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Construyendo una definición de competencias

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PENSA.
Diplomado Internacional en Diseño Curricular por Competencias.
Construyendo una definición de Competencia.

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Construyendo una definición de competencias

  1. 1. Diplomado Internacional en Diseño Curricular por Competencias Grupo 4, formado por: Emma Guadalupe Oyuela Rivera, Omayra Pérez y Bernardo Fernández.
  2. 2. Un concepto que cambia la formación de ciudadanos de las sociedades actuales y venideras: COMPETENCIA
  3. 3. CONTENIDO DE LA PRESENTACION 1. ORIGENES DEL CONCEPTO COMPETENCIA EN EL AMBITO EDUCATIVO 2. ALGUNAS DEFINICIONES DEL CONCEPTO COMPETENCIA EN EL AMBITO ACADEMICO 3. ANALIZANDO DEFINICIONES DE COMPETENCIA HACIA LA CONSTRUCCION DE NUESTRA PROPIA DEFINICION 4. CONCLUSION 5. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
  4. 4. ORIGENES DEL CONCEPTO COMPETENCIA EN EL AMBITO EDUCATIVO
  5. 5. La introducción de un enfoque por competencias en la educación formal, en el ámbito mundial, a todos los niveles, es una consecuencia directa de las demandas del mundo moderno, las sociedades actuales, producto del fenómeno de la globalización.
  6. 6. Para comprender un poco todo lo anterior, pensamos que es necesario conocer un poco del por qué de la incursión del concepto competencia en el contexto educativo mundial. Y para ello debemos remontarnos a los orígenes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), fundada en 1960.
  7. 7. La OCDE está compuesta, actualmente, por 34 estados que proporcionaban al mundo el 70 % del mercado mundial y representaban el 80 % del Producto Nacional Bruto mundial, en 2007. El objetivo primordial de la OCDE es el de coordinar las políticas económicas y sociales de los países que la conforman, para maximizar su crecimiento económico y colaborar con su desarrollo (Wikipedia).
  8. 8. La OCDE se plantea en la necesidad de identificar las competencias claves, pues, buscaba disponer de un marco conceptual firme y claro que sirviera como información adecuada para el conjunto de países que conforman esta organización y como fundamento de las evaluaciones internacionales dirigidas a jóvenes que estaban a punto de finalizar su educación obligatoria e, igualmente adulta (Zabala y Arnau, 2007). Los Ministerios de Educación de los países que conforman la OCDE hacen una declaración:
  9. 9. “EL desarrollo sostenible y la cohesión social dependen críticamente de las competencias de toda nuestra población, con competencias que se entienden cubren el conocimiento, las destrezas, las actitudes y los valores”.
  10. 10. ¿Cuáles son esas competencias? La OCDE se plantea un cuestionamiento más elaborado a esta pregunta: ¿Es posible identificar un conjunto de competencias que sean consideradas clave en varios países que se diferencian en cultura y en perspectivas o incluso en un mismo país con diversas culturas?
  11. 11. ¿Quién define estas competencias? ¿Quién trabaja este producto? La OCDE organiza, en 1997, el proyecto para la Definición y Selección de Competencias Claves (DeSeCo). Este proyecto tenía como objetivo primordial la función de identificar, a nivel internacional, las competencias claves que garantizan el éxito de los individuos (empleo, con ingresos aceptables, salud personal, calidad de vida, seguridad, participación en la política y en las redes sociales, etc.), y el éxito de la sociedad (productividad económica, procesos democráticos, cohesión social, equidad y derechos humanos y sostenibilidad económica), lo que exige el logro de competencias individuales, competencias institucionales y la aplicación de las competencias individuales al servicio de la colectividad de individuos (Casanova, 2012).
  12. 12. MARCO CONCEPTUAL DE LA DeSeCo (según el Resumen Ejecutivo de la OCDE, 2005) Destacamos cuatro elementos fundamentales: 1. Las habilidades que requieren los Seres Humanos, en función de las demandas del mundo moderno. 2. El marco conceptual en el que se sustenta la Selección de las Competencias Claves. 3. La clasificación de las competencias claves, en categorías. 4. Las necesidades formativa para dar respuestas a la vida (competencias básicas). Se desarrollan cada uno de estos puntos a continuación.
  13. 13. 1. Las habilidades que requieren los Seres Humanos, en función de las demandas del mundo moderno.
  14. 14. 2. La identificación, dentro del contexto de la DeSeCo, de las exigencias/demandas de las sociedades actuales a sus ciudadanos, sienta el marco conceptual en el que se sustenta la Selección de las Competencias Claves (mapa conceptual a continuación).
  15. 15. 3. La DeSeCo establece, que las competencia claves en su marco de conceptualización deberán (Casanova, 2012): a) Contribuir a resultados valiosos para sociedades e individuos; b) Ayudar a los individuos a enfrentar importantes demandas en una amplia variedad de contextos; c) Y ser relevantes tanto para los especialistas como para los individuos.
  16. 16. En el resumen ejecutivo de la OCDE (2005), se presenta la clasificación de las competencias claves en tres categorías: 1. Categoría 1: Usar herramientas de manera interactiva. 2. Categoría 2: Interactuar con grupos heterogéneos. 3. Categoría 3: Actuar de manera autónoma.
  17. 17. Hay mucha información de importancia en el resumen ejecutivo de la OCDE (2005), pero, aquí rescatamos la referente al papel clave que tienen las competencias básicas para que un Ser Humano, pueda tener un trabajo digno y una vida gratificante.
  18. 18. ALGUNAS DEFINICIONES DEL CONCEPTO COMPETENCIA EN EL AMBITO ACADEMICO
  19. 19. 1. Perrenoud, P. (2008). Construir Competencias desde la Escuela. Versión en castellano. Título original de la obra: Construire des compétences dès l'école. pp 7 y 8. Comunicaciones y Ediciones Noreste Ltda. “La noción de competencia tiene muchos significados. Personalmente, definiré una competencia como una capacidad de actuar de manera eficaz en un tipo definido de situación, capacidad que se apoya en conocimientos, pero no se reduce a ellos. Para enfrentar una situación de la mejor manera posible, generalmente debemos hacer uso y asociar varios recursos cognitivos complementarios, entre los cuales se encuentran los conocimientos. Estos últimos, en el sentido común de la palabra, son representaciones de la realidad, que hemos construido y recopilado de acuerdo a nuestra experiencia y a nuestra formación. Casi toda acción pone en movimiento ciertos conocimientos, a veces elementales y diseminados, a veces complejos y organizados en redes… Las competencias que ponen de manifiesto estas acciones no son conocimientos en sí; éstas utilizan, integran, movilizan conocimientos… ... los conocimientos declarativos, que describen la realidad en forma de hechos, leyes constantes o regularidades - los conocimientos por procedimiento, que describen el procedimiento por seguir para obtener un resultado; los conocimientos metodológicos son una subespecie de éstos; - los conocimientos condicionales, que determinan las condiciones de validez de los conocimientos por procedimiento...”
  20. 20. 2. Zabala, A., y Arnau, L. (2007). 11 ideas claves. Cómo aprender y enseñar competencias. pp. 45. Editorial Grao. “La competencia ha de identificar aquello que necesita cualquier persona para dar respuesta a los problemas a los que se enfrentará a lo largo de su vida. Por tanto, competencia consistirá en la intervención eficaz en los diferentes ámbitos de la vida mediante acciones en las que se moviliza, al mismo tiempo y de manera interrelacionada, componentes actitudinales, procedimentales y conceptuales”.
  21. 21. 3. Braslavsky, C. y Acosta, F. (2004). La formación en competencias para la gestión de la política educativa: un desafío para la educación superior en América Latina. En: Gestão em Ação, 7(2), pp. 123-141. Encontrado en: http://www.rinace.net/arts/vol4num2e/art2.htm “Actuar con competencia es, por lo tanto, el resultado de un conocimiento combinatorio del sujeto, es decir, es el resultado de la selección, movilización y combinación de recursos que realiza un sujeto frente a una situación determinada. Se trata de un proceso de actuación que se apoya en esquemas operativos transferibles a familias de situaciones comunes. La competencia reside en el encadenamiento. Es una disposición antes que una operación. Considerar a las competencias como “recursos para saber actuar” enriquece el concepto y lo aleja de visiones instrumentales de la enseñanza y el aprendizaje. Como se ha dicho, los recursos van desde los conocimientos hasta las habilidades personales e interpersonales y son definidos por el contexto de acción. Por otro lado, como las competencias son un tejido interconectado de manera muy sólida toda distinción entre unas y otras es, en cierta medida, arbitraria, así como también toda estrategia para la formación en “una” de ellas implica incidir inevitablemente en la formación de las otras”.
  22. 22. 4. Barriga, A. (2006). El enfoque por competencias en la educación. ¿Una alternativa o un disfraz de cambio? Vol. XXVIII, núm. 111, pp.7-36. “Aunque no es fácil aceptar una conceptuación del término competencias podríamos reconocer que supone la combinación de tres elementos: a) una información, b) el desarrollo de una habilidad y, c) puestos en acción en una situación inédita. La mejor manera de observar una competencia es en la combinación de estos tres aspectos, lo que significa que toda competencia requiere del dominio de una información específica, al mismo tiempo que reclama el desarrollo de una habilidad o mejor dicho una serie de habilidades derivadas de los procesos de información, pero es en una situación problema, esto es, en una situación real inédita, donde la competencia se puede generar. Eso mismo dificulta su situación escolar, ya que en la escuela se pueden promover ejercicios, y a veces estos ejercicios son bastante rutinarios, lo que aleja de la formación de una habilidad propiamente dicha. También en la escuela se pueden “simular” situaciones de la vida cotidiana o de la vida profesional, pero si bien tales simulaciones guardan un valor importante en el proceso de formación —constituyen lo que Bruner (Bruner y Olson, 1973) llegó a denominar una experiencia indirecta en la educación—, no necesariamente son los problemas que constituyen la vida real aunque son una buena aproximación a esos problemas.”
  23. 23. 5. Monereo, C. (2005). Internet un espacio idóneo para desarrollar las competencias básicas. En Monereo et al., Internet y competencias básicas. Aprender a colaborar, a comunicarse, a participar, a aprender (pp. 5-25). México: Graó. “El término competencia, como tantos otros que se refieren a entidades psicológicas que inferimos sin ver (inteligencia, habilidad, talento, etc.), define un concepto borroso que, difícilmente, pese a su rápido auge y propagación, llegará nunca a consensuarse. En estos casos, nos parece que lo más honesto es tratar de explicar al lector cual es el concepto de competencia que vamos a tratar de manejar en esta obra, sin ninguna pretensión de zanjar el tema o sentar cátedra. Yendo a las fuentes etimológicas de la mano de Corominas (1998), competencia derivaría de la palabra latina competere, que a su vez es la raíz de dos verbos en castellano: «competer» y «competir». La primera significa «ir una cosa al encuentro de otra, encontrarse, coincidir, pertenecer», y por consiguiente se aleja de nuestros intereses. La segunda, en cambio, se asimila a «ser adecuado o apto» para una determinada actividad; dicho de otro modo, ser competitivo en una tarea, pudiendo resolverla de manera eficaz. Pero ¿qué significa resolver eficazmente una tarea? Desde nuestro punto de vista, esa eficacia se podría medir a través de tres requisitos: 1. La distancia entre el resultado buscado o deseado y el realmente logrado. Es más competente quien reduce a máximo esa distancia. 2. La calidad el proceso de resolución seguido. Será más competente quien haya cometido menos errores, haya empleado adecuadamente materiales e instrumentos para la resolución, haya ejecutado operaciones más limpias y precisas en dada fase del proceso, etc. 3. El control y regulación consciente sobre el proceso y el resultado obtenido. Finalmente, será más competente quien sepa explicar (se) y justificar (se) en cada momento las decisiones que va tomando y al final pueda valorar el grado de finura o adecuación de su respuesta al problema o demanda en cuestión.”
  24. 24. 6. Casanova, M. A. (2012). La evaluación de competencias básicas. Colección Aula Abierta. Editorial La Muralla. Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. España. ¿Qué es la competencia? Básicamente, la idoneidad para desarrollar una acción en forma óptima, a ser posible. Con el diccionario en la mano, sería definida como “pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado”, de acuerdo con la segunda acepción que aparece en el Diccionario de la Real Academia Española. No se distingue, desde esta definición, aptitud de competencia, si bien pedagógicamente se está diferenciando la capacidad o aptitud de la competencia en sentido estricto, al considerar esta última como la capacidad ya desarrollada, con posibilidad de aplicar a las situaciones precisas cuando estas se presenten. Semánticamente, sí quedan identificadas aptitud y capacidad, pues la capacidad se define como “aptitud, talento, cualidad que dispone a alguien para el buen ejercicio de algo”, y aptitud como “capacidad para operar competentemente en una determinada actividad” o como “capacidad y disposición para el buen desempeño o ejercicios de un negocio, de una industria, de un arte.”. Es fácil afirmar que se utilizan, prácticamente, como sinónimos. Sin embargo, y especialmente a partir de su incorporación al currículum básico de la educación, la distinción o los matices entre capacidad y competencia se hacen con mayor precisión, pues se entiende que la capacidad viene dada al sujeto genéticamente, mientras que la competencia se construye desarrollando lo anterior. Son matices, al fin, pero que educativamente tienen importancia, sin duda alguna…. …. Siguiendo en esta línea de razonamiento, hay que dar por supuesto que una persona competente es capaz de desempeñar, real y efectivamente, las acciones referidas al saber, saber hacer y saber ser, o sea, a las facetas armónicas de comprensión y expresión que el individuo necesita para ser persona con los demás. Desempeña una función con eficacia y satisfacción, gracias a que posee competencias para ello. Y, en consecuencia, la competencia no debe correlacionarse directa y exclusivamente con una materia escolar, en nuestro caso, sino que debe ser integradora y compiladora de todas las necesarias para que la persona responda adecuadamente a los retos y desafíos que le plantee la sociedad de la información y, en definitiva, la vida en su propio contexto o, en estos momentos, en contextos universalizados. Involucran, así, saberes de todo tipo, que derivan en actuaciones globales y con sentido, como son – o debieran ser – las de todas las personas educadas. La sociedad actual presenta situaciones nuevas (ante realidades de pluralismo cultural, democracia, movilidad en el trabajo y en los lugares de residencia, etc.) que hay que resolver con respuesta concretas, pero procedentes de muy diversos campos del saber, tal y como se encuentra desagregado el sistema de enseñanza.
  25. 25. 7. Cañas, A., Martínez-Díaz, M. J., Nieda, J. (2007). Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. La competencia científica. Alianza editorial. “En resumen, la competencia significa saber utilizar en el lugar y el momento adecuados el saber, el saber hacer, el saber ser y el saber estar, que la persona competente debe poseer. Su procedencia desde el mundo laboral parece ser superada en el ámbito educativo por la inclusión de capacidades relacionadas con el desarrollo personal y social de los alumnos. No es un elemento novedoso en los currículos españoles, aunque es la primera vez que se incluye como parte de los mismos de un modo diferenciado. El siguiente paso será tratar de definir qué se entiende por competencia científica”. 8. Marchesi, A. (2005): «La lectura como estrategia para el cambio educativo», Revista de educación, Número extraordinario, 15-35. “Sin embargo, existen algunas propuestas que delimitan su significado y permiten avanzar en su comprensión. La línea más común establece que la competencia se refiere a la organización de los conocimientos de los alumnos en una red funcional, que se aplica a una familia de situaciones, que está orientada por una finalidad, que está formada por recursos cognitivos, afectivos, sociales y «metacognitivos», y que se orienta a la acción y a la resolución de tareas. Una competencia es saber, saber hacer, saber hacer con otros, y saber cuándo y por qué hay que utilizarla. Comprender un texto literario o con- versar con un compañero sobre su significado o sobre su relación con los acontecimientos diarios son competencias habituales incluidas al menos en el área de la lengua”.
  26. 26. 9. Molina, V. (2006). Currículo, competencias y noción de enseñanza-aprendizaje. Necesidad de una reformulación de nuestras concepciones sobre educación. En Revista Prelac. Educación de Calidad para Todos. Tema: El currículo a debate. Pp. 50 – 63. En este sentido, la introducción de la problemática de las competencias en el debate sobre currículo tiene la virtud de relativizar la concepción reduccionista de la relación enseñanza- aprendizaje y abrir así la discusión hacia una de las ideas clave de la ciencia contemporánea: la relación entre aprendizaje y desarrollo. Esto porque las competencias tienen rasgos muy especiales, entre otros los siguientes: a) Las competencias implican la movilización articulada, siempre específica, de los recursos personales (conocimientos, actitudes, etc.), en el logro de un desempeño de excelencia en la realización de una tarea. Las competencias representan por esto una capacidad de articular y de movilizar los recursos propios con vistas a un desempeño de excelencia. b) Las competencias emergen en el individuo a partir de la relación entre los procesos de aprendizaje y de desarrollo. Un individuo desarrolla competencias a partir de su capacidad de aprender de su experiencia. No emergen directamente de la relación entre enseñanza y aprendizaje. c) El desarrollo de las competencias involucra un cambio personal integral. Más que una adquisición de competencias, lo que sucede es que el individuo se hace más competente. En este sentido, las competencias no son “cosas” sino capacidades procesuales de un individuo. d) El desarrollo de las competencias depende fundamentalmente de la capacidad del individuo de autogestionar su desarrollo personal o profesional. En este sentido, apelan al individuo en su desarrollo como sujeto y en el ámbito del ejercicio de su libertad.
  27. 27. 10. Murray M., D., Cuberiro, J. C., Fernández, G. (1996). Las Competencias, clave para una gestión integrada de los recursos humanos. Haygroup. Ediciones DEUSTO S.A. “Motivos, rasgos de carácter, conceptos de uno mismo, actitudes o valores, contenido de conocimientos, o capacidades cognoscitivas o de conducta: cualquier característica individual que se pueda medir de un modo fiable, y que se pueda demostrar que diferencia de una manera significativa entre los trabajadores que mantienen un desempeño excelente de los adecuados o entre los trabajadores eficaces e ineficaces”.
  28. 28. ANALIZANDO DEFINICIONES DE COMPETENCIA HACIA LA CONSTRUCCION DE NUESTRA PROPIA DEFINICION
  29. 29. Se usa como criterio de diferenciación entre los elementos de una competencia (saber conocer, saber hacer, saber ser y saber convivir). Pero, esto nos lleva a construir un cuadro que desde nuestra perspectiva no refleja la complejidad del término (ver tabla a continuación).
  30. 30. *Desarrollar la capacidad de reflexión crítica. Es la Adquisición de conocimientos. Comprender los conceptos y asuntos relativos a la sostenibilidad. Como dotarse de instrumentos necesarios y transferibles para la sociedad en que se desenvuelve Comprender el mundo.
  31. 31. CONCLUSION
  32. 32. Conclusión Somos, por razones históricas partidarios de una definición de competencia del tipo complejo tal como lo hace Tobón, pues la historia demuestra que se tiende a olvidar las limitaciones o alcance que tienen un enfoque dado. Sin embargo, por razones pragmáticas tenemos que trabajar con definiciones reduccionistas (sin perder de vista el bosque) para orientarnos en el trabajo. Adoptamos la definición del proyecto Tunning (para América Latina) porque creemos en la institucionalidad y la necesidad de la normativa para poder avanzar. Esta definición permite derivar en acciones prácticas y para ello se clasifican las competencias en básicas, genéricas y específicas. Usamos las básicas del proyecto. Las genéricas a su vez se sub-clasifican en tres grupos que permitan orientar la redacción de competencias específicas que orienten la evaluación diagnóstica, la formativa y la sumativa, y así conformar el perfil del egresado.
  33. 33. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
  34. 34. Referencias bibliográficas 1. http://es.wikipedia.org/wiki/Organizaci%C3%B3n_para_la_Cooperaci%C3%B3n_y_el_ Desarrollo_Econ%C3%B3micos2. Perrenoud, P. (2008). Construir Competencias desde la Escuela. Versión en castellano. Título original de la obra: Construire des compétences dès l'école. pp 7 y 8. Comunicaciones y Ediciones Noreste Ltda. 3. Zabala, A., y Arnau, L. (2007). 11 ideas claves. Cómo aprender y enseñar competencias. pp. 45. Editorial Grao. 4. Braslavsky, C. y Acosta, F. (2004). La formación en competencias para la gestión de la política educativa: un desafío para la educación superior en América Latina. En: Gestão em Ação, 7(2), pp. 123-141. Encontrado en: http://www.rinace.net/arts/vol4num2e/art2.h 5. Barriga, A. (2006). El enfoque por competencias en la educación. ¿Una alternativa o un disfraz de cambio? Vol. XXVIII, núm. 111, pp.7-36. 6. Monereo, C. (2005). Internet un espacio idóneo para desarrollar las competencias básicas. En Monereo et al., Internet y competencias básicas. Aprender a colaborar, a comunicarse, a participar, a aprender (pp. 5-25). México: Graó.
  35. 35. 7. Casanova, M. A. (2012). La evaluación de competencias básicas. Colección Aula Abierta. Editorial La Muralla. Ministerio de Educación, Cultura y Deportes. España. 8. Cañas, A., Martínez-Díaz, M. J., Nieda, J. (2007). Competencia en el conocimiento y la interacción con el mundo físico. La competencia científica. Alianza editorial. 9. Marchesi, A. (2005): «La lectura como estrategia para el cambio educativo», Revista de educación, Número extraordinario, 15-35. 10. Molina, V. (2006). Currículo, competencias y noción de enseñanza-aprendizaje. Necesidad de una reformulación de nuestras concepciones sobre educación. En Revista Prelac. Educación de Calidad para Todos. Tema: El currículo a debate. Pp. 50 – 63. 11. Murray M., D., Cuberiro, J. C., Fernández, G. (1996). Las Competencias, clave para una gestión integrada de los recursos humanos. Haygroup. Ediciones DEUSTO S.A. 12. Definición y Selección de Competencias Clave. Resumen Ejecutivo. En http://www.deseco.admin.ch/bfs/deseco/en/index/03/02.parsys.78532.downloadLis t.94248.DownloadFile.tmp/2005.dscexecutivesummary.sp.pdfexcelente de los adecuados o entre los trabajadores eficaces e ineficaces. 13. Gallego B, Rómulo (1999). Competencias Cognitivas. Un enfoque epistemológico, pedagógico y didáctico. Editorial: Magisterio, Santa Fé de Bogotá, Colombia.

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