Resumen luis enrique Alonso. por javiera loreto araya menares

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Resumen luis enrique Alonso. por javiera loreto araya menares

  1. 1. UNIVERSIDAD DIEGO PORTALES La era del consumo, Luis E. Alonso Resumen 1 Javiera Loreto Araya Menares 07 de octubreResumen de los capítulos: 1. Las políticas del consumo: transformaciones en elproceso de trabajo y fragmentación de los estilos de vida; 2. Sobre las tesis de la individualización de los estilos de vida y la sociedad postmoderna: ¿un nuevo consumidor?
  2. 2. Resumen 1.La era del consumo, Luis Enrique Alonso. Para entender la sociedad de consumo actual ya no son suficientes las posicionestradicionales que presentan al consumo como ente alienante, gestor de un control total,como soberano o como libertad individual total. El consumo ha enmarcado a lo largo de lahistoria diversos modos de regulación social, convirtiéndose en una estrategia de acciónque ha sido utilizada para producir una determinada estructura social y reproducirsocialmente las condiciones para la producción de mercancías y de la estructura social.Así, es indiscutible que el consumo se ha consolidado con un sentido de uso social y haenmarcado la dimensión política, de lucha desigual por la distribución y apropiación delexcedente, por el sentido que se le atribuyen a los objetos y a las actividades deconsumo. Entre fines del S.XIX y comienzos del S.XX, se comienza a gestar un nuevo modode racionalización de los procesos de acumulación de capital -el fordismo- comoalternativa de regulación, estabilización y desarrollo de las posibilidades de explotación deun mercado en potencia. Promoviendo un nuevo sistema de organización económico y delos principios tecnológicos, a partir de la división del trabajo, industrias semiautomáticas,la fabricación de bienes de consumo en cadena -a bajo costo y duraderos- y una nuevaestructura salarial. Esta nueva lógica de producción, perfila un modo de regulación queracionaliza los procesos de acumulación de capital, constituyendo estilos de vida ynormas de consumo inéditas en la historia de la economía moderna. «La fabricación de bienes de consumo en cadena, la nueva estructura salarial la división del trabajo son las bases para encajar un nuevo modo de regulación que, además, encuentra en la mecanización y la racionalización la nueva convención que se proyecta sobre todos los órdenes de existencia social.»(2005, 44) En esta lógica de consumos duraderos, abaratados y normalizados por laproducción en serie, el salario comienza a tener un nuevo estatuto económico, en queestructura la producción, a la esfera de consumo y reconstruye la esfera del trabajo. Así,el modelo de producción fordista se extiende tanto dentro como fuera de la fábrica,reforma la esfera de consumo, transforma la clase obrera y sus condiciones dereproducción, modifica el modo de vida y el espacio económico domestico cotidiano. Así, el modelo de producción en masas reconstruye un nuevo espacio social enfunción de las nuevas necesidades mercantiles, formas de vida y bases salariales de lasclases obreras, pero mantiene al sector de la producción distinguida y dignificada demercancías con alto valor simbólico en su representación, propias del consumo de laselites, creando una dinámica permanente de clasificación y creación de aspiraciones, queabre paso a la industria económica del deseo. Así, los fundamentos económicos asientanun modo de consumo que garantica un régimen de acumulación y completa la articulaciónentre los dos sectores de la producción capitalista. Estas transformaciones «crean nuevas condiciones de existencia del trabajo asalariado, condiciones que hacen compatible el aumento del valor total generado en el sistema económico con la continua disminución del coste social de reproducción de la fuerza de trabajo» (2005, 46) Pero este modelo productivo entro en crisis en la medida que el poder adquisitivode las masas no pudo absorber el gran volumen de lo que técnicamente se producía, Javiera Loreto Araya Menares
  3. 3. Resumen 1.La era del consumo, Luis Enrique Alonso.generando un excedente de las mercancías que dio origen a la gran depresión de losaños 20 y a la necesidad de reformular el orden fordista. Ante este conflicto, la solución se encontraba en la reconstrucción del ordenproductivo del modelo bajo una nueva norma de consumo de masas que perseguía unnuevo equilibrio acumulativo, asentándose en un nuevo contexto institucional que ampliólas bases productivas y reproductivas del sistema, como una nueva forma social,globalizadora y de dominio de las condiciones generales de creación y distribución delvalor de las mercancías. Para concebir estas transformaciones, se acudió a una reordenación tecnológicade los sistemas productivos -incorporando bases sociotécnicas- y a la adaptación de losvalores de uso a las necesidades de circulación y acumulación económica. Así, elconsumo se convierte en la principal forma de normalización e integración social,consolidándose como una práctica social; se trataba de un modo de vida impulsado por lacreación de deseos en la adquisición de productos, sujetos a una carga simbólica. En estesentido, el proceso de crecimiento económico implico un ascenso social generalizado, elconsumo de mercancías comienza a representar un carácter organizador de tiempos yestilos de vida, que propiciaba códigos de control de la distribución social -según el estadosocial y como resultado de las formas adquisitivas en la relación salarial-, determinando laproducción de status, pero a la vez la reproducción de desigualdades. Durante este periodo, el régimen de regulación jurídico y social de la fuerza detrabajo fue garantizado por la intervención del Estado, estructurando los modos de vida ymaterializando la fuerza estructural de la clase obrera, pues en este espacio se integrabanlos conflictos derivados de las luchas distributivas y se generaban redes de consumosociales. «La intervención estatal, es por ello un mecanismo directamente productor derelaciones sociales, […] en el espacio estatal se integran parcial y desigualmente losconflictos que derivan de las luchas por la distribución, pero también es en el espaciopúblico donde se genera la red de consumos sociales imprescindibles para mantener lanorma de consumo de masas.» (2005, 56) En este contexto y para garantizar la gestión estatal se crearon dos grandesintervenciones que permitían regularizar la fuerza de trabajo y organizar los tiempos yespacios de la norma de consumo de masas: formación de sistemas legales queconcedían la integración controlada de las reivindicaciones salariales obreras en losaparatos de gestión económica estatal y la incorporación de los salarios indirectos,valedores del derecho ciudadano. El nuevo orden mercantil y comercial fue integrado a laeconomía-mundo, dominando los sistemas de intercambios comerciales y culturales,creando un patrón de estilos de vida idealizada que se convirtió en la norma dominantedel comportamiento adquisitivo de la época. Pronto el nuevo modelo fordista no puedo garantizar una producción rentable delos bienes industriales de consumo, debido al agotamiento del modelo industrial en suconjunto; los altos costos laborales reducían las expectativas de generar mayoresbeneficios capitales por la producción y los límites físicos-mercantiles que representaba lafuerza de trabajo, perjudicando la organización mecánica de producción. Por otro lado, losmercados crecientes de objetos de consumo se comenzaban a fragmentar y a saturar. Laproducción en serie y homogénea se vuelve comercialmente inviable. Javiera Loreto Araya Menares
  4. 4. Resumen 1.La era del consumo, Luis Enrique Alonso. Así, el modelo fordista se vuelve insostenible, se comienzan a configurar un nuevomodo de restructuración productiva de orientación económica y expansión del consumo.Dando paso a la época postfordista, centrada en la idea de generar mayormercantilización a través de variadas normas de uso y de reproducción de la fuerza detrabajo, y a demás responder a las exigencias de una sociedad de consumidores cadavez más compleja. La producción especializada, al contrario que la fordista, se basa en que losconsumidores son potencialmente distintos, que hay nichos o segmentos de demanda muydiferenciados y complejos a los que las empresas innovadoras tratan de adaptarse. Paraello fue necesario incorporar tecnología muy flexible y mano de obra que se ajusterápidamente a las nuevas pautas de organización, para satisfacer las demandas demercados articulados en redes internacionales y sin perder los niveles de la productividadcaracterísticos del fordismo. En lo que se refiere al consumo, se pueden encontrar una serie de dinámicas quecompletan el modo de producción postfordista: de fragmentación y desigualdad social, laexpansión económica y creación de empleos especializados con alta remuneración hanconsolidado nuevas clases sociales media-alta, que ante la degradación de las diversasofertas universales, legitiman un nuevo consumo de carácter ostentoso, privativo,posicional y excluyente. Este ajuste social ha favorecido el proceso de individualización,que se materializa en nuevas formas y productos de consumo distintos, para lo cual lasestrategias mercantiles han debido evolucionar del funcionalismo al styling opulento, enbase a procesos de virtualización y semiotización del consumo, impuesta por los procesosde innovación y extensión de los mercados del consumo. Por último, esta tendencia seextiende a partir de dinámicas de globalización y mundialización de la economía, endonde los efectos de la globalización permiten un crecimiento inmaterial de la económica,generando efectos que van más allá de la sociedad en red, genera desigualdades ydisposiciones que se convierte en una jerarquía de estilos de vida. Evidentemente los modos de regulación y la sociedad de consumo han cambiadoy madurado, emergiendo en el ultimo tiempo la idea de un nuevo consumidor -unconsumidor responsable, interesado en la seguridad, la simplicidad, la buena relacióncalidad/precio, la información y el aprendizaje de los códigos ya muy complejos de losmercados de productos- promoviendo una nueva dinámica en la sociedad deconsumidores concretos, que beneficia al cliente/consumidor antes que alproductor/vendedor, donde los individuos, siendo los propios decidores y gestores de losvalores emocionales. Sin embargo, este nuevo consumidor es imposible de manera individual y aislada,en el sentido de la construcción de nuestras alternativas de vida es común a los marcos yestándares que se manejan en sociedad, existe una preocupación por integrarse, pero noes alienable a fuerzas que corrompan nuestros sentimientos. Esta nueva orientaciónreduce la importancia del trabajo y la posición profesional, se ve una sociedad que con supragmatismo y conocimiento tiende a desplazar a cualquier figura estereotipada de unconsumidor absolutamente dominado o absolutamente libre. No se puede olvidar que elconsumo de masas sigue siendo preponderante en las sociedades, pero se comprometea un orden social transformado que da cuenta de un universo social con referenciasintimas y privadas. Javiera Loreto Araya Menares
  5. 5. Resumen 1.La era del consumo, Luis Enrique Alonso. En la sociedad de consumidores, el consumidor es un actor social que recupera uncierto poder y busca expresar su identidad en el consumo, naturalizando y a la vezcomplejizando las prácticas de consumo dentro de las relaciones sociales de los grupos einstituciones. Estos comportamientos se circunscriben en una serie de rasgos que dancuenta de la transformación actual del consumidor, quien busca la simplificación, laseguridad, el conocimiento, la personalización y el placer, atributos que terminan porestructurar la sociedad. Pero frente al complejo escenario social y económico contemporáneo, se vuelvende particular importancia las agrupaciones o movimientos de consumidores pararesguardar estos rasgos, dado que el actual modelo racionalizador no es suficiente paraconseguir prácticas reales de no riesgo en la producción y la distribución. Así, es posibleidentificar un consumidor más previsor y racional en las decisiones de compra «Más biensu estrategia en estos momentos es la de abrir su arco de actuación, denunciando elpoder de las marcas y la oferta para conformar estilos de vida –e incluso gobiernos-absolutamente dependientes de los dictados y los planteamientos de rentabilidad de lasempresas trasnacionales». (2005, 107) «El consumo se ha convertido, pues, en una esfera de la ciudadanía. Los nuevosmovimientos de consumidores son, asimismo, nuevos movimientos sociales cívicos, en lacreencia y defensa de la ciudadanía y una igualdad compleja. Sostienen que lo importante de las personas es su capacidad de construir y habitar en mundos significativos, de conferir al mundo natural y a los objetos en bruto un valor.» (2005, 108) Así, la relación de los grupos sociales con el mundo ha cambiado, ahora elconsumidor es complejo, los comportamientos llevan a una preocupación por laintegración, participación, la educación, la movilización social y el conocimiento de nuestroámbito real de elección en el mercado, la esfera del consumo ahora puede serracionalizada. Es necesario, por tanto, encontrar programas mediante los cuales los gobiernosactúen para apoyar a estos movimientos, que vinculen la esfera de consumidores conotros niveles de responsabilidad política y social, pues estos nuevos consumidores siguensiendo ciudadanos. Convirtiéndose en un consumidor o ciudadano exigente yreivindicativo que reclama cambios, que se siente protagonista y hace progresar susderechos. Javiera Loreto Araya Menares
  6. 6. Resumen 1.La era del consumo, Luis Enrique Alonso.BibliografíaLuis E. Alonso, (2005). La era del consumo. Ed. Siglo XXI. Madrid, 2005. Javiera Loreto Araya Menares

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