Leccion Para El 24

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Leccion de Escuela Sabatica para el 24.11.07 subida por www.jarejasnorte.cl.nu

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Leccion Para El 24

  1. 1. Lección 8 Para el 24 de noviembre de 2007 Viendo al Invisible Sábado 17 de noviembre LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Isaías 40:27-31; Juan 14:1- 14; Romanos 8:28-39; Efesios 1:18-23. “Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible” (Heb. 11:27). LA DEFINICIÓN DE FE en el libro de Hebreos es siempre un desafío. “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Heb. 11:1). ¿Cómo podemos estar seguros de lo que no vemos? No obstante, eso es exactamente lo que Moisés ilustra en nuestro versículo para memorizar: él “se sostuvo como viendo al Invisible” (vers. 27). Es aun un desafío mayor darse cuenta de que somos llamados a ver “al Invisible” no sencillamente en momentos buenos, sino especialmente cuando todo sale mal. Para esto necesitamos fe, una fe como la de Cristo, que debe ser modelada por la verdad acerca de Dios y del Reino de Dios. La verdad acerca de la bondad de nuestro Padre, el poder del nombre de Jesús, el poder de la resurrección y la compasión de Dios son verdades esenciales que nos capacitarán para mantenernos firmes cuando estemos en el crisol, y podamos ser tentados a dudar de todo. UN VISTAZO A LA SEMANA: ¿Qué verdades acerca de Dios pueden ayudarnos a mantenernos firmes aun en las peores situaciones? Domingo 18 de noviembre LA EXTRAVAGANCIA DE NUESTRO PADRE “Si Dios realmente me amara, ciertamente haría por mí”.
  2. 2. Me pregunto cuántas veces ese pensamiento estuvo en nuestra mente. Miramos nuestras circunstancias, y entonces comenzamos a preguntarnos si Dios realmente nos ama, porque creemos que, si lo hiciera verdaderamente, las cosas serían diferentes. Hay dos ideas que a menudo nos llevan a dudar de la bondad de Dios. Primera, cuando tenemos un ardiente deseo en nuestro corazón y nuestra mente por algo que creemos que es bueno, la idea de que Dios podría querer algo diferente para nosotros puede parecer ridícula. Segunda, podemos dudar de la bondad de Dios porque nuestra experiencia choca con lo que creemos. Si algo parece bueno y se siente bueno, o suena bien o gusta bien, entonces creemos que debe ser bueno. Y así nos enojamos con Dios cuando no podemos tenerlo. Allí es donde interviene la fe. La fe entra en acción precisamente en esas ocasiones cuando estamos tentados a dudar de Dios y de su bondad. Romanos 8:28 al 39 es un pasaje poderoso, que describe la bondad de Dios hacia nosotros. ¿Qué razones encuentras en el texto que pueden proteger nuestras mentes para no dudar de la bondad de Dios? (Lea Comentario EGW) En el versículo 32 hay una proporción importante de lógica, que es muy útil para protegernos de estar abrumados por las circunstancias: “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?” ¿Cómo podríamos pensar que Dios enviaría a Jesús para morir por nosotros, para luego volverse malvado y egoísta? Esto significa que la generosidad de Dios hacia nosotros se ve, en verdad, en la muerte de Cristo, y esto debe tener un impacto más sólido sobre nuestro pensamiento que todas las dudas que las aflicciones pudieran generar en nosotros. ¿Cómo es posible que una verdad (como es la bondad de Dios) tenga un efecto más fuerte en ti que tus dudas? Pasa un tiempo meditando en la verdad de que Dios ha dado a Jesús para morir en tu lugar, y que esta generosidad increíble sigue ayudándote de mil maneras diferentes, hoy. ¿Qué produce esto en tu fe? Lunes 19 de noviembre EN EL NOMBRE DE JESÚS
  3. 3. “Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:14). Jesús no estaría por mucho más tiempo con sus discípulos. Aquel que había sido su apoyo y ánimo estaba por ir al cielo, y los discípulos comenzaban a sentirse confundidos y sin poder. Pero, aunque los discípulos no podrían verlo físicamente por más tiempo, Jesús les dio una promesa notable. Lee Juan 14:1 al 14. (Ver CBA) De acuerdo con los versículos 13 y 14, Jesús promete hacer “todo” lo que pidamos en su nombre. Por causa de esto, casi siempre añadimos, al fin de nuestras oraciones: “En el nombre de Jesús, Amén”. Cuando decimos esto, ¿qué creemos, normalmente, que eso significa? ¿Qué quiso decir Jesús cuando nos animó a orar de ese modo? ¿Qué indicios hay, en esos versículos, que nos ayudan a comprender lo que quiso decir? Cuando nuestro pedido es “en el nombre de Jesús”, podemos estar seguros de que toda la maquinaria del cielo está en movimiento en nuestro favor. No vemos a los ángeles trabajar a nuestro alrededor. Pero allí están: enviados desde el Trono del cielo en el nombre de Jesús, para cumplir nuestros pedidos. Algunas veces oramos en el nombre de Jesús, abrimos nuestros ojos y esperamos que todo sea diferente alrededor de nosotros, pero todo se ve igual. Sin embargo, aunque el poder del cielo pudiera venir con un efecto dramático, como cuando Jesús calmó la tormenta, también puede venir con mucha quietud, sin notarse, como cuando el poder de Dios sostuvo a Jesús en el Getsemaní. Puede no ocurrir de repente algo dramático, pero eso no significa que Dios no está actuando en favor de nosotros. Lee otra vez Juan 14:1 al 14. Mientras lo lees, imagínate a Jesús hablándote directamente, cara a cara. ¿Qué esperanza y aliento puedes obtener de estas promesas? Al mismo tiempo, pregúntate: “¿Qué cosas en mi vida pueden estorbar que estas promesas se cumplan en mí? ¿Qué cambios debo decidir, en mi corazón, que debo hacer?” Martes 20 de noviembre EL PODER DE LA RESURRECCIÓN La resurrección atiende el problema de la impotencia humana. Cuando pensamos acerca de la vida, la muerte y la resurrección de Jesús, a menudo pensamos
  4. 4. acerca de cómo la muerte de Jesús fue el evento que nos hizo legalmente correctos ante Dios. Y eso, por supuesto, es cierto. Sin embargo, la resurrección añade una dimensión específica a la salvación. La resurrección de Jesús es significativa no solo porque nos muestra que un día también nosotros seremos resucitados; la resurrección puso a Jesús a la diestra del Padre, en una posición de poder y autoridad. Este poder de la resurrección es el mismo poder que Dios tiene disponible para nosotros hoy. En Efesios 1:18 al 23, Pablo habla acerca del poder de Dios. ¿Qué nos enseña este texto acerca del poder de la resurrección? ¿Qué esperanza y promesas puedes encontrar para ti en estos versículos? Pablo está orando para que los efesios comprendan algunas cosas que solo pueden entenderse adecuadamente con la ayuda divina: 1. que hay esperanza de transformación y un futuro eterno al que Jesús nos ha llamado; 2. el poder que fue manifestado en nuestro favor. Pablo luego trata de describir cuán asombroso es este poder. El poder que está disponible para nosotros hoy es el mismo poder que resucitó a Jesús, no solo de la tumba trayéndolo de vuelta a la vida, sino también el lugar de poder que él tiene a la diestra de Dios. Pero Pablo no se detiene allí. La resurrección no le da a Jesús cualquier clase de poder, sino que él tiene el poder de gobernar y proveer todo lo posible que su pueblo pueda alguna vez necesitar, ¡por toda la eternidad! Haz una lista de las áreas de tu vida en las que necesitas el poder del Jesús resucitado. Cuando hayas terminado, ora para que este poder se aplique a todas estas áreas de necesidad. Al mismo tiempo, ¿qué puedes hacer mejor, qué elecciones puedes hacer, que te permitan tener este poder, para actuar con más libertad en tu vida?
  5. 5. Miércoles 21 de noviembre LLEVAR TODAS NUESTRAS PREOCUPACIONES Hay una placa, que algunas personas tienen en sus hogares, que dice: “¿Por qué orar cuando puedes preocuparte?” Nos hace reír, porque sabemos que demasiado a menudo nos preocupamos en vez de ir a Dios y darle nuestras preocupaciones. Alguien dijo cierta vez: “Cuando tu vida se enreda toda, dásela a Dios y deja que él te saque todos los nudos”. ¡Cómo debe Dios anhelar hacer esto por nosotros! No obstante, es sorprendente cómo podemos aferrarnos a nuestros problemas hasta que estamos a punto de estallar. ¿Por qué esperamos hasta que estamos desesperados antes de ir a Dios? Lee 1 Pedro 5:7. Pedro está citando Salmo 55:22. ¿Cuál es el mensaje básico que hay aquí para nosotros? Ver también Mat. 6:25-33. Es un pasaje muy sencillo. No hay ningún secreto escondido en él, y significa exactamente lo que dice. “Echar” significa precisamente hacer eso, arrojar, entregar, de modo que lo que causa el dolor y la preocupación ya no tenga ninguna conexión con nosotros. Pero, por supuesto, nuestras cargas no se tiran en cualquier parte. Nuestra preocupación no desaparece en un vacío. Se da a nuestro Padre celestial, quien promete solucionarla. Eso es lo que Jesús nos dice en los versículos de Mateo. El problema es que esto parece difícil; más bien, parece demasiado fácil, demasiado bueno para ser verdad. La ansiedad es causada por toda suerte de razones. Podría ser la presión del trabajo, las críticas inesperadas, sentimientos de que no se nos quiere o no se nos ama, preocupaciones acerca de la salud o financieras, sentimientos de que no somos suficientemente buenos para Dios, creer que no fuimos perdonados, etc. Cualesquiera que estas sean, una razón por la que nos aferramos a nuestros problemas es que pensamos que podemos arreglarlos mejor que cualquier otro. Pero, Pedro nos anima a reconsiderar esta idea. La razón por la que no tenemos que preocuparnos es que Dios se interesa por nosotros. Pero ¿se interesa Dios tanto como para intervenir cuando un divorcio está en camino o nos sentimos totalmente inútiles? La Biblia dice que él se interesa lo suficiente como para transformar cualquier situación.
  6. 6. ¿Cuáles son las cosas que te preocupan ahora? Por legítimas que sean, por angustiosas que parezcan, ¿hay algo demasiado difícil para Dios? Tal vez nuestro problema mayor es que, aun cuando creemos que Dios lo conoce y puede arreglarlo, no creemos que él lo resolverá de la manera que nos gustaría que se resolviera. Medita en este último asunto y pregúntate cuán cierto es esto en tu propia vida Jueves 22 de noviembre SEGUIR FIEL CUANDO NO SE PUEDE VER A DIOS Pensar que nadie se interesa por lo que nos está sucediendo es muy desagradable. Pero pensar que Dios no sabe o no se preocupa por nosotros puede ser muy perturbador. Para los judíos que estaban en el exilio en Babilonia, Dios parecía no interesarse mucho en su situación. Todavía estaban exiliados, todavía se sentían abandonados por Dios por causa de su pecado. Pero Isaías les habló palabras de consuelo. Isaías 40 es un pasaje hermoso, en el que Isaías habla muy tiernamente a la gente acerca de Dios: “Como pastor apacentará su rebaño; en su brazo llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará suavemente a las recién paridas” (vers. 11). Pero, después de tanto tiempo, pensaban sin duda los exiliados: “¿Dónde estás, oh Dios? ¡No podemos ver ninguna evidencia de que todavía estás allí, de que te preocupas!” Lee Isaías 40:27 al 31. ¿De qué manera describe Isaías a Dios? ¿En qué forma esta descripción de Dios tenía la intención de responder a su creencia de que “Mi camino está escondido de Jehová; y de mi Dios pasó mi juicio”? (vers. 27). Otro grupo de personas que podría haber considerado que su camino estaba escondido de Dios se puede encontrar en el libro de Ester. En este libro, Dios no es mencionado ninguna vez. Sin embargo, toda la historia es un drama de la intervención divina, que se desenvuelve para salvar a su pueblo de una ley irrevocable para destruirlo. No solo se describe en esta historia los eventos del pasado, sino también simboliza un tiempo, en el futuro, en el que el pueblo de Dios será otra vez perseguido y una ley se promulgará para destruirlo (Apoc. 13:15). ¿Puedes imaginarte cuán fácil sería llegar a la conclusión de que, si esas circunstancias tan terribles existieran hoy, Dios seguramente habría abandonado a
  7. 7. su pueblo? Pero no debemos temer. El mismo que salvó a sus escogidos en la historia de Ester los salvará otra vez en la crisis final. Hemos leído cómo Isaías describió a Dios ante los exiliados. ¿Cómo describirías a Dios ante personas que sienten que Dios ha desaparecido y las ha abandonado? ¿Cómo les enseñarías a verlo con los ojos de la fe, y no dependiendo de lo que ven a su alrededor con sus ojos físicos? Viernes 23 de noviembre PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: Lee Profetas y reyes, “ En tiempos de la reina Ester”, pp. 440-445. “¿No dijo Dios que les daría el Espíritu Santo a quienes se lo pidieran? ¿Y no es, este Espíritu, un guía real y verdadero? Algunos hombres parecen temerosos de tomar a Dios por su palabra, como si fuera un acto de presunción. Ellos oran para que el Señor les enseñe, y no obstante tienen miedo de creer en la comprometida palabra de Dios y que hemos sido enseñados por él. Mientras vayamos a nuestro Padre celestial humildemente y con un espíritu de aprendizaje, dispuestos y ansiosos de aprender, ¿por qué debemos dudar del cumplimiento de las promesas de Dios mismo? Ni por un momento deberíamos dudar de él, y con ello deshonrarlo. Cuando hayamos buscado conocer su voluntad, entonces nuestra parte en la operación con Dios será creer que nuestra voluntad será guiada, conducida y bendecida al hacer su voluntad. Podemos desconfiar de nosotros mismos, no sea que interpretemos mal sus enseñanzas, y hacer aun de esto un tema de oración, y confiar en él, fiándonos al máximo en que su Espíritu Santo nos conducirá para interpretar correctamente sus planes y la operación de su providencia”.–E. G. de White, Manuscript Releases, t. 6, p. 225. “La fe se fortalece al entrar en conflicto con las dudas y las influencias opositoras. La experiencia adquirida en estas pruebas es de más valor que las joyas más costosas” (3 JT 305). PREGUNTAS PARA DIALOGAR: 1. Como clase, hablen acerca de las cosas en las que creemos y que no vemos, cosas que sabemos que son reales pero que están más allá de nuestra vista. ¿De qué modo puede esto ayudarnos a comprender lo que significa ver “al Invisible”? 2. Analicen la pregunta final que se encuentra en la sección del miércoles. ¿Cuán a menudo nos encontramos en una situación tal? ¿Qué podemos hacer que nos capacitará mejor para confiar en que el camino de Dios es el mejor, aun si eso no es lo que queremos?
  8. 8. 3. Si la “fe se fortalece al entrar en conflicto con las dudas y las influencias opositoras”, y esto conduce a algo sumamente valioso –“de más valor que las joyas más costosas”–, ¿cómo debería esto ayudarnos en cuanto al modo en que consideramos estos conflictos? 4. La mayoría de nosotros hemos visto personas, y aun compañeros cristianos, en situaciones en las que el resultado, por lo menos desde nuestra perspectiva, fue desastroso. Lo peor que imaginábamos ocurrió, a pesar de las oraciones y los mejores esfuerzos. ¿Cómo comprendemos esto a la luz de lo que hemos estado estudiando? Archivo descargado desde www.jarejasnorte.cl.nu

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