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El problema del universo holografico

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El problema del universo holografico

  1. 1. Universidad Veracruzana<br />www.uv.mx<br />El problema del universo holográfico.<br />Existe un enorme conjunto de observaciones y reflexiones en torno a la naturaleza holográfica del universo (Wilber 2001, McTaggart 2003, Mitchell 2002). En este sentido brindaremos aquí una breve exposición de los conceptos centrales de la holografía cuántica, para luego entrar en sus implicaciones bio-holográficas.<br />Como resultado de la revolución cuántica en microfísica se generaron dos "tipos de mundos": i) un mundo cuántico, donde el espacio-tiempo carece de sentido, y donde en general las propiedades de "existencia" asociadas a la "materia" adquieren connotaciones completamente diferentes a las del mundo convencional, y ii) un mundo espacio-temporal básicamente newtoniano tal como lo concebimos en nuestras percepciones "normales". La física newtoniana y la concepción moderna del mundo excluyeron las visiones no espacio- temporales del mundo y sus interacciones. A lo más que llegaron es a crear teorías de campos y física de partículas para explicar las inescapables interacciones a distancia tales como la gravitación y el electromagnetismo. Los experimentos de Aspect y otros acerca de comunicación no local entre partículas elementales, hablaban de fenómenos cuánticos no locales-lineales, donde el espacio-tiempo no opera, es decir que las interacciones y la transmisión de "información" y/o materia no siguen las restricciones asociadas a las distancias y las diferencias de tiempo. Estos experimentos muestran que dos partículas elementales separadas miles de kilómetros alteran mutua e instantáneamente sus estados de "spin", siendo que el espacio-tiempo no tiene ninguna influencia sobre este fenómeno. Como veremos más adelante es de la configuración de estos estados sub- atómicos de lo que depende la forma y características de la materia. Sin embargo estas propiedades "cuánticas" eran aceptadas sólo para procesos microscópicos, no para el mundo "real" de los objetos contundentes y macroscópicos.<br />Uno de los puntos centrales para percibir la dimensión holográfica- cuántica del universo es el paso entre la estructura atómica de la materia y el nivel macroscópico: ¿cómo se produce la "condensación" de la materia, cómo percibimos la "contundencia" y la "continuidad" de la materia si los procesos cuánticos básicos no poseen dichas cualidades? Numerosas evidencias indican que existen estados de "ocupación" cuántica, que significa algo así como configuraciones energéticas de los átomos. Cuando ciertas circunstancias generan que un conjunto enorme de átomos ocupen preferentemente alguno de estos estados cuánticos y se sobrepasa un límite de ocupación, entonces la materia se "condensa", es decir se expresa en una manifestación macroscópica. Las propiedades macroscópicas de esa materia condensada están determinadas por dicho estado cuántico "preferido".Parece que los parámetros de este "limite" de ocupación están relacionados con las propiedades gravitatorias de la materia y del universo (Penrose 2002). Por lo tanto, a través de este vínculo micro-macro que permite que los estados y propiedades cuánticas se reflejen a nivel macroscópico espacio-temporal, es posible que se realice un diálogo entre estos dos "mundos"; mundos que en lo operativo han sido mantenidos aislados epistémicay ontológicamente, no sólo por los físicos, sino por la sociedad moderna en general.<br />Por otra parte, desde hace varios decenios sabemos que es posible generar hologramas cuando se siguen ciertas condiciones técnicas adecuadas. Básicamente la propiedad central del holograma es que la información del objeto codificada en la placa holográfica no se encuentra "almacenada" espacio-temporalmente de forma "física" en dicha placa, sino que esta información se encuentra deslocalizada cuánticamente en toda la placa y en el universo en general. Esta deslocalización de la información hace que cada punto de la placa posea la información de la totalidad del objeto "holografiado", rompiendo la linealidad que observamos en una fotografía común. Así es que la información está holográficamente deslocalizada y auto-eco- organizada a lo largo de la placa y del universo, rompiendo las nociones espacio-temporales convencionales (Wilber 2001). De hecho podemos ir cortando en pedacitos hasta el infinito la placa holográfica y siempre podremos reconstruir a partir de un fragmento el holograma completo del objeto. <br />Universo holo-cuántico.<br />Recientemente diversas evidencias han mostrado que el universo y en particular los seres vivos operan básicamente como un holograma cuántico (Mitchel 2001, Hameroff 2001). Se ha observado que las partículas elementales poseen la capacidad de estar en comunicación cuántico-holográficamente a distancias de miles de kilómetros e instantáneamente, es decir no bajo los principios de localidad espacio-temporal.Es posible entonces hablar de una holografía cuántica en el universo basada en la conectividad de sus componentes atómicos. Una propiedad fundamental del universo holo-cuántico es que la información que contiene un holograma cuántico codifica la historia completa de eventos de un objeto con respecto a su ambiente tridimensional. Esta propiedad de que las partículas estén comunicándose holo-cuánticamente se da a través del fenómeno de la absorción-reemisión constante de radiaciones por las partículas elementales. Este fenómeno de la absorción-reemisión posee la suficiente coherencia para ser considerado como una fuente de información acerca de su objeto (el tratamiento matemático de estos fenómenos es consistente con el formalismo de la mecánica cuántica de Heisemberg). Por lo tanto decimos que el efecto de holograma cuántico se produce debido a la propiedad de absorción-reemisión de todo objeto físico. La existencia de un holograma cuántico asociado a todo objeto físico provee a cada objeto la propiedad "forma de onda no- local de la dualidad onda-partícula" de la teoría cuántica. Abrevando de la interface de condensación entre las propiedades mico-macro del universo, parece que este holograma cuántico evoluciona en el tiempo para proveer un registro no-local de la experiencia del objeto en su espacio-tiempo tetra dimensional, así como de su viaje en el espacio- tiempo y los estados cuánticos visitados. Los procesos holo-cuánticos son entonces una propiedad de toda la materia física.<br />Existe así mismo la noción de información como patrones de energía que constituye un elemento central dentro del proceso de comunicación y organización de la materia y del cosmos en general. Si consideramos todos los elementos antes mencionados podemos entonces concebir la siguiente propiedad del universo y de los seres vivos: Universo Holo-cuántico: Información no-local => una propiedad fundamental y generalizada del cosmos. Percepción e inteligencia intuitiva (animas del camino cognoscitivo complejo).<br />Numerosas investigaciones han mostrado que los humanos (y otros seres vivos) son capaces de percibir objetos y procesos en información que no está accesible a través de las rutas clásicas espacio-temporales, que son locales y sensoriales (Sheldrake, 1988; Mitchel, 2001). Así mismo existen miles de evidencias experimentales de procesos no- locales de la mente (Radin, 1997), por lo que este tema no tiene ya que ser ridiculizado, sino que por el contrario está sólidamente en consistencia con la física y la biología moderna. Iniciando una avalancha de investigaciones experimentales que desde hace 15 años han comenzado a dar sustento empírico a las propiedades no-locales de los procesos biológicos, Hammeroff y Penrose descubren que los microtúbulos de las neuronas presentan efectos cuánticos de resonancia y coherencia intermolecular imposibles de explicar bajo una concepción clásica de la mecánica newtoniana, llamaríamos a esto holografía quántica mental (Penrose 2002). Mercer y Schempp proponen que la habilidad del organismo para percibir objetos en su contexto espacio-tiempo requiere simultáneamente de la ocurrencia de "resonancia conjugada-adaptativa en fase" (Phase Conjugate Adaptative Resonance PCAR), que es característica indispensable para que se genere la holografía cuántica. El perceptor (sujeto) y la fuente (objeto) están en una interrelación de resonancia (PCAR) para que la información sea adecuadamente percibida. Lo anterior nos habla, además, de que la dualidad sujeto-objeto, donde este último juega un papel pasivo y receptivo parece aún más absurda. Esta mutua co-determinación se da porque el que percibe y lo percibido se encuentran en resonancia-adaptativa en fase conjugada, la que se genera sobre la base del efecto holográfico cuántico. El objeto "percibido" y el sistema de percepción del que percibe están ligados en un ciclo resonante de retro-alimentación -"feed back"-. En este nivel es necesario hacer todo el honor que merece a la afirmación de Maturana y Varela (1985) en el sentido de que la diferencia entre conocer y ser, entre comunicación y organización es algo creado artificialmente por una visión desarticulada del propio conocer, del ser humano y del universo. Veamos a continuación que la identidad ser-en-el-conocer es central para reconstruir nuestra noción de realidad. Como vimos, la condensación de la materia obedece a la ocupación de estados cuánticos preferidos, vimos también que la intercomunicación holo-cuántica puede cambiar los estados cuánticos de las partículas. Anteriormente indicamos que las neuronas y sus moléculas poseen propiedades y comportamientos holo-cuánticos. Por otra parte, existen diversas evidencias que indican que "la conciencia" posee las mismas propiedades mecánico-cuánticas de la materia y es capaz de interactuar con ésta alterando sus propiedades fundamentales. Por lo tanto, si las actividades del perceptor afectan holo-cuánticamente al "objeto percibido" (agregaríamos que las actividades del objeto modifican al perceptor), entonces el conocer está "creando" realmente un mundo a la mano (Marutana y Varela 1985), lo cual desvanece aún más la noción de "un mundo allá afuera".<br />Por lo tanto, tendríamos un requisito para la holografía cuántica mental: En el proceso de percepción es fundamental que se produzca la condición de resonancia (PCAR), donde el perceptor puede decodificar la información ya que en el dominio de frecuencia (proceso de percepción comunicación-organización sujeto-objeto) las interrelaciones están en fase y por lo tanto embonan. Diríamos que existe un proceso de cognición compasiva en compromiso ecológico (la ecología de la mente y de lo sagrado de Bateson), local y planetario. Por lo tanto, tal como los fenómenos subatómicos cuánticos, parece que el cerebro y en general nuestro ser cognoscitivo opera no como una máquina digital clásica, sino mediante procesos analógicos utilizando propiedades no-locales de la holografía cuántica. Parecería bizarro seguir pensando que dentro de esta propiedad holográfica extendida del universo, sea esta similitud entre lo mental y lo cósmico tan sólo una coincidencia más Así, tenemos que los procesos cognoscitivos y de percepción revelan su milenaria complejidad asociada al mito-rito; el ritmo de la inteligencia intuitiva. La información espacio-temporal de entrada (percepción visual, acústica, etc.) no es suficiente para ofrecer a nuestra mente-cuerpo-cerebro (Damasio, 2001) una "visión" tal como la presentamos en una placa fotográfica (Wilber 2001, Pribram 1980). El efecto holo-cuántico es esencial para poder decodificar significativamente la información de la "realidad" tridimensional. Tal como menciona Humberto Maturana no es posible seguir ejerciendo un conocimiento a espaldas de una biología del conocer, la cual nos indica claramente que las habilidades cognoscitivas del observador no son algo "dado", estable y estandarizado, sino que viven, emocionean y lenguajean en la vida de la persona y requieren ser cultivadas (Maturana 1997). <br />Mitos cósmicos y el universo holo-cuántico<br />Desde el punto de vista cosmológico tenemos entonces que la naturaleza ha utilizado la información no-local desde el Big-Bang primario para auto-eco-recordarse y auto-eco-re-crearse a lo largo de la evolución cósmica.<br />Del ser-cuerpo y sus complejidades.<br />Ojo, lengua, cartílago, uña, gemelo, espalda, tobillo, torbellino sanguíneo, pálpito de pensamientos... sueños... Cada célula de nuestro propio universo personal, éste ser-cuerpo nuestro, éste que somos, éste que portamos desde la concepción que nos dio origen, éste que nos significa y da sentido; cada molécula nuestra guarda en sí una infinita memoria capaz de contener, no solo los procesos de funcionamiento físicos y biológicos que nos mantienen con vida, sino la memoria de funcionamiento de todos los ancestros que nos precedieron hace millones de años, provocando, a través de la evolución, nuestra actual y única presencia.<br />Nuestro ser-cuerpo nos protege, nos contiene, nos apoya, nos duele y enciende el alma y el espíritu que lleva dentro. Es un receptáculo de la memoria lleno de sentimientos, nos demuestra que existimos, nos da fundamento, fuerza y peso.<br />El ser-cuerpo es como la tierra, es una tierra en sí mismo. Por eso es tan vulnerable al exceso de edificaciones, como cualquier paisaje, si se divide en parcelas, se le aísla, si se le siembran minas, se le priva de su poder.<br />Pero, ¿de qué formas y en qué procesos se manifiesta la conciencia de ésta, nuestra presencia corporal? Podemos asumir a nuestro ser-cuerpo como una especie de censor, como una red de información, como un mensajero con una trama de sistemas de comunicación: cardiovascular, respiratorio, esquelético, etc.<br />En sistemas de desarrollo corporales como el método Feldenkreis y el Ayurveda3 el ser-cuerpo está dotado no de cinco sino de seis sentidos. Sí, el ser-cuerpo utiliza la piel, las fascias profundas y la carne para registrar lo que ocurre a su alrededor (percepción intuitiva bio - holocuántica).<br />Los recuerdos del ser-cuerpo, de los huesos, las articulaciones, los dedos, se alojan en imágenes y sensaciones de cada célula, éstas son como una esponja empapada en agua, pues donde quiera que se toque la piel, o la carne se comprima, o se roce ligeramente, surge el recuerdo como manantial.<br />El ser-cuerpo por medio de su conciencia y experiencias sensoriales – como escuchar música, oír la voz de un ser querido o aspirar un determinado aroma- tiene el poder de trasladarnos a otro lugar como en una alfombra mágica, poniendo en práctica nuestra conciencia imaginaria. Es como un medio de locomoción especial que tiene el poder de hacer volar el espíritu.<br />El ser-cuerpo es un registro viviente de una vida entregada, de una vida arrebatada, de una vida esperada, de una vida sanada. Se puede valorar su capacidad de respuesta inmediata, su profunda sensibilidad y su previsión.<br />En su naturaleza instintiva se valora más al ser-cuerpo y a su espíritu por su vitalidad, capacidad de reacción y resistencia.<br />El ser-cuerpo es multilingüe, habla a través de su color, temperatura, del ardor, del reconocimiento amoroso, de la ceniza del dolor, del calor de la excitación, de la frialdad de la desconfianza. Habla a través de su diminuta y constante danza, a veces balanceándose, otras moviéndose con nerviosismo, otras con temblores; a través de los vuelcos del corazón, el desánimo y el renacimiento de la esperanza.<br />El ser-cuerpo mitológico que aparece personificado en objetos mágicos posee cualidades y poderes sobrehumanos, a veces se presenta con un par de orejas para oír el mundo material y otro par para oír el alma; un juego de ojos para la visión normal y otro para la clarividencia, fuerza para los músculos y la fuerza invencible del alma.<br />Por el camino de la Antropología Histórica se pueden establecer nexos entre lo micro y lo macro, es decir, entre los pequeños gestos y la movilidad colectiva y global; entre la alimentación, la familia, la historia del cuerpo en sus distintos aspectos como la enfermedad, la gestualidad, la sexualidad, las técnicas del cuerpo en diferentes culturas y épocas y la relación entre éstas y los estados del alma.<br />Nuestro ser-cuerpo, como sistema dinámico cuyos procesos complejos como organismo vivo, pueden ser analizados por herramientas matemáticas a través de la computadora, el microscopio, la resonancia magnética, etc., tiene fecha de nacimiento y tendrá fecha de defunción. Nos queda la tarea de seguir desarrollando los medios y los recursos cognoscitivos del espíritu humano para continuar en su descubrimiento, para religar lo oculto, lo aislado, para comprender y entender su dinámica creadora.<br />Qué podría pasar si imagináramos que el ser-cuerpo facilitara información al alma para ayudarla a adaptarse a la vida material, a percibirla, a traducirla a obsequiarle una hoja en blanco y tinta con la cual escribir sobre nuestras vidas, para así, darle al ser-cuerpo el derecho propio de ser mentor y guía.<br />UNIVERSIDAD VERACRUZANA DE MEXICO Sun, 19 Mar 2006 20:57:17 -0000<br />

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