Successfully reported this slideshow.
We use your LinkedIn profile and activity data to personalize ads and to show you more relevant ads. You can change your ad preferences anytime.
5DIÁLOGOSJosé María Segovia de Arana yJuanVelarde Fuertes“Y sin embargo, amigos”12CONFERENCIASLa España del siglo XXI:una ...
5DIÁLOGOSJ. M. SEGOVIA DE ARANAVS J. VELARDE FUERTESY, SIN EMBARGO, AMIGOSPodría decirse que los profesores José María Seg...
6 FRA 7nológico y científico. En el contexto de estaRevolución existe el Capitalismo y dentro deese capitalismo existen di...
8 FRA 9¿Cuáles son los pecadoscapitales de esta nueva so-ciedad?JVF- Dos gravísimos. La so-ciedad de la opulencia y lamasi...
10 FRA 11inglés para estudiar en las revistas médicas yhacer investigación en Inmunología en Esta-dos Unidos.Ambos son aca...
13conferenciasLA ESPAÑADEL SIGLO XXIUNA PERSPECTIVA DESDE LA HISTORIAStanley Payne considera que España entró en el siglo ...
14 FRA 15categoría. Un hispanista norteamericano titu-ló su historia sociopolítica del país La agoníade la modernización.P...
16 FRA 17ses, en medio de los conflictos civiles galos dela época de las guerras de la religión. Más tardelos franceses, o...
18 FRA 19cultad individual, personal e inevitablementesubjetiva, mientras la historia es un campo deestudio erudito y cien...
20 FRA 21Unodelosrasgosfundamentalesde la historia de España que másllama la atención es su partici-pación muy diferente e...
22 FRA 23político, bloqueada por las grandesdimensiones de la modernizacióneconómica y el éxito de una políticade democrat...
24 FRA 25ricamente. Pero “Rusia,” como tal,no había existido nunca, y en ciertosentido tuvo que inventarse. Lo queexistía ...
26 FRA 27Stanley George PaynePrestigioso hispanistaestadounidense, es Doctor enHistoria por la Universidad deColumbia y Pr...
29conferenciasLA NANOTECNOLOGÍA,FACTOR NECESARIOPARA LA MEDICINA PERSONALIZADAMauro Ferrari, Director del Departamento de ...
30 FRA 31es, en definitiva, lo que nos ofrece la Medici-na individualizada, Medicina que no es anta-gónica a la Medicina m...
32 FRA 33De los principales programas de investigaciónque se están implementando en este centrode vanguardia, cabe destaca...
34 FRA 35mor de una forma más rápida y eficiente. Elplanteamiento seguido ha tratado de imitaralgunos de los progresos que...
37conferenciasLECCIONES APRENDIDASDE LA CRISIS ECONÓMICA JAPONESA:SIMILITUDES CON LA COYUNTURAECONÓMICA ACTUALEl Dr. Taken...
38 FRA 39year, 150 years ago. So last year wecelebrated the 150th anniversary ofKeio University.However the year 2009 beca...
40 FRA 41European and US bubbles this time.This is also true when we make a comparisonbetween the United States and Japan....
42 FRA 43bubble. In the year 1997, Yamaichi Secu-rities, which was the second largest securi-ties company at the time, wen...
44 FRA 45suspension of market-to-market accounting.People saw suspension as a way to stop banksfrom falling into capital s...
46 FRA 47reform is needed, but this tempo-rarily provides a certain deflationimpact on the macro economy. Inorder to cance...
48 FRA 49same time, there is another impressive figurefor Asia: that is Green House Gas emissions,CO2emissions; Asia’s sha...
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010

565 views

Published on

En este número José María Segovia de Arana y Juan Velarde Fuertes dialogan sobre los vertiginosos cambios económicos, tecnológicos y sociales de las últimas décadas. Stanley Payne escribe sobre la España del siglo XXI desde una perspectiva de la Historia; Mauro Ferrari describe la nanotecnología como factor necesario para la Medicina Personalizada; Heizo Takenaka nos revela las lecciones aprendidas de la crisis económica japonesa y muestra las similitudes con la coyuntura económica actual. Manuel Aguilar Benítez de Lugo escribe sobre la búsqueda de la antimateria perdida; José Manuel González-Páramo analiza las estrategias económicas de salida de la crisis; Jesús Miranda de Larra habla de su Larra y la España de Hoy.

Published in: Education
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

Revista Fundación Ramón Areces. Número 2: Julio 2010

  1. 1. 5DIÁLOGOSJosé María Segovia de Arana yJuanVelarde Fuertes“Y sin embargo, amigos”12CONFERENCIASLa España del siglo XXI:una perspectiva desde la Historiapor Stanley G. PayneLa nanotecnología, factor necesariopara la Medicina personalizadapor Mauro FerrariLecciones aprendidas de la crisiseconómica japonesa: similitudes con lacoyuntura económica actualpor Heizo TakenakaEn busca de la antimateria perdidapor Manuel Aguilar Benítez de LugoEstrategias económicas de salidade la crisispor José Manuel González-PáramoLarra y la España de hoypor Jesús Miranda de Larra y de Onís112FRAGMENTOSLos Fondos marinos: la nueva fronteraRevolución NanotecnológicaEl Sistema educativo español:una evaluaciónLasTelecomunicaciones del futuro138TRIBUNASRelación Fabricante-Detallista: cómoafrontar el reto de la colaboración enactividades de Marketingpor Rodolfo Vázquez CasiellesDe Becario a Investigador principalpor Alberto Sola Landa142VITRUVIO, 5Noticias institucionalesÍNDICE / Número 2Depósito Legal:© Fundación Ramón ArecesEdita: Fundación Ramón Areces / Director: Raimundo Pérez-Hernández y Torra / Consejo Asesor: Federico Mayor Zaragoza, LuisÁngel Rojo Duque, Julio R. Villanueva, Juan Velarde Fuertes, Jaime Terceiro Lomba, Avelino Corma Canós, Juan González-PalominoJiménez, Alfonso Novales Cinca / Director: Manuel Azcona / Servicio de Publicaciones: Consuelo Moreno Hervás / Diseño y Ma-quetación: Omnívoros Marketing y Comunicación / Administración y Redacción: Calle Vitruvio 5. 28006 MADRID. Teléfono: 91 51589 80. Fax: 91 564 52 43 / Web: http://www.fundacionareces.es / Ilustración de portada: Enrique Rodríguez Pérezagua / Fotografía:Alejandro Amador y Antonio Marcos / Fotomecánica e Impresión: ....................… / Queda prohibida la reproducción total o parcialde las informaciones de esta publicación, cualquiera que sea el medio de reproducción a utilizar, sin autorización previa o expresade Fundación Ramón Areces. La Revista no se hace, necesariamente, responsable de las opiniones de sus colaboradores.
  2. 2. 5DIÁLOGOSJ. M. SEGOVIA DE ARANAVS J. VELARDE FUERTESY, SIN EMBARGO, AMIGOSPodría decirse que los profesores José María Segovia de Arana y Juan Velarde Fuertes (unmédico y un economista) están, por sus respectivos “oficios”, condenados a discreparen casi todo. Pero no es el caso. Entre ambos hay buena amistad cómplice y respetomutuo. Ambos pertenecen a los Consejos Asesores de la Fundación Ramón Areces:Segovia de Arana al Científico y Velarde Fuertes al de Ciencias Sociales. Ambos sonAcadémicos de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas. Ambos han asumidocon naturalidad los vertiginosos cambios económicos, tecnológicos y sociales de lasúltimas décadas, de los que hablan y dialogan en esta entrevista.Estamos finalizando la primera déca-da del siglo XXI. ¿Podemos hacer yaun primer balance de estos diez añosen lo económico, en lo social y en locientífico? ¿Se han roto mucho moldesy modelos respecto a la última décadadel siglo XX?JVF- El siglo XXI está dentro de la dinámicatremenda de la Revolución Industrial, que hatransformado profundamente a la Humani-dad. Nos encontramos en plena RevoluciónIndustrial y, como consecuencia de ello, todocambia cada día. Nos encontramos en unaespiral enorme desde el punto de vista tec-De izquierda a derechaJuan Velarde Fuertes yJosé María Segovia de Arana
  3. 3. 6 FRA 7nológico y científico. En el contexto de estaRevolución existe el Capitalismo y dentro deese capitalismo existen disfunciones y tensio-nes tremendas. En este momento y en el casoconcreto de España, por una serie de circuns-tancias hemos entrado en una crisis típica dedeuda y mientras no liquidemos esa deuda loseguiremos pasando muy mal. Eso obliga aesfuerzos y sacrificios muy grandes.JMSA- Todos tenemos la impresión de queel cambio es fabuloso y rapidísimo. Concre-tamente en Medicina y sobre todo a partirdel siglo XIX, en el que se produce el cambiode la Medicina empírica a la Medicina cien-tífica, salvo en España. Lamentablemente nohabíamos contribuido a ese avance científi-co. Recordemos la frase de Unamuno “Queinventen ellos” o la del Dr. Letamendi “A laMedicina humana le falta hombre y le so-bra rana”. Hasta que llega Cajal, una de laspersonas cuyo pensamiento persiste y tieneuna plena actualidad hoy en día. En el sigloXX empieza a crecer poco a poco la investi-gación en España. En el momento actual, elavance en Medicina es fabuloso. El cambioha sido enorme en lo que denominamos la“transición epidemiológica” y la “transicióndemográfica”. La transición epidemiológicaha hecho desaparecer antiguas enfermeda-des como la sífilis o la tuberculosis (a prin-cipios del siglo XX de cada cuatro varonestres eran sifilíticos). Esas enfermedades hansido sustituidas por el cáncer, las enfermeda-des neurodegenerativas o la diabetes tipo 2.La transición demográfica determina el en-vejecimiento progresivo de la población. Lasexpectativas de vida a comienzos del siglo XXeran de 38 años para el hombre y de 40 añospara la mujer. Hoy son justamente el doble.Biológicamente se dice que las expectativasde un mamífero se calculan multiplicandopor seis los años que tarda en ser adulto. Unser humano tarda en ser adulto 20 años. Es-definir el futuro que nos espera deaquí a 20 años, por ejemplo, nosabría cómo hacerlo. Fundamen-talmente por la tecnología. El grancambio producido en la Medicinase debe, fundamentalmente, al usode las nuevas tecnologías. La tec-nología ha cambiado la forma deentender y de practicar la Medici-na e, incluso, la formación del mé-dico. La Medicina Molecular o laGenómica abren unas expectativasimpresionantes. Se ha descubiertolas raíces de la vida en el genomahumano. En lugar del DNI lleva-remos el DNA de cada uno. Esta-mos averiguando el origen de lasenfermedades. Hoy se puede hacerMedicina Predictiva mediante elestudio del DNA. Pero este tipo deMedicina plantea una cuestión éti-ca para los médicos. ¿Debo decirlea una persona joven que unos añosmás tarde va a padecer la Corea deHuntington, que no tiene cura, oel cáncer de mama, cuya posibili-dad de curación es importante? Elcáncer, no sé si en 20 o 30 años, llegará acurarse en sus múltiples formas actuales. Ydentro de unos años llegaremos a conocer ensu totalidad el funcionamiento del cerebro,del cual sólo conocemos una décima parte.JVF- Los economistas nos encontramos conque de pronto el desarrollo está siendo tantamos hablando, por tanto, de una esperanzade vida de 120 años.Este envejecimiento de la población tie-ne y tendrá consecuencias económicas.¿Cómo contemplan un economista y unmédico esta cuestión desde el punto devista económico y sanitario?JMSG- El envejecimiento masivo de la po-blación española tiene indudables ventajaspara los protagonistas al aumentar sus añosde vida, pero para la sanidad española y parael gasto sanitario es un gran problema. Laspersonas de edad originan más demanda asis-tencial por ser más propicias a padecimien-tos, enfermedades o simples molestias por lasque acuden enseguida al médico. Hay ancia-nos que “somatizan” problemas personales ofamiliares y acuden a los servicios de urgenciadel hospital.JVF- Desde el punto de vista económico au-menta extraordinariamente la carga de lospasivos. A su vez esto tiene consecuencias entres incrementos del gasto: el de las pensionesdel mundo de la Seguridad Social; el del sis-tema sanitario, porque los viejos son muchomás caros que los jóvenes y, finalmente, el dela pérdida de impulso de la actividad econó-mica que se genera siempre que una pobla-ción es vieja porque no se arriesga, cuestiónfundamental para el desarrollo económico.¿Se atreven ustedes a mirar hacia el fu-turo y dibujar someramente lo que po-dría ser la próxima década?JMSA- Si hoy tuviera que explicar en misclases lo que es la enfermedad o lo que esla salud tendría que emplear otras palabrasy términos radicalmente distintos a los queutilizaba hace 15 o 20 años. Si tuviera quefuerte y en todos los lugares que las interre-laciones que generaeste fenómeno lo es-tán cambiando per-manentemente todo.Un ejemplo: hace 50años las comunica-ciones se hacían porel Atlántico y el Pací-fico, y el Mediterrá-neo era un mar tranquilo y pobre. Ahora elMediterráneo ha pasado a ser un mar central.Todas las relaciones entre la Unión Europea yAsia (Japón, India, China, Corea, los paísesemergentes) se realizan a través del Medite-rráneo. Por otra parte, la globalización finan-ciera ha cambiado radicalmente todo.NOS ENCONTRAMOS EN UNA ESPIRALENORME DESDE EL PUNTO DE VISTATECNOLÓGICO Y CIENTÍFICOJ. Velarde FuertesJuan Velarde Fuertes
  4. 4. 8 FRA 9¿Cuáles son los pecadoscapitales de esta nueva so-ciedad?JVF- Dos gravísimos. La so-ciedad de la opulencia y lamasificación.Cuando les solicitaba unhueco en sus agendas paraeste encuentro le preguntéal profesor Velarde si mos-traba alguna preferenciasobre los temas que po-dríamos abordar en estaconversación. La respues-ta del profesor Velarde fuemuy concreta: “Que loselija el profesor Segovia,porque es mayor que yo”.¿Creen ustedes que en estasociedad se ha perdido elrespeto a los mayores?JMSA- Sí, pero no es por elrespeto, sino por la aprecia-ción de la edad, la apreciaciónpersonal de la edad y la apre-ciación de los demás sobre la edad.JVF- Sí. En el pasado los mayores tenían unpapel dentro de la sociedad como consecuen-cia de la estructura familiar existente. Eso seha roto. La familia se ha roto y el “mayor”empieza a estar solo, está aislado, no tienecontactos sociales y la gente joven lo conside-ra una carga. Hay que reeducar a la sociedaden este sentido. Pero, ¿cómo se reeduca a unasociedad masificada? No veo ningún arregloa este problema. Y en España como sociedadde “nuevos ricos” el problema es peor. Y, ¿porqué peor? En algún momento España tuvo elProducto Interior Bruto del año 59 y luegoel PIB de 2008. Son 50 años. El resto de losJVF- Me gustaría contar una anécdota enrelación con este tema. Estaba a punto decumplir los 70 años y le pregunto al profe-sor Segovia de Arana si no debería frenar enla actividad que tenía. Y me dice: “Ni loco,Juan, ni loco, sigue igual”. Creo que meaconsejó bien.JMSA- Sobre el envejecimiento se discute sise trata de una enfermedad o si se trata dealgo que está instituido genéticamente. Psi-cológicamente no estamos preparados paradejar de estudiar, para dejar de hacer cosas.Estamos preparados para seguir. En contrade lo que se pensaba antes, las neuronas denuestro cerebro no se pierden, se siguen rege-nerando. Lo importante son las sinapsas, esdecir, las conexiones entre varias neuronas yen las que actúan sustancias como la dopami-na, que es lo que se va perdiendo con la faltade uso. Todo es cuestión de entrenamiento.Si entrenas tus sinapsas siguen produciendodopamina y las demás sustancias químicas.¿Se ha perdido la cultura del esfuerzoen la sociedad ac-tual? ¿Se ha per-dido el “amor porel trabajo bien he-cho”?JVF- Hay sociedadesdonde se mantiene,como la de EstadosUnidos. Pero hayotras en las que seconsidera que el esfuerzo carece de sentido yesas sociedades son las que van a perder. EnEspaña, por ejemplo, más que la crisis actualque padecemos me asusta que se haya esfu-mado esa cultura del esfuerzo.JMSA- Estoy de acuerdo. Cuando yo estu-dié en Estados Unidos, ampliando mi for-países occidentales tuvo en algún momentoel PIB español del 59 y en algún momentoel PIB español de 2008. ¿Cuánto tardaron?70, 90 o 100 años, salvo Japón. Lo hicieronpaulatinamente. España se convirtió en unasociedad de nuevos ricos en un corto plazode tiempo. Y eso ha complicado todo.JMSA- No estamos preparados para ser vie-jos. Tenemos que enseñar a nuestros hijos aque disfruten y tengan intereses por la cul-tura, el arte, los viajes, de tal manera quecuando lleguen a mayores ocupen su tiempoy disfruten de otras cosas que no sea el tra-bajo.mación como médico, pasaba horas y horasen el laboratorio, fines de semana incluidos.Hoy los Médicos Internos Residentes (MIR)están “luchando” para trabajar sólo 36 horassemanales. Aquel esfuerzo que hicimos losde nuestra generación lo seguimos haciendotambién ahora.Ustedes son científicos, ¿consideranque el idioma español debería jugar unpapel más destacado en la produccióncientífica mundial? ¿Tiene perdida labatalla ante el inglés? ¿O realmente re-sulta indiferente en qué idioma se gene-re el conocimiento científico?JVF- El español es un idioma importanteporque sirve de vehículo de comunicación enel mundo iberoamericano. Dicho esto, veodifícil que exista un relevo del inglés. En estemomento el idioma universal es el inglés. ¡Yqué le vamos a hacer! Y esto es así por unconjunto de circunstancias como que Esta-dos Unidos sea la gran potencia económica ycientífica. El idioma común para la Cienciay la Economía ha pasado a ser el inglés. Elque no maneja el inglés en absoluto, es unverdadero analfabeto.JMSA- Cuando yo estudiaba Medicina habíaque saber alemán porque las mejores revistasmédicas eran alemanas. Cuando Alemaniaperdió la guerra tuve que empezar a aprenderEN ESPAÑA, POR EJEMPLO, MÁS QUE LACRISIS ACTUAL QUE PADECEMOS MEASUSTA QUE SE HAYA ESFUMADO ESACULTURA DEL ESFUERZOJ. Velarde FuertesJosé María Segovia de Arana
  5. 5. 10 FRA 11inglés para estudiar en las revistas médicas yhacer investigación en Inmunología en Esta-dos Unidos.Ambos son académicos de la Real Aca-demia de Ciencias Morales y Políticas.El profesor Velarde leyó el discurso decontestación al discurso de ingreso delprofesor Segovia de Arana. ¿Cuál es elpapel de las Reales Academias en la so-ciedad española del siglo XXI? ¿Tienenalgún papel realmente?JVF- Sí. En el mundo intelectual hay treso cuatro ámbitos diferentes. El mundo in-telectual de la investigación pura y dura. Elmundo de las docencias en el más alto nivel yel mundo de la conversación de quienes hanalcanzado los niveles más altos. Y esa conver-sación es también necesaria y es el papel quedesempeñan las Academias. Las Academiasno enseñan, no investigan, pero están crean-do continuamente un contacto entre unos yotros que luego tiene sus frutos. Se trata deun intercambio de conocimientos multidis-ciplinar entre economistas, biólogos, etc. EnCiencias Morales y Políticas nos abrimos aotros mundos, a otros conocimientos.JMSA- Las Academias tienen la obligaciónde abrirse a la sociedad. Es una de las cosasque la Academia de Medicina y la de Cien-cias Morales y Políticas están haciendo ya.JVF- Las Academias tienen obligación mo-ral de que muchas opiniones y trabajos tras-ciendan a la sociedad y que la sociedad recibainformación y orientación de las Academias.Otra cosa diferente es la trivialización de lasAcademias. Hay una tendencia ahora de de-nominar y hacer Academias de todo tipo.¿Cuál es la salud de nuestras institucio-nes?JVF- Tenemos en España un problema insti-tucional de aúpa. Y no deseo entrar más endetalle.JMSA- Creo que hay una disociación entrelos que dirigen y la clase media que somosnosotros. El país está muy bien a pesar delos políticos. No sé si estás de acuerdo coneso, Juan.JVF- No, porque yo creo que la propia socie-dad está mal y está muy contenta de que estono cambie.Por Manuel AzconaLOS PÁNICOSDE LA HUMANIDADDice el profesor Velarde que la Humani-dad vive en permanente estado de pánicodesde el inicio de la Revolución Indus-trial. Primero Malthus con sus prediccio-nes sobre la falta de alimentos. Después elmiedo a que se terminara el carbón comofuente de energía que movía la siderur-gia. Luego las predicciones del Club deRoma sobre el final de las materias primasy el Informe de Leontief, encargado porlas Naciones Unidas en 1999, en el quepresenta un panorama desolador para el2000. (En este punto, Velarde interrumpesu argumentación para contar su paseocon Leontief a quien le pregunta sobreel citado Informe, a lo que Leontief leresponde: “¿Por qué no hablamos de otracosa?”, incómodo por el fracaso final desus profecías). Y ahora el CO2, el cambioclimático. "Estos pánicos vienen siendohabituales desde el inicio de la Revolu-ción Industrial y, como consecuencia deellos, muchas veces hacemos tonterías",comenta Velarde.LA EXTERIORIZACIÓNDE LO INTERNOCuenta el profesor Segovia de Arana quela tecnología ha transformado radi-calmente no sólo el diagnóstico y lostratamientos médicos sino también ymuy profundamente la formación de losespecialistas. Se siente orgulloso de serinternista, pero es consciente de que latecnología ha terminado con la MedicinaInterna. “Yo palpaba bien el hígado yel bazo –lo que aprendí de mi maestroJiménez Díaz– y podía diagnosticar unacirrosis con la palpación. Hoy día ningúnestudiante de Medicina sabe palpar bienel bazo porque existe el PET o la reso-nancia magnética que son mucho máseficaces que la palpación. La tecnologíaha provocado en Medicina “la exterio-rización de lo interno”. La MedicinaInterna tiene que encontrar correlacionesdiagnósticas a niveles más altos con lainformación que recibe”.LAS ACADEMIAS TIENEN LA OBLIGACIÓN DE ABRIRSEA LA SOCIEDAD. ES UNA DE LAS COSAS QUE LA ACA-DEMIA DE MEDICINA Y LA DE CIENCIAS MORALES YPOLÍTICAS ESTÁN HACIENDO YAJ. M. Segovia de Arana
  6. 6. 13conferenciasLA ESPAÑADEL SIGLO XXIUNA PERSPECTIVA DESDE LA HISTORIAStanley Payne considera que España entró en el siglo XXI con una imagen bien diferentede las que había presentado –o de las que habían sido aplicadas– durante los tres siglosanteriores. Todo pueblo o nación grande ha sido el objeto de estereotipos, prejuiciose imágenes dudosas, pero las aplicadas a España han sido probablemente más agudas,contundentes, y de mayor énfasis y duración que las aplicadas a otros países, afirma elhispanista.Fundación Ramón Areces, 27 de enero de 2010Estereotipos totalmente aparte, es una ob-viedad que se puede escribir una gran partede la historia contemporánea de España, ytambién parte aun antes y durante la épo-ca moderna, en términos de la lucha por latransformación modernizante, por la moder-nización.De los tres estereotipos clásicos con respectoa España, solamente el primero –el estereo-tipo clásico que Julián Juderías bautizó hacecasi exactamente un siglo como “la leyendanegra”– no tenía que ver con el problema dela modernización. Tanto la imagen númerodos –la de la última parte del siglo XVII y delsiglo XVIII, la de la España no peligrosa sinoperezosa, pretenciosa e inepta, el estereotipode la Ilustración– como la tercera imagen –laPor Stanley G. PayneHispanista. Catedrático de Historia.Universidad de Wisconsin-Madison. EE.UU.
  7. 7. 14 FRA 15categoría. Un hispanista norteamericano titu-ló su historia sociopolítica del país La agoníade la modernización.Pero por el fin del siglo XX la agonía se ha-bía terminado sin la muerte del paciente sinocon su aparentemente total recuperación. Sehabía logrado la modernización y se habíapuesto fin a la época de las convulsiones conuna democratización que no meramente tuvoéxito, sino que por su fecha y forma consiguióformar una especie de “modelo” –el modeloespañol– inspeccionado e investigado por es-tudiosos y políticos en el extranjero, y que máso menos marcó la pauta de la tercera ola dedemocratización en el mundo del siglo XX,especialmente en Hispanoamérica y el este deEuropa. Sería una exageración decir que otrospaíses estaban meramente siguiendo los pasoso imitando el ejemplo español, porque tododependía de la convergencia de una serie defactores en varios países muy apartados queestaban en condiciones muy diferentes. Sinembargo, algo de eso había.Históricamente, de “modelos españoles” paraotros países ha habido varios, empezando conel Imperio. Durante la Edad Media, las in-fluencias siempre venían desde el otro lado delos Pirineos, y los reinos hispánicos absorbíantoda clase de ideas, corrientes, influencias einstituciones. En toda esta primera época dehistoria española, no había mucho que ex-portar, salvo quizá por el ejemplo de la Iglesiavisigoda y algunos representantes desu cultura religiosa, que jugaron unpapel de alguna importancia en laFrancia carolingia. Aunque cuandono fue una cuestión de europeiza-ción –como, por ejemplo, con laevolución jurídica y de fueros y par-lamentos– en que los reinos españo-les estaban a la altura, o más, de otraspartes de Europa, fue esencialmenteuna cuestión de evolución autóctonaaproximadamente al mismo nivel delo que pasaba en otras partes igual-mente formadas y desarrolladas.El primer modelo –más ejemplo quemodelo– llegó con el imperio de ul-tramar en los siglos XVI y XVII. Nofue una cuestión del modelo explíci-to del imperio castellano-español loque se quería copiar, sino una partede su éxito. Estructuralmente, todoslos cinco grandes imperios de la época mo-derna siguieron una pauta diferente, y hastael portugués difería mucho del español. Nisiquiera hubo un modelo ibérico, pero el granlogro español marcó, sin embargo, la pautafundamental, el ejemplo básico, que todosquerían, al menos en algún sentido, imitar ydepredar. Y en cuanto al “modelo,” mejorar,sobre todo para ganar más dinero con ello.Luego el modelo de monarquía castellanafuerte parecía ser un modelo para los france-de la España romántica– dependíanen una gran parte de cuestiones dela modernización.Según el segundo estereotipo, el paíscasi no había logrado nada durantelos siglos XVII y XVIII; mientrasen cambio, por el tercero, la Espa-ña romántica, exactamente por eso,por la ausencia de cambio, por sutradicionalismo, dependía el granencanto de España. El concepto dela España romántica consiguió in-vertir los estereotipos de la leyendanegra –los españoles no eran cruelessino valientes, no eran fanáticos sinoespirituales e idealistas, no eran con-quistadores sino artistas– pero paralos escritores extranjeros que forma-ron el mito, todo esto dependía de laresistencia al cambio.Los españoles habían preservado característi-cas –tal vez virtudes– que habían desapareci-do en otros países como consecuencia de sumodernización, una modernización que habíaconvertido a sus ciudadanos en gente más es-trecha, egoísta y materialista, sin imaginación,salvo para ganar dinero. Desde tal punto devista, las virtudes exóticas de los españoles de-pendían de su aparente inmovilismo. Algunosde estos escritores extranjeros, en los últimosaños de sus vidas en la segunda mitad del sigloXIX, se alarmaron ante algunas indicacionesde desarrollo, de cambio, en España.Otra conclusión durante una gran parte dela época contemporánea fue la imagen de unpaís convulso, siempre en conflicto, dado aexageraciones políticas de un tipo u otro, depronunciamientos, revoluciones y dictaduras.Un destacado político, Indalecio Prieto, titulólos tres tomos de su obra mayor Convulsionesde España, y hay una literatura grande en estaUn destacado político, Indalecio Prieto, titulólos tres tomos de su obra mayor Convulsionesde España y hay una literatura grande en estacategoría
  8. 8. 16 FRA 17ses, en medio de los conflictos civiles galos dela época de las guerras de la religión. Más tardelos franceses, obviamente, pasaron a otro nivelcon el absolutismo de Luis XIV. Por compara-ción, el llamado absolutismo español era pocacosa.En la época que se llama por costumbre Con-temporánea, el primer modelo español fue elmodelo liberal, gaditano, el primer liberalis-mo europeo decimonónico del continente,que introdujo en el vocabulario político deOccidente sus neologismos de “liberal,” “gue-rrilla,” y, también “pronunciamiento,” y hasta“junta”; esta última palabra obviamente noneologismo pero que entonces empezó a pasarcomo término político a otros idiomas, porquedurante toda una generación se hacía bastantecaso de lo que estaba pasando en España entérminos políticos. Este período, comenzandoen 1810, duró unos veinticinco, quizá treinta,años. Influyó mucho en países como Portugale Italia, y hasta por una breve temporada enla lejana Rusia, en Hispanoamérica y en otrospaíses.Curiosamente, coincidió con el primer augedel mito de la España romántica, que, al re-vés del liberalismo, puso el énfasis en el tra-dicionalismo español. Entre los historiadores,continúa el debate sobre la cuestión del éxitorelativo o fracaso del liberalismo español. Nopodemos abordarla aquí, pero ciertamenteningún otro gran país del continente euro-peo pasó tantos años bajo regímenes liberalesy parlamentarios en el siglo breve, entre 1833y 1923.Los intentos políticos más avanzados no pros-peraron. El federalismo casi no tuvo eco, y fueimposible reproducir el anarcosindicalismoen otros climas, mientras otros partidos socia-listas astutamente se abstuvieron de seguir elejemplo del socialismo español bolchevizado,como los socialistas decían, de los años treinta.Y lo mismo en cuanto al modelo franquista,de Estado corporativista católico, que se pre-sentaba al fin de la Segunda Guerra Mundialcomo una gran alternativa al comunismo to-talitario y al capitalismo democrático, aunquetenía varios ecos en Hispanoamérica.Por eso podemos decir que el modelo de lademocratización –logrando una democracia yuna constitución de plenos derechos civiles através del consenso, abriendo el sistema po-lítico de un modo completo sin represalias ovenganzas, y manteniendo el respeto a las ins-tituciones tradicionales– representó un triun-fo cívico del cual todos, o casi todos, podíanenorgullecerse justamente. La única cosa aúnparcialmente parecida, aunque muy limitadapor comparación, fue la restauración de Cáno-vas y la Constitución de 1876, que permitió yalentó una cierta aceptación del adversario po-lítico, pero en condiciones muy desiguales.Las instituciones siempre sufren de imperfec-ciones, y de ciertos abusos en la práctica, y lostiempos cambian. En los últimos años se hadescubierto supuestamente muchos defectosen la Transición y en su sistema político, y seha hablado bastante de la necesidad de una“segunda Transición.”¿Transición a qué? ¿Alas clásicas imposicio-nes políticas unilate-rales, que trajeron aEspaña maravillas po-líticas, verdaderas uto-pías, sin duda, comoel gobierno de losExaltados, de Espar-tero, de la RepúblicaFederal, el régimenunilateral y exclusi-vista de los Azaña?Estas son otra clase detransición; ningunafuncionó. Ha habidovarias segundas tran-siciones en España,todas ellas desastres.Como Charles deGaulle decía de susconciudadanos enFrancia, hay algunos,parece, que quierenvolver a su vómito.Pero aquí sin duda esfácil exagerar, porque los que en realidad quie-ren tal cosa son muy pocos.La verdad es que durante la Transición, unavez que las izquierdas se dieron cuenta de queno pudieron imponerse, como en el caso dela desastrosa Segunda República, lo que pidie-ron fue la amnistía total y el consenso, porqueasí querían evitar una imposición de parte delas derechas. El éxito de la Transición consistíaexactamente en eso, en consenso.Hay algunos defectos serios en las institucio-nes actuales –no es ningún secreto– pero losabusos no son tanto de la Transición sino delmodo de practicar la democracia. Pero estascuestiones no son mi tema, y mencionaré so-lamente una, que tiene que ver con la Historia,que es la cuestión de legislar supuestas leyes dela Historia. Es verdad que todos los regímenespolíticos casi sin excepción procuran estable-cer hasta cierto punto interpretaciones de laHistoria, a través de monumentos, días nacio-nales de fiesta, y otras cosas. Pero las verdade-ras democracias no votan leyes que presumende imponer una interpretación específica deépocas conflictivas de su Historia.Una ley de “memoria histórica” es un oxí-moron, por varias razones. Primero, porquese trata de un abuso de lenguaje o confusiónmental fundamental, puesto que “la memoriahistórica” es algo inexistente y es literalmenteimposible que exista. La memoria es una fa-Ciertamente ningún otrogran país del continenteeuropeo pasó tantos añosbajo regímenes liberales yparlamentarios en el siglobreve, entre 1833 y 1923
  9. 9. 18 FRA 19cultad individual, personal e inevitablementesubjetiva, mientras la historia es un campo deestudio erudito y científico, investigado no abase de las memorias subjetivas sino por losartefactos y documentos, a través de los datosimpersonales y objetivos, y no es individualsino el trabajo de todo el conjunto de los his-toriadores, que son múltiples. La memoria dela Guerra Civil, por ejemplo, ha desaparecidosalvo por un grupo limitado de ancianos, y esuna imposibilidad física resucitarla a travésde una ley del Parlamento. Eso es un pococomo la legislación franquista o soviética. Sepuede estudiar la memoria solamente a travésde la historia oral o las memorias escritas delos participantes. La realidad es que España esel país occidental que experimenta la mayordificultad en conseguir entender su Historiacontemporánea, en echar cuentas, no por nin-gún “pacto de silencio,” otra frase para desig-nar algo que nunca existió, sino porque haymuchos que prefieren vivir en la negación dela realidad. Para otro modo de proceder, Ale-mania sería un buen ejemplo.Por otra parte, pasando las fronteras de Espa-ña, esto es una cuestión del culto y de la ideo-logía dominantes. No me refiero a ninguna delas ideologías sucesivas y diferentes del socia-lismo español, sino que me refiero a algo quees más amplio y de mayor influencia, que es laideología dominante de la posmodernidad, ladoctrina poscristiana y posmarxista de casi elmundo entero occidental –la corrección polí-tica–, o lo que se llama en España y en algunosotros países “el buenismo”. A este respecto, loque es relevante aquí es la posición central delculto a la víctima, que ha reemplazado el cul-to al héroe que normalmente dominaba en lacultura tradicional. El culto a la víctima sueleinvocar un maniqueísmo para dividir a los ac-tores históricos en perpetradores y víctimas. Suraíz no está tanto en el humanitarismo –aun-que esto existe– sino en el intento de resolverel sentido de la culpabilidad en una sociedadsecularizada, buscando, con las víctimas, tam-bién los chivos expiatorios. Esto es fundamen-tal en la religión política actual, en todos lospaíses occidentales, sin excepción. En verdad,en algunas situaciones históricas es posibleidentificar de un modo nítido, empírico yobjetivo a las víctimas y a los perpetradores,pero muchas veces las situaciones históricasson más complicadas. Muchas veces los mis-mos actores o grupos de actores constituyenuna combinación de perpetradores y víctimas,con papeles varios, simétricos o asimétricos.Mirando fuera, se puede considerar el caso delos judíos europeos y los judíos israelíes en elsiglo XX. El maniqueísmo es con frecuenciauna ilusión y un error de análisis histórico.Para formar una perspectiva más completa, noes suficiente la Historia nacional, el enfoquetípico originalmente del siglo XIX, sino quehay que mirar a toda la civilización de que seforma parte, la Historia de Occidente. Unasingularidad de la Historia occidental es queno es un mero continuo de sucesos, sino quese difiere de la de cualquier otra civilización enque consiste en dos grandes épocas de cultu-ra con características no totalmente opuestaspero ciertamente muy diferentes. Estos dosciclos son el de la cultura tradicional, o lo quese llama a veces el Occidente Viejo, abarcan-do a toda la llamada Edad Media (realmenteninguna época media sino la primera gran fasede la civilización occidental, a distinción de lacivilización clásica) y también una gran partede lo que, para mayor confusión, se suele lla-mar en la historiografía la Edad Moderna, delos siglos XVI y XVII. El Occidente Modernotiene sus raíces en el primer ciclo, pero em-pieza a diferenciarse y plasmarse de un modoserio solamente en el siglo XVII en unos po-cos países (todos en el noroeste de Europa)para llegar a ser dominante, paso por paso,fase por fase, país por país, en los siglos XIXy XX. El Occidente Viejo se caracterizaba porser monárquico, jerárquico, religioso y funda-mentalmente espiritual en su cultura, filosófi-camente católico y no-materialista (a lo menospor la mayor parte). El Occidente Moderno,en cambio, es liberal, igualitario, capitalista,materialista y más relativista en su cultura, unrelativismo que se controla actualmente, hastacierto punto, por los caprichos de la correc-ción política. No se puede separar completa-mente estas dos grandes épocas, porque estáninterconectadas, pero en sus esencias son muydiferentes, casi como si formaran civilizacionesdiferentes. Una estructura histórica de esta cla-se no se encuentra en la historia de cualquierotra civilización en la historia del mundo. Lasotras civilizaciones revelan cesuras de esta cla-se solamente después de haber sucumbido endimensiones importantes a la influencia delmodernismo occidental.El Occidente Moderno esliberal, igualitario, capi-talista, materialista y másrelativista en su cultura, unrelativismo que se controlaactualmente, hasta ciertopunto, por los caprichos dela corrección política
  10. 10. 20 FRA 21Unodelosrasgosfundamentalesde la historia de España que másllama la atención es su partici-pación muy diferente en estosdos ciclos de la civilización oc-cidental. Los reinos hispánicosempezaron su vida histórica enel primer ciclo con un gran han-dicap, una situación sumamentedesfavorable, que poco a poco,siglo por siglo, lograron superar,hasta llegar al colmo de este pri-mer ciclo de la civilización occi-dental en los siglos XVI y XVII.El primer gran historiador delas civilizaciones comparativas,el alemán Oswald Spengler, es-timaba en su obra clásica que laEspaña del siglo XVII represen-tó el ápice de este ciclo de cul-tura. Para Spengler, la otra grancultura nacional del continenteen el siglo XVII, la francesa deLuis XIV, constituía una especiede plagio de la española, meramente conti-nuando el desarrollo de sus formas con ciertostérminos o expresiones diferentes. Sobre esainterpretación, huelga decir, puede haber mu-cho debate.La experiencia de España en el segundo ci-clo, el del Occidente Moderno, ha sido otracosa. No empezó en condiciones tan desastro-sas como las del siglo VIII, pero de todos lospaíses occidentales, con la única excepción delvecino Portugal, encontró las mayores dificul-tades y obstáculos en transformarse, en lograrla modernización. El tradicionalismo en Es-paña se mantenía como el más arraigado deEuropa occidental, en algunos aspectos másque en Portugal. Se puede conjeturar que encierto sentido fue el precio pagado por haberlogrado la forma anterior.La historia está llena de sorpresas y paradojas.Una paradoja o ironía de la historia de Espa-ña es que después de casi dos siglos de luchas–muy desiguales, por cierto– para lograr lamodernización, cuando casi por primera vezse empezó a alcanzar un éxito importante ental empresa, por primera vez consiguiendoquemar etapas entre la economía española y lade los países más avanzados, el país cayó vícti-ma, en cierto sentido, de las consecuencias deeste mismo éxito. Porque fue la aceleración deldesarrollo durante la Primera Guerra Mundialy sobre todo de los años veinte lo que creó unaverdadera revolución en la sociedad española,comparada con la cual la famosa “bolcheviza-ción del socialismo” del PSOE bajo la Segun-da República no fue el impulso sino en ciertosentido el producto. Me refiero a la revoluciónpsicológica de las aspiraciones crecientes, –lamás fundamental de las revoluciones, porquees una revolución interna, psicológica, emo-cional e individual, a la vez que social–. Estecambio fundamental en las perspectivas y lasaspiraciones es lo que proporcionó las espe-ranzas y las demandas muy altas, pronto exa-geradas, que estimularon la radicalización dela vida política. Y así España llegó a ofrecerotro modelo, pero negativo, elmejor ejemplo del mundo de sugeneración histórica del cum-plimiento de la teoría básica delas revoluciones sociopolíticas–no la teoría marxista, sino lateoría de Alexis de Tocqueville,el famoso estudioso de la Revo-lución Francesa y de la demo-cracia en América– que definióla teoría que está actualmentemás en boga entre los eruditos.Según ella, las precondicionesnecesarias no son la tiranía ola miseria, sino primero unamejora sustancial tanto de lavida económica como de la si-tuación política, suscitando as-piraciones y demandas nuevasy fuertes, pero luego seguidapor una serie de frustraciones–en el caso español la GranDepresión, una victoria elec-toral de las derechas, la derrotade cuatro insurrecciones revolucionarias de lasizquierdas– que eleva al máximo las demandasrevolucionarias. Luego finalmente estallaroncon éxito en contra de una insurrección mi-litar que –otra paradoja– tenía la intención deacabar con todo esto, no provocar su estallido.Curiosamente, la cultura marxista en Españano llegó a su ápice bajo la República, sino enlos últimos años de Franco. Había más librossobre el marxismo en las librerías de Madriden la primera parte de los años setenta queal comienzo de la Guerra Civil. Esto fue laconsecuencia, entre otras cosas, de la enormeexpansión de la educación y de la coyuntu-ra política del 68, la última gran época de lacultura de la izquierda radical, aunque ya entransición hacia la izquierda nueva. A pesar desu dominio en las universidades, esta culturamarxista no pudo imponerse en el mundoHabía más libros sobre elmarxismo en las librerías deMadrid en la primera partede los años setenta que alcomienzo de la Guerra Civil
  11. 11. 22 FRA 23político, bloqueada por las grandesdimensiones de la modernizacióneconómica y el éxito de una políticade democratización. Un cierto tipode lucha de clases sí existía allá en losaños treinta, pero el tipo de lucha declases que existía en la sociedad nue-va de clase media muy amplia de losaños setenta tenía lugar casi exclusi-vamente en las mentes de los teóricosradicales.La larga marcha hacia la moderniza-ción, según parecía, felizmente cum-plida con prosperidad y democracia,pero la Historia sigue llena de sor-presas. Una vez entrado plenamen-te en la nueva etapa democrática, elpaís se encontraba ante el hecho deque la modernidad clásica se desva-necía, y se encontraba en un mun-do cambiando rápidamente haciala llamada posmodernidad. (Ahora,técnicamente, la llamada posmodernidad esotro concepto algo confuso, porque todas lascaracterísticas o tendencias que se señalan deesta etapa ya existían, o de hecho o de modoimplícito, en la modernidad clásica, donde, enlas palabras famosas de Marx, “todo lo sólidose desvanece en el aire” –pero, para seguir lajerga regular, sigamos diciendo posmoderni-dad–). Después de varias generaciones de lu-cha para lograr la industrialización, y despuésde haberse convertido en la novena potenciaindustrial del mundo, el país se encontrabaante la economía posindustrial, y la necesidadde la reconversión a la economía de servicios.El hecho de que esto se lograba con bastanteéxito en la última parte del siglo XX es unaindicación de que la modernización funda-mental se había logrado de verdad, y que nofue una ilusión.Otra cosa son los desafíos del siglo XXI. Enseguida, en los primeros años de este siglo, laeconomía española, siguiendo las pautas másrecientes, casi al unísono con las economías deGran Bretaña y Estados Unidos, se dedicó congran intensidad a la burbuja de la construc-ción y la vivienda, que funcionó más o menostan bien, y luego tan mal, como en estos otrospaíses. La crisis actual puede tratarse de algobastante más grave que la reconversión de losochenta, y su resolución mucho más compli-cada.España no tenía tan mala suerte con las crisiseconómicas del siglo XX. La Gran Depresiónde los años treinta, en términos puramenteeconómicos, golpeó con menos severidad enun país no tan abierto al mercado internacio-nal y no tan dependiente de las exportacioneso del capital extranjero como muchos otrospaíses. El peor sufrimiento económico vino delas guerras –la Guerra Civil, la Guerra Mun-dial– y las consecuencias de la revolución, pri-mero, y la política equivocada, segundo, delrégimen de Franco. Esta vez, en el siglo XXI,las consecuencias pueden ser bastante graves.Probablemente estamos entrando en una épo-ca que requiere otra conversión parcial de es-tructura y de costumbres socioeconómicas.Me parece que en los años más recientes mu-chos españoles han concluido que, despuésdel éxito de la modernización y de la conso-lidación democrática, el principal problemapolítico del país es el que los espa-ñoles tienen exclusivamente con símismos en términos de identidad,unidad y cooperación. En un ladose ha criticado a la Transición porno haber dado un poder adecuadoa la izquierda (es decir, un poder to-tal), pero desde otro punto de vistatotalmente diferente por haber im-pulsado un modelo de Estado dese-quilibrado con tendencias a la esci-sión. En este momento mismo talcuestión no es tan importante comoel dilema económico, y por eso du-rante el último año las demandas derevisión autonómica han disminui-do, pero a largo plazo resulta ciertoque la cuestión de unidad/desvincu-lación, la cuestión del porvenir delEstado de las autonomías, es el pro-blema cívico número uno.El único otro gran país europeo queha experimentado un debate político interiorsobre la identidad nacional durante esta últi-ma generación de la envergadura y gravedaddel debate en España es Rusia. Durante losaños noventa, inmediatamente después delcolapso de la Unión Soviética, el problema fuebastante más acuciante en Rusia que aquí. Es-paña, de todos modos, ha existido de algunaforma como Estado político por más de me-dio milenio, aunque los mismos españoles tie-nen bastante dificultad en ponerse de acuerdosobre cómo se ha definido esta forma histó-A largo plazo resulta cierto que la cuestión delporvenir del Estado de las autonomías, es elproblema cívico número uno
  12. 12. 24 FRA 25ricamente. Pero “Rusia,” como tal,no había existido nunca, y en ciertosentido tuvo que inventarse. Lo queexistía desde que se ganó la indepen-dencia completa de los mongoles fue“la Moscovia,” que se transformóde un modo relativamente rápido alImperio zarista, con sus más de cienetnias y más de cien idiomas. La na-ción rusa nunca existió en términospolíticos, y la formación de la UniónSoviética complicó la situación aúnmás, porque los bolcheviques que-rían eliminar cualquier vestigio dedominación rusa. Ellos fueron losque inventaron la “acción afirmativa”a favor de las minorías. El traspaso aun cierto nacionalismo ruso iba muydespacio, aunque de un modo másacusado durante los últimos años so-viéticos.Después de 1991 con la consolidación de lanueva Rusia, estalló la Federación Rusa. Elgran debate sobre Rusia, sobre todo durantelos años noventa, fue, en cierto sentido, aúnmás enrevesado que el debate sobre España.Había más territorio, y muchísimas más len-guas. Salvo por la secesión de Chechenia, lacosa funcionaba en términos políticos, pero enlos primeros años había una crisis político-psi-cológica en la clase política y en los intelectua-les. Era más o menos de rigor para cualquieraspirante político publicar su propio artículo,folleto o librito sobre la identidad rusa, pro-bablemente el rito de pasaje de esta clase másacusado de cualquier país del mundo.Luego, con el siglo XXI, con el gobierno dePutin, Rusia ha sido fiel a su historia, como latierra de la “pseudo morfosis,” y nominalmen-te ha resuelto el problema con una especie deautoritarismo político que impone su versiónde nacionalismo ruso. Como siempre, Rusiaofrece el ejemplo de cómo no se debe hacerlas cosas.En España, como país occidental, todo al re-vés. Rusia ha llegado en estos últimos años aser más autoritaria y más centralista, mientrasEspaña, según parece, llega a ser tal vez nomás democrática pero sí más autonómica. Enla época de la globalización, los viejos estadoscentrales pierden más y más poder, y pierdenel apoyo del sentimiento unitario. Pero mien-tras las grandes naciones históricas en Europa,fuera de Rusia, pierden más y más su senti-miento nacional, tal cosa sin embargo creceentre las comunidades pequeñas, que parececontradictorio. Algunos españoles imputanesto al puro egoísmo de las regiones, y algode eso habrá, pero las raíces del problema sonmás profundas. Mientras ocurren la globali-zación y todos los cambios de la época de laposmodernidad, disminuyen las identidadesnacionales en las sociedades más desarrolladasy democráticas, promocionando lo que se lla-ma el “trans-nacionalismo”: la gente se recom-pensa enfocándose en lo individual, lo local ylo regional, porque las grandes naciones cen-trales ya no tienen el mismo papel exclusivo yno es necesario depender de ellos en el mismogrado. En esa situación hay un gran afán porla deconstrucción, una prioridad que se aplicamuchas veces de una forma caprichosa, perosobre todo contra todo lo que ha sido antesdominante, y se va teóricamente en busca dela libertad bajo formas nuevas. Ahora, si sequiere ser consistente con esto, hace falta unaregresión en la deconstrucción ad infinitum,que al final deja poco títere con cabeza, perola forma normal de practicar este deporte esestablecer un cierto marco nuevo, y entoncesinvestirlo con nuevas reclamaciones absolutas,aunque la lógica es poco convincente y franca-mente contradictoria.Verdad es que el problema autonómico esbastante más severo en España queen otros países, una consecuenciade la historia específica del país y lastendencias socioculturales nuevas, ysobre todo con las asimetrías recla-madas y existentes, que hacen impo-sible un verdadero federalismo. EnEspaña durante los últimos veinteaños todo esto ha provocado un de-bate político e histórico que no tieneigual en el mundo occidental, y so-lamente por algunos años en Rusia.Hasta en Rusia no se hurgaba tantoen la historia medieval, o lo que sepresenta como historia medieval,para encontrar argumentos políticoscontemporáneos, como en España.Es muy difícil, por ejemplo, definircon exactitud los lazos comunitarios,políticos, culturales y religiosos entrelos antiguos reinos hispánicos, perola misma cosa sería igual de difícilcon respecto a los poderes diferentes en la Ale-mania o la Italia medievales. Algunos histo-riadores y comentaristas hablan de algo comocomunidad cultural, o político-geográfica, oEspaña pasó por lasexperiencias típicas, largas ylentas, que tendían a laplasmación de una naciónpolítica moderna durante lossiglos XVIII y XIX, queparecían al punto decolmarse con éxito duranteuna parte del siglo XIX
  13. 13. 26 FRA 27Stanley George PaynePrestigioso hispanistaestadounidense, es Doctor enHistoria por la Universidad deColumbia y Profesor Eméritode Historia en la Universidadde Wisconsin-Madison, dondeostenta la cátedra Hilldale-Jaume Vicens Vives. Miembrode la Academia Americanade Artes y Ciencias, y, desde1987, académico de la RealAcademia Española de laHistoria. En 2009 recibióla Gran Cruz de la Ordende Isabel la Católica. Hapublicado quince libros y másde 150 artículos en revistasespecializadas, principalmentesobre la Historia de España.religiosa, unos pocos utilizan el concepto de“imperio,” aunque no puede ser más que me-tafórico, otros niegan que existiera ningunaidentidad en cualquier forma.El argumento predilecto de toda una escuelade historiadores, y no exclusivamente de Espa-ña (o dentro de España), de que la monarquíaunida al fin del siglo XV creó la primera naciónmoderna es una exageración muy evidente.Los factores de lo que se llama “nación moder-na” sencillamente no existían. Hay que distin-guir entre “nación histórica” y “nación políticamoderna”. España fue una de las primeras na-ciones históricas, que es algo diferente, porqueen la Edad Media la voz “nación” no se referíaa una unidad política unificada, sino a un te-rritorio o principado (a veces varios principa-dos), o a unaregión o unidioma. Nofue una acep-ción política,sino descrip-tiva, en lossentidos yaindicados,mientras na-ción políticaunificada esun conceptosobre todo político, emergiendo en la últimaparte del siglo XVIII.España pasó por las experiencias típicas, lar-gas y lentas, que tendían a la plasmación deuna nación política moderna durante los si-glos XVIII y XIX, que parecían al punto decolmarse con éxito durante una parte del sigloXIX. Pero varios factores atrasaron el proce-so, algunos de ellos llegando eventualmente asubvertirlo, al menos en parte. Todo esto hasido estudiado en gran detalle por la historio-grafía de la última generación. En el siglo XX,el nacionalismo español antes de 1936 proba-blemente batió todos los records europeos pordebilidad, aunque se puede tener una naciónadecuada sin gran nacionalismo. Que el nacio-nalismo surgiera como fórmula rigurosamenteautoritaria, como respuesta a la revolución y ladisgregación, fue una solución a corto plazoque no resolvió el problema, sino que a lar-go plazo lo empeoró. Es evidente que Italia,empezando el proceso más tarde y en peorescondiciones, tenía más éxito en la formaciónde una nación, no dependiendo meramentedel fascismo. Y por eso el conflicto y la ne-gociación sobre estas cosas en España van acontinuar.Fue el filósofo Nietzsche quien advirtió quetodo lo que tiene una historia no puede ser de-finido. Esto ciertamente es el caso de la naciónespañola actual y su forma de Estado. Cuandosu sistema político se llama “Estado de las au-tonomías,” esto realmente no explica mucho aun extranjero. Algunos quieren llamar al paísuna “nación de naciones,” algo que no puedeser, porque es puro oxímoron como “memoriahistórica.” Un consenso corriente dice “Estadocomplejo” de una “nación plural”, que puedeser lo más aceptable.Hace medio siglo, precisamente en 1962 enBayona, un amigo mío que era nacionalis-ta vasco me explicó que sus colegas políticosmiraban las posibilidades de mayor unidad einternacionalización europeas como la alter-nativa que facilitaría las posibilidades de desa-sociarse de España. Tal perspectiva en aquelmomento, en plena dictadura franquista, mesorprendió, aunque luego se ha podido seguirpor ese camino. Sin embargo, a pesar de todala arrogancia de los burócratas en Bruselas quepretenden hacerse con más y más poder in-ternacional, es un poco pronto para creer sinmás que los Estados históricos se van a diluirindefinidamente hasta casi desaparecer. Esono es tan probable.Queda finalmente la perspectiva, que no esningún descubrimiento mío, de que la historiapolítica contemporánea de España se mueveen ciclos de aproximadamente 65 años. Eso es,de las Cortes de Cádiz hasta el derrocamientode la República Federal, 1810-1874, 64 años.De la Restauración de los Borbones hasta el finde la gran Guerra Civil, 1874-1939, 65 años.Del comienzo del régimen de Franco hasta el11-M de 2004, 65 años. Los dos primeros ci-clos quedan muy claros, pero ¿ha comenzadoun nuevo ciclo con el atentado islamista y elgobierno de Zapatero? La interpretación ca-tastrofista hecha por los críticos de Zapateroes que con este gobierno se ha iniciado la eta-pa de la disgregación de España. Uno de losproblemas con esta interpretación es que pro-yecta casi ad infinitum ciertas tendencias de laprimera administración de Zapatero, que hansido parcialmente paralizadas por las conse-cuencias de la recesión, consecuencias que vana durar bastante tiempo en España, más queen algunos otros países.El último medio siglo ha sido probablementeel más feliz de toda la larga historia de Espa-ña, y ciertamente el medio siglo más libre ypróspero. Pero se ve que en un mundo tancompetitivo, y tan propenso a los grandescambios sin precedentes, no meramente ensus estructuras económicas sino en otras di-mensiones de la vida igualmente fundamen-tales, no se puede descansar sobre los remos,sino al revés: hay que aprender a correr conmayor velocidad meramente para mantener elmismo sitio. Durante este último medio sigloy más, muchos españoles han trabajado muyduro, con gran intensidad, para lograr lo quese ha logrado. Sin duda pueden esforzarse conéxito en un porvenir inmediato para enfren-tarse con estos desafíos nuevos, también. Hayque tener confianza en ello.Fue el filósofoNietzsche quienadvirtió que todolo que tiene unahistoria no puedeser definido
  14. 14. 29conferenciasLA NANOTECNOLOGÍA,FACTOR NECESARIOPARA LA MEDICINA PERSONALIZADAMauro Ferrari, Director del Departamento de Nanotecnología e Ingeniería Biomédicade la Universidad de Texas, presentó en la Jornada sobre Revolución Nanotecnológicaalgunos trabajos que está desarrollando su equipo orientados hacia la comercializaciónde chips que permitan validar la utilidad de los fármacos que se utilizan contra el cán-cer. Presentamos a continuación un amplio resumen de la intervención del profesorFerrari.Fundación Ramón Areces, 28 de enero de 2010La posibilidad de disponer de una Medicinamás predictiva, preventiva y específica y, endefinitiva, de ofrecer a cada paciente el tra-tamiento más adecuado en la dosis justa yel momento oportuno ha pasado de ser unahipótesis de trabajo en investigación básicapara convertirse en una realidad clínica. Lasecuenciación del genoma humano y la iden-tificación de algunos de los genes implicadosen el desarrollo de las enfermedades ha per-mitido el surgimiento de una nueva manerade entender la Medicina y los cuidados desalud: la Medicina individualizada.Todos los pacientes quieren recibir un fárma-co adecuado, que actúe en el lugar idóneo yen el momento preciso, y también quierensaber lo antes posible si funciona o no. EstoPor Mauro FerrariDirector del Departamento de Nanotecnología e Ingeniería Biomédicade la Universidad de Texas (Estados Unidos)
  15. 15. 30 FRA 31es, en definitiva, lo que nos ofrece la Medici-na individualizada, Medicina que no es anta-gónica a la Medicina molecular, sino que setrata de dos concepciones sinérgicas.La nanotecnología ha permitido que estenuevo concepto médico pase de la cienciaficción a la práctica clínica. Sin embargo, porsí sola la nanotecnología no va a resolver pro-blemas médicos, aunque sí va a ayudar sobre-manera a alcanzar este fin.A nivel mundial, Estados Unidos es el paísque ha apostado más decididamente por lananotecnología, elevándose en los últimosaños no sólo el número de artículos cientí-ficos e investigaciones que se llevan a caboen este campo, sino también el número depatentes relacionadas con nanofármacos. Lamejor muestra de esta tendencia es el cre-ciente protagonismo e inversión económi-ca que las autoridades norteamericanas hanefectuado en el ámbito de la nanotecnologíaen el marco del National Cancer Institute.Además, se ha creado la Alliance for Nano-Health. Se trata de una iniciativa pionera quesurge en el seno del Texas Medical Center yque trata de usar la nanotecnología para es-tablecer lazos entre la Medicina, la Biología,la ciencia de los materiales, la tecnología in-formática y las políticas públicas. En defini-tiva, a través de grupos multidisciplinares deexpertos y de colaboraciones multiinstitucio-nales, se desea acercar la nanotecnología a lapráctica clínica, todo ello para dar soluciones,desde el punto de vista preventivo, diagnós-tico y terapéutico, a problemas médicos aúnno resueltos. Actualmente, ocho reconocidasinstituciones norteamericanas forman partede esta Alianza (abierta también a otros paí-ses) y más de un centenar de investigadorescolaboran en ella.En el Laboratorio de Nanotecnología e Inge-niería Biomédica de la Universidad de Texashay abiertas en estos momentos varias líneasfundamentales de investigación. Por un lado,se pretende fomentar y mejorar el uso de na-nochips diagnósticos (especialmente dirigidosa las enfermedades oncológicas). Por otro, seapuesta por la estrategia de fomentar la auto-curación del organismo humano, aportandoherramientas y los recursos necesarios paraque el propio organismo consiga este obje-tivo. En este sentido, el principal proyectoconsiste en el diseño de nanomateriales ca-paces de mejorar la cicatrización de heridasy optimizar la regeneración tisular en lesio-nes traumatológicas, ayudando a las célulasmadre a reparar defectos o lesiones óseas queel propio organismo no ha podido resolver.Además, están en marcha programas de de-sarrollo de nanoglándulas que soluciona-rían el mal funcionamiento de los sistemasendocrino e inmunológico, sistemas que ensituaciones normales liberan moléculas en elmomento justo para luchar contra una de-terminada enfermedad. Las glándulas de unorganismo liberan mensajeros, como la insu-lina, en el momento oportuno y en las can-tidades adecuadas; partiendo del estudio dela fisiología humana, se están desarrollandotecnologías como los nanocanales de silico-na, capaces de imitar estos procesos y, por lotanto, de controlar temporalmente la segre-gación o liberación de fármacos.Las nuevas generaciones denanofármacos permitiránresolver con eficacia problemasde primer orden en eltratamiento de los tumores
  16. 16. 32 FRA 33De los principales programas de investigaciónque se están implementando en este centrode vanguardia, cabe destacar los avances lo-grados en el desarrollo de nanochips que seutilizan para analizar las proteínas, los pép-tidos y el contenido molecular de la sangre,con el fin último de identificar marcadoresde cáncer y monitorizar el resultado de lostratamientos farmacológicos.La oncología es una de las principales áreasde investigación y aplicación de la Medicinaindividualizada. Al margen de la crecienteprevalencia de las enfermedades tumorales, elhecho de que cada tumor presente unas ca-racterísticas propias y diferenciales, así comoque sufra importantes modificaciones a lolargo de su evolución clínica, hace más nece-saria y útil una aproximación individualizadaen estos casos.El cáncer es un modelo excelente para uti-lizar la nanotecnología. Un único marcadorsanguíneo no puede informar por sí solo so-bre la existencia de un cáncer en un indivi-duo concreto, sino que se requieren muchosde ellos para poder ofrecer un diagnósticoexacto y certero. El cáncer es una enfermedaden la que se sobreexpresan y/o infraexpresandeterminadas moléculas, de manera que espreciso evaluar cientos de miles de proteínasen el cuerpo humano para determinar, confiabilidad, la presencia o no de un tumor. Ladetección precoz del cáncer, a nivel molecu-lar, es uno de los objetivos de la nanotecno-logía en Medicina.Aplicaciones en MedicinaLa biología de la vida se basa en nanoestruc-turas (ácidos nucleicos, ADN, proteínas...).Partiendo de esta realidad, los científicos ytécnicos están tratando de reproducir a na-noescala algunas funciones de estas estruc-turas esenciales para la vida. La utilidad detodo ello se multiplica cuando, además, secombinan e integran en estructuras mayoresque potencian sus funcionalidades. Dispone-mos en nuestro cuerpo de células de gran ta-maño (un glóbulo rojo mide 8.000 nm) que,además, se integran entre sí y, en conjunto,terminan desarrollando unidades funcionalescada vez mayores.En oncología, la nanotecnología ya es el pre-sente, y los oncólogos llevan más de 15 añosutilizandonanofármacosenlaprácticaclínica.Los primeros nanofármacos en comercializar-se fueron formulaciones de liposomas, comoCaelix®/Doxil®, una formulación pegiladaliposomal de clorhidrato de doxorrubicinaque se utiliza en cáncer de mama y de ovario.Esta formulación permite al fármaco esquivaral sistema inmune, incrementando el tiempoque permanece en el organismo y haciendoque alcance más fácilmente el tumor, al tiem-po que reduce su toxicidad cardíaca. Los va-sos sanguíneos nuevos que facilitan la vida yel desarrollo del tumor (angiogénesis) crecende una forma desorganizada y tienen “aguje-ros” (ventanas o fenestraciones). Si la nano-partícula posee un tamaño suficientementepequeño, puede entrar por esas ventanas.La primera genera-ción de nanofármacosy medios de contrastenanotecnológicos yase está usando conéxito en la clínica; seestima que este mer-cado supone, en estosmomentos, más de 5billones de dólares.Sin embargo, estásurgiendo con fuerzauna segunda genera-ción que incluye yadianas biomolecula-res. De hecho, haymiles de nanopartí-culas “inteligentes”(con capacidad dereconocimiento mo-lecular de células can-cerígenas) que estánen distintas fases deinvestigación y desa-rrollo, y que se iránincorporando en granmedida a la prácticaclínica en los próximos años. Además, en po-cos años se espera incluso disponer de unatercera generación de nanofármacos. Se tra-tará de múltiples partículas (y no de una sola)que trabajarán y actuarán en equipo, por loque sus capacidades funcionales serán enor-mes.Las nuevas generaciones de nanofármacospermitirán resolver con eficacia problemasde primer orden que se plantean actualmen-te en el tratamiento de los tumores. Así, porejemplo, se sabe que los anticuerpos puedenidentificar los antígenos de las células can-cerígenas, pero la nanopartícula con el anti-cuerpo incorporado casi nunca es capaz deatravesar las distintas barreras biológicas queopone el organismo y, por lo tanto, no pue-de alcanzar a la célula cancerígena (los vasossanguíneos resultan prácticamente imper-meables). Entre las biobarreras a superar seencuentran la barrera endotelial y epitelial,el sistema retículo-endotelial, la degradaciónenzimática, la hemorreología, las presionesdel fluido intersticial y osmótico asociadas altumor, las membranas celular y nuclear o lasbombas moleculares e iónicas.Tras un exhaustivo análisis y estudio porme-norizado de estas barreras biológicas, desdeel Departamento de Nanotecnología e Inge-niería Biomédica de la Universidad de Texasse están investigando diversas opciones parapoder superarlas con éxito y llegar así al tu-En oncología, la nanotecnología ya es el presente,y los oncólogos llevan más de 15 años utilizandonanofármacos en la práctica clínica
  17. 17. 34 FRA 35mor de una forma más rápida y eficiente. Elplanteamiento seguido ha tratado de imitaralgunos de los progresos que se han alcan-zado en la ciencia espacial, partiendo de unapremisa básica: si para llegar a la Luna seprecisó una nave espacial que debía superarcon éxito múltiples fases, para llegar al tumortambién se debe planificar una fase de aterri-zaje en el vaso sanguíneo, la penetración enla barrera biológica y la introducción en lacélula tumoral para causar su muerte.En relación a este punto, se está tratando deaportar soluciones en tres ámbitos cruciales:1) la denominada margination dynamics, quealude a la posibilidad de conseguir amonto-nar nanovectores dirigidos hacia las paredesde los vasos sanguíneos; 2) el concepto defirm adhesion, que indica la capacidad del na-novector para reconocer una diana biológicavascular y sujetarse a ella con fuerza; 3) final-mente, el término internalization, que hacereferencia a la capacidad que puede tener unnanovector adherente de controlar la capta-ción celular.Teniendo como base estos planteamientos,se están diseñando nuevas nanopartículasque, a diferencia de las clásicas, adoptan unaforma ovalada, superando así algunas de laslimitaciones que se derivan del uso de nano-partículas redondas. Si la partícula logra lle-gar a la pared del vaso sanguíneo (a travésde una serie de procesos de adhesión yde penetración), se pueden limitar sig-nificativamente los problemas de toxici-dad. La forma esférica es la menos idóneapara facilitar esta necesaria adhesión. Sehan integrado todos estos conocimientospara poder desarrollar partículas nanopo-rosas de silicona, con un aspecto similara medio coco, que han podido demostrarsus beneficios en distintos modelos ani-males.Citó a continuación los resultados posi-tivos obtenidos tras la inyección de estasnanopartículas (partículas pSI), que sonatrapadas por el hígado y transportadashacia los focos metastásicos del cáncer.La posibilidad de disponer de métodosde imagen como la microscopía electró-nica permite, además, la visualización deestos efectos.Por último, Ferrari comentó que su gru-po de trabajo también cuenta ya con unaexperiencia positiva en la administraciónde una única inyección ARN de silencia-miento en el cáncer de ovario Skov3ip1.Indicó que el cáncer se caracteriza porpresentar siete aberraciones esenciales: laautosuficiencia en el crecimiento de se-ñales, la capacidad para eludir la apop-tosis, la insensibilidad ante las señalesanticrecimiento, la angiogénesis soste-nida, la invasión tisular, las metástasis yel ilimitado potencial replicativo. “Ahora–afirmó Mauro Ferrari como conclusióna su intervención– la propia naturalezadel cáncer puede analizarse con herra-mientas específicas, que nos ayudarántanto para un diagnóstico precoz comopara un tratamiento individualizado, enbeneficio del paciente.”Mauro FerrariLicenciado en Mate-máticas y Medicina,y doctorado en In-geniería mecánica,el Dr. Mauro Ferraries experto en eldesarrollo, mejoray aplicaciones de lananotecnología bio-médica. En la actua-lidad es profesor deTerapéutica, Directorde la División deNanomedicina y delDepartamento deIngeniería Biomé-dica del Centro deCiencias de la Saludde la Universidad deTexas, y Presidentede la Alliance forNanoHealth. Hapublicado unos 200artículos en revistasespecializadas y harecibido numerosospremios nacionalese internacionales.Sus áreas de in-vestigación son ladetección tempranade enfermedades enla sangre mediantedetectores proteó-micos, nanovectoresinyectables en tera-pias personalizadas,implantes inteligen-tes en tratamientoscontrolados y na-noestructuras en laosteorregeneración,áreas en las quetiene más de 30 pa-tentes.Se están diseñando nuevas nanopartículas que, a diferencia de lasclásicas, adoptan una forma ovalada, superando así algunas de laslimitaciones que se derivan del uso de nanopartículas redondas
  18. 18. 37conferenciasLECCIONES APRENDIDASDE LA CRISIS ECONÓMICA JAPONESA:SIMILITUDES CON LA COYUNTURAECONÓMICA ACTUALEl Dr. Takenaka afirma en esta conferencia pronunciada en el marco de un Ciclo sobreJapón realizado en colaboración con Casa Asia, que en una situación de crisis como laactual resulta importante que los Gobiernos reaccionen con rapidez en la búsqueda desoluciones y mantengan una actitud proactiva. Una de las medidas adecuadas, pero nola única, es la inyección de dinero público a los bancos dado que resulta vital el ajustede activos. En este sentido, descarta que tal inyección de liquidez pudiera producir una“burbuja de deuda pública” a largo plazo.Fundación Ramón Areces, 2 de febrero de 2010Last year, 2009, was a very special yearfor us in Japan. 150 years ago Japan openedits door to a number of European coun-tries and the United States. Before that, thecountry was completely closed and understrong control by the government. But ba-sed friendship and trade treaties concludedin those years, five sea ports were opened atthe time. And this opening of ports served assomething like a trigger for Japanese moder-nisation at a time of major restoration. Ba-sed on this, Japan’s modernisation started.For your information also, my university–Keio University– was opened in the samePor Heizo TakenakaEx Ministro del Interior y Comunicaciones del Gobierno de Japóny Ex Viceministro de Finanzas y Política Económica y Fiscal
  19. 19. 38 FRA 39year, 150 years ago. So last year wecelebrated the 150th anniversary ofKeio University.However the year 2009 becamea very difficult year for us. As youknow, the world economy facedserious risk factors symbolised bysubprime mortgages in the UnitedStates. Japan and other Asian coun-tries were also involved more or lessin this unstable financial environ-ment. We also understand that Ja-pan is watched by many people inthe world. It is because we still havethe second or third largest GDP inthe world. Also it is because we hada very serious financial crisis some10 years ago and a long period ofeconomic stagnation called the LostDecade. The right experience tostop financial crises and economicslumps should be assessed positivelyor negatively so that we can learn lessons tobe applied to the current difficulties.Today I have been given a very importantand interesting topic to speak about: Lessonslearned from the Japanese crisis and similari-ties with the current economic conflicts. Solet me tackle this issue.We have recently heard a lot of bad newsabout Japan, especially about Japanese poli-tics. Japan’s political situation is very unsta-ble. Maybe you know something about that.In the past 20 years we have had 14 primeministers.However, 8 years ago we had a very specialprime minister, Junichirō Koizumi, and un-der his leadership, we ended the Lost De-cade. I worked in government from 2001to 2006 to support former Prime MinisterKoizumi. Koizumi was a very special andunique Prime Minister in the history of Ja-panese politics. How unique and how specialhe was... First he nominated me as a Minis-ter; that is how unique he was. Second, hecontinually supported my policy for over fiveyears although many influential politicians atthat time were opposed to it. He was special,anyway. In any event, owing to the leader-ship of Prime Minister Koizumi, the Japane-se economy recovered and the financial crisiswas over.So first, let me quickly review the trend ofthe Japanese economy and policy responses,and then I will discuss some lessons from ourearlier experience to prevent a financial crisisand a lost decade.It goes without saying that the world’s cu-rrent financial problems are somewhat diffe-rent to Japan’s problems 10 years ago. Someare similar and some are different, I wouldsay. I still believe we can discuss some usefulimplications from our experience.Also, in the last part of my speechI will touch upon a very recent si-tuation of the Japanese economyand its politics. It is because thingshave obviously changed in Japanafter Prime Minister Koizumi andI left government. It is especiallyimportant to say that there was achange of the political regime ba-sed upon the result of an electionlast year. The LDP (Liberal Demo-cratic Party) which had long beenin government was seriously defea-ted last year. And Mr. Hatoyamaof the DPJ (Democratic Party ofJapan) took office as the new PrimeMinister.It is the very first experience du-ring the post-war period that sucha regime change has taken place inJapan. And it should be noted thatsuch a regime change happened in the midstof current globalisation.Anyway, let me start with a review of thetrend of the Japanese economy. Well, in thesecond half of the 1980s, we had a so-calledbubble economy; I understand you also havea bubble economy. At the time, Tokyo stockprices hit their peak in December 1989. Andbefore this peak, stock prices had been in-creasing for 8 years or so. The Nikkei averageTokyo stock index increased 5.5-fold duringthis period. This capital gain however di-sappeared and Japanese stock prices declinedto less than a quarter of its peak value.In my understanding, in most Europeancountries and also in the United States, stockprices dropped to around half of their peakvalue recently. So now I dare say that Japan’sbubble and burst was much bigger than theWe had a very serious financial crisis some10 years ago and a long period of economicstagnation called the Lost Decade
  20. 20. 40 FRA 41European and US bubbles this time.This is also true when we make a comparisonbetween the United States and Japan. In theUnited States, the peak annual rise in stockprices during the present bubble was of 26%,clearly a big hike. However, in the case of Ja-pan, the peak annual rise was 48%, over thesame period. In the United States, the peakannual rise in the housing price index was11%, while Japan’s peak annual rise in resi-dential prices was 25%.In any event, since the bubble burst in around1990, the Japanese economy has faced manyproblems. For example in the 1990s, Japan’sGDP growth rate dropped to just 1%, whileit had enjoyed a 4.5% annual growth rate inthe 1980s.In the 1990s, the Japanese government madesome misjudgements in macroeconomicmanagement, in my understanding. Afterthe bubble burst, a so-called balance sheetadjustment was needed. However, the go-vernment mostly increased government ex-penditure or public works while ignoring theneed for an adjustment. This policy createda new vested interest or a new political envi-ronment in our society.Namely –maybe you can easily imagine–construction companies enjoyed high pro-fits through this large-scale policy, by whichI mean government expenditure or publicworks, and these companies donated a lot tothe government party. In any case, for nearly10 years the Japanese government continuedfiscal expansion policies and the total amountof additional stimulus packages reached 133trillion yen, 26% of the GDP. Still, the avera-ge growth rate in the 90s remained only 1%.During the 90s, the Japanese economy wasstagnant and the balance sheet adjustmenthad to be postponed, so in the late 90s thiscaused a serious financial crisis in Japan. Adelayed balance sheet adjustment meantthat the banking sector suffered from a hugeamount of non-performing loans and thebusiness sector suffered from excessive debtproblems.To be specific, in the late 90s some big banksfaced the risk of bankruptcy because of a hugeamount of non-performing loans. Also, somemajor enterprises in Japan faced a similar riskof bankruptcy because of excessive debt. In2001 I was nominated as Minister for Eco-nomic and Fiscal Policy and I completelychanged the framework for macroeconomicmanagement. In 2002 I had an additionaljob as Minister for Financial Services. I thentackled a banking reform.When I started the programme for the dispo-sal of non-performing loans in the year 2002,the ratio of non-performing loans to the to-tal outstanding loans of the bank was 8.4%.And I set a numerical target to cut in halfthis ratio in about three years. Fortunately,the ratio of non-performing loans decreasedfrom 8.4% to 1.5%. And Japan’s economyonce again restored its normal rate of annualgrowth of 2.5%.From years 2003 to 2007, the Japanese eco-nomy grew at an annual rate of 2.2% andslightly higher. This economic expansioncontinued for more than five years. This wasthe longest expansion period in the historyof the Japanese economy.Here, I would like to say that there were twokinds of reform needed to develop the eco-nomy, especially in a country that had ex-perienced the bubble and the burst of thisbubble.One is a proactive reform. You may alreadyknow that Japan is heading towards a se-riously ageing society. The total populationalready started declining four years ago. Un-der such circumstances, it is urgent for Ja-pan to create a smaller government. Yes, it isimportant for us to create a slightly smallergovernment, because otherwise the tax bur-den or social insurance burden on youngergenerations will be huge. For that purpose,privatisation of Japan Post was carried out.The privatisation of Japan Post was a symbolof proactive reform. Today I will not discussthis in detail but let me repeat that both reac-tive and proactive reforms were needed to re-vitalise the economy.On the other hand, reactive reform was alsoneeded. And the symbol of this reactive re-form was the disposal of non-performingloans. Let me discuss some more details con-cerning the financial crisis, or the non-per-forming loan problem in Japan. As I mentio-ned, Japan’s stock prices hit their peak in theyear 1989, but land prices hit their peak twoyears later, around 1991. After that, non-per-forming loan problems in the banking sectorturned out to be very serious.Mr. Kiichi Miyazawa, Minister of Finance atthe time, once pointed out the importanceof disposing of non-performing loans in thebanking sector. However, this was comple-tely ignored by many political powers. At thetime, the early 90s, politicians were mostlycommitted to the battle over the reform ofthe election system. They paid more atten-tion to politics than to the economy.In any event, solving non-performing loanproblems was postponed to the year 1998,amazingly, nine years after the burst of the
  21. 21. 42 FRA 43bubble. In the year 1997, Yamaichi Secu-rities, which was the second largest securi-ties company at the time, went bankrupt.Hokkaido Takushoku Bank, one of nine citybanks at that time, also went bankrupt. Un-der such circumstances, in 1998, the Dietapproved a new legal framework, or new law,under which public money can be used forcapital injection in troubled banks.Around 1997 and 1998, there was a loss ofconfidence in policy and indeed in the poli-tical process. This crisis, so special, could becalled a confidence crisis. A confidence crisisis very serious. We now live on confidence inthe current system. The financial system isparticularly in need of the confidence of thepublic. Once confidence is lost a steep fall instock prices might take place.I understand that such a confidence crisistook place in the United States and in someEuropean countries. So we will have to stopthis kind of confidence crisis. Once a con-fidence crisis starts, there is only one thingto do. Both the government and the centralbank must take all possible actions in orderto curb the crisis. Crises demand a degree go-vernment activism.In any event, in Japan, everything convenedin the autumn of 1998, nine years after theburst of the bubble, concentrated on finan-cial issues. This decision was labelled as thefinancial diet and prepared the basis for theinjection of public funds, of public capital.Then, in 1999, a total of 7.5 trillion yen wasinjected into major banks. This amount ac-counts for 1.5% of GDP. Huge amounts ofmoney were injected into the banking sectorin the year 1999.However it was not enough. This shouldbe stressed. The confidence crisis continueduntil other measures were taken. Indeed, theJapanese crisis subsided only in 2003, fouryears after the capital injection.Japan’s previous experience of fighting thecrisis of confidence has lessons for the rest ofthe world.First, public fund injections alone did notsolve the problem. Government activism isneeded. A symbol of this government’s acti-vism is capital injection in the banking sector.But this in itself did not solve the problem.Rather, supervision was important. Above allthere must be precise and strict asset apprai-sers in financial institutions. Only then thenecessary capital should be injected.A lack of trust in balance sheets was the mostimportant source of concern in internatio-nal markets. Unfortunately, at the end of the1990s Japan injected public funds while badassets were still being concealed in the ban-king sector. As a result the financial crisis con-tinued even after the capital injection. A solu-tion came only after the year 2002 when thefinancial revitalisation problem was introdu-ced under the Koizu-mi administration.Under this problem,strict bank inspec-tions were carried outand then additionalnecessary capital in-jections were under-taken. There was a ca-pital injection in theResona Bank in 2003and the situation be-gan to improve.As I mentioned, whenI was nominated asMinister of FinancialServices, the ratioof non-performingloans to total outstan-ding loans was 8.4%.I set a numerical tar-get to cut this ratio bya half in about threeyears, and this ratioof non-performingloans declined from 8.4% to 1.5% after anadditional capital injection.This is the first lesson. Capital injection isneeded but it is not enough. A much moreaccurate assessment is required before that.The second lesson is that activism on the partof the government can sometimes go too far.Government activism is essential in a crisisbut there are some steps to be avoided. Whenexcessive protection is given to some, impactson others can worsen the confidence crisis.In this context, the global trend towards di-versifying market-to-market accounting isspreading, which is very risky. In order toprevent the financial situation of institutionsfrom appearing to worsen, the idea is to tem-porarily diversify some rules. But this is amistake. Diversifying market-to-market ru-les increases investors’ worries about balancesheets. Confusion stemming from uncertain-ty over the true state of balance sheets couldworsen the confidence crisis.The accounting issue is particularly hardwhen a crisis hits at the time of a politicalelection. This combination pushes politicstowards an indiscriminate activism. Actua-lly, this issue also triggered a major debatein Japan. In the year 2003, when the elec-tion coincided with the financial crisis, manypoliticians and industrial groups called for aAround 1997 and 1998,there was a loss ofconfidence in policy andindeed in the politicalprocess. This crisis, sospecial, could be calleda confidence crisis. Aconfidence crisis is veryserious
  22. 22. 44 FRA 45suspension of market-to-market accounting.People saw suspension as a way to stop banksfrom falling into capital shortage. In the end,however, the Japanese government under theleadership of Prime Minister Koizumi rejectsthis view with a very solid attitude. If we haddone this –changing the accounting group–investors would have been even more con-fused and would have lost even more confi-dence in financial statements. If we had re-birthed market-to-market accounting at thattime, badloan dispo-sal and eco-nomic reco-very wouldhave takeneven longer.Thus, thethird lessonc o n c e r n sthe busi-ness sectoror debtors.D i s p o s a lof non-performing loans in a banking sec-tor is one issue and reduction of excess debtin damaged businesses is another. These areof course both sides of the same coin. It isimportant to consider both the lenders andborrowers –in case we consider side by sidethe balance sheet adjustment–.Considering this we established the Indus-trial Revitalisation Corporation of Japan(IRCJ). In the midst of the banking reform,IRCJ was a kind of government bank whichwas given some special legal powers similarto a judicial court, to restructure debtors andcreditors’ accreditations. Under IRCJ, 48companies which had gone bankrupt werethen restructured.Here, the key word would be a kind of ma-naged bankruptcy –managed bankruptcy isan important key word–. The role of IRCJwas to help balance sheet adjustment of de-btors in the form of managed bankruptcy.IRCJ successfully finished its historical roleand dissolved just two years ago. When fa-cing a crisis of confidence, both flexibilityand boldness are important, crucial and ne-cessary. That said, urgencies are no excuse tobe reckless.If we compare the current European andAmerican situation with Japan’s situation 10years ago, there are some differences as wellas similarities.What are the similarities and differences bet-ween Japan’s crisis and the current crisis inEurope or the United States? Of course, theEuropean situation is also different from thatof the United States and also the situationvaries throughout the European Union. Butlet me discuss some important points.At the very beginning of this current crisis,I recognised it as a situation very differentfrom what Japan experienced about 10 yearsago. However today, I realize that the simi-larity between the two has been increasing.What is very similar is a throw and pull reac-tion in politics or political process or policymaking.Japan’s financial crisis was a very typical ban-king crisis because of the burst of the bubblearound 1990. Asset differentiation startedas a result of the fact that the banking sec-tor had a huge amount of non-performingloans, as I already mentioned. However inthe case of some European countries and theUnited States, banks already sought somelending assets through securitisation, as youknow. Once this lending asset was securiti-sed it was then sold to other financial orga-nizations. So Japan had a banking crisis, butEuropean countries and the United Statesface a so-called money market crisis in myunderstanding.Of course, the banking sector in Europeancountries and the United States was also da-maged but the basic nature of the crisis isslightly different between Japan and the EUand the US. In the case of a banking crisis,the direct negative impact on macro economyis very serious. While direct damage prevailsamong the general public it is because bankdeposits account for the social infrastructurefor financial settlement.On the other hand, in the case of a bankingcrisis it is relatively easy for the governmentto control or to handle the situation. It is be-cause banking authorities like financial suba-gencies have strong power to control banksand the legal framework is already providedfor the banking sector.On the contrary, in the case of a moneymarket crisis, the infrastructure or financialsettlement is not directly damaged. However,price changes in capital markets are very ra-pid and uncontrolled, as you know, and itis very difficult for financial authorities tocontrol such a situation, because complica-ted financial assets tend to be held by varioustypes of financial institutions. So, technica-lly speaking, asset assessment is much moredifficult in this case in comparison to thecase of the banking crisis.Another different factor is that 10 years ago,Japan could depend mostly on external de-mand to support the macroeconomy. Dispo-sal of non-performing loans and a bankingIf we compare thecurrent Europeanand Americansituation withJapan’s situation 10years ago, there aresome differences aswell as similarities
  23. 23. 46 FRA 47reform is needed, but this tempo-rarily provides a certain deflationimpact on the macro economy. Inorder to cancel that out, some sti-mulus is needed. In the case of Ja-pan, we could not have this kind ofcapacity through fiscal expansionbecause we had so much debt. Butat the time, fortunately, we couldmake use of external demand. Alsoat that time, the yen was depreciatedand this helped external demand togrow.However, now almost all countriesare similarly damaged. Hence, Eu-ropean countries and the UnitedStates cannot expect much from ex-ternal demand, with the exceptionof demand from China. But still,compared to the total size of theeconomy, this is not enough. Thisis different from previous situations.In any case, the world is facing a serious pro-blem, which Japan faced ten years ago.There is poor performance, a terrible ineffi-ciency in the political process of policy ma-king. We need to fight against popularism.For this purpose two factors are needed.One is strong political leadership. In orderto implement this kind of policy, in a verysolid manner, political leadership is essential.And number two: public intellectuals mustpersuade the general public. This road is alsovery important. If there is a strong publicsupport for a bail-out, for capital injection,etc., politicians have no reason to stop or re-ject that policy.In this regard, I’d like to touch upon thereason why the Japanese government was soslow to act in the 1990s. Japan’s lost decade(the 90s) was, in a sense, a decade of finance-related scandals. I mean, financial firms hadcarried out certain illegal activities and wereaccused in the early 90s.Then there were some wining and diningscandals at the time involving bureaucratsfrom the Ministry of Finance and the Bankof Japan. In 1998, the Minister of Financeand the governor of the Bank of Japan wereboth forced to resign for this reason –becauseof the financial scandal–. Also, as a result, theMinistry of Finance was split, divided intotwo organisations, two departments: the fis-cal policy department and the banking po-licy department. Under such circumstances,the general public had a very strong sense ofanger towards financial institutions and ban-king authorities. This made it very difficultto have a reasonable policy discussion or apolicy response regarding capital injectionfor banks.We cannot ignore a sense of anger among thegeneral public on financial issues. I imagineyou are familiar with the discussion abouthow high or how low the salaries of bankersare or should be.We can have another kind of economic dis-cussion; however, since we live in a democra-tic society we cannot ignore it –the sense ofanger of the general public– towards the ban-king sector or financial institutions.This addsanother important aspect to be considered.We now come to the final point. I’dlike to discuss the current situationof the Japanese economy and po-litics. What changed after Koizu-mi left? Well, after Koizumi, themomentum for economic reformdisappeared in Japan. Then the Ja-panese economy began to deterio-rate again. People are waiting to seewhether the new Prime MinisterHatoyama can improve the situa-tion or not.This year, 2010, Chinese GDPmight exceed that of Japan. Japanbecame the second largest countryin terms of GDP over thirty yearsago, but it is expected to be the thirdlargest country this year, replacedby China. However, as an industrialnation, the path taken by Japan isvery important. As you know, Asiancountries as a whole have been growing veryrapidly, not only China but also other coun-tries in Asia have seen rapid growth. Asia’sGDP accounts for almost 30% of the world’sGDP; if we estimate GDP through PPP (Pur-chasing Power Parity), it becomes much moredramatic as GDP accounts for 38%, almost40%, of the world total.China’sgrowthisparticularlyamazing.Asyouknow, between 1990 and last year, China’saverage growth rate reached 9.5%. At theThereispoorperformance,aterribleinefficiencyin the political process of policy making. Weneed to fight against popularism
  24. 24. 48 FRA 49same time, there is another impressive figurefor Asia: that is Green House Gas emissions,CO2emissions; Asia’s share of CO2emissionsis the highest: 37%. And China is maybe thelargest producer of Green House Gases inthe world now. Asia’s economy is playing avery important role. At the same time, Asiancountries are responsible for global issuesnow. In any case, in this regard, the role ofJapan is very important. Let me explain therole of Japan in Asian-Pacific development.Economic development in this area startedin the 1980s. Japan first exported capitalgoods and intermediate products to Asiandeveloping countries. These countries thenstrengthened their productive capacity or be-came strong production centres in the world.Then final products were mostly absorbed bythe United States and European countries.So Japan was a supplier of technology becau-se technology is embodied in capital goodsand intermediate products. Thus, Asian de-veloping companies became producers andthe US and EU were absorbers. So there wasa very strong triangle in the Asia Pacific. Letme repeat, Japan is a supplier of technologyand Asian countries became producers andthe United States mostly became an absor-ber. Considering Japan’s role, it is importantthat a new government takes an appropria-te economic management approach gearedtowards a stronger economy.Thus, China’s exports increased; an impor-tant part of China’s exports is handled byJapanese manufacturers, for example. SoI’d like to say Asian countries are now dee-ply integrated, meaning total developmentis much more important. Which GDP isbigger or smaller is not an important issue.Therefore, China’s growth is offering a verygood opportunity for all Asian countries, in-cluding Japan.Now in Japan, political confusion is havinga serious negative effect on economic poli-cies up until now. In the general election lastyear, a so-called regime change happened, asI mentioned earlier, and DPJ took a majorityin the Diet (lower house) and Mr. Hatoya-ma became Prime Minister. As for the DPJ’seconomic policy, there were some problems.First, they made so many campaign promisesthat in order to fulfil these promises, largebudget funds are needed. But we are facing ahuge amount of budget deficit. In addition,DPJ attaches more importance to incomedistribution than to economic growth.Now they are creating a system of, for exam-ple, child, family and farmer allowances.Thisis partially because DPJ is strongly supportedby labour unions. So there is still a strange re-lationship between the government and thebusiness leaders. It seems that the DPJ hasbeen reluctant to implement growth strate-gies based on competition policies thus far.Under such circumstances, a political scandalhas emerged. The director general of DPJ,the ruling party, Mr. Ozawa, is now facing aserious financial scandal. He is a kingmakerand a real man of influence in Japanese poli-tics. Very regrettably, after Koizumi, politicalleaders have been paying more attention topolitics and populist types of policies ratherthan on economic reform. For the time be-ing, Japan’s economy is showing some signsof financial recovery. Yes, it is true. If we haverecovered the loss, it is because the DPJ go-vernment will continue to expand its fiscalpolicy in the short term.But this is not a well-designed macro-econo-mic management model.The world-wide discussion on financial mar-kets will become much more important. Ja-pan has to join in and even lead the discus-sions, based on our own experience. So it isquite clear that we should recover the reformmomentum, which is still fundamental forthe Japanese economy. We should rememberthe experience from 2005.At that time we decided to privatise JapanPost after a very serious political battle. ThePrime Minister decided to privatise it andpeople strongly supported the move. Since2005, stock prices increased in Tokyo ama-zingly by 42%. If the government takes thiskind of step towards reform, the Japaneseeconomy can grow and stock prices will in-crease, because we have the technology, wehave physical capital, we have human capital.However, after that, the momentum of thereform declined and now we have a numberof problems.Anyway, 10 years ago, Japan was characteri-sed by NPL (Non-Performing Loan). Nowwe wait for another NPL (New PoliticalLandscape).Heizo TakenakaEl Dr. Heizo Takenaka hasido una de las personasclaves dentro de la políticaeconómica de Japón durantelos últimos diez años. Haocupado diversos cargospolíticos entre los que cabedestacar: Ministro de AsuntosInternos y Comunicación y dePrivatización de los ServiciosPostales, Viceministro dePolítica Económica y Fiscal,Viceministro de ServiciosFinancieros. Actualmente, elDr. Takenaka es uno de loseconomistas japoneses másprestigiosos del mundo yocupa el cargo de Directordel Global Security ResearchInstitute de la Keio University.También es miembro delpatronato del World EconomicForum de Davos.The world-wide discussionon financial marketswill become much moreimportant. Japan has tojoin in and even lead thediscussions, based onour own experience. Soit is quite clear that weshould recover the reformmomentum, which is stillfundamental for the Japaneseeconomy

×