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TEXTOS DIDÁCTICOS PARA
CLASE DE ESPAÑOL
LENGUA EXTRANJERA
https://marruecospanish.blogspot.com
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Los europeos gastan 250 veces más en mascotas que la
comunidad internacional en Derechos Humanos
www.elmundo.es / vierne...
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¿Qué hacemos con los niños en vacaciones?
M. CARMEN TRIGO MÁRQUEZ / elpais.com 17/06/2011
Dentro de poco tendremos en ca...
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en casa! Según las edades: sacar la basura, ordenar armarios, poner la lavadora,
hacer una ensalada...
c) Cuando las vac...
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compañía en un comunicado oficial. "Si el candidato da positivo, sea cual sea la
fuente, será eliminado de la lista de c...
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montañismo, participar en carreras de esquí de descenso, manejar yates en
solitario o fumigar céspedes con químicos de c...
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adicciones. La del tabaco es una adicción que supone la mayor causa de muertes
prevenibles que se registra cada año. Los...
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Para Maltby, el del tabaco es un episodio más en un largo serial de agravios al
trabajador: "En este país las empresas s...
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¿Eres adicto al Internet?
Un grupo de especialistas estadounidenses han considera que pasar horas
pegados a Internet pue...
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Los enfermos cibernéticos entran en un círculo vicioso, ya que la pérdida de
autoestima crece a medida que aumenta su a...
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acaban de reunir esta semana las primeras conclusiones significativas sobre una
muestra de 2.572 casos. 'La adicción es...
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tratar es la causa, no sólo el efecto'. Fernández Liria es de la misma opinión: 'El
enfermo se encuentra feliz; ha abie...
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añade que la restricción es de aplicación "en todos los demás espacios cerrados
de uso público o colectivo".
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En respuesta a las críticas de los hosteleros, que insisten en que la ley supondrá
unas perdidas del 10% de su facturac...
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suman los costes a las empresas y al Estado, el balance es negativo, sin contar el
ahorro en vidas. Cada año, más de 50...
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A-Pues no , no está
en este momento. ¿Le
digo algo de tu parte?
B-Sí , por favor , que
le llamo esta noche .
A-Y yo a t...
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país de fumadores natos, un país donde todo el mundo fumaba a todas horas en
todas partes, y adonde nunca llegaría la c...
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pediatra fue que el humo del tabaco era una de las causas de la llamada muerte
súbita de los bebés, cosa que me provocó...
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El niño, el amor y la libertad
Gladys Elizabeth Hernández de Bravo, directora y fundadora del John Dewey
School de Bogo...
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cuando se sabe que, en todo caso, en el refugio de la casa los padres se encontrarán
un amor sin trampa.
A continuación...
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No se trata de demonizar a Internet. La red de redes ha transformado
profundamente la sociedad en la que vivimos. Es in...
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mecanismos de sanción que la legislación ofrece. Asimismo, en los últimos años
se ha señalado la importancia del fenóme...
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CONFESIONES DE UN EX FUMADOR
JAVIER CERCAS PALOS DE CIEGO
Pais semanal , 17 / 10 / 2010
Hace año y medio dejé de fumar....
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volver a España, donde todo por fortuna seguía como siempre. La alegría no
duró: justo entonces empezó lo peor. Tuve un...
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Textos didácticos para clase de español

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Una serie de textos pequeños de diferentes temas listos para ser trabajados en LA COMPRENSIÓN LECTORA en una clase de ELE

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http://marruecospanish.blogspot.com/

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Textos didácticos para clase de español

  1. 1. TEXTOS DIDÁCTICOS PARA CLASE DE ESPAÑOL LENGUA EXTRANJERA https://marruecospanish.blogspot.com
  2. 2. 2 Los europeos gastan 250 veces más en mascotas que la comunidad internacional en Derechos Humanos www.elmundo.es / viernes 01/07/2011 Los europeos gastan 250 veces más en mascotas que lo que desembolsa la comunidad internacional para la protección y promoción de los derechos fundamentales, según ha confirmado este jueves la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, que ha puesto en duda "el compromiso internacional con los derechos fundamentales". Asimismo, Pillay ha asegurado que lo que desembolsan los australianos en huevos de pascua cada año o lo que cuestan tres aviones de combate F-16 es el mismo montante que el presupuesto anual del Alto Comisionado, cifrado en 202 millones de dólares (139 millones de euros). "Pido a todos los estados a dedicar mucho más (esfuerzo económico) en hacer de los Derechos Humanos una realidad", ha manifestado Pillay en una rueda de prensa, en una nueva petición de más fondos para financiar sus actividades y operaciones a raíz del estallido de la 'Primavera Árabe'. Al respecto, Pillay ha aseverado que el mensaje de los movimientos de protesta han aumentado el entusiasmo por el respeto de los derechos fundamentales a nivel global. "Seguro que tiene sentido invertir más contundentemente en Derechos Humanos", ha dicho, "para apoyar a todos sus defensores y a los valientes manifestantes de Oriente Próximo y el norte de África" en lugar de "elogios y palabras bonitas". El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos ejecuta gran parte de la actividad de las Naciones Unidas en derechos fundamentales, siendo responsable desde los programas de entrenamiento policial en países emergentes hasta la fundación de centros para la ayuda de víctimas de la tortura. Además, está presente en 55 países distintos, en el marco de los pactos de control y observación de la ONU previstos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
  3. 3. 3 ¿Qué hacemos con los niños en vacaciones? M. CARMEN TRIGO MÁRQUEZ / elpais.com 17/06/2011 Dentro de poco tendremos en casa a los niños para el período de vacaciones más largo del curso. Hay otras vacaciones y puentes, y fines de semana, y tardes libres. En esa línea va la docencia: menos horas de clase y más tiempo libre. En el caso de los mayores, para que estudien, y en el caso de los pequeños.... Los profesores sabemos que tras cada periodo vacacional, cuesta retomar un cierto ritmo de trabajo habitual. Por eso nos gustan y no nos gustan. En casa hay conflictos. ¿Por qué? Seguramente porque no tenemos claro que el tiempo de ocio -las vacaciones- no es tiempo de vagancia, de caos, de pereza, de no hacer nada. Lo primero es que los niños tienen que descansar al término del curso, sobre todo si han estudiado y se han esforzado por alcanzar los objetivos de su nivel. Pero nadie que no esté muy enfermo necesita descansar dos meses. Lo segundo es que lo propio del ocio, lo que hace distinto y agradable ese tiempo es la posibilidad de desligarse de lo obligatorio. Pero el descanso activo no lleva a apartarse del cultivo de la inteligencia sino a hacerlo de otra manera: con juegos, fiesta, entretenimiento... Y ¿qué hacemos en casa? Algunos consejos, muy prácticos: a) Disponer el horario de vacaciones, diferente del horario del curso, pero horario, al fin y al cabo, porque los niños se desconciertan y se debilita su sentido de responsabilidad. b) Preparar actividades. Para eso las familias contamos ahora con bastante ayuda, aunque quizás necesitaríamos algo más, porque los padres no tienen las mismas vacaciones. Seguro que cerca de casa hay algún centro juvenil, un Ayuntamiento o centro cultural con actividades. Si no, hay que crearlo. Ahí podemos encontrar el lugar apropiado para que los niños desarrollen su creatividad: pintura, dibujo, música, visitas... y, según van creciendo, aprendizaje de idiomas, servicio a personas mayores, talleres literarios. Me ha llamado mucho la atención cómo los padres matriculan de inglés, fuera de lo escolar, a sus hijos, durante el curso, multiplicando así sus deberes y, a veces, dejan pasar el verano, que es mejor oportunidad. O para estudiar otro idioma, que hay más que inglés en este mundo. Siempre y para todos, lectura y actividades deportivas. Haciendo en un club ejercicios de lectura comprensiva de Simbad el marino se libró más de un alumno de primaria de repetir curso. Y ¿cómo no?: el aprendizaje necesario para que puedan vivir alguna vez la experiencia de ¡Solo
  4. 4. 4 en casa! Según las edades: sacar la basura, ordenar armarios, poner la lavadora, hacer una ensalada... c) Cuando las vacaciones padres-hijos coinciden, ese es el momento de tener un estilo familiar propio; y cada familia tiene que pensar cómo y cual va a ser el suyo. Me he encontrado en tantos años de profesión docente, al hablar en tutoría sobre qué hacer en vacaciones, familias con los más diversos estilos: reunirse con parientes, hacer excursiones, un viaje -cada vez más corto con la crisis- a algún lugar alejado, dentro o fuera de España, ir al pueblo, hacer fiestas, dar vía libre - ordenada- a las aficiones de los niños... ¿Quiénes lo pasaban peor?: los que no tenían ningún plan. Si la edad lo permite, como intentamos educar a seres libres, lo bueno es que las actividades sean de acuerdo entre padres e hijos. Y si es difícil, no viene mal ejercer un poco la autoridad -de modo correcto- para que no se oxide por falta de uso. La cuestión es que la llegada de las vacaciones sea alegre y festiva para todos. M. Carmen Trigo Márquez es catedrática de Enseñanza Secundaria y pertenece a la Plataforma Mejora Tu Escuela Pública ------------------------------------------------------------------------------------------------------------ REPORTAJE Si fumas no trabajas La adicción se generaliza como causa de despido en EE UU - La lucha antitabaco llega al límite con la exigencia de análisis de orina y sangre al empleado DAVID ALANDETE 19/02/2011 www.elpais.com Es el peor temor de cualquier desempleado que, además, sea fumador. Desde el próximo 1 de marzo, la red de hospitales de Franciscan Health System, del Estado de Washington, no contratará a aquellas personas que tengan nicotina en su cuerpo. "La nicotina se añade a la lista de sustancias que se tratarán de detectar en el periodo que media entre el momento en que le ofrecemos a alguien un trabajo y cuando el candidato se incorpora a la empresa", ha dicho la
  5. 5. 5 compañía en un comunicado oficial. "Si el candidato da positivo, sea cual sea la fuente, será eliminado de la lista de candidatos a considerar". Franciscan Health System es una de las mayores empresas de su área, y contrata a 8.100 trabajadores. Después de que la Administración prohibiera el tabaco en espacios públicos cerrados y compartidos; de que incrementara los impuestos sobre las cajetillas de cigarrillos y restringiera la publicidad pagada por empresas tabacaleras, el nuevo debate lo protagoniza el sector privado. ¿Tienen las empresas derecho a despedir o rechazar candidatos que fumen? ¿Obedece esa campaña a motivos de salud o de imagen? ¿Afecta en el puesto de trabajo que una persona consuma cigarrillos en sus horas libres, en su residencia privada? En Estados Unidos, estas prohibiciones son solo parcialmente legales. De los 50 Estados que conforman la Unión federal, 29 han aprobado leyes que impiden discriminar a los fumadores. En el resto no se ha aprobado ninguna medida semejante y es legal despedir o no contratar a los fumadores. Las empresas alegan todo tipo de razones para tomar estas medidas: incremento de los gastos de prevención, aumento de las bajas por enfermedad y descenso de la productividad por parones en el trabajo para fumar. El caso es que, a la larga, y en 21 Estados norteamericanos, es perfectamente legal despedir o no contratar a fumadores. Llamó la atención sobre ello, en 2006, Scott Rodrigues, cuando fue despedido de The Scotts Co., una empresa dedicada a la jardinería, según dijo él en su demanda "por fumar en privado, nunca en horario laboral, siempre fuera del lugar de trabajo". La empresa implementó, en 2005, una nueva norma por la cual haría análisis de orina aleatorios a los empleados. Los que dieran positivo, serían despedidos fulminantemente. En agosto de 2006 se sometió a Rodrigues a uno de esos análisis, dio positivo y fue despedido. En su demanda, presentada en 2007 en la corte federal del distrito de Massachusetts, este admitió haber fumado. Pero, añadió, "nunca en el trabajo... ni siquiera en los periodos de descanso en jornada laboral o en presencia de otros empleados o clientes de Scotts". Destacó, además, que la empresa se había centrado en combatir el tabaco pero no otras dolencias tan costosas o más. "Scotts no fuerza a sus empleados a evitar otras prácticas legales pero insanas, incluidas la obesidad, el consumo de alcohol, no hacer deporte, paracaidismo, exceso de horas ante el televisor, consumir demasiados productos azucarados, ser dueño de mascotas peligrosas, volar en avionetas privadas, hacer
  6. 6. 6 montañismo, participar en carreras de esquí de descenso, manejar yates en solitario o fumigar céspedes con químicos de composición tóxica", dijo. Suena, es cierto, a broma. Pero para las personas afectadas no lo es. Rodrigues perdió su trabajo y, eventualmente, la demanda, en 2009. No está solo. Su caso no es único o aislado. Ni siquiera es de los más flagrantes porque él había trabajado para su empresa dos semanas. ¿Qué sucede si, en lugar de 14 días, hubieran sido más de 5.000, 14 años de leal servicio a una empresa? Podría responder Anita Epolito, que en 2005 fue despedida por sus jefes de la empresa consultora de seguros de Michigan Weyco. Había fumando ocasionalmente en los descansos de su jornada laboral y fumaba en casa. El uno de enero de aquel año sus jefes prohibieron el tabaco dentro y fuera de la oficina. Un análisis de orina reveló que había fumado. En su casa. Fue despedida. "¿No significan nada mis 14 años de servicio a la empresa?", le preguntó a su jefe. "Lo siento, pero no". Con el nuevo año, la polémica la ha reavivado una agrupación de hospitales de Massachusetts, que ha implementado una estricta política para efectuar análisis de orina y rechazar a cualquier solicitante de trabajo que fume. Son malas noticias para los fumadores en una economía difícil y en la que el paro, en EE UU, ha alcanzado al 10% de la población activa. Se trata de la Asociación de Hospitales de Massachusetts (MHA, por sus siglas en inglés), que engloba a más de 90 centros médicos y hospitalarios en aquel Estado. "En MHA y los hospitales que la conforman tenemos una larga tradición de compromiso con las iniciativas que fomentan la salud y el bienestar de nuestros pacientes", explica Lynn Nicholas, su consejera delegada. "Nuestra asociación defiende el principio de que se debe trabajar a favor de la salud. Apoyamos el derecho de todos nuestros trabajadores para desempeñar sus labores en un medio ambiente sano, libre de humos. Y predicamos con el ejemplo". Nicholas esgrime diversos datos: que cada año mueren en su Estado 80.000 personas por complicaciones relacionadas con el tabaco, como enfisema, cáncer de garganta y pulmón o enfermedades cardiovasculares. Añade que, de promedio, los fumadores viven 14 años menos que los no fumadores. Pero ¿dónde acaban los derechos de los no fumadores y comienzan los de los fumadores? Y, como se preguntaba el jardinero Rodrigues, despedido en 2006, ¿por qué no perseguir otras conductas de riesgo? "En MHA nos centramos exclusivamente en el consumo de tabaco. No podemos considerar a los fumadores como una especie protegida, como sucede con otras
  7. 7. 7 adicciones. La del tabaco es una adicción que supone la mayor causa de muertes prevenibles que se registra cada año. Los cigarrillos causan más muertes que dolencias como el sida, accidentes de tráfico, asesinatos, suicidios y abuso de drogas ilegales, combinados". En EE UU, y a pesar de diversas políticas públicas en contra del tabaco por parte de la Administración, sigue fumando uno de cada cinco ciudadanos, 42 millones en total. El Instituto Nacional de Salud norteamericano (NIH, por sus siglas en inglés) calcula que, solo en el siglo XX, el tabaco mató a más de 100 millones de personas. Si las tasas de consumo de nicotina se mantienen como ahora, la cifra puede ascender a los 1.000 millones durante el siglo XXI. Las políticas antitabaco son comunes en ambas costas del país, en Estados como California o Nueva York, pero la nicotina sigue campando a sus anchas en otros Estados centrales y más rurales, en zonas económicas más depauperadas. Es allí, en Estados como Virginia Occidental (donde fuma el 27% de los adultos), Indiana (el 26%) o Kentucky (25%), donde el tabaco causa el 90% de casos de cáncer de pulmón, según el NIH. Según estudios realizados en esos entornos, el humo del tabaco mata en todo EE UU a unos 450.000 fumadores y a unos 38.000 fumadores pasivos, aquellos que no fuman pero inhalan el humo de los que viven o trabajan junto a ellos. Pero, ¿cuánto cuesta el alcohol? ¿Y la obesidad? ¿Son equiparables al consumo de nicotina o más caros? ¿Dónde acabará la lista de razones para no contratar a alguien? Es lo que se preguntan otros expertos y defensores de lo que llaman derecho del trabajador a la privacidad, como Lewis Maltby, presidente del lobby Workrights Institute, que ha emprendido una campaña de dimensiones nacionales contra el despido o la no contratación de fumadores. "Obviamente no se están violando los derechos legales de los trabajadores porque no hay leyes al efecto en 21 Estados, pero estoy seguro de que sí se están violando sus derechos morales", afirma. "No hay nada que haga del tabaco algo tan especial como para someter a los fumadores a esta campaña", añade. "Hay una larga lista de cosas que hacemos en nuestra vida privada que tienen efecto tarde o temprano en nuestra salud, sea tabaco, sea cerveza o sea alimentación. ¿Se va a poner una empresa a averiguar si hemos cumplido con nuestros impuestos? ¿O si tenemos multas de tráfico? ¿Van a dejar de contratarnos por ello? Esas empresas hospitalarias que ahora no contratan a fumadores no operan, como dicen, para ahorrar en gastos sanitarios. Es más bien una cuestión de imagen. Lo hacen como un lavado de cara, porque queda mejor ante la clientela".
  8. 8. 8 Para Maltby, el del tabaco es un episodio más en un largo serial de agravios al trabajador: "En este país las empresas se han permitido despedir a personas por casi cualquier motivo. Han despedido a trabajadores por beber cerveza, por tener demasiado sobrepeso o por conducir mal. Cualquier razón es válida". Es cierto que en 29 Estados hay leyes que protegen al fumador. Es el resultado de una agresiva campaña por parte del lobby del tabaco, financiado por la empresa Philip Morris (fabricante de Marlboro, Chesterfield y L&M, entre otras marcas) y diversas asociaciones de defensa de los derechos civiles, como la American Civil Liberties Union, que respondían al intento de diversas grandes empresas, como Turner Broadcasting, de no contratar a fumadores hace dos décadas. "Fue Philip Morris quien financió esas medidas, con cuantiosas contribuciones a legisladores de aquellos Estados", explica el profesor de Práctica de Salud Pública de la Universidad de Harvard Gregory N. Connolly. Este experto, director del Centro para el Control Global del Tabaquismo, asegura que el esfuerzo de las empresas por disuadir a los trabajadores de consumir nicotina es encomiable. "No hay nada malo en ello. Los fumadores incrementan el gasto sanitario de esas empresas, que son las que suelen pagar sus seguros médicos. Registran menos productividad. Enferman más. Además, los fumadores nunca pagan el coste real de consumir tabaco. Ellos compran sus cajetillas, pero el gasto sanitario lo asumen otros, como sus empleadores. Es hora de que se den cuenta de ese coste real". El profesor Connolly también utiliza una lista de agravios comparativos para defender la no contratación de fumadores. "Sucedería lo mismo con otras adicciones. Si yo fuera empresario tampoco contrataría a adictos a otras sustancias. Dudaría de la productividad de alcohólicos, consumidores habituales de morfina o de cocaína. ¿Por qué debemos hacer una excepción con el tabaco? ¿Porque es legal? El alcohol también es legal". Añade que el caso de los hospitales está, si cabe, más justificado: "¿Qué mensaje estamos mandando a los pacientes de cáncer de pulmón si el médico o el enfermero que les cuida fuma? Es, desde luego, un mal ejemplo".
  9. 9. 9 ¿Eres adicto al Internet? Un grupo de especialistas estadounidenses han considera que pasar horas pegados a Internet puede ser un problema psiquiátrico. Se considera que así como consumir drogas, fumar tabaco e ingerir alcohol son adicciones, el pasar horas conectados a Internet también es un problema adictivo. Se estima que entre el 6% y el 10% de los estadounidenses lo padecen. Esta afición o adicción ha sido diagnosticada por ciertos expertos como Trastorno Adictivo a Internet (TAI) y se estima que entre el 6% y el 10% de los aproximadamente 189 millones de usuarios de EEUU lo padecen. Una persona que pasa horas al día frente a la computadora navegando por Internet, enviando correos electrónicos, negociando acciones, chateando o jugando puede considerarse un “ciberadicto” y, por tanto, necesita ayuda. Así lo consideran especialistas como la psiquiatra Hilarie Cash, cuyo Servicio de Adicción a Internet y Ordenadores, en la Universidad de Pensilvania, es visitado por pacientes diagnosticados con el TAI. Cash ha identificado como síntomas del TAI la constante preocupación por “estar conectado”, así como mentir acerca del tiempo que se pasa navegando por Internet o sobre el tipo de contenido visto, además de aislamiento social, dolor de espalda y aumento de peso. “Si el patrón de uso de Internet interfiere con tu vida o tiene impacto en tus relaciones de trabajo, familiares y de amistad, debes de tener un problema”, anota otra experta, Kimberly Young, investigadora líder de las adicciones a Internet. Young es la fundadora del Centro para Adicciones en la Red, con sede en Bradford, Pensilvania, donde funcionan grupos de apoyo a las “ciberviudas”, esto es, las esposas de adictos a las relaciones amorosas, la pornografía o las apuestas vía Internet. En opinión de Young, los “ciberadictos” optan por el placer temporal en lugar de las relaciones íntimas y profundas.
  10. 10. 10 Los enfermos cibernéticos entran en un círculo vicioso, ya que la pérdida de autoestima crece a medida que aumenta su adicción a Internet, lo que a su vez eleva su necesidad de escapar de la realidad y de refugiarse en la red. ------------------------------------------------------------------------------------ Adictos a Internet Un estudio médico revela que el 8,8% de los usuarios sufre una dependencia enfermiza de la Red RAMÓN LOBO – elpais.com - 27/01/2002 Son los primeros datos sobre una muestra significativa dados a conocer en España y demuestran que existe un problema en el uso de Internet. Un 8,8% de los encuestados padece síntomas de una dependencia patológica de algunos de los servicios de la Red. Los psiquiatras consultados aseguran que aún es pronto para medir el impacto de esa adicción, pues los enfermos no son conscientes de su situación y evitan las consultas médicas. La inmensa mayoría de ese 8,8% de ciber-nautas acumula alguna otra dependencia, sea química o de comportamiento, y sufre ciertos trastornos de la personalidad. Es en los chat y en los juegos interactivos en Red donde se acumulan la mayoría de esos usos patológicos. Si dedica más de 30 horas de su ocio a navegar cada semana por Internet, siente el impulso de conectarse al entrar en su casa, descuida relaciones personales que antes le resultaban satisfactorias, pierde horas de sueño, no puede controlar el tiempo que pasa conectado o sufre ansiedad cuando no está en la Red, usted tiene problemas graves de adicción. Un estudio, realizado por tres psiquiatras de Madrid y uno de Barcelona, revela que el 30% de los internautas que respondieron a su encuesta están en riesgo de dependencia y que el 8,8% sufre los síntomas de un uso problemático de alguno de los servicios de Internet. 'Son unos datos preocupantes, que coinciden con otros estudios, pero hay que tratarlos con mesura: las personas que contestaron a los cuestionarios son usuarios medios-altos de la Red', aseguran Alberto Fernández Liria y Lourdes Estévez. Entre julio y septiembre, estos psiquiatras procesaron miles de respuestas a los tres test colgados en la página web adictosainternet.com. Tras una criba inicial,
  11. 11. 11 acaban de reunir esta semana las primeras conclusiones significativas sobre una muestra de 2.572 casos. 'La adicción es mayor de la que se pensaba', dice la doctora Estévez con los gráficos en la mano. 'No es que Internet, en sí, la genere. Toda conducta adictiva se calma con lo que está al alcance, por eso muchas de las tendencias tienden a solaparse entre ellas', afirma Fernández Liria. 'Pensamos que la mayoría de ese 8,8% acumula otras adicciones y sufre algún trastorno de la personalidad'. Enrique Echeburua, catedrático de Psicología Clínica en la Universidad del País Vasco, asegura que es imprescindible diferenciar los adictos en la Red de los adictos a Internet. 'Hay compradores compulsivos, ludópatas y enganchados al sexo que han hallado en la Red un camino para calmar sus ansias, pero no son parte de los adictos a Internet'. La doctora Kimberley Young, de la Universidad norteamericana de Pittsburg, es una de la pioneras en el estudio de la dependencia a Internet. Según sus conclusiones, entre el 5% y el 10% de los cibernautas estadounidenses padecen adicción a la Red. 'Estos datos no son extrapolables a España', dice Echeburua, 'pues aquí la penetración de Internet es menor. Nos faltan casos concretos en las consultas para que se pueda definir la verdadera dimensión de esta dependencia'. Jesús de la Gándara, psiquiatra del hospital Divino Vallés de Burgos, sostiene que la dependencia patológica a la Red 'será un problema grave en el futuro y que ya afecta a los más jóvenes'. La doctora Ángeles González, de la unidad de psiquiatría del hospital de Bellvitge, en Barcelona, y que desde 1986 trata los casos de ludopatía, considera que la diferencia esencial entre el juego -que está mal visto en la sociedad-, y la Red, es que ésta 'cuenta con un enorme prestigio' por el supuesto nivel económico, educacional y de conocimiento en las nuevas tecnologías de sus usuarios. 'La gente no es consciente de su dependencia y se resiste a venir'. De los 350 casos tratados en el año 2001 en Bellvitge, tres o cuatro han sido por adicción a la Red. 'Existe una muestra escasa como para sacar conclusiones médicas', añade. La doctora González también destaca el hecho de que los adictos a la Red tienen además otras dependencias, y ciertos trastornos en el comportamiento, aunque existen excepciones. 'Tuvimos un caso de una chica, de veintipocos años, universitaria y sin problemas psíquicos aparentes. Comenzó a hacer un uso enfermizo de los chat, abandonó sus relaciones con los amigos, comenzó a perder sueño por las noches y dejó de acudir a la facultad por las mañanas. Fue ella quien nos pidió ayuda y en pocas sesiones mejoró. El caso se produce cuando esa conducta es el reflejo de un desequilibrio; lo que hay que
  12. 12. 12 tratar es la causa, no sólo el efecto'. Fernández Liria es de la misma opinión: 'El enfermo se encuentra feliz; ha abierto una puerta y no es consciente de su adicción. Son las familias las que dan el primer paso'. 'Sucedió lo mismo con el juego, en 1986', dice la doctora González, 'y creo que ésta va a ser la pauta en Internet en el futuro'. El catedrático Echeburua recuerda a dos pacientes que habían incorporado a su patología un tic nervioso: un tamborileo de los dedos, como si teclearan un ordenador. Personas solitarias, aisladas, de baja autoestima, con dificultades para establecer relaciones, ansiosas, que esquivan el riesgo y que necesitan una recompensa inmediata. Éste es le perfil psicológico de los que se quedan enganchados al chat (conversación), el servicio más adictivo junto a los juegos interactivos. Afecta, sobre todo, a los jóvenes con estudios, urbanos y con conocimientos de inglés. www.elpais.com ---------------------------------------------------------------------------------------------- LA NUEVA LEY ANTI-TABACO Laleyprohíbefumartambiénenelportal yelpasillodelosedificios Sanidad afirma que el tabaquismo cuesta 8.781 millones a los empresarios - El ministerio calcula que la norma ahorrará 90 millones al año a los hosteleros. EMILIO DE BENITO - Madrid - 24/12/2010 La ley sobre el tabaco que va a entrar en vigor el 2 de enero ha incluido un punto que ha pasado casi inadvertido, pero que es una vuelta de tuerca más sobre la legislación anterior. Se trata de que la prohibición de fumar no se restringe a todos los espacios públicos cerrados. En el apartado X del artículo 7, que es el que establece dónde está prohibido fumar, se incorpora una novedad: después de enumerar todas las posibilidades (bares, restaurantes, espacios educativos, sanitarios, paradas de autobús, estaciones, aeropuertos... etcétera), se
  13. 13. 13 añade que la restricción es de aplicación "en todos los demás espacios cerrados de uso público o colectivo". Es la última palabra de esta formulación la que añade a las prohibiciones unos espacios que hasta ahora no se encontraban incluidos. Según un documento interno del Ministerio de Sanidad para explicar la nueva normativa, en un apartado de preguntas más frecuentes, esta definición incluye "los pasillos, escaleras y portales de comunidades de vecinos". También se refiere a todas las zonas cerradas de las comunidades de vecinos (zonas de juegos, zonas comunes, piscinas, clubes sociales) salvo que sean "espacios al aire libre y que no estén acotadas como zonas infantiles". Es decir, los vecinos no se podrán poner de acuerdo para que una sala de reuniones o que utilicen para otras actividades sea para fumadores. Tampoco podrán encenderse pitillos en el portal o en la escalera común. En los ascensores ya estaba prohibido. En este documento, al que ha tenido acceso EL PAÍS y que podría considerarse un argumentario, también se explican los beneficios económicos para el Estado y las empresas de las prohibiciones de fumar. En estas cuentas -que no se sabe cómo se han hecho, pero que se refieren a trabajos varios publicados por personas ajenas al ministerio-, se cifra el perjuicio del tabaquismo en las industrias en 8.781 millones de euros cada año, lo que quiere decir que "cada trabajador que fuma en España cuesta a su empresa unos 1.700 euros al año", con datos de 2008. Esta cifra se debe a tres aspectos: "Costes sanitarios directos atribuibles a la patología asociada a la exposición al humo ambiental de tabaco", descenso de la productividad por el tiempo empleado en "los descansos para fumar" y el "absentismo laboral por patología asociada a la exposición al humo ambiental de tabaco" y los "costes de limpieza y mantenimiento de los edificios (lugares de trabajo)".
  14. 14. 14 En respuesta a las críticas de los hosteleros, que insisten en que la ley supondrá unas perdidas del 10% de su facturación y de 70.000 puestos de trabajo, el Ministerio de Sanidad insiste en que "numerosos estudios realizados en países donde las leyes de control del tabaquismo entraron en vigor antes que en España han demostrado que estas no han tenido efectos negativos sobre el sector hostelero y en algún caso el efecto ha sido positivo". Y el documento va más allá, y calcula que este sector sufre aún más los efectos del tabaquismo, "ya que al coste que genera el consumo de tabaco de los trabajadores, hay que sumarle el derivado del consumo de tabaco de los clientes". Eso quiere decir que en 2008 "el coste económico del tabaquismo en el sector hostelero, ascendió a 447,2 millones de euros". Esta cifra se obtiene de la suma de tres partidas: 10,7 millones por el "absentismo laboral por enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco"; 319 millones por la "pérdida de productividad por el consumo de tabaco en el lugar de trabajo", y otros 117,4 millones de "costes adicionales de limpieza, mantenimiento y conservación de instalaciones". Lógicamente, que no se fume un año no querré decir que todos estos costes se vayan a suprimir de golpe (los trabajadores seguirán enfermando si fuman, sea en casa o en horas de trabajo fuera de las instalaciones), pero Sanidad aventura que ya en el primer año "la aplicación de la ley, supondrá al sector hostelero, un ahorro de 90 millones de euros por los costes totales del tabaquismo (por la vía de los costes evitados)". El informe también recoge que el coste de las cinco enfermedades más frecuentes asociadas al tabaquismo (enfermedad coronaria, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, asma, cáncer de pulmón y enfermedad cerebrovascular) asciende a 7.695 millones de euros anuales. No se hace mención a lo que se recauda en impuestos especiales (7.718 millones en 2009) o en IVA (1.728,4 millones el año pasado), pero está claro que si se
  15. 15. 15 suman los costes a las empresas y al Estado, el balance es negativo, sin contar el ahorro en vidas. Cada año, más de 50.000 personas mueren por el tabaco, de las que "una cuarta parte (26,5%) son muertes prematuras, ocurridas antes de los 65 años". Por eso una de las grandes ventajas de la futura ley es que se espera que el descenso del tabaquismo sea de entre el 3% y el 4%. En cambio, Sanidad admite que con una ley de prohibiciones parciales, como la actual, este descenso difícilmente podría pasar del 2%. www.elpais.com ---------------------------------------------------------------------------------------------- Conversación telefónica 1-Lee estos diálogos : *A-¿Díga? B-¿Está Carolina? A-Sí , soy yo . *A-¿Díga? B-¿Está Mar? A-Sí , ¿De parte de quién? *A-¿Dígame? B-¿La señora García , por favor? A-No , no está en este momento . ¿De parte de quién? B-Soy Pilar Nuñez . A-¿Quieres dejarle un recado? B-No , luego la llamo . *A-Empresa Vabién , ¿Dígame? B-¿Me pone con el departamento de Marketing , por favor? A-Sí , un momento . *A-¿Díga? B-¿Está Claudia? A-Sí , pero no puede ponerse . ¿Quién es? B-Soy Eduardo. A-¡Hola , Eduardo! Mira , Claudia está en la ducha . 2- Lee estos diálogos y fíjate en la estructura : A-Sí¿Dígame? B-¡Hola ¡ Soy Ana , ¿Está Carlos? A-¿Dígame? B-He llamado esta mañana , ¿Podría hablar con Carlos? A-Claro , ahora se pone . Carlos para ti . B-¡Hola , Carlos¡ Soy Ana . C-¿Qué tal , Anita? ¿Cómo estás? Me alegro de oírte .
  16. 16. 16 A-Pues no , no está en este momento. ¿Le digo algo de tu parte? B-Sí , por favor , que le llamo esta noche . A-Y yo a ti . Mira , te llamo para saber si quieres venir el sábado al concierto de Alejandro Sanz , para sacar las entradas . C-Claro que quiero . A-Entonces , nos vemos el sábado antes del concierto , a las 9,30 C-Fenomenal , el sábado a las 9,30 . 3-Lee y responde a las preguntas : Recepcionista : Hotel Regina , ¿Dígame? Sonia : Buenas Tardes , ¿tienen habitaciones libres para el fin semana. Recepcionista : ¿Cuántas? ¿Una doble? Sonia : No , dos . Recepcionista : Vamos a ver . Sí , no hay problema . Viernes y sábado,¿No? Sonia : Eso es . Perdone , ¿las habitaciones tienen aire acondicionado? Recepcionista :Sí , claro , aire acondicionado televisión , teléfono … Sonia : Ah , perfecto . Recepcionista :¿A nombre de quién? Sonia : De Sonia Carrasco . Recepcionista : Hasta el viernes , entonces . Sonia : Adiós , buenas tardes . Di si es verdadero o falso : 1-Sonia reserva una habitación doble . 2-No hay problema en el hotel . 3-Las habitaciones no tienen aire acondicionado . 4-Sonia se apellida Carrasco . 4-LLama a un amigo tuyo por teléfono para quedar con él en una cafeteria . ------------------------------------------------------------------------------------------------------------ Confesiones de un ex fumador Hace año y medio dejé de fumar. Nunca imaginé que escribiría esa frase, pero ahí está: Hace año y medio dejé de fumar. Nunca lo imaginé porque fumo desde los 13 o 14 años y porque siempre he pensado que fumar estaba tan unido a mi identidad como mis huellas digitales, porque era incapaz de imaginarme a mí mismo sin fumar, porque yo me sentía un fumador nato que había nacido en un
  17. 17. 17 país de fumadores natos, un país donde todo el mundo fumaba a todas horas en todas partes, y adonde nunca llegaría la campaña antitabaquista desencadenada en el mundo desde los años ochenta. Pero me equivoqué, me equivoqué de arriba abajo: la campaña antitabaquista llegó, los antaño victoriosos fumadores patrios se baten en retirada convertidos en apestados mientras el Congreso se apresta a debatir un endurecimiento de la ley antitabaco que prohibirá fumar en todos los bares y restaurantes, y hace año y medio yo dejé de fumar. “Llevaba toda la vida haciendo algo que no me gustabahacer y que nadie me obligaba hacer” ¿Qué ha ocurrido? No lo sé; lo único que sé es lo que me ha ocurrido a mí. A continuación paso a contarlo, no porque aspire a emular a los grandes narradores del vicio del tabaco –de Svevo a Ribeyro–, sino porque mi experiencia es más bien rara, tan rara que, hasta donde recuerdo, no se parece a la de ninguno de ellos. De entrada diré que empecé a fumar por la misma razón por la que he hecho la mayor parte de las cosas que he hecho en mi vida: por mi falta absoluta de personalidad. Quiero decir que empecé a fumar porque en mi adolescencia fumar era un rito de paso y no se podía ser un hombre de verdad si no se fumaba; esta idiotez se complementaba con otra idiotez según la cual era imposible ligar sin fumar, lo que me convirtió a mis 15 años en una verdadera chimenea, por cierto sin el menor éxito. A partir de entonces mi vida de fumador transcurrió durante un tiempo con placidez. Sin embargo, en la segunda mitad de los ochenta, cuando empezaba en USA la campaña antitabaquista, tuve la ocurrencia peregrina de mudarme a ese país; allí no gané para disgustos, hasta el punto de que más de una noche me sorprendí aferrado a mi cigarrillo en medio de una tormenta de nieve y a 15 grados bajo cero, a la puerta de una fiesta universitaria, sufriendo con la mayor entereza posible que en el interior de la casa los varones no fumadores disfrutaran sin escrúpulos de abundante compañía femenina y de vino abundante. Así que no me quedó más remedio que volver a España, donde todo por fortuna seguía como siempre. La alegría no duró: justo entonces empezó lo peor. Tuve un hijo, y lo primero que le oí a su
  18. 18. 18 pediatra fue que el humo del tabaco era una de las causas de la llamada muerte súbita de los bebés, cosa que me provocó tal ataque de ansiedad que solo volví a fumar en mi casa exiliándome en el balcón; luego, conforme en España los fumadores nos convertíamos poco a poco en apestados, mi hijo se hizo mayor y, totalmente intoxicado por la campaña antitabaquista, empezó a acosarme. Su argumento era único aunque demoledor: no entendía que su padre se metiese entre pecho y espalda dos paquetes diarios de veneno; yo traté de defenderme, pero, pese a que desplegué toda mi capacidad dialéctica, al final no tuve más remedio que aceptar una evidencia: o estrangulaba a mi hijo y lo tiraba por el balcón o dejaba de fumar. Mi falta de personalidad hizo el resto, y prometí dejar de fumar cuando terminara el libro que estaba escribiendo. Convencido de que no merecía la pena vivir sin fumar, postergué al máximo el final de mi trabajo, pero cuando ya no pude quitar ni añadir una coma tuve que entregar el libro y afrontar mi compromiso. Como no me sentía capaz de cumplirlo, pedí ayuda a un brujo, que me mostró una foto espeluznante de los pulmones podridos de un fumador y me hipnotizó. Fue entonces cuando ocurrió. Lo que ocurrió no fue solo que aquel mismo día dejé de fumar sin sufrir lo más mínimo y sin sentir desde entonces la más mínima nostalgia del tabaco; eso quizá no sería tan raro: lo raro es que aquel mismo día comprendí con una claridad por completo exenta de dudas que nunca me había gustado fumar y que no era yo quien había estado fumando tabaco durante más de 30 años sino el tabaco quien me había estado fumando a mí. Ya lo sé: no me creen; creen que esa afirmación es una chifladura fanática de converso al antitabaquismo; creen que fue el brujo. Pero no fue el brujo, porque, salvo en las películas de Woody Allen, los brujos ya no embrujan; tampoco es el antitabaquismo, porque yo sigo pensando que todo el mundo tiene derecho a envenenarse como le venga en gana, y que los fumadores no son una excepción. Esto es lo que es: el descubrimiento perplejo de que llevaba toda la vida haciendo algo que no me gustaba hacer y que nadie me obligaba hacer, algo que era facilísimo dejar de hacer y que me estaba matando. Desde entonces me pregunto a menudo cuántas cosas como esa sigo haciendo. Por supuesto me respondo que, si algún día puedo contestar a esa pregunta, ya será tarde.
  19. 19. 19 El niño, el amor y la libertad Gladys Elizabeth Hernández de Bravo, directora y fundadora del John Dewey School de Bogotá, señala la gran diferencia entre el amor y la libertad; elementos base en la educación de los hijos. Por: Gladys Elizabeth Hernández, directora y fundadora del John Dewey School de Bogotá. Los hijos necesitan amor, mucho amor. Decir esto es repetir una cosa más que sabia. Y, sin embargo, nunca se insistirá bastante en ello. Si, desde luego, todos los padres quieren a sus hijos. Pero no basta quererles. Hace falta que ellos se den cuenta de que se les quiere, que se sientan en todo caso protegidos por el amor de sus padres. Si no hemos sido amados en casa, en la niñez, llegaremos al mundo con un gran deseo de amor insatisfecho y solo buscaremos la manera de satisfacerlo. Si hemos sido amados, si en vez de faltarnos nos sobra amor, seremos capaces de dar a los otros, de satisfacer, aunque sea una pequeña parte, de la gran sed de amor que padece el mundo. Pero conviene que los padres tengan una idea clara de la no incompatibilidad del amor y la libertad. Amar a un hijo no significa tenerle siempre intervenido, sujeto, privado de iniciativa propia y de libertad de acción. Los padres deben favorecer la libertad de sus hijos y hasta provocarla si ellos no la solicitan. Las golondrinas son un buen ejemplo: la madre cuida a los pequeños y los calienta mientras el padre les busca el alimento. Pero en el momento en que los hijos llegan a la edad de volar, la misma madre les empuja fuera del nido. De esta manera, si han crecido fuertes abren las alas y gozan por primera vez el placer de sentirse suspendidos en el aire. Y si alguno ha crecido débil, cae al suelo y allí queda expuesto a infinitos peligros de muerte, de los que difícilmente conseguirá salvarse. Nada ayuda tanto a la formación de una personalidad humana como la plena sensación de libertad, de una libertad sin límites impuestos, en la que se es dueño y responsable único de todas las acciones. Una libertad que se usa muy a gusto
  20. 20. 20 cuando se sabe que, en todo caso, en el refugio de la casa los padres se encontrarán un amor sin trampa. A continuación menciono siete herramientas para formar hijos sanos, la combinación de estas herramientas proporciona lo que sus hijos necesitan, una sola no surte el efecto deseado. 1. Un buen mensaje de amor, que llegue a través de actos, palabras, gestos o caricias. Asegurase de que su hijo se sienta amado. 2. Una disciplina afectiva, que no es más que una serie de reglas que ayudan al niño a entender que es correcto y que no. 3. Poner límites, saber decir “no” cuando sea necesario. 4. Una comunicación clara, que implica decir y hacer lo que se dice. 5. Averiguar cuál es la causa que motiva el comportamiento inadecuado del niño. Un niño no se porta mal porque si. 6. Establecer metas a corto plazo, con los hijos nada funciona a largo plazo. 7. Ser paciente y tolerante, pero firme. Esta combinación es la clave del éxito. ------------------------------------------------------------------------------------ ARTEMIO RALLO: RETOS DE LA EDUCACION EN LA ERA DIGITAL el pais.com 13/10/2010 Cada vez con mayor frecuencia se suceden informaciones en las que los protagonistas son los menores e Internet. A finales de 2009, investigadores de la Universidad de Navarra concluyeron que el 88% de los menores entre 10 y 18 años son usuarios de Internet y hasta un 71% de los niños de seis a nueve podrían también serlo. En 2010, el informe "Generación 2.0" ha elevado esta cifra al 93 % para edades comprendidas entre los dos y los dieciocho años. Lo más preocupante de estos datos no radica en la condición de internautas de menores, que son nativos digitales, sino en el hecho de que el primer contacto con este medio se realiza a través de amigos, con desconocimiento de padres o educadores y, lo que es más grave, con ignorancia de las consecuencias sobre la propia identidad digital. Si a ello añadimos que mayoritariamente se usan servicios como las redes sociales y que casi un 7% de los menores acepta como amigos a desconocidos, el escenario que se dibuja es realmente preocupante.
  21. 21. 21 No se trata de demonizar a Internet. La red de redes ha transformado profundamente la sociedad en la que vivimos. Es indiscutible que, gracias a los recursos disponibles en Internet, la circulación de información, ideas y conocimientos enriquece nuestra sociedad y el potencial educativo, formativo y socializador del medio es incuestionable. Pero hay que tener presente que Internet no solo ofrece oportunidades, también tiene riesgos que hay que saber evitar. Sin embargo, este fenómeno se desarrolla en una sociedad que carece de cultura digital. Una gran parte de la población, incluidos muchos de los usuarios habituales de Internet son analfabetos funcionales, respecto del funcionamiento real de los servicios de la Red. En primer lugar, se aprecia una absoluta falta de cultura sobre control de la información personal. Los usuarios tienden a pensar que en Internet todo es gratis y a aceptar sin dudar cuantas condiciones les impone el proveedor de servicios. Con esta actitud el usuario desprecia absolutamente el valor que para él posee su información personal y suele configurar sus espacios de Internet permitiendo un acceso abierto. Paradójicamente, mientras en el mundo físico exigimos cada vez mayores medidas de seguridad, en Internet no le concedemos ningún valor. Esta situación se agrava en el caso de los menores que, por naturaleza, adoptan una actitud confiada y curiosa ante todo lo que les rodea y tienden a compartir información sensible sin filtro alguno. A esta carencia se une la falta de conciencia del respeto que se debe a los otros, al resto de personas con las que nos relacionamos. Así, por ejemplo, se publican, cuelgan, etiquetan y comentan fotografías de otras personas sin su consentimiento y sin su conocimiento. No importa si son o no adecuadas, no importa si pueden afectar a la imagen pública o a las oportunidades laborales futuras del menor o adolescente. Basta con que sean "divertidas". En un contexto así, no se es consciente de que el acceso a datos personales constituye, en muchas ocasiones, el primer paso de una cadena que puede conducir a graves violaciones de la intimidad y de la integridad psíquica, e incluso física, del menor. El Derecho ofrece respuestas ante estos fenómenos tanto en el ámbito de la protección de datos personales como en el de la legislación relativa a la protección del menor. A través de las Agencias de Protección de Datos se constatan, día a día, graves carencias en nuestra sociedad. Las Agencias de Protección de Datos españolas han desarrollado una intensa actividad en su ámbito de competencia. Se ha tratado de fomentar la conciencia social mediante la elaboración de guías prácticas y de producciones multimedia, impulsando estudios, proporcionando documentación en entornos educativos e incluso a través de planes de voluntariado. Cuando ha procedido se han aplicado los
  22. 22. 22 mecanismos de sanción que la legislación ofrece. Asimismo, en los últimos años se ha señalado la importancia del fenómeno ante los órganos legislativos y las autoridades educativas. También la sociedad civil ha participado intensamente en esta reivindicación de la privacidad y la seguridad de los menores y, afortunadamente, comienza a apreciarse el nacimiento de una cierta inquietud en nuestra sociedad. En particular, hemos asistido en los últimos meses, a movimientos de los usuarios de las redes sociales reivindicando su privacidad. No obstante, todas estas iniciativas resultan manifiestamente insuficientes. Ha llegado el momento del compromiso, no se trata de prohibir, ni de generar miedo y desconfianza, se trata de educar y de enseñar desde el sistema educativo. La cultura de la privacidad y de la seguridad en Internet debe ser promovida desde la educación primaria, al menos desde los nueve años de edad, mediante la inclusión en los planes de estudio de elementos de protección de datos y la creación de herramientas educativas ad hoc, en las que se aprenda a comunicarse con seguridad e independencia. Para ello, las autoridades educativas deben abordar el reto de formar a los profesores a través de planes de formación continuada. Las universidades no pueden formar psicólogos, pedagogos o maestros sin competencias básicas en este ámbito. En todos los niveles debe superarse la idea de la enseñanza de informática entendida como manejo de un ordenador y de distintos programas para integrar en los currículos académicos módulos con un contenido estructurado y comprensivo de todos los aspectos básicos de protección de datos y de seguridad. Internet, como la seguridad vial o la salud, forma parte la vida cotidiana de nuestros menores. Ha llegado pues el momento de formar en una cultura de uso positivo de Internet que debe comenzar por aprender cómo controlar nuestra privacidad en la Red. Es por ello que, ante la incorporación a las aulas en estas fechas de millones de alumnos en nuestro país, resulta necesario poner de manifiesto que esta materia ineludiblemente debe incorporarse a los planes de estudio, incluyendo un aprendizaje que ponga en valor el uso de la información personal. En esta línea ya están trabajando las autoridades educativas de países como Alemania para impartir una asignatura sobre privacidad en la que se enseñe a los jóvenes cómo manejar su identidad digital en la red. También habrá que abordar la formación de padres, madres y personas adultas. No olvidemos que está en juego la seguridad de nuestros hijos. ---------------------------------------------------------------------------
  23. 23. 23 CONFESIONES DE UN EX FUMADOR JAVIER CERCAS PALOS DE CIEGO Pais semanal , 17 / 10 / 2010 Hace año y medio dejé de fumar. Nunca imaginé que escribiría esa frase, pero ahí está: Hace año y medio dejé de fumar. Nunca lo imaginé porque fumo desde los 13 o 14 años y porque siempre he pensado que fumar estaba tan unido a mi identidad como mis huellas digitales, porque era incapaz de imaginarme a mí mismo sin fumar, porque yo me sentía un fumador nato que había nacido en un país de fumadores natos, un país donde todo el mundo fumaba a todas horas en todas partes, y adonde nunca llegaría la campaña antitabaquista desencadenada en el mundo desde los años ochenta. Pero me equivoqué, me equivoqué de arriba abajo: la campaña antitabaquista llegó, los antaño victoriosos fumadores patrios se baten en retirada convertidos en apestados mientras el Congreso se apresta a debatir un endurecimiento de la ley antitabaco que prohibirá fumar en todos los bares y restaurantes, y hace año y medio yo dejé de fumar. “Llevaba toda la vida haciendo algo que no me gustabahacer y que nadie me obligaba hacer” ¿Qué ha ocurrido? No lo sé; lo único que sé es lo que me ha ocurrido a mí. A continuación paso a contarlo, no porque aspire a emular a los grandes narradores del vicio del tabaco –de Svevo a Ribeyro–, sino porque mi experiencia es más bien rara, tan rara que, hasta donde recuerdo, no se parece a la de ninguno de ellos. De entrada diré que empecé a fumar por la misma razón por la que he hecho la mayor parte de las cosas que he hecho en mi vida: por mi falta absoluta de personalidad. Quiero decir que empecé a fumar porque en mi adolescencia fumar era un rito de paso y no se podía ser un hombre de verdad si no se fumaba; esta idiotez se complementaba con otra idiotez según la cual era imposible ligar sin fumar, lo que me convirtió a mis 15 años en una verdadera chimenea, por cierto sin el menor éxito. A partir de entonces mi vida de fumador transcurrió durante un tiempo con placidez. Sin embargo, en la segunda mitad de los ochenta, cuando empezaba en USA la campaña antitabaquista, tuve la ocurrencia peregrina de mudarme a ese país; allí no gané para disgustos, hasta el punto de que más de una noche me sorprendí aferrado a mi cigarrillo en medio de una tormenta de nieve y a 15 grados bajo cero, a la puerta de una fiesta universitaria, sufriendo con la mayor entereza posible que en el interior de la casa los varones no fumadores disfrutaran sin escrúpulos de abundante compañía femenina y de vino abundante. Así que no me quedó más remedio que
  24. 24. 24 volver a España, donde todo por fortuna seguía como siempre. La alegría no duró: justo entonces empezó lo peor. Tuve un hijo, y lo primero que le oí a su pediatra fue que el humo del tabaco era una de las causas de la llamada muerte súbita de los bebés, cosa que me provocó tal ataque de ansiedad que solo volví a fumar en mi casa exiliándome en el balcón; luego, conforme en España los fumadores nos convertíamos poco a poco en apestados, mi hijo se hizo mayor y, totalmente intoxicado por la campaña antitabaquista, empezó a acosarme. Su argumento era único aunque demoledor: no entendía que su padre se metiese entre pecho y espalda dos paquetes diarios de veneno; yo traté de defenderme, pero, pese a que desplegué toda mi capacidad dialéctica, al final no tuve más remedio que aceptar una evidencia: o estrangulaba a mi hijo y lo tiraba por el balcón o dejaba de fumar. Mi falta de personalidad hizo el resto, y prometí dejar de fumar cuando terminara el libro que estaba escribiendo. Convencido de que no merecía la pena vivir sin fumar, postergué al máximo el final de mi trabajo, pero cuando ya no pude quitar ni añadir una coma tuve que entregar el libro y afrontar mi compromiso. Como no me sentía capaz de cumplirlo, pedí ayuda a un brujo, que me mostró una foto espeluznante de los pulmones podridos de un fumador y me hipnotizó. Fue entonces cuando ocurrió. Lo que ocurrió no fue solo que aquel mismo día dejé de fumar sin sufrir lo más mínimo y sin sentir desde entonces la más mínima nostalgia del tabaco; eso quizá no sería tan raro: lo raro es que aquel mismo día comprendí con una claridad por completo exenta de dudas que nunca me había gustado fumar y que no era yo quien había estado fumando tabaco durante más de 30 años sino el tabaco quien me había estado fumando a mí. Ya lo sé: no me creen; creen que esa afirmación es una chifladura fanática de converso al antitabaquismo; creen que fue el brujo. Pero no fue el brujo, porque, salvo en las películas de Woody Allen, los brujos ya no embrujan; tampoco es el antitabaquismo, porque yo sigo pensando que todo el mundo tiene derecho a envenenarse como le venga en gana, y que los fumadores no son una excepción. Esto es lo que es: el descubrimiento perplejo de que llevaba toda la vida haciendo algo que no me gustaba hacer y que nadie me obligaba hacer, algo que era facilísimo dejar de hacer y que me estaba matando. Desde entonces me pregunto a menudo cuántas cosas como esa sigo haciendo. Por supuesto me respondo que, si algún día puedo contestar a esa pregunta, ya será tarde.

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