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Crisis en los procesadores: La hipervulnerabilidad reputacional

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El Economista publica un artículo firmado por Luis Serrano, Director de Crisis de LLORENTE & CUENCA, sobre la crisis de los procesadores y la hipervulnerabilidad reputacional.

Published in: Leadership & Management
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Crisis en los procesadores: La hipervulnerabilidad reputacional

  1. 1. VIERNES, 12 DE ENERO DE 2018 EL ECONOMISTA6 Opini�n N i m�s ni menos que una d�cada. Es decir, pr�cticamente todos los orde- nadores que hoy en d�a est�n en fun- cionamiento presentan una grave vulnerabi- lidad en sus procesadores. Como public� el medioespecializadodeseguridadTheRegis- ter, todos los computadores, tel�fonos m�vi- les y tablets que llevan un procesador Intel est�nafectados.EncuantoaAMDpareceque sus procesadores no estar�an afectados, pero s�algunosdeAMR. Perolaquesindudas�quevaaquedarseria- mentetocadaeslacredibilidadylaconfianza de miles de millones de consumidores que, ahorasabemos,llevanunad�cadacontodasu informaci�nexpuestaycuriosamentenopor una vulnerabilidad en el software, sino en el hardware. Un aut�ntico agujero en la reputa- ci�n,nosolodeIntel,laprincipalafectada,sino en todo el modelo de seguridad que sostiene la cuarta revoluci�n industrial, aquella mar- cadaporlaconvergenciadetecnolog�asdigi- tales,f�sicasybiol�gicas.Sab�amosqueelcibe- respacioeselcampodebatalladondeselibra- r�nlasguerrasdesdeunaperspectivageopo- l�tica y econ�mica. El mundo se hab�a vuelto hipervulnerablegraciasalaconjunci�ndefac- tores como el ciberterrorismo, la ciberdelin- cuencia,olasFakeNews.Peronadiepod�aima- Director de Crisis de Llorente & Cuenca Luis Serrano CRISIS DE LOS PROCESADORES: LA HIPERVULNERABILIDAD REPUTACIONAL ginarsequeunerrorf�sicode10a�osdeanti- g�edadhar�atransparentetodanuestrainfor- maci�n. Crisiscomoestasimpactandemaneradirec- ta en la reputaci�n de las compa��as respon- sables. Intel no ha tenido m�s remedio que acabarreconociendolavulnerabilidadyponer- se a trabajar en arreglar cuanto antes el da�o causado. Con ella, ha arrastrado a tecnol�gi- cascomoMicrosoft,GoogleoApple. En a�os anteriores hemos visto, por ejem- plo,sectorescomoeldelmotor,enelquemar- cascomoToyotaoVolswagensufr�anungrave da�oreputacionalyenelnegocio,yafuerapor defectosenelaceleradordesusveh�culoscomo le pas� a Toyota, o por trucar sus motores, comoreconoci�Volswagen.Enamboscasos, las compa��as tuvieron que poner todo su esfuerzo en la recuperaci�n de la confianza perdida. Y para ello, fue preciso restaurar el da�ocausado,reconocerlaresponsabilidady pedirperd�ndeformasincera. Y es aqu� donde la per- cepci�ndelaintegridadde la empresa va a ser clave paraatajarlacrisis.Obvia- mente,paraquelacompa- ��a inmersa en una crisis seacapazdetrasladaruna narrativa que supure inte- gridadportodossusporos debealinearsustorytelling consustorydoing.Esdecir, surelatodebeserunrefle- jodeloquehaceym�sa�n desusvalores.Elproblemaenmuchasdeestas crisisesquepararesolverlasesprecisorefun- darenvalores.Noesposiblemandaraltiem- pomensajesderesponsabilidadyderecupe- raci�n del da�o causado, mientras algunos directivosact�andeformasospechosaypre- sumiblementeanti�tica. Porque,hoyend�a,enlasociedaddelahiper- transparenciaylahiperconectividadlasempre- sas no pueden comprometerse con respetar estrictamentelanorma,debenapostarporun cumplimiento�ticoqueest�porencimayque debeponerenelcentro,deformaclara,asus clientes. Pensemos que en su d�a empresas como Toyota o Volswagen tuvieron que invertir miles de millones de d�lares en resolver la crisis. Le pas� lo mismo a Samsumg con los problemassufridosporelGalaxy7Note,cuan- do algunas de sus unidades ard�an de forma espont�nea.Elproblemaahoraeslaimposi- bilidad log�stica de llamar a revisi�n a casi todoslosordenadoresdel mundo para resolver un problema f�sico. Por lo tanto, y en este caso, la soluci�n deber� estable- cersev�asoftwareyreque- rir� del concurso de mu- chos otros actores. Lapreguntaestambi�n qui�n paga la fiesta, por- queesdesuponerquepue- dan empezar a llover de- mandas de todo tipo por partedelosperjudicados.EnEspa�a,Facua ya lo estudia. Los litigios est�n a la vuelta de laesquina.Ser�tambi�nenestepuntodonde veremos si realmente los causantes de esta crisistienenelm�sculoecon�micosuficien- te, y los valores tambi�n lo suficientemente hipertrofiados,paraponerdeverdadalclien- te en el centro y asumir su responsabilidad. S�losias�lohacenser�ncapacesdeneutra- lizarelda�oreputacionalycomenzararecom- ponersucredibilidadyconfiabilidad.Porque no nos olvidemos, sin confianza y sin credi- bilidad,lareputaci�ndesaparece,ysinrepu- taci�n no hay negocio. La reputaci�n del fabricante de procesadores queda en entredicho tras su grave error A losquecreemosquelaactividadtur�s- tica ha sido, es y ser� el verdadero y m�s aut�ntico motor del desarrollo, losresultadossobrelainfluenciadelturismo en la econom�a ofrecidos recientemente por elINEnoshandefraudado.Porque,denuevo, enunaartificiosaoperaci�nacorde�n-ahora reduzco,ahoraampl�o,ahorareduzco-,lavalo- raci�n que el INE ha hecho de la participa- ci�n del turismo en la formaci�n del PIB del a�o2015hasidorebajadaendosd�cimas,lo que significa un descenso del 11,1 al 10,9 por ciento.Estehechonosejustificaconlosdatos, aunqueyasehab�arepetidoenper�odosante- riores,justific�ndoloencambiosdebaseode metodolog�a. Esos cambios suponen que el avancedela�o2016hayasidosolodel11,2por ciento. Nosetratadedudardelconocimientosec- torial o del rigor cient�fico del INE, pero es llamativa esa actitud pertinaz, que no refleja el verdadero impacto del turismo, juzgado a la luz de las cifras reales. As�, el aumento de tres d�cimas de 2016 sobre 2015 que hace el INE, parece adecuado y elaborado tras un Universidad Nebrija Manuel Figuerola completo y continuo an�lisis de la evoluci�n del sector; ahora, tal como ha sido estimada larepercusi�ndelosnuevosdatos,reducien- do la base, la influencia real ha quedado dis- minuida. Esta tendencia permite sospechar que en la Navidad de 2018 el proceso anual de revisi�n se volver� a aplicar mediante la operaci�nacorde�n,loquesignificar�queel 11,2 por ciento de aportaci�n recientemente estimada se volver� a reducir, estabiliz�ndo- se, posiblemente, en el 11 porciento,unad�cimam�s sobreelvalordel2015.Esos n�merosproyectar�nuna participaci�nparael2017 de,escasamente,el11,5por ciento. El estudio que realiza anualmente para la Mesa del Turismo Espa�ol el grupodeinvestigaci�ndel sistematur�sticodelaUni- versidadNebrijaestimala participaci�n del turismo en el PIB espa�ol enunacontribuci�nquesedistanciadeldato delINEenm�stresd�cimas.Estaseriedeter- mina para el a�o 2015 una contribuci�n del 11,2ysuponeunaproyecci�n,referidaal2017, del 11,8 por ciento. Se trata de una diferencia m�nima,quenojustificadiscusi�nporquesolo significa una desviaci�n sobre el valor de la variabledel2,4porciento,peroque,sinembar- go, en t�rminos de producci�n directa equi- valea3.000millonesdeeurosya6.000millo- nes de producci�n directa e indirecta. Sihemoshabladotanto�ltimamentedela continua superaci�n de records de turistas, de grandes esfuerzos de innovaci�n, de ele- vadasinversioneseninfraestructuras,desupe- raci�nenlaformaci�nycalidaddelturismo, nosepuedeentenderqueesonosereflejeen las cifras. Aumentar las intensidades de los tr�fi- cos no cuadra con dismi- nuirlosporcentajes.Llama laatenci�nquelosfuertes incrementosdelademan- da, especialmente el refe- ridoalsegmentodelturis- mo procedente del exte- rior,superandoaumentos de personas y de produc- ci�n del 10 por ciento, no sereflejenenlosdatosolo haganalabaja.Esdecir,pareceincompatible incrementar todas las variables del turismo peroreducirsuparticipaci�nenlaformaci�n del PIB. Se dir�a que hay cierto desinter�s ante la necesidaddefavorecerunm�samplioyper- fectoconocimientodelsectorquepodr�agene- rarmayoresbeneficios.Laposibilidaddeapli- carmejorasestad�sticas,porejemplo,sedebe- r�aconsiderar;actualizareltratamientoinput- output de la tabla intersectorial de la econo- m�aespa�ola,hoylamentablementeestanca- daenela�o2010;desagregarsectoresdeter- minantes de la estructura tur�stica, como el sector de la hosteler�a, donde aparecen fun- didosennumerosasfuentes,elalojamientoy la restauraci�n y en algunos casos, el trans- porte; y desarrollar seriamente el censo de viviendasdesusceptibleusotur�stico.Esdecir, habr�adiversasmanerasdecubrirestasyotras muchasinsuficienciascuyoconocimientopre- ciso, evidentemente, repercutir�a en la exis- tencia de un modelo tur�stico m�s eficiente. No es posible discutir la evidencia de que unamejoraenlosdatoshar�aposiblesmejo- res an�lisis. Es verdad que se ha perfeccio- nado el conocimiento estad�stico del turis- mo, pero, como colaborador de numerosos trabajos de valoraci�n del turismo a lo largo devariasd�cadas,recuerdocona�oranzael gran esfuerzo que el Instituto de Estudios Tur�sticosrealiz�elaborandolastablasinput- output de la Econom�a Tur�stica Espa�ola en los a�os 1970, 1974. 1978, 1982 y 1992, y que hoy han quedado en el olvido. Recuperar esos y otros estudios nos ayu- dar�a a convertir esta industria, fundamen- talparanuestraeconom�a,enunsectorm�s eficiente. �Es que no nos interesa? Hay desinter�s ante la necesidad de favorecer un amplioconocimiento del sector tur�stico �QU� PRETENDE HACER EL INE CON EL TURISMO? ISTOCK

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