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Filosofía en la edad media

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El saber, el aprender a saber y el aprender a usar el saber son hechos que cambiaron la vida humana pero para concretizar estos elementos fue preciso un largo y tedioso proceso de aceptación y valorización de muchas teorías, que se vieron limitadas a vivir en la oscuridad sobre todo en el medievo, en el que la iglesia como factor principal, se encargó de elegir y de hacer a un lado lo que ella creyó conveniente difundir u ocultar.

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Filosofía en la edad media

  1. 1. Edad Media Recibe el nombre de Edad Media, el largo período histórico de la civilización occidental comprendido entre el siglo V y el XV. Su comienzo se sitúa convencionalmente en el año 476 con la caída del Imperio Romano y su fin en 1492 con el descubrimiento de América. La Edad Media se divide en dos grandes períodos: Alta Edad Media (siglo V a siglo X) antigüedad Tardía); y Baja Edad Media(siglo XI a siglo XV), que a su vez puede dividirse en un periodo de plenitud, la Plena Edad Media (siglo XI al siglo XIII), y los dos últimos siglos que presenciaron la Crisis de la Edad Media o del siglo XIV. Situación económica En la época medieval, el sistema económico se basaba en la agricultura, bajo una forma feudal. Realeza, nobleza y clero poseían tierras que los campesinos, quienes se encargaban de cultivar. Entregaban las cosechas para el abastecimiento de la casa del señor cualquiera que fuere su rango o condición y la de los campesinos. Hasta el siglo XII, la producción se destinaba exclusivamente al autoabastecimiento de los habitantes de los feudos. Además de la agricultura, el otro gran pilar de la economía española medieval: la ganadería. El negocio ganadero no sólo interesaba a los propietarios, sino también a la Corona, que percibía la alcabala. Este impuesto gravaba a los ganados trashumantes por la venta de los productos y servicios y montazgo; a los mercaderes, que comercializaban en el interior y sobre todo en el exterior con productos como lanas o cueros; y a muchos grandes propietarios de tierras -órdenes militares, monasterios o nobleza- que, además de disponer de sus propios ganados, arrendaban pastos a los ajenos. Supusieron un impulso para el desarrollo de algunas manufacturas como el cuero y la lana, realizados por artesanos en pequeños talleres familiares. Gracias a estos primeros talleres, a lo largo de la Edad Media surgirán los gremios o agrupaciones de artesanos que trabajaban los mismos productos. Los fines de estos gremios eran esencialmente económicos y políticos. . La mayoría de las veces eran al mismo tiempo fabricantes y vendedores. La comercialización de los productos se llevaba a cabo en los mercados, espacios creados en este tiempo, que podían tener un carácter local o provincial, mejorando gracias al crecimiento continuo de las ciudades. Situación política El feudalismo fue el sistema de organización política, social y económica preponderante en la Edad Media. Con el feudalismo, se creó un nuevo sistema que permitió el equilibrio y la ayuda mutua entre la realeza y la nobleza, dando lugar a un nuevo reparto de poder y riquezas. El modo en el que lo desarrollaron fue el vasallaje, subordinación de los segundos respecto a los primeros. A partir del siglo XI, tras el fin de las invasiones bárbaras del espacio europeo, comienzan a surgir las monarquías feudales, gracias a procesos políticos como las Cruzadas o la Reconquista en España. Señores, nobles, que durante años hicieron de su linaje toda una familia noble, con ventajas que se transmitían de forma hereditaria, comenzaron a tomar mucho poder. Se pasó de un poder único, centralizado, el del imperio, a la instauración de muchos pequeños poderes sobre tierras de distintos tamaños a mano de los nobles. Cada tierra se constituyó como una entidad económica y política. Cada tierra estaba dirigida de forma distinta y es que, desde que las leyes no estaban escritas sino que se basaban en las tradiciones y costumbres de cada pueblo, podían ser interpretadas de distintas formas. Influencia religiosa en la Filosofía de la Edad Media A diferencia de lo que había ocurrido con la filosofía griega, que había centrado su reflexión en torno a la determinación del objeto, la filosofía medieval centrará su interés en Dios. La filosofía helenística había dado una orientación práctica al saber, dirigiéndolo hacia la felicidad del hombre. Es el caso del estoicismo y del epicureísmo, que habían colocado a la ética en el vértice del saber. A lo largo de los primeros siglos de nuestra era, la progresiva expansión del cristianismo y otras religiones mistéricas irá provocando la aparición de otros modelos de felicidad o "salvación individual", que competirán con los modelos filosóficos. Frente a la inicial hostilidad hacia la filosofía manifestada por algunos de los primeros padres apologistas cristianos, sus continuadores encontrarán en la filosofía, especialmente a partir del desarrollo del neoplatonismo de Plotino, un instrumento útil, no sólo para combatir otras religiones o sistemas filosóficos, sino también para comprender, o intentar comprender, los misterios revelados. Surge de ahí una asociación entre filosofía y cristianismo o, más en general, entre filosofía y religión, que pondrá las bases de la futura filosofía medieval, entre los cristianos, los musulmanes y los judíos. El tema fundamental de reflexión pasará a ser la divinidad, quedando subordinada la
  2. 2. comprensión e interpretación del mundo, del hombre, de la sociedad, etc. al conocimiento que se pueda obtener de lo divino. La fe, que suministra las creencias a las que no se puede renunciar, tratará de entrar en diálogo con la razón. La inicial sumisión de la razón exigida por la fe, dejará paso a una mayor autonomía propugnada, entre otros, por Santo Tomás de Aquino, que conducirá, tras la crisis de la Escolástica, a la reclamación de la independencia de la razón con la que se iniciará la filosofía moderna. Durante la Edad Media la filosofía bebió del cristianismo, por el que explicaba la existencia y los fenómenos del mundo que les rodeaba. La Verdad era buscada en la Biblia, libro de máxima sabiduría junto a Los Evangelios, según los cuales Dios creó el mundo y a todas las personas. El cristianismo se convertirá, además de en una religión, en una solución para dilucidar las cuestiones más comunes en la época, cambiando el paradigma que había imperado en la filosofía de la etapa anterior, la helénica. Períodos de la Edad Media Aceptado este marco cronológico general, la Edad Media se extiende desde el siglo V hasta la segunda mitad del siglo XV, es decir a lo largo de más de mil años. Se trata, por lo tanto, de un período muy extenso el cual no constituye una unidad inalterable. Así pues se han establecido periodizaciones internas. •Alta Edad Media (siglos V al siglo X): consiste en el período más extenso cronológicamente. Siguiendo el criterio comúnmente admitido en la actual historiografía medievalista, que niega la antigua idea de una ruptura brusca entre la Antigüedad y el Medievo como consecuencia de las invasiones germánicas y que, por el contrario, afirma la existencia de un período de lento tránsito entre una y otra edades históricas, el término inicial de la Edad Media debe situarse en un período que iría desde fines del siglo V a fines del siglo X. •Plena Edad Media (siglos XI al XIII): es el nombre con que se conoce al período comprendido entre los siglos XI al XIII. La mayor parte de los conceptos, de las imágenes y de los tópicos que se han formado sobre la sociedad, la cultura o el espíritu de la Edad Media surgieron a partir de realidades propias de este período. Es entonces cuando se consolidaron las incipientes naciones europeas, y cuando el equilibrio entre las tres grandes áreas de civilización, bizantina, islámica y occidental, se rompió definitivamente en beneficio de esta última. En tanto que Bizancio y el Islam quedaron estancados, o incluso entraron en una fase de repliegue. •Baja Edad Media (siglos XIV y XV): Frente al equilibrio y al desarrollo generalizado que caracteriza la etapa anterior, la Baja Edad Media es considerada como la época de crisis de la sociedad medieval en sus más variados aspectos - demográfico, social, económico, político, cultural y espiritual-, por lo que no es extraño que para referirse a los dos siglos del Medievo se utilicen con frecuencia expresiones tales como "los tiempos difíciles" o "los siglos críticos"; es una crisis profunda que pone fin a la expansión anterior. Otra Periodización Para su estudio se la divide en tres etapas:  Temprana Edad Media (s. V al VIII d.c.)  Alta Edad Media (s. IX al XI d.c.)  Baja Edad Media (s.XI al XIV d.c.) A partir de este último hecho comienza una nueva etapa en la Historia, que se la conoce como la Edad Media. Esta etapa que extiende por un período de diez siglos, y se caracteriza por: * Las invasiones y conquistas de los bárbaros, sobre las diversas provincias del imperio romano. * El establecimiento del Imperio de Carlomagno, guerrero franco que intentó reconstruir el antiguo imperio de Roma. * El nacimiento, en Arabia, de una nueva religión, llamada musulmana o islamismo, predicada por Mahoma. * La invasión a España de los musulmanes, los cuales fueron definitivamente expulsados por los Reyes Isabel y Fernando.
  3. 3. * La implantación de un nuevo sistema de "gobierno", el feudalismo, sistema por el cual unos pocos terratenientes se adueñaron de las tierras de casi toda Europa y de sus habitantes, a quienes les permitían explotar sus tierras a cambio de un impuesto. * Las Cruzadas, que fueron expediciones religiosas y militares, para recuperar el sepulcro de Cristo. * La desigualdad social y el predominio de la Iglesia fueron otras de las características de esta época. El Medioevo Europeo La Edad Media de Europa Occidental fue una larga etapa, de logros culturales muy dispares. Atento a ello, y con el simple propósito de adoptar un criterio metodológico, la dividiremos en tres períodos, de acuerdo a sus características más notables. - La Alta Edad Media comprende los siglos V al IX: se caracteriza por la quiebra de la Unidad Romana que deja paso a los nuevos estados germano-latinos, empeñados en alcanzar su estabilidad y recomponer las instituciones de los vencidos. Será una etapa muy dura, de evidente retroceso cultural y de laboriosa gestación de nuevos valores. En este intento influirá de manera preponderante la Iglesia, convertida en la maestra de los nuevos pueblos europeos. - La Era Feudal, comprende los siglos IX al XIII. Fracasado el intento de recomponer la Unidad y ante nuevas y más feroces invasiones (norman dos y húngaros) se evidencia la extrema debilidad de los gobiernos centrales, incapaces de proveer a la defensa, obligando al pueblo a recurrir el auxilio de los señores locales. La Iglesia alcanza la culminación de su prestigio político y organiza expediciones de rescate de los Lugares Santos —las Cruzadas— y de expansión de su poderío. - La Baja Edad Media, comprende los siglos XIII y XIV. Finalizan los Tiempos Medievales, y en Europa se avizoran' notabilísimos cambios en todos los órdenes de la vida que presagian la proximidad de la Edad Moderna. Fue una etapa muy fecunda que se distinguió por el constante progreso intelectual —en filosofía, literatura y arte— por una asombrosa prosperidad material, y un nuevo concepto de la libertad humana, alcanzados por los pueblos europeos. Surgimiento del Cristianismo Para el año 30 los romanos adoraban varios dioses que provenían de la religión de los griegos. La tradición permitía que la gente siguiera a cualquier dios según su propia voluntad. Como resultado de esta libertad religiosa, múltiples sectas y creencias habían florecido por todo el Imperio Romano. Fue en este ambiente que surgió un nuevo comportamiento religioso. Al principio los romanos pensaron que solamente se trataba de una secta judía más, pues había varias de ellas en su territorio. Este grupo de judíos seguía las enseñanzas de un líder llamado Jesús. De a poco este movimiento fue ganando adeptos que no eran judíos, y así fue quedando claro que se trataba de una nueva religión. Este nuevo culto sería conocido como Cristianismo. Jesús era considerado el hijo del Dios único al que veneraban los judíos. El judaísmo esperaba la llegada del Mesías, un hombre que estaría lleno del espíritu de Dios, y fue Jesús quien ocupó este lugar para los que optaron por el cristianismo. En el Imperio Romano los primeros cristianos fueron fuertemente perseguidos a causa de su fe. Los castigos eran variados y en algunos casos llegaban a la muerte. Sin embargo el cristianismo continuó propagándose durante unos 300 años. La persecución terminó en el siglo IV, cuando la religión fue legalizada por Constantino I, quien se había vuelto cristiano antes de asumir como emperador. Como gobernante, Constantino ofreció protección a los cristianos y permitió que construyeran iglesias por todo el Imperio. Posteriormente, en el año 380, el emperador romano Teodosio declaró que el Cristianismo Católico era la religión oficial del Imperio Romano y proscribió todas las otras prácticas religiosas. Libres para ejercer su culto, los cristianos comenzaron a organizar su iglesia en parroquias que eran supervisadas por
  4. 4. curas. Estas parroquias se agrupaban en diócesis, que eran conducidas por los obispos. Luego de la caída del Imperio Romano de Occidente, el obispo de Roma comenzó a reclamar autoridad sobre los demás y se dio a sí mismo el título de Papa. Aunque las parroquias de la Europa occidental terminaron aceptando la autoridad del Papa, las iglesias orientales, dentro del Imperio Bizantino, no lo hicieron así. En consecuencia surgieron dos grandes iglesias cristianas que aún subsisten hasta el día de hoy: la Iglesia Católica Romana y la Iglesia Católica Ortodoxa. La Filosofía Cristiana La filosofía cristiana se divide en dos: Filosofía Patrística o Filosofía de los Padres de la Iglesia y la Filosofía Escolástica. La Filosofía Patrística La primera etapa en la filosofía medieval es aquella que corresponde a la articulación definitiva de los dogmas cristianos, su defensa ante otras religiones y a la iniciación a la humanidad en la Verdad de Cristo, la única posible. Estos primeros hombres fueron llamados Padres de la Iglesia y su estudio y difusión se denominó Patrística a manos de autores como Hipólito de Antioquia o de San Agustín. Si atendemos al segundo, encontraremos sus teorías encuadradas en lo que se ha dado en llamar neoplatonismo y es que a él corresponde una reinterpretación de Platón bajo un tinte cristiano: Agustín (354-430) es el último gran filósofo de la antigüedad y principio de la modernidad, el límite entre dos formas de entender y pensar la filosofía. Se presenta como un buscador afanoso de la Verdad que hace del Saber una cuestión de vida o muerte y ello lo consigue al describir, según sus escritos, la profunda vena religiosa de Platón resumida así: no hay posibilidad de conocer sin amar porque el conocimiento es amor y sólo amando, llegando a Dios, conocemos con certeza. Todo conocimiento de Verdad se conoce a través de la luz de Dios. A través de la Patrística -del estudio de los padres- San Agustín recibe la oportunidad de solucionar el problema de Fe y Razón aunque no parte de distinguir entre la religión y la filosofía sino que considera a las dos como soluciones equivalentes para una necesidad vital del hombre que es la posesión de la Verdad. San Agustín los identificó sin confundirlas, sabía que la razón religiosa se alcanza con la Fe y la razón de la filosofía se alcanza con la razón. Filosofía patrística La filosofía patrística comprende la filosofía de los padres apostólicos, padres apologistas y padres catequistas. Entre los denominados Padres de la Iglesia se consideran a san Agustín, San Policarpo, san Justino, san Policarpo, san Irineo, Taciano, san Atanasio, san Basilio el Grande, san Gregorio Nacianceno, san Juan Damaceno, san Hilario de Potiers, san Jerónimo, san Ambrosio, Tertuliano, san Papías, Clemente Romano, Lactancia, Atenágoras, Clemente Alejandrino, Orígenes, Justino Mártir, Minucia Félix y Hegestipo. La filosofía patrística es el conjunto de dogmas o de verdades reveladas por Dios y que fueron elaborados por los padres de la Iglesia. Entre los dogmas principales podemos mencionar: a) existe un solo Dios, creador de todo; b) el hombre es creado por Dios; c) el hombre está obligado a creer en alguna religión, d) la religión cristiana fue fundada por Jesucristo, hijo de Dios, enviado por Dios Padre como Mesías, para salvar a los hombres según habían anunciado los profetas hebreos. Y es por la fe y no por la religión la que se acepta los dogmas de la Iglesia como verdades indiscutibles, indemostrables e irrefutables. La fe es entendido en sus tres significados: a) creer algo; b) creer a alguien; c) creer en alguien.
  5. 5. Con respecto a Dios hay tres tipos de creencia: 1) creer en Dios (fe vivencial), 2) creer a Dios (fe testifical), 3) creer lo revelado por Dios (fe intelectual). -San Agustín de Hipona (354-430). Una de las más grandes figuras de la Patrística, el más célebre de los Padres de la Iglesia latina, el fundador de la Filosofía de la Religión, de la Filosofía de la Historia, de la antropología filosófica cristiana y el más influyente de la teología occidental, con justa razón llamado “El Platón del Cristianismo”. Su pensamiento influenció significativamente en el desarrollo de la teología cristiana y la filosofía occidental, en el existencialismo cristiano y en el jansenismo. San Agustín desarrolla sus tesis filosóficas sobre la verdad, Dios, la creación del mundo, el alma, el bien y la Ciudad de Dios. Frente a los escépticos que sostenían entonces “no existe la verdad; de todo se puede dudar”, San Agustín refuta expresando “se puede dudar todo lo que se quiera; de lo que no se puede dudar es de la misma duda”, recurriendo a la verdad matemática: 7 + 3 = 10, es válido universalmente para cualquier persona con uso de razón. Para san Agustín todo viene de Dios y todo va hacia él. Dios ilumina al hombre al dotarlo de razón o de entendimiento (Dios es Luz). Dios es “lo que se antepone a todas las cosas”. Dios es la Verdad completa y eterna, es la Sabiduría y la Salvación suprema. La creación proviene de un acto libre de la voluntad de Dios. Todo lo creado por Dios es bueno. El mal se origina en el apartamiento de Dios. El hombre es libre de hacer lo que Dios sabe que hará libremente (predestinación humana). Sólo con Dios y a través de Dios el hombre puede alcanzar la vida feliz. Dios está fuera del tiempo, el tiempo empezó con la creación del mundo por Dios. El hombre fue creado por Dios, para Dios y hasta que su corazón descanse en Dios. En opinión de san Agustín la filosofía es amor a la sabiduría, es “amor a Dios”. La filosofía tiene doble objeto de estudio: a) estudio de Dios, y b) estudio del Alma. En san Agustín el alma tiene espiritualidad, es inmortal y está unida al cuerpo. El alma es totalidad unitaria y viviente de la personalidad del hombre, el hombre es propiamente el alma. No admite la reminiscencia, no acepta la teoría de la preexistencia de las almas. El alma conoce la verdad porque se comunica con Dios (“iluminación” del alma por Dios). Dios es el “sol” del alma, es decir la luz de nuestra inteligencia. El bien es la voluntad de Dios y se da con la ley eterna; son las ideas eternas en la mente de Dios, las que constituyen el fundamento del Conocer, del Ser y del Bien. Referente a la Ciudad de Dios, San Agustín señala que en la vida del hombre siempre habrá la lucha permanente entre la ley y las tinieblas, entre la ignorancia y la educación, entre el bien y el mal y que a las finales el bien triunfará sobre el mal. Características de los Padres de la Iglesia y Doctores de la Iglesia Haber pertenecido a la Edad Antigua de la Iglesia; Santidad de vida; Aprobación eclesiástica; Doctrina ortodoxa; Fidelidad doctrinal. Entre los Santos Padres algunos adquieren un destacado relieve por haber iluminado el campo de la revelación y nuevos caminos a la teología. La Iglesia les honra con el título "Doctor de la Iglesia", título atribuido en 1298 a 4 Padres occidentales por el Papa Bonifacio VIII -SAN AMBROSIO -SAN AGUSTIN -SAN JERÓNIMO -SAN GREGORIO MAGNO EN LA IGLESIA DE ORIENTE: son Padres de la Iglesia: -San Basilio -San Juan Crisóstomo -San Ataniano -San Gregorio San Agustín, Padre de la Iglesia y Doctor de la Iglesia San Alberto Magno con su discípulo Santo Tomás de Aquino.
  6. 6. Con el título DOCTORES DE LA IGLESIA se otorga a escritores eclesiásticos distinguidos por santidad de vida y erudición: -San Pedro Damian -San Anselmo -San Bernardo de Claraval -Santo Tomas de Aquino -San Buenaventura -San Antonio de Padua -San Alberto Magno -Santa Catalina de Siena -Santa Teresa de Avila -San Juan de la Cruz -Santa Teresita del Niño Jesús La Filosofía Escolástica La segunda etapa en la filosofía medieval, la Escolástica, surgirá a partir del siglo XIII. Dicha centuria se convertirá en el de la metafísica, consecuencia del conocimiento de Aristóteles y del neoplatonismo greco-árabe cuyo objetivo principal es descubrir las causas profundas o esenciales y después practicar a partir de ellas el método científico por excelencia con la reinterpretación de Aristóteles, gracias a nuevas traducciones que se realizan en las Escuelas y Universidades entre las que destacaremos la Escuela de Traductores de Toledo. En estos espacios, surgidos todos en tiempos del Medievo, se va a cultivar un saber principalmente teológico y filosófico por el que a través de la ciencia de Aristóteles, se intentará explicar la existencia sobrenatural de Dios. A pesar de que la Escolástica es principalmente teología, es esencialmente filosofía. Así los dice dirá Julián Marías: la Escolástica trata problemas filosóficos que surgen con ocasión de cuestiones religiosas y teológicas. El máximo representante en nuestro país será Averroes quien se afana por una interpretación literal del filósofo griego, afirmando la existencia de la Doble Verdad, representada en la religión y la filosofía. Averroes, cordobés, ha obtenido el reconocimiento por ser el filósofo que consagró el triunfo de Aristóteles entre los árabes, a quien procesa una profunda admiración, como lo demuestran sus tres obras en las que comenta los libros del griego, ejerciendo una influencia profunda entre los latinos. Lejos de nuestras fronteras encontramos a Santo Tomás de Aquino quien desarrolló una teoría que conjugaba las posibilidades del cristianismo con las ideas aristotélicas, que con el tiempo se convertirán en las ideas oficiales del catolicismo. La filosofía escolástica El término “escolástica”, utilizado por primera vez por Teofrasto, proviene de la palabra “scholas” (escuela) y “scholastici” (escolástico), debido a que esta filosofía se llegó a elaborar y a enseñar en las instituciones eclesiásticas, especialmente en las escuelas parroquiales, obispales y abadías, de las cuales nacieron la primeras universidades de la época. La filosofía escolástica tiene una duración de cuatro siglos: desde mediados del siglo XI hasta mediados del siglo XV. Y se denomina escolástica o escolasticismo a la filosofía cristiana que siguiendo la doctrina de Platón y de Aristóteles predominó durante la Edad Media en el Occidente europeo. Para algunos estudiosos significa “la cristianización de Aristóteles” en plena Edad Media. La filosofía escolástica se caracteriza por constituir una síntesis de las doctrinas imperantes; la armonización de la razón y la fe, de la filosofía y la teología, la filosofía es la sierva de la teología; predilección por la filosofía de Platón y de Aristóteles y el profundo respeto a la autoridad de los pensadores clásicos; la revelación divina como ayuda para la razón; el predominio de la fe y del clero, esta última como fuerza de la inteligencia y del saber (aristocracia de la inteligencia); y la enseñanza de la doctrina cristiana como sistema científico de verdades ya encontradas y no investiga ni filosofa por cuenta propia; del intelectualismo se pasó al ergotismo; utilización del método deductivo en su forma silogística; carácter colectivo del trabajo de la escuela escolástica; creencia común en la objetividad del conocimiento, a
  7. 7. pesar de la “controversia de los Universales”; formulación de una nueva concepción total de la realidad mediante la integración del cristianismo con las filosofías anteriores desde la época griega; la barbarie o poca elegancia de su idioma, el latín; la variedad de opiniones sobre muchos problemas, con representantes de distintas escuelas y a veces contrapuestas; el origen del mundo y del hombre se explica y soluciona a través del principio bíblico de la creación; la exaltación del espíritu y el descuido del cuerpo, por no ser útil ni necesario para la salvación eterna. Durante la filosofía escolástica se consideró que la revelación era la enseñanza directa de Dios y que la revelación tenía un mayor grado de verdad y certeza que la razón natural y que cuando ocurría un conflicto entre ambos la fe era el árbitro supremo y la que salía ganando, pero que se utilizaba la filosofía para comprender y explicar la revelación. Durante el escolasticismo se llegó a enseñar las siete artes liberales: Gramática, Retórica, Dialéctica, Aritmética, Geometría, Astronomía y Música. Se enseñaba a base de lecciones (“Lectio”) y polémicas (“Disputatio”). El Trivium y el Cuadrivium eran las bases principales de la enseñanza medieval. El Trivium (del latín tri = tres, y viun = camino), es el conjunto de las tres primeras artes liberales en la Edad Media, conformado por la Gramática, la Retórica y la Dialéctica., se dice que comprendía tres materias en loor de la Santísima Trinidad. El Cuadrivium (del latín cuadri= cuatro y vium = camino), en la Edad Media era la división de las artes liberales que comprendía las cuatro artes: Aritmética, Música, Geometría y Astrología, y comprendía cuatro materias por los cuatro ríos que fecundaban el Paraíso terrenal.. El conjunto de los saberes del Trivium y del Cuadrivium formaba las siete artes liberales. Entre los principales filósofos escolásticos figuran: santo Tomás de Aquino, san Anselmo de Cantorbery, san Alberto Magno, san Buenaventura, Pedro Abelardo, Roselino, Maimónides, Rogerio Bacon, Duns Escoto, Henry de Ghent y Guillermo de Ockham. Expliquemos brevemente el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, Pedro Abelardo y Guillermo de Ockham. -Santo Tomás de Aquino (1225-1274). Llamado “Doctor angélico” por la profundidad y claridad de su pensamiento, la solidez de sus argumentaciones y la pureza de sus costumbres. También es conocido como “El ángel de las Escuelas”, “El Príncipe de la Escolástica”, “El teólogo consultor del Papa Gregorio X” y “El Patrono de todas las Escuelas Católicas” (1880) y “Doctor de la Iglesia Católica” (1567). Santo Tomás de Aquino es el reformador de la metafísica aristotélica y lo adapta a los requerimientos de la religión cristiana, es el fundador de la teología como ciencia, logrando armonizar, conciliar y equilibrar la fe cristiana (Teología) con la razón (Filosofía), en cumplimiento de su sagrada misión de rescatar para el pensamiento católico lo significativo y trascendente del pensamiento antiguo, en especial el pensamiento de Aristóteles. Se dice, por ejemplo, que santo Tomás de Aquino llegó a “bautizar a Aristóteles”. Su filosofía denominada “Tomismo” se enmarca dentro de un “realismo moderado” y se caracteriza por lo siguiente: a) concilia la razón (filosofía) con la revelación o fe (teología). La fe es la regla del recto proceder de la razón; b) constituye un esfuerzo sistematizado de la teología católica, de conciliación científica entre la doctrina aristotélica y los postulados del cristianismo; c) se funda en la concepción de Dios como “acto puro de ser”. El ser no es uno, el Creador está separado de la criatura. El ser divino (Dios) es la causa del ser finito (la criatura); d) el hombre sólo puede llegar a la verdad a través de la experiencia sensible o de los sentidos y las ideas generales o universales, pero siempre considerando como prioritario y predominante el “orden del intelecto”, la razón frente a la fe. Santo Tomás concibe tres tipos de verdades: a)verdad teológica, que es la verdad que el hombre conoce mediante la revelación divina; b) verdad filosófica, que es la verdad no revelada y conocida por la razón del hombre y c) verdad mixta, que es el conjunto de verdades reveladas y que son verificadas por la razón humana. En su obra “Suma Teológica”, prueba la existencia de Dios a través de cinco vías: 1) prueba cinética o del movimiento; 2) prueba de causalidad eficiente; 3) prueba de contingencia; 4) vía de la prueba de los grados de perfección; 5) vía de la prueba teleológica. El 4 de agosto de 1879, el Papa León XII, en su Encíclica “Aeterni Patris”, conmovido de la pobreza intelectual de los seminaristas y estudiantes de las universidades católicas de la época, declaró al pensamiento de santo Tomás de Aquino como “la única filosofía verdadera del catolicismo” y que debería ser propagado oficialmente.
  8. 8. -Pedro Abelardo (1079-1142). Polemista sin par, filósofo y teólogo británico, talento privilegiado y lógico eximio, fundador de varias escuelas de dialéctica en diferentes ciudades, concibió que en teología debiera emplearse la dialéctica. Fue calificado “El caballero de la dialéctica”, “el primer hombre moderno”, “el padre de la teología escolástica”, pero se dejaba llamar “El nuevo Aristóteles”. En el campo de la ética, Abelardo sostiene que un acto debe ser juzgado por la intuición que persigue quien lo realiza; la moral es la integración de lo intencional con la virtud. En lo filosófico, aborda el problema de los universales tratando de absolver la pregunta de Porfirio: ¿los universales (especies, géneros) existen en la realidad o únicamente en el pensamiento? Y Abelardo responde que el universal es todo aquello que puede predicarse de varias cosas, y no hay cosas que puedan predicarse de otras, puesto que cada una es ella misma. Por tanto, la universalidad no puede atribuirse a las cosas sino solamente a las palabras, es una función lógica de determinadas palabras, y esta solución al problema de los universales se denomina conceptualismo. -Guillermo de Ockham (1290-1349). Última extraordinaria figura que cierra el ciclo histórico del pensamiento escolástico y la primera figura de la Edad Moderna; es uno de los más preclaros hombres del nominalismo y precursor del empirismo inglés, que se inscribe dentro del período de la escolástica decadente del siglo XIV. Ockham contribuyó a separar la filosofía (razón) de la teología (revelación) a fin de promover el desarrollo autónomo de la ciencia fundada exclusivamente sobre la experimentación. Es así como la teología deja de ser una ciencia y se convierte en un quehacer meramente especulativo carente de evidencia racional y de validez empírica. Sostiene que existe una heterogeneidad absoluta entre la ciencia y la fe, y no pueden subsistir juntas, pues la evidencia no puede ir unida a la falsedad. “Los artículos de fe no son principios de demostración ni conclusiones, y no son ni siquiera probables, ya que parecen falsos a todos o a la mayoría o a los sabios…” Para el “Doctor subtilis” la base de todo conocimiento verdadero es la experiencia; por eso, el empirismo es la base de su filosofía, es el antirrealismo el rasgo distintivo de la especulación ockhamista. Ockham rechaza la distinción entre esencia y existencia cuando declara que “No se puede conocer con evidencia que la blancura existe, o puede existir, si no se ha visto algún objeto blanco…” Expresa que la sustancia sólo es conocida a través de sus accidentes, así no conocemos el fuego en sí mismo, pero sí el calor. Con la decadencia de la filosofía escolástica, la filosofía queda reducida a la Metafísica. Ciencia y filosofía se contraponen como dos órdenes del saber completamente diferentes. La neoescolástica define la filosofía como la “Ciencia de la realidad universal por sus últimas razones y con sola la luz natural”.
  9. 9. Categorías de Razón, Fe, Hombre, Dios y Mundo Los tres grandes problemas de la filosofía medieval lo constituyeron "Dios", "Relaciones entre Fe y Razón" y "Los Universales". La primera de las cuestiones, la referida a Dios, plantea en los filósofos medievales la necesidad de explicar mediante métodos científicos la existencia del mismo siendo no sólo cuestión de fe sino también de ciencia. La segunda, va a ser respondida a través de una unión entre ambas que, según los autores de este tiempo, no son incompatibles sino, muy al contrario, se convertirán en conceptos complementarios. Dentro de este segundo punto encontramos tres posturas que corresponden a tres autores a los que ya hemos hecho referencia, muy diferentes entre sí: aquella defendida principalmente por San Agustín en la que sólo existe una Verdad que es dada a través de la confluencia de ambas corrientes. La segunda de ellas es la defendida por Averroes, llamada de la Doble Verdad ya que bajo su punto de vista ambas fuentes son independientes y por tanto independientes van a ser sus resultados aunque confluyan en un punto común. La postura de la autonomía armónica fue defendida por San Tomás quien pensaba que ambas, religión y fe, comparten verdades que pueden ser explicadas sin la necesidad de la otra. Los "universales son, atendiendo a la tercera de las cuestiones, los problemas más debatidos por los filósofos medievales, consistentes en decidir si las ideas más generales y abstractas poseen existencia separada e independiente del entendimiento humano o son sólo nombres, definiciones. A esta cuestión encontramos tres respuestas distintas en la Edad Media que se repetirán en otras etapas y corrientes filosóficas desde diversos puntos de vista: la realizada por Roscelino de Compiègne, por Guillermo de Champeaux y por Pedro Abelardo. Razón Del latín "ratio", término con el que Cicerón tradujo el griego "logos" (que significaba, entre otras cosas, tanto "cálculo" como "discurso", significados que adoptará también "ratio"). Por "razón" se entiende, en general, aquella "facultad" o capacidad humana por la que se alcanza el conocimiento discursivamente, esto es, partiendo de premisas para llegar a alguna conclusión, o conclusiones, que se derivan de aquellas. La razón se asimila, así, a la "diànoia" (conocimiento discursivo) y se opone a "nous" (conocimiento intuitivo). En virtud de tal oposición, al ser el término "nous" traducido por el latino "intellectus" (entendimiento) la razón termina por oponerse al entendimiento, en autores cono Kant, Hegel y en la escuela de Frankfurt, por ejemplo. Fe Virtud sobrenatural que nos inclina a creer lo que no hemos visto por habernos sido revelado. Existe también una fe humana, origen de la mayoría de nuestros conocimientos, que versan sobre objetos que no hemos visto ni demostrado. Dios Ser Supremo, principio primero y fin último de cuanto es. Ser cuya esencia coincide con su existencia (vid ASEIDAD). Acto puro o Primer Motor Inmóvil, en la concepción de Aristóteles. Los panteístas identifican a Dios con el mundo; la filosofía griega hacia al mundo coeterno con Dios, pero sometido a éste e impulsado por él. Para el cristianismo y la mayor parte de las religiones, Dios es distinto del mundo, creador del mismo y personal. Respecto de Dios, la filosofía se ocupa principalmente del problema de la demostrabilidad de su existencia. Dos tipos de argumentos han sido propuestos el a priori u ontológico, que pretende probar la existencia de Dios por el mero análisis de su concepto (San Anselmo; modernamente, Descartes), y las pruebas a posteriori, es decir, a partir de la existencia del mundo sensible, elevándose a su Causa y Fin últimos. Santo Tomás, en el siglo XIII, sistematizó estas últimas pruebas en las llamadas "cinco vías demostrativas de la existencia de Dios". Mundo Conjunto de la realidad extradivina, o sea, la creación .Este ser del mundo es tan independiente que puede incluso dirigirse contra el creador con su querer ser espiritual y libre
  10. 10. LA FILOSOFÍA MEDIEVAL A. CARACTERIZACIÓN DE LA FILOSOFÍA MEDIEVAL La filosofía cristiana de la Edad Media se subordinó totalmente a la teología, e inclusive a la mística. Convendría recordar esto sí que en sus comienzos el cristianismo insurgió como un desafió revolucionario contra la realidad social y política de los primeros siglas de nuestra era etapa de máximo poderío del Imperio Romano. El cristianismo primitivo se desentendió de la investigación filosófica propiamente dicha. Es más: los nuevos creyentes se apartaron de toda filosofía, lo que resulta explicable porque todos los sistemas hasta entonces conocidos eran el producto intelectual de culturas precristianas, paganas por esencia y definición. Pero para dominar, a base de nuevo ideal de vida, el mundo pagano, los primeros escritores cristianos trabajaron con los conceptos y fórmulas del pensamiento griego, elaborando así una construcción doctrinal, es decir, una dogmática. Este proceso se inicia tan pronto como el cristianismo deja de ser una secta perseguida y comienza a conquistar a personalidades cultas e influyentes. El pensamiento de los primeros expositores cristianos -los padres de la Iglesia- se ha denominado Patrística. En este ciclo, predominó el idealismo platónico. Advino después la Escolástica, en que predomina el pensamiento sistemático y totalizador de Aristóteles. B. LA PATRISTICA 1. La corriente gnóstica primitiva El ciclo patrístico se inicia con una tendencia gnóstica, en que la doctrina cristiana se explica a través de teorías filosóficas de origen pitagórico, platónico y neoplatónico. Después de los Padres Apostólicos, continuadores de los apóstoles, advienen los apologistas de la época de los emperadores Antoninos, entre los cuales se distinguió San Justino de Naplusa (hacia 100-163). De la posición gnóstica fue máximo representante Valentino, ferviente platónico, que tuvo numerosos discípulos en Lyon. Y un decidido adversario en San Ireneo (140-203). En general, los gnósticos fueron esencialmente dualistas: preocupados por la idea del mal y por el problema de su relación con Dios, enfrentaron los conceptos de divinidad y, materia. Pero en su última esencia, la gnosis fue un impulso místico: el conocimiento verdadero, según esta tendencia, sólo se consigue en Dios. Meta suprema de todo conocimiento, por lo tanto, será la unión del hombre con su creador. 2. La tendencia apologética A esta primera tendencia, propiamente sincretista, sigue la posición apologética de muchos Padres de la Iglesia. Se trataba de defender, con argumentos racionales, la nueva fe y sus implicaciones dogmáticas. La figura más notable de este período fue Tertuliano (c.155-245), cuyo temperamento jurídico le lleva a afirmar que el cristianismo se impone a la razón humana como una nueva ley de la vida. Poseedor de un vasto conocimiento de la filosofía griega, Tertuliano defendió en sus obras, con argumentos racionales, la nueva fe. Y creó la terminología básica de la teología cristiana. 3. Hacia una filosofía de la religión Hacia este objetivo tendieron los esfuerzos de dos Padres de la Iglesia: Clemente de Alejandría, fallecido en el año 215, y Orígenes, desaparecido en el año 254 y discípulo del anterior. Las obras de este último son un esfuerzo heróico para elucidar el contenido de las Escrituras (Antiguo y Nuevo Testamento) a la luz de la filosofía griega, y en especial de la metafísica neoplatónica. Sus obras se relacionan con la casi totalidad de la ciencia eclesiástica: exégesis y crítica de las Escrituras (exégesis escrituraria), apologética, ascética, moral, polemística y dogmática. 4. La nueva patrística: Agustín de Hipona La Nueva Patrística, o período final de este gran ciclo de la primitiva filosofía cristiana, encuentra en Agustín de Hipona su máximo representante. Este ilustre pensador nació en Tagaste (Africa) en el año 354 y falleció en el 430, siendo
  11. 11. obispo de Hipona. Había sido pagano, y se convirtió al cristianismo después de prolongadas vacilaciones y de vastos estudios. En su conversión tuvo parte decisiva San Ambrosio de Milán. Para el objeto de nuestro estudio, su principal aporte a la cultura del mundo occidental es su obra La Ciudad de Dios(De civitate Dei), primer intento de formulación de un sistema de interpretación filosófico-teológica de la Historia, es decir, del acontecer humano. Las tesis que contiene esta obra se estudian en la segunda parte de este libro. Punto de partida de la filosofía agustiniana es la propia certidumbre de la experiencia interna, que es la que nos indica lo que es verdadero y lo que es falso. En este terreno, se muestra platónico, como lo demuestra su célebre sentencia: - Noli foras ire, in te ipsum redde, in interiore hominis habitat veritas. Otro de los conceptos básicos del pensamiento agustiniano es el de que la esencia del hombre radica en la voluntad. Inclusive la actividad de los sentidos, que se proyecta al exterior, es una impulsión anímica (intentiones animae). La fe religiosa, según San Agustín, reposa también en un acto de voluntad. En las obras de San Agustín, el concepto de libre albedrío se limita cada vez más, cediendo el paso al de la predestinación: corresponde a Dios "elegir a los que quiere". Aquí, su pensamiento abandona el campo especulativo propio de la filosofía racional y se adentra en el de la teología. C. LA ESCOLASTICA 1. Caracterización y crónología Se da el nombre de Escolástica a aquello filosofía cristiana que aspira a desarrollar y fundamentar la doctrina de la Iglesia como sistema científico (Vorlander). Debe su nombre a las escuelas en que fue enseñada. Doctores scholastici, o escolásticos, se llamó originalmente a los maestros de las siete "artes liberales": gramática, dialéctica y retórica (trvium); aritmética, geometría, música y astronomía (quadrivium). Con la Escolástica, coincide en Alemania el desarrollo de corrientes místicas que culminan en el tercero de los períodos que adelante se determinan. Conviene recordar, además, que en la Edad Media florecieron también filosofías no cristianas: árabe y judía, especialmente. La historia de la Escolástica se puede dividir, cronológicamente, en tres períodos: 1. Sus comienzos (siglo IX a inicios del XIII), 2. Su culminación (siglos XIII y XIV), y 3. Su decadencia (siglo XIV -fines- y siglo XV). 2. Comienzos de la Escolástica Figuras importantes, dentro de este período, fueron Juan Eriugena o Escoto, San Anselmo de Caterbury y Pedro Abelardo. Eriugena (siglo IX) tomó parte en la controversia teológica sobre la predestinación. Experimenté la influencia del pensamiento agustiniano y escribió la obra De divisione naturae, que es una filosofía de la naturaleza, pero de carácter místico. Para Eriugena, las cosas sólo existen en cuanto son conocidas. Y son manifestaciones de Dios ("teofanias"). Nuestra personal existencia, además, es la revelación de Dios en nosotros mismos, porque nada existe fuera de él. En la célebre discusión de "los universales" -nominalistas y realistas- intervino San Anselmo de Caterbury (siglo XI). Esta disputa consistió en que ciertos filósofos escolásticos afirmaban que los conceptos universales constituyen lo que verdaderamente existe (realismo), en tanto que los otros afirmaban que tales conceptos universales son meras palabras o abstracciones del intelecto (nominalismo, de "nomen", palabra). Eriugena fue "realista" lo mismo que San Anselmode Canterbury. Este formuló la célebre "prueba ontológica" de la existencia de Dios: -El ser más general tiene también que ser el más real y el más perfecto, y como tal no puede menos que existir, porque su existencia es su esencia. 38
  12. 12. Pedro Abelardo (1079-1142) era francés de origen y su existencia fue apasionada y romántica. En la discusión sobre los universales adopté una posición intermedia, afirmando que la realidad de lo universal se manifiesta en la individualidad de cada ser (universalia in rebus) y que las formas -ideas- de las cosas existen de antemano en el espíritu divino como conceptos, pero que estos conceptos divinos solamente pueden ser conocidos por el hombre en las cosas y mediante el ejercicio de su propia razón. Sus aportes más importantes fueron de carácter dialéctico. Sostiene que, en materia religiosa, los puntos de vista o argumentos puramente autoritarios deben sustituir por argumentos racionales, toda vez que la razón nos fue dada para el bien, por lo cual no debemos desconfiar de ella. Ser cristiano, afirma Abelardo, equivale a ser lógico. Este gran pensador interpretó muchos dogmas y afirmaciones bíblicas en sentido meramente simbólico. Así, la ascensión de Cristo significa para un intelectual la elevación de las almas al plano de lo extraterreno. Afirmó, además, que en el mundo intelectual no caben los conceptos puramente materiales de un cielo o de un infierno. También se ocupó Abelardo de la ética. En este terreno, su principal afirmación es la de que el hombre solo peca cuando obra contra su conciencia. La ley natural es anterior a toda revelación, es decir, la norma moral antecede a creencia religiosa. Y el amor es la virtud que nos salva y redime. De aquí que en su Diálogo entre un filósofo, un judío y un cristiano, no llegue a ninguna conclusión sobre "la mejor" de las religiones; en cambio, los interlocutores terminan poniéndose de acuerdo partiendo de la ley moral, que nos obliga al amor hacia toda la humanidad. Como puede verse, las tesis de Abelardo -revolucionarias para su época- han comenzado a ser aceptadas oficialmente por la Iglesia Católica: Su modernidad hace de este gran pensador la figura más importante del primer período escolástico. 3. La culminación de la Escolástica a. Filosofía árabe En la Edad Media, existieron dos escuelas filosóficas "árabes"; la oriental, con sede en Bagdad, y la occidental, que floreció en España y especialmente en la ciudad de Córdoba. 39 En Bagdad, Al-Quindi (siglo IX) afirmó que el estudio de las matemáticas y de las ciencias de la naturaleza era condición previa indispensable para ascender al campo de. las generalizaciones filosóficas. En España, Avenpace (siglo XII). -en su Guía del solitario- describió los grados del conocimiento,.desde él instinto animal hasta el conocimiento puro, que es aquel que emana de la divinidad y formé parte de su esencia. El más celebrado de los filósofos árabes españoles fue Averroes (siglo XII), teólogo, jurista, médico y pensador tan ilustre como influyente. En su filosofía, fue aristotelista puro y sistemático. De aquí que sus obras hubiesen modelado la filosofía escolástica del último período, porque fueron traducidas del árabe al español, al italiano y a otros idiomas modernos. b. La filosofía judía El más célebre de los pensadores judíos de la Edad Media fue Maimónides (1135-1204), nacido también en Córdoba (España). En su obra Guía del atribulado explica cómo el hombre que ha perdido la fe debido al estudio de la filosofía, puede recobrarla mediante el estudio de la ciencia. Para Maimónides, el bien supremo es el conocimiento de la verdad científica, pero el fin y el sentido de toda sabiduría es la moral, es decir, la ética personal enfrentada a la vida real. 40 Remotamente, Maimónides se muestra así como un precursor del pensamiento filosófico de Albert Schweitzer, para quien no es posible divorciar la ética de la filosofía ni de la ciencia. Sobre la. vida y las ideas del célebre misionero,. músico y filósofo alsaciano consúltese su libro Ma vie et ma pensée (Club des Editeurs. Albin Michel. París, 1960) y principalmente su Filosofía de la Civilización, de la que existe traducción española por Héctor Vaccaro Editorial Sur, S.A. Buenos Aíres, 1962.
  13. 13. c. Los grandes pensadores escolásticos La filosofía escolástica culmina en el siglo XIII con las obras de Alberto Magno, de origen alemán (1206-1280) y de Santo Tomás de Aquino, nacido cerca de Nápoles hacia 1225 y fallecido en 1274, cuando viajaba para asistir al Concilio de Lyon. 1) Alberto Magno Mejor que un pensador original, fue un erudito, razón por la cual recibió el nombre de "Doctor universalis". Pero fue quien más influyó entre los filósofos occidentales cristianos, en el sentido de inclinar el pensamiento crítico por las vías del aristotelismo. Y esto, hasta el punto de que varias de sus obras son comentarios e inclusive paráfrasis de los tratados del Estagirita. En Alberto Magno se presenta una muy interesante conjunción del criterio sistemático de Aristóteles, la dogmática de San Agustín y los postulados puramente científicos de Galeno e Hipócrates. Sostiene que las cuestiones de la filosofía deben ser tratadas con los mismos medios que proporciona esta disciplina y que, por el contrario, la teología tiene que seguir su propio camino, en cuanto se basa en la verdad revelada por Dios al hombre. 42 De aquí que diferencie claramente el conocimiento natural (filosófico) del conocimiento sobrenatural (teológico). Esta posición básica pasa a su discípulo Tomás de Aquino. 2) Tomas de Aquino Fue y sigue siendo, indudablemente, el más importante e influyente de los filósofos cristianos de la Edad Media. Su misión consistió, esencialmente, en la ordenación -dentro del mundo conceptual de la iglesia- del antiguo concepto del mundo, que toma de Aristóteles. La razón natural, en este sistema, es aceptada como fuente última de toda verdad, porque lo que de ella emana, lo que ella reconoce como cierto, no sólo tiene validez en filosofía sino en teología. 43 Metafísica. Existe, según Santo Tomás, una serie continua de evolución desde las formas inferiores de la existencia, pasando por la vida de las plantas (anima vegetativa) y la de los animales (anima sensitiva) hasta la existencia humana, animada por el espíritu (anima racionalis). Y, más allá todavía, hasta llegar a los ángeles -espíritus superiores incorpóreos-, y finalmente a Dios. Ética. El fin moral del hombre consiste en el desarrollo de su naturaleza racional. Decidido intelectualista, Tomás de Aquino considera que es el entendimiento el que rige la voluntad. Esta puede elegir libremente, pero decide basándose en actos racionales, o sea en el conocimiento de las cosas. Política. El derecho es de origen divino. La monarquía es la mejor forma de gobierno, porque equilibra los intereses de la aristocracia y los del pueblo. En todo caso, la existencia presente no es sino una preparación para la vida futura, y lo divino de esta existencia por venir se revela o hace visible en la Iglesia Católica. De donde todos los reyes y soberanos deben obedecer al Papa, que es el representante de Cristo en la tierra. Intentar una síntesis esquemática de las doctrinas de pensadores sistemáticos es tarea tan peligrosa como imposible. En todo caso, debe recordarse que la Suma filosófica y la Suma teológica son obras de síntesis realmente grandiosas. La última en particular, es un verdadero compendio del pensamiento tomista e, inclusive, de todo el pensamiento escolástico. Muchos de los aportes conceptuales de Tomás de Aquino, y muchas de sus doctrinas, pertenecen a un pasado irreversible. Subsisten de su pensamiento, en cambio, facetas que coinciden con el pensamiento y con la ciencia moderna.
  14. 14. Bibliografía 1. http://www.wikiteka.com/apuntes/la-edad-media-situacion-historica-politica- social-economica-y-linguistica/ 2. http://edadmediaonline.foroactivo.com/t361-division-de-la-edad-media 3. http://www.portalplanetasedna.com.ar/edadmedia.htm 4. http://www.historiasimple.com/2009/07/el-surgimiento-del-cristianismo.html 5. http://www.arteguias.com/filosofiamedieval.htm 6. http://eudoroterrones.blogspot.com/2009/03/el-concepto-de-filosofia-en-la- edad_07.html 7. http://www.evangelizarconelarte.com/la-iglesia-cat%C3%B3lica-cuna-del- conocimiento/la-patr%C3%ADstica-padres-de-la-iglesia/ 8. http://www.luventicus.org/articulos/04U004/index.html 9. http://lengua-y-literatura.glosario.net/terminos-filosoficos/dios-5711.html 10. http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/historia/hifi/hifi05.htm 11. http://www.monografias.com/trabajos15/glosario-filosofico/glosario- filosofico.shtml 12. http://www.filosofia.net/materiales/rec/glosari2.htm#m 13. http://www.webdianoia.com/glosario/display.php?action=view&id=258&from=act ion=search%7Cby=R

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