El Banquete, de Platón. Origen del amor.

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El Banquete, de Platón. Origen del amor.

  1. 1. Platón El BanqueteDiscurso de Aristófanes
  2. 2. Un imaginativo relatopara explicar el amor
  3. 3. En un principio eran tres los sexos de las personas, no dos, comoahora, masculino y femenino, sino que había, además, un tercero queparticipaba de estos dos, cuyo nombre sobrevive todavía, aunque élmismo ha desaparecido. El andrógino, en efecto, era entonces una cosasola en cuanto a forma y nombre, que participaba de uno y de otro, delo masculino y de lo femenino, pero que ahora no es sino un nombreque yace en la ignominia.
  4. 4. Eran también extraordinarios en fuerza y vigor y tenían un inmensoorgullo, hasta el punto de que conspiraron contra los dioses. Y lo quedice Homero de Efialtes y de Oto se dice también de ellos, queintentaron subir a los cielos para atacar a los dioses.
  5. 5. La forma de cada persona era redonda en totalidad, con la espalda ylos costados en forma de círculo. Tenía cuatro manos, mismo númerode pies que de manos y dos rostros perfectamente iguales sobre uncuello circular. Y sobre estos dos rostros, una sola cabeza, y ademáscuatro orejas, dos órganos sexuales, y lo demás como uno puedeimaginarse.
  6. 6. Caminaba también recto comoahora, en cualquiera de las dosdirecciones que quisiera; perocada vez que se lanzaba a corrervelozmente, al igual que ahora losacróbatas dan volteretas haciendogirar las piernas hasta la posiciónvertical, se movía en círculorápidamente apoyándose en susmiembros que entonces eran ocho.
  7. 7. Eran tres los sexos y de estas características, porque lo masculino eraoriginariamente descendiente del sol, lo femenino de la tierra y lo queparticipaba de ambos de la luna, pues también la luna participa de unoy de otro. Precisamente eran circulares ellos mismos por ser similaresa sus progenitores.
  8. 8. Entonces, Zeus y los demás diosesdeliberaron sobre qué debíanhacer con ellos y no encontrabanuna solución. Porque ni podíanmatarlos y exterminar su linaje,fulminándolos con el rayo como alos gigantes (pues entonces sehabrían acabado también loshonores y sacrificios que recibíande ellos) ni podían permitirlestampoco seguir siendo insolentes.
  9. 9. Tras pensarlo detenidamente dijo, al fin, Zeus: “Me parece que tengoel medio de cómo podrían seguir existiendo los hombres y, a la vez,cesar de su desenfreno haciéndolos más débiles:Ahora mismo los cortaré en dos mitades a cada uno y de esta formaserán a la vez más débiles y más útiles para nosotros por ser másnumerosos. Andarán rectos sobre dos piernas y si nos parece quetodavía perduran en su insolencia y no quieren permanecer tranquilos,de nuevo los cortaré en dos mitades, de modo que caminarán dandosaltos sobre una sola pierna”.
  10. 10. Dicho esto, cortaba a cada individuo en dos mitades,como los que cortan las serbas y las ponen enconserva o como los que cortan los huevos con crines.
  11. 11. Y al que iba cortando ordenaba aApolo que volviera su rostro y lamitad de su cuello en dirección delcorte, para que el hombre, al versu propia división, se hiciera másmoderado, ordenándole tambiéncurar lo demás. Entonces, Apolovolvía el rostro y, juntando la pielde todas partes en lo que ahora sellama vientre, como bolsascerradas con cordel, la atabahaciendo un agujero en medio delvientre, esa parte que llamamosprecisamente ombligo.
  12. 12. Alisó las otras arrugas en su mayoría y modeló también el pecho conun instrumento parecido al de los zapateros cuando alisan sobre lahorma los pliegues de los cueros. Pero dejó unas pocas en torno alvientre mismo y al ombligo, para que fueran un recuerdo del antiguoestado.
  13. 13. Así, pues, una vez que fue seccionada en dos la forma original,añorando cada uno su propia mitad se juntaba con ella y rodeándosecon las manos y entrelazándose unos con otros, deseosos de unirse enuna sola naturaleza, morían de hambre y de absoluta inacción, por noquerer hacer nada separados unos de otros.Y cada vez que moría una de las mitades y quedaba la otra, la quequedaba buscaba otra y se enlazaba con ella, ya se tropezara con lamitad de una mujer entera, lo que ahora llamamos precisamente mujer,ya con la de un hombre, y así seguían muriendo.
  14. 14. Compadeciéndose entonces Zeus, inventa otro recurso y traslada susórganos genitales hacia la parte delantera, pues hasta entoncestambién estos los tenían por fuera y engendraban y parían no los unosen los otros, sino en la tierra, como las cigarras. De esta forma, pues,cambió hacia la parte frontal sus órganos genitales y consiguió quemediante estos tuviera lugar la generación en ellos mismos, a través delo masculino en lo femenino, para que si en el abrazo se encontrabahombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la especiehumana, pero, si se encontraba varón con varón, hubiera, al menos,satisfacción de su contacto, descansaran, volvieran a sus trabajos y sepreocuparan de las demás cosas de la vida.
  15. 15. Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de los unos a los otrosinnato en los hombres y restaurador de la antigua naturaleza, queintenta hacer uno solo de dos y sanar la naturaleza humana. Por tanto,cada uno de nosotros es un símbolo de hombre, al haber quedadoseccionado en dos de uno solo, como los lenguados.Por esta razón, precisamente, cada uno está buscando siempre supropio símbolo. En consecuencia, cuantos hombres son sección deaquel ser de sexo común que entonces se llamaba andrógino sonaficionados a las mujeres, y pertenece también a este género lamayoría de los adúlteros; y proceden también de él cuantas mujeres, asu vez, son aficionadas a los hombres.
  16. 16. Pero cuantas mujeres son secciónde mujer, no prestan muchaatención a los hombres, sino queestán inclinadas a las mujeres, yde este género proceden tambiénlas lesbianas.Cuantos, por el contrario, sonsección de varón, persiguen a losvarones y mientras son jóvenes, alser rodajas de varón, aman a loshombres y se alegran de acostarsey abrazarse; estos son los mejoresentre los jóvenes y adolescentes,ya que son los más viriles pornaturaleza.
  17. 17. Presentación elaborada por: Meli San Martín IEDA, Sevilla

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