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Unidad 11. la adolescencia

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Documento resumen sobre la adolescencia, los cambios físicos y psicológicos, el desarrollo personal, las relaciones interpersonales y hacia una nueva masculinidad

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Unidad 11. la adolescencia

  1. 1. La adolescencia 1 Unidad 11. La adolescencia 1. La adolescencia 1.1 Etapa de transición 1.2 Los cambios físicos y psicológicos 1.3 Búsqueda de la identidad 1.4 La cultura juvenil 2. El desarrollo personal 2.1 Desarrollo cognitivo 2.2 Desarrollo moral 2.3 Creencias e ideas irracionales 2.4 Habilidades sociales 3. Las relaciones interpersonales 3.1 La atracción interpersonal 3.2 ¿Qué es el amor? 3.3 La pareja 4. Hacia una nueva masculinidad Introducción La psicología evolutiva investiga cómo se desarrolla el ser humano y los cambios psicológicos que experimenta durante la vida. La adolescencia sigue a la pubertad, y puede situarse en torno los 16-18 años. La adolescencia es una etapa de la vida, donde las relaciones sociales, la amistad y el amor, adquieren gran importancia. El adolescente dirige la atención al propio cuerpo, y tiene que descubrir nuevas formas de ser –estilo de vida, de trabajo, de música, de vestido-, que le satisfagan y sean aceptables para los que le rodean. La adolescencia también se caracteriza por conseguir mayor autonomía, tener dudas sobre la propia identidad y, a veces por transgredir las normas. 1. La adolescencia La adolescencia es una etapa de tránsito entre la infancia y la vida adulta. Es un período marcado por las transformaciones biológicas (pubertad) y que posibilita a los adolescentes alcanzar su madurez psicosocial, sexual y moral. 1.1 Etapas de transición En los países occidentales, la formación del adolescente para integrarse en la sociedad se basa en la instrucción escolar. El joven debe aprender los valores, conocimientos y estilos de vida que forman la trama social y cultural. El adolescente experimenta cambios físicos y psicológicos que afectan a todos los aspectos de su personalidad: a su vertiente biológica, a su estructura intelectual, a su mundo afectivo, a su imagen del mundo y a su propio sentido de la existencia. A. Diferentes perspectivas Stanley Hall consideraba que los cambios físicos influían en la psicología adolescente y que el esfuerzo que realizan los jóvenes por adaptarse a esos cambios provocaba tormenta y estrés (Sturm und Drang, términos del romanticismo alemán). Sin embargo, la antropóloga Margaret Mead, que realizó estudios sobre la adolescencia en Samoa (1928) y en Nueva Guinea (1953), destacó la importancia de la cultura en el desarrollo de la misma, ya que en estas sociedades era una etapa placentera de la vida y no se caracterizaba por crisis y tensiones.
  2. 2. La adolescencia 2 B. Objetivos de la adolescencia Los jóvenes necesitan superar varios desafíos: Desarrollar sus capacidades cognitivas y emocionales. Los adolescentes acceden al pensamiento abstracto y al conocimiento reflexivo. Construir su propia identidad personal. Integrar y aceptar la imagen corporal, tener expectativas y proyectos futuros. Esto implica aceptar las transformaciones físicas de la pubertad, redefinir las relaciones familiares, lograr la independencia emocional y la identidad sexual. Adquirir nuevas capacidades sociales, una moral autónoma (aceptar los valores y comprender las normas sociales), nuevas relaciones interpersonales (inicio de una relación de pareja) y desempeñar un rol estudiantil o laboral. 1.2 Los cambios físicos y psicológicos El tránsito hacia la vida adulta no solo requiere madurez física, sino también psicológica, cambios en la forma de pensar, ajustes de la personalidad y del comportamiento afectivo y sexual. A. Cambios físicos en la pubertad La transformación física del cuerpo y la maduración sexual durante esta etapa marcan el comienzo de la adolescencia. Los adolescentes experimentan cambios físicos acusados: el desarrollo acelerado en peso y estatura, desarrollo de las características sexuales secundarias y adquisición de la capacidad reproductiva. La pubertad comienza con secreciones hormonales, que desencadenan un rápido crecimiento, en las chicas a partir de los 11 años y en los chicos a partir de los 13. Durante este proceso, se desarrollan los caracteres sexuales primarios (maduración de los órganos reproductores, ovarios y testículos), y los caracteres sexuales secundarios (rasgos no reproductores). Mientras que en ambos sexos aparece el vello pubiano y axilar, la gran diferencia es que en las chicas se produce un aumento en el tamaño de los pechos y las caderas y en los chicos aparece el vello facial y la voz más grave. La pubertad puede determinarse con señales objetivas: en las chicas aparece la menstruación, que indica la maduración sexual de la mujer, y en los chicos el vello púbico y la capacidad de eyaculación. La fecha de la menarquía (primera menstruación) no solo depende de factores madurativos, se adelanta en las ciudades y en los países más cálidos B. Cambios psicológicos La adolescencia es una fase de reafirmación del Yo, el individuo toma conciencia de sí mismo y adquiere mayor control emocional. Los problemas relacionados con el proceso de crecimiento, el desarrollo de los órganos genitales y las consecuencias derivadas de los caracteres sexuales secundarios hacen del adolescente un ser diferente, ambivalente, a veces acomplejado ye n lucha permanente con su imagen corporal. El adolescente quiere más autonomía y busca nuevas experiencias, pierde la confianza básica en la familia, lo que hace que se sienta extraño y angustiado en un mundo con el que no se siente plenamente identificado. El adolescente tiene una actitud de búsqueda, no quiere marcharse de casa, sino vivir en ella de otra manera. Esta situación conflictiva origina que el adolescente tenga un comportamiento susceptible, arrogante y crítico, no solo con los padres, sino con otras figuras de autoridad. Reconoce la madurez de su pensamiento, sabe de su inteligencia práctica y creativa, es consciente de su capacidad de tomar decisiones y de ser responsable de las consecuencias de sus actos y, además, posee una sexualidad que le equipara a los adultos. A veces, el retraimiento interior se observa desde fuera como un excesivo egocentrismo, sobrevaloración personal y disconformidad con quienes le rodean, pero este proceso es necesario, para que el adolescente afiance su personalidad, adquiera un pensamiento racional y unos valores acordes con su realidad circundante. 1.3 Búsqueda de la identidad
  3. 3. La adolescencia 3 ¿Quién soy yo?, ¿qué puede hacer?, ¿hacia dónde voy? Esta búsqueda de identidad se produce en las dimensiones cognitiva, afectiva y social, y origina cambios que influirán en la individuación y socialización de la persona. Sigmund Freud defendió que las transformaciones de la pubertad originan una nueva identidad psicosexual, que busca su propia singularidad y se manifiesta en el paso de la sexualidad infantil a una conducta sexual adulta. Erik Erikson considera que durante la adolescencia aparece un periodo de crisis marcado por una vulnerabilidad y sensibilidad extremas. Buscar la identidad de personal es el problema clave de esta etapa vital (frente a la confusión). Erikson describe la identidad como la integración de un conjunto de rasgos y características personales. Los rasgos son los patrones habituales de conducta, tales como alegría/tristeza, inteligencia/estupidez, introversión/extroversión. Las características personales incluyen los atributos físicos, como el peso o la altura, y también la ideología y los factores de pertenencia a un grupo. La autoestima es lo que pienso de mí y cómo me siento en la vida. Es la capacidad que cada persona tiene de establecer su propia identidad y atribuirle un valor. La autoestima se muestra en nuestro bienestar interior y depende de la familia, los amigos y grupos a los que pertenecemos. ¿Qué causas pueden provocar una crisis de identidad? Los psicosociólogos enumeran varias: La introyección de la masculinidad o feminidad en razón del propio sexo, frente a la confusión bisexual. La necesidad de hacer frente a diversos papeles sociales más exigentes. La búsqueda de un compromiso ideológico frente a la confusión de valores., El adolescente tiene un estatus ambiguo en el conjunto social. En la posmodernidad, cada individuo se ha convertido en creador de su propia identidad, siempre precaria y nunca definitiva, porque el ser humano es una realidad en perpetuo devenir. 1.4 La cultura juvenil Los jóvenes son un grupo de reciente aparición. La escolarización masiva ayudó a la formación de la identidad grupal. Hoy la juventud es una forma de vida, los jóvenes han edificado un mundo propio. La cultura juvenil presenta estos rasgos característicos: Nuevas formas de comunicación. Internet y sus herramientas tecnológicas (el correo electrónico y la mensajería instantánea, los chats y las videoconferencias). Individualización (sociedad de individuos). En la cultura posmoderna los jóvenes renuncian a los hábitos y costumbres vigentes, para decidir por su cuenta qué quieren ser o hacer. Los jóvenes se enfrentan a la dialéctica sin fin entre la necesidad de seguridad y el deseo de libertad. Valoración del cuerpo. Se refleja en el culto al deporte, los riesgos y aventuras, propios del joven masculino, mientras que en las chicas se manifiesta por la delgadez y la silueta, cuya forma patológica se expresa en el síndrome de la anorexia-bulimia. Esta actitud narcisista ante el cuerpo es reforzada socialmente por la moda y la creación de “modelos” publicitarios. Culto a la imagen Tiempo presente. Los jóvenes viven el presente, el gozo del momento, se las arreglan con el mundo tal cual es y muestran poco interés por la historia pasada. Sensibilidad lúdica. El culto a la sensibilidad se vive como hedonismo y narcisismo. El sentimiento domina sobre la palabra y la sensación sobre la abstracción. Consumismo. La conversión al hedonismo consumista desarrollado en las sociedades occidentales culmina hoy en la idolatría de los valores juveniles. El consumismo se manifiesta en el vitalismo atribuido a las cosas, en la urgencia de placer y la sed de diversión. Nomadismo. Frente al aburrimiento de los instituido y la uniformidad cultural, la evasión es una necesidad. 2. El desarrollo personal Los adolescentes, además de afrontar los cambios físicos y psicológicos, necesitan desarrollar sus capacidades intelectuales, morales y emocionales, ser conscientes de las creencias e ideas irracionales que impiden su adaptación al entorno, y mejorar sus habilidades sociales.
  4. 4. La adolescencia 4 Jean Piaget y Lawrence Kohlberg estudiaron el desarrollo intelectual el primero y el desarrollo moral el segundo. Tres cuestiones de gran interés son: el desarrollo cognitivo, el desarrollo moral y las creencias e ideas irracionales. 2.1. Desarrollo cognitivo B.Inhelder y Jean Piaget describen en su obra De la lógica del niño ala lógica del adolescente cómo en la adolescencia se pasa del estadio de las operaciones concretas al estadio formal. Las características funcionales del pensamiento formal son: a) Apertura al mundo de lo posible: el adolescente descubre que la vida tiene muchas posibilidades más allá de su experiencia personal. b) Pensamiento lógico: el pensamiento formal se basa en proposiciones, no en realidades. c) Posibilidad de razonamiento hipotético-deductivo: este método consiste en establecer una hipótesis (explicación provisional de un fenómeno), deducir consecuencias y comprobarlas a través de la experimentación, variando un factor, mientras permanecen invariables los demás. d) Pensamiento egocéntrico: esta forma de pensar, típica del adolescente, se caracteriza por conceder un gran poder a la reflexión y a la abstracción. 2.2 Desarrollo moral La ética es una reflexión sistemática acerca del modo más adecuado de actuar y de vivir la vida., para que esta sea lo más humana posible. La vida moral, lo mismo que la vida psíquica de la persona, se desarrolla a lo largo del tiempo y culmina en la autonomía de la conciencia del sujeto, como razón fundamental del comportamiento ético. Lawrence Kohlberg elaboró una teoría cognitiva sobre el desarrollo moral y también investigó la capacidad de las personas de “juzgar moralmente” ciertas situaciones vitales. Comenzó sus análisis empíricos presentando diversos “dilemas morales” y clasificando las distintas respuestas. De esta forma llegó a determinar la existencia de seis estadios, agrupados en tres niveles de moralidad. Los tres niveles son el nivel I: Premoral; nivel II: Moral convencional; nivel III: Moral autónoma. 2.3 Creencias e ideas irracionales Las creencias e ideas constituyen un factor de estabilidad para nuestra teoría, pero fallan con frecuencia, porque la realidad cambia y solo podemos defendernos de creencias dogmáticas y supersticiones mediante el conocimiento racional. Las creencias son ilusiones útiles que nos permiten manejar nuestras experiencias, pero una tarea esencial de los adolescentes es adquirir un sistema mental racional y abierto, no creencial y cerrado. El psicólogo Albert Ellis señala que hay modos inadaptados de construir el mundo y las creencias irracionales que los mantienen, son la causa de los sufrimientos de muchas personas. Ellis creó la Terapia Racional-Emotiva (TRE) en 1962 y su objetivo era ayudar a las personas a pensar de forma más racional y abandonar pensamientos y creencias absurdos. Las creencias irracionales son las que conducen a pensamientos y sentimientos autoderrotistas, que ejercen un efecto adverso en la conducta. En cambio, un pensamiento racional no es absolutista o totalitario, sino coherente y verificable; produce emociones moderadas y nos ayuda a conseguir nuestros objetivos. Las ideas y creencias irracionales tienen estas características: producen emociones negativas intensas y duraderas; exageran las consecuencias negativas de un hecho o acontecimiento; reflejan obligaciones y demandas no realistas sobre uno mismo y los demás; son absolutistas y van acompañados de palabras como todo, nada o nunca.
  5. 5. La adolescencia 5 2.4 Habilidades sociales Las habilidades sociales (HS) son las conductas que realizamos en un contexto interpersonal, cuando expresamos los pensamientos y sentimientos, los derechos y deseos de un modo adecuado a la situación y respetando a los demás. A. Características Las habilidades sociales requieren aprendizaje, sea por experiencia directa o mediante la instrucción. Las HS contienen componentes cognitivos (percepción social, lenguaje), fisiológicos (la conducta verbal), y afectivos (ansiedad o alegría) Las HS son una característica de la conducta, no de las personas; son respuestas específicas a situaciones concretas. B. Conducta pasiva, agresiva y asertiva Las relaciones interpersonales son necesarias para el desarrollo y el funcionamiento psicológico de todas las personas. La conducta pasiva es característica de las personas que no saben expresar sus pensamientos y sentimientos, o lo hacen sin confianza y de forma autoderrotista. La conducta agresiva que hace uso de la fuerza física, psicológica o emocional, conduce a la violación de los derechos y sentimientos de los demás. Puede ser directa, con insultos y amenazas, o indirecta, con murmuraciones maliciosas. La conducta asertiva consiste en expresar los propios derechos y necesidades sin avasallar o manipular a los demás. La asertividad implica respeto, no servilismo. La persona asertiva manifiesta sus pensamientos y sentimientos en cada momento, y su conducta no verbal (la mirada o la expresión facial) va acorde con su expresión verbal. 3. Las relaciones interpersonales La inteligencia interpersonal es la capacidad de comprender nuestros sentimientos y emociones y cómo influyen en nuestra conducta. Las habilidades de esta inteligencia son la empatía (entender las motivaciones y emociones de los otros y saber escuchar), y dirigir las relaciones interpersonales (hacer amistados, afrontar los conflictos y compartir valores). 3.1 La atracción interpersonal La atracción interpersonal es el juicio que una persona hace de otra a lo largo de una dimensión actitudinal, cuyos extremos son la valoración positiva (amor) y una evaluación negativa (odio). Variables más importantes de la atracción: Proximidad Apariencia física. ¿Por qué el aspecto físico tiene tanta importancia? Una explicación es que existe el placer estético de contemplar a alguien bello, y existe la tendencia a suponer que quien posee una buena cualidad también tendrá otras cualidades brillantes. Semejanza: edad, procedencia geográfica, personalidad, actitudes o aficiones. Reciprocidad 3.2 ¿Qué es el amor? El enamoramiento presupone el deseo y la atracción y sus características son: La persona sufre un proceso de encantamiento. Deseo de otra persona de forma exclusiva Cuando existe correspondencia entre los enamorados, la relación es de entusiasmo y la ruptura se convierte en sufrimiento.
  6. 6. La adolescencia 6 La rutina y el aburrimiento son los principales enemigos del amor. El enamoramiento va unido a un deseo de intimidad afectiva, sexual y de mayor compromiso. El psicólogo Robert Sternberg, en su obra La experiencia del amor, expone una concepción triangular del amor que consta de tres componentes básicos: intimidad, pasión y compromiso. 3.3 La pareja Considerado el entorno como poco enriquecedor, deseamos que nuestra pareja reconozca nuestra identidad y nos ayude en la difícil y siempre inacabada tarea de ser adulto. A. La habilidad de la comunicación Uno de los elementos básicos de la relación es la comunicación. La comunicación afectiva tiene gran importancia para armonizar y convivir en pareja. Existen numerosos mensajes destructivos que perturban y producen bloqueos en la comunicación: Ordenar:”¡Ven a las 7!” Ridiculizar:”¡Qué idiota eres!” Imponer soluciones: “¡O dejas a tus amigos o te dejo!” Criticar: “Siempre dejas las cosas sin terminar” Interpretar: “Estás haciendo esto para volverme loco” La comunicación, mientras exista amor, es lo más importante en la vida de una pareja. Un defecto de cualquier relación amorosa es la mala interpretación de las palabras y comportamientos. B. El arte de amar Cada pareja es fruto de una historia particular, define lo que es aceptable, ordena su espacio y tiempo, y construye su identidad. A la pareja fusional (centrífuga y replegada en sí misma), le sucede la pareja fisional (centrípeta y abierta al exterior). ¿Cómo mejorar las relaciones de pareja? 1. Desarrollo de la intimidad. 2. Satisfacer necesidades: emocionales, afectivas, sociales, recreativas, de expresión. 3. Tomar conciencia. Asumir la responsabilidad de nuestras vidas y no descargar sobre el otro nuestros miedos y dificultades. 4. Crear un espacio de negociación. 5. Formar una relación armónica. 4. Hacia una nueva masculinidad Interpretaciones sobre la masculinidad: Tendencia feminista: la masculinidad es una construcción social creada para mantener los privilegios de los hombres y la opresión de las mujeres, lo que origina consecuencias negativas para ambos géneros. Tendencia conservadora y tradicional: los hombres son y han de seguir siendo los protectores de las mujeres. Tendencia de grupos específicos: existe una masculinidad universal y diversidad de experiencias masculinas, que abarca a heterosexuales y homosexuales, negros y blancos, etc. Tendencia mítica: aboga por rescatar los valores ancestrales de la naturaleza masculina y actualizarlos. Roberto Bly propone la combinación de rudeza e ingenuidad como carácter del varón. Ante la transformación que ha experimentado la mujer, el hombre ha perdido la seguridad en sí mismo, se siente indefenso y acobardado, con miedo y temor ante unos cambios del mundo, que tiene que comprender y asumir. Resumen extraído por María Jesús Suárez del libro de texto de Psicología de Bachillerato de Juan Ignacio Alonso García.

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