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Guerra Civil Española y Trauma Psíquico I. La 2ª parte también está disponible

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Trabajo de investigación sobre las consecuencias psíquicas de la guerra civil española y la posguerra en la población actual. 1ª parte

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Guerra Civil Española y Trauma Psíquico I. La 2ª parte también está disponible

  1. 1. Paris 150 1 2 08036 caps@pangea.org PROYECTO GUERRA CIVIL Y TRAUMA PSÍQUICO: UN ESTUDIO DE LOS EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA GUERRA Y POSTGUERRA, EN LA POBLACIÓN ACTUAL.1ª PARTE I N F O R M E D E R E S U L T A DOS 1ª PARTE Entidad: CAPS (Centro de Análisis y Programas Sanitarios) Responsable Proyecto: Olga Fernández Quiroga, Psicóloga especialista en Psicología Clínica Con el soporte de Barcelona, diciembre de 2006
  2. 2. SUMARI0 1. PREÁMBUL0......................................................................................1 2. INTRODUCCIÓN.............................................................................1-3 3. METODOLOGÍA.................................................................................3 3.1 Método...............................................................................3 3.2 Características del método clínico.................................3 3.3 Descripción de la metodología.....................................3-4 3.4 Análisis de la información recogida.............................4-5 4. CONTEXTO HISTÓRICO..................................................................5 4.1 La guerra.........................................................................5-7 4.2 La posguerra...................................................................7-8 4.3 Exilios............................................................................9-11 4.4 La transición...............................................................11-12 5. LAS MUJERES..................................................................................12 5.1 Algunos datos..................................................................12 5.2 Características de la experiencia femenina.............13-15 6. TESTIMONIOS..............................................................................15-17 7. APUNTES TEÓRICOS................................................................17-18 7.1 Los traumas......................................................................18 7.2 La impunidad..............................................................19-23
  3. 3. 8. CONSECUÉNCIAS PSÍQUICAS...................................................23 8.1 El silencio....................................................................23-24 8.2 Transmisión generacional.........................................25-27 8.3 Carencia de palabras.......................................................26 8.4 El duelo.......................................................................27-28 8.5 La culpabilidad...........................................................28-29 8.6 Recuperar la memoria.....................................................29 8.7 Recordar...........................................................................29 8.8 Hablar...........................................................................30-31 8.9 Los otros no quieren saber.......................................31-33 9. EL MOMENTO ACTUAL..................................................33-34 10. RESULTADOS...................................................................34-35 11. CONCLUSIONES...............................................................35-37 12. PROPUESTAS.........................................................................37 13. RELACIÓN DE MATERIAL TRABAJADO…….......................38 13.1 Material audiovisual.........................................................38 13.2 Otros formatos............................................................38-39 13.3 Material escrito...........................................................39-40
  4. 4. GUERRA CIVIL Y TRAUMA PSÍQUICO: UN ESTUDIO DE LOS EFECTOS PSICOLÓGICOS DE LA GUERRA Y POSGUERRA, EN LA POBLACIÓN ACTUAL. Entidad: CAPS (Centro de Análisis y Programas Sanitarios) Responsable Proyecto: Olga Fernández Quiroga, psicóloga Clínica y Analista Bioenergética INFORME DE RESULTADOS 1 PREÁMBULO La metodología presentada inicialmente para desarrollar este proyecto, tuvo que pensarse y plantearse de nuevo, teniendo en cuenta que la dotación económica aprobada, (un 15,78% del presupuesto presentado) limitaba trabajar con las técnicas previstas, es decir, realizar un trabajo de campo con grupos y entrevistas individuales que además de tener como objetivo recoger información para contrastar la hipótesis inicial, ofrecía a las personas participantes, la posibilidad de vivir una experiencia de participación en trabajo de grupo. Y justamente por eso, por el profundo respeto por las personas y las previsibles implicaciones emocionales que comporta el trabajo con ellas, hemos decidido dividir el trabajo en dos partes, la primera de las cuales presentamos en este informe. El apartado que dejamos para una segunda parte se refiere a la experiencia directa del trabajo en grupos y a las entrevistas personales. 2 INTRODUCCIÓN La búsqueda efectuada para realizar esta primera parte, se centra primordialmente en identificar, definir y evaluar las consecuencias psíquicas derivadas de la guerra civil española en primeras, segundas y terceras generaciones. Para hacerlo fue indispensable situarlas en un contexto histórico y no solo por coherencia interna de la investigación sino como opción de la responsable del proyecto para poder recuperar vivencias y recuerdos del sujeto como tal y así integrarlas e integrarse en la memoria colectiva. Las consecuencias de la represión dependen de la peculiar vivencia de cada sujeto, vivencia que se produce dentro de un determinado discurso social. Queremos contextualizar la experiencia traumática, y queremos también investigar los mecanismos psíquicos que la sostienen. Puede ser que nos lleve 1
  5. 5. a definir un campo clínico diferente del que conocemos, ya que hay un hecho político, la violencia dictatorial, el terrorismo de estado del que partimos, que produce ciertas especificidades. Que modifiquen o no la metodología y la manera en que podemos dirigir la cura de estas personas, es una posibilidad a estudiar y debatir. Partimos de las siguientes premisas: - La ilegalidad del régimen franquista: alzamiento en armas contra un gobierno legítimo y vulneración del ordenamiento jurídico en vigor, por tanto descartamos el discurso dominante de equiparación. - La existencia del modelo español de impunidad, cuyas peculiaridades , por lo que respecta al objeto de este trabajo, intentaremos delimitar - Los derechos de los represaliados , que resumimos a) el derecho a saber: personal, subjetivo y colectivo. Personal en relación a sus intereses respecto al entorno familiar o social. Subjetivo a su ser como sujeto. Colectivo en su dimensión de pertenencia a la comunidad. b) el derecho a la justicia ( alteración de las causas de las muertes en los libros de los registros civiles, los niños trasladados fuera de España, los adoptados por familias ocultando su identidad, los secuestrados en otros países y traídos por la fuerza a España, las fosas anónimas…etc.) c) el derecho a obtener reparación (económica, social y personal). Respecto a la Salud Mental, pensamos que el reconocimiento, la atención y la reparación de los daños producidos, no solo afecta al sujeto como tal sino que se trata de una intervención en la prevención social, ya que posibilita que no vuelva a suceder y esto pasa por la intervención personal porque no hay posibilidad de cambio sin rectificación subjetiva. “...cuando se hace historia oral, no se puede hablar de verdad objetiva...”1 En efecto, en esta investigación buscamos la subjetividad de las personas que han vivido la historia y represente o no la verdad, sí que es su verdad, confrontada y/o inserta en los hechos históricos que también son objeto de interpretación. También nos sirve a nosotras para realizar un acto de reconocimiento a los represaliados y un modesto aporte a la reconstrucción de la memoria histórica de nuestro país. 1 EPS (El País Semanal) 16/7/06. P 8.Entrevista de José Andrés Rojo a Ronald Frase, historiador británico 2
  6. 6. Hemos procurado, en el texto, no abusar de la palabra víctima, porque hoy en día tiene una connotación de fijación permanente, de ser, y no de proceso, de estar. Una víctima nunca se tendría que convertir en un “ser víctima”. Esto es aplicable únicamente en el marco teórico de este trabajo, y no implica, por descontado, mantener el término en su vertiente jurídica con todas las connotaciones definitorias que le reconoce la legislación internacional. 3 METODOLOGÍA 3.1 Método Como metodología de trabajo hacemos servir el método clínico. Nos parece una buena manera de obtener datos válidos, rigurosos y fiables, con la utilización de una metodología cualitativa. Los fundamentos teóricos, epistemológicos y técnicos de la metodología cualitativa hacen posible una aproximación a los procesos de producción y reproducción de la acción social mediante el análisis de las construcciones lingüísticas discursivas y en definitiva simbólicas, a través de las cuales los agentes articulan explicaciones, construyen discursos y sustentan prácticas de interacción y de producción de significantes y significados. 3.2 Características del método clínico Destacamos las siguientes: - Es global y exhaustivo (personalidad total con todas les variables) - Permite la utilización de técnicas variadas: observación directa, indirecta (biografías, autobiografías, relatos), test, encuestas, entrevistas abiertas… - Es flexible y espontáneo. - Intenta analizar las causas de las respuestas de los sujetos. Aunque en este caso no hemos utilizado la entrevista directa, aplicamos muchas de sus pautas 3.3 Descripción de la metodología de trabajo utilizada De acuerdo con lo que señalamos en el preámbulo, hemos analizado testimonios directos, utilizando diversos formatos para seleccionar el material de trabajo. Lo describimos a continuación 1.- material audiovisual: vídeo, CD, DVD, con testimonios orales de personas que hablaron en contextos diversos, como son programas de televisión, conferencias, seminarios y/o charlas. 2.- material de seminarios y/o conferencias (casete, CD, presenciales). 3.- material de libros (novela, biografía, testimonios recogidos). En la selección de libros hemos privilegiado los textos en que también se describen estas 3
  7. 7. experiencias, ya sea en primera, segunda o tercera persona y realizar su lectura teniendo en cuenta el guión establecido. 4.- material de Internet: blogs, páginas de testimonios, publicaciones de estudios similares realizados en otros países, leyes, Decretos sobre memoria histórica promulgados en nuestro país, reglamento sobre Derechos Humanos… 4.- testimonios informales de personas del entorno: familiar, amigos, conocidos… 5.- fragmentos de casos derivados de la experiencia clínica de la responsable del proyecto con pacientes en tratamiento individual o grupal. Una parte importante del material audiovisual utilizado lo hemos sacado de programas de televisión, principalmente de la cadena de televisión autonómica TV3. También utilizamos material de seminarios presenciales sobre memoria histórica, exposiciones, homenajes, conferencies… etc. Siempre que ha sido posible, hemos escogido anotar los parágrafos textuales, dejando las palabras de los testimonios. Tanto en estas citas como en textos de referencia, si el idioma es catalán o castellano no hemos traducido. 3.4 Análisis de la información recogida Nos encontramos con una gran cantidad de material disponible que seleccionamos y organizamos en función de su adecuación a nuestros objetivos. En esta tarea, además de medir los testimonios y los hechos históricos, hemos intentado explicar los mecanismos psicológicos subyacentes, teniendo muy en cuenta la complejidad de cualquier estructura psicológica objeto de medida. En el material que lo permitía se estableció un guión para ordenar y facilitar el análisis posterior, con 4 puntos principales: 1) Los hechos históricos Situar el contexto y hacer el lazo social con los testimonios de las personas que hablaban. 2) Los testimonios Aprovechando el material audiovisual, hemos analizado el lenguaje verbal, el no verbal (la mirada, la expresión, los silencios, los gestos), y las manifestaciones emotivas. 3) Consecuencias psíquicas Hemos dado especial relevancia a la parte en donde los testimonios explican sus malestares, las maneras de hacerlo, los momentos más dolorosos 4
  8. 8. remarcados por un detalle muy concreto y particular y en especial cuando se presentan historias de varias generaciones. 4) Reflexiones Este punto, nos ha permitido ir identificando los aspectos más significativos comunes a casi todos los testimonios, para realizar una cierta generalización y al mismo, tiempo, los más singulares, para diferenciar la experiencia subjetiva e irrepetible de cada cuál. Respecto al formato para presentar los datos, hemos privilegiado las citas textuales subrayando los términos más directamente relacionados con el análisis y las conclusiones posteriores. No hay palabras que puedan sustituir aquellas que salen de los propios afectados, con toda la fuerza y significación. Nosotros simplemente las colocamos en uno u otro apartado. La relación del material trabajado figura detallada en el apartado bibliográfico. 4 CONTEXTO HISTÓRICO Para la dictadura franquista no se trataba únicamente de ganar una guerra, sino erradicar todo lo que había supuesto la República. General Mola (Julio 1936) “…hay que sembrar el terror, hay que dejar sensación de dominio eliminando sin escrúpulo ni vacilación a todos los que no piensan como nosotros...” Franco (Julio 1936) “...salvaré a España del marxismo cueste lo que cueste. No dudaría en matar a media España si tal fuera el precio a pagar para pacificarla...” General Queipo de Llano (Agosto 1936) “...hay que borrar del diccionario las palabras perdón y amnistía...” 4.1 La guerra La guerra fue un rompimiento en la vida de las personas. Cogió por sorpresa a la población y cada cuál reaccionó según sus circunstancias: como un juego, como una aventura, con tristeza, como un corte...pero todo cambia cuando aparecen los muertos, tanto en la sociedad civil como en el frente. Entonces comienza la verdad. La muerte. Matar. Los muertos. Las pérdidas. Los desaparecidos. La ida “…para ser un héroe, para lucirme…” “…fui para pasar aventuras. Seriamente…” “…con tristeza, por dejar a les personas queridas…” 5
  9. 9. “…como voluntaria al hospital…” “... como era virgen, fui al barrio chino a una prostituta que me enseñó cómo se hacía, antes de irme…” “…antes de irme quise que fuésemos a pedir a mi prometida. Ella tenia 14 años…” “… ¡mi novio se fue nada más que con un beso en los labios! Por sus cartas me daba cuenta que ya no era el uniforme de boy scout. Ya empezaba la angustia...” “...fue horrible. Nunca lo he superado…” “…fui de voluntaria al hospital de Girona…” “…como no habíamos salido nunca del pueblo, nos parecía un juego...hasta que nos tocó a nosotros. Éramos niños inexpertos e inocentes. …” “… ¿qué haría si tuviera que matar?...” La llegada. “…el primer día nos dieron leche pero con mucho brandy. Nos animamos...” “…hacíamos lo que veíamos en el cine. No nos levantaba la corneta, sino las bombas…” “…no daba tiempo a pensar. Había demasiado trabajo cuidando heridos…” “…también en la guerra la juventud influía en no pensar en la muerte ni en heridas. Solo en batallitas…” “… ¿cómo puedo yo matar a una persona de frente?...” “…la pólvora enloquece. Hasta en ciertos momentos sentí placer. No piensas más que en sobrevivir… ” “…yo no he visto actos de heroísmo….” “…no todo el mundo puede estar dispuesto a matar, a defender a los suyos, aunque lo considere admirable. Mal vestidos, descalzos, sin munición, con sed y con hambre…” La estancia Había allí “entretenimientos” en el campo de lucha: carreras de piojos, un polvo en 5 segundos. Deprimente. 6
  10. 10. .“…todo el mundo llamaba a su madre…o también a dios, pero siempre a la madre…” “… ¡que triste es ver llorar a un hombre!..” El final “…mientras esperaba que me fusilaran, no tenía miedo. Me sentía como en el cuadro de Goya, como aquél hombre de blanco que estiraba los brazos para abrir el pecho y que cupiesen más balas....” “…la gente estaba en el metro, familias enteras, sobre todo los niños que miraban a sus padres, que no sabían el por qué de todo eso. Familias destruidas con algunos miembros muertos, la ciudad con casas destruidas, socavones en las calles…” “…la pena y la vergüenza de ver a la gente más mayor que nosotros vencidos, hundidos, humillados...” “…sales de casa bien y cuando vuelves, estás herido, salvado por los pelos y tu amigo está muerto...” “…deshacerme del fusil fue una gran satisfacción…” En palabras de de Günter Grass2 “…son todos personas que no han hecho historia, sino que han vivido la historia como destino y que han tenido que reaccionar ante ella, como víctimas o como verdugos, cómo cómplices, como fugitivos, en todo tipo de situaciones, hombres y mujeres, niños y viejos, gentes en todo tipo de profesiones y circunstancias...” 4.2 La posguerra Asesinatos, torturas, exilio, represión, humillaciones, injusticias, sufrimiento, lucha, delaciones, venganzas, exterminio organizado... La palabra de los testimonios. Dice el historiador Santos Julià “...Franco no aceptó una rendición en debida forma: solo se satisface con la derrota incondicional (...) Los consejos de guerra empezaron de inmediato su tarea de limpieza y depuración: hasta 50.000 españoles, al menos, fueron fusilados después del día de la derrota (...) En el territorio de los rebeldes se siguió una planificada política de liquidación y exterminio (...) Una guerra trasmutada en cruzada por la jerarquía de la iglesia...” 2 GÜNTER GRASS, entrevista “el País” 15/10/1999 7
  11. 11. Una delación podía justificarse por cualquier signo “...lleva el lazo en lugar de corbata: ¡el lazo es signo de catalanismo!…” “...la dificultad de saber quién era o no delator. Tu amigo de siempre, aquella moza...” “…para algunos la guerra acabó el año 38. Tendría que haber sido así para todos. Para otros la huida a los Pirineos, la travesía hacía Francia. Ver las mujeres y las criaturas demacradas, con las piernas infladas y los podridos de los franceses que no los dejaban pasar...” “…llegamos a Francia... hacia el campo de concentración. El país de la democracia: lliberté, egalité, fraternité. Argelès. Hacer las necesidades en la playa: eso era divertirse de una forma... triste…” “…muchos se tiraban al agua para suicidarse. Otros morían de hambre, enfermedades…” “…la idea era que habían cambiado de una prisión muy estrecha a una presión muy amplia (al salir de la prisión a la calle)…” “…en el colegio explicaban lo malos que eran los rojos. El hijo le pregunta al padre .El padre le dice muy lentamente: - entre ellos, yo- y el hijo piensa: - más bueno que el padre-...” “…el capellán de prisión nos decía que rezáramos por los compañeros que habían matado en el día y por los que matarían mañana…esto nos consolaba…” …”salir de la prisión con el miedo de que hubieran falangistas que te descubriesen...” “...vuelven mutilados, vencidos... y encuentran a los suyos marcados como “rojos”, demacrados, con miedo...” La imposibilidad de soportar la presión social. Una chica comunista vuelve al pueblo después de pasar por la cárcel. Tiene que presentarse a las autoridades, sino su padre va a la prisión. Recuerda los hechos: en el pueblo había un clima de venganza. En la guerra asesinaron a dos capellanes y un terrateniente A ella la esperaban los falangistas, que la entregaron a la policía y fue a la prisión de les Corts (Barcelona). La habían denunciado amigos y vecinos de toda la vida. Sale después de 4 años. Puede ver el miedo, el pánico de la gente, el terror, el silencio. Miedo a perder el trabajo, a ser denunciados. No la saludan sus amigos de toda la vida. Ni la miran. No se puede hablar, ya que no se sabe quién te puede escuchar. No puede encontrar trabajo. 8
  12. 12. Sufrió el llamado “pacto del hambre” que consistía en que nadie les daba trabajo. Encuentra trabajo en una fábrica. Escucha los comentarios de los compañeros sugiriendo que si la habían cogido, es porque había hecho algo malo. Es el año 1943. Está acorralada. La miran. Si va al cine, aparece el acomodador que le dice que debe sentarse en una determinada fila porque hay un falangista que no la quiere en la suya. La presión y la humillación es tanta que decide hablar con el cabo de la Guardia Civil, diciéndole que si no la dejan en paz pedirá el ingreso en la prisión. La Guardia Civil interviene para detener a los falangistas porque sus excesos eran demasiado. En la enseñanza solo hacía falta una denuncia para que un maestro fuese separado del servicio. 60.000 maestros depurados. El padre Batlle era responsable de un campamento escolta en el Montnegre (Barcelona) que fue atacado por falangistas. Esto provocó que se prohibiese cualquier campamento sin autorización de la Falange. A partir de estos hechos, enfermó y murió dos años después. En la posguerra también fueron repatriados, aprovechando el triunfo del nazismo, muchos niños españoles evacuados y acogidos por familias europeas, con o sin el consentimiento de sus padres, que en muchos casos no lo llegaron a saber. Si lo hacen y reclaman tampoco los recuperan. Franco pedía la repatriación, que era denegada en el 99% de los casos y entonces se utilizaba cualquier otro método, como el secuestro. A las familias podían decirles que se habían muerto. Cuando la opinión pública internacional denuncia las atrocidades del régimen, deciden censurar determinadas expresiones y utilizan eufemismos como “se cumplió la justicia”, para referirse a los juicios sumarísimos o se anota como causa de la muerte “hemorragia aguda”, para referirse a los fusilamientos. 4.3 Exilios Exilios interiores, exilios exteriores. Acogimientos de países como Méjico y segundo horror en los campos de concentración: primero franceses y después nazis. “...al encerrarte en el vagón, ya perdías tu personalidad, ya no eras libre, ya hacían de ti lo que les daba la gana. Ya no tenías nombre. Ya tenias un número...” “...y he visto a españoles luchar en el frente de Aragón. Combates a muerte. Luchas, lloros, sacrificios, pero han guardado la cosa de un hombre. En Mauthausen no…” “...mi espíritu de periodista ha desaparecido y no me siento con ánimos para bajar del camión y hacer fotos...” 9
  13. 13. He aquí la gran diferencia con Robert Capa .El extranjero habría sacado fotos sensacionales de ese instante: el de dentro no pudo, porque su cámara solo podría captar su propia derrota...” (Agustí Centelles, un hombre vencido, durante su exilio a Francia. Nota 9) Pau Casals, músico catalán universal, organizaba grupos para difundir la música entre los obreros, participando del entusiasmo general que caracterizó el tiempo de la República. La música era su vida. Después de la guerra, en el exilio, organizaba conciertos benéficos para ayudar a los perdedores. Era recibido como un héroe en París, Londres... no le faltaba nada, pero se desesperaba al ver cómo aquellos que lo adoraban, no solo no hacían nada, sino que daban la espalda a los suyos. Decidió, en un acto profundamente ético, que renunciaba a tocar en protesta porque los aliados no ayudaban a la República. Imaginemos, renunciar a lo que más quieres. Lo cumplió hasta tal punto que cuando sus amigos fueron a visitarlo para proponerle volver a tocar en un festival, él dijo que no. Entonces dijeron” si Casals no va al mundo, el mundo irá a Casals” Este es el origen del Festival de música de Prada. Y ésta la historia de miles de personas, que de una manera u otra nos han legado un patrimonio del que aún estamos disfrutando, a pesar de que a menudo ni tan solo sabemos quienes son, porque esta desmemoria ha posibilitado su anonimato, otra muerte social aún más cruel que la física. Y una pérdida para nosotros que desconocemos sus experiencias, su saber, sus propuestas. “...si encontramos a Casals le cortaremos las manos hasta los codos...” La frase posiblemente no es literal, pero el nefasto General Queipo de Llano, sabía cuál era la dimensión ética de este hombre. También aquí, como en otras de sus proclamas de exterminio, se equivocó, porque sin utilizar las manos, el músico ratificaba la verdad de las palabras que Miguel de Unamuno, rector de la Universidad de Salamanca y por cierto simpatizante al principio de la causa fascista, respondió al gutural grito de “¡viva la muerte!, ¡muera la inteligencia!” que lanzó su colega Millán Astray, cuando le respondió: “...venceréis pero no convenceréis, porque convencer significa persuadir y para persuadir necesitáis algo que os falta: razón y derecho en la lucha...” Y ciertamente “vencieron”, pero no “vencieron-con”. Solos. La desesperación de Casals, el hundimiento de Centelles, y el sufrimiento de miles de personas, ilustran el inmenso y colosal corte que supuso la interrupción del Gobierno republicano, como seguramente lo pensaron los refugiados españoles en Francia cuando sentían los bombardeos de los aviones alemanes y recordaron los de Barcelona. En Barcelona había unos altavoces que avisaban diciendo: “catalanes, al refugio, la Generalitat vela por vosotros…” 10
  14. 14. No era solo una frase. La ideología republicana, aplicada, promovió la construcción de unos 2.000 refugios antiaéreos subterráneos, 100 de ellos construidos directamente por la Generalitat y el Ayuntamiento y 1.900 por la iniciativa popular. En muy poco tiempo y gracias al proyecto del ingeniero Ramón Parera, que supervisó todas las construcciones. En Barcelona lo importante era la protección de las personas y el formato de estos refugios salvó muchas vidas. Poco después, exiliado el ingeniero Parera y trasladado a Londres, sus amigos ingleses le propusieron desarrollar el mismo proyecto para su ciudad y tuvo que sentir cómo las autoridades le preguntaban si esta protección total para la gente no los hacía más cobardes. En Londres se impuso el modelo de refugio llamado Anderson, que se instalaba en los jardines (en caso de que se tuvieran, claro), y no resistió los primeros bombardeos. El proyecto de Parera era demasiado caro para la ideología clasista de las autoridades inglesas, que lo rechazaron. La ideología, costó la vida a mucha gente, pero en Barcelona la insignia de la República era que la vida de las personas no se medía en dinero. 4.4 La transición La pre i post transición parecen recuperar un tenue lazo con los tiempos de la República en lo que respecta a la participación popular: coinciden luchas obreras, reivindicaciones vecinales, posicionamientos intelectuales y profesionales con expresiones de solidaridad entre todos. Un trabajador de la empresa Laforsa, en huelga, hablando de la solidaridad expresada con ellos en el acto de clausura del Congreso de Cultura Catalana en Cornellá: “...el sentimiento que nos provocó era como una caricia, un calor que llegaba hasta nosotros...” Hay miedo. Aún hay torturas con consecuencias tan graves como ésta que padece un obrero de la construcción detenido y torturado después de tres días de interrogatorios: “...insuficiencia renal aguda, graves contusiones…” Tenemos que tener en cuenta a los familiares de las personas asesinadas por la extrema derecha en la pre-transición: son asesinatos que nunca van ser reconocidos. Un hombre explica que después de la muerte de Franco, hacía los años 80, aún cuando veía a un Guardia Civil escapaba para no encontrarlo de cara. Tal era el miedo que pasó en los campos de concentración. 11
  15. 15. Otro, que nunca se había atrevido a ir al Valle de los Caídos, dónde tantos compañeros habían muerto. Lamentaba el sentido turístico que tiene ahora, sin que en ningún momento se sepa el horror de lugar. Esperanza, decepción, posiblemente lo que se denomina efecto retraumatizador y que nos podía dar datos respecto a lo que sugiere una de las mujeres que testimonian en el libro de Fernanda Romeu Alfaro3, hablando de la generación perdida del 66 i del alto nivel de suicidios “…suicidios rápidos o suicidios mediante drogas duras. No sabe el por qué. Quizás la decepción de la transición…” Puede que aquí esté el nudo: la transición explicada como un proceso político ejemplar no puede completarse con la pervivencia de la memoria reprimida de unos y el odio de otros. 5 LAS MUJERES En este apartado hacemos una revisión del testimonio de las mujeres. Es un objetivo de este proyecto y del CAPS como Entidad, que todo planteamiento de investigación, ya sea la experimentación de un nuevo medicamento, ya los efectos de la inmigración, tenga en cuenta la psicología i/o biología diferencial de las mujeres Las mujeres sufrieron como los hombres y en determinados aspectos de manera diferente, pero, igual que ellos, también fueron protagonistas y sujetos activos de su historia, la nuestra. Una de les primeras evidencias que encontramos constata que la experiencia de las mujeres fue escondida, incluso por la resistencia anti franquista. 5.1 algunos datos Se sabe que en la prisión de Las Ventas, en Madrid, fueron fusiladas 90 mujeres. No se han elaborado números de Les Corts, de Barcelona. Los historiadores Fernando Hernández Holgado y Elena Rafols, establecieron 3 tipologías para clasificar a las mujeres prisioneras: a) Mujeres prisioneras por ocupar cargos políticos o sindicales b) Mujeres prisioneras por ser familiares de alguien que estaba condenado, como objeto de intercambio. c) Mujeres que ejercían la prostitución. La prostitución no estaba prohibida, pero sí su ejercicio en las calles. Las prostitutas también eran hechas prisioneras por la República 3 o.c., Pág. 186 12
  16. 16. 5.2 características de la experiencia femenina • En su función de de madres Niños que morían de hambre en los campos de concentración. Las madres no comían, no tenían leche y las criaturas morían o les daban leche fría que producía disentería y también morían. Otros lo hacían en los traslados a sus lugares de origen en vagones infectos, amontonados, haciendo sus deposiciones y conviviendo con sus niños muertos. Niños estrellados contra la pared por el solo hecho de llamarse Lenin Niños que morían en las prisiones de sarampión, meningitis... Niñas muertas, arrancadas de los brazos de sus madres y llevadas a las capillas, donde las madres no podían entrar Madres desesperadas que veían como lloraban sus hijas enfermas, sin poder atenderlas y como finalmente morían Madres enloquecidas por no poder soportar estos hechos. Madres feroces defendiendo su ideología comunista, republicana, anarquista. Madres enfrentadas a crueles decisiones en la prisión: defender a sus propios hijos de enfermedades infecciosas o denunciar que los hijos de las compañeras las sufrían: si lo hacían e iban a la enfermería sabían que ya no volverían. Madres que soportaban como algunas monjas crueles alababan a las criaturas muertas, delante de ellas. • En su feminidad Mujeres con el pecho marcado a fuego con el “yugo y las flechas”. Mujeres que tuvieron que renunciar a su maternidad porque al salir de la prisión ya eran demasiado mayores. Rojas, ex-presas y mujeres. Lo peor. Mujeres violadas. Violaciones múltiples. Embarazadas de estas violaciones, condenadas a muerte y ejecutadas después de haber parido. Mujeres “novias “que habían dedicado su vida a sus maridos en prisión y que después eran sustituidas por otras más jóvenes cuando aquellos salían. Para ellas la vida ya había pasado. Mujeres que ven como cuando salen sus hombres de la prisión les dicen que se queden en casa. 13
  17. 17. Mujeres que debían ser el reposo del guerrero y tener relaciones sexuales insatisfactorias con camaradas, con sus hombres. Mucha tristeza y frustración en su vida personal. Mujeres que eran humilladas cuando tenían la regla, sin ninguna medida higiénica. Les cortaban el pelo, les daban “aceite de ricino”. • En los derechos de ciudadanía Realizando trabajos humillantes por ser familiares de presos, incluida la prostitución. Podían quitarles los hijos alegando no poder cuidarlos: por falta de dinero, por prostituirse, por dejarlos solos en casa... Pérdida de los derechos acabados de conseguir, como el derecho al trabajo aunque estuviesen casadas, el matrimonio civil, el divorcio, el aborto…derechos conseguidos mediante leyes impulsadas durante la República por mujeres como Victoria Kent, Margarita Nelken o Federica Montseny. Posiblemente, el sufragio femenino, impulsado por Clara Campoamor, fue uno de los pocos que no fueron abolidos. Hasta pasados los años 60 no se consideraba que tuviesen que hacer el bachillerato. Tendríamos que añadir otro objetivo perverso de la dictadura: conseguir que los hijos de los asesinados no pensasen nunca como ellos. Mediante el adoctrinamiento (una madre expresa su dolor después de explicar que cuando estaba prisionera vio cómo mataban a su marido y se llevaban a sus hijos, para recibir años después la visita de su hijo mayor vestido de capellán y diciéndole cómo odiaba a su padre y defendía a sus asesinos). Seguimiento de la teoría psiquiátrica de Vallejo Nájera que las consideraba inferiores y enfermas mentales. Antonio Vallejo Nájera, un psiquiatra militar, propone a Franco la creación del “Gabinete de Investigaciones Psicológicas del Ejército”, para demostrar que el marxismo era una tara mental. Para probar sus teorías delirantes forma dos grupos: uno con componentes de las Brigadas internacionales y otro con mujeres prisioneras en la prisión de Málaga. 50 mujeres, de las cuales 33 estaban condenadas a muerte y 10 a cadena perpetua. No corresponde a este trabajo la descripción de sus teorías, pero sí una consecuencia terrible para las mujeres y sus hijos: una vez probado que ser marxista era una enfermedad del cerebro, se hacía necesario que los hijos de los “débiles mentales” no se contaminasen, por tanto creó prisiones especiales para madres e hijos hasta tres años. La encargada de ejecutar las teorías del psiquiatra fue Maria Topete conocida por su maldad. A partir de aquí, el infierno. Cuando las madres eran ejecutadas o los hijos cumplían los tres años, eran enviados a seminarios para su reeducación o bien 14
  18. 18. dados en adopción a familias del Régimen. Los niños no estaban registrados como parte de la población penitenciaria, por tanto nadie sabe cuántos eran, ni cuál fue su destino. Y las mujeres supervivientes explican escenas como éstas. Madres que gritaban que no les robasen sus hijas y guardias que arrancaban a fuerza viva las criaturas del pecho y de los brazos de sus madres, mientras caminaban al paredón de fusilamiento. Madres que soportaban la separación de sus hijos, que a partir de los tres años, eran llevados a instituciones, cortando toda relación. Madres que veían como en las “prisiones especiales para madres e hijos”, los niños Vivian y eran obligados a estar en los patios bajo las inclemencias del tiempo, les hacían comer lo vomitado y eran aleccionados ideológicamente. También niñas secuestradas en la calle y llevadas a escuelas religiosas para hacerlas monjas o robadas a su madre que no podían protestar por ser familiar de algún represaliado. Así testimonia una mujer, hermana de un guerrillero leonés que tuvo un niño, se lo llevaron para bautizar y nunca volvió a verlo. “...con esa angustia estoy toda la vida (...) me durará hasta que esté en el otro mundo. No creas que esa angustia pasa. No lo conocí, pero lo llevé 9 meses dentro y lo parí. Lo quiero como a los otros, aunque no lo conocí (…)” Hoy es uno de los hijos quién reclama a su hermano desconocido. Este es el caso de Matilde Landa, una dirigente del “socorro rojo internacional”. Prisionera. Intentaron que renegase del partido. Condenada a muerte. Indultada con una pena de 30 años. Los vencidos además de esta condición tenían que ser educados y la iglesia quería su redención. Matilde era centro de interés por lo que significaba. Aceptó una catequista y fue objeto de una presión insoportable con chantajes hacía sus compañeras como éste: si no aceptaba convertirse, se les quitaría una ración extra de comida a los niños de las prisioneras. Al final parece que cede. Se suicidó. En la agonía la bautizaron. 6 TESTIMONIOS Frases, parágrafos, reflexiones, un tiempo que no ha transcurrido, unos muertos que no son números. ¿Qué es un muerto? ¿Qué es un desaparecido? La espera. La aceptación del hecho. Otra vida, posiblemente… “... ¿qué es un desaparecido? Si está muerto o vivo son palabras que no cambian, tienen un significado, siempre el mismo... No es existir ni no existir… 15
  19. 19. Yo era la novia, la nuera, la esposa del hijo desaparecido. Durante cinco años comía con sus padres. Después surgió otro hombre. Tardé 25 años en ir a Suiza y cuando fui para ver las montañas no pude salir porque nevaba mucho, por lo tanto aún estoy pendiente…” “...un muerto es un padre de familia, un prometido que no verá a su novia, un hijo que no verá a su madre...” Las personas hablan, explican los hechos, están contenidas, pero siempre hay un acontecimiento que las hunde…voces entrecortadas, llantos, gestos de dolor, desesperanza… “... recuerdo una enfermera que estaba tan agotada que se durmió y un soldado se desangró. La fusilaron. Eran militares....” “…yo, aún hoy tengo pesadillas que no me dejan dormir. Sufres mucho soñando aquellas cosas. Te ves perdido, te ves abandonado, que no hubo ayuda. Es muy lamentable…” “...en una comitiva iba un hombre detrás. Le dijeron que se fuera pero no hizo caso. En esa comitiva iba la maestra y él era el marido. Cuando la iban a fusilar el hombre dijo “esperen”, se abrazó a la mujer y pidió que continuaran. Lo fusilaron también. Todos eran civiles. Víctimas de la represión y del terror...” Un hombre explica que siempre supo que un Guardia Civil con quién tuvo que convivir como vecino había matado a su padre. Pero tenia que respetarlo. Habla tranquilo, hasta que estalla: llanto, rabia… recordando a su madre: “...la pegaron, le dieron aceite de ricino...” José Luís de Vilallonga hace la guerra con los sublevados y comenta su participación en un pelotón de fusilamiento para “acostumbrarse a la brutalidad” “...todavía hay noches que me despierto sudando y pensando, como esa gente que tiene pesadillas y nunca se van (...) uno se refugia en esa idea que dicen que de 12 fusiles uno no está cargado y pienso, a ver si era el mío (...) nosotros fusilábamos al enemigo (...) los falangistas fusilaban con mucho gusto a los obreros, al que le debía 50 duros y no se le pagaban. Esos fusilaban mucho por su cuenta y riesgo...” “...todas las penurias te hacen cambiar. Te vuelves más duro...” El joven optimista que marchó a la guerra tiene ahora los ojos tristes, el rostro compungido. Y acaba la frase con un”...i mira...” El fue el único superviviente de los chicos que marcharon de su pueblo. Manola explica que durante mucho tiempo sentía el timbre sin que sonase y tenía que decirse que ya no pasaba eso de que se presentaban “... de madrugada...” 16
  20. 20. Tuvo que soportar la mortificación de su hijo en prisión y a ella la llevaban a la comisaría de Vía Laietana (Barcelona) para que lo viera y lo convenciera para hablar. Una mujer contesta a esta pregunta: si tuviera aquí a quién mató a su padre, ¿qué haría? “...no lo mataría, no, lo cogería, lo sacudiría y le desearía que no tuviera más en su vida una noche tranquila, como yo no he tenido...” Y sobre el tiempo que “todo lo cura” 4 “...Guardo mucha rabia, mucho dolor. Hoy Salvador no habría muerto. Dicen que el tiempo cura las heridas... la nuestra sigue abierta y lo estará hasta que no se reabra el caso y se haga justicia. No puedo vivir con odio... Pero ¡yo no perdono...! (Carme Puig Antich, hablando de su hermano Salvador) Acabamos este apartado con el testimonio de Josefina Piquet, miembro del colectivo “Dones del 36”, que tanto ha trabajado para devolvernos la historia perdida pero que también se atrevió a realizar su propio recorrido personal5 “...los amigos le decían que no removiese el pasado. ¿Por qué preocuparse si ahora lo tenía todo resuelto? Pero ella no vivía tranquila. Había vuelto del exilio con una mochila de victimismo y autocompasión y quería quitársela de encima. Era consciente que tenía que prepararse e hizo un curso de autoestima y consultó a una psicóloga...” “...le habían robado la infancia, la seguridad y le había quedado un sentimiento de miedo, de desesperanza. Pero liberar los recuerdos le sirvió, también, para darse cuenta que la infancia le había tergiversado la realidad: el padre no les había abandonado nunca, las dos piedras que se calentaban en la estufa del colegio no eran para recordarle que no llevaba comida sino para calentar las manos, los niños lo la rechazaban por ella misma, sino por culpa de la campaña del gobierno francés contra los refugiados...” “..Y afrontó el pasado y el presente y el victimismo se transformó en agradecimiento y la autocompasión en autoestima...” “..Y así se reconcilió con su pasado y a partir de ahí le sucedieron cosas sorprendentes, casi mágicas...” 7 APUNTES TEÓRICOS 4 EPS 3/9/06 articulo de Javier Angulo sobre el caso de Salvador Puig Antich 5 OLESTI, ISABEL.(2005) “nou dones i una guerra : les dones del 36” Edicions 62 17
  21. 21. El grupo de falangistas que acaba de asesinar a un grupo de soldados obliga a las hermanas de algunos de ellos a cocinarles el cordero con que celebraban la matanza y además a que les tocaran la pandereta para amenizarles la fiesta. 7.1 Los traumas El significado que damos en este texto a la palabra trauma no se refiere simplemente a aquello que me pasó, sino a la reacción de mi mente a aquello que me pasó, es decir y para lo que nos interesa, en el análisis subjetivo importa la asimilación de lo que me pasó o de lo que vi o me hicieron, o sea, de qué manera el recuerdo es modificado por la memoria y por la propia vida. En este caso hablamos de represión institucional, de tortura, de exterminio, de pretender transformar al otro en “cosa” en “no persona”, mediante el ejercicio de un poder total. Cada sujeto es único y también un ser en relación. Sin los otros no hay existencia humana. Los otros constituyen al mismo tiempo nuestra posibilidad de existir y los límites de esta existencia. Los perdedores de la guerra civil española se encontraron no solo con la pérdida de todo aquello por lo que habían luchado, sino con otro que les negaba la existencia e intentaba exterminarlos física y psíquicamente. Es comprensible que mucha gente necesite cuidarse de la reactualización de estos encuentros, pero este cuidado exige tanto tiempo y tanta energía que actúa a manera de un mecanismo obsesivo, restringiendo gravemente su libertad de relación. El testimonio de Pierre Rotchschild, médico francés y analista bioenergético es paradigmático por lo que explica de su recorrido psicoterapéutico así como por las palabras escogidas para dar título a su artículo “The unacceptable horror of the inconceivable”. Las palabras “inaceptable e inconcebible”, también existen sin el prefijo “in”. “...me definía a mi mismo como el único hombre superviviente, hijo de un único superviviente en una familia golpeada por el holocausto, donde mi madre, mis abuelos, tíos y primos de ambas partes desparecieron en las llamas de un anónimo horno en un campo de concentración, muchos de ellos en Auschwitz...” “..Este acontecimiento y su resultado, que significa la desintegración real de la familia y la desaparición de las relaciones, memorias, intimidades, calor, protección y amor, transformó durante años mi camino de ser humano, mis emociones, reacciones y sensaciones. Durante años era difícil ser tocado emocionalmente...” “...Como descubrí en la terapia, había sido invadido por los efectos de este trauma sobre mi y el resto de mi familia con todas las consecuencias: emocionales, físicas, económicas, sociales, políticas que una catástrofe tan tremenda puede generar no solo durante años sino durante generaciones...” 18
  22. 22. 7.2 La impunidad “....El que quería matar mataba y nadie le preguntaba por qué lo has hecho...” Se ha escrito mucho sobre los motivos del modelo de impunidad español, apelando a la larga duración de la dictadura, al pacto de la transición en comparación con situaciones similares en otros países, pero sabemos que en otros sitios donde se han producido estas situaciones, siempre, invariablemente, más tarde o más temprano, la sociedad tuvo que hablar y hablar mucho, rompiendo el silencio. Aún hoy en día, Alemania continua hablando del nazismo, de su culpabilidad, de la posibilidad de transformar esta culpa paralizante en responsabilidad fecunda, pero para hacerlo se necesita que haya una generación que empiece a hacer preguntas, como fue el caso alemán con la generación del 68 y se necesita que los dirigentes políticos respondan en algún momento, como hicieron en el año 1970 el entonces canciller socialdemócrata Willy Brandt, arrodillándose en la tumba de los muertos del gueto de Varsovia para continuar haciendo preguntas como se preguntaron los alemanes respecto al final de la Guerra: ¿liberación o derrota?. Sí, porque el año 1985, el presidente federal Richard von Weizsäcker proclama el 8 de mayo –fecha de la celebración del final de la 2ª Guerra Mundial- como el día en que los alemanes se habían liberado de la violencia nacionalsocialista y del sistema de menosprecio por el ser humano. Este será el concepto que marcará la ideología oficial del Estado, que impregna los medios de comunicación y los libros escolares. Pero las preguntas continúan: ¿Es que no se recuerda la manera en que los alemanes combatieron en Berlín hasta el final? ¿No es cierto que la mayoría de la gente vio el final de la guerra como una derrota? ¿Y no lo es que había cerca de 8 millones de miembros del Partido Nacionalsocialista, seguidores incondicionales del Führer.? Hay quién sostiene, que si bien se trató de una derrota militar, desde el punto de vista político fue una liberación. Y tuvieron que pasar 40 años para que el concepto de liberación se impusiese sobre el de derrota. Karl Jaspers a finales del 1945 decía: “…Qué y cómo recordemos y aquello sobre lo que deseamos hacer valer nuestros derechos, decidirá lo que será de nosotros…” En Alemania el tratamiento de la responsabilidad y la culpa, el reconocimiento del período nazi, incluyendo la masiva participación de ciudadanos normales en los crímenes del régimen, hizo posible un cambio de posición: de ser el país de los victimarios ha pasado a estar entre los vencedores morales de la guerra contra el fascismo Podríamos seguir con ejemplos alemanes o de otros países, pero es mejor interesarnos por las preguntas que aún no se hacen en el nuestro. 19
  23. 23. ¿Cómo es posible que se pudieran seguir las teorías nazis del psiquiatra Vallejo-Nájera? ¿Cuánta gente estuvo involucrada en el robo de niños? La Sección Femenina y sus responsables, el Auxilio Social con sus orfanatos, la iglesia católica, las familias adoptantes que podían cambiar de niño y elegir otro si el que probaban no les gustaba... Las ideas crean acciones y actuaciones y las de Vallejo-Nájera, por ejemplo, sirvieron para poner en práctica de manera terrible, los ya mencionados robos de niños, o la segregación de los marxistas “débiles mentales” en los campos de concentración o incluso el clima social de rechazo y exterminio hacía los vencidos Cuando planteábamos este proyecto de investigación, pensábamos primordialmente en los vencidos de la guerra y naturalmente son los que sufrieron, pero nos sorprendió y nos sorprende la encarnizada oposición, cuando no simplemente negación de un importante sector de la sociedad identificado con lo que podríamos denominar discurso franquista, que niega a las personas que lo reclaman su derecho a recordar, a hablar, acusándolos de querer vengarse o en un tono más suave diciendo que “los dos bandos” sufrieron por igual. Seguramente sufrió mucha gente, sí, pero los vencedores tuvieron su lugar en la sociedad, su espacio para mostrarse, su tiempo para hacer el duelo si querían, su apoyo social y todos los privilegios de reparación y reconocimiento. ¿Por qué pues, aún ahora, 70 años después, esta feroz negación a los otros? No tenemos una única respuesta, pero sí ciertos indicios que intentan responder: posiblemente, también para ellos, hay aún un espacio oscuro de silencio, de miedo y de no querer saber. ¿De dónde hemos sacado estos indicios? De los testimonios, por un lado y como siempre, de la literatura. ¿Qué piensan los padres adoptivos de aquellos niños secuestrados y dados en adopción que no saben nada de su terrible historia familiar? ¿Qué pensarían los descendientes de aquellos policías que se ofrecieron voluntarios para disparar los tiros que mataron a los últimos fusilados del franquismo? ¿Qué los guardias, también voluntarios, que dispararon uno a uno los tiros de cada cuál y dado que el condenado no moría continuaron dándole el tiro de gracia? ¿Qué pensar de esta crueldad innecesaria, la señal de un plus de goce que explica J. L. de Vilallonga hablando de cómo fusilaban los falangistas “con mucho gusto”?. Respecto a la literatura, hemos escogido dos ejemplos de dos novelas. En una, el personaje protagonista hace el trabajo de atreverse a transitar por los caminos de su memoria, realizando un acto final que lo libera y le permite morir de manera diferente a cómo había vivido; en la otra uno de los personajes un niño robado a su madre prisionera por el franquismo, escucha 20
  24. 24. por boca de otro su historia, comienza a recordar y decide continuar avalando su mentira para si mismo y para la sociedad, ya que intentará utilizar los medios jurídicos a su disposición para que no trascienda. Dos posturas, dos decisiones opuestas que a pesar de todo tienen en común, para los dos personajes, que su vida ha estado marcada por la influencia decisoria de estos recuerdos reprimidos. Entre paréntesis, la página del libro que corresponde al parágrafo Empezamos por la novela de Benjamín Prado6. El personaje aún no sabe la verdad de su vida, pero sus palabras desvelan que se ha sostenido precisamente en esta denegación. “...no es que me niegue a decirte lo que sé, sino que no deseo saber, ni que nadie sepa, más de lo que mi madre quiso contarme...”(293) El momento de escuchar la verdad, socialmente irrefutable, subjetivamente abriéndose paso. “..Cuando conté esa parte de la historia (...) se puso lívido, y fue como si la palidez pesara, por el modo en que toda su figura pareció vencerse: algo debía de recordar, aunque fuera de ese modo borroso y más cercano al mundo de las sensaciones que al del conocimiento en que cualquiera nos acordamos, casi siempre inducidos por otros, de algún detalle de nuestra primera infancia...” (408) El momento de la respuesta “... (...) pues me dejas de piedra... No digo que haya creído una sola palabra de esto, ¿comprendes? Tendré que comprobarlo todo..., pero estoy seguro de que no puede ser más que algo imaginario (...) .Naturalmente nos haremos la prueba de ADN, que es infalible. ¿Te imaginas por un momento...?...” (411) Y el momento de la decisión “...No pienso consentir, de ninguna de las maneras, que hagas públicas todas tus..., ¿cómo decirlo?..., tus entelequias sobre mí y sobre mi familia...” - Yo no he inventado nada, y tú lo sabes. Pero, por si te quedase alguna duda, ¿no ibas a hacer la prueba del ADN, para comprobarlo? - No tengo nada que constatar, ni puedo permitirme perder el tiempo en zarandajas. Y, en cualquier caso, tampoco es asunto tuyo...” (417) El narrador de la novela, califica esta decisión: 6 PRADO, B. mala gente que camina. 21
  25. 25. “...Resulta doloroso que, una vez (...) que pudo saber la verdad, no la haya considerado honorable, sino una tara, y prefiera mantenerla oculta. Seguramente él también sea, en toda su extensión, un arquetipo, un mal síntoma...” (414) “...Había superado el aturdimiento que le produjo el impacto de la verdad y era otra vez el de siempre: un hombre en cuyo sistema de valores no tenía importancia que algo fuera cierto o falso, justo o injusto, sino sólo si era beneficioso o nocivo para él. Un amoral...” (416) Desconocemos el valor del coste que para este hombre supuso mantener sus recuerdos escondidos, pero el escritor nos muestra que cuando salen él seguirá haciendo, ahora conscientemente, en forma de juicios, querellas...etc., que además sabe que perderá. Y el ejemplo opuesto, de la novela de de Miguel Veyrat7 El resumen “…el hijo de un fascista asesino, que pasó toda su vida limpiándoles las botas a los vencedores, descubre al final de su propia vida la tumba que oculta el crimen que, por casualidad, vio cometer a su propio padre. Lo cuál le libera a sí mismo de una culpa de la que no fue nunca responsable .A partir de este momento ya es libre para decidir qué es lo que quiere, elegir cómo desea vivir. Podría ser también la historia del propio pueblo español…” (119-120) El silencio “…sospechaba que un drama desconocido, guardado dolorosamente sin aflorar a su memoria a lo largo de toda su vida, había impedido el desarrollo de su natural inteligencia…” (56-57) Hablar “…por fin ha roto a hablar, hablar, hablar. Se ha confiado a otros. Ha hablado por una vez de si mismo. De sus emociones reprimidas. Siente también que eso es bueno, al contrario de lo que pensó toda su vida… ya no se cree culpable de lo que sucedió…”(56-57) La memoria “..Decide, sí, emprender el viaje, como un regreso. Ese será su sentido…el de regreso, pero también el de partida. Y así reconstruir la vida que perdió aunque a él le parezca tarde. En el molino podrá conocer, identificar al fin, y acaso 7 VEYRAT, M...Paulino y.la joven muerte. 22
  26. 26. ahuyentarlo, al sucio ectoplasma que lo persigue desde siempre. Eso solo se puede hacer regresando al punto de partida, que al mismo tiempo se convierte en meta (…) Si Paulino puede aún vivir feliz, será partiendo de nuevo hasta el punto en que murió un buen día a la realidad...” (97) Recordar para no repetir “…a Paulino se le habían dormido en la memoria las escenas que relata bajo el nogal… Se le había dormido a la memoria y con ella la propia vida, como un sueño la había vivido, sin enterarse de nada. Sin vivirla, su propia vida…” (107) La culpabilidad “…él no lo sabía, no pudo saber nada, sólo había escuchado, como todos, lejanas, las historias de guerra, y como todos, había olvidado, aparentemente, abandonado a la “jurisdicción del olvido”, de la que hablaba Quevedo. Solamente vio lo que un niño no debió jamás haber visto, pero desgraciadamente, escenas así fueron habituales por aquellos días…” (107) Afrontar la responsabilidad “…la mente se le había cegado entonces a Paulino, como la hoya de muertos en la última paletada. A partir de ahí ya no recuerda nada de ningún familiar, ningún suceso. Nada, vacío. No hay padre, no hay cadáver, colgando, de madre, ni cadáver, blanco de Leoncio, Abel, nada. Nada. Solo la culpa…” - Hay que abrirla, Paulino. La fosa, habrá que abrirla. Ahí dentro, está, también, con tu memoria, la mía, la de todos. - Sí, claro que sí. Enterrarlos, decentemente. - Sobre todo, liberarlos, liberarnos a nosotros también con ellos… devolverles su nombre a cada uno. Y que todos miren, que todos sepan. Va a ser muy duro…(110) La separación y la liberación “…Quiero que me entierren aquí. Este es el lugar donde he vuelto a nacer donde hubiera querido morir aquella noche junto a mi primo Leoncio. Donde morí realmente durante sesenta y cinco años, pues mi vida no ha sido desde entonces. Y aquí se me juntaron los dos cabos. Aquí he entendido de qué va todo esto de vivir y morir. Ahora, quiero dormir, aquí…” (125) 8 CONSECUENCIAS PSÍQUICAS 8.1 El silencio Silencio como estrategia adaptativa de supervivencia. Silencio como miedo a hablar. “...he vivido siempre con el miedo a decir que soy la hija de un rojo...” 23
  27. 27. (Una mujer adoptada en 4 ocasiones cuando era pequeña) Muchas de las imágenes del fotógrafo catalán Agustí Centelles, sirvieron para ilustrar, sin firma, la guerra:8 “...y él no habló de ello” (...) Se ve que con su silencio quería protegernos”. (Sus hijos) En los pueblos, además de las denuncias políticas, muchas delaciones fueron por odios o por litigios de tierra. Así se estableció el ligamen entre los odios de cada uno y las autoridades franquistas, que no solo lo consintieron sino que lo impulsaron. En muchos pueblos aún hay miedo. Mucho miedo. Mucha gente no quiere hablar ni ante las cámaras ni entre ellos EL miedo que afectó y afecta a las personas. El silencio del franquismo y el silencio de la propia familia. “...Ella cree que el silencio impuesto por los vencedores fue para esconder la crueldad. Pero ese silencio fue aún más cruel que la represión para ella y para sus hermanas...” “...aquí en León, que se sepa pasan de los 12.000 fusilados desaparecidos. Después de estos años desde el año 37, aún hoy es imposible mencionarlos...” (La hermana de un fusilado) “...ni olvido ni perdono ni perdonaré...” “...todos los falangistas y parientes de los que hicieron la masacre que vinieran aquí a caérseles la cara de vergüenza...” “...cuando hay un silencio es que nadie habla... por eso he venido a verla.... para participar...” “... ¿Que hemos avanzado de matar a estas personitas? Quiero que alguna personalidad me lo explique. Yo no lo entiendo y necesito explicaciones. Tenemos que sacarlo en la tele y que todo el mundo se entere ¡Que se acabe el silencio! ¡Que se pueda entender!...” “...Había soñado varias veces que estaba quitando con las manos la tierra, para buscarlos...” (Una mujer que espera los restos de una fosa) “...el sufrimiento pasa pero todo lo que se ha sufrido no se borra jamás...” (Una voluntaria suiza que participa en las excavaciones) 8 EPS 5/ 11 /06. Artículo de Lola Huete sobre el fotógrafo Agustí Centelles 24
  28. 28. 8.2 Transmisión generacional “...a mi abuelo no le gusta hablar, pero los jóvenes queremos saber...” Estos testimonios muestran cómo la palabra, el nombre, asegura la imposibilidad del olvido. Pero también marca “…le acompañan su mujer, embarazada de tres meses, su madre y dos hermanos y a la mujer le pide que al niño le ponga el nombre de los tres compañeros...” Sería una niña, pero llevará los tres nombres.” (Descripción de la última hora de uno de los tres fusilados del FRAP, en 1975) “…al volver al pueblo, en la estación, dos señoras esperaban los trenes e iban señalando a uno y otro. Señalaron a la madre, Matilde, que fue llevada a declarar al Ayuntamiento. Posteriormente fue puesta en libertad, aunque tenía que presentarse cada día. Una de las noches, previendo que iba a ser la última, se quitó el reloj de pulsera y le dice a la hermana: “quiero que lo conserven mis hijas”. Esa noche no volvió. Hay versiones de lo que pasó, ya que dos hermanas se escondieron y pudieron ver quienes le tomaran declaración y vieron el comienzo de lo que no era una detención normal. La violaron y después la fusilaron. No se sabe bien qué sucedió entre el rato en que las hermanas dejaron de verla y el fusilamiento, pero lo cierto es que el nombre de la madre dejó de pronunciarse. Se intentó borrar. La familia reaccionó poniendo el nombre de la madre asesinada, Matilde, a todas las niñas que nacieron en la familia...” (Esta mujer se emociona cuando relata la historia de la madre. Ahora, ella describe su miedo como un miedo que no puede concretar y le gustaría tener un miedo que fuese el miedo concreto de los niños, como miedo a la tempestad. Si tuviera que concretar la suya pensaría en las “boinas rojas” y “las camisas azules”) “...me gustaría saber quién hizo la denuncia para que sus hijos sepan el mal que hicieron sus padres...porque también yo tengo un recuerdo para toda mi vida mientras vida...”. “...es muy triste que para todos los santos yo no pueda llevarle flores a mi madre...”” (Hijas e hijos de mujeres que fueron fusiladas) “...mi madre se despertaba por la noche gritando -ay mis hijos, murieron sin un sacerdote, se habrán condenado- Ella se puso loca, perdió la razón para toda su vida...” (La hermana de unos fusilados en León, católica, que quiere enterrar a sus hermanos en campo santo) “...Las heridas se pueden borrar si cicatrizan, pero se ven las señales. Nosotras, esta herida la llevaremos siempre, aunque la enfermedad esté curada...” 25
  29. 29. Muchos descendientes de los republicanos asesinados son los que lideraron las luchas vecinales y consiguieron dignidad para los barrios de Barcelona que se habían formado sin ninguna clase de servicios. Un líder vecinal explica “... ahora con lo que más disfruto es ir al pueblo donde nací en vacaciones y ver cuántos quedan vivos de los que me hicieron sufrir...” La actriz Mercedes Lezcano, contesta en una entrevista a una pregunta de Juan Cruz, respecto a cómo le afectó que su padre fuese militar. “...la verdad es que yo no he notado esa represión que dicen que sufren los hijos de los militares. Quizás porque mi padre se metió en el ejército por miedo. Su padre había sido fusilado en un pueblo del Moncayo, porque era comunista. Mi abuelo materno también era comunista y él era muy jovencito cuando la guerra. En el ejército se sentía como protegido; era una manera de borrar el pasado familiar y al mismo tiempo representaba una estabilidad económica...” El escritor Manuel Rivas habla con la periodista Milagros Pérez Oliva de su libro “Los libros arden mal”9 Le pregunta sobre su padre y la memoria silenciada del franquismo. Pregunta: Vd. tenía 17 años cuando murió Franco ¿cómo conectó con esa memoria silenciada? Respuesta: El silencio nunca es total. Esa pretensión de extirpar, de eliminar lo que representaba media España, no es posible. Las palabras viven y crecen también en la sombra. Hay formas de resistencia y de transmisión. La memoria tiene su propia estrategia. La persecución de los rojos fue como un holocausto interior, pero no es algo tan lejano que no pertenezca a la memoria. En mi caso, no hubo una especie de destello, de despertar de la mirada, de los sentidos, como si las cosas fueran buscándote, detalles que cobran significado. (…) .por ejemplo veo a mi padre hablando, de noche en casa; estamos solos, dice algo y de repente le veo mirar hacia atrás, cuando detrás solo tenía la pared...” Manuel Rivas también certifica el miedo actual de mucha gente. Unas personas habían quedado con él, para hablar de su historia y decidieron no acudir cuando sintieron el pronunciamiento del Teniente General Mena respecto a l’Estatut de Catalunya y la unidad de España. “...esas personas, que son de ideología progresista y tenían interés en hablar de lo sucedido, me dijeron -mira mejor no venimos-. Me pareció tremendo que 70 años después ese miedo todavía perviviera. Lo primero que pensé es decirle a esos diputados que no quieren condenar la dictadura, al propio Rajoy 9 EPS 5/ 11 /06 26
  30. 30. ¿sabéis que setenta años después todavía hay gente que os tiene miedo? ¿No deberíais reflexionar sobre ello?... Después habla de su abuelo, salvado in extremis de ser fusilado, por el comentario de un cura. “...Me imagino a mi abuelo con su camisa blanca y su chaleco... esperando...” En la foto que acompaña el reportaje, él lleva camisa blanca y chaleco. 8.3 Carencia de las palabras No hay bastante con las palabras para explicar aquello imposible de transmitir. “...ver criaturas de 18 años, la quinta del biberón caídos en la tierra gritando - madre, madre - no se puede explicar…” “…aquellos que salían y los iban a fusilar eran tus amigos, los querías, darías la vida por ellos…” Y ya no puede hablar “...no tengo palabras para expresar todo mi dolor... no tengo palabras, un dolor que es el de muchísimos, niños españoles...” (Un hombre, repatriado a España cuando era niño) “...cuando el tren se pone en marcha, el clamor que hay de llantos y gritos, aquello es una cosa que no se puede describir. Es una cosa que, incluso cada vez que lo pienso, tiemblo...”. “...de niños vimos como mataban, fusilaban y nos parecía horroroso. Una cosa es ver y otra explicarlo...” 8.4 El duelo El duelo es un proceso habitual y necesario ante una pérdida. Ésta puede ser por un ser querido o por un ideal. El proceso finaliza cuando el sujeto se identifica a determinados rasgos del objeto perdido. Entonces el sujeto es libre para volver a investir otros objetos. Cuando fracasa esta elaboración del duelo, aparece la melancolía. No se da esta separación del objeto. Lo hace suyo o lo que es igual: se identifica con él y a una culpabilidad latente o manifiesta. El sentimiento de culpa es invasivo y tiene su origen en un sentimiento ambivalente. El final de un trabajo melancolizante puede desencadenar un suicidio: el sujeto se mata para matar en él este objeto. “...no se puede olvidar nunca... siempre pensamos y pensamos en todos los que se han muerto... no lo decimos y lo tenemos adentro de nosotros…” Posiblemente los argentinos pudieron salir a la calle, organizarse para encontrar soluciones a los graves problemas del día a día, cuando pudieron 27
  31. 31. liberarse de la pérdida de su identificación con bancos, grandes empresas, justo después del “corralito”. “…las personas que recuperan los restos de seres queridos pueden cerrar un duelo personal y esto se puede extrapolar al duelo colectivo tanto de los familiares de las personas que fueron asesinadas como de los que no...” 8.5 La culpabilidad Por el mismo proceso de melancolización, por el solo hecho de haber sobrevivido, por otros motivos... “…me siento culpable por permitir que mi hermano se uniera al grupo…” (el hermano de Txiki, uno de los fusilados por Franco el año 1975) Muchas de las personas de pequeños pueblos y aldeas del territorio español testimonian y hablan de hechos que a pesar de los 60 años que han pasado, nunca habían explicado y lloran y no entienden por qué su familiar murió y ellas sobrevivieron. Posiblemente no hayan oído hablar de Primo Levi, ni lo hayan leído, pero comparten con él el mismo mal sueño, el mismo dolor, puede ser que la misma culpabilidad. Primo Levi quería, sobre todo, testimoniar. Nació en Turín en el año 1919 y nadie como él para “dar testimonio” o posiblemente es mejor decir la imposibilidad de hacerlo. El escritor piamontés fue liberado en el año 1945 por soldados rusos del laguer Buna-Monowitz, un complejo químico para producir gasolina y caucho sintético construido por la afirma alemana IG Farben que se benefició de la mano de obra integrada por esclavos. Pasó 18 meses en el laguer. Tenía 26 años. De camino a su ciudad, tomó la decisión de “dar testimonio” y éste fue el objetivo al que dedicaría su vida: escribir para transmitir a la gente lo que había pasado. Después de 40 años, cuando tenía 66, Primo Levi se suicidaría lanzándose por el hueco de la escalera del domicilio familiar. Se había pasado la vida escribiendo y reflexionando sobre el holocausto. Había escrito sin sentimentalismos, sin victimismos uno de los testimonios más escalofriantes de los campos de concentración, pero finalmente decidió suicidarse, como tantos otros. Minutos antes de dejarse caer al vacío llamó al gran rabino de Roma y le confesó que el rostro cadavérico de su anciana madre, enferma de cáncer, le recordaba a los compañeros que vio morir en los campos de exterminio, desnutridos, moribundos. La imagen del “musulman”, nombre que le daban en los campos a los prisioneros que estaban a punto de morir de agotamiento, no le había abandonado nunca y posiblemente le resultó insoportable pensar que, por 28
  32. 32. segunda vez, el volvería a sobrevivir a los “musulman”, y las garras de la culpa se hundirían aún más en su alma. Culpa por estar vivo y culpa por no encontrar la manera de hacerse escuchar. El, que diría que después de vivir experiencias tan traumáticas, la gente se dividía en dos categorías: los que mantenían el silencio y los que decidían hablar. A pesar de esto consideró que había fracasado en su objetivo de testimoniar. Su ejemplo confirma el testimonio de las personas que hablan de la dificultad de decir, la imposibilidad de encontrar palabras adecuadas, de romper el silencio, de que alguien escuche y puede que por eso muchos escogieron escribir, otros, al contrario, tuvieron que destruir cualquier documento escrito en un intento de proteger a su familia de la represión fascista. “...yo se lo cuento pero no es lo mismo contarlo que vivirlo...” 8.6 Recuperar la memoria Un tránsito doloroso, duro. No todos quieren hacerlo, pero para los que sí quieren, todas las facilidades, sin añadir un miligramo más de peso a su esfuerzo. Recuperar la memoria, como un deber, un derecho, una necesidad, un descubrimiento, una liberación, un rescate. “...rescatarlos de su condición de objetos...” En una de les fosas, un hombre joven recupera los restos de su tío-abuelo, que había sido un líder de la revolución asturiana. Quiere saber más: quién fue, cómo lo mataron, dónde vivió... Encuentra respuestas a sus preguntas, entre ellas un falangista aún vivo y supuesto culpable de la muerte de su familiar. Se atreve a hablar con él y pregunta. El hombre niega cualquier responsabilidad. El joven razona “..hay un sentimiento de odio en esa gente. Pienso que si hoy hubiera otra guerra, volverían a matar. No lo entiendo. Creo que el objetivo de la reconciliación en la transición ha fracasado porque esa gente sigue teniendo el mismo odio que en aquellos momentos...” ¿Por qué “esta gente” está tan indignada por la recuperación de los restos? “...cuando mueren tantas personas tiene que haber una implicación social importante: iglesia, pequeños propietarios, falangistas, viejos políticos de la derecha... etc.” “...más que la tortura física, está la psicológica de estar años y años esperando que tu familiar pique a la puerta...” 29
  33. 33. 8.7 Recordar “...a mi padre le pilló todo, la guerra, el exilio y el silencio de la transición. No es conveniente remover aquél tiempo, nos vino a decir Pujol (el Presidente de la Generalitat) entonces...” (Ver nota 8) El actor Antonio Banderas hace una buena definición del proceso de,10 recordar, rememorando. Habla de su última película como director y de los directores que le gustan, diciendo que unos dirigen sus películas con el realismo puro y duro pero a él le gusta la manera de mirar atrás de Fellini o Bob Fosse. “...Ellos me interesan más porque no te cuentan exactamente los hechos, sino cómo tú has asimilado lo que pasó, cómo el recuerdo es modificado por la memoria y la propia vida...” Sí, se trata de tener en cuenta los propios efectos sobre la memoria de la situación traumática: la represión, el olvido, la alteración de los recuerdos por un proceso de reflexión posterior, por la adecuación al discurso social dominante, por la propia imposibilidad de recordarlo todo. Recordar, para un sujeto que ha vivido y convivido con situaciones catastróficas, no implica, en términos psicoanalíticos, hacerle rememorar toda la situación traumática. No todo está disponible. Hay muchos recuerdos perdidos para siempre y presionarlo, únicamente nos conduciría a falsos relatos alienantes. Se trata de utilizar lo que en psicoanálisis se denomina “la construcción en el análisis”. Los hechos objetivos son objetos de la historia y de la justicia, pero incluso en estas áreas necesitan y buscan la experiencia de los testimonios, sus declaraciones y las de las víctimas. Para la justicia se trata de una prueba, para el historiador puede ser un añadido de verdad más allá de los documentos, los archivos, los datos. Para nosotros el sujeto construye su verdad, de acuerdo con su propia historia y eso incluye la existencia de espacios vacíos, todo lo que es imposible de decir y por tanto fuera del proceso de simbolización. No se trata, pues que la gente explique la realidad de los hechos, sino su verdad al respecto. 8.8 Hablar Una mujer explica la insistencia de su marido en hablar una y otra vez de la guerra. No podía parar. Lo repetía aunque sabía que le hacía daño. Y únicamente ella le escuchaba. 10 EPS 12/11/06. 30
  34. 34. La mujer de Primo Levi, habla de su marido en los mismos términos. Dice este hombre “...añoro que el primer disparo de la guerra no me matara para ahorrarme la guerra, el exilio y la vergüenza de tantos años de franquismo aquí. Desperdiciado disparo. Y estoy muy enamorado de mi mujer....los 25 años con ella me han completado mucho, pero...la agobio. Ella me dice: -no hables más de eso, que te atormentas – pero no lo he podido digerir aún. Eso solo se puede digerir cuando te vas al más allá. Entonces ya no piensas más...” “...quiero hablar de eso porque quiero que la gente sepa que hay que hacer algo. ¡Hay que hacer algo!...” Hablar puede tener consecuencias diversas, según las necesidades. Puede ser doloroso, pero también nos saca del silencio, de la clandestinidad o el victimismo, para encontrarnos con otros como nosotros. Para tener un efecto psicoterapéutico, se necesita una forma de escucha específica. Durante la guerra poder recibir o escribir cartas era vital. Una mujer hace esta preciosa metáfora: “...Les cartas y las palabras como sustitutos del contacto físico, de la intimidad que no habían tenido entre sí las parejas que no habían tenido tiempo de relacionarse (las manos, el cabello)...” “…La necesidad de comunicarse te hace escribir cartas que nunca hubieras pensado que escribirías. Cartas de mucha altura. También las cartas que recibimos...” Una mujer integrante del colectivo “Dones del 36” (Mujeres del 36), confirma, después de las charlas que realiza en institutos, que los jóvenes le dicen que no sabían nada de la República, que sus padres nunca les habían hablado. 8.9 Los otros no quieren saber Los otros sociales, la sociedad, las instituciones, pero también los otros familiares, los propios hijos, amigos. “...tengo 62 años. Es la primera vez que hablo. Es la primera vez que me preguntan...” Para mucha gente, eso ha sido peor que la propia experiencia traumática. La solución: algunos han optado por escribir, otros están empezando a hablar, ahora que parece que hay un estado embrionario de querer saber y otros aún tienen miedo y aún hoy en día no se atreven. Esta imposibilidad del otro, tiene diversas expresiones a lo largo de los hechos de la guerra, la posguerra y la actualidad. 31
  35. 35. - El abandono de la República por parte de los aliados y el posterior reconocimiento del régimen ilegal franquista. Pocos querían saber qué pasaba en las prisiones franquistas. - El cruel periodo de represión franquista, que imponía un silencio absoluto. - El aún más cruel período de la transición democrática dónde este hecho se constata de una manera especialmente dolorosa: las instituciones proclaman que todo está olvidado, se maquillan biografías con el resultado que todo el mundo ha sido un demócrata declarado o un demócrata latente, se ofrecen homenajes a quién había sido suficientemente homenajeado y se hunde un poco más la losa dónde esperan los que sí merecen el homenaje, los que esperaban ser escuchados. - Las teorías negacionistas, revisionistas y otras que bajo el paraguas de la objetividad critican el pensamiento “idealista” respecto a la República, aunque la justicia, el reconocimiento y la reparación no tienen nada que ver con ningún idealismo. - La generalización de un discurso oficial que equipara “los dos bandos”, legitimando los sublevados, los crímenes de guerra “de unos y otros”, igualando los planes de exterminio de los sublevados impulsados por sus promotores antes, durante y después y el respeto por la legalidad de las instituciones republicanas. - También el no “querer saber” de los otros, familiares y sociales, para no convocar el dolor o la culpabilidad. Simone Veil, explica esta experiencia11 cuando habla de sus recuerdos como superviviente de los campos de concentración nazi, dónde perdió parte de su familia. Después de ser liberada va a recuperarse a Suiza y alojada en casa de un matrimonio en dónde la esposa la llevaba al mercado para que explicase las vivencias de d’Auschwitz: “...lo que más me chocó es que había personas para las que aquel horror no era suficiente y querían saber si era cierto que los SS nos habían hecho violar por sus perros. Lo pedían de una manera sádica, mezclando compasión y regodeándose al mismo tiempo en la maldad de la pregunta...” ¿No se ve aquí el mismo goce de los falangistas disfrutando con los fusilamientos? 11 EPS 2/10/06 32
  36. 36. ¿Y nos resulta un sentimiento tan lejano en nosotros mismos? Continúa Simone Veil “...pero en líneas generales, en Francia, la actitud de la gran mayoría era no querer escuchar. A muchos, nuestra presencia les hacía sentirse culpables...” “...de todo lo vivido en Auschwitz aún hoy solo puedo hablar con otros supervivientes. Cuando me encuentro con mi cuñada que también vivió la deportación, casi solo hablamos de nuestros recuerdos de esa época. Todo eso nos ayuda a sobrevivir...” “...sabe, ahora en cualquier reunión, estoy segura de que si hablo de Auschwitz y de lo que vi., siempre habrá alguien que, después de haberme dejado expresar durante menos de un minuto, interrumpirá para cambiar de tema. Es algo que me irrita profundamente. Ese desinterés, porque yo lo vivo como un desinterés, me hiere muy profundamente...” 9 EL MOMENTO ACTUAL Utilizando la analogía del embarazo, nos parece que en el momento de hacer esta investigación estamos en un proceso embrionario. Hay una tercera generación que pide saber, con casos tan emocionantes como el de las dos hermanas que consiguen encontrarse después de 60 años. Su historia es paradigmática, aunque el reencuentro no elimina la angustia. Estas niñas son evacuadas a Francia durante la guerra y separadas después como consecuencia de un bombardeo. Más tarde, fueron repatriadas a España. El padre había sido fusilado y la madre estaba muerta. Una de ellas fue adoptada por una pareja que le dicen que son sus padres. Durante la infancia y gracias a los típicos enfados con amiguitas, se enteró que posiblemente era adoptada, pero nunca se atreve a preguntar directamente a los padres. La otra hermana entra en un orfanato. Añora su familia francesa. Se hace pis en la cama y las monjas, como castigo, le ponen la sabana en la cabeza y le hacen pasar por el comedor, delante de todos los niños, para que sintiera vergüenza. (Cuando esta mujer está hablando y llega a este punto pide que corten la filmación. Se ahoga. EL llanto no la deja continuar hablando) Hay muchísima gente que se sorprende cuando descubre que aquí, como en Argentina o Uruguay, existieron los robos de niños o las violaciones de mujeres o el hecho de descubrir que fue la República quién les dio el derecho de voto. En efecto, a pesar de que existe mucho material sobre la guerra civil: libros desde hace mucho tiempo, generalmente de tipo histórico, algunas películas, 33
  37. 37. documentales, seminarios y cada vez más, novelas que desvelan un determinado aspecto desconocido, esto aún no ha calado en la sociedad. Hay un velo muy difícil de destapar y en ningún caso se considera el régimen franquista equiparable a otras dictaduras de las que sí se conoce y rechaza su crueldad. Y este velo, también impide la oportunidad de conocer y aprovechar los trabajos que en todas las áreas del conocimiento se realizaron durante la República. ¡Y son tantos y tan creativos! Hay mucha prisa por recopilar los testimonios de las personas que vivieron directamente el momento de la República, porque ya quedan muy pocas con vida, pero es con mucha lentitud que vamos descubriendo aquél fotógrafo, aquél médico, aquél psicólogo, aquél colectivo de arquitectos, aquella comadrona, aquella política o filósofa...realmente parece mentira como en tan poco tiempo se realizó un trabajo tan inmenso. Y también, claro está, por el lado negativo resulta difícil situar quién es quién o mejor quién ha sido y decir las cosas por su nombre: exterminio, terrorismo, sublevación, tortura, racismo, eugenesia... En este contexto, el tema de la Salud y de la Salud Mental en concreto, participa de todas y de cada una de las perspectivas señaladas. Esperamos que este trabajo y otros que sin duda irán saliendo, puedan cumplir su objetivo de reconocimiento y posibilite una intervención tanto en la reparación como en la prevención: que no vuelva a suceder. 10 RESULTADOS - Muchos de los testimonios explican su historia utilizando el plural. Dicen “moríamos”, aunque el testigo aún esté vivo. Este plural denota también su muerte, una parte de ellos que aún está muerta. Les traiciona el lenguaje. - Intentan testimoniar con serenidad, pero siempre hay un detalle que no los deja continuar hablando. Les traicionan las emociones. - Muchas de las personas que no han podido hablar, se dedicaron a escribir sus experiencias, con máquina de escribir, a mano, con dibujos, primorosamente, a menudo sin encontrar a nadie que quisiera escuchar. Otros, al contrario, borraron cualquier indicio de su historia. - Los programas emitidos por televisión o los libros de muchos escritores, significan la primera vez que alguien les pregunta y está dispuesto a escuchar. - El franquismo, al imponer un silencio total, buscaba borrar y aniquilar la memoria de los perdedores y de su propia iniquidad. No tuvo en cuenta que la memoria es un espacio íntimo y subjetivo de cada uno y a veces con tramos que ni tan solo controlamos, por tanto no hay nadie que 34
  38. 38. pueda eliminarla, aunque utilice los métodos más crueles. - El silencio impuesto a los perdedores, tiene sus efectos en los vencedores, sobre todo para los que también han decidido saber o para los que viven sometidos a la dictadura del odio. - El silencio impuesto i/o auto impuesto, ligado al hecho que los otros sociales o familiares no quieren saber, es vivido peor que la propia experiencia traumática. - Una herida no se puede cerrar sin que esté bien curada. Todos saben las consecuencias físicas provocadas. Psíquicamente es lo mismo. 11 CONCLUSIONES “...y cuando entramos en el túnel quedamos parados durante 8-9 horas. Se ve que la aviación inglesa estaba bombardeando. Allí empecé yo a gritar. Desde entonces tengo esta claustrofobia...” “…siento claustrofobia psíquica, es decir, que se encuentra en una situación sin salida…” (El abogado de uno de los fusilados del FRAP en 1975) Estos testimonios y todos los que hemos presentado, ratifican lo que ya nos habían confirmado en otros países en situaciones parecidas. 1. El sufrimiento de estas personas es indiscutible. No pudieron hablar, ni expresar su dolor, ni llorar por sus familiares. Y sufrieron venganzas, humillaciones, vejaciones, hostilidad. 2. Las experiencias traumáticas, continúan en las personas y sus descendientes, con más o menos sufrimiento. 3. la impunidad como característica constante y presente añade un plus importante a su problemática, pues da lugar a la cronificación del sufrimiento y patologías clasificadas dentro del apartado “dolor crónico” 4. La falta de cuadros clínicos no presupone la inexistencia de dificultades y limitaciones de la vida cotidiana y de relación. 5. La persistencia de intensas emociones, nos hace sospechar la existencia de sintomatologías que clínicamente no se relacionan con la experiencia traumática. Hablamos de la culpa del superviviente, pesadillas, pensamientos invasivos, odio permanente, obsesiones. Seguramente ni ellos mismos pueden relacionar muchos de sus trastornos con sus vivencias. O sea, que la relación síntoma - trauma puede no ser diagnosticada y menos ser motivo de consulta. 35
  39. 39. 6. Aunque no tenemos datos concretos, la clínica nos demuestra que la vigencia de la experiencia traumática no únicamente puede producir sintomatología psíquica sino enfermedades orgánicas i/o somáticas. 7. Y la clínica también nos ha mostrado suficientemente que lo reprimido, retorna siempre y cuanto más reprimido con más malignidad. 8. Hablar, como dicen muchos testimonios, ya es en si mismo un alivio importante, aunque sea ante una cámara, porque además de poder hablar incluye dos aspectos importantísimos: que alguien quiere saber y que alguien quiere escuchar. 9. El tiempo de la memoria no tiene nada que ver con el cronológico, por tanto no se puede considerar éste como medida de olvido o curación. 10. Se ha de tener en cuenta, ante un posible tratamiento, en caso de que sea demandado, todos los ámbitos en juego: psicosociales, jurídicos y personales, ya que cualquier medida en uno incidirá en los otros. 11. Es importante que las personas puedan hablar, ser escuchadas en la consulta del analista y también socialmente pero debemos tener cuidado por los riesgos que conlleva el hecho de que se produce una rememoración, un enfrentamiento brutal con el real de la experiencia y no simplemente un recuerdo. El riesgo es un pasaje al acto y el acto puede ser un suicidio. 12. A la hora de crear un dispositivo de atención tendría que asumirse la heterogeneidad y las necesidades específicas de cada cuál, para poder establecer medidas adecuadas y específicas en lo que respecta a las consecuencias psíquicas: tratamientos psicoterapéuticos individualizados i/o en grupos, talleres de reflexión o de intercambio de experiencias, tratamientos médicos... 13. No hay posibilidad de cambio sin rectificación subjetiva previa. 14. En lo que respecta al campo de la Salud Mental, no existe un estatuto de víctima, por lo tanto no se trata de añadirlo como rasgo de la personalidad, sino tratarlo como un proceso que debería tener un final no identificatorio. 15. En el abordaje del impacto que la guerra civil y el régimen franquista ocasionaron a las mujeres, deben tenerse en cuenta sus derechos y libertades fundamentales, poniendo los medios para que las mujeres objeto de graves abusos, incluidos aquellos basados en su condición de mujer, accedan a reparación en condiciones de igualdad. 16. La impunidad constituye un factor que reactualiza la experiencia trumatizante y cronifica. 36
  40. 40. 17. Cuando se habla de reparación simbólica, es habitual que se equipare a reparación moral o se le de una significación puramente teórica. No es así en el marco de la Salud Mental, dado que el ser humano tiene existencia como tal en un universo simbólico, representado por el lenguaje. 12 PROPUESTAS En base a los resultados obtenidos, a la espera de poder aportar datos clínicos más concretos y teniendo en cuenta los ámbitos diversos que inciden en el aspecto de las consecuencias psíquicas que estamos investigando, pensamos formular las siguientes propuestas. A. Creación de un dispositivo específico enmarcado en los Programas de Salud Mental para dar atención psicoterapéutica a todas las personas que lo puedan pedir. B. Promover programas de investigación clínica y teórica, en colaboración con otras instituciones nacionales e internacionales. C. Ver, si podría ser adecuado establecer una nosografía específica de la tortura y cualquier otra violación de los derechos humanos. D. Impulsar estudios de investigación teóricos y prácticos que hagan un abordaje interdisciplinario para ofrecer programas de actuación en la reparación de daños psíquicos a los represaliados y facilitar los recursos necesarios para hacerlo. E. Revisar y en su caso adecuar los textos de educación sobre memoria histórica durante la guerra civil y el régimen franquista. F. Estudiar la propuesta realizada por entidades de prestigio como Amnistía Internacional para crear una Fiscalía Especializada en derechos humanos, que investigue los hechos de la guerra civil y la dictadura franquista y cualquier otra circunstancia que afecte a los derechos humanos. El texto inicial de este trabajo está escrito en catalán. La traducción al castellano y por tanto los fallos que pudiera haber, son responsabilidad de la responsable del proyecto. 37
  41. 41. 13 RELACIÓN DE MATERIAL TRABAJADO 13.1 Material audiviovisual - LA NOSTRA MEMÒRIA (TV3) - PECATS CAPITALS (TV3) - DIES DE TRANSICIÓ (TV3) - EXPLICAN´S LA TEVA VIDA(TV3) - VIDES PRIVADES(TV3) - LA GUERRA CIVIL A CATALUNYA- ZONA ROJA (TV3) - DOCUMENTOS TV. LAS FOSAS DEL SILENCIO (TV2) - SEMINARIO “MEMÒRIA HISTÒRICA”. Attac. Presencial y material audiovisual. Centre Cívic La Sedeta. Barcelona. Febrero-marzo 2005 13.2 Otros formatos DONES DEL 36. Exposición del colectivo. Del 8 al 29 de marzo de 2006. Centre Cultural La Farinera del Clot. Barcelona FUNDACIÓ CONGRÈS CATALÀ DE SALUT MENTAL (Noviembre 06): Jornada “Memòria, silenci i Salut Mental”. Colegio Oficial de Médicos de Barcelona. HERNANDEZ HOLGADO, F., RAFOLS YUSTE, E. (Colectivo “fem història”): Las prisiones de las mujeres en la dictadura.” (22/3/06): conferencia Attac, barrio de Gràcia (Barcelona). LA PRIMAVERA REPUBLICANA, Barcelona, 1931-1939 (2006). Exposición al Museo d´història de la ciutat de Barcelona. NAVARRO, V., BORJA, J., PERONA, M, DÍEZ X. (3/4/06):.La transición democrática, mesa redonda. Ateneu Barcelonès RUBIO, T. (2006). Los campos de trabajo durante el franquismo. Conferencia organizada por la Asociación Attac en el Centre Cultural La Farinera del Clot. Barcelona 38
  42. 42. 13.3 Material escrito ARTÍS–GENER, A. (1969). 556 Brigada Mixta. Barcelona: Editorial Pòrtic CARPINTERO, E. Y VAINER, A. (2004). Las huellas de la memoria: Psicoanálisis y Salud Mental en la Argentina de los 60 y 70.Tomo I (1957-1969) Buenos Aires: Editorial Topía. CASANOVA. J. (cord.), ESPINOSA, F., MIR, F., MORENO GÓMEZ, F. (2002). Morir, matar, sobrevivir, la violencia en la dictadura de Franco. Barcelona: Editorial Crítica, S.L. CERCAS, J. (2001). Soldados de Salamina. Barcelona: Tusquets Editores, S.A. COMÍN COLOMER, E. (1957). La República en el exilio. Barcelona: Editorial AHR CONSTANTE, M. (1974). Españoles en los campos nazis. Barcelona: Ediciones Martínez Roca ELORDI, C. (2002). Los años difíciles, el testimonio de los protagonistas anónimos de la guerra civil y la posguerra. Madrid: Santillana Ediciones Generales, S.L. FREUD, S. (1914) Recordar, repetir y reelaborar. Obras completas VOL. XII. Buenos Aires: Amorrortu FREUD, S. (1915). La represión. Obras completas VOL XIX. Buenos Aires: Amorrortu FREUD, S. (1915). Lo inconsciente. Obras completas VOL XIX. Buenos Aires: Amorrortu JULIÁ, S. (coord.) CASANOVA, J., SOLÉ I SABARÍS, J.M., VILLAROYA, J., MORENO, F. (1999). Víctimas de la guerra civil. Madrid: Ediciones Temas de Hoy, S.A. KAËS, R. (1995). La impunidad, amenaza contra lo simbólico. En: Kordon et al. La impunidad. Una perspectiva psicosocial y clínica. Buenos Aires: Sudamericana. KAËS, R. ET AL. (1996). Transmisión de la vida psíquica entre generaciones. Buenos Aires: Amorrortu. LACAN, J (1973) Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis Seminario XI. Buenos Aires: Paidós LACAN, J: La angustia Seminario XX. Buenos Aires: Paidós 39
  43. 43. LEVI, GIOVANNI: Los historiadores, el psicoanálisis y la verdad. Pasajes: Revista de pensamiento contemporáneo, 10, pp. 57-68 LEVI, P. (1987). Si esto es un hombre. Barcelona: Muchnik Editores S.A. MOREL, G. Témoigne et réel (I-II). Llista de correu “dire”. (http://www.egroups.com/group/dire). OLESTI, I. (2005). Nou dones i una guerra. Les dones del 36. Barcelona: Edicions 62 PÀMIES, T. (1974).Quan érem capitans, memòries d’aquella guerra. Barcelona: Dopesa PÀMIES, T. (1975). Quen érem refugiats. Barcelona: Dopesa PRADO, B. (2006). Mala gente que camina .Madrid: Santillana Ediciones PUGET, J.; KAËS R. (1991). Violencia de Estado y psicoanálisis. Buenos Aires: Centro Editor de América Latina. REGÀS, R. (2004).Luna lunera.Barcelona: Random House Mondadori, S.A. RICHMOND, K. (2003). Las mujeres en el fascismo español, la sección femenina de la falange, 1934-1959. Madrid. Alianza Editorial, S.A. ROIG, M. (1982).Mi viaje al Bloqueo. Editorial Progreso: Moscú ROMEU ALFARO, F. (2002). “el silencio roto” mujeres contra el franquismo. Barcelona: Ed. el viejo topo RUIZ-VARGAS J. M.Trauma y memoria de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. Hispania nova, revista de historia contemporánea Separata Número 6 (2006) http://hispanianova.rediris.es. SANCHEZ DRAGÓ, F. (2005). Kokoro, a vida o muerte .Madrid. La esfera de los libros, S. L. SEMPRÚN, J. (1977). Autobiografía de Federico Sánchez. Barcelona: Editorial Planeta, S.A. SERSOC. AUTORES VARIOS (1995). Represión y olvido. Efectos psicológicos y sociales de la violencia política dos décadas después. Montevideo: Editorial Roca Viva. VEYRAT, M. (2004). Paulino y la joven muerte. Salamanca: Ediciones Témpora 40

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