Asentamientos humanos, agua y territorio.

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En el proceso de expansión en el sur de Bogotá. Gloria Esperanza Narváez Tafur.

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Asentamientos humanos, agua y territorio.

  1. 1. NACIONALFACULTAD DE ARTESMAESTRÍA EN HÁBITATAsentamientos humanos,agua y territorioEn el proceso de expansióndel sur de BogotáGloria Esperanza Narváez Tafur
  2. 2. NACIONALFACULTAD DE ARTESMAESTRÍA EN HÁBITATAsentamientos humanos, agua y territorioEn el proceso de expansión del sur de BogotáFinanciado por la DIB-2007 (CÓD. 20101009724)Gloria Esperanza Narváez TafurTrabajo de grado presentado para optar al título de Magíster en Hábitat - Estudios en viviendaDirector: Carlos Alberto Torres Tovar
  3. 3. RectorMoises Wasserman LernerVicerrector sede BogotáFernando Montenegro LizarraldeDecanoJaime Franky RodríguezDirector del Centro de Divulgación y MediosAlfonso Espinosa ParadaCoordinador Académico Maestría en HábitatCarlos Alberto Torres TovarNACIONALFACULTAD DE ARTESMAESTRÍA EN HÁBITAT© Universidad Nacional de Colombia Sede Bogotá Facultad de Artes Maestría en Hábitat Bogotá, Colombia, 2009 ISBN: 978-958-719-507-1
  4. 4. A mi hija, Ana María, porque me permite la irreverencia, y meda la fuerza del día a día, a ella le quiero regalar el sueño, el conoci-miento y la risa, un patrimonio que nadie le podrá arrebatar.A la mujer más tierna y linda, mi madre, Edelmira Tafur y a lamemoria de mi padre Audino Narváez de quien heredé la terquedad.A los líderes sociales de Usme, Ciudad Bolívar y el municipiode Soacha, por su amor a un territorio que fue obra de su propioesfuerzo, por su compromiso comunitario y su valiosa información,sin la cual este trabajo no se hubiese realizado.AgradecimientosA La Universidad Nacional de Colombia y a la División de Investigación de lasede Bogotá, por la calidad de la educación que brinda, por creer en los procesosde investigación y por su apoyo económico.A su compañero de vida Fredy Antonio Castiblanco, por su ternura, prudenciay solidaridad.Al arquitecto Carlos Alberto Torres director de la Maestría y de esta tesis por susoportunos comentarios, su insistencia y sus valiosos aportes.A los lectores por la generosidad con el tiempo y la pertinencia de sus aportes, laeconomista Mercedas Castillo y al sociólogo Hernán Darío Correa.A sus amigos Mariela Osorno (bióloga), Arturo Sánchez Andrade (ambientalis-ta), David Doncel (ingeniero catastral), César Sánchez (economista), David Alba(antropólogo) y a Sergio Ballén (arquitecto), Jorge Correa (arquitecto), por susvaliosos aportes desde sus disciplinas de formación académica y además porquegeneraron espacios de encuentro y camaradería en muchas madrugadas de trabajoy en momentos de preocupación.A sus asistentes de investigación de la Universidad Nacional de Colombia a: Da-vid López (estudiante de arquitectura) y Ángela Pedraza (estudiante de cienciaspolíticas) y Ricardo Quintero (estudiante de arquitectura).A Rosita Narváez que me cuidó con cariño.
  5. 5. ASENTAMIENTOS HUMANOS, AGUA Y TERRITORIOEN EL PROCESO DE EXPANSIÓN DEL SUR DE BOGOTAR e s u m e nEsta tesis interpreta desde la perspectiva ambiental comple-ja la construcción social del territorio a partir de la relaciónentre los procesos ecológicos, socio-económicos y políticospresentes en la provisión y el acceso al agua, como compo-nente esencial del hábitat, en las dinámicas de ocupación delas localidades de Usme y Ciudad Bolívar, en Bogotá, y el mu-nicipio de Soacha. Estos dos territorios sufrieron los mayoresimpactos en las oleadas de crecimiento al extremo de conur-barse la ciudad de Bogotá en este punto.Con la revisión de contexto de la ciudad se identifican lascausas simultáneas que provocaron la generación de asen-tamientos informales. En el análisis del territorio se tomancomo referencia nueve barrios que fueron seleccionados deacuerdo con criterios temporales, espaciales y de origen. Lainvestigación concluye que la urgencia de la población estabapuesta en cualquier solución habitacional y no en el agua,aunque ésta fue determinante en la consolidación del tejidoy de la construcción social del territorio, con la paradoja detener una cuenca rica en recursos naturales, que a pesar deser proveedora de agua y materiales de construcción a la ciu-dad, su población ha tenido dificultades para acceder al aguapotable y a un hábitat digno.Este trabajo hace una lectura del territorio a partir de la re-lación que establece la población con el agua, más allá de lomorfológico y lo tipológico. Toma como punto de referenciapara el análisis los aportes de los actores de las luchas socialesy los procesos organizativos gestados en el sur de Bogotá. Sepuede afirmar, entonces, que el derecho a la ciudad está de-terminado por la forma como se accede al agua, se llega a laciudad y se construye el hábitat.Palabras claves: erritorio, hábitat, agua, ambiental, derechoa la ciudad.
  6. 6. ÍndiceÍndice de tablas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6Índice de cuadros. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6Índice de gráficas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7Índice de mapas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7Índice de imágenes. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8Introducción . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 10Capítulo 1. Marco teórico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 151.1 La perspectiva ambiental como síntesis de losprocesos ecológicos, económicos, sociales y políticos. . . . . . 161.2 El agua en los procesos ecológicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 181.2.1 La perspectiva del hábitat en la construcción social delterritorio y en los procesos ecológicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 191.2.2 El papel del agua en la construcción del hábitat. . . . . . . 221.3 El agua y los procesos socio-económicos. . . . . . . . . . . . . . . 231.3.1 La accesibilidad y la asequibilidad del agua determinan larelación con los servicios públicos y el derecho a la ciudad. . . . 251.4 El agua y los procesos políticos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 261.4.1 Agua, hábitat y derecho a la ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . 28Capítulo 2. Marco de referencia. Antecedentes deocupación de usme, Ciudad Bolívar y Soacha. . . . . . . . . . . . 322.1 Los procesos de planeación que influyeron de maneradirecta o indirecta en la ocupación fragmentada delterritorio hasta los años ochenta. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 332.2 Ciudad informal como parte de la ciudad. . . . . . . . . . . . . 342.3 Producción del suelo y las lógicas de ocupación. . . . . . . 372.4 El proceso de expansión urbana en las localidades deusme y ciudad bolívar y en el municipio de soacha. . . . . . . . 402.5 La conurbación Bogotá-Soacha . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46Capítulo 3. Procesos ecológicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 553.1 Caracterización ecológica del territorio de Usme,Ciudad Bolívar y el municipio de Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . 573.1.1 Ubicación espacial de Usme, Ciudad Bolívar y Soacha. . . . 583.1.2 Comprensión territorial de la cuenca del río Tunjuelo. . . . . . 603.1.3 Caracterización espacial de la cuenca del río Tunjuelitoy las cuencas del municipio de Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 613.2 Estructura ecológica de Usme-Ciudad Bolívary Soacha en el plan de ordenamiento territorial. . . . . . . . . . . 633.3 Caracterización de la zona conurbada . . . . . . . . . . . . . . . . 633.3.1 Impactos ambientales de la conurbación. . . . . . . . . . . . . . 643.4 Agua y procesos de ocupación. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 653.4.1 Procesos de ocupación de Usme. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 673.4.2 Procesos de ocupación de Ciudad Bolívar. . . . . . . . . . . . . 703.4.3 Procesos de ocupación de Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 743.5 Barrios de estudio. Relación entre el proceso deocupación y el acceso al agua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 773.5.1 Barrios de estudio en la localidad de Usme. . . . . . . . . . . . 783.5.2 Barrios de estudio en la localidad de Ciudad Bolívar . . 823.5.3 Barrios de estudio en el municipio de Soacha. . . . . . . . . . 883.5.4 Diversas tecnologías que facilitaron el acceso al agua. . . 91Capítulo 4. Procesos socio-económicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . 1024.1 Caracterización socio-económica y calidad de vida. . . 1034.1.1 Aspectos laborales y económicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1064.1.2 Calidad de vida, pobreza y desigualdad. . . . . . . . . . . . . . 1144.2 Agua, servicios públicos y producción del hábitat. . . . 1204.2.1 Esquemas de prestación y desarticulación de políticasde servicios públicos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1204.2.2 Agua y legalización de barrios. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1254.2.3 La complejidad del pago y del suministro de aguaen Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1294.2.4 La complejidad del suministro de agua en Bogotá . . . . 1304.2.5 Análisis de disponibilidad de servicios públicos enUsme, Ciudad Bolívar y Soacha . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 131Capítulo 5. Procesos políticos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1345.1 Los procesos sociales como parte de los movimientosterritoriales . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1345.2 Conflictos en torno al agua y al territorio. . . . . . . . . . . . 1365.2.1 Escalas de interpretación de los conflictos. . . . . . . . . . . . 1375.2.2 Conflictos urbanos en relación con el agua en el surde Bogotá. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1375.2.3 Conflictos por el acceso al agua potable. . . . . . . . . . . . . . 1395.3 Las reivindicaciones sociales giraron alrededor de labúsqueda del agua. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1445.3.1 La participación empieza a ser cooptada por lainstitucionalidad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1455.3.2 Aparece el territorio como escenario de interpretación . 1475.3.3 La relación entre el proceso organizativo y el acceso alagua en los barios del área de estudio. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1485.3.4 Grandes acciones construidas a partir del territorio. . . . 1495.4 Usme, Ciudad Bolívar y Soacha son producto de lossucesivos modelos de ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1505.4.1 Reflexión sobre el significado del derecho a la ciudaden el sur de Bogotá y Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1535.4.2 Los habitantes de los sectores periféricos reclaman elderecho a pertenecer a la ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 154
  7. 7. 5.4.3 Percepción de los líderes comunitarios en relación con elderecho a la ciudad. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 156Conclusiones. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 159Procesos ecológicos: vistos a partir de la relación entreproducción del hábitat y los valores ecológicos. . . . . . . . . . . 160Procesos socio-económicos: entre la paradoja de lainclusión social urbana en torno al agua en relación conla legalización y la regularización del servicio del agua. . . . 160Procesos políticos: en la interrelación entre los marcosde la planeación y la intervención del Estado y lasdinámicas políticas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 161Anexos. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163Anexo marco de referencia Capitulo 2. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 163Anexos Capítulo socio económico. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 164Bibliografía. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 168
  8. 8. 6 Tabla 1 – Áreas de origen ilegal y su participación en elsuelo urbano. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38Tabla 2 - Valor Real del Suelo en Zonas ResidencialesPopulares Expansión del Sur de Bogotá (zona estudiada) -(1990 - 2005) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40Tabla 3 - Población Total (Evolución Intercensal).Municipio de Soacha - (1973, 1985, 1993 y 2005). . . . . . . 47Tabla 4 - Crecimiento Asentamientos UrbanosInformales. Bogotá D.C. (1950 - 2000) . . . . . . . . . . . . . . 163Índice de tablasÍndice de cuadrosCuadro 1 - Población Total Censada (evoluciónintercensal). Expansión del Sur de Bogotá (Usme - CiudadBolívar y Soacha) - (1973, 1985, 1993 y 2005). . . . . . . . . . . 42Cuadro 2 - Expansión del Sur de Bogotá (Usme - CiudadBolívar y Soacha) - (1973, 1985, 1993 y 2005). . . . . . . . . . . 43Cuadro 3 - síntesis ocupación y potencial ecosistémicoafectado. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 77Cuadro 4 - Tecnologías utilizadas. . . . . . . . . . . . . . . . . . 91Cuadro 5 - Tecnologías utilizadas por barrio. . . . . . . . . . 95Cuadro 6 El Alcantarillado en los barrios de origeninformal. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 97Cuadro 7 – Etapas Constructivas y de tipologíasedificatorias. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 100Cuadro 8 - Variables e Indicadores de la Fuerza Laboral.Expansión del Sur de Bogotá - (2003 y 2007). . . . . . . . . . 107Cuadro 9 - Unidades económicas por tipo (segúnterritorios y áreas) (participación %). Expansión del Surde Bogotá (Usme, Ciudad Bolívar y Soacha) - 2005. . . . . 110Cuadro 10 - Unidades económicas por tipo(participación % entes territoriales y áreas).Expansión del Sur de Bogotá (Usme, Ciudad Bolívary Soacha) – 2005. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 111Cuadro 11 - Unidades Económicas Asociadas aVivienda, por actividad económica (según territoriosy áreas) (participación %) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 112Cuadro 12 - Unidades Económicas Asociadas a Vivienda,por actividad económica (participación % de territoriosy áreas) - Expansión del Sur de Bogotá (Usme, CiudadBolívar y Soacha) – 2005. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 113Cuadro 13 - Distribución de Personas y Hogares porIndicadores de NBI - Expansión del Sur de Bogotá(2003 y 2007) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115Cuadro 14 - Índice de Condiciones de Vida de losHogares por factores - Expansión del Sur de Bogotá (Usmey Ciudad Bolívar) - (2003 y 2007). . . . . . . . . . . . . . . . . . . 117Cuadro 15 - Índice de Condiciones de Vida de losHogares (Factor 1: Acceso y Calidad de Servicios).Expansión del Sur de Bogotá (Usme y Ciudad Bolívar) -(2003 y 2007). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118Cuadro 16 - Índice de Condiciones de Vida de losHogares (Factor 4: Calidad de la Vivienda). Expansión delSur de Bogotá (Usme y Ciudad Bolívar ) - (2003 y 2007).120Cuadro 17 - Viviendas ocupadas con personas presentes,por disponibilidad de servicios públicos (según territoriosy áreas) (participación %). Expansión del Sur de Bogotá(Usme, Ciudad Bolívar y Soacha) - 2005. . . . . . . . . . . . . . 132Cuadro 18 - Viviendas ocupadas con personas presentes,que no disponen de servicios públicos (según territoriosy áreas) (participación %). Expansión del Sur de Bogotá(Usme, Ciudad Bolívar y Soacha) - 2005. . . . . . . . . . . . . . 133Cuadro 19 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad). Expansión del Sur de Bogotá (Localidad deUsme) - (1993 - 2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 164Cuadro 20 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad) - (participación y variación %). Expansión del Surde Bogotá (Localidad de Usme) - (1993 - 2005) . . . . . . . . 164Cuadro 21 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad). Expansión del Sur de Bogotá (Localidad deCiudad Bolívar) - (1993 - 2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 165Cuadro 22 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad) - (participación y variación %) Expansión del Surde Bogotá (Localidad de Ciudad Bolívar) - (1993 - 2005).165Cuadro 23 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad) Expansión del Sur de Bogotá (Municipio deSoacha) - (2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 166Cuadro 24 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad). Expansión del Sur de Cuadro 13 - Bogotá(Municipio de Soacha - Localidad 4) - (2005). . . . . . . . . . 166Cuadro 25 - Población Total Censada (por sexo y gruposde edad). Expansión del Sur de Bogotá (Municipio deSoacha - Localidad 6) - (2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 167
  9. 9. 7 Índice de gráficasGráfica 1 - Crecimiento Asentamientos UrbanosInformales (Ha). Bogotá D.C. (1950 - 2000). . . . . . . . . . . 36Gráfica 2 – Áreas de origen ilegal. (Ha) por localidad. . . 39Gráfica 3 – Comparativo Trimestral. . . . . . . . . . . . . . . . 39Gráfica 4 -Valor Real del Suelo en Zonas ResidencialesPopulares. Expansión del Sur de Bogotá (zona estudiada) -(1990 - 2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 39Gráfica 5 - Población Total Censada (evoluciónintercensal). Expansión del Sur de Bogotá (Usme -Ciudad Bolívar y Soacha) – (1973, 1985, 1993 y 2005) . . . 41Gráfica 6 - Población Total (evolución intercensal)Municipio de Soacha - (1973, 1985, 1993 y 2005). . . . . . . 47Gráfica 7 de Representación del uso de tecnologías. . . . 96Gráfica 8 - Pirámide Poblacional (por sexo y grupos deedad). Expansión del Sur de Bogotá (Localidad deUsme) - (1993 - 2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104Gráfico 9 - Pirámide Poblacional (por sexo y grupos deedad). Expansión del Sur de Bogotá (Localidad deCiudad Bolívar) - (1993 - 2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 104Gráfica 10 - Pirámide Poblacional (por sexo y grupos deedad). Expansión del Sur de Bogotá (Municipio deSoacha) - (2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105Gráfica 11 - Pirámide Poblacional (por sexo y grupos deedad). Expansión del Sur de Bogotá (Municipio deSoacha - Localidad 4 y 6) - (2005). . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105Gráfica 12 Variables poblacionales e Indicadores deFuerza Laboral Expansión del Sur de Bogotá (Usme yCiudad Bolívar) - (2003 y 2007). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 106Gráfica 13 – Tipo de Unidades económicas porterritorio. Expansión del Sur de Bogotá (Usme, CiudadBolívar y Soacha) - 2005 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 109Gráfica 14 - Distribución de Personas y Hogares porIndicadores de NBI - Expansión del Sur de Bogotá(2003 y 2007) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 115Gráfica 15 - Índice de Condiciones de Vida de losHogares por factores - Expansión del Sur de Bogotá(Usme y Ciudad Bolívar) - (2003 y 2007). . . . . . . . . . . . . 116Gráfica 16 - Índice de Condiciones de Vida de losHogares (Factor 1: Acceso y Calidad de Servicios).Expansión del Sur de Bogotá (Usme y Ciudad Bolívar) -(2003 y 2007). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 118Gráfica 17 - Índice de Condiciones de Vida de losHogares (Factor 4: Calidad de la Vivienda). Expansióndel Sur de Bogotá (Usme y Ciudad Bolívar ) -(2003 y 2007). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 119Gráfica 18 – Sistemas de Abastecimiento de Bogotáy la Región. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 130Grafica 19 - Conflictos entorno al agua y al territorio. 137Índice de mapasMapa 1 – Asentamientos de origen ilegal. . . . . . . . . . . . . 36Mapa 2 - Estructura Ecológica Principal en conexióncon el ciclo I. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38Mapa 3- Mosaico: Crecimiento Urbano en las localidadesde Usme y Ciudad Bolívar de Bogotá D.C. y elmunicipio de Soacha durante el periodo 1980-2006 . . . . . 45Mapa 4 – Aerofotografía Ciudad Bolívar y MunicipiodeSoacha años 1990 y 2005 . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 49Anexo Mapa 5 - Crecimiento Urbano Hasta el año 1980en las Localidades de Usme, Ciudad Bolívar y el Municipiode Soacha . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 50Anexo Mapa 6: Crecimiento Urbano Durante el Periodo1980-1990 en las Localidades de Usme, Ciudad Bolívar y elMunicipio de Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 51Anexo Mapa 7 - Crecimiento Urbano Durante el Periodo1990-2000 en las Localidades de Usme, Ciudad Bolívar y elMunicipio de Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 52Anexo Mapa 8 - Crecimiento Urbano Hasta el Año2000 en las Localidades de Usme, Ciudad Bolívar y elMunicipio de Soacha. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 53Anexo Mapa 9 - Crecimiento Urbano Durante elperiodo 2004-2006 en las Localidades de Usme,Ciudad Bolívar y el Municipio de Soacha. . . . . . . . . . . . . . 54Mapa 10 – División política localidades Ciudad Bolívary Usme Bogotá D.C. y el Municipio de Soacha 2007. . . . . 58Mapa 11 – Estructura Hídrica localidades CiudadBolívar y Usme Bogotá D.C. Municipio de Soacha. . . . . . 60Mapa 12 – Cuencas del Área de Estudio . . . . . . . . . . . . . 61Mapa 13 – Barrios de Estudio de la localidad Usme(Danubio azul). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79Mapa 14 – Barrios de Estudio de la localidad Usme(El Triangulo) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 81
  10. 10. 8 Mapa 16 – Barrios de Estudio de la localidad CiudadBolívar (Jerusalen). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 84Mapa 17 – Barrios de Estudio de la localidad CiudadBolívar (Caracolí) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 85Mapa 18 – Barrios de Estudio de la localidad CiudadBolívar (Verbenal Quiba) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87Mapa 19 – Barrios de Estudio Municipio de Soacha(Altos de Cazucá). . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 89Mapa 20 – Barrios de Estudio Municipio de Soacha(Los Olivos III) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 90Índice de imágenesImagen 1. Tipos de construcción de la vivienda.. . . . . . . 82Imagen 2. Barrio consolidado y densificado en Potosí. . . 83Imagen 3. Tipos de vivienda en el barrio Caracolí. . . . . . 85Imagen 4. Sistema flauta de donde toma el agua delTanque de Sierra Morena el barrio Caracolí y barriosde Soacha . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 86Imagen 5. Vivienda en desarrollo progresivo enVerbenal Quiba. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 87Imagen 6: Barrio Altos de Cazucá. . . . . . . . . . . . . . . . . . 88
  11. 11. “Una gota de agua poderosa basta para crearun mundo y disolver la noche.Para soñar, el poder,basta una gota imaginada en profundidad.El agua así dinamizada es un germen;otorga a la vida un ímpetu inagotable”.Gaston Bachelard
  12. 12. 10 Los años ochenta marcaron la expansión de la ciudadhacia el borde sur presionando la ocupación en el mu-nicipio de Soacha, por lo cual la población se estable-ció en las rondas del sistema hídrico y las laderas delsistema orográfico, lo que ocasionó el crecimiento degrandes asentamientos por fuera del perímetro dotadode servicios públicos y con total desconexión del planvial. Así, se consolidó una periferia1densa, de difícilaccesibilidad, con alto déficit en equipamiento e infra-estructura, mala calidad en la prestación de los servi-cios públicos, con viviendas de desarrollo progresivo ycon alto nivel de precariedad.Las localidades de Usme y Ciudad Bolívar en Bo-gotá y las comunas 4 y 6 del municipio de Soachano fueron objeto de un proceso planificado del te-rritorio. Han sido producto de la exclusión y de lasrelaciones de inequidad que ha generado Bogotá.No obstante, su proceso de crecimiento continúasiendo promovido por la urbanización pirata o pordisposiciones de ley, al definirle áreas de expansiónurbana para vivienda social en los respectivos planesde ordenamiento territorial. De esta forma se acen-túa la fragmentación sobre la cual han crecido estosterritorios con topografía de alta pendiente y grandeterioro ambiental, que se expresa en carencias deltrazado urbano sin compatibilidad con los sistemasnaturales.El área de estudio fue seleccionada por ser partede territorios que históricamente han concentra-do los mayores índices de pobreza y miseria en laciudad, expresados en el deterioro de la calidad devida de la población por las dificultades de acceso alagua por su condición de origen informal en los pri-meros años de conformación de los asentamientos.En esas condiciones las luchas sociales en el sur deBogotá se dieron por el acceso al agua potable y porlos altos costos en los servicios públicos; estas lu-chas fueron prácticas reivindicativas desconectadasde los parámetros configuradores de la espacialidadurbana, de los usos del territorio y de las potenciali-dades ambientales y productivas que éste ofrece.La tesis Asentamientos humanos, agua y territorio,tiene como objetivo analizar la construcción socialdel territorio a partir de la relación entre los proce-sos ecológicos, socio-económicos y políticos presen-tes en la provisión y el acceso al agua, consideradacomo componente esencial del hábitat, a partir deuna lectura de los procesos de ocupación en las lo-calidades de Usme, Ciudad Bolívar, en Bogotá, yen el municipio de Soacha desde los años ochen-ta. El área de estudio se encuentra ubicada entrela cuenca del río Tunjuelo que cuenta con una ri-queza hídrica importante en el área sur-oriental dela ciudad, por su cercanía al páramo de Sumapaz, yen la zona-occidental de la Sabana de Bogotá quecierra la cuenca alta del río Bogotá aunque presentael drama de la escasez y de las dificultades de acce-so al agua en la dinámica de conurbación Bogotá-Soacha.Esta investigación busca principalmente: (1)Precisar conceptos y enfoques que permitan in-terpretar las relaciones determinantes entre losprocesos ecológicos, socio-económicos y políticosdel agua en relación con el acceso al hábitat, (2)Analizar la relación entre el acceso y la disposicióndel agua en los procesos sociales de ocupación delterritorio en función de su disponibilidad a partirde los años ochenta (3) Identificar los principalesconflictos sociales y las políticas públicas definidasen la construcción social de los territorios a partirdel acceso al agua.Esta investigación se hace a partir del papel queha cumplido el agua en las dinámicas de crecimientopoblacional en áreas de expansión en el sur de la ciu-dad. Profundiza en que no es lo mismo el instalarseen los barrios legalmente constituidos de la ciudad, aIntroducción1 Sobre zonas suburbanas y rurales.
  13. 13. 11  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotáhacerlo en estos lugares que son fruto del crecimientoinformal. Esto indica que el tipo de ocupación que seha gestado en Usme, Ciudad Bolívar y el municipiode Soacha ha sido una manera en que la poblaciónresponde a sus propias necesidades, mediante la arti-culación de unas dinámicas determinadas por sus lu-chas para sobrevivir a la exclusión social y espacial.La pregunta que orientó esta tesis fue formuladade la siguiente manera: ¿la búsqueda por el accesoal agua dinamizó la construcción social del hábitat yarticuló los procesos ecológicos, socio-económicosy políticos?Para dar curso a esta pregunta se tomó como basede referencia el análisis cualitativo e interpretativo,desarrollado en la metodología de Interpretación So-cial y Apropiación Territorial2– ISAT–, que facilita,ante todo, la posibilidad de contar con nuevos refe-rentes de interpretación de la realidad territorial, al-gunos de ellos aportados por los mismos sujetos de laacción, que posibilitan la construcción social del co-nocimiento.El enfoque utilizado por la metodología ISAT esel cualitativo interpretativo, fundado epistemológica-mente en la fenomenología pues considera la perspec-tiva del sujeto que vive la problemática en su propiomundo, y en la hermenéutica que permite realizar unainterpretación de los discursos construidos por los su-jetos relevantes así como la delimitación del campotemático. Éste se hace a partir del abordaje de la inda-gación en un contexto de ocurrencia delimitado por elterritorio donde se encuentran las personas que parti-cipan en los acontecimientos que se estudian (De Te-zanos, 1998: 42). Bajo este enfoque el investigador seacerca a la situación tal como la encuentra, sin inter-venir en su forma de generarse o producirse, al tomarel análisis y la interpretación del discurso realizado porlos sujetos motivo de estudio.Esta metodología alude a la necesidad de com-binar de una manera sistemática un conjunto deprocesos, esencialmente participativos, a partir delos cuales una comunidad, territorialmente definiday socialmente articulada en unos planes y formas deorganización, desarrolla su potencial de actuaciónsobre las variables más decisivas en la configura-ción y definición estructural del espacio urbano, asícomo la capacidad de gestión en la orientación delordenamiento territorial, en función de la satisfac-ción de sus necesidades vitales.Los elementos que configuran la metodologíaISAT están enraizados en las prácticas de la educa-ción popular, al tener afinidad epistemológica con laInvestigación Acción Participativa –IAP– y el diálo-go de saberes los cuales se enmarcan en el paradigmacrítico hermenéutico3bajo las cuales se procurabaque las comunidades fueran gestoras de su propio de-sarrollo y de su propio destino. Pero, la educación po-pular4, profundamente interesada en la constituciónde sujetos sociales y políticos, no pudo dar cuentade los aspectos territoriales inherentes al desarrollo,por estar prioritariamente preocupada por enfrentarlas contradicciones sociales que hicieron descargar elpeso histórico de las problemáticas de estos sectores.El conocimiento es un proceso de construcciónsocial, en donde cada individuo posee parte de él:“En la vida cotidiana el conocimiento aparece dis-tribuido socialmente, vale decir que diferentes in-dividuos y tipos de individuos lo poseen en gradosdiferentes. La sociología del conocimiento debeocuparse en cómo éste interpreta y construye la rea-lidad, fundamentalmente la realidad de los procesosde la vida cotidiana, determinada por sus propiasobjetivaciones, a través de un análisis fenomeno-lógico de la vida cotidiana” (Berger y Luckmann,1999: 65), por tanto, este conocimiento se debe te-jer y en la articulación de elementos y de versionesse construye otra noción de la realidad.A partir de reconocer que el conocimiento es unproceso, esta investigación implementó tres perspec-tivas de análisis, que se han construido para efectode integrar los conceptos sobre ambiente, territorio,2 Esta metodología se empezó a construir en el marco de la ejecucióndel proyecto Río Tunjuelito o la construcción del ambientalismo popu-lar urbano, para siete localidades en el sur de Bogotá, con la Funda-ción FIDHAP, realizado entre 1998 y 2001 bajo la coordinación delproyecto de la autora de esta investigación. El proceso generado fuesistematizado con este enfoque metodológico del ISAT.3 De acuerdo con la identificación de paradigmas en ciencias socialesque hace la escuela de Frankfurt, o Teoría crítica.4 Una de sus principales figuras es el brasilero Paulo Freire. El propó-sito central de este paradigma se vincula con la necesidad de que elproceso de cambio sea asumido por el pueblo.
  14. 14. 12  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotáhábitat y derecho a la ciudad, así: la primera: la pers-pectiva ambiental como síntesis de los procesos eco-lógicos, socio-económicos y políticos; la segunda: laperspectiva del hábitat en la construcción social delterritorio y en los procesos ecológicos; la tercera: laperspectiva del agua en los derechos humanos y en elderecho a la ciudad.Esta investigación fue desarrollada encuatro fases así:(1) Construcción del marco teórico y del marco de re-ferencia. En ellos se definieron conceptos teóricosy enfoques orientadores del proceso de indagación,que permitieron deducir categorías de análisis ysubcategorías, y se precisaron puntos de referenciapara la interpretación de la información.(2) Identificación de escenarios y actores relevan-tes. Se hizo la definición de criterios para la selec-ción de los barrios así: en lo temporal: que fueraun barrio por década en cada localidad de estudioy el municipio de Soacha, para un total de nueve;en lo espacial: que al menos un barrio por locali-dad o municipio estuviera ubicado en el área deexpansión y en la zona de ladera; y por el origen:que fueran barrios informales y en ellos se identifi-caron los actores relevantes.(3) Delimitación del contexto de ocurrencia. Serealizó el trabajo de campo con aplicación de die-ciocho entrevistas semiestructuradas en profundi-dad, dirigidas a líderes comunitarios que estuvieronen la dinámica fundacional del barrio y que promo-vieron las demandas de su comunidad por agua, asícomo a funcionaros de entidades públicas y acadé-micos, todos con amplio conocimiento en el áreade estudio. También se realizaron conversatorioscon especialistas en tres temas: agua y perspectivaambiental; agua y territorio; y agua y derecho a laciudad. Ello permitió que los expertos dieran pistasque aportaran a la sistematización y análisis del tra-bajo de campo.(4) Análisis e interpretación de la información. Po-sibilitó el ejercicio de teorización en donde la menteinicia un auténtico juego con las categorías: perci-be, contrasta, compara, agrega y ordena categoríaso grupos de categorías y sus propiedades, establecenexos, enlaces o relaciones y especulaciones. Esteprocedimiento permitió identificar el papel del aguaen la construcción social del hábitat en tres com-ponentes: teórico y de análisis (se precisaron lascategorías de interpretación); análisis de los textosy discursos empíricos alrededor del territorio y delhábitat (se validaron las categorías identificadas); yanálisis del poder político en torno al agua (se ana-lizó la utilidad de las categorías en relación con laacción social).Este procedimiento posibilitó la revisión de losasentamientos humanos en el sur de Bogotá en losúltimos veinte cinco años5en relación con el tipode vivienda producida, sujetos públicos y privados,individuales y colectivos propios de la gestión pú-blica; definición de instrumentos de la gestión téc-nicos y políticos para la gestión integral del hábitat;articulación de la política pública en concordanciacon las propuestas de desarrollo, planes de ordena-miento territorial y políticas sectoriales.La tesis por capítulosLa tesis Asentamientos humanos, agua y territorio estáconformada por cinco capítulos así:El capítulo del “Marco teórico” expone las basesconceptuales para comprender la interrelación entreel agua y los procesos ecológicos, socio-económicosy políticos desde la perspectiva ambiental compleja.Profundiza en conceptos que no son definicionesacabadas, porque se codifican de acuerdo con la óp-tica con la que se aborden el territorio, el hábitat olos derechos. Reflexiona sobre el papel del agua enlos procesos ecológicos, mediante el reconocimientodel valor de las perspectivas ambientales de diversosautores que tienen en común la mirada de la comple-jidad. Interioriza desde diversas posturas el hábitatrelacionado con otras formas de vida o de construc-ción cultural. Desarrolla el papel del agua en la cons-trucción social del territorio, y de los límites que tiene5 Esta fue la época en la que se aceleró significativamente el procesode ocupación informal del territorio escogido como área de estudio,cuya tendencia se ha mantenido hasta el día de hoy.
  15. 15. 13  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotála misma naturaleza. Complejiza la relación del aguacon la accesibilidad y la asequibilidad en relación conlos servicios públicos y con el derecho a la ciudad.El capítulo de “Marco de referencia”, construyeunos puntos de contexto sobre lo que acontece enla ciudad, que inciden en la forma de ocupación delárea de estudio, indaga sobre las relaciones políticasque permiten comprender las causas estructuralesde la planeación y el costo del suelo, que junto conla crisis de inquilinatos y la presencia de los desplaza-dos en la periferia fueron elementos determinantesen la construcción de la espacialidad del sur comoproducto de una planeación fragmentada y exclu-yente, que incidió en las dinámicas de crecimientode la ciudad y la conurbación Bogotá-Soacha.El capítulo titulado “Procesos ecológicos” hace unacaracterización del territorio que permite identificarlas potencialidades hídricas y ambientales del área deestudio así como sus limitaciones. A partir de la com-prensión de sus condiciones climáticas en la relaciónagua-hábitat, relaciona fuentes naturales, cuencas hi-drográficas y dinámicas de ocupación, además tieneen cuenta los impactos ambientales generados por laconurbación, analiza las transformaciones ecológicasdadas a partir de las dinámicas de ocupación, identi-fica los valores ecosistémicos, el acceso al agua y pro-ducción social del hábitat en los barrios de estudio.El capítulo llamado “Procesos socio-económi-cos” analiza el elemento natural agua como serviciopúblico en la construcción del hábitat, los costosde ésta y la incidencia en los sectores más pobresen razón al modelo de regulación económica, parainducir a la reflexión sobre la pertinencia del deba-te entre lo público y lo colectivo. Diferencia entrelograr el acceso al agua y la formalización de esossectores al cuestionar la incidencia que tiene tantoel crecimiento informal como la legalización. Pro-fundiza sobre las condiciones de vida de la pobla-ción del área de estudio y su relación con el accesoal servicio del agua.Elcapítuloidentificadocomo“Procesospolíticos”hace una reflexión sobre el papel de los movimientossociales en la transformación de la espacialidad de laciudad, a partir de procesos de resistencia, marcadospor lógicas de actuación de las que no fueron muyconscientes en su momento, como la lucha reivin-dicativa, la institucionalización de la participación yla reflexión del territorio como escenario de inter-pretación. Establece la relación entre los procesosorganizativos y el acceso al agua. Profundiza sobreel contenido, la escala de actuación y los conflictosque acontecen en el área de estudio. Con el análisisnormativo identifica los modelos de ciudad sobre loscuales creció el sur de Bogotá.A manera de conclusiónSe logró constatar que el proceso de ocupación en elárea de estudio, no se hizo de manera consiente enreferencia al tema del agua, pero sin este elementoescaso, la consolidación de los asentamientos huma-nos no se hubiese dado. El agua fue determinanteen la consolidación del tejido social y de la cons-trucción social del territorio en las áreas periféri-cas de la ciudad, es decir, ha sido fundamental paraimprimirle el carácter social a la construcción delterritorio, puesto que ha sido reivindicación, moti-vación, detonante y movilizadora de la comunidad,y dio como resultado la construcción de identidad,organización y sentido de pertenencia.No obstante, la búsqueda en el sur de Bogotáha sido por el techo y no por el agua, aunque hanexistido varias razones que motivan poblar determi-nado lugar como es el transporte, el agua y la tierraa bajo costo. Los procesos de ocupación en las loca-lidades de Usme y Ciudad Bolívar y en el municipiode Soacha, estuvieron determinados por la necesi-dad de tener un lugar donde vivir. La urgencia dela población estaba puesta en cualquier soluciónhabitacional y no en el agua; en la búsqueda porun sitio de abrigo para los hijos, para proyectar elfuturo y considerar que en estos territorios podíanlograr otros niveles de “desarrollo”.Entonces la reflexión giró alrededor de la para-doja de una cuenca, que tiene unas característicasparticulares como proveedora del agua a la ciudad,y simultáneamente tiene una gran dificultad paraque sus propios habitantes locales accedan al aguapotable. Si bien, hoy este no es el problema, dadoque la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de
  16. 16. 14  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de BogotáBogotá –EAAB– logró construir las redes de provi-sión y sistemas de abastecimiento, sí lo fue durantevarias décadas con la permisividad del Estado, quede alguna manera lo manejó como un mecanismode bajarle la tensión a los procesos de ocupación,ante la incapacidad de construir alternativas realesde vivienda a la población de bajos ingresos. Esto sefue expresando en una ausencia de política públicay de planes de ordenamiento que hubieran posibi-litado unas mejores condiciones de habitabilidad yde vida para esta población.La dualidad también la expresó la relación detres territorios con potencialidades físicas y ecológi-cas distintas: Usme representa la riqueza hídrica, encambio Ciudad Bolívar y el municipio de Soacha re-presentan la escasez de este valioso recurso, dadas suscondiciones climáticas, la infertilidad de los suelos yla poca vegetación. No obstante, estos dos últimosterritorios sufrieron los mayores impactos en las olea-das de crecimiento al extremo de que se dio la conur-bación con la ciudad en este punto. Lo complejo esque en Usme, a pesar de tener agua en abundancia,sus habitantes tuvieron los mismos conflictos por elacceso al agua, incluso tuvieron más problemas desalud pública por consumir agua no potable que enlos otros dos territorios mencionados.
  17. 17. 15  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de BogotáUna consideración lógica de esta investigación es quecentra la preocupación en el significado del agua en laconstrucción del hábitat. Es claro que sin agua no hayhábitat humano, no obstante, siendo un elemento tanevidentemente necesario tiende a ser desconocido enla comprensión del territorio, en los procesos de formu-lación de políticas públicas de hábitat y en las dinámi-cas culturales. Justamente por ser el agua un elementodeterminante debería ser abordado y comprendido entoda su complejidad, teniendo en cuenta las fuentesgeneradoras, el funcionamiento del ciclo hidrológico yla forma como es afectada por la acción antrópica.Lo cierto es que la forma como se accede al aguadetermina el nivel de inclusión o de exclusión en laconstrucción del hábitat y la relación con el derecho ala ciudad, lo cual implica integrar diversas perspectivasde análisis que se complementan, como la ambientalen la interrelación de los procesos ecológicos, socio-económicos y políticos; el hábitat en la construcciónsocial del territorio y en los procesos ecológicos; elagua como derecho humano y derecho a la ciudad.Desde una perspectiva ambiental y con un abor-daje conceptual de los procesos ecológicos, socio-económicos y políticos se analiza el acceso al aguacomo componente esencial del hábitat, entendien-do éste como construcción social y el reconoci-miento de múltiples territorios; y con el enfoque delderecho a la ciudad como escenario de inclusión yde igualdad ante los procesos de ordenamiento y deformulación de políticas públicas.El abordaje teórico desde la perspectiva ambien-tal en tanto integra la complejidad, posibilita la cons-trucción epistemológica rica en diferentes elementosde análisis al reconocer la importancia de la interdis-ciplinariedad en la construcción del conocimiento yel valor propio de todas las formas de conocer, ofrecemúltiples posibilidades de análisis y de interpretacióna los hechos ambientales en relación con el territorioy la cultura, reconoce la multicausalidad y multidi-mensionalidad en una noción de totalidad que inclu-ye lo físico, lo biótico, lo humano y lo social.El concepto de hábitat es muy cercano a la no-ción de territorio a partir de la relación de una se-rie de condiciones físicas integrales que aseguranla pervivencia de un ser en un lugar determinado.Pero esas condiciones también están ligadas con laproyección cultural que va más allá de los elemen-tos netamente materiales, al establecer interrela-ciones complejas entre la cultura y la naturaleza demanera indisoluble.El territorio es entendido aquí como “conceptorelacional que insinúa un conjunto de vínculos dedominio, de poder, de pertenencia o de apropiaciónentre una porción o la totalidad del espacio geo-gráfico y un determinado sujeto individual o colec-tivo” (Montañez, 2001: 20). Complementado porla noción dada por Raúl Zibechi, en el sentido deque “los territorios que construyen los movimientosindígenas en áreas donde habitan desde hace siglosno pueden compararse con las experiencias urbanasde los sectores populares” (Zibechi, 2008: 7). Existeuna forma distinta de habitar, construir y apropiarel territorio por parte de las comunidades indígenasporque desarrollan una cosmogonía propia, estable-ciendo una: el territorio es su vida. En cambio, enlos sectores populares el territorio es un medio parasobrevivir que con el tiempo aprenden a apropiarloy lo hacen a través de la lucha, la confrontación, lacotidianidad, es decir, de la construcción social.El derecho a la ciudad posibilita el debate de la in-clusión y de la igualdad de los asentamientos humanosurbanos informales que se asumen por fuera del marcojurídico y de la planificación formal del territorio. Posi-bilita enriquecer los componentes de un concepto quecontinúa en construcción, como es el del hábitat.La interrelación de las tres perspectivas, la ecoló-gica, socio-económica y política, indican la interde-pendencia y la totalidad, y posibilitan la comprensióncompleja del proceso de ocupación del área de estudio,circunscrito a las localidades de Usme, Ciudad Bolívary el municipio de Soacha. El esquema 1 da cuenta delos elementos centrales que aborda este marco teórico.Capítulo 1Marco teórico
  18. 18. 16  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de BogotáEsquema 1- Factores interactivos de la perspectiva ambiental compleja en la comprensión del territorioFuente: Elaboración propia1.1 La perspectiva ambiental como síntesisde los procesos ecológicos, económicos,sociales y políticosToda vida en la tierra depende del suelo, el aguay el aire del planeta; y la calidad general del am-biente influye en todos los aspectos de la actividadhumana como la salud y el bienestar, el empleo y larecreación, los asentamientos, la industria y la agri-cultura. Pero la actividad humana, especialmentedurante las últimas cinco décadas, ha influido en elaumento del deterioro del medio ambiente del pla-neta en forma significativa con un costo muy altopara la misma humanidad, incluso con consecuen-cias sociales y económicas catastróficas.Lo ambiental, como una perspectiva de aná-lisis en la construcción del conocimiento, orientauna lógica de comprensión del mundo y de los fe-nómenos que en él acontecen, distintos a la lógicaformal dominada por la racionalidad económica6.Convoca al ejercicio analítico interdisciplinario,incluyendo el proceso de construcción normativacomo elemento vinculante y protector para cruzarlas posibles interrelaciones entre el ambiente y losllamados factores antrópicos.La perspectiva ambiental en tanto desarrollael pensamiento complejo, permite comprenderlas dinámicas de ocupación de origen informal7y la función del agua, afectada ésta por los de-sarrollos de asentamientos poblacionales. Estosignifica que el agua cumple con una doble fun-ción, como estabilizador del ecosistema y comoelemento determinante de la construcción del6 El concepto de la racionalidad económica e instrumental de la mo-dernidad, es utilizado por Leff, 2000: 127.7 Tema central de esta investigación que se asocia al origen del áreade estudio en el borde sur de Bogotá.
  19. 19. 17  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotáhábitat. Según Carrizosa “el aporte del pensa-miento ambiental al concepto de hábitat: es elenfoque interdisciplinario”8. Y como dice Morin,el pensamiento complejo “está animado por unatensión permanente entre la aspiración a un sa-ber no parcelado, no dividido, no reduccionista,y el reconocimiento de lo inacabado e incompletode todo conocimiento, (…) asume el pensamientocomplejo como un mecanismo de resistir ante mi-radas totalizantes, la articulación entre lo físico ylo biológico se complejiza, y complejiza, a su vez, alo cultural” (Morin, 2001: 13).La pertinencia del pensamiento ambiental com-plejo lleva a preguntarse por qué es imperativo hoyen el mundo hablar de lo ambiental, como una ur-gencia de la humanidad a partir de la mirada ética.Sin duda la respuesta está en los hechos que hanllevado a reconocer que el modelo de sociedad do-minante basado en la acumulación y el consumismoha provocado una profunda crisis ambiental, al ex-tremo de considerar que el agua pueda ser privati-zada9. Consideración que amenaza la sostenibilidadecológica y ambiental del territorio y acentúa la in-equidad y exclusión social.8 Son comentarios de Julio Carrizosa Umaña en el IV Encuentro In-ternacional Hábitat Colombia, Medellín, marzo 11 al 15 de 1996.Tomado de las memorias del seminario especializado: Producción,uso y consumo de ciudad.9 Privatizar el agua es una de las grandes conclusiones del “Consen-so de Washington”, que fue impulsado a partir de 1990 por JohnWilliamson, del Instituto de Economía Internacional pora el FMI,BM y se convirtió en la ideología oficial del nuevo orden mundial(Maude y Clarke, 2002: 137).Esquema 2: Articulación de autores que posibilitan la construcción de la perspectiva ambiental compleja desdelos procesos ecológicos, económicos sociales y políticos.Fuente: Elaboración propia
  20. 20. 18  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotá1.2 El agua en los procesos ecológicosPara efecto de esta investigación interesa el agua endos sentidos: uno, como estabilizador de los ecosiste-mas, en referencia a las fuentes generadoras de aguay a ésta en su estado natural como parte del ciclohidrológico con sus afectaciones por acción antrópi-ca; y dos, como elemento determinante en la cons-trucción del hábitat en donde se establece la relacióncon la accesibilidad al agua potable por parte de lapoblación humana, en particular en las ciudades. Lasmalas condiciones en su tratamiento han afectadono solo su cantidad sino su calidad, siendo perjudica-da principalmente la población más pobre.“El ciclo actual del agua es obra, al menos en parte,de la evolución misma de la vida y es la estructurade la vida la que colabora en su regulación. Puededecirse que el agua es parte de la vida (…) el hom-bre, según Odum, no está preparado todavía pararemedar el ciclo hidrológico global. Sin duda algunaexisten salidas tecnológicas para suplir la escasez delagua, pero estas salidas pueden tener consecuenciasecológicas irreversibles” (Ángel, 1995: 37).Y el agua como elemento determinante en laconstrucción del hábitat, obliga a reconocer que laciudad no logra ser autosuficiente, debe acudir alámbito de la región, constituyéndose en un puntode sostenibilidad o de conflicto en el territorio. “Lacantidad de agua que se inyecta en una región, esagua que se le está restando a las regiones vecinas.Mientras sembramos humedad, estamos producien-do simultáneamente desiertos” (Ángel, 1998: 37). Elmanejo dado a las fuentes proveedoras de agua, ladisposición final de las aguas residuales y la concen-tración poblacional son el reflejo de la insostenibili-dad territorial que, seguramente, no se podrá resolvercon medidas tecnológicas o con la privatización.Según (Bettini, 1998: 208) La ciudad no es un sis-tema cerrado, y su sostenibilidad está todavía pordemostrar. Como los sistemas naturales (o ecosis-temas) la ciudad debe ser considerada un sistemaabierto que intercambia energía e informaciones conel ambiente que le rodea. De hecho Eugene P. Odumdefinió la ciudad como un sistema heterótrofo o in-completo dependiente de amplias zonas limítrofes yno limítrofes para la energía, los alimentos y el agua.La cantidad de recursos naturales que mantienen ala población y a la actividad urbana es enormementesuperior a la que la ciudad es capaz de producir. Lasciudades importan grandes cantidades de alimentos,agua y energía que son transformadas en bienes y ser-vicios y parcialmente restituidas al ambiente en for-ma de residuos y emisiones.La lectura ecológica del territorio implica revi-sar los postulados teóricos de diversos autores, queen común construyen su base de análisis desde lacomplejidad reconociendo las interacciones que estepensamiento provoca, como según se explica a con-tinuación. Van Der Hammen (1998) establece la re-lación integral del agua entre fuentes generadoras ysu recorrido a partir del análisis presentando del ríoBogotá y sus afluentes principales. Comienzan en lospáramos y partes altas de los cerros de donde provie-ne la mayor parte de sus aguas y donde empieza lacontaminación por venenos agrícolas, ganado y dese-chos del hombre, contaminación que se agrava en supaso por pueblos y ciudades. La insostenibilidad delrecurso hídrico se incrementa con prácticas como laextracción de agua subterránea de los acuíferos, quees una de las causas principales del descenso del nivelfreático, principalmente en los cerros, la desapariciónde buena parte de las fuentes y quebradas en el área yen general de una disminución considerable del aguasuperficial del sistema del río Bogotá y sus afluentes.Para dimensionar el impacto ambiental genera-do por la acción humana es necesario estudiar lasbases ecológicas como requisito para comprenderlos cambios introducidos por el ser humano en elecosistema. De acuerdo con el planteamiento deÁngel (1998) en el problema ambiental hay quecomprender tanto el ecosistema como los modelosculturales construidos sobre la transformación de lanaturaleza. El modelo de interpretación ambientaltiene que ser, por tanto, necesariamente interdisci-plinario. Es el instrumento teórico que requiere laconstrucción de una sociedad ambiental.Carrizosa (2001) dice que esta perspectiva sefundamenta en lo que ha llamado el paradigmade la complejidad o del pensamiento complejo, la
  21. 21. 19  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotáaproximación filosófica y científica que insiste enafrontar con la mayor valentía posible una visión noreduccionista y no simplificante, explícita y cons-ciente, en la que se acepta que vivimos en un mun-do pleno de variables e interrelaciones, que nuestravisión no es nada diferente a una percepción subjeti-va, y que lo que llamamos causa es siempre el efectode algo más, que a su vez está interrelacionado conotras variables. Su percepción ambiental complejano se restringe a lo holístico, incluye necesariamen-te la percepción detallada de las partes producidapor el análisis profundo de la realidad. Solo así esposible pensar compleja y ambientalmente; solo asíse evita que lo ambiental se convierta en otro nom-bre para lo superficial o para lo ligero.La relación multicausal es la posibilidad del aná-lisis profundo de la realidad, que posibilita la rela-ción hombre naturaleza. Ost (1996) argumenta queel fracaso, tanto teórico como práctico, del modeloque separa al hombre de la naturaleza y del medioen lugar de la identificación entre ambos, exigehoy en día la adopción de una epistemología de lacomplejidad. Diferencia la idea de globalidad y laidea de procesualidad. La primera enseña que en lanaturaleza todo forma parte de un sistema, y la se-gunda, para comprender de la naturaleza, concedemás importancia a los procesos que a los elementosy a las funciones que a las sustancias, demostrandoque la integralidad de los medios de vida descansaen equilibrios complejos. Reivindica el sentido delo ambiental como proyecto, porque logra la super-posición del sujeto y del objeto, a partir de una redde relaciones denominadas medio. Precisa que larelación del hombre con la naturaleza es de doblevía en donde así como hay un proyecto del hombrepara la naturaleza, también hay un proyecto de lanaturaleza para el hombre. El hombre es productode la naturaleza y este mismo hombre, tras haberdestruido mucho, también puede reconstruir.Elsentidodeloambientalcomoproyecto,encuen-tra una forma de expresión en lo que Leff (2000a)denomina el saber ambiental como una complejidademergente donde se reencuentran el pensamiento yel mundo, la sociedad y la naturaleza, la biología y latecnología, la vida y el lenguaje. El concepto de am-biente resignifica las concepciones del progreso, deldesarrollo y del crecimiento sin límite, para configu-rar una nueva racionalidad social. El saber ambiental,crítico y complejo, se va construyendo en un diálogode saberes y en un intercambio interdisciplinario deconocimientos; va construyendo un campo epistémi-co que problematiza los paradigmas establecidos paraconstruir una nueva racionalidad social.Los autores mencionados tienen diferentes énfa-sis para aproximarse al análisis ecológico. Van DerHammen centra su preocupación en la forma comose están degradando los ecosistemas, en el caso delagua advierte que la forma como se está utilizandova a incidir en la insostenibilidad del recurso hídri-co; Ost reconoce en la epistemología de la comple-jidad una fuente de interpretación de la relaciónhombre naturaleza; Leff encuentra en el saber am-biental un campo epistémico de construcción dela complejidad; para Ángel el modelo de interpre-tación ambiental construye su comprensión en lainterdisciplinariedad; y Carrizosa concluye que lapercepción ambiental compleja es la única que po-sibilita el análisis profundo de la realidad.Este trabajo, con base en las posturas de los au-tores presentados, reconoce la perspectiva complejacomo la más enriquecedora para abordar las pro-blemáticas ambientales y territoriales precisamentepor la multiplicidad de factores e interrelaciones, denaturaleza biológica, política, económica, social ycultural que simultáneamente concurren para com-prender las problemáticas ambientales.1.2.1 La perspectiva del hábitat en laconstrucción social del territorio y en losprocesos ecológicosLa noción de hábitat, hunde sus raíces en la esenciade la ecología10haciendo referencia al lugar dondeviven los seres vivos. En esta investigación se asumeel hábitat humano que se desarrolla en un contexto10 El término hábitat es definido por la ecología como parte integran-te del ecosistema; se refiere a la habitación o lugar donde residenlos seres vivos (Vásquez, 1993: 291).También es definido como elambiente en el que vive un organismo, puede referirse al biomao al microhábitat del organismo (por ejemplo: bajo las rocas, enepifitismo) (Ángel, 1996: 73).
  22. 22. 20  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotáurbano y que valida la noción de ecología humanaque “(…) se ocupa específicamente de estudiar losaspectos ecológicos de la comunidad en que vivimos”(Vásquez, 1993: 4). Es decir, esta noción incluye elsentido que tiene el territorio como una construc-ción social y cultural, que es producto de la cotidia-nidad, en el conflicto y en la diferencia, a través deejercicios de territorialidad; resalta la interacción hu-mana, pues de lo contrario solo se estaría pensandoen términos de ecosistema. La ecología social hacealusión a “(…) unas relaciones justas que propicienvida, bien común no solamente para los humanos,hombres y mujeres, sino también para la naturaleza ytodos sus seres y relaciones” (Boff, 1996: 93).El concepto de hábitat ha sido abordado en lasconferencias de Naciones Unidas como un asuntode agenda política que debe dar razón de la vivien-da y las necesidades básicas, sin una consideraciónclara en relación con el territorio y su soporte natu-ral. Esto se ve claramente evidenciado en las decla-raciones emitidas así:Hábitat I (1976) se centra en recomendacionesa los gobiernos y las organizaciones internacionalescon el fin de adelantar acciones urgentes para con-trarrestar la pobreza, a través de planes estratégicosy la adopción de políticas encaminadas a promoverel desarrollo desde una perspectiva socio-económica;Hábitat II (1996) va un poco más allá, pues no soloapela a recomendaciones, sino que se pactan com-promisos entre los gobiernos y se toca puntualmen-te el problema de la vivienda. Entre los objetivos yprincipios está la búsqueda de que todas las personastengan acceso a la vivienda adecuada, como compo-nente importante para acceder a un mayor nivel decalidad de vida y promueven el acceso de todos alagua potable y al saneamiento adecuado.Como se observa, el agua no hace parte de losfactores apropiados de calidad de medio ambiente,sino que le impone una relación funcional comoparte de la infraestructura básica. En ese sentido,los elementos ecosistémicos del territorio no sontenidos en cuenta en las diversas declaraciones dehábitat. El agua como elemento esencial en la cons-trucción del hábitat aparece en estas conferenciascomo un elemento funcional en términos de calidady no como determinante en la relación naturaleza ysociedad. El concepto de hábitat es abordado comoun aspecto que se resuelve a partir de lo físico-espacial, de allí que el énfasis predominante sea eltema de la vivienda, con ello pierde la oportunidadde asumir el hábitat desde la dimensión territorialo de las interacciones que este concepto posibilita,como lo presenta el “modelo triádico compuesto deinteracciones habitante-naturaleza y sociedad”11(Sánchez, 2007: 2).Desde otra perspectiva, Segre, (citado por Bár-cenas, 1999) define que el concepto de hábitat enla disciplina de la arquitectura es relativamente re-ciente, pues procede tanto de las ciencias naturalescomo de las sociales, en particular de la biología, laecología y de la antropología en la que es usado paraasignar el espacio de vida de una especie animal ovegetal así:“(…) el Hábitat como el medio geográfico, el lugarque reúne las condiciones favorables para la vida engeneral y al Hábitat humano como el lugar, el ‘topos’que mantiene las condiciones de vida y de reproduc-ción de la especie humana, dado el hecho de quemantener las condiciones de vida en general es ase-gurar del mismo modo la vida de la especie humanacomo tal. Actualmente al hablar del hábitat implicahacerlo a partir de lo humano y su relación con otrasformas de vida.El hábitat da significado al espacio construidosocial, político, económica y culturalmente. El es-pacio no es solo su dimensión física, de hecho losprocesos de ocupación del territorio están marcadospor las relaciones espacio-tiempo. Al respecto plan-tea (Fals, 2000: 1) “(…) es necesario derruir la ideaclásica y concebir el espacio como un ente flexible yvariante, con impulsiones que van y vienen, no solopor el principio antrópico sino por el de la construc-ción social en el tiempo que ha venido enmarcandola explicación sociológica contemporánea”.11 “Esta visión del hábitat como una organizaciones de procesos di-námicos, finalmente, nos llevará a entender que el hábitat (cosas)conjuntamente con el habitar (acciones) y el habitante (ideas, sen-timientos, cultura, etc.), se dan de manera integrada e indisoluble”(Sánchez, 2007: 2).
  23. 23. 21  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de BogotáReconociendo el espacio como ente flexible, esun buen punto de entrada a la reflexión del terri-torio como construcción social, en donde los sereshumanos constantemente están modificando unfragmento o la totalidad. El espacio también es tota-lidad, De Sousa Santos (1991: 51) lo define “comoun conjunto de sistemas de objetos y sistemas de ac-ciones, que forman el espacio de manera insepara-ble, solidario y contradictorio”. Esta enunciación lainterpreta Mancano12(2008), cuando asevera queen la definición está contemplada la naturaleza yla sociedad. Por sistemas de objetos se comprendenlos naturales o elementos naturales y los objetos so-ciales, o los objetos producidos por mediación delas relaciones sociales, que modifican y transformanla naturaleza, lo que explica su inseparabilidad. Esarelación indisoluble entre naturaleza y sociedad hasido trabajada en esta investigación desde la pers-pectiva ambiental compleja.Mancano(2008)aportamuchaspistasparaenten-der la complejidad misma que encierra el territorio,analiza las acepciones de éste, desde las relaciones depoder, su concepto, además del significado ya clásicode espacio de gobernancia, propone el debate sobretipos de territorios y disputas territoriales visto por elEstado, el capital y diferentes sujetos, instituciones yrelaciones, y sustenta que la esencia del concepto deterritorio está en sus principales atributos: totalidad,soberanía, multidimensionalidad y multiescalariedadcomo lo indica en el siguiente aparte:“Cada institución, organización, sujeto, construye supropio territorio y el contenido de su concepto y poderpolítico para mantenerlo. Esos creadores de territo-rios exploran someramente alguna de sus dimensio-nes. Esto también es una decisión política. Todavía,al explorar una dimensión del territorio, afectan atodas las otras por causa de los principios de la tota-lidad, multiescalaridad y la multidimensionalidad. Lacomprensión de cada tipo de territorio como una to-talidad, con su multidimensionalidad y organizada endiferentes escalas, a partir de sus desiguales usos, nosposibilita entender el concepto de multiterritorialidad.Considerando que cada tipo de territorio tiene su te-rritorialidad, los tipos de relaciones e interrelacionesnos muestran las múltiples territorialidades. Es por esarazón que las políticas en un territorio como propiedadimpactan al territorio como espacio de gobernancia yviceversa. En este sentido, para pensar en las políticasterritoriales es necesario comprender sus multiescala-riedad y su multidimensionalidad. Cuando un territo-rio es concebido como uno solo, o sea como espacio degobernancia y se ignora los diferentes territorios queexisten al interior del espacio de gobernancia, tene-mos entonces una concepción ‘reduccionista’ del terri-torio, concepto éste que sirve más como instrumentode dominación por medio de las políticas neoliberales”(Mancano, 2008: 6).El territorio al cual se quiere hacer referencia noes el suelo, no son los límites, ni las fronteras, no esel “espacio de gobernanza”, aunque éstos sean unpunto de referencia importante que incide. El terri-torio al que se hace alusión no está marcado por lofísico, lo material o lo espacial propiamente dicho,sino que está asociado con el papel que cumplencada uno de los creadores de territorios que son losmismos sujetos sociales de la historia.No se puede hablar de un solo territorio sino deque se construye la noción de territorios, que implicamuchas lógicas de abordaje sobre el mismo espacio;se comparte las nociones de las autoras Echeverríay Rincón (2000: 22) en el sentido que es necesariointerpretar el territorio en su doble papel: como so-porte material y básico del desarrollo social y comoproducción social derivada de la actividad humanaque transforma ese territorio que le sirve de base.“El territorio, como concepto, cobra relevancia en lasociedad contemporánea. La nueva visión sobre lasrelaciones socioespaciales se desarrolla en el escenarioterritorial y el desafío es entender la conexión entre lalógica espacial de los intereses y las fuerzas económi-cas globales, de una parte, y la lógica territorial de losgrupos regionales y locales, las identidades e identifica-ciones culturales, los procesos sociales territorialmenteorganizados y las demandas correspondientes, de otra”(M. C. Echeverría y A. Rincón, 2000: 22).12 Es geógrafo, profesor del Programa de Post-Graduación en Geogra-fía de la Universidad Estadual Paulista –UNESP–. En conferencia2008. En Bogotá, Colombia.
  24. 24. 22  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de BogotáEl territorio, como construcción social, contie-ne elementos simbólicos e identitarios, así comodiferentes percepciones y usos culturalmente prees-tablecidos por él, pueden identificarse varios ima-ginarios de territorio en un mismo espacio físico,sobre el cual se pueden hacer lecturas ecológicas,políticas, sociales, culturales y económicas. Pero elinterés particular es comprender cómo se dan lasrelaciones de los procesos ecológicos y el hábitat,desde una comprensión biofísica del territorio, al-rededor del acceso y uso del agua, como elementoestructural en esta construcción. Para Leff (2000b)el hábitat es el lugar en el que se construye y sedefine la territorialidad de una cultura, la espacia-lidad de una sociedad y de una civilización, don-de se constituyen los sujetos sociales que diseñanel espacio geográfico apropiándoselo, habilitándolocon sus significaciones y prácticas, con sus sentidosy sensibilidades, con sus gustos y goces.Tanto en la noción de territorio, de territoriali-dad, como en la noción de hábitat, hay un recono-cimiento por el lugar y por el papel que cumplen lossujetos sociales en interacción con múltiples ámbitosde actuación, como las escalas que van desde lo localhasta lo global. También en la forma como se cimien-ta la territorialidad a partir de la apropiación cultu-ral. Es allí donde se inscribe la construcción socialdel hábitat y la producción de la vivienda13, como“fruto del esfuerzo diario y permanente por definir suhabitar, es construcción de la huella propia en cadaespacio” (Romero y Rosendo, 2004: 30).La forma de aproximarse al territorio lo definenlos elementos de análisis con los que se cuenta paraentenderlo, no solo en términos físicos o naturales,sino en el conjunto de intereses y acciones que leimprime la huella humana, que a su vez deja huellaecológica, y aunque parezca contradictorio, el te-rritorio como soporte natural también cuenta, esdecir, es soporte y condición que está en constanteproceso de territorialización14. “Cuando el concep-to de territorio se construye a partir de las territo-rialidades que lo definen, éste se comprende comoproceso y construcción, se le reconocen cualidadesconstituyentes: la heterogeneidad, la simultaneidad,el movimiento, la variación y el conflicto” (Echeve-rría y Rincón, 2000: 19), que a su vez son elementospropios de la complejidad, lo cual amerita que lalectura que se haga del hábitat como territorio, seanecesario hacerla desde una mirada compleja talcomo se desarrolló en los párrafos anteriores.1.2.2 El papel del agua en la construcción del hábitatLa cosmogonía indígena y la historia de las diferen-tes civilizaciones han sido determinadas significati-vamente en torno al acceso y control del agua. Sinembargo, en la construcción de los asentamientoshumanos, este elemento de vida no ha estado pre-sente en la definición de los referentes naturalesy culturales de la población de las urbes. Es decir,la relación agua-hábitat no se ha destacado comoelemento determinante en la sostenibilidad de laconstrucción social del territorio. Contrario de loque sucede en la cosmogonía indígena.Pese a que los procesos fundacionales de las ciu-dades se hicieron en torno a sus fuentes hídricas, lasdinámicas de crecimiento y de expansión de éstasse han dado de espalda a sus ríos y los han conver-tido en vertederos de aguas residuales. En el pasa-do, ante las emergencias sanitarias, la opción fueconstruir canales, llevando a los ríos y quebradasa convertirse en espacios de adecuación hidráulicamal llamados caños. Durante mucho tiempo en losprocesos de planeación de las ciudades la noción decuenca y de territorio no contaron en la construc-ción de los imaginarios urbanos, ni fueron puntosde referencia en la definición del hábitat, este con-cepto tampoco había sido desarrollado.Las cuencas urbanas, como parte integral de laciudad, fueron negadas para el disfrute del espaciopúblico, para la construcción de las representacio-nes e imaginarios sociales, para el encuentro entre13 Se desarrolla a partir de la necesidad de generar estrategias para en-cauzar y potenciar los esfuerzos que realizan los pobladores al produ-cir su propio espacio habitable (Romero y Rosendo, 2004: 30).14 La territorialización “como el proceso, devenir, acontecer, movi-miento hacia la autonomía, dependencia o interdependencia, quefluye hacia la desterritorialización o reterritorialización (codifica-ción y descodificación, establecimiento y fugas, destrucción y re-constitución de nuevos procesos de sedimentación, hacia nuevasmarcas y planos de consistencia)” (Echeverría, 2000: 28).
  25. 25. 23  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotála sociedad y la naturaleza, para el fortalecimientode una cultura ambientalista que reconociera el va-lor del agua y de lo público. Estas carencias fueronsustituidas por las grandes obras de infraestructura,la adecuación hidráulica de los ríos, la construcciónde jarillones, primando la perspectiva ingenieril,antes que el reconocimiento de las potencialidadesambientales que éstas reportaban.Muchas ciudades pagaron y aún tienen pen-diente un precio alto, por haber crecido sin unaconsideración de su formación natural, esto las hallevado a reiteradas inundaciones en temporadade alta precipitación. Los excesos de caudales queantes eran descargados en zonas de humedales yen la ronda de los ríos, hoy son recibidos en losbarrios que se han construido en zonas de amor-tiguamiento, lo que afecta el almacenamiento delos excesos por alta pluviosidad y los reservorios enépoca seca, y crea un conflicto social y económicoque se expresa en el deterioro del hábitat y de lacalidad de vida de la población.El agua determina las prácticas humanas delhabitar y del cómo se habita en función de la pro-tección a los ecosistemas estratégicos y del ciclohidrológico, esto ha generado el debate sobre laobligatoriedad ética con los ciudadanos de garan-tizar a todas las personas un mínimo vital gratuito.Naciones Unidas y la Organización Mundial de laSalud se han pronunciado al respecto planteandoque una persona necesita por día mínimo 20 litrospara su sobrevivencia y si incluye el aseo personal yde la casa necesita 50 litros en total.1.3 El agua y los procesos socio-económicosDesde la década de los años setenta15se comenzó aadvertir sobre los límites al crecimiento basados nosolamente en el hecho de que los recursos naturalesse empezaban a agotar, sino también en la capacidadde asimilación de los residuos por parte de los ecosis-temas. Estos límites naturales indudablemente hanobligado a revisar la capacidad de carga del territorio.La ecología política ha desarrollado significa-tivamente la capacidad de carga como límite a laacción humana, así ha llegado a la conclusión deque el capitalismo contemporáneo ha desarrolladouna “segunda contradicción”, además de la primerasuficientemente explicada por el marxismo clásicoque puede sintetizarse como la “ley general abso-luta de la acumulación capitalista” que expresa“el poder social y político del capital sobre el tra-bajo y hace inevitable la tendencia inherente enel capitalismo a una crisis de realización, es decir,a una crisis motivada por la sobreproducción delcapital” (O´Connor, 1992: 111). Esta ley muestracómo todo intento de los capitales individuales dedefender o restablecer sus ganancias, por cualquie-ra de los métodos posibles, termina reduciendo lademanda final de bienes de consumo. La segundacontradicción ataca al capital por el lado de los cos-tos y se puede explicar de la siguiente manera:“La causa básica de la segunda contradicción es laapropiación y usos autodestructivos por el capitalismode la fuerza de trabajo, del espacio y la infraestructuraurbana y de la naturaleza o el medio ambiente. Digo‘autodestructivos’ porque los costos de salud y educa-ción, de transporte urbano, las rentas de las viviendasy locales comerciales, y los costos de extraer los ele-mentos del capital de la naturaleza aumentan cuandolos costos privados se convierten en costos sociales(…) Los capitalistas individuales continúan bajandolos costos de todas las maneras imaginables; al haceresto, hacen aumentar sin querer los costos del capitalen su conjunto” (O´Connor, 1992: 111-112).Es decir, la apropiación y uso autodestructivo dela fuerza de trabajo, del espacio y la infraestructuraurbana y de la naturaleza por parte del capital tiendea destruir “las condiciones de producción” de las quedepende. La empresa capitalista a través de los efec-tos acumulativos de este desplazamiento de costestiende a destruir las condiciones de producción delas que depende (entre las que se encuentra el agua)y esto implica unos costes mayores de producciónpara el capital en su conjunto. Esta crisis de costos sepone de manifiesto cuando los movimientos socialesreclaman un mejor nivel de vida. En este sentido,15 En 1972 se realizó la reunión del Club de Roma, ampliamente co-nocida por su informe titulado Los límites del crecimiento.
  26. 26. 24  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotála institucionalización del derecho del agua refleja elpoder de los movimientos ecologistas y movimientossociales urbanos respecto al capital.Tanto la primera como en la segunda contra-dicciones del capitalismo son posibles tras unacomprensión limitada y unilateral de la economía,cuya sostenibilidad presupondría un sistema po-lítico y económico global capaz de identificarlas yregularlas, sin embargo, lejos de ello se asumen losrecursos naturales, el agua entre ellos, como recur-sos infinitos, con “fe en las capacidades ilimitadasdel hombre para modificar a voluntad los procesosde creación y perfeccionamiento de la materia, éstase revelaba como el complemento indispensable dela creencia más general en un progreso indefinidobasado en un crecimiento continuo de la poblacióny las riquezas” (Naredo, 1992: 118).Esta fe ilimitada en la capacidad de la tecnologíaque surge con todos los descubrimientos científicosque apuntalaron la revolución industrial y el origeny consolidación del capitalismo, condujo al estable-cimiento en la economía de uno de sus principalessupuestos, y que a su vez fundamenta la idolatríadel mecanismo del mercado como gran ordenadorautomático de la economía: la falacia de la sustitu-ción sin fin de los recursos. De esta manera el uni-verso de lo económico se separó del mundo físico ybiológico, prácticamente el sistema económico yano depende del mundo físico y biológico gracias ala falacia de la sustitución: la idea de una materiauniversalmente maleable y, por tanto, manipulablepor el hombre, hacía creer en una transmutación yreciclaje infinito sin coste.A partir de aquí el tema de los recursos naturalesse convirtió en un asunto incómodo para la cienciaeconómica clásica, pues no encajaban en el edificioconceptual establecido por ésta. La visión de los clá-sicos que había advertido los límites del crecimien-to es abandonada por la visión de los neoclásicos afinales del siglo XIX. El ejercicio del poder econó-mico liberado de ataduras morales y físicas, despojóa la relación hombre-naturaleza del antiguo tono derespeto y colaboración e impuso su instrumentaliza-ción por parte de los humanos que actuando comoátomos guiados por su propia fuerza, en este caso,cada uno actuando orientado por su propio interéseconómico, cuyos impulsos competitivos canaliza-ban y sumaban el marcado capitalista, conducía alequilibrio; “la mano invisible” equilibra los impulsosdel “homo economicus”.“El interés propio, pasó, según Helvetius, a desem-peñar en el mundo económico un papel similar a lagravitación universal en el mundo físico, impulsandoel movimiento sin fin de la producción y el gasto. Seextendió así la idea de que la lucha de intereses, queagita a los hombres entre sí, establece naturalmenteun equilibrio que jamás podrían alcanzar las leyes. Lafe en la Divina Providencia (…) se vio sustituida porla confianza en que la ‘mano invisible’ del mercadogarantizaría la mejor situación económica para el con-junto social (…) La fe en la buena nueva del mercadotuvo unos efectos comparables –al decir de Polanyi– ala más violenta explosión de fervor religioso que hayaconocido la historia” (Naredo, 1992: 118).La relación entre el agua y las dinámicas econó-micas y sociales devela la fragilidad de la naturaleza ylos límites que ésta tiene, dado el modelo económicoque se le impone no solo a la sociedad sino también alos recursos naturales. Este modelo está basado sobreel crecimiento del Producto Interno Bruto –PIB–,desarrollo tecnológico orientado para la competiti-vidad y la venta de bienes y servicios. Tinbergen yHueting (1997: 64) plantean que el crecimiento eco-nómico, que es la prioridad en la política económica,ha arrojado la siguiente reflexión:“La producción de bienes manufacturados y de servi-cios ha experimentado un aumento sin precedentes,pero ha ido acompañado de una destrucción, tambiénsin precedentes, del bien más fundamental, escaso y,en consecuencia, de mayor importancia económicade que disponemos los seres humanos: el medio am-biente (…) el crecimiento en la producción procedeen gran parte de un aumento en la productividad enel que no se ha tenido en cuenta la pérdida de bienesmedioambientales escasos (…) la degradación delmedio ambiente es consecuencia de la producción yde su crecimiento. Paradójicamente las actividadesque suponen una carga mayor para el medio ambien-te son las que más contribuyen a la formación delPIB” (Tinbergen y Hueting, 1997: 65).
  27. 27. 25  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de BogotáUn modelo basado en el crecimiento económicoque destruye el medio ambiente ha llevado a pri-vatizar los bienes comunes de los que dispone lahumanidad. Esa ha sido la historia de explotaciónde los recursos naturales, que para avanzar en losprocesos de privatización y justificar la intervencióndel sector privado empiezan a anunciarlos como es-casos, este panorama se repite con el agua.Justamente para el caso del agua, Barlow y Clarke(2004: 124) argumentan que la cuestión tal vez másimportante del suministro de agua dulce se refiere alpapel cada día más influyente del sector privado enel momento de decidir quién la debe recibir y porqué. Nadie en el mundo se ha hecho más conscientedel valor de agua que el sector privado, que ve losbeneficios que se pueden obtener del hecho de que elagua sea un bien escaso. El resultado es un fenómenocompletamente nuevo: el negocio del agua.Ante el afán comercial del sector privado de ha-cer del agua un recurso escaso, surgen reflexionesque pareciera ser elementales, pero que tienen unalto contenido político y ético de la vida, que segu-ramente la humanidad en otro contexto históricomenos dominado por la racionalidad económicano se hubiera hecho y que entidades expertas en eltema del agua a nivel mundial las plantean: “Si elagua es esencial para la vida misma ¿es simplementeuna necesidad humana básica o constituye en reali-dad un derecho fundamental?”, el debate que susci-ta esta pregunta saltó al Foro Mundial del Agua quese realizó en la Haya en marzo de 2000, convocadopor organizaciones como la Asociación Global delAgua (Global Water Partnership) y el Banco Mun-dial y por empresas líderes en todo el mundo en elnegocio del agua. La polémica, que giró en los si-guientes términos: “si el agua debía ser consideradouna ‘necesidad’ o un ‘derecho’” no tuvo un interéspuramente semántico y abordó en profundidad lacuestión de quién debe responsabilizarse de asegu-rar que los seres humanos tengan acceso al agua: ¿elmercado o el Estado, las empresas o los gobiernos?Por supuesto que dependiendo de la determi-nación que se opte, las implicaciones son diversas,porque si el agua es declarada una necesidad quese satisface a través del mercado, entra a mediar elinterés comercial de la ganancia y del lucro, pero siel agua es reconocida como derecho, la responsa-bilidad estará en los gobiernos, los cuales deberánpromover que todos los seres humanos sin distin-ción puedan acceder al agua.Ante determinaciones de tal magnitud, en don-de intervienen los grandes intereses económicos aescala mundial, el debate del agua debe, a su veztrascender fronteras; no es posible abordarlo úni-camente desde el escenario local, la dimensión delproblema amerita un tratamiento multiescalar, te-niendo siempre presente que una de las consecuen-cias naturales de la privatización es la exclusión,porque solo pueden acceder quienes la puedan pa-gar, por lo cual, en primera instancia, la poblaciónde bajos ingresos sería la perjudicada.Otra consecuencia negativa de la privatización laconstituye el cambio de prioridades de uso que ya noestarían prescritas por la garantía del derecho sino porlas normas y reglas que fomenten la rentabilidad, con-dición para que capitales privados inviertan en la ofer-ta del servicio de agua. Estas prioridades del capitalsobre las del derecho de la gente también afectarían lavaloración de la conservación del agua hacia el futuro,puesto que aún “no sabemos cómo medir los ‘valoresecológicos’. El contenido de energía no es una medi-da satisfactoria” (Punti, 1988: 79). A su vez, ver losprecios como medida de valor no solo dejan de ladola influencia del grado de monopolio y de la distribu-ción de ingresos, también significan “aceptar que losprecios actuales (de hecho distorsionados) miden ade-cuadamente el valor de la escasez futura de recursos eincorporan el valor de los perjuicios actuales y futurosde la contaminación” (Punti, 1988: 79), lo cual noocurre en nuestras economías donde lo usual es quelos grandes capitales se desentienden de los costos dela contaminación, el desperdicio y los perjuicios al res-to de la sociedad, como sucede en Colombia.1.3.1 La accesibilidad y la asequibilidad delagua determinan la relación con los serviciospúblicos y el derecho a la ciudadLa reivindicación del derecho humano al agua no setrata simplemente de tener agua. De hecho nuestrasregiones están rodeadas y hasta inundadas de este
  28. 28. 26  Asentamientos humanos, agua y territorio. En el proceso de expansión del sur de Bogotávital líquido, lo que se busca es que el agua potable,indispensable para la vida y la salud de las personas,este disponible y su uso sea sostenible. Esa es, justa-mente, la conexión que se establece con los serviciospúblicos y con el derecho a la ciudad. La lucha por labúsqueda del agua en las ciudades es específicamentepor el acceso al agua potable, indispensable para lo-grar una vida digna y es condición previa para la rea-lización de otros derechos humanos y determinanteen la construcción de un hábitat digno.De allí la importancia de hacer referencia a que laaccesibilidad es la posibilidad de que todo individuopueda contar con agua potable y que se le permitaconectarse a una red de distribución. La accesibi-lidad (Naciones Unidas, 2003, No. 15, párrafo 12)presenta cuatro dimensiones interrelacionadas así:1) Accesibilidad física, lo cual significa que elagua, las instalaciones y los servicios de agua debenestar al alcance físico de la población, en especial delos grupos vulnerables o marginados y de las zonasrurales. 2) Accesibilidad económica, que es la ase-quibilidad, lo cual implica que el agua y los serviciosde instalaciones deben de estar al alcance de todos.Los costos y cargos directos e indirectos asociadoscon el abastecimiento de agua deben ser asequiblesy no deben comprometer ni poner en peligro otrosderechos. 3) No discriminación, es decir que debenser accesibles a todos de hecho y de derecho, inclu-so a los sectores más vulnerables y marginados dela población sin discriminación alguna. 4) Accesoa la información, la cual comprende el derecho asolicitar, recibir y difundir información sobre lascuestiones del agua.El tema del agua está íntimamente ligado con elde los residuos líquidos y sólidos, estos dos aspec-tos, por tratarse de salubridad pública, no se puedendescuidar pues al no ser tratados adecuadamenteatentan contra la salud y la vida en comunidad. Elacceso al agua potable ha sido reconocido comouna necesidad y, por eso, frente a la tendencia deprivatizar el agua, surgen voces que reclaman su re-conocimiento como derecho humano fundamental,“(…) esta tendencia obedece, fundamentalmente,a la constatación de que el agua es un elementoindispensable para la vida, es un recurso natural,vital, limitado y un bien público fundamental parala salud” (Defensoría del Pueblo, 2005: 18).1.4 El agua y los procesos políticosEn la reflexión de los procesos políticos se ha priori-zado, para el análisis, la perspectiva de derechos. Lasdinámicas políticas y los movimientos sociales handado un giro en sus plataformas de lucha inspiradospor el reconocimiento, la igualdad y la dignidad. Paraello han encontrado en los postulados de los derechoshumanos la mejor herramienta emancipadora que lespermite articular sus demandas hacia el Estado.Dado que la orientación de la privatización delagua obedece en buena parte a las directrices defi-nidas por la banca mundial, el debate político debeincursionar igualmente en esos escenarios de “(…)los ordenamientos jurídicos supraestatales, transna-cionales, que coexisten en el sistema mundial, tantocon el Estado como con los ordenamientos jurídicosinfraestatales” (De Sousa Santos, 1998: 27).En la consolidación del Estado liberal a mediadosdel siglo XIX, se le dio a los derechos humanos lafunción de mantener al Estado “bajo control demo-crático y evitar la tentación autoritaria” (De SousaSantos, 1998: 212). No obstante, la interpretaciónde los derechos humanos ha sido ambivalente por laspartes en contienda, por un lado, los Estados-naciónen su condición de garantes y de violadores al mismotiempo de los derechos humanos, y por otro, la po-blación que pide protección para el ejercicio políticoy demanda al mismo tiempo al Estado como respon-sable de los derechos. “Cualquier análisis superficialde los derechos humanos a través de las generacionesmostrará sin duda que fueron puestos al servicio delas necesidades reguladoras del Estado. Pero tambiénfueron el marco de la política progresista de las cla-ses populares, cuyas luchas de hecho contribuyeronmucho en los avances de la política de los derechoshumanos” (de Sousa Santos, 1998: 212). Aquellascartas escritas en la posguerra (la Declaración Uni-versal de los Derechos Humanos, 1948; el PactoInternacional de Derechos Económicos, Socialesy Culturales, 1966; y el Pacto Internacional de losDerechos Civiles y Políticos, 1966), conforman el

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