucional que les permite salir del entorno de guerra que los llevo a desplazarse y, así ingresan a escenarios de justicia y reparación mediante el desarrollo de procesos en los que la comunidad logra definirse y apropiarse de un territorio, es decir, reconocerse y que otros lo hagan; integrarse y redefinir un territorio al que no pertenecían. Este proceso comunitario es caracterizado de manera transversal por un ejercicio de incidencia en las diferentes dimensiones del territorio (política, social, económica, cultural y ambiental) lo que abre la posibilidad de construir la vida querida y la paz desde los territorios, por tanto, el territorio se presenta como escenario en el que también se desarrollan otros componentes complementarios de la reconciliación como el desarrollo económico, aquel que proponen estas comunidades campesinas en sus planes de vida, o al que se integran dada su existencia previa en la dinámica del territorio al que llegan. En esta parte del texto se presenta evidencia de un componente de gobernanza en la experiencia, ya que esta requirió una convergencia de actores e incidencia respecto a los intereses de la comunidad de reubicados articulados a la comunidad del Municipio de El Cairo, lo cual también lleva a otro componente complementario de la reconciliación, aquel referido al fortalecimiento institucional y en ocasiones al de la construcción de una cultura de paz y reconciliación. Este contenido es resultado de reflexiones al interior del equipo del SJR. Los insumos se han recogido de la experiencia de acompañamiento a la comunidad, en la que se ha entrado en diálogo directo e indirecto con los actores que también inciden en su desarrollo. De acuerdo con todo lo mencionado hasta este punto, se exponen algunas conclusiones que pueden ser entendidas como algunas lecciones aprendidas respecto al acompañamiento a la comunidad y sus experiencias y, alrededor de ello, se proponen algunas recomendaciones. Finalmente, se considera que el aporte que deja la experiencia consignada en este documento será una contribución importante para el contexto de transiciones de paz que vive el país, ya que cuenta una historia de desconocidos que hoy logran ser una comunidad decidida a vivir en paz gracias al acceso a la tierra y la posibilidad de cultivarla. Se espera contribuir a que los errores cometidos se prevengan y/o corrijan para esta comunidad y para otras en contextos similares. Lo anterior, pues en la tarea de la construcción de paz para Colombia, se requiere especial atención a las pistas y aprendizajes que nos dejan las experiencias de reconciliación y construcción de las paces territoriales.
  6. 6. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ 1.1 CONTEXTO REGIONAL Y LOCAL EN QUE SE EJECUTÓ EL PROGRAMA DE REUBICACIÓN La zona en donde se ejecutó el programa de reubicación se ha caracterizado históricamente por la presencia de grandes carteles del narcotráfico como el Cartel del Norte del Valle. Aunque dicho cartel se desarticuló formalmente la década pasada, sigue siendo un elemento clave para entender el contexto sociopolítico de la zona. La posición geográfica de esta zona, integrada por los departamentos de Chocó, Risaralda y Valle del Cauca, localizan esta experiencia de reubicación en uno de los corredores geoestratégicos más importantes para el narcotráfico, lo que a su vez explica el protagonismo de grupos post-desmovilización paramilitar como Los Rastrojos y Los Urabeños en la zona, principalmente asociado a la disputa territorial por el control del Cañón de las Garrapatas, eje estratégico para el cultivo, manejo y transporte de estupefacientes. De acuerdo con los datos ofrecidos por la Corporación Serraniagua (2007)5, El Cairo fue fundado el 19 de marzo de 1919 sobre la cordillera Occidental por un grupo de colonos Antioqueños, Caldenses y Tolimenses (Pedro Arango, Antonio Carmona, Rafael Velásquez y Ramón Marulanda) en una pequeña planicie de la Serranía de Los Paraguas como producto de un desplazamiento causado por la guerra de los mil días y la posibilidad de acceder a tierras baldías y fértiles para la producción de café. En correspondencia con la información en la página web del Municipio, la extensión del Municipio es de 283 Km2, ubicado en la cordillera Occidental de Los Andes. Se encuentra a orillas del Río Las Vueltas y cerca de El bonito. En la zona se destacan los altos de Los Galápagos, La Cruz y Morrón, Las Cuchillas, Camellones, El Espinazo, La Carbonera y La Miranda. Limita por el oriente con Ansermanuevo, Argelia y El Aguila; por el sur, con Versalles y por el occidente y el norte, con el departamento del Chocó. Es un municipio agrícola por excelencia en donde sobresalen los cultivos de café y plátano, pero donde existen cultivos de caña, maíz, banano, yuca, fríjol, hortalizas y frutales. Así mismo es un municipio donde se realiza la ganadería. Su geografía es quebradiza, de aguas abundantes y bosques de neblina. Su altitud es de 1850 m.s.n.m. y su temperatura media de 18 grados centígrados. Según las proyecciones del DANE, la población en El Cairo abarca aproximadamente 8.700 habitantes, cifra que puede ser superior teniendo en cuenta la cantidad de familias desplazadas que el municipio ha recibido en los últimos años para su reubicación. 5 Corporación Serraniagua. Serranía de los Paraguas. P. 34, 35. El Cairo, 2007.
  7. 7. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 7 2. HISTORIAS DE VIDA INDIVIDUALES 2.1. BLANCA AURORA OSPINA HOYOS Mi corazón no tiene el poder de tener resentimientos ni odio. Blanca Ospina En este fragmento del texto se rendirá cuenta de la historia de vida de Blanca Aurora, una mujer nacida en San Pedro, Valle del Cauca, proveniente de una familia humilde. Blanca, como muchas otras personas, ha sido víctima del desplazamiento y de la violencia del conflicto armado, al igual que otros tipos de violencia. En primera instancia, se expondrá, a grandes rasgos, las experiencias que marcaron la infancia y la adolescencia de Blanca. Luego, se hablará acerca de sus experiencias como madre y como esposa y de cómo las experiencias traumáticas que vivió a temprana edad influyen en dichas relaciones. Ello incluirá las rupturas y los problemas familiares y el cómo fue desplazada. Después se contará el proceso de reubicación en El Cairo, desde los ojos de Blanca. Finalmente se rendirá cuenta del proceso de reconciliación y reencuentro con su familia y renovación de su vida amorosa que condujo el mismo proceso de reubicación en El Cairo y de la nueva vida que ha implicado el habitar este nuevo territorio para ella. 2.1.1. BLANCA EN SU INFANCIA Y ADOLESCENCIA Blanca tiene algunos recuerdos de su infancia en el Municipio de Sevilla (Valle del Cauca), donde vivió hasta sus 6 años. Recuerda una infancia marcada fuertemente por las acciones de su padre. Él maltrataba a su madre, situación que normalmente estaba asociada a un alto estado de embriaguez o como Blanca lo dice: “mi padre era jodido, le pegaba a mi Mamá, llegaba borracho”. Posteriormente argumenta que recibió maltratos por parte y parte: “mi madre salía cada 15 días y mi padre siempre intentaba violarme. Yo siempre le contaba a mi Mamá, pero ella no hacía nada y me dejaba con él a los siguientes 15 días”. Blanca crece en un hogar con los maltratos mencionados en una familia de 5 hermanos. Después de Blanca haber cumplido los 7 años de edad, su madre toma la decisión de separarse de su padre ya que este le era infiel. Blanca recuerda dicho suceso de manera positiva, puesto que desde ese momento no Foto 2. Ella es Blanca.
  8. 8. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ tuvo que volver a ver a su padre y nunca más tuvo que volver a ser presa del miedo que este le producía. Sin embargo, vendrían luego otras situaciones difíciles de afrontar en la vida de Blanca. Ya separados sus padres, Blanca se muda junto a su madre y hermanos a Tuluá (Valle del Cauca). Una vez iniciada la nueva vida en Tuluá, ella y su familia no vuelven a tener noticia alguna acerca de su padre. Durante su estadía en Tuluá, su familia (madre y hermanos) trabaja fuertemente para conseguir el dinero para cubrir los gastos mínimos para su subsistencia. Adicionalmente, Blanca compartió que recuerda que a sus 9-10 años, alguien de su familia intenta violarla de nuevo. Ella relata: “después de tomar la merienda, un hermano de Mamá (mi tío) también (vino) a violarme; Yo mantenía asustada”. Ella también recuerda otros maltratos provenientes de su propio hermano quien también tenía expresiones de machismo, pues como dice ella: “mi hermano me trataba muy mal porque yo no le lavaba las medias”, Blanca reflexiona que esa no era su obligación, y manifiesta que lo que ella realmente deseaba era estudiar, y allí llegó un suceso positivo relacionado con su Madre, quien según Blanca afirma, de la remesa le compró cuadernos. 2.1.2. BLANCA, LA ESPOSA Y MADRE El contexto de la niñez de Blanca la lleva a aceptar a sus 14 años la propuesta de una prima de irse como mesera a un restaurante. Lo que implicó que ella abandonara su casa materna. No obstante, la oferta laboral de su prima resultó ser un poco distinta de lo que le había dicho a Blanca. En vez de un restaurante, Blanca terminó de mesera en un bar. Allí establece una relación con el administrador del negocio; el que se convierte en el padre de sus hijos, con quien también vive una vida de maltrato, desatención e insultos. Tiempo después, Blanca se va a vivir a la Vereda Guadualito, ubicada en el Municipio de San Pedro (Valle del Cauca), junto a sus cuatro (4) hijos, producto de la relación con el administrador del Bar. Al cumplir los infantes ocho (8), seis (6), cuatro (4) y tres (3) años de edad respectivamente, su padre es asesinado. Después de la muerte de su esposo la vida de Blanca se centra en el cuidado de sus hijos. A pesar de haber tenido relaciones posteriores a dicho suceso en las que no recibe el mejor trato, lo que se torna en su prioridad es el bienestar de sus hijos. “Si me tocaba acostarme con alguien por alimentar a mis hijos, lo hacía.” Dice Blanca. Blanca responde a aquella situación apoyándose en el licor y la rumba y afirma que lo que la condujo a liberarse un poco de ese mundo en el que nunca quiso estar fue su cercanía a Dios: “la iglesia me refugió en cosas de Dios y mi vida cambió, opté por cosas de Dios durante 5 años como creyente en la religión de la Ministerial. Yo no me aferro a la gente sino a la fe de Dios”. Ella considera que ese sentimiento de cercanía y tranquilidad espiritual le ha hecho muy bien, y que le ha servido también para afrontar, resistir y superar el resto de situaciones en las que se ha encontrado. 2.1.3. BLANCA ES DESPLAZADA Y EMPIEZA SU PROCESO DE RESTITUCIÓN La historia del desplazamiento de Blanca está asociada al contexto violento donde grupos armados se disputaban territorios y asustaban a las personas del pueblo, contada por ella misma sucedió de la
  9. 9. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 9 siguiente manera: “unos encapuchados nos hicieron salir, junto con mi Mamá. La Personería nos envió una carta a los desplazados y después tuvimos una reunión con el INCODER en San Pedro, cuando el Alcalde nos invitó. Y en el 2010 me entregaron la tierra aquí (en El Cairo), de una resolución del 2009 en el que se comprometieron a entregarme una casa y tierras después de seis (6) meses de trámites, en los que tuve que llevar datos y papeles de mis hijos al INCODER en Cali.”. Al ser beneficiada con el programa de reubicación del INCODER en El Cairo, Blanca les manifestó a sus hijos, que ya vivían lejos de ella en ese momento, que deseaba que ellos la acompañaran en esta oportunidad y que siguieran la vida en El Cairo juntos. No obstante, ninguno de sus hijos estuvo interesado en la idea al ver el predio sin casa y lleno de rastrojo. Lo mismo sucedió con su compañero sentimental, que tampoco quiso seguirla en su nueva oportunidad de vida. Blanca, a pesar de ello, se mantuvo en su decisión. “El que me quiera seguir que me siga. Yo me voy”. Y esa frase resume una vez más la valentía con la que Blanca ha asumido varios momentos en su vida previa y durante el proceso de reubicación. Blanca llegó como beneficiaria del programa de reubicación del INCODER en el Municipio de El Cairo (Valle del Cauca). Allí le correspondió un pedazo de tierra en el predio Perla Roja, en donde al llegar se ubicó en el único lugar en el que había opción de dormir, se hace referencia a la Casa Bonita (casa comunitaria del predio Perla Roja). Como afirma ella: “eso fue muy duro, compartir con gente que viene de tanto lado”. Blanca hace referencia, de este modo, a ese difícil inicio del proceso en el que el INCODER no les cumplió la promesa de subsidio integral. Asimismo, recuerda que a su madre pasó por una situación similar. Al re-encontrarse con su madre por los caminos de la vida, Blanca le manifiesta su apoyo a su madre de la siguiente manera, “le dije a mi Mamá que Yo le ayudaba a buscar ranchito, entonces ubiqué a mi Mamá y me vine para aquí (su casa) con la mera ropita”. Además de haberle ayudado a su madre a ubicarse, Blanca recuerda los 8 meses que vivió sola en el rancho de lona verde que ella misma había levantado para refugiarse. La madre de Blanca inicialmente salió favorecida con un proceso de reubicación en Caicedonia (Valle del Cauca). Predio en el que no prosperó el proceso de reubicación pues los terrenos en donde los habían reubicado junto a otras familias se empezó a derrumbar. Por otro lado, Blanca no pudo acceder a dicho proceso debido a que perdió contacto con el INCODER en ese momento y, al retomar contacto, el INCODER le ofreció la oportunidad de la reubicación en El Cairo. Dadas las cosas del destino, Blanca se reencuentra con su madre (y su hijo menor que la acompaña), pues ella accedió al proceso de reubicación en el Municipio de El Cairo, y a su madre también le adjudicaron un predio allí dadas las dificultades físicas del terreno que le habían asignado en Calcedonia (Valle del Cauca). De otro lado, sobre su desarrollo en las dinámicas propias del proceso de restablecimiento junto a sus compañeros de reubicación, Blanca manifiesta que tanto ella como su madre y su compañero iban a todas las actividades a las que les convocarán desde la dinámica organizativa de los reubicados. Sin embargo, de un tiempo para aquí, especialmente ella, ha tenido que dejar de participar como lo hacía
  10. 10. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ por motivos de dolencias físicas y temas de salud. “Me coge un dolor en la espalda y un dolor de cabeza muy fuerte”. Adicionalmente, dice tener muchas dificultades para ver, dado que tiene unas cataratas internas desde cuando era niña que han ido empeorando con los años. Asimismo, Blanca afirma haberse alejado de modo paulatino de las reuniones de la asociación que crearon en el predio porque tuvo muchas dificultades respecto a las relaciones con sus compañeros por el manejo de recursos provenientes de un proyecto con el INCODER. En cuanto a su participación, manifiesta que sigue existiendo un involucramiento indirecto a través de la amistad que sostiene con Doña Mercedes, con Don Felipe y con otros miembros de la comunidad que le han brindado su apoyo y atención cuando lo ha necesitado. Por otro lado, Blanca también hace referencia a Marcela, una servidora del Servicio Jesuita a Refugiados -SJR como una persona importante en su proceso tanto personal como colectivo. En palabras de Blanca: “Yo vivía muy acomplejada por la dificultad en mi vista, pero Marcela me dio mucho apoyo para que Yo lo superara y participara.” 2.1.4. BLANCA Y SUS EJERCICIOS DE SANACIÓN CON SU MADRE E HIJOS Blanca ha superado diversas dificultades respecto a la relación con sus seres queridos. Después de la muerte de su esposo, ella regresó a la casa de su Madre (en San Pedro), quien le colaboraba con el cuidado de sus hijos. No obstante, las cosas comienzan a complicarse y la relación entre su madre y dos de sus hijos se torna cada vez más difícil. La situación llega a su punto crítico el día que su madre le pide que abandone la casa, puesto que el tío que solía abusar de ella se encuentra en camino. En cuanto a los hijos de Blanca, el mayor actualmente vive en el Caquetá y en ocasiones se comunica y cuestiona algunas decisiones de su madre respecto a su predio y su relación con Edwar. Su única hija, a los 14 años se fue a vivir con una vecina por diversas situaciones, una de las justificaciones en su momento fue que le quedaba más cerca de su escuela y eso le daría facilidades para seguir estudiando, cosa que nunca ocurrió. Esta relación lejana con su hija, afecta fuertemente a Blanca. Ella dice que le duele ver en algunas publicaciones de redes sociales que su hija se refiere a una de sus antiguas vecinas como madre pero no a ella, que en realidad es su madre. Por otro lado, su segundo hijo (El Mono) vive hace tres años (año 2013) en uno de los fragmentos que Blanca dividió de sus tierras (predio) para compartir a cada uno de sus cuatro hijos. Ello condujo a que se reunieran una vez más con su madre, puesto que están físicamente más cerca. Él ya ha levantado una casa y tiene parte de su terreno cultivado y, adicionalmente, colabora con las labores de la propiedad de su madre junto a Edwar. Respecto a su hijo menor, quien también es crítico respecto a la discrecionalidad de su madre con sus propias tierras y su compañero sentimental, actualmente vive con su compañera y su Abuela a quien también llama mamá (la madre de Blanca que siempre lo consideró su adoración). Ahora son unos de los vecinos de Blanca en El Cairo ya que en febrero y marzo de 2010 madre e hija respectivamente, fueron beneficiadas con predios en el proceso de reubicación. Lo anterior ha permitido que Blanca, desde un ejercicio reflexivo y de perdón comparta que ha logrado dialogar con su madre de todas las situaciones en los que no se sintió protegida por ella. Al respecto, Blanca manifiesta que, “hablamos con mi Mamá de lo que pasaba con mi papá y ella me respondió que
  11. 11. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 11 ella era una mujer muy sumisa, que le tenía mucho miedo. Por eso, al estar enterada, igual no estaba en la posibilidad de decirle o hacer nada. Yo no le tengo rencor ni nada, yo la quiero.” “Quiero mejorar mi casa acá (en El Cairo), hacerla en material, pero también quiero tener algo donde mi hermana. Por allá en los lados de Trujillo, comprar la tierra, tener cafetales, mi casa. Allá el clima es mejor al de acá, más fresco”. Blanca se refiere a una hermana que la acompañó en momentos de su niñez, adolescencia y en su adultez (e incluso recientemente y a sus hijos). Ahora es Blanca que va a visitar y a acompañar a su hermana, a la cual recuerda cuando se refiere al amor casi de madre que le ha brindado y al amor que ella (su hermana) tiene por el campo. En palabras de Blanca: “ella es amante al campo, aunque con sus 56 años mantiene muy enferma. Cuando se va por allá, ella casi no se enferma”, y es por esa razón que Blanca es feliz de ir, acompañarla y ayudarla, y también por eso no quiere dejar de tener su casa-finca productiva y de descanso en El Cairo. Pese a lo anterior, Blanca tiene una preocupación respecto a los tratos que su hermana recibe de su cónyuge. Manifiesta que siente impotencia al ver cómo la trata y siente que al haber recibido cuidados de su parte, en los que estuvieron incluidos aquellos referidos a la atención y alimentación que le dio a sus propios hijos, considera que hoy ella puede cumplir también un papel de cuidadora de esa hermana que ha sido como una madre más. 2.1.5. UN COMPAÑERO QUE ME APOYA Y CON EL QUE VAMOS CONSTRUYENDO Después de haber pasado 8 meses viviendo en la soledad del rancho que había logrado levantar, lugar en el que sus mismos compañeros de reubicación le manifestaban estar expuesta a muchos peligros, un crédito le permite a Blanca conocer a Edwar. Este empieza apoyándola en el trabajo de la tierra para poder cultivar y mejorar su casa, pero con el paso del tiempo se han vuelto cada vez más cercanos, hasta convertirse en pareja. Blanca dice tener planes a futuro con él. “A pesar de que se nos dañaron dos (2) cosechas seguidas, ahí vamos, debemos pagar las deudas y queremos tener otra casa en el pueblo”. Respecto a los factores relacionados con la pérdida de dos (2) cosechas de café, Blanca y su compañero asumen la adversidad con tranquilidad, coordinación y proyección, lo cual es un lujo que pueden darse dados los recursos provenientes de la venta de los predios a los que accedió Blanca en el Municipio de San Pedro (Valle del Cauca), y ello articulado al apoyo tanto laboral como emocional que Edwar le brinda. Esos sueños que hoy tiene Blanca de tener su casa-finca en material de concreto como lugar de recreación y producción, la posibilidad de vivir en el pueblo en una casa en la que también pueda tener alguna actividad productiva y otra finca cerca de su hermana, se deben principalmente al esfuerzo que ha invertido en su terreno y también a la situación que hace referencia al año 2009; cuando Blanca salió beneficiada con tierra y casa en el Municipio de San Pedro (Valle del Cauca), ya que con lo que consiguió
  12. 12. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ al vender esos bienes que manifiesta estaban ubicados en una zona de contexto social complejo, logra elevar sus sueños y los establece como metas a cumplir. 2.1.6. BLANCA Y SUS SUEÑOS CUMPLIDOS No me arrepentí de haberme venido sola, el campo y la tierra siempre los he anhelado. Eran uno de mis sueños. Blanca Ospina Blanca no ha vivido nunca en grandes ciudades, lo que le ha permitido conocer a través de su experiencia qué es lo rural. Pese a lo anterior, dice que su trabajo en el campo estaba normalmente relacionado con labores en fincas pero no directamente en la dinámica de agricultora y tampoco como propietaria de tierras. Es por eso que comparte en medio de sonrisas de satisfacción que, al llegar a El Cairo, ella misma conoce y prueba el trabajo del café y haciendo un semillero por su cuenta, apoyada únicamente en lo que aprendía viendo del trabajo de sus otros compañeros del proceso de reubicación. Manifiesta que viendo logró varios pasos del cultivo del café y que, aunque se le dificultó mucho el proceso de la enchapolada, días después, desde el Comité de cafeteros, les capacitaron a ella y otros compañeros para el trabajo con el café. Producto que aunque ella y la mayoría de sus compañeros desconocieran, era el producto principal en las tierras en las que fueron reubicados. A pesar de lo anterior, Blanca manifiesta con orgullo: “me sembré 300 árboles, y hoy, con el apoyo de Edwar, son 15 mil árboles de Café”. Blanca se siente en un gran momento de su vida, reflexiona acerca de cómo muchas situaciones han cambiado. De pasar una vida de maltratos y muchas necesidades, hoy, dice ella, “me siento muy feliz bajo el árbol que tengo, a pesar de todo lo que viví en mi vida, la experiencia más bonita es el trabajo en el campo, es diferente anhelar que hacer… Desde que estamos aquí nunca nos hemos acostado con hambre.” Asimismo, Blanca se refiere al momento que vive al estabilizarse en su proceso de reubicación como uno de los mejores momentos de su vida. Dice que las cosas que más disfruta en esta nueva etapa son “estar en su finca, no estar amarrada, la felicidad en el campo, alejada de la bulla de los pueblos”. Adicionalmente, siente tranquilidad porque, aunque dos de sus hijos no están totalmente de acuerdo con su relación con su compañero Edwar, como dice ella: “mi marido no se empareja a pelear. Él es una ganancia más en la vida y le agradezco a Dios que llegó.” Por otro lado, a pesar de que lo económico sigue siendo algo escaso para Blanca, hoy considera que tiene la oportunidad de dedicarse a otras cosas. “Ahora puedo dedicarme más a leer la biblia, no como una fanática, sino como una ayuda para mi tranquilidad, porque eso me ayudaba mucho para mi soledad.”.
  13. 13. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 13 2.2.MARCO ANTONIO CIFUENTES Hoy yo digo que me siento casi, casi, casi como lo que yo quiero ser. Con esa tranquilidad que uno siente en el pueblo, en la tierra donde uno ha nacido. Casi me siento igual porque es que esa tranquilidad que uno siente aquí en “Perla Roja”, en esta Vereda, es muy buena. Yo creo que es lo mejor que tenemos. Hay dos cosas que me gustan mucho de acá. La tranquilidad y la tierra. Es una tierra muy fértil. Son dos cosas muy importantes para uno vivir. Marco Antonio Cifuentes 2.2.1. SU NIÑEZ EN UNA FAMILIA DE AGRICULTORES DEL CAUCA Y SU JUVENTUD RECORRIENDO LA ZONA CAFETERA COLOMBIANA Marco nació en Cajibio6 , un municipio ubicado en el Departamento del Cauca. Allá vivió hasta terminar su primaria. Sobre su niñez y vida en familia junto a sus padres y 5 hermanos, Marco relata: “nosotros nacimos en la finca de mis padres. A mi Padre le gustaba la producción de café y de la piña. Por eso, el cultivo de café siempre me ha gustado y con mis hermanos por eso hemos sido, agricultores”. En el año de 1984, durante su adolescencia, Marco tomó la decisión de salir del hogar de sus padres. En palabras de Marco: “Yo ya me sentía con alitas y con capacidad de volar solito. Yo quería salir a andar la zona cafetera. Desde muy pequeño me gustaba la libertad, tener la posibilidad de ir y venir”. En ese momento de su vida, Marco encontró su medio de subsistencia en el cultivo de café. Durante su etapa de transición de adolescente a adulto, él recorrió lugares como Sevilla (Valle del Cauca), Quindío, el Huila, a causa de su gusto por el cultivo del café. En estos viajes fue a dar con la Empresa Geotecnia, en la que se dedicó a realizar estudios de suelo. 2.2.2. VIOLENCIA, DESPLAZAMIENTO FORZADO Y LA BÚSQUEDA DE ALTERNATIVAS En el periodo comprendido entre los años 1996 a 2000, Marco regresó a su lugar de nacimiento y trabajó de nuevo la agricultura en la finca de su padre en el Cauca. Durante aquel período empezaron a llegar distintos actores armados a la región, lo que condujo a una disputa entre grupos armados por el 6 Más específicamente, el lugar de procedencia de Marco es el corregimiento Camelio, ubicado en el municipio de Cajibio, del departamento del Cauca – Colombia. Foto 3. Marco Antonio Cifuentes
  14. 14. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ territorio. En consecuencia a la ocupación por parte de grupos armados de la escuela en donde la comunidad les había permitido alojarse, Marco y su familia se vieron forzados a desplazarse a Cali. Al principio, la vida en Cali fue difícil. Marco Antonio y su familia no encontraban un lugar donde vivir, puesto que su familia era muy grande y en la mayoría de apartamentos en arriendo, según cuenta el mismo Marco Antonio, no admitían niños. Aproximadamente en el año 2004, mientras su esposa trabajaba, él tenía que dedicarse al hogar y a sus hijos. En ese momento, Marco Antonio empezó a explorar las oportunidades que le podían brindar las organizaciones y las entidades del Estado para encontrar una solución a su condición de desplazado. Después de una larga búsqueda, Marco Antonio logró conseguir una asesoría en la Cruz Roja. Allí le informaron acerca de una Ley que apoyaba a los desplazados. Una vez con consciencia de este mecanismo legal, hizo la declaración de su desplazamiento, la cual tuvo como resultado la inclusión de él y su familia en el Registro Único de Población Desplazada (RUPD). Marco declara: “pude acceder al programa cuando me dieron a conocer y me aportaron en el conocimiento de mis derechos como desplazado”. Es así como Marco Antonio, gracias al acompañamiento de la Cruz Roja y al conocimiento que le brindó la misma, encuentra la alternativa de acceso a tierras. De esa manera, él y su familia iniciaron su participación en un programa de la Fundación Paz y Bien. El programa brindaba a la familia una porción de tierra con el fin de que esta la hiciese productiva. Luego, si la familia pasaba una especie de periodo de prueba, la tierra les era entregada. Sin embargo, afirma Marco Antonio, él y su familia pasaron el periodo de prueba y esta nunca les fue entregada. 2.2.3. MARCO ANTONIO Y EL PROCESO FALLIDO DE REUBICACIÓN EN EL MUNICIPIO DE CAICEDONIA (VALLE DEL CAUCA) Después de la mala experiencia con el programa de la Fundación Paz y Bien, Marco Antonio buscó al INCODER como una alternativa más para el acceso a tierras. Gracias a ello pudo realizar una solicitud de un predio en Caicedonia (Valle del Cauca) dentro del marco de la ejecución del programa de reubicación. Así, en el año 2008 Marco Antonio logró acceder a la reubicación junto a su familia. Durante el desarrollo del programa de reubicación, la ola invernal del 2008 generó desastres en las tierras en las que habían sido reubicados. Marco Antonio dice al respecto: “cuando nosotros le solicitamos tierras a INCODER allá fue la primera reubicación, en Caicedonia. Allí pasamos un año trabajando esos predios. Unos predios igual que acá, que no había un cultivo de nada. Tocó llegar a tumbar rastrojo y a sembrar. Allá tenía como 3.000 árboles de café sembrados cuando entró esa ola invernal. Eso fue algo desastroso. Eso daba terror de ver la tierra cuarteada como hasta de un metro así abierta oyó. Unas ranuras pero profundas. Eso daba como temor mirar eso.”7 Por ello, Marco Antonio y su familia se vieron obligados, una vez más, a abandonar sus tierras. No obstante, tal situación de emergencia les permitió ingresar a otro programa de reubicación que se desarrollaba en el Municipio de El Cairo (Valle del Cauca). A pesar de la difícil experiencia en el proceso de reubicación en Caicedonia, este suceso dejó en Marco Antonio una serie de enseñanzas significativas. En primera instancia, dicha experiencia contribuyó a que él asumiera de una manera diferente la reubicación en El Cairo. Asimismo, el hecho de haber sido 7 SJR, Nueva Propuesta Cartilla, (documento inédito), p. 25.
  15. 15. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 15 secretario de la asociación en Caicedonia, contribuyó a su formación. Al llegar a El Cairo, ya tenía unos conocimientos acumulados para la organización comunitaria y en materia de defensa de derechos que fue de gran ayuda para la gestión y organización de los reubicados en El Cairo. Marco Antonio asegura que su experiencia en El Cairo ha sido buena en tanto ha podido trabajar, cultivar y producir. Él llegó al predio Perla Roja el año 2008 acompañado de sus 4 hijos. Recién llegados vivieron en la Casa Bonita (Casa comunitaria del predio) junto a 4 familias más. Después, fue a vivir en el cambuche que construyó en plástico. En la medida en que conseguía ingresos y trabajos pequeños empezó a invertir en la adecuación de su tierra (tanto para sembrar, como para construir su casa). Al principio el trabajo fue más duro que nunca: “esas fueron las primeras gotas de sudor junto a mis hijos”. 2.2.4. MARCO ANTONIO Y SU FAMILIA EN EL CAIRO Los constantes desplazamientos y reubicaciones, la difícil situación que vivió Marco Antonio y su familia tuvieron, asimismo, consecuencias dentro de las mismas relaciones familiares. La primera gran sacudida que afectó el núcleo familiar fue después del fracaso de la reubicación en Caicedonia. Tras dicho suceso, Liliana, la esposa de Marco Antonio de ese entonces, lo dejó a él y a sus hijos. Al principio, Liliana contribuía con la manutención de los niños. Sin embargo, después de un tiempo ella fue dejando sus responsabilidades familiares a un lado. Como consecuencia del no cumplimiento del compromiso de colaborar con la manutención de los niños, Liliana propuso llevarse a los niños. Al respecto, sus hijos mayores opusieron resistencia y decidieron no irse con ella8 . Esta fue una etapa difícil para Marco, pues estaba separado de lo más importante para él. Como él mismo afirma: “mis hijos son lo que más quiero”. Sin embargo, tiempo después Liliana decidió devolver a los pequeños a su padre. Marco Antonio cree que la vida para su familia es mejor en el campo. Para él la ciudad es sinónimo de estrés y enfermedad. Como dice él: “he tenido enfermedades respiratorias que desaparecen tan pronto llegó al campo”. En cuanto a sus hijos, Marco Antonio considera que en el campo tienen más espacio, tranquilidad y libertad para desarrollarse y vivir su vida. Dice Marco Antonio acerca de sus hijos: “en el campo podían gritar, saltar y divertirse. En cambio, en Cali, ni siquiera nos arrendaban un lugar para vivir por tener hijos”. 8 Marco comenta que su exesposa presentaba problemas psicológicos a consecuencia de los maltratos que sufrió de parte de su Madre, es decir la abuela de sus hijos. Su exesposa le contó que fue su abuela quien la acogió posterior a que su madre la intentaba ahogar. Marco considera que, en parte, esa situación es la que contribuyó a que su unión no fuera para toda la vida y las dificultades que han vivido.
  16. 16. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ 2.2.4.1. LA VIDA DE LA FAMILIA DE MARCO ANTONIO EN EL CAIRO La vivienda rural de Marco Antonio y su familia es la única estructura construida en guadua. La mayoría de sus compañeros han construido sus casas en embutido9 . Para él, “esta construcción es práctica, me ha llamado la atención construir en guadua por la facilidad de su manejo. Es fácil de utilizar, de transportar y abunda, hay mucha en El Cairo”. La estructura, las paredes, algunos detalles como los marcos y el diseño de las ventanas son en guadua. Para el cielo raso utilizó el machimbre y decidió que fuera alto para poder estabilizar la temperatura en su casa, porque como él comenta, “el clima en El Cairo es ardiente”. Marco Antonio trabaja en la actualidad para fortalecer la vida que tiene gracias al proceso de reubicación. Él es enfático al decir “mi ideal es quedarme en El Cairo, cada día me siento más de acá”. Al igual que muchos otros, Marco Antonio lleva 8 años reconstruyendo su vida como parte del programa de reubicados del INCODER en El Cairo, pero sigue en un periodo de prueba. De acuerdo con la resolución de adjudicación colectiva de tierra a la comunidad de reubicados de El Cairo, ellos deben cumplir unos compromisos por 12 años para poder acceder a la escritura formal e individualizada de su tierra. Sin embargo, el proceso de reubicación en El Cairo y la resolución, aunque aún no le hayan otorgado la titulación individual, le han permitido acreditarse para acceder a la oferta que necesita para seguir desarrollando su vida durante dicho periodo de prueba. Él afirma: “no siento afán porque no pienso vender y con la resolución se han hecho créditos y muchas gestiones”. 2.2.4.2. UNA NUEVA REUBICACIÓN DENTRO DE EL CAIRO POR LA PROTECCIÓN AMBIENTAL Debido a algunos problemas de organización de las propiedades y del no alinderamiento de las mismas que hubo durante los primeros años del proceso de reubicación en El Cairo, algunas de las propiedades de los reubicados quedaron invadiendo partes de zonas protegidas. En consecuencia, varios habitantes del nuevo territorio se vieron obligados a reubicarse dentro de El Cairo mismo. Tal como lo cuenta Marco Antonio: “En ese tiempo era Don Javier *miembro de la comunidad de reubicados+ el que estaba como encargado. Lo había ordenado INCODER. Le había dado la orden para que entregue parcelas a las familias que vayan llegando. Él bajó y me mostró más o menos cuál era la parcela mía, lo que era para mí. Yo empecé a trabajar en este tajo. Esto era lleno de Bosque. Como me habían entregado por INCODER oficialmente, empecé a tumbar bosque y bosque. Y tumbé bosque hasta que un día llegó la CVC y me dijo: ‘No, quieto ahí. Pare ahí, esto es zona de bosque’. Y hasta nueva orden. Yo le pedí que me diera por escrito, pues eso con palabras no me gustaba. Entonces sí, él me dijo que por ahí en 15 días o tres semanas nos enviaba un comunicado a El Cairo sobre esta problemática. Entonces sí, yo estuve pendiente a qué hora nos llegaba ese informe.”10 “Pues como al mes ya nos llegó ese informe, concepto de las CVC. Que había que respetar nacimientos de agua, la orilla del río y ahí expresaba cuántos metros había que respetar alrededor de un nacimiento. 9 El embutido es la expresión que uso Marco para referirse a las construcciones en bahareque. El bahareque es un sistema de construcción que consiste en una estructura de palos con terminaciones en una mezcla de barro que al secarse se endurece. 10 SJR, Nueva propuesta cartilla, p. 26.
  17. 17. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 17 A las orillas de los ríos, lo mismo, y bosque que ya fuera bastante espeso no era permitido trabajarle. Ya por medio de ese concepto de la CVC pues ya enviamos derecho de petición a INCODER para que me reubicara y reubicar otras familias que estaban en las mismas condiciones. Eso duró más o menos un año en esa vuelta. Una pelea, prácticamente una pelea con INCODER para que nos solucionara ese problema porque para mí era preocupante porque ya tenía colinos de café listos para sembrar y no tenía donde sembrarlos. Una preocupación y pues ahí fue muy difícil para mí pues a los compañeros algunos nos les gustó que yo enviara derechos de petición y presionara al INCODER para que me reubicara. No, pero yo lo hice porque el más perjudicado era yo. Como con la firma de cuatro personas mandé ese derecho de petición.”11 2.2.5. MARCO ANTONIO SE SIENTE PARTE DE LA COMUNIDAD CAIRENSE, SUS TRISTEZAS Y ALEGRÍAS La vida comunitaria en El Cairo debe mirarse desde su composición compleja, es decir, desde el conjunto de personas de diferentes procedencias y de costumbres diversas. A pesar de las diferencias y de los conflictos que la comunidad de reubicados de El Cairo ha tenido que afrontar, a juicio de Marco Antonio, se han construido relaciones solidarias entre la comunidad. En El Cairo él se siente parte de la comunidad. Por ello quiere quedarse. Se podría decir que la comunidad de reubicados ha logrado apropiarse del espacio que les fue otorgado años atrás por el INCODER. A pesar del problema que comportó para Marco Antonio la reubicación dentro de El Cairo mismo, él piensa que era necesario. El tema del cuidado del medio ambiente resulta, para Marco Antonio, una problemática delicada hoy día. El ser humano no suele tratar bien el medio ambiente, “a veces nosotros maltratamos el medio ambiente, usamos agro-químicos, dañamos las fuentes hídricas, no reforestamos *…+ no hemos aprendido ni siquiera con las duras consecuencias que tuvimos con la sequía”. Esto es lo que más entristece y preocupa a Marco Antonio, esa falta de conciencia de los seres humanos hacia el problema medioambiental. Sin embargo, en tanto que miembro de una comunidad, Marco Antonio expresa su orgullo y felicidad de ser de El Cairo. El orgullo viene especialmente de los logros, de la superación de las adversidades que ha tenido que afrontar tanto a nivel personal como a nivel colectivo. El hecho de que haya sido capaz de construir junto a sus compañeros un lugar en el que todos puedan volver a tener una vida, unos medios 11 SJR, Nueva propuesta cartilla, p. 26. Ilustración 1. El árbol representa la comunidad, las raíces representan arraigo a El Cairo y su procedencia
  18. 18. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ de subsistencia, recuperar sus diversas tradiciones, es una razón de orgullo. Un ejemplo concreto de esto se encuentra en la construcción de la cancha de fútbol como un espacio de recreación para la comunidad. 2.2.6. MARCO ANTONIO HABLA DE LA PAZ En relación con lo anterior, Marco Antonio reflexiona acerca de la paz. Una comunidad en paz es aquella que ha logrado superar las adversidades y los conflictos y que seguirá haciéndolo. Es por ello que la paz, para Marco Antonio, nace con las acciones de cada individuo, en el cómo este se relaciona con los demás para construir paz. En ese sentido, la paz no es una cuestión únicamente del gobierno o una responsabilidad del Estado. Es por eso que no se puede hablar de paz por el hecho de firmar los acuerdos. Claro que ese hecho es un comienzo de la posibilidad de construir paz, reconoce Marco Antonio. Sin embargo, todavía hay mucho por hacer. Para que haya paz se debe eliminar la pobreza, la hambruna, la falta de acceso a medios de subsistencia. Respecto a su contexto local Marco Antonio dice: “si todos los de El Cairo tuviésemos trabajo y condiciones, nuestra vida sería más tranquila y en paz”. Por último, la paz es algo que se enseña a partir del valor de la solidaridad: “yo le enseño a mis hijos el valor del trabajo, la convivencia y la importancia de la unidad de una comunidad. Lo que es diferente a cada uno por su lado.” Foto 4. Los menores de edad de la comunidad conocen y participan de su historia común.
  19. 19. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 19 3. HISTORIA COLECTIVA DE REUBICACIÓN Y LA LINEA DE VIDA COMUNITARIA12 Las dificultades son parte del proceso y son necesarias para lograr las fortalezas que constituirán el eje de desarrollo y movimiento de toda comunidad. Afrontar dichas dificultades con amor permite y facilita su buen y pronto desarrollo,… se las emprende con agrado y ánimo, buscando el aprendizaje y crecimiento personal y comunitario… ¡Al mal tiempo buena cara! Plan de Vida Perla Roja, SJR Este apartado del documento representa un ejercicio de memoria y reflexión histórica de diversas situaciones y experiencias que acontecen a la comunidad de reubicados de El Cairo. Este trabajo implicó retomar diversos ejercicios de documentación realizados previamente para contrastar y validar lo que aquí se presenta, ejercicios como los Planes de Vida y el Documental Memorias de un Restablecimiento son parte de los insumos fundamentales para este ejercicio. Sin embargo, lo más importante es reafirmar que dichos documentos y el presente documento, solo han sido posibles por la voluntad de las personas de la comunidad que han tenido la disposición y confianza de compartir sus experiencias. La historia colectiva que se comparte en el presente texto empieza formalmente con la Resolución No. 01751 del 11 de diciembre de 2006 expedida por el Ministerio de Agricultura y el INCODER, mediante la cual el Estado colombiano se comprometió a adjudicar un predio rural y otorgarle un subsidio a personas en condición de vulnerabilidad. 12 Se hacen referencias específicas al Predio Perla Roja dado que la información consignada en este documento ha sido validada con la misma. Sin embargo, las líneas de vida de los diferentes predios son muy similares en correspondencia con los ejercicios de construcción de línea de vida que se han construido con ellos. En consecuencia, presentan algunas diferencias respecto a la temporalidad de las llegadas de las familias, lo que también implica algunas variaciones en las dinámicas de acompañamiento dadas las diferencias en el poblamiento de los predios. Foto 5. La naturaleza en El Cairo siempre es expresiva y tranquilizante.
  20. 20. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ Para dicho fin, el Estado destinó 160 has (hectáreas) de la Vereda El Cairo, ubicada en el Municipio de El Cairo, municipio con vocación cafetera ubicado al norte del departamento de Valle del Cauca en Colombia. Es así como en el ejercicio de ejecución del programa que lideraba el INCODER y en correspondencia con el subsidio integral que proponía el Plan Nacional de Desarrollo Hacia un Estado Comunitario (2003) ―subsidio que contemplaría el valor de la tierra y las inversiones complementarias que esta requiriera― se ofertó el programa mediante las Alcaldías y Personerías desde los diversos lugares de la geografía nacional, despertando el interés de muchos ciudadanos colombianos que buscaron ser beneficiarios del programa. Posterior a completar los requerimientos del INCODER, se hizo efectivo el traslado de los favorecidos con el programa al predio ubicado en la Vereda El Cairo. Sobre el proceso de reubicación, este ha sido complejo dado que la mayoría de beneficiarios del programa llegaron con muchas precariedades asociadas a sus lugares de procedencia y su condición de víctimas del desplazamiento forzado. Asimismo, a eso también se le articularon las incertidumbres y la limitada atención y acompañamiento que los entes encargados del programa le dieron a los miembros de las familias que accedían al programa de reubicación. De esa manera, cuando las familias llegaron, tuvieron que ubicarse en las casas comunitarias que ya existían en los predios, se acomodaban cuantos cupieran allí y, además de no tener casa, también tenían dificultades para producir o conseguir alimentos y, esas situaciones desencadenaron en problemas de convivencia. En correspondencia a lo anterior, la comunidad afirma: “cuando iniciamos fue muy traumatizante, unos lloraban, hay casos muy traumáticos pues el INCODER nos trajo con engaños, dijo que era una finca en producción y era solo rastrojo”13 . Por ejemplo, respecto del subsidio integral al que se comprometió el Estado colombiano mediante el programa de reubicación del INCODER, la comunidad solo contó con un proyecto productivo en el año 2013 ―7 años después de cuando empezó la llegada de beneficiarios del programa―. Incluso hoy día, algunas familias siguen sin poder suplir sus necesidades básicas, puesto que han pasado dos cosechas en las que la no mitigación del riesgo que implica el verano les ha hecho perder su producción. En adición a lo anterior, por diversas omisiones de las entidades encargadas del proceso de los reubicados en El Cairo14 , dicha propuesta de subsidio integral y restablecimiento tuvo problemas en su ejecución. El hecho antes mencionado sobre la falta de monitoreo y acompañamiento del Estado a las comunidades causó problemas como: el estado de abandono de los terrenos y vías donde los habían reubicado; la no definición oportuna de linderos, lo que generó atrasos para la activación productiva de los predios y, asimismo, una serie de tensiones y conflictos en la convivencia entre la comunidad. Sin embargo, aunque parte de la comunidad sigue esperando respuesta estatal, la comunidad ha logrado sobrevivir a las promesas incumplidas y las dificultades. Lo han hecho con su propio esfuerzo y gestión y, en algunos casos han encontrado aliados que les han acompañado y apoyado. Gracias al desarrollo de nuevos procesos auto-organizativos que desataron dichos esfuerzos, las comunidades han tomado conciencia de la importancia que tiene organizarse y mantenerse unidos, a pesar de lo difícil que puede llegar a ser tal tarea. Afirman que ven “la obligación de volverse a organizar”, tomar un nuevo liderazgo y asociación con esas metas de trabajar por traer más recursos y no tener que irse y 13 Grupo Focal, 2016 14 Autoridades locales, regionales y nacionales.
  21. 21. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 21 abandonar el predio. “Si nos llegaran ayudas o una solución no estaríamos pensando en abandonar el predio y buscar cómo pagar la deuda. Conformados *organizados+ podemos tocar puertas”15 . La comunidad afirma que ha superado parte de los problemas. Después de tantos años de trabajo en la tierra, hoy sus fincas producen, tienen las viviendas que han construido y han logrado construir lazos de apoyo mediante la integración comunitaria, aspectos necesarios para decidir voluntariamente seguir en sus predios y apropiando el territorio. Respecto a algunos ejemplos de los problemas que han resuelto: los “linderos ya están definidos, pues después de tanto problema y demandas a INCODER, este mandó un topógrafo y se arregló; el hambre se ha superado ya, tuvimos una época buena en la que se sembró café y plátano”. Sin embargo, actualmente hay problemas que siguen vigentes, pues como dicen, “ahorita sin café, sin plátano y con la deuda del banco la vida se complica”. Las personas están intranquilas, afirman que no saben con qué van a pagar la deuda, lo que ha conducido a que “algunos que no aguantaron más la presión, se fueran a la ciudad”. Por otro lado, la mayoría restante afirma decisivamente que la ciudad no es una opción para ellos, porque “a qué irse si no tenemos con que comprar algo, a qué irse, sino a trabajar y seguir pagando *…+ Hay que luchar y luchar, no abandonar y seguir. El hambre lo acosa a uno pero no hay que irse.” Además de lo anterior, en cuanto al tema de la tenencia de la tierra, a pesar de tener la adjudicación definitiva del predio, este es de propiedad en común y pro indiviso, lo que corresponde a las condiciones con las que accedieron al programa de reubicación, y asimismo, es la razón por la cual se hace referencia a predios de la comunidad y no a predios de los individuos. En última instancia, para referirse un poco a lo que la comunidad ha tenido que pasar en su proceso, es pertinente mencionar que nunca se ha desarrollado un plan de tierras para la optimización y efectividad de sus cultivos. Pese a ello, las comunidades mismas hablan del salto cualitativo que comporta para sus vidas y de cómo cambian las necesidades cuando ya no tienen que jornalear para comer, en tanto que poseen su propia tierra para producir. Reflexionan que la tierra es su medio de subsistencia, desarrollo y vida, que aunque fue difícil porque tuvieron que aprender en la mayoría de los casos a trabajar el Café, puesto que varios desconocían que El Cairo tiene vocación cafetera, pero han recibido ayuda de parte de sus vecinos y de otros aliados como la Federación Nacional de Cafeteros. 15 Grupo Focal, 2016. La deuda a la que hacen referencia es a la adquirida con el Banco Agrario, deuda frente a la que la comunidad está preocupada pues han perdido dos cosechas, las cuales eran el medio de obtener recursos para pagar; reflexionan que aunque el crédito es una ayuda para poder alistar los cultivos, también son un gran riesgo que hasta hoy los presiona a dejar sus tierras para conseguir con qué pagar.
  22. 22. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ 3.1. LLEGADA Y PRIMERAS EXPERIENCIAS EN EL PREDIO PERLA ROJA Un elemento primordial para el buen desarrollo de cualquier comunidad es la confianza. Esto implica confiar en los otros y en sí mismos, para esto es necesario saber quién es uno, como persona y como comunidad. Tener metas claras con procedimientos y metodologías visiblemente especificadas. Saber a dónde se quiere llegar y cómo se va a llevar a cabo. SJR - Servicio Jesuita a Refugiados, 2013 “En el año 2007 llegaron las primeras familias al predio Perla Roja, el cual se encontraba en rastrojo, con la carretera destruida. Las familias que llegaron tuvieron que quedarse en las casas comunitarias que tenía el predio mientras adaptaban un lugar en cada una de sus parcelas. Cuando INCODER entregó estos predios les dijo a los beneficiarios que éste tenía un beneficiadero en perfecto funcionamiento, que había agua, servicio de energía eléctrica y máquinas despulpadoras. Cuando llegaron las primeras familias se dieron cuenta que el beneficiadero estaba en mal estado y que no tenían servicios públicos como se creía, generando inconformidades y malestares por parte de las familias. Como no había delimitación entre las fincas las familias que llegaron primero escogieron las mejores tierras, el segundo grupo de personas sortearon los predios por medio de balotas y la última familia que llegó tomó un predio que nunca fue utilizado.”16 El 11 de febrero de 2007 llegó por primera vez un grupo de cinco familias a Casa Bonita17 , nombre de la casa comunitaria que acogió a parte de la comunidad de reubicados la experiencia comunitaria del predio Perla Roja. Estas familias y las que llegaron posteriormente, llegaron a Perla Roja porque: algún conocido (vecino, amigo, familiar) les había compartido información sobre la oferta del Estado colombiano para acceder a un proceso de reubicación por medio de INCODER; o porque algún servidor de un ente público, Personerías o Alcaldías de sus lugares de procedencia, les hizo la oferta cuando ellos se acercaban a solicitar atención. Esas primeras cinco familias que llegaron a Perla Roja, después de haber conocido los terrenos en los que serían reubicados, tomaron la decisión de no quedarse a menos de quince días de su llegada. Según manifiestan quienes hoy son la comunidad, eso pudo tener como causa: (1) lo insuficiente que era el lugar en el que se suponía reharían su vida; (2) llegaban a un lugar en el que no podían cultivar, puesto que la tierra no estaba preparada para tal fin; (3) era un lugar en donde no poseían casa en donde vivir; aunque algunos de ellos habían podido acomodarse de alguna manera en la casa comunitaria, era un lugar en donde el miedo volvía a ser protagonista en las relaciones sociales. El miedo se presenta en ese momento por una amenaza que generó temores y prevenciones en miembros de la comunidad por la posibilidad de ser sujeto de situaciones hostiles de las que buscaban salir. A pesar de que hoy día la comunidad no tiene muy claro cómo fue la situación, manifiesta que Don Javier, un miembro de ese primer grupo de familias que llegó en el 2007, alertó que había recibido una amenaza en la que personas que no lograba identificar enviaban el mensaje al grupo de familias de que tenían 15 días para abandonar los terrenos a los que acaban de llegar. 16 SJR, Plan de Vida Perla Roja. 17 Casa Bonita es una casa comunitaria ubicada en el Predio Perla Roja, sirvió como espacio receptor a la llegada de las personas y familias.
  23. 23. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 23 Sobre la amenaza, un miembro de la comunidad cuenta que: “*…+ decidieron salir porque no sabían si era verdad o no y si les podían hacer algo a ellos o a sus familias. Se estaban alistando cuando se encontraron con unos encapuchados, y desde la Alcaldía también avisaron para tener cuidado, entonces les tocó salir del predio. La Policía llegó y pidieron ayuda a la Base Militar. Cuando llegaron, no encontraron a sus hijos, estaban escondidos porque les daba miedo salir. Al día siguiente recibieron acompañamiento de personería y a los 20 días mataron a dos en la casa. Los invitaron a una finca y después encontraron los cuerpos enterrados con las motos, eso fue la prueba de que la amenaza era verdad. Aunque a los que mataron no eran reubicados”. Pese lo anterior, en diciembre de 2007 regresaron 2 de esas 5 familias que en un primer momento habían decidido no reubicarse en el predio. Una de esas familias es la familia de Don Alirio, quien argumentó que aunque el contexto de la amenaza estaba causándoles miedo y que la tierra en ese momento no les garantizaba condiciones para cultivar o una casa en donde vivir, tendría la voluntad de regresar y trabajar para generar junto a su propia familia y la comunidad las condiciones necesarias para subsistir. Aunque Don Alirio llegó a tener dificultades con otros miembros de la comunidad pues él había tomado la casa comunitaria como propia, pues eso era lo que le había dicho INCODER, sumado a otras grandes ilusiones como que los predios ya tenían servicios públicos. Un factor determinante para Don Alirio fue el conocimiento previo del territorio y la motivación de tener su propia tierra. Emoción que superó las dudas y preocupaciones sobre la insuficiencia en las condiciones en que se encontraba el predio con el que había sido favorecido por el Estado colombiano a través del programa de reubicación del INCODER. En efecto, posteriormente a la llegada del grupo de familias en el 2007, la comunidad recuerda que las personas fueron llegando por goteo, es decir, como familias y/o individuos, en respuesta al proceso de reubicación promovido por el INCODER que ahora contaba con la articulación de autoridades públicas locales como Alcaldes, Personeros, Agentes de Acción Social en el terreno y otras entidades18 . Todos estos organismos ofrecieron la oportunidad a más personas y les acompañaron para realizar la solicitud de ser beneficiarios del proceso de reubicación; solicitudes que fueron efectivas por ese acompañamiento y articulación que se presentó. En el proceso de solicitud los beneficiarios tenían que diligenciar un formulario del INCODER, con el cual este mismo ente les respondía si eran o no beneficiarios y, pese a que el programa ya había tenido más cobertura y la estructura de gobierno en sus diferentes niveles ya estaba articulada para realizar la oferta del programa de reubicación, muchas personas llegaron a pasar hasta tres años después de que les dieran la notificación si eran o no favorecidos por el programa ―periodo del 2007 al 2010, para integrarse formalmente a sus predios (y a la comunidad)―. En algunos casos la demora de los beneficiarios para hacer efectiva su reubicación se dio por factores como los mencionados anteriormente: la tierra no estaba apta para cultivar ni para habitar. Por otro lado, se presentó una nueva situación de temor en la comunidad. En esta ocasión fueron los asesinatos 18 Actualmente Acción Social es el DPS - Departamento Administrativo de la Prosperidad Social.
  24. 24. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ de dos personas en los predios donde esta comunidad venía siendo reubicada. Finalmente, de acuerdo con la comunidad, en marzo de 2011 se da el ingreso de la última persona al predio Perla Roja. Foto 6 Estructura trasera del beneficiadero en el Predio Perla Roja. La primera asociación se formalizó en el 2008 por exigencia y facilitación de INCODER. No obstante, ese mismo año, el presidente de la asociación, Jesús María Rivera, miembro de la comunidad en su momento, abandonó el proceso de reubicación y la organización quedó sin cuerpo organizativo alguno u objetivo que uniese orgánicamente a la comunidad. Esta primera experiencia es seguida por la experiencia de la Asociación Perla Roja. Esta surge en el contexto del acompañamiento que le brinda el SJR a la comunidad beneficiaria del proceso de reubicación en El Cairo a partir del 2009 con objetivos de empoderamiento y fortalecimiento organizacional. “La asociación nació con el fin de darle viabilidad a un proyecto de capital semilla para cada uno de los adjudicatarios. Los estatutos que se hicieron fueron muy ambiciosos, sin embargo el funcionamiento de la asociación entró en receso y no se reactivó hasta el 4 de mayo del 2011 cuando 4 familias tomaron la decisión de retornar esta organización, esta asociación ha pasado por varias etapas en las que se han reformado las juntas directivas, actualmente se han registrado en Cámara de Comercio y funcionan dentro de los reglamentos que han establecido.”19 La comunidad manifiesta que con esta Asociación hubo resultados como el proyecto de mejoramiento de vivienda en el año 2010, capacitaciones en derechos, política e incidencia para la visibilización de la comunidad, que no estuvo visibilizada del año 2007 al 2009, periodo en el que autoridades como la UMATA, la Alcaldía, la Casa de la Cultura, estuvieron sin voluntad de escucharles. Adicionalmente, manifiestan que la asociación se presentó en un contexto y proceso de empoderamiento (comunitario e individual) que promovió un aumento de conciencia en la gente, capacitó en dinamizar ayudas, en exigencia de garantías y derechos, y fortalecimiento organizativo en torno al trabajo en conjunto. 19 SJR, Plan de vida Perla Roja.
  25. 25. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 25 La tercera experiencia formal de organización, de acuerdo con los testimonios de la comunidad, es el Grupo de Mujeres en Acción, que también fue motivado por el SJR y tuvo fines específicos como la capacitación en formulación de proyectos, exigibilidad de derechos, equidad de género y rutas de atención. Las mujeres de la comunidad manifiestan que ese proceso organizativo propio les permitió también empoderarse y empezar a tomar roles de liderazgo en torno a gestiones para la comunidad. Respecto al grupo de mujeres, se gestionaron y se intentó llevar a cabo diversos proyectos. Sin embargo, no lograron beneficiar a la comunidad con ninguno, pese a lo anterior, la comunidad valora positivamente el proceso organizativo de las mujeres, porque generaron una estructura organizativa y definieron su misión y visión buscando beneficios para la comunidad de reubicados de El Cairo. 3.2. PROCESO DE EMPODERAMIENTO Y ADAPTACIÓN: TRANSFORMACIÓN DEL TERRITORIO Y LAS RELACIONES COMUNITARIAS Aunque en esta tierra no había nada, tuvimos la motivación de trabajarla y lograr algo con ella, ya en nuestra tierra Participante Grupo Focal, 2016. La comunidad desarrolló diversas acciones comunitariamente que implican el desarrollo de una consciencia colectiva que requería que los miembros de la comunidad se entendiesen como individuos que hacían parte de un grupo de personas y familias que vivían dificultades similares y enfrentaban un mismo proceso de reubicación. Ello condujo a la articulación de acciones, programas y estrategias alrededor de intereses comunes. En este sentido, algunas de las principales acciones que la comunidad ejecutó en colectividad fueron:  La experiencia asociativa que surge como requerimiento del INCODER en el 2007. Su actividad tiene un impacto social débil y no opera como es esperado dadas las dificultades organizativas y la no definición de objetivos a alcanzar.  La experiencia asociativa acompañada por el SJR durante el período 2009-2010 que nace como un apoyo en relación con el empoderamiento y el fortalecimiento organizativo.  El grupo de mujeres que surge en el 2010 como propuesta del SJR, que además de capacitar respecto a la creación del grupo acompañando la definición de la misión y la visión, también aportó capacitación en formulación de proyectos, exigibilidad de derechos, equidad de género y rutas de atención.  Asociado a la definición de una ruta de incidencia, en el año 2012, la comunidad define las cinco necesidades básicas de los reubicados, en donde estaban priorizados temas como la educación para los NNAJ, la salud para miembros de la comunidad, el servicio de energía, el servicio de agua y alcantarillado y, vías20 . En el mismo contexto de incidencia, se presenta un evento a 20 NNA hace referencia a la expresión niños, niñas y adolescentes.
  26. 26. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ realizarse en El Cairo en el que harían presencia autoridades del orden nacional (Ministerio de Medio Ambiente, INCODER, Acción Social –actual DPS-), del orden departamental (Gobernador del Valle) y municipal (Alcalde y otros funcionarios). En ese espacio, la comunidad visibilizó la situación que vivían sus miembros y se hizo la exposición de las necesidades que priorizan.  La ruta de incidencia que se logra gracias al proceso de formación en derechos, empoderamiento y fortalecimiento organizativo. Bajo este rubro la comunidad lleva a cabo, en el año 2012, una Acción de Tutela en contra de INCODER solicitando el cumplimiento de la entidad respecto a la definición de linderos y los compromisos adquiridos en el proceso de reubicación. Los resultados de esta tutela fueron: (1) la división del predio mediante la adjudicación de un fragmento de tierra a cada beneficiario; (2) la ejecución de un proyecto productivo financiado por INCODER21 .  La construcción, en el 2014, de una cancha de fútbol comunitaria22 .  La conexión, en el 2015, de energía en tanto que resultado de un proceso de gestión e incidencia comunitaria.  La gestión del uso del agua y de sistemas de riego para el cultivo y los hogares, en el 2015, por medio de la utilización de un excedente de un proyecto de INCODER en el Municipio de Calcedonia.  Convites comunitarios y/o mingas comunitarias: la comunidad manifiesta que mediantes prácticas propias de trabajo comunitario han hecho de 10 a 12 convites en su historia comunitaria. Foto 7. Los ejercicios de minga -convites comunitarios- han sido fundamentales en el proceso de integración y construcción del territorio. En el desarrollo de esas acciones emprendidas comunitariamente, los miembros de esta comunidad han logrado superar dificultades como las de transformar con sus propias manos y visiones hectáreas de terreno para poder cultivar y habitar sus propios espacios. Esto lo han hecho con la voluntad de poder vivir en su tierra, logrando, entre otros resultados, la atención del Estado y la integración a una comunidad que les veía con desconfianza. 21 La comunidad logró el compromiso respecto a garantías individuales de ayuda humanitaria desde Acción Social. 22 Aunque varios miembros de la comunidad consideran que este logro contribuye a la recreación y deporte comunitario en el que participan NNA, jóvenes y adultos, también hay críticas a considerar este espacio como comunitario, ya que se elaboró en un espacio que no es propiedad comunitaria, sino de uno de los miembros de la comunidad. No obstante, el uso que se le da a la cancha si es comunitario y Don Marco Antonio, a quien pertenece el espacio en que se construyó la cancha, manifiesta que ese es un espacio comunitario y que él no limitará su uso.
  27. 27. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 27 La mayoría de los individuos y/o familias que llegaban no se conocían entre sí, traían diferentes historias de vidas generalmente influenciadas por contextos hostiles, relacionados con el conflicto armado y social que vive Colombia desde hace más de cinco décadas. Varias de las familias eran provenientes de zonas en las que dicho conflicto ha tenido sus expresiones más fuertes. Ello también ha encaminado a determinar, en algunos casos, comportamientos violentos y de autoprotección que se han evidenciado a partir del no-reconocimiento del otro y una tendencia a la individualidad, las cuales son situaciones conflictivas que las comunidades han aprendido a cambiar para poder crecer en sus objetivos individuales y colectivos. En el 2009, el SJR – Servicio Jesuita a Refugiados empieza su proceso de acompañamiento con la comunidad reubicada de El Cairo. La población hoy día valora ese proceso de acompañamiento como un proceso de incidencia para la visibilización y la unidad organizacional comunitaria. Dicho proceso implicó para la comunidad y, especialmente para los individuos que la componen, un soporte para volverse a encontrar y construir junto a personas con las que tenían relaciones de discordia a consecuencia de las disputas por la definición de los linderos que dividían las propiedades según le correspondiere a cada familia. La comunidad define el proceso de acompañamiento del SJR como incidencia para la visibilización porque, según ellos, mediante el acompañamiento lograron salir de su estado de invisibilización y falta de voluntad a los que los tenían sometidos principalmente la Alcaldía, la UMATA y la Casa de la Cultura en el periodo del año 2007 a 2009. El proceso de acompañamiento para el fortalecimiento comunitario del SJR consistió básicamente en: capacitación en derechos, fortalecimiento organizativo como medio de gestión e integración, un proyecto de vivienda y la construcción del Plan de Vida para la comunidad que los agrupa; en el que además del diagnóstico que aporta la definición de lo que son y cómo están, también aporta lo que desean en ese nuevo lugar a donde llegaron a continuar y/o reconstruir su vida. En cuanto a la Alcaldía y los proyectos que ha llevado a cabo para la comunidad, esta no ha sido capaz de responder a las necesidades concretas de la comunidad. Tales proyectos se traducen, más bien, en el resultado de acciones que esta ha tenido la obligación de cumplir por la coordinación de otros mandatos gubernamentales; además de ello, dichas iniciativas y proyectos no han sido consultados con la comunidad. En consecuencia, el impacto y pertinencia de estas han sido casi nulos23 . De ahí que el trabajo de capacitación en derechos llevado a cabo por el SJR por la comunidad haya sido tan importante y bien recibido por la misma. Ello los encaminó a captar y entender sus capacidades y sus derechos. “*…+ ya no le regateamos a la Alcaldía, ahora exigimos derechos”. Grosso modo, ese es el aprendizaje de la comunidad en relación a tal problemática, esto es, tomar conciencia de que salir de su condición de víctimas ha sido posible a partir de la articulación de sus esfuerzos de manera colectiva. Esa postura y sus incidencias prácticas, que parecen tener consecuencias positivas, también condujeron a algunos conflictos con la Alcaldía. Dicha entidad consideraba que el SJR era el actor responsable de las 23 A pesar de todo esto, la comunidad rescata la entrega de colinos de café de parte de la Alcaldía y la utilidad que ello tiene para continuar los procesos productivos que desarrollan.
  28. 28. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ motivaciones, exigencias y garantías que demandaba la comunidad de reubicados, y que, la autoridad local venía negando o asumiendo como dadas. Esa era una situación difícil para las personas del Predio Perla Roja porque la comunidad estaba en un pedazo de tierra, donde el Estado los había reubicado, sin la posibilidad de cultivar, sin un techo propio, sin la titulación de su terreno, entre otras cosas como la inestabilidad y la no seguridad alimentaria. Pese a lo anterior, las personas lograron superar diversas dificultades gracias a su propia voluntad y capacidad de organización. Después de mucho trabajar la tierra, la comunidad adecua fragmentos de ella para empezar procesos de cultivo y construcción de lugares en donde refugiarse (viviendas no convencionales en algunos casos). Proceso que fue posible gracias al desarrollo de diferentes proyectos productivos, algunos de ellos apoyados por el SJR ―junto a herramientas como el fortalecimiento organizativo y construcción de Planes de Vida―. En adición a ello es importante resaltar, de acuerdo con lo dicho por la comunidad, la labor de la Personería de El Cairo (ente público), puesto que en función de acompañamiento los apoyo en materia de elaboración de peticiones y solicitar garantías. En el 2011, se inició el desarrollo de un proyecto hombro a hombro con la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Federación Nacional de Cafeteros (FNC). Estas entidades le brindaron a la comunidad unos programas de capacitación para trabajar la tierra, capital semilla a determinados miembros de la comunidad, acompañamiento psicosocial y otras ayudas. Luego, en el 2012, gracias al proceso de incidencia para la visibilización y la formación de la que habían sido sujetos, la comunidad logra hacerse escuchar hasta Acción Social ―entidad reconstituida como el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social (DPS) ―24 . De esa incidencia se lograron las ayudas humanitarias, las cuales fueron recibidas en procesos individualizados y resultaron siendo beneficiados pocos miembros de la comunidad. Más tarde, en el año 2013, se inició un proyecto productivo impulsado por el INCODER, que además de la facilitación administrativa respecto a la solicitud de las personas para ser beneficiadas con la reubicación, no había respondido con los compromisos de seguimiento, acompañamiento, definición de linderos y de la puesta en marcha de un plan integral para la efectividad de la reubicación. Tal proyecto productivo, formulado por Valle en Paz25 , consistía en insumos para la producción como pesticidas y abono. De acuerdo con la formulación y el diseño de tal empresa, se pagaría al beneficiario el 40% por jornales. La comunidad hoy día explica 24 La transformación de Acción Social dio paso a la creación del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social. Su objetivo es avanzar en la superación de la pobreza, la inclusión de la población vulnerable y víctima de la violencia y la consolidación de los territorios a través de la garantía de la presencia del Estado en una senda de prosperidad y reconciliación. Consultado el 23 de junio de 2016 en: http://goo.gl/qLXDrG 25 VallenPaz es uno de los 23 programas de desarrollo y paz (PDP) que existen en Colombia. Foto 6. Las manos de los campesinos no solo guardan las experiencias del conflicto armado, guardan afectos y amor por la tierra y para otros.
  29. 29. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 29 que dicho proyecto surge como respuesta a la presión que generó la tutela que la comunidad elaboró para la definición de linderos. Ello, argumenta la comunidad, no hubiese sido posible sin las capacitaciones recibidas en materia de defensa y conocimiento de derechos mínimos y los mecanismos para protegerlos. 3.3. ALGUNAS SITUACIONES DE ESPECIAL ATENCIÓN PARA COMUNIDAD Y LAS ENSEÑANZAS DEL PROCESO No tengo lo que perdí, pero tengo catorce mil árboles de café y 2 mil floreciendo. Miembro Asociación Renacer Para ilustrar esta parte del texto se hará uso de la Matriz DOFA construida por la Asociación Perla Roja en el Plan de Vida de la asociación en el año 2013. Asimismo, se comentarán algunos de sus componentes para relacionar y/o expandir lo que la comunidad compartió al respecto en encuentros recientes. MATRIZ DOFA (SJR - Servicio Jesuita a Refugiados, 2013, pág. 16) DEBILIDADES OPORTUNIDADES FORTALEZAS AMENAZAS Falta de respeto entre los miembros. No se respeta la palabra. Subsidio de vivienda Tierras fértiles y productivas Falta de respuesta de los entes públicos. La Asociación Perla Roja se ha dejado manipular por algunas entidades. Proyectos productivos gracias al acompañamiento de organizaciones no gubernamentales (ONGs) y Cooperación Internacional. Buenas vías de comunicación. Temor por la presencia de grupos armados al margen de la ley. Conformismo. Acompañamiento del Comité de Cafeteros. Buen compromiso. Cambio climático. Mala comunicación. Comercialización de los productos. Responsabilidad con la comunidad. Inestabilidad del dólar. Desunión. Compradores. Los socios planean un proyecto de vida en el predio. Intolerancia. Créditos. Los socios plantean ideas y acciones conjuntas para resolver los problemas de la asociación. Desconocimiento del funcionamiento de la asociación. Ubicación favorable para la comercialización de los productos. Tabla 1. MATRIZ DOFA extraida del Plan de Vida de la comunidad de Perla Roja.
  30. 30. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ El tema del no respeto entre los miembros de la comunidad es una debilidad identificada por ellos mismos. Frente a esa situación, es pertinente decir que las condiciones de respecto fueron muy difíciles en el inicio de la experiencia, debido a que las personas eran desconocidas entre sí y no se habían generado lazos de amistad ni relacionamiento. Sin embargo, la dinámica de necesidad les llevó inclusive a convivir en condiciones de hacinamiento en Casa Bonita (casa comunitaria). Posteriormente, con las dinámicas organizativas, lograron construir esos lazos y relaciones que antes no existían. Ello facilitó, en cierta medida, el diálogo para sensibilizar sobre la necesidad del buen trato y los beneficios que ello podría implicar para los objetivos que se estaban planteando como comunidad. En tal punto resultó fundamental la entrada de un aliado que entendiera y apoyara esa tarea. En el grupo focal realizado en el 2016, un miembro de la comunidad habló de cómo las acciones de acompañamiento contribuyeron a mejorar estas situaciones: “SJR dio fuerza. Había una convivencia muy pésima, se hicieron talleres, se enfocaron en hablarnos y construir. La convivencia mejoró no un 100%, pero mejoró mucho a como estaba antes. Nos enseñaron a vivir en comunidad, no ha venido nadie más, el tiempo y las enseñanzas han salido del SJR.”. En adición a lo anterior, en la matriz de estrategias elaborada en la parte estratégica del Plan de Vida, se encuentra entre los retos y desafíos de la comunidad hacer esfuerzos por mejorar la convivencia y tolerancia entre los miembros de la asociación. Esto, con miras a facilitar la gestión y presentación de propuestas conjuntas; lo cual tiene correspondencia directa con: (1) el desafío de mejorar la comunicación entre los socios para obtener respuesta institucional y poder incidir en el cumplimiento de la implementación de políticas públicas y; (2) la gestión de proyectos productivos acompañados por ONGs (organizaciones no gubernamentales) y Cooperación Internacional. Respecto a la falta de respuesta de los entes públicos, es pertinente referirse al subsidio integral en el que se sustentaba el programa de reubicación, puesto que nunca se ejecutó como se había dicho que se ejecutaría. La comunidad siempre tuvo que presionar para tener algún tipo de respuesta del INCODER, de la Alcaldía o algún otro ente público. En consecuencia, la comunidad afirma que “La calidad de vida hubiera sido diferente si hubiera existido un acompañamiento por parte del gobierno y las otras entidades. Si a mitad de camino no quedara la plata y los proyectos viviríamos diferente. Para cambiar eso necesitamos saber a dónde ir y a dónde va la plata.”26 Asimismo, el tema del acceso a derechos y servicios básicos han sido motivos fundamentales para la gestión y la organización comunitaria. A continuación se harán referencias sobre algunas de esas apuestas comunitarias para resolver sus necesidades: Sobre el acueducto, la comunidad manifiesta que desde que les ofrecían el programa, INCODER aseguró que el predio contaba con energía, agua y vivienda. Sin embargo, eso no correspondía con la realidad. Por esa situación, la comunidad ha direccionado parte de sus esfuerzos a la gestión del acueducto. Esfuerzos acompañados en buena medida por el SJR. Este proyecto ha tenido como producto la construcción de la infraestructura existente, que consiste en un tanque de almacenamiento de 6 Km de tuberías. No obstante, dichos productos se encuentran en un alto grado de deterioro y dado que su caudal es limitado, se considera insuficiente para abastecer a las 17 familias del predio. En ese sentido, la comunidad, hoy día, concluye que aunque la infraestructura que tienen hoy mejoró su situación, resulta insuficiente. “Tenemos agua por manguera pero no es acueducto y no es agua 100% potable. Sale de una fuente de agua donde se 26 Participante Grupo Focal, Perla Roja, 2016.
  31. 31. PISTAS PARA LA RECONCILIACIÓN A TRAVÉS DE LA EXPERIENCIA DE UNA COMUNIDAD REUBICACADA EN EL MUNICIPIO DE EL CAIRO, VALLE DEL CAUCA. 31 reciben los residuos y desecho de algunas casas. Están buscando una fuente que sea potable para surtir de agua.”27 En relación a lo anterior, es preciso mencionar que a un miembro del primer grupo de familias que llegaron al predio, el INCODER le había dado mangueras para llevar a cabo la construcción del acueducto. No obstante, la persona fue una de entre tantas que nunca regresó. Actualmente, la comunidad comparte que el Alcalde electo se comprometió a instalar el acueducto, afirman que ya tomaron medidas e hicieron un plan de compras. “Después de 8 años de promesas, esto se logra de nuevo por la comunidad y la Alcaldía actual.”28 Respecto a las condiciones de habitabilidad, todos los miembros que llegaron como fruto del proceso de reubicación han construido sus casas a partir de sus propios medios. Sin embargo, como se puede ver en su Plan de Vida, la comunidad tiene una preocupación en relación a los materiales con los que se han construido las casas. Estos resultan poco seguros e inestables en el sostenimiento estructural de las viviendas, pues los materiales con los que han construido son cartón, plástico, lona, esterilla y su suelo es en tierra. Con la intención de mejorar las condiciones de habitabilidad de las familias del predio, la comunidad ha buscado acceder a diversos proyectos de mejoramiento de vivienda. No obstante, en este aspecto, solo han recibido acompañamiento del SJR y hubo un proyecto con Acción Social (actual DPS). En cuanto al acceso a la educación, la comunidad tiene una preocupación por los riesgos que implican para los menores de edad desplazarse largas distancias de la casa a la escuela y de la escuela a la casa. En ocasiones deben caminar cerca de 2 horas para poder recibir clases. Respecto a esa preocupación, la comunidad ha logrado gestionar transportes para los estudiantes. Ello ha facilitado y mejorado la situación pero de todos modos ha comportado nuevos inconvenientes, en tanto que los chicos no son transportados en las mejores condiciones ni con las condiciones de seguridad necesarias. Ya han ocurrido algunos accidentes. En el primer semestre del 2016 un carro que llevaba varios niños a la escuela, se volcó. Aunque nadie murió, varios niños resultaron lesionados. Por otro lado, la comunidad también ha llamado la atención acerca de la calidad de la educación que están recibiendo sus niños. Hay una creciente desmotivación de los chicos en relación a lo que se les enseña en la escuela. Incluso algunos afirman que no están aprendiendo nada. A esto se le suma el debate y la tensión que emerge en el seno de la comunidad en cuanto a qué tipo de enseñanza y qué tipos de contenidos deben recibir sus hijos. Algunos dicen que los niños deberían formarse con el fin de desplazarse del campo a la ciudad en busca de nuevas oportunidades como comerciantes o pequeños propietarios de negocios, mientras otros afirman que deberían continuar con el trabajo y el cultivo de la tierra en el campo. Asimismo, además de las dificultades de calidad de la educación y de transportarse hasta los centros educativos, se suma la dificultad de la alimentación de los menores en su jornada académica, ya que la comunidad rural de El Cairo que recibe clases en los colegios ubicados en el casco urbano, ha tenido que 27 Participante Grupo Focal, Perla Roja, 2016. 28 Participante Grupo Focal Perla Roja, 2016.
  32. 32. EL TERRITORIO COMO ESCENARIO PARA LA VIDA Y LA PAZ afrontar cambios en su cultura, horarios de sueño y en la dinámica alimenticia. En la mayoría de los casos los menores no desayunan en sus casas, porque, como ellos mismos afirman, su cuerpo no les recibe un desayuno en horas de la madrugada. Solo hasta después del mediodía (2:00-3:00pm) los chicos pueden regresar a casa a comer algo. Una alternativa a esto es la alimentación escolar, pero por asuntos de no financiación y gestión pública, ha dejado de ser prestada o no se hace en las condiciones nutricionales correctas. Como respuesta a todas las problemáticas mencionadas anteriormente, la comunidad desde su Plan de Vida propuso la adecuación de una Escuela Comunitaria. De este modo, la comunidad ha hecho gestiones con los entes encargados de la educación en el Municipio. Actualmente la administración les manifestó que ya estaban adelantando gestiones con el Ministerio de Educación Nacional. Respecto a la adecuación de dicha escuela, la comunidad propone utilizar el espacio de la Casa Bonita. Continuando con las temáticas que despliega la línea de derechos, la comunidad habla acerca de sus preocupaciones en cuanto a las condiciones de salud y la pobre atención que presta el sistema de salud en la comunidad. Afirman que la atención médica no es suficiente para la demanda de la zona y que la infraestructura del puesto de salud se encuentra en malas condiciones. Consideran que es necesario buscar una solución al respecto y que esta puede empezar por la contratación de un médico, en el puesto de salud de la comunidad, que monitoree la salud de sus habitantes. Ahora bien, pasando a la cuestión sobre las condiciones de seguridad, estas juegan un papel central en relación con las preocupaciones de la comunidad. A grandes rasgos, la gente tiene temor por la presencia de grupos armados al margen de la ley en el territorio. Dicho miedo colectivo, se podría decir, tiene como causa las situaciones de amenaza y de violencia que afrontó la comunidad en los primeros meses de su llegada a El Cairo. Otro tema que preocupa a la comunidad es el estado de las vías. Consideran que el mantenimiento de las vías es fundamental para el desarrollo de su vida, en tanto que constituye el modo de acceso a sus tierras y el vehículo para la comercialización de sus productos. Por esta razón, la comunidad misma ha llevado a cabo arreglos y mantenimiento de sus vías mediante convites. Como respuesta a las fuertes lluvias e inundaciones que amenazaban con destruir las vías, la comunidad ha realizado mantenimiento a sus vías mediante convites. No obstante, con el verano, esos convites que además servían para la integración comunitaria, no se volvieron a realizar. Relacionado a esta situación, la comunidad se ha planteado proyectos de mejoramiento y mantenimiento constante de las vías principales y secundarias del Predio Perla Roja y Vereda Salmelia, El Madroño, Buenos Aires y, manifiestan que desde su labor organizativa, han logrado gestionar el préstamo de maquinaria de parte de la Alcaldía. En términos de la producción agrícola, la comunidad reitera su preocupación al respecto. Esto se debe a que durante las dos cosechas más recientes, sus capacidades fueron muy limitadas para enfrentar la época de verano y de sequía. Cuestión que ha obligado a la gente a optar por créditos, préstamos y otros compromisos para cumplir con los acuerdos de los proveedores de insumos agrícolas. El meollo del asunto recae en que, como la comunidad misma lo expresa, el agro es prácticamente el único medio de sustento de las gentes residentes en dicho territorio. De algún modo, se podría decir, están viviendo un factor expulsor en El Cairo que puede llevarlos a un nuevo desplazamiento. El desespero ha generado que las personas abandonen sus predios para ir a jornalear y conseguir dinero con el fin de responder con las responsabilidades que adquieren. La comunidad identifica el nudo del problema en el hecho de que han tenido que afrontar dichas adversidades sin el apoyo debido de las instituciones públicas encargadas de estos casos. Encuentran que el crédito que identificaban como una oportunidad para

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