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Genero y empobrecimiento. Canarias, 2013

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Genero y empobrecimiento. Canarias, 2013

  1. 1. GÉNERO Y EMPOBRECIMIENTO EN CANARIAS VII Semana de Erradicación de la Pobreza ULPGC, 15 de octubre de 2013 Marta Jiménez Jaén Instituto Universitario de Estudios sobre las Mujeres (IUEM) Universidad de La Laguna
  2. 2. “¿Quieres saber cómo defino yo la Pobreza? ¿Cómo puedes hacer esta pregunta cuando tú mismo ves que vivo en la pobreza? La definición de pobreza está frente a ti. Mírame. Me quedé sola. No tengo alimento suficiente. No tengo ropa buena ni lugar para vivir. No tengo agua limpia para beber. No puedo llegar a la clínica porque está muy lejos para ir caminando. Entonces, ¿Qué clase de definición de la pobreza esperas que yo te dé que sea mejor que lo que ves con tus propios ojos?” Abuela de Chipinge, Zimbabwe Flores de Lizaur Claver, A. (2008): “Feminización de la pobreza ”
  3. 3. ¿Qué es la pobreza ? ¿quiénes son los pobres? LAS CONCEPCIONES Y DEFINICIONES SOBRE POBREZA SON MÚLTIPLES Y VARIADAS. La pobreza siempre ha existido, pero su tratamiento (y reconocimiento) ha cambiado con el tiempo, fruto de las condiciones ideológicas, políticas y económicas en que se produce y de las posiciones adoptadas por los diferentes sectores sociales en cada momento. El tratamiento actual de este problema arranca de las transformaciones que tienen lugar en Europa a partir de la gestación del capitalismo como modelo de organización social y económica. Su origen se suele situar más específicamente a finales del siglo XVIII, asociado a las consecuencias de la industrialización, cuando comienzan a plantearse cuestiones sobre cómo es posible que el aumento de la producción y la riqueza vaya asociado a un aumento espectacular del número de personas que no consiguen satisfacer sus necesidades básicas y cuando se genera la percepción de que la pobreza puede vencerse en este sistema sin recurrir a la tradicional “subvención de los pobres”. Se plantea el debate en el siglo XVIII entre las posiciones que depositaban la confianza en el mercado (capitalista) como regulador del equilibrio entre población y subsistencia (Montesquieu, Hume, Smith) y quienes, como Malthus, consideraban el hambre y la miseria como elementos necesarios para dicho equilibrio. A finales del siglo XIX aparecen las primeras “encuestas” sobre la pobreza en Inglaterra dirigidas a describir la situación de las personas indigentes y plantear propuestas para aliviar el “pauperismo” con la opción de la intervención del Estado (Booth y Rowntree). También, ya desde el siglo XVIII, la problemática se traslada a las zonas y entornos sometidos a las relaciones imperialistas primero y colonialistas después que imponen los estados europeos .
  4. 4. ¿Qué es la pobreza ? ¿quiénes son los pobres? No resulta fácil deducir un concepto único de pobreza que tenga validez universal  “La pobreza siempre hace referencia a determinadas privaciones o carencias que se considera que, cuando las padecen las personas, ponen en peligro su dignidad” (Flores de Lizaur Claver, A., 2008). “La pobreza no es un indicador. Es una situación en la que el individuo ve disminuida de forma notable la satisfacción de sus necesidades básicas. La insatisfacción, para ser llamada pobreza, tiene que ser involuntaria y permanente, cronificada” (Tortosa, J.M., 2001) “Podemos definir la pobreza como un proceso (por lo tanto, con un carácter dinámico) en el que las necesidades humanas consideradas básicas (salud y autonomía) no pueden satisfacerse de forma prolongada en el tiempo e involuntariamente” (Mateo, M.A. 2001). ¿Por qué no hablamos mejor de PROCESOS DE EMPOBRECIMIENTO?
  5. 5. Pobreza Empobrecimiento Mateo, M. A. (2001): “Desigualdad, pobreza y exclusión: conceptos, medidas y alternativas metodológicas”, en Tortosa, J.M. (coord.): Pobreza y perspectiva de género, Barcelona, Icaria, pp. 42-43.
  6. 6. Necesidades Humanas • Ambigüedad semántica: “Todo aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir; falta de las cosas que son menesteres para la conservación de la vida; falta continuada de alimento; especial riesgo o peligro que se padece y que necesita de pronto auxilio” (RAE, 2009) • Diversidad de significados disciplinares: psicología, etnometodología, sociología… • Diversidad de significados sociológicos: filosofía, – Centrados en las motivaciones individuales de la acción social – Imperativos funcionales del sistema social – Parte del conflicto y la desigualdad estructural de la sociedad
  7. 7. Necesidades Humanas  LAS NECESIDADES HUMANAS SON SOCIALES • Las personas las sienten o padecen, pero es en sociedad cuando esas necesidades se identifican como tales, se priorizan y se satisfacen.  TIENEN CARÁCTER INTEMPORAL • Existen necesidades humanas básicas intemporales (inmutables a lo largo del tiempo), lo que evolucionan son los satisfactores de esas necesidades (“mecanismos por los que se satisfacen las necesidades”).  SON UNIVERSALES • Existen necesidades iguales en toda sociedad, en toda etnia y en todo periodo histórico: salud física y autonomía, pero pueden ampliarse con aspectos relacionados con la producción material, condiciones culturales y el medio ambiente (“Desarrollo Humano Sostenible” del PNUD).
  8. 8. Pobreza Exclusión social • Si pobreza=renta + consumo, entonces pobreza y exclusión social son diferentes. • Si pobreza= insatisfacción de necesidades que afectan tanto a la salud como a la autonomía, entonces pobreza=exclusión social. • La carencia material no sólo remite a los aspectos “materiales” de la existencia, sino a elementos como la capacitación y la formación, más asociados a la “autonomía”. NO TODA EXCLUSIÓN SOCIAL DERIVA DE LA FALTA DE RECURSOS ECONÓMICOS LA POBREZA NO ES SÓLO PRIVACIÓN DE RENTA
  9. 9. Pobreza Exclusión social • “Procesos de exclusión y de empobrecimiento nos hablan de los mismos elementos: aquéllos que impiden que las personas se realicen plenamente como seres humanos en todas sus dimensiones posibles y potenciales. Así, los excluidos del siglo XXI son los empobrecidos durante el siglo XX…” (Mateo, 2001) • No podemos entender la pobreza y exclusión social dejando al margen una dimensión estructural de nuestra sociedad: la desigualdad… DE CLASE: – La proporción de ingresos de la quinta parte más rica de la población mundial respecto a la quinta parte más pobre ha crecido de 30:1 en 1960 a 60:1 en 1990 y a 79:1 en 1997.” (Callinicos, 2003). – Entre 2007 y 2012 en España, el 20% de la población más rica concentra 7,5 más riqueza que el 20% de la población más pobre, con una pérdida del poder adquisitivo de la renta media entre ambos años en torno a un 4%, mientras se ha producido un aumento medio de un 10% del coste de la vida. (Cáritas, 2013) • …pero también la desigualdad tiene claramente una dimensión de GÉNERO: http://www.youtube.com/watch?v=te-vm21F-h8
  10. 10. Dimensión estructural CONOCER LA POBREZA EN EL CONTEXTO DE LAS SOCIEDADES ACTUALES • No es ajena esta situación a la naturaleza y la lógica del capitalismo desde sus orígenes, pero se agudiza y reformula en su fase actual de “globalización neoliberal” (Rodríguez, J., 2008). • Pero tampoco es ajena a la naturaleza y la lógica del patriarcado y las relaciones de poder y desigualdad entre los géneros que conlleva, que se integran con el marco de las relaciones de producción capitalistas: “El patriarcado proporciona al capitalismo la “organización sexual jerárquica de la sociedad”, políticamente necesaria, mientras que el capitalismo, impulsado por la búsqueda de ganancias, alimenta al orden patriarcal.” (Eisenstein, Z., 1980).
  11. 11. Dimensión estructural ELEMENTOS BÁSICOS DE LA “GLOBALIZACIÓN NEOLIBERAL” – Reducción de la cobertura y la regulación pública de la economía, a favor de priorizar las relaciones de mercado. – Disciplina fiscal y eliminación del déficit público REDUCIENDO el gasto social del Estado, dirigido a atender las necesidades más acuciantes de los sectores sociales empobrecidos, reduciendo la cobertura pública ante las nuevas situaciones de desigualdad, frente a la opción de incrementar la presión fiscal en función del nivel de ingresos. – Privatización de las empresas y servicios públicos así como de los recursos naturales: se introduce la lógica de la acumulación en muchos ámbitos –incluidos servicios de primera necesidad- frente a la lógica de la atención a las necesidades básicas de la población.
  12. 12. Dimensión estructural – La supresión de regulaciones estatales ha supuesto que la mayor parte de los países abrieran totalmente sus economías a los “mercados”, eliminaran cualquier tipo de protección a sus sectores económicos. – La mayoría de los países subdesarrollados experimentaron una profundización de su dependencia y vulnerabilidad, al ver transformadas sus estructuras productivas y debilitados importantes sectores de su economía. En esta última fase de “crisis” en el primer mundo la vulnerabilidad se adentra en capas crecientes de la población. – Se ha procedido a la desregulación del mercado de trabajo: el trabajo ya no “salva” de la pobreza. Según el Gobierno español, las tasas de pobreza de los ocupados en España en 2007 se situaban en torno al 10%... Podemos imaginarnos que esta situación se ha profundizado en el contexto de la crisis.
  13. 13. Dimensión estructural “monetaria” • Las mujeres han sido uno de los colectivos que más ha podido ver deteriorada su situación socioeconómica: • Se insertan en el mercado de trabajo, pero en las condiciones y sectores más precarios: trabajo en el sector servicios, economía irregular, empleo a tiempo parcial, contratación temporal y sometidas a discriminación salarial. La crisis en el primer mundo ha tendido a una ligera igualación en el mercado laboral, pero por la precarización del mercado laboral masculino, no por la mejora del femenino. • Se pierden o devalúan totalmente espacios en los que las mujeres desarrollaban prioritariamente su actividad productiva. • Se presiona por la debilitación del apoyo del Estado –a través de servicios públicos- a muchas de las funciones de cuidado, al tiempo que se han impulsado orientaciones neoconservadoras del pensamiento político, ético y social: moral “religiosa” y “familiar” frente a las demandas de nuevas libertades y de la igualdad. • Nuevas prácticas discriminatorias y situaciones críticas asociadas a la globalización: emigración, tráfico de mujeres y niñas, prostitución no voluntaria, turismo sexual,…
  14. 14. 700.000 Población inactiva Canarias 2006-2009-2012 600.000 2006 500.000 400.000 hombres 300.000 mujeres 200.000 2009 2012 diferencia hombres 232.090 252.320 267.710 35.620 mujeres 404.580 404.040 385.680 -18.900 diferencia -172.490 -151.720 -117.970 100.000 (Fuente: ISTAC, varios años) 0 2006 2009 2012 La crisis incorpora a más mujeres (no más hombres) al mercado laboral Las mujeres no se incorporan plenamente a la población activa: se mantienen diferencias con respecto a los hombres en la tasa de actividad, si bien en el contexto de la crisis actual ha aumentado la incorporación de mujeres al mercado laboral y se ha reducido la diferencia. Así, si bien en 2006 la tasa de actividad masculina era de un 71,46% y la femenina era de 50,68%, en el año 2012 la tasa masculina se ha visto reducida casi 1 punto (69,49%) y la femenina ha aumentado casi 7 puntos (57%), aunque se mantienen diferencias entre ambos sexos superiores al 20%. En Canarias, el nº de mujeres “inactivas” es altamente superior al nº de hombres (por encima de las 100.000), si bien se ha reducido entre las mujeres mientras que ha aumentado entre los hombres entre 2006 y 2012.
  15. 15. 50 45 40 35 30 25 20 15 10 5 0 Fuente: INE, 2011 Hombres España Hombres UE Mujeres España Mujeres UE
  16. 16. • • Antes de la crisis se pudo observar una tendencia al incremento de la tasa de ocupación femenina (mujeres que consiguen un trabajo remunerado), llegándose hasta un 43% en el año 2006, si bien en la actualidad se ha situado en 37,77% en 2012 frente a un 46,98% de los hombres. No se hablaba de “crisis” con una tasa de empleo femenino inferior a la actual masculina. Las diferencias con las tasas masculinas de ocupación se han reducido con la crisis, que ha afectado en mayor medida al empleo masculino, pero sigue siendo más elevada la tasa masculina de empleo que la femenina: Tasa de ocupación Canarias 2006-2010-2012 2006 2010 2012 hombres 64,72 49,51 46,98 mujeres 43,17 39,13 37,77 total 53,9 44,28 43,12
  17. 17. La crisis del empleo ha igualado la tasa de paro masculina a la femenina 40% 35% 30% 25% 20% Hombres Mujeres 15% 10% 5% 0% 2012 2011 2010 2009 2008 2007 2006 Evolución comparada de las tasas de paro por sexo, Canarias 2006-2012 Elaboración propia, a partir de datos del ISTAC (varios años)
  18. 18. 120 100 Hombres 2012 80 Mujeres 2012 60 Hombres 2009 Mujeres 2009 40 Hombres 2006 Mujeres 2006 20 0 MENOS DE 1 AÑO PARADOS DE LARGA DURACIÓN En julio de 2013, el 42% de las personas desempleadas en Canarias no percibía ninguna Prestación (121.961). Fuente: ISTAC, 2013
  19. 19. 300000 250000 200000 Hombres 150000 Mujeres 100000 50000 0 2012 2009 2006 Distribución de la contratación indefinida por sexo en Canarias (20062009-2012) Fuente: ISTAC, 2013 % de contratos indefinidos a mujeres sobre el total de la contratación indefinida. España, 1987,1997,2007,2010 70 61,52 60 65,37 50 40 30 42,03 34,25 28,08 65,00 45,45 35,14 De duración indefinida: Discontinuo 20 10 0 1987 De duración indefinida: Permanente a lo largo del tiempo 1997 2007 2010 La contratación indefinida históricamente ha sido acaparada por los hombres. En los últimos años se acercan los porcentajes, ya que las mujeres han pasado del 28,21% en 1987 al 47,1% en 2012 en Canarias (47,3% en España). Pero se llega a este % sobre todo desde contratos de duración DISCONTINUA (65,51% de mujeres en España) y no PERMANENTE (46,58% de mujeres en España). La contratación temporal de las mujeres ha pasado del 45,92% (2006) al 50,84 (2012) Fuente: INE (2013) e ISTAC (2013)
  20. 20. 2012 2010 2009 2008 2007 2006 2005 TOTAL 45,4 44,8 44,2 43,6 42,1 41,1 40,5 40,0 Jornada completa 40,2 39,8 39,2 38,5 37,0 36,0 35,4 34,6 Jornada parcial 75,4 76,0 77,4 78,6 79,8 79,5 78,5 78,1 Trabajadoras por cuenta propia 33,6 33,4 32,6 32,9 31,7 31,4 31,3 31,9 Jornada completa 30,5 30,3 29,3 29,4 27,6 27,5 27,1 27,0 Jornada parcial 59,6 61,3 62,8 64,1 67,4 65,4 65,7 65,2 Asalariadas 47,9 47,1 46,6 45,8 44,4 43,2 42,5 41,8 Jornada completa 42,4 41,8 41,3 40,4 39,1 37,8 37,2 36,3 Jornada parcial 77,7 78,0 79,6 80,9 82,0 82,1 81,1 81,1 Otra situación 53,5 48,8 32,6 25,5 31,7 33,3 39,1 40,7 Jornada completa 54,2 44,9 36,2 17,3 28,0 24,0 32,8 30,3 Jornada parcial % MUJERES 2011 50,0 72,7 17,6 48,0 47,8 72,2 58,5 62,7 OCUPADAS…Y POBRES: Las mujeres constituyen la abrumadora mayoría de las personas con contratos a Jornada Parcial (75,4%), y ello en las distintas modalidades de participación en el empleo en España, si bien en el contexto de la crisis ha aumentado el peso porcentual de la jornada completa, pero no la cantidad total de contratación, aumentando realmente los contratos a tiempo parcial. (Fuente: Instituto de la Mujer, 2013)
  21. 21. Situación del empleo a tiempo completo y parcial en España, año 2011, por sexos (INE, 2013): en 2011, solo un 9,5% de mujeres ESTABAN TRABAJANDO VOLUNTARIAMENTE A TIEMPO PARCIAL. El 23% debían su jornada parcial a las obligaciones del CUIDADO, y el 51,3% lo debían a la imposibilidad de acceder a contratos a tiempo completo.
  22. 22. La brecha salarial ha tendido a reducirse (salvo en los trabajos sanitarios y servicios sociales) y sobre todo a equipararse entre distintas categorías y sectores, pero se mantiene por encima del 22% en el conjunto del Estado español. Si tenemos en cuenta una reducción media de un 12% de los salarios, podemos comprender que entre las mujeres de forma importante el trabajo no inmuniza frente a la pobreza material .(INE, 2012)
  23. 23. Pérez Orozco, 2012
  24. 24. El cuidado en crisis • Conflicto Trabajo productivo (ocupación)/Trabajo de cuidados (ámbito doméstico) • Ámbitos diferentes y desiguales en la vida social, sometidos a la división del trabajo en función del sexo. • Reproducción/cuidado: – Mujeres – Trabajo gratuito – Fuente de desigualdades y subordinación en reconocimiento social, del espacio y los tiempos – Fuente de empobrecimiento, reduce la autonomía de las mujeres
  25. 25. Crisis del cuidado • Incapacidad de armonizar las esferas de la producción y la reproducción. • La incorporación de las mujeres al trabajo productivo ha supuesto: – Doble jornada o carga de trabajo para las mujeres – Ausencia de políticas públicas del cuidado – Políticas centradas en el ámbito productivo – Externalización del trabajo del cuidado: Cadenas Globales del Cuidado
  26. 26. Mediciones de la pobreza Mateo, M. A. (2001): “Desiguales, pobres y excluidas. Lecciones metodológicas desde la (ausente) perspectiva de género”, Papers, nº 65.
  27. 27. Mediciones POBREZA DE INGRESO • El enfoque teórico de la pobreza del que se parte determina los indicadores que se van a utilizar para su medición. El enfoque que hegemónico durante mucho tiempo reduce los indicadores de la pobreza fundamentalmente a la renta o al ingreso (Flores de Lizaur Claver, A., 2008). • Este enfoque se ha basado primero en un concepto absoluto de pobreza definido a partir de lo que se denomina el umbral de pobreza: se determina en función del ingreso o renta necesario para poder sobrevivir una persona, y una vez fijado se convierte en la referencia para determinar quiénes son pobres. El concepto se “relativiza” metodológicamente: no se admite un criterio universal o absoluto, sino un criterio relativo, referido al momento en que se efectúa la medición y al nivel medio de ingresos en un ámbito territorial determinado. •Dos grandes preguntas: ¿Quiénes son pobres? (definición del umbral) ¿Cuántos pobres hay? • A pesar de los profundos cambios experimentados desde principios de siglo la referencia de los mínimos de supervivencia apenas se ha modificado: el umbral de la pobreza el Banco Mundial establece dos niveles de ingreso como referentes de la pobreza: 1,25 dólares USA al día como “pobreza severa” y 2 dólares USA como “pobreza”. •Este modelo condiciona las estrategias políticas: la MONETARIZACIÓN, es decir, orientar las acciones exclusivamente buscando su incidencia en la renta (Tortosa, 2001).
  28. 28. Cuadro 1: Nivel de pobreza en los países en desarrollo, por región (años seleccionados) – Banco Mundial Región o país 1990 % 2005 Número de personas que viven con menos de US$1.25 al día (millones) Asia oriental y el Pacífico De ésta, China Europa y Asia central América Latina y el Caribe Oriente Medio y Norte de África Asia meridional De ésta, India África al sur del Sahara 873,3 683,2 9,1 49,6 9,7 579,2 435,5 297,5 54,7 60,2 2,0 11,3 4,3 51,7 51,3 57,6 316,2 207,7 17,3 45,1 11,0 595,6 455,8 388,4 16,8 15,9 3,7 8,2 3,6 40,3 41,6 50,9 137,6 84,3 9,8 30,6 8,8 403,9 313,2 356,4 6,8 6,1 2,2 5,0 2,5 23,8 25,4 37,1 Total 1.818,5 41,7 1.373,5 25,2 947,2 15,5 Número de personas que viven con menos de US$2.00 al día (millones) Asia oriental y el Pacífico De ésta, China Europa y Asia central América Latina y el Caribe Oriente Medio y Norte de África Asia meridional De ésta, India África al sur del Sahara 1273,7 960,8 31,9 86,3 44,4 926,0 701,6 393,6 79,8 84,6 6,9 19,7 19,7 82,7 82,6 76,2 728,7 473,7 41,9 91,3 51,5 1091,5 827,7 556,7 38,7 36,3 8,9 16,6 16,9 73,9 75,6 73,0 438,0 260,9 26,7 72,4 33,3 959,5 714,5 585,0 21,6 18,9 6,0 11,8 9,3 56,6 57,9 60,8 Total 2.755,9 63,2 2.561,5 47,0 2.115,0 34,6 Fuente: Banco Mundial. (2009) % 2015 %
  29. 29. Mediciones • A pesar de sólo mostrarnos los niveles de renta, podemos observar que las desigualdades aumentan, se intensificaronn particularmente entre naciones subdesarrolladas antes de la “crisis” y, como veremos, tienen sobre todo sexo. Todo esto evidenciaba ya antes de la crisis actual la imposibilidad de que en el 2015 fueran a cumplirse las previsiones del propio Banco Mundial y de que se materialicen los “Objetivos del Milenio” declarados por la ONU en el año 2000 (Rodríguez, 2008). Con la crisis actual, las previsiones para el primer mundo están totalmente desestimadas. • A partir de las propuestas de Rowntree la metodología se complejiza en muchos países integrando los “presupuestos estándar” (encuestas de consumo, de hogares, de condiciones de vida): estándares mínimos de vida, “línea de pobreza”, que se establece en relación con aquellos bienes y servicios que considera esenciales más de la mitad de la población. “La pobreza se mide, pues, por la carencia que tienen algunos individuos y/o familias de recursos para responder, por más que lo deseen, a un número predeterminado de esas <necesidades socialmente definidas>” (Fernández, 2002)
  30. 30. TASA DE POBREZA EN ESPAÑA, POR SEXO 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 Total Total Menos de 16 años De 16 a 64 años De 65 y más años 19,9 19,7 19,6 19,5 20,7 21,8 21,1 24 23,6 24,1 23,3 25,3 26,7 25,9 16,4 16,8 16,8 17,2 19,4 20,8 21 30,7 28,2 27,4 25,2 21,7 20,8 16,9 18,5 18,5 18,3 18,3 20,1 21,1 21 23,7 23,6 23,2 22,1 24,2 25,4 25,2 15,4 15,9 15,8 16,6 19,2 20,4 21,2 27,8 25,7 24,7 22,6 19,9 19,5 15,4 21,3 20,9 21 20,6 21,3 22,4 21,1 24,4 23,5 24,9 24,6 26,4 28 26,5 17,4 17,8 17,7 17,9 19,7 21,3 20,8 32,8 30,1 29,4 27,1 23,1 21,8 18 Hombres Total Menos de 16 años De 16 a 64 años De 65 y más años Mujeres Total Menos de 16 años De 16 a 64 años De 65 y más años Fuente: Encuesta de Condiciones de Vida 2012 (INE) Las diferencias disminuyen…pero por aproximación de las condiciones de los hombres a las de las mujeres: no preocupaba la Tasa femenina de pobreza del 21,3 en 2006, preocupa cuando la alcanzan los hombres. Un rasgo de esta crisis: se reducen las tasas de pobreza en la gente mayor de 65 años, se disparan entre la gente joven. Pero entre la gente mayor las diferencias de sexo se agudizan.
  31. 31. 2012 Personas Total nacional No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad...) en los últimos 12 meses Carencia en al menos en 3 conceptos de una lista de 7 conceptos 45,3 40,1 8,6 16,4 Canarias No puede permitirse ir de vacaciones al menos una semana al año No tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos Ha tenido retrasos en el pago de gastos relacionados con la vivienda principal (hipoteca o alquiler, recibos de gas, comunidad...) en los últimos 12 meses Carencia en al menos en 3 conceptos de una lista de 7 conceptos 54,9 60,5 7,9 28,7 Datos de carencia material en Canarias (2012), según el INE (que no se desglosan por género)
  32. 32. Mediciones POBREZA HUMANA En los años 90, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo PNUD, analiza la pobreza desde una perspectiva multidimensional superando esa visión tradicional “pobreza de ingreso”. La pobreza humana es la propuesta conceptual de pobreza que realiza el PNUD partiendo del enfoque de Desarrollo Humano. “ Más que la falta de lo necesario para el bienestar material, la pobreza puede significar también la denegación de las oportunidades y opciones más básicas del desarrollo humano. Vivir una vida larga, saludable, creativa. Tener un nivel de vida decente. Disfrutar de dignidad, autoestima, el respeto de los otros y las cosas que la gente valora en la vida. De esta manera la pobreza humana abarca más que la falta de ingreso. Por cuanto el ingreso no es la suma total de la vida humana, su carencia no puede ser la suma total de la privación humana.” (PNUD, 1998) Todo ello supone una concepción relativa, dinámica (como un proceso más que como un resultado ) y multidimensional del empobrecimiento.
  33. 33. Mediciones • En 1996 crea un indicador específico de pobreza: Índice de Pobreza de Capacidad (IPC), como complemento de los índices de pobreza de ingreso, analiza la pobreza a escala de los hogares con objeto de captar las privaciones de las gentes, para detectar dónde era prioritario dedicar esfuerzos para conseguir avanzar en el desarrollo humano. • En 1997 se opta por el Índice de Pobreza Humana (IPH), en el que se contempla la privación de tres elementos esenciales de la vida humana: la longevidad, los conocimientos y un nivel de vida decente. Se introduce una diferenciación entre el IPH-1, con indicadores que afectan a los países “en desarrollo”, y el IPH-2, con indicadores aplicables a los países “desarrollados”. La variación entre el IPH-1 y el IPH-2 estriba en las variables y umbrales utilizados para calcular sus componentes. La diferencia con el IDH (Índice de Desarrollo Humano) es que el IDH mide los progresos en una comunidad o país, mientras que el IPH mide el GRADO DE PRIVACIÓN, la proporción de gente que queda excluida del progreso de la comunidad o país. (Martínez Peinado y Maestro Yarza, 2003) • A diferencia del ingreso, la capacidad es un fin, la calidad de vida de la gente. La privación se refleja en la falta de capacidad básica cuando la gente no tiene posibilidad de llegar a ciertos niveles esenciales de logros humanos o de funcionamientos, que son, según Sen (1995), «constitutivos» del estado de una persona y cuya estimación tiene que formar parte de cualquier evaluación del bienestar de esa persona. • Su gran aportación ha sido, como señala Tortosa (2001), permitir un trabajo comparativo (tanto transversal como longitudinal) prácticamente imposible en otras experiencias.
  34. 34. Mediciones • En 2010 vuelven a desplegarse cambios en las mediciones internacionales, intentando hacer más sensibles los índices a las desigualdades dentro de cada país: surge el ÍNDICE DE POBREZA MULTIDIMENSIONAL, que introduce una mayor diversidad de indicadores para evaluar las dimensiones.
  35. 35. ÍNDICE DE POBREZA HUMANA LONGEVIDAD % DE GENTE QUE SE ESTIMA MORIRÁ ANTES DE 40 AÑOS CONOCIMIENTOS NIVEL DE VIDA DECENTE PORCENTAJE DE ADULTOS ANALFABETOS ACESSO A SERVICIOS DE SALUD Y AGUA PORTABLE % DE < 5 AÑOS DESNUTRIDOS
  36. 36. INDICE DE POBREZA DE LAS CAPACIDADES UNA VIDA SALUDABLE CON BUENA ALIMENTACIÓN CAPACIDAD DE PROCREAR EN CONDICIONES SALUDABLES ESTAR ALFABETIZADO Y POSEER CONOCIMIENTOS PORCENTAJE DE NIÑOS MENORES DE 5 AÑOS CON PESO INSUFICIENTE PORCENTAJE DE PARTOS QUE NO RECIBEN ATENCIÓN DE PERSONAL CAPACITADO PORCENTAJE DE MUJERES DE 15 AÑOS O MÁS QUE SON ANALFABETAS
  37. 37. IPH-1 SUPERVIVENCIA % DE PERSONASQUE SE ESTIMA AL NACER NO SOBREVIVIRA A LOS 40 AÑOS CONOCIMIENTOS TASA DE ANALFABETISMO DE ADULTOS NIVEL DE VIDA DIGNO % DE LA POBLACIÓN SIN ACCESO SOSTENIBLE DE AGUA POTABLE % DE NIÑOS CON PESO INSUFICIENTE PARA SU EDAD
  38. 38. IPH-2 SUPERVIVENCIA CONOCIMIENTO NIVEL DE VIDA DIGNO EXCLUSIÓN SOCIAL PROBABILIDAD AL NACER DE NO VIVIR HASTA LOS 60 AÑOS INDICE DE PRIVACIÓN DE SALUD (IPS) % DE ADULTOS QUE CARECEN DE APTITUDES DE ALFABETIZACIÓN FUNCIONAL INDICE DE ANALFABETISMO FUNCIONAL (IAF) % DE PERSONAS QUE VIVEN POR DEBAJO DEL UMBRAL DE LA POBREZA INDICE DE POBREZA DE INGRESO (IPI) TASA DE DESEMPLEO A LARGO PLAZO INDICE DE EXCLUSIÓN SOCIAL (IES) El IPH-2 se construye como la media cúbica de los porcentajes que expresan privaciones de las personas pobres, según la fórmula IPH-2 = [1/4 (IPS3 + IAF3 + IPI3 + IES3)]1/3. Expresa el porcentaje sobre la población total de personas en condiciones de pobreza humana.
  39. 39. IPM (en España no se ha aplicado)
  40. 40. Indice de desarrollo humano en España 2010 Fuente: Herrero, Soler y Villar, 2012
  41. 41. PERSPECTIVA DE GÉNERO
  42. 42. 1. Ausencia • La perspectiva de género no siempre ha estado presente en los estudios sobre empobrecimiento: en realidad, los trabajos desde esta perspectiva comenzaron por hacer “visible” esta ausencia. • Las primeras aportaciones son de carácter crítico, compartiendo la denuncia desde la perspectiva de género a los “modelos de desarrollo” que hasta finales de los años 80 no reconocen EL PAPEL PRODUCTIVO DE LAS MUJERES y los efectos de estas políticas para las mujeres (Boserup, E. (1970): La mujer y el desarrollo económico, Madrid, Minerva). • La primera aproximación tiene un carácter descriptivo: cuando comienzan a desglosarse algunos datos cuantitativos por sexo, se constatan situaciones muy diferentes entre hombres y mujeres (por ejemplo, en la encuesta de condiciones de vida del INE).
  43. 43. 2. Feminización de la pobreza • En la década de los 90 se acuñó internacionalmente este término para hacer referencia a un mayor crecimiento de la pobreza entre la población femenina que entre la masculina. • El debate se plantea estrechamente relacionado con los cambios en el PNUD en relación con los enfoques MED (“Mujeres en el Desarrollo”), en los años 70, y GED (“Género en el Desarrollo”), a partir de los años 90. • El enfoque “antipobreza” parte de que la desigualdad entre hombres y mujeres no está ligada a la subordinación sino a la pobreza. Enfatiza más las desigualdades de ingreso que las de género y afirma que las mujeres son “las más pobres de las pobres”.
  44. 44. 2. Feminización de la pobreza La “feminización de la pobreza” y el enfoque MED llaman la atención sobre la situación específica de las mujeres en el desarrollo poniendo el énfasis en su papel productivo. Se buscan respuestas parciales a esta problemática, señalando sus necesidades a través de intervenciones específicas o en proyectos con un “componente” de mujer. No se considera el peso de la tradición, de la división del trabajo en función del sexo, y sobre todo la importancia de las relaciones de género, con sus implicaciones de poder sobre las mujeres. Mercado Alonso, I. (2004): “El desarrollo que proponen las mujeres: cambios locales para cambios globales”, en Rebollo, M.A. y Mercado, I. (coord.): Mujer y desarrollo en el siglo XXI, Madrid, MacGraw Hill, p. 153.
  45. 45. 2. Feminización de la pobreza • La “feminización de la pobreza” se asocia y deriva del concepto de pobreza como ingreso: se determinó tomando en cuenta los niveles de ingresos de las mujeres “cabezas de hogar”. • Supone un desarrollo específico –pero no un cuestionamiento- de la medición de la pobreza en términos de ingresos y, además, partiendo exclusivamente de las unidades familiares, sin entrar a estudiar el interior del hogar para averiguar la distribución de la riqueza y la pobreza entre los miembros de una misma familia. • A su vez, no se valora el trabajo de cuidados y el tiempo invertido en el hogar como una condición de la vida familiar, de modo que se mantiene intocable una de las dimensiones centrales de la división sexual del trabajo. • Tiene un carácter meramente DESCRIPTIVO de las desigualdades, pero sin afrontar la EXPLICACIÓN de la realidad que se describe en términos de relaciones de género.
  46. 46. 3.Género y desarrollo • Desde el enfoque GED se incorporan los índices de género en el Índice de Desarrollo Humano del PNUD desde 1995: primero bajo la fórmula de “Índice de Potenciación de la Mujer” (IPM) y luego como “Índice de Potenciación de Género” (IPG), que integra en el IDH la medición de la desigualdad entre mujeres y hombres y aspectos como la participación de la mujer en la economía y en la vida política y la toma de decisiones. • El IDM-IDG penaliza la desigualdad entre sexos, de modo que el valor del IDH descenderá cuanto menor sea el nivel de adelanto global de mujeres y hombres o cuando exista un alto grado de desigualdad en la capacidad básica de las mujeres respecto a los hombres. (Villota, P. (1999): “Reflexiones sobre el IDH relacionado con el IDM-IDG del PNUD. La desigualdad de género en España”, en Villota, P. (ed.): Globalización y género, Madrid, Síntesis, pp. 121 y ss.) • En 2010 también se revisa este índice incorporando algunos indicadores, pasando a denominarse INDICE DE DESIGUALDAD DE GÉNERO, que se apoya en tres dimensiones: SALUD, EMPODERAMIENTO y MERCADO DE TRABAJO.
  47. 47. IDM-IDG LONGEVIDAD CONOCIMIENTOS ESPERANZA DE VIDA AL NACER DE LAS NIÑAS RESPECTO A LOS NIÑOS LOGROS EDUCATIVOS DE LAS MUJERES RESPECTO A LOS HOMBRES (TASA DE ALFABETIZACIÓN Y DE MATRICULACIÓN) NIVEL DE VIDA DECENTE CAPACIDAD DE INGRESO MONETARIO PROCEDENTE DEL TRABAJO REMUNERADO, MEDIDA EN TÉRMINOS DE PARIDAD DE PODER ADQUISITIOVO (PPA)
  48. 48. Estas aproximaciones permiten constatar que no siempre el “Desarrollo Humano” incorpora efectivamente un mayor grado de igualdad entre los géneros, a pesar de que parte de importantes limitaciones en cuanto a los indicadores que recoge y a su carácter exclusivamente cuantitativo.
  49. 49. 3.Género y desarrollo Estos datos nos ofrecen una caracterización de la pobreza femenina con indicadores estadísticos que no tienen que ver con las rentas, sientan las bases para poder comparar agregados a nivel mundial y a lo largo del tiempo. Pero lo que observamos, básicamente, es que “la mujer es pobre”, y no cómo la pobreza está condicionada por el género. Mateo, M.A. (2001), p. 59.
  50. 50. 4. Género y empobrecimiento. PROBLEMAS DE LOS ESTUDIOS SOBRE LA “POBREZA” • • • • • • Tomar como referencia los Estados, unidades regionales o las familias (hogares) oculta la desigual posición social de hombres y mujeres dentro de éstas, en particular, los diferentes usos del tiempo de hombres y mujeres y el reparto desigual del trabajo no remunerado de cuidados. Tendencia a primar la “pobreza estática” y no la “pobreza dinámica”: duración, persistencia del problema, trayectorias de entrada y salida de la situación, factores que empujan a la pobreza o que posibilitan la salida de ella, intensidad de la pobreza a lo largo del tiempo. No identifica la “pobreza encubierta”: aquellas realidades de pobreza potencial que quedan ocultas como consecuencia del bloqueo de los procesos de independización. Permanecen invisibles las relaciones de género: “la experiencia que las mujeres tienen de la pobreza puede ser diferente y más aguda que la de los hombres debido a formas de exclusión basadas en el género” (Heyzer, 1997). Por ejemplo, incorporar aspectos como el ejercicio de la violencia de género. No se analizan los procesos de empobrecimiento de las mujeres y los hombres diferenciadamente sin considerar como “caso especial” los que afectan a las mujeres. No se han tenido en cuenta las percepciones subjetivas y en particular las de las mujeres: “cómo viven, cuál ha sido su experiencia vital, cómo padecen las situaciones de empobrecimiento, cómo definen la pobreza y sus relaciones con el resto de elementos que las rodean: familia, trabajo, grupos sociales, economías domésticas, cuidado de los ancianos y de los niños…” (Mateo, M.A., 2001, p. 63). Las metodologías cualitativas se muestran como instrumentos para integrar esta dimensión, a través de relatos de vida, entrevistas, estudios de redes, grupos de discusión,…
  51. 51. 4. Género y empobrecimiento “Exclusión y procesos de empobrecimiento en las mujeres españolas” (M.A. Mateo, 2002) Estudio de “trayectorias de vida”: establecer factores de empobrecimiento y exclusión social en el curso vital de mujeres y hombres “pobres” mediante el uso de técnicas cualitativas. TÉCNICAS EMPLEADAS: entrevistas en profundidad (carácter retrospectivo), observación (ficha de recogida de información en cada entrevista) y análisis de documentos. TEMAS ABORDADOS en las entrevistas a 57 mujeres en situación de precariedad social de toda España (año 2000): 1. Orígenes familiares: orígenes temporales de los procesos de empobrecimiento, tipo de hogar en el que crecieron, cambios principales en la vida familiar y del entorno en el que habita o habitó. 2. El empleo y los ingresos: establecer el grado de inserción laboral, trayectorias de empleo y el grado de seguridad financiera. 3. Estrategias vitales que desarrollan las mujeres en situación de precariedad social. Descubrir las desigualdades de consumo en el interior del hogar. 4. Salud: estado de salud de la entrevistada y rol de cuidadora. 5. Definición y percepción subjetiva de la pobreza.
  52. 52. 5. Género y empobrecimiento “Exclusión y procesos de empobrecimiento en las mujeres españolas” (M.A. Mateo, 2002) VARIABLES: RESULTADOS 1. Origen familiar: orígenes familiares ya relacionados con situaciones de pobreza o escasez, maltratos o privaciones por otro tipo incrementan las posibilidades de vivir una vida pobre, desintegrada.
  53. 53. 5. Género y empobrecimiento “Exclusión y procesos de empobrecimiento en las mujeres españolas” (M.A. Mateo, 2002) VARIABLES: RESULTADOS 2. Escolarización (fracaso escolar): Es un lastre para combatir las situaciones de empobrecimiento, y puede actuar como acelerador de estos. La falta de educación y preparación que permita a las mujeres desenvolverse en la sociedad es en sí pobreza.
  54. 54. 5. Género y empobrecimiento “Exclusión y procesos de empobrecimiento en las mujeres españolas” (M.A. Mateo, 2002) VARIABLES: 3. Inclusión/exclusión del mercado de trabajo: aunque trabajen de manera remunerada, tienen cerrado el acceso a puestos de trabajo bien pagados y estables, mayoritariamente se insertan en el sector informal. Condiciones precarias: jornadas inestables, alta movilidad (entrada y salida) del mercado laboral y de actividades remuneradas en función del desempeño de roles familiares (madre, pareja, cuidadora).
  55. 55. 5. Género y empobrecimiento “Exclusión y procesos de empobrecimiento en las mujeres españolas” (M.A. Mateo, 2002) MOMENTOS DE CRISIS E INCREMENTO DE LA POBREZA
  56. 56. POLÍTICAS CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
  57. 57. POLÍTICAS CON PERSPECTIVA DE GÉNERO DEBATES CONCEPTUALES (Martínez Román, M. A., 2001) INTEGRACIÓN • Connotaciones negativas cuando se entiende como tentativas de asimilación y homogeneización de las personas con dificultades a partir de un cierto modelo basado en la población considerada “normal”. • Connotaciones positivas cuando supone el reconocimiento de la complementariedad entre las partes, es decir que no sólo se permite ocupar un espacio a las personas sino que, además, se trata de una incorporación activa como integrante o elemento necesario para constituir una sociedad. INSERCIÓN • Connotaciones positivas cuando se asocian a políticas de “discriminación positiva” (no universales) dirigidas a grupos sociales con especiales dificultades. Significa inclusión: introducirse, conseguir ocupar un lugar en el entorno social para no estar al margen. • Connotaciones negativas cuando supone el acceso a sólo algunas opciones, y no a la totalidad: hacerse un lugar al lado de los otros pero sin modificar la estructuración de ese lugar frente a los otros lugares ocupados.
  58. 58. POLÍTICAS DE INTEGRACIÓN/INCLUSIÓN • “En nuestra sociedad, la plena integración social pasa por la participación de las personas en tres ejes básicos: el mercado y/o la utilidad social aportada por cada persona, como mecanismo de intercambio y de vinculación a la contribución colectiva de creación de valor; la redistribución, que básicamente llevan a cabo los poderes y administraciones públicas; y finalmente, las relaciones de reciprocidad que se despliegan en el marco de la familia y las redes sociales” (Subirats, 2004)
  59. 59. Plan de Choque del Gobierno de Canarias • 1. Dinamización de la economía: – – • Emprendeduría: 80M€ para las empresas y emprendedores/as Plan de empleo social (con la FECAM): 45M€ (y 45M€ los Ayuntamientos): contratos de 6 meses de trabajo, máximo coste de 1.400€. Cobertura social: – – – – Básica/emergencia: 7M€ (frente a 10M€ hasta 2010) Prestación Canaria de Inserción: 57M€ (hasta ahora, acogen a unas 11.000 personas, en una sociedad con más de 120.000 personas en paro sin cobertura por desempleo) Ayudas domiciliarias: 9M€ (se atiende a 3,5 mayores de cada 100, frente a 4,4 de cada 100 a nivel estatal). Básica/general: mantener la actual (es decir, ni siquiera se recuperan los presupuestos asignados previos a los recortes). • • • Atención a la infancia y la Familia: – • • Violencia de género: 17M€. Dependencia: 430M€ Se mantiene lo anterior (168M€). Novedad: comedores escolares (7,5M€) (se elude la anulación de ayudas como las de los libros de texto, para las que se llegaron a otorgar 9M€ anuales) Vivienda: se mantienen los presupuestos (50M€), reforma legislativa. Desarrollo Humano: Ley de Emprendimiento y de Sociedades Cooperativas; Fomento del voluntariado.
  60. 60. POLÍTICAS DE INTEGRACIÓN/INCLUSIÓN. Viejas recetas para nuevas situaciones • • • Centralidad de la esfera del valor: Muchas de las políticas de protección y asistencia se basan en el mercado de trabajo y no reconocen la complejidad de funciones y trabajos que aportan utilidad social al conjunto más allá de éste (por ejemplo, el trabajo de cuidados en el ámbito doméstico) Todas las personas o colectivos (amplios) que se ven fuera o han sido expulsados del mercado de trabajo sufren con mayor intensidad los procesos de exclusión. • • • • Centralidad del modelo asistencial, de contenido paliativo: Medidas centradas en la asistencia a las familias o a los individuos (viejas recetas), que no inciden en la creación de las condiciones para que se produzca efectivamente un cambio (ni social ni individual). Desde la perspectiva de género, se apoyan en los roles tradicionales de las mujeres en la vida familiar y en la propia sociedad. Las propias soluciones pueden llegar a convertirse en agentes de exclusión social, generando nuevas situaciones o agravando las preexistentes: por ejemplo, cuando se aleja a las personas de su entorno.
  61. 61. http://www.youtube.com/watch?v=e_r6HiQrBbk
  62. 62. Bibliografía • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • • Banco Mundial. (2009): Global Economic Prospects. Commodities at the Crossroads, Boserup, E. (1970): La mujer y el desarrollo económico, Madrid, Minerva. Cal Barredo, M. L. (2007): “Luces y sombras en las encuestas de pobreza y desigualdades sociales desde la perspectiva de género”, Zerbitzuan, nº 42. Callinicos, A. (2003): “Igualdad y capitalismo”, en Borón, A. Amadeo, J. y González, S. (comps.): La teoría marxista hoy, Buenos Aires, CLACSO. Eisenstein, Z. (1980): Patriarcado capitalista y feminismo socialista, México, Siglo XXI. Fernández, J. M. (2002): “Algunas tendencias nuevas en la teoría e investigación sobre la pobreza”, Cuadernos de trabajo Social, Vol. 15, pp. 19-39. Flores de Lizau Clavel, A. (2008): “Taller presencial sobre feminización de la pobreza”, http://www.generoencooperacion.org Herrero, Heyzer, N. (1997): “Gender, Economic Growth and Poverty”, Development: Journal of Society for International Development, XL, 1. http://siteresources.worldbank.org/INTGEP2009/Resources/10363_WebPDF-w47.pdf . INE (varios años): Encuesta de condiciones de vida, http://www.ine.es/prensa/np526.pdf Herrero, C., Soler , A. y Villar, A. (2013): La pobreza en España y sus Comunidades Autónomas, 2006-2011, Valencia: Ivie, 38 pp. http://dx.doi.org/10.12842/poverty_2012. Martínez Peinado, J. y Maestro Yarza, I. (2003): “La pobreza humana y su feminización en España y las Comunidades Autónomas”, REIS, nº 104, pp. 57-90. Mateo, M. A. (2001): “Desigualdad, pobreza y exclusión: conceptos, medidas y alternativas metodológicas”, en Tortosa, J. (coord.): Pobreza y perspectiva de género, Barcelona, Icaria, pp. 33-63. Mateo, M. A. (2001b): “Desiguales, pobres y excluidas. Lecciones metodológicas desde la (ausente) perspectiva de género”, Papers, nº 65. Mateo, M. A. (2002): “Exclusión y procesos de empobrecimiento en las mujeres españolas”, Alternativas: cuadernos de trabajo social, nº 10, pp. 269282. Mercado Alonso, I. (2004): “El desarrollo que proponen las mujeres: cambios locales para cambios globales”, en Rebollo, M.A. y Mercado, I. (coord.): Mujer y desarrollo en el siglo XXI, Madrid, MacGraw Hill. PNUD (1998): Informe sobre Desarrollo Humano, http://hdr.undp.org/en/reports/global/hdr1998/chapters/spanish/ PNUD (2006): Informe sobre Desarrollo Humano, http://hdr.undp.org/en/media/09-Table_ES.pdf PNUD (2010): “Innovaciones en la medición de la desigualdad y la pobreza”, Informe sobre Desarrollo Humano, http://hdr.undp.org/es/informes/mundial/idh2010/capitulos/es/ Real Academia Española (2009): http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=necesidades%20humanas Rodríguez, J. (2009): “Globalización neoliberal y pobreza en el mundo” (inédito). Ruíz de Azúa, N. (2003): “Indicadores de pobreza y exclusión. Una propuesta desde una perspectiva de género”, proyecto financiado por el Instituto de la Mujer, http://www.migualdad.es/mujer/mujeres/igualdad/Indicadores%20pobreza.pdf Sen, A. (1995): Nuevo examen de la desigualdad, Madrid, Alianza. Subirats, J. (coord.) (2004): Pobreza y exclusión social, Barcelona, Fundación La Caixa (www.estudios.lacaixa.es).

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