Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.

Fracaso escolar

2,937 views

Published on

Recopilación de artículos sobre fracaso escolar y repetición de curso, por la orientadora Ana Torres Jack. Difundidos en prensa en los últimos años y en la Orientateca de OrienTapas.

Published in: Education
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Fracaso escolar

  1. 1. Fracaso escolar Selección de OrienTapas con artículos de la orientadora Ana Torres Jack http://anatorresjack.weebly.com/ Ana Torres Jack - @anatjack Licenciada en Psicología, Orientadora Educativa y Comunicadora https://orientapas.blogspot.com/
  2. 2. miércoles, 10 de octubre del 2012 | la voz de la escuela orientación educativa >> 3 Anticiparse a los problemas Cómo detectar las señales de alarma del fracaso escolar Pasar de curso con materias pen- dientes, odiar el colegio, tener una baja comprensión lectora o estar siem- pre en las nubes son solo algunas de las señales de alarma típicas que sue- len desembocar en un fracaso escolar anunciado. Ignorar estos indicadores de que algo va mal solo puede llevar- nos ante situaciones límite en las que intervenir con eficacia se hace cada vez más difícil. Ahora que estamos a principio de curso, los padres que han detectado en sus hijos algún problema relacionado con sus estudios deben actuar con decisión para evitar consecuencias indeseables. Estas son algunas de las situaciones en las que hay que estar muy alerta: ■ «Mi hijo pasa de curso con algunas asignaturas suspensas». ■ «Repite curso pero parece que no le importa». ■ «Odia el colegio, le duele el estó- mago todas las mañanas». ■ «Es como si no tuviera memoria, le cuesta muchísimo retener los datos» ■ «Es muy impulsivo, no es capaz de parar quieto» ■ «Los profesores me dicen que no atiende, que está siempre en las nu- bes» ■ «Escribir no es lo suyo: comete mu- chas faltas de ortografía y tiene una letra malísima». ■ «Odia los libros, le cuesta entender lo que lee». ■ «Se organiza fatal, es muy desorde- nado y no sabe estudiar» ■ «Es muy torpe con los movimientos, y no tiene ninguna habilidad con las manos (para escribir, dibujar,...).» ■ «Mi hijo casi siempre está solo, no tiene amigos y lo pasa muy mal». ■ «Las matemáticas se le dan fatal, no comprende los problemas que le ponen». ■ «No es capaz de respetar a los pro- fesores, ni a sus propios compañeros. De hecho, el curso pasado le pusieron algunas faltas de orden». ■ «Si quisiera estudiar, no tendría ningún problema... pero es un vago redomado». En todos estos casos que acabamos de describir, ¿qué puede estar fallan- do? Aunque las variables que inter- vienen en el rendimiento escolar son muchas, se pueden agrupar en cinco bloques: ■ Intelectuales. Son variables relacio- nadas con un rendimiento intelectual bajo, con trastornos específicos (dis- lexia, discalculia, déficit de atención, lesiones neurológicas), lesiones neu- rológicas... ■ Orgánicas. Problemas físicos, o enfermedades crónicas que provocan absentismo escolar o cierto grado de cansancio. Mala calidad del sueño, ali- mentación incorrecta... > APRENDER A APRENDER ÁLVARO BALLESTEROS Los nervios pueden afectar mucho al alumno, no solo ante un examen decisivo, sino también ante el estudio de una asignatura que se le resiste > Ana T. Jack anatjack@edu.xunta.es ■ Motivacionales. No sirve de nada que tenga una inteligencia normal o incluso por encima de la media si no está motivado para aprender, si se aburre en clase o si no tiene ningún interés en los estudios. ■ Emocionales. Son factores muy va- riados relacionadas con las carencias afectivas, con la sobreprotección... Ni- ños que han sufrido la pérdida de uno o ambos progenitores, con padres muy severos, con un mal ambiente familiar, inseguros, impulsivos, con problemas para acatar las normas... ■ Estratégicas. La falta de hábitos de estudio y el desconocimiento de las técnicas de trabajo intelectual son mu- chas veces la causa del fracaso escolar. Solo les falta aprender a aprender. TEMA DEL MES: Claves para em- pezar bien el curso. ETAPA: Educación obligatoria. LA FRASE: «Con frecuencia he ganado la comprensión real de la naturaleza de los padres mediante el estudio de los hijos» (Sir Arthur Conan Doyle). COMPORTAMIENTOS QUE SE DEBEN EVITAR: Taparse los ojos y no actuar ante las señales de alar- ma. ALGUNAS CLAVES: La compren- sión lectora, la expresión escrita, las habilidades matemáticas y los hábitos de estudio son los cuatro pilares básicos que hay que refor- zar para garantizar el éxito escolar. PARA SABER MÁS: «Triunfar en la escuela». Sandoval Prieto, García Nieto y Cermeño González. Edito- rial La Esfera de los libros. Este ma- nual, que analiza el fracaso escolar en primaria, secundaria y bachille- rato, ofrece orientaciones prácti- cas a las familias para ayudar a sus hijos a superar las dificultades es- colares. ESCUELA DE PADRES Un plan de acción en cuatro pasos En cuanto han detectado la existencia de una situación de riesgo, los padres pueden actuar de la siguiente forma: 1.º ¿CUÁL ES EL PROBLEMA? Hay que definir el problema para encon- trarle una solución. Hay que hacer un es- fuerzo por hacer una descripción operati- va que ayude a separar el grano de la paja. Es decir, no es suficiente con con- cluir que es un vago. Es mejor hablar de que no dedica tiempo suficiente al estu- dio, que no obedece al profesor o que pierde el material escolar por dejadez. 2.º ¿DESDE CUÁNDO EXISTE? Es posible que la aparición de las dificul- tades haya coincidido con el paso de un nivel educativo a otro, o bien con un cam- bio de colegio o con el nacimiento de un hermano o la separación de los padres. O que haya sido así desde el principio. 3.º ¿CUÁLES SON SUS CAUSAS? Saber la raíz del problema no siempre re- sulta fácil, ni siquiera para los profesiona- les de la educación. Muchas veces son más de una las variables responsables de la situación. En un primer momento hay que descartar las causas orgánicas (hipoacusia, proble- mas de visión…), emocionales e intelec- tuales con la ayuda de los profesionales que correspondan (logopeda, neurólogo, psicólogo, otorrino...). 4.º ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA SOLUCIONARLO? Hablar con los profesores, solicitar una valoración psicopedagógica por parte del orientador, dedicarle más tiempo y esta- blecer unos hábitos de estudio efectivos en casa son algunas de las primeras ac- tuaciones que hay que poner en marcha. Y, sobre todo, ser muy constantes en el plan que de acción que se lleve a cabo.
  3. 3. miércoles, 21 de abril del 2010 | la voz de la escuela orientación educativa >> 3 Rendirse antes de tiempo España es el tercer país de la Unión Europea con mayor tasa de abandono escolar «Mamá, no quiero seguir estudiando», suelta Fernando a su perpleja madre a la hora del desayuno. «Lo he pensado bien y ya no pinto nada en la ESO, así que lo dejo», continúa diciendo mien- tras acaba tranquilamente su bol de cereales. A su progenitora le entran ganas de ponerse a chillar, o de darle un bofetón, o de echarse a llorar... pero se contiene. Sabe que de su reacción, y de la de su marido, depende en gran parte que su hijo vuelva a entrar en razón y consiga acabar al menos la educación obligatoria. Y es que en estos últimos meses del curso, con el cansancio acumulado en el cuerpo, son muchos los adolescen- tes que manifiestan su deseo de tirar la toalla en lo que a estudios se refiere. De hecho, España es el tercer país de la Unión Europea con mayor nivel de abandono escolar, solo por detrás de Malta y Portugal, según se desprende del informe del Instituto de Estudios Económicos Early School Leavers, elaborado a partir de los últimos datos del Euroestat. Este estudio revela que casi el 32% de los jóvenes españoles de entre 18 y 24 años han obtenido como máxima titulación el graduado en Educación Secundaria Obligatoria y no han continuado con su formación. Así que la pregunta es: ¿por qué hay tantos adolescentes que deciden abandonar sus estudios? Estas pueden ser algunas razones. ■ Porque se sienten incapaces de afrontar los estudios a causa de limi- taciones personales, como dificultades de aprendizaje, problemas de salud o desconocimiento de la lengua. Pero también puede responder a un exceso de ansiedad y autoexigencia que los lleva a no sentirse capaces de. ■ El entorno escolar: la mala relación con el profesorado o con los compa- ñeros así como la falta de recursos y apoyo desde el centro educativo pue- den motivar el abandono escolar. A veces esta decisión sirve para escapar de una situación de acoso escolar no reconocida. ■ Razones familiares: la actitud de la familia hacia el valor de la educación condiciona también la continuidad o abandono de las clases. Los problemas familiares (separaciones, defunción de algún miembro), unidos a la urgencia por incorporarse al mundo laboral y conseguir ingresos económicos, tam- bién pueden precipitar la deserción escolar. ■ Falta de voluntad para afrontar la constancia y el esfuerzo que exige la tarea de estudiar. Por mucho que quiera la familia o que insistan los profesores, si los alumnos no ponen la voluntad necesaria para superar el curso es inútil mantenerlos escolari- zados a la fuerza. Los amigos y el en- torno social de los estudiantes suelen influir en esta decisión. Así que la segunda cuestión es: ¿qué pueden hacer los padres ante esta situación? Pues, lo primero de todo, escuchar las razones por las que su hijo desea abandonar sus estudios y conocer cuáles son sus planes inme- diatos. Luego se puede dialogar con él ayudándole a proyectar un futuro sin estudios y con estudios. Es importante mantener todo el tiempo una actitud tranquila, alejada de dramatismos y broncas. En el caso de que la causa de esta decisión se deba a un exceso de ansiedad hay que barajar otras opciones como aprender técnicas de relajación y técnicas de estudio, pensar en repetir curso o intentar ac- ceder a un programa de diversificación curricular. Pero, al final, si se ve que su decisión de abandonar los estudios es firme, es preferible ofrecer otras alternati- vas, con ayuda del departamento de Orientación, tal vez más acordes con sus intereses y capacidades, como pue- den ser los programas de cualificación profesional inicial, las pruebas de ac- ceso a los ciclos medios o la educación para adultos. > Ana T. Jack anatjack@edu.xunta.es Los que no pisan el aula El principal objetivo de cualquier sis- tema educativo es que los alumnos consigan el máximo nivel de formación que puedan alcanzar, pero cumplirlo solo es posible si los estudiantes per- manecen en las aulas. En el tema del absentismo escolar, España también ocupa uno de los primeros puestos en el ránking internacional: si en Europa, como media, uno de cada cinco estu- diantes falta a clase de forma regular, en nuestro país «brillan por su ausen- cia» uno de cada tres. Estas pautas son las que se recomien- da seguir a padres de absentistas: ■ Mentalizar a los hijos de que su asis- tencia diaria a clase es un deber y una obligación. ■ Hacerles ver que, además, es una ne- cesidad para alcanzar el éxito escolar. ■ Facilitar al centro educativo los me- dios para que los tengan informados a diario de la asistencia a clase de sus hi- jos (móvil, correo electrónico...). ■ Informar al tutor con antelación cuando el alumno vaya a faltar por ra- zones médicas u otros temas previstos. ■ No excusar nunca las faltas de asis- tencia que no tengan justificación sufi- ciente y dejar que los hijos asuman la responsabilidad que se pueda derivar de esas ausencias. EXPLORANDO CAMINOS Prevenir la problemática del absen- tismo escolar es, precisamente, uno de los principales ejes temáticos de las Jornadas Internacionales de Orienta- ción que organiza la Asociación Profe- sional de Pedagogos de Galicia (Apega), los días 23 y 24 de abril, en el Instituto Tecnológico Empresarial de Caixa Gali- cia (ronda de Nelle, 31, A Coruña). ■ La orientación académica y profesio- nal para alumnos con necesidades es- pecíficas, los nuevos títulos de la for- mación profesional o los recursos en Internet para el asesoramiento a pa- dres y profesores son otros de los te- mas que tendrán cabida en el programa ■ Las jornadas están dirigidas a profe- sionales de la educación y a todas aquellas personas interesadas en reali- zar un acercamiento a estos temas re- lacionados con la orientación. Más in- formación en www.apega.org > JORNADAS DE ORIENTACIÓN PACO RODRÍGUEZ Prevenir el absentismo es uno de los ejes para evitar el abandono escolar
  4. 4. miércoles, 10 de junio del 2015 | la voz de la escuela orientación educativa >> 3 TEMA DEL MES: Las repeti- ciones de curso. ETAPA: Educación obligatoria (primaria y ESO). EL DATO: El 33 % de los alum- nos españoles de 15 años ya han repetido algún curso. En Finlandia esta cifra no llega al 5 % (según datos PISA del 2012). COMPORTAMIENTOS QUE SE DEBEN EVITAR: Que la repeti- ción de curso sea «más de lo mismo» sin cambiar estrate- gias ni metodologías. ALGUNAS CLAVES: ■ Educación primaria: El profe- sorado adopta la decisión so- bre la promoción al finalizar cada curso. Si el estudiante no ha alcanzado las competencias básicas puede permanecer un año más en el mismo curso, aunque esta medida solo se puede adoptar una vez en toda la etapa. ■ Educación secundaria: Los estudiantes de ESO pueden re- petir dos veces como máximo dentro de la etapa y una sola vez cada curso, excepto en 4.º de ESO. Este se puede cursar una tercera vez si no se ha re- petido en cursos anteriores. No promocionan los que suspen- den tres o más asignaturas, aunque de forma excepcional el equipo docente puede auto- rizar que un estudiante pase con tres suspensos si conside- ra que no le impedirán seguir con éxito los estudios posteriores. PARA SABER MÁS: http://bit.ly/1Gl4QQl ESCUELA DE PADRES ¡Uf, mi hijo repite curso! Pautas para enfocar en positivo esta medida educativa Atrasamos de curso a los que van más retrasados. Es decir, hacemos repetir al alumnado en cuanto vemos que no alcanzan el nivel esperado. Esta es una vieja tendencia del sistema edu- cativo español que ahora se ve aún más reforzada por la Lomce: desde este año es posible repetir cualquier curso de educación primaria, no solo los pares, como hasta ahora. La cues- tión es: ¿sirve para algo esta medida? La respuesta no es simple, ya que hay que valorar uno por uno cada caso: circunstancias personales, contexto, dominio de competencias básicas, ca- pacidad para progresar en el curso si- guiente, adaptación al grupo... Pero en la práctica esta medida extraordinaria suele llegar cuando ya se han agotado otro tipo de actuaciones (material de apoyo, refuerzo educativo, colabora- ción con la familia...) y se considera que es la mejor decisión. VENTAJAS ■ En el caso del alumnado con difi- cultades de aprendizaje, puede permi- tirle ajustar los objetivos a su nivel de madurez, favoreciendo su autoestima y motivación y rebajando el nivel de estrés («Ahora sí que lo entiendo»). ■ Permite al alumno alcanzar las des- trezas básicas necesarias para lograr el éxito escolar («En el curso superior no me hubiera enterado de nada»). ■ El alumno tiene una segunda opor- tunidad para hacer las cosas bien y cambiar de actitud («Esta vez haré las cosas bien desde el principio»). ■ Permite que asuma las consecuen- cias de su falta de responsabilidad, de la falta de constancia o de una actitud inadecuada («Jo, este es el resultado de haberme rascado la barriga todo el año»). ■ Facilita el establecimiento de nuevas amistades y roles positivos dentro del aula («Me alegro de no seguir en ese grupo, todos me tenían por el payaso de la clase»). ALGUNOS DE SUS INCONVENIENTES ■ Separa al alumno del grupo de alumnos de su edad («Madre mía, ¿tengo que compartir aula con estos enanos?»). ■ Tiene otros efectos negativos rela- cionados con la socialización y autoes- tima: sensación de fracaso, problemas de adaptación y pérdida de amigos («Me siento solo y fracasado»). ■ Hay alumnos que, pese a su esfuer- zo y trabajo diario, no son capaces de alcanzar los objetivos del curso, por lo que la repetición les provoca frustración, impotencia e inseguridad («Esforzarse no sirve de nada»). ■ A veces el efecto desmotivación y baja autoestima hace que el segundo año sea peor en comportamiento y rendimiento que el primero («Por lo menos, destaco por ser el gamberro, no el torpe»). En definitiva, cada caso es distinto. Si esta segunda oportunidad va a con- sistir en más de lo mismo y no hay un plan individualizado para hacer las co- sas de forma diferente, será un fracaso. Pero a veces más vale una repetición ÓSCAR VÁZQUEZ La repetición de curso suele llegar cuando otras actuaciones, como las clases particulares, han fallado > Ana T. Jack anatjack@edu.xunta.es (bien aprovechada) a tiempo que acu- mular carencias y lagunas insalvables a largo plazo. Una segunda oportunidad Cómo reaccionar ante un hijo que anuncia que tiene que repetir curso: 1. Buscar las causas, evitando culpa- bilizar a los profesores, a las malas compañías o a la mala suerte. Es más útil de cara al futuro detectar factores internos en el propio estudiante, por ejemplo: una mala base, dificultades de aprendizaje, falta de estudio, falta de interés, mala organización, problemas de conducta, ausencia de método de estudio, problemas familiares o perso- nales que hayan podido incidir negati- vamente en el rendimiento académico. 2. Explicarle al niño, sobre todo si aún está en primaria, que la repeti- ción no es un castigo, sino una segun- da oportunidad para mejorar su pro- greso escolar y para cambiar algunos hábitos. Hay que plantearle en positivo el horizonte que se le presenta para el siguiente curso. 3. En caso de que la repetición se deba a una falta de esfuerzo, hay que ayudarlo a aceptar las consecuencias de sus actos y a aprender de los erro- res. No sirve de nada hacer un drama de la repetición. Es mejor volcarse en diseñar un plan de actuación de cara al curso que viene que contemple un cambio en la actitud hacia el estudio, en la metodología de trabajo, en la asis- tencia a clase o en el comportamiento. 4. Apoyar y animar a aquellos hijos que, a pesar de haberse esforzado, deben repetir debido a dificultades de aprendizaje u otras variables de difícil control (enfermedades, pro- blemas familiares...). Hay que trans- mitirles la idea de que si quieren, pueden. Aunque para ello tengan que hacer un doble esfuerzo. 5. Y, en general, no dramatizar. Esta circunstancia suele ser mejor acep- tada por los hijos (que la mayoría de las veces se adaptan con naturalidad al nuevo grupo) que por los propios padres y madres. De todo se aprende. Y sin duda, la repetición puede ser una gran opor- tunidad para mejorar.
  5. 5. miércoles, 16 de junio del 2010 | la voz de la escuela orientación educativa >> 3 FÁTIMA DAPENA El verano ofrece una segunda oportunidad para hacer las cosas bien Una vez en primaria y como máximo dos en la ESO. Estas son las veces que un alumno puede repetir curso antes de acabar la enseñanza obligatoria por la vía ordina- ria, siempre y cuando no haya cumplido los 18 años. A partir de ahí, existe la opción de acceder a la educación de adultos, donde la edad no es un obstáculo y la metodología es algo distinta. En estos últimos días de clase, hay mu- chos estudiantes a los que la idea ya les ronda la cabeza: sospechan (saben) que el curso está perdido, y que por tanto estarán obligados a permanecer un año más en el mismo nivel. Los alumnos de primaria, dentro de unos días, recibirán las notas fi- nales, por lo que los que están en la cuerda floja descubrirán si sus temores se confir- man. Aunque en esta etapa el porcentaje de repetidores es muy bajo, en la ESO la cosa cambia. Según datos del Ministerio de Educación, más del 40% del alumnado de 15 años ha repetido algún curso. La situación es peor en el caso de los chicos: cerca de la mitad se ha quedado sin promocionar algún año, mientras que las chicas fraca- san en un 35%. Y eso que tanto la OCDE como la UE desaconsejan la medida de la repetición por cara e ineficaz... En todo caso, aprovechar de forma posi- tiva esta segunda oportunidad para hacer las cosas bien depende en gran medida de la actuación de los padres y, por supuesto, del propio alumno. Por ejemplo, algunas cosas que se pueden hacer desde casa: 1Buscar las causas de la repetición de curso, evitando culpabilizar a los pro- fesores, a las malas compañías o a la mala suerte. Es más útil de cara al futuro detectar factores internos en el propio estudiante, por ejemplo: una mala base, dificultades de aprendizaje, falta de estudio, falta de interés, mala organización, conductas dis- ruptivas, ausencia de método de estudio, problemas familiares o personales que hayan podido incidir negativamente en el rendimiento académico. 2Enseñar a los hijos a aceptar las conse- cuencias de sus actos y a aprender de los errores. En todo caso, no sirve de nada hacer un drama de la repetición de curso. Es mejor esforzarse en encontrar solucio- nes de cara al curso siguiente. Ana T. Jack anatjack@edu.xunta.es ¡Ay, que repito curso! Cómo aprovechar de forma positiva una segunda oportunidad 3Mentalizar al hijo que repite de la ne- cesidad de realizar un cambio radical en las actitudes hacia el estudio, en la metodología de trabajo, en la asistencia a clase y en el comportamiento. 4Apoyar y animar a aquellos hijos que, a pesar de haberse esforzado, deben repetir debido a dificultades de aprendizaje u otras variables de difícil control. Por otro lado, el simple hecho de repetir curso no sirve de nada... ■ Cuando el alumno no tiene ninguna intención de cambiar de actitud, de me- jorar su método de trabajo o de dedicar más horas al tiempo de estudio. En casos así, la repetición de curso es un fracaso anunciado. ■ Si se cae en un optimismo infundado: «Bah, yo esto ya me lo sé, lo explicaron en clase el año pasado». Una cosa es que le suenen los contenidos y otra muy distinta que los haya asimilado. Si ha repetido curso es por algo. ■ Si se junta con otros repetidores y forman la pandilla de los malos, perturbando el normal desarrollo de las clases. Con esta actitud, ellos mismos refuerzan su senti- miento de incapacidad y fracaso. Aunque no es lo habitual, hay algunos casos ex- tremos en los que el alumno empeora su comportamiento o incluso suspende más asignaturas que el curso anterior. En definitiva, más vale una repetición (bien aprovechada) a tiempo que acumu- lar carencias y dificultades quizá insalva- bles a largo plazo. Los que no repiten pero... Hay un porcentaje alto de alumnos que cada año pasan al siguiente cur- so con una o dos materias pendientes, por lo que co- mienzan el año siguiente «hipotecados». PRIMARIA En el caso del alumnado de primaria, que no tiene exá- menes de septiembre, es importante que trabajen esas asignaturas en verano para comenzar el nuevo curso con una mejor base. También deben aprovechar las vacaciones estivales los que promocionan por im- perativo legal. Es decir, los que ya han repetido y, aun- que suspenden, pasan al si- guiente curso. El pronósti- co de este alumnado es muy negativo si no se ac- túa a tiempo. ESO En el caso de los estudian- tes de ESO hay que sopesar otras alternativas, como los programas de diversifi- cación curricular o los pro- gramas de cualificación profesional inicial. Y es que la receta de «más de lo mismo» no siempre funcio- na. Hay estudiantes de ESO que, sabiendo que van a repetir curso porque les han quedado muchas asignaturas para sep- tiembre ya no hacen nada en verano. De hecho, hay algunos (por suerte, pocos), que deci- den cogerse el año sabático ya desde el primer trimestre pen- sando: «Total, voy a repetir». En este tipo de alumnado, el hecho de plantearse un verano sin hacer nada es contraprodu- cente, ya que no tiene sentido premiar así una conducta de dejadez o apatía. Eso sí, debe- rían centrarse solo en dos o tres asignaturas instrumenta- les para aumentar sus posibili- dades de éxito el siguiente cur- so. También pueden aprove- char el tiempo para aprender a estudiar, es decir, para adoptar un método de estudio que aún no dominan. Pero hay otro tipo de alumnos que, a pesar de haber puesto todo de su parte, no pasan de curso debido a sus dificultades de aprendizaje o a otro tipo de problemas personales. En estos casos, hay veces que es mejor aconsejarles que aprovechen el verano para relajarse, relacio- narse con los amigos, practicar algún deporte o irse de campa- mento, pero que se olviden de los libros. Es una forma de re- cargar pilas para, en septiem- bre, empezar con fuerza. ¿Merece la pena estudiar en verano? > BREVES J. M. CASAL En algunos casos es preferible desconectar
  6. 6. miércoles, 15 de junio del 2011 | la voz de la escuela orientación educativa >> 3 ¿De qué sirve repetir? Ventajas e inconvenientes de permanecer un año más en el mismo curso Imaginemos una clase normal de 20 alumnos de cuarto de ESO. Según las estadísticas oficiales, al menos siete de ellos habrán necesitado repetir uno o dos cursos hasta llegar a donde están. Y eso sin contar con los que han aban- donado por el camino. Situémonos en el mismo nivel educativo en cualquier país europeo: como mucho, y siempre según las medias, solo nos encontra- remos con 3 estudiantes con más edad de la que les corresponde por nivel. Así lo revela el último estudio de la Comisión Europea, que sostiene que al menos un 35,3% del alumnado es- pañol de educación obligatoria arras- tra un año académico, frente al 16% de la media europea. Solo en Francia (36,5%) y en Luxemburgo (36,1%) hay más repetidores que en nuestro país... pero no muchos más. Este estudio pone de manifiesto lo que en la práctica ya se evidenciaba: que en el sistema educativo español existe una clara tendencia a recurrir a la permanencia en el mismo curso como solución para los que no alcan- zan los objetivos. Es decir, atrasamos de curso a los que van más retrasados. La pregunta es: ¿esta medida sirve para algo? VEAMOS SUS VENTAJAS ■ Permite al alumno alcanzar las des- trezas básicas necesarias para lograr el éxito escolar: «En el curso superior no me hubiera enterado de nada». ■ El alumno tiene una segunda opor- tunidad para hacer las cosas bien y cambiar de actitud: «Esta vez haré las cosas bien desde el principio». ■ Permite que asuma las consecuen- cias de su falta de responsabilidad, de la falta de constancia o de una actitud inadecuada: «Jo, este es el resultado de haberme rascado la barriga todo el año». ■ En el caso del alumnado con difi- cultades de aprendizaje, puede per- mitirle ajustar los objetivos a su nivel de madurez, favoreciendo su autoes- tima y motivación: «Ahora sí que lo entiendo». ■ Facilita el establecimiento de nuevas amistades y roles positivos dentro del aula: «Me alegro de no seguir en ese grupo, todos me tenían por el payaso de la clase». Y SUS INCONVENIENTES Y estos son algunos de sus inconve- nientes: ■ Separa al alumno del grupo de alum- nos de su edad: «Madre mía, ¿tengo que compartir aula con estos enanos?». ■ Entre otros efectos negativos rela- cionados con la socialización y autoes- tima, sensación de fracaso, problemas de adaptación y pérdida de amigos: «Me siento solo y fracasado». ■ Hay alumnos que, pese a su esfuer- zo y trabajo diario, no son capaces de alcanzar los objetivos del curso, por lo que la repetición les provoca frustración, impotencia e inseguridad: «Esforzarse no sirve de nada». ■ A veces el efecto desmotivación hace que el segundo año sea peor en comportamiento y rendimiento que el primero: «Por lo menos, destaco por ser el gamberro, no el torpe». En definitiva, cada caso es distinto. Si esta segunda oportunidad va a consis- tir en más de lo mismo, será un fracaso. Pero a veces más vale una repetición (bien aprovechada) a tiempo que acu- mular carencias y lagunas insalvables a largo plazo. > EVALUACIÓN FINAL ELÍAS L. BENARROCH/EFE Galicia es una de las comunidades autónomas con menor tasa de repetidores > Ana T. Jack anatjack@edu.xunta.es ■ TEMA: Las repeticiones de curso. ■ ETAPA: Educación obligatoria (primaria y ESO). ■ EL DATO: Galicia es una de las comunidades autónomas con menor tasa de repetidores, según el Sistema Estatal de Indicadores de la Educación. ■ COMPORTAMIENTOS QUE SE DEBEN EVITAR: Permitir que un alumno repita curso sin intro- ducir ningún cambio en lo que se refiere a su actitud, método de trabajo o tiempo de estudio. ■ ALGUNAS CLAVES: Educación primaria. El profeso- rado adopta la decisión sobre la promoción al finalizar cada uno de los ciclos (2.º, 4.º o 6.º de primaria). Si el estudiante no ha alcanzado las competen- cias básicas, puede permane- cer un año más en el mismo ciclo, aunque esta medida solo se puede adoptar una vez en toda la etapa. Educación secundaria. Los estudiantes de ESO pueden repetir dos veces como máximo dentro de la etapa y una sola vez cada curso, excepto en 4.º de ESO. Este se puede cursar una tercera vez si no se ha repetido en cursos anteriores. No promocionan los que suspenden tres o más asignaturas, aunque de forma excepcional el equipo docente puede autorizar que un estu- diante pase con tres suspensos si considera que no le impedi- rán seguir con éxito los estu- dios posteriores. ESCUELA DE PADRES 1Buscar las causas, evitando culpabilizar a los profesores, a las malas compañías o a la mala suerte. Es más útil de cara al futuro detectar factores internos en el propio estudiante, por ejemplo: una mala base, dificultades de aprendizaje, falta de estudio, falta de interés, mala or- ganización, problemas de conducta, ausencia de método de estudio, problemas familiares o personales que hayan podido incidir negativa- mente en el rendimiento académico. 2Ayudarle a aceptar las consecuencias de sus actos y a aprender de los errores. No sirve de nada hacer un drama de la repetición de curso. Es mejor esforzarse en encontrar soluciones de cara al curso que viene. 3Concienciarle de la necesidad de realizar un cambio radical en las actitudes hacia el estudio, en la metodología de trabajo, en la asis- tencia a clase y en el comportamiento. 4Apoyar y animar a aquellos hijos que, a pesar de haberse esforzado, deben repetir debido a dificultades de aprendizaje u otras variables de difícil control (enfermedades, problemas familiares...). PAUTAS PARA REACCIONAR ANTE UN HIJO QUE ANUNCIA QUE TIENE QUE REPETIR CURSO Cómo ayudar desde casa > PARA SABER MÁS ■ Orde do 23 de novembro de 2007 pola que se regula a avaliación na educación primaria: http://www.xunta.es/Dog/ Dog2007.nsf/FichaContenid o/4A44E?OpenDocument ■ Orde de 21 de decembro de 2007 pola que se regula a avaliación na ESO: http://www.xunta.es/Dog/ Dog2008.nsf/FichaConte- nido/DCA?OpenDocument
  7. 7. miércoles, 28 de abril del 2010 | la voz de la escuela orientación educativa >> 3 Partir con ventaja desde casa Que los padres se interesen por los estudios de sus hijos, así como por la orientación de su futuro profesional, es un elemento clave para que alcance el éxito escolar Conversar con los hijos, interesarse por lo que hacen, dar importancia a sus estudios y a su futuro profesional, mantener un clima familiar agradable y de confianza, marcarles límites y colaborar con el centro educativo son actitudes que contribuyen a mejorar su rendimiento académico y su conducta en el entorno escolar. Por el contrario, prometerles regalos a los hijos a condición de que aprueben —en vez de preocuparse por sus estudios—, consentirles todo y criticar a la escuela o a los profesores delante de ellos suele traducirse en malos resultados académicos. Lo dicen, de modo concluyente, múltiples investigaciones sobre la incidencia de las relaciones familiares en el rendimiento escolar. Y es que, está demostrado, los padres son un elemento clave en la prevención del fracaso escolar. Estas son algunas actuaciones sencillas que pueden poner de su parte para ayudar a que sus hijos acaben con éxito el período de su vida escolar. A. DESDE LOS PRIMEROS AÑOS ■ Cuidar las condiciones físicas y ambientales para que hagan los deberes: proporcionarles el sitio adecuado, respetar las horas de sueño, mantener una alimentación sana, practicar ejercicio físico...). ■ Estar al corriente de sus estudios y tratar de descubrir las dificultades que encuentren en las distintas materias. ■ Valorar más el esfuerzo, la dedicación y la constancia en el trabajo escolar que los resultados. ■ Evitar criticar las actuaciones del profesorado o del propio centro educativo delante de ellos. ■ Inculcar el valor del esfuerzo y de la constancia como claves para alcanzar el éxito escolar. B. AL SOSPECHAR QUE ALGO VA MAL ■ Prestar atención a cualquier característica preocupante, llamativa o atípica en el aspecto físico, psicológico, social o escolar. ■ Dar importancia a las primeras señales de alarma: retraso madurativo, dificultades con el lenguaje, falta de esfuerzo, bajo rendimiento, problemas de conducta, quejas de los profesores... El hecho de restar importancia a las llamadas de atención de los profesores o dejar pasar el tiempo para ver si el problema se resuelve por sí solo son actitudes que suelen agravar las cosas. Tampoco sirve de nada echar balones fuera culpabilizando a los profesores o a las malas compañías, cuando las causas están en los propios hijos. ■ Aceptar el posible problema e indagar acerca de él, acudiendo a la consulta de especialistas (médicos, psicólogos, foniatras, orientadores, profesores...) que puedan confirmar o descartar la sospecha. C. CUANDO SE CONFIRMA UN PROBLEMA ■ Implicarse en su solución de forma activa, no dejarlo en manos de los demás. ■ Enfocar la situación de forma constructiva, sin caer en una situación de nerviosismo o de ansiedad que solo agravaría el problema. ■ Colaborar con el centro educativo (con el tutor, con el departamento de Orientación) en todo lo que sea posible, siguiendo las pautas que se ofrecen y coordinando esfuerzos. ■ Acudir a especialistas que puedan ayudar a orientar la intervención e informar al centro educativo de todos aquellos datos que resulten relevantes en el ámbito escolar. > Ana T. Jack anatjack@edu.xunta.es CARLOS OCAMPO Lo que más incide en el rendimiento escolar es el interés de los padres por los estudios de sus hijos LAS SEÑALES DE ALARMA Estas son algunas señales ante las que, si las detectan, los padres se deberían poner rápidamente en alerta para preve- nir el fracaso escolar de sus hijos: ■ No lee bien y le cuesta comprender lo que lee. ■ Escribe mal y comete muchas faltas de ortografía. ■ No entiende las matemáticas. ■ Se expresa muy mal. ■ Saca malas notas. ■ No le gusta ir a clase. ■ Los profesores le llaman la atención constantemente. ■ No centra la atención. ■ No para de moverse. ■ No sabe organizarse a la hora de estu- diar. ■ Suele estar siempre solo, no tiene amigos. Las claves para triunfar El nivel cultural y la profesión de los padres son los dos factores que más influyen en el rendimiento de los alumnos. Y, sin embargo, el número de es- tudiantes que hay en cada aula, el porcentaje de inmigrantes o la ratio de alumnos por profesor no influyen de forma directa en el éxito escolar. Al menos estas son las conclusiones que se desprenden del informe realiza- do por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada sobre los datos de los alumnos de sexto de primaria de la Comunidad de Madrid en la prueba de conoci- mientos y destrezas indispen- sables. Estas pruebas examinan cada año al alumnado de sexto de primaria de 1.200 centros públi- cos, privados y concertados para medir su nivel académico en Lengua y Matemáticas. El es- tudio, titulado «Los determi- nantes del éxito en la educa- ción primaria en España», no detecta una mejora del rendi- miento escolar en aulas con poco alumnado. Tampoco encuentra eviden- cias de que los centros educati- vos con un mayor porcentaje de alumnado inmigrante obtengan peores resultados. Lo que sí de- muestra es que el nivel de for- mación y la profesión ejercida por los padres determina en gran parte el éxito escolar de sus hijos. Así, los estudiantes con padres con títulos universi- tarios destacan en todas las áreas, sobre todo en Matemáti- cas. Al igual que hijos de profe- sionales de alta cualificación (ejecutivos de empresas o fun- cionarios), que también logran mejores resultados que el resto. VARIABLES DINÁMICAS Al margen de los resultados concretos obtenidos por este estudio, en la actualidad la ten- dencia de las investigaciones en torno al tema de la influen- cia del contexto familiar de los alumnos se centra en el análi- sis de las variables denomina- das dinámicas, dado que estas, al parecer, influyen de una ma- nera más directa en los éxitos académicos de los alumnos. Dentro de este grupo de va- riables destacan el clima y fun- cionamiento del hogar, las acti- tudes de los padres hacia los estudios, el nivel de comunica- ción, la implicación de la familia en la educación y las expectati- vas de los padres en relación al futuro de sus hijos.

×