Literatura de las nacionalidades colegio la paz 2.1

1,436 views

Published on

LITERATURA DE LAS NACIONALIDADES INDIGENAS

Published in: Education
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
1,436
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
239
Actions
Shares
0
Downloads
6
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Literatura de las nacionalidades colegio la paz 2.1

  1. 1. AZUAY MARKAPA, ISHKAYSHIMI KAWSAYPURA YACHAYTA PUSHAKKAMAY UNIDAD EDUCATIVA INTERCULTURAL BILINGÜE LA PAZLA PAZLA PAZLA PAZ MODALIDAD SEMI – PRESENCIAL CENTROS DE APOYO TUTORIAL: CHUNAZANA – GULLANZHAPA - MOLLETURO SEDE: DISTRITO 01D01 CUENCA 1 CIRCUITO EL SAGRARIO Centro de Apoyo Tutorial CHUNAZANA LENGUA Y LITERATURA DE LAS NACIONALIDADES AZUAY 2014
  2. 2. INTRODUCCION1 Está, pues, esclarecido que de la civilización inkaica, más que lo que ha muerto nos preocupa lo que ha quedado. El problema de nuestro tiempo no está en saber cómo ha sido el Twantinsuyu. Está, más bien, en saber cómo es el Ecuador, el Perú y Bolivia. El pasado nos interesa en la medida en que puede servirnos para explicarnos el presente. Las generaciones constructivas sienten el pasado como una raíz, como una causa. Jamás lo sienten como un programa. Lo único casi que sobrevive del Tawantinsuyo es el indio. La civilización ha perecido; no ha perecido la raza. El material biológico del Tawantinsuyo se revela, después de cuatro siglos, indestructible, y, en parte, inmutable. El hombre muda con más lentitud de la que en este siglo de la velocidad se supone. La metamorfosis del hombre bate el récord en el evo moderno. Pero éste es un fenómeno peculiar de la civilización occidental que se caracteriza, ante todo, como una civilización dinámica. No es por un azar que a esta civilización le ha tocado averiguar la relatividad del tiempo. En las sociedades asiáticas -afines si no consanguíneas con la sociedad inkaica-, se nota en cambio cierto quietismo y cierto éxtasis. Hay épocas en que parece que la historia se detiene. Y una misma forma social perdura, petrificada, muchos siglos. No es aventurada, por tanto, la hipótesis de que el indio en cuatro siglos ha cambiado poco espiritualmente. La servidumbre ha deprimido, sin duda, su psiquis y su carne. Le ha vuelto un poco más melancólico, un poco más nostálgico. Bajo el peso de estos cuatro siglos, el indio se ha encorvado moral y físicamente. Mas el fondo oscuro de su alma casi no ha mudado. En las sierras abruptas, en las quebradas lontanas, a donde no ha llegado la ley del blanco, el indio guarda aún su ley ancestral. El libro de Enrique López Albújar, Cuentos Andinos, es el primero que en nuestro tiempo explora estos caminos. Los Cuentos Andinos aprehenden, en sus secos y duros dibujos, emociones sustantivas de la vida de la sierra, y nos presentan algunos escorzos del alma del indio. López Albújar coincide con Valcárcel en buscar en los Andes el origen del sentimiento cósmico de los quechuas. "Los Tres Jircas" de López Albújar y "Los Hombres de Piedra" (37) de Valcárcel traducen la misma mitología. Los agonistas y las escenas de López Albújar tienen el mismo telón de fondo que la teoría y las ideas de Valcárcel. Este resultado es singularmente interesante porque es obtenido por diferentes temperamentos y con métodos disímiles. La literatura de López Albújar quiere ser, sobre todo, naturalista y analítica; la de Valcárcel, imaginativa y sintética. El rasgo esencial de López Albújar es su criticismo; el de Valcárcel, su lirismo. López Albújar mira al indio con ojos y alma de costeño, Valcárcel, con ojos y alma de serrano. No hay parentesco espiritual entre los dos escritores; no hay semejanza de género ni de estilo entre los dos libros. Sin embargo, uno y otro escuchan en el alma del quechua idéntico lejano latido (38). La Conquista ha convertido formalmente al indio al catolicismo. Pero, en realidad, el indio no ha renegado sus viejos mitos. Su sentimiento místico ha variado. Su animismo subsiste. El indio sigue sin entender la metafísica 1 Jose Carlos Mariategui (paráfrasis) católica. Su filosofía panteísta y materialista ha desposado, sin amor, al catecismo. Más no ha renunciado a su propia concepción de la vida que no interroga a la Razón sino a la Naturaleza. Los tres jircas, los tres cerros de Huánuco, pesan en la conciencia del indio huanuqueño más que la ultratumba cristiana. "Los Tres Jircas" y "Cómo habla la coca" son, a mi juicio, las páginas mejor escritas de Cuentos Andinos. Pero ni "Los Tres Jircas" ni "Cómo habla la coca" se clasifican propiamente como cuentos. "Ushanam Jampi", en cambio, tiene una vigorosa contextura de relato. Y a este mérito une "Ushanam Jampi" el de ser un precioso documento del comunismo indígena. Este relato nos entera de la forma como funciona en los pueblecitos indígenas, a donde no arriba casi la ley de la República, la justicia popular. Nos encontramos aquí ante una institución sobreviviente del régimen autóctono. Ante una institución que declara categóricamente a favor de la tesis de que la organización inkaica fue una organización comunista. En un régimen de tipo individualista, la administración de justicia se burocratiza. Es función de un magistrado. El liberalismo, por ejemplo, la atomiza, la individualiza en el juez profesional. Crea una casta, una burocracia de jueces de diversas jerarquías. Por el contrario, en un régimen de tipo comunista, la administración de justicia es función de la sociedad entera. Es, como en el comunismo indio, función de los yayas, de los ancianos (39). Desde este punto de vista, el indio, en su medio nativo, mientras la emigración no lo desarraiga ni deforma, no tiene nada que envidiar al mestizo. Es evidente que no está incorporado aún en esta civilización expansiva, dinámica, que aspira a la universalidad. Pero no ha roto con su pasado. Su proceso histórico está detenido, paralizado, mas no ha perdido, por esto, su individualidad. El indio tiene una existencia social que conserva sus costumbres, su sentimiento de la vida, su actitud ante el universo. Los "residuos" y las derivaciones de que nos habla la sociología de Pareto, que continúan obrando sobre él, son los de su propia historia. La vida del indio tiene estilo. A pesar de la conquista, del latifundio, del gamonal, el indio de la sierra se mueve todavía, en cierta medida, dentro de su propia tradición. El ayllu es un tipo social bien arraigado en el medio y la raza (41). El indio sigue viviendo su antigua vida rural. Guarda hasta hoy su traje, sus costumbres, sus industrias típicas. Bajo el más duro feudalismo, los rasgos de la agrupación social indígena no han llegado a extinguirse. La sociedad indígena puede mostrarse más o menos primitiva o retardada; pero es un tipo orgánico de sociedad y de cultura. Y ya la experiencia de los pueblos de Oriente, el Japón, Turquía, la misma China, nos han probado cómo una sociedad autóctona, aun después de un largo colapso, puede encontrar por sus propios pasos, y en muy poco tiempo, la vía de la civilización moderna y traducir, a su propia lengua, las lecciones de los pueblos de Occidente.
  3. 3. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 3 de 91 1. LA LITERATURA, EL CANTO Y LA POESIA KECHWA 1.1 INTRODUCCION Jesús Lara2 , respetado erudito de la literatura quechua, menciona en el género poesía-canto, ocho géneros: el jailli (un himno), el arawi (canto de amor), wawaki (canto amoroso en forma de diálogo), taki (canto genérico y temático), wayñu (menos romántico que el arawi), qashwa (canto festivo), aranway (canto humorístico) y el lanka (una elegía). La base de la clasificación está dada tanto por el contenido (cánticos funerales, cánticos de victoria, de dinastía histórica) como por el criterio de la participación coral. Los cantos de la cosecha mantienen un patrón antiguo, en lo cuáles los trabajadores indígenas, hombres y mujeres, establecen el paso del trabajo cantando un coro muy vivaz “jaway jaway”. El cantante principal masculino, llamado Paki, anima viejas rivalidades entre los pueblos andinos en sus cantos, o entretiene a los trabajadores con comentarios líricos de interludios amorosos, así como llama al gamonal: laichu, verdugo, y ladrón. El cantar es comunal y público y los cantos son trasmitidos de generación en generación. Así mismo el pueblo kechwa se caracterizó por el don de contar fábulas, leyendas y hechos memoriosos como lo recordaba Garcilaso, quien en su juventud había oído "fábulas breves y compendiosas", en las que, "los indios guardaban leyendas religiosas o hechos famosos de sus reyes y caudillos, las que encerraban generalmente una doctrina moral". Mucho de lo narrado en esa línea por los amautas y los quipucamayocs se encuentra en las crónicas de Garcilaso, Cristóbal de Molina, Sarmiento de Gamboa y Betanzos, y a través de ellos se puede obtener información sobre el espíritu, la psicología, el carácter y la historia de los Incas. ¿La Leyenda de Manco Cápac saliendo del lago Titicaca o la de los hermanos Ayar de Pacaritambo, acaso no se toman 2 Signos, cantos y memoria de los Andes. Regina Harrison. Pag. 29-30. Ed. Abya Yala. en cuenta para hablar sobre el origen de los Incas y la fundación del Cuzco? Lo prueba el caso del habitante kechwa que por razones de vida se ve impelido a dejar su suelo nativo, pero que siempre está pensando en regresar a su terruño para visitar los lugares más queridos entre los que se encuentran los que le recuerdan a sus padres y antepasados. Es indudablemente el culto de la pacarina el que lo atrae, además de otros motivos como las fiestas vernaculares o patronales llenas de colorido, alegría y vida. Los mitos no deben ser dejados de lado al tratar el pasado lejano de un pueblo. Son, por lo mismo, necesarios para encontrar las raíces y sentimientos anímicos que han originado su quehacer y desarrollo cultural. En el caso de la poesía mítica de los Kechwas, "se mezclan, sin duda, como en los demás pueblos, hechos reales e imaginarios, los que transcurren, por lo general, en el reino del azar y de lo maravilloso. Pero todos ofrecen indicios históricos, porque está presente en ellos el espíritu del pueblo creador". La historia cultivada por los Incas "no era la simple tradición oral de los pueblos kechwas, sujeta a continuas variaciones y el desgaste de la memoria. La tradición oral estaba en el período inkaico resguardada, en primer término, por su propia forma métrica que balanceaba la memoria, y por la vigilancia de escuelas rígidamente conservadoras. Los quipus y las pinturas aumentaban la proporción de fidelidad de los relatos y la memoria popular era el fiscal constante de su exactitud". La historia en el Inkario "fue un sacerdocio investido de una alta autoridad moral, que utilizó todos los recursos a su alcance para resguardar la verdad del pasado y que estuvo animada de un espíritu de justicia y de sanción moral para la obra de los gobernantes, que puede servir de norma para una historia más austera y estimulante, que no sea simple acopio memorístico de hechos y de nombres. Su eficacia está demostrada en que, mientras en otros períodos la tradición oral sólo alcanzó a recordar hechos de 150 años atrás, la historia del período inkaico pudo guardar noticia relativamente cierta de los nombres y los hechos de las dinastías, en un espacio seguramente de miles de años. 1.2 ARAWI No se halla definida hasta ahora claramente cuál es la esencia lírica y humana del yaraví. Se habla de esta canción poética popular como de la forma más expresiva del alma indígena y se supone que tuvo siempre la misma inspiración melancólica y elegíaca que en nuestros días. ¿Fue así, plañidera y decepcionada, la canción predilecta del pueblo kechwa, expansivo, dinámico y vital? ¿No está reñida la queja individual y romántica con la alegría colectiva,
  4. 4. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 4 de 91 desbordante y dionisíaca de los taquis incaicos y de sus ritos agrícolas y domésticos, plenos de salud espiritual y de juvenil optimismo? ¿No se habrá deslizado, en el transcurso del tiempo, algo del acíbar de la opresión y de la nostalgia del pasado en el lamento insistente de las quenas o en la tristeza de los versos fatalmente desesperados? Algo hay efectivamente que se ha sobrepuesto y fundido con el alma primitiva de la canción incaica, trasmutando su sentido y prestándole una nueva entonación sentimental. El nombre primitivo incaico fue aravi o haravi. Es el testimonio de cronistas de calidad en lo quechua como Cristóbal de Molina, fray Martín de Morúa, Bernabé Cobo y Huamán Poma de Ayala. Garcilaso nos dice que a los poetas les llamaban los Incas haravec que quiere decir inventador. También los llama haravicus, en otra parte de sus Comentarios, concordando sus difusos recuerdos de la lengua madre. Del espíritu y del texto de las crónicas se desprende que aravi era sinónimo de canción. El haylli era el canto épico que loaba el triunfo del hombre sobre la tierra o sobre el enemigo. El aravi era la canción lírica en la que se modulaban el amor, la tristeza o la alegría, las emociones dulces del hogar o de la vida. El haylli era acompañado con el rudo sonido del huancar y de "cajas temerarias" y el agudo zumbar de los pututos. El aravi se tañía al son tierno del pincullu, de la antara y de la quena-quena. "Las canciones que componían de sus guerras y hazañas no las tañían –dice Garcilaso– porque no se habían de cantar a las damas, ni dar cuenta de ellas por sus flautas". Y más adelante: "Los versos amorosos hacían cortos porque fuesen más fáciles de tañer en la flauta". Así queda fácilmente deslindada la materia poética del Incario, pese a la primitiva confusión de los géneros. El haylli es la épica kechwa, el aravi, es sobre todo la canción lírica o de amor. El aravi o canción podía ser de amor, como cantar otras emociones, principalmente las festividades de la vida agrícola: el barbecho, la siembra, la siega, el traslado del maíz de las chacras a las casas para colocarlo en las pirúas propiciatorias. En la fiesta del aymoray, dice Cristóbal de Molina, llevaban en triunfo el maíz de las chacras a las casas: "trayanlo en unos costales pequeños con un cantar llamado aravi, con unos vestidos galanos". En estos cantares, apunta el licenciado Ondegardo, entonaban la alabanza del maíz y rogaban que no se extinguiera la fuerza fecundadora de las simientes. El fraile Morúa agrega que "cuando sembraban sus chacras y danzaban todos juntos con las propias tachas" –o arados– cantaban "aires y otros diversos yaravíes que son romances que ellos cantaban en su lengua". Huamán Poma habla también de diversas clases de aravíes: uaritza-aravi, aravi-manca, el taqui cahuia- haylli-aravi. Se puede decir que el aravi era una canción mimada, unida siempre, asociada, en sus relatos a la canción o aravi y diferenciado de éste. "De esta manera –dice en alguna parte de su Nueva Corónica– prosigue cada ayllo hasta Quito, nuevo reino, desde el Cuzco, cada ayllo con sus taquis y sus aravíes. Los cuales danzas y aravis –dice en otra parte– no tienen cosa de hechicería ni de idolatrías". El aravi es, pues, una canción, acompañada del taqui o danza, y aún de comer y beber. Acaso, según puede deducirse del mismo cronista indio, la denominación de aravi provenga de la repetición de esta palabra usada como estribillo, según la costumbre poética incaica, como se repetía la palabra "haylli" en los cantos guerreros. Huamán Poma, anota en uno de sus dibujos: "Cantan haravayo, haravayo, Haravi, cantan haray haravi, compás muy poco a poco". El aravi era pues inseparable de la música: no podía cantarse sin la flauta. Las frases de la canción se decían a través de la flauta, de modo que se percibían claramente a través del sonido de ésta. Se podía decir, apunta Garcilaso, que indio enamorado, "hablaba por la flauta". Dos cronistas, el Inca y Gutiérrez de Santa Clara, nos traen el testimonio del embrujo erótico de estas canciones: Garcilaso nos cuenta que un español topó en el Cuzco con una india que conocía y quiso detenerla y ella le dijo: "Señor, déjame ir donde voy, sábete que aquella flauta que oyes en el otero me llama con mucha pasión y ternura, de manera que me fuerza a ir allá que el amor me lleva arrastrando para que yo sea su mujer y él mi marido". Y Gutiérrez de Santa Clara confirma este hechizo irresistible: "Y tienen estos indios unas flautillas con dos agujeros arriba y uno abajo, que llaman pingolios y con estas flautillas cantan sus romances que se entiende claramente lo que dizen. Y con estas claman a las yndias y a las mozas de noche las que están encerradas en sus casas y en la de sus amos y como entienden quién tañe el pingolio, se salen escondidamente y se van con ellos".
  5. 5. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 5 de 91 La canción amorosa –el aravi– nos dice Garcilaso, era corta, de metros y estrofas breves. El mismo cronista nos ha conservado acaso el único aravi auténtico en versos de cuatro sílabas: Caylla llapi Puñunqui Chaupituta Samusac. Traducida al castellano, la corta estrofa indígena hecha para el tañido de la flauta, daría esta versión: Al cantico Dormirás, Media noche Yo vendré. El propio Huamán Poma nos refiere que la Coya Raua Ocllo, mujer de Huayna Cápac, tenía "mil yndios regocijadores unos dansavan otros baylaban otros cantavan con tambores y músicas y pingollos y tenía cantores haravi en su casa y fuera de ella para oyr las dichas músicas que hacían haravi en uacapunco...". En el mes de abril el Inca tenía grande fiesta en la plaza del Cuzco "y comía y cantava y dansava". "En esta fiesta cantava el cantar de los carneros, puca-llama y cantar de los ríos aquel sonido que hace". Estos cantos coreográficos eran lentos y acompasados, repitiendo incansablemente el mismo estribillo, "el retruécano de todas sus coplas" que dice Garcilaso, generalmente de sentido onomatopéyico. En la danza de las llamas se cantaba el uaritza aravi "que cantan con puca-llama (llama bermeja) al tono del carnero cantan diciendo con compás muy poco a poco, media hora dicen: y y y al tono del carnero". El Inca comenzaba, imitando el tono del carnero y diciendo luego sus coplas. Las ñustas y coyas respondían, "cantan a vos muy alta, muy suabemente y uaritza aravi dize así: aravi, aravi, acay aravi aravi yau aravi van diciendo lo que quieren y todos el tono de aravi responden las mugeres". El diálogo coral continúa alternando el estribillo, con coplas ya alegres, ya tristes, ya triunfales. A ratos es el haylli pleno de entusiasmo o el aravi cantado por las ñustas. De las notas recogidas por Huamán Poma se puede deducir la costumbre general en todos los pueblos kechwas de estos cantos y danzas colectivos al son de un mismo estribillo implacable. Los labradores en el mes de mayo cantarían haravayo, haravayo, haravayo, llevando las mazorcas frescas en la mano y los llama-miches o pastores llamaya, llamaya, ynyala, llamaya. En la danza de los chinchaysuyos, los hombres soplando la cabeza de un venado responden a las mujeres: uauco, uauco, uauco, chicho, chicho, chicho, chicho. Y luego nuevamente los varones pano yaypanoa pano yaypano. Otras veces es una exclamación alegre y jubilosa: ¡yaha ha ha, ya haha! Tanto los collasuyos como los antisuyos y los chinchaysuyos tienen los mismos regocijos y canciones, las mismas algazaras juveniles, al son del tambor, entremezclado con los diálogos entre hombres y mujeres, estrofa y anti estrofa llenas de un sentido erótico y vital. Entre los collas, dice Huamán Poma, "las mosas donzellas dizen sus aravis que ellos le llaman aanca". Santa Cruz Pachacútec dice que Manco Cápac, en cierta ocasión, "començó a cantar el cantar de chamaiguarisca de pura alegría". Todas estas referencias hacen alusión a una lírica colectiva, ligada a la tierra, al trabajo y al amor, con algo de juego o de ronda infantil, sin congojas o torturas individuales, ni desesperaciones a la manera romántica, que serán más tarde la nota distintiva del yaraví criollo. El aravi incaico es de fiesta, de expansión vital y apenas alguna vez en el deliquio de la fiesta sensual se oye la "canción lastimosa de las ñustas" de la que habla Huamán Poma, que es apenas un instante pasajero de melancolía en la embriaguez de alegría del taqui kechwa. Con la conquista el aravi pierde su estrepitosa gracia colectiva, desaparecido el desenfreno profano de los taquis y sólo subsiste en el lloroso y solitario gemido de las quenas de los pastores solitarios o en las quejas nocturnas de los amantes separados.
  6. 6. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 6 de 91 El aravi se transforma en el yaraví, transformación que es no sólo fonética, sino espiritual. El aravi había sido jubilar y multánime. La antigüedad mayor recae entonces en el yaraví de Ollanta, cantado en la escena V del primer acto y escrito hacia 1780. Este sí recibe del propio autor el nombre del yaraví, es decir que ha sido concebido como tal. La canción empieza: Dos amantes palomitas Tienen pesar, se entristecen, Gimen, lloran, palidecen Con un inmenso dolor. Al terminar el canto, Cusi Coyllor, la novia indígena, exclama: "Verdad dice este yaraví: basta de cantar, pues ya mis ojos se convierten en torrentes de lágrimas". En la escena 9ª del mismo drama Ollanta, se canta otra canción lastimera, a la que no hay necesidad de llamar yaraví, porque lo es desde su primera línea: Una paloma he criado Que perdí en un momento Busca en la comarca atento Y averigua dónde está. 1.3 LANKA En los grandes días de fiesta las momias de los grandes Inkas eran sacadas a la plaza del Cuzco por sus mayordomos y mamaconas, y éstos cantaban delante del Inca la loa o cantar de cada uno de los monarcas muertos, "por su orden y concierto – dice Betanzos– comenzando el primero el tal cantar o historia o loa, los de Manco Cápac, y siguiéndoles los servidores de los reyes que le habían sucedido". También en los funerales de los Incas se cantaban los grandes hechos, y los principales actos de su reinado, como refiere Cabello Balboa en las exequias de Inga Yupanqui. En la costa del Perú, según refieren Cieza y Las Casas, los funerales de los kurakas duraban varios días, y en ellos las "endechaderas" o huaccapucus cantaban delante del cuerpo del difunto, en la plaza principal, acompañadas por la multitud, entre flautas y lamentos dolorosos, las perfecciones y hazañas del muerto. Por la falta de escritura, esta poesía oral debía ser celosamente resguardada del olvido. Cieza refiere que se designaban tres o cuatro hombres ancianos para que guardasen la memoria de los hechos de los Incas y compusiesen cantares sobre ello. Se escribían en verso, dice Garcilaso, para que sus descendientes se acordasen de los buenos hechos de sus pasados y los imitasen: "Los versos eran pocos porque la memoria los guardase; empero eran muy compendiosos como cifras. No usaron de consonante en los versos; todos eran sueltos" (Garcilaso, cap. XXVII, lib. II). Estos cantares no podían ser dichos ni cantados fuera de la presencia de un Inca, y cuando era muerto el monarca a que se referían, estos indios viejos se acercaban al Inca recién proclamado y con los ojos puestos en el suelo y bajas las manos, le decían: "Oh, Inca grande y poderoso, el Sol y la Luna, la Tierra, los montes y los árboles, las piedras y tus padres te guarden de infortunio y hagan próspero, dichoso y bienaventurado sobre todos cuantos nacieron. Sábete que las cosas que sucedieron a tu antecesor son éstas", y recitaban entonces el cantar inédito de las hazañas del muerto, y estos cantares sólo podían decirse en días de gran tristeza o de regocijo (Cieza, Señorío, Cap. XII). Para hacer más presente y vivaz el recuerdo heroico, casi todos estos cantares eran rimados o acompañados de una representación ligera. Esta historia épica, "cantada a voces grandes" o representada en el Aucaipata delante del Inka y de la multitud, tenía también, como las crónicas castellanas, un austero sentido moralizador. Sólo era permitido hacer cantares sobre los inkas que no habían "usado de bajezas ni
  7. 7. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 7 de 91 de poquedades" y "si entre los reyes algunos salía remiso, cobarde, dado a vicios y amigo de holgar sin acrecentar el señorío de su Imperio, mandaban que destos tales obiese poca memoria o casi ninguna" (Cieza, Señorío, Cap. XI). 1.4 HAYLLI Hubo otras formas oficiales del sentimiento histórico, dueñas de un carácter que podría decirse estatal u oficial. Estas formas fueron: el haylli o canto de la victoria y loa de la batalla, el cantar histórico recitado en alta voz en la plaza pública, durante las grandes solemnidades, y el purucalla, o representación mímica de los hechos de los Inkas y de sus triunfos. A estas formas de tradición oral se sumaban los procedimientos mnemotécnicos, que fueron los quipus o cordones de nudos, las quilcas o quelcas, en los bastones o báculos rayados, y los tablones pintados y las telas de cumbe representando hechos históricos. Haychacta hayllini es "cantar la gloria de la victoria o de la chacra". Hayllinccomichacracta es "acabar las chacras vencidas", y Hayllircco puni aucacta es "concluir la victoria o rematarla con canciones". Aucacta hayllik es el triunfador. Hayllini es celebrar el triunfo o victoria con cantos y bailes. Estas canciones eran acompañadas de música, pero "no las tañían, dice Garcilaso, porque no eran cosas de damas"; y Santa Cruz Pachacutic hablaba de "un fuerte cantar con ocho tambores y caxas temerarias". Los cantares, unidos siempre a manifestaciones coreográficas, se repetían luego en las fiestas principales por conjuntos de hombres y mujeres asidos de las manos, según refiere Cieza, los que andaban a la redonda al son de un atambor, recontando en sus cantares y endechas las cosas pasadas. En el taqui el corifeo o taquicta huacaric decía la copla y la multitud respondía con el estribillo o retruécano estridente y jubiloso: ¡haravayo, haravayo; o yaha, ya ha, ya ha ha ha! En cada reinado, se inventaban nuevos taquis y hayllis, con diversos vestidos, ceremonias e instrumentos, ya fuesen las succas, o cabezas de venado, o los caracoles de mar horadados, denominados hayllai quipac, atabales de oro engastados en pedrería. Según una tradición vernácula, los bardos que componían los hayllis eran de la nación de los Collaguas. 2. LITERATURA KECHWA Ningún pueblo como el kechwa, salvo acaso los chinos, sintió más hondamente la seducción del pasado y el anhelo de retener el tiempo fugaz. Todos sus ritos y costumbres familiares y estatales, están llenos de este sentido recordatorio y propiciador del pasado. El culto de la pakarina o lugar de aparición –cerro, peña, lago o manantial– del que se supone ha surgido el antecesor familiar, o en el culto de los muertos o malquis, de la momia tratada como ser viviente y de la waq’a o adoratorio familiar, es una muestra de ello. Los kechwas, según los extirpadores de idolatrías, se resistía a abandonar los lugares abruptos en que vivía, porque ahí estaba su pakarina, y guardaba reverencialmente en su hogar las figurillas de piedra y de bronce que representaban a sus lares. En la costa, nos refiere el Padre las Casas, se realizaban los funerales de los jefes en las plazas públicas y los túmulos eran rodeados por coros de mujeres o endechaderas, que lloraban y cantaban relatando las hazañas y virtudes del muerto. Cada Inka que muere en el Cuzco es embalsamado y rodeado de todos los objetos que le pertenecieron, de sus armas y de su vajilla, servido en la muerte por sus mujeres e hijos, los que portan la momia a la gran plaza del Cuzco, en las grandes ceremonias, y conservan la tradición de sus hechos en recitados métricos que se trasmiten a sus descendientes de la panaca, o descendencia de un Inka. En todos estos actos hay un instinto o apetencia de historia, que cristaliza también en el amor por los mitos, cuentos y leyendas, y más tarde en las formas oficiales de la historia que planifica el estado inkaico. Así, revisando el ilustre Vocabulario de González Holguín, hallamos palabras especiales para significar el relato de un simple suceso, el relato de fábulas de pasatiempo (sauca hahua ricuycuna), contar fábulas o vejeces (hahua ricuni), contar cuentos de admiración fabulosos (hahuari cuy simi), referir un ejemplo temeroso (huc manchay runap cascanta hucca ripus caiqui), y por último, un vocablo para expresar el canto o relato de lo que ha pasado y contar ejemplos en alta voz a muchos (huccaripuni). Al contador de fábulas se le llamaba hahuaricuk. Es cierto que el mito confunde, en una vaguedad e incoherencia de misterio, el pasado, el presente y el futuro, y que la acción de ellos transcurre principalmente en el tiempo mítico, que es tiempo eterno, mas la prueba de que contienen elementos reales y alusiones a hechos ciertos, está en que los relatos míticos coinciden con otras
  8. 8. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 8 de 91 manifestaciones anímicas desaparecidas del mismo pueblo y son muchas veces confirmadas por la arqueología. En el mito es posible hallar, un orden cronológico de las cosas y de los acontecimientos, para una cosmología y una genealogía de los dioses y de los hombres. El origen del mundo, la guerra entre los dioses Qon y Pachakamah, la creación del hombre por Viracocha, que modeló en el Collao la figura de los trajes de los pobladores de cada una de las tribus primitivas, o la aparición de personajes legendarios que siguen el camino de las montañas al mar, como Naymlap, Quitumbe, Tonapa o Manco Cápac, los cerros o los islotes marinos son dioses petrificados, o seres legendarios castigados por su soberbia o su pasión amorosa. El trueno es el golpe de un dios irritado sobre el cántaro de agua de una doncella astral que produce la lluvia; la Venus o chasca de enredada cabellera, es el paje favorito del Sol, que unas veces va delante y otras después de él; los eclipses son luchas de gigantes, leones y serpientes, y, otras veces, la unión carnal del Sol con la Luna, cuyos espasmos producen la oscuridad. La Vía Láctea es un río luminoso; las estrellas se imaginan como animales totémicos, o como granos de quinua o maíz, desparramados en los festines celestes, y los sacacas o cometas pasan deslumbrantes con sus alas de fuego, a refugiarse en las nieves más altas. La Luna o quilla suscita dulces y sonrientes consejas de celos y amor. Algunas veces es la esposa del Sol; otras, el Sol, envidioso de la blancura de su luz, le echa a la cara un puñado de ceniza que la embadurna para siempre, aunque también se asegura que las manchas lunares son la figura de un zorro enamorado de la Luna, que trepó hasta ella para raptarla y se quedó adherido al disco luminoso. El propio drama universal del diluvio resulta El único hombre y la única mujer que se salvan de las aguas, sobreviven encima de la caja de un atambor. La serpiente que se arrastra ondulando por el suelo, se transforma inusitadamente en el zig-zag del relámpago. El zorro trepa a la Luna por dos sogas que le tienden desde arriba. Los hombres nacen de tres huevos de oro, de plata y de cobre, que dan lugar a los curacas, a las ñustas y a los indios comunes, y, en una visión del diluvio, los pastores refugiados en los cerros más altos, ven, que el cerro va creciendo cuando suben las aguas, y que baja cuando éstas descienden. En sus orígenes fue el pueblo kechwa predominantemente agrícola y dedicado a la vida rural. En su apogeo, se transformó en un pueblo guiado por una moral guerrera. Las leyendas primitivas de los héroes civilizadores exaltarán por esto, principalmente, los triunfos del hombre sobre la tierra yerma y los milagros de la siembra y el cultivo. Viracocha es un dios benefactor y civilizador, que encarna la fecundidad de la vida y el triunfo sobre la naturaleza. La mujer que baja del cielo y se cobija en el árbol de coca, trae también un mensaje consolador, pues desde entonces las hojas del árbol dañino mitigan el hambre y hacen olvidar las penas. Pero los mitos más genuinos son los que exaltan la siembra, la semilla y las escenas del trabajo rural. Las parejas simbólicas de los cuatro hermanos Ayar que parten de la posada de la aurora o Pacaritampu, con sus alabardas resplandecientes y sus hondas que derriban cerros, van a buscar la tierra predestinada para implantar en ella el maíz y la papa, nutricios de la grandeza del imperio. Ellos simbolizan, según Valcárcel, el hallazgo de algunas especies alimenticias: Ayar Cachi, la sal; Ayar Uchu, el ají; Ayar Amca, el maíz tostado. Cuando el dios Viracocha envía a sus hijos Manco Cápac y Mama Ocllo a fundar un imperio, la mágica barreta de oro que llevan se hunde en la tierra más fértil, para simbolizar el destino agrario de los Incas y el peor castigo que sobreviene, en las leyendas incaicas, a los que faltan las leyes divina y humana, es siempre el de verse convertidos en piedra, que es el símbolo mayor de la esterilidad. La verdadera historia oficial era cultivada por los quipucamayocs, pertenecientes a la descendencia o panaca de cada uno de los Incas. Estos se hallaban obligados, desde la época de Pachacútec, a hacer cantares históricos relativos a las hazañas de cada Inca y estaban obligados todos los ayllus imperiales, desde el de Manco Cápac, a componer el cantar correspondiente al reinado del Inca fundador de la panaca. A la muerte de cada Inca se llamaba a los quipucamayocs y se investigaba si debía quedar fama de aquél por haber vencido en alguna batalla, por su valentía o buen gobierno y sólo se permitía hacer cantares sobre los reyes que no hubieran perdido alguna provincia de las que recibieran de su padre, que no hubiesen usado de bajezas ni poquedades, y "si entre los reyes alguno salía remisio, cobarde, amigo de holgar o dado a vicios, sin acrecentar el señorío de su imperio, mandaba que destos oviese poca memoria o casi ninguna" (Cieza).
  9. 9. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 9 de 91 Después de que tres o cuatro ancianos juzgasen el derecho a la fama póstuma del Inka, el cantar era compuesto por "los retóricos abundantes de palabras que supieran contar los hechos en buen orden". Esta historia oficial y dirigida, erudita en cierto modo, que encarnaba las ideas morales y políticas, tenía un alto sentido moralizador: excluía de la recordación histórica a los malos gobernantes y a los que vulneraban las leyes o el honor. De ahí que la historia inkaica ofrezca únicamente las biografías de doce o catorce Incas impecables, y que no haya uniformidad sobre el número de éstos, a los que algunos cronistas, como Montesinos hacen llegar a más de noventa. La historia pierde en fidelidad, pero gana en moralidad. El quipucamayoc o historiador tenía una grave responsabilidad, que afectaba a la colectividad y al espíritu nacional. Debía conservar intacta la memoria de los grandes Inkas por el recitado métrico del cantar, ayudado por el instrumento mnemotécnico de los quipus; en caso de olvidarse como los alcohuas de México, sufría pena de muerte. Eran ellos como un colegio de historiadores, cuya disciplina, al igual que la de otros organismos del estado Inka, era inflexible. Esta historia épica, que sólo se ocupaba de los héroes, era "cantada a voces grandes" en el Aucaypata, delante del Inca y de la multitud. En los grandes días de fiesta, en el del Inti Raymi, en los días de nacimiento, de bodas o de casamientos, y, particularmente, en las exequias de los Incas, se sacaba a todas las momias imperiales, y los mayordomos y mamaconas de cada uno de ellos, cantaban delante del Inka, el relato histórico correspondiente a su monarca "por su orden y concierto", dice Betanzos, "comenzando primero el tal cantar e historia o loa los de Manco Cápac y siguiéndoles los servidores de los otros reyes que le habían sucedido". Al aparecer en la plaza los quipucamayocs, con su aire grave y hierático, la multitud se aprestaba a escuchar los hechos históricos de los Incas y adoptaba una actitud religiosa, cuando el juglar incaico empezaba su relato con la frase sacramental ñaupa pacha, que quiere decir, según González Holguín, "antiguamente o en tiempos pasados". La multitud reconocía inmediatamente la esencia histórica del relato, por cierto "tonillo y ponderación" que daba el recitante al pronunciar las palabras "ñaupa pacha", "En aquellos tiempos...". Y el pueblo escuchaba, entonces prosternado y extático, la leyenda de los hermanos Ayar venidos desde la posada de Pacaritampu, la aparición de Manco Cápac, las hazañas de Viracocha contra los Chancas, la huida del Inca viejo y de su hijo Urco, el cantar de Uscovilca y la misteriosa ayuda de los Pururaucas, que enardecían la fe en la invicta fortuna del imperio. En medio del estruendo de los huáncares y el agudo silbar de los pututos, de la alharaca guerrera que hacía caer a las aves aturdidas, el Villac Umu, y su teoría de sacerdotes alzaban las manos al cielo e imploraban: "Oh dios Viracocha, Supremo Hacedor de la tierra, haz que los Incas sean siempre jóvenes y triunfadores y que nadie detenga el paso". Sarmiento de Gamboa cuenta que, al morir Pachacútec, este dijo a Túpac Inca Yupanqui: "Cuando yo sea muerto, curarás de mi cuerpo y ponerlo has en mis casas de Patallacta. Harás mi bulto de oro en la casa del Sol y en todas las provincias a mi subjetas haras los sacrificios solemnes y al fin la fiesta de purucalla para que vaya a descansar". Esta alusión es confirmada por el Vocabulario de González Holguín, donde se dice que la palabra purucayan significa "un llanto común por la muerte del Inca, lllevando su vestido y su estandarte real, mostrándolo para mover a llanto, caymi saminchic caymi marcanchic ñispa". Todavía años después de la conquista, un cronista cuzqueño vio desenvolverse en Vilcabamba, a la muerte de Titu Cusi, la ceremonia que los Incas usaban en sus entierros y cabos de año, "que ellos llaman en su lengua purucalla que quiere decir honras". Era aquél un paseo de las insignias reales: el tumi, el chuqui, la chipana, el llauto, la jacolla, el uncuy, la huallcanca, las ojotas, el duho, la mascapaicha, el huantuy, el achigua, los que eran llevados por señores cubiertos de luto, con atambores roncos y grandes gemidos y sollozos. La ceremonia del purucalla era imitada, en tono menor, por las "endechaderas" de que hablan Garcilaso, Cobo y el Padre las Casas, en las exequias de los curacas y de los grandes señores. Montesinos, propugnó la versión de que la escritura fue conocida por los antecesores de los Incas, hasta que llegaron gentes ferocísimas desde los Andes y desde el Brasil, "y con ellas se perdieron las letras". Antes de esta catástrofe, había una universidad en el Cuzco, donde se enseñaba la cultura en pergaminos y hojas de árboles. En la época de Túpac
  10. 10. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 10 de 91 Cauri Pachacuti, intentóse restablecer la escritura, pero el dios Viracocha reveló que las letras habían sido la causa de una desoladora peste, por lo que se dictó una ley prohibiendo que ninguno usase de quilcas o letras. Cabe identificar las quilcas con los petroglifos o inscripciones jeroglíficas lapidarias que aparecen en diversas regiones del Perú. Es significativo, por lo menos, que el lugar donde se hallan los importantes petroglifos de la Caldera, cerca de Arequipa, llevase antiguamente el nombre revelador de Quilcasca. El más importante sistema recordativo de los Incas fue el de los quipus o cordones con nudos, que tuvieron, inicialmente, una función de contabilidad y estadística, pero que fueron adaptados posteriormente a la rememoración histórica. Garcilaso dice, con razón, que "el quipu o el ñudo dice el número más no la palabra". Pero un sistema ingenioso de colores y de pequeños objetos –piedrecillas, carbones o pedazos de madera, atados a los cordones–, contribuía a despertar los recuerdos del quipucamayoc. Hubo quipus destinados a guardar el recuerdo de los reinados de los Incas, otros destinados a las batallas, a las leyes, al calendario, a los cambios de población y a otros hechos. Los colores designaban, según Calancha, la época histórica a que pertenecía el quipu. Los hilos de lana color pajizo, correspondían a la época de behetría, anterior a los Incas; el color morado denunciaba la época de los caciques, y el carmesí era señal de la incaica. En los quipus de batallas, los quipus verdes denotaban a los vencidos y el hilo del color de los auquénidos a los vencedores. El blanco era indicador de plata; el amarillo, de oro; el rojo, de guerra; y el negro, de tiempo. Las cifras numéricas del quipu no podían trasmitir más que las proporciones o la época del hecho, pero no el relato de las circunstancias ni la transmisión de las palabras, ni los razonamientos. Esto se remediaba por las pequeñas señales adheridas a los quipus, y sobre todo, por versos breves y compendiosos, aprendidos por el quipucamayoc, y que advenían a su memoria por el llamado mnemotécnico de aquéllos. El quipucamayoc cogía el quipu y, teniéndolo en la mano, recitaba los trozos métricos breves, como fábula "con el favor de los cuentos y la poesía". Es la asociación quipu- cantar, en la que el principal ingrediente es la memoria del recitador. Por esto, los quipucamayocs de una escuela no podían leer ni entender las señales, puramente mnemotécnicas de las otras, y si el historiador se olvidaba del cantar perdíase la historia, por lo que se le aplicaba la pena de muerte. Las crónicas de Cristóbal de Molina y de Sarmiento de Gamboa, revelan que en la época de Pachacútec se inició un nuevo sistema de perpetuación de los recuerdos históricos. El Inca mandó averiguar las antigüedades y cosas notables del pasado, tanto del Cuzco como de las provincias, y ordenó pintarlas por su orden en "tablones" grandes, en las casas del Sol, donde se colocaron éstos guarnecidos de oro y se nombró doctores que supiesen entenderlos y declararlos. "Y no podían entrar en donde estas tablas estaban sino el inga y los historiadores sin expresa licencia del inga". Molina habla de que estos tablones pintados sobre la vida de cada uno de los ingas, sobre las tierras que conquistó y sobre su origen, se hallaban en una casa del Sol llamada Puquincancha, junto al Cuzco, y que era lugar de adoración para los Incas. De estos tablones se sacó una historia dibujada en tapicería de cumbe que fue enviada al Rey de España por el Virrey Toledo. Los cronistas hablan, aún, de bastones y "palos pintados" en los que se inscribirían disposiciones testamentarias, cortas instrucciones a los visitadores o noticias llevadas por los chasquis. Cabello de Balboa refiere que Huayna Cápac señaló en un bastón, con dibujos y rayas de diversos colores, su última voluntad. La historia cultivada por los Incas no es la simple tradición oral de los pueblos primitivos, sujeta a continuas variaciones y al desgaste de la memoria. La tradición oral estaba en el pueblo incaico resguardada, en primer término, por su
  11. 11. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 11 de 91 propia forma métrica que balanceaba la memoria, y por la vigilancia de escuelas rígidamente conservadoras. Los quipus y las pinturas aumentaban la proporción de fidelidad de los relatos y la memoria popular era el fiscal constante de su exactitud. Todas las formas de la cultura incaica, el himno religioso, el canto épico, la lírica, la representación dramática estuvieron asociados a la danza y a la música y tuvieron un carácter mágico, religioso y propiciatorio. La poesía inkaica fue realista y pragmática. Los himnos pedían el pan, el maíz, la juventud, la salud, el triunfo. La historia tuvo un carácter docente y moralizador. Otra nota primordial es la tendencia panteísta, manifestada en el amor a las cumbres y a los cerros a y la intervención de los elementos agrícolas en los mitos. El ají, el pimiento, la quinua son personajes mitológicos incaicos. Otras notas características son la "gravedad y ternura", y el tradicionalismo de los kechwas. La poesía mítica de los incas, vivió y vive consustanciada con la mamapacha, el tayta orcco, la mama cocha y, en general con la naturaleza y el cosmos. 3. LA LITERATURA, EL CANTO Y LA POESIA KAÑARI 3.1 EL CANTO Y LA POESIA KAÑARI3 Por los restos arqueológico encontrados, sabemos que los kañaris practicavan la música de sus inicios, al parecer entonavan en grandes caracoles en forma de quipas, bocinas de cuernos de animal y cascabeles en forma de sonajas; este arte estaba ligada al ciclo agrícola, ciclo humano y al religioso. Analizando más detenidamente el ritmo y la letra de sus interpretaciones sabemos que la música kañari tiene sus particularidades. Y es en mucho una creación colectiva. En 1613, las Autoridades coloniales a instancias de la Inquisición, y ha raíz del auge del movimiento milenarista de recuperación del Tawantinsuyu: el Taki Sonq’oy, 3 Ing. José Chuma Pinguil “Randi” prohibierón danzar, cantar y hacer takis a la usanza antigua y en lengua materna. La destrucción sistematica de los instrumentos musicales indígenas y la introducción de los occidentales, implicaron por un lado la mutilación y por otro lado la alteración del espiritu, la forma y perdida de vitalidad de la canción autoctona, si todavia esta no ha desaparecido es gracias a la pervivencia de la lengua y gracias a que en los modos de expresión española, encontraron una vía de adaptación. En la actualidad las canciones son consideradas como tristes y monótonas pero llenos de sentimiento, pues reflejan las transformaciones que han tenido que experimentar a través de la historia, guaradando una estrecha relación entre la música, la danza , la poesia, el rito y el mito, constituyendose en un verdadero reservorio de historia y cultura. Por la situación genocida, junto con la desaparición de nuestros mayores (taytacunas, mamacunas), la desintegración de las comunidades, los cambios economicos y sociales bruscos, la “modernidad”, van desapareciendo muchas de las reliquias de la cultura oral (takis), viéndose afectados principalemente los jóvenes, que han cambiado la música kañari por otras foráneas. Entre la principales canciones de la cultura kañari que se mantien hasta la actualidad podemos manifestar que estan relacionadas con el ciclo del hombre o runa (enamoramiento, matrimonio, muerte, etc), religiosidad (canto a sus deidades) y el ciclo agrícola (siembra o tarpuy, cosecha o Jaway, etc). Entre las principales canciones tenemos: María Juanita, Jubaleñita, Shamunki vida Shamunki, Arininki Mana Ninki, Kuchunchi, Mula Mulita Mañosa, Turinita, Oso Bravo Tigre Bravo, Juana Bolonita, Alajita María Adela, Kuivivi. a. Jaway Ceremonia de unidad y fortaleza en honor al dios sol y canto de sudor y rebeldía en la época de la hacienda, es una colección de canticos manifestados durante la cosecha. Según su mitología el jaway tienen origen en la hormigas y el cóndor, nuestros mayores lo narran de la siguiente manera: "Un hombre iba a lugares muy lejanos en busca de trabajo, en el camino se encontró con un kondor que se alimentava de un toro, en primera instancia se asusto, lo dejo tranquilo y luego entabló conversación con él, preguntó por un trabajo el kondor le dijo que más adelante se encontraría con unas hormigas, que les ayudarian a encontrarlo, pero tenía que llevar machica (harina de cebada tostada), por que a ellas les encantaba. En efecto más adelante se encontro con estas hormigas, le ayudaron a buscar trabajo pero le condicionaron que el contrato de pago lo hiciera en dinero y en machica. El trabajo consistía en cosechar grande extensiones de trigo, las hormigas le apoyaron, se subian en las espigas, sacarón los
  12. 12. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 12 de 91 granos y llevarón al lugar de almacenamiento, mientras trabajaban hacian muchos juegos, y cantaban el Jaway. Terminado la cosecha comunicó al dueño, quien con gran agradecimiento contrató para que llevara el grano hasta la hacienda, pero para el transporte le entrego unas mulas (animal de carga) demasiado mañosas, que le hacian difícil acercarse, en este momento apareció el kondor quien con grandes aletazos logro domar a estas mulas, de esta manera el hombre pudo llevar el grano a la hacianda, asi nació el Jaway Kañari. Según la concepción indígena el condor simboliza la fortaleza, las hormigas simbolizan, el trabajo comunal o minga (ayni en kichua), a través de la solidariadad y reciprocidad en busqueda de la equidad (igualdad). 3.2 LALAY TAKI4 SHAMUYTA WILLAK TAKI I Papa santo romamanta 4 Cantos de Carnaval: Isidoro Pichisaca Guamán Jerusalem llaktatapish Riksillitu pasamuni Uchillitu shamuni Cuartay jeme shamuni La la la la la lay......... La la la la la lay........ II Capallishka shamuni Yurak kunka shamuni Oso kara kapita Kunu kara kuyllitu Jatun sombrederawan Riksillitu runitu Killitata yupashpa Punzhitata yupashpa Killitata yupashpa Watitata yupashpa La la la la la lay......... La la la la la lay........ III Sukta killa pajumpi Sukta killa lamar mundu Ñukamari shamuni Sukta killa lamar mundu Ñukamari shamuni Killitata yupashpa Sukta killa lamar mundu Sukta killa pajumpi Riksillitu shamuni Cuarta jeme shamuni Chunkashkitu shamuni La la la la la lay......... La la la la la lay........ IV Ukshatapish shamuni Chunka ishkay ushutita Tukuchishpa shamuni Paredones tupakpi Espindola tupakpi Chunkarishpa shamuni Riksillitu shamuni Kukayitu tajallishpa ikituta mudarishpa la la la la la lay...... la la la la la lay...... V Riksillitu shamuni Espindola tuparka María zhinzhona tuparka José Manuel kawkayka
  13. 13. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 13 de 91 Señor igual chavarka Makashnishpa tuparka Chunkashkitu rikushpa Jatun muchiku rikushpa Cuarta jeme rikushpa Igual chavar makash nin José Manuel Kawkayka María Zhinzhona warmika Ñuka kuyashka nirkaka Ñuka runami nirkaka Riksillitu shamuni. La la la la la lay......... La la la la la lay........ VI Pukarasha nirkani Igual chavar tupakpi Jampik nirkakunaka Pukara nikurkanimi Jatun muchikushkitu Cuarta jeme karkani Oso kara kapita Kunu kara kuyllitu Riksillitu karkani Ñukata chunkash nikpika Ñukata macash nikpika Sinkushpami yallisha Jurunishpami rikusha Pukarapi yaykusha Simpalumi tukusha Pukarata pushashpa Shulalata mikusha La la la la la lay........ La la la la la lay........ VII Jaku jaku balsita Pukarapi yaykushun Jaku jaku wanprita Pukarata rurashun Espindolakunawan Paredoneskunawan Riksillitu willanki Riksillitu yallinki. La la la la la lay..... La la la la la lay...... Maymantata shamunki tayta karnaval nikpimi Kay takitaka Takina kanchik Willashpa maymantami shamuni, imashina, Pikuna tupan, shinallatak mayma kutik kashkata willashpa. KUIBIBI TAKI Kuibibilla kuibibi Sumaymana kuybibi Ishkay ñañanti kuybibi Ñakcharikurkakuna Llampurikurkakuna Sumaymana kuibibi II Sumaymana kuybibi Ishkay killa sirikpi Willadora kuybibi Mayta kampak punta tarpuy Mayta kampak punta killpay Sumaymana kuybibi Ishkay ñañanti kuybibi III Kushillitu tupakpi Pakari kaynan nishami Kanwan rakirishpaka Llaki llaki llukshisha Piñashkitu tupakpi Chayan kutin nishami Wasiyulla kuyakpi Kipa wata kutisha.
  14. 14. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 14 de 91 IV Kikin mikush rikuchikpi Kushillami mikusha Kanra upiyash rikuchikpi Kushillitu Upiyashami Yupaychani taytitu Yupaychani mamita Kampak sara aswita Kampak wata kuyditu. V Mikushkanimarika Upiyashkanimarika Yupaychani mamita Yupaychani taytitu Kawsashpaka shamuk wata Kutin kashna tikramusha Kushillami shamukusha Mana pipish rimankalla Maymanta rikushpapish Urkumanta shamushpapish Mana tupaytukunkachu Mana pipish ima ninka Aswitapish kunanrami Umamanka wichikukun. VI Jayak yaku kunanrami Umamanka wichikukun Mana pipish ima ninka Wanpritu runa kan; Kanwantami tupashkani Mana pipish ima ninka. VII Anchurinki wanpritu Amatalla jarkankichu Mana kashpa wampritu Upiyashkata mikushkata Kampak ñawipi shitasha. Kay kuibibi takitaka pay tukushpami lalay nina kanchik, ashtawanka kayashka ñustapa wasipi kashpami takina kanchik, mikushkata pyashkata yupaychashpami wasimanta llukshina kanchik. KUNTUR TAKI I Wasiyu wasiyu taytitu Wasiyu wasuyu mamita Yukamari shamuni Aychitata mikunkapak. II Ñukamari tayta kuntur Ñukamari ruku kuntur Ñukamari apu kuntur Pita mana manchani. III Mama kuchata shamuni Mama kuchata pawani Tamya pachami shamuni Carnavalpi chayamuni. IV Ruku kunturshi kani Mayor kundurshi kani Presidenciamantashi Kitu llaktamantashi V Ruku kunturmi kani Uchillitu kuntur kani Pikitupish llullurami Uchillitumari kani VI Guilan machaymantashi Tixán urkumantashi Yurak kunturni kani Chavar urkumantashi Zhiña machaymantashi. VII Alitaspish wiñakunmi Plumitapish wiñakunmi Tukuy llakitamari yachani Utkashpami wiñakuni Alitaspish plumakunmi VIII Jubal urku panpapi
  15. 15. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 15 de 91 Wallkanka urku panpapi Jubal jatum pampapi Sumak vizhi tarini IX Jubal corral yaykuni Ñuka kawsay tikrani Viditami mashkani Aychatami mikushun Buchipimi jundachisha Kushillami tikrasha. Kay kuntur takipish utka pachapika makanakunkapami kashka, ña piñashka pura tupanakushpaka takinallami kuntur shina pawashpa, ña atish tikrashka kipaka lalayta takishpami karuyana kashka. 4. LITERATURA KAÑARI Es de especial importancia el reconocimiento y revalorización de todos aquellos relatos, mitos y leyendas que se refieran especialmente a identificar los territorios así como las divinidades tutelares y las funciones que cumplen o cumplieron las wak’as en el territorio kañari, en este sentido es conocida la Leyenda de las Guacamayas, que los kañaris residentes en el Cuzco a donde había ido corno mitimaes, contaron al Cura de la Iglesia de nuestra Señora de los Remedios, Cristóbal de Molina. De esta leyenda hay algunas versiones y sobre ella se estructura una semántica que permite adentrarse y desentrañar el origen de los kañaris. El mismo hecho de la mención de un diluvio en la leyenda da cuenta de inicio, de la antigüedad de la misma; y, así mismo otros elementos permiten ubicar elementos que dan cuenta del origen así como de los territorios, los tiempos y las etnias de las cuáles se puede desentrañar los orígenes de la cultura kañari. Entonces, el sentido de la investigación etnográfica, referida a establecer los mitos, leyendas y relatos del origen de los pueblos y las comunidades kañaris, están orientados a fundamentar y/o re-establecer un orden sagrado que implica la gestión del territorio, del ambiente y de las mismas relaciones sociales que fueron gravemente afectadas por la invasión y colonización española. HUACAMAYA NISHCACUNAMANTA PARLASHCACUNA5 Chaica cay caru Cuzcu llagtapi causag, cay Cañar llagtamanta apashca runacunami, cay Iglesia Nuestra Señora de los Remedios-pa pushag Cushipata Cristobal de Molina nishcaman cay shina parlashcacuna: Chaica achca ñaupa huatacunatami llaquita apashcacuna, chashna yacu tucui quillpashpa irna shugtag huihuacunatapish huañuchigpi. Cay Kañaribamba shuti llagtaca achca runacunatashi charishca; chashna cashpapish cay llagtapi causag runacunaca yacu quillpashcashi huañushcacuna, ishcay huauquindicunallami, shug Huacay Ñan shuti urcuman llugshishpa quishpirishcacuna. Chaica chashna tucugpimi chay Kañaris runacunaca urucuman huichaicushpalla ishcaindilla quishpirishcacuna. Chaica chashnami ñaupama causag taitacunaca yacu quillpagpica shug urcuman huichaicushpalla quishpirishca cashca nin nishpa parlashpa, chay parlutaca tucuchishca nin. Chaica chay huauquindilla chay urcu machaiman guichicushpa quishpirigcunaca, ña tucui yacu chaquirirnugpica llugshishcacunami imalla micunacunata mashcangapa; chaica ñan chashna paicuna micunata mashcashpa cutimugpica. shug mana amerinami ricurishca¡ Chay chay machayucupica ña rurashquitu sumaimana micunacunami tiyacushcalla nin. 5 Tomado del Libro: “Hatun Kañar Apunchikunamanta Nishkallata Yuyashka – Mitos y Creencias de Hatun Cañar” Bolívar Zaruma Q. – 1988. pag. 12
  16. 16. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 16 de 91 Chashnami ña micunacunaca quimsa punzhacunacama tuparishpa catishca. Chashna caqpipish chay huauquindicunaca mana yachashcachu, pi, chashna micunacunata churashpa puricushcataca; chaimantami chay huauquindicunaca, pi, chashcata rigsinata. yachanata munashcacuna. Chaimatami yuyarishcacuna shugca puntaman shinallata micunacunata mashcangapa llugshinata; cutin caishug punta huauquica chay machaillapita miticushpa saquirishca, pi, cashcata ricungapa, rigsingapa. Chaica chashna yuyarinac ushpaca chashnatagmi rurashcacuna. Chaica chashna chay punta huauquipi. cashcata rigsinata munashpa chapacugpica: Ishcay huarmicunapa ñahui shinatata chari Huacamayucunarni cungailla chayashcacunalla. Chaica chaipi saquirig runaca, chashna ricushpaca japínatarni yuyashca. Chashna yuyacugpipish chay rigcha huacamayacunaca, atishpa pahuashparni rishcacuna. Ishcay punzhacamani chashnaca tucushca. Chaicaña quimsa niqui punzha tucugpica, quipa huauquimi chay machaipica miticushpa saquirishca. Chaica chay quipa huauqui musuca, imashinatapishchari quipa ñañan huacamayataca japishcallami. Chaica chay Huacamayahuan Sahuarishpami sugta huahuacunata charishcacunaquimsa cari huahuacunata, chashnallata quimsa huarmi huahuacunatapish. Chaica chay huahuacunami yayacuna, mamacuna tucushcacuna. Paicunamantami cay Kañari runacunaca cutinllata miranacushcacuna; chashnallata paicunamantami. cay Kañaribamba llagtapica cutinllata ñaupaman shinallata achcacuna tucushpa jundashcacuna. LA LEYENDA DE LAS GUACAMAYAS Los kañaris residentes en el Cuzco a donde había ido como mitimaes, contaron al Cura de la Iglesia de nuestra Señora de los Remedios, Cristóbal de Molina, la siguiente leyenda: "Decían, pues, en tiempos muy antiguos, habían perecido todos los hombres con una espantosa inundación que cubrió toda la tierra. La provincia Kañaribamba estaba ya poblada, pero todos sus habitantes se ahogaron, un monte, el cual por eso se llama Huacay-ñán, o Camino del Llanto. Conforme crecía la inundación, se levantaba también sobre las aguas logrando salvarse solamente dos hermanos varones en la cumbre de este cerro. Los antiguos moradores, que huyendo de la inundación se habían subido a los otros montes, todos ellos perecieron, porque las olas cubrieron todos los demás montes, dejándolos sumergidos completamente sin ninguna esperanza de salvación. Los dos hermanos, únicos que habían quedado con vida después de la terrible inundación, de la cueva en la que se habían guarecido salieron a buscar alimentos para comer: más ¿cuál no fue su sorpresa, cuando, volviendo a la cueva, encontraron en ella manjares listos y aparejados sin que supiesen quien los había preparado? Esta escena se repitió por tres días consecutivos, al cabo de los cuales, deseando saber quien era ese ser misterioso que les estaban proveyendo de alimentos mientras ellos permanecían en la cueva, determinaron los dos hermanos que el uno de ellos saldría en busca de alimentos, como en los días anteriores, y que el otro se quedaría oculto en la misma cueva. Como lo pactaron así lo pusieron en obra. Más he aquí que estando el mayor en acecho para descubrir el enigma, entran de repente a la cueva dos guacamayas, con cara de mujer; quiere apoderarse de ellas el indio y las mismas salen huyendo. Esto mismo pasó el primero y el segundo día. Al tercer día, ya no se ocultó el hermano mayor, sino el menor: éste logró tomar a la guacamaya menor y se casó con ella y tuvo tres hijos, tres varones y tres hembras, los cuales fueron los progenitores de la Nación de los Kañaris" URCU YAYAMANTA PARLASHCA
  17. 17. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 17 de 91 Chaica cay ñucanchi Cañar marcapi, shinallata tucui ñucanchi muyundi Ecuador llagtapimi, cay urcu yayamanta parlutaca yachancuna. Cay ñucanchi llagtapica nincunami, chashna sapan llagtacunapimi shug urcu yayalla tiyan nishpa, nishun shugllami tiyana cashca mana ashtahuanpish tauca shug shugcunaca. Chaica cunanca parlagrini campopi causag shug huacha runa imashina parlashcata: chaica shug mama yaya illaglla huagcha musitumi shug punzhaca, shug cuitsata tarishca; chaimantaca chay huarmihuan sahuarishpami causashca. Chaica chay huarmipa yayaca munaimi p'iñashca, chashna cashpami shitashca, cungarishca causashca. Paica sugta huahuitacunatami charishca chaicunahuami causashca. Paica tucui imapish ruraicunata, llancaicunatami rurashpa causag cashca, chashna ruracushpapish mana imata charigchu cashca. Chashnami chay huagcha runaca llaquillata puricushcalla, pimanpish imata mana huillashpa, mana parlashpa chashna paipa llaqui huagcha causaimantaca. Chaica shug tutamanta utquitataca tupashcallami shug sucu acha runa, jatun angara muchicu churashca punchu huashitarishca, quillu alpargatis churashca. Chaica chay imatapish laya runaca, tupashpaca mancharishcallami napashca cushi shunguhuan; chashnallata chay huagcha runa tigrachishpa napagpipish surnagtami chasquishca. Chaica chay ipitapishchari sucu runa chay huacha runata napangapa tupagca nishcami: Ñucaca camba huarmipa yayahuarmi parlashpa shamui. Chaica pay chayug cashcahuanca cantaca yanapanataca mana yuyarinchu, ñaqui can yalli huacha tucushpa imahuan mana tariricugpipish, nishc ami. Chashana nigpica chay huagcha runaca: Yupaichanimi (agra..) can chashna cunashcamanta, nishpami sumagta cutichishca; chaimantaca: aij tucui ñuca causaipirni pipish ñucamantaca mana llaquishca, ashun can pi, may, runa cangapami ñucamantaca llaquishcangui, yupaichanimi, nishpami nishca. Chaimantaca chay sucu jatun muchicu churashca runaca nishcami: Uyay, chay camba huannipa yayaca, shug upa muspa runami; chairaicumi can tucui imapish illaglla causacugpi imallahuanpish yanapanacuna munaitaca mana charishca. Cunanca ñucaca paita 'huañuchigrinimi. Chaica cay huata imalla p'ucushca murucuna tandaica mana ima allica cangachu, paipish llaquitaca japingami nishcami. Chaica tucui chashna huillashca q'uipaca nishcami: Cunan canmanca ñucami imashina alli causanata ricuchisha. Chashna cashcamanta, vicrncs punzhata tupangui; imashina ugushcacunata imashina jambinata Ñuca yachachingapa, chashnallata imalla sachacunahuan jambinatapish ricuchingapa. Chaica camba causaipa cullquita llugchingui. Shina cagpipish cay ñuca yachachishcacunataca ama piman parlanguichu, camba huarmillamantapish ama parlanguichu nishcami, chay ch'ichi runaca. Chaica ña chashna nishca huasha, shug punzha tupashpaca tucuita ricuchishca, yachachishcami: chaica chashna yachachishca q'uipaca ñami jambinata callarishca, chashnami ña tucuilla rigsishca cashca, chashnallata ña chagugpishmi chay runaca. Chashna yachachishcamanaca, ehay runaca, chaica pay imashina yachacushcataca piman imata mana huillashpami, chay sucu yaya nishca shina puricushcalla. Chashna cushpallatami, ñapish shug punzha yalli ubiashpa macharishpaca, tucui cay imashina alli cashcata huarmiman huillashca, chashnallata pi shugcunamanpish. Chaica ña chashua parlashcamanta pachami, chay alli yachashcaca paiman'aca anchurishca, shinallata ña pipish mana puntaman sbina alli nishpaca nishcacuna. Chashnallata tucui laya tucushpa alli jambisha nishpapish, ña imasbina alli jambinataca mana utipashcachu (poder). Chashna chay llaqui tucushpaca may urcutami purishca, chay paihuan tupag urcu yayahuan tupanata yuyashpa, chaita mashcashpa; chashna rurashcacunaca ña yangallami cashca. Chaica chashna puricugllapimi, ñapish shug tutaca muscuchishca; chaica chay muscuipica: hna rurashpata ñuca ama piman parlachun nishcataca parlarcanguiyari? Chaica chay tucui ñuca imashina yachachishcacunataca mana huillanachu carcangui nishpami nishca. Chashna cashpapish chay ñaupama sbina tucui imapish illaglla llaqui causaica, ashaca allillami saquirishpa causashca. Chaica caimanta mshpaca ñaupa yayacunaca nigmi carca: Chashna maijanma urcu yaya tupashpaca imatapish yachaicunata yachachishpa saquinllami nishpa. Chashna alli taquinacunata, alli
  18. 18. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 18 de 91 ahuanacunata yachag canata, aIli chagra rurag can ata, chashnallata alli jambigcuna tucunatapish. Chaica maijan ñaupa yayacunapa parlashcapica; chashna chay urcu yayaca chay mana alli pagtachishca unguycunatapish. shinallata chugta chay ñaupa yayacuna, paicuna imashina rurashca unguycunatapish jambinllami nishpami nig carcacuna. EL URCU YAYA (El viejo del cerro, o Papá Cerro) En el Cantón Cañar, al igual que en otras regiones del Austro Ecuatoriano esta leyenda es conocidísima. Sin embargo, se dice, por aquí, que cada cerro tiene un Urcu Yaya. Relataré la versión de un humilde campesino: Un hombre pobre que por su orfandad logró contraer matrimonio con una muchacha de posibilidades. Llegó a tener seis hijos en medio del odio de su suegro. Un día este hombre fue abandonado a su suerte, y por más esfuerzos que hiciese, no lograba comseguir ni para el sustento diario. En resignada vida pasaba este humilde hombre sin quejarse en lo absoluto. Hasta que un cierto día al amanecer, se le presentó un hombre rubio, con sombrero grande. Llevaba sobre sus hombros un poncho de color rojo, tenía puestos unos zapatos amarillos. Amablemente saludó al extraño, sorprendido a la vez, el personaje raro le devolvió el saludo. Inmediatamente el visitante le dijo: He conversado con tu suegro aconsejándole muchas veces que te ayude porque él es un hombre muy rico, en cambio tu no tienes nada. Agradecido el humilde campesino le respondió. Toda mi vida nadie se ha interesado por mí, menos aún en ayudarme; y Ud. un forastero se preocupa, Dios se lo pague. Escucha buen hombre, tu suegro es necio¡ no acepta ayudarte; pero le castigaré, perderálas cosechas, y le irá muy mal. A tí, vaya darte una forma de vida, ven a verme el día viernes al pie de los quinuales y te enseñaré a curar a la gente. Te mostraré los secretos de los montes y ganarás dinero; pero te advierto, este secreto no lo cuentes a nadie, ni siquiera a tu mujer. Realizada la entrevista aquel hombre empezó a curar y se hizo famoso; además adquirió riqueza. Durante algún tiempo calló el secreto. Cierto día embriagándose lo contó. Desde entonces, su poder le abandonó, perdió fama, no podía curar por más esfuerzos que él hiciera. Desesperado se convirtió en vagabundo de los cerros con el afán de encontrar al Urcu Yaya. El intento fue en vano; solamente en sueños logró encontrarle siendo severamente reprendido por no haberle guardado aquel secreto que él le confió. De todos modos su situación económica mejoró. Muchos antiguos dicen que este personaje mejor conocido como el Urcu Yaya, otorga dones a quienes lo encuentran. Les concede la habilidad para ser músicos, tejedores, buenos agricultores o curanderos. Algunas versiones narran además que el urcu yaya curaba hechizos y también otras enfermedades según la creencia o tradiciones de los antiguos. CULEBRILLAS CUCHAMANTA PARLASHCA Culebrillas nishca cuchaca Cañar quiti llagtamantaca chinachasuyu manyamanmi saquirin; chay jahua caja chiri urcucuna chaupinchishca pugru pambapi. Chaica cay cuchamanta nishpaca tauca parlucunami tiyan. Cay culebrillas cuchaca Azuay chiri caja urcu chaquinipimi; chaica chashna cashpami jahuamanca Espíndula machay, cutin shug manyamanca Naupa yayacunapa causana Paridones nishca causay huasicuna, chashnallata shug urcucunapish muyushpa chaupichishca cucharni. Chay culebrillas cuchataca tucui runacunami manchancuna; chashnallata imatapish paicunapa shungu munashca shinataca
  19. 19. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 19 de 91 mana rurancunachu. Chaica chay cuchamanta parlashpaca, cay shina tucushcatami nincuna: Chaica ñaupa punzhacuna pipish, chashna may carucunata purinapaca, chay Culebrillas cucha umanita, Paredonesta Espíndula machaitami yalligcuna cashca, chaica maita ashtahuan shug ñan manatiyashcamanta. Chashna ña huashami sumaimana llagta, chay taita Chimborazo cusag llagtaman llugshinata yachashcacuna. Chashnallatami Quitomanta mana cashpaca may shug janag llagtacunamanta shamugcunaca chay Culebrillas cucha chiri urcuta yallimugcuna cashca. Chaica chay chiri urcucunata shamunaca. Chingarinalla, mana caipalla, mana maitapish llugshinalla shinami caglla cashca; nishun shugjatun huasi tauca ucucunayu ucupi yaicushpa, chingarishpa manallugshipalla. Chashna urcu llagtami cashca, ñaupamanpish cunan punzhacamanpish. Chaica chay shinamantami cashna parlashcacuna tiyan: Chaica cusandi huarmindimi ricushcacuna. Chashna ricushpami, sumag achiglla rupay punzha, chay Culbrillas cucha cuchullapi' samaringapa tiyarishcacuna. Chaica, ña, cuchullapi tiyarishpaca, sumaimana chuyanlla cucha yacutami chapacushcacuna; chaimantaca cucayuta micushun nishpami yuyarishcacuna. Chashnami, ña, cucayuta micushca q'ipaca, cusaca maitatapishchari ashata puririgrishca, shug asha pachacunata. Chaica chaimanta cutishpaca paipa huarmitaca mana tarishcachu; chaimantami mancharishcalla caita chaita purishca, tarinata yuyashpa. Chashna mashcashpapish tangamantami mashcashca. Chaica paica huarmica maipi mana uyarishcachu, maipi ima tucushca manta yacharishcachu. Chaica chay may carota ricug runamanca yuyaipica huaranga huaranga yuyaicunami tiyarishca; chashna cashcamantami yuyashca. Ñauparcachari? nishpa; chashna cashpapish, ima maita rinata mana yachashpaca imashinata maita ringari! nishparni yuyarishca. Chaiman tami ña chay runaca huasiman cutishpa callpamuy callarishca, chashna maijan ñampi asha tupagcunamanca tapurashcami cutishca, pipish ima tupashcataca mana huillashcachu. Chaica chay runituca, ña, huasiman chayamushpaca tucui imashina tucushcatami, paipa ayllucunamanca parlashca; chashna llaquillata huillagpipish chay ayIlucunaca mana añishcacunachu, ñaqui paimi maipi imata rurashpa shamushpa llullacunga yuyashpa. Chashnami chay runituca, paipa c'uyana huarmita chingachishpaca; maipi imi tucushcata mana yachashcachu; chaimantami munaimanta llaquishpa, huacashpa ña huañuna patapi chayashpa puricushca. Chashna llaqui cashcamantami tutacunapish mana imashina puñuy utipashca. Shinapish tuta muscuipicarin paipa huarmica: chamuyari, yanapanacuyai nishpami c'ayag cashca. Chaica chay runituca tuta muscuillapimi paipa huarmitaca ricug cashca. Chaica chay runa punzhanta, chay, paipa huarmita pacag urcuta chaparashpa huacacugpimi; ñapish shug chishica, shug carumanta shamucug runaca chaipi puñushpa camarinata mañangapa, chay runapa huasiman yaicushca. Chaica chay huasipica utcacunamanta pachami chashna maijanpish puñunata mañagpica cugllacuna cag cashca. Chaica ña chay chucu runa puñungapa siririshca asha pacha huashaca. chay huarmi chingachig huasiyu runaca, puñushpaca muscuy callarishcami. Chaica imashinami caishug tutacunapish muscushpa caparig carca, chashnallatami, chay runa puñucuy tatapish muscushpaca cungailla caparishcalla. Chaica chay runaca, paipag huarmi ninapi ruparicushpa imashinapish llugshinata yuyacushcata ricushpa. mancharishpa caparig shinatami caparig cashca. Chaita uyashpami chay ch'ichi runaca: -Chaita uyamantata chashna llaquitaca charinguiyari? nishpa, tapushca. Chaica chay chucu runa chashna tapugpica: Chaica chug mana iñinalla, shug mana caipalla tucushcatami huillashpa parlashca. Chaica chashna imashina tucushcata parlacugpica chay ch'ichi chucu runaca alli allimi tucui imashina parlagta uyashca; chaimantaca ña quipataca tapushcami: Chay chingarig huarmica. Imalaya churanahuanta carca? nishpa. Chaica chay ch'ichi runaca, ña, tucui alli imashina tucushcata alli uyashpaca, chashna mancharishcallami cashna parlay callarishca: chay tucui ayllucunapa ñaupagpi. cay shina: Taitacuna Mamacuna. Quishpichihuaichi. ñuca imashina. chay maqui maitapish purig cashcamanta parluta; chaica chay cucha chuchunicunata purishpa imacunallata ricushcata. cancunaman parlangapa. Chaica chay ñanta ricushpami; chashna cancuna nishca shina churana churashca huarmica, chay chaupi cuchapirni shug curi jatun suni quiru jahuapi shug machacuy huihua paipa huigsa quinraipi pillurishcata puñuchishpa tiyacurca llaquillata, chaupi punzha cana pachata. Nishparni tucui alli huillashca. Chai runaca chay chingarishca huarmi cucha chaupipi tiyacugta maimanta ashtahuan alli ricunatapish. tucui. tucuimi huillashca,
  20. 20. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 20 de 91 chaica imashinami cusaman muscuipi ricurishca shina. llaquita apacugta. Chay runa chashna parlagpica tucui aillucuna. shugtacunapishmi tandanacushpa. chay cuchaman . chayangapa rishcacuna. Chaica ña chay cucha patman chayashpaca shuyashcacunami ima pacha ricuringacaman. Chaica chay chucu runa nishca shinatagmi ñapish huarmica chaupi cuchapi ricurishcalla. Chaica chay pachallatami shug jatun machacuica. ña imamundu rupaipi cunuringapaca, chay chaupi cuchapi tiyacug huarmipa changapi puñungapa siririshca. Chay china chay machacuy mashacugpica, shugca allimanta rishpami illapahuanca(escopeta) chay millay machacuipa umapita shitashca. Chaica chashnan ruragpica. chay Machacuica imamunduta pitag nishpami cuchamanta llugshishpa uraiman huaiquiamushca quingushpa, quingushpa; cutin ña, chay machacuipa huashataca yacuna c'atimushcallashi. Chaica ña chaimanta q'uipamanca, ña, manashi ashtahuan chay machacuica chay cuchapica ricurishcachu. Chaica chaimanta pachami chay cuchaca Machacuy cucha, nishun Culebrillas cucha shutirishca. Chaica chay cuchaca "Liuquina" cucha shutipishmi cashca. Chaica chashnami chay pacashca huarmitaca cushamantaca llugchishcacuna. Chaica chashna llugchicuy pachaca munay huaira jatarishpa cucha huaracarishpami p'iñarishca. Chashnami ña chay cuchaca p'iña tucushca, cunan punzhacamanmi chashna p'iñarishpa maica huaracarishpa cuchamanta yacuca llugshinlla nishpami nincuna. Chaica chashna cutimushcamanta asha punzhacuna q'uipaca, chay huarmica chunga ishcay llullu Machacuicunatami huachashca. Chaica chashna tucushcamantami, ñaupahuiñaicunaca "Liuquinillas" cucha nishpa sIlutichishcacuna; chaillatatami, cutin, Culebrillas cucha nishpapish c'ayancuna. LA LEGENDARIA LAGUNA DE CULEBRILLAS Culebrillas es una laguna situada al norte en lo más elevado de las ramificaciones de la Cordillera Central, sobre la hoya del Cañar. Esta laguna, sobre la que se han tejido muchos relatos misteriosos descansa en la llanura al pie del nudo del Azuay. Por otro lado está ubicada muy cerca del histórico "Paredones" y a la cueva del famoso y temible Espíndola. En ese escenario la gente de sus alrededores siente miedo y respeto a la vez. Contando acerca del origen de esa laguna se oye decir la siguiente versión: Antiguamente, los viajeros que recorrían los Andes ya sea a pie o a caballo tenían desde tiempos antiguos, es decir desde nuestros aborígenes un camino obligado que cruzando por paredones y la cueva de Espíndola bordeaban por el sur de Culebrillas hasta coronar una pirámide de formación natural y salir al Chimborazo; esto para los que se iban, mientras tanto para los que venían de la ciudad de Quito y del norte del país debían hacer el mismo fatídico recorrido por lo inhóspito de los páramos que se tienden en forma de laberinto. El relato cuenta, que una pareja de esposos acampó hace mucho tiempo cerca de esa laguna. Siendo las doce horas de un magnífico día, habiéndose puesto de acuerdo para servirse la comida contemplando la superficie mansa y brillante de la laguna, se sentaron tranquilamente. A los pocos minutos el marido se levantó y se alejo unas cuadras del lugar, mientras tanto su mujer arreglaba las cosas para que estén listas para el almuerzo. No pasaron quince minutos de la ausencia del marido, cuando regresó el hombre ya no encontró a su mujer. La llamó, la buscó, pero todo fue en vano, su mujer había desaparecido de manera misteriosa y sin dejar ningún rastro como para que él pudiese seguida. Miles de pensamientos cruzaron por la mente del desesperado viajero; cuando le vino una idea. Pensó que a lo mejor su mujer podía haberse adelantado, pero al mismo tiempo se preguntaba: ¿Porqué? Y ¿Por dónde? De todas maneras confundido y preocupado aceleró sus pasos de regreso preguntando a los pocos viajeros que encontraba en su camino por su mujer, si no la habían visto, pero nadie le supo dar razón. Una vez de regreso en su casa contó lo sucedido a los parientes de su mujer, pero contrariamente en lugar de creerle empezaron a
  21. 21. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 21 de 91 sospechar que él a lo mejor por algún motivo cometió algún atentado en contra de su esposa. En la amargura de su soledad y en la extraña ausencia de su querida esposa éste hombre se veía debilitado tanto en su ánimo como en su salud. No podía conciliar el sueño porque le atormentaba horribles pesadillas en las que veía a su mujer pidiéndole ayuda en forma desesperada. Una de esas tantas tardes en las que él se sentaba a contemplar el cerro que se tragó a su queridísima esposa, llegó un viajero solicitándole hospedaje. En aquellos lejanos tiempos, una solicitud de ese tipo jamás era negada a ninguna persona que pedía una casa para hacer un descanso en su fatigado viaje. Por ello se lo dieron. Corno de costumbre, llegada la noche y estando dormido el desafortunado esposo empezó a gritar desesperadamente en medio del sueño, al despertarse contó que veía a su mujer en medio de llamas sin encontrar manera de salir de ellas. Entonces el forastero preguntó al pobre hombre: ¿Porqué se atormenta tanto? Los familiares contaron al extraño todo lo ocurrido con la esposa del señor. El hombre escuchó atentamente sin hacer ninguna interrupción. Luego preguntó: ¿Cómo iba vestida la mujer que desapareció? Al recibir la información que le dieron de corno estaba vestida el momento de la desaparición, el hombre extrañado hizo la siguiente referencia. Con el perdón de ustedes señores, déjenme contarles que yo soy un asiduo caminante y siempre ando por esos lados. Por tal razón les diré que más de una vez, pude contemplar la visión de una mujer con el misterioso ropaje que ustedes me dicen que estaba puesta la desdichada señora; ella pasa siempre dormida, y tiene una culebra envuelta en su pierna. Esta visión aparece más o menos al medio día. Les indicó además de que ángulo podía contemplarse mejor esa visión en la laguna de culebrillas, que además para él le resultaba muy rara. Sin perder tiempo las personas que habitaban en la casa en compañía de varios familiares se alistaron para viajar a aquella laguna con la esperanza de encontrar a la mujer desaparecida desde mucho tiempo. Una vez, estando en el sitio indicado por el posante. Esperaron pacientemente. En efecto, la mujer salió del agua y la culebra fue descendiendo lentamente de la pierna de esta mujer para luego tenderse en la arena a tornar el sol ardiente del mediodía. Ellos se acercaron sigilosamente hacia dónde se encontraba la culebra. Entonces con mucho tino golpearon la cabeza del animal la que al recibir el golpe se agitó ferozmente saliendo por un paso fácil, dando serpenteos. Cuentan además que el agua siguió a la culebra, la cual desapareció de manera sorprendente y misteriosa. Desde entonces le llamaron a la laguna "Leoquina" o culebra. De este modo rescataron a la mujer que estaba cautiva, en medio de un viento huracanado y tormentoso cuya furia descontrolada agitó el agua, convirtiéndose este lado desde entonces en bravo, ya que antes del incidente ocurrido en sus orillas esta laguna era muy mansa. Cuentan que la laguna de cule brillas tiene hasta los tiempos actuales esa característica, se agita repentinamente saliéndose de su cauce normal. A los pocos días, la mujer ya en su casa dió a luz doce culebritas, razón por la cual, los antiguos lo llamaron "Leoquinillas Cocha" que quiere decir (agua de las culebritas) o "culebrillas". JUAN OSOMANTA Shug punzhami cusandi huarmindicunaca; shug jatun sacha ucuta rishcacuna yantata mashcangapa. Huarmica chunllami cusama mana huillashpa ashata q'uipayashca imapatapishchari;
  22. 22. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 22 de 91 cusaca chashna saquirishcata mana yachashpami. mana tigra ricushpa ñaupashpa rishcalla. Ña achca carumanta yuyarishpa tigra ricugpica, huarmica illashcallashi, maipi mana uyarishcachu; chaimantami ñanta c'atishpa caparishpa c'ayashpa purishca. Chashna cagpipish maipi. ima chaqui sarushca unanchillapish mana uyarishcachu. Chashna cungailla huarmi chingarishpa mana taririgpimi, chaipi yantanata shita jichushpa huasiman cutimushca, maijancuna mashcanata yanapanacuchun. Chashnami ña tucui ayllucuna yachashcacuna; chaimantami imashina mashcanatapish yuyarishcacuna. Chay chingarig mamitaca huarmizitutaca; shug millay Osorucumari pacashpa shuhuarrishca carca! Chay llaqui tucushcamanta pachaca, ñami ishcay huata tucushca cashca. Chay Oso huarmita shuhuarishpaca, mana shitashca, mana cungarishcachu; ashtahuanpish alli micunacunata apashpa. alli carashpami causashca. Chay huarmica, ña, unaipica chay Oso huihuapatami, shug c'ari huahuata huachashca. Chay huahuaca chaupica yaya Oso laya, cutin chaupica, chay huarmi mama layashi cashca. Chaica chay huarmica, chay huahuataca llaqui, huacaimi huiñuchicushca. Chaica chashna imamundu llaqui tucushpa causacushpaca huasita, cusata, aylluta yuyarishpaca, llaquillatami causacushca. Shug punzhaca chay Oso-huan causacug huanni tiyacug machay cuchullallatashi. shug runa abiopi sitashca yallicushcalla. Chay punzhaca chay huanni shuhua Oso-ca illashcashi machaimantaca; chashna cagpimi. chay huannica. shug jatun quiruman huichaicushpaca. munaimanta sinchihulpl yanapaita mañashpa caparishca: -Jachi...! jachi...!!! Ñuca cusaman huillashpa cuy; chaica caya cashna pachataca Oso-ca illagpimi; chay pacha shug alli abiu sillashcahuan shamuchun. Chashna nishpami huillashcuchun caparishpa mañashca. Chashnallata chay huannica nishcapishmi: -Ñucataca shug mancha-naipa Oso yayami aparca; chashna cashcamanta ñucata apangapa sha-mushpaca. alli yanaparinacushpa shamuchun. Ñucaca caya cay pacha-taca caillapitami casha. Osopish illangami. Chashnami huillachun nirca. nishpami huillashpa cacha-shca. Chaica chay huanni imashina nichun nishcatca. tucuimi cusa-manca chashnata huillashca. Chaica chay cayandi pun-zhaca, Osataca umashpami. shug shushuna tzalapi( cedazo) yacuta apamuchu cachashca. Chashna cachashcaca. Osuca imashinapish apamunatami yuyashca; chashna mashna apamunata yuyacugpipish. chay shushunapica. imashina yacu-ca mana jarcarishcachu. Yacu manata jarcarishca-mantarni. Osoca munaimanta unai-yashca. chay pacharni chay quichushpa llugchigcunaca. huannitaca jahualla llugchishpa apashcacuna. Chaica chay machaimanta huarmita quishpichinaca, allipata mancha-nami cashca; chashna cagpipish paicunaca pagtachishcacunami. Chay huarmita sachamanta llugshin, mana llug-shinmi chaupi sachapica, chay Osaca imamunduta p'iñarishpa caparishca uyarishca. Chashnami Osohuanca puglIag shina, huar-mita lIugchishpa atishcacuna. Chashnarni, ña, paipa cusahuan tupashpaca, causay llagtaman cutishcacuna; ña chaiman chayshpaca mushug causaita japinatami yuyashcacuna; chashna cashcamantami chay Osopa churi huahuataca "Juan Oso" Nishpa shutichishcacuna. Chaica chay Juan Osopa marca taitaca, shug Cushipatashi cana cashca. Chashna cashcamanta-mi, shugcunaca Cushipatapa marcashca nishpa c'ayagcuna cashca. Chay Juan Oso Huambraca utcami huiñashca; paica imamunudu sinchimi cashca. Paica shug ima sichi huihua shina, imamundu sinchimi cashca; chashna cashcamantami tucui, shug, pay shina huambracunapaca mana ima nina, casilla, chunlla purina, mana pugllanapish cashca. Chashna cagpipish; maijancunaca c'ariyaglla mana manchag huambracuna tiyagmi cashca, chay punzhacunapish; Chashpami, chay Juan Oso humbrataca p'iñachigllacuna cashca. Chashna p'iñachi-cashmantaca, chay Juan Oso huambraca ishcay cutishi llaquita rurashca. Chaica shug cutica, shug huambrataca allinlla t'angashpaca muspachishpashi shitashcalla. Cutin q'uipata shug huambrataca huagtashpa huañuchishcallashi. Chashna huañuchishcamanta, chay yachachig tzala huarmi subasha nigpica; paitapi chashnallatashi rurasha nishca. Chaica chashna ña ashtahuan llaquicuna tiyagrigpishi, ña, chay yachana huasimantaca llugchishpa cachana cana cashca. Chaica chaimanta llugchishpa cachashcaca, paipa marcataita Cushipatahuanshi ashacamanca causashca.
  23. 23. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 23 de 91 Shug tutamantaca. chay Cushipataca, Juan Oso huambrataca campanata huagtachunmi casha-shca; chay huambra yalli muspalla cashcamantaca, imapish layatami talan nichishcalla; chashna mana alli huagtagta Sacristán nishca uyashpami p'iñarishpa, imashina huagtana cashcata yachachigrishca. Chashna yachachigrigpi. chay Juan Oso huambra p'iñarishpa huagtashpaca, huichaimanmi jatarichishpa cachashca; chashna rurashcami. ña chay Torre nishcamanta canzhaman urrnashpa huañushca. Chashnami chay huambrataca tucuipish manchashcacuna. Chaimantami sachallamanta c'atishpa cachanata yuyarishcarcacuna. Ña chay causay llagtamanta llugchishpa cachashcaca, chay Juan Oso Huambraca, maitapish puricushcallami; chashna puricu- shpami shug punzhaca. shug. pay shinallata alli sinchi runahuan tuparishca. Chaimantami canca ima shutita cangui? nishpa tapushca; chashna tapugpimi Urcucunata tigrachig Juan shutimi cani! nishpa cutichishca (tumba cerros). Imamantata chay shuti cangui. nishpa tapugpica; chay urcucunata tigrachig Juan-ca nischcami: ñucaca urcucunatami huagtashpalla tigrachinilla (Tumba cerros) nishpami nishca. Chashna nishpaca. chay pacha shug urcuta huagtashpaca t'uñi shitashcalla. Chashnami ña shug yanapanacugta tarishca, chaimantaca ishcay tucu-shparni purishcacuna. Chashnallata. ña, chay pachaca Juan Osoca ña jatun runami tucushca cashca, nin. Chashna ishcay tucushpa puricushpaca. shug punzha cungaillaca. cutinmi shug jatun runahuan tuparishcacuna. Chaica chay "Jatun sacha quirucunata sapindi surcushpa shitaglla Juan" shutimi cashca (Juan pela monte). Chashnami ña chay quimsa Juancunaca alli rigsishcacuna. chashnallata alli apanacuy. c'uyanacuitapish charishcacuna. Ña chashna chay jatun quimsa runacuna tauca quillacunata paicuna imalla rurashcacunata ricuchinacushpa puricushpaca. shug urcu ñantami uraiman huaiquiacushcacuna; chashna ricushpaca, shug jatun yacu patapi shug runa puñucughuanmi tupari-shcacuna. chaihuan tupa-rishpaca Juan Osoca. Canca pitag cangui? nishpami tapushca. Chay pitapishcharica mancharishcalla jatarishpaca: ñuca "Jatun yacu-cunata sungashpa chaquichiglla Juan shutimi cani". Imatata ningui? nishcami. nigpica Juan Osoca nishcami: shinashpaca cay yacuta tucui chaquichi ricungapa. nishpa. Chashna nigpica. chay. yacuta sungasgpalla chaquichig Juanca" uray singaman siriri-shpaca. yacutaca tucuimi sungashpa chaquichishcalla. Chaita ricushpaca Juan Osoca: cunanca ñucachica, tucui alli sinchicuna purallami tandanacushcanchi; pipish ñucan-chitaca mana imata ningachu; cunanca shug alli causay llagtata mashcashun. nishcami. Chashnami ña achca carota rishcacuna; chashna rishpaca. shug sumag. jatun imamundu pugru pambapi. shug jatun h'azinda huasihuanmi tuparishcacuna; chaipi chayashpa. ña caishu quimsacuna allpata rigsihspa. muyuyshpa puringapa rigpica, chay jatun shitashca h'azinda huasipica. "Urcucunata tigrachiglla Juanmi" saquirishca, chaipi chaupi punzha micunata runangapa; shinapish micunataca ñami tucui ruracushca canga. Chay caishu quimsacunaca. tucuita ricushpa puricushpallami. yallita yarcagpi. chay shitashca h'azinda huasiman cutimushcacuna; ña chashna chay shitashca h'azinda huasiman chayagpica. ima micuna mana tiyashcachu! Chay micunata rurangapa saquirig Urcucunata tigrachiglla Juanpish. chay paya huasi shug ucupica, allipata muspachishpa shitashcami siricushcalla nin. Chashna tucushcata ricushpami: Imata tucurcangui? Pita huagtarcachu imatari? nishpa tapushcacuna. Chashna tapucugllapiña allimanta yuyaita japimushpami, cutin tapugpica huillashca cay shina: -Shug imatapish laya, imamundu jatun yayarucu shamushparni, shug huagtailla muspachishpa saquishca. Chashna nishpami huillashca ña yuyaita japishpaca. Cutin cay cayandi punzhaca Juan Osoca, chay jatun quirucunata maquillahuan surcuglla Juantarni saquishpa rishca; chashnami caishu yacuta sungashpalla chaquichigtapish saquishca. Chaica tucui chay quimsa saquirigcunatami. chay irnatapishcharica muspachishcalla, nishun alli macashca saquirishcacuna, chay sapan punzha saquirig runacunaca. Imashina chashnapi cashpapish irnamunduta llaquichicushcata yachashpallatami. Juan Osoca; irnapish cachun caya punzhaca ñuca saquirisha, nishpa nishca. Ña chay Juan Oso saquirishca chaupi punzhatapish. chay irnatapishchari laya jatun Yayarucuca, cungailla chayshcallami. Juan Osoca pay atishpa macangacamanmi munay macanacushca; ña atishpa macagpimi. chay yayaca atishpa callpacushca. chashna ricugpimi. imahuanchari shug rinrita p'itishpa saquichishca. Chashcami Juan Osoca, caishucunamanca micunatapish carashca; chaimantaca imashina chay imatapishchari yayata mishashcata yuyarishpa, chuscu pura tandanacushpa cushicushcacuna. Chashnami quimsa tucushpaca, chay imatapishchari satiridu yayataca mashcashcacuna. Chaica chay yayapa rinri yahuarta c'atishpaca tarinallami cashcanga! Chaica chay jatun huasi shug quichqui ucutaca rishcallashi. Chay uchilla quichqui ucu ñanca rishpaca, shug jatun machay jutcuhuanmi tupanacucushca nin. Cutin chay machay ucu jutcupica pitapisharicuna
  24. 24. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 24 de 91 rimanacushcashi uyarinacucushca. Chashna chay rimanacushcata uyashpa, c'atishpa rishpaca. chay machay ucupica, shug sumaimana cuitsata huichcashpa charicugtami tarishcacuna. Chay ucu jutcuman chayagpica, chay cuitsaca imamundutashi mancharishca, chaimantaca. Imatata rurashpa cancunaca caipica puricunguichiyari? nishcami. Cay ucuca "Pagtachishca Yacharishpa Saquirishcami" (encantado). Ñallami manchanaipa huihuacuna llugshimunga. nishpami huillashca. Cuitsa chashna nishpa huillagpica Juan Osoca; shamuchunlla pipish. imapish. mana manchanichu! nishcami. Chaica chashna ninata manara tucuchigpimi, ñapish shug allcu. shug huagra, shinallata shug Machacuipish (culebrea) llugshimushcalla. Chay imatapishchari huihuacunaca jatunrucuna. millanaiparucunami cashca nin! Chashna chay jatun machanaipa huihuacunami callpashpa, ña, indushpaca Juan Ositotaca llaquita ruray callarishcacuna. Chashnagpipish Juan Osoca, tucui chay huihuacunata huañuchingacamami macanacushca. Ña chay shina tucuita mishashca q'uipami, caishu quimsa Juancunataca: cay sumaiman cuitsataca caimanta llugchishpa quishpichinami canchi. Cancunaca anguta apamuichi. ñuca cay ucu jutcuman huaiquiangapa nishca nin. Chashna yuyarishpaca chashnatagmi rurashca, chashnami ña Juan Osaca, chay sumaimana cuitsataca ucumanta angupi huatashpa llugchishca. Chay cuitsata llugchishpa cachagpica. chay caishu quimsacunaca. Juan Oso taca. chaipi shitajichushpami; chay sumaimana cuitsata pushashpa miticushcacuna. Chashnami chaipi shitajichushcaca. Juan del Osoca, cuy manata ñacaricushpalla chay jutcumantaca llugshishca; chashna llugshishpaca caishucunataca mutquishpami mashcashpa c'atishca; chashnami manarapish may caruta rigpi. chay huagllishcacunataca japishca. Ña chashna japishpaca cuitsatataca quichushcami; chaimantaca chay quimsa Juancunataca. paihuan pugllaita shina rurashpa llaquichishcamantaca, chay pambapimi huañuchishpa shitashca. Chashnami chay Juan Osoca, chay sumaimana cuitsataca, chay pagtachishca Yacharishca h'azinda paya huasimantaca llugchishca; chaimantaca caro llagtata apashpami, Paihuan sahuarishca. Chashnami sumagta ishcay tucushpa cushicushpa causashcacuna. JUAN DEL OSO Una pareja de casados recorría los senderos del bosque en busca de leña. La mujer debió retrasarse por necesidad unos minutos y no comunicó al esposo este particular. El hombre caminó largo rato sin advertir que su mujer se había quedado en el camino. Ella desapareció. Cuando su marido quizo veda, se dió cuenta de que no se hallaba detrás de sus pasos. Llamó insistentemente, gritó, reandó el camino y nada pudo encontrar que le diese una pista o una noticia de ella. Ante pérdida tan repentina dejó su tarea y regresó al pueblo a buscar ayuda. En tanto se extendía la alarma y se planeaba una búsqueda la infortunada mujer fue víctima de un secuestro. Un oso la había raptado. Pasaron dos años desde ese momento. El oso había sido fiel a esa mujer y le complacía en la consecución de comida. De ese encuentro nació un hijo. Este niño tenía características de ambos progenitores, era mitad oso y mitad humano. Su madre le cuidó entre lágrimas y suspiros, sufría mucho por tan lamentable circunstancia, añoraba su casa, su esposo, su gente. En cierta ocasión, pasó por el lugar del bosque donde vivía cautiva esta mujer, un jinete. Ella le vió desde la copa de un árbol en el que tenía su escondite el oso, y empezó a gritar pidiendo auxilio. En ese momento no se encontraba el oso. Señor, le dijo ella, avise a mi marido. Dígale que a esta hora el oso sale al bosque a buscar co mida, que traiga un caballo ágil y aperado para que pueda rescatarrne. Cuéntele que el animal que me hizo prisionera es muy peligroso que debe tener cuidado. No se olvide por favor, mañana le espero aquí mismo a esta hora. Al día siguiente la mujer con astucia le mandó al oso a traer agua en un cedazo. El animal quería complacerle a corno diese lugar, pero el agua se escapaba. El empeño duró largas horas, tiempo que fue aprovechado por los rescatadores. El rescate fue desesperado, pero se realizó. Apenas hubieron salido de la maleza la prisionera y sus acompañantes se oyó retumbar la montaña con los bramidos del oso burlado y vencido. Así escaparon. En la aldea los esposos trataron de hacer una nueva vida. Pusieron nombre al niño, Juan del oso empezó a llamarse, y tuvo un padrino, un sacerdote, por ello lo decían también ahijado de Taitacurita. Juan creció rápido. Cuentan que era muy fuerte. Su fuerza física descomunal obligó a los niños a cuidarse y respetarle. Sin embargo, nunca faltaba algún desaprensivo que lo provocase. Por dos ocasiones Juan del Oso fue al centro de los acontecimientos. La primera vez soñóa un muchacho, y la segunda, mató de un golpe a otro niño.
  25. 25. Unidad Educativa Intercultural Bilingüe “La Paz” – Lengua y Literatura de las Nacionalidades y Pueblos Centro de Apoyo Tutorial Chunazana pag. 25 de 91 Se agravó el asunto cuando malogró también a la profesora que quizo castigado por el asesinato. El niño fenómeno debió huir. El padrino lo recibió en su casa. Cierto día su padrino le pidió repicar las campanas al niño, Juan del Oso era torpe repicaba sin ton ni son. El sacristán enfurecido quizo enseñarle a repicar delicada, armoniosamente, Juan le dió un golpe que elevó al sacristán para sacado fuera de la torre y matarlo al caer. Nadie pudo ya confiar en este niño. Optaron por arrojarle al monte. Anduvo el muchacho errante por algún tiempo hasta que encontró otro hombre fuerte como él. ¿ Cómo te llamas? Yo me llamo Juan Tumbacerros respondió el extraño. ¿Por qué te dicen así? ¿A que no puedes tumbar este cerro que ves ahí? Juan Tumbacerros de un golpe derribó el 'monte. Después de esto, se hicieron amigos y caminaron juntos. De repente los dos hallaron otro hombronazo. Se llamaba Juan Pelamonte. Este apodo provenía de su fuerza brutal, arrancaba árboles de raíz. Los tres Juanes se hicieron amigos. Al cabo de algún tiempo los titanes después de demostrar sus hazañas para admiración entre ellos dieron, al bajar una colina, con un hombre que dormía a la orilla de un río. Juan del Oso preguntó. ¿Quién eres amigo? Sobresaltado el desconocido respondió: Yo me llamo Juan Secaríos. ¿Qué quieres conmigo? Tómate toda el agua de ese río. De un sorbo se consumió el agua de un río grande. Juan del Oso dirigió la palabra a los otros tres. Yo veo que somos hombres fuertes. Nadie podrá con nosotros. Vayamos en busca de otra tierra. Caminaron mucho hasta que hallaron una casa grande en una magnífica planicie. A Juan Tumbacerros le encargaron preparar el almuerzo mientras ellos exploraban la zona. Habiendo sido cogidos por el hambre se acordaron del regreso. En casa no había comida, ni Juan, éste yacía desmayado, quiá muerto en un rincón de la cocma. ¿Qué te pasó? ¿Quién te golpeó? Le preguntaron una vez que éste había reaccionado. A 10 que contestó: Vino un gigante y de un sólo trompón me hizo dormir. Otra vez dijo Juan del Oso se quedará Juan Pelamontes. Pero Pelamontes y después Secaríos corrieron la misma suerte. No me queda otro remedio, mañana me quedaré yo, dijo Juan del Oso. Al medio día del turno de Juan del Oso asomó un gigante en esa casa. Juan luchó hasta vencerlo, y es más, no le dejó escapar al gigante sin antes cortarle una oreja. Al momento de almorzar, allí estuvieron los cuatro Juanes, a festejar el triunfo. Juntos decidieron buscar al intruso. No seria difícil dar con el gigante por las manchas de sangre dejadas en el piso. El rastro del herido se extendía por los oscuros callejones de la misma casa que era también enorme. La casa se comunicaba con una cueva. Siguieron la huella dentro de la cueva y descubrieron al fondo unas voces. Buscaron el origen de esos sonidos y por fin dieron con una prisionera, una hermosa joven. Atemorizada la doncella preguntó: ¿Qué hacen ustedes, aquí? Este lugar es "encantado". Nadie puede salir. ¡Corran que pronto asomarán unos feroces animales! ¡Qué vengan dijo Juan del Oso! No tardó en hablar que se presentaron un perro, un toro y una culebra. Eran inmensos y se abalanzaron contra Juan del Oso. Este valiente peleó duramente hasta matarlos. Rescatemos a la chica que está abajo, al fondo, dijo Juan del Oso a los otros Juanes.

×