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Cómo educar a los hijos en valores, por Carlos Pajuelo

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Una recopilación de artículos publicados entre 2012 y 2017 por el psicólogo y orientador Carlos Pajuelo para una "Escuela de Padres", en los que el tema central es el de educar en valores desde la familia.

Published in: Education
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Cómo educar a los hijos en valores, por Carlos Pajuelo

  1. 1. Cómo educar a los hijos en valores Selección de OrienTapas con artículos del orientador Carlos Pajuelo http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/ Carlos Pajuelo - @carlospajuelo Psicólogo, orientador educativo y padre de dos hijos https://orientapas.blogspot.com/
  2. 2. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 2 Artículos incluidos en esta recopilación: Cómo educar a los hijos en la ejemplaridad (9-11-2014).........................................................................3 La “paga” semanal: Una oportunidad más para educar. (24-3-2014) .....................................................5 El padre que creía que su hijo era Messi (27-5-2014) ..............................................................................7 Qué hacer cuando nuestros hijos mienten (28-9-2014)...........................................................................8 Cómo explicar a los hijos qué es la corrupción (2-11-2014)...................................................................10 Mi hijo juega con muñecas, ¿qué hago? (19-5-2015).............................................................................12 Cómo enseñar el valor de la compasión (13-9-2015).............................................................................15 Los niños a los que nadie invitaba a los cumpleaños (2-12-2015).........................................................17 No, no se pega (17-12-2015) ...................................................................................................................18 Educar en el respeto: “No hijo, no somos mejores que los que piensan diferente” (12-7-2016) ........19 Ni machotes ni princesas: Cómo educar a nuestros hijos en igualdad. (5-2-2017)...............................20 Los hijos incapaces de padres incapaces (11-12-2016) ..........................................................................22 Esta publicación es una recopilación de las principales entradas del blog educativo http://blogs.hoy.es/escuela-de- padres/ sin fines comerciales, bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial- CompartirIgual 3.0 España. Edición realizada, con el permiso expreso del autor, por la Orientateca de OrienTapas. © del texto: Carlos Pajuelo, 2012-2017 Imágenes: http://www.hoy.es/
  3. 3. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 3 Cómo educar a los hijos en la ejemplaridad (9-11-2014) Mi amiga Paqui es muy persistente y nada más leer el post de “Cómo explicar a los hijos qué es la corrupción” me llamó para decirme: “muy bien Carlos, ya sé cómo explicar qué es ser corrupto pero ahora tengo una pregunta, ¿cómo educar para que nuestros hijos aprendan no solo a detectar la corrupción sino a evitarla y además a rechazarla de plano?, ¿Cómo educar en la ejemplaridad?” Educar en la ejemplaridad es ser consciente de que nuestra conducta informa a nuestros hijos sobre cómo somos y cómo actuamos ante determinadas situaciones, ofreciéndoles un modelo de comportamiento a seguir. Ser ejemplar es no aprovecharse, en beneficio propio, de recursos o bienes que no nos pertenecen. ¿No es tuyo? pues no lo cojas, sería una frase que resume la educación en ejemplaridad. Es un camino que no tiene atajos y en ese camino tenemos la suerte de encontrarnos a vecinos, amigos, padres y madres, maestras y maestros, niños, jóvenes, adultos y ancianos. No son seres excepcionales son personas como tú y como yo. 5 ideas para educar a los hijos en la ejemplaridad. 1.- Los padres somos ejemplares para lo bueno y para lo malo (aunque no seamos famosos). Lo que los niños ven, los niños hacen. Este era el eslogan de una campaña publicitaria de la asociación Child Friendly que pone de manifiesto el papel ejemplarizante de los padres en la educación de los hijos. Es verdad que nosotros los padres somos seres anónimos y que nuestras conductas privadas no tienen la repercusión mediática que la de los personajes públicos, pero no olvides que nuestras conductas educan a nuestros hijos. 2.- Resalta la importancia de los valores colectivos frente a valores individuales. Cuando educamos a nuestros hijos tenemos que resaltar la importancia que tienen los demás en nuestra vida y nada mejor que tener presentes las necesidades de los demás para no olvidarlo. Padres que enseñan a sus hijos el valor de ser generosos con los que menos tienen , hijos que ven a sus padres dedicar parte
  4. 4. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 4 de su tiempo o parte de sus ingresos en ayuda de Asociaciones, ONGs, etc. Padres que enseñan que pensar en los demás ayuda a pensar menos en uno mismo. 3.- ¡Qué loto que me tocara!. A veces educamos utilizando excesivamente criterios económicos y trasmitimos la idea de que ganando dinero no hay problemas. No me voy yo a meter en el pantanal ese de si el dinero da, o no da la felicidad porque no lo sé, lo que sí creo es que el dinero solo vale para comprar cosas, no compra el respeto, ni la consideración, ni el reconocimiento propio ni el de los demás. 4.-la cuarta idea hace referencia a que el comportamiento ejemplar se ve sometido a muchas tentaciones y que se puede sucumbir a ellas. En ese caso pedir perdón es necesario pero no es suficiente. Asumir la responsabilidad supone asumir las consecuencias de lo que uno ha hecho y no intentar buscar justificaciones que minimicen el impacto de nuestras conductas. Un ejemplo, “¡Mamá, como te pones por un euro que he cogido de tu monedero!”, le gritó un mozalbete de 11 años a su madre. Pues hazle ver que el problema reside en el acto de coger un dinero que no es suyo, que eso se llama robar y lo de menos es la cantidad de dinero que sisa. Y no olvides que existen muchas situaciones en las que son los padres los que “sisan” de otros “monederos” y algunos lo hacen delante de sus hijos con cosas del tipo: “saltarse un peaje y vanagloriarse de ello”, “usar material de la oficina para interés privado”, decir la frase “a mi en el sueldo me engañaran pero en el trabajo no”, “al pagar en una tienda te dan un cambio equivocado a tu favor y dándote cuenta te lo callas. La mejor manera de ser ejemplares es dándonos cuenta de lo fácil que es salirse del camino. 5.- Y por último, es necesario meterse en la cabeza que no somos una sociedad poco ejemplar. Cuando estás educando resalta la cantidad de conductas ejemplares que se dan a tu alrededor. No eduques desde el pesimismo, no caigas en la tentación de pensar que todo está perdido porque el desánimo es una vía que lleva a la inacción, al fatalismo y al abandono. El pesimismo es caldo de cultivo para la corrupción. Por cada personaje poco ejemplar que aparece por la tele seguro que hay más de cinco personas ejemplares cerca de ti para que puedas ponerlo de ejemplo ante tus hijos. Enséñaselo a tus hijos: “¿No es tuyo? Pues no lo cojas”.
  5. 5. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 5 La “paga” semanal: Una oportunidad más para educar. (24-3-2014) Papá , Mamá, ¿cuando me vais a dar una paga?Preguntó Rosa una niña de 11 años al llegar del colegio. ¿Una paga? Tú no estás buena, le espetó su padre a bocajarro a lo que Rosita a punto de comenzar a indignarse le contestó “pues a mi amiga Luli le dan sus padres 3 euros todas las semanas”, a lo que la mamá añadió ¿y para qué quieres tú 3 euros?, pues para mis cosas contestó Rosita subidita de tono. Y así quedó la cosa. Pero los padres de Rosita, la indignada, se quedaron pensativos, será bueno o no será bueno que tenga “paga”, ¿necesita paga?, pero ¿Una paga por la cara o una paga según haga tareas? Y ¿qué hicieron los padres de Rosa? pues meterse en Internet y preguntarle a ese señor que todo lo sabe, “¿Sr. Google necesitan paga los niños?” Y en 0,35 segundos el Sr. Google va y les contesta con aproximadamente 10.500.000 respuestas. Una de ellas será esta mía, la 10.500.001 Hay padres que se “ofenden” cuando oyen hablar de la paga, padres que dicen en voz alta a quienes quieran escucharles o para escucharse ellos mismos “¡esto es lo que faltaba, encima darles una paga!”, como si la paga fuera lo más nefasto para educar hijos. A estos padres me gusta hacerles la siguiente reflexión, acaso ¿no es una paga el gasto de teléfono de los hijos, las chuches, el cine, las zapatillas de deporte (y no precisamente las Delmon del mercadillo), videojuegos, etc? La paga siempre existe sólo que en muchos casos no la damos semanal o quincenal en metálico sino que la damos a demanda a través “rendimientos en especie”. La cuestión no reside en el hecho de paga si o paga no. La paga o la no paga son sólo una oportunidad más que tenemos los padres para educar. Educar sobre qué, pues sobre el valor del dinero. El valor del uso del dinero. El valor de aprender a postergar los deseos (¿hay que satisfacer inmediatamente las
  6. 6. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 6 peticiones de los hijos aunque sean baratas?).El valor de educar a los hijos haciéndolos conscientes de lo que podemos y lo que no podemos gastar. Claro que es duro decirles a los hijos que no les podemos comprar determinadas cosas que les ilusionan pero flaco favor les haríamos si les hacemos creer lo contrario. Con paga o sin paga no olvides que el cariño a los hijos no precisa de gasto. Amar es gratis. (Pero esto los hijos también tienen que aprenderlo porque tienden a ser muy “interesados” (tanto me das tanto me quieres). Y terminan aprendiendo que querer es mucho más que abrir la cartera sin ton ni son. El ejemplo de los padres es fundamental en la valoración del dinero. Si los padres no tenemos un criterio sobre “economía doméstica” cómo lo van a tener nuestros hijos. En este campo, como en otros muchos, nuestro ejemplo será fundamental. Ir de compras al supermercado es una estupenda oportunidad para que vean en nosotros cómo compramos, qué compramos y cómo desechamos productos aunque sean muy atractivos y apetecibles. A los padres nos cuesta mucho trabajo ganar dinero y por eso valoramos lo que tenemos, porque nos ha costado muchos años de trabajo conseguirlo. Y espero y deseo para mis hijos y para los tuyos, lo mismo, que tengan la suerte de poder encontrar un trabajo, que lo disfruten y encima que les dé para vivir. Pero mientras los educamos, enséñales que el dinero sólo sirve para comprar cosas. Y una vez que las tienes para comprar las mismas cosas sólo que más grandes. Decide tú qué es lo que prefieres respecto a cómo enseñar a valorar el dinero. Que es con una paga, excelente. Que es sin paga, excelente. Pero da valor, trasmite valor, crea valor alrededor del uso del dinero. Para saber más os adjunto un enlace a un artículo que publicó el diario ABC.es donde se dan algunas sugerencias prácticas respecto a la paga en función de las edades.
  7. 7. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 7 El padre que creía que su hijo era Messi (27-5-2014) Cuando leemos en la prensa noticias como la que nos cuenta cómo un padre, forofo, la ha emprendido a mamporros con niños que cometieron la desfachatez de hacerle una fea entrada a su hijo en un partido de fútbol de una liga de Infantiles, nos preguntamos por qué algunos padres hacen de sus hijos sus ilusiones. Yo a estos padres los llamo: el padre que creía que su hijo era Messi. El padre que cree que su hijo es Messi es un padre que no para de decir que hace lo que hace porque quiere lo mejor para su hijo. Un padre que, desde bien temprano, cree descubrir que en ese niño, su hijo, hay algo especial y, desde ese momento siembra en su cabeza una semilla que no necesita ni de agua ni de sol para germinar, una semilla que solo precisa del deseo, de la ilusión cegadora, para multiplicarse. Un padre abnegado que dice que dejó todo lo suyo en pos de una excelencia en el hijo que solo él ve. Un padre que repite únicamente aquellas frases motivadoras que vayan en la línea de sus deseos e intereses. Un padre que cree ver en su hijo todas y cada una de las fortalezas que él, “por desgracia”, no tuvo la oportunidad de desarrollar. Un padre que achaca a la envidia, al rencor o a la simple ignorancia la ceguera de los que le rodean. Un padre que termina apoderándose de la vida de su hijo privándole así de la posibilidad de construirse como persona. Sostiene firmemente que un padre que busca la excelencia en su hijo no puede estar equivocado. Por esta razón, en esta búsqueda se convierte en entrenador de entrenadores, árbitro de árbitros, dueño de la verdad y el más insatisfecho de los críticos. Un padre que pierde la oportunidad de enseñar a jugar, a disfrutar jugando, de enseñar que ganar o perder es solo una parte más del juego, no es el juego. El padre que creía que su hijo era Messi olvida y se le olvida trasmitir a su hijo que la maestra que le enseña, el médico que lo cura, el panadero que le hace su pan, el barrendero que limpia su calle, el músico que compuso sus canciones favoritas, el albañil que construyó su casa, su vecino mecánico, sus amigos, sus rivales y tantas y tantos que le rodean, todos y cada uno de ellos tienen vidas tan importantes como Messi, que son tan necesarios, tan valiosos como Messi. Disfruta, enseña a disfrutar, a jugar, a relacionarse, a poner pasión y ganas, a esforzarse, enseña a saber ganar y a saber perder. Disfruta con tus hijos pero sobre todo haz que ellos disfruten con su padre.
  8. 8. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 8 Qué hacer cuando nuestros hijos mienten (28-9-2014) Si hay algo que a los padres nos saca de quicio es que nuestros hijos nos mientan y, sobre todo, que nos sigan mintiendo aunque les hayamos pillado. La mentira es una consecuencia de la necesidad que tenemos de ser queridos y aprobados por los demás. Desde bien pequeños enseñamos a nuestros hijos cómo sus conductas influyen en nuestro bienestar o malestar, y los hijos que necesitan y quieren la aprobación de sus padres pueden recurrir a la mentira como una forma rápida de satisfacción de esa necesidad. Esa es una de la razón por la que mentimos los seres humanos, porque intentamos trasformar la realidad de tal manera que sea agradable para los oídos/ojos de los que nos rodean. “Carlos,yo les miento a mis padres porque veo en sus ojos un brillo de satisfacción que sólo reluce cuando me invento algún éxito“. Esto me contaba Luis de 13 años para justificarme por qué era tan mentiroso. Lo peor de esto es que los padres de Luis caían una y otra vez en la trampa de creer que, al fín, su hijo había hecho “click”. Entonces, cómo actuar ante las mentiras de los hijos 1) En primer lugar te recuerdo que no sólo mienten los niños. Hay muchos padres que recurren a mentiras de esas que llamamos “piadosas”, y algunas veces hasta a mentiras de las “gordas” delante de sus hijos pequeños. Y a mentir se aprende por imitación, así que ten cuidado con justificar una falta de tu hijo al colegio o que no ha hecho las tareas porque estuvo enfermo, etc,haciéndole a él cómplice de esta mentira. Si analizáramos el número de veces que utilizamos mentirijillas y trolas a lo largo de nuestra vida diaria nos daríamos cuenta de que, a veces, enseñamos a nuestros hijos a mentir como forma rápida de salir momentáneamente airoso de alguna situación incómoda. 2) En segundo lugar, hay patrones de personalidad que presentan rasgos más proclives a transformar la realidad. Por un lado, están las personas más imaginativas con mayor capacidad para contar cosas cotidianas y que, además, nos suelen caer muy bien. Si no, fíjate la cantidad de charlatanes que embaucan a gente con los nuevos “tocomocho”. Pero también hay personas tan necesitadas de reconocimiento que se inventan una vida que no tienen para poder recibir halagos y recompensas. 3) Tú no puedes evitar que te mientan. Lo que sí puedes evitar es comportarte como si no te estuvieran mintiendo. Si tu hijo te miente, no es necesario que te rajes las vestiduras y pongas el grito en el cielo a la voz de ” te ruego que no me mientas”. Es mucho más práctico hacer ver al hijo que, si te miente, tú no vas a preguntarle nada a
  9. 9. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 9 él (porque te va a seguir mintiendo, y tú, cada vez más desesperado con las mentiras). Así que, sí quieres saber sus notas habla directamente con sus profesores; si dice que va a ir a casa de su amigo fulanito, llama a casa de fulanito, etc…. El mensaje es claro: no te voy a creer. Aunque estés deseando creerle, dale tiempo. Hazle ver que que confías en él. Pero que una cosa es confiar, y otra chuparse el dedo. Los padres de Luis se quejaban amargamente de que su hijo les mentía con las notas, y yo les pregunté ¿quieres que Luis deje de mentirte con el tema de las notas? Pues no le preguntes a él, pregunta directamente a su tutor a sus profesores. Que fácil ¿no?. 4.-Cuando tu hijo se “inicie” en las mentiras háblale de las consecuencias que le puede acarrear mentir. Hazlo con tranquilidad, sin exagerar. Habla de las consecuencias en lo que se refiere a la pérdida de amigos, de credibilidad. 5.- También es una buena estrategia darle la oportunidad de que el hijo recapacite y admita su mentira( “¿Estás seguro que eso ha sido así?, piénsalo antes de contestar.” Si el hijo admite la mentira entonces muestra tu satisfacción con esa manera de proceder (ha rectificado) pero inmediatamente recuerda que haber mentido tiene su penitencia. 6.-Si el hijo a pesar de darle muchas oportunidades para que admita su mentira sigue “erre que erre”, no quiero minimizar la importancia del tema pero es que, a un mentiroso, lo mejor es no ponerle en situación de mentir. Así que cuando te cuente algo simplemente no le creas. 7.- Hay que confiar en los hijos, trasmitirles la confianza en que podrán organizar y dirigir su vida, pero también dejar claro que las mentiras tienen que tener sus consecuencias. Y las consecuencias no deben de ser un padre o una madre “desesperado” si no la pérdida de privilegios, salidas, etc., del pinocho de turno. 8.- Si las mentiras tienen que ver con las actividades escolares haz partícipe de ellas a los profesores de tus hijos. Si son temas que hacen referencia a la vida familiar haz partícipe a tu familia y amigos de lo que ocurre. No por avergonzarlos sino para que ellos sepan que “estamos en alerta”. A veces escondemos en casa el problema de las mentiras de los hijos y con ello perdemos la oportunidad que los demás nos ayuden. 9.- Ármate de paciencia, se constante y sobre todo firme en tu manera de actuar ante las mentiras de tu hijo. En resumen: VALORA a tu hijo por lo que es, y EDUCA por lo que hace.
  10. 10. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 10 Cómo explicar a los hijos qué es la corrupción (2-11-2014) Ayer me llamó mi amiga Paqui para contarme que su hija María de 13 años le preguntó a su padre, de la manera más natural, “Papá ¿tu eres corrupto?”, justo en el momento en el que las noticias acababan de hablar del enésimo caso de corrupción. “Hija, por qué me preguntas eso“ contestó el padre un tanto azorado. “No sé, como tú trabajas en un banco”. No son buenos tiempos para la lírica, asistimos día a día a una cadena de noticias sobre corrupción que parece no tener fin. La corrupción no es un problema ajeno, la corrupción no es cosa exclusiva de “políticos” aunque en ellos, por su función de representación de la ciudadanía es extremamente vergonzante. La corrupción es la mayor inmoralidad del comportamiento social del ser humano. El otro día leí, no sé dónde, un refrán muy apropiado para el tema “quien anda con miel termina chupándose los dedos“. Todas estas noticias y debates sobre la corrupción nos deben de recordar que educar a los hijos es también enseñarles el peligro de “trincar”. Educar a los hijos frente a la corrupción supone algo más que escandalizarse, supone tomar conciencia de que robar es robar aunque lo llames de la manera que te dé la gana. Educar a los hijos es guiar, enseñar a distinguir cuales son los comportamientos ejemplares. A mi amiga Paqui le propuse esta “historieta” como argumento para hablar con los hijos respecto a qué es esto de la corrupción. “Mira hija, imagina que en el colegio vais a hacer una fiesta y toda tu clase decide hacer una gran tarta de chocolate y tú te ofreces a hacerla. Lo primero que haces es un presupuesto y como quieres que la tarta sea un éxito eliges los mejores ingredientes. El presupuesto es de 29 euros por lo que cada compañero de la clase pone 1 euro para hacer la gran tarta. A la hora de comenzar a comprar los ingredientes, se te ocurre que en vez de comprar harina de repostería, que sólo necesitas un kilo, la coges de la despensa de casa, y te ahorras así 1,35 euros. Luego, para la mantequilla, que habías seleccionado la mejor del mercado de 9,5 euros el kilo, le dices a tus amigas Pili, Lola, Carmen y a tu amigo Juan que les das 1 euro si te traen la mantequilla de sus casas y Pili dice que un euro es poco y tú, enfadada, le dices que en vez
  11. 11. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 11 de traer mantequilla traigan margarina que vale menos dinero. Así tú te quedas con 5,5 euros, Pili y sus amigos con 1 euro cada uno, tú tienes un producto de menos calidad y sus madres se quedan sin nada. Para los huevos en vez de comprar docena y media compras un sucedáneo de huevo y te ahorras más dinero. Con el chocolate, el azúcar y el resto de ingredientes haces igual: Compras los más baratos. De tal manera que del presupuesto de 29 euros te has gastado 9 y te has quedado con 16 pues le has dado a tus amigas y a Juan 1 euro a cada uno. Unos días después les dices a tus compañeros que has ido a comprar y que los precios ya no son lo que eran por lo que les pides que pongan un poquito más cada uno, 30 céntimos, para tener la mejor tarta. Con lo cual te haces con 9 euros más. Por otra parte te vas a la Asociación de Madres y Padres del colegio y les cuentas tu proyecto de tarta y les pides que te ayuden con 15 euros para la compra de velas y adornos para la tarta. Y para terminar tu “negocio” te vas a la clase de Infantil y le dices a los niños de 3 años que por un euro tendrán derecho preferente a elegir el mejor trozo de la tarta pero te callas que ese derecho preferente solo lo podrán ejercer después de que tus 29 compañeros de clase hayan cogido su trozo. Al final terminas haciendo la tarta con 9 euros, has repartido 4 y tú te has quedado con 54 euros. La tarta solo tiene forma de tarta y lógicamente muy poca calidad. Eso es corrupción. Porque te quedas con dinero que no es tuyo, porque utilizas mediante engaño materiales que no son tuyos, porque usas peores materiales que los que ofreciste, porque te quedas con ayudas que no necesitas e impides que vaya a sitios donde hace más falta, porque defraudas a tus compañeros, porque utilizas los recursos de los demás para tus intereses privados. Porque ofreces beneficios a sabiendas de que no los va a haber. Porque aunque no te lo parezca te has comportado como una autentico timador, ladrón. Hijo, comportarse así no significa que eres un lince de los negocios, no. Ni significa que eres un emprendedor, ni que eres el más listo, simplemente significa que eres un corrupto. No olvides que intentarán decirte cosas del tipo “si eso lo hacen todos” pero eso no es verdad. No lo olvides tú, ni yo.
  12. 12. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 12 Mi hijo juega con muñecas, ¿qué hago? (19-5-2015) El otro día recibí este mensaje de un padre agobiado: “Mi hijo Daniel tiene 4 años, es un niño encantador, muy bueno, siempre se muestra feliz tanto en casa como en el colegio. Estoy verdaderamente preocupado, más que preocupado estoy asustado, porque cuando juega en casa siempre busca cualquier prenda de vestir o un mantel o trozo de tela para ponérselo a modo de falda y se coloca un pañuelo en la cabeza como cabellera que mece al viento. Mi hijo juega con muñecas y su madre y yo cada vez estamos más aturdidos. El otro día me enfadé con él mientras le gritaba que estaba harto de verlo disfrazado jugando con muñecas. A veces me siento avergonzado por perder el control de la manera en la que últimamente lo pierdo; y es que todo esto me pone de los nervios. Gracias por prestarme atención”. Cuando el miedo por un incierto futuro, contagia nuestra actividad como padres, nos desestabilizamos. Tener miedo cuando educamos a nuestros hijos es normal ya que el acto de educar no es una tarea heroica. Los padres tenemos que aprender, también, a ponerle nombre a aquello que nos asusta, ya que no se puede combatir a aquello que desconocemos, aquello que no tienen nombre. Y, a los padres de Daniel, igual que a muchos otros padres, lo que les asusta tiene nombre. Tienen angustia, temor por lafutura orientación sexual de su hijo o de su hija, miedo a que se orienten hacia personas de su mismo sexo. A lo largo de estos años he hablado con muchos padres y madres sobre este tema. Siempre les digo que es normal que los padres se descontrolen cuando tienen que enfrentarse a esta situación, porque los seres humanos somos muy convencionales, nos tranquiliza la semejanza, semejanza de ideas, de creencias, de comportamientos (que es a lo que llamamos normalidad) y nos genera incertidumbre y sobre todo mucho miedo lo diferente. Nuestros hijos tienen, desde la séptima/octava semana de gestación, un sexo biológico; posteriormente, a lo largo de la infancia, van adquiriendo una identidad sexual (el sentido psicológico de ser hombre o mujer) y desarrollan un rol social del sexo, con la observancia de las normas culturales de lo que se considera una conducta femenina y masculina. Y por último, se presenta la
  13. 13. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 13 orientación sexual, una atracción emocional, romántica, sexual o afectiva duradera hacia otros que puede ser heterosexual, homosexual o bisexual. Queremos tanto a nuestros hijos que nos paraliza la idea de que nuestros hijos e hijas puedan transitar un camino que creemos que les va a hacer sufrir. El camino de la incomprensión, de la no aceptación de las diferencias, sobre todo aquellas que están en relación con la orientación sexual. ¿Qué hacemos entonces? En primer lugar los juguetes y los juegos no tienen la culpa de nada, no son el origen ni la causa de la violencia, ni de la orientación sexual, ni de la inteligencia. Los juguetes son medios, simplemente medios. Son nuestras actitudes, las actitudes que los padres mostramos mientras nuestros hijos juegan los que dotan al comportamiento de los hijos de la etiqueta de violencia, de sexismo o de educativo. Me gustaría dejar claro que, tanto los niños y niñas que juegan respectivamente con juguetes (mal llamados) de niñas o de niños, como aquellos que adoptan ademanes y gestos característicos del rol diferente a su sexo biológico, no tienen por qué terminar definiéndose sexualmente como personas del sexo opuesto. Hay muchos niños que juegan con muñecas, o niñas que juegan con coches y balones, que se desarrollan y crecen sintiéndose niños y niñas respectivamente. Igualmente decirles que hay niños y niñas que desde pequeños van mostrando inequivocamente que su orientación sexual se dirige hacia personas de su mismo sexo. Y si las señales son claras y diafanas, lo que hay que hacer es: Amar y respetar; así de sencillo, así de difícil. Lo mismo que se hace para educar a cualquier hijo. No ridiculices, fruto de tu inseguridad y tu miedo, a tus hijos llamándoles “nenazas” o “machoperícos”. Con ello sólo lograrás que se avergüencen gratuitamente de sí mismos. Y menospreciarse, avergonzarse de lo que eres no es la mejor manera de construir una personalidad segura y confiada. Si como padre te avergüenzas de la orientación sexual de tu hijo tienes una importante tarea por delante, la de dejar de pensar en los dimes y diretes de la “sociedad” y centrarte en cómo ofrecer a tu hijo tu amor y respeto, para que tu hijo aprenda a amarse y respetarse. La orientación sexual no es una elección. Esto es así, no porque lo diga
  14. 14. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 14 yo, sino porque hay suficiente evidencia científica que lo respalda. La mayoría de los científicos en la actualidad acuerdan que la orientación sexual es más probablemente el resultado de una interacción compleja de factores biológicos, cognitivos y del entorno. En la mayoría de las personas, la orientación sexual se moldea a una edad temprana. Además, hay pruebas importantes recientes que sugieren que la biología, incluidos los factores hormonales genéticos o innatos, desempeñan un papel importante en la sexualidad de una persona.(Asociación Americana Psicología) La orientación sexual no puede interpretarse como una elección acertada o equivocada. Es una orientación personal e intransferible. Es verdad, por desgracia, que nuestra sociedad es mezquina si tu orientación no es la convencional. El sufrimiento a lo largo de nuestra vida es inevitable; pero hay algunos sufrimientos que se pueden hacer más llevaderos, sobre todo aquellos en los que hay aceptación, apoyo, comprensión y respeto por parte de los que están a nuestro alrededor. Si un padre o madre no acepta la orientación sexual de su hijo o hija, ¿qué podemos esperar de los demás? Los hijos son un bien preciado que no nos pertenecen, y conozco casos en los que padres y madres los rechazan y los pierden por puros convencionalismos sociales; esto no dice mucho sobre nuestra capacidad de amar y respetar. No quieras tu propia felicidad para tus hijos; ayúdales con amor y respeto a que ellos elijan, sean dueños, protagonicen su viaje a la felicidad. Salud, queridos padres y madres, que lo demás es mentira.
  15. 15. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 15 Cómo enseñar el valor de la compasión (13-9-2015) Ya ha pasado un cierto tiempo de la publicación de la foto de un niño sirio de tres años ahogado en la orilla de una playa turca. Una foto que ha conmovido a medio mundo. Me gustaría retomar el tema pero desde la óptica en la que en este blog tratamos los acontecimientos: como una oportunidad más para seguir educando. Y es que creo que el mejor legado que esta impactante foto puede dejarnos, más allá que el de fustigarnos con eso de qué sociedad estamos creando y otras cantinelas que no sirven para nada, es el de la imperiosa necesidad de educar en la compasión. La necesidad de los padres de aprender, y de enseñar a sus hijos, el valor de la compasión. ¿Cómo educar en la compasión? Para educar en la compasión es necesario que nuestros hijos vean en sus padres que: La compasión no es sentir pena por “esos pobres desgraciados” que no tienen la suerte de ser como nosotros, ni de tener lo que nosotros tenemos; la compasión no surge de la pena sino que surge de la empatía., de la convicción de que todas las personas son merecedoras de una vida digna. La compasión tampoco es una especie de postureo, más o menos mediático, que sólo nos lleva a mostrar nuestra más absoluta indignación de una manera pasiva e impotente. La compasión es una actividad se ejerce sintiéndote implicado y competente para hacer cosas. ¿Hacer qué? A veces cosas tan simples como cuidar la manera en la que hablamos delante de nuestros hijos de aquellos que son iferentes a nosotros. También ayuda mucho rascarse el bolsillo para ayudar a otros, educar a nuestros hijos a que sean generosos, no dando lo que nos sobra sino compartiendo lo que tenemos. No callándose cuando otras voces justifican lo injustificable. La compasión no es tener grande el corazón si se tienen los ojos cerradospara no querer ver la dura realidad de muchas personas y, así, no asumir nuestras responsabilidades con aquellos de los que nos compadecemos. Cerrar los ojos o mirar para otro lado no es la mejor manera de ser compasivos. El mundo en el que vivimos está lleno de luces y sombras y tenemos una tendencia en ocultar en exceso a los hijos los aspectos más
  16. 16. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 16 dolorosos de la realidad pero creo que eso no les ayuda a ellos ni a nosotros. La compasión es la capacidad de comprender a los demás. Para comprender a los demás es necesario, imprescindible, abrir bien los oídos y escuchar a los otros con sus propias voces en vez de dar credibilidad a la propia opinión, generalmente prejuiciada, que tenemos de ellos. Uno de los mayores enemigos de la compasión son los estereotipos y los prejuicios porque en ellos se forja el racismo, ya sea, rechazando a los que son diferentes por el simple hecho de ser diferentes o ya sea, mediante esa perversa tendencia de creernos superiores a los que no son como nosotros a los que, además, achacamos el origen de todos nuestros males. Para desarrollar el valor de la compasión hay que saber perdonar. El rencor es enemigo de la compasión. Perdonar significa que lo pasado pasado está, pero no significa que uno no tenga que responsabilizarse de las consecuencias de lo que hace, de lo que hizo y de lo que hará. Nuestro mundo es muy mejorable, el ser humano es capaz de crear las mejores maravillas pero también de protagonizar las más grandes atrocidades. La compasión, educar en la compasión es una estupenda manera de poner tu granito de arena en comprometerte a mejorar la casa común en donde habitamos. Hay quién considera que la compasión es una especie de “buenismo” que no nos lleva a ninguna parte porque “o comes o te comen”. Yo prefiero ese buenismo al “hijoputísmo” de considerar a los otros como si fueran los enemigos a los que negar el pan y la sal porque ponen en peligro nuestro bienestar. Cuando tus hijos estén comiendo, jugando o durmiendo plácidamente en su cama, recuerda como te gustaría que los trataran si un día parecieran sirios. Yo tengo mucho que mejorar para que mis hijos mejoren.
  17. 17. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 17 Los niños a los que nadie invitaba a los cumpleaños (2-12-2015) Construir un mundo mejor, esa es la tarea que los padres tenemos encomendada mientras educamos a nuestros hijos. Por eso educamos, porque un hijo educado es un hijo que logra que el espacio donde se desarrolle sea un lugar mejor. Un padre que educa mejora los lugares en los que educa. Una familia que educa construye un mundo mejor. Hoy queridos padres y madres os voy a pedir que os pongáis en la piel de otros padres y madres, los padres y madres de los niños que sistemáticamente no se invitan a los cumpleaños, ni a comer, ni a jugar, ni a salir, por parte de sus compañeros. Niños y niñas que son rechazados por diferentes causas, ¡qué más da la razón si lo que cuenta es que al final no irán al cumpleaños! Otra vez más, por enésima vez, serán evitados. ¿Es normal que los niños rechacen a otros niños? Claro que es normal; lo que no es normal es que los padres apoyemos esa situación, la reforcemos con nuestro silencio, la reforcemos con eso de “ellos deciden quiénes son sus amigos”. Claro que sí, claro que cada persona tiene que tener el derecho de elegir a sus amigos, pero los padres también tenemos el deber de educar. Educar en la empatía requiere hacer preguntas y tomar decisiones. Pregúntale a tu hijo si en su clase existe algún niño que nunca va a los cumpleaños de otros niños, pregúntale por qué cree que pasa eso, pregúntale que cómo se sentiría él si le ocurriese eso. Educar a veces nos exige “incomodar” a nuestros hijos, e incomodarnos nosotros, padres y madres. Hay niños y niñas que sólo necesitan una oportunidad para poder demostrar que son niños y niñas como los demás, aunque sean diferentes. Invita a un niño al que nunca invitan. Hazlo por el niño, hazlo por sus padres, hazlo por tu hijo, hazlo por ti. Un mundo mejor no es un mundo ideal, un mundo mejor es aquel en el que tenemos los ojos bien abiertos y no miramos para otro lado. Invita a un niño al que nunca invitan. Y de paso recuerda el post en el que animo a los padres a combatir todo tipo de acoso porque esto también es educar.
  18. 18. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 18 No, no se pega (17-12-2015) Anoche cuando me enteré de la noticia de que un joven de 17 años le había dado un puñetazo al presidente del Gobierno me invadió un sentimiento de tristeza y de desesperanza. Pero no quiero quedarme triste y desesperanzado porque situaciones tan reprobables como esta nos tienen que servir a los padres y madres para darnos cuenta de que tenemos mucho trabajo que seguir haciendo educando a nuestros hijos. No, no se pega. Las bofetadas, los puñetazos, las patadas no educan. Justificar bofetadas, puñetazos y patadas, no educa. Desear para otros bofetadas, puñetazos y patadas, no educa. El presidente del Gobierno es “todas las mujeres de España” y a las mujeres no se les pega. El presidente del Gobierno es “todos los niños de España” y a los niños no se les pega para educarlos. El presidente del Gobierno representa “todas las ideas y creencias” de España y las ideas no se combaten con bofetadas, puñetazos y patadas. Se combaten con ideas. Respetar ya lo hemos dicho en este blog muchas veces es un verbo que se conjuga en primera persona del presente de indicativo: YO respeto. Hagamos de este día triste, de este hecho reprobable, una oportunidad para enseñar a nuestros hijos que las bofetadas, los puñetazos y las patadas no educan, no edifican, no hacen mejores personas. A seguir educando. Y te recuerdo que los padres somos un modelo de educación para nuestros hijos. Tener ideas, ideologías, creencias opiniones, está genial pero más genial es enseñar a respetar las de los demás y practicar las tuyas. Eduquemos, sigamos educando, para que esta bofetada no sea una bofetada inútil, triste, desesperanzadora.
  19. 19. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 19 Educar en el respeto: “No hijo, no somos mejores que los que piensan diferente” (12-7-2016) Esta tendencia patria a creernos poseedores de la razón genera el convencimiento de que nuestras ideas son siempre mejores que las de los demás, nuestros pensamientos más acertados, nuestro partido político el único que se salva de la mediocridad y nuestro equipo de futbol el único que defiende la esencia de lo que es el futbol. La razón es nuestra y los demás simplemente están equivocados o, lo que es peor, son unos “mierdas” o unos “gilipollas” que no tienen derecho a nada que nos molestan con sus creencias. Lo vemos en las redes sociales continuamente y en las tertulias de los medios de comunicación, lo vemos en nuestros trabajos, en los bares y, a veces, en nuestras casas. Un desprecio a lo diferente que lleva a situaciones extremas. Los padres tenemos la obligación de educar a nuestros hijos y una de las bases de la educación reside en el respeto. Respetar a los demás defendiendo tus ideas, tus posiciones, tus creencias, mostrando el valor de tus ideas, tus argumentos y tus creencias. Y no denigrando, difamando, ofendiendo, a los que piensan de forma diferente. Respetar tus ideas puede llevarte a hacer proselitismo de ellas, a defenderlas, a hacer de ellas tu modo de vida. Pero si no respetas las ideas de los demás, por mucho que te resulten molestas, por mucho que te creas superior moral o intelectualmente, solo serás un forofo, más o menos “hooligan” pero forofo. Llamar “mierdas” a los que no piensan como tú solo demuestra nuestra propia incapacidad para defender nuestras ideas. Más defensa de nuestros valores y menos soberbia intelectual o moral. Espectáculos de odio mutuo como al que hemos asistido con la reciente muerte de un torero son una evidencia de que aún tenemos mucho que aprender. Nos obligan a plantearnos qué es lo que queremos trasmitir a nuestros hijos.
  20. 20. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 20 Y entre tanto odio, nos encontramos con una bocanada de aire fresco, un niño portugués, con su bandera en la mano, nos dio una lección de empatía, de respeto, al finalizar la copa de Europa. Consoló a un hincha del equipo contrario que lloraba por su derrota y cuando se aseguró de que el perdedor ya no estaba presente desplegó su bandera. No quiso que su júbilo pudiera herir a otros. Si lo hace un niño lo podemos hacer todos. Si nos lo enseña un niño es que debe de ser fácil enseñarlo. Mira a tus hijos y piensa si te gustaría que defendieran sus ideas ofendiendo a los demás. Pues da ejemplo. Ni machotes ni princesas: Cómo educar a nuestros hijos en igualdad. (5- 2-2017) Los hijos y las hijas son iguales, y sin embargo, nuestra sociedad genera discriminación. Te has preguntado ¿Quieres discriminar a tus hijas?, ¿Quieres que tu hijo piense que una mujer vale menos que él?, ¿Quieres que tu hija acepte esa discriminación o que lo tenga bien clarito y defienda la igualdad? Educar en igualdad si que puede salvar muchas vidas. Sigamos educando, 10 consejos para educar en igualdad. 1.- Haz que tus hijos e hijas sientan personas valiosas. Una persona valiosa es una persona que se ve poderosa. Educar es enseñar a los hijos a que reconozcan y aprecien lo que valen. Hay padres y madres que nunca están satisfechos con lo que hacen sus hijos y siempre quieren que hagan más y mejor, o por el contrario, padres que apenas tienen expectativas de éxito en sus hijos o hijas y tanto este exceso de celo educativo por la excelencia, como la falta de expectativas puede provocar que hijos e hijas crean que no son valiosos, que no tienen poder, porque son incapaces de satisfacer las expectativas de sus padres. Expectativas que a veces son diferentes en función de si se es hijo o hija. No le pongas techo a lo que tus hijos e hijas pueden alcanzar, anímalos a que crean y confíen en ellos mismos. 2.- Educa a tus hijas (como haces con tus hijos) para que no les frene el miedo. Tenemos que educar a nuestras hijas para que se “coman el mundo”, para que tomen decisiones y se vean
  21. 21. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 21 capaces, seguras, convencidas de poder afrontarlas y no para que sean dóciles y sumisas. Lo que piensas te tus hijos e hijas es lo que les trasmites. 3.- Educar en la responsabilidad. Tenemos que promover que hijos e hijas practiquen la responsabilidad. Para eso hace falta que tengan responsabilidades en casa acordes con su edad. Las responsabilidades en una casa no se distribuyen en función del género. No se trata de repartos diferenciados por ser niño o niña, no se trata de ayudar al otro, sino de asumir, todos y cada uno, como propias las tareas comunes que surgen en todos los hogares. 4.- Educar en el respeto. Y para ello hay que hablar en casa con respeto de todas las personas que viven en la casa y fuera de casa. Mediante el lenguaje, les mostramos a nuestros hijos que hay personas a las que podemos despreciar, denigrar, e insultar si no nos gusta lo que dicen o lo que hacen o cómo lo dicen o como lo hacen. 5.- Educar a personas, no a niños o niñas. Si piensas que hay que educar a tus hijos e hijas de forma diferente, es porque crees que no son iguales. Y son iguales, son sencillamente hijos a los que educar. Acaso no es igual de bueno lo que enseñas y cómo lo enseñas, a un hijo que a una hija. 6.-Educar en el buen trato a las personas. No les digas a los hijos que a las mujeres, madres, hermanas, amigas, etc., hay que tratarlas bien porque son mujeres. Hay que tratarlas bien porque son personas. Ser mujer o ser varón es solo una cualidad: ser personas es lo sustancial. 7.- Actúa cuando detectes actitudes discriminatorias: Cuando tus hijos hagan algún comentario despectivo de alguien por razón de sexo, raza, idea, orientación sexual, capacidad, etc., actúa. Pero no lo hagas por convencionalismo o porque quede mal, en plan “eso no se dice”. Tenemos que decir a nuestros hijos que nos duele escucharlos hablar así de otra persona, de una mujer o de un hombre. Pregúntales cómo se sentirían ellos si alguien les dijera eso mismo. 8.- Hablar del amor. Enséñales, cuando son adolescentes, qué es eso de estar enamorado o enamorada. Enséñales qué conductas son incompatibles con amar (desconfiar, anular, exigir, chantajear) y díselo bien claro: si controlas el teléfono de tu chica, estás maltratando a tu chica. Si dejas que te controlen, estás dejando que te maltraten. Si le dices a tu chica, si me quisieras entonces tu harías… es maltrato. Enseña a tus hijos y a tus hijas,
  22. 22. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 22 a reconocer qué es el maltrato para que no sean maltratadores y para que no se dejen maltratar. 9.- Sed beligerantes con el maltrato. Hay que educar para enseñar a no tolerar cualquier tipo de maltrato: no a las bofetadas a tiempo, a las palabras que ofenden, a cualquier manifestación de desprecio y de violencia. 10.- Tienes que creer que existe la discriminación, que está muy cerca de nosotros y que es muy peligrosa, porque la discriminación mata. Hace falta una marea de padres y madres que eduquen a sus hijos e hijas como iguales, personas iguales. Y hay que educarlos así para que los hijos e hijas se lo crean y lo vivan. Los hijos incapaces de padres incapaces (11-12-2016) El pasado día 3 de diciembre fue el Día Internacional de la Discapacidad. ¿Qué es lo que celebramos ese día? Que en el siglo XXI la discapacidad nos sigue inspirando lastima y compasión. Que en el siglo XXI la discapacidad es una especie de “aciaga lotería” que te regala la vida y al que le toca, le toca. Poco que celebrar y mucho que pensar. Por eso yo quiero hablaros de los 364 Días Internacionales de la INCAPACIDAD. De los hijos incapaces, de sus padres incapaces, de la Sociedad incapaz. ¿Cuál es nuestra incapacidad? Pues sencillamente la de no aceptar la diversidad, no ver valor en la diversidad. Obsesionados por el rendimiento, obsesionados por el éxito, por triunfar, obsesionados por las comparaciones, todo aquello que creemos que es “menos que” pasa a la categoría de “los pobrecitos”, pobrecitos padres y pobrecitos hijos, y para acallar conciencias nos escudamos en “cubrir sus necesidades” desde una óptica paternalista en vez de reconocer a las personas con discapacidad como titulares de derechos. Somos incapaces porque nuestro trato hacia las personas con discapacidad lo convertimos en un acto de compasión del que enorgullecernos, y así, lo que estamos haciendo es que nuestros hijos aprendan a tener lástima de las personas con discapacidad, a que nuestros hijos aprenden a ser incapaces. Somos incapaces porque los tratamos con ñoñería, los convertimos en héroes
  23. 23. Escuela de Padres – Carlos Pajuelo 23 y san se acabó, a seguir con lo nuestro. No son héroes las personas con discapacidad, ni sus cuidadores. No precisan de nuestra admiración, ni de nuestra compasión. Son personas, hijos como tus hijos, que lo que precisan es de que seamos capaces de entender que caben entre nosotros, que no solo hay que hacerles hueco que lo que hay es que darles respuesta, respuesta a sus derechos educativos, sanitarios, sociales y laborales. Y hay que creerlo de verdad. Les decimos héroes para acallar conciencias, las conciencias de los incapaces. Somos incapaces de ver que no basta con la igualdad que hay personas que necesitan más que otras personas. Eso se llama equidad. Incapaces porque en el siglo XXI la atención a la discapacidad sigue necesitando de beneficencia. Sí, es verdad, igual esto te parece exagerado. ¡Claro que las cosas han cambiado! Pero pregúntaselo a cualquier padre o madre con un hijo con discapacidad o a cualquier adulto que presente una discapacidad. Incapaces somos porque no podemos ver lo que no queremos ver. El día que todas las personas tengan los recursos que se necesitan para poder acceder a los servicios educativos, sociales, sanitarios y al mundo del trabajo en condiciones de equidad, ese día no existirán personas con discapacidad ni personas con incapacidad, ese día nuestra ciudad estará llena de personas, simple y sencillamente personas. No te fijes en la discapacidad, quédate con la persona. Carlos Pajuelo - @carlospajuelo http://blogs.hoy.es/escuela-de-padres/

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