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La haya episodios ineditos en la ruta

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La haya episodios ineditos en la ruta

  1. 1. La Haya: episodios inéditos en la ruta al juicioEl 3 de diciembre comenzarán los alegatos orales de Chile y Perú en el litigioante la corte. La trama del diferendo comenzó bajo el régimen militar e incluyómensajes de Alejandro Toledo al cuñado de Lagos por la compra de aviones F-16,una fallida negociación de Alan García y la incómoda advertencia de RafaelCorrea a Bachelet.por Francisco Artaza y Phillip Durán - La Tercera 24/11/2012 - 04:495El lunes, sólo dos horas después de que la Corte Internacional de Justicia dieraa conocer el fallo en el litigio limítrofe entre Nicaragua y Colombia, losagentes de Chile ante La Haya Alberto van Klaveren y María Teresa Infanterecibieron en Santiago un informe. Desde sus oficinas en París, el estudiojurídico Freshfields, Bruckhaus & Deringer explicó los alcances del dictamen enrelación al juicio que enfrenta a Perú y Chile por los límites marítimos.La lectura del fallo fue seguida con atención por las cancillerías de ambospaíses, ante la proximidad de los alegatos orales de la demanda marítima,previstos a partir del próximo 3 de diciembre. Incluso, en Cancillería leordenaron al embajador de Chile ante La Haya, Juan Martabit, que fuera a laCorte a presenciar la audiencia y que al término de ésta, conversara con elabogado de Colombia James Crawford, el mismo que encabeza la defensa deSantiago.El documento de los abogados extranjeros que asesoran al gobierno, que llegópasado el mediodía desde París, ratificó que los casos de Colombia y Nicaraguano son comparables al de Chile y Perú. Pero, en forma paralela, destacóargumentos del fallo que no eran del todo favorables para la posición de LaMoneda ni para Lima.Lo importante en el caso de Chile, según el informe, era que la Corte habíadesestimado acoger actos o prácticas realizadas por Colombia en el espaciomarítimo como argumento para reconocer sus límites. Parte de las pruebasaportadas por Chile para demostrar la existencia de tratados de límitesmarítimos con Perú apuntan al respeto que por más de 50 años se ha hecho delparalelo que marca la frontera.En su resolución, los jueces de La Haya también resaltaron el principio de laequidad para dar a Nicaragua soberanía sobre más de 75 mil kilómetros cuadradosdel Mar Caribe que estaba en manos de Colombia. Este criterio es defendido porLima ante el tribunal.Según el informe de la firma Freshfields, que fue remitido por Van Klaveren alcanciller Alfredo Moreno, Lima tampoco podía celebrar el fallo. A la hora defijar los nuevos límites en el mar Caribe, los jueces no habían optado por unalínea equidistante, uno de los argumentos principales que ha sustentado lapretensión peruana por redefinir los límites marítimos con Chile.Esa misma noche, en Lima, en casa del embajador chileno Favio Vio, se juntaron acenar los dirigentes del comité empresarial chileno peruano, que integran, entreotros, Juan Eduardo Errázuriz, Juan Carlos Yarur, Juan Francisco Raffo y MarioBrescia. Allí se habló de la necesidad de enfrentar unidos las turbulencias quevengan. El diagnóstico de los empresarios fue que a partir de los alegatos sepodía abrir una etapa de tensión.En 1985, durante el primer mandato de Alan García, Lima planteó por primera vezentablar una negociación con Chile sobre los límites marítimos. ¿Qué ocurrió enestos 27 años? ¿Quiénes han sido los principales actores del caso? Acontinuación algunos de los capítulos inéditos de la historia.I: Embajador Bákula: del régimen militar a La HayaEn mayo de 1986, poco después de que Alan García asumiera por primera vez lapresidencia de Perú, el entonces canciller chileno Jaime del Valle recibió porprimera vez un reclamo oficial peruano por el límite marítimo. El mensajero fueel diplomático José Miguel Bákula. El embajador dijo a Del Valle que no existíaun tratado, que su ausencia crearía tensión y que era necesario iniciar undiálogo para resolver el problema. Al final de la cita, el canciller le pidióenviar el planteamiento por escrito. Días después, el Ministerio de RR.EE.chileno emitió una declaración, dando cuenta de que se “tomó nota“ de la postura
  2. 2. limeña. Hoy, varios diplomáticos chilenos son críticos de que Del Valle norechazara -también por escrito- la pretensión limeña.La decisión de García se entremezclaba con sus ofrecimientos a Augusto Pinochetpara cerrar los temas pendientes del Tratado limítrofe terrestre de 1929. Nopocos diplomáticos creen que el entonces mandatario intentaba mantener a raya alos sectores nacionalistas de su país, abriendo una controversia marítima -unaantigua tesis de la Armada y Cancillería limeña- mientras buscaba cerrar laterrestre.El silencio de Del Valle -presentado como aceptación del diferendo- es uno delos argumentos de Perú en La Haya. También un texto de 1964 que aparece en unanuario de la Cancillería chilena. Se trata de un documento del entonces jefejurídico Raúl Bazán, quien decía que aún no estaba definido el punto de iniciode la frontera marítima.En 2007, cuando Lima ya había definido su itinerario para ir a La Haya, elcanciller José García Belaunde se contactó con Bákula y le ofreció asesorar alequipo peruano. El embajador desechó la oferta, pues quería dedicarse aescribir, pero colaboró con opiniones a través de correos.II: La negociación por la caseta de vigilancia en la fronteraEn octubre de 2000, Chile recibió una nota de protesta peruana desconociendo ellímite marítimo, la primera desde la gestión de Bákula en 1986. La nota erarespuesta a la cartografía inscrita por La Moneda un mes antes en la ONU,delimitando el mar territorial y mencionando el paralelo como frontera. ¿Por quése elaboró el mapa en ese momento? Chile buscaba cerrar sus temas limítrofes. Elaño previo había inscrito en Naciones Unidas las cartas del Tratado de Paz conArgentina y en noviembre de 1999, en un buen clima bilateral, Eduardo Frei yAlberto Fujimori cerraron el último tema pendiente entre Chile y Perú: el actade ejecución del Tratado de 1929.El mapa que envió la administración de Ricardo Lagos a la ONU molestó algobierno provisorio del peruano Valentín Paniagua, que reclamó ante la ONU porla cartografía. La disputa no continuó en público, pero sí en privado. Hastamarzo de 2001, cuando la Armada chilena -al mando de Jorge Arancibia- trasladóal oeste una caseta de vigilancia fronteriza. La decisión provocó marchas desdeTacna y una nota de protesta limeña, en la que planteaba que no se habíacumplido el acuerdo de avisar al país vecino de maniobras a 100 metros dellímite. Una alta fuente diplomática señala que la Armada movió la caseta de motuproprio en medio del reservado intercambio de notas con Perú, inclusosorprendiendo a Lagos. Y, tal como esgrimió Lima, sin respetar una “cartilla“negociada cinco años antes por los comités de inteligencia de los EstadosMayores de las FF.AA. de ambos países con un protocolo para actuar en los 100metros adyacentes a la frontera. En medio de la tensión, agregan en RR.EE.,Lagos presionó a la Armada para retirar la caseta a 400 metros del límite. El expresidente también instruyó que la seguridad en la zona quedara a cargo deCarabineros. En paralelo, ambas cancillerías dieron carácter oficial a la“cartilla“ desconocida por la marina. Nada de lo negociado, sin embargo, quedópor escrito. Tras el episodio, en Chile quedó una inquietud ¿Lima se preparabapara cuestionar también el límite terrestre? Las señales eran incipientes. En elimpasse, dirigentes nacionalistas peruanos señalaron que el territorio ocupadopor la caseta era de su país. Y las notas diplomáticas desconocían el paraleloque nace en el Hito 1, inicio de la frontera terrestre. Semanas después, yaresuelto el problema de la caseta, se supo de la existencia de micrófonos en laembajada de Chile en Lima. La filtración del caso se atribuyó -en círculosdiplomáticos- a la Armada chilena.III: Toledo y el recado por los F-16Alejandro Toledo evitó en la campaña de inicios de 2001 involucrarse en lapolémica por la caseta instalada al sur del Hito 1 para no estropear sus lazoscon Chile.El líder de Perú Posible había viajado en noviembre de 2000 a Santiago parareunirse por separado con Patricio Aylwin, las directivas del PS, el PPD y cenarcon Lagos. En ninguna de esas citas planteó la delimitación marítima. Supreocupación central era lograr un acuerdo con Chile para congelar el gasto enarmamentos, lo que facilitaría sus esfuerzos por supeditar a las FF.AA. peruanasal poder civil.
  3. 3. Toledo le propuso a Lagos postergar la compra de aviones F-16 para la Fachdurante la reunión que ambos tuvieron en Lima el 28 de junio de 2001, en mediode los actos de asunción al mando. El ex mandatario peruano repetiría lapropuesta en agosto de ese mismo año, esta vez en Chile, cuando vino a Santiagocon motivo de la cumbre de Río. También transmitió su preocupación a través deemisarios, entre ellos, Gonzalo Rivas.El yerno de Lagos y vicepresidente de Corfo a cargo de la negociación del offsetpor la compra de los F-16 había viajado a Lima por motivos de trabajo enseptiembre de 2001, pero en la noche aprovechó de ir a saludar por su cumpleañosa su prima Claudia, esposa de Esteban Silva, dirigente socialista chileno yentonces asesor directo de Toledo. Cercanos al ex mandatario peruano afirman queSilva avisó a Toledo que Rivas estaba en su casa. A los pocos minutos llegó a laresidencia de su asesor y le planteó al ejecutivo de Corfo su preocupación porla compra de armamento chileno. Rivas le respondió que él no estaba a cargo delas adquisiciones, sino sólo de la compensación que implicaba la compra. Tambiénle dijo que se trataba sólo de renovación de material. A su regreso a Santiago,Rivas habló con Lagos.El ex mandatario peruano, señalan en su entorno, resintió la falta de apoyo delgobierno chileno. Ese habría sido el punto de partida del enfriamiento en larelación bilateral. Hasta entonces, el pequeño grupo de diplomáticos yfuncionarios ligados a la Armada que desde la Cancillería peruana impulsaba eltema de los límites había estado contenido y sin llegada a Palacio Pizarro.Incluso, el primer canciller de Toledo, Diego García-Sayán, no habría sidopartidario de la demanda. García Sayán es hijo de Enrique García-Sayán, elcanciller que suscribió en 1947 la declaración en que su país mencionaba alparalelo como límite. El 12 de julio de 2002, García-Sayán dejó la cancillería yllegó Wagner, el mismo que en 1986 envió a Bákula a Chile y que hoy es agente enLa Haya.IV: "Quiero tocar un tema de suma importancia para Perú"En septiembre de 2001 otro factor intervino en el deterioro de la relaciónchileno-peruana y en el ascenso político de los sectores que apoyaban la demandamarítima contra Chile. En esa fecha, el canciller boliviano Gustavo Fernández,anunció que La Paz decidiría en seis meses cuál sería el puerto de salida parala exportación del gas boliviano: Chile o Perú.Lagos había iniciado una negociación con La Paz para exportar el gas por Chile através de la entrega de un enclave, que permitiera además solucionar lahistórica reivindicación marítima boliviana. En diciembre de 2001, Toledodesignó en La Paz al experimentado embajador Hernán Couturier con la misión deofrecer a Bolivia la alternativa de un puerto peruano para el negocio del gas ybloquear los acercamientos entre Santiago y La Paz. La embajada peruana enBolivia llegó a contar con más de 30 funcionarios.En medio de movilizaciones sociales, el gobierno boliviano congeló lasnegociaciones por el gas con Chile el 5 de agosto de 2002.En la Cancillería chilena recuerdan otra jugada de la diplomacia peruana.Ocurrió en noviembre de 2003, cuando viajó a Chile el entonces vicecancillerperuano Manuel Rodríguez Cuadros para asistir a una ronda de consultaspolíticas. En el segundo piso del ex Congreso, Rodríguez Cuadros -“el torvo“,como le dicen sus detractores en Lima, por sus constantes cambios de postura-,fue recibido por el subsecretario de RR.EE., Cristián Barros. La conversaciónpartió en tono amistoso y se trataron todos los temas que estaban fijados conanterioridad en la agenda. Cuando la reunión finalizaba y Rodríguez se estabaretirando, se volvió hacia Barros y le dijo: “Quiero tocar un tema de sumaimportancia para el Perú“. El vicecanciller limeño pidió negociar el límitemarítimo. Sorprendido, Barros respondió que la petición no era aceptable einsistió en que el tema no quedaría en actas. La conversación comenzó a subir detono, en la medida que Rodríguez Cuadros insistía en que no estaba definida ladelimitación marítima y Barros rechazaba el planteamiento. Apenas terminó lareunión, el subsecretario fue a contarle a la entonces canciller Soledad Alvearlo ocurrido. La conclusión, aseguran fuentes de la Cancillería chilena, fueinequívoca: se venía encima una ofensiva peruana por el límite marítimo conChile.V: El difícil aterrizaje de Walker y los abogados de París
  4. 4. Para julio de 2004 la popularidad del Presidente peruano Alejandro Toledorondaba el 13% de respaldo. En esos días, el canciller Rodríguez Cuadros envió aChile una dura nota diplomática en que afirmaba que “Perú y Chile no hancelebrado, de conformidad con las reglas del derecho internacional, un tratadode delimitación marítima“. Proponía iniciar conversaciones “antes de 60 días“.La respuesta de Chile de rechazo a la nota diplomática peruana por parte deSoledad Alvear se demoró casi dos meses. En el intertanto, la Cancilleríachilena jugó sus propias cartas. Envió a París a la directora de Dirección deFronteras y Límites (Difrol), María Teresa Infante, a una reunión con el estudiode abogados Freshfield, Bruckhaus & Deringer. Se trataba del primer contacto conel staff que ahora defiende al país ante La Haya. Al viaje se sumó el entoncesembajador de Chile en la Unión Europea, Alberto van Klaveren, hoy agente chilenoante la corte.A esa altura, RR.EE. también había encargado algunos otros informes jurídicospara evaluar los posibles cursos de acción de Perú en una eventual demanda anteLa Haya.Alvear fue reemplazada por Ignacio Walker en septiembre de 2004. Un mes y mediodespués sostuvo su primera reunión con Rodríguez Cuadros, la que se realizó enel hotel Copacabana Palace de Rio de Janeiro, en medio de una cumbre. Elministro peruano volvió a insistir en su propuesta de renegociar los límitesmarítimos y en la existencia de una controversia. Diplomáticos chilenos aseguranque el canciller peruano convenció a Walker de elaborar una declaración conjuntasobre lo tratado y que se habría ofrecido para redactarla de inmediato, para queel hoy presidente de la DC pudiera revisarla y hacer observaciones. Sin embargo,pasaron las horas y el diplomático peruano no llegaba con la declaración. Aúltimo momento, cuando Walker estaba por abordar el avión de regreso a Santiago,su par peruano le entregó el texto. El canciller lo leyó y se lo pasó a otrofuncionario de RR.EE chileno que lo acompañaba para que también lo repasara. Unode sus párrafos señalaba: “Los cancilleres reafirman que el tema de ladelimitación marítima entre ambos países, respecto del cual tenemos posicionesdistintas, es de naturaleza jurídica“.En el gobierno no agradó el párrafo, pues estampaba la existencia de unacontroversia. Walker niega esa versión.En diciembre de ese mismo año, Walker viajó a Lima. Días antes de su periplo,Rodríguez Cuadros le hizo llegar una carta informal. El texto considerabalegítimo que Chile estuviera buscando negociar con Bolivia una salida al mar,pero que esta situación no sería posible si antes Chile y Perú no negociaban unarreglo sobre el límite marítimo. La idea era tomar la temperatura para unaposible negociación, lo que el senador DC rechazó.VI: La fallida negociación de Alan García“Michelle, ten la certeza de que el tema no saldrá de la gaveta del escritorio“.Levantando una mano en uno de los salones de La Moneda, según un testigo, AlanGarcía le dijo a la ex Presidenta Bachelet que no levantaría el tema limítrofe.Fue en la reunión de junio de 2006, cuando viajó como mandatario electo. Mesesantes, el entonces embajador chileno en Perú, Cristián Barros, había recibidoidéntico mensaje, en dos reservadas citas con García. Barros informó de esto aSantiago, lo que abrió las puertas para que Bachelet recibiera a su nuevo parcon honores. El libreto se repitió al mes siguiente cuando la ex Mandatariaviajó a Lima a la asunción de García. Ahí, viendo la parada militar, amboscantaron el himno peruano.Al llegar al gobierno, el entonces canciller José García Belaunde encontró 11informes jurídicos encargados antes por Rodríguez Cuadros, con miras a demandara Chile en La Haya.Los textos habían permanecido en el cajón desde fines del gobierno anterior,cuando en un consejo de ministros, ante la propuesta de Rodríguez Cuadros deiniciar los trámites en la corte internacional, el ex Presidente Toledo puso elfreno, según señala una alta fuente en Lima.La postura de Alan García, sin embargo, tenía un matiz que a no a todos agradóen Santiago: el nuevo presidente mantendría congelada la demanda, pero aspirabaa negociar bilateralmente los límites marítimos. En algunas reuniones con su parchileno Alejandro Foxley, García Belaunde deslizó la idea de abrirconversaciones sobre el asunto. Incluso, mencionó -muy en general y sin dejarnada por escrito, concuerdan en ambos países- tomar como ejemplo acuerdos para
  5. 5. compartir zonas de pesca suscritos por Noruega. La idea era abordar el temalimítrofe “por encima“, sin hablar derechamente de límites. Sin embargo, Foxley,dicen sus cercanos, desechó cualquier aproximación al asunto, recurriendo confrecuencia a la frase de “temas del siglo XXI, todos; del siglo XIX, ninguno“.El canciller chileno se quejaba además que su par limeño abordaba el tema alfinal de las citas, de manera “sinuosa“, como lo había hecho Rodríguez Cuadroscon Cristián Barros e Ignacio Walker. Desde Perú dicen hasta hoy que hubo unmalentendido: Alan García siempre pensó en “engavetar“ el conflicto, como se lodijo a Bachelet, pero siempre manteniendo una negociación abierta por loslímites marítimos.VII: El día en que Perú decidió ir a La Haya“Alejandro no te metas con el (Tratado) de 1929. Es un tema muy sensible para elPerú (...) ¿Quieres que vayamos a hablar con (George) Bush?“. La advertencia fuedel ex canciller García Belaunde a Alejandro Foxley en enero de 2007,recordándole que el tratado que fijó la frontera terrestre entre Chile y Perúacordaba dejar en manos del Presidente de EE.UU. cualquier controversia. Yreflejaba la tensión que se vivía luego que el Congreso chileno aprobara la leyque creaba la provincia de Arica Parinacota, que fijaba el límite norte de laprovincia en el Hito 1. La ley generó una fuerte reacción en Perú de los gruposnacionalistas, que organizaron una marcha hacia la frontera.En noviembre de 2006, el gobierno había enviado al Parlamento una indicaciónpara incluir el límite norte de la provincia. El texto había sido elaborado porfuncionarios de la Dirección de Fronteras y Límites de la Cancillería parareforzar la postura chilena frente a los cuestionamientos de Perú. Pero nohabría sido consultada a las máximas autoridades de RR.EE.Tras la aprobación de la ley, el canciller peruano llamó a su embajador enChile, Hugo Otero. “Te vienes de inmediato a Lima, te voy a llamar en consulta“,le dijo para dejar de manifiesto la molestia peruana. También le pidió querealizara gestiones para poder viajar en secreto a Chile.Al enterarse de que García Belaunde quería viajar a Santiago a hablar con él,Foxley se alarmó. “Que no venga, cuando llegue al aeropuerto todo el mundo se vaa enterar“, dijo.El canciller chileno llamó a García Belaunde para ofrecerle una alternativa. Lacarta fue un viaje a Lima del ex senador PS Ricardo Núñez, antiguo amigo de AlanGarcía. Se trataba de un emisario personal de Bachelet. El mandatario peruanorecibió a Núñez en una casa particular. “¿Por qué me quieren joder de estaforma?“, le dijo García. El senador, quien además era el presidente de lacomisión de Gobierno Interior de la Cámara Alta que había aprobado la ley, leexplicó cómo había sido todo el proceso y le anunció que Chile se comprometía aresolver el tema a través del Tribunal Constitucional. También le transmitió elmensaje de que, a cambio Perú, desistiera de la idea de demandar a Chile en LaHaya.Núñez regresaría a Chile con la sensación de que el gobierno peruano no aceptóla propuesta. La popularidad del mandatario peruano había disminuido, mientrasla presión interna por ir a la Haya crecía.Poco días después, García llamó a su canciller a Palacio Pizarro: “Puedocontrolar una, dos marchas, pero a la larga esto va a ser un problemapermanente. Esto nos está jorobando mucho. No podemos estar eternamente con eltema de Chile... Esto no da para más. Vamos a La Haya“, le dijo el entoncesmandatario.A mediados de marzo, García Belaunde viajó a París a entrevistar al abogadofrancés Alaine Pellet. Perú contrataba así al primer jurista del equipo quellevaría la demanda ante la Corte Internacional.VIII: La notificación a BacheletLa tarde del 4 de junio de 2007 en Ciudad de Panamá, Foxley abandonó el centrode eventos donde se realizaba una Asamblea General de la OEA. El canciller fue aun hotel para reunirse con su par peruano. En el diálogo, el diplomático limeñonotificó la decisión de su país de demandar ante La Haya. “Demándanos, pues“, lerespondió Foxley, quien insistió en que los tratados daban la razón a Chile.Diez días después, en la cumbre de la Comunidad Andina de Naciones en Tarija,Bolivia, Bachelet se reunió con Alan García, quien le ratificó su decisión.“Vamos a ir a La Haya, no sé qué va a salir de todo esto, pero es mejor tener
  6. 6. las cosas ahí y no como están ahora“, dijo el mandatario, según fuentesperuanas.A esas alturas, Lima ya tenía un itinerario definido. En agosto de ese año, Perúpublicó su carta náutica, teniendo como referencia la Ley de Líneas de Baseaprobada por Toledo en 2005. El nuevo mapa dibujaba la versión peruana dellímite con Chile 260 metros al suroeste del Hito 1, insinuando de nuevo ladiscrepancia por la frontera terrestre. Y, además, demarcaba un triángulo en elmar llamado “área en controversia“. Era territorio reclamado por Lima en zonachilena. El documento generó una fuerte protesta chilena. Hubo otra cuando Limainscribió el mapa en la ONU.De ahí en adelante no hubo más que tensión entre Santiago y Lima. La demanda seinterpuso en enero de 2008 y Chile congeló la agenda política. En noviembre deese año se filtró un diálogo privado del jefe del Ejército peruano, EdwinDonayre, quien dice que los chilenos saldrán “en bolsas plásticas“ de Perú. Elcaso abrió una fuerte pelea Bachelet-García. En abril de 2009, en una cita deambos presidentes en Trinidad y Tobago, el canciller chileno Mariano Fernández-quien acompañaba a la ex Mandataria- encaró a García por el tono duro contraChile de la memoria entregada por Lima en La Haya. En noviembre de ese año, elex jefe de Estado calificó de “republiqueta“ a Chile por una denuncia deespionaje.IX: Diálogo con Rafael CorreaEn abril de 2009, en la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, Bachelet sereunió con su par Rafael Correa. Históricamente, Quito había sido un aliado deChile. Como tercer firmante de los acuerdos limítrofes de 1952 y 1954 -tambiénsuscritos por Perú- siempre refrendó su validez. Sin embargo, en la cita de 2009el mandatario ecuatoriano la sorprendió. Según fuentes chilenas, Correa le dijoa Bachelet que su país mantenía su postura sobre los tratados limítrofes, peroque debía cautelar sus intereses y que Perú le había ofrecido un “curso desalida“ sobre el límite marítimo que encontraba interesante.Según personeros chilenos, Perú había iniciado un intenso trabajo diplomático enQuito casi desde 1998, después del tratado que puso fin a la Guerra del Cenepa.En paralelo, señalan en Santiago, la embajada chilena se fue descuidando.Incluso, en 2002 se eliminó la figura del agregado naval. Sólo volvió areforzarse en 2009, cuando asumió el ex tercer hombre de RR.EE., Juan PabloLira, y se aumentó la dotación de diplomáticos.Desde ese momento comenzó un fuerte lobby chileno sobre Correa. El objetivo eraque Ecuador respaldara ante la Corte de La Haya la postura chilena. Perú tambiénhizo una fuerte presión en contrario. El mandatario quiteño optó por lo suyo: en2010 elaboró una carta náutica con un gesto a Chile, señalando que dicho mapa sebasaba en los acuerdos del 52 y 54.De esta manera, Correa emplazó a García a reconocer el mapa. O, de lo contrario,iría a La Haya. Lima reaccionó negociando un entendimiento con Quito: fijó porprimera vez las coordenadas de la frontera marítima entre ambos países. Garcíapresentó el acuerdo como el primer tratado limítrofe. Chile retrucó suafirmación. Ajeno a la polémica, el Presidente Correa consiguió su propioobjetivo y luego anunció que no iría a la corte.X: Bachelet y triunfo de Piñera“Que la agenda del pasado, que nos divide, y la agenda del futuro, que nos une,corran por carriles separados“. La frase fue pronunciada en marzo de 2008 por elentonces candidato Sebastián Piñera, tras una cita en Lima con Alan García.Desde Santiago, el gobierno de Bachelet vio con molestia la reunión, realizadados meses después de que Lima interpusiera su demanda en La Haya. Piñera asumióel diseño las “cuerdas separadas“, que apunta a mantener la relación política enun cauce normal, encapsulando el litigio limítrofe. Bachelet desechó esapropuesta, incluso congelando mecanismos de diálogo con Lima, como elemblemático 2+2, citas de ministros de RR.EE. y Defensa.Tras vencer a Eduardo Frei en 2010, Piñera señaló: “Quiero que la agenda defuturo con Perú salga del refrigerador“.En la Alianza sostienen que el diseño del gobierno entrante tomó en cuenta elasegurar un buen clima para las crecientes inversiones en ambos países. En laadministración Piñera van más allá: afirman que distender la relación bilateralayudará a controlar tensiones en los momentos más críticos del litigio, como los
  7. 7. alegatos de la próxima semana, cuando el tono de las acusaciones suba y semuestren pruebas para debilitar la postura contraria.Piñera mantuvo al agente en La Haya designado en la era Bachelet, el embajadorVan Klaveren, y durante su último encuentro con los presidentes de todos lospartidos políticos dejó en claro que su diseño en cuanto a la defensa había sidoel de la continuidad respecto de su antecesora. El objetivo de la cita eraalinearlos para no politizar el litigio, cuyo fallo saldrá en 2013, en lacampaña presidencial.

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