green capital                                                        ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL          advisor...
green capital                                                       ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL         advisors¿...
green capital                                                        ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL         advisors...
green capital                                                     ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL         advisorsgas...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

La No Reforma Del Sector EléCtrico 20120919

274 views

Published on

Un análisis sobre las últimas Medidas Fiscales aprobadas por el Gobierno en relación al sector eléctrico

0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
274
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
10
Actions
Shares
0
Downloads
1
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

La No Reforma Del Sector EléCtrico 20120919

  1. 1. green capital ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL advisors La No-Reforma del Sector Eléctrico español.El pasado viernes 14 de septiembre, el Consejo de Ministros aprobó el esperadoProyecto de Ley de Medidas Fiscales para la Sostenibilidad Energética (sic). Trashaber leído este título una y otra vez aún no alcanzo a comprender aún qué tienen quever “Medidas Fiscales” con “Sostenibilidad Energética” y en qué contribuyen losimpuestos a una energía más sostenible. ¿Será que a más impuestos este es mássostenible? ¿sostenible…para quién?Comencemos por tratar de clarificar algunos otros conceptos. El más importante y a lavez incomprensible para la mayoría de nosotros es el de “déficit del sector eléctrico”.Básicamente un “Déficit de X” es una situación en la que los ingresos de una instituciónu organismo X son inferiores a sus gastos (p.ej. déficit de las Administraciones Públicaso déficit de la balanza por cuenta corriente). Hasta la fecha sólo se conocían tresposibles soluciones a un problema de esta índole: (1) aumentar ingresos; (2) reducirgastos; o (3) una combinación de las anteriores. El Gobierno de España, sin embargo, enun alarde de creatividad ha inventado una nueva solución. Cambiar el nombre delDéficit de X (léase el sector eléctrico), y así hacerlo desparecer (o al menos, aparecer enotro lado). La pregunta, como en el juego de los trileros es ¿dónde va a aparecer esabolita de déficit de más de 24.000 millones de euros a cierre de 2011? Vayamos porpartes.¿Solucionan los nuevos impuestos el déficit del sector eléctrico? En la medida en laque restan gastos al sistema para financiarlos vía los nuevos impuestos en lugar dedetraerlos de los ingresos del sector, sí. En efecto, el Déficit de X va a reducirse a raízde que algunos de los gastos que antes eran soportados por el sistema ya no lo serán másy su importe (ya que por supuesto, esta bajada no se transmite al consumidor deelectricidad) está a partir de ahora disponible para hacer frente a otras partidas de gasto.Adicionalmente se crea también vía algunos de esos nuevos impuestos un pool derecursos adicionales para sufragar esos gastos. Hasta aquí más o menos vamos bien.¿Es una medida eficaz para hacer frente al déficit existente? El Gobierno estima quela recaudación a obtener de estos impuestos será de unos € 2.700 millones (anuales). Apartir de esta cifra y, suponiendo que, (i) todo ello fuese a pagar el déficit histórico, (ii) se mantuviese el coste de financiar esa deuda en niveles del 3% anual, en lugar del 6% que tiene que pagar el Estado a 10 años; y (iii) en ejercicios futuros no hubiese nuevos desfases,se tardaría alrededor de 10 años en hacer frente a la posible deuda acumulada enconcepto de déficit del sector eléctrico a finales de este año. Largo (e incierto) me lofiais, pues. Empezamos a no ir tan bien. 1
  2. 2. green capital ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL advisors¿Significará esta lenta disminución del déficit que el sector es más eficiente y quese ha conseguido hacer lo mismo con menos recursos? No. Como decíamos antes, elconsumidor eléctrico pagará lo mismo (como mínimo y posiblemente, como veremos,acabe pagando más). Los nuevos recursos para atajar el déficit los deben poner lascompañías eléctricas que han de satisfacer los tributos, tanto eléctricas tradicionalescomo renovables. Es decir, las compañías eléctricas convencionales (que son las quetienen derecho al cobro del déficit) se quitan de sus ingresos unos importes en conceptode los nuevos tributos y los destinan a cubrir los costes que no alcanza a pagarles elsistema. Todo menos intuitivo ¿verdad? No se a Uds. pero a mi esto empieza achirriarme y hace un rato que he perdido de vista la “bolita” del problema. Por otro lado,las renovables que mayoritariamente reciben del sector eléctrico unas tarifas reguladastambién deben aportar a esos impuestos y muy a su pesar contribuir al agujero deldéficit de tarifa en la misma proporción que las eléctricas convencionales (un 6% de suproducción), pero sin tener derecho a cobro alguno adicional. Esto, aunque discutible, esmás sencillo y directo como solución al problema del déficit. Aparentemente se elude elproblema de la discriminación impositiva con un tipo único a todas las fuentes degeneración, y se evita nominalmente el problema de la retroactividad (aunque no deje deser un cambio evidente de las condiciones de juego para todos).Pero entonces ¿quién va a pagar el coste de esta creativa solución (tanto o máscomo creativa fue la idea de generar y financiar un déficit)? ¿Van a asumir lasempresas eléctricas el coste de estos nuevos tributos directamente contra su cuenta deresultados? ¿Se han acabado ya las subidas del precio de la electricidad para elconsumidor? Me temo que la respuesta es no en ambos casos. ¿Hay costes para otraspartidas de los presupuestos y para los contribuyentes en general? Sí. En definitiva,todos los que estamos de este lado del PIB (el de las familias y las empresas privadas)pagamos; por otro lado, cómo siempre ¡qué esperaban Uds.! ... ¿acaso hay alguien mása quien exprimir? Veamos.En primer lugar, hay que partir de la constatación de que diferir el pago de lo quedebemos en el tiempo nos supone a los españoles un coste financiero de muchos cientosde millones de euros anuales. Nos estamos haciendo trampas al solitario. ¿No sería másfácil haber afrontado el pago cuando se consumió esa energía –teóricamente barata,pero que ahora pagamos cara- que transferir esa enorme deuda a la próxima generación?En cuanto al reparto de esas cargas, lo cierto es que todavía no está todo el pescadovendido. A corto plazo, cabe esperar un aluvión de medidas de presión por parte de laspatronales tanto de las eléctricas tradicionales como de las renovables hasta que esteProyecto de Ley sea aprobado por el Parlamento. Y ya veremos qué queda al final.En segundo lugar, a buen seguro habrá también recursos contra la nueva Ley, tanto antelos Tribunales españoles como ante Organismos internacionales como los que ya se hanplanteado a raíz de las modificaciones a la retribución de los huertos fotovoltaicos desde2010. Aunque no suele mencionarse, todo ello supondrá costes para todos los españolesen términos de utilización de recursos (p.ej. de un sistema judicial que se encuentra yade por sí embotellado –por no hablar de “instrumentalizado” y “politizado” o de loscostosos bufetes de abogados que asesoran a la Abogacía del Estado en los pleitosinternacionales) y, más importante aún, en términos de seguridad jurídica y de la primade riesgo que habrá que pagar para atraer inversiones extranjeras a largo plazo al país. 2
  3. 3. green capital ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL advisorsAdicionalmente, la reforma contribuye a reducir aún más la escasa transparencia de unsector en el que convive ya una compleja mezcla de actividades reguladas yliberalizadas en las que es difícil vislumbrar el reparto de beneficios y riesgos. Aunqueese coste de los nuevos tributos energéticos será inicialmente soportado por lasempresas, estas a buen seguro buscarán vías para compensarlo en el laberinto de laregulación del sector, bien a través de mayores ingresos, bien a través de menorescostes. La primera vía supondrá que los consumidores acaben siendo los “paganos” deestos nuevos impuestos, que serán trasladados de forma directa o indirecta a los preciosenergéticos, mientras que la segunda redundaría en una mejora de la eficiencia, quizás acoste de reducción de empleo, endurecimiento de condiciones a proveedores (con elconsiguiente efecto contractivo a lo largo de la cadena de valor) o menor calidad en elnivel de servicio. Evidentemente, no todas las empresas tienen igual capacidad deaumentar sus ingresos o reducir sus costes. Las renovables, cuyos ingresos vienenmayoritariamente establecidos por una tarifa fija (indiciada al IPC) y cuyo costeprincipal es la retribución del capital ya invertido en las instalaciones tienen menormargen de maniobra que las eléctricas tradicionales que cuentan con un mix de ingresosy costes mucho más diversificado y flexible.Finalmente, en aquella parte que las empresas no sean capaces de trasladar este nuevocoste, bien por la vía de mayores ingresos, bien por la de menores costes, se produciráuna caída del beneficio, y lógicamente de la recaudación por impuesto de sociedades.Este efecto se extenderá a proveedores que vean renegociados sus productos y servicios,por lo que Hacienda bien podría perder por esta vía un 20%-25% de lo recaudado conlos nuevos impuestos energéticos. Algunas de estas empresas podrían entrar enconcurso al no poder hacer frente a sus compromisos, con el coste económico y socialañadido que ello supone.¿Suponen por tanto estas medidas la solución definitiva a los problemas del sector?A la vista de todo lo anterior, parece evidente que no. Se trata del enésimo parchelegislativo en un sector que lo que necesita es un marco claro en el que afrontar lascuantiosas inversiones necesarias para tener un sistema energético limpio, seguro yeficiente, en el que se eviten errores como la burbuja fotovoltaica o la de los cicloscombinados y los onerosos contratos take-or-pay de gas natural ligados a un precio delpetróleo que no deja de subir.Una vez más se está poniendo el carro (problema a corto plazo del déficit) delante de losbueyes (la reforma estructural del sector que lleve a un abaratamiento a medio y largoplazo de nuestra electricidad). En vez de fijar y aumentar costes con nuevos impuestosse debería revisar el grueso de los costes del sector (energía “de mercado” y costesregulados aparte de régimen especial) con reformas estructurales para abaratar el costefinal de la electricidad. La solución al déficit sería consecuencia de ello, y no al revés.Y la mejor forma para lograrlo sería introducir más mercado (y no menos que es lo queal final resulta de estas medidas); pero un mercado de verdad, con competencia real engeneración y comercialización (p.ej. mediante subastas de capacidad) y en el quebeneficios y pérdidas no acaben soportados por empresas (los primeros) y consumidores(las segundas). Y que se revisen los costes de las actividades reguladas de electricidad y 3
  4. 4. green capital ESTRICTAMENTE PRIVADO Y CONFIDENCIAL advisorsgas (contratos internacionales incluidos), para los que no debe caber un cheque enblanco que siempre acaba pagando el consumidor.Y que los Gobiernos de uno y otro signo, que también han tenido su cuota importante deresponsabilidad en los errores del pasado, reduzcan su presencia directa e indirecta enun sector que debiendo liderar y ser catalizador del crecimiento económico cada vezrefleja más la hipertrofia y la ineficiencia de la Administración, para permitir en sulugar el juego real de las leyes del mercado. Seguro que les iría mejor. Y con ellos atodos los españoles.Septiembre 2012José EspinosaManaging PartnerGreen Capital Advisorsjespinosa@greencapitaladvisors.esTwitter:JESpinosa_GCA 4

×