ORACIÓN - Celebración de Adviento

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Oraciones. Banco de materiales MJD.

Celebración Adviento
Jueves 12 de diciembre 2013
Parroquia El Olivar Frailes Dominicos

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ORACIÓN - Celebración de Adviento

  1. 1. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos Celebración Adviento Jueves 12 de diciembre 2013 Preparada por Grupo “El Olivar” del Movimiento Juvenil Dominicano Entrada y preparación I. Monición de entrada –Lector 1Bienvenidos todos, Nos reunimos esta noche para celebrar como comunidad este tiempo de espera y esperanza que es el Adviento. Corremos el peligro muchas veces de que por sabido un tiempo, un momento, por repetido año a año, se nos escape la riqueza de vida y de hondura que este adviento tiene. También es un peligro que en medio del bullicio y el ruido de un mundo que sólo ve luces, regalos y diversión en este tiempo, podamos pasar por alto el inmenso milagro que este tiempo de espera es. Por eso nos reunimos esta noche aquí, y por eso lo hacemos orando. Para ahondar, para abrir los ojos, para vivir en espíritu y en verdad este tiempo, para que no simplemente pasemos por el adviento, sino para que el Adviento, la esperanza, la espera de la llegada del salvador del mundo a nuestra vida, pase realmente por nosotros. Queremos que esta celebración sea ante todo orante, calmada, llena de silencios y de hondura, y por eso os invitamos a que os pongáis cómodos, os dispongáis al silencio y a ahondar juntos todos en este misterio del Señor que ya viene. II. ORACIÓN PARA COMENZAR –todos juntosMi espíritu y mi corazón están alerta como los ojos del centinela. Estoy esperando. Te busco, Señor. Estoy en vela. ¡Es adviento! Te busco en la oración y Tú me abres, Señor, como un amigo siempre presente, cuando se llama a la puerta. Te busco en el Evangelio y Tú te acercas, Señor, como un amigo siempre presente, cuando se le pide luz para atravesar la noche. Te busco en la Eucaristía, con los otros cristianos, y por tu Palabra y tu Pan vienes a mí, Señor, como un amigo siempre dispuesto a ofrecer lo mejor que tiene. Te buscamos cada día y te vemos, Señor, donde se siembra la alegría, dónde se elimina la mentira, donde se suprime la injusticia. Para encontrarte, Señor, ¡hay que estar en vela! Tú estás a la puerta y llamas. Llamas al espíritu y al corazón.
  2. 2. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos III. Texto: EL ADVIENTO QUE DIOS QUIERE –Lector 2El adviento que Dios quiere no es sólo un tiempo, es una actitud profunda. No es un tiempo cronológico, sino un tiempo espiritual. Y siempre puede ser adviento, superando los límites del calendario. El adviento auténtico -”en espíritu y verdad”- es el que cultiva y desarrolla la esperanza, es el que enciende todas las lámparas de la espera, es el que abre todos los oídos de la escucha, es el que dispone cuidadosamente el alma para la acogida. Tiempo de esperanza, decimos, pero esperanza significa muchas cosas. Decir esperanza es decir deseo, confianza, paciencia, vigilancia, compromiso, valentía, alegría, humildad, paz. El adviento que Dios quiere es que abras bien las velas de tu nave y que pongas el motor en marcha; que salgas una vez más del puerto de ti mismo y que te arriesgues en busca de la tierra prometida; que venzas tus apegos y comodidades, los que te impiden crecer; que superes tus miedos, que te paralizan; que sacudas tus rutinas, pura mediocridad; que confíes. Y una vez que te hayas revestido con los hermosos trajes de la esperanza, predícala, siémbrala, sé su testigo. Da la mano al que te pide, levanta al que está caído, fortalece las rodillas vacilantes, di palabras de consuelo a los corazones tristes, ofrece razones para luchar a los que están desencantados, pinta de color toda la vida. Son muy necesarios los profetas de la esperanza IV. Canto: Preparad el camino al Señor Preparad el camino al Señor y escuchad la palabra de Dios. (bis) Voz que clama en el desierto: "preparad el camino al Señor, haced rectas todas sus sendas, preparad el camino al Señor." Voz que clama en el desierto: "preparad el camino al Señor, desterrad la mentira por siempre, preparad el camino al Señor".
  3. 3. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos Liturgia de la Palabra V. Presentación de las lecturas –Lector 1Tres personajes recorren este tiempo de adviento preparándonos para la Navidad. Cada uno de ellos muestra una actitud necesaria para esta espera, y cada uno de ellos es un escalón en el camino de esa esperanza. Tres imágenes, tres figuras, tres personajes que nos hablan de tres sentidos del adviento, que se entremezclan y se llenan de sentido unas con otras: Isaías el profeta, Juan el Bautista y María, la Virgen y Madre de Dios. VI. Monición primera lectura -Lector 3Isaías es la voz de la esperanza, la voz de los sueños que se harán realidad, la voz que nos habla de un mundo nuevo que llegará, un mundo nuevo en el que el león y el cordero pacerán juntos, en el que el niño y la serpiente dormirán al lado sin hacerse daño, en el que los hombres serán hermanos, no habrá guerras ni llanto ni luto, no habrá dolor ni sufrimiento, un mundo regido por Dios, dirigido por su Mesías… Esta primera imagen del tríptico nos habla de la venida última de Jesucristo, pero no como el lúgubre juicio final al que nos tiene acostumbrados la historia de le religión, en el que se habla de castigo y pecado, si no la última venida de Jesucristo que pedimos cuando decimos Maranathá, cuando decimos Ven Señor no Tardes, es la definitiva venida del amor, de la esperanza, de la alegría, de la paz, de todo lo hermoso y maravilloso que es Dios… la venida de la justicia definitiva que es el perdón, de la felicidad suprema del Mundo Nuevo, del Paraíso, de la unión con dios… Y todo eso es también Adviento, que literalmente significa lo Porvenir… un adviento permanente al que hace referencia el velad y estad alerta que nos decía Jesús en el primer domingo de adviento. Y es que mayor espera y esperanza que la llegada de Dios definitiva con todo su amor y alegría no existe… de eso nos habla Isaías… VII. Lectura del Libro de Isaías –Lector 4Aquel día, brotará un renuevo del tronco de Jesé, y de su raíz florecerá un vástago. Sobre él se posará el espíritu del Señor: espíritu de prudencia y sabiduría, espíritu de consejo y valentía, espíritu de ciencia y temor del Señor. Le inspirará el temor del Señor. No juzgará por apariencias ni sentenciará sólo de oídas; juzgará a los pobres con justicia, con rectitud a los desamparados. Herirá al violento con la vara de su boca, y al malvado con el aliento de sus labios. La justicia será cinturón de sus lomos, y la lealtad, cinturón de sus caderas. Habitará el lobo con el cordero, la pantera se tumbará con el cabrito, el novillo y el león pacerán juntos: un muchacho pequeño los pastorea. La vaca pastará con el oso, sus crías se tumbarán juntas; el león comerá paja con el buey. El niño jugará en la hura del áspid, la criatura meterá la mano en el escondrijo de la serpiente. No harán daño ni estrago por todo mi monte santo: porque está lleno el país de ciencia del Señor, como las aguas colman el mar. Aquel día, la raíz de Jesé se erguirá como enseña de los pueblos: la buscarán los gentiles, y será gloriosa su morada. Palabra de Dios.
  4. 4. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos VIII. Canto: Maranathá Maranathá, maranathá, Ven señor Jesús, Maranathá, Ven señor Jesús (repetir varias veces) IX. Monición segunda lectura -Lector 3El segundo de los personajes es Juan el Bautista. Con él descubrimos que esa definitiva llegada del Señor y de un mundo nuevo sin llanto ni dolor, no se puede separar de dos elementos: primero la espera del Mesías concreto y real de carne y hueso que vivió en la tierra de Palestina hace dos mil años y al que Juan anunciaba, y con él, la venida del Reino de Dios en la tierra. Y el segundo elemento el de preparar los caminos para que llegue, allanar los senderos para la llegada del Rey. Desde la perspectiva del Bautista, el Adviento es el nacimiento de Dios en el corazón de cada uno, es rehacer la propia vida, trabajar, tomar conciencia de todo lo que impide que Dios se haga un hueco en nosotros, para allanarlo, rebajarlo, rehacerlo en otra perspectiva. Es reconstruirnos por dentro y con nosotros reconstruir el mundo de tal manera que haya hueco para Dios, para que el Reino se vaya haciendo real ya aquí y ahora en espera del definitivo mundo nuevo. Es hacer un hueco en el corazón y en la vida de cada uno de nosotros para que el Reino que ya está llegando, para que Dios que ya está llegando a la vida de cada uno y a la vida de todos, pueda traernos la plenitud y la vida definitiva y suprema. Esto es un adviento permanente porque siempre hay que andar allanando los senderos de nuestro corazón para seguir a Jesucristo con mayor radicalidad, responsabilidad y cercanía, con mayor entereza, siempre hay que estar reconstruyéndonos por dentro para hacerle hueco a Dios en nosotros. Y es un adviento permanente porque también siempre, hasta que el tiempo futuro llegue, hay que ir reconstruyendo este mundo para que haya hueco para Dios, para que no domine la injusticia ni el dolor, para frenar todo lo que no deja a Dios nacer en la vida de tantos seres humanos: miseria, hambre, violencia, marginación… pelear porque no tenga la última palabra el dolor en el mundo es adviento y es signo de esperanza. X. Del evangelio de san Mateo –lector 5Por aquel tiempo, Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: -«Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos.» Éste es el que anunció el profeta Isaías, diciendo: «Una voz grita en el desierto: "Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos." Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados; y él los bautizaba en el Jordán. Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: -« ¡Camada de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?
  5. 5. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos Dad el fruto que pide la conversión. Y no os hagáis ilusiones, pensando: "Abraham es nuestro padre", pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abraham de estas piedras. Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego. Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí puede más que yo, y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego. Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga.» Palabra de Dios XI. Canto: Ven, ven señor no tardes VEN, VEN, SEÑOR, NO TARDES; VEN, VEN, QUE TE ESPERAMOS; VEN, VEN, SEÑOR, NO TARDES; VEN, PRONTO, SEÑOR. (repetir varias veces) XII. Monición tercera lectura –Lector 3La figura de María, la madre de Jesús de Nazaret, el Señor, es la tercera imagen. De alguna manera es la representación del hecho histórico en sí, del nacimiento hace más de dos mil años de un niño que era el Enviado de Dios, el Salvador, el Dios con nosotros. Pero a la vez es la que enlaza las otras dos y a la vez les da un nuevo sentido. María es la imagen de la fe perfecta, de la confianza en Dios. María es la mujer que hace suyos los planes de Dios, acoge a Dios, se deja hacer por Dios, se deja rehacer, acepta plenamente los planes de Dios y con ello se hace colaboradora de la salvación. Espera un mundo nuevo regido por Dios, y trata de preparar sus senderos, y lo hace poniéndose plenamente y por entero a la disposición de los planes del Padre. Y lo hace en plena libertad. María se entrega por entero a los planes de Dios para que el mundo nuevo y la vida nueva pudieran darse con el nacimiento del Mesías. La opción libre de María, movida por amor a Dios y confiando en Él sin saber muy bien a qué llevaría después todo eso, es la puerta por la que entra definitivamente la salvación en el mundo. El Adviento de María es el que acoge a Dios desde la confianza y la fe en que es Él el que trae la vida, la plenitud y la libertad, es el adviento de la conversión a los planes de Dios y no a los que nosotros inventamos y le damos su nombre, es el de la esperanza contra toda esperanza, es el de colaborar con Dios en alumbrar un mundo nuevo y una nueva humanidad, pero sobre todo, María es el adviento de la espera y la esperanza… XIII. Del evangelio de san Lucas –lector 5El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
  6. 6. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos El ángel, entrando en su presencia, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.» Ella se sobresaltó por estas palabras, y se preguntaba qué significaría aquel saludo. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús. Será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.» María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?» El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios. Mira, ahí tienes también a Isabel, tu pariente, que ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril, porque ninguna cosa es imposible para Dios.» Dijo María: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.» Y el ángel dejándola se fue. Palabra de Dios XIV. Canto: Hágase Hágase en mí según tu palabra Hágase en mí según tu sueño, Hágase en mí según tu quieras, Hágase en mí tu amor (repetir varias veces) Final XV. Reflexión final –Lector 1Y así concluimos nuestra celebración de adviento. Queremos como Isaías, como Juan y como María, no perder de vista las actitudes fundamentales que este adviento nos ofrece: la escucha, la confianza y la espera en las promesas recibidas, queremos como ellos, que hoy nos sintamos invitados a esa espera confiada que intenta descubrir cómo será la voz y la acción de Dios en nosotros y en nuestro mundo, cómo en los signos y las circunstancias de este mundo que cambia y que sufre, en un mundo en crisis, pero un mundo que también ríe y ama, y sueña y espera por su salvación, Dios nos llama y nos interpela. Y queremos hacerlo abiertos a la sorpresa, a la novedad, sabiendo que Dios siempre sorprende y hace nuevas todas las cosas. Queremos también hacernos como ellos, como Isaías, como Juan, como María, con la capacidad de transmitir y dar vida a esa novedad que llega para todos los hombres y mujeres de todos los tiempos. Que este tiempo de Adviento que aún nos queda, pueda ser ese tiempo de espera, de esperanza, de sueños, ilusiones y novedad, de apertura al futuro y a la salvación que ya llega, y que nos habla del amor de Dios por todos los hombres y mujeres de este mundo.
  7. 7. Parroquia El Olivar Frailes Dominicos XVI. ORACION FINAL –todos juntosGracias, Señor, porque me invitas a allanar los senderos, a preparar el camino para que vengas. Gracias, Señor, porque quieres contar conmigo. Gracias, Señor, porque quieres entrar en mi casa y hacer de ella una morada nueva. Gracias, Señor, porque te acuerdas de nosotros y de mí, y te pones en el camino por el que yo voy caminando, para que te encuentre porque Tú me has encontrado. Gracias, Señor, porque vienes, porque estás, porque estarás. Gracias, Señor XVII. Canto: Preparad el camino al Señor Preparad el camino al Señor y escuchad la palabra de Dios. (bis) Voz que clama en el desierto: "preparad el camino al Señor, haced rectas todas sus sendas, preparad el camino al Señor." Voz que clama en el desierto: "preparad el camino al Señor, desterrad la mentira por siempre, preparad el camino al Señor".

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