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Apuntes Historia de Yacuiba

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Apuntes Historia de Yacuiba; es una compilación de artículos sobre historia local de Yacuiba y del Chaco Tarijeño elaborados por el Tec. José Luis Claros López (Técnico en Comunicación Social y Periodismo). Los artículos que comprenden la compilación: "Apuntes Historia de Yacuiba (Hasta 1910)", están disponibles en sus fechas de publicación en el blog: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com

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Apuntes Historia de Yacuiba

  1. 1. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA (HASTA 1910) POR JOSÉ LUIS CLAROS LÓPEZ
  2. 2. INDICE CAPITULO I LA TARIJA QUE DESCUBRIERON LOS ESPAÑOLES 2 INTRODUCCIÓN 2 DIEGO DE ROJAS Y EL VALLE DE TARIJA 2 LA FRONTERA DE TARIJA EN EL SIGLO XVI 4 DEL GUADALQUIVIR AL CHACO Y JUAN PORCEL DE PADILLA. 6 CONCLUSIÓN 8 BIBLIOGRAFÍA 9 CAPITULO II LA GUERRA DE INDEPENDENCIA EN EL CHACO TARIJEÑO 1809-1825 11 A MANERA DE INTRODUCCIÓN, LA GUERRA GAUCHA Y SUS RAMIFICACIONES AL INTERIOR DE TARIJA. 11 LA NACION CHIRIGUANA DURANTE LA PRIMER DECADA DEL SIGLO XIX Y SU PARTICIPACION EN LA GUERRA DE INDEPENDENCIA. 12 LAS MISIONES FRANCISCANAS EN EL CHACO TARIJEÑO DURANTE LOS AÑOS DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA. 15 EL CHACO TARIJEÑO EN LA GUERRA DE INDEPENDENCIA. 20 CONCLUSIÓN. 21 BIBLIOGRAFIA 22 CAPITULO III TARIJA, EL GRAN MARISCAL DE AYACUCHO Y EL CHACO TARIJEÑO EN EL AÑO DE 1827 25 BIBLIOGRAFÍA 26 CAPITULO IV ENTRE FLECHAS, ESPADAS, CRUCES Y BALAS 27 INTRODUCCIÓN. 27 LOS FRANCISCANOS Y LA EVANGELIZACIÓN DEL CHACO TARIJEÑO. 27 MÁS AL SUR DE CAIZA, EL PUEBLO CHANÉ DEL ITIYURU Y YACUIBA. 28 SAN PEDRO, UNA IGLESIA, UN PUEBLO, UN TERREMOTO Y EL OLVIDO. 31 CONCLUSIÓN. 34 BIBLIOGRAFÍA 34 CAPITULO V PIONEROS DE LA EDUCACIÓN, EN EL CHACO TARIJEÑO 38 PIONEROS DE LA EDUCACIÓN, EN EL CHACO TARIJEÑO DURANTE LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XIX. 38 PIONEROS DE LA EDUCACIÓN, EN EL CHACO TARIJEÑO DURANTE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX. 44 BIBLIOGRAFÍA. 47 CAPITULO VI YACUIBA FINISECULAR, CONVIVENCIA EN LA FRONTERA SUR BOLIVIANA EN LOS PRIMEROS AÑOS DEL SIGLO XX. 54 BIBLIOGRAFÍA 59 CAPITULO VII LA FRONTERA EN LA INVENCIÓN DE UNA VESTIMENTA EN LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIA DE LOS CRIOLLOS EN EL CHACO TARIJEÑO. 61 INTRODUCCIÓN. 61
  3. 3. EL MOMENTO DE LA CREACIÓN IDENTITARIA DEL CRIOLLO EN EL CHACO TARIJEÑO. 61 ELEMENTOS DE LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIA DEL CRIOLLO EN EL CHACO TARIJEÑO. 62 INVENCIÓN DE UNA VESTIMENTA EN LA CONSTRUCCIÓN IDENTITARIA DEL CRIOLLO EN EL CHACO TARIJEÑO. 63 CONCLUSIÓN. 66 BIBLIOGRAFÍA. 67 CAPITULO VIII YACUIBA, EN LA PRIMER DÉCADA DEL SIGLO XX. 69 INTRODUCCIÓN. 72 YACUIBA Y EL CENSO DE 1900. 74 IMPORTANCIA ECONÓMICA DE YACUIBA EN LA PRIMERA DÉCADA DEL SIGLO XX. 80 LA EDUCACIÓN EN YACUIBA EN LA PRIMER DÉCADA DEL SIGLO XX 81 YACUIBA, EN LA PRIMER DÉCADA DEL SIGLO XX; CAMINOS, LÍMITES FRONTERIZOS, BANDIDAJE Y EL FERROCARRIL. 85 YACUIBA, 1907 LA LUZ Y EL TELEGRAFO. 86 EN 1905 YACUIBA, NUEVAMENTE CAPITAL DEL GRAN CHACO. 88 BIBLIOGRAFÍA. 89
  4. 4. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA (HASTA 1910) POR JOSÉ LUIS CLAROS LÓPEZ
  5. 5. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA (HASTA 19010) POR JOSÉ LUIS CLAROS LÓPEZ
  6. 6. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 2 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com CAPITULO I LA TARIJA, QUE DESCUBRIERON LOS ESPAÑOLES. INTRODUCCIÓN. La conquista inca del Valle de Tarija y su entorno había sucedido unos setenta años antes de la llegada española y el colapso del imperio Inca, cuando conquistaron y ocuparon el territorio de la nación Chicha, el cual se extendía desde Talina a Tarija y desde Sococha por el sur hasta Ayavisca por el norte de tal forma los chichas pasaron a ser jatumrunas (obreros) y soldados al servicio del Tawantinsuyu, para el cual construyeron guarniciones en la frontera chiriguana y otros establecimientos dedicados a la exploración agrícola de esos valles. Entre los pucara de frontera se contarían los de Esquile y Tarcana, mencionados etnohistóricamente pero no reconocidos en el terreno. En el siglo XVI el territorio Tarijeño que descubrieron los españoles era el último límite, a donde los sucesores de Manco Capac I habían extendido su imperio en una zona próxima al inmenso territorio habitado por la nación Chiriguana[1] , un territorio que será conocido con el paso de los siglos en alusión a la espesura de sus bosques como el impenetrable chaco, territorio indígena, ocupado por tribus y comunidades con lógicas de organización social y política diferentes a las costumbres occidentales. El trabajo de investigación realizado en el siglo XIX por el R.P. Alejandro Corrado nos revelan que la Tarija de los incas era un vasto valle donde habitaban diversas tribus: los Chichas que vivían en Chocloca y Guairivana, los Churumatas en los llanos que después los españoles llamaron el Valle de Nuestra Señora de la Concepción, los Tomatas que poblaban Canasmoro, Sella, Coimata y un valle que los españoles llamaron de Nuestra Señora de la Victoria, tras la serranía que acordona el valle de Tarija estaban los feroces Chiriguanos, verdadero azote de todas las naciones con las que limitaban, “hostilizaban y oprimían de mil modos a los pobres Chichas, que pacíficamente ocupaban el territorio de Tarija.” (Corrado: 1884) Los incas mandaron a construir en varios puntos por ese motivo fuertes para proteger la línea de frontera. Sin embargo y a pesar de la construcción de una línea de defensa los incas no consiguieron evitar que los Chichas pagasen tributo a los Chiriguanos. A partir de 1539 una serie de expediciones partieron desde Charcas hacia el Este y el Sureste, impulsadas por el deseo de hallar y conquistar un reino que suponían más rico aún que el del Perú y, además llegar al Océano Atlántico. Sin lugar a dudas el proceso de la conquista española de los territorios que pertenecían al dominio del imperio Inca, y la posterior fundación de asentamientos españoles en el nuevo mundo. Surgen por diferentes motivaciones, la principal fue la económica; asentarse en tierras ricas en recursos naturales y en mano de obra. Hubo también aquellas ciudades fundadas por razones estratégicas para la corona española. Este último fue la razón que motivó la fundación de Tarija. DIEGO DE ROJAS Y EL VALLE DE TARIJA. Diego de Rojas entre 1538 y 1539 participó en la conquista de la provincia de Charcas, en donde fue su primer gobernador de la ciudad homónima. Durante aquellos años era Gobernador del Perú Cristóbal Vaca de Castro, para ese momento inicial de la conquista española del interior de los que fueran los dominios del imperio Inca:
  7. 7. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 3 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Había muchos soldados que no tenían hacienda ni qué hacer; y porque no causasen algún bullicio como los pasados, y también por conquistar y convertir los indios, envió Vaca de Castro muchos capitanes a diversas partes, como fue a los capitanes Diego de Rojas, Felipe Gutiérrez, de Madrid, y Nicolás de Heredia, que llevaron mucha gente. (López de Gomara 1960: 299-303) Luego de la batalla de Chupas el Licenciado Vaca de Castro impulsó tantas entradas como le fue posible para librarse de aventureros alborotadores. La estrategia de ruta que sigue Diego de Rojas para llegar al Valle de Tarija en junio de 1539 y continuar avanzando por esos territorios, es la misma que utiliza Diego de Almagro en el norte de Chile: Es decir, siguiendo el “capacñam Inka” (camino del inca), Esto significa que debieron bajar desde Cuzco por el camino inca llamado “de la Sierra”, que corría al naciente de la Cordillera de los Andes, pasando por Rajchi, Hatumcolla, Chuquito, Desaguadero, Andamarca, Paria, Oma Porco de Aullagas y Tupiza, hasta llegar a Chuquiago. En este importante centro administrativo el camino se bifurcaba en dos ramales; uno de ellos continuaba directo hacia el sur por la Quebrada de Talina con los establecimientos incaicos de Chipihuaico y Chagua hasta llegar a Calahoyo, en la actual frontera entre Bolivia y Argentina. El restante ramal, era desde Chaquiago se dirige en un principio hacia el sur llegando al tambo inca de Villa Victoria, luego se desvía hacia el naciente en dirección a la Cordillera de los Chichas, internándose en el cañadón del Río San Juan Oro por el paraje Charaja, donde existe un pucara defensivo con componentes culturales incas y chichas. Desde Charaja el camino continúa en dirección a Ñoquera, en el que se ubican un tambo inca y el puente en cuestión, luego prosigue por El Pasaje de las Lagunas de Tajzara con dos establecimientos incas. Desde allí en dirección a Tarija se han registrado los tramos empedrados más finamente construidos por el Tawantinsuyu al sur del Lago Titicaca. Los siguientes puntos con tambos incas responden a los topónimos de Calderillas, Abra del Inga, El Mesón, hasta llegar a Tolomosa y al Valle Grande de Tarija. Este ramal cubre aproximadamente la distancia de “quince leguas” (españolas), que de acuerdo al relato de Fray Lizarraga separa Talina de Tarija. Es probable que otro tramo de camino inca reconocido en la región de Orozas, El Baisal y Tariquia, sea la prolongación levantina de este sector de capacñam. Un importante segmento que desde la región de Tarija se internaba en los yungas del oriente boliviano. Diego de Rojas usando guías cuzqueños y utilizando los tambos de apoyo, recorre un largo camino pasando por Chuquiago, Livi Livi, Ñoquera, Tajsara, La Patanka y Tolomosa, como ruta seguida por los españoles en su primer entrada a Tarija de 1539 (Raffino, Gobbo y Lácona 2006: 92). Así es como Diego de Rojas es también uno de los primeros españoles en explorar la región del Pilcomayo y las primeras estribaciones de la llanura chaqueña. La fundación de San Bernardo de la Frontera de Tarija se debe a Luis de Fuentes, que por orden superior, emanada del Virrey Francisco Toledo, de 22 de enero de 1574 ordena la fundación de Tarija, al Capitán Luís de Fuentes y Vargas, otorgándole inicialmente la siguiente jurisdicción: “Y porque estoy informado que en vos, el dicho Luís de Fuentes, concurren las partes y calidades que se quieren para usar de dicho oficio de Capitán y Justicia Mayor de la dicha Villa de San Bernardo de Tarija y su jurisdicción que ha de ser
  8. 8. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 4 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com de veinte leguas de jurisdicción hacia los indios Chichas y tierra de paz; y en lo que toca a jurisdicción que habéis de tener hacia los indios Chiriguanáes y pueblos de Guayacane y Guacaya y Comechenes se os ha de dar y dará la jurisdicción que convenga, porque ha de ser sin perjuicio de las demás poblaciones que se hicieren y por ahora os señalo treinta leguas por aquella parte hacia los indios Chiriguanáes por la limitación que se hiciere en la medida de las leguas.” (Molina Gareca 2006) Sin embargo la primera entrada española al Valle de Tarija ocurrió en 1539. Los protagonistas fueron quince soldados de Francisco Pizarro comandados por Pedro de Candia (el griego), acompañados también por el escribano Juan de Grájeda. Este último tuvo a su cargo la elaboración de varias actas que cubren un período entre mayo de 1539 y marzo de 1540 y contienen datos relacionados con la entrada y ocupación del valle en fechas situadas a apenas unos años después de la caída del Imperio Inca, entre los quince soldados se encontraba Diego de Rojas quien llego al Perú en 1536, como parte de un cuerpo de auxilio para ayudar al ejército de Francisco Pizarro. Ese mismo año de 1539, Diego De Rojas partió del valle de Tarija, para explorar la zona del Pilcomayo. La expedición de Rojas, al Pilcomayo contaba con alrededor de unos trescientos hombres, entre los que se contaban algunos capitanes que más tarde habían de alcanzar sobresaliente actuación: Francisco de Villagra, Jeronimo de Alderete, Rodrigo de Quiroga y López de Ulloa, Gerónimo de Alderete y Mercado, Diego Centeno y Juan Ortiz de Zárate, pero no encontró a los chiriguanos, quizá porque desvió la ruta la expedición recorre los bosques del chaco por más de un año al llegar al Pilcomayo lo exploraron hasta los esteros de Patiño y desde aquel lugar tuvo que regresar al punto de partida. Al regresar al valle de Tarija Diego de Rojas se encontró con Pedro de Anzúrez, quien también, intentó una expedición al Chaco en 1542, tomando la vía de los Chichas, pero debió retroceder con su tropa desde Tupiza, a la noticia del asesinato de Francisco Pizarro, que desencadenaba la guerra civil en el Perú. LA FRONTERA DE TARIJA EN EL SIGLO XVI. Cuando en 1539 el capitán Diego de Rojas hizo su entrada en los valles de Tarija halló a las tribus locales quienes le contaron de las continuas guerras con sus vecinos Chiriguanos, así como a los daños ocasionados. Por esta razón, los indios Moyos moyos (una de las tribus que habitaban esa región) se retiraron de Tarija buscando el amparo de los españoles y hacia 1550 se habían afincado en las inmediaciones de La Plata. Algunos españoles establecieron estancias de ganado en Tarija pero sin fundar pueblo o ciudad, tal fue el caso de Juan Ortiz de Zárate quien aprovechó la mano de obra de los indios Carangas, indios de su encomienda, para desarrollar la actividad pecuaria. Estos indios habitaban desde tiempos prehispánicos una docena de asentamientos en los valles centrales de Tarija, la empresa se desenvolvía con relativo éxito, sólo opacado por las incursiones relámpago de los Chiriguanos. Hacia 1565 los Chiriguanos se apoderaron del valle de Tarija provocando la huida de los españoles. Es así como desde Charcas, las referencias sobre los Chiriguanos pasan de ser meramente geográficas a abiertamente condenatorias. Entre 1565 y 1574 Tarija quedó fuera del dominio colonial y los Chiriguanos circulaban por la región acometiendo a otros indígenas, tal es el caso de los chichas a quienes les cobraban tributo.
  9. 9. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 5 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com El dominio inka de la región, ocupada previamente por el señorío Chicha, es señalado por varios cronistas, el franciscano R. de Lizarraga en su “Descripción del Perú, Tucumán, Río de la Plata y Chile”, escrita entre 1595 y 1607, confirma la participación de mitmaq inka en la defensa de la frontera: “...Quince leguas a la mano izquierda de Talina, declinando más al oriente, entramos al gran valle de Tarija...El Inga cuando era señor desta tierra, tenía aquí guarnición de gente de guerra contra estos chiriguanos...” (Raffino/Vitry/Gobbo 2004) Las descripciones que los españoles hicieron de Tarija durante el decenio que estuvo fuera del dominio colonial son unánimes en cuanto a los asaltos, robos, cautiverios y muertes que causaban impunemente los Chiriguanos, no obstante cabe considerar que son escritos destinados a enaltecer las hazañas de guerra de los españoles. En esos años los valles tarijeños eran un área de paso hacia el Tucumán y también hacia el Paraguay y el Río de la Plata. En otras palabras, Tarija fuera de dominio implicaba un obstáculo para la comunicación con otras regiones del Virreinato, con los consecuentes perjuicios económicos. Debido a esta preocupación don Francisco de Toledo, virrey del Perú, partió de España con la orden del rey Felipe II de terminar con el problema de los chiriguanos; por tal motivo contaba con una declaración formal de guerra contra estos indios fechada en 1568. Este hecho es absolutamente inédito pues no se registran otras declaraciones oficiales de guerra del rey español hacia otros grupos indígenas americanos. No obstante, Toledo debía contar con la debida justificación y autorización otorgada por los miembros de la Audiencia para llevar adelante la guerra de conquista. Tanto la documentación elaborada por el presidente y los oidores de la Audiencia de Charcas como por Toledo dan cuenta de la enorme preocupación que generaba la inestabilidad del principal centro minero y la frontera sur como consecuencia del accionar de los Chiriguanos. A decir verdad, la preocupación era más amplia porque dentro del problema de la inseguridad que desencadenaban los Chiriguanos Tarija era sólo un punto dentro de una región mucho más extendida. Lo que se planificó para Tarija formó parte de un verdadero proyecto colonizador, cuyas características fueron debatidas entre los miembros de la audiencia y el Virrey Francisco de Toledo. Así, en 1573 el oidor Juan de Matienzo planteaba que debía llevarse adelante una "guerra de castigo" contra los chiriguanos que ingresaban "por Tomina y Tacopaya y otras tierras junto a estas y por los Chichas y Tarixa y por las yungas de la coca". En las sesiones de la Audiencia de Charcas de 1573 se acordó que, por lo descripto, era justo y lícito hacerle la guerra a los Chiriguanos y adicionalmente porque eran apóstatas. Algunos líderes indígenas bautizados renegaban del sacramento y continuaban con sus antiguas prácticas, en ocasiones se los nombra infieles pero, en cualquier caso, es evidente que la desobediencia a Dios formaba parte del estereotipo. En la misma fecha, el oidor Antonio López de Haro calificaba su forma de vida como abominable, contraria a la ley divina y humana, ya que eran apóstatas, idólatras y homicidas antropófagos. En relación con la antropofagia o canibalismo Cathertine Julien no cree que tal práctica estuviera extendida entre los Chiriguanos; en su opinión la acusación fue uno de los elementos constitutivos del estereotipo negativo que ideó Toledo. Esta afirmación se basa en la inexistencia de información concreta sobre actos de canibalismo, tal como descripciones de contextos específicos donde se llevara a cabo dicha práctica. Como queda dicho, el virrey Toledo fue el gran ideólogo de la campaña contra los Chiriguanos y de su imagen negativa. En una carta al Rey de 1573 sintetiza su opinión sobre este colectivo indígena afirmando que eran la "peor gente que con ánima racional vive" por ser belicosos, crueles, antropófagos y sodomitas. Frente a esto, en función de
  10. 10. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 6 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com las ordenanzas del rey y el apoyo de la audiencia, estaba decidido a hacer la guerra a los Chiriguanos de la frontera personalmente dado que representaban, o eso afirmaba en su discurso legitimador, todas las maldades imaginables hacia los súbditos y vasallos españoles. En 1574, contando con el apoyo del rey y la audiencia, el virrey Toledo resolvió encabezar una guerra de castigo a fuego y sangre. La campaña que se dirigió al norte de Tarija no tuvo los resultados esperados. El 2 de junio de 1574 Toledo partió de La Plata y entró a la cordillera chiriguana por la zona de confluencia del río Pilaya y del río Pilcomayo, aunque lideró un nutrido grupo de 500 españoles y unos 1000 indios de servicio los "rebeldes y astutos" chiriguanos lo vencieron y debió retirarse huyendo con gran pérdida de propios e indios. La jornada tuvo el efecto contrario al esperado porque la victoria le permitió al enemigo sentirse más seguro en su posición y continuó sus entradas para robar, matar y provocar el despoblamiento de pueblos y estancias. Hacer la guerra contra los Chiriguanos formó parte del proyecto colonizador dentro del cual cobraron protagonismo los valles de Tarija. Toledo había planeado fundar una serie de poblados para frenar el avance de los Chiriguanos, y desde allí ir tierra adentro para "castigarlos". En función de este objetivo, en 1574 el Virrey capituló la fundación de Tarija con Luis de Fuentes y Vargas, hasta entonces empresario minero con intereses en Potosí población que vivía la constante paranoia de una incursión de los chiriguanos: Desde Potosí fue a enfrentarlos (a los Chiriguanos) el corregidor, cuando corrió el rumor de que salían miles en guerra y se acercaban a la villa, lo que resultó falso (Glave 2007: 21). Según lo confirma el propio Virrey la región de los valles tarijeños era uno de los puntos por donde los Chiriguanos entraban, con mayor frecuencia, en la parte sur de Charcas desde sus poblaciones, identificadas vagamente a unas quince leguas -aunque sus tierras comenzaban a cinco o seis. El 4 de julio de 1574 se realizó la fundación de San Bernardo de la Frontera de Tarija, estuvo a cargo de un grupo de 50 españoles y 70 indios tomatas. Algunos testigos españoles relatan las dificultades durante los primeros años de su fundación a raíz de la presión que seguían ejerciendo los Chiriguanos. Por tal motivo, los tiempos iníciales se caracterizaron por el hambre y la desazón, lo cual producía huidas y obligaba al fundador a perseguir a los prófugos y retenerlos en los valles tarijeños, bajo pena de fusilamiento por incumplimiento de sus compromisos. La situación se tornó cada vez más difícil haciéndose evidente que no bastaban las esporádicas entradas realizadas por Fuentes para perseguir a los Chiriguanos que asaltaban a los colonos de noche tomando cautivos y huyendo tierra adentro. La inestabilidad de la frontera se reflejaba en los informes escritos por autoridades y vecinos de Tarija pero también de Tomina y Santa Cruz. En la probanza de méritos y servicios de Fuentes y Vargas encontramos numerosos ejemplos sobre el accionar de los Chiriguanos en el frente pionero. De hecho en esos escritos vemos al estereotipo funcionando en todo su esplendor, los Chiriguanos son presentados como verdaderos "cucos" de la frontera: "gente más belicosa, ardilosa y mala que hay". El haber "pasado malos días y peores noches" luchando contra los Chiriguanos fue el eje vertebral de la argumentación de Fuentes para la solicitud de mercedes que realizó en su probanza. DEL GUADALQUIVIR AL CHACO Y JUAN PORCEL DE PADILLA.
  11. 11. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 7 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com El fundador de Tarija, Luis de Fuentes y Vargas, declaró en sus probanzas de méritos y servicios que antes de la fundación los Chiriguanos mataban y llevaban cautivos a los indios de Tarija y de la provincia de los Chichas. En su opinión el accionar de los Chiriguanos tuvo dos consecuencias; por un lado, llevó a la despoblación de ambos espacios, por el otro, obligó a los chichas a tributar cada año a los Chiriguanos para que les permitieran vivir en sus tierras. El 25 de septiembre de 1577 se produce un asalto a la ranchería de los Tomatas, acto hostil de los Chiriguanos como resultado, treinta personas quedaron cautivas. Salieron en pos del enemigo seis españoles y le quitaron la presa; pero en la refriega quedó gravemente herido uno de ellos que al otro día murió. (Corrado 1884: 13-14) algunos meses después también atacaron la Villa de San Bernardo de la Frontera luego reuniendo mayor cantidad de Chiriguanos pusieron sitio a la Villa, en aquel tiempo el Capitán Luis de Fuentes no estaba así que la defensa fue asumida por el Capitán Blas Gonzales Cermeño. De tal forma que a orillas del Guadalquivir y en el resto del valle de Tarija, sus primeros pobladores de origen español debían estar constantemente prevenidos y armados: Tantas y tan continuas hostilidades no dejaban a los colonos un momento de tranquilidad. Andaban con las armas en las manos; al oscurecer tenían el cuidado de recoger y encerrar sus bestias, para preservarlas de los robos nocturnos; veían se obligados a sembrar juntos un poco trecho y en los contornos de la villa; ni se atrevían a salir de sus estancias sin llevar escopeta y cota para hallarse prevenidos donde quiera que tuviesen noticia de acudir a las defensas y al socorro. En los días solemnes, mientras el pueblo asistía en la iglesia, una cuadrilla de hombres bien pertrechados estaba de guardia para evitar el que alguna improvisa incursión de Chiriguanos no turbase la quietud de las funciones. (Ídem: 15-16) En 1583, igual que había hecho el Virrey Francisco de Toledo la década anterior, la Audiencia declaró la guerra "a fuego y sangre" a los Chiriguanos y autorizó a Luis de Fuentes y Vargas a entrar en tierra Chiriguana y "hacer en ellos el daño que pudiere". En julio de 1584 Fuentes lideró una entrada desde Tarija, junto a 70 hombres y durante tres meses combate a los chiriguanos, Luis de Fuentes, debe combatir para defender su territorio conquistado y donde ha fundado en 1574 la Villa de San Bernardo de la Frontera. Para lo cual incursiona a la región dominada por los chiriguanos quienes provenían del sur del Pilcomayo. En una carta dirigida a la Audiencia de Charcas el 8 de septiembre de ese mismo año, Fuentes menciona a su enemigo principal: el “curaca principal Chiquiaca”, cuyas comunidades son “el riñón y fuerza de todos los chiriguanaes”, en esa misma campaña militar, Fuentes asalta a un pueblo chiriguano “que está cauce el Rio Grande”, es decir por el río Bermejo; se menciona, también, a un jefe chiriguano llamado Coyonbaio [Cuyambuyu]. Como en otras partes, se nombra a los pueblos por el nombre de sus caciques (Combés 2007: 265). En 1584, entonces, los chiriguanos están bien establecidos al sur del Pilcomayo, e incluso hasta el río Bermejo al sur, donde se ubica la comunidad de Cuyambuyu. Durante esta campaña realizó matanzas, quemó poblados, cultivos y almacenes de maíz y obligó a los indígenas que escaparon con vida a replegarse tierra adentro. En 1586 realizó otra entrada de menores proporciones que la anterior pero también con nefastas consecuencias para los chiriguanos. En esta ocasión se obligó a los chiriguanos a desplazarse fuera de las inmediaciones de Tarija, hasta una zona identificada como "el río
  12. 12. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 8 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Grande a las vertientes del río Bermejo que va al río de la Plata"; es decir, el río Grande de Tarija. EL FINANCIAMIENTO DE LA EXPEDICIÓN DE JUAN PORCEL DE PADILLA. El financiamiento proviene de una Capitulación que era un convenio o acuerdo entre los monarcas españoles y un particular para el descubrimiento, poblamiento y explotación de nuevas tierras, cuyo origen se remonta a los últimos siglos de la edad media (a cargo de los reyes castellanos) y que tuvo su pleno desarrollo en los inicios de la edad moderna, especialmente en lo referido a la exploración y colonización del Nuevo Mundo, entre Juan Porcel de Padilla y el Virrey del Perú Juan de Mendoza y Luna, marqués de Montesclaros. En aquella época, el Marqués de Montesclaros quería favorecer los proyectos expansivos en los Andes orientales a fin de ensanchar el dominio de la Corona y quebrantar la presión de los belicosos indios en la frontera. Costo de la Expedición es de 98 mil Pesos (Paz 1936). Para cubrir este capital necesario para la concretización de su expedición, Juan Porcel de Padilla hipotecaria para el efecto, las casas, ingenios, minas, estancias, molinos y otras heredades y haciendas que tenía en Potosí, como en los Valles de Tarija y Guaicoma. A cambio el Virreinato se comprometía a otorgarle en recompensa varios títulos y mercedes ya que la política de la corona en el siglo XVI era oponerse a la creación de una nobleza legítima o titulada en Indias. La conexión familiar entre altos funcionarios (Gobernadores y miembros de la Real Audiencia) y linajes nobles de Castilla constituyó la fuente fundamental de dicha formación (Saguier 1990: 2), como por ejemplo el corregimiento de Tarija y Las nuevas Ciudades que fundase por dos vidas es decir seria hereditario el cargo de Corregidor para un miembro de su familia, el derecho de encomendar a los indios que sometiese, la exención de alcabala para los nuevos pobladores por 30 años, el derecho de trasladar indios Tomatas y Churumatas a la región que descubriera. El cargo de Justicia Mayor Vitalicio, no solo en la ciudad a fundar sino en las demás que siguiera estableciendo entre los Chiriguanos. Con esta expedición que parte desde la villa fundada por Luis de Fuentes y Vargas, Juan Porcel de Padilla, amplia la jurisdicción de Tarija hasta llegar al rio Paraguay. CONCLUSIÓN. Diego de Rojas llegó primero a Tarija y atravesó luego los territorios del actual Chaco Tarijeño, frente a la hostilidad permanente de los pobladores locales que resistían la presencia de los españoles. Los colonizadores del Este fracasan en su intento de penetrar el Gran Chaco, pero desde el Oeste se establecen los españoles maravillados de las bondades de estas tierras. Durante los siglos XV y XVI. Los Chiriguanos lograron con éxito desbaratar las incursiones y a las guarniciones incas y luego, a partir de 1564, a los ejércitos españoles que intentaban «entrar» en el chaco desde Tarija o de otros lugares. Como resultado de su belicosidad de los Chiriguanos es que el propio Virrey Toledo en 1574 fracasa en su expedición, llegando como punto máximo la zona que se denominó «Cordillera Chiriguana» (Saignes 1985: 105). El único remedio a partir de aquel momento en la política colonial fue de cercar “la frontera” con la fundación de unas villas encargadas de contener las irrupciones de los pueblos que para los colonizadores españoles eran “bárbaros” a pesar que el Papa Pablo III declaro en una bula que "todos los indios eran hombres y no bestias". Pero que Diego de Rojas haya partido a explorar el chaco se debió sobre todo a otros factores y no tanto así a la necesidad de conquistar esos territorios. Estos factores serían más que todo de tipo político ya que para Cristóbal
  13. 13. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 9 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Vaca de Castro Gobernador del Perú, consideraba que tener bajo su mando tantos aventureros sin realizar ningún tipo de actividad era peligroso, así que decide por ese motivo enviarlos a diversas misiones de conquista. Después de la muerte de Luis de Fuentes y Vargas fundador de Tarija, Juan Porcel de Padilla, amplia la jurisdicción del territorio tarijeño hasta llegar al rio Paraguay Con el fracaso de la entrada del Virrey Francisco de Toledo (1574) el proyecto colonizador del sur andino tambaleaba. El fundador de Tarija repelía las incursiones chiriguanas con asistencia de la Audiencia que le enviaba pertrechos para la defensa. Las peticiones de ayuda de Fuentes se fundamentan en la posibilidad palpable de ataques Chiriguanos, ante esto los oidores respondían enviando pólvora a los puntos fronterizos de Tarija y Tomina. Lo cierto es que el proyecto Toledano de fundación de ciudades obtuvo los resultados esperados en el mediano plazo. Los españoles asentados en Tarija lograron contener el avance chiriguano que dejó de ser un problema inquietante luego de las entradas de Fuentes. Los chiriguanos continuaron establecidos en el chaco tarijeño y el estereotipo de salvajismo continuó pesando sobre ellos. Desde principios del siglo XVII la relación con los chiriguanos se dio a través de los eclesiásticos aún cuando sus proyectos de evangelización recién tuvieron éxito hacia el siglo XVIII. Esta cuestión merece un análisis en profundidad que excede la propuesta del presente trabajo. Simplemente mencionaremos que la fama negativa de los Chiriguanos se constituye en una suerte de cliché y circula entre los sacerdotes a cargo de la evangelización de los pueblos no andinos. Así llegó hasta el Padre Lizárraga quien a principios del siglo XVII escribía sobre "las calidades" de los Chiriguanos, explicando que no eran naturales de los valles interandinos sino advenedizos. El sacerdote los acusó de no guardar la ley natural pues eran viciosos y tocados del vicio nefando, mantenían relaciones sexuales con sus hermanas, comían carne humana sin ningún asco y andaban desnudos; además, consideraban a todas las demás poblaciones indígenas como esclavas. De esta manera, al calor de los fallidos intentos de evangelización numerosos pecados fueron incorporándose a la definición del ser Chiriguanos. BIBLIOGRAFÍA. CALZAVARINI, Lorenzo. La última versión de algunos escritos de Thierry Saignes. (¿una leyenda negra eclesial?). Centro Eclesial de Documentación. Convento Franciscano de Tarija. Tarija, 6 de noviembre de 2007 COMBÉS, Isabelle. De Sanandita al Itiyuro: los chanés, los chiriguanos (¿y los tapietes?) al sur del Pilcomayo. 2007 CORRADO, Alejandro. El Colegio Franciscano de Tarija y sus Misiones. Noticias Históricas recogidas por dos misioneros del mismo Colegio. Quaracchi, cerca de Florencia. Tipografía del Colegio de S. Buenaventura. 1884. FINOT, Enrique. Historia de la Conquista del Oriente Boliviano. Editorial Juventud. La Paz. 1978 GLAVE, Luis Miguel. Fray Alonso Graneros de Ávalos y los naturales andinos: Debates sobre el destino de la sociedad colonial a inicios del Siglo XVII. Cuadernos Interculturales, Año/Volumen. 5 Nro. 008. Universidad de Valparaíso. Viña del Mar, Chile. 2007 LOIS, Carla Mariana. La invención del Desierto Chaqueño. Una aproximación a las formas de apropiación simbólica de los territorios del Chaco en los tiempos de formación y consolidación del estado nación Argentino. Scripta Nova. Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales. Universidad de Barcelona. Nº 38, 15 de abril de 1999.
  14. 14. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 10 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com LÓPEZ DE GOMARA, Francisco. Historia General de las Indias. BAE, Atlas, Madrid, 1960 MOLINA GARECA, Jesús Miguel. Apuntes sobre Tarija su extensión y sus pérdidas territoriales. Abril. 2006 PAZ, Julio. Expediciones al Chaco. Emp. Edit. Carlos Canelas y Co. Cochabamba. Bolivia. 1936 PEÑA HASBÚN, Paula. Fundación de Santa Cruz de la Sierra. El Deber. Cultural. Pág. 4-5. Santa Cruz, sábado 28 de febrero de 1998. RAFFINO A., Rodolfo/METHFESSEL, Carlos/VITRY, Christian/GOBBO, Diego. Rumichaca: El “puente” Inca en la Cordillera de Los Chichas (Tarija, Bolivia). Investigaciones y Ensayos 51. Academia Nacional de la Historia. Buenos Aires, Argentina, Año 2001. RAFFINO A., Rodolfo/VITRY, Christian/GOBBO, Diego. Inkas y Chichas, identidad, transformación y una cuestión fronteriza. En Boletín de Arqueología PUCP, Nº 8, Perú. 2004. RAFFINO A., Rodolfo/GOBBO, J. Diego/LÁCONA, Anahí. De Potosí a Tarija a la Frontera Chiriguana. Folia Histórica del Nordeste, Nº 16. Instituto de Investigaciones Geohistóricas, CONICET, Instituto de Historia – Facultad de Humanidades – Universidad Nacional del Nor Este (Argentina). Resistencia, 2006 ROSSI, Maria Cecilia. Notas sobre la ocupación del espacio del NOA. Teorías Y prácticas. Claves para comprender la Historia. Horizonte Bicentenario: Mayo 2010 - Julio 2016. www.mariaceciliarossi.com.ar Año 3 N° 21 – septiembre de 2011 - ISSN: 1852-4125 SAGUIER, Eduardo. Los fracturas estamentales en la sociedad colonial. El privilegio nobiliario, la ilegitimidad y la 'Limpieza de Sangre' en las Impugnaciones Matrimoniales y las Recusaciones Capitulares. Revista de Historia de América. México. Julio - diciembre. 1990 SAIGNES, Thierry. La Guerra "Salvaje" en los confines de los Andes y del Chaco: La Resistencia Chiriguana a la Colonización Europea. Edit. Quinto Centenario. Universidad Complutense de Madrid. 1985 [1] El concepto de “Nación”, en términos coloniales, explicaba una agrupación de personas sobre base lingüística y territorial. Si bien con diferencias internas, los guaraníes fueron los que opusieron la mayor resistencia a la conquista colonial. La identidad guerrera de ofensa y defensa les permitió mantener una fuerte cohesión que, sin embargo, inhibía toda concentración de poder local y regional, visualizando en él un concepto de Estado. Calzavarini, Lorenzo. La última versión de algunos escritos de Thierry Saignes. (¿una leyenda negra eclesial?). Centro Eclesial de Documentación. Convento Franciscano de Tarija. Tarija, 6 de noviembre de 2007
  15. 15. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 11 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com CAPITULO II LA GUERRA DE INDEPENDENCIA EN EL CHACO TARIJEÑO 1809-1825 A MANERA DE INTRODUCCIÓN, LA GUERRA GAUCHA Y SUS RAMIFICACIONES AL INTERIOR DE TARIJA. La etapa conocida como de la Guerra Gaucha, significo paro los ciudadanos de los pueblos del nor oeste argentino, un sacrificio que produjo la estabilización de la guerra de independencia en la frontera norte de las Provincias Unidas del Río de La Plata, amenazados constantemente por el ejército colonial español. Sin embargo; la contribución de los ciudadanos del pueblo de Tarija también fue importante para la estabilización de la guerra de independencia evitando la caída de la línea defensiva que Güemes sostenía evitando la invasión Española y el final de la independiente Argentina. Antes que se produzca la reconquista española del Alto Perú, Castelli luego de suprimir las milicias y establecer una nueva organización militar desde Potosí informaba en varios oficios a la junta de Buenos Aires sobre su interés de proteger las fronteras orientales del Alto Perú, para lo cual Castelli consideraba necesario realizar una serie de movimientos militares en la región del Chaco. Que considera que no se debe perder "de vista la frontera de Portugal por las provincias de Cochabamba y La Paz al interior del Norte", para lo cual "un destacamento militar bien dirigido regrese por la vía del Chaco y Llanos de Manso hasta Corrientes, ampliando así nuestra frontera y acercándonos más a la observación del interior del Brasil". Güemes había partido a Cinti con la aquiescencia de Castelli, con fines concretos; mas, mientras los realizaba, concibió un plan estratégico de suma utilidad para el Ejército del Perú. Ese es el plan sobre el que diserta Castelli en su oficio. (Güemes, 1979, p. 298) Es incuestionable la participación de los Tarijeños en estas acciones y maniobras militares, que contribuyeron luego de la derrota militar de los Ejércitos Auxiliares Argentinos a estabilizar la frontera norte de Salta y Jujuy. Como también su incorporación a las unidades militares formadas por Güemes; participando por ejemplo en el Regimiento de Caballería de Salta que era de milicias formadas por gauchos y sobre otros cuerpos salteños y tarijeños de igual índole (Ídem. 1979:298). Para los primeros días de septiembre de 1811 la Villa de Tarija, es ya un punto importante para el sostenimiento de los esfuerzos de guerra sin embargo, Tarija por intermedio de un pronunciamiento de su Junta de Guerra solicita no ser abandonada por las autoridades de Buenos Aires. En cuya virtud dijeron: que con concepto a ser esta población y su comarca digna de la mayor consideración del superior gobierno por la fidelidad, y constancia con que ha procedido hasta el día haciendo ventaja en esto, y otros puntos de lo interior, exige por esto como por localidad, no se abandone, antes si, y haciendo uso de sus proporciones se establezca un cuartel general respecto a que podrán conservarse con la mayor equidad lo menos tres mil hombres que servirán gustosos por el sueldo de siete a ocho pesos cada mes, ínterin se hallen en disciplina y puestos en campaña por el señalado en estos destinos; a más de esto
  16. 16. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 12 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com todas sus escabrosas riscosas entradas por donde podrá pasar ejército pueden ser destruidas del modo más fácil, y en términos de quedar la plaza como inexpugnable que la proporción y abundancia de sus granos es grande, y facilitar mucho tiempo la manutención de mayor número de hombres. Que para la ejecución de este pensamiento se necesitan precisamente las armas que sea posible enviar a la mayor brevedad teniendo en consideración la gran necesidad que padece este pueblo de siquiera doscientos fusiles al pronto para preservarse de cualesquiera invasión que pueda experimentarse de los indios del Chaco, como ha tenido de costumbre, circunstancia por la cual siempre conservó quinientos que suplió al Ejército Auxiliar. (Ibídem.1979:343-344) Es así que también asumen responsabilidades de guerra los Tarijeños, al norte con base en Tarija, y cubriendo el camino por el chaco que une Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra, Tarija y Oran hacia el este, el Coronel Francisco Pérez de Uriondo, fue la avanzada de contención en contra de los ejércitos coloniales españoles. La zona comprendida por los actuales departamentos salteños de Yruya y Santa Victoria y los jujeños Yavi, abra Pampa, Rinconada, Cochinoca y Santa Catalina, quedara confiada la defensa al coronel Mayor Juan José Fernández Capero Marqués del Valle del Tojo o de Yavi. El coronel Manuel Eduardo Arias, será el responsable de la defensa de Humahuaca, San Andrés, Oran y el chaco Salteño hacia el noreste. LA NACION CHIRIGUANA DURANTE LA PRIMER DECADA DEL SIGLO XIX Y SU PARTICIPACION EN LA GUERRA DE INDEPENDENCIA. La historiografía tradicional ha hecho énfasis en la lucha emprendida por la élite criolla, dejando en segundo plano la participación popular, a pesar que ésta fue determinante en el triunfo de las fuerzas patriotas. Sin su concurso, sencillamente no habría patria. (Oporto Ordoñez 2009:51) El Gobernador Intendente Francisco de Viedma informaba en 1800 al Virrey Marqués de Avilés que los indios rebeldes Chiriguanos de la Cordillera de los Sauces: “...no hacen la Guerra en campaña abierta, ni resisten en el puesto más fortificado con tesón y empeño, nuestros ataques luego que advierten ventaja en el combate, y caen algunos muertos disparan a los montes y alturas como los más ligeros venados; su guerra es piratesca; se aprovechan del menor descuido para dañarnos: así lo consiguieron en las muertes de Don Manuel Terrazas, Buzeta, y demás". La capacidad de lograr que sean tomadas en cuenta sus denuncias, hace que el 5 de abril de 1799 Cumbay[1]aparezca ante la Audiencia de La Plata denunciando a unos vecinos asentados en la tierra del Ingre; que el ganado vacuno causa mucho daño a la producción de maíz, y Cumbay pide que se retire ya que perjudican enormemente la producción agrícola de los indios de la región y de manera muy pacífica se dirige ante las autoridades[2] a buscar respaldo para que esos ganados fueren retirados de la zona. En noviembre de 1799 se da una de las sublevaciones más importantes, en la cordillera de los chiriguanos amenazado por la invasión de ganado[3] en los campos de siembra; en 1804 en todo el chaco la sequía repercute en la falta de alimento, que se utiliza como una excusa para el asalto en son de revanchismo a los puestos ganaderos. En septiembre y octubre de 1806 como respuesta a los asaltos fue una cruenta encrucijada en el valle del Ingre, en 1807 Cumbay[4] fracasa en un intento de cerco de Menbiray y del 1 al 30 de noviembre de 1808 los españoles desangran el valle del Ingre, destruyendo todo a su
  17. 17. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 13 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com paso. Diez años de guerra a sangre y fuego contra los españoles y los rencores se convierten en parte de la cotidianidad de los avas chanes. En 1807 a 1809 los chiriguano o Cumbay agotan los medios diplomáticos y apuestan hacia una guerra total[5]. En 1801 renueva su visita a La Plata en la cual recibe obsequios de parte de los españoles y debemos tomar en cuenta que existen pugnas internas entre Cumbay y Aregua por el control del poder y liderazgo. El 7 de febrero de 1806 Cumbay recibe una invitación para ir a La Plata. Es muy amable y cordial y acepta la invitación, pero no va a la cita y envía a Abuy como emisario o embajador en su representación y el presidente de la audiencia elige a este y nombra por capitán de los gentiles del chaco y al mismo tiempo envía otra invitación para que Cumbay vaya a visitarlo, el cual demuestra una gran admiración al líder ingreño por la forma en que procedía y la amabilidad que le caracterizaba. Cumbay entra en el juego del formalismo jurídico, apuesta al diálogo y denuncia su problema ante el protector de naturales contra la expansión ganadera. Su petición no fue tomada en cuenta por las autoridades de La Plata en donde se presenta con el título de mburubicha guasu o capitán grande, ante la falta de respuesta de su pedido retoma el sendero de la guerra que era su verdadera réplica a las quejas de Cumbay presentada desde hace 5 años antes, y se convierte en el campeón de la guerra. Los ingreños no pueden estar exentos de los levantamientos de mayo de 1809 y su participación en el proceso independentista. Los dos bandos, patriotas y realistas toman su lugar y los indios activamente participan en este proceso. La figura del general patriota Belgrano se difunde en todos los rincones y tal es la popularidad que el indio cacique Cumbay prefiere ir a conocerlo. Y este lo identifica como rey bárbaro. En 1813, Potosí atestigua el encuentro de dos grandes figuras de la época, el cacique chiriguano Cumbay visita al Gral. Belgrano[6]; lo cual dio origen a dos versiones y muchos comentarios al respecto, el uno representa al país de los indios chiriguanos y el otro a la naciente república Argentina, ambos con un mismo objetivos de acabar con la colonia y poner fin al dominio de español, cada uno con intereses diferentes y un mismo objetivo acabar con los invasores carai en la cordillera de los chiriguanos y, los patriotas, consolidar la independencia para de esa manera tener el control económico y político de la región. La primera versión indica que la recepción fue muy buena y con un desprendimiento de ambos. Belgrano le recibe como a un ilustre visitante y con toda la algarabía de la ciudad como a un rey salvaje. La estadía en Potosí es de muy buen convencimiento y Belgrano hace un obsequio de diamante para el agujero de su tembetá y Cumbay le ofrece apoyo en el proyecto independentista con 2.000 kereimbas o guerreros. La otra versión es menos favorable al líder ingreño, un indio sin cultura y menos modesto, nadie le prestó atención y se fue sin que nadie se diese cuenta. Cumbay provenía de un territorio escarpado y sin camino y sus soldados eran diestros en ese tipo de geografía, cumplió con su compromiso en 1814 ya que se encontraba combatiendo al lado de los guerrilleros de charcas: grupos personales de indios combatieron entre sí en una guerra de sangre y fuego, durante los años de 1789 y 1809 mientras que la sede de la Plata y de La Paz se pronuncian contra la metrópoli napoleónica.
  18. 18. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 14 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Sin duda, los realistas tenían como representante a Caraypita. No faltó entre los chiriguanos, que fueron partidarios junto con los realistas, un tubicha cuyo nombre se perdió en la noche del olvido que combatió con su gente contra Mercado a órdenes del realista Lorenzo Aguilera y perdió la vida al lado de éste como un buen soldado valiente, consecuente y leal. Cumbay apoya el proyecto de los patriotas y participa al lado de los montoneros sureños. De ese modo el tesoro departamental de Tarija les designa a él y a su descendiente un sueldo de 300 pesos bolivianos anuales. Cumbay se arroga la representación de otros grupos locales y lo único que plantea es la libertad de su espacio geográfico y replantea un nuevo acuerdo con el mundo blanco, con esperanza de sacar a los ganaderos de su territorios; es clara que la interacción Chiriguana en la emancipación charqueña le ponía en situaciones de elegir el respeto de su integridad territorial y étnica. Cumbay esperaba liberarse de su enemigo con su nuevo aliado, el cual respetaría su modo de vivencia y esto fue un sueño frustrado ya que la república no cambió en nada más bien entró con mayor sagacidad y fue mayor el despojo de las tierras[7], el mismo Andrés de Santa Cruz siendo de madre indígena, no ayudó en nada, más bien lo desgració. La cordillera Chiriguana no dejó de formar en ningún momento un territorio autónomo de republiqueta, sino más bien fue un apoyo para deshacerse de las presiones que desde siempre ha buscado usurpar su territorio. A diez años de la usurpación territorial fratricida de los carai con el aval de la república surge un descontento y búsqueda de nuevos liderazgos sociales, surge otra figura chiriguano que trata de aglutinarlos con un mismo ideario y se arriman a la parcialidad del Tubicha Caripe irrumpiendo a la orden de este líder sobre los puestos ganaderos a la margen izquierdo del río Parapetí. “Kumbay (o Cumbay como figura en varios relatos) fue un indígena guaraní que peleó en la guerra de la Independencia con notable valor, destacándose por su liderazgo al mando de más de dos mil hombres. En seis oportunidades atacó al fuerte San Miguel de Membiray, ubicado en la ribera norte del río Parapetí, en las cercanías de la actual población de Choreti, donde a la sazón se encontraban atrincheradas fuerzas realistas. Normalmente Kumbay evitaba tener contacto con las áreas urbanas, manteniendo su aureola enigmática, sin embargo en una oportunidad viajó con sus hombres hasta Potosí, para tener un encuentro con el Gral. Manuel Belgrano, quien lo recibió con honores militares reconociéndolo como general de las fuerzas indígenas que luchaban en esta parte de América”. Cabe señalar que el Fuerte de Membiray (o Membirai) era grande y bastante poblado, pues se habían hecho todos los esfuerzos para ello. En marzo de 1824 el cura Lorenzo Ramos decía: “Bien saben los señores cruceños que el enemigo tienen al Sur; i aún por eso el Señor Intendente Viezma consiguió licencia de la superioridad para el fuerte de Membirai en donde se consumió un dineral para tener a cubierto a Santa Cruz y sus Misiones…” A ello hay que agregarle los gastos realizados por la familia Salvatierra a favor de la Misión. Fue el pueblo más grande hallado en tiempos de Bernardino de Nino, unido al de Choreti. Mario Gutiérrez en 1961 afirmaba que “en su territorio están las ruinas del célebre fuerte”. (GANDARILLA GUARDIA 2010:20-21) En el extenso relato sobre sus servicios a la patria, escrito poco antes de su muerte y dolido por la falta de reconocimiento militar y apoyo, Padilla describe detalladamente todas las campañas militares en las que participó entre 1809 y 1815. Dentro de sus
  19. 19. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 15 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com fuerzas tenía indios de honda, fusileros, indios flecheros chiriguanos, caballería e infantería. En cada batalla señala la participación de los distintos grupos, entre los que se destaca su relación con Cumbay, cacique chiriguano. Con éste Padilla tuvo diferentes tratos, desde la solicitud de protección para él y su gente, hasta las negociaciones para la participación de los indios flecheros junto con sus tropas. Cumbay decidía sobre estos temas y además sobre el papel de sus flecheros en los enfrentamientos. La relación con Cumbay era muy importante, entre otras cosas, porque Padilla y los caudillos que peleaban en la frontera con el Chaco actuaban en un espacio que podía ser alternativamente, el último refugio de la guerrilla como también el de los indios de guerra que cada tanto entraban desde el Chaco a los territorios cristianos. Padilla tuvo que ir más de una vez a negociar con chaqueños su regreso al monte para poder dedicarse a pelear con los realistas. Quizás lo más interesante de las descripciones de este caudillo es que la composición de sus propias tropas no difería demasiado de la de sus enemigos. En los dos grupos que se enfrentan había indios[8], caballería, infantería, y se utilizaban las mismas armas. Los jefes enemigos eran, con frecuencia, sus pares sociales. La única diferencia que notamos es que Padilla en ningún momento indica que los realistas contaran, como él, con los chiriguanos. Sin embargo Güemes denunciaba en sus partes la participación de indios del Chaco en el ejército colonial Español. Fragmento Oficio de Fenaxdez de la Cruz al Director. Julio 9 de 1814. Por los partes del comandante Güemes he sabido con disgustos, que asociado al enemigo con algunos indios del Chaco, tuvo la bárbara complacencia de degollar en el Río del Valle, nueve mujeres y algunas criaturas. (GÜEMES 1979:127) Los chiriguanos estuvieron con los patriotas, apoyaron activamente a los sureños, si bien no todos pero la mayoría se identificaron con ellos por el problema de los atropellos acometidos por los españoles durante toda la colonia; si bien fue más un resentimiento común hacia los blancos, al darse una suerte de guerra entre blancos, se creía que los que estaban en contra de los administradores de la corona, los criollos, respetarían una alianza y que les ayudarían a deshacerse de los avasalladores de sus tierras: esto no se dio[9]. LAS MISIONES FRANCISCANAS EN EL CHACO TARIJEÑO DURANTE LOS AÑOS DE LA GUERRA DE INDEPENDENCIA. En mayo de 1811 los indios ya no asistían al rezo, se resistían al trabajo, cuasi no permanecían en la reducción, pasando ya en la inmediata Oran, ya en los bosques comarcanos, la mayor parte del año en borracheras y bribonerías (Corrado 1884: 284- 285). La presencia de los misioneros se había hecho completamente inútil allí, y necesaria por otra parte en el colegio que iba escaseando de sujetos, porque varios habían muerto y ningún reemplazo desde 10 años le había llegado, a causa de los trastornos de España[10]. Había llegado pues el tiempo no solo oportuno, sino perentorio de dejar aquellas irreducibles familias. A cuatro de febrero de 1813 el P. Guardián, Fray Andrés Caro, oficiaba al gobernador intendente de Salta, suplicándole encarecidamente y por Dios se sirviese mandar quien se hiciese cargo de la misión y de todos sus haberes, u ordenar que el Sr. Cura de Oran con acuerdo del Sr. Provisor se hiciese cargo de ella (Ídem. 285).
  20. 20. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 16 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Al mismo tiempo que este oficio llegaba a Salta, entraba en ella victorioso el ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata (21 de febrero de 1813); se trastornaba la cosa pública, se interceptaban los caminos, se cortaban las comunicaciones. No extrañamos pues, si no hemos podido hallar las contestación de aquella nota e ignoramos por consiguiente su resultado: solo sabemos que por disposición del nuevo Gobierno de P. José M. Hoyos continuó en gobernar definitivamente suprimida por el gobernador Martín de Güemes. Más aquella era ya una misión puramente nominal, en la que no ejercía acción alguna ni podía ejercerla este Colegio, el cual desde el 1813 la había borrado del catálogo de sus misiones. En tanto rugía ya furiosa la tormenta, que destinada a establecer en el mundo de Colon un nuevo orden de cosas, debía necesariamente ocasionar desórdenes y trastornos. Nuestro colegio y sus misiones habían empezado ya a sufrir las dolorosas influencias de la revolución. El guardián se había visto en la precisión de fugarse para salvar compromisos; el Procurador de misiones, residente en la villa de la Laguna, obligado a marchar de capellán con el ejercito real, había quedado prisionero en la descalabrada acción de Tucumán y sido llevado preso a Buenos Aires; los dos conversores de Centa, arrestados por falsas sospechas políticas en su misión, habían sido conducidos a Salta y puestos en la cárcel; la paz de las misiones se había visto turbada con enganchamientos de indios y contribuciones forzosas: en una palabra, amenazas por todas partes y terrores. En medio de tantos vaivenes nuestros misioneros permanecían constantes en su ministerio, fieles a sus deberes, leales a sus juramentos, enseñando por palabra y por ejemplo a sus neófitos la sujeción y obediencia a las autoridades constituidas. Y nuestros neófitos escuchaban dóciles y seguían los consejos de sus maestros; de modo que, al espirar el año de 1812, el prefecto de misiones podía escribir con una especie de complacencia y casi de orgullo al Gobierno de Santa Cruz de la Sierra: Lo más notable y digno de admiración en nuestras misiones es la grande adhesión de nuestros neófitos a la justa causa, por la que han peleado hasta morir más de veinte en su defensa. Lo segundo, constancia de sus PP. Conversores en medio de tanta revolución. (Ídem. 286) CUADRO 1 ESTADO ABREVIADO DE LAS VEINTE REDUCCIONES, QUE ESTÁN AL CARGO DE NUESTRO COLEGIO DE TARIJA1. FRONTERA DE TARIJA FRONTERA DE SAUCES CORDILLERA EN SANTA CRUZ 1. Salinas 3. Acero 7. Pirai 2. Itaú 4. Tayarenda 8. Florida 5. Iti 9. Cabezas 6. Tapera 10. Abapo 11. Mazavi 12. Igmirí 13. Tacurú 14. Zaypurú 15. Tapuitá 16. Tacuaremboti 17. Igüirapucuti
  21. 21. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 17 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com 18. Pirití 19. Obaig 20. Parapití 1 Según el Fr. Bernardo Duran, 13 de Septiembre de 1813. Citado por CORRADO, Alejandro. El Colegio Franciscano de Tarija y sus Misiones. Noticias Históricas recogidas por dos misioneros del mismo Colegio. Quaracchi, cerca de Florencia. Tipografía del Colegio de S. Buenaventura. 1884. Las tropas de Belgrano, vencedoras en salta, ocupando las provincias del Alto Perú habían penetrado, en septiembre de 1813, hasta las misiones de Acero, Iti, Tayrenda y Tapera, situadas en la de Tomina, y, sin más motivo que el de desfogar su saña contra los españoles, habían capturado afrentosamente a los seis padres que las servían. Por la misma causa y al mismo tiempo apresaron en la Laguna al P. Domingo Andrés, que de su misión del Pirai se venía a este Colegio a la celebración del Capítulo. Los siete fueron llevados presos al Tucumán. Seis años después, el procurador del colegio, oficiando al Virrey Pezuela, lamentaba los trabajos, necesidades y hambres que habían tenido que sufrir estas desgraciadas víctimas de la revolución (a quienes se despojo hasta del breviario); y añadía con dolor que se ignoraba en donde los tuviesen o si existiesen. Al pasar por Jujuy los siete presos, el síndico franciscano residente en aquella ciudad los socorrió con cien pesos en nombre del colegio. (Ídem. 288) No habían pasado aun cinco meses, y las catorce misiones de la provincia Cordillera dejaban también de existir. Sabemos que sus indígenas, fieles a los consejos de sus doctrineros, se adherían a la causa del rey; y tenemos datos para afirmar que fueron enviados por los padres a auxiliar al General Blanco en los encuentros, que en los primeros días de febrero de 1814 tuvo en Vallegrande con Arenales. Derrotado este y refugiándose a Santa Cruz, el gobernador por la patria de esta ciudad, D. Ignacio Warnes, no tanto en venganza, sino para condescender con las instancias de algunos, que bajo la capa de un ardiente patriotismo encubrían el hambre que los devoraba de los benes de as misiones, envió unas partidas a las indicadas misiones para prender a los catorce Padres que las servían y a su Prefecto. De este modo, a mediados del referido mes, los numerosos neófitos de aquellas misiones quedaban huérfanos de sus padres, los cuales eran llevados presos a Santa Cruz y detenidos en Chanés y en otros puntos de aquella campaña. Los emisarios de Warnes al tomar la misión del Pirai después de ultrajado con baldones y groseras palabras al conversor de aquella misión Fr. Lorenzo Ramo de 64 años, lo echaron como vil carga encima de una acémila enalbardada, y atándolo por los pies se lo llevaron. (Ídem. 289) El gobierno de Buenos Aires reprobó el procedimiento de Warnes, y lo reconvino por el arresto de los misioneros. Las misiones fueron entregadas al pillaje. Todo fue saqueado, hasta los muebles más insignificantes: apenas se perdonó a algunas alhajas de las iglesias. Estas, poco después fueron quemadas casi todas. El incendio de la mayor parte de las iglesias y casas sucedió cuando el General Realista Aguilera, persiguiendo al valiente patriota Coronel Mercado, entró a la Cordillera. Principal autor de esta destrucción fue Pedro Guariyu, neófito o mejor apostata de la misión de Mazavi, enemigo acérrimo de los misioneros a cuya captura había voluntariamente cooperado, asociándose a los satélites de Warnes. Quedaron así destruidas las habitaciones de los padres, las escuelas, los almacenes, las oficinas. Los cañaverales y algodonales arrasados; los ganados consumidos. De algunas
  22. 22. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 18 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com campanas se hicieron pailas: las piezas del hermoso reloj de Abapo fueron convertidas en lanzas, sus pesas en balas. Cuando pues llegó la noticia de que el ejército de Buenos Aires al mando de Rondeau avanzaba hacía estas provincias, nuestros misioneros no se consideraron ya seguros en este Colegio; y á principios de Marzo de 1815 se vieron obligados a refugiarse al amparo del ejército real, que estaba acampado entonces en Cotagaita, y poco después a seguirle en su retirada a Oruro. Desde allí se recogieron a nuestro Colegio de Moquegua. Otros cuatro se hallaban en las misiones de Salinas e Itaú, únicas que se habían salvado hasta entonces de la destrucción, aunque no de grandes quiebras. Cuando las tropas del Rey ocupaban la plaza de Tarija, las de la patria se guarecían en sus fronteras, y entonces los haberes de aquellas dos misiones quedaban expuestos a su voracidad, y los conversores a su odio y maltratamientos. El ganado de Itaú quedó totalmente consumido; del de Salinas poquísimo restaba. Sin embargo, el afecto que D. Francisco de Uriondo uno de los caudillos de los patriotas de la frontera conservaba a nuestros misioneros, había impedido la destrucción completa de aquellos establecimientos. El 14 de julio de 1818, el Brigadier Canterac con unos 800 hombres se dirigía a esta frontera para desanidar de ella a los patriotas, o como se apellidaban en aquellos tiempos, a los gauchos. Derrotados estos en la Cuesta de la Soledad y perseguidos por el Coronel realista Vigil, se replegaron hacía la misión de Itaú. Allí, el 25 de julio de 1818, un oficial con seis hombres armados se presentó al P. conversor principal Fr. Saturio Ruiz, intimidándole arresto. Pocos momentos después, lo sacaban preso de aquella misión, que con 22 años de sufrimientos y trabajos había maravillosamente adelantado, sosteniendola contra los repetidos ataques de los salvajes comarcanos, conjurados en destruirla. Luego lo llevaron a Oran, y allí estuvo preso tres años. Antes de esto ya dos veces había sido arrestado en su misión: Y otras tres, se le había intimado orden para marchar preso a Salta, y la una de ellas a pie, aquellas ordenes no se ejecutaron gracias al Sr. Uriondo. (Ídem. 295) Más aquello que no había podido lograr hasta entonces la ferocidad de los hijos de los bosques, estaba en vísperas de realizarse por el furor loco de unos, que se preciaban de ser los fieles sostenedores del rey católico. Al día siguiente (26 de julio) llegaron las tropas del mando del Coronel Vigil. Preguntó el oficial por su paisano el P. Ruiz, y le contestó el P. Buenaventura Gonzales (que era el segundo conversor, á quien los patriotas había dejado libre), que el día antes se lo habían llevado preso los gauchos. Le intimó orden de salir preso á la media hora, y le encerraron con guardia en el cuarto. Empezó el saqueo de la casa habitación de los Padres; incendiaron el pueblo de los indios y todas las casas de los pobladores con sus maíces, con todos los horrores de un saqueo. Le he preguntado si saquearon la iglesia, y no sabe dar razón (el P. Gonzales); pues no se le permitió dar más pasos, que del cuarto donde estuvo preso hasta el patio, en donde le hicieron cabalgar en un asno o pollino, sin otro viático que dos sabanillas de bayeta blanca, una frezada con un ponchito blanco, sombrero, breviario y dos paños menores. En esta forma, lleno de amargura, aflicción y sentimiento, considerando por una parte su inocencia, por otra la burla y desprecio con que se veía tratado de unas tropas del más religioso y piadoso de los monarcas, sin más delito que hallarse en su misión desempeñando las obligaciones de la religión, del soberano y de la obediencia, llegó al campamento, donde el coronel Vigil le trató con una
  23. 23. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 19 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com altanería y orgullo muy indecente, diciéndole, sin dejarle hablar, que su inocencia la justificase ante el Sr. General. En la primera noche le robaron la vil cabalgadura; y como era de la misión reclamó por el pollino; pero no fue oído. Le franquearon, viéndole en aquel estado (después de insultarlo caminase á pié, que así andaba S. Francisco), una yegua débil y matada. Ensilló con la frezada de la cama; pues, las caronas, botines y espuelas también se las robaron; y sin otra cabalgadura caminó siete días, la mayor parte á pie y descalzo. Y aunque á los tres días y medio después que lo sacaron de la misión, llegó donde estaba el Sr. General, por ser de un genio muy tímido y corto no se atrevió á presentarse. Á los dos días se animó á verlo; y se vio tratado con el mayor desentono y gritería, como si fuese un reo de la mayor consideración: y sin hallar oídos para su defensa, se retiró con las más sensible amargura al lugar que tenía asignado, que era entre los prisioneros de guerra. Entre ellos llegó hasta la portería de este colegio, donde le hizo entrar, viéndole en el más deplorable estado. No tomo sentimiento por los ultrajes, burlas irrisiones y desprecios con que se le ha tratado; pues, la religión nos enseña á sacrificarlo en las aras de la cruz: pero penetra hasta lo más profundo de mi corazón el considerar que las tropas del mas religioso monarca no hayan tenido consideración al carácter sacerdotal, ni al hábito religioso, ni al paisanaje, ni á la humildad, paciencia, sumisión, sufrimiento y silencio del pobre P. misionero. Esto es, mi Sr. General, lo que me confunde y abisma; pues, hasta los corazones más selváticos prestan algún homenaje y respeto á la virtud, y alguna piedad y compasión á la infelicidad y miseria. Por no faltar en un ápice á la verdad, no puedo menos de confesar á V. S. que hubo un oficial, el teniente de artillería d. Diego Aredondo, único, en quien los derechos de la humanidad y religión excitaron los sentimientos de compasión y caridad. No he podido menos de salir á buscarle, para tributarle en nombre de este colegio las mas rendidas gracias por las demostraciones de sensibilidad, que manifestó á uno de sus individuos. Y también se las doy á V. S. con toda esta corta Comunidad, de que en esta división de 800 hombres (dicen) que entró á la frontera, tenga un oficial adornado de los sentimientos de religión y piedad, que tanto caracterizan á V. S.. El teniente coronel Barandalla comisionado para prender al P. Conversor, saquear e incendiar la misión, podía haber tomado de los enemigos lecciones de la humanidad, veneración y respeto con que deben ser tratados los sacerdotes; pues, el oficial de los gauchos no permitió se hiciese robo alguno, y proporciono animales para conducir al P. Ruiz con alguna comodidad. Pero, lo contrario sucedió con las tropas de su mando; pues, se abalanzaron como lobos hambrientos á cuanto había en la casa de los Padres. Algunos muebles del uso de estos, y algunas herramientas de carpintería, aunque las vio el P. Gonzales en poder de los soldados, ni lo reclamó en el camino, ni yo aquí tampoco, por conocer distante la justicia. Ya el Coronel Vigil ha satisfecho parte de sus deseos, con la total ruina y destrucción de la misión de Itaú; y si no se han completado, trayéndose prisioneros (como me aseguró) á los que están en la misión de Salinas, y arruinando cuanto hay en ella, fue por haber tomado la dirección de otro camino: pero, dentro de diez y ocho días espera verificarlo, no siendo otras sus miras que destruir estas dos misiones, únicas que conservaba este Colegio. P. Benito Izquierdo. Presentación al General La Serna, fechada en 12 de agosto de 1818. (Diecisiete días después del hecho). (Ídem. 295-299)
  24. 24. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 20 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com En 1825, fecha del desmantelamiento de la Audiencia de Charcas y de la independencia de Bolivia, el país se extiende al sur, hasta el río Bermejo. En los decenios que siguen, la frontera imprecisa remonta poco a poco y se fija con respecto al trazado actual común con Argentina y al departamento de Tarija, en 1859. (Souchaud/Martín 2007:71) EL CHACO TARIJEÑO EN LA GUERRA DE INDEPENDENCIA. En el escenario generalizado de la guerra en todos los territorios coloniales, en ese sentido es evidente que también el Chaco fue parte del teatro de operaciones de la guerra de independencia, en una carta fechada en Tupiza, en noviembre 10 de 1810. Juan José Castelli, informa sobre la posible fuga hacia el Chaco de una parte del derrotado ejército español. No dudo del éxito feliz de esta disposición cuando está a cargo del capitán Guemes (uno de los oficiales de las provincias incorporados al ejército) y manda tropas tarijeñas que son superiores. La ocurrencia posterior a este paso en el parlamento de Córdoba ayer mismo, me ha hecho conocer la importancia de aquella medida; pues fugando Nieto de Cotagaita con su tesoro, tropa de la que quedó allí y diez piezas de artillería, puede que su dirección sea de Cinti por donde puede tomar al Chaco y atravesar a la frontera del Brasil o al Paraguay, respecto a estarle tomados los caminos del Alto Perú. (Güemes 1979:281-282). A su vez se realizan diversas acciones militares a lo largo del año de 1817 en contra de los indígenas del Chaco, por parte de las fuerzas patriotas. Tal como lo describe Belgrano en una carta fechada en Tucumán el 26 de septiembre de 1817 dirigida a Güemes. Ud. no se acuerda de lo que hablamos acerca del pensamiento de la expedición contra los indios, y con este motivo de los fuertes en el Chaco, y navegación del Bermejo, única capaz de poner a esa provincia en el estado de mayor prosperidad; el gobierno no ha destinado al compañero Arenales para jefe de ella, haciendose cargo de las fuerzas de Córdoba, Santa Fe, y Santiago; veremos lo que nos dirá S.E. en la materia y Ud. me anunciará los medios que crea conducentes para contribuir a un plan tan útil, con que además de conseguir caballos y otros objetos pueda Ud. entretener su gente, y dándoles propiedades adquirir riqueza real para la provincia, y el aumento de su población. (Güemes 1980:39) Fragmento Carta de Güemes a Belgrano en marzo de 1817 Rojas no habrá podido contestar, porque sigue hostilizando a Olañeta y seguramente le ha de hacer alguna rotura; el muchacho, es tan vivo, como intrépido. También entregaré, o despacharé los títulos a los agraciados. Portal que está aquí, ya recibió el suyo; éste ha traído los prisioneros de Humahuaca, a excepción de los oficiales, a quienes consultando la seguridad, los ha internado Arias al Chaco adentro, a un lugar que llaman Santa Rosa. Esta medida la tomó, porla entrada de Olañeta a Orán y por la dirección de Marquiegui a Santa Bárbara. Están seguros, no hay cuidado: ellos vendrán a su tiempo. Todo cuanto papel ha venido relativo a los triunfos de Chile, se ha introducido en Jujuy. Van produciendo, sus efectos y lo mejor es que aumentan la rivalidad entre americanos y gallegos. Estos van de capa caída y si Madrid se apura un poco, temblarán sin remedio y correrán hasta el otro lado del Chaco. (Güemes 1980:210- 211)
  25. 25. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 21 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Celebro que Portal saliese felizmente de su empresa de traer a los prisioneros de Humahuaca y que Arias haya asegurado a los oficiales tan bien como Ud. me dice: que prueben del Chaco esos canallas. (Güemes 1980:219) CONCLUSIÓN. El Chaco constituyo una región de combates, como también el último refugio para los patriotas tarijeños para 1818 se desarrollan varias acciones militares en la región del Chaco Tarijeño en lugares como Caraparí e Itaú. El coronel Vigil hizo una correría desde Tarija á Salinas y misiones de San Luis y de Itau en abril, dehaciendo ventajosamente los grupos que acaudillaban los hermanos Uriondos y Rojas, tomándoles algunas armas, prisioneros y bastante ganado. En el mes de julio salió Canterac con una expedición para la provincia de Tarija á fin de no dar respiro a los caudillos que la molestaban, y se dirigió inmediatamente á las Salinas y las Misiones por el valle y fuerte de San Luis, donde nuestros Cazadores á caballo cargaron y dispersaron á Uriondo, cogiéndole algunos prisioners y ganado. Marchó el grueso de la expedición por el fuerte de Santiago á las Misiones, noticiosos de la derrota de Espinosa y de la dirección de Poveda, ya no pudieron ser alcanzados por mas de que este valiente oficial redobló sus jornadas desde antes de Chiquiaca, reuniendose en las Misiones con el grueso de la expedicion el 20 de julio. Al siguiente dia partió el coronel Vigil con la mitad de la fuerza del brigadier Canterac conra los caudillos Sanchez, Rojas y otros hacia Carapari e Itau, y habiendo conseguido alcanzarlos en dichos puntos los derrotó del modo mas decidido, causándoles mucha pérdida entre muertos y prisioneros. A principios del mismo diciembre hizo el coronel Vigil nueva expedicion á las Salinas desde Tarija, en la que, despues de haber sostenido diferentes choques con los caudillos Uriondo, Fernandez y Tejada, logró que aquellos pueblos reconociesen al gobierno legítimo, entregándole como donativo voluntario 400 cabezas de ganado vacuno y 80 caballos y mulas. Logró tambien hacer prisionero al capitan D. Manuel Uriondo, hermano del gobernador intruso y un artillero, consiguiendo en fin que de los dragones de este caudillo se le pasasen un oficial, dos sargentos y un soldado todos armados, y que los indios chirihuanos se declarasen en favor de la causa española, negocio de grande importancia. El brigadier Olañeta hizo en el mismo diciembre un movimiento sobre las fronteras de Tarija, y alcanzó en el rio Bermejo al caudillo Peralta que inquietaba algunos pueblos: el resultado fué batir la partida de este enemigo que quedó muerto en el choque, y en poder de Olañeta 12 prisioneros, 43 fusiles y algunas caballerias. Tan activa era la guerra que se sostenia en el alto Perú, pero la fortuna de nuestras armas, aunque en pequeños encuentros, no solo iba adelantado en la pacificación, de que tanta necesidad tenian sus combatidos y exhaustos pueblos, sino que aseguraba la paz y tranquilidad de que gozaba todo el vasto virreinato de Lima. El ejército de operaciones que procuraba reemplazar sus bajas, y que cada dia mejoraba su instruccion y la brillantez de su estado, poco tenia que temer por su frente, porque las provincias insurrecionadas del antiguo vireinato de Buenos- Aires no se hallaban en disposicion de poner en campaña un ejército que, con probabilidad de buen éxito, pudiera disputar al nuestro la superioridad que poseia. (García Camba 1846: 286-289) BIBLIOGRAFÍA.
  26. 26. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 22 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com AYAVIRI CHOQUE, Hodis Gilberto. Soy muy hombre o soy hombre por excelencia Cacique Cumbay. Museo Nacional de Etnografía y Folklore. Bolivia. 2008 CORRADO, Alejandro. El Colegio Franciscano de Tarija y sus Misiones. Noticias Históricas recogidas por dos misioneros del mismo Colegio. Quaracchi, cerca de Florencia. Tipografía del Colegio de S. Buenaventura. 1884. DALENCE, José María. Bosquejo Estadístico de Bolivia. Imprenta de Sucre. Sucre, Bolivia. 1851 GARCÍA CAMBA, Andrés. Memorias para la historia de las Armas Españolas en el Perú. Tomo I. Sociedad Tipográfica de Hortelano V Compañía. Madrid. 1846. GARCÍA CAMBA, Andrés. Memorias para la historia de las Armas Españolas en el Perú. Tomo II. Establecimiento Tipográfico de D. Benito Hortelano. Madrid. 1846. GANDARILLA GUARDIA, Nino. Desenredando la independencia de Santa Cruz y sus provincias (1805-1841). Cuarta Edición. Centro de Estudios Nacionales. Santa Cruz de la Sierra. 2010 GIL MONTERO, Raquel. Las guerras de independencia en los andes meridionales. Memoria Americana. Nro. 14. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Enero/Diciembre 2006 GÜEMES, Luis. Güemes Documentado. Tomo I. Editorial Plus Ultra. Ronaldo J. Pellegrini Impresiones. Buenos Aires, Argentina. Agosto, 1979 GÜEMES, Luis. Güemes Documentado. Tomo II. Editorial Plus Ultra. Ronaldo J. Pellegrini Impresiones. Buenos Aires, Argentina. Octubre, 1979 GÜEMES, Luis. Güemes Documentado. Tomo V. Editorial Plus Ultra. Ronaldo J. Pellegrini Impresiones. Buenos Aires, Argentina. Junio, 1980 GÜEMES, Luis. Güemes Documentado. Epistolario. Tomo VI. Editorial Plus Ultra. Ronaldo J. Pellegrini Impresiones. Buenos Aires, Argentina. Diciembre, 1980 MINUTOLO DE ORSI, Cristina. Belgrano y las Heroínas de la Coronilla. OPORTO ORDÓÑEZ, Luis. 1809-1825 indios y mujeres en las luchas independentistas. Archipiélago. Amerindia. Instituto Indigenista Interamericano. Organismo Especializado de la OEA. 2009 SOUCHAUD, Sylvain/MARTIN, Ceydric. Yacuiba: un islote de la mundialización en el Chaco Boliviano. Movilidad y procesos migratorios en el espacio de frontera argentino-boliviana. Institut de Recherche pour le Développement IRD. Universidad Autónoma Juan Misael Saracho UAJMS. Editorial CEA - UNC. Unidad Ejecutora del CONICET. Editorial Copiar. Córdoba, Argentina. Octubre de 2007 [1] La Ley Nro. 2929 de 15 de Diciembre de 2004 declara al Líder Indígena Guaraní Cumbay, Héroe Nacional por su lucha en la guerra de la Independencia. Reconociendo en forma póstuma el grado de General al Líder Guaraní Cumbay en mérito al aporte realizado con sus tropas Guaraníes en la lucha emancipadora. [2] “…En 1776 la Corona de España, en poder de los Borbones, impuso un nuevo Sistema Económico Colonial, caracterizado por la imposición del régimen de Intendencias de Provincia y de Ejército, dando fin al viejo Estado Imperial Español diseñado por el Virrey Francisco de Toledo…” Oporto Ordóñez, Luis. 1809-1825 indios y mujeres en las luchas independentistas. Instituto Indigenista Interamericano. Organismo Especializado de la OEA. 2009 [3] El problema es la tierra; y los blancos criollos ganaderos necesitan controlar los puntos estratégicos para el pastoreo del ganado vacuno, mientras que los indios necesitan las tierras para cultivarlas en la producción de maíz, a esto se llama la colonización con
  27. 27. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 23 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com Vacas vs. Maíz. Ayaviri Choque, Hodis Gilberto. Soy muy hombre o soy hombre por excelencia Cacique Cumbay. Museo Nacional de Etnografía y Folklore. Bolivia. 2008 [4] Cumbay, el diplomático guaraní, cuyo verdadero nombre es “Mandiotetimbiaja”, el Mburubicha Guasu; capitán grande de los chiriguanos del Ingre, que etimológicamente podría traducirse como: “Cumbay Co Che”; “Soy muy hombre o soy hombre por excelencia”. Ayaviri Choque, Hodis Gilberto. Soy muy hombre o soy hombre por excelencia Cacique Cumbay. Museo Nacional de Etnografía y Folklore. Bolivia. 2008 [5] Ayaviri Choque, Hodis Gilberto. Soy muy hombre o soy hombre por excelencia Cacique Cumbay. Museo Nacional de Etnografía y Folklore. Bolivia. 2008 [6] En la región del Chaco Boreal, se destacó el célebre cacique Cumbay, quien se inclinó por la revolución apoyando a los patriotas de la zona de Santa Cruz de la Sierra. Cumbay quiso entrevistarse con Belgrano y se dirigió a Potosí, con dos hijos menores, un intérprete y una escolta de 20 flecheros con karjax a la espalda, el arco en la mano izquierda y una flecha envenenada en la derecha. Al avistar a Belgrano echó pie a tierra y mirándole con atención le hizo decir a su intérprete que no lo habían engañado, que era muy lindo, y que según su cara debía ser su corazón. Ambos pasaron frente a la artillería, desfilando a caballo. El indio había recibido un caballo blanco ricamente enjaezado y con herraduras de plata regalados por Belgrano. Cumbay ofreció a éste 2.000 indios de pelea para luchar contra los españoles a favor de la causa patriota. Pág. 10 Minutolo de Orsi, Cristina. Belgrano y las Heroínas de la Coronilla. [7] Pág. 20 – 21 Nadie ha nacido esclavo en Bolivia desde el 6 de agosto de 1825, y está prohibida la introducción de esclavos en su territorio. Dalence, José María. Bosquejo Estadístico de Bolivia. Imprenta de Sucre. Sucre, Bolivia. 1851 [8] Los indios eran utilizados principalmente como fuerzas de choque, como espías y saboteadores y como baqueanos. Con frecuencia eran enviados para espiar camuflados en su propio papel: como vendedores de pan, pastores o mitayos. Había indios que participaban en la guerra, obligados, otros que no se involucraban en absoluto, algunos eran realistas, otros patriotas, otros negociaron su participación: los “indios” no eran una masa homogénea. Hasta aquí nos hemos referido, principalmente, a aquellos que participaron de un modo u otro en la guerra. Hubo, además, otro conjunto distinguible dentro de esta aparente masa de “los indios: aquellos que no participaron de la guerra sino que la padecieron en forma de levas, tributos, obligaciones de abastecimiento, etc. Gil Montero, Raquel. Las guerras de independencia en los andes meridionales. Memoria Americana. Nro. 14. Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Enero/Diciembre 2006 [9] 1825 marca el fin de la colonia y el nacimiento de una nueva república, se espera y se producen transformaciones económicas, sociales y políticas administrativas, esto marca un ausentismo en el Chaco, puesto que no repercutió nada favorable en la cordillera de los chiriguanos. Es así que en 1825 Bolívar, como primer presidente de la naciente república, decretó la distribución de las tierras según fuesen sus necesidades de ellas, pero este famoso decreto no pudo traspasar la cordillera de los chiriguano, fue clara la alianza anterior entre los sectores sociales que llevaron adelante este proceso de independencia; los patriotas debían otorgar premios, y recompensas a quienes habían luchado por la patria y que esto correspondía la concesión de tierras que la momento estuvieran baldías. La república empezó con más avasallamiento, se dio un expolio abrumador y se dio con más fuerza la continuidad de la llamada “colonización con vacas”. Esta vez se entregó las tierras de los indios a quienes habían peleado por la independencia, pero esta vez venían con instrumento diferente: despojos legales por las autoridades estatales. El resultado fue mayores abusos, atropellos, no se dejaron esperar las intromisiones internas; surge un nuevo personaje que estuvo casi ausente durante la colonia: el mestizo o Ava-Carai, desequilibrio social, esto marca la fractura de esa unidad
  28. 28. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 24 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com étnica Chiriguana y empieza la pérdida gradual de su espíritu tribal que durante todo su pasado le identificó como valientes guerreros. Ayaviri Choque, Hodis Gilberto. Soy muy hombre o soy hombre por excelencia Cacique Cumbay. Museo Nacional de Etnografía y Folklore. Bolivia. 2008 [10]La etapa comprendida entre 1808 y 1814, marco cronológico de la guerra de la Independencia contra Francia y arranque convencional de la contemporaneidad española, se caracteriza por su permanente inestabilidad y los desequilibrios internos derivados del conflicto bélico y del poder bicéfalo existente en la península: por un lado, la solución oficial napoleónica que desde la aludida legitimidad coloca a José Bonaparte, hermano de Napoleón, en el trono de España, y por otro, el movimiento de las Juntas de resistencia aclamado por el pueblo y expandido por el reino hasta su consumación en las Cortes de Cádiz, símbolo de la resistencia nacional. Allí se irá fraguando, a partir de 1810, una importante reforma política, cuyo fruto más granado fue la Constitución aprobada el 19 de marzo de 1812, primera en la historia de España y una de las primeras del mundo. Ante la sorpresa de muchos, este renqueante país mediterráneo, típico representante del Antiguo Régimen, se convirtió de la noche a la mañana en abanderado del liberalismo constitucional, con innegable proyección exterior, sobre todo en la órbita americana.
  29. 29. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 25 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com CAPITULO III TARIJA, EL GRAN MARISCAL DE AYACUCHO Y EL CHACO TARIJEÑO EN EL AÑO DE 1827 Para el Presupuesto General de Bolivia de 1827 (aprobado por la Ley de 2 de enero de 1827) la provincia de Tarija, solo tiene de entradas siete mil pesos, y consume más del doble. La villa de Tarija se erige en ciudad, por Ley de 3 de enero de 1827 durante la Administración del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, Segundo Presidente de la Nación Boliviana durante los años de su gobierno la llamada “Cuestión de Tarija” fue según el Mariscal de Ayacucho resuelta mediante la promulgación de la Ley de 30 de Octubre de 1826 la cual en su Art. 2º establece lo siguiente: “…En virtud de las reiteradas solicitudes de Tarija, y de su libre y espontánea resolución por reincorporarse á Bolivia, se admitirán en el Congreso Constituyente, sus diputados que se hallan en esta capital…” posteriormente quedará establecida la dependencia eclesiástica del territorio Tarijeño mediante la Ley del 22 de Noviembre de 1826 en su Art. 1º “…Queda reincorporada la provincia de Tarija al arzobispado de Charcas…” y su dependencia para temas legales con la Corte de Distrito de Chuquisaca (Art. 95 de la Ley de 8 de enero de 1827) señalando además que la masa decimal de sus impuestos deberán destinarse a la construcción de infraestructuras educativas. Para esos años de comienzos de la historia republicana de Bolivia, el Chaco Tarijeño era una región lejana, aunque ya para esos años había comenzado la distribución de la tierra de aquellos parajes conocidos como los territorios de la Frontera, el testimonio de tal situación es relatado por Burdett O'Connor en sus memorias: “…En el año de 1827 se empezaron á vender muchos terrenos, pagando el valor de algunos de ellos en vales y billetes del Crédito Público…” (Burdett O'Connor, 1915, p. 253); también en el Gobierno del Mariscal Sucre, se realizan tareas de reconocimiento y administrativas en el Chaco Tarijeño: “…En el mes de Mayo de 1827 me dirigí por primera vez á la frontera por orden del presidente á arreglar las milicias de los cuatro cantones que había allí: el de San Luis, Salinas, ítau y Zapatera y el de Caraparí. Todos estos cuerpos de milicias, como se llamaban entonces, eran de á caballo. Antes de salir de Tarija, averigüé que uno del Cabildo se llamaba Comandante General de la Frontera, que gozaba un sueldo anual de quinientos pesos, pero que jamás se iba á la frontera. Le pasé una orden de acompañarme en mi visita… De San Luis pasé á la misión de Salinas, segundo cantón. Aquí encontramos al comandante principal de la frontera, con el sueldo de doscientos cuarenta pesos, pariente del comandante general y que había estado enfermo de terciana… y después de arreglar el escuadrón de ese cantón, seguí con el comandante general para Itau, por la quebrada larga de las Cañas, con ciento diez vados y tres saltos muy feos, y llegamos al hermoso campo de Nuhuaso (en territorios del Actual Municipio de Carapari), y de allí á Itau, adonde nos esperaba el escuadrón formado y el padre Conversar de esta misión á la cabeza de todos sus neófitos. Arreglé el escuadrón de Itau y Zapatera y seguí á Caraparí, adonde me esperaba el cuarto y el último escuadrón, el mejor de todos, montado en buenos caballos. De todos estos escuadrones resultaron, por el estado que formé de ellos, más de mil doscientos hombres útiles… De Tarija remití al presidente el estado de fuerzas de los cuatro escuadrones, las listas nominales de todos ellos y las propuestas para nombramientos de jefes y oficiales…” (Burdett O'Connor, 1915, p. 254:255). La razón que justificaba el interés por poseer la tierra de un lugar tan distante, pasaba por las características prodigiosas de la geografía de la región: “…Durante mi visita á la frontera me agradó mucho la naturaleza de ese país, con muchos bosques, campos verdes y ripos hermosos corriendo por en medio de ellos. Particularmente me gustó el campo elevado de Nuhuaso, rodeado por todos lados de
  30. 30. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 26 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com arboleda alta. No había visto país semejante, desde los confínes de Panamá hacia el Norte, hasta el río de Suipacha, y me entró la idea de avecindarme en la frontera, aunque toda ella tenía indios salvajes y feroces al frente, Tobas, Chiriguanos, Chaneses, Matacos y otras muchas naciones. A mi regreso á Tarija pregunté al gobernador Trigo de quiénes eran esos terrenos de la frontera; me contestó que todos eran baldíos y pertenecientes á la Nación; que los terrenos de Nuhuaso en que me interesaba más, habían sido de una misión, pero extinguida ya y entregada al ordinario, por falta de misioneros conversores. Me dijo en seguida el gobernador, que si quería hacerme dueño de alguna parte de esos terrenos no tenía más que hacer que pedir una merced al presidente de los lugares que quería en propiedad y que á vuelta de correo sería el dueño y propietario de ellos. Así hice. Pedí la merced al general Sucre, haciendo en mi solicitud mención de las denominaciones de todos los diferentes trechos de terrenos en la frontera, cuyos nombres había adquirido de los vecinos en mi visita, á fin de tener de qué escoger. Mi solicitud fué decretada en La Paz, cuando el Gran Mariscal estuvo allí, de paso para el Desaguadero, á tener una entrevista con el general Gamarra. Todo fué acordado como yo pedía, y llegó la solicitud á Tarija por correo…” (Burdett O'Connor, 1915, p. 257) Sin embargo, podemos concluir que a pesar de la existencia de una presencia militar en la zona, eso no significaba que los peligros para los civiles en estos parajes fuese menor: “…No estuve muchos días viviendo en el campo de Nuhuaso, cuando tuve una visita del cura acompañado del comandante José Manuel Sánchez, del escuadrón de Itau, y de don José Manuel Valdivieso, vecino de Caraparí, que se llamaba pariente de la madre de mi mujer; todos con objeto de persuadirme á que fuese á Itau, cuyo fuerte tenía habitaciones que ofrecían un poco más de comodidad que la casita en que vivía en el campo, y diciéndome que estaba allí muy expuesto á una sorpresa de los indios bárbaros de las inmediaciones… En Itau me ocupaba, con el Comandante General y con don José Antonio Valdivieso, que era capitán de la primera compañía del Escuadrón de Caraparí, en paseos de reconocimiento de una situación cómoda para hacer construir una casa donde vivir. Hallamos una al pie del alto de Santa Rosará unas cuatro leguas río abajo de Itau, camino llano…” (Burdett O'Connor, 1915, p. 260). Antonio José Francisco de Sucre y Alcalá, Segundo Presidente de Bolivia, había nacido en Cumaná (Venezuela); el 3 de febrero de 1795 a pesar de la distante lejanía de los territorios conocidos como “la frontera” que comprende la región del actual Chaco Tarijeño y del estado del Gobierno para 1827 que atravesaba por una difícil situación financiera, emite las ordenes correspondientes para que se pueda verificar el estado de la zona, como también la situación de los destacamentos de soldados en estos parajes situados en los límites de la nación boliviana. Incrementando la población no indígena de la región al distribuir la tierra del Chaco mediante la venta de terrenos. BIBLIOGRAFÍA. BURDETT O'CONNOR, Francisco. Independencia Americana Recuerdos de Francisco Burdett O'Connor Coronel del ejército libertador de Colombia y General de División de los del Perú y Bolivia. Editorial América, en Madrid España. 1915
  31. 31. APUNTES DE HISTORIA DE YACUIBA Autor: José Luis Claros López 27 Los textos sueltos de cada capítulo están disponibles en: http://www.desdeyacuiba.blogspot.com CAPITULO IV ENTRE FLECHAS, ESPADAS, CRUCES Y BALAS INTRODUCCIÓN. Durante la época de la conquista española de la América del Sur, la fundación de los asentamientos que con el paso del tiempo en muchos casos darían lugar a la consolidación de pueblos y ciudades que aún existen en el presente, por parte de los “conquistadores europeos”, era el resultado de la construcción de una serie de infraestructuras representativas por un lado del poder religioso de la cristiandad: una iglesia, por el otro del poder político y militar de la corona española: un fuerte y una plaza; alrededor de estos elementos arquitectónicos se levantaban luego las demás construcciones del asentamiento un cabildo, casas de las familias más acomodadas ó centros de abastecimiento para las haciendas de los españoles, los europeos imponían así su dominio sobre los pueblos indígenas originarios sojuzgados por la Cruz y la espada, los indígenas sólo con sus flechas poca resistencia podían ofrecer contra esa fuerza representada por la espada y la cruz, los indígenas que aceptaban con pesar el nuevo orden eran evangelizados para ser así una suerte de población de siervos, aún en la Europa misma la edad media no se terminaba de ir y seguían existiendo de cierta manera vasallos y señores feudales, en la América conquistada por los Españoles, los indígenas que no deseaban ser sometidos debían internarse más allá de las fronteras de la “civilización” ingresando a ese mundo de lo desconocido que hasta muy entrado el siglo XIX era todavía un lugar inexplorado cargado en el imaginario de los hombres civilizados de un mundo de leyendas y magia. Ahora bien, en el caso de las iglesias, estas eran construidas en lugares especiales dentro del territorio conquistado, una Iglesia es la denominación del templo destinado al culto religioso público en el cristianismo, en general, el edificio dedicado a iglesia tiende al predominio de la altura en contraposición de los “templos paganos” como para significar el espíritu elevado de su fundación. La conversión de los indígenas a la religión católica y la eliminación de las antiguas creencias de estos era un propósito al que los españoles daban tanta importancia como a la dominación militar. Por eso se dice que, junto con las acciones guerreras, hubo en las colonias una conquista espiritual.[1] En esa lógica la conversión de los infieles indígenas a la fe católica, era un elemento más de la conquista una herramienta ó un arma de fe que proporcionaba mediante diversos métodos la dominación mental del indígena justificando así el papel dominante de los españoles y a la vez permitía ordenar la sociedad de acuerdo con las características europeas. Muchas iglesias fueron construidas sobre antiguos templos indígenas, hicieron derribar los templos y sustituirlos por iglesias y monasterios, construidos con las mismas piedras. Esta táctica de conversión no era nueva, pero había probado su utilidad en la evangelización de Europa, donde muchas iglesias habían sustituido antiguos santuarios. LOS FRANCISCANOS Y LA EVANGELIZACIÓN DEL CHACO TARIJEÑO. En el Siglo XIX los territorios del Chaco Tarijeño fueron evangelizados por los franciscanos, la presencia del Colegio de Propaganda Fide en la región chaqueñaha sido efectiva por el método utilizado[2] quienes demostraron a partir de 1809 deben abandonar varias de sus misiones expulsados por los soldados patriotas en la región actual de la Prov. Cordillera, lo mismo pasó en las reducciones de la Frontera de Chuquisaca y en las de Tarija (Itau y Salinas) con iguales vejámenes y exilios. Para 1815 en el Colegio

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