Publicacion mujeres protagonistas_inmigracion

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Publicacion mujeres protagonistas_inmigracion

  1. 1. www.entredosorillas.org Fondo Social Europeo Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España - Perspectivas, políticas y experiencias en dos orillas Este libro recoge las ponencias y conclusiones del seminario “Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España”, celebrado en la Casa de América (Madrid) los días 29 y 30 de mayo de 2006, en el marco del proyecto Madrid entre dos Orillas, de la Iniciativa EQUAL del Fondo Social Europeo. www.fundaciondirecta.org www.casamerica.es
  2. 2. Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España
  3. 3. Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España Perspectivas, políticas y experiencias en dos orillas Fondo Social Europeo
  4. 4. Reservados todos los derechos. No puede reducirse, almacenarse en un sistema de recuperación o transmitirse en forma alguna por medio de cualquier procedimiento, sin previo permiso del editor. CASA DE AMÉRICA - FUNDACIÓN DIRECTA © De esta edición, Casa de América y Fundación Directa, Madrid, 2006 Depósito legal: SG.125-2006 Diseño y maquetación, Paulino Lázaro Impreso en España Imprenta Comercial C/ Somosierra, 28, Segovia
  5. 5. Índice PRESENTACIÓN 1. INAUGURACIÓN 9 11 Consuelo Rumí, Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración. 13 Soledad Murillo, Secretaria General de Políticas de Igualdad. 17 2. INMIGRANTES LATINOAMERICANAS EN ESPAÑA: PANORAMA GENERAL Y MARCO DE ANÁLISIS 19 M. Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas”. 21 3. UNA MIRADA EN PROFUNDIDAD A SEIS CUESTIONES CLAVE 47 Empleo y Familia. Gema de Cabo, Jefa de Proyectos del Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET) y coordinadora del estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?”. 49 Educación. Ángeles Van den Eynde, Subdirectora General Adjunta del Centro de Investigación y Documentación Educativa (CIDE), Patrona de la Fundación Directa y experta en género y educación. 65 Exclusión y violencia de género. Cristina Civale, escritora y guionista, autora de estudios sobre esta temática. 75 Participación. Claudia Carrasquilla, psicóloga perteneciente al Área de Sensibilización y Participación del Consorcio de Entidades para la Acción Integral con Migrantes (CEPAIM). 85 Remesas. Enrique Alberola, responsable de la Unidad de Economías Latinoamericanas del Banco de España. 97
  6. 6. 8 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 4. INMIGRACIÓN, GÉNERO Y CODESARROLLO EN LAS POLÍTICAS PÚBLICAS APLICADAS EN ESPAÑA 103 Estrella Rodríguez Pardo, Directora General de Integración de Inmigrantes de la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración. 105 Aurora Díaz–Rato, Directora General de Cooperación con Iberoamérica de la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana (AECI). 111 Rosa Peris, Directora General del Instituto de la Mujer. 117 Gabriel Fernández, Director General de Inmigración de la Comunidad de Madrid. 121 5. PROTAGONISMO LATINOAMERICANO: DEMANDAS Y EXPERIENCIAS 125 Andelfo García, Ministro Plenipotenciario de la Embajada de Colombia. 127 María Amor López Espinosa, Agregada Cultural de la Embajada de Ecuador. 131 Yris Rossi, Asesora del Cónsul de la República Dominicana. 135 Dora Aguirre, Presidenta de la Asociación Hispano-Ecuatoriana Rumiñahui. 139 Nélida Molina, Presidenta de la Asociación de Chilenos en España (ACHES) y miembro del Grupo Intercultural de Mujeres Malwen. 143 6. AGENDA DE FUTURO. DEBATE Y SÍNTESIS DE LAS PROPUESTAS DEL FORO Nieves Díaz, Jefa de Área de la Dirección General de Integración de Inmigrantes. Miriam Benterrak, miembro de la Estructura de Apoyo EQUAL de la Unidad Administradora del Fondo Social Europeo. 7. CONCLUSIONES M. Ángeles Sallé, Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas”. 8. CLAUSURA Edmundo Jarquín, Director de Gabinete de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB). 9. RELACIÓN DE PONENTES 147 149 151 153 161 163 165
  7. 7. Presentación Los días 29 y 30 de Mayo de 2006 tuvieron lugar en la Casa de América las jornadas “Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana en España”. Los principales objetivos que nos propusimos lograr con esta actividad fueron, por una parte, profundizar en el conocimiento -y reconocimiento- del papel, situación y necesidades de las mujeres inmigrantes en un contexto de fuerte feminización de los fenómenos migratorios iberoamericanos; contexto que impone nuevos desafíos tanto en las sociedades de destino como en las de origen. Por otro lado, se pretendió igualmente promover un diálogo vivo y concreto entre las y los responsables de las políticas de inmigración, igualdad y codesarrollo, a fin de favorecer la confluencia de conceptos, ideas y propuestas prácticas, potenciando y enriqueciendo así una agenda que, necesariamente, ha de aunar este triple enfoque. Se contó con responsables públicos del máximo nivel, tanto en el plano estatal como autonómico, y también con especialistas, personal de Embajadas, miembros de asociaciones y gestoras y gestores en áreas de mediación intercultural. Siempre con la mirada puesta en ambas orillas pues, sólo de ese modo, podemos acercarnos a esta compleja realidad en toda su dimensión y aportar perspectivas realistas e innovadoras para su tratamiento. A través de la presente publicación deseamos ahora difundir las palabras, reflexiones, propuestas y aprendizajes de dichas jornadas. Una publicación que esperamos pueda resultar útil para visibilizar el bagaje social y económico que las mujeres latinoamericanas aportan, aquí y allí, y a la vez que sirva de referencia para la generación de una agenda política –local y global- en la que estas mujeres estén presentes. Justo en el momento de cerrar los contenidos de la presente publicación, se producen dos hechos que disponen de una relevancia decisiva en el panorama de la inmigración femenina en España: el primero es la decisión del Consejo de Ministros del 23 de junio de 2006 de analizar el “Plan Estratégico de Ciudadanía e Integración de Inmigrantes”, que sienta las bases de una nueva y ambiciosa política en este campo, multiplicando y sirviendo de paraguas al esfuerzo que ya se viene realizando desde el Estado, las regiones y gobiernos locales en materia de integración. El citado Plan –que ha iniciado ya un amplio período de consultas- contempla el enfoque transversal de género en todo el conjunto pero, además, incorpora un área de intervención específica que contiene seis programas y veintidós medidas destinadas a cumplir los siguientes objetivos: – Incorporar la perspectiva de género en todas las fases de las políticas migratorias.
  8. 8. 10 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | – Favorecer el acceso normalizado de las mujeres inmigrantes a programas específicos dirigidos a las mujeres en general. – Facilitar la integración social de las mujeres inmigrantes que se encuentran en una situación de especial vulnerabilidad. Las ponencias y conclusiones de nuestro seminario pretenden, por tanto, contribuir activamente a enriquecer este proceso participativo, a fin de profundizar en el propósito de que el recién nacido Plan sea un auténtico referente de igualdad en la gestión de las migraciones. En esa misma fecha, el Gobierno español aprobó el Proyecto de Ley Orgánica de Igualdad entre hombres y mujeres, un marco fundamental para hacer efectivo el principio de igualdad de trato y la eliminación de toda discriminación contra la mujer en cualquier ámbito de la vida o actuación pública y privada. Este es también un punto de referencia muy importante para apuntalar una agenda de las migraciones en equidad. Por último, la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), por mandato de la XV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los 22 países iberoamericanos celebrada en octubre de 2005 en la ciudad de Salamanca, está realizando un trabajo sistemático para que el tema de las migraciones disponga de un tratamiento global dentro de nuestro espacio común. Diversas iniciativas avalan la consistencia de este compromiso, entre las que cabe destacar la celebración del Encuentro Iberoamericano de Migraciones y Desarrollo en julio de 2006, la priorización de esta temática en la XVI Cumbre de Montevideo y la participación iberoamericana en el Diálogo de alto nivel sobre las migraciones propiciado por Naciones Unidas. En ninguno de estos grandes hitos debería faltar la voz de las mujeres iberoamericanas. Y el trabajo contenido en estas páginas desea ser un modesto testimonio de lo que una mirada de género ha de aportar en la construcción de una agenda democrática de las migraciones. Una agenda que aspire a lograr que las migraciones lleguen a formar parte de un gran proyecto de ciudadanía global del que participemos todos, hombres y mujeres. Gracias a todas las personas que tan generosamente han compartido sus ideas y experiencias para hacer este trabajo posible. Y gracias sobre todo a quienes tejen, día a día y en forzado silencio, esta gran cadena transatlántica de voces y compromisos de mujer.
  9. 9. 1. Inauguración De izquierda a derecha: Mª Ángeles Sallé, Consuelo Rumí y Soledad Murillo. Fuente: Casa de América.
  10. 10. | Inauguración | 13 Consuelo Rumí Secretaria de Estado de Inmigración y Emigración En primer término quiero dar las gracias a la Fundación Directa y a la Casa de América por invitarme a participar en la inauguración de este seminario que celebran hoy. Siempre que mis compromisos me lo han permitido, he atendido las convocatorias de Casa de América porque es uno de los foros de debate y reflexión más sugerentes de los que esta ciudad dispone. Ahora, tengo la seguridad de que con la dirección de Miguel Barroso se abre una nueva etapa de relanzamiento y nuevos objetivos que harán todavía más atractivo el trabajo de esta institución. Seré breve porque sé que no sobra el tiempo para el desarrollo de las sesiones de trabajo. Para comenzar les diré que, en mi opinión, es todo un acierto el título y los contenidos del seminario. Inmigración desde la perspectiva de género representa una relación de la que ya es frecuente hablar pero sobre la que se reflexiona públicamente en menor medida. De algún modo resulta hasta razonable en este y otros campos en los que incide el fenómeno migratorio. Dada la intensidad de los últimos años, pareciera que nuestra experiencia es ya muy prolongada cuando apenas cuenta con una década. Una trayectoria todavía corta aunque intensa; en cualquier caso, muy alejada de las de otros países que llevan muchas décadas recibiendo población inmigrante. Apenas estamos aprendiendo a conocer la realidad que nos rodea cuando al tiempo tenemos que aprender también a gestionar esa situación tan novedosa que es la diversidad. Por ello, llevamos retraso en afrontar hasta el conocimiento de algunas dimensiones básicas, algunos de los rasgos centrales que conforman la escena migratoria en este país. Y, de manera destacada, el que se refiere al papel de la mujer. Bienvenido sea este seminario que, no tengo la menor duda, nos ayudará a adentrarnos en nuestra realidad y a afrontar en mejores condiciones los problemas. Al hilo de ello, me gustaría decir algo más en relación con algunas cuestiones que se han suscitado en el debate público a lo largo de los últimos días y que afectan a todos, hombres y mujeres, tanto españoles como extranjeros. Me refiero a la tentación de algunos discursos por recurrir a la inmigración en términos de arma arrojadiza de la competencia política. No es una buena noticia para nadie. Lo dije en la oposición y lo mantengo desde el Gobierno. Primero porque se da prueba de un flagrante desconocimiento acerca de la diferencia entre quien
  11. 11. 14 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | es el inmigrante, que es quien viene por lo general a trabajar aquí, y aquellas personas o grupos que están o llegan a España a realizar actividades delictivas. Dos fenómenos distintos pero que se vinculan de manera irresponsable atendiendo a su identidad extranjera. Al igual que cuando hablamos de españoles, nada une a unos y otros grupos pero de manera reiterada se resucita, debo añadir que siempre por los mismos, esa supuesta relación que es falaz. Segundo. Al recurrir en el discurso público a esta identidad forzada, se está dando por sentado un lugar común que, como ya he tenido la ocasión de manifestarlo estos días, es moralmente reprobable y socialmente muy peligroso. Se lanzan señales aprovechándose de tribunas partidistas con el ánimo de perjudicar al Gobierno pero con el riesgo de construir tópicos que, además de injustos, son nocivos. Es una grave responsabilidad que contraen quienes se comportan de este modo y sobre la que deberían reflexionar en serio porque no les exime del alcance de sus palabras limitarse a afirmar más tarde que se han malinterpretado, cuando han sido gruesas e inequívocas. Todos sabemos lo que conlleva mezclar de manera tan frívola inmigración y delincuencia y a todos debe exigírsenos estar a la altura de nuestras responsabilidades que, por cierto, no se acaban al pasar a la oposición. Vuelvo al contenido concreto de este seminario para decirles que su título es especialmente afortunado en el caso del único colectivo de residentes extranjeros en España- agrupados por continentes – cuyo número de mujeres es superior al de hombres. Más del 54% de quienes han inmigrado a España desde América Latina son mujeres, lo que ofrece una idea de la pujanza de la cuestión de género en este colectivo sobre todo si tenemos en cuenta que la media del conjunto de mujeres inmigrantes en España es del 45%. Es decir, la distancia entre ambas realidades – la especifica iberoamericana y el conjunto de mujeres inmigrantes- se sitúa en torno al 10% y es motivo para la reflexión tanto por lo que se refiere a las razones de la partida, que es lo que provoca que viajen más mujeres o, si lo prefieren, menos hombres, como a la realidad específica a la que da lugar una vez instaladas en España. Los problemas y singularidades a los que se enfrentan por su condición de mujeres y la incidencia de algunas cuestiones que nos preocupan muy especialmente como la que atañe a la violencia de género. No podemos perder de vista, además, que estamos hablando de que quienes proceden de América Latina son el colectivo más numeroso de personas inmigradas en España, prácticamente un millón, el 36% del total de residentes en España, y en su mayoría jóvenes porque la media de edad de los iberoamericanos se sitúa en los 32 años (dos años menos que la del conjunto). Representan otras dimensiones que vienen a contextualizar la realidad de la presencia de la mujer inmigrante latinoamericana en España. Para finalizar una última idea. La política del Gobierno quiere promover la integración social de los inmigrantes desde el principio de que no va a privilegiar a ningún colectivo sino asegurar el acceso normalizado a los recursos, servicios y políticas públicas. Éste es el sentido de una integración que percibimos no en términos paternalistas sino de igualdad, de equiparación y, en modo alguno, de diferencia. Por otra parte, el Gobierno, y la Secretaria General de Igualdad, puede atestiguarlo mejor que
  12. 12. | Inauguración | 15 nadie, tiene un compromiso muy determinante por avanzar poderosamente durante esta legislatura en lo que a la igualdad entre hombres y mujeres se refiere. Por tanto, la mujer inmigrada latinoamericana se encuentra viviendo una etapa política de marcado compromiso con la situación de las mujeres, con la promoción de una política de integración que busca su plena inserción y con la posibilidad de acceder a recursos para este fin de los que siempre se había carecido porque los dedicados a la integración se han multiplicado hasta por 26 veces en tan sólo los dos últimos presupuestos. Éste es a grandes líneas el cuadro que puedo aportarles desde mi posición. Les deseo que las reflexiones del seminario sean productivas. Pueden contar con la seguridad de que abordan una dimensión que interesa y ocupa al Gobierno. Muchas gracias.
  13. 13. | Inauguración | 17 Soledad Murillo Secretaria General de Políticas de Igualdad Buenas tardes a todas y todos. Quisiera comenzar mi intervención en este foro resaltando dos aspectos fundamentales. El primero de ellos se refiere a las políticas –y sus implicaciones- que estamos desarrollando en este país en relación al concepto de igualdad de trato y consideración. Implicaciones que elevan a la categoría de ciudadanos y ciudadanas, en este caso ciudadanas, a las mujeres inmigrantes y cuya primera manifestación real, no de gestos simbólicos, sino de realidad, se aprecia en el hecho de que toda la “batería” del Estado en materia de inmigración esté representada, al más alto nivel, en la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, situada en el Ministerio de Trabajo. Creo que es importante poner en valor este hecho -insisto en que es un hecho y no solamente una política de gestos-, porque permite que todo lo que significa el principal recurso, y la principal tarjeta de acreditación para adquirir la ciudadanía, sea precisamente la normalización de la capacidad de trabajar de las mujeres inmigrantes. Quiero a su vez destacar que las mujeres inmigrantes aportan unos enormes recursos a este país. Aunque no siempre está aquilatado el concepto de cualificación al concepto de empleo que ellas van a realizar, sí es una vía para que puedan llevar a cabo su proceso migratorio, proceso migratorio que básicamente, como para cualquier otra mujer en otro tipo de realidad y nacionalidad, se basa en el sostenimiento sistemático de la familia. Me gustaría también resaltar que es una enorme oportunidad para abordar, de manera conjunta, ambas problemáticas, la de la inmigración y su relación con los temas de igualdad. Me parece clave que trabajemos con las mujeres inmigrantes sabiendo que son una especie de vanguardia. Me van a permitir que diga vanguardia, porque son las que vienen a un país con unos proyectos legislativos muy ambiciosos, de amplio alcance. No solamente la Ley Contra la Violencia de Género, que considera que la independencia y el derecho a romper una relación tienen que ver con la libertad personal, y por lo tanto es otro derecho de la ciudadanía, sino también con la nueva Ley que estamos proponiendo que es la Ley de Igualdad, aplicable a todas las personas que vivan en el territorio español -y esto es importante- porque en esta Ley se va a hacer efectivo el principio de igualdad. Y es una oportunidad porque las políticas de igualdad de trato y consideración, las está llevando el Ministerio de Trabajo. Centrándome en las competencias mías, las de la Secretaría General de Políticas de Igualdad, muy modestamente creo que es una oportunidad para que trabajemos en lo que supone el proyecto de emancipación de las mujeres. Es decir, no sólo que pensemos en las mujeres con el apellido “problema”: problema de integración, problema de asimilación; sino lo que supone ese proyecto de
  14. 14. 18 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | emancipación en el que, hoy por hoy, la sociedad española se ha situado a la cabeza del ranking mundial, no solamente en el ámbito europeo sino a nivel internacional. Cuando digo proyecto de emancipación quiero decir que la democracia llegue también a la vida privada de estas mujeres, a que se distribuyan los cuidados y las atenciones, a que se considere la individualidad no como una deslealtad sino como parte de una relación que tiene que ser equilibrada y simétrica dentro de las relaciones afectivas, a que cada vez se toleren menos las agresiones dentro de los ámbitos afectivos y familiares y, sobre todo, a que se pueda pensar en singular, ese algo que todas las mujeres habitualmente proporcionamos para que los demás piensen en singular, a que se tenga también, en definitiva, un proyecto pensado para sí. Si trabajamos con las mujeres no sólo desde el punto de vista del problema y abordamos aspectos como la conciliación, la educación, la asimilación… estaremos ofertando recursos a la unidad familiar, ya que son las mujeres inmigrantes las que solucionan la conciliación de la familia, no de las mujeres españolas, sino de la familia. Quiero aclarar esto especialmente, porque no creo que sea el momento de atribuirse una sola culpa más. La familia necesita a alguien que coordine y administre, que sustituya a la persona responsable del hogar, pero es toda la familia la que se beneficia del cuidado y la atención. Además, con esa capacidad afectiva y esa capacidad de vinculación que se tiene y se aporta desde Latinoamérica, creo que es un plus cualitativo importantísimo a tener en consideración. Considero que tenemos que trabajar no solamente en buenas prácticas, no solamente con políticas concretas. Tenemos que establecer los mejores puentes para que encuentren en nuestro país algo más que un mero país receptor, un país donde se las considere ciudadanas y, por lo tanto, que disfruten no sólo de todos los derechos, sino también que se beneficien de esta política de emancipación que estamos impulsando en materia de igualdad de trato y consideración para todas las personas diferentes. Esta es la seña de identidad del Gobierno y ésta es la seña de identidad que deberíamos trabajar internacionalmente para que nos encontremos conciliando, no solamente la vida familiar y laboral, sino proyectos de vida. Un plan de vida que pasa porque seamos y sean consideradas individuos en primera persona. Muchas gracias a todas y todos por vuestro interés.
  15. 15. 2. Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis De izquierda a derecha: Mª Ángeles Sallé y Bienvenida Sánchez Alba. Fuente: Casa de América.
  16. 16. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 21 M. Ángeles Sallé Alonso Presidenta del Patronato de la Fundación Directa y Coordinadora de “Madrid entre dos orillas” La presente comunicación se propone realizar un recorrido por la realidad –en términos agregados- de la inmigración de mujeres latinoamericanas a España (incidiendo en su presencia, perfil y situación), para luego hacer algunas referencias a sus causas, a los posibles escenarios futuros y a los desafíos que este nuevo y decisivo fenómeno hoy nos impone. Para concluir que es necesario avanzar en la elaboración de una ambiciosa agenda de las migraciones en igualdad, que involucre activamente a las instituciones públicas y a la sociedad civil, tanto de nuestra orilla europea como de nuestra orilla iberoamericana. 1. EL “BOOM” DE LA INMIGRACIÓN EN ESPAÑA La llegada masiva de inmigrantes a España constituye un fenómeno muy reciente en nuestro país, que se ha iniciado hace menos de una década. Entre 1996 y 2005, según cifras de la revisión del Padrón municipal del 2005, la población inmigrante se ha multiplicado casi por siete, pasando de 542.314 a 3.730.610. En ese mismo período, el número de mujeres inmigrantes ha experimentado un aumento de 269.087 a 1.738.576. Puede decirse que el proceso de constitución de la “España inmigrante” prácticamente se ha solapado con el de la “España emigrante”. No ha sido hasta el año 2003 cuando las cifras entre emigración e inmigración se han equilibrado. Este proceso ha transcurrido por tres grandes etapas1: – Hasta 1985, en la que se reciben pocas personas inmigrantes, quienes provienen, mayoritariamente, de la Europa Comunitaria y América Latina. – Entre 1986 y 2000, años en los que comienza a darse cierta llamada desde el mercado de trabajo español, como consecuencia de un creciente desajuste en el mismo. – A partir del 2000, cuando se produce una fuerte aceleración del flujo de inmigrantes. Se “institucionaliza” la inmigración y comienza a abordarse el desafío político que plantea. Es el denominado “boom de la inmigración”. 1 “Inmigrantes jóvenes en España. Sistema educativo y mercado de trabajo”. Capítulo II “La formación de la “España inmigrante” y la “Juventud Inmigrante”. Lorenzo Cachón Rodríguez. 2003. INJUVE.
  17. 17. 22 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 2. LA PRESENCIA DE MUJERES INMIGRANTES EN ESPAÑA Como se decía, en la España actual la población extranjera representa -según cifras del Padrónel 8,46% de la población total. De ella, el 46,6% son mujeres, es decir, hoy en España residen 1.738.576 de mujeres procedentes de otros países, lo que supone el 7,8% de la población femenina total. No obstante, el grado de feminización de la población extranjera varía según regiones de procedencia, desde el 30,55% de mujeres entre las personas procedentes de África al 59,73% de las de América Central o el 53,18% de las de América del Sur. Las Comunidades Autónomas con mayor número de población extranjera son Cataluña, Madrid y Andalucía, por este orden, si bien el mayor porcentaje de población extranjera sobre el total se sitúa en Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana. Es la Comunidad de Madrid la que concentra el mayor número de mujeres extranjeras en España: 388.188 (el 22,3% del total de mujeres a nivel nacional). Sobre tiempos de estancia existe poca información, pero sí se sabe, según datos de la Encuesta de Migraciones del año 2003 del INE, que llevaban entre uno y tres años en España en esa fecha el 50% de las personas procedentes de Europa del Este, el 42,2% de las de África o el 55% de las de Latinoamérica. El 21,5%, el 15,8% y el 19,7% de estas personas, respectivamente, residían en nuestro país desde hacía menos de un año. Por países, quienes proceden de Marruecos, República Dominicana y China son la población extranjera más asentada. Los y las extranjeras de Ecuador, Rumanía y Colombia son las que llevan menos tiempo, aunque a su vez coinciden con los colectivos más numerosos. Y en estos momentos estamos presenciando nuevos flujos: por ejemplo, Bolivia y Polonia están aumentan-
  18. 18. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 23 do fuertemente su presencia2. Esto conlleva que el mapa de la “inmigración” en España sea un mapa muy vivo y en continua transformación. A propósito de ello, conviene indicar la escasez de información disponible sobre los flujos de salida, lo cual impide conocer cuántas personas de quienes vienen a España permanecen entre nosotros y cuántas –y quiénes- retornan a sus países de origen o continúan sus proyectos de vida en otros destinos migratorios. La coordinación estadística con los países de origen de nuestras y nuestros inmigrantes, al objeto de consolidar una visión global del los movimientos migratorios, sería una medida digna de estudiar. Según datos del Observatorio Permanente de la Inmigración (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), se estima que el 31 de marzo de 2006 del total de la población extranjera, 2.873.250 poseían tarjeta o autorización de residencia en vigor. De ellas, el 45,67% son mujeres. Por continentes, las personas procedentes de Latinoamérica son el colectivo más numeroso, con el 36,11% de los permisos de residencia. Estas cifras contrastan ligeramente con los datos del Padrón, que elevan a un 46,6% la proporción femenina entre la población extranjera. Por último, si hacemos referencia al peso de las mujeres entre los extranjeros acogidos al proceso de normalización realizado en el 2005, se observa que fueron mujeres el 41,24% de sus solicitantes y el 44,1% de los regularizados con alta posterior en la seguridad social; es decir, las extranjeras estuvieron sub-representadas respecto a su potencial participación en dicho proceso, pero esa menor presencia se vio parcialmente compensada en el volumen de concesiones. 3. EL PERFIL DE LAS MUJERES INMIGRANTES EN ESPAÑA Según datos del Padrón Municipal –revisión del 2005- algo más del 40% de las mujeres extranjeras en España proceden de América del Sur, seguidas muy de lejos por las mujeres pertenecientes a países de la Unión Europea (el 23,2%). En conjunto, las latinoamericanas suman ya el 45% de la inmigración femenina en nuestro país y, si se excluye a las comunitarias (inmigrantes, por lo general, no económicas), la proporción de las latinoamericanas se eleva al 58%. 2 Flujos, tendencias y signos de instalación de los extranjeros en España. Antonio Izquierdo Escribano y Concha Carrasco. Papeles de Economía Española 104 (2005).
  19. 19. 24 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Por países, el colectivo más numeroso de mujeres extranjeras proviene de Ecuador (el 14,2%) seguidas por las procedentes de Colombia (8,76%), Marruecos (8,64%) y Rumanía (8,05%). Los hombres, por su parte, proceden mayoritariamente de Marruecos (16%), Ecuador (11,7%), Rumanía (8,5%) y Resto de Europa (6,9%). Es decir, hay una concentración diferente de ambos sexos en función de la procedencia. A su vez, se trata de población relativamente joven. Según la revisión del Padrón Municipal efectuada en 2005, el grupo de edad predominante entre las mujeres inmigrantes en España es el que cubre el intervalo entre los 25 a los 35 años. El 10,49% tiene entre 20 y 24 años; el 15,14% entre 25 y 29; el 13,53% de 30 a 34 años y el 10,80% de 35 a 39 años, con una edad media inferior a la de los varones. El nivel educativo mayoritario entre la población extranjera, a partir de los datos extraídos del Censo de Población del 2001, es el de estudios secundarios (el 48,03%). En el caso de las mujeres, el 47,58% de ellas posee este nivel educativo, por lo que puede afirmarse que no existe un “gap” educativo entre hombres y mujeres. Pero sí existen diferencias por regiones y países de procedencia: es significativo, por ejemplo, el bajo nivel de estudios de las mujeres africanas (un 24,32% son analfabetas), situándose en el otro extremo las mujeres de la Europa no comunitaria que poseen niveles de Tercer Grado en una proporción importante (17,9%), seguidas de las de América Central (17,6%) y del Norte (39,55%). En total, el 14% de las mujeres extranjeras poseen estudios de Tercer Grado.
  20. 20. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 25 En cuanto al estado civil, según datos del Censo (2001), el 47,17% de las extranjeras residentes en España están solteras y el 41,86% casadas. Un dato relevante que va a influenciar, claramente, los proyectos de vida y arraigo de estas mujeres. Respecto al número de hijos e hijas, los datos de la última Encuesta de Fecundidad (1999), reflejan que el 37% de las mujeres extranjeras con edades comprendidas entre los 15 y 49 años no tenía ningún hijo, el 28% tenía dos hijos y el 26% uno. Por continentes son las mujeres de África y América Central y del Sur las que, de media, tenían un mayor número de hijos (1,60 y 1,39 respectivamente). Es interesante señalar, por otra parte, que según se desprende del estudio “Matrimonios mestizos en la Comunidad de Madrid”3, el perfil de las madres extranjeras con hijos de padres españoles lo constituye una mujer fundamentalmente soltera -57%-, latina -61%- y de edad media en torno a los 29 años. El hecho de que más de la mitad de las madres sean solteras es un fenómeno que ha ido creciendo en los últimos años, ya que en 1996 predominaban las casadas. Se trata de un dato que requeriría, sin duda, de un seguimiento posterior. Se desean incorporar también datos sobre las nacionalizaciones, dado que se trata de un elemento estrechamente relacionado con el nivel de integración en el país de acogida. Los datos muestran cómo estas nacionalizaciones no han cesado de crecer en los últimos años: si en el 3 Realizado, en el marco de las actividades del proyecto “Madrid entre dos orillas”, por el Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET), con la colaboración de la Fundación Directa. 2005.
  21. 21. 26 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 2001 se concedieron 16.743, el 2004 finalizó con una cifra de 38.335 personas nacionalizadas, lo que supone un aumento de un 56,3%. Por sexos, durante el 2004, 20.854 mujeres extranjeras consiguieron la nacionalidad española, el 54% del total. La edad media de las personas nacionalizadas fue de 36 años en el caso de las mujeres y de 35 en el de los hombres. Por continentes, el colectivo de latinoamericanos es el que mayor número de nacionalizaciones ha obtenido, con un 63,29%, seguido de los africanos (26,06%) y de los asiáticos (5,3%). (Anuario de Extranjería 2004). A continuación se incluyen también datos sobre las personas retornadas, es decir, españoles residentes en el extranjero que regresan a nuestro país. La importancia de estos datos estriba en que, primero, no puede olvidarse que cada año retornan unas 40.000 personas -la mitad mujeres- y, segundo, entre ellas hay una proporción importante que no son estrictamente “retornados” sino “inmigrantes con pasaporte español” pero que, sin embargo, no vienen a sumar en las estadísticas oficiales de extranjeros. Pues bien, durante el año 2004, tomando como referencia las Estadísticas de Variaciones Residenciales del INE, llegaron a España 38.717 personas retornadas, de las cuales el 49,37% fueron mujeres. Los principales continentes de procedencia fueron, por este orden, América (la mitad) y la Unión Europea, y por países, Argentina, Alemania y Reino Unido. En términos de procedencia, apenas existen variaciones por sexo.
  22. 22. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 27 4. SITUACIÓN EN ESPAÑA A partir de esta definición, a grandes rasgos, del perfil de las mujeres inmigrantes en España, pasan a analizarse seguidamente algunos aspectos de su situación y asentamiento en nuestro país: empleo, vivienda, matrimonios y nacimientos, conciliación, remesas, etc. 4.1 Empleo La situación en España de las mujeres inmigrantes hay que empezar por caracterizarla desde la perspectiva del empleo ya que, como bien es sabido, la inmigración que recibimos es una inmigración de carácter eminentemente económico y laboral. Por esta razón, no es de extrañar que las cifras ofrecidas por la Encuesta de Población Activa muestren cómo las tasas de actividad de la población extranjera son sensiblemente superiores a las de la población española. En el caso de las mujeres extranjeras, sus tasas de actividad, durante el primer trimestre de 2006, superaron a las de las españolas en casi 22 puntos, situándose en el 67,17%. Por regiones, son las mujeres de América Latina las que presentan unas tasas de actividad más elevadas, alcanzando casi el 79% (33 puntos por encima de las españolas). Lo mismo ocurre con las tasas de empleo. Mientras que las extranjeras poseen una tasa de empleo del 57%, en las mujeres españolas esta tasa es del 42%. Además, es reseñable que las extranjeras de la UE tienen una tasa ligeramente inferior a la media (41,91%), en comparación con las inmigrantes del resto del mundo, que alcanzan una tasa del 59,87%.
  23. 23. 28 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Sin embargo, las tasas de paro de la población extranjera están por encima de la media española, especialmente en el caso de las mujeres, que alcanzan la tasa más alta, con un 15,11%. Las mujeres procedentes de la UE ostentan la tasa de paro más baja entre ellas (10,5%), incluso por debajo de las nacionales, dato opuesto a la realidad del resto de mujeres extranjeras, que se sitúa en el 15,69%. Por sectores de ocupación, mientras que la población ocupada extranjera de varones se distribuye de manera más o menos equilibrada aunque con una presencia muy notable en la construcción (38%)- en el caso de las mujeres extranjeras se da una fuerte concentración en el sector servicios (del 88%). Por ocupación, la mayoría de las mujeres extranjeras se concentra en los trabajos no cualificados (el 48%) así como en los servicios de restauración, personales, comercio, etc. (el 31%). Concentración que, por otra parte, contrasta con los niveles educativos comentados anteriormente y que conlleva unas expectativas de trabajo por parte de esta población distintas a los puestos que realmente ocupan. Bien es verdad que, en este caso, existen diferencias por regiones: en Cataluña, por ejemplo, hay más hombres –principalmente magrebíes- porque están concentrados en la agricultura, mientras que la feminización, en el caso de la Comunidad de Madrid, está íntimamente relacionada con el peso de los servicios en la región. Por situación profesional, el 92% del total de ocupados extranjeros trabaja en régimen de asalariados, frente a sólo un 8% de trabajadores por cuenta propia. En el caso de las mujeres inmi-
  24. 24. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 29 grantes la gran mayoría de ellas se sitúa en el trabajo asalariado y la cifra de trabajadoras por cuenta propia disminuye hasta el 6%. No se dispone de datos desagregados por sexos acerca de la jornada laboral, pero los ofrecidos por el Censo de 2001 señalan que el 15,43% de las y los inmigrantes trabaja más de 46 horas semanales. En todo caso, no es aventurado apuntar –en función de su concentración sectorial- que las mujeres inmigrantes disponen de jornadas de trabajo muy elevadas, por lo general incompatibles con la atención a sus familias y con la participación en los asuntos públicos. Del total de trabajadoras y trabajadores extranjeros, 1.721.765 estaban afiliados a la Seguridad Social en febrero de 2006, lo que representa el 9,5% sobre el total de trabajadores afiliados (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales). De ellos, casi el 61% son hombres y poco más del 39% mujeres. Esta diferente proporción respecto a su peso total se debe tanto a las menores tasas de empleo femenino como al superior peso de la irregularidad laboral entre las mujeres inmigrantes. La mayoría de la población extranjera está afiliada el Régimen General de la Seguridad Social (el 75% de los hombres y el 56% de las mujeres), aunque destaca el alto porcentaje de mujeres afiliadas al Régimen Especial de Empleadas del Hogar (el 32%).
  25. 25. 30 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Asimismo, comparando los datos ofrecidos por la Encuesta de Población Activa y los datos de afiliación a la Seguridad Social, de las personas extranjeras registradas como ocupadas el 25% no estarían afiliadas a la Seguridad Social, un porcentaje que en el caso de las mujeres asciende al 32,2% y en el de los hombres se reduce al 20%, dato que revela el superior peso de la presencia femenina en empleos irregulares. Cabe apuntar que, en el contexto del empleo, es el sector doméstico uno de los principales nichos de ocupación de las mujeres extranjeras. Según datos de la Encuesta de Población Activa (EPA-INE II trimestre 2005), citados dentro de un estudio realizado por el Centro de Estudios Económicos Tomillo4 -cuyos resultados detallados se ofrecen en estas mismas páginas-, las mujeres extranjeras suponen el 52% de las personas ocupadas en dicho sector (el 75% en la Comunidad de Madrid). Las principales razones para la concentración en este tipo de empleos pueden situarse en: – La urgencia de encontrar trabajo. Se trata de un empleo con una fuerte demanda. Al mismo tiempo, las mujeres que llegan, por regla general, poseen una necesidad imperiosa de ganar dinero a corto plazo. A ello cabe añadir que el servicio doméstico ha constituido una vía rápida para la regularización, no exige destrezas especiales, permite el ahorro inmediato para pago de deudas y remesas, así como evita gastos de comida y alojamiento (en el caso de las internas). – Las redes sociales/familiares lo fomentan. Los conocidos o familiares de estas mujeres en España les facilitan el contacto con los posibles empleadores, constituyendo las denominadas “cadenas informales de colocación”. Por último, realizaremos en este epígrafe una breve referencia a la movilidad de la población extranjera. Puede indicarse al respecto que, al tratarse de una inmigración de carácter laboral y disponer de un comportamiento flexible, presenta -según la Estadística de variaciones residenciales del INE- una mayor movilidad entre regiones españolas que la población autóctona. Casi el 10% de las personas extranjeras cambiaron de Comunidad Autónoma durante el 2004, mientras que esa cifra en los 4 Estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?”. CEET. Proyecto “Madrid entre dos orillas”. 2005.
  26. 26. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 31 españoles no llegó al 3%. En el caso de las extranjeras ese porcentaje se situó en el 8,97%, el triple que el de los españoles, tanto varones como mujeres. 4.2 Hogares y vivienda Entre la población extranjera –datos del Censo 2001- el hogar más numeroso es el conformado por 4 personas (el 17%), seguido del de 2 personas (16%), el de 3 (el 15%) y el del 5 personas (el 13%), con proporciones, como se ve, relativamente similares. La mayor parte de los y las extranjeras (el 58%), a falta de datos desagregados por sexos, vive en régimen de alquiler, mientras que el 37% lo hace mediante la compra (Censo 2001). Una circunstancia que puede estar relacionada, en particular, con el peso relativo de los inmigrantes residenciales en las cifras agregadas de extranjeros, colectivo que –como es sabidomuestra una elevada tendencia a la adquisición de su vivienda. También pueden estar comprendidos entre los compradores una parte de las y los inmigrantes económicos afectados por necesidades de vivienda asociadas a la reagrupación familiar y a las dificultades que encuentran en el mercado de alquiler. De todas maneras, estos datos están muy lejos de la tendencia mostrada por los nacionales, que cuentan en su mayoría con una vivienda en propiedad (87,7%). La citada brecha no deja de ser, sin embargo, lógica si se consideran factores diferenciales como el grado de arraigo, el volumen de ingresos y unas prioridades de gasto más orientadas, al envío de remesas a los países de origen, así como al ahorro. El elevado coste de la vivienda en España es, asimismo, un factor disuasorio adicional. Según el estudio más reciente “Inmigración y Vivienda en España”5 la mayor parte de los inmigrantes “periféricos” o económicos (el 47,2%) habitan como inquilinos subarrendados. Le siguen la categoría de inquilinos independientes (el 30,4%). Y se estima que son propietarios el 12% de estos inmigrantes. 5 Inmigración y Vivienda en España. Colectivo IOÉ. MTAS. 2005.
  27. 27. 32 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Este mismo estudio también señala que la población inmigrante habita en casas de tamaño mucho más pequeño que la autóctona, lo que da lugar a que las situaciones de hacinamiento (menos de 10 m2 por persona) sean mucho más frecuentes entre aquéllos (19%) que entre los segundos (2,5%). Disponen de menos de una habitación por persona el 61% de los inmigrantes y el 36% de los autóctonos. En este sentido, el estudio afirma que existe “segregación espacial de los inmigrantes procedentes de países periféricos, sobre todo en las grandes ciudades, aún cuando ello no siempre se manifieste en la aparición de guetos o zonas espacialmente diferenciadas de la población nativa. Más bien, prevalece un modelo de segregación social difusa que se manifiesta en las diferencias de régimen de tenencia, en la calidad de los edificios, el abuso en los precios y las condiciones de habitabilidad precarias”. Esta situación afecta, de un modo particular, a las mujeres que desean reagrupar a sus familiares en España, dado que constituye un obstáculo adicional a los problemas económicos y burocráticos que tienen que afrontar en este sentido. Sin embargo, hay que reiterar que, al igual que en otros campos, hace falta que las estadísticas y estudios al respecto incorporen la variable del sexo y lo hagan, además, de un modo sistemático. 4.3 Matrimonios y nacimientos Como se recogía en el perfil de las mujeres extranjeras, el 47,17% de ellas están solteras y el 41,86% casadas. Desde el punto de vista de su situación en España respecto al estado civil cabe añadir, además, el aumento considerable de los “matrimonios mestizos”. Desde el año 2001 al 2004, según recoge el estudio “Matrimonios mestizos en la Comunidad de Madrid”6, el número de matrimonios en los que al menos uno de los cónyuges es extranjero se ha duplicado, llegando a alcanzar la cifra de 30.930, el 14,2% del total de matrimonios celebrados en España. Con base a las últimas cifras del Movimiento Natural de la población (INE 2005), la modalidad más extendida es la de marido español y esposa extranjera (el 62%). En el año 2005, 13.635 españoles se casaron con mujeres de otros países; por nacionalidad, primero las colombianas (15%), seguidas de ecuatorianas (9,5%), brasileñas (8,5%), argentinas (5,7%) y marroquíes (4,6%). En cambio, las 9.012 españolas que se unieron a extranjeros lo hicieron sobre todo con marroquíes (11,9%), argentinos (7,3%), colombianos (6,8%), británicos (4,8%) y rumanos (4,6%). No obstante, cabe señalar que hay nacionalidades que están sobrerrepresentadas en relación a su peso inmigratorio y podemos concluir que en este tipo de matrimonios existe un claro factor de selección de los potenciales cónyuges entre las diferentes nacionalidades. Así, las mujeres ecuatorianas, a pesar de representar un porcentaje elevado dentro del contingente de inmigrantes, representan un porcentaje mucho menos elevado del total de extranjeras que se casan con españoles. Estos parecen preferir mujeres rusas, brasileñas y holandesas, que son las que más posibilidades tienen de casarse con españoles. Y lo mismo ocurre con los matrimonios de españolas con varones de la Europa comunitaria por encima de cualquier otro origen. 6 Matrimonios mestizos en la Comunidad de Madrid. Centro de Estudios Económicos Tomillo, con la colaboración de Fundación Directa. Proyecto “Madrid entre dos Orillas”. 2005.
  28. 28. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 33 A continuación, pasamos a reseñar la contribución de las inmigrantes al crecimiento de las tasas de fecundidad y natalidad de nuestro país. Así, el 14% de los nacimientos registrados en España durante el 2004 han sido de madres extranjeras. Las mujeres marroquíes son las que mayor número de hijos han tenido durante ese año, seguidas de las ecuatorianas y las rumanas. 4.4 Reagrupación familiar Actualmente, los requisitos exigidos para conseguir la reagrupación familiar en España se basan en haber residido legalmente durante un año en el país, poseer autorización de residencia para otro año, tener la vivienda adecuada, así como un contrato de trabajo y recursos económicos suficientes. Siendo éstos los requisitos, parece claro que los procesos de reagrupación familiar por los que tienen que pasar las mujeres inmigrantes son largos, arduos y complejos, e implican, de hecho, dejar de ver a sus hijos e hijas durante varios años (si sumamos el tiempo de residencia irregular –un mínimo de tres años en la mayoría de los casos- más el año de residencia regular más el tiempo propiamente dicho de tramitación del permiso). No cabe subestimar tampoco el problema que representa la acreditación de una vivienda adecuada para el elevado número de mujeres que trabajan como internas en el servicio doméstico, sumado a la situación de aquellas otras que aún se mantienen en situación de irregularidad o acaban de cruzar esa frontera. Produciendo todo ello una combinación de factores que explica que estos permisos aún se encuentren a niveles muy bajos -104.431 permisos concedidos durante el 2005, o lo que es lo mismo, una de cada diez personas con derecho a ejercerlo (MTAS, enero 2006)- respecto al volumen de mujeres que llegan a España en solitario, habiendo descendido, incluso, un 22% en el último año el número de los misnos. Detrás de estos datos se esconden, en realidad, situaciones sumamente dolorosas para muchas madres inmigrantes pero que, más allá, están generando una notable disfunción en familias que se rompen durante largos períodos de tiempo, en un momento –además- que resulta decisivo en el proceso de construcción de la identidad y desarrollo de sus descendientes (presumiblemente, períodos de niñez y adolescencia, al ser las madres inmigrantes mujeres jóvenes). No hace falta insistir en que las consecuencias de esta ruptura pueden ser explosivas, tanto para la sociedad de origen como para la de acogida, sino se adoptan urgentes medidas al respecto. Medidas que deben comenzar por un conocimiento mucho más amplio de un fenómeno del cual apenas se dispone información cuantitativa y cualitativa, menos aún desde una perspectiva de género.
  29. 29. 34 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 4.5 Conciliación La conciliación de las mujeres inmigrantes, principalmente las que trabajan en el servicio doméstico, el comercio, la hostelería, etc., -es decir, casi el 80%- se constituye en un objetivo harto difícil dados los horarios y jornadas que este tipo de ocupaciones llevan aparejadas. Para estas mujeres, mientras no poseen responsabilidades familiares en la sociedad receptora, el trabajo remunerado ocupa prácticamente todo su tiempo. El servicio doméstico interno les facilita el cometido de ganar dinero en el menor tiempo posible. Cuando son madres o consiguen reagrupar a sus hijos en la sociedad receptora, su situación cambia y la conciliación se vuelve muy complicada. Su posición de vulnerabilidad en el mercado de trabajo, la presumible condición -de bastantes de ellas- de jefas de hogar en el seno de familias monoparentales, los escasos ingresos económicos o la carencia de redes familiares, …, hacen que el ejercicio de la conciliación, en su caso, sea casi imposible. Para conciliar trabajo y familia, las mujeres inmigrantes utilizan, según una encuesta realizada por Cristina Brullet y Sónia Parella7 a mujeres latinoamericanas de Barcelona, las siguientes estrategias: “En este contexto familiar y laboral, son diversas las estrategias personales de conciliación utilizadas por las madres entrevistadas. Éstas consisten en sumar cargas a costa de su salud y la renuncia al tiempo libre; reducir las horas dedicadas al trabajo remunerado; “pactar” horarios compatibles en el lugar de trabajo; practicar, contra el propio deseo y a costa de perder salario, el absentismo laboral; cambiar de actividad remunerada (cambio de actividad, de modalidad, de jornada, etc.); dejar a los hijos/as desatendidos/as cuando la necesidad económica aprieta en extremo y existe el riesgo de perder el empleo; llevarse los hijos/as al trabajo en momentos puntuales (enfermedad, p.e.); así como delegar los hijos/as a otras personas o hacer uso de las redes familiares y sociales cuando éstas existen o se han podido crear”. Esta cuestión, no obstante, será tratada más en profundidad dentro de otra de las ponencias presentadas a este seminario. 4.6 Violencia de género Los estudios realizados en torno a la violencia de género entre las mujeres extranjeras vienen a coincidir en que, con carácter general, las situaciones de desigualdad y maltrato entre ellas son mucho más comunes que entre las mujeres autóctonas. Y los datos avalan esta apreciación. Las mujeres extranjeras, siendo el 7,8% de la población femenina en España, han supuesto el 53,7% de las víctimas de violencia de género que el Gobierno atendió en los primeros meses de 2006 en sus centros de acogida (Mujeres en Cifras, 2006. Instituto de la Mujer). A este alto porcentaje habría que sumar, además, el de aquellas mujeres que no presentan denuncias, no ya por miedo a represalias por parte de sus parejas, si no también por el temor de ser expulsadas del país debido a la situación de irregularidad que padecen. 7 Cristina Brullet y Sónia Parella. “La conciliación de la vida familiar y laboral de las madres latinoamericanas. Una primera exploración del caso de la ciudad de Barcelona”. El uso de las políticas sociales por las mujeres inmigrantes. Instituto de la Mujer. 2005.
  30. 30. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 35 Violencia de género que, en muchas ocasiones, se ve acrecentada cuando llegan a España, dado el cambio y sustitución de su rol tradicional, al que haremos referencia más adelante. 4.7 Remesas Durante el 2004, según datos del Banco de España, el envío de remesas desde España ascendió a 3.400 millones de euros. Actualmente, más del 90% de los inmigrantes en nuestro país envían dinero a sus familias periódicamente y es tal la dimensión que adquiere este fenómeno en los países de origen que, por ejemplo: – En Ecuador y El Salvador las remesas suponen en la actualidad la primera fuente de ingresos, por encima de la producción de petróleo o de café. – Las remesas enviadas por emigrantes marroquíes a su país suponen más del doble de lo que Marruecos ingresa por turismo y por la venta de fosfatos. Además, contabilizan la cuarta parte de los ingresos corrientes del país8. En este ámbito, y debido al cambio de rol que las convierte en las principales sustentadoras de sus vidas y familias, el envío de remesas por parte de las mujeres inmigrantes adquiere una importancia cada vez mayor. Según datos del Instituto Internacional de Investigaciones y Capacitación de la ONU para el Avance de las Mujeres (Instraw), más de la mitad de las remesas que llegan a Latinoamérica (el 54%, casi 25.000 millones de dólares), son enviadas por mujeres. Si hacemos una lectura de género de este dato, veremos que ello no es baladí. Podríamos asegurar que las remesas enviadas por mujeres presentan apreciables diferencias en cuanto a los canales empleados (eventual menor índice de bancarización), receptores (madres y, secundariamente, maridos cuando los hay, u otros familiares), los usos a los que se destinan (mantenimiento y consumo de los descendientes y ascendientes) y, cómo no, los abusos que se cometen (posibles incumplimientos de la voluntad de la remitente en cuanto a la utilización de los fondos). Es éste un tema importante sobre el que profundizar e intervenir en el marco de las correspondientes políticas. 5. CAUSAS DE LA EMIGRACIÓN DESDE EL PAÍS DE ORIGEN: ¿POR QUÉ SE MARCHAN? Una de las principales, y más determinantes, causas de la inmigración, son las condiciones de vida en los países de origen. En primer lugar, analizando la renta per cápita de estos países, puede observarse cómo ésta es bastante inferior a la española: con datos del INE (Indicadores sobre renta y actividad económica por país), en 2003 la renta per cápita en Marruecos fue casi 14 veces inferior a la española, 12 veces más baja en Colombia, 10 en Ecuador u 8 en Rumanía. A ello van unidas unas condiciones de trabajo muy precarias. No tanto el desempleo, como los altos índices de empleo irregular, malas condiciones de trabajo, bajos salarios, etc., son algunas de las características del mercado laboral de los países de procedencia mayoritaria de inmigrantes. La presión demográfica en un contexto de escasos recursos es otro de los factores que impulsan la emigración. La población extranjera, normalmente, viene de países con escasos recursos, altas 8 “Las migraciones... a lo claro”. Colectivo a lo claro, 2004.
  31. 31. 36 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | tasas de fecundidad -el número medio de hijos por mujer en Ecuador, por ejemplo, es de 2,82, en Marruecos del 2,76, en Colombia del 2,62, … (INE, Indicadores sobre maternidad por país. 20002005)- y con un número de población joven, en edad laboral, elevado. Por estas y otras condiciones, la población que llega a España es una población que percibe la escasez de oportunidades en sus países de origen y ve la emigración como una estrategia hacia la búsqueda de prosperidad para ellos y sus familias. Se trata, por tanto y en general, de una emigración económica en busca de oportunidades laborales y de una vida mejor. Algo, por cierto, muy parecido a lo que millones de españolas y españoles experimentaron hace no tantos años y que les llevó a emigrar, primero a América y luego a Europa. Con esta situación en los países de origen, uno de los factores desencadenantes de la decisión de emigrar es la existencia de compatriotas –familiares y amigos- en el país de acogida. Según un estudio realizado por la Fundación BBVA, junto al Instituto de Estudios Autonómicos (IEA)9, si bien la diferencia en la renta per cápita entre estos países y España es importante, la razón principal para explicar los flujos migratorios es, sobre todas, el número de inmigrantes de la misma procedencia en el lugar de destino, seguida de los niveles de pobreza o el desempleo en el país de origen. Se observa que incrementos de un 1% en el ratio de extranjeros, están relacionados con incrementos de un 11% en el flujo posterior de inmigrantes. Al mismo tiempo, incrementos de un 1% en la tasa de paro están asociados con disminuciones de un 1,72% del flujo de inmigrantes. Otro estudio, “Las redes sociales de los inmigrantes extranjeros en España”, alude también a este hecho. Muestra cómo los contactos que mantuvieron los inmigrantes antes de venir a España con parientes y amigos aquí residentes influyeron en una tercera parte de los casos en los que estas personas emigraron. Esta inmigración, basada en cadenas familiares y de “paisanaje” es muy común, sobre todo, entre la población procedente de Latinoamérica y China. Son precisamente los hermanos y hermanas quienes más “tiran” de estas cadenas. En el caso de las mujeres, aunque no hay datos que lo avalen, su elevado papel como jefas de hogar en tanto que únicas responsables parecen constituirse, también, en un factor clave en la decisión de emigrar. Podría decirse, en este sentido, que las oportunidades y crecimiento económico en España, junto con las cadenas de inmigrantes ya instalados en el país, ejercen un importante “efecto llamada”. En cuanto a los objetivos de los y las inmigrantes al venir a España, sobre todo en el caso de las mujeres, el primordial suele estar en ganar dinero para mandarlo a sus familias en los países de origen. Las expectativas que traen consigo son las de ganar dinero para, posteriormente, regresar a su país. Sin embargo, después de un tiempo de permanencia en España, normalmente esas expectativas evolucionan hacia el deseo de la “reagrupación familiar” y, una vez aquí los suyos, la de la integración de estas segundas generaciones. 9 Estudio sobre inmigración y transformación social en España. BBVA, IEA. 2005.
  32. 32. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 37 Tampoco cabe desdeñar las migraciones que afectan a mujeres jóvenes, dotadas de un proyecto personal autónomo de carácter emancipatorio. Ni, en el extremo opuesto, la cantidad de mujeres que viajan a España para dedicarse a la prostitución, hasta el extremo de que, según el VIII Informe sobre la Exclusión Social presentado recientemente por Médicos del Mundo, el 88% de las prostitutas atendidas por esa organización humanitaria son inmigrantes y asciende al 90% la proporción de extranjeras entre las mujeres que ejercen la prostitución en España (fundamentalmente procedentes de Latinoamérica, países del Este y África), según datos disponibles por la central sindical UGT quien señala, además, que tan sólo el 5% realiza esta tarea de forma voluntaria10. Todo ello conforma una cadena de motivaciones y de expectativas muy diversas que no es posible encerrar en un único y homogéneo proyecto migratorio, pero que es importante conocer a fondo a fin de poder implantar políticas apropiadas de integración, al menos en función del establecimiento de los principales perfiles y trayectorias. 6. CAUSAS DE LA INMIGRACIÓN EN EL PAÍS DE ACOGIDA: ¿Y POR QUÉ VIENEN A ESPAÑA? Si las condiciones en los países de origen son el detonante de la emigración, las circunstancias en los países receptores determinan la selección del lugar del destino. ¿Cuáles serían, en este sentido, las circunstancias que atraviesa España para ser elegida como país de destino? La respuesta a esta pregunta puede encontrarse en las tendencias económicas, demográficas y sociales que están produciéndose en nuestro país. Económicamente, España ha crecido a un ritmo muy superior que el resto de los países europeos: en concreto, el triple de la media europea (14%) entre 2000 y 2005, según el Programa Nacional de Reformas elaborado por el Gobierno11. Este crecimiento, sin duda, se ha convertido en el principal foco de atracción de una inmigración económica que busca oportunidades de empleo. Precisar, no obstante, que el modelo económico español de los últimos años presenta importantes debilidades estructurales (crecimiento basado en el consumo residencial y en la construcción, fuerte déficit comercial, reducción de la inversión extranjera directa, pérdida de la competitividad, baja productividad, escasa inversión en I+D, índice elevado de economía sumergida, etc.) evidenciando los primeros signos de agotamiento. Ni competimos con los países emergentes ni tampoco lo hacemos con los avanzados, lo que implica que las condiciones económicas que propician un determinado tipo de inmigración (mano de obra para la construcción, por ejemplo) pueden modificarse en los próximos años, cambiando con ello nuestro mapa migratorio. Desde el punto de vista de las tendencias demográficas, hoy España está a la cabeza de los países más envejecidos del mundo. Poseemos tasas de fecundidad bajísimas y un importante vacío poblacional en las edades más jóvenes, con una reducción del 8% en los últimos cinco años de las personas comprendidas entre los 16 y 29 años y la previsión de un descenso del 20% de aquí al 2020 (INE, Proyecciones de Población, Base Censo 2001). En paralelo, nuestra población anciana no cesa de crecer: si en el año 2005 los mayores de 65 años sumaban 7.332.267 personas, está previsto que la cifra aumente hasta los 8.679.932 en 2017, llegando en la década del 2040 a ser más 10 Datos presentados en las jornadas “Mujeres en femenino, trabajo de mujeres”, organizadas en junio de 2006 por dicha central sindical. 11 Programa Nacional de Reformas de España (Estrategia de Lisboa). 2005.
  33. 33. 38 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | del 30% de la población total española. A esto hay que añadir que el sector de los octogenarios es el que más crece dentro del grupo de mayores, puesto que las proyecciones futuras indican que las personas de más de 85 años crecerán un 57,41% en 2020 respecto a 2002, alcanzando la cifra de 1.691.029 personas (INE, Proyecciones de Población, Base Censo 2001). El envejecimiento de la población, lógicamente, está teniendo –y sobre todo tendrá- un claro efecto en el mercado de trabajo –menos personas en edad de trabajar- con graves consecuencias en los sistemas de seguridad social y pensiones. También supone un decisivo aumento del número de personas dependientes, que necesitan de cuidados y atenciones especiales y que difícilmente pueden hoy atenderse en el seno de familias con menos miembros e inferior tiempo de dedicación al hogar. Laboralmente, en España estamos ante un mercado de trabajo “desabastecido por la base”, en el que se mezclan factores como la alta temporalidad, la oferta de empleos con malas condiciones laborales, una baja productividad, escasa movilidad, elevado desempleo femenino y una brecha existente entre las expectativas laborales de una población española cuyos niveles educativos y de renta han crecido espectacularmente en el período reciente y la realidad de unos empleos que, cada vez, son más precarios e inestables. Pero una de las tendencias que más influencia están teniendo en la llegada de inmigrantes a España, decisiva en el caso de la inmigración femenina, es la incorporación de las mujeres españolas al mercado laboral, que ha supuesto un aumento de sus tasas de actividad del 37,84% en 1996 al 47,47% en 2006 (INE, Encuesta de Población Activa), aunque aún se está lejos de alcanzar las tasas femeninas de la UE y del objetivo previsto para el 2010 (incremento de la tasa de empleo de las mujeres hasta un 60%). Un objetivo que conlleva, por otra parte, una fuerte presión adicional para que las mujeres se integren al mercado laboral. La incorporación de las mujeres al mercado laboral, no obstante, no ha ido acompañada de medidas de apoyo en el espacio privado y doméstico que contrarresten sus dedicaciones en alguno de ambos espacios, más en un momento en el que la población dependiente no cesa de aumentar. Por el contrario, España es el país comunitario con menos gasto social en relación al PIB (a ocho puntos de distancia de la media), siendo el 19,8% del PIB en el año 2001 y el 19,2% del PIB en el año 2002, mientras que el promedio de la UE ha descendido mucho más lentamente manteniéndose alrededor de un 27% del PIB12. Al mismo tiempo, según estudios realizados a nivel europeo, los hombres españoles, junto a los italianos, son los que menos tiempo dedican a estas tareas domésticas13. En un estado de bienestar familiarista como el español, son las mujeres el sostén familiar y del cuidado dentro de una ecuación cada vez más insostenible. Cabe esperar que nuevas medidas gubernamentales como las Leyes de Igualdad y de Dependencia contribuyan a transformar, a lo largo de los próximos años, este complejo panorama. En todo caso, lo que sí es cierto es que las necesidades que están surgiendo como consecuencia de esta situación, se transforman en un nicho de empleo que, por sus características –escaso reconocimiento social y económico, tradicionalmente gratuito, etc.- pasan a ocupar masivamente las mujeres inmigrantes. Las inmigrantes se convierten, de esta forma, en “la tabla de salvación” para muchas familias españolas, aunque esta solución supone el incremento de las brechas de género, etnia y clase. 12 “La desconvergencia social en Europa”, Vicenç Navarro. EL PAÍS, 16/09/03. 13 Fuente: Eurostat 2006.
  34. 34. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 39 En suma, las mujeres inmigrantes llegan a España porque se las necesita. Pese a lo cual, debe llamarse la atención sobre la existencia de una percepción distorsionada e injusta sobre este fenómeno. Y es que un alto porcentaje de españoles y españolas consideran la inmigración como el segundo problema más importante de nuestro país y una proporción abrumadora cree que “hay demasiados” (Barómetro CIS Abril 2006). Desde algunos sectores se están lanzando mensajes que poco o nada tienen que ver con la realidad de la inmigración o, incluso, con nuestras propias necesidades relativas a ella, pero que llevan a una fuerte segmentación de la ciudadanía. Esta polarización está siendo muy negativa de cara a avanzar en los grandes desafíos que tenemos por delante, no sólo porque estigmatiza un fenómeno que es sumamente necesario y positivo para nuestra sociedad sino porque, además, simplifica el debate, eludiendo el que pueda hablarse con normalidad de los lógicos conflictos que un proceso de cambio de este calibre genera en muchos ámbitos de nuestra vida y organización social (déficit de servicios, abordaje de las diferencias culturales, necesidad de nuevos pactos de convivencia, etc.). 7. POSIBLES ESCENARIOS ¿Y AHORA QUÉ? Con todo, hay que recalcar una vez más que los procesos migratorios que afectan actualmente a España son, a la vez, imparables, estructurales y dinámicos. Es decir, están destinados a permanecer en el tiempo pero son cualquier cosa menos una “foto fija” en cuanto a sus características y composición. A ese respecto, los posibles escenarios son múltiples y van a depender de un conjunto de factores estructurales, sociales, institucionales y personales que se retroalimentarán entre sí. Algunos de ellos pueden ser, por ejemplo, la evolución de la economía española, las tendencias demográficas, el proceso del marco del marco legal, los rumbos del trabajo femenino y de los servicios de dependencia, la realidad socioeconómica de los países de origen, los tiempos de asentamiento en España de las y los inmigrantes en situación de regularidad y/o nacionalización, las expectativas de mejora y de movilidad profesional, la consolidación de redes sociales, la realidad familiar (que incluye la posibilidad de nuevas uniones, nacimientos, separaciones, retornos…), la acumulación de ahorro y propiedades, etc. Lo que sí es posible aventurar, es este contexto incierto, es la más que previsible “latinoamericanización” y feminización de nuestros flujos migratorios, pues en ella inciden cuestiones como el idioma, el tipo de oferta laboral disponible –con las variables demográficas, culturales y de oportunidades de empleo que de ellas se derivan-, las redes preestablecidas o la facilidad de consolidarlas a futuro. Los sectores de servicios y cuidados crecerán y la demanda de mujeres para atenderlos, posiblemente también. Respecto al modelo que se va a consolidar en España, no se trata tanto de debatir sobre si inmigración “sí” o “no” sino, más bien, de cómo seremos capaces de gestionar esta realidad imparable: ¿hacia una sociedad dual en derechos y oportunidades, de guetos, exclusión y ciudadanías de primera, segunda y tercera clase?; ¿hacia una sociedad integrada y plural, con valores comunes y un pacto por la igualdad de género?; ¿hacia sociedades que reconozcan el cuidado como un vector social y económico esencial o que, por el contrario, naturalicen el trasvase internacional de las desigualdades?, … Ése es nuestro gran reto, un reto que exige grandes dosis de energía, un trabajo con las luces largas y un cambio radical de paradigma.
  35. 35. 40 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | 8. LA FEMINIZACIÓN DE LAS MIGRACIONES LATINOAMERICANAS HACIA ESPAÑA: UN DESAFÍO ESTRUCTURAL Sobre la base del panorama descrito, no cabe duda de que nos encontramos ante un desafío de carácter estructural que consiste en el incremento a largo plazo de las migraciones y su creciente feminización. A este último aspecto se refieren las reflexiones siguientes. a) Más diversidad, nuevos roles Un desafío, en primer lugar, porque son muchas y también porque las mujeres emigran bajo el paraguas de roles y proyectos nuevos y crecientemente diversos, ya sea como producto de una decisión autónoma, en el contexto de una estrategia familiar, resultado de una apuesta afectiva o forzadas a ello en el marco de redes de tráfico sexual y prostitución que atentan contra los derechos humanos más básicos. Sin desdeñar tampoco el peso de las inmigrantes cualificadas y el de las mujeres creadoras en sectores claves como el cultural. Pero, en líneas generales, puede afirmarse que buena parte de las inmigrantes de hoy son producto de la “feminización de la pobreza”. Y que suelen pasar de una situación en sus países de origen de dependencia o corresponsabilidad económica con el marido o pareja -cuando no forman parte de núcleos familiares monoparentales- y responsables del cuidado familiar, a una situación en España como proveedoras económicas y, en muchos casos, “cabezas” de familia con proyecto propio, delegando las tareas de cuidado a las madres u otros miembros de la familia o intentando compatibilizarlas como pueden. Cambio crucial del que apenas se habla pero con consecuencias indudables en ambas sociedades –la de origen y la de acogida-. Esta realidad múltiple requiere de respuestas complejas que, en unos casos, han de poner el acento en la defensa de los derechos humanos; en otros, enfocarse al apoyo específico a los proyectos profesionales y de vida de las migrantes, así como a la canalización de sus importantes contribuciones sociales y económicas a la comunidad de procedencia y a la receptora; y, en todos, abrir la perspectiva del análisis migratorio hacia los decisivos fenómenos que se están gestando en los ámbitos familiares y domésticos a nivel transnacional. b) Más dinero, menos cuidados En segundo lugar, merece la pena destacar la cara y la cruz de estas migraciones en cuanto a sus efectos en los países de origen. Para comenzar, según los datos del Instraw señalados anteriormente, más del 54% de las remesas que se reciben en Latinoamérica son enviadas por mujeres. Esa feminización de las remesas, como una fuerza económica creciente, trae aparejados también desafíos. Porque, ¿cómo se gestionan las remesas cuando son enviadas por mujeres? Muchas veces ese dinero es un dinero “culpable”, que se envía en sustitución de los afectos que las madres inmigrantes no pueden dar a sus hijos desde la distancia. Otras veces es un dinero que no se gestiona y administra adecuadamente por parte de quien lo recibe. Pero, en todos los casos, representa la emergencia de un nuevo rol de las mujeres en el desarrollo y en las estructuras familiares, que implica una superior capacidad femenina de decisión personal y social. Todo ello conforma una realidad de la que poco se conoce pero que es necesario y urgente abordar en sus diferentes aspectos: la seguridad y la reducción de las comisiones por transacción, la sensibilización y mejora de las capacidades personales para el manejo efectivo de las remesas, el estímulo de inversio-
  36. 36. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 41 nes (por ejemplo en vivienda y terrenos) que puedan materializarse con un mayor control por parte de las interesadas (desde España), etc. Al mismo tiempo, la migración femenina puede traer consigo, cuando quienes se marchan tienen hijos a su cargo, procesos de desestructuración familiar. Desestructuración familiar por la ausencia en los hogares de las personas principales, sobre todo de las mujeres. Porque a la hora de migrar suele ser sólo un miembro, padre o madre, quien se embarca inicialmente en la aventura. Y una de sus necesidades fundamentales es tener cerca a los suyos lo antes posible o, cuando menos, poder realizar un seguimiento estrecho de su situación y bienestar. Junto a las esenciales políticas de reagrupación (a las que haremos referencia en el apartado siguiente), las nuevas tecnologías de la información y la comunicación podrían desempeñar, en este campo, un papel mucho más vigoroso que el actual a la hora de propiciar la cercanía afectiva y el acompañamiento cotidiano (emocional, pedagógico…) entre las migrantes y sus redes familiares en la otra orilla. Y, en los países de origen, deberían desarrollarse actuaciones destinadas a apoyar en su labor a las personas que pasan a ocuparse del cuidado de niños y adolescentes, así como a fortalecer la integración escolar de estos colectivos. Por otro lado, y con el paso del tiempo, inmigrantes cuyo objetivo, en un principio, era el de regresar a sus países de origen, acaban optando por realizar la reagrupación familiar en España debido a las mejores condiciones de vida. c) ¿Una integración excluyente de los tuyos? Pero aquí tampoco existen apenas modelos de integración de las segundas generaciones y no hay todavía muchas oportunidades para construir la integración como un proceso que involucre no sólo a personas sino a familias. Hijos e hijas de inmigrantes que llegan a España y se encuentran en situación de desatención familiar por falta de tiempo de los padres, de crisis de identidad, de desarraigo, de fracaso escolar, de carencia de un modelo de acogida, de falta de espacio vital, que han heredado patrones de fuerte consumismo y se ven abocados, muchas veces, a convivir con los niños y jóvenes de la “España de la exclusión”. Y madres soportando un rosario de inconvenientes para lograr la reagrupación de sus familias cuando no están, o sin cobertura para atenderlos cuando sí que están. Hay que trabajar seriamente sobre estas cuestiones, comenzando por disponer del conocimiento necesario para planificar políticas al respecto mediante la disposición de un buen “mapa de nuestras familias migrantes” (¿quiénes las componen? ¿cómo se reparten territorialmente sus miembros? ¿cuáles son sus edades y vínculos?). Y no perdiendo de vista que las políticas de reagrupación familiar deben diseñarse y ejecutarse sobre la base del nuevo papel de las mujeres como cabeza de las cadenas migratorias y, por tanto, como protagonistas activas de los procesos de reagrupación, algo que debería suponer una flexibilización y agilización de los requisitos en estos casos. d) Mucho trabajo, pocos papeles La irregularidad legal y laboral que, todavía hoy, soportan muchas mujeres inmigrantes no sólo es un problema en sí mismo sino que, además, agrava las desigualdades de género. Una mujer sin papeles está mucho más expuesta a situaciones de violencia, abuso y violación sistemática de sus derechos, pues el tándem “género/irregularidad” se potencia mutuamente como vector de desigualdad, multiplicando así sus efectos hasta alcanzar cotas verdaderamente dramáticas. Éste es
  37. 37. 42 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | un tema, por tanto, que requiere una especial atención y vigilancia, máxime en sectores donde la indefensión de las mujeres extranjeras puede llegar a ser absoluta (prostitutas, mujeres en situación irregular coaccionadas por sus parejas, trabajadoras ubicadas en actividades de la economía informal, etc.). Todas las mujeres, independientemente de que estén documentadas o no, deberían tener plenas garantías de que pueden denunciar las situaciones de violencia de las que son objeto sin que ello se vaya a traducir en un expediente de expulsión del país. Y, por supuesto, que van a recibir la protección legal y social adecuada a su situación. e) Mucho trabajo, poca consideración El quinto desafío que debemos afrontar es el de la precariedad y la segregación laboral femenina. Las ocupaciones a las que acceden las inmigrantes son peor consideradas -social y económicamente- y están fuertemente segmentadas por sexos, con un desaprovechamiento de una parte importante de sus talentos y capacidades. Asimismo y, en particular, su actual concentración y condiciones de trabajo en los sectores de cuidado, plantean a medio plazo importantes retos, tales como: – Las condiciones de legalidad, informalidad y derechos que subsisten aún en esos sectores (carencia de contratos, bajos salarios, menores prestaciones…), lo que hace prioritaria la equiparación en derechos laborales y profesionalización de estas actividades, a fin de hacerlas una opción de empleo más dignificada y atractiva que, por otra parte, se encuentre menos sujeta a la discrecionalidad y buena voluntad de los empleadores. – Las necesidades de estas mujeres de dedicación a sus propias familias tras los procesos de reagrupación o de constitución de una pareja y las repercusiones sociales y personales que tiene el no hacerlo. Urge ampliar la red de servicios de atención a la infancia inmigrante y urge, asimismo, que estas mujeres encuentren espacios y tiempos para conciliar el trabajo con su vida personal y familiar. – La elevadísima movilidad en el servicio doméstico que, entre otras consecuencias, puede también producir fuertes tensiones en el modelo de atención a nuestros niños, enfermos y mayores, dado que la demanda de cuidados no va a disminuir, sino al contrario, y la calidad de estos servicios es una fuente de enorme preocupación de las familias españolas. Nuevamente, hay que recalcar la necesidad de impulsar una verdadera política sectorial -ambiciosa y coherente- en este campo, tratándose –como se trata- de un espacio económico y de creación de empleo tan importante como tradicionalmente descuidado dentro de las políticas de modernización productiva. La previsión de incentivos fiscales, la mejora de la transparencia de este mercado, el avance hacia un sistema de garantías para ambas partes o el lanzamiento de estrategias de modernización, apoyadas por recursos suficientes, son factores que, sin duda, contribuirían a mejorar globalmente las condiciones de trabajo y de los servicios en este sector. – El legítimo deseo de las inmigrantes de mejorar profesionalmente, sobre todo cuando se dispone de una cualificación por encima del empleo realizado y se está en camino -ardua tareade homologar sus titulaciones. La fortísima segregación ocupacional que afecta a las mujeres inmigrantes, tanto a nivel horizontal –sectores- como vertical –categorías-, debería convertirse en una cuestión con un lugar importante dentro de las políticas de igualdad y de recursos humanos en nuestro país. Y, en este terreno, las acciones de sensibilización, formación e incentivadoras de la diversificación ocupacional femenina deberían acompañarse de la creación de un sistema iberoamericano de correspondencia de las cualificaciones que posibilite, a las mujeres y hombres migrantes, ejercer y ver reconocidas con rapidez sus competencias en nuestro mercado laboral.
  38. 38. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 43 f) Mucho trabajo, poca participación No menos relevante es la carencia de tiempo y opciones de las inmigrantes para hacerse presentes en la vida pública. Y sin participación no se construye la ciudadanía. Por ello, concretar el derecho al voto (en España y en el país de origen), cultivar su presencia activa en el espacio local, fortalecer las asociaciones de mujeres inmigrantes, apoyar el desarrollo e intercambio de buenas prácticas, fomentar las redes interculturales de mujeres orientadas a un movimiento amplio y en dos orillas y abrirles vías de representación y protagonismo en los foros de toma de decisiones relativos a estas políticas, resulta fundamental. Como también lo es incidir en la comunicación a la sociedad de su realidad, de sus aportaciones y de sus demandas, hoy por hoy invisibles. Una comunicación que ha de concebirse en múltiples direcciones y orillas, enfocándose no sólo a la opinión pública española sino también a la de los países de origen de las inmigrantes pero orientada, siempre, a amplificar la voz de las mujeres migrantes. g) Igualdad formal, igualdad real Otro desafío importante se refiere a los cambios en su identidad y entorno personal. Las mujeres inmigrantes en España acceden a una sociedad con valores de igualdad más asentados e interiorizan nuevos derechos -tanto en función del entorno social de acogida como del ejercicio de su nuevo rol-. Pero también se generan muchas veces vivencias contradictorias entre el reconocimiento formal de esos derechos y el contraste con su situación real de precariedad. Por otro lado -en los casos en los que se emigra en pareja- la fuerte tensión que representa todo proyecto migratorio junto al ejercicio, por parte de la mujer, de un nuevo rol personal y familiar, puede venir acompañado de conflictos domésticos, separaciones, violencia de género o, como salida positiva, del surgimiento de nuevos pactos con el cónyuge. Otras vivencias como la soledad, el aislamiento y la necesidad imperiosa de reconstruir el capital social (redes), se entrecruzan con la carencia de tiempo para ello. Si se tienen hijas e hijos, aquí o allá, se añade la angustia y preocupación permanente por su bienestar… Una compleja gestión de los afectos, particularmente si se tiene la familia en la otra orilla y se trabaja como cuidadora en familias españolas, con repercusiones evidentes en su estado de salud. Mostrar y trabajar estas dualidades es fundamental. Interiorizar los valores de igualdad entre la población migrante (hombres y mujeres) también. Pero haciéndolo con la perspectiva de promover un ejercicio activo de los derechos y una construcción de oportunidades en la que ser mujer y migrante no sólo no represente una doble condena sino, por el contrario, constituya un referente de riqueza económica, de equilibrio social y de talento personal recompensado. h) Cara visible y cruz invisible: ¿economía del mercado sin economía del cuidado? Detrás de todo lo anterior se esconde la necesidad de hacer visibles los espacios en los que las mujeres de todo el mundo han concentrado tradicionalmente su –poco reconocida pero imprescindible- actividad. “Tradicionalmente la economía se ha situado dentro de unas fronteras muy estrechas de análisis: el campo de estudio económico ha sido el mundo público mercantil, donde trabajo se ha identifi-
  39. 39. 44 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | cado con empleo. En consecuencia, la economía como disciplina ha funcionado con falsos límites de la vida económica, definiéndose como “autónoma”, sin considerar que el sector mercantil descansa y se apoya en otros sectores o actividades que no tienen lugar en el mercado o en el mundo público” (Cristina Carrasco, 2004). “Otorgar tanta importancia al trabajo asalariado hace que el trabajo no remunerado y el trabajo informal no sean tenidos en cuenta como trabajo; lo cual desequilibra y falsea la realidad e ignora la “aportación” que mayoritariamente las mujeres hacen a la riqueza común al realizar este tipo de trabajos. Esta visión supone, además, silenciar y ocultar de nuevo el espacio doméstico y extraerlo del ámbito de los derechos, dejando así de lado a las personas que están desempeñando en la actualidad este tipo de trabajos: la mujer inmigrante” 14. En suma, no habrá igualdad en las políticas migratorias mientras se desconsidere sistemáticamente el papel de las mujeres en los entornos privados y domésticos, en la economía de los cuidados. Porque la feminización de las migraciones está implicando, justamente, la aparición de un nuevo y potente flujo global que es la transferencia internacional del trabajo reproductivo, sustituido por otras mujeres en el entorno de origen. Ello da lugar a la denominada “cadena transnacional de cuidados”15 o las “cadenas mundiales de afecto y asistencia”16 y, consecuentemente, a la configuración de los hogares transnacionales. Una cadena llena de tensiones, que pueden incrementarse en el futuro si seguimos cerrando los ojos a esta crucial perspectiva. En un contexto en el que, mientras se siga invisibilizando la economía del cuidado -esa gran cantidad de trabajo no remunerado que es la que permite que las sociedades funcionen-, será difícil incorporar propuestas reales y efectivas a la agenda pública de las migraciones en igualdad. i) Género, inmigración y desarrollo Por último, no puede olvidarse que, aunque existe un número creciente de migrantes voluntarias, buena parte de las mujeres que salen de América Latina hacia nuestro país lo hacen forzadas por una situación de necesidad y pagan un elevado precio personal y familiar por ello. Así, cualquier alternativa a largo plazo debe propiciar un nuevo marco de gestión de las migraciones que, junto a la defensa de los derechos universales de los y las migrantes (incluyendo la instauración de facilidades al retorno), se comprometa sólidamente con el desarrollo de sociedades que, hoy, se ven forzadas a expulsar a sus mejores recursos humanos y a desestructurar sus comunidades. Para lograr, de ese modo, un mundo en el cual la igualdad sea un valor y una práctica auténticamente global. Por ello la agenda del codesarrollo ha de ser -como empieza a serlo ya- la otra cara de la moneda de la agenda de las migraciones. De esta manera también, la aplicación de la perspectiva de género en estas políticas representará un logro fundamental. 14 José Adelantado y Raquel Moreno. “Ciudadanía y estado de bienestar: la inmigración femenina en España”. El uso de las políticas sociales por las mujeres inmigrantes. Instituto de la Mujer. 2005. 15 Mujeres Inmigrantes. Algunas reflexiones desde el feminismo. Begoña Zabala González. 2004. 16 En el límite. La vida en el capitalismo global.
  40. 40. | Inmigrantes latinoamericanas en España: panorama general y marco de análisis | 45 9. ¿QUÉ PODEMOS HACER? HACIA UNA AGENDA DE LAS MIGRACIONES EN IGUALDAD Está claro que necesitamos una agenda configurada desde una doble óptica: la de la integralidad y la de la concreción. Respecto a lo primero, quisiera reiterar la idea de que tenemos que operar desde cuatro espacios en paralelo: Porque las migraciones del siglo XXI (es decir, en un contexto de globalización económica, de sociedad de la información y de feminización de los flujos migratorios) no pueden tratarse con paradigmas del pasado ni con visiones parceladas de una realidad que está hecha de múltiples interacciones, que se encuentra llena de orillas… temáticas, territoriales o incluso institucionales. En este sentido, cabe añadir que la gestión de las migraciones requiere, hoy más que nunca, de un enfoque local (de proximidad, convivencia e integración) pero también global (de gestión compartida de los flujos y realidades migratorias, no sólo en términos binacionales sino también multilaterales, de cooperación y codesarrollo en dos orillas…), lo cual implica la imperiosa necesidad de diseñar nuevos mecanismos transnacionales de trabajo común entre los Estados y la sociedad civil, y en el caso que nos ocupa dentro de los espacios europeo e iberoamericano. Incluyendo eso sí, de un modo sistemático, la perspectiva de género y la participación de las mujeres. Respecto a lo segundo, hace falta proponer medidas concretas y viables que, integradas en una estrategia global de igualdad entre hombres y mujeres, puedan incidir de un modo práctico e inmediato en la agenda pública de las migraciones, una agenda sumamente viva y en permanente construcción que tampoco puede diseñarse sin el protagonismo femenino. Este seminario es una gran oportunidad para compartir reflexiones e ideas pero también para lanzar propuestas que podamos elevar después a las instancias correspondientes. Estamos en un buen momento y en un buen espacio.
  41. 41. 46 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | Por mi parte, reservaré muchas de las ideas concretas que quiero compartir con ustedes para la mesa de conclusiones de mañana, pues creo que éstas se verán sumamente enriquecidas con los debates que tenemos previsto mantener a lo largo de estos dos intensos días. Sólo señalaré, por ahora, unos títulos inspiradores de esas medidas que seguro que todas y todos defendemos cada día en nuestros diferentes entornos de intervención; propuestas que son el termómetro de nuestro compromiso social con una nueva ciudadanía en diversidad e igualdad. Conocimiento, legalidad, empleo, migración cualificada, familia, segundas generaciones, escuela, servicios públicos, economía, igualdad, inclusión social, vivienda, participación, codesarrollo, pacto intercultural de género, comunicación y coordinación. En definitiva, una agenda llena de retos y desafíos, pero que es imprescindible abordar. Porque… La igualdad real entre hombres y mujeres será la auténtica medida de éxito de las nuevas políticas y sociedades interculturales, pues ella abarca, necesariamente, todas las economías, todos los tiempos, todos los espacios, todas las diversidades, todos los talentos, toda la vida.
  42. 42. 3. Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave De izquierda a derecha: Cristina Civale, Bienvenida Sánchez Alba, Claudia Carrasquilla y Enrique Alberola. Fuente: Casa de América.
  43. 43. | Una mirada en profundidad a seis cuestiones clave | 49 EMPLEO Y FAMILIA Gema de Cabo Jefa de Proyectos del Centro de Estudios Económicos Tomillo (CEET) y coordinadora del estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?” Quisiera comenzar esta intervención expresando mi reconocimiento a dos personas que forman parte del proyecto “Madrid entre dos orillas” y que están actuando como locomotoras y alma del mismo: M. Ángeles Sallé y Bienvenida Sánchez Alba. Dicho esto, paso a continuación a centrarme en el estudio “Mujeres inmigrantes en los hogares madrileños ¿cómo atienden a sus propias familias?”, estudio realizado en el marco del proyecto “Madrid entre dos orillas” por el Centro de Estudios Económicos Tomillo en colaboración con Fundación Directa. Este estudio nace con el objetivo último de hacer visible la tarea de cuidado de personas (niños y niñas, mayores, personas con discapacidad y/o enfermas) realizada por mujeres inmigrantes, que está siendo fundamental no sólo para que muchas mujeres españolas participen en el mercado de trabajo y puedan conciliar su vida familiar y laboral, sino también y de forma más general para que las familias españolas (en sus diversas y variadas formas, desde las más tradicionales hasta las nuevas formas familiares donde el padre y la madre no están siempre presentes) puedan desarrollarse en sus diversos aspectos de convivencia y de atención y cuidados a sus miembros, especialmente a los más dependientes. El origen del creciente nivel de necesidades de conciliar la vida familiar con la vida laboral está en los múltiples cambios socioeconómicos y demográficos que han experimentado las sociedades occidentales en los últimos años: el envejecimiento poblacional, el creciente nivel de formación de la población (más intenso en el caso de las mujeres) la concentración de la población en los núcleos urbanos, el crecimiento de los niveles de renta, la sensibilización acerca de la igualdad de oportunidades, derechos y obligaciones de hombres y mujeres, la aparición de nuevas formas familiares (hogares monoparentales, esencialmente) y, muy particularmente, el lento pero inexorable proceso de incorporación de las mujeres al mercado de trabajo. De todo el mundo es conocido que el papel tradicional de la mujer española conllevaba, entre otras actividades, el cuidado del hogar y de las personas dependientes de la familia, ya fueran pequeñas o mayores, sanas o enfermas. La incorporación femenina al mercado laboral ha limitado la capacidad de la familia de atender las necesidades de las personas dependientes del hogar y ha generado unas necesidades cada vez mayores de conciliar la vida familiar y laboral de las personas, ya que la familia, articulada en torno a la mujer, no puede seguir ejerciendo este papel en la medida en que lo hacía antes. Frente a las instituciones y la propia sociedad, que asumen muy lentamente sus responsabilidades, mucho más que lo que la realidad y las necesidades diarias exigen, las mujeres, pragmáticas y realistas por naturaleza sea cual sea su origen, “se han buscado la vida” desde el principio. En
  44. 44. 50 | CASA DE AMÉRICA | FUNDACIÓN DIRECTA | Las mujeres, protagonistas de la inmigración latinoamericana es España | el caso de las españolas, recurriendo a familiares (ahí están las abuelas en primera plana), amistades o terceras personas (desde guarderías a cuidadoras informales las más de las veces). Y, en el caso de las extranjeras, gran parte de ellas de origen latinoamericano, aunque también procedentes de Europa del Este, ocupando un papel protagonista en el papel de cuidadoras. Ellas han salido de sus países para buscar mejores formas de vida (países que atraviesan momentos críticos desde el punto de vista económico, pero también social y político en muchos casos) y han encontrado un nicho de empleo en el mercado español (no necesariamente, por supuesto, regular) en los servicios de cuidado, de proximidad, de acompañamiento. La necesidad de las mujeres y familias españolas de conciliar vida familiar y laboral, la necesidad de las mujeres inmigrantes de obtener unos ingresos, la cercanía cultural y del idioma, así como la dulzura de trato en el caso de las latinas, etc., son motivos, objetivos y subjetivos, para verlas empujando un cochecito de bebé, jugando en el parque con nuestros niños y niñas, o conduciendo una silla de ruedas con una persona mayor; no olvidemos que la sociedad española es una de las más viejas del mundo (de hecho, si sigue la misma evolución demográfica, las sociedades española y japonesa serán las más envejecidas en 2050) y que la gran necesidad de conciliación de ahora en adelante no va a ser tanto el cuidado de nuestros pequeños, sino el de nuestros mayores. 1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA DEL ESTUDIO En este contexto, los objetivos y la metodología de nuestro estudio se han trabajado en dos fases: Fase 1: La conciliación en los hogares madrileños Los objetivos específicos han sido: – Ofrecer una visión objetiva (a partir de datos) y macro (global) de la presencia femenina en el mercado de trabajo. – Manifestar los problemas de conciliación en los hogares madrileños. – Reflejar la intensa presencia femenina y extranjera entre las personas dedicadas al cuidado de los miembros dependientes del hogar (niños y niñas, personas mayores, personas con discapacidad y/o enfermas), a través de los datos estadísticos oficiales disponibles y de la literatura al respecto. La metodología utilizada se ha basado en el análisis cuantitativo, a partir de datos oficiales disponibles. Se ha estudiado, en primer lugar, el proceso de incorporación de las mujeres al mercado de trabajo en la Comunidad de Madrid y en España. Y es que, por un lado, el aumento de la ocupación femenina en los últimos años es uno de los principales responsables de la intensificación de las necesidades de conciliación de las familias madrileñas; y por otro, la imposibilidad de cubrir estas necesidades conlleva, en muchas ocasiones, el abandono femenino del mercado de trabajo, en especial cuando en la familia hay menores. A continuación se presentan datos estadísticos que corroboran que, a pesar de la mayor implicación masculina en las tareas del hogar y en el cuidado de los miembros dependientes de la familia, los problemas de conciliación siguen afectando esencialmente a las mujeres, dificultando su desarrollo profesional y condicionando sus decisiones relativas a la maternidad. Además, se abordan las necesidades de conciliación de vida familiar y personal de estas mujeres

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