Revista derechos humanos vol2

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Revista derechos humanos vol2

  1. 1. Derechos Humanos y Transformación de ConflictosRevistA Volumen II - 2010
  2. 2. Revista Derechos Humanos yTransformación de Conflictos Volumen II • 2010 S UC Universidad del Sagrado Corazón
  3. 3. Presidente La Revista de Derechos Humanos yDr. José Jaime Rivera Transformación de Conflictos es una revista interdisciplinaria dedicada a laDecana de Asuntos Académicos y publicación anual de artículos y trabajosEstudiantiles de investigación sobre temas afines a laDra. Lydia Espinet promoción, divulgación y defensa de los derechos humanos y de los métodosDirectora alternos para la solución pacífica de losFacultad Interdisciplinaria de Estudios conflictos. Si desea colaborar con algúnHumanísticos y Sociales artículo puede comunicarse a la siguienteDra. Isabel Yamín Todd dirección física o por correo electrónico:Junta Editora Revista de Derechos Humanos yProfa. Carmen Chazulle Rivera Transformación de ConflictosDra. Aileen Estrada Fernández Programa de Maestría en Sistemas deDr. Manuel Muñiz Fernández JusticiaDr. Daniel Nina Estrella Facultad Interdisciplinaria de EstudiosLcdo. René Pinto Lugo Humanísticos y SocialesEdición Universidad del Sagrado CorazónEva Prados-Rodríguez PO Box 12383 San Juan, PR 00914-0383Composición y Diagramación Tel. 787-728-1515María T. Matos Díaz Correo electrónico: iniprodeh@sagrado.eduDiseño de PortadaMaría T. Matos Díaz Volumen II2010 / San Juan, Puerto Rico© Derechos Reservados
  4. 4. TABLA DE CONTENIDO Nota editorialDra. Teresa E. Gracia Agenjo 10 Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaDra. Lina M. Torres Rivera 36 Hacia un sistema educativo sin barrerasDra. Luz M. Vélez Rodríguez 56 Mobbing: consejería y consultaría en Puerto RicoDr. Daniel Nina 68 Entre motines y conflictos: Resolución y transformación a partir del conflicto de la UPR (2010)Dra. Marta A. Rivera Figueroa 80 La mediación penal en Latinoamérica, Europa y Puerto RicoCamille Machado Miranda 101 De la teoría a la práctica: La cultura puertorriqueña del conflicto: estudio basado en las personas que visitan el Centro Judicial de Humacao, Sala de Investigaciones y Centro de Mediación de ConflictosLisandra Rodríguez Núñez 127 Mediación penitenciaria: Reflexiones en torno al proyecto piloto para un programa de resolución de conflictos implantado en el anexo 501 del complejo correccional en Bayamón de agosto-diciembre de 2008Nelmarie Vilaró Caro 154 La mediación intercultural como mecanismo de transformación de conflictos y para la construcción de una convivencia pacífica en Colombia
  5. 5. RESEÑASProfa. Carmen Chazulle Rivera 175 Ciencias sociales: sociedad y cultura contemporánea Dra. Lina M. Torres RiveraDr. Daniel Nina 179 Mediación: ¿Alternativa a los conflictos de salud? Lcda. Rosa B. Hernández PagánDra. Aileen Estrada Fernández 182 Del tratamiento jurídico de la locura: Proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Rico Dr. Carlos Gil
  6. 6. NOTA EDITORIAL L a Revista de Derechos Humanos y Transformación de Conflictos esuna publicación, iniciada el pasado año 2009, con el objetivo dedar a conocer los trabajos realizados en la gestión académica, yvinculados a la defensa y protección de los derechos humanos yla resolución de conflictos. Celebramos con mucho entusiasmo elpoder presentar, no sólo a la comunidad académica sino a todasy todos los promotores y defensores de los derechos humanos, unnuevo espacio de análisis y discusión: ¡que vino para quedarse! El carácter interdisciplinario de la revista permite analizar desdelos distintos saberes y experiencias, que se unen y desunen a travésde sus páginas, proponiéndole al lector y lectora una miradaintegral y crítica al campo de análisis de los derechos humanos y latransformación de conflictos. La Universidad del Sagrado Corazón y su Facultad de EstudiosInterdisciplinarios Humanísticos y Sociales con su Programa deMaestría en Sistemas de Justicia y sus dos especialidades en(i) Derechos Humanos y Procesos Antidiscriminatorios, y (ii)Mediación y Transformación de Conflictos, se ha dado a la tareade incentivar la investigación, edición y publicación de esta revista.Nuestra intención es aportar y promover a la educación y discusión,dentro de la comunidad en general, sobre el estado de situaciónde los derechos humanos tanto en la Isla como en el mundo, juntoa las propuestas para el manejo y transformación pacífica de losconflictos. Este segundo volumen se viste de una multiplicidad de temasy enfoques, movido por la diversidad de asuntos que aquejanactualmente a nuestro imaginario social, cultural y político. Así,iniciamos el viaje con una mirada crítica por parte de laDra. Teresa Gracia Agenjo a los debates políticos y sociales en temasde género, sexualidad y derechos humanos en Estados Unidos, ysu influencia directa en las respuestas estatales para dichos temasdurante los últimos años en nuestra Isla. En particular, la autora
  7. 7. aborda, desde una perspectiva de derechos humanos, las relacionesentre las políticas neoliberales y los movimientos fundamentalistasreligiosos en los Estados Unidos y Puerto Rico, y su impactonegativo en grupos históricamente vulnerables, como las mujeresy la comunidad LGBTTI. De la arena político-social pasamos con la Dra. Lina M. TorresRivera al análisis sobre el derecho a la educación y la discapacidad.En su artículo titulado “Hacia un sistema educativo sin barreras”,la reconocida académica, y también madre de un joven condiscapacidad, nos lleva a reflexionar sobre la urgencia de cambiarlos paradigmas educativos del presente por unos verdaderamenteinclusivos y cónsonos con los postulados internacionales delos derechos humanos. Desde su rol en la academia, unida a suexperiencia como madre y activista de los derechos de la niñezcon discapacidades, la doctora Torres Rivera propone estrategiasconcretas y sensibles a la diversidad de necesidades educativas denuestra niñez, donde todas y todos podemos ser artífices de loscambios necesarios. Del contexto educativo pasamos al laboral con la Dra. LuzMigdalia Vélez Rodríguez quien nos introduce al tema del“mobbing” o también llamado acoso laboral. En dicho artículola doctora Vélez Rodríguez, apoyándose en su experiencia en laconsejería profesional, se sitúa del lado de la persona acosadacon el fin de abrir las puertas a quienes no desean permanecerindiferentes ante este síndrome laboral. Así, analiza las formas enque este fenómeno se manifiesta, sus resultados negativos, tantopara las víctimas como para el ambiente laboral donde se genera, ynos comparte propuestas concretas para atender y evitar este graveproblema. Luego nos adentramos a temas específicos en la transformación yresolución de conflictos aplicados a distintos contextos. En primerlugar, el Dr. Daniel Nina nos presta su perspectiva sobre formasalternas para manejar conflictos de alto riesgo, como los llamados“motines”, desde su experiencia como mediador y estudioso de lasteorías del conflicto, y luego del contacto directo que tuvo comoobservador durante varios eventos ocurridos en la huelga estudiantilde la Universidad de Puerto Rico para el mes de mayo del 2010.
  8. 8. Por otro lado, y para conocer más sobre los nuevos acercamientosen materia de mediación y sistemas alternativos de justicia,invitamos al lector y lectora a conocer con la Dra. Marta ÁngelisRivera Figueroa la llamada “mediación penal”. En este artículose discute la mediación penal en una revisión de la literaturarelacionada con la implantación de dicho método de resolución deconflictos en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa. Para este volumen también contamos con la participación deCamille Machado Miranda, Lisandra Rodríguez Núñez y NelmarieVilaró Caro, todas estudiantes egresadas de nuestra Maestría enMediación y Transformación de Conflictos, quienes nos compartenun resumen sobre sus interesantes trabajos de tesis en tres áreasmuy importantes para la investigación y desarrollo de este campo:(i) la cultura del conflicto en Puerto Rico, (ii) la mediación en elcontexto penitenciario y (iii) la mediación intercultural. Finalmente, nuestra revista, al igual que la del año anterior,cuenta con una sección que reseña las más recientes publicacionessobre temas afines a los derechos humanos y la transformación deconflictos en la Isla. En esta ocasión aprovechamos la publicación dela Dra. Lina M. Torres Rivera de la cuarta edición del libro “CienciasSociales: Sociedad y Cultura Contemporánea” la cual es reseñada porla también profesora Carmen Chazulle Rivera. Además, se incluyeuna reseña del Dr. Daniel Nina sobre el nuevo libro de la Lcda. RosaB. Hernández Pagán titulado, “Mediación: ¿Alternativa a los conflictosde salud?”. Para los más curiosos lectores de temas relacionados alanálisis histórico del Derecho, como instrumento utilizado para elcontrol y exclusión social, la Dra. Aileen Estrada Fernández nospresenta el nuevo libro de Carlos Gil, “Del tratamiento jurídico de lalocura: proyecto psiquiátrico y gobernabilidad en Puerto Rico”. Esperamos que este nuevo volumen sirva para continuar eldiálogo y debate en temas que sin duda ocupan la agenda tanto dela comunidad académica como del País. Lcda. Eva Prados Rodríguez Editora
  9. 9. Pateando el tablero: derechos humanos,sexualidad y género en los tiempos del granmanifiesto boricua Dra. Teresa E. Gracia Agenjo1 Es el momento en que el juego se rompe en el que la política empieza. Ernesto Laclau En una entrevista en la revista electrónica Teína (2004) el sociólogoe historiador Ernesto Laclau compara la política con un juego, enla cual los jugadores y las jugadoras no siguen necesariamente lasreglas establecidas. Al respecto nos expresa: Para mí el juego viene a ser de una naturaleza diferente cuando el que juega no juega realmente, sino que es el que patea el tablero. Es decir, es el momento en que el juego se rompe en el que la política empieza. Por supuesto que hay una gramática incluso del juego. Pero hasta qué punto uno está jugando un juego o hasta qué punto el juego empieza en un juego sucio porque la ruptura de las reglas es lo que define el juego. (p.1) La metáfora, de la política como un tablero de juego, nossirve para enmarcar los contenidos de este escrito en torno a lasituación actual en Puerto Rico ante las políticas neoliberales,que patean el tablero a pesar del esfuerzo de diversos sectoresen el país de establecer un juego equitativo y de afirmación a losderechos humanos. Nos encontramos con un juego desigual, conun gobierno neoliberal puertorriqueño reorganizado y fortalecidopor el apoyo al discurso religioso fundamentalista2 de los grupos1 Catedrática Auxiliar en la Facultad Interdisciplinaria de Estudios Humanísticos y Sociales en laUniversidad del Sagrado Corazón (USC). También, dicta el curso de Género, Sociedad y Derechos Humanosen el Programa Graduado de Sistemas de Justicia: Derechos Humanos y Procesos Antidiscriminatorios dela USC. La autora posee un doctorado en Psicología Social Comunitaria de la Universidad de Puerto Rico.2 El fundamentalismo es un pensamiento excluyente, que adopta con fervor dogmático una verdad y noadmite discusión alguna respecto a sus fundamentos (Tamayo, G. 2002, p. 25). El Fundamentalismo, encualquiera de sus expresiones, es discriminatorio ya que son prácticas sociales, discursos e ideologías queoprimen y excluyen a grupos y naciones.10 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  10. 10. Dra. Teresa E. Gracia Agenjoconocidos como “La Nueva Derecha Cristiana”.3 Con el objetivode ganar el apoyo de dichos grupos, el gobierno ha utilizado comouna de sus principales estrategias el establecimiento de legislacióny políticas públicas que tienen el efecto no sólo de limitar el avancede derechos, sino que comprometen los ya alcanzados. En el último año y medio se “pateó” el tablero de los derechospara todos los sectores en Puerto Rico cuando: se desmantelanservicios gubernamentales de primera necesidad; se despiden másde 17,000 empleados y empleadas públicas; se refuerza y avala labrutalidad policiaca; se revive el carpeteo policiaco; se estrangula laautosuficiencia comunitaria mediante la eliminación de la Oficinade Comunidades Especiales; se deteriora y prácticamente se haceinoperante el sistema de educación pública; se limitan la capacidadde representación democrática de las minorías legislativas; yse desprotege nuestros recursos naturales, entre otras accionesgubernamentales. Dentro de este marco consistente de violencia estructural yatropello a los derechos humanos, en este trabajo nos limitaremosa discutir cómo las políticas neoliberales y fundamentalistasdel Estado han afectado, aún más, el estado de derecho de lasmujeres y de los sectores lésbicos, gay, bisexual, transgénero ytransexual (LGBTT). Estos sectores, que históricamente han sidomás vulnerables dado el orden simbólico patriarcal y heteronormalque rige nuestra cultura, instituciones y estado de derecho, son losque han sentido con mayor fuerza el impacto de la alianza Estado/religión. Los cuestionamientos de estos grupos a las ideologías, discursosculturales y religiosos referentes a la sexualidad, la desigualdady violencia de género, así como, sus demandas por proteccionesconstitucionales y civiles, en todos los ámbitos, han generado unaofensiva de los sectores conservadores que se han reflejado enlegislaciones y políticas públicas antidemocráticas y violatorias alos derechos humanos.3 Los grupos de “La Nueva Derecha Cristiana” surgen en los Estados Unidos de Norteamérica a partir delaño 1975 como reacción a los movimientos de liberación de la década de los años 60. Una característicaque distinguen a estos grupos religiosos es su poder en los medios de comunicación, o el llamado teleevangelismo, así como, su interés en implantar el concepto de familia tradicional, la división de rolessexuales binarios entre hombres y mujeres, y un gobierno que asegure la soberanía de Dios.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 11
  11. 11. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaLas políticas neoliberales republicanas y los fundamentalismosreligiosos en Estados Unidos: Lo que aquí señalamos tiene sus antecedentes históricos en laspolíticas republicanas neoliberales estadounidenses que desde losaños ochenta, y bajo la presidencia de Ronald Reagan, comenzarona patear el tablero de los derechos humanos. Hace treinta años,el gobierno neoliberal de los Estados Unidos, en asociación conla Nueva Derecha, iniciaron un plan organizado mediante elestablecimiento de políticas económicas, recortes al capital socialy la creación de las políticas públicas de control y vigilanciasobre diversos aspectos relacionados con los derechos sexuales yreproductivos.4 Posteriormente, durante la administración del,también republicano y neoliberal, presidente George W. Bush serepitió el juego no sólo de la política económica y exterior, sino dela política sexual. Una de las últimas faenas de Bush, antes de dejar la presidenciade los Estados Unidos, fue inutilizar la información acerca de laefectividad de los condones para prevenir el contagio del SIDA,promoviendo la abstinencia sexual mediante una campaña quecostó al país ciento treinta y cinco (135) millones de dólares.Curiosamente, esos ciento treinta y cinco (135) millones de dólaresfueron destinados a iglesias, escuelas y centros de salud quecompartían la visión sobre la abstinencia sexual como el únicométodo de prevención de embarazos y de control de enfermedadessexualmente trasmisibles. Con esta política de abstinenciasexual hasta el matrimonio, el gobierno de Bush se posicionóideológicamente en contra de los derechos a la salud sexual y al sexoseguro, amparándose en información falsa y dogmas religiosos.54 El gobierno ultraconservador de Ronald Reagan implantó políticas de vigilancia epidemiológicaque tuvieron como resultado, la discriminación y falta de recursos para las personas que sufrían de lacondición de VIH/SIDA. También se reforzaron, durante su periodo en la presidencia, los discursosmorales y religiosos en contra de la población LGBTT. Es en su primera campaña para la presidencia quesurgen las organizaciones religiosas de la Nueva Derecha.5 Durante el año 2004, la Cámara de Representantes republicana de los Estados Unidos renovó por cincoaños un programa federal de promoción de la abstinencia sexual, rechazando la enmienda propuestapor los demócratas, para que cada estado de la nación norteamericana estableciera sus políticas en lascampañas de información sobre los métodos anticonceptivos.12 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  12. 12. Dra. Teresa E. Gracia Agenjo Es sabido que las políticas de Bush, mintieron sobre datoscientíficos referentes a materias relacionadas con la educaciónsexual, para acomodarlos a la información que defendían suspolíticas derechistas y neoliberales. Estas políticas abiertamentenegaron los derechos civiles a la población que no es heterosexual,así como a las familias que no se ajustaban a los valores tradicionalesy al imaginario de la familia tradicional. El juego generado por Bush logró congregar al fundamentalismoreligioso más radical con las fuerzas políticas neoliberales másconservadoras y reaccionarias de los Estados Unidos. Apelando aldiscurso de un “nuevo” supuesto como es el “Destino Manifiesto”,6sostuvo que los Estados Unidos, y él, estaban guiados por la manode Dios. Estas posturas motivaron que un importante sector dela población estadounidense reivindicara la “superioridad” delos valores tradicionales que forjaron la nación norteamericana.Como resultado, del apoyo al brutal liberalismo económico yal fundamentalismo religioso de los ocho años de Bush, surge elfomento a la intolerancia, el sexismo, la homofobia y la exclusióndentro de las políticas del Estado de aquellos y aquellas que nohonraban los valores restauradores de la familia tradicional, lamonogamia, el matrimonio, la heterosexualidad, la virginidad, lamujer supeditada al hombre, la religión como único fundamento yguía, y el patriarcado en su máxima expresión. A pesar del esfuerzo internacional por parte de grupos de activistaspor los derechos humanos, derechos sexuales y reproductivos, yde numerosas organizaciones de la población norteamericana pararestablecer el tablero, conocemos cual fue el final de la historia:un retroceso en el avance de derechos, y el resurgimiento de unfundamentalismo religioso con un poder decisional en el Estado,como nunca antes visto; es decir, el debilitamiento del Estado laico. En referencia a las políticas neoconservadoras, Giddens (1997)nos indica que aunque se han ganado victorias, existen todavía lasconfrontaciones y las amenazas producidas por, lo que él llama, una“marea reaccionaria” que surge como contraofensiva ante la amenaza6 El destino manifiesto asume que los Estados Unidos de Norteamérica tiene un rol de portaestandartes dela democracia y la libertad en el mundo. En ese sentido son los elegidos y protegidos por Dios, de lo cualproviene su riqueza y hegemonía mundial. En el caso de Puerto Rico, observamos la misma visión en lacampaña eleccionaria del gobernador Luis Fortuño.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 13
  13. 13. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuade las respuestas contestatarias de los activistas por los derechoshumanos. Un ejemplo claro de la contraofensiva reaccionaria seobservó cuando el Tribunal Supremo de Massachusetts, en el casoGoodridge v. Dept. of Public Health, 798 N.E.2d 941 (Mass. 2003),estableció un plazo de ciento ochenta (180) días a la Legislaturadel Estado para que permitiera los matrimonios entre personasdel mismo sexo. Esta decisión, que reconoció los derechos degays y lesbianas al matrimonio, movilizó como nunca antes a losoponentes conservadores y fundamentalistas favorecidos por laadministración Bush. Tras el veredicto, Bush dictó un discursoenalteciendo la santidad del matrimonio y solicitando unaenmienda a la Constitución de los Estados Unidos para prohibir elmatrimonio entre personas del mismo sexo.7 La experiencia anterior confirma cómo en el ámbito legislativonorteamericano, y por consecuente en el nuestro, la interpretaciónsobre los derechos de la población LGBTT subraya el estatusde minoría con todas las connotaciones de inferioridad ydiscriminación jurídica. Desde este referente, el sujeto del Estadode derecho liberal continúa siendo el hombre blanco que representala heteronormalidad y los valores del capitalismo. Es notable cómo la política de derecha fundamentalista promovió,y promueve, una ideología dominante en torno a la sexualidad,los constructos de familia, el matrimonio y la contracepción. De lamisma forma, establece un orden en cuanto a derechos se refiere ypromueve una concepción de ciudadanía excluyente y de segundapara los sectores que no responden a los valores dominantes. Laspolíticas de Bush, en su primer cuatrienio, evidenciaron cómoestratégicamente se pateó el tablero de los derechos apelandoa los valores de la ideología conservadora y fundamentalista,incluso, en medio del proceso eleccionario. El haber congregado alfundamentalismo neoliberal más radical y las fuerzas políticas másconservadoras y reaccionarias de los Estados Unidos le lograron sunefasto segundo término en la presidencia del país.7 Guerra, Emilio. (2004, enero 21) Resurge la polémica del matrimonio gay: Presidente pide enmienda encontra. Univisión [Online].14 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  14. 14. Dra. Teresa E. Gracia AgenjoLos tiempos del Gran Manifiesto Boricua: Como establecí, expongo esta trayectoria histórica con el propósitode contextualizar y fundamentar que las políticas neoliberales yfundamentalistas en Puerto Rico son un refrito de las fracasadaspolíticas estadounidense de las pasadas administraciones deReagan y Bush. Políticas de restricción a los derechos sexuales ypara la equidad de género que se reviven en el gobierno republicanoboricua y en el fundamentalismo legislativo y gubernamental.Ejemplo, de lo antes mencionado, es la recién aprobada Ley Núm.186 del 18 de diciembre de 2009, también conocida como la Ley deReforma Integral de Procedimientos de Adopción 2009. Durante el proceso de aprobación de la Ley 186, el Presidente delSenado de Puerto Rico solicitó enmiendas pidiendo la exclusiónde las personas gays y lesbianas, como posibles padres y madresadoptantes, por considerar que estos y estas sufrían de “insanidadmental”.8 La posición del Presidente del Senado no sólo reflejóhomofobia y prejuicio personal, sino además, desconocimientosobre la evidencia científica en torno a la estabilidad emocional ysocial de los hijos e hijas adoptados por gays y lesbianas. Al catalogara los gays y lesbianas como enfermos y enfermas mentales reviveun antiguo y descartado diagnóstico utilizado desde el siglo XIXpara patologizar y excluir, jurídica y socialmente, a esta población.9 Por otra parte, como la Ley 186 no establece abierta y explícitamenteel poder para adoptar por las personas no heterosexuales, dichoestatuto es discriminatorio y excluyente de la garantía constitucionala la igual protección ante la ley. Es evidente que las expresiones delPresidente del Senado son un presagio de lo que sucederá en estecuatrienio respecto a los derechos de la población LGBTT y de todoaquello que refleje reclamos desde las particularidades de género ysexualidad. Se reitera, desde la visión senatorial, una ciudadanía de8 Véase, Asociación de Psicólogos repudia a Rivera Schatz por comentarios sobre gays, PRIMERA HORA,16, julio 2009. Recuperado en: http://www.primerahora.com.9 Tanto la Asociación Americana de Psiquiatría como la Asociación Americana de Psicología concuerdanen que la homosexualidad y el lesbianismo no es una enfermedad, un trastorno mental o un problemade tipo emocional. Durante 40 años se han desarrollado investigaciones científicas que han demostradoque la orientación sexual no está relacionada ni con enfermedad, trastornos o desajuste emocional.Lamentablemente durante años las muchas investigaciones realizadas con estas poblaciones estabansesgadas pues se llevaban a cabo con personas bajo tratamiento psiquiátrico. Desde el 1973, la AsociaciónAmericana de Psiquiatría retiró la homosexualidad del manual de enfermedades y trastornos mentales.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 15
  15. 15. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuasegunda clase para la población LGBTT y, por ende, su expulsiónde la comunidad política democrática. De igual manera, los señalamientos desde el Senado de Puerto Ricoy la gobernación, de que no se contemplaría ninguna enmienda quepromueva los matrimonios entre personas del mismo sexo junto ala posibilidad de revivir la polémica Resolución 99,10 confirma quelas demandas de los sectores que exigen sus derechos, al interior delas protecciones constitucionales, civiles y de derechos humanos,no serán ni escuchadas, ni atendidas. Vemos, cómo los nuevos ejercicios del poder neoliberal yfundamentalista boricua promueven el resurgimiento de laintolerancia y violencia de género exaltando los valores del ordenpatriarcal, y una visión esencialista y simplista al momento deabordar las complejidades en torno a la sexualidad y el género.Este ejercicio de poder agudiza los problemas relacionados a laexclusión social y política de sectores históricamente marginados,deteriorando aún más la posibilidad de un reconocimiento de susderechos, así como, de verdadera representación democrática. Laideología y el discurso neoliberal, amparado en dogmas religiosos,socava el principio de separación de Iglesia y Estado. Surge entonces, ante la laxitud del Estado en cumplir con elcontrato social de ofrecer igual protección social a sus ciudadanosy ciudadanas, la preocupación desde los sectores que cuidan porla protección de los derechos humanos: ¿Por qué esta alianzaincondicional con los grupos religiosos? La respuesta de por qué laalianza con el llamado populismo de derecha podría estar en queeste tipo de asociaciones es una de las estrategias de los gobiernosneoliberales dirigida a lograr un apoyo político que le permitaadelantar sus políticas para el mantenimiento de la lógica delcapitalismo global, los proyectos de privatización y la consolidacióndel proyecto estadista republicano. Jeffrey Weeks (1998) nos confirma lo anterior al establecer que lapolítica sexual ha pasado de la periferia al centro, dado los avancesde las fuerzas conservadoras agrupadas bajo el nombre general de“Nueva Derecha”. Según establece Weeks:�������������������������������������������������������������������������������������������������������� La Resolución Concurrente del Senado 99 del 24 de abril de 2007 propone elevar el matrimonio entre unhombre y una mujer a rango constitucional. De igual manera, no reconoce las uniones de hecho, sean dehomosexuales como de heterosexuales y ninguna otra unión que no sean el matrimonio según establecido.16 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  16. 16. Dra. Teresa E. Gracia Agenjo A un grado inesperado e inusual, la sexualidad se ha convertido en el campo de batalla de fuerzas políticas contendientes. La lucha por el futuro de la sociedad debe librarse en el terreno de la sexualidad contemporánea. La manera en que marcha la sexualidad es un signo de cómo marcha la sociedad. (p.92) Son precisamente los nuevos entendidos, que cuestionan ydesafían los discursos hegemónicos y las políticas conservadorasdel Estado en torno al género y la sexualidad, los que han provocadoel pánico moral11 y una cacería de brujas por parte de gruposconservadores y fundamentalistas en Puerto Rico. Podemos justificar nuestro argumento cuando consideramos elProyecto de la Cámara 1725, que pretende prohibir el discrimenpor orientación sexual en el empleo. Este Proyecto, que al parecerpretendía hacer justicia al discrimen laboral que sufre la poblaciónLGBTT, contiene una excepción que libera del cumplimiento dela ley a patronos y patronas de organizaciones religiosas o cuyosprincipios religiosos les impidan reclutar personas de orientaciónsexual no heterosexual. El citado proyecto de legislación descartóademás, como clasificación aparte, el discrimen laboral poridentidad de género, el cual sabemos es el más evidente. En Puerto Rico no existe ni una sola ley que prohíba el discrimenen el trabajo por orientación sexual e identidad de género. Estoimplica que muchos y muchas trabajadores y trabajadoras LGBTTno poseen igual oportunidad de empleo ya que son discriminadospor su orientación sexual y, de ser empleados o empleadas, enmuchas ocasiones tienen que vivir una doble vida escondiendoquienes son para poder mantener su empleo o evitar la burlay el prejuicio. De esta forma, el gobierno no sólo responde a los������������������������������������������������������������������������������������������������������� Noción adoptada inicialmente por el sociólogo Stanley Cohen en 1970, para referirse a la reacción deun grupo de personas basada en la percepción falsa o exagerada de algún comportamiento cultural o degrupo, usualmente de un grupo minoritario. Este comportamiento se ve como desviado y amenaza a laestabilidad social. Posee unas características que se ven reflejadas en los argumentos fundamentalistasque hemos mencionado: (i) pánico/ ansiedad (ex. no hay nada más amenazante que el objeto que produceel pánico, en nuestro caso el género y la orientación sexual LGBTT); (ii) los discursos son de corta duraciónpero repetidos estratégicamente; (iii) lenguaje e imágenes emotivas (ex. destrucción de la familia,decadencia, crisis social, depravación, etc.); (iv) utilización de estadísticas que crean una percepción deque el problema está fuera de proporción y es mayor que como se presenta; (v) demonización de un grupocreando estereotipos y presentando el mismo en una forma en que no existe en realidad; (vi) estudios decasos emotivos y dramáticos que no representan a la población; (vii) el pánico se convierte en un productode los medios y se refleja en el campo de la política.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 17
  17. 17. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaintereses de los grupos religiosos, sino que estimula que dentrode la clase trabajadora LGBTT existan diferencias que logren dealguna manera dividir los esfuerzos por la lucha en la adquisiciónde derechos laborales. Además, el proyecto, como esta redactado,evidencia y legaliza el discrimen en el ámbito laboral, a la vez queviolenta el mandato constitucional de separación de Iglesia y Estado.La pregunta que nos hacemos es: ¿Dónde está el Estado laico?. Asimismo, el pánico moral que promueven sectores religiososfundamentalistas ha provocado el aumento en el discrimen, laviolencia machista contra las mujeres, el prejuicio, la homofobia yla transfobia.12 La criminalización y demonización de la poblaciónLGBTT, así como de los asuntos relacionados a la equidad degénero, ha sido históricamente la forma más efectiva para regular yadministrar la conducta moral y sexual. Por otro lado, en Puerto Rico para el mes de septiembre de 2010,diez y siete (17) mujeres han sido asesinadas en una ola de violenciamachista sin precedentes. En el año 2009 murieron diez y nueve(19) mujeres como consecuencia de esa misma violencia. Anteesta situación, el gobernador establece, como respuesta a la olade violencia contra las mujeres, el programa machista y de basesfundamentalistas: Promesa de Hombre. La iniciativa gubernamental Promesa de Hombre, dirigido a quelos “hombres respeten a las mujeres”, parte de una ideologíapatriarcal y sexista que establece la posición del hombre comocabeza del hogar, la obediencia de la mujer y la división binaria deroles sexuales, entre otros postulados. El movimiento Promesa de Hombre es uno de corte político/religioso financiado en los Estados Unidos por líderes de laextrema derecha religiosa. Este programa, al igual que el fracasadoy millonario programa de abstinencia sexual que promovió elDepartamento de Salud en la pasada administración -La Otra Cara12 Es importante señalar el aumento en los crímenes de odio para la población de gays y transgénerosen Puerto Rico. Desde el año 2002 se aprobó la Ley Núm. 46 de 4 de marzo de 2002 para considerar comoun agravante el que un crimen se cometa por prejuicio a la orientación sexual o identidad de género dela víctima. Sin embargo, al presente, y después del asesinato de varias personas identificadas como gaysy transgéneros incluyendo el caso del joven Jorge Steven López Mercado y de otros, tanto la Policía dePuerto Rico como el Departamento de Justicia se niegan a clasificar estos asesinatos como crímenes deodio.18 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  18. 18. Dra. Teresa E. Gracia Agenjodel Sexo- es un refrito de programas norteamericanos de corteneoliberal/fundamentalista. Al integrarse dichos programas comopolíticas públicas claramente se socava la separación de Iglesia yEstado, y se descontextualiza la verdadera raíz del problema dela violencia machista: el orden simbólico patriarcal. Dicho ordenfomenta relaciones de poder y control desiguales, y genera unacultura machista que se reproduce por los aparatos ideológicoscomo: escuela, Iglesia, familia, gobierno y medios de comunicación.Ante la complejidad de la violencia de género el gobierno nosdespacha, en crasa violación a su deber constitucional de protegerefectivamente la vida de sus ciudadanos y ciudadanas, con unmedida simplista de corte religioso y sexista. Otro hecho, que abona a nuestra posición en torno a las visionesreligiosas en las políticas del Estado, es la derogación de la CartaCircular Núm. 3-2008-2009 del Departamento de Educaciónde Puerto Rico13 para establecer la política pública sobre laincorporación de la perspectiva de equidad de género en laeducación pública puertorriqueña. La principal oposición a la CartaCircular procedió de grupos religiosos fundamentalistas, que en sudiscurso sustentaban cual el motivo ulterior de la incorporaciónde la educación de género en el currículo era destruir a la familiatradicional, y aleccionar a nuestros niños y niñas a seguir conductasde “estilos de muerte”. Según estos grupos, se intentaba promoverla homosexualidad, destruir la familia, así como, adelantar unaagenda escondida en favor de los intereses de la población LGBTT.Lo más impactante de la reacción de estos sectores fue acusar adicha población de ser responsable de la explosión de enfermedadessexualmente transmisibles, en particular el SIDA; y como puntoinquietante exhortar al gobierno a asumir una posición excluyente ypoco democrática contra estos grupos de ciudadanos y ciudadanas. Así, la oposición a la incorporación de la educación en géneroimputaba que, mediante la integración en el currículo, se intentabaintroducir solapadamente un cambio de filosofía educativa quelograría sin legislación lo que se pretendía en la revisión del Libro13 Esta propuesta fue promovida por la Oficina de la Procuradora de las Mujeres con el objetivo de, unavez y por todas, trabajar con la educación y el cambio cultural como herramienta principal para comenzarcon la erradicación de raíz del discrimen, exclusión y la violencia de género en todas sus manifestaciones.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 19
  19. 19. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuade Instituciones Familiares del Código Civil de Puerto Rico.14Acusaban a los y las activistas políticos de los grupos de mujeres yde la población LGBTT de querer introducir una agenda “del mal”,además, de pretender adelantar y reclamar derechos; que teníansólo como objetivo proteger un “estilo de vida que estos habíanescogido vivir”. Resultado de estos planteamientos, y de unacampaña bien concertada, fue la inmediata derogación de la CartaCircular por el pasado Secretario de Educación, Carlos Chardón.Éste cumplió con el compromiso de campaña del Partido NuevoProgresista de eliminar la educación en género del currículo, si seganaban las elecciones. En esta agenda es visible como el discurso de pánico, en tornoa la homosexualidad, se integra al debate sobre la educación conequidad de género de manera estratégica para confundir y tratardos asuntos que sin bien están íntimamente relacionados con laviolencia de género y la violación de los derechos humanos sedescontextualizan en dicho debate. La razón principal para ladistorsión en torno a la educación en género es la efectividad dela batalla cultural que acompaña al pánico moral perpetuandoimaginarios, falsas creencias, prejuicios y estereotipos. El pánicomoral, mediante la variabilidad y la distorsión discursiva, es elarma más efectiva para regular y administrar la conducta sexual enuna sociedad tan conservadora y con una base judeo-cristiana tanfuerte como la puertorriqueña. En relación al pánico moral nos parece importante remitirnos a losaños 80 para rescatar un escrito de Gayle Rubin,15 en el cual reflejay explica la efectividad del este fenómeno. Rubin, denunciaba quela oposición de la derecha estadounidense a la educación sexual,su condenación a la homosexualidad, a la pornografía, al abortoy al sexo prematrimonial pasó de los márgenes -de las iglesias ylas comunidades locales- al centro de la escena política. Indicaque, después de 1977, los estrategas derechistas y los cruzados(as)del fundamentalismo religioso descubrieron que estos temasresultaban de mucho interés en la opinión pública por lo que la����������������������������������������������������������������������������������������������������� Durante el año 2007 se evaluó el borrador de la Reforma del Código Civil y su Segundo Libro de lasInstituciones Familiares, en el cual se discutió posibilidades de avances en derechos para la poblaciónLGBTT.���������������������������������������������������������������������������������������������������������� Gayle Rubin, antropóloga cultural, feminista y teórica reconocida en las políticas de sexo y género quetambién integro en sus trabajos teóricos el análisis en torno a los pánicos morales.20 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  20. 20. Dra. Teresa E. Gracia Agenjoreacción al tema sexual jugó un papel muy importante en el éxitoelectoral de la derecha en 1980. En aquel momento, organizacionescomo la Mayoría Moral (Moral Majority) y los Ciudadanos en Prode la Decencia (Citizens for Decency) lograron un número amplio deseguidores, enormes recursos financieros y un poderío inesperado. Lo que nos plantea Rubin tuvo y tiene aún su efecto. Así, lopudimos observar en las pasadas elecciones en Puerto Rico cuandolos discursos religiosos y morales jugaron un papel fundamental enla elección del partido de turno. Se reseño que muchos altares enlas iglesias cristianas fundamentalistas se convirtieron en tarimaspolíticas del Partido Nuevo Progresista e incluso se circularonlistas en algunas iglesias en las que se indicaban los candidatos ycandidatas por los y las cuales se debería votar en las elecciones denoviembre de 2008. Vemos, cómo los discursos de pánico se enmarcan en unacombinación de fuerzas discursivas y juegos de poder político quegravitan alrededor de discursos dogmáticos y descontextualizadosque tienen efecto en tanto, la carga moral y valorativa que losacompañan. Estos discursos de forma estratégica demarcan lopatológico, clasifican y significan a las personas, produciendo nosólo un campo teórico y discursivo sobre la capacidad moral ysocial de estos y estas, sino además, sobre la legitimidad y validezde sus reclamos. De igual manera, los discursos de pánico se presentan comoverdades científicas y teológicas que promueven consistentementela reglamentación de formas de vida, propiciando concepcionesy políticas sexuales de censura, sin fundamento alguno. Es elpánico moral a la revisión de los entendidos en torno al género,la sexualidad y, en particular, a la homosexualidad la que sepresenta como un ente, tal metáfora de un “estilo de muerte” queacabará con la sociedad. Desde estos señalamientos es que se haceentendible la oposición a la educación sobre equidad de género enel currículo; la exclusión de derechos de las poblaciones LGBTT; lalimitación de derechos a parejas que conviven fuera del matrimonio;el no reconocimiento de las nuevas constituciones familiares; y lasrecientes políticas públicas que afectan los derechos y avances delas mujeres en el País.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 21
  21. 21. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricua Los discursos de pánico moral han sido, y son, unaestrategia efectiva y parte de una agenda (y aquí sí hayagenda) neoconservadora sumamente pensada, concertada yestratégicamente diseñada desde distintos sectores que se hanorganizado y fortalecido al interior del populismo de derecha. Elataque y la demonización de los entendidos en torno al género, lasexualidad y a la homosexualidad son los instrumentos principalespara adelantar el proyecto político/religioso excluyente y limitanteen derechos. Evidente se hace esta situación de alianzas cuandose establece desde la Fortaleza la Oficina del Gobernador para lasIniciativas de Fe y Base Comunitaria,16 violentando nuestra Carta deDerechos, en su Sección 3, cual prohíbe la aprobación de legislaciónrelacionada con cualquier aspecto religioso. Lo anterior no garantizala separación de Iglesia y Estado, ni la práctica de la libertad deculto. Según organizaciones de base laicas, y en particular aquellasque trabajan desde una perspectiva de género y de protección dederechos humanos, la nueva Oficina no sólo viola la separaciónde Iglesia y Estado, sino que amenaza la otorgación de fondosen un evidente favoritismo hacia las organizaciones religiosasque concuerdan con la visión cristiana del Estado. Desde sectoresque defienden los derechos de las mujeres y los derechos de lapoblación LGBTT, se denuncia que la participación del sectorfundamentalista y católico en el actual gobierno está contribuyendoa un retroceso en el estado de los derechos humanos, así como, enfuturas reivindicaciones sociales. Reafirman que los derechos de lasmujeres, la comunidad LGBTT, y de aquellos que no son creyenteso practican alguna religión, se ven afectados y afectadas ante unúnico criterio religioso que atenta contra la separación de Iglesia yEstado, y la igualdad de oportunidades. Lo crítico de estas posturas es la peligrosidad de no podergarantizar que la legislación y el establecimiento de las políticaspúblicas no estén promovidas y avaladas por creencias moralesy religiosas, que socavan la libertad de culto, la igualdad deoportunidades y los reclamos democráticos de aquellas poblaciones��������������������������������������������� Este programa es una réplica del Programa “Faith Based Initiatives” que se implantó bajo laAdministración de George Bush.22 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  22. 22. Dra. Teresa E. Gracia Agenjoque piensan o actúan de manera diferente a la ideología en elpoder. Honrar los derechos, asegurar la dignidad y la seguridadde los y las que, ante el estado de las cosas, se ven limitados en elreconocimiento de éstos, y sobre todo el garantizar el Estado laico,se presenta como el mayor reto para los defensores y defensoras delos derechos humanos en el País. La saga de la violación de derechos en Puerto Rico, para lapoblación LGBTT, continúa al presente ante las limitaciones enla revisión del Código Civil de Puerto Rico que abiertamentediscrimina contra dicha población, al igual que sucede con las parejasde hecho heterosexuales, que no pueden disfrutar de los mismosderechos constitucionales y civiles que protegen a los matrimoniosheterosexuales. Uno de los planteamientos de mayor polémica eneste proceso fue el realizado por la Senadora, que co-preside laComisión Conjunta Permanente para la Revisión y Reforma delCódigo Civil, cuando planteó serias preocupaciones sobre algunosborradores del Código, dado que los mismos no estaban “cónsonoscon los valores y la idiosincrasia puertorriqueña”. Es obvio quela Senadora se refería a aquellas poblaciones como la LGBTT, lasparejas de hecho, los padres y madres solteros, entre otros(as),que no cumplen el mandato y el modelo de valores de la familiatradicional. Por otro lado, diversos grupos de mujeres han denunciado,desde el 2009, lo que éstas consideran es un riesgo a los derechosadquiridos por las mujeres en Puerto Rico. Inicialmente, fue elrechazo a nombrar a la candidata para Procuradora de las Mujeresque, por consenso las organizaciones de mujeres, entendían era lamás capacitada para defender sus derechos. Los motivos para colgarel nombramiento, según los líderes de la mayoría del Senado, fueronde índole moral y de corte religioso, ya que la candidata nominadareconoció la vigencia del estado de derecho que contempla el abortolegal, y el derecho de las personas de vivir en relaciones de parejaindependientemente de su orientación sexual. Como respuesta a la no confirmación de la candidata, lasorganizaciones de mujeres denunciaron que la acción violentabael Estado laico, y alertaron sobre la intromisión de líderes y gruposreligiosos que limitaban el cumplimiento de los derechos humanosDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 23
  23. 23. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaen Puerto Rico. Asimismo, exigieron la destitución del asesordel Gobernador de la Oficina de Iniciativas Comunitarias y Base deFe, por entender que éste, en crasa violación al Estado laico y alprincipio de equidad, promovía una visión religiosa derechista yfundamentalista, así como, la intromisión indebida en asuntos delEstado, que no se relacionaban con sus funciones gubernamentales. Las organizaciones de mujeres denunciaron, además, lalimitación de los servicios a las mujeres, que recibían ayudas delas organizaciones sin fines lucro, ante los recortes sustanciales defondos gubernamentales a la Oficina de la Procuradora de las Mujeres(OPM) por la fusión de las procuradurías y la aprobación de la Ley7.17 Estas alegaban, y el tiempo les ha dado la razón, que un recortea la Procuraduría representaría prácticamente la eliminación de losdeberes y funciones de la OPM, resultando en la reducción de losderechos de las mujeres y de los espacios de reclamos y defensa. De igual forma, se manifestaron en contra de las actitudes yposicionamientos homofóbicos y sexistas que predominan en lassesiones legislativas, tal cual reproducen posturas machistas y unmodelo de masculinidad violenta. También, repudiaron proyectosaprobados como el de la custodia compartida compulsoria, políticaspúblicas como el Proyecto Promesa de Hombre, los cinco minutosde reflexión en las escuelas y las equivocadas enmiendas a la Ley 54.18 A tales efectos, la licenciada Ana Irma Rivera Lassén, en uncomunicado de prensa emitido por parte del Movimiento Ampliode Mujeres de Puerto Rico19 señaló: Todas estas acciones parecen ser parte de una política pública, no expresada de manera honesta, en la cual se����������������������� La aprobación de la “Ley 7” no sólo implicó el despido de cientos de mujeres jefas de familia, sinoademás, la ausencia y desaparición de servicios básicos para las mujeres en las áreas de: familia, víctimasde violación, Procuraduría de las Mujeres, violencia doméstica, substancias controladas, entre otras.������������������������������������������������������������������������������������������������� La senadora del Partido Nuevo Progresista, Kimmey Rashcke, acompañada de la Procuradora de lasMujeres, Ivonne Feliciano, sometió el Proyecto del Senado 1423 para enmendar de delito menos gravea grave la violación de las órdenes de protección, sin conocer que desde el año 2005 (Proyecto de laCámara 2149) se había efectuado el cambio a la ley. Esta situación pone de manifiesto el desconocimientode ambas funcionarias en los asuntos relacionados con el género, y más aún con la misión para la cualfueron nombradas.������������������������������������������������������������������������������������������� El Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico (MAMPR) es una organización compuesta porfeministas en su carácter individual, organizaciones sin fines de lucro y otras entidades afines que tienencomo misión principal trabajar desde una perspectiva de género por el bienestar y los derechos de lasmujeres en Puerto Rico.24 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  24. 24. Dra. Teresa E. Gracia Agenjo están reduciendo los derechos de las mujeres y eliminando los espacios en los cuales éstas podían reclamar una defensa adecuada de los mismos. No podemos dejar de mirar las premisas religiosas subyacentes en esta toma de decisiones y cómo el fundamentalismo religioso ha ido ganando terreno en la ignorancia, incompetencia y cobardía de nuestros legisladores y legisladoras y la rama ejecutiva. A esto se une el recorte injusto de empleos y de fondos asignados a otras áreas de gobierno imprescindibles para el pleno desarrollo de mujeres y hombres y el bienestar social general. Las mujeres que integramos el MAMPR no nos quedaremos cruzadas de brazos y estamos anunciando hoy que haremos un frente común a muchos niveles para detener estos atropellos. Los derechos humanos y la dignidad de los seres humanos no son negociables. (p.1) ¿No es la responsabilidad y la obligación de aquellos y aquellas que son elegidos y elegidas por el voto democrático cumplir con el mandato de velar la igual protección de los derechos independientemente de ideologías partidistas, creencias y valores personales o religiosos?; ¿No es la postura del gobierno discriminatoria y limitante a la posibilidad del logro de derechos que permita a unas poblaciones el alcanzar el máximo de las facultades en cuanto a igualdad política, jurídica y económica, o sea, a una vida digna y plena?. De la discriminación y los derechos humanos en Puerto Rico: Es evidente la situación de discrimen en Puerto Rico, y en crasa violación a los derechos humanos para la población LGBTT y las mujeres. Para sustentarlo nos referiremos a un análisis realizado por Silva Rojas (2003) sobre los diferentes tipos de discriminaciones. El autor relaciona la discriminación con la constitución de la propia identidad de la persona y del grupo al cual pertenece, en nuestro caso la población LGBTT y las mujeres. Enfatiza que todas las Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 25
  25. 25. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaformas de discriminación niegan los derechos fundamentales quetodo ser humano y humana tiene por el sólo hecho de serlo, portanto, la lucha contra la discriminación se traduce en una lucha porlos derechos humanos. Silva Rojas, establece seis tipos de discriminación, que nos pareceimportante compartir para sustentar nuestros planteamientos entorno al discrimen que produce la exclusión, y por tanto, la violaciónde derechos humanos: 1. Discriminación social: exclusión de los beneficios de la convivencia social. Por ejemplo, al negarse el reconocimiento, la dignidad y la protección que disfrutan las demás personas en cuanto a derechos y garantías constitucionales. 2. Discriminación económica: por razón de discriminación en el empleo y la negación de derechos a la pareja. La ausencia de leyes y procedimientos que garanticen el derecho al trabajo e iguales oportunidades de un sustento digno. La exclusión de beneficios laborales para sus parejas, derecho incuestionable a las parejas heterosexuales. 3. Discriminación política: la exclusión de determinados grupos sociales de la participación en los procesos de toma de decisiones imperantes en un conglomerado social. 4. Discriminación cultural: se fundamenta en considerar las tradiciones culturales de algunos grupos sociales como formas inferiores de expresión con respecto a las formas de la cultura dominante. 5. Discriminación sexual: hace referencia al rechazo de una relación e interacción sexual considerándolas perversas, degeneradas y “no naturales”. Tanto la práctica gay y lésbica, son asumidas como contra natura, es decir, anormales; se aduce que su causa es producto de desórdenes morales, biológicos y/o psíquicos de los individuos. Respecto a estas formas de discriminación, Silva Rojas estableceque, a pesar de cada una tener elementos diferentes, puede afirmarseque desde el punto de vista político las mismas se fundamentan en“las relaciones de poder, la defensa de tradiciones e identidades26 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  26. 26. Dra. Teresa E. Gracia Agenjofuertes predominantes en un determinado grupo social, en unmomento histórico específico”(p. 7). Indica, que éstas se reproduceny perpetúan mediante mecanismos como son: las expresionesculturales; condena de prácticas por parte de la religión oficial;prohibición o restricción de derechos políticos, económicos, socialesy culturales; prácticas sociales aceptadas que representan maltratosfísicos y psicológicos; y medidas que perpetúan la distribución noequitativa de los recursos. Es pertinente, ante la situación que hemos presentado,remitirnos a la Declaración Universal de los Derechos Humanosy las Humanas20 que nos afirma la dignidad de todo ser humanoy humana mediante la concreción de un pacto jurídico y un idealético-político. La Asamblea General de las Naciones Unidasproclama, en la Declaración Universal de los Derechos Humanosy de las Humanas, un ideal común por el que todos los pueblosy naciones deben esforzarse: el logro, aplicación y respeto a losderechos y libertades. Los derechos universales son los derechosque deben tener todas las personas independientemente de sucultura, su época histórica o de cualquier otra diferencia. Baigorri, Cifuentes Pérez y Ortega Campos (2001) consideranlos derechos humanos como universales, absolutos, innegociablese inalienables. Absolutos, porque deben satisfacerse antes quecualquier otro derecho. Innegociables, en tanto y en cuanto seencuentran por encima de cualquier discusión posible al garantizarun plano de igualdad. Por último, inalienables, ya que sonotorgados al momento del nacimiento y de ninguna manera sepuede despojar a una persona de los mismos. Por tanto, la Declaración Universal de los Derechos Humanos yde las Humanas afirma los valores y bienes a los que toda personadebe tener acceso. Reconoce la libertad, la vida, la igualdad entre losgéneros, la no-discriminación, la educación, la autonomía religiosa,la salud, el trabajo, la vivienda y los derechos políticos alcanzadospor los(as) individuos frente a los Estados. Los derechos humanosse presentan como un norte para la dirección de la acción políticade aquellos grupos que no tienen acceso a disfrutar de los mismos��������������������������������������������������������������������������������������������������������� Se establece como aclaración que el título oficial de este instrumento internacional es la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos, pero entendiendo la importancia de un lenguaje más inclusivo y a tonocon los planteamientos de los movimientos de mujeres que trabajan por la vigencia y reconceptuación delos derechos humanos se utiliza la noción humanas.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 27
  27. 27. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaderechos por su condición de “minoría”,21 condición de hechoestablecida desde la ideología y discurso del grupo hegemónico enel poder. Acerca de la importancia de los derechos humanos, Baigorriet. al. (2001) indica que estos apoyan y desarrollan la concepciónmoderna del individuo como centro de la vida social, por lo cual,los derechos humanos son siempre derechos individuales, en tanto,el “derecho del individuo a ser autónomo y, por tanto, libre a laigualdad de oportunidades, a que se expresen sus creencias, sulengua materna, su libertad de asociación, etc.” (p. 27). Los autoresfundamentan la importancia que poseen los derechos humanosen orientar y garantizar la protección y la dignidad de todas laspersonas de forma individual y colectiva. Todos y todas debemostener derechos que garanticen nuestra integridad, dignidad,seguridad y reconocimiento dentro de la sociedad en que vivimosy convivimos. Cuando tomamos como referencia los cuatro atributos antesmencionados, así como la Declaración Universal de DerechosHumanos, encontramos que sectores de mujeres, y en particularla población LGBTT, son violentados en estos atributos y enprácticamente todos los artículos que rigen la DeclaraciónUniversal de Derechos Humanos. Los Artículos de la Declaraciónde Derechos Humanos como: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 12, 16.1, 17.1,19, 21.1, 21.2, 22, 23.1, 25, 26.2 27.1,28, 29.1 y 30 son violentados entodas las sociedades del mundo en cuanto a la población LGBTTse refiere. Nos parece espantoso que de treinta (30) artículos quetiene la Declaración de Universal de Derechos Humanos en todosse excluyan a la población LGBTT y ni decir de la situación de lasmujeres. Sustentamos esta situación en Puerto Rico refiriéndonos a loshallazgos que originó el Informe de la Comisión de Derechos Civilesde Puerto Rico: Por la Vía de la Exclusión. Homofobia y Ciudadanía enPuerto Rico.22 Dicho informe presenta de manera clara y contundente������������������������������������������������������������������������������������������������������ La noción “minoría” no se asume como aceptación de la excepción (ni en términos numéricos) sino conrelación a la discriminación de un gran sector de la población. La pregunta en torno a las minorías y enparticular a las sexuales: ¿Son minorías, las minorías?������������������������������������������������������������������������������������������������������ Informe resultado de la investigación realizada por José Alfonso Toro y un equipo de investigadorese investigadoras que tenía como objetivo estudiar las incidencias de manifestaciones homofóbicas en28 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  28. 28. Dra. Teresa E. Gracia Agenjola vulnerabilidad que sufre la población LGBTT en Puerto Rico anteel discrimen y la violación de los derechos humanos por parte delas entidades públicas. El informe revela la negación de servicios apersonas por razón de su orientación sexual e identidad de género,así como el estado de violencia consistente que sufre la poblaciónLGBTT, cual “atenta contra su dignidad y su vida misma” (p.6). Portanto, se excluyen de la concepción de igualdad, libertad política,jurídica, de expresión y de reconocimiento a la dignidad humana.Del mismo modo, los derechos económicos, sociales y culturales,como el derecho al empleo, al salario justo, a la vivienda y a lasalud, tampoco se reivindican. Baigorri, et al. (2001) hacen énfasis en que todos los sereshumanos tienen el derecho a desarrollarse como persona, por locual, la igualdad entre los seres humanos existirá en la medida enque todos dispongan de las mismas oportunidades para desarrollarsus facultades y alcanzar una forma de vida auténticamentehumana. Desde esta posición, y remitiéndonos a las situacionesque hemos presentado, tenemos que concluir que la poblaciónLGBTT y las mujeres en Puerto Rico se ven excluidas de alcanzarlas posibilidades de vivir de forma plena sus derechos humanos ysu reconocimiento como sujetos políticos. Es importante, además, reseñar las clasificaciones históricas queestablecen Baigorri et al. (2001) para los derechos humanos. Comotal, tenemos los derechos de la primera generación, los cuales secentraron en la libertad y la autonomía personal; es decir, la libertadpolítica, jurídica y de expresión, además, de los derechos queprotegen la esfera privada de las personas. Luego están los derechosde la segunda generación que reclaman entonces, la igualdadsocial, en tanto, derechos económicos, sociales y culturales, como elderecho al empleo, al salario justo, a vivienda, a la salud, a la cultura.Posteriormente, surgen los derechos de la tercera generación quedefienden la dignidad del ser humano y su valor fundamental dereferencia es la solidaridad.Puerto Rico y como resultado la discriminación, marginalidad y exclusión a las personas LGBTT en laprestación de servicios en las agencias públicas del país.Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 29
  29. 29. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricua La razón principal para exponer las tres categorías de losderechos humanos es denunciar que es motivo de espanto yreflexión que después de tres generaciones en el desarrollo de losderechos humanos sectores “minoritarios”, como las mujeres y lapoblación LGBTT, en nuestro país estén reclamando los derechosde la primera -que se remiten al siglo XVIII- y segunda generación.Derechos que fueron centrados en las libertades de los individuos,en el reconocimiento de la dignidad humana y en el reclamo de laigualdad social, económica y cultural. Lo reseñado en un ejemplo fehaciente de la violación de derechosy “del campo de tensión que se establece entre la legalidad ylegitimidad inscrita en los derechos humanos” (Mires, 2004, p. 156).Mires, afirma que el verbo “luchar” debe ser entendido en su plenosentido político, debido a que se lucha por lo que no se tiene, o porla amenaza de no poder conseguirse. Por tanto, la importancia delos derechos humanos “no reside tanto en que ellos se cumplen,sino en el hecho de que muchas veces no se cumplen” (p. 157). Loseñalado por Mires, es el punto crítico de lucha de la poblaciónLGBTT y de las mujeres en Puerto Rico ante la inflexibilidad delEstado en otorgar las mínimas condiciones para una existenciadigna, así como, en su negación a legislar, limitando, aun más,las posibilidades de reivindicación de derechos. Son entonces, losderechos humanos el instrumento tangible y el marco de referenciapara las exigencias de igualdad jurídica, equidad, representación yparticipación al interior de la comunidad política.Conclusión: La normalización de las sexualidades y la reafirmación delpatriarcado, han sido fundamentales en el fortalecimiento delproyecto político neoliberal. Como hemos expuesto en este escritoel panorama en el País, en cuanto a garantías constitucionales yderechos humanos, se proyecta sumamente peligroso. Ante laspolíticas de un neoliberalismo fundamentalista y un retroceso encuanto al respeto y protección de los derechos humanos, civiles yconstitucionales, todos y todas, desde diversos frentes, debemosasumir una postura ética de denuncia y transformación política.30 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  30. 30. Dra. Teresa E. Gracia AgenjoZygmunt Barman (1993) nos señala al respecto: La “agenda moral” de nuestros días abunda en temas que los estudiosos de temas éticos del pasado apenas tocaron, y con razón, ya que entonces no se articulaban como parte de la experiencia humana. Basta mencionar en la vida cotidiana, los diversos problemas morales que surgen de la situación actual en cuanto a relaciones de pareja, sexualidad y relaciones familiares, notorias por su indeterminación institucional, flexibilidad; o bien la gran cantidad de “tradiciones”, algunas que sobreviven contra todo lo esperado, y otras que han resucitado o se han inventado, que se disputan la lealtad de los individuos y reclaman autoridad para guiar la conducta individual, aún sin esperanza de establecer una jerarquía comúnmente acordada de normas y valores que salvaría a sus destinatarios de la molesta tarea de hacer sus propias elecciones (p.7). Lo anterior refleja que las transformaciones en torno a lasexualidad, la familia, las relaciones entre los géneros y otrastradiciones, han desequilibrado los entendidos y supuestosmorales de la modernidad. Las implicaciones de las variacionesde los llamados fenómenos morales contemporáneos no sólo nosllevan a revisar el proyecto democrático, sino también a cuestionarla insuficiencia de la categoría de ciudadanía democrática liberal yuniversal. Es necesario atender la complejidad plural que se presentaen la sociedad contemporánea puertorriqueña, en particular, elreconocimiento jurídico de la diferencia. Es imperativo que la academia como espacio de reflexión,y producción teórica y cultural, asuma mayor presencia yposicionamiento en los diferentes escenarios en que se debaten losderechos humanos en Puerto Rico. Nos urge la creación de alianzas,la unión de voluntades y sobre todo el fomentar la educación enderechos humanos y desde una perspectiva de género. Si queremosvolver al juego y restablecer el tablero de los derechos, es necesariouna postura ético/política de compromiso para promover lastransformaciones que contribuyan a reivindicar una sociedadpluralista y democrática. ¿Quién desea unirse al juego?Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 31
  31. 31. Pateando el tablero: derechos humanos, sexualidad y género en los tiempos del gran manifiesto boricuaReferenciasAmiel, A. (1996). Hanna Arendt. Política y acontecimiento. Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión.Amnistía Internacional. (2000). Crímenes de odio, conspiración del silencio. Madrid, España: Editorial Amnistía Internacional (EDAI).Arditi, B. (2002). El reverso de la diferencia: Identidad y política. Caracas: Editorial Nueva Sociedad.Arendt, H. (1997). ¿Qué es la Política? Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica, S.A.Baigorri Goñi, J., Cifuentes Pérez, L., y Ortega Campos, P. (2001). Los derechos humanos. Un proyecto inacabado. Madrid: Editorial Hermes.Bauman, Z. (1997). La posmodernidad y sus descontentos. Madrid: Ediciones Akal, S.A.Bauman, Z. (2004). Ética posmoderna. Argentina. Siglo XXI Editores, S.A. de C.V.Best, S., Kellner D. (1997). La Política postmoderna y la batalla por el futuro.En Revista de Ciencias Sociales, Universidad de Puerto Rico, Nueva Época 5, 5-28.Bobbio, N. (2003). El futuro de la democracia. México: Fondo de Cultura Económica.Boron, A. (2003). Filosofía política contemporánea. Controversias sobre civilización, imperio y ciudadanía. Buenos Aires: Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO).Bourdieu, P. (2000). La dominación masculina. Barcelona: Editorial Anagrama.32 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
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  35. 35. Hacia un sistema educativo sin barreras Dra. Lina M. Torres Rivera1 Los problemas que hoy se plantean en la escuela son, por un lado, epistemológicos, ideológicos, éticos, y morales; y por otra parte, eminentemente educativos; y estos problemas se deben tratar de resolver entre todos, si estamos convencidos de que la escuela del siglo XXI ha de ser una escuela sin exclusiones. Oscar Miguel Dadamia (Lo especial de la educación, 2004) L a cita anterior nos permite enmarcar estas reflexiones acercadel sistema educativo que deseamos, y en especial de la escuelaque añoramos. Reflexiones producto de experiencias vividas a lolargo de más de treinta años en la academia, y en lo que se sueledenominar la “universidad de la vida”. Pero sobretodo, comomadre de un joven con impedimentos significativos. En este caso,haré referencia principalmente al sistema de educación públicade Puerto Rico, puntualizando en los servicios que debe recibirel estudiantado con necesidades especiales. Esbozaré, además,algunas ideas de lo que consideramos debe ser la aportación de lasuniversidades en esta gestión. ¿Cómo es esa escuela que deseamos y que entendemos es posible?.Es una escuela cuyos servicios educativos están centrados en elestudiantado y su familia. Una escuela que promueve el respetoa la diferencia, a los derechos humanos, en donde las decisionestomadas parten de un verdadero concepto de lo que es o debe ser unaEscuela de la Comunidad, y en la cual nos sintamos verdaderamenterepresentadas y representados. Una escuela en donde lasestructuras administrativas, tan necesarias para el funcionamientoinstitucional, provean espacios y participación -real y efectiva-a todos sus integrantes, promoviendo al mismo tiempo procesosgenuinamente democráticos. Una escuela que se proyecte a la1 Socióloga-criminóloga, Coordinadora del Programa de Bachillerato en Sistemas de Justicia de laUniversidad del Sagrado Corazón y madre de un estudiante de educación especial (impedimentosmúltiples).36 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  36. 36. Dra. Lina M. Torres Riveracomunidad como lugar de encuentro de profesionales de diversasáreas o campos, que trascienda la labor interdisciplinaria hacia unamás bien transdisciplinaria, con unos objetivos claramente definidosy la apertura para la reconsideración de éstos. Que tome en cuentaque los seres humanos aprendemos de diferentes maneras, porlo que hay que desarrollar diversas estrategias en los procesos deenseñanza-aprendizaje así como las tecnologías requeridas paraello, en caso de ser necesarias. Una escuela que forme parte de unsistema educativo con una política y filosofía educativa claramentedefinida y que, junto a otros sectores e instituciones de la sociedad,tengan como norte la justicia social. La educación es ante todo un proyecto político-social. Por esose ha advertido, que el espacio donde se desarrolle la acción debetomar en cuenta las relaciones, intereses y participación de losgrupos involucrados (Geiler, 1997). Este enfoque llamado estratégico-participativo, permite que los grupos se integren desde dentro delescenario y en situaciones de poder compartido (Geiler, 1997).Es participativo en tanto que todos los sectores opinan, deciden,ejecutan y evalúan el proyecto educativo (Geiler, 1997). Desdeeste punto de vista, se consideran la dimensión administrativa, lapedagógica y la comunitaria en forma articulada. Dicho de otramanera, la gestión es integral. Geiler señala que: De este modo, la gestión curricular es entendida en forma amplia. No son sólo los contenidos a ser transmitidos en el aula; abarca las demás interacciones que se generan en la escuela. Para la elaboración y puesta en marcha del Proyecto desde este modelo, cambia la incidencia del rol del director. Si bien es un rol clave ya que se ocupa de la conducción (se trate de una persona o de un equipo), el liderazgo no radica exclusivamente en él, sino que implica toma de decisiones colectivas, y por ende, la responsabilidad y la tarea asumida es compartida. Dentro de la Escuela, los distintos actores tienen autonomía, y hay una articulación entre el compromiso individual y el grupal. El poder está repartido,Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 37
  37. 37. Hacia un sistema educativo sin barreras y si cada uno hace bien lo que tiene que hacer, la institución se beneficia […] Hay que pensar la participación de los actores como un elemento consustancial del proceso de gestión […] asegurándose que la misma sea participación real y no simbólica. El director tiene que promover espacios de discusión y participación. No es el proyecto que hacemos ‘para cumplirle al Director’, es el proyecto para todos (Geiler, 1997- subrayado nuestro). Queremos una escuela que no cierre los portones de accesoa niñas, niños y jóvenes con necesidades especiales ni a susrespectivas familias2; con un personal docente y no docente sensiblea los reclamos de este importante, y cada vez más amplio, sector denuestra sociedad. Que tome en cuenta la lucha que a diario milesde familias deben emprender para poder “echar hacia delante”a sus hijos e hijas, física y mentalmente sanos. Pero, que atiendacon eficiencia a las miles de familias, y en particular, a las miles demadres jefas de familia,3 que apenas cuentan con grupos de apoyo yque a diario deben lidiar no sólo con la situación de tener uno o máshijos e hijas con impedimentos, sino contra toda una estructura queen vez de facilitarles el proceso de ver crecer a sus niños y niñas,de verles desarrollar su potencial al máximo o hacerle llevaderoeste camino, le pone obstáculos, barreras físicas, arquitectónicas,sociales, mentales y emocionales.2 Véase Comisión de Derechos Civiles de Puerto Rico. (2001). Informe sobre discrimen en el acceso aeducación de menores con condiciones especiales de aprendizaje, que recoge nuestra experiencia delcierre del portón escolar a un grupo de padres y madres de estudiantes con impedimentos significativosen el 2001 por parte de la Directora de la Escuela Tomás Carrión Maduro en Santurce. Véase, además,Pacheco (2001); Comunicado de Prensa: Comité Timón de Madres y Padres Asesores de la ComisiónEducación Sin Barreras Siglo XXI (2001).El 15 de enero de 2010, una situación similar ocurrió en la Escuela Dr. Facundo Bueso en Santurcepero, esta vez, le fue denegada la entrada al plantel escolar al padre y a la madre de un estudiante conimpedimentos múltiples (Rivera, 2010). Situaciones como éstas y otras de claras violaciones a los derechoshumanos han sido denunciadas públicamente y recogidas en diversos informes oficiales, incluyendo dosde la Comisión de Derechos Civiles (CDC). Estos informes están disponibles en el portal de la CDC enhttp://www.gobierno.pr/CDC/Publicaciones/InformesEspeciales. Otro caso, que demuestra la crasa violación dederechos hacia un niño con necesidades especiales, es el reseñado por El Vocero y que trata sobre un menor que fueprácticamente “enjaulado” en su escuela (Rosario, 2005).3 “Llama la atención que, en las reuniones de los grupos de apoyo, se constate la participación mayoritariade las mujeres y que haya un porcentaje considerable de mujeres solas a cargo de sus hijos y de la infanciacon condiciones especiales. Muchas madres tienen que afrontar la presión social ante el cuido de un hijo ohija con impedimento. Casi se exige que, para atender al niño o niña, sea la madre la que deba abandonarsu empleo y aspiraciones” (Muñiz, 2006).38 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  38. 38. Dra. Lina M. Torres Rivera En cuanto a las familias y las comunidades, donde viven y sedesarrollan, está claro que su voz y voto resultan relevantes y, porlo tanto, debe fomentarse su participación en el proceso educativo.Hay que tener presente, como nos dice Geiler, que: Un proyecto puede resultar a los ojos de los docentes y directivos muy interesante, pero si no se va a plasmar efectivamente en la comunidad ¿para quién es el Proyecto?; ¿De qué sirve la escuela vacía?; ¿para qué queremos una escuela sin alumnos? (Geiler, 1997). Queremos una escuela que no dependa de procesos de querellasinterminables para lograr, tiempo después, algunas mejoras en losservicios que nuestra sociedad debe ofrecer a todos sus miembros,tenga o no condiciones especiales. De todos modos, justicia tardía,no es justicia. Respecto a la llamada educación especial, consideramos que elsistema educativo debe ajustarse a un cambio de perspectiva: pasarde una concepción centrada en la discapacidad del individuo a otra,centrada en la persona, su contexto y en la interacción entre ambos.Una perspectiva centrada, no sólo en la eficacia de los programas,servicios y actividades sino también, en los avances en la calidadde vida de las personas, y sobre todo, incorporar a la personacon necesidades especiales y su familia en ese proceso educativo-habilitativo. Sobre este punto, retomamos lo que señala un distinguidocatedrático e investigador de la Universidad de Salamanca cuandoexpresa lo siguiente: La concepción de discapacidad debe cambiar desde un modelo psicopatológico o médico hacia un modelo funcional (Luckasson, et al., 1992). El problema no se sitúa tanto en el individuo como en las dificultades o barreras para su integración existentes en el ambiente, por tanto, las actuaciones profesionales e investigadoras no pueden restringirse a mejorar destrezas de la persona, sino que deben también desarrollar programas y actividades centradosDerechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 39
  39. 39. Hacia un sistema educativo sin barreras en la remoción de las barreras o limitaciones ambientales. Esas barreras no sólo son de orden físico, sino también social (para el empleo, para el ocio, para el desarrollo de la vida afectiva y sexual, para la participación comunitaria, etc.). Por tanto, los profesionales e investigadores no deben restringir su labor al centro o institución, sino realizar con mayor frecuencia su trabajo en la comunidad, a fin de mejorar la calidad de vida de la persona con discapacidad (Verdugo, 2001). Se ha señalado que hay que dejar de ver la calidad de vidacomo una idea y considerarla como un proceso; como un conceptoorganizacional que guíe nuestro trabajo para mejorar las condicionesde vida de todas las personas (Schalock, 1999). Tener en cuenta lasdimensiones básicas del concepto como son: bienestar emocional,relaciones interpersonales, bienestar material, desarrollo personal,bienestar físico, autodeterminación, inclusión social y derechos(Schalock, 1999). El paradigma en educación especial basado enel déficit debe ser sustituido por uno centrado en el crecimientode la persona. Un paradigma que evite las etiquetas, que evalúelas necesidades prestando atención especial a las fortalezas de lapersona y “que ayude al estudiantado a aprender a crecer por mediode un conjunto rico y variado de interacciones con actividades yeventos de la vida real” (Dadamia, 2004). Que propicie su desarrollojunto a otras y otros estudiantes con y sin discapacidades. Este sistema educativo que visualizamos como uno que puede serposible, partirá de un enfoque holístico; sus programas funcionaránen forma coordinada e interdependiente y no en forma dispersa niimprovisada. Un sistema que no fomente la segregación y sí lainclusión desde sus más altas esferas.4 Un sistema educativo que de por terminado, y en favor delestudiantado con necesidades especiales, el pleito de clase iniciado4 Muchas veces quienes dirigen la gestión educativa (en este caso Secretario o Secretaria del Departamentode Educación) se suelen desligar de los programas de educación especial, y ven esa tarea como una conla que no tienen que identificarse. Esta forma de visualizar la educación especial hace que piensen que esalabor le corresponde al “otro” u “otra”; es decir, a la Secretaría de Educación Especial. Sostenemos, quemientras el Secretario o Secretaria del DE no se identifique y se sensibilice plenamente con las necesidadesde todo el alumnado, tenga o no impedimentos, el área de la educación especial no podrá mejorar paraatender efectivamente a este importante sector de la población.40 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010
  40. 40. Dra. Lina M. Torres Rivera desde el 1980 (hace ya tres “El niño física décadas). Es de público o mentalmente conocimiento que el 14 de impedido o que sufra noviembre de 1980, Servicios algún impedimento Legales de Puerto Rico, social debe recibir el tratamiento, la Inc. radicó una demanda educación y el cuidado contra la Secretaria del especiales que requiere Departamento Instrucción su caso particular.” Pública, la Administradora del Programa de Artículo 5º - Declaración de los Derechos del Niño, aprobada por la Educación Especial, las Asamblea General de las Naciones Superintendentes de los Unidas el 20 de noviembre de 1959 Distritos de Guaynabo, Río Piedras VI, Carolina III, SanJuan I y la Directora de la Escuela Víctor Parés.5 En aquel momento, se presentaron ocho demandantes. Todoseran niños/as con impedimentos junto a sus padres y madres quedemandaron por sí, y en representación de sus hijos e hijas. También,formó parte de la demanda el Comité Pro Niños Impedidos dePuerto Rico, Inc. Se solicitó la certificación del pleito como uno declase por entender que había un problema generalizado de grandesproporciones consistente en que el Departamento de InstrucciónPública, hoy de Educación, no les estaba proveyendo a los niñosy niñas con necesidades especiales de Puerto Rico los servicioseducativos y relacionados que les garantiza la ley. El Hon. Juez Peter Ortiz del Tribunal Superior de San Juan, en1981, se convenció de que existían los requisitos para certificarla clase descrita como: “[…] todos los niños con impedimentosmenores de 21 años elegibles o participantes en el Programa deEducación Especial del Departamento de Instrucción Pública aquienes los demandados no les están proveyendo la educación5 Para más información, véase: Rosa Lydia Vélez y Otros v. María Socorro Lacot y Otros, Civil Núm. KPE-80-1738(907) y Muñiz (2006).Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010 41
  41. 41. Hacia un sistema educativo sin barrerasespecial y servicios relacionados que les garantiza la legislación deeducación especial” (Muñiz, 2006, pág. 213). Las violaciones a la ley que se alegaron en la demanda se resumende la siguiente manera: 1. El Departamento no estaba identificando y localizando a los niños, niñas y jóvenes con impedimentos. 2. No les estaban evaluando dentro de un término razonable. 3. Las evaluaciones no se estaban discutiendo con los padres, las madres o encargadas(os). 4. Los Programas Educativos Individualizados (PEI) no se estaban preparando dentro de los términos dispuestos por ley. 5. Los niños y las niñas no estaban siendo ubicados(as) dentro de un término razonable. 6. Se estaba discriminando contra ellas y ellos por razón de su impedimento. 7. No les estaban ofreciendo los servicios relacionados o tardaban irrazonablemente en proveérselos. Los Estados deben reconocer el principio de la igualdad de oportunidades de educación en los niveles primario, secundario y superior para los niños, los jóvenes y los adultos con discapacidad en entornos integrados e inclusivos, y deben velar por que la educación de las personas con discapacidad constituya una parte integrante del sistema de enseñanza. Artículo 6º - Normas uniformes sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad (1993) En Puerto Rico existen más de 110,000 niños, niñas y jóvenes conimpedimentos que necesitan servicios educativos y habilitativos42 Derechos Humanos y Transformación de Conflictos / Volumen II / 2010

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