Douglas, Mary Pureza y peligro

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Douglas, Mary Pureza y peligro

  1. 1. NOTA El comportamiento de contaminación comenzó a in-teresarme gracias al profesor Srinivas y al difuntoFranz Steiner, quienes, en su calidad de brahmín y dejudío, se enfrentaban, cada cual por su lado, con pro-blemas de pureza ritual en sus vidas cotidianas. Lesquedo agradecida por haberme hecho sensible a losgestos de separación, clasificación y limpieza. Más ade-lante, mientras me dedicaba a trabajar sobre el terre-no en una cultura altamente consciente de la contami-nación, en el Congo, descubrí en mí misma un prejuí-cio contra las explicaciones parciales. Considero par.. cíales cualesquiera explicaciones de la contaminación ritual que se limitan a una clase desucíedad o a una ~lase de contexto. Mi mayor reconocimiento lo deboal origen de este prejuicio, el cual me obligó a buscar un modo sistemático de acercamiento al tema. Nín-: guna serie particular de slmbolos. clasificadores puedeComprenderse aisladamente, pero es posible integrarladentro de un significado si uno la articula con respectoa toda la estructura de clasificaciones que se da en la cultura de que se trata. Desde las primeras décadas de este siglo, el enfoqueestrué:tural ha gozado de muy amplia difusión, graocias especialmente a la influencia de l"f psicología dela Gestalt. Pero sólo causó impacto en mi mediante el 9
  2. 2. lO MARY DOUGLAS PUREZA. Y PELIGRO 11análisis que hizo Evans-Pritchard del sistema político al Dr. Shifra Strizower, al Dr. Cecily de Monchaux, alde los nuer (1940). profesor V. W. Turner y al Dr. David Pole. Algunos El lugar de este libro en la antropología es seme- han teuido la amabilidad de leer los borradores de de-jante a la invención del chasis sin armazón en la his- terminados capítulos y de comentarlos: el Dr. G. A.toria del diseño del automóvil. Cuando el chasis y el Wells, se ocupó del capítulo 1; el profesor Mauricecuerpo del automóvil se diseñaban por separado, am- Freedman, del capítulo 4; el Dr. Edmund Leach, labos se sostenían juntos sobre una armazón central doctora loan Lewis y el profesor Emest Gellner, delde acero. Del mismo modo, la teoría política solía em- capítulo 6; el Dr. Merwyn Maggitt y el Dr. Jamesplear los órganos del gobierno central como el marco Woodbum, del capítulo 9. Le estoy particularmentedel análisis social: las instituciones sociales y políti- agradecida al profesor S. Stein, jefe del Departamentocas podían considerarse por separado. Los antropó- de Estudios Hebraicos en University College, por suslogos se contentaban con describir los sistemas polí- pacientes correcciones de uno de los primeros borra-ticos primitivos mediante una lista de títulos oficiales dores del capítulo 3. Igualmente doy gracias a Rodneyy de asambleas. Si el gobierno central no existía, el Needharn quien me señaló una larga lista de erroresanálisis político no se tomaba en cuenta. En los años de detalle en la edición anterior de este libro, que es-30, los diseñadores de automóviles descubrieron que pero ahora haber rectificado. Estoy especialmentepodían eliminar el armazón de acero si creaban el agradecida al profesor Daryl Forde por sus criticas yautomóvil completo como una sola unidad. Las ten- estímulo a las primeras versiones de este libro.siones y esfuerzos que anteriormente soportaba el Este libro sostiene un punto de vista personal, po-armazón pueden hoy ser soportados por el cuerpo lémico y con frecuencia prematuro. Espero que losmismo del automóvil. Hacia la misma época, Evans- especialistas en cuyo terreno ha desbordado mi tesis,Pritchard descubrió que podía practicar el análisis me perdonen la transgresión, pues ocurre que el temapolítico de un sistema en el cual no existían órganos tratado es uno de los que más han sufrido hasta ahoracentrales de gobierno y en el que el peso de la auto- por el hecho de. haberse estudiado con demasiada es-ridad Y- las tensiones del funcionamiento político se trechez dentro de los limites de una sola disciplina.dispersaban a través de la estructura total del cuerpopolítico. De manera que el método de acercamien- Mary Douglas.to estructural ya se respiraba en el aire de la antro-pología antes de que Lévi-Strauss se sintiera estimu-lado por la lingüística estructural y la aplicara alestudio del parentesco y a la mitología, De ello sesigue que cualquier persona que estudie hoy ·en díalos ritos de contaminación tratará de examinar 1 ..ideas de pureza que se dan en un determinado pueblocomo parte de un todo mayor. Mi otra fuente de inspiración ha sido mi marido.Su margen de tolerancia con respecto a la limpieza es hasta tal punto más amplio que el mio, que me haobligado a adoptar una posición con respecto al valor relativo de la suciedad. Muchas personas han discutido conmigo capítulosenteros de este libro y agradezco mucho sus críticas,en especiel a la Sociedad Belarmina de Heythrop ea. IIege, a Robin Horton, al padre Louis de Sousbergbe,
  3. 3. INTRODUCCION El siglo diecinueve observé en las religiones primi-uvas dos peculiaridades que las separaban en bloquede las grandes religiones del mundo. Una era que es-taban inspiradas en el temor, la otra que se encontra-ban Inexplicablemente confundidas con la contamina-ción y la higien~ Casi todos los relatos acerca dealguna religión primitiva, hechos por cualquier misio-nero o viajero, hablan del temor, terror o espanto enque suelen vivir sus adeptos. Su origen se remonta acreencias en horribles desastres que recaen sobreaquellos que inadvertidamente cruzan alguna lineaprohibida o fomentan alguna condición impura. Y co-roo el temor inhibe a la razón puede considerarse co-mo responsable de otras peculiaridades del pensa-miento primitivo, particularmente de la idea de con-tamínacíón, Tal como resume Ricoeur: .La impureza, de por 51, es apena,a una representación -) l!sta ~encuentra sumergida en un miedo especffico que obstruYe la" re-flexión; con la impureza penetramos on el reino cicl Terror. (p6gi.na 31) ji. Pero los antropólogos que se han aventurado a pro-fundizar en estas culturas primitivas descubren poCosrastros de temor. El estudio de Evans-Prítchard sobrela brujería se realizó en el seno de un pueblo que lellamó la atención por ser el más feliz y despreocupadodel Sudán, los azande. Los sentimientos de un hombreazande. al descubrir que ha sido embrujado, no sonpreeísamente de terror, sino de una sana indignación, • La~ nfercncias a las páginas (entre paréntesis) de las citas quese hIio6if. én el _lO correspOnden a la lista de obJ»,s que recose .lablblio¡,:ál/io, III _ de .... libro. 13
  4. 4. 14 MARY DOUGLAS PUREZA Y PEUGRO 15 semejante a la que cualquiera de nosotros podría sen- sensibles. Al expulsar la suciedad, al empapelar, deco- tir al saberse víctima de un fraude. rar, asear, no nos domina la angustia de escapar a la Los nuer, pueblo profundamente religioso, según se- enfermedad sino que estamos re-ordenando positiva- ñala la misma autoridad, consideran a su Dios como mente nuestro entorno, haciéndolo conformarse a una un amigo familiar. Audrey Richards, testigo de los idea. No hay nada terrible ni irracional en nuestra ritos de iniciación de las jóvenes bemba notó la ac- J acción de evitar la suciedad: es un movimiento crea- titud indiferente y relajada de las ejecutantes. Y así dar, un intento de relacionar la forma con la función; sucesivamente. El antropólogo espera observar que de crear una unidad de experiencia. Si esto es así con los ritos se celebrarán al menos con reverencia. Su respecto a nuestra separación, aseo y purificación, papel es semejante al del turista agnóstico en San deberíamos interpretar bajo la misma luz la purifica. Pedro de Roma, escandalizado ante el alboroto irres- ciÓ!¡ y la profilaxis primitivas. petuoso de los adultos y de los niños que [uegan.a la . En.este libro he tratado de mostrar que los ritos de perra gorda sobre el pavimento. Por tanto el temor pureza y de impureza crean la unidad en la experien.. religioso primitivo, y también la idea de que obstruye cíe. Lejos de ser aberraciones del proyecto central de el funcionamiento de la mente, no parece ser buena la religión, son contribuciones positivas a la explica. pista para comprender estas religiones. ción. Mediante ellos, algunas configuraciones simbó- La higiene, por el contrario, aparece como una exce- licas se elaboran y exponen públicamente. Dentro delente ruta, en la medida en que podemos seguirla Con estas configuraciones los elementos dispares se rela..cierto conocimiento propio. La suciedad, tal como la cionan y la experiencia dispar recibe sentido.conocemos, consiste esencialmente en desorden. No Las ideas de contaminación en la vida de la sociedadhay suciedad absoluta: existe sólo en el ojo del espec- actúan en dos niveles, uno ampliamente instrumental, tador. Evitamos la suciedad, no por un temor pusilá- otro expresivo. En el primer nivel, el más evidente, nime y menos aún por espanto o terror religioso. Tam- nos encontramos con gente que trata de ínñsencíar el poco nuestras ideas sobre la enfermedad dan cuenta comportamiento de unos con respecto a otros. Lasdel alcance de nuestro comportamiento al limpiar o creencias refuerzan las presiones sociales: se convocaevitar la suciedad. La suciedad ofende el ordea, Su a todos los poderes del universo para garantizar laeliminaci6n no es un movimiento negativo, sirio un última voluntad de un anciano, la dignidad de una ma-esfuerzo positivo por organizar el entorno. dre, el derecho de los débiles e inocentes. Habitual. Yo personalmente soy más bien tolerante con res- mente, el poder político se mantiene de modo precariopecto al desorden. Pero siempre recuerdo cuán incó- y los gobernantes primitivos no constituyen una ex-moda me sentí en cierto cuarto de baño que se rnan- cepción. De modo que nos encontramos con que sustenía inmaculadamente limpio en cuanto a todo lo pretensiones legítimas son respaldadas por creenciasque se refiere a. la supresi6n de la mugre y la grasa, en poderes extraordinarios que emanan de sus per-Había sido instalado en una vieja casa, dentro de uri sonas, de las insignias de su oficio o de las palabrasespacio creado por el sencillo método de colocar una que pueden pronunciar. De igual manera el orden idealpuerta a cada extremo de un pasillo entre dos esca- de la sociedad es custodiado por peligros que amena-leras. La decoración permanecía inalterable: el gra- zan a los transgresores. Estas creencias en lospeli~bado de Vinogradoff, los libros, los útiles de [ardí- gros, constituyen tanto amenazas que emplea algúnnería, la hilera de botas para la lluvia. Todo ello tenía hombre para ejercer coerción sobre otro, como pe-sentido como un pasillo trasero, pero como cuarto de "ligrQS en los que él mismo teme incurrir por sus pro-baño la impresión que causaba destruía el reposo. Yo, pi~ faltas contra la rectitud. Suponen un duro len-que rara vez siento la necesidad de imponerle una idea ~. de exhortación recíproca. tA este nivel se íntro-a la realidad externa, finalmente comencé a compren- "lICe!llas leyes de la naturaleza para dar su sanciónder las actividades de estos amigos "míos que son . . "c4dlaJo moral: tal género de enfermedad lo causa el
  5. 5. 16 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 17 adulterio, tal otro el incesto; tal desastre meteoroló- cíales, o bien la perfección corporal puede simbolizar gico es efecto de la deslealtad política, tal otro es efec- una teocracia ideal. to de la impiedad. El universo entero se encuentra Cada cultura primitiva es un universo en sí mismo. sometido a los intentos que hacen los hombres para Siguiendo el consejo que da Franz Steiner en Tabú obligarse los unos a los otros a un buen comporta- comienzo por· interpretar las reglas de la impureza, miento cívico. Así nos encontramos COD que ciertos colocándolas en el contexto general de la gama de valores morales se sostienen, y ciertas reglas sociales peligros posibles en cualquier universo dado. Todo 10 se definen, gracias a las creencias en el contagio peli- que puede ocurrirle a un hombre por vía de desastre groso, como cuando la mirada o el contacto de un debería catalogarse según los principios activos que adúltero se consideran capaces de atraer la enferme- implica el universo de su propia cultura. A veces las dad sobre sus vecinos o sobre sus hijos. palabras desencadenan cataclismos; a veces, los actos; No es difícil ver cómo las creencias de contaming- otras veces, las condiciones físicas. Algunos peligros ción pueden usarse en un diálogo de reivindicaciones son grandes y otros pequeños. No podemos empezar y contra-reivindicaciones de una categoría social. Pero a comparar las religiones primitivas hasta que co- a medida que examinamos las creencias de contamina- nozcamos el alcance de los poderes y peligros que ción descubrimos que la clase de contactos que se ellas reconocen. La sociedad primitiva es una estruc- consideran peligrosos acarrean igualmente una carga tura cargada de energía en el centro de su universo. simbólica. Este nivel es el más interesante; en él las Los poderes brotan de sus puntos fuertes: poderes de ideas de contaminación se relacionan con la vida so- prosperar y poderes peligrosos para responder al ata-cial. Creo que algunas contaminaciones se emplean que; Pero la sociedad no existe en un vacío neutral, como analogías para expresar una visión general del falto de implicaciones. Está sometida a presiones ex- orden social. Por ejemplo, existen creencias de que temas; lo que no está con ella, lo que no forma partecada sexo constituye un peligro para el otro, mediante de ella ni se somete a sus leyes, está potencialmente el contacto con los fluidos sexuales.Según otras creen- en contra suya. Al describir estas presiones sobre las das, sólo uno de los dos sexos corre peligro por el fronteras y los márgenes de la sociedad admito habercontacto con el otro, habitualmente el masculino con dado una imagen más sistemática de lo que en reali-respecto al femenino, pero a veces ocurre lo contrario¡ dad es. Pero es necesario semejante esfuerzo expre-Semejantes configuraciones del peligro sexual pueden sivo de sistematización para interpretar las creenciasconsiderarse como expresiones de simetría o de je- que queremos tratar. Ya que sostengo que las ideasrarquía. Poco plausible sería interpretarlos como la acerca de la separación, la purificación, la demarca-expresión de algo que atañe a la relación auténtica ción y el castigo de las transgresiones tienen por prín-entre los sexos. Creo que muchas ideas acerca de los cipal función la de imponer un sistema a la experien-peligros sexuales se comprenden mejor si se ínter- cia, que de por sí es poco ordenada. Sólo exagerandopretan como símbolos de la relación entre las partes la diferencia entre adentro y afuera, encima y debajo,de la sociedad, como configuraciones que reflejan la macho y hembra, a favor y en contra.se crea la apa-jerarquía o la simetría que se aplican en un sistema riencia de un orden. En este sentido no temo la acu-social más amplio. Lo que vale para la contaminación sación de haber dado una imagen de la estructura so-sexual vale igualmente para la contaminación corpo- cial excesivamente rígida.ral. Los dos sexos pueden servir como modelo para la Pero por otra parte no deseo sugerir que las cultu-colaboración y la diferenciación de las unidades so- ras primitivas en las cuales florecen estas ideas deciales. De igual modo los procesos de ingestión de. alí- contagio son rígidas, cerradas y estancadas. Nadie sa-mentas pueden también retratar la absorción polftica. be CWÚ1 viejas pueden ser las ideas de pureza e im-A veces los orificios corporales parecen representar pureza .en una cultura iletrada: a sus miembros debenlos puntos de entrada o salida de las unidades so- parocerles eternas e inmutables, pero existen razones 2
  6. 6. 18 MARY DOUGLAS PURBZA Y PBLIGRO 19suficientes para creer que estas ideas son sensibles al su cultura. ¿Cómo podría darle vuelta a su propio pro-cambio. El mismo impulso que las hace nacer. con ceso de pensamiento y contemplar sus limitaciones?vistas a imponer un orden, permite suponer que está y por tanto, si no puede hacer esto, ¿cómo puede com-continuamente modificándolas o enriqueciéndolas. Es- pararse su religión con las grandes religiones delte punto es muy importante. Pues cuando sostengo mundo?que la reacción ante la suciedad es continua, al igual Cuanto más sabemos acerca de las religiones primi-que otras reacciones ante la ambigüedad o la anoma- tivas, más claramente aparece que sus estructuras sim-Ha, no estoy resucitando bajo otro disfraz la hipótesis bólicas abren el espacio de una meditación sobre losdecimonónica del miedo. Las ideas acerca del conta- grandes misterios de la religión y de la filosofía. Lagio pueden ciertamente remontarse a la reacción ante reflexión sobre la suciedad implica la reflexión .sobrelas situaciones anormales. Pero significan mucho más el nexo que existe entre el orden y el desorden, el serque la inquietud de una rata de laboratorio cuando y el no-ser, la forma y lo informe, la vida y la muerte.descubre repentinamente que una de sus salídasxhabí- Doquiera las ideas de suciedad estén altamente estruc-tuales del laberinto está bloqueada. Y más que el des- turadas, su análisis revela un juego que usa esos temasconcierto de un gasterosteo en un acuario cuando se profundos. Razón por la cual la comprensión de lasencara con un miembro anómalo de su especie. El reglas de la pureza constituye una entrada segura alreconocimiento inicial de la anomalía induce a la an- estudio comparado de las religiones. La antítesis pau-gustia y de allí a la supresión o a la evasión, nadie lo lina entre la sangre y el agua, la naturaleza y la gra-niega. Pero debemos buscar un principio de organiza- cia, la libertad y la necesidad, o bien la idea de lación más enérgica para ser justos con las complica- divinidad que procede del Antiguo Testamento, pue-das cosmologías que revelan los símbolos de conta- den aclararse gracias al modo en que los polinesios ominación. los centro-africanos tratan temas similares. El nativo de cualquier cultura naturalmente piensaen sí mismo como si recibiera pasivamente sus ideasde poder y peligro en el universo, despreciando cual-quier nimia modificación que él mismo pueda haberaportado. Del mismo modo pensamos en nosotros co-mo si recibiéramos pasivamente nuestra lengua na-tiva y apreciamos nuestra responsabilidad con res-pecto a los cambios que padece en el transcurso denuestra vida. El antropólogo cae en la misma trampasi considera la cultura que está estudiando como unaconfiguración de valores de larga duración. En estesentido, niego rotundamente que la proliferación deideas acerca de la pureza y del contagio implique unarígida visión mental o unas instituciones sociales rí..gidas. Bien puede ser verdad lo contrario. Podría parecer que en una cultura ricamente orga-nizada por ideas de contagio y purificación, el indivi-duo está en las garras férreas de unas categorías depensamiento que están poderosamente protegidas porreglas de prohibición y por castigos. Podría parecerimposible que semejante persona pudiese liberar supensamiento de los rutinarios hábitos protectores de
  7. 7. I. LA IMPUREZA RITUAL Nuestra idea de la suciedad presenta dos aspectos:el cuidado por -Ia higiene y el respeto de las conven-cíones. Las reglas de la higiene cambian, desde luego,a medida que se modifica el estado de nuestros co-nocimientos. En cuanto al aspecto convencional denuestro modo de evitar la suciedad, podemos dejaral margen estas reglas en consideración a la amistad.Los labradores de Hardy alababan al pastor que senegó a beber sidra en un jarro limpio por ser «hom-bre amable y poco remilgado»: ..Una copa limpia para el pastor.., dijo autoritariamente el prepa-rador de la malta. ..No, de ningún modo», dijo Gabriel, en tono de reproche por estaconsideración. «Jamás le doy importancia a la suciedad en su es.tado puro y cuando sé de qué género es ... No se me ocurrida cau-sarle semejante molestia al prójimo para que se ponga a lavar ha·biendo ya tanto que hacer en el mundo.e Dicen que Santa Catalina de Siena, COD ánimo másexaltado, se hizo amargos reproches a si misma porsentir repugnancia a la vista de las heridas que estabacurando. La higiene total era incompatible con la ca-ridad, por esta razón deliberadamente se bebió unrecipiente lleno de pus. Con respecto a nuestras reglas de limpieza, tanto silas obedecemos rigurosamente o si las violamos, nadahay en eUas que sugiera una conexión entre lo sucioy lo sagrado. Por lo tanto, el hecho de descubrir quelos primitivos establecen muy poca diferencia entrelo sagrado y lo impuro apenas si consigue asom-bramos. Para nosotros las cosas y los lugares sagrados hande estar protegidos contra la profanaci6nfLa santidady la impureza se hallan en polos opuestos. Si no fue4e !J
  8. 8. 22 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 23así, muy pronto confundiríamos el hambre con la sa- mento utiliza la expresión «puesto aparte». Asi losciedad o el sueño con la vigilia. Sin embargo, se da magníficos versículos antiguos, «Sed Santos, porquepor sentado que una característica de la religión pri- yo soy Santo», se traducen con menos fuerza por:mitiva consiste en no establecer clara distinción entrela santidad y la impureza. Si esto fuera verdad se ha-ría patente la existencia de un abismo entre nosotros ..Yo soy el Señor. vuestro Dios, que os rescat6 de la tierra de Egipto; puesto estoy aparte y puestos aparte deberéis quedar aly nuestros antepasados, entre nosotros y nuestros con- igual que yo».temporáneos primitivos. Cierto es que esta idea ha go-zado de gran difusión y que aún se enseña hoy en día,de modo más o menos críptico. Tómese la siguiente Todo resultaría mucho más sencillo si con sólo unaobservación de Eliade: re-traducción se pudieran aclarar las cosas. Pero exis- ten casos mucho más difíciles de tratar. En el hin- duismo, por ejemplo, la idea de que lo impuro y lo La ambívalencía de lo sagrado no es únicamente de orden psícc- santo pudieran a la par pertenecer a una sola y máslógico (en cuanto atrae o repele), sino que obedece también a un amplia categoría lingüística no deja de ser ridícula.orden de valores; .lc sagrado es al mismo tiempo «sagrado» y "pro.;Fluio:", (1958. págs. 14-15). Pero las ideas hindúes de la contaminación sugieren otro planteamiento del problema. Después de todo, la santidad y la no-santidad no necesitan estar siempre Esta aseveración resultaría menos paradójica si pu- en oposición absoluta. Pueden ser categorías empa-diera significar que nuestra idea de la santidad se ha rentadas. Aquello que es limpio con respecto a unavuelto muy especializada, y que en algunas culturas cosa puede ser impuro con respecto a otra, y viceversa.primitivas lo sagrado consiste en una idea muy ge- El lenguaje de la contaminación se presta a la inven-neral que en poco difiere de la prohibición. En este ción de un álgebra compleja que toma en cuenta lassentido, el universo se divide en ciertas cosas y accio- variantes que existen en cada contexto. Por ejemplo, elnes que están sometidas a restricción y en otras que profesor Harpe~ describe, según este criterio, cómono lo están; entre las restricciones, unas están desti- los pueblos. Havík de la zona Melnad en el estado denadas a proteger a la divinidad contra la profanación, Mysore pueden expresarel respeto:y otras a proteger lo profano contra la intrusión peli-grosa de la divinidad. Las reglas sagradas son, por lo El comportamiento que habitualmente da lugar a la contaminacióntanto, meras reglas que ponen coto a la divinidad, y tiene a veces un carácter intencional con el fin de mostrar deferen-la impureza es el peligro de doble sentido que implica cia y respeto: al practicar aquello que en otras circunstancias seriael contacto con la divinidad. El problema entonces se una profanaci6n, el individuo expresa su posición inferior. Por ejem-reduce a un problema lingüístico, y se resuelve la pa- plo, el tema de la subordinación de la mujer con respecto al marido recibe expresión ritual cuando ella come de la misma hojaradoja en un cambio de vocabulario. Esto puede ser que el hombre cuando él ya ha terminado...verdad con respecto a algunas culturas. (Ver Steíner,página 33). Por ejemplo, la palabra latina sacer tiene este sig- Otro caso aún más claro: cuando una mujer santa,nificado de restricción por pertenecer a los dioses. Y una sadhu; visitaba la aldea, era necesario tratarla conen ciertos casos puede aplicarse tanto a la profanación un inmenso respeto. Para manifestarlo, el líquido encomo a la consagración. De modo similar la,raíz he- que habfan sido lavados sus pies,brea de k-d-sh, que habitualmente se traduce por San-to, se basa en la idea de la separación. Consciente -de se hacia pasar de mano en mano, entre los. asistentes, en un re-la dificultad de traducir k-d-sh directainente por San- clplenle de plata especial que se usaba. tan sólb para los actos delto, la versión que dio Ronald Knox del Antiguo Testa- culto. y se vertfa en la mano derecha para que 10 bebiera como
  9. 9. 2524 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGROtirtha (Uquido sagrado), indicando así que a aquella mujer se le Los tabúes de la santidad concuerdan con los tabúes de la conta-daba la categoría de un dios más que la de un mortal... La ex- minación, porque en la mentalidad salvaje las i.deas d~ la santidadpresión de la contaminación y respeto más asombrosa que se da y de la contaminación aún no se encuentran diferenciadas. (Taboocon mayor frecuencia es el uso del estiércol de vaca como agente and the perils of the saul, pág. 224.)de purificación. Las mujeres Havik rinden culto diario a una vacay en algunas ceremonias también lo hacen ocasionalmente los hom,bres ... Suele decirse a veces que las vacas son dioses; o bien que Frazer tenía muchas y excelentes cualidades, peroen ellas residen más de mil dioses. Los tipos sencillos de la conta-minación se eliminan con agua, los grados superiores de la con- la originalidad no era una de ellas. Estas. citas repro-taminación se eliminan con estiércol de vaca y con agua... El es- ducen el pensamiento de Robertson Smith, a quientiércol de vaca, como el estiércol de cualquier otro animal, es le dedicó Spirits 01 the corn and 01 the wild. Unosíntrfnsecemente impuro y puede producir la contaminación, dehecho puede contaminar incluso a un dios; pero es puro en" re- veinte años antes Robertson Smith había empleado lalación con un mortal ...• la parte más impura de la vaca es lo palabra «tabú» para indicar las restricciones «del usobastante pura como para que la use un brahmán en la eliminación arbitrario que hace el «hombre» de las cosas naturales,de sus impurezas. (Harper, págs. 181-3). dictado por el temor a los castigos sobrenatura- les. (1889, pág. 142). Estos tabúes, inspirados por el Es evidente que se trata aquí de un lenguaje sim- miedo, precauciones contra los espíritus malignos,bólico capaz de muy sutiles grados de diferenciación. eran comunes a todos los pueblos primitivos y con fre-Este uso de la relación entre pureza e impureza no es cuencia adoptaban la forma de reglas relativas a laincompatible con nuestro propio lenguaje y no sus- impureza.cita paradojas qué sean particularmente desconcertan-tes. Lejos de provocar la confusión entre la idea de lasantidad y la impureza, origina una distinción de ex- No se considera santa a la persona sometida al tabú, ya que se le impide acercarse al santuario. como cualquier contactotrema finura. cen los hombres. pero sus actos o condiciones se encuentran de las afirmaciónes de Eliade sobre la confusión entre algún modo asociados a los peligros sobrenaturales, que surgen,el contagio sagrado y la impureza en la religión pri- según la explicación que normalmente dan estos pueblos salvajes, de la presencia de unos espíritus terribles que deben evitarse comomitiva, es evidente que no pretendían aplicarse a los una enfermedad infecciosa. En la mayoría de las sociedades salvajesrefinados conceptos brahmánicos. ¿Qué es lo que pre- no parece que exista una linea clara entre los dos ~eros de tabú.tendía? ¿Fuera de los antropólogos existe acaso al-guien que realmente confunda lo sagrado con lo im-puro? ¿De dónde surgió esta idea? De acuerdo con este punto de vista, la principal dife- Al parecer Frazer había pensado que la confusión rencia entre el tabú primitivo y las reglas primitivasentre la impureza y la santidad es el rasgo más seña-o de la santidad es la diferencia que se da entre los dio-lado del pensamiento primitivo. En un largo pasaje ses benóvolos Y los malévolos. La separación que exis-en el que considera la actitud siria hacia los cerdos, te entre el santuario, las cosas, las personas consa-concluye así: gradas, y las profanas -parte normal de los cultos religiosos- tiene el mismo fundamento que las sepa- Unos decían que esto se debla a que los cerdos eran impurfs; de- raciones inspiradas en el temor a los espíritus malé-dan otros que era porque los cerdos eran sagrados. Todo ello ... volos.iLa separaciónes la idea esencial en ambos con-acusa un estado de confusión en el pensamiento religioso, en el textos; difiere sólo en su motivación. Sin embargo,cual las ideas de santidad y de impureza aún no se han delimitadoclaramente, estando ambas mezcladas en una especie de solución no es tanta la diferencia, ya que los dioses benévolosvaporosa a la que damos el nombre de tabú. ($pirits of the corn también a veces inspiran temor. Cuando Robertsonand of tne wild, 11, pág. 23.) Smith añadía que «distinguir entre lo santo y lo im- puro señala un auténtico avance respecto al salvajis- Nuevamente hace la misma observación al proponer mo», no estaba desafiando ni provocando a SUs lecto-el significado del tabú: res. Cierto era que sus lectores estll.blecían una gran
  10. 10. 26 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 27 diferencia entre lo impuro y lo sagrado, y que estaban tenía aún sus raíces en el púlpito y en la parroquia, y viviendo la fase final del movimiento evolucionista. los obispos empleaban sus hallazgos para fulminar Pero él quería decir mucho más. Las reglas primitivas algunos textos. de la impureza prestan atención a las circunstancias Los etnólogos de parroquia tomaron partido, unos materiales de un determinado acto y de acuerdo con como pesimistas, otros como optimistas, en las pre- ellas lo juzgan bueno o malo. Así, el contacto con los visiones acerca del progreso humano. ¿Eran o no los cadáveres, la sangre o el esputo puede considerarse co- salvajes capaces de progreso? John Wesley, al enseñar mo transmisor de peligro. Las reglas cristianas de la que la humanidad en su estado natural era esencial- santidad, por el contrario, hacen caso omiso de las cir- mente mala, dibujó animados cuadros de las costum- cunstancias materiales y juzgan de acuerdo con las bres salvajes para ilustrar la degeneración de aquellos motivaciones y la disposición del sujeto. que no estaban salvados: ... la irracionalidad de las leyes de la impureza, desde el punto de La religión natural de los Creeks, Cherokees, Chicksaws y todos ~sta de la religión espiritual o incluso de la del paganismo supe- los demás indios, consiste en torturar a todos sus prisioneros, deflor, es tan patente que necesariamente deben considerarse como la mañana a la noche, hasta llegar por fin a asarlos vivos ...sobrevivientes de una fonna anterior de la fe y de la sociedad. Ciertamente, es cosa común entre ellos el que el hijo, si cree(Nota C, pág. 430). que su padre ya ha vivido demasiado tiempo, le haga saltar los sesos. (Obras, Vol. 5, pág. 402.) De este modo, surgió un criterio para clasificar las religiones como avanzadas o primitivas. Si eran prí- No necesito bosquejar aquí la larga controversia de mitivas, las reglas de la santidad y las reglas de la «progresíonistas» y «degeneracionistas». Durante va- i.mp1re~a se confundían; si eran avanzadas las reglas rias décadas la discusión se prolongó sin llegar a con- de la Impureza desaparecían de la religión. Se las cIusión alguna. hasta que el arzobispo Whately, em- relegaba a la cocina y al cuarto de baño y a los ser. pleando una fórmula extremosa y popular, sostuvo la vicios municipales de salubridad, fuera de todo ám- tesis de la degeneración para refutar el optimismo de bito religioso. Cuanto menos afectaban a la impureza los economistas que seguían a Adam Smith. ¿Cómo las condiciones físicas y cuanto más significaba un podría esta criatura desamparada -se preguntaba él- estado espiritual de indignidad, con mayor claridad poseer algún elemento de nobleza? ¿Cómo podría ser una religión determinada podía reconocerse como considerado el más bajo salvaje y el individuo más al- avanzada. tamente civilizado de las razas europeas miembros de Robertson Smith fue por encima de todo teólogo y la misma especie? ¿Era acaso concebible, tal como estudioso del Antiguo Testamento. Desde el momento habla pensado el gran economista, que por la divisiónen que la teología se ocupa de las relaciones entre del trabajo aquella gente desvergonzada pudiera «ade-hombre y dios, se ve siempre obligada a hacer aseve- lantar paso a paso en todas las artes de la vida cíví-raciones sobre la naturaleza humana. En tiempos de Iízadas? (1855. págs. 26·27). La reacción a este panfleto,Robertson Smith la antropología jugaba un papel muy tal como Hodgen la describe, fue inmediata e intensa:importante en las discusiones teológicas. La mayoríade los pensadores en la segunda mítad del siglo die.cinueve eran forzosamente antropólogos aficionados. Otros «íegenerecíontstes», tales como Cook Taylor, redactaron vo-Esto es evidente en La doctrina de las supervivencias lúmenes para apoyar su tesis, reuniendo montones de pruebas allfde Margaret Hodgen, guía necesaria para el confuso donde el arzobispo se había contentado con un solo ejemplo.., Los defensores del optimismo del siglo dieciocho aparecieron por todasdiálogo decimonónico entre la antropología y la teo- partes, se revisaron libros desde el punto de ri~ta de Whately. Ylogía. En aquel período de formación la antropología por todas partes los refonnadores socialeI, aqúellas almas caritati·
  11. 11. 28 MARY DOUeLAS PVllBZA y PBUGRO 29vas cuya reciente compasión por los humillados económicamente mostrar su adaptación a lo largo de la historia. Sólohabía descubierto un expediente CÓmodo en la idea del mejoramiento trató de enseñar la continuidad general de la culturasocial inevitable, avistaron con alarma el resultado práctico delpunto de vista opuesto... Mucho más desconcertados quedaron aque- humana.llos estudiosos del pensamiento y de la cultura humanas cuyos in- Robertson Smíth, con posterioridad, heredó la ideatereses personales y -profesionales se revestían de una metodología de que el hombre moderno civilizado representa unbasada en la idea del progreso. (págs. 30-31). largo proceso de evolución. El aceptó que parte de lo que aún seguimos haciendo y creyendo es algo fósil; Un hombre finalmente dio un paso al frente y liqui- apéndice petrificado y sin sentido de la diaria tarea dedó la controversia para el resto del siglo al lograr que vivir. Pero Robertson Smith no estaba interesado enla ciencia acudiera en ayuda de los «progresionistas», supervivencias muertas. Las costumbres que no hanEste hombre fue Edward Burnett Tylor (1832-1917). alimentado las áreas de desarrollo de la historia hu-Desarrolló una teoría y sistemáticamente acumuló mana las calificó de irracionales y primitivas y sacópruebas de que la civilización es el resultado de un la consecuencia de que ofrecían poco interés. Para élprogreso gradual a partir de un estado original seme- la tarea importante era extirpar la porquería y el pol-jante al de los salvajes actuales. vo fuertemente adheridos a las culturas salvajes ac- tuales y señalar los canales portadores de vida que muestran su capacidad de evolución por su presencia Entre las pruebas que nos ayudan a rastrear el curso que la cí- real en la sociedad moderna. Esto es precisamente lovílíeecícn ha seguido efectivamente se encuentra la considerable que La religión de los semitas trata de hacer. Se se-variedad de hechos para cuya denotación consideré Oportuno intro- para allí de los orígenes de la verdadera religión a laducir el uso del término «supervivencias». Estos son los proce- superstición salvaje, y se la descarta con muy pocadimientos, costumbres, opiniones, etc., que han sido introducidospor la fuerza de la costumbre a la nueva sociedad... y... quedan así consideración. Lo que Robertson Smith dice acerca decorno pruebas y ejemplos de una condícíén cultural más antigua a la superstición y de la magia sólo es incidental a supartir de la cual se ha desarrollado la "nueva (pág. 16). tema principal y es un producto secundario de su obra El fundamento de las sociedades antiguas aparecería en el es- principal. De este modo contradijo el énfasis de Ty-piritu de las generaciones posteriores, y el fundamento de su fepersistiría en el folklore infantil (pág. 71) (Primitíve Culture, 6.- lar. Allí donde TyIor se interesaba en aquello que losedici6n). restos y rarezas pueden decirnos acerca del pasado, Robertson Smith se interesaba por los elementos co- munes que existen en la experiencia moderna y en la Robertson Smith empleó la idea de las superviven- primitiva. Tylor fundó el folklore, Robertson Smithcias para explicar la persistencia de las reglas írracio- fundó la antropología social.nales de la impureza. Tylor escribió en 1873, tras la Otra gran corriente de ideas comprometió aún másaparición del Origen de las especies, y existe algún íntimamente los intereses profesionales de Robertsonparalelismo entre su tratamiento de las culturas y el Smith. Esta fue la crisis de fe que asaltó a aquellostratamiento que da Darwin a las especies orgánicas. pensadores que no podían reconciliar el desarrollo deDarwin estaba interesado en las condiciones bajo las la ciencia con la revelación cristiana tradicional. Fecuales podía aparecer un nuevo organismo. Estaba in- y razón aparecían en contradicción desesperarla a me-teresado en la supervivencia de los más aptos e igual- nos que pudiera ser descubierta alguna nueva fórmu-mente en sus órganos rudimentarios cuya persistencia la para la religión. Un grupo de filósofos que ya nole daba la clave para la reconstrucción del esquema podía aceptar la religión revelada, y que tampoco po-evolucionista. Pero Tylor se sentía interesado única. día vivir sin algunas de las creencias rectoras trascen-mente por la supervivencia persistente de los menos dentales, se dispuso a proporcionar dicha fórmula. Deaptos, en las reliquias culturales del pasado. No le aqt.ú arranca aquel proceso, que aünsperdura, de des-incumbía catalogar las distintas especies culturales ni ¡ajar los elementos revelados de la doctrina aiIltiana
  12. 12. 30 MARY DOVGLAS PUREZA Y PELIGRO 31y de erigir en su lugar los principios éticos como mé- apartó de la revelación. Hasta el final de su vida cre-dula de la verdadera religión. En los párrafos siguien- yó en la inspiración divina del Antiguo Testamento.tes cito la descripción que hace Richter de cómo el Su biografía hecha por Black and Chrysta! sugieremovimiento tuvo su sede en Oxford. En Balliol, T. H. que, a pesar de esta creencia, llegó a estar extraña-Green trató de naturalizar la filosofía idealista hege- mente próximo a la idea de la religión que tenían losliana como solución a los problemas corrientes de la idealistas de Oxford,fe, la moral y la política. J owett había escrito aFIo- En 1870, Robertson Smith ocupaba la cátedra derence Nightingale: cAIgo tiene que hacerse en pro de hebreo en la Iglesia Libre de Aberdeen. Se encontra-la gente culta en modo análogo a lo que J. Wesley hizo ba en la vanguardia del movimiento de crítica histó-por los pcbres.» Esto es precisamente lo que T. H. rica que poco tiempo antes había causado revuelo enGreen se propuso lograr: resucitar la religión entre la la conciencia de los estudiosos de la Biblia. En 1860,gente educada, hacerla intelectualmente respetable, Jowett, también del Balliol, había sido censurado porcrear un nuevo fervor moral y producir así una so- publicar un articulo «Sobre la interpretación de laciedad reformada. Sus enseñanzas fueron recibidas Biblia», en el que sostenía que el Antiguo Testamentocon entusiasmo. Por complicadas que fueran sus ideas debía ser interpretado como cualquier otro libro. Lasfilosóficas y por enrevesadas que fueran sus bases medidas tomadas contra Jowett no se llevaron a cabometafísicas, sus principios eran simples de por sí, y le fue permitido seguir siendo profesor Regíus.llegando a encontrar expresión incluso en la novela Pero cuando Robertson Smith escribió el artículo «Lasuper-venta, Robert Blsmere (1888), escrita por la se- Biblia», en 1875, para la Enciclopedia Británica, el es-ñora Humphrey Ward. cándalo que se produjo en la Iglesia Libre por su he- La filosofía de la historia de Green era una teoría rejía provocó su cese y suspensión. Robertson Smithdel progreso moral: Dios se encarna, en cada época, y Green estaban ambos en íntimo contacto con el pen-en una vida social de perfección ética cada vez mayor. samiento alemán, pero mientras que Green no creía enCitando su sermón laico -la conciencia humana de la revelación, Robertson Smith no dejó nunca queDios. flaqueara su fe en la Biblia considerada como testí- monio de una revelación especifica y sobrenatural. No sólo estaba dispuesto a someter los libros bíblicos Ha sido en múltiples formas el agente moral dentro de la sociedad a la misma clase de crítica que cualquier otro libro,humana; más aún. el principio configurador de esa sociedad misma. sino que después de haber sido expulsado de Aber-La existencia de deberes específicos y el acto de reconocerlos. el deen viajó a Siria y completó su interpretación conespíritu de auto-sacrificio. la ley moral y la reverencia hacia ella ensu forma más abstracta y absoluta. todo ello presupone sin duda trabajos muy documentados, realizados sobre el te-una sociedad. pero una sociedad tal que sólo puede ser posible fue- rreno. Sobre la base de este estudio de primera manora del ámbito que engendran la avidez y el miedo... Bajo esta In- de la vida y de los documentos semíticos dictó lasftuencia, las necesidades y deseos que arraigan en la naturaleza conferencias Burnett, La primera serie de estas con-animal se convierten en un impulso de mejoramiento que forma,.pl1a y remodela las sociedades. manteniendo siempre ante el hom- ferencias se publicó con el título de La religi6n de1He, de diversas maneras, según el grado de su desarrollo. el los semitas.ideal irrealizado de una perfección que es su Dios, y dando divina Por el modo con que lo escribió resulta claro que autoridad a los usos y leyes por medio de los cuales un rostro deCIte ideal se perfila dentro de la actualidad de la vida (Richter. pá• este estudio no era una huida a una torre de marfil.... 105). lejos de los autéticos problemas de la humanidad de su época. Era importante comprender las creencias religiosas de las tribus árabes más oscuras porque El propósito final de la filosofía de Green era la ellas arrojaban luz sobre la naturaleza humana y so-de separarse de la revelación y situar en la esencia de bre la naturaleza de la experiencia religiosa. Dos te-la religión la moralidad. Robertson Smith nunca se mas importantes emergieron de .sus conferencias. Uno
  13. 13. 32 MARY DQUGLAS PUREZA Y PELIGRO 33es que los acontecimientos mitológicos exóticos y las tos de semejanza material sólo consiguen hacer más evidente el contraste de espü-itu.. (Black and Chrystal. pág. 536).teorías cosmológicas tenían poco que ver ~o~ ,la re-ligión. Aquí entra implicitamente en cOf;lt~~dlccl.on. ~onla teoría de Tylor según la cu~I la religión p~mltlva Hasta aquí Robertson habla acerca de la aplastantetenía su origen en el pensamiento especulativo. R" inferioridad de la religión de los vecinos de Israel ybertson Smith sugería que aquellos que pasaban sus de los semitas paganos. Por 10 que se refiere a lanoches en vela tratando de reconciliar l<?s detaIl~s. de base de las religiones semíticas paganas, presenta dosla Creación en el Génesis con la teoría darwIDl.sta características: una abundante demonología, que des-de la evolución podían tomarse un ~~sca~so. La mito- pierta temor en los corazones humanos, y una relaciónlogía no es más que una omamentacion ajena a creen- consoladora y estable con el Dios de la comunidad. cias más sólidas. La verdadera religión. aun d.esde los Los demonios son el elemento primitivo rechazado tiempos más primitivos. ~stá firme:r.ne~te arraigada en por Israel; la relación estable y moral con Dios es la los valores éticos de la vida comumtarI~. Aun los más verdadera religión. descarriados Y primitivos pueblos vecinos de Israel. poseídos por demonios y. ~itos. mostraban algunos Aunque sea cierto que el hombre salvaje se siente rodeado de signos de la verdadera religión. innumerables peligros que: no llega a comprender y que, por lo El segundo tema era que la vida religiosa de Is~aeI tanto, los personifica como enemigos invisibles o misteriosos do- era fundamentalmente más éti~a que la de cualquiera tados de un poder más que humano, no es verdad que el intento de aplacar estos poderes sea el fundamento de la religión. Desde de los pueblos limítrofes. ConSIderemos en primer 1~4 los tiempo más primitivos. la religión, en tanto que diferente de la gar y rápidamente este segundo punto. Las tres últi- magia y de la hechicería, se dedicaba al culto de los parientes y mas conferencias Burnett dictadas en Aberdeen en amigos, quienes si en efecto pueden montar en cólenf"eontra su propia gente.. sin embargo. son siempre apaciguahles, salvo por los 1891 no fueron nunca publicadas. y poco nos queda enemigos de su pueblo o por miembros renegados de la comunidad... de ellas. Las conferencias frataban de los apa;ent~s Sólo en tiempos de disolución socíat... la superstición mágica basada paralelismos semíticos con la cosmogonía ~el Génesis. en el mero terror o en ritos destinados a aplacar a dioses extran- Robertson Smith juzgaba que el pretendido parale- jeros invade la esfera de la religión tribal o nacional. En tiempos más prósperos la religión de la tribu o del estado nada tiene en lismo con la cosmogonía Ca.Idea se .h~b.ía exagerado común con las supersticiones o ritos mágicos individuales o extran- mucho, y clasificaba a los mI~os babdon!cos mas cer- jeros. que un terror salvaje ha podido dictarle al individuo. La re- canos a los mitos de las naciones salvajes que a los ligión no es una relación arbitraria del hombre individual con un poder sobrenatural; es una relación que tienen todos los miembros de Israel. La leyenda fenicia, por su lado: se parece de una comunidad con el poder que vela por el bien de esa co- superficialmente a la narración del GéneSIS, pero las munidad (La religión de los semitas, pág. 55). semejanzas sirven para hacer .re~~tar las profundas diferencias de espíritu y de stgniñcado: Está claro que hacia mil ochocientos noventa esta declaración autoritaria sobre la relación de la moral Las leyendas fenicias... estaban entrelazadas con una visión de con la religión primitiva había de ser acogida calu- Dios· del hombre Y del mundo absolutamente pagana. Al estar des- rosamente. Reunía en feliz combinación el nuevo .ídea- provistas estas leyendas de motivaciones éticas. ningú~ ~r~yente.en lismo ético de Oxford y la revelación antigua. Salta ellas podia elevarse a un concepto espiritual de la divinidad m a concepto sublime alguno del fin principal del hombre. ~~ ~area de a la vista que el mismo Robertson Smith se había explicar este contraste (con las ideas hebreas sobre la dIVlDldad~. no dedicado enteramente al aspecto ético de la religión. es de mi incumbencia. Le toca a aquellos que se encuentran ob 19a· La compatibilidad de sus opiniones con las propues- dos por una falsa filosofía de la Revelación. a no ver en ~I An· ti~o Testamento más que el punto más alto de las tende~cl8s ge. tas en Oxford está puntualmente confirmada por el nerales de las religiones semitas. Ese no es el punto de vls~a que hecho de que- el Balliol le ofreciese un puesto cuando se manifiesta a través de mis estudios. No sólo no se me ma!1lftesta, se le expulsó por primera vez de la cátedra de~ sino que los muchos paralelismos en detalle entre la hlstona y los ritos hebreos y los paganos lo condenan, ya que todos estos ~ que ocupaba en Aberdeen. 3
  14. 14. 34 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 35 Robertson Smith tenía confianza en que la preemi- gonzar a sus intransigentes rivales protestantes, a finnencia del Antiguo Testamento resistiría cualquier de que adoptasen con respecto a la Biblia una actituddesafío por más riguroso que fuese el examen cientí- intelectual más valiente. Sean cuales fueren las mo-fico, pues él podía demostrar con erudición sin rival tivaciones del escocés, le mantiene el hecho históricoque todas las religiones primitivas expresan formas de que el estudio comparado de las religiones ha he-y valores sociales. Y puesto que la categoría moral de redado una vieja querella sectaria sobre el valor dellos conceptos religiosos de Israel estaba fuera de rito formal. Ha llegado la hora de mostrar cómo unduda; y puesto que ellos habían dado lugar en el cur- acercamiento emocional al rito, lleno aún de prejui-so de la historia a los ideales de la Cristiandad, y cios, ha llevado a la antropología a una de sus pers-que éstos a su vez se habían convertido de formas pectivas más estériles -a la inútil preocupación S(F1católicas en protestantes, resultaba clarísimo el mo- bre la creencia en la eficacia de los ritos. Desarrollaré"vimiento evolutivo. De este modo la ciencia no se opo- este punto en el capítulo 4. Mientras que Robertsonnía al deber del cristiano, sino que sutilmente se Smith tenía perfecta razón al reconocer en la historiaponía a su servicio. de la Cristiandad una perpetua tendencia a caer en Desde este momento los antropólogos se han topado el uso puramente formal e instrumental del rito, sus con un problema intratable, puesto que han recibido supuestos evolutivos le indujeron por dos veces en una definición de la magia en términos residuales y error. La práctica mágica, en este sentido de rito au- evolutivos. En primer lugar, el rito ya no es parte del tomáticamente eficaz, no es signo de primitivismo, co- culto del dios de la comunidad. En segundo lugar, se mo podía haber sugerido el contraste que él mismo supone que el rito tiene un efecto automático. En habla trazado entre la religión de los Apóstoles y el cierto sentido, la magia era para los hebreos lo catolicismo tardío. Tampoco es prerrogativa de las re- que el catolicismo para los protestantes, rito sin sep- ligiones más evolucionadas contar con un alto conte- tido, que irracionalmente pretendía basta~se a sí mIS~ nido ético. Pienso dejar esto cIaro en capítulos pos- mo para producir resultados SIn que mediase una ex- teriores. periencia interior de Dios. La influencia que Robertson Smith ejerció, se dís- Robertson Smith en su conferencia inaugural con- tribuye en dos corrientes, según el uso que Durkheim trasta el inteligente estudio calvinista de las Escri- y Frazer hicieron de su obra. Durkheim adoptó su te- turas con el tratamiento mágico que les dan los ca- sis central y lanzó el estudio comparado de las relí- tólicos, quienes las habían cargado de ~xcr~scencias giones por caminos fructíferos. Frazer adoptó su tesis supersticiosas. En la misma conferencia Inaugural incidental menor y llevó el estudio comparativo de Robertson Smith trata el núcleo de la cuestión. las religiones a un callejón sin salida. La Iglesia católica, sostenía este autor, Durkheim reconoció su deuda con Robertson Smith en The elementary [orms of the religious íiie (pá- gina 61). Todo su libro desarrolla la idea germinal debabia casi desde el principio desertado de la tradición Apostólica y que los dioses primitivos son parte de la comunidad,erigido una concepción de la Cristiandad a modo de una mera seriede fónnulas que contenían principios abstractos e Inmu~ables, siendo ya que su forma expresa fielmente los detalles de susuficiente el consentimiento intelectual para modelar ndas de hom- estructura, y sus poderes castigan y premian su com..bres que no tenian experiencia alguna con Cristo... portamiento. En la vida primitiva: La Sagrada Escritura no es, como los católicos pretenden, eunfenómeno divinO, dotado mágicamente en cada letra de tesoros ....vadores de fe Y ccnocímíentce (Black and Chrystal, págs. 126-127). La religión consistia en una serie de actos y observancias cuya correcta ejecución era necesaria o deseable para asegurar el favor de los dioses y para desviar su ira, y en estas observancias cada Sus biógrafos sugieren que la asociación de magia miembro de la sociedad tenia su parte asigatáda, sea en virtud dey catolicismo era una jugada sagaz destinada a aver.. haber nacido dentro de la familia y de la comunidad. sea en virtud
  15. 15. 36 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 37de la situación adquirida por él dentro de aquéllas... La religión no parte del culto a los dioses de la comunidad. Lo si-existía para la salvación de las almas sino para la conservación yel bien de la sociedad.. Un hombre nada dentro de una relación guió al calificar estos ritos de «mágicos», y definió afija con algunos dioses, tan claramente como nacía en relación con la magia y a los hechiceros como creencias prácticassus semejantes; su religión. que es la parte de su conducta que y personas que no obraban en comunión con la igle-estaba determinada por su relación con los dioses, era simplemente sia, y que eran a menudo hostiles a ella. Siguiendo aun aspecto del esquema general de conducta Que le prescribía suposición como miembro de la sociedad... La religión antigua es Robertson Smith y acaso a Frazer-, cuyos primerossolamente una parte del orden social general, que abarca tanto a volúmenes de The Golden Bough ya habían sido pu-los dioses como a los hombres. blicados cuando apareció Les formes élémentaires de la vie religieuse en 1912, Durkheim admitió que los ritos mágicos eran una forma de la higiene primitiva. Así escribía Robertson Smith (págs. 29-33). Salvo las diferencias de estilo y el empleo del tiempo pretérito,esto pudo haber sido escrito por Durkheim. Las cosas que el hechicero recomienda que han de mantenerse Encuentro muy provechoso comprender a Durkheim separadas son aquellas que en razón de sus propiedades ceracterrs- ticas no deben ser juntadas ni confundidas sin peligro... máximascomo hombre comprometido inicialmente en discu- útiles, las primeras formas de las interdicciones higiénicas y mé- sión con los ingleses, tal como lo ha sugerido Talcott dicas. Parsons (1960). Le preocupaba un problema peculiaracerca de la integración social que le planteaba lasomisiones de la filosofía política inglesa, representada En estos términos dejaba Durkheim establecida laespecialmente por Herbert Spencer. No podía aceptar distinción entre contagio y religión verdadera. Las la teoría utilitarista, según la cual la psicología del reglas de la impureza caen fuera del objeto principal individuo sería la causa del desarrollo de la sociedad. "de su interés. No les concedió más atención que el Durkheim quería demostrar que era necesario algo propio Robertson Smith. más, esto es, el común compromiso con un juego co- Pero cualquier limitación arbitraria de su tema crea mún de valores, la conciencia colectiva, si es que la dificultades al estudioso. Cuando Durkheim dejó denaturaleza de la sociedad había de ser correctamente lado un tipo de separaciones tal como la de la hí-comprendida. Al mismo tiempo otro francés, Gustave giene primitiva, y aún otro tal como la religión pri-Le Bon (1841-1931), se había entregado a la misma mitiva, estaba al mismo tiempo socavando su propiatarea de corregir la tradición de Bentham que aún definición de la religión. Sus capítulos iniciales resu-prevalecía. Le Bon se dedicó a desarrollar una teoría men y rechazan definiciones poco satisfactorias de lade la psicología de masas de la que, al parecer, Dur- religión. Marginó los intentos de definirla por me-kheim hizo libre uso. Compárese la exposición que dio de ideas de misterio y pavor, al igual que la de-hace Durkheim de la fuerza emotiva de las ceremo- finición que Tylor hiciera de la religión como creen-nias totémicas (pág. 241), con la relación que hace cia en seres espirituales. Adoptó entonces dos crite-Le Bon de la «mente de masa», impresionable, emo- rios, que según él supone serían coincidentes; el prí-cionalmente salva [e o heroica. Pero mejor instrumen- mero, ya lo hemos visto, es la organización comunalto que el propósito de Durkheim de declarar a los de los hombres para el culto de la comunidad, y elingleses convictos de su error, fue la obra de otro segundo es la separación entre lo sagrado y lo pro-inglés. fano. Lo sagrado es el objeto del culto comunitario. Durkheim adoptó en su totalidad la definición que Puede ser reconocido por medio de las reglas que ex...hizo Robertson Smith de la religión primitiva y de presan su carácter esencialmente contagioso.la iglesia establecida como expresión de valores co- Al insistir en una ruptura completa entre la esferamunitarios. Siguió igualmente, sin duda; "a Robertson de 10 sagrado y la esfera de lo profano, entre el com-Smith en su actitud hacia los ritos que no formaban portamiento seglar y el religioso, burkheim no sigue
  16. 16. 38 MARY DDUGLAS PUREZA Y PELIGRO 39 las huellas de Robertson Smith, pues este último Durkheim. A la zaga de Robertson Smíth, aquél se- adoptó la opinión opuesta, e insistió (págs. 29 y si- paraba la magia de la moral y de la religión, contri- guientes), en que no existe «separación alguna entre buyendo así a legarnos una maraña de ideas acerca las esferas de la religión y las de la vida ordinaria». de aquélla. Desde entonces los estudiosos se han es- Una total oposición entre 10 sagrado y lo profano pa- trujado los sesos en busca de una definición satis- rece haber sido paso necesario en la teoría que Dur- factoria de las creencias mágicas, para terminar luego kheim desarrolló en torno a la integración social. Esta proponiendo acertijos sobre la mentalidad del pueblo expresó la oposición entre el individuo y la sociedad. que encajaba dentro de aquella definición. La conciencia social se proyectaba más allá y por en- Es fácil ver ahora cómo Durkheim defendía un pun- cima del miembro individual de la sociedad hacia algo to de vista demasiado unitario, de la comunidad so- del todo diferente, exterior y compulsivamente pode- cial. Deberíamos empezar por reconocer que la vidaroso. Así advertimos que Durkheim insiste en que comunal es una experiencia mucho más compleja delas reglas de separación son las marcas distintivas de lo que él suponía. Descubrimos que la idea que Dur- lo sagrado, el polo opuesto de lo profano. Se deja en- kheim se hacía del rito como símbolo de procesos so- tonces arrastrar por su propia tesis hasta el extremo ciales puede muy bien extenderse hasta incluir ambosde preguntarse por qué lo sagrado ha de ser conta- tipos de creencia en el contagio, el religioso y el má-gioso. A esto responde refiriéndose a la naturaleza gico. Es de suponer que se habría dado por muy sa-ficticia, abstracta, de las entidades religiosas. Estas tisfecho descartando la categoría de magia si hubieseson meras ideas que la experiencia de la sociedad des- podido prever un análisis del rito en el cual ningunapierta, meras ideas colectivas proyectadas hacia de las reglas que él llamaba higiénicas careciese deafuera, meras expresiones de la moral. De forma que carga de simbolismo social. Más adelante volveré ano tienen un punto fijo y material de referencia. Aun este tema. Pero no podemos desarrollarlo sin borrar las imágenes talladas de los dioses son solamente em- previamente otra categoría de prejuicios que derivablemas materiales de fuerzas inmateriales, engendra- igualmente de Robertson Smith.das por el proceso social. Por lo tanto, están al fin de A Frazer no le interesaban las implicaciones socio-cuentas sin raíces, son fluidas, susceptibles de quedar lógicas de la obra de Robertson Smith. En realidad pa-fuera de foco, de resbalar hacia otras experiencias. rece que ni siquiera le interesó mucho su tema prin-Por su naturaleza se hallan siempre en peligro de cípal, En vez de a ello se aplicó al residuo mágico queperder sus rasgos distintivos y necesarios. Lo sagrado se desprendía de modo incidental, por así decirlo, dedebe de estar continuamente circundado de prohibi- la definición de la religión verdadera. Demostró queciones. Debe siempre ser considerado como contagio- se, daban algunas regularidades en las creencias má-so porque las relaciones que se establecen con lo sao gicas y que éstas eran susceptibles de clasificación.grado han a la fuerza de expresarse con rituales de Sometida a examen, la magia se convertía en algoseparación, de demarcación y por creencias en el pe- mucho más que presas las reglas para evitar oscurasligro de cruzar fronteras prohibidas. infecciones. Algunos actos mágicos estaban destinados Hay una pequeña dificultad respecto a esta argu- a procurar beneficios, y otros a conjurar daños. Dcmentación. Si lo sagrado se caracteriza por su posi- este modo, el comportamiento que Robertson Smithbilidad de contagio ¿cómo es que entonces difiere clasificó de superstición contenía algo más que lasde la magia no-sagrada igualmente caracterizada por reglas de la impureza. Pero el contagio parecía sertener esa capacidad? ¿Cuál es entonces el papel de la uno de sus principios preponderantes. El otro prin-otra clase de capacidad de contagio que no ha sido cipio era la creencia en la transferencia de propieda-generada por el proceso social? ¿Por qué se les Iíama des por simpatía o semejanza. Según las llamadasa las creencias mágicas higiene primitiva y no reli- leyes de la magia. el hechicero .podía cambiar losgión primitiva? Estos problemas no interesaban a acontecimientos, ya fuese por icción mimética, ya
  17. 17. 40 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 41permitiendo que obrasen las fuerzas contagiosas. origen. Sin lugar a dudas el salvaje era un imbécilCuando puso término a su tarea de investigar la ma- crédulo.gia, Frazer no había hecho más que dar nombre a lascondiciones bajo las cuales una cosa puede simbolizarotra. Si no hubiese estado convencido de que los sal- Las ceremonias que en muchos paises tienen lugar para preci- pitar la partida del invierno o para detener la huida del verano, sonvajes piensan de manera radicalmente diferente a la en cierto sentido el intento de crear el mundo de nuevo, de re-nuestra, se habría contentado con considerar a la ma.. moderarlo a la medida del deseo del corazón. Pero si adoptamos elgia como acción simbólica sin más. Se habría afiliado punto de vista de los viejos sabios que ingeniaron medios tan dé-a Durkheim y a la escuela francesa de sociología, y el hiles para cumplir propósitos tan inconmensurablemente vastos. debemos despojarnos de nuestras modernas concepciones sobre ladiálogo a través del Canal de la Mancha habría sido inmensidad del Universo, y de la pequeñez e insignificancia delentonces más fructífero para el pensamiento inglés puesto del hombre en él... Para el salvaje, las montañas que límí-del siglo diecinueve. En su lugar simplificó los su- taban el horizonte visible o el mar que se extendía a Jo lejos yendo a su encuentro, eran el fin del mundo. Más allá de estos estrechospuestos evolutivos implícitos en Robertson Smith, y límites no han errado sus pies ... piensa apenas en el futuro, y delle asignó a la cultura humana tres estadios de des- pasado sólo sabe aquello que ha sido transmitido de boca en bocaarrollo. desde sus abuelos salvajes. Suponer que los esfuerzos o el fiat de un ser semejante a él había creado un mundo de tal modo cir- El primer estadio era la magia. el segundo la reli- cunscrito en el espacio y el tiempo, no era carga pesada para sugión, el tercero la ciencia. Desarrolló su tesis por me- credulidad; y puede sin mucha dificultad imaginar que él mismo es capaz de repetir anualmente la obra de la creación con sus sorti-dio de una especie de dialéctica hegeliana, ya que la legios y conjuros (Spirits 01 the corn and 01 the wild, H, pág. 109).magia, clasificada como ciencia primitiva, terminabasiendo derrotada por su propia ineptitud y suplida porla religión en forma de fraude sacerdotal y político. Es difícil perdonarle a Frazer su autocomplacenciaDe la tesis de la magia emergía la antítesis de la re- y su, franco desdén por la sociedad primitiva. El úl-ligión, siendo la síntesis de ambas. la ciencia moderna timo capítulo de Taboo and the perils o/ the soul sey eficaz que venía a reemplazar tanto a la primera titula «Nuestra deuda con el salvaje»; fue insertadocomo a la segunda. Ninguna prueba apoyaba esta pre- posiblemente como respuesta a correspondencia ha-sentación tan a la moda; el esquema evolutivo de bida en la que le urgían a reconocer la sabiduría y laFrazer se basaba en supuestos indiscutibles, recogí- profundidad filosófica de las culturas primitivas quedos del lenguaje común de su época. Por un lado el sus corresponsales conocían. Frazer cita fragmentossupuesto de que el refinamiento ético es signo de civi- interesantes de estas cartas en citas a pie de página,lización avanzada, por otro lado el de que la magia pero, no pudo reajustar sus propios prejuicios paranada tiene que ver con la moral ni con la religión. tomarlos en cuenta. El capítulo se propone rendirSobre estas bases modeló la imagen de nuestros pri- homenaje a la filosofía salvaje, pero como Frazer nomeros padres, y la de su pensamiento, dominado por podía ofrecer razón alguna para respetar ideas que,la magia. Para ellos el universo se movía por medio tal y como él lo había demostrado abundantemente,de principios impersonales y mecanicistas, tanteando eran infantiles, irracionales y supersticiosas, el tri-en busca de la fórmula correcta de controlarlos; a buto era solamente de labios afuera. Como ejemplotropezones lograron algunos sólidos principios, pero de pomposa condescendencia lo que sigue es difícilcon frecuencia pareja su confuso estado mental les de superar:indujo a pensar que palabras y signos podían serutilizados a manera de instrumentos. La magia era elresultado de la incapacidad del hombre primitivo para Cuando todo está dicho, nuestras semejanzas con el salvaje siguen siendo mucho más numerosas que nuestras diferencias... despuésdistinguir entre sus propias asociaciones subjetivas de todo, lo que llamamos verdad es sólo fa l4"p6tesis que descubrí-y la objetiva realidad exterior. Había un error en el mos funciona mejor. Por lo tanto, al pasar revista a las opiniones y
  18. 18. 42 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 43prácticas de edades y de razas más rudas haríamos bien en con- Ciertamente Robertson Smith habría consideradosiderar con benevolencia sus errores como deslices inevitables pa·gados en la búsqueda de la verdad... del mismo modo estas reglas, pero setenta años más tarde, ¿nos atreveríamos a asegurar que esto es todo cuanto puede decirse acerca de ellas? Frazer tuvo críticos a quienes se les prestó alguna En los estudios sobre el Antiguo Testamento abun-atención en su época. Pero sin lugar a dudas Frazer d.a el supuesto de que los pueblos primitivos usan lostriunfó en Inglaterra. ¿Acaso no sigue produciendo in- ntos de un modo mágico, es decir, de un modo me-gresos la edición abreviada de The Golden Bough? c~nico e instrumental. «En el Israel primitivo apenas¿No sigue siendo regularmente editada la conferencia ~I exis.te la distin.ción ~ntre lo que llamamos pecadoconmemorativa de Frazer? Lo que proporcionó tal íntencíonal y no íntencíonal en lo que a Dios respec-difusión a sus obras, en parte fue la misma sencillez ta». (Oesterley and Box.) Para los hebreos del siglo vde sus opiniones, en parte la energía infatigable que ant~s ,de Cristo, escribe el profesor James, 1938, lapuso en publicar tomo tras tomo, pero sobre todo el expI~cIón era, m~ramen~e un proceso mecánico queestilo florido de que hizo gala. En casi todos los es- consistía en Iimpiar- la Impureza material». La histo-tudios en tomo a las civilizaciones antiguas, uno está ria de los israelitas es presentada algunas veces comoseguro de hallar referencias continuas al primitivismo lucha entre los profetas, que exigían la unión interiory a su criterio, a la superstición mágica y no-ética. con Dios, y el pueblo, constantemente dispuesto a re- Tómese como ejemplo a Cassirer cuando escribe a troceder hacia el estado mágico primitivo hacia elpropósito del zoroastrismo, y reconeceremos que ha cual tendían particularmente cuando se ponían ensacado estos temas de The Colden Bough: cont~cto c?n otras culturas menos avanzadas. La pa- radoja reside en que el estado mágico parece final- mente pre~alecer, con la compilación del Código Sa- La misma naturaleza asume nueva forma, pues se refleja exclusi-vamente en el espejo de la vida ética, -La naturaleza... se concibe cerdotal. SI la creencia en que es suficiente la eficaciacomo la esfera de la ley y de la legalidad. En la religión zoroástrica del rito ha de ser llamada mágica tanto en sus maní-la naturaleza queda descrita con el concepto de asha. Asha es la festaciones tardías como en las primitivas, tendríamossabiduría de la naturaleza que refleja la sabiduría de su creador, que ~l, ~so de la magia como medida del grado dede Ahura-Mazda, el «Señor Sabios. Este orden universal, eterno einviolable gobierna al mundo y determina todos los aconteclmientos prímttívtsmo habría de ser abandonada. Uno deberíaindividuales: la senda del sol, de la luna y de las estrellas, el ere- esperar que el término mismo fuese barrido de loscimiento de piantas y animales, el camino de las nubes y los víen- estudios del Antiguo Testamento. Permanece, sin em-tos, Todo esto se mantiene y conserva, no por meras fuerzas físicas,sino por la fuerza del Bien.. el significado ético ha sustituido y ~ar~o, junto con tabú y mana, para subrayar la dís-sobrepasado al significado mágico (1944, pág. 100). tíncíón de la experiencia religiosa israelita en contras- te con el paganismo semítico. Eichrodt hace un uso muy libre de estos términos (págs. 438, 453): o si tomamos una fuente más reciente sobre el mis-mo tema nos encontramos con que el profesor Zaeh-ner, advierte tristemente que los textos zoroástricos Hemos hecho ya mención del efecto mágico adjudicado a los ritos y las fórmulas de expiación babilónicos, y esto se vuelve especial.menos defectuosos, atañen solamente a las reglas de mente claro. cuando tenemos presente que la confesión del pecadola pureza y que, por lo tanto, no presentan el menor fo;ma, efectivamente parte del rito del exorcismo, teniendo unainterés: eficacia ex opere opereta (pág. 166). ... los traductores demuestran aceptable dominio del texto sólo enel videvdat con sus lúgubres prescripciones respecto a la pureza .Cita entonces los salmos 40, 7 Y el 69, 31, como «opo-ritual, y con su catálogo de castigos imposibles por crímenes ri· níéndose a la tendencia del sistema pe sacrificios quedículos (págs. 2S y 26). convertía el perdón de los pecados en un proceso me-
  19. 19. 44 MARY DOUGLAS PUREZA Y PELIGRO 4Scáníco», Da nuevamente por sentado en la página 119 tema parece excelentemente empírico, según el crí-que los conceptos religiosos primitivos son «materia- terio antropológico actual. El pensamiento griego dalistas». Gran parte de este libro, por otro lado admi- la impresión de haberse mantenido relativamente lí-rable, se basa en el supuesto de que el rito que actúa bre de la contaminación ritual en el período que Ho-en el sentido de ex opere operato es primitivo y ante- mero describe (si es que hubo tal período histórico),rior en el tiempo, si se le compara con el rito que mientras que conglomerados de conceptos de conta-simboliza estados internos de la mente. Pero, oca- minación emergen más tarde y reciben expresión ensionalmente, la naturaleza no demostrada y apriorís- la dramaturgía clásica. El antropólogo, no muy im-tica de este supuesto parece causarle alguna intran.. puesto en estudios helenísticos, busca en derredor su-quilidad al autor: yo una guía especial sobre el grado de confianza que pueda otorgarle a este autor, porque su material es ciertamente provocativo, y, para el laico, convincente. La más común de todas las expresiones usadas para la expiación, Desgraciadamente un crítico inglés, en el Iournal oikipper, apunta igualmente en esta dirección, si es que el significado H ellenic Studies, condena el libro rotundamente, pororiginal del término puede ser definido corno «limpiar.., sobre labase del paralelismo babilonio y asirio. El concepto fundamental encontrarlo deficiente en lo que se refiere a la an-de pecado es, aquí, el de limpieza material, y se espera que la tropología del siglo XIX:sangre, como sustancia santa, dotada de poderes milagrosos, quitela mancha del pecado de un modo absolutamente automático. __ . el autor se sitúa innecesariamente en desventaja. Parece no saber nada de la gran masa de material comparado que es ase- quible a cualquiera que estudie la pureza. la contaminación y la pu- Viene entonces una iluminación que haría correr rificación.. cantidad muy modesta de conocimientos antropológicosmucha tinta si se la tomase en serio: le informaría que noción tan vieja como la de la contaminación por la sangre derramada pertenece a una época en que la comunidad era el mundo entero ... en la página 277 emplea la palabra etabú», pero Puesto que empero el derivado basada en el árabe y que da el sólo para mostrar que no tiene idea clara de lo que significa (Rose.significado de cubrir parece igualmente posible, bien pudiera serque se tratase de la idea de cubrir la propia culpa ante los ojos 1954).de la parte ofendida por medio de una reparación, que, por con-traste, haría resaltar el carácter personal- del acto de expiación (pé-gina 162). Pero otro crítico, que carece del lastre de dudosos conocimientos antropológicos, recomienda sin reser- vas la obra de Moulinier (Whatmough). Así Eichrodt se ablanda a medias con respecto a los Estas citas dispersas recogidas muy al azar podríanbabilonios -acaso ellos conocían también algo de la ser ,multiplicadas fácilmente. Muestran cuánta difu-verdadera religión interior; acaso la experiencia re- sión ha tenido la influencia de Frazer. También dentroligiosa israelita no se distinguía tan claramente de de la antropología su obra ha calado muy hondo. Pa-la magia pagana circundante. rece que por haber dicho una vez Frazer que el punto Hallamos algunos de los mismos supuestos rigiendo interesante en el estudio comparado de la religión de-la interpretación de la literatura griega. El profesor pendía de las creencias falsas en la eficacia mágica,Finley, al discutir la vida social y las creencias del las cabezas de los antropólogos británicos permane-mundo homérico, aplica una prueba ética para dis- cieron debidamente inclinadas sobre este punto detinguir los elementos de creencia tempranos y los tar- perplejidad, aun cuando hubieran rechazado la hi-días (págs. 147, 151y 157). pótesis evolucionista que había estimulado el interés También, otro erudito helenista francés, Moulinier, de Frazer. Así como en despliegues de virtuosismohace un estudio de gran alcance en tomo a las ideas erudito leemos entre lmeas sobre la relación entre lade pureza e impureza en el pensamiento griego. Libre magia y la ciencia, cuya importancia teórica siguedel prejuicio de Robertson Smith, su acercamiento al siendo oscura.
  20. 20. 46 MARY DQUGLAS n, LA PROFANACION SECULAR Después de todo, la influencia de Frazer ha sido fu- n.esta. Tomó de Robertson Smith la parte más perifé- rica de su enseñanza, y prepetuó una demarcación desconsiderada entre la religión y la magia. Propagó un falso supuesto acerca de la visión primitiva del universo, como funcionando por medio de símbolos mec~nicos, ~ aún otro falso supuesto, según el cual l~ ética es ajena a la religión primitiva. Antes de apro- xrmarnos al tema de la profanación ritual hemos de corregir tales supuestos. Los enigmas más arduos de El materialismo médico se ha inmiscuido siempre tratar en el estudio comparado de las religiones sur- en el estudio comparado de la religión. Hay quienes gen a causa de haber dividido de este modo erróneo sostienen que hasta los ritos antiguos más exóticos la experiencia humana. En este libro trataremos de cuentan con una sólida base higiénica. Otros, aun recomponer algunos de los segmentos separados. estando de acuerdo en que el rito primitivo tiene por En primer lugar, no debemos esperar llegar a una objeto la higiene, adoptan el punto de vista opuesto comprensión de la religión si nos limitamos a consí- acerca de su solidez. Para ellos un abismo se abre de.rar la creencia en seres espirituales, por más que entre nuestras sólidas ideas acerca de la higiene y lasafinemos la fórmula. Pueden existir momentos de la erróneas fantasías del pueblo primitivo. Pero ambosinvestigación en los que querríamos desplegar todas enfoques médicos del rito, resultan estériles, ya quelas creencias existentes en otros seres, zombíes, an- no logran confrontarle con nuestras propias ideas so-cestros, demonios, hadas -la familia entera. Pero, si- bre la higiene y la suciedad.guiendo a Robertson Smith, no debemos suponer que El primer enfoque Implica que, con sólo saber todasal catalogar la completa población espiritual del uni- las circunstancias, descubriríamos que la base racio-verso, hemos necesariamente captado lo esencial de la nal del rito primitivo queda ampliamente justificada.religión. Más que detenernos en aguzar definiciones, Como interpretación esta línea de pensamiento es de-deber!amos tratar de comparar los puntos de vista liberadamente prosaica. La importancia del inciensoque tiene la gente en torno al destino humano y a su no es que simbolice el fuego ascendente del sacrificio,puesto en el universo. En segundo lugar, no debemos sino que es un medio de hacer tolerables los oloresesperar llegar a una comprensión de las ideas que de la humanidad que no se lava. El hecho de que [u-tienen otras gentes sobre el contagio, sagrado o se- díos y mahometanos eviten el cerdo se explica comocular, hasta que no las hayamos enfrentado con las consecuencia de los peligros que acarrea comer carnenuestras. de cerdo en climas cálidos. Cierto es que puede darse una maravillosa corres- pondencia entre el acto de evitar la enfermedad conta- giosa y el rito. Las abluciones y separaciones que tie- nen un objetivo práctico pueden ser aptas para ex- presar simultáneamente una temática religiosa. Asi, se ha sostenido que la regla de lavarse antes de comer puede haber inmunizado a los judíos en las pestes. Pero una cosa es señalar los beneficios laterales de las acciones rituales, y otra contentarse con utilizar los efectos secundarios como explicación suficiente. Aun cuando algunas de las reglas dietéticas de Mol- sés fuesen higiénicamente beneñcíésas, sería lástima 47

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