La audiencia impasible

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Ensayo sobre el impacto de las imagenes y noticias en las audiencias y como estas reaccionan.

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La audiencia impasible

  1. 1. Luis Daniel Toré Mittendorfer La audiencia impasibleMi propósito es hacer un acercamiento comparativo entre las reflexiones de Susan Sontag queaparece en su Libro: Ante el dolor de los demás y el impacto ético-comunicacional de lasimágenes e informaciones que circulan y se publican actualmente en los medios. Es una realidadpatente; diariamente estamos bombardeados por imágenes e información, de tal modo que nosresulta imposible profundizar y reflexionar sobre cada una de ellas; tan sólo podemos almacenarpequeños fragmentos por cada impacto que, en todos los casos, es fugaz. Por lo que la audienciase presenta como una amalgama de individuos aislados que permanecen impasibles ante losincesantes impactos de informaciones e imágenes dolorosas, en el contexto del espectáculoinformativo. A lo largo del texto me centraré sucesivamente en los tres elementos que componenesta tesis: la audiencia, la información, y el impacto, apoyándome tanto en las palabras de SusanSontag, como en la de otros autores que han escrito sobre el tema.Al hablar de la audiencia debemos tener en cuenta una serie de características que la definen enla actualidad. A diferencia de la conceptualización clásica, ya no podemos hablar de una masa; laaudiencia ya no está organizada ni planificada. Además, teniendo en cuenta la ubicuidad de lasplataformas de consumo podemos decir que está deslocalizada, en cuanto no podemosimaginarla únicamente delante del televisor. Por otro lado, se presenta como un grupofragmentado a raíz de sus gustos, dado que actualmente lo medios ofrecen contenidosespecializados a través de múltiples canales. Estas características explican la individualización delconsumo de información e imágenes, entendiendo que todo individuo estará expuesto a diferentenúmero de impactos, de diferente clase y de origen diferente, en consecuencia es difícil esperar elmismo tipo de reacción. Susan Sontag, en su ensayo El dolor de los demás atribuye también unaserie de rasgos inherentes a la audiencia, aunque hay que tener en cuenta que la autora se centraespecialmente en los casos en que esta audiencia se enfrenta a imágenes impactantes de dolor ysufrimiento. La constante exposición, a información e imágenes dolorosas e impactantes quedeberían producir reacciones enérgicas en los individuos, tiene como consecuencia, sin embargo,pasividad producida por dos motivos: uno, el que hemos citado anteriormente sobre el flujoconstante de imágenes e información y otro es el miedo (Sontag 44). El miedo, entendido a laimposibilidad de los individuos de actuar, a la certidumbre de que si actuaran podrían cambiaraquello que les produce dolor. Sontag ilustra esto diciendo: “Si sentimos que no hay nada quenosotros podamos hacer[...]y nada que ellos puedan hacer tampoco[...]entonces comenzaremos asentirnos aburridos, cínicos y apáticos”. Por tanto, la pasividad se convierte en una característicade la audiencia que transforma el aislamiento del individuo en un acto de defensa: involuntario enmuchos casos. Es entonces donde se descubre, y Sontag lo corrobora, otro de los rasgos de laaudiencia actual: la falta de empatía, o el hecho de ser incapaz de ponernos en el lugar del quesufre, de sus familiares, a través de las imágenes y en menor grado por medio de la informaciónescrita (43). Y es que no se puede negar, y hablaré más adelante, que la imagen tiene un poderpara transmitir información mucho mayor que la historias escritas, o por lo menos en lo que alprimer impacto se refiere.! Tenemos entonces la individualización, la pasividad y la falta de empatía como rasgos dela audiencia, pero nos sorprende y a Susan Sontag también, que a pesar de todo esto la moral delindividuo no salga en defensa de una conducta racional ante la exposición al sufrimiento y el dolorajeno. La carencia de esta reacción lo califica Sontag como “falta de madurez moral” (50). Esposible que la cultura, la educación que poseen los individuos o los mecanismos de defensapsicológicos interpuestos, arrinconen la moral en algún espacio oscuro del individuo, anulando asícualquier tipo de reacción.En segundo lugar, para apoyar la tesis expuesta en la introducción que hice del tema, quierohablar de las características de la información; comprendida esta como imagen: fija o enmovimiento; y el texto que puede ser escrito o locutado. Lo desgrano así, pues en muchos casos©Daniel Toré Mittendorfer. Se permite la distribución y la copia literal de este artículo en su totalidad ypor cualquier medio siempre y cuando se conserve esta nota.
  2. 2. Luis Daniel Toré Mittendorferno se puede separar y en ciertas partes del texto me referiré a la información como conceptogeneral. Tengo que puntualizar que Susan Sontag, escribe principalmente sobre la imagen fija yfotografía bélica. Por otro lado, también hablaré de los medios de comunicación como productoresde información y su influencia en la audiencia.! Hay que atribuir a la información y por consiguiente a sus productores parte de culpa antela inmunidad de los individuos frente al impacto de imágenes y textos que deberían producir algúntipo de reacción. Empezando por las informaciones, estas presentan hoy día una serie de rasgocomunes. En primer lugar, transforman un acontecimiento aislado en algo real, capaz de serpercibido por un amplio grupo de la sociedad –más aún ahora en la era internet–. Esto responde auno de los viejos paradigmas del periodismo, que Susan Sontag, haciendo alusión a su libroSobre la fotografía, dice: “un acontecimiento conocido por las fotografías se vuelve sin duda másreal que si éstas no se hubiesen visto nunca” (46). Este paradigma de Sontag cobra más fuerzaen la imagen que en texto aislado, pero sin duda, la información conforman la realidad de laaudiencia “El conocimiento de determinadas fotografías erige nuestro sentido del presente y delpasado” decía Sontag, atribuyendo a la imagen bélica la fuerza para crear nuestra realidad (38).! Que sucede si esta característica de la información de crear realidad, se suma otracaracterística, la de irrealidad. Pueden parecer contrarias pero se suceden al mismo tiempo, si loexplicamos diciendo que si un acontecimiento al convertirse en noticia o en fotografía estáhaciendo una representación de la realidad, pero al mismo tiempo, al ser una representaciónfabricada, se aleja, se deforma convirtiéndose en algo que parece real pero no lo es. Sontag loexplica, refiriéndose a la imagen, argumentando que mientras más se cuida la estética, mientrasmás se quiere parecer al arte, más irreal parece, aunque la fuente directa haya sido la realidadmás cruda. “[...] una fotografía no parece auténtica, aunque no haya nada en ella que estétrucado, cuando se parece al fotograma de una película” (35). Sontag, advierte que las fotografíasbélicas no deben parecerse al arte y del mismo modo podemos añadir nosotros que la noticia nodebe parecerse a la novela o la noticia de televisión al cine.! El aislamiento de la realidad que hemos explicado antes no lleva a la conclusión de que lainformación se ha convertido en una representación parcial e incompleta de una realidadcompleja. Se produce una banalización, una metamorfosis de lo real e incontenible a lo material ymercantil. Sontag lo describe como alquimia, refiriéndose a la conversión “[...] de un hecho o unapersona en algo que puede ser poseído” (36).! Es lógico entonces que la audiencia perciban la información, del mismo modo que unanovela, un cuadro o una película y le otorgen el mismo valor. No podemos esperar entonces quelos individuos reaccionen de diferente manera si lo sentamos a contemplar sucesivamente undocumental sobre la 2ª Guerra Mundial y por ejemplo El hundimiento de Oliver Hirshbiege. Es portanto culpa nuestra, al haber difuminado las fronteras de la representación de lo real y lo ficticio.La misma Susan Sontag advierte sobre la falsedad de las imágenes, de la posibilidad de lainterpretación del fotógrafo, la elección del encuadre o la deliberada manipulación de la fotografía.Pone como ejemplo la polémica sobre la autenticidad de la foto del Republicano caído de RoberCapa (Sontag 23). Como puede entonces diferenciar la audiencia. Teodoro Leon Gross, recalcaen su primera paradoja del periodismo, que la relación de la sociedad con la prensa –con lainformación producida por esta– es un acto de fe. Ni siquiera, el pie de foto o el rótulo en el casodel video, que debería considerarse una reiteración, es hoy día una prueba incuestionable de laautenticidad de la información. El mismo Pierre Bourdieu reflexionaba sobre eso en Sobre latelevisión, “paradójicamente el mundo de las imágenes está dominado por las palabras [...] y laspalabras pueden causar estragos”. Este mismo poder le otorga Sontag al pié de foto diciendo“todas las fotografías esperan su explicación o falsificación según el pie”.! Pero de donde proviene esta manipulación que desvirtúa el poder de la información, de sucapacidad para transmitir hechos reales acontecidos en cualquier otra parte del mundo. Podemosapuntar como uno de los culpables a los medios de comunicación y es que, es bien sabido que losmedios, sea cual sea, –incluso con la infinidad de posibilidades de internet– se han otorgado lapotestad de crear la realidad que conocemos y Sontag resume esto, y gran parte de lo que hemosdicho hasta hora en un epitafio “La realidad ha abdicado. Solo hay representaciones: los medios©Daniel Toré Mittendorfer. Se permite la distribución y la copia literal de este artículo en su totalidad ypor cualquier medio siempre y cuando se conserve esta nota.
  3. 3. Luis Daniel Toré Mittendorferde comunicación”(48). Por otro lado, Kapuscinski, lo describe desde otro punto de vista –quizássin tanta elocuencia– “estos medios no están interesados en reflejar la realidad del mundo, sinoen competir entre ellos”. Esta situación, unida a la pasividad de la audiencia ha producido, al igualque de “yonkis” se tratara, en un aumento exponencial de la transmisión de información eimágenes sobre acontecimientos catastróficos y espectaculares. Hablando de la televisión comoel soporte estrella de los medios dice: “televisión está organizada para incitar y saciar unaatención inestable por medio de un hartazgo de imágenes”(46). Este abuso de la intención deimpactar, de estremecer, de provocar sentimientos que aten a la audiencia al medio, ha terminadopor provocar un rasgo, ahora generalizado en todos los medios de comunicación: laespectacularización, o lo que es lo mismo, convertir o elegir información con el fin de crearespectáculo. Ya por el 1967, el francés Guy Debord, lo llamaba weltanshaung, para describir conesta palabra alemana, al “movimiento de trivialización que domina mundialmente la sociedadmediante las deslumbrantes diversiones del espectáculo”. Casi cuarenta años más tarde SusanSontag, reitera esta afirmación, citando sin quererlo el título de la obra de Debord: “vivimos en una<sociedad del espectáculo>”. No podemos sino entender que al ser un espectáculo no podemosexigir a la audiencia ciertas reacciones, ni sorprendernos la actitud relajada de los individuos antela exposición de imágenes e informaciones perturbadoras.!Ya hemos hablado del emisor: los medios de comunicación, del receptor: la audiencia y tambiéndel mensaje. Por último es preciso hablar del impacto, o de los efectos que generan lasinformaciones de contenido negativo. Al conocer ya los protagonistas de este esquema,entendemos que los medios lanzan informaciones cada vez más impactantes para estimular alindividuo, construyendo así su estrategia de comunicación “si hay sangre, va en cabeza” (Sontag13). Pero esta tendencia de los medios se sustenta en un interés de la audiencia por las imágenesescabrosas, que Sontag califica de lascivo, mórbido, e incluso pornográfico (42). ¿Es quizás otromecanismo de defensa psicológica de los individuos?; un freno a la autocompasión al serpartícipes de las penurias de otros. Sin embargo, los medios se percatan de la fuga de laaudiencia ante la multiplicidad de canales –y me refiero también a las plataformas– que les ofrecehistorias más crudas y realistas, con las que puede satisfacer sus necesidades.! Esta tendencia ha venido a romper la regla del periodismo americano del “muertokilométrico”, en el que se establecía que un muerto mientras más cerca mejor. León Gross en sulibro El periodismo débil, hace una comparación muy ilustrativa donde”[...] 2 muertos en la ciudaddel medio de comunicación, equivalen a 20 en Europa, a 200 en el continente, a 2.000 en Asia y a20.000 en África”. Ya que la regularidad de las informaciones escabrosas, con el aliciente deproximidad no son constantes y para mantener la atención de la audiencia los medios hanrecurrido a una estrategia que podríamos llamar “el muerto deslocalizado”, que consiste entrasladar una de las Wʼs del periodismo al final de la información o en algunos casos omitirla paraproducir el efecto de proximidad y me refiero al “¿dónde?. En las noticias podemos ver porejemplo, las imágenes de un helicóptero que se desploma ante nuestros ojos; al mismo tiempo ellocutor, que nunca está en lugar, relata una historia impactante para al final localizar el incidenteen un remoto lugar de EE.UU. Es más importa tener imágenes sobrecogedoras, que esasinformaciones sean útiles o relevantes para la audiencia. El objetivo es impactar, y atraer laatención y por añadidura abaratar costes ya que en ningún caso se menciona la fuente de laimagen y son reutilizadas en varios informativos, para más tarde traspasar la información a otracadena de la misma empresa donde se transforma para volver a intentar impactar a la audiencia.Este fenómeno cotidiano, produce según Sontag, que las imágenes “que más deberían importartienen un efecto cada vez menor: nos volvemos insensibles”.En resumen, hemos explicado como los medios de comunicación se encuentran en una constantecompetición por atraer la atención del individuo, donde cualquier estrategia es valida, inclusoaquellas que transgreden la ética del periodismo. Hemos sobrevolado el terreno del intercambiode información, para darnos cuenta que si ya Guy Debord hablaba sobre “la sociedad delespectáculo” hace 40 años hoy día el espectáculo es más exagerado, y que esas tendencias se©Daniel Toré Mittendorfer. Se permite la distribución y la copia literal de este artículo en su totalidad ypor cualquier medio siempre y cuando se conserve esta nota.
  4. 4. Luis Daniel Toré Mittendorferhan trasladado a los nuevos soportes en la actualidad. También hemos hablado de como, a pesardel constante bombardeo de información, la audiencia es incapaz de sentir empatía con losprotagonistas de las informaciones y hemos citado varios motivos y no parece que la dinámicavaya a cambiar. ¿Pero es esto una aberración? la misma Susan Sontag intenta reconciliar a laraza humana consigo misma “Nada hay de malo en apartarse y reflexionar. Nadie puede pensar ygolpear al mismo tiempo”, por lo que en cierta manera es esperanzador.!BibliografíaBourdieu, Pierre. Sobre la televisión. Barcelona, Editorial Anagrama, 2007.Freund, Gisèle. La fotografía como documento social. Barcelona, Editorial Gustavo Gili, 2004.Kapuscinski, Ryszard. Los cínicos no sirven para este oficio. Sobre el buen periodismo.Barcelona, Editorial Anagrama, 2007.León Grosss, Teodoro. El periodismo débil. Ed. Almuzara, 2005.Mattelart, Armand y Michèle. Historias de las teorías de la comunicación. Barcelona, EdicionesPaidós Ibérica, S.A., 1997.Sontag, Susan. Ante el dolor de los demás. Madrid, Santillana Ediciones Generales, S.L., 2004.©Daniel Toré Mittendorfer. Se permite la distribución y la copia literal de este artículo en su totalidad ypor cualquier medio siempre y cuando se conserve esta nota.

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