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• Seguros, garantías y mecanismos de cobertura en el mercado de crédito rural

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05 mata

  1. 1. Participación de la FAO como panelista en el taller “Fortalecimiento de lossistemas financieros rurales frente a los actuales desafíos del desarrollo agrícolaLatinoamericano”(Héctor Mata)Muy buenos días señoras y señores,Aprovecho la ocasión para saludar de manera especial a los invitados internacionalesque nos acompañan en este importante evento sobre el fortalecimiento de los sistemasfinancieros frente a los desafíos del desarrollo agrícola Latinoamericano.En nombre la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y laAgricultura (FAO), expresamos nuestro agradecimiento a los organizadores de esteevento por la invitación que nos han hecho para que complementemos en algunosaspectos la excelente ponencia que ha realizado la Sra María José Pro González, Jefadel Área de Cooperación y Asesoramiento Internacional de la Entidad Estatal deSeguros Agrarios (ENESA) de España.Como todos conocen, la FAO es un organismo del Sistema de las Naciones Unidasque tiene como mandato alcanzar la seguridad alimentaria para todas las personas, yasegurar que tengan acceso regular a alimentos de buena calidad que les permitanllevar una vida activa y saludable, y de manera más específica, mejorar la nutrición,aumentar la productividad agrícola, elevar el nivel de vida de la población rural deforma sostenible, desde el punto de vista económico, social y ambiental, y contribuir alcrecimiento de la economía mundial.¿Pero cuál es la situación de la seguridad alimentaria? ¿Está el mundo a punto dealcanzarla?Lograr la seguridad alimentaria mundial continúa siendo un desafío de gran magnitudpara la mayoría de los países del mundo y es que, al día de hoy, cerca de mil millonesde personas no logran ingerir el volumen de alimentos ni la cantidad de nutrientes quedemandan sus organismos para mantener un funcionamiento adecuado, reducir losefectos nocivos de las enfermedades y desarrollar las potencialidades que faciliten susalida de la pobreza.En la práctica, los informes de seguimiento sobre el nivel de cumplimiento de losObjetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), de un gran número de países, incluyendo amuchos de la región América Latina y Caribe, e incluso a la República Dominicana,ponen en duda la posibilidad de que puedan alcanzar el objetivo No 1 de los ODM , quees “Reducir en un 50% la pobreza extrema y el hambre”, y en especial, su meta C, queplantea Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, la proporción de personas quepadecen hambre en el mundo. 1
  2. 2. El 70% de la población pobre y hambrienta vive en la zona rural de los países endesarrollo y por tanto sus condiciones de vida tienen una estrecha relación ydependencia del desarrollo agrícola que en ella se alcance, y este a su vez estáestrechamente asociado al acceso a un crédito suficiente y desembolsado en el tiempojusto en que lo demandan los ciclos biológicos de las plantaciones. Sin acceso acréditos sufcientes para que sea factible la aplicación de adecuadas tecnologíasproductivas, el logro del ODM 1 es muy difícil de alcanzar.Un gran número de publicaciones, incluyendo el informe de la FAO sobre el Estado dela Inseguridad Alimentaria en el Mundo, correspondiente al año 2011, destacan comocausas de gran incidencia en la permanencia del flagelo del hambre en el planeta, elaumento de los vínculos entre los mercados energéticos y agrícolas debido a lacreciente demanda de biocombustibles, el aumento de la “financiación” de losproductos alimenticios y agrícolas básicos, los subsidios agrícolas, la crecientedemanda de granos por parte de China e India, el crecimiento poblacional, yespecialmente los efectos negativos del clima en la producción y productividad debienes de origen agropecuario manifestados en una mayor frecuencia deperturbaciones meteorológicas como sequía, inundaciones, tormentas, huracanes,tornados, granizadas, entre otras.Es precisamente en este último factor de riesgo donde más se centran las pérdidas demedios de subsistencia de los pequeños y medianos productores agropecuarios, puesson quienes más quedan expuestos a la incidencia de los desastres naturales, conconsecuencias en la pérdida de sus ingresos, tal como lo ha destacado la Sra. ProGonzález. Por esa razón, profundizaremos un poco más sobre el impacto de lasadversidades climáticas en la seguridad alimentaria.El mundo ha sido testigo de un alarmante aumento en la frecuencia y severidad de losdesastres: 240 millones de personas, en promedio, se han visto afectadas pordesastres naturales alrededor del mundo cada año entre el 2000 y 2005. Durante cadauno de estos seis años, los desastres cobraron alrededor de 80.000 vidas y provocarondaños estimados en 80 mil millones de dólares EE.UU.En 2006 más de 200 millones de personas necesitaron ayuda humanitaria debido adiversas catástrofes naturales y conflictos. En el 2010 solamente en la Región deAmérica Latina y el Caribe se registraron 98 desastres de envergadura que afectaron acasi 14 millones de personas.Durante los últimos años, el número y la magnitud de los desastres se ha incrementadoafectando de manera sustancial a los grupos más vulnerables de los países endesarrollo, en especial a aquellas naciones con economías caracterizadas por bajosingresos y dependencia de alimentos importados para abastecer la demanda interna,países que por lo general tienen los mayores índices de pobreza y hambre. 2
  3. 3. El reto consiste en reducir la vulnerabilidad de los países a las crisis, amenazas ysituaciones de emergencia, mediante una mejor preparación e integración de laprevención y mitigación de riesgos en las políticas, programas e intervenciones. Asícomo el sentar las bases para mejorar la transición y los vínculos entre emergencia,rehabilitación y desarrollo.Cabe resaltar que el cambio climático añade un desafio adicional que nos obliga amejorar drástica y urgentemente, la forma en la que se producen los alimentos y seutilizan los recursos naturales, a fin de garantizar la seguridad alimentaria para todaslas personas del planeta y preservar los recursos naturales para las generacionesvenideras.La FAO contribuye a fortalecer la capacidad de preparación para afrontar lascatástrofes y la habilidad de mitigar las repercusiones de las emergencias que afectana la seguridad alimentaria y la productividad de la población rural, a prever y dar laalerta temprana sobre condiciones negativas en los sectores de los alimentos y laagricultura, y de inminentes emergencias en materia de seguridad alimentaria, aevaluar las necesidades y formular programas que contribuyan a la transición de lareconstrucción al desarrollo, a mejorar el análisis de las causas de fondo de las crisis,haciendo énfasis en la recopilación y uso de información para formular políticasalimentarias documentadas, y a fortalecer las capacidades locales para afrontar losriesgos a través de prácticas agrícolas, tecnologías y servicios de apoyo, a fin dereducir la vulnerabilidad e incrementar la capacidad de recuperaciónLa Organización interviene en situaciones de desastre repentino o de lenta evolución,así como en crisis prolongadas, tales como: peligros relacionados con el clima ygeológicos, plagas y enfermedades transfronterizas de los animales, y peligros deorigen químico y emisiones radiológicas. Sin embargo, el papel de la Organización eslimitado y es al Estado al que le corresponde llevar a cabo los cambios políticos queconduzcan al establecimiento de una mayor protección para los pequeños productoresagropecuarios y para la seguridad alimentaria de la población.En ese escenario los seguros agropecuarios tienen un rol importante que desempeñaren la reducción de la vulnerabilidad a la que está expuesta la agropecuaria en cualquierrincón del mundo, pero en especial en los países de relativo bajo desarrollo, en los quecomo expresó la Sra. Pro González, existe una limitada capacidad para afrontar losriesgos.La FAO indica que si se quiere abordar la causa directa del cambio climático, mantenerel aumento medio de las temperaturas en menos de dos grados, evitar posiblescatástrofes y contener los costos crecientes de la adaptación, serán necesarias lasaportaciones de todos los sectores relevantes, incluido el de la agricultura, para reduciry eliminar gases globales de efecto invernadero emitidos a la atmósfera. 3
  4. 4. Sin embargo, la agricultura tendrá al mismo tiempo el reto de garantizar la seguridadalimentaria de una población en crecimiento durante este siglo (tres mil millones depersonas más para 2050) tendrá que hacerlo con las condiciones climáticascambiantes que se espera empeoren esta tarea ya de por sí engorrosa, especialmenteen las zonas más vulnerables del mundo en desarrollo. En estas zonas en particular, laadaptación del sector agrícola no será una opción, sino un imperativo para lasupervivencia.La agricultura ofrece posibilidades que pueden facilitar múltiples beneficios para lamitigación, adaptación, prevención, desarrollo y la seguridad alimentaria. Losincentivos; determinados enfoques de políticas y mecanismos institucionales, incluidoel apoyo financiero, tecnológico y a la creación de capacidades para permitir laadopción de estas alternativas, podrían convertir a la agricultura en una partesignificativa de la solución a los retos interdependientes del cambio climático y laseguridad alimentaria en el marco del continuo desarrollo económico.Actualmente medios de comunicación resaltan los efectos terribles que en términos deseguridad alimentaria ha provocado una fuerte sequia en el Cuerno de África, y aquímismo, en los últimos años, los fenómenos climáticos excesivos han provocado dañosque han mermado la producción y productividad de los productores, han obligado alEstado, a agencias de cooperación y a donantes a destinar sumas significativas derecursos financieros para resarcir parte de los daños que han provocado y sobre todo,han puesto en peligro la disponibilidad de alimentos y/o acceso a ellos, para segmentosimportantes de la población nacional.Ante las catástrofes naturales, en los últimos 5 años la FAO, con el apoyo de laAgencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), elGobierno de Bélgica, la Oficina Humanitaria de la Comisión Europea (ECHO por sussiglas en Inglés), y utilizando recursos propios, ha ayudado a mejorar la resiliencia depequeños productores en varias regiones del país, incluyendo actividades decapacitación en gestión de riesgos y apoyo técnico para la creación de unDepartamento de Gestión de Riesgos y Adaptación al cambio climático (DEGRYCC) enel Ministerio de Agricultura, el cuál hoy está en funcionamiento. Este Departamento esesencial para colectar y generar informaciones que son cruciales para elfuncionamiento eficaz de los seguros agropecuarios en la República Dominicana.Los fenómenos meteorológicos negativos, como los antes señalados, pueden causargrandes pérdidas a los agricultores. Muchas veces no se puede impedir que seproduzcan las catástrofes, pero en cierta medida se pueden predecir y es posibleorganizarse para reducir su impacto. Sin embargo, hay casos en los que no se puedenanticipar los desastres y los agricultores tendrán que afrontar grandes pérdidas tras lossucesos. 4
  5. 5. Los seguros agrícolas, para el ganado, la pesca y los bosques, se orientanespecialmente a cubrir las pérdidas producidas por acontecimientos negativos,meteorológicos o de otro tipo, que quedan fuera del control de los agricultores. Es unode los instrumentos más citados para la gestión de los riesgos asociados a laagricultura.Se han creado numerosos programas piloto a través de los años, destinadosespecialmente a los pequeños agricultores de los países en desarrollo, pero losseguros agrícolas siguen siendo ante todo un negocio para agricultores de los paísesdesarrollados. Sólo un porcentaje menor de las primas mundiales se paga en elmundo en desarrollo, donde los seguros sólo están al alance de los agricultoresmás grandes y ricos.Los seguros distribuyen el riesgo en toda la industria agrícola o la economía, o en elcaso de las reaseguradoras internacionales, en la esfera internacional. Los seguros sevenden y compran en el mercado. Los compradores deben percibir que las primas y losbeneficios previstos ofrecen valor; los vendedores deben encontrar una oportunidad deobtener ganancias.Por tanto, aunque son innegables los beneficios de los seguros agropecuarios para darestabilidad a los productores de ese sector y reducir el tiempo de riesgo anteinseguridades alimentarias después de la ocurrencia de fenómenos adversos o deataques de plagas y enfermedades de importancia económica, no son la soluciónuniversal al riesgo y las incertidumbres que afrontan los agricultores.Como pudimos ver en la ponencia recién pasada, los seguros solo pueden afrontar unaparte de las pérdidas producidas por los factores adversos y no sustituyen las buenastécnicas de gestión de riesgos en las fincas agrícolas, las prácticas inteligentes deproducción y gestión de la explotación agrícola, ni las inversiones en tecnología.Ahora bien, el verdadero desafío está en lograr la integración masiva de los pequeñosproductores a los seguros agropecuarios, ya que, si bien ellos juegan un rol deimportancia en el abastecimiento alimentario de nuestros países, no menos cierto esque no son los clientes idóneos que a una aseguradora le gustaría tener.No hay dudas que agencias de cooperación, como la FAO y el IICA por ejemplo, y losgobiernos de los países pobres, y organizaciones como ALIDE, entre otras no menosimportantes, debemos unir esfuerzos para reforzar la búsqueda de alternativas viablesque permitan la integración de ese tipo de productores a los seguros agropecuarioscomo una vía que indiscutiblemente puede facilitar su desarrollo, competitividad yprosperidad en un futuro no muy lejano.Muchas gracias. 5

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