Universidad de Guadalajara 
Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades 
División de Estudios Históricos y Hum...
Agradecimientos 
Concluir esta licenciatura es una meta cumplida en mi vida, pero culminarla con la presentación de esta t...
Índice 
Introducción ........................................................................................................
Capítulo 4 
La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres .........................................................................
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Introducción
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La Cruz de Plazas representa uno de los proyectos más significativos de la Guadalajara moderna pues ha otorgado a esta ...
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satisfacción más profunda, a su vez buscando satisfacer la curiosidad de aquellas personas que vivieron la misma experi...
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analizan las políticas de urbanización del gobernador Jesús González Gallo entre los años 1947-1953, que favorecieron l...
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vivió cada plaza durante su construcción, pues en dos de ellas, Liberación y Guadalajara, se presentaron debates entre ...
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el cómo se manifestó el intenso proceso de urbanización ocurrido a partir de la década de 1940-1950 en Guadalajara. El ...
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integral de este intenso proceso de modernización urbana. 
Algunos conceptos cobran protagonismo tales como el de urban...
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económico de la sustitución de importaciones y del estado de bienestar; sobre esto se puede decir que la ciudad latinoa...
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El proyecto modernizador que se analiza, resultó ser uno de los que más carácter le otorgó a la ciudad de Guadalajara: ...
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posteriormente asumir un rol político (ágora) y luego predominantemente estética (monumento) (Carrión, 2007 p. 81). 
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nos dice que: ―puede o no tener connotación histórica, (plaza cívica). El interés por este tipo de lugar público se ar...
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Capítulo 1 
Guadalajara: Proceso de urbanización y crecimiento demográfico.
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El Proceso de Urbanización 
En 1542, Guadalajara se fundó y asentó definitivamente en el Valle de Atemajac; ya desde e...
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oriente-poniente y con espacios destinados para la plaza, la iglesia y las autoridades civiles como punto central, org...
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Se puede decir que este intento de planificación de la ciudad de Guadalajara y en general de las ciudades coloniales e...
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además hay que tomar en cuenta a unos 1 200 habitantes de los pueblos de indios (López, 2001, pág. 24). El mayor creci...
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una serie de cuatro casas por manzana. Estas edificaciones se caracterizaban por contar con un patio central y alreded...
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contenía 165 manzanas y agrupaba a una población aproximada de 8 000 habitantes (López, 2001, pág. 50). En esta etapa ...
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15 manzanas oriente-poniente y 25 norte-sur, lo que da un estimado de 200 hectáreas y un aproximado de 33 000 habitant...
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localizaban en las inmediaciones de los edificios emblemáticos de la ciudad. Es en este periodo que comienza a aparece...
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migraciones humanas provocadas por la guerra de independencia (López, 2001, pág. 62 y 77). 
En el plano de 1842 la ciu...
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naturaleza reticulada impidió la adaptación de algunos de los desarrollos urbanos. 
Para el año de 1880 se tiene un nú...
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externo y jardines exteriores que rodean a la casa. Esto corresponde a un modelo higienista que permite ―aerear‖ la co...
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(López, 2001, pág. 156) (Fig. 16) muy aproximado al Tercer Censo de Población realizado en 1910 que nos muestra una po...
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La Paz. La demanda de infraestructura se acelera y los transportes, con la introducción de autobuses de pasajeros, se ...
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que ofrecía una alternativa más para la interacción social y el esparcimiento. 
En el año de 1940 el censo de població...
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inspiración el plano que se realizó para la Ciudad de México (Junta General de Urbanización y Planeación del Estado de...
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papel fundamental en el desarrollo urbano de la ciudad y definieron su fisonomía. 
Por otro lado la zona más céntrica ...
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Entre 1940 y 1970 la ciudad creció a más del doble de su tamaño en sentido horizontal y se salió rápidamente de las de...
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con el altísimo costo que implicó la demolición de edificios de un gran valor arquitectónico e histórico. 
Uno de los ...
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Tabla de crecimiento: 
Guadalajara 1560 – 1970. Año Número de Habitantes Número de Hectáreas Núm. de Manzanas 1560 
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Capítulo 2 
Las políticas de urbanización de González Gallo y el Proyecto de la Cruz de Plazas.
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Las políticas de urbanización de Jesús González Gallo 
A partir de la década de 1940 la ciudad de Guadalajara experime...
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industrias lo que incrementó la dependencia con los países desarrollados y sus avanzados procesos industriales. Las co...
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son la transformaciones urbanas ocurridas a causa de este proceso de modernización, donde si bien influyeron factores ...
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En el tercer informe de gobierno ya se habla de la ampliación de las principales arterias de la ciudad: 
La necesidad ...
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fisonomía del centro de la ciudad, al dotarla de un conjunto armónico de jardines, digno de su tradición y categoría. ...
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Con la misma finalidad construimos las Plazas de la Liberación, de La Bandera, Cuauhtémoc, Alcalde, Venustiano Carranz...
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El Proyecto de la Cruz de Plazas 
La Cruz de Plazas de Guadalajara es un proyecto llevado a cabo entre 1947 y 1959 dur...
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propuso demoler, sobre todo los de las dos manzanas que serían la Plaza de la Liberación a espaldas de la Catedral, zo...
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característica cruz latina de donde este proyecto de espacio público toma su nombre, reflejo de una sociedad conservad...
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cuales estaban rodeadas por una serie de edificios de gran valor arquitectónico, y se me ocurrió pensar en una gran pl...
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dicho que usted tiene un proyecto de una plazas en el centro de Guadalajara‖. ―Si licenciado; ¿Puedo saber quiénes son...
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De la anterior cita se puede observar la intensidad con la que el afán de modernizar impactaba en los desarrollos urba...
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Pero montó mucho a tu papá, por una parte, y sobre todo un grupito de ellos influyeron mucho a tu papá, que él aprobó ...
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lo largo de su recorrido. Igual que ocurrió en la Av. Juárez generando en su cruce uno de los puntos que menos favorec...
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terminó siendo uno de menos calidad a lo proyectado originalmente; Díaz Morales habla de ello: 
De 1940 es otro proyec...
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Como podemos notar a partir de las citas anteriores, realmente se veía la realización del proyecto de la Cruz de Plaza...
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Capítulo 3 
La Plaza de la Liberación
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La Plaza de la Liberación representa el cuerpo de esta cruz latina que da forma al proyecto de la Cruz de Plazas, se e...
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Lleva como sobrenombre ―Plaza de las Dos Copas‖ debido a las dos fuentes en forma de copa que posee. Se le conoce tamb...
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funcionarios públicos que laboran en los edificios circundantes. Bajo ella encontramos un amplio estacionamiento de do...
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mil novecientos treinta y nueve, ¿eh? […] ―Allí hay una plaza, nomás Morelos, entre la calle Degollado y la espalda de...
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La plaza Central, de la Liberación o del Dos de Copas, debía ser un centro de distribución de tránsito, de estacionami...
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buscándose privilegiar al flujo de automoviles criticando de una manera picaresca la estética del proyecto de la plaza...
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La Plaza de la Liberación Ayer 
Un personaje que resalta en esta investigacion es Ramiro Villaseñor y Villaseñor, que ...
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la cuadra comprendida entre Morelos e Hidalgo, porque ahí estaba la entrada de la clavería donde se guardaban los fond...
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actual Palacio [de Gobierno]; en 1861 le rentaron un local al abogado y escribano público Juan Bautista Sánchez recibi...
Fernando Ruiz, La Cruz de Plazas. Transformación urbana: Guadalajara 1947-1959.
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La Cruz de Plazas representa uno de los proyectos más significativos de la Guadalajara moderna pues ha otorgado a esta ciudad uno de los espacios públicos más característicos de las ciudades mexicanas, único por su disposición, un original conjunto de plazas en forma de ―cruz latina‖, y relevante por su carácter, tanto por encontrarse en el corazón de la ciudad como por el hecho de ser disfrutable para sus habitantes y visitantes. En la siguiente investigación se introduce al lector en los temas concernientes a los procesos y políticas de urbanización que vivió la ciudad, obedeciendo a la iniciativa ―modernizadora‖ del Gobernador del Estado de Jalisco, Jesús González Gallo, y que en las primeras décadas del siglo XX desembocaron en la demolición de una enorme cantidad de patrimonio histórico y arquitectónico para dar sitio a la construcción de la Cruz de Plazas en torno a la Catedral de Guadalajara, proyecto diseñando en su mayoría por el Arq. Ignacio Díaz Morales; así mismo se analiza lo ocurrido durante su construcción al tiempo que se ofrecen descripciones gráficas y textuales de los edificios demolidos a su paso...

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Fernando Ruiz, La Cruz de Plazas. Transformación urbana: Guadalajara 1947-1959.

  1. 1. Universidad de Guadalajara Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades División de Estudios Históricos y Humanos Departamento de Historia Licenciatura en Historia La Cruz de Plazas. Transformación Urbana: Guadalajara 1947-1959 TESIS que para obtener el grado de Licenciado en Historia presenta Fernando Ruiz Director de Tesis Fernando Mora Mora Guadalajara, Jalisco; Diciembre 2013
  2. 2. Agradecimientos Concluir esta licenciatura es una meta cumplida en mi vida, pero culminarla con la presentación de esta tesis es el esfuerzo que se materializa. Durante este arduo proceso muchas personas me ofrecieron su apoyo, su crítica, su opinión y su corrección; me acompañaron en los momentos de crisis y felicidad. Agradezco a mi director Mtro. Fernando Mora por haber confiado en mí y por sus atinados consejos. A mi tutora Luz María Pérez, por leer mi trabajo y asesorarme durante su desarrollo. A la Mtra. Martha Alicia Villaseñor, por ayudarme a elaborar el proyecto y que sin ser su obligación estuvo pendiente de su avance hasta el último día. A las profesoras Sofía Mendoza y Leticia Ruano por sus observaciones durante los cursos de redacción. A la profesora Gabriela Ruiz por introducirme a las fuentes documentales. Al Dr. David Carbajal por alentar mi investigación. A mi increíble madre Margarita Santana y mi padre José Ruiz que me han dado todo sin pedir nada a cambio, infinitas gracias. A mis creativos hermanos Alberto, Katia, Sergio y Adrianne. Gracias familia por acompañarme de forma incondicional y entender mis ausencias y malos momentos. Gracias también queridos compañeros y próximos historiadores, que me apoyaron bastante y me permitieron entrar en su vida durante estos cuatro años de convivir dentro y fuera del salón de clase, por esas amenas horas de charlas que quisiéramos fueran interminables; Octavio Ávila, Eduardo Camacho, Marina Reyes, Susana Sedano. A mis amigos que siempre han estado presentes en los momentos cruciales de mi vida y me han tendido la mano en las tragedias y que a su vez me han brindado experiencias inolvidables que me enseñaron a valorar aún más la vida. Gracias Thania Aguayo, Martín Macías, Michelle Torres, Matthew Rodríguez, Rubén Zataráin, Michael Bück, Juan Camacho; y gracias a todos mis demás amigos que saben forman parte de lo que soy. Gracias a todos.
  3. 3. Índice Introducción ........................................................................................................................................................................... 1 Capítulo 1 Guadalajara: Proceso de urbanización y crecimiento demográfico. .................................................................................... 13 El Proceso de Urbanización ............................................................................................................................................. 14 Capítulo 2 Las políticas de urbanización de González Gallo y el Proyecto de la Cruz de Plazas. ....................................................... 34 Las políticas de urbanización de Jesús González Gallo .................................................................................................. 35 El modelo de sustitución de importaciones .................................................................................................................. 35 Las políticas de urbanización en los informes de gobierno. ......................................................................................... 37 El Proyecto de la Cruz de Plazas ..................................................................................................................................... 41 Capítulo 3 La Plaza de la Liberación .................................................................................................................................................... 52 El proceso de construcción .......................................................................................................................................... 55 La Plaza de la Liberación Ayer ........................................................................................................................................ 59 El Teatro Degollado ...................................................................................................................................................... 70 El Palacio Cañedo ........................................................................................................................................................ 72
  4. 4. Capítulo 4 La Rotonda de los Jaliscienses Ilustres ............................................................................................................................... 88 El proceso de construcción .......................................................................................................................................... 90 La Rotonda ayer .............................................................................................................................................................. 92 El Templo de la Soledad y su plazuela ......................................................................................................................... 92 Edificio de Correos ....................................................................................................................................................... 99 Capítulo 5 La Plaza Guadalajara ........................................................................................................................................................ 106 El proceso de construcción ........................................................................................................................................ 108 La Plaza Guadalajara Ayer ............................................................................................................................................ 111 El cine Lux .................................................................................................................................................................. 119 Palacio Episcopal y Casa de la Moneda .................................................................................................................... 122 Conclusiones ..................................................................................................................................................................... 129 Fuentes Documentales ...................................................................................................................................................... 135
  5. 5. 1 Introducción
  6. 6. 2 La Cruz de Plazas representa uno de los proyectos más significativos de la Guadalajara moderna pues ha otorgado a esta ciudad uno de los espacios públicos más característicos de las ciudades mexicanas, único por su disposición, un original conjunto de plazas en forma de ―cruz latina‖, y relevante por su carácter, tanto por encontrarse en el corazón de la ciudad como por el hecho de ser disfrutable para sus habitantes y visitantes. En la siguiente investigación se introduce al lector en los temas concernientes a los procesos y políticas de urbanización que vivió la ciudad, obedeciendo a la iniciativa ―modernizadora‖ del Gobernador del Estado de Jalisco, Jesús González Gallo, y que en las primeras décadas del siglo XX desembocaron en la demolición de una enorme cantidad de patrimonio histórico y arquitectónico para dar sitio a la construcción de la Cruz de Plazas en torno a la Catedral de Guadalajara, proyecto diseñando en su mayoría por el Arq. Ignacio Díaz Morales; así mismo se analiza lo ocurrido durante su construcción al tiempo que se ofrecen descripciones gráficas y textuales de los edificios demolidos a su paso, además se abordan estos propósitos desde las dimensiones, histórica, urbana, política y social. La motivación para la realización de este proyecto de investigación deriva de la observación y la estancia en este espacio de la ciudad, que a lo largo de esta vida me ha asombrado con los planos que nos ofrece de los edificios que lo acordonan y de la gente que lo visita. Sin embargo en algún momento llegó el rumor de que estas plazas, que calzan muy bien en este espacio, no siempre estuvieron ahí, y que en su actual planta alguna vez existieron edificaciones; resaltándose siempre la existencia de un palacio y viejas casonas. Al paso del tiempo el conocimiento sobre lo que antecedió a las plazas se fue agrandando y el interés sobre el tema creció a la par. Ya no solo se conocía de un palacio y casonas; ahora se añadían un templo, un cine, dos palacios más y todo un cumulo de historia y tradición arquitectónica. No se pudo entonces encontrar mejor tema para redactar una tesis que el que la presente investigación expone, pues la intriga y la curiosidad generada por este fenómeno requería de una
  7. 7. 3 satisfacción más profunda, a su vez buscando satisfacer la curiosidad de aquellas personas que vivieron la misma experiencia. El primer capítulo hace referencia de manera breve al proceso de urbanización y crecimiento demográfico que vivió la localidad de Guadalajara desde el momento de su fundación definitiva en 1542 hasta la década de 1970; año en que la urbe superó el millón de habitantes, otorgando una perspectiva de tiempo largo sobre el desarrollo de la ciudad. Se retoman aspectos como el crecimiento espacial de la ciudad, la deformación de la trama urbana, así como el aumento de población; además se consideran posturas ideológicas como la de ―modernización urbana‖ y sucesos de la época que influyeron de manera directa en el futuro de ésta población. Este capítulo ofrece información de carácter demográfico obtenida del archivo del INEGI para dar nota del crecimiento que experimentó la ciudad y como al acercarse a los años que esta investigación rescata (1947-1959), se observa un considerable aumento poblacional, a su vez se contrasta esta información con la de diferentes autores como Eduardo López Moreno en su texto ―La Cuadrícula” y Daniel Vázquez con, Guadalajara: Ensayos de interpretación. De la misma manera ofrece mapas que acorde a los diferentes censos poblacionales demuestran el crecimiento urbano de la ciudad, en donde se observan transformaciones en su fisonomía a través de los siglos y que al llegar a los años en cuestión y a la par de la población su crecimiento se desborda. Es en este momento cuando en Guadalajara se comienza a tener más conciencia sobre el modelo de urbanización, dando paso a la aparición de la Junta General de Urbanización y Planeación del Estado de Jalisco, que en la ciudad actuó bajo los estándares de modernidad de la época. Al final del capítulo se adjunta una tabla de crecimiento poblacional apoyada con un mapa que expone el crecimiento espacial de la ciudad. El segundo capítulo nos introduce al proceso de adaptación al modelo económico de ―sustitución de importaciones‖ que se vive en todo el país y en la misma Guadalajara. Continuando en el siguiente apartado se
  8. 8. 4 analizan las políticas de urbanización del gobernador Jesús González Gallo entre los años 1947-1953, que favorecieron la adaptación al nuevo modelo económico, el cual modificó enormemente la fisonomía de la ciudad. Posteriormente se habla en términos generales de los inicios y sucesos relevantes que desembocaron en la puesta en marcha del proyecto de la Cruz de Plazas, entre los años de 1947-1959, liderado por el arquitecto Ignacio Díaz Morales con el apoyo del gobernador del estado. De esta manera la información que ofrece el capítulo resulta importante pues es la adaptación al nuevo modelo económico de sustitución y las mencionadas políticas urbanizadoras las que modificarían en gran medida la trama urbana de Guadalajara, y en donde se buscó favorecer al sector comercial, social y religioso, generando en la Cruz de Plazas una representación tangible de la ideología económica, política y religiosa de la época. Para tal fin en este apartado se recupera la explicación por parte de Cristina Sánchez del Real, se ofrece un análisis de las políticas urbanizadoras de González Gallo localizadas en los informes de gobierno, se expone y analiza hemerografía y además la entrevista que Fernando González Gortázar realiza a Díaz Morales, de donde se logra extraer información que plantea la perspectiva que él mismo tenía sobre la construcción de dicho proyecto y su interés por el futuro urbanístico de Guadalajara. En los tres capítulos siguientes se hace referencia a las partes que conforman el proyecto de la Cruz de Plazas: Plaza de la Liberación, la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres y Plaza Guadalajara. En cada uno se hace una descripción del proyecto como es en la actualidad, observando el proceso de construcción de las plazas con toda la problemática que se presentó y la participación y resistencias de los diferentes actores, concluyendo con una detallada descripción de los edificios demolidos. Estos capítulos finales permiten un acercamiento más puntual y particular de cada una de las partes de este proyecto que constituyen un ejemplo de la modernización urbana que experimentó el centro de Guadalajara pero que se expandió por diferentes ciudades del estado. Se logra diferenciar el proceso que
  9. 9. 5 vivió cada plaza durante su construcción, pues en dos de ellas, Liberación y Guadalajara, se presentaron debates entre la sociedad, que retrasaron el proyecto; mientras que para la Rotonda se localizó poca información concerniente a algún contratiempo relacionado con los desacuerdos de la sociedad. Este proceso se ilustra con artículos periodísticos de la época que nos ofrece la hemeroteca de El Informador y fotografías en su mayoría extraídas del archivo del Consejo de Planeación Urbana (COPLAUR, 2013), y del Archivo Histórico del Estado de Jalisco, documentos que evidencian la transformación de estos espacios. Descripciones de Ramiro Villaseñor y Villaseñor y algunas del Presbítero José T. Laris sobre los edificios ahora demolidos. Otros documentos que completan el rompecabezas histórico son las descripciones y defensas de José Cornejo Franco, Javier Hernández Larrañaga y la investigación de Adriana Ruiz Razura sobre el Palacio Cañedo. Fuera de esta investigación se dejó a la Plaza de Armas, pues su construcción quedó establecida desde tiempos de la colonia y las transformaciones más importantes de esta ocurrieron en el siglo XIX y principios del XX (Garcia Oropeza, 1980). Sin embargo es importante mencionar que está plaza fue uno de los espacios más vivos y dinámicos de la ciudad: ―[…] Era asiento de activo comercio que buscaba lugar y sombra en los portales que la rodeaban donde se vendían, entre otras cosas, las frutas de la tierra […] a corta distancia de la plaza mayor encontraban los vecinos no sólo los alimentos terrestres sino ―el pasto espiritual‖ […]‖ (Garcia Oropeza, 1980). La Plaza de Armas forma hoy el brazo sur de la Cruz de Plazas, sirviendo como la base para la proyección de dicha cruz. Mantiene su importancia en este conjunto pues funge como atrio para el Palacio de Gobierno, además se ser la única plaza que está conectada a Catedral sin interrupción de calle; sobre su planta se presentan ocasionalmente manifestantes y en su kiosco todas los martes con su fiel público: la Banda Municipal de Música de la ciudad de Guadalajara, amenizando las noches de la ciudad. La metodología utilizada para la realización de la presente investigación se pensó en función de responder
  10. 10. 6 el cómo se manifestó el intenso proceso de urbanización ocurrido a partir de la década de 1940-1950 en Guadalajara. El análisis se particularizó en las transformaciones ocurridas en las inmediaciones de la Catedral de esta ciudad, para lo cual fue necesario el análisis de diversas fuentes: mapas, planos, fotografías y diferentes textos; de los cuales algunos hacen referencias directas al proyecto de la Cruz de Plazas, algunos más nos ofrecen una visión del pasado, de las políticas de urbanización y del pensamiento de la sociedad contemporánea. Confrontando y analizando todos los anteriores, se obtiene como resultado una explicación sobre la demolición de los edificios que en esta zona existieron; a su vez se vuelven importantes y cobran protagonismo las fuentes fotográficas ya que permiten elaborar una mejor perspectiva del proyecto en su totalidad y de algunos de los edificios demolidos. El valor de esta investigación radica en la importancia de observar y comprender la evolución de la ciudad de Guadalajara, reconociendo a las urbes como entes vivientes en las que los cambios son ineludibles. Del mismo modo esta investigación cobra originalidad al presentar un texto donde se habla a detalle del desarrollo y las implicaciones de la puesta en obra del proyecto de dichas plazas. El objetivo de esta tesis es analizar las transformaciones urbanas que ocurrieron en el primer cuadro de la ciudad de Guadalajara en el periodo de los años 1947-1959 durante la construcción de la Cruz de Plazas; las razones por la que tuvieron que ser demolidos algunos edificios de valor arquitectónico; además de realizar un rescate visual de las edificaciones, conocer cómo las políticas de modernización urbana de González Gallo influyeron en la transformación del panorama urbano, así como conocer el debate que tuvo lugar entre la sociedad. Del mismo modo el aporte que esta investigación histórica realiza, está enfocado en la tarea de entregar un texto que se refiera meramente al proyecto de la Cruz de Plazas, haciendo uso de fotografías y descripciones de los momentos y edificios que se mencionan, para así brindar un panorama más
  11. 11. 7 integral de este intenso proceso de modernización urbana. Algunos conceptos cobran protagonismo tales como el de urbanismo, modernización y espacio público, cruciales para comprender en amplitud sus motivaciones: Urbanismo, en su definición real es el estudio y planeación de las ciudades y de las regiones donde estas se asientan. (Ducci, 1989, p. 9) Una definición disciplinar de urbanismo explica que; la ciudad es uno de los productos más extraordinarios que ha creado la humanidad, por definición es multifuncional, concentra la diversidad y está en permanente construcción- reconstrucción, porque nunca se acaba; se trata de un ―producto social‖ en proceso de cambio constante que tiene historia. (Carrión, 2001) El surgimiento de diferentes y más complejas definiciones de urbanismo radica en la complejidad de explicar el fenómeno de la ciudad. En la definición operacional los procesos de urbanización más intensos y realmente visibles en la ciudad de Guadalajara se originaron en los años 40, mediante la ampliación de calles y generación de espacios públicos, entendiéndose que el urbanismo tiene como fin la modelación y remodelación de las ciudades, por lo cual es el estudio de las ciudades enfocado a lograr el diseño del ámbito espacial donde se desenvuelven las actividades sociales del hombre. (Carrión, 2001 p. 9) Es necesario comprender que el urbanista proyecta a nivel del interés colectivo dejando de lado la individualidad, donde este interés colectivo o comunal, que es la ciudad, es cambiante lo que representa desafios constantes en su ejercicio. Para ello el urbanismo se apoya en diversas disciplinas como la geografía, topografía, biología, economía, demografía, sociología, ingeniería, arquitectura, etc. El urbanismo es una disciplina que está en proceso de constante construcción y recontrucción para adaptarse a las necesidades de un mundo cambiante. El proceso de urbanización que vivieron las ciudades se hace más intenso a partir de la segunda postguerra, cuando se da inicio a esta nueva lógica de urbanización en América Latina, basada en la periferización y metropolización, propios del modelo
  12. 12. 8 económico de la sustitución de importaciones y del estado de bienestar; sobre esto se puede decir que la ciudad latinoamericana tiene la cualidad de ser joven pero con vejez prematura. Joven por cuanto su desarrollo se produce sólo a partir de la segunda mitad del siglo pasado, pero en condiciones de pobreza extrema; lo cual exige su mantenimiento, reposición y renovación constantes. (Carrión, 2001) En lo que a esta investigación respecta se analiza el fenómeno que ocurre durante la primera mitad del siglo XX, donde se registró un cambio drástico en la dinámica urbana de Guadalajara, debido a los procesos migratorios que aumentaron la población que demandaba suelo y servicios urbanos, ello repercutió en una extensión de las vías de comunicación y en la creación de nuevos espacios públicos. Otro concepto fundamental es el de Modernización, por el cual se entiende es la aplicación de las tecnologías en cada una de las partes que conforman la sociedad, para de esta manera mejorar y hacer más eficaz su desarrollo y funcionamiento. La modernización tuvo influencia en la arquitectura, la pintura, la música etc., pero también presentó fuertes repercusiones en las ideologías políticas y de desarrollo económico así como en el urbanismo. El concepto de modernidad urbana aparece en las primeras décadas del siglo XX apoyado en el ideal de crear ciudades más eficientes, organizadas y racionales. A causa de esto se generó un grupo de teóricos de la ―modernidad urbana‖, con un ímpetu de revolución y aspiración de progreso, que pronto se vio enfrentado a contradicciones políticas y sociales, y en algún punto a mediados del siglo XX la modernización urbana en Guadalajara sólo se vio relacionada con la apertura de calles, dejando atrás su verdadera esencia como planificadora de ciudades diseñadas para otorgar mejor calidad de vida. De esta manera se introdujo la modernidad urbana, donde se implementaron proyectos para hacer a las ciudades más competitivas y capaces, tanto de responder a las necesidades sociales y globales así como de impulsar la explotación de sus recursos en pos del beneficio económico.
  13. 13. 9 El proyecto modernizador que se analiza, resultó ser uno de los que más carácter le otorgó a la ciudad de Guadalajara: La Cruz de Plazas que ha dejado un legado cultural, resaltando por su valor como espacio público para el continuo desarrollo del quehacer comercial y cultural; sin dejar de lado lo obvio de su significación, pues cabe mencionarse que la religiosidad y más en específico la catolicidad de los tapatíos, intervino en la conformación del diseño en forma de ―cruz latina‖ de dichas plazas, otorgándole a la Catedral un lugar pródigo en su corazón y a Guadalajara un constante recuerdo de ciudad ―santa‖. El siguiente concepto a tratar es el de espacio público, concepto que resulta difícil definir, pues existen varias vertientes; una de ellas habla desde el punto de vista de las corrientes del urbanismo moderno, donde se hace referencia exclusiva a un lugar físico (espacio) que tiene una modalidad de gestión o de propiedad (pública). Una segunda concepción, predominantemente jurídica y bastante difundida, es aquella que proviene del concepto de propiedad y apropiación del espacio. En ella se distingue entre espacio vacío y espacio construido, espacio individual y espacio colectivo, lo que conduce a la formación del espacio privado en oposición al espacio público. Una tercera concepción, más filosófica, señala que los espacios públicos son un conjunto de nodos — aislados o conexos— donde paulatinamente se desvanece la individualidad y, por tanto, se coarta la libertad (Carrión, 2007 p. 80). Según María Ana Portal, Sabatier comparte el mismo concepto que Carrión pues no habla que ya desde la sociedad grecorromana lo ―público‖ se identificó con la organización política estatal y lo ―privado‖ todo lo que queda fuera de esto y concierne a los demas sujetos, así mismo Sabatier, nos habla de que a mediados del siglo XIX ocurre una mutación en el concepto, donde se buca motivar que lo público tenga un uso para todos, utilizando como garantia al estado (Portal, s.f.). La función del espacio público puede verse modificada a través de la historia pues originalmente puede cumplir, por ejemplo, una función mercantil (los grandes mercados indios llamados tianguis),
  14. 14. 10 posteriormente asumir un rol político (ágora) y luego predominantemente estética (monumento) (Carrión, 2007 p. 81). Los elementos del espacio público se constituyen en articuladores y facilitadores de las relaciones sociales, las funciones y actividades del ciudadano, de tal manera que se responda a las necesidades primarias de circulación, recreación, encuentro y disfrute, es a la vez eje estructurante de la ciudad y la ciudadanía, y en su manifestación física, así como un factor determinante de la calidad de vida de la población. Así mismo el espacio público facilita y soporta la producción económica, la competitividad y la movilidad de una población, permitiendo la comunicación interna de la ciudad y de ésta con la región (Borja, 2000). El espacio público cobra importancia debido a su función para formar ciudades pues es en ellos donde se produce la integración e interacción social. Las calles, plazas, parques, monumentos, edificios, etc., que conforman el espacio público han adquirido un peso más significativo a la hora de poner en marcha nuevos desarrollos urbanos y en la transformación de los ya existentes, así como en diversas investigaciones incluyendo la presente tesis donde se analizarán las diferentes plazas que conforman el proyecto de la Cruz de Plazas, y como dice Guillermo García Oropeza: ―Las plazas y jardines son la otra mitad de las ciudades. Por estar hechas de aire, como quería el poeta, tendemos a olvidarnos de ellas y las guías dan usualmente noticia de los edificios sólidos y tangibles y descuidan esos vacíos, esos huecos espaciales con los cuales también se construye la ciudad del hombre.‖ (Garcia Oropeza, 1980,s.p.) María Ana Portal maneja en su texto tres tipos de espacio público; el primero, la ―plaza pública‖ que se trata como el espacio público tradicional, el segundo hace referencia a las calles y sus diferentes usos, y un tercero que se contrapone a los anteriores son las nuevas plazas comerciales, que tienen como característica ser espacios privados pero de uso público. En lo que a esta investigación respecta tratamos a la Cruz de Plazas con el concepto de espacio público tradicional o ―clásico‖ que
  15. 15. 11 nos dice que: ―puede o no tener connotación histórica, (plaza cívica). El interés por este tipo de lugar público se articula al concepto de historia, al de identidad local, a la defensa o no del patrimonio frente a los nuevos usos cotidianos y comerciales que se desarrollan en ella, a prácticas ciudadanas y a las formas de interacción social y de pertenencia que allí se construyen (Portal, s.f., pág. 10). La Cruz de Plazas sin tener una carrera histórica larga, conforma ahora parte de la identidad local, que si bien no hizo justicia a la conservación del patrimonio, si propicio nuevas formas de comercio y de interacción social en Guadalajara. Se tiene entonces como hipótesis que: el desarrollo del proyecto la Cruz de Plazas radicó en las necesidades ocasionadas por el crecimiento demográfico y económico, las políticas de modernización urbana, además de un realce en la estética de los edificios del primer cuadro de la ciudad. Esto motivó que una sociedad ―conservadora‖ se abriera al progreso, pese a que ello implicaba la demolición de edificios y la reorganización de los espacios en el corazón mismo de la urbe, sin embargo cabe destacar que este ―progreso‖ no mermo de todo el conservadurismo, prueba de ello es la misma ―Cruz‖ de Plazas. Detectar las motivaciones y los argumentos por un lado y las resistencias e inercias por otros, es relevante en el sentido de identificar los actores y sectores que participaron en la propuesta y ejecución de un proyecto de re-urbanización que ha llegado como legado hasta la actualidad, no sin haber demolido y reconstruido sobre los escombros de otro pasado más remoto.
  16. 16. 12
  17. 17. 13 Capítulo 1 Guadalajara: Proceso de urbanización y crecimiento demográfico.
  18. 18. 14 El Proceso de Urbanización En 1542, Guadalajara se fundó y asentó definitivamente en el Valle de Atemajac; ya desde esos tiempos la ciudad prestó interés en mantener una traza ordenada a manera de tablero de ajedrez o cuadrícula, pues por decreto real su crecimiento se perfiló de esta manera. Lo anterior no presentó grandes conflictos pues el terreno, un valle extenso sin muchos accidentes topográficos, ofreció condiciones favorables para este tipo de desarrollo. Conforme la ciudad crecía las condiciones arquitectónicas y de infraestructura cambiaban a través de los siglos; la trama de la ciudad sufre modificaciones en su estructura, y a finales del siglo XIX aparecieron el ferrocarril, y el tranvía de mulitas. Para el siglo XX el tranvía eléctrico, el automóvil, y el autobús, generando nuevos requerimientos que ejercerían presión y problemas sobre la planta urbana de esta antigua ciudad. Las primeras disposiciones urbanísticas, concentradas en la cédula de Felipe II, publicadas en 1573 muestran el conocimiento de la monarquía española cuando se habla de estructurar ciudades (López, 2001, pág. 21). La ciudad de Guadalajara se perfiló a manera de tablero cuadriculado, sus calles con orientación norte-sur, Fig. 1 Plano de Guadalajara y pueblos de indios, 1595 (INEGI, 2013). Al centro la ciudad española, en la parte inferior izquierda Mexicaltzingo y a su derecha Analco, de sur a norte corre el río San Juan de Dios.
  19. 19. 15 oriente-poniente y con espacios destinados para la plaza, la iglesia y las autoridades civiles como punto central, organizando y jerarquizando el espacio partiendo del centro a la periferia. Se observa entonces que los edificios representantes de los principales poderes como: la Catedral, las Casas Consistoriales y la Audiencia, se encuentran ubicados en las inmediaciones de la plaza principal; después de éstos estaban las casas de las familias adineradas y posteriormente en sus límites las casas de las menos acaudaladas. Esta disposición perduraría en la ciudad a través de los siglos (Fig. 2). Desde el momento de la fundación de la ciudad existió uno de los primeros espacios destinado para fines públicos, la Plazuela de San Agustín (INEGI, 2013), actualmente se ubicaría sobre la planta de la Plaza Fundadores a espaldas del Teatro Degollado, y fue la primer plaza central de la ciudad, sin embargo años después se optó por cambiarla a la ubicación que actualmente tiene la Plaza de Armas. En las inmediaciones de la ciudad, ubicadas a cierta distancia y rodeándola se localizaban tres pueblos de indios: Analco, Mexicaltzingo y Mezquitán; estos pueblos no tenían una distribución tan ordenada como la de la ciudad, de este modo se denotaba una diferenciación entre la ciudad española y los pueblos de indios que contaban con normas de urbanización menos estrictas (Fig. 3). Fig. 2 Plano de Guadalajara del Siglo XVI. Reconstrucción basada en descripciones (López, 2001).
  20. 20. 16 Se puede decir que este intento de planificación de la ciudad de Guadalajara y en general de las ciudades coloniales en Latinoamérica, que ponía énfasis en la racionalización de normas urbanas, tuvo sus orígenes en los ideales del Renacimiento, por otro lado se hacía evidente la oportunidad observada por los europeos de ensayar estos nuevos modos de organización social en terrenos vírgenes (Vázquez, 1989, pág. 31). En 1560 Guadalajara contaba con una extensión aproximada de 80 hectáreas, en las que habitaban las 63 familias o vecinos que en 1542 fundaron la ciudad (López, 2001, pág. 23). Estas hectáreas estaban divididas en manzanas y a su vez se dividían en solares, que eran los terrenos delimitados sobre los cuales se construían las viviendas. A los alrededores de estas primeras manzanas se ubicaban los ejidos que ya desde este momento se perfilaron para el uso común y posteriormente con fines de urbanización. Para el año de 1606 Mota y Escobar dice que; ―Las calles son anchas y derechas, todas a un nivel, y tiene once que corren de norte a sur, y diez de oriente a poniente‖ (Vázquez, 1989, pág. 29), la ciudad conformaba casi un cuadrado perfecto, y partiendo del número de calles en ambos sentidos se tenía una cantidad de 110 manzanas en las que habitaban 173 vecinos o aproximadamente 2 500 personas, Fig. 3 Plano de Guadalajara y pueblos de indios. Reconstrucción de las condiciones geográficas del siglo XVI (Mendoza, 2005).
  21. 21. 17 además hay que tomar en cuenta a unos 1 200 habitantes de los pueblos de indios (López, 2001, pág. 24). El mayor crecimiento urbano de la ciudad se desarrolló al poniente del río San Juan de Dios, que cruzaba la ciudad de sur a norte, bajo lo que actualmente es la Calzada Independencia. Conforme la ciudad continuó su expansión; el trazo de cuadrícula comenzó a sufrir modificaciones en el orden de las calles y manzanas, ya no resultaban tan precisas y se rompían los ejes de trazo; a esta nueva disposición en el que las calles ya no cumplen rigurosamente con sus proporciones se le conoce como ―retícula‖, pues las formas ya no son uniformemente cuadradas, aparecen manzanas rectangulares y calles sesgadas (López, 2001, pág. 29). El monitoreo de crecimiento urbano de Guadalajara presenta una gran brecha documental pues del último plano mencionado es de 1606, y se da un salto hasta el año de 1732, del cual se sabe que la ciudad contaba con 13 manzanas de norte a sur y otras 11 de oriente a poniente, formando una figura rectangular de aproximadamente 92 hectáreas y con una población estimada de 8 010 habitantes (López, 2001, pág. 32). En esta etapa del desarrollo de Guadalajara se perfila un patrón significativo que marcaría la tipología de las viviendas y el desarrollo volumétrico, las manzanas generalmente empiezan a dividirse en 4, estructurando un tipo de manzana-damero, regulando Fig. 4 Reconstrucción aproximada del plano urbano de la ciudad de Guadalajara durante el siglo XVII (COPLAUR, 2012).
  22. 22. 18 una serie de cuatro casas por manzana. Estas edificaciones se caracterizaban por contar con un patio central y alrededor de él se distribuían cuartos con varios usos. Esta tipología de vivienda árabe- andaluz, marcó las características que definirían la imagen de la ciudad desde su fundación hasta los años 1900. Durante la expansión de la ciudad se presentó un fenómeno interesante, y es la formación de una especie de cruz latina formada por cuatro conventos en el centro de la ciudad: al norte Santo Domingo, al oriente San Juan de Dios, al sur San Francisco y al poniente el Carmen; en el vértice encontramos a la Catedral y la Plaza Mayor. De cierta manera se puede tomar a esta forma como la precedente para el futuro proyecto de la Cruz de Plazas (Fig. 6). Si a estos cuatro conventos añadimos otros edificios religiosos existentes como los de Santa Mónica, Jesús María y el Pilar, Guadalajara daría la impresión de ser una ciudad amurallada. La gran cantidad de edificaciones de esta clase habla de la intensa identidad religiosa de los tapatíos, que más tarde se reflejaría de nuevo en la Cruz de Plazas. Para 1741 la ciudad contaba con 11 calles que corrían oriente- poniente y otras 14 más que corrían en dirección norte-sur, nuevamente se denota una ciudad de forma casi cuadrada que Fig. 5 Plano de Guadalajara 1732. Este documento no muestra las condiciones reales de la distribución urbana. Se sabe que los solares de algunos conventos eran de forma rectangular asi como que no todas las manzanas tenian una forma tan precisa (López Moreno, 2001).
  23. 23. 19 contenía 165 manzanas y agrupaba a una población aproximada de 8 000 habitantes (López, 2001, pág. 50). En esta etapa los espacios de la ciudad destinados para uso público son más abundantes, y únicamente se hace referencia a las plazas, dejando de lado los paseos, portales, fuentes y demás. Se tiene entonces que Guadalajara contaba con la ya mencionada Plazuela de San Agustín, más la Plaza Central o de Armas, la Plaza de la Palma frente al templo de Santa Mónica, y una plaza que aparece sin nombre en el espacio que hoy ocupa la Plaza de la Reforma frente al templo de San José (INEGI, 2013), además de la Plazuela de la Catedral; una cantidad moderada de espacios para el esparcimiento pero suficientes para el tamaño y población de la ciudad. En 1753 la ciudad contaba con cerca de 175 manzanas, 16 norte-sur y catorce oriente-poniente, cuenta con 109 hectáreas y una población estimada de 11 000 habitantes. En estas representaciones la ciudad ya no se muestra con todas sus calles rectas sino que aparecieron diagonales en la traza. (López, 2001, pág. 58) Durante el periodo de 1753-1800 la ciudad de Guadalajara sufrió su primer boom demográfico y urbano (Fig. 8 y 9), que no tuvo precedentes en los siglos anteriores; pasó de tener 175 manzanas a 334, se continúa manteniendo una forma más o menos rectangular, Fig. 6 La Cruz Urbana. (López, 2001) Fig. 7 Plano de Guadalajara 1745 (INEGI, 2013).
  24. 24. 20 15 manzanas oriente-poniente y 25 norte-sur, lo que da un estimado de 200 hectáreas y un aproximado de 33 000 habitantes. El primer censo oficial llevado a en 1784 identificó una población de 22 163 habitantes y en 1803 se señaló que la ciudad ya contaba con 34 697 habitantes (López, 2001, pág. 61). En este momento los pueblos de indios ya se encontraban adheridos a la ciudad y se comenzó a notar un desarrollo urbano más intenso en el margen oriental del río San Juan de Dios. Al incorporarse estos pueblos se convirtieron en los barrios que reconocemos hoy en día. Para el año de 1800 Mariano Bárcena nos habla de la existencia de las siguientes plazas y jardines: Se hallan 20 en la ciudad y se conocen con los nombres de: Armas o principal, Catedral, Soledad, Santo Domingo, Santuario, Alameda, Jesús, Universidad, Escobedo, Carmen, Nueve Esquinas, Mexicaltzingo, Aduana, San Francisco, Venegas, Analco, San Sebastián, Alcalde y Hospicio. […] Se encuentran el Antiguo Jardín Botánico, hoy parque de Alcalde, que se haya cerca de Belén; el Jardín Botánico Moderno establecido en un lote del exconvento de Santa María de Gracia, los de Santo Domingo, del Carmen, de San Francisco y de Zaragoza. (Bárcena, 1954, pág. 75 y 76). En este momento la ciudad contaba con una mayor cantidad de espacios públicos, siendo notable que la mayoría de estos se Fig. 8 Plano de Guadalajara, 1800 (Archivo Histórico de Jalisco, 2005) Fig. 9 Guadalajara en 1800 (INEGI, 2013).
  25. 25. 21 localizaban en las inmediaciones de los edificios emblemáticos de la ciudad. Es en este periodo que comienza a aparecer en los mapas como un gran parque ―La Alameda‖ actualmente Parque Morelos, uno de los espacios más amplios para el esparcimiento y socialización, que sin embargo en la actualidad no goza de la puntual atención de las autoridades para el cuidado de sus andadores y jardines, además de no ser referido por los ciudadanos con comentarios de muy buena fama. Para el año de 1823 la ciudad ya contaba con aproximadamente 47 000 habitantes y el crecimiento continuó hacia el sur y sur-oriente (Vázquez, 1989, pág. 32). Es importante señalar que a pesar de la gesta independentista, el crecimiento de Guadalajara no se vio mermado entre las diferentes temporalidades que se muestran en esta investigación, parece ser que la importancia de la ciudad como punto de encuentro entre importantes rutas comerciales del país la favorecieron, además de encontrarse en un terreno relativamente plano, que favoreció su crecimiento. Según López Moreno la ciudad también se vio favorecida por contar con gran cantidad de terreno ejidal tanto en la periferia como en zonas intraurbanas, además de ser punto de captación de las Fig. 10 Plano de Guadalajara 1813. Copia del que se encuentra en la Biblioteca del Congreso en Washington (López, 2001).
  26. 26. 22 migraciones humanas provocadas por la guerra de independencia (López, 2001, pág. 62 y 77). En el plano de 1842 la ciudad ahora tenía 599 manzanas que cubrían una superficie estimada de 422 hectáreas las que albergaban una cantidad de habitantes estimada en 45 554; para 1850 la ciudad tenía 759 manzanas que ocupaban unas 553 hectáreas y contenían una población estimada de 50 185 habitantes (López, 2001, pág. 81). En este periodo la ciudad creció en dirección norte, hasta que se encontró con un obstáculo natural: la barranca de Belén. Durante la guerra de Tres Años y ―la aplicación no muy drástica‖ (Vázquez, 1989, pág. 32) de las Leyes de Reforma, la ciudad sufrió transformaciones internas que derivaron en la apertura de las barreras hacia el poniente de la de la ciudad, propiciando su desarrollo hacia este punto. Entre 1850 a 1860 el crecimiento de Guadalajara muestra los siguientes datos: 820 manzanas, un equivalente a 601 hectáreas, y su población se incrementó al número de 79 500 habitantes (López, 2001, pág. 97), (Fig. 11, 12 y 13). La ciudad ahora mantenía un crecimiento más pujante hacia el oeste y al sur. Este periodo resultó importante por la dinámica de apropiación de edificios religiosos y la apertura de algunas calles, aspectos que sin duda modificaron la trama de la ciudad, la cual comenzó a presentar dificultades pues su Fig. 11 Plano de Guadalajara 1863 (INEGI, 2013). Fig. 12 Plano de Guadalajara 1850 (López, 2001).
  27. 27. 23 naturaleza reticulada impidió la adaptación de algunos de los desarrollos urbanos. Para el año de 1880 se tiene un número aproximado de 611 hectáreas de superficie, 831 manzanas y una población estimada de 90 000 habitantes (López, 2001, pág. 116). Una vez estabilizado el régimen porfirista algunos cambios importantes llegaron a Guadalajara, en 1874 se inició con el transporte de tracción animal, en 1888 el ferrocarril mexicano y, en 1897 se extendió una nueva línea de tranvía por lo que ahora es avenida Hidalgo; para 1907 el tranvía fue eléctrico (Vázquez, 1989, pág. 34). En este periodo floreció el desarrollo de algunas colonias en los espacios residuales dentro de la misma ciudad y se comenzó a poblar la zona de los ejidos. Surgieron algunas colonias que se vieron beneficiadas por el tranvía como: Moderna, Americana, Francesa, Hidalgo entre otras. En este momento el modelo de construcción y distribución de las colonias y las casas se modifica y se aparta del modelo anterior, ya no se guarda necesariamente una distribución con un patio central como es el estilo andaluz en donde todas las habitaciones convergen hacia un patio central teniendo consigo también un control visual sobre todas las actividades de cada una de las habitaciones. En el modelo moderno, las habitaciones tienen ventanas que dan hacia el perímetro Fig. 13 Plano de Guadalajara 1860 (López, 2001).
  28. 28. 24 externo y jardines exteriores que rodean a la casa. Esto corresponde a un modelo higienista que permite ―aerear‖ la construcción. En colonias como la Americana, Moderna y Francesa, se localizan calles en diagonal y glorietas, nuevamente se rompe la traza original, dando lugar a modelos urbanísticos diferentes. Estos acontecimientos muestran el resurgir de una burguesía porfiriana que en aras del progreso buscaron modernizar su ciudad a la usanza americana y europea, aunque no todos los tapatíos pensaban de la misma manera, López Portillo y Weber nos relata lo siguiente; ―[…] como doña María Rojas, que viajó por Europa y Estados Unidos el tiempo necesario para convencerse de que lo mejor del mundo era Guadalajara‖ (Vázquez, 1989, pág. 33), lo anterior como una afirmación de que Guadalajara es única, y es que esta ciudad tiene su toque distintivo que con el gozo de pasear por sus calles se logra percibir, cuando disfrutamos del sentido de pertenencia y precisamente cuando hacemos de la ciudad nuestra casa. Después de 10 años el censo de población realizado en 1900 arrojó el dato de 101 208 habitantes (INEGI). En el plano de 1908 se observa que en ese momento la ciudad contó con un aproximado de 2 977 hectáreas compuestas por 1 200 manzanas que contenían una población estimada de 120 000 habitantes Fig. 14 Plano de Guadalajara 1896 (López, 2001). Fig. 15 Plano de Guadalajara 1896 (INEGI, 2013).
  29. 29. 25 (López, 2001, pág. 156) (Fig. 16) muy aproximado al Tercer Censo de Población realizado en 1910 que nos muestra una población estimada de 119 468 habitantes (INEGI). Estos datos comparados con los de principio de siglo muestran un considerable crecimiento pues Guadalajara aumentó su población cerca de 20 000 nuevos habitantes. Para el año de 1920 la ciudad alcanzó 128 136 habitantes y 1 338 hectáreas (Vázquez, 1989) (Fig. 17), en el censo realizado en 1921 se reflejó una población aproximada de 146 376 habitantes (INEGI). En esta resultó interesante la dinámica de migraciones ya que por un lado se hicieron presentes la Revolución y la Cristiada, lo que generó un movimiento migratorio tanto al interior como al exterior de la ciudad, motivadas por las nuevas reformas del reparto agrario, que modificaron la composición de las elites locales y las estructuras de los capitales en el sentido de sus destinos, además de provocar un boom en la urbanización (Vázquez, 1989, pág. 36). En la evolución de la traza de Guadalajara se aprecia la relevancia de algunas calles que funcionaron como los ejes más importantes para cubrir la demanda de infraestructura para los nuevos medios de transporte, como los tranvías eléctricos y automóviles; entre 1900 y 1920 la Calzada Independencia y la actual Avenida Fig. 16 Plano de Guadalajara 1906 (Skyscrapercity.com, 2013). Fig. 17 Plano de Guadalajara 1920 (INEGI, 2013).
  30. 30. 26 La Paz. La demanda de infraestructura se acelera y los transportes, con la introducción de autobuses de pasajeros, se fue marcando la pauta para la ampliación de calles, así entre 1920 y 1940 se agregaron, la Prolongación Vallarta, Hidalgo, Lafayette hoy Chapultepec y otras (Junta General de Urbanización y Planeación del Estado de Jalisco), (Fig. 18). La mayor parte de estas avenidas funcionaron bajo el propósito de beneficiar a los vehículos, tanto públicos como privados, sin embargo la de Chapultepec, fue diseñada con un amplio camellón que además de beneficiar al traslado de vehículos, proporcionó a los ciudadanos un paseo arbolado rodeado por una de las más bellas manifestaciones arquitectónicas de la ciudad (Fig.19), que si bien en la actualidad no existe más que la memoria de muchos de estos edificios, la importancia social y comercia de este paseo se conserva, siendo uno de los puntos más concurridos por los tapatíos. Posteriormente se realizaron nuevos trazos de avenidas y calles que comenzarán a deformar aún más la retícula ortogonal de la ciudad, lo que agregó complicaciones en los futuros sistemas viales, peatonales y de nomenclatura. Para 1930 la ciudad de Guadalajara ya contaba con una población aproximada de 179 556 habitantes (INEGI). En este periodo uno de los espacios públicos más destacado fue el parque Agua Azul, Fig. 18 Plano de Guadalajara 1940 (Junta General de Urbanización y Planeación del Estado de Jalisco). Fig. 19 Av. Lafayette hoy Chapultepec, 1935 (Skyscrapercity.com, 2013).
  31. 31. 27 que ofrecía una alternativa más para la interacción social y el esparcimiento. En el año de 1940 el censo de población reflejaba una cifra aproximada de 229 235 habitantes (INEGI) (Fig. 20). En esta misma década se presentó un deseo más o menos generalizado de embellecer a Guadalajara, lo que privilegió una reconciliación entre los sectores público y privado, dando lugar a la creación del Consejo de Colaboración. Lo anterior se desglosó desde la unidad nacional propiciada por el gobierno de Ávila Camacho, y posteriormente con el modelo de desarrollo estabilizador de Miguel Alemán, dando pie al desarrollo de proyectos locales que durante los años cuarenta estuvieron representados por los gobernadores García Barragán y González Gallo, siendo concretados por sus sucesores (Vázquez, 1989, pág. 77). Durante el transcurso de esta década el tranvía comenzó su desaparición total, para ser reemplazado completamente por vehículos particulares y autobuses. El fuerte crecimiento de la ciudad y el afán de elevar a Guadalajara a los niveles de modernidad y desarrollo de las mejores ciudades mexicanas y extranjeras, hizo necesario atender la proyección de su crecimiento y en 1947 se realizó uno de los primeros planes generales de urbanización de la ciudad, para lo que sirvió de Fig. 20 Plano de Guadalajara 1942 (INEGI, 2013).
  32. 32. 28 inspiración el plano que se realizó para la Ciudad de México (Junta General de Urbanización y Planeación del Estado de Jalisco). Este plano fue proyectado para una ciudad que entonces era de tamaño mediano y con relativamente pocos vehículos. A medida que la ciudad continuó su expansión con un incremento de la carga vehicular y peatonal, el problema se agudizó al dar pie a una franca competencia en las saturadas calles, sistema al que se le implementaron soluciones superficiales como la adición de cruces semaforizados. Fue en esta etapa que se dice que Guadalajara fue crucificada y no precisamente por la Cruz de Plazas, sino por la apertura de dos avenidas; 16 de Septiembre que durante su ampliación no se tuvo consideración por la mayoría de sus pintorescas fachadas, o el ensanchamiento y apertura de la avenida Juárez (Fig. 22). Ambas representarían una de las más grandes mutilaciones sufridas en la ciudad, que a falta de políticas de conservación de patrimonio arquitectónico e histórico no existió impedimento para dar paso a la modernidad urbanizadora, que se anteponía y demolía a todo lo viejo. Las obras anteriores fueron pagadas por los propietarios de los inmuebles, pues la ampliación de estas avenidas les generaría plusvalía a sus propiedades, una muestra más de la fuerte colaboración entre los intereses públicos y privados; ambos jugaron un Fig. 21 Automóviles en la Plaza de Armas, 1940 (Skyscrapercity.com, 2013). Fig. 22 Ampliación de Av. 16 de Septiembre (COPLAUR, 2012).
  33. 33. 29 papel fundamental en el desarrollo urbano de la ciudad y definieron su fisonomía. Por otro lado la zona más céntrica de la ciudad, que funcionó y funciona, a manera de vertedero para todo este tránsito sufrió las consecuencias, pues en sus calles más angostas circulaban la mayor parte de peatones y vehículos que ocuparon todos los espacios posibles de estacionamiento; en este lugar confluyeron también las principales rutas de transporte de la ciudad lo que agregó más carga a las ya saturadas calles (Fig. 23). Es necesario comprender el crecimiento explosivo de la ciudad pues tenemos que para finales de la década de 1940 y hasta entrada la de 1970, Guadalajara vivió un auge económico; la población aumentó de manera exagerada, paso de tener en 1950 el número de 380 226 habitantes a 1 199 391 para la década de 1970 (INEGI). Este repentino aumento de la población propició una época de cambios en la fisonomía de la ciudad, sin embargo el cambio tan drástico en el aumento de la población de Guadalajara se debe a que para la realización del censo de 1970, ya se toman en cuenta a las zonas conurbadas de la ciudad, Zapopan y Tlaquepaque, a la que después se añadiría Tonalá dando lugar a un fenómeno de metropolización; no obstante Guadalajara seguía liderando este crecimiento. Fig. 23 Diagráma de distribución vial (Junta General de Urbanización y Planeación del Estado de Jalisco).
  34. 34. 30 Entre 1940 y 1970 la ciudad creció a más del doble de su tamaño en sentido horizontal y se salió rápidamente de las delimitaciones municipales. Se experimentó un crecimiento radio- céntrico, que extendió la ciudad hacia nuevos y distantes suburbios y la persistencia del centro como punto principal de origen y destino de la población, influyó en los problemas de tráfico y embotellamientos, conflicto favorecido por un deficiente sistema vial y de comunicación entre la población. Ya desde la década de los años 30, el Centro Histórico de Guadalajara estaba urgido de una solución a su problemática urbana, pues comenzaba a convertirse en una gran mancha desorganizada, donde el automotor comenzaba a afianzar su dominio sobre las calles. La ―Guadalajara ciudad de la rosas‖, la del olor a tierra mojada, desaparecía bajo la mancha asfáltica, manzanas enteras demolidas en beneficio del tránsito vehicular, o si no en beneficio de alguna ―moderna‖ construcción con fines comerciales, factores que contribuyeron a la mutilación de la identidad de la ciudad. Se vivó un proceso de reconfiguración en Guadalajara, pues no solo se realizaron ampliaciones y aperturas en las calles más céntricas, sino que también se construyeron nuevos espacios públicos, todo esto Fig. 24 Guadalajara 1958 (COPLAUR, 2012).
  35. 35. 31 con el altísimo costo que implicó la demolición de edificios de un gran valor arquitectónico e histórico. Uno de los proyectos más trascendentales para brindar espacio público al corazón de la ciudad de Guadalajara es el de la Cruz de Plazas; esta construcción fue pensada como el modo más factible de otorgar a la ciudad un espacio donde se pudieran seguir desarrollando actividades culturales y de esparcimiento, así como dar continuidad al predominante quehacer comercial. Proyectos como éste dieron a la ciudadanía un espacio propio, libre de tránsito vehicular, donde poder circular con tranquilidad y apreciar la belleza imponente de sus principales edificios históricos. Fig. 25 Guadalajara antes de la Cruz de Plazas (COPLAUR, 2012).
  36. 36. 32 Tabla de crecimiento: Guadalajara 1560 – 1970. Año Número de Habitantes Número de Hectáreas Núm. de Manzanas 1560 63 vecinos 80 1606 3 700 110 1732 8 010 92 143 1741 8 000 165 1753 11 000 109 175 1780 22 163 1800 33 000 200 334 1803 34 697 1823 47 000 1842 45 554 422 599 1850 50 185 553 759 1860 79 500 601 820 1880 90 000 611 831 1900 101 208 938 1908 120 000 1 200 2 977 1910 119 468 1920 128 136 1 338 1921 146 376 1930 179 556 1940 229 235 1 994 1950 380 226 1960 740 394 9 469 * 1970 1 119 391 11 005 * Fig. 26 Tabla de crecimiento elaborada con los datos mostrados en el este capítulo. Se muestra el aumento poblacional, crecimiento en hectáreas y manzanas, reflejando el constante avance demográfico y urbano de la ciudad (INEGI, 2013) (López, 2001). *Se agrega Zapopan y Tlaquepaque a los censos. Fig. 27 Cortes Históricos (INEGI, 2013) Plano del crecimiento urbano de Guadalajara entre 1595 y 1960.
  37. 37. 33
  38. 38. 34 Capítulo 2 Las políticas de urbanización de González Gallo y el Proyecto de la Cruz de Plazas.
  39. 39. 35 Las políticas de urbanización de Jesús González Gallo A partir de la década de 1940 la ciudad de Guadalajara experimentó un crecimiento urbano, económico y demográfico impresionante; comenzó a ser notorio que la infraestructura de la ciudad y los modelos de producción locales serían insuficientes para sustentar este auge. La producción local comenzó a ser desplazada por un nuevo modelo, el de ―sustitución de importaciones‖, donde la producción se orientó a mercados nacionales e internacionales y cedió terreno a la inversión extranjera. Pese a esto, la privilegiada ubicación de Guadalajara en una encrucijada comercial y como paso obligado del Pacifico a la capital mexicana, mantuvo con vida la producción tradicional local. Este nuevo modelo exigió desarrollos industriales de gran envergadura, que en este periodo se desarrollaron en la periferia de la ciudad, pero además de esto fue necesario modificar la estructura física tradicional de Guadalajara, pues se requería infraestructura más dinámica de comunicaciones y transportes, se produjo un enorme despliegue de modernización, en el cual no se tuvo consideración por la conservación del patrimonio. El gobernador Jesús González Gallo se mostró muy enérgico al apoyar la transformación de la ciudad, siendo uno de los periodos de gobierno donde el desarrollo urbano fue parte de las prioridades. Sin embargo pareció no pesar la perdida de una enorme cantidad de patrimonio arquitectónico. El modelo de sustitución de importaciones El modelo de sustitución se presentó como una alternativa para sustentar el desarrollo de Guadalajara, involucrando fuertes inversiones públicas sobre el dominio de la economía privada. Lo que proponía el modelo de sustitución era crear un régimen de acumulación de capital nacional autosostenido basado en producir para satisfacer la demanda interna; sin embargo, se dejó de lado el desarrollo tecnológico de las
  40. 40. 36 industrias lo que incrementó la dependencia con los países desarrollados y sus avanzados procesos industriales. Las condiciones laborales permitieron una alta producción pagando salarios muy bajos. De esta manera se puede considerar este modelo como una intervención extranjera en los modos de producción mexicanos y latinoamericanos para beneficio propio. Cristina Sánchez del Real habla del modelo de sustitución de importaciones: El modelo de sustitución de importaciones, como es sabido, fue impulsado por la CEPAL (Comisión Económica Para América Latina y el Caribe), desde 1948, con el pretexto de poner fin a la dependencia económica de los países de América Latina que, entre otras cosas, los convertía en grandes importadores de productos manufacturados y en importantes exportadores de materias primas. Prácticamente la misma asimetría de la vieja colonia, pero esta vez bajo las leyes del capital internacional (Sánchez, 2008, pág. 11). Generando o no dependencia de las naciones primermundistas, el modelo de sustitución propició fuertes cambios en la fisonomía de la ciudad, pues exigía la adecuación de los espacios para sostener la nueva infraestructura fabril; si este despliegue tuvo lugar en la periferia, en la parte externa de la ciudad, que en 1940 ya se extendía fuera de las delimitaciones municipales del municipio de Guadalajara ¿Cómo fue entonces que el centro de la ciudad se vio afectado? Las nuevas empresas que se desarrollaron en la periferia necesitaban de un nuevo mercado comercial y el sitio por excelencia para desarrollarlo era el mismo centro de la ciudad, pero serían necesarias modificaciones de carácter urbanístico y arquitectónico. Se puede decir que el modelo de sustitución vino a consolidar en la ciudad su protagonismo comercial y de servicios y cierta producción de bienes básicos. En pocas palabras, una prolongación del modelo histórico pero reformulado a una escala metropolitana, donde el desarrollo laboral se mantenía en términos de escasa cualificación y los procesos de trabajo adoptaban modalidades informales (Sánchez, 2008, pág. 12). Fueron bastantes las modificaciones en las estructuras sociales de Guadalajara que comenzaron a producirse, pero lo que en esta investigación compete,
  41. 41. 37 son la transformaciones urbanas ocurridas a causa de este proceso de modernización, donde si bien influyeron factores externos también puede ser visto como un último esfuerzo de la oligarquías locales por conservar su hegemonía urbana, donde Guadalajara a fin de cuentas resultó bienaventurada en comparación con otras ciudades mexicanas (Sánchez, 2008). Cabe mencionar que esta transformación urbana también benefició a la sociedad pues, durante su proyección se tomó en cuenta la realización de espacios públicos, acordes a los ideales modernizadores del momento. En una nota de El Informador del 31 de mayo de 1951 se presentó una síntesis del artículo publicado en la revista norteamericana Engineering News Record, en el que se habla elogiosamente de Guadalajara: Un brusco cambio.- Despertando la ciudad de cuatrocientos años, Gonzales ha instituido un ciclo de reconstrucción, replaneación y expansión industrial en general que ha barrido con iglesias y edificios para ampliar calles transformando el histórico pueblo en una moderna ciudad. […] Así, con su estratégica localización, este moderno México, del cual Guadalajara es prototipo, parece destinado al éxito, la alfarería está a sus espaldas, la ciudad ha subido de sus viejas siestas a llenar los ―standards‖ [sic] de velocidad y eficiencia, moviéndose dentro de la última meta del siglo XX con energía igual en cualquier tarea venidera (Artículo sobre Guadalajara, 1951). Este artículo que si bien hablaba elogiosamente de la ciudad, no dio espacio para hablar de la otra cara acerca del significado de la destrucción del patrimonio histórico; se antepone a la modernidad por sobre la tradición, artículo muy similar al modelo de discurso urbanizador de González Gallo. Las políticas de urbanización en los informes de gobierno. Durante la administración de González Gallo la urbanización de Guadalajara tomó un papel protagónico en la agenda de actividades, entrando de lleno con la elaboración de una ―Ley para el Mejoramiento Urbano de los Municipios de Guadalajara, Tlaquepaque, Zapopan y Chapala‖ (Jalisco, 1949) que ya se vislumbraban con potencial para el desarrollo económico y turístico, al tomar en cuenta su ―desarrollo armónico‖.
  42. 42. 38 En el tercer informe de gobierno ya se habla de la ampliación de las principales arterias de la ciudad: La necesidad de dotar a Guadalajara de un sistema crucial de grandes avenidas, que facilite la concurrencia al centro comercial y desahogue hacia todos los rumbos su intenso tránsito, y la ampliación de la Avenida Juárez, nos impulsaron al ensanchamiento de las Avenidas 16 de Septiembre Alcalde. Declarada la utilidad pública de dichas ampliaciones […] (Jalisco, 1950, pág. 19). Tomando como base la anterior cita, pareciera que la modernización urbana de Guadalajara se observó desde la única perspectiva de ensanchar y abrir calles para facilitar el acceso al nuevo centro; para 1951 el gobernador informa que ―Se terminó la ampliación de las avenidas 16 de Septiembre y Alcalde, se realizó la de Tolsá y parte de las de Munguía, La Paz, Libertad, Lafayette, Alemania y Catalán.‖ (Jalisco, 1951). Pero en está ocasión ya comienza a hablarse de la terminación y el progreso de nuevos trabajos de espacio público, como la Plaza de la Bandera en la antigua garita a Tlaquepaque y el Jardín Cuauhtemoc contiguo a Tolsá. Más adelante el gobernador hace énfasis en su justificación para la demolición de edificaciones en el centro de la ciudad mencionando lo siguiente: ―La necesidad de espacios libres nos llevó a proyectar la Plaza Central, que abarcará las dos manzanas ubicadas entre la Catedral y el Teatro Degollado. La misma necesidad nos condujo a ampliar el jardín llamado de La Soledad, mediante la demolición de los edificios contiguos, propiedad de la Nación, que para tal fin nos fueron cedidos por el señor Presidente de la República‖ (Jalisco, 1951, pág. 20) Tal parece que las intenciones del Gobernador estaban encaminadas a traer el progreso, la modernidad y el ―mejoramiento‖ a Guadalajara, pero ¿A qué precio?. El proyecto continúa, e informe tras informe nos vamos enterando del progreso de las transformaciones que sufría la ciudad: Se llevaron a cabo las obras de la Plaza Central [Plaza de la Liberación], que juntamente con la de los Hombres Ilustres y la de Los Laureles [Plaza Guadalajara], que hemos iniciado demoliendo la manzana frontera a la Catedral y al Palacio Municipal en construcción y la Plaza de Armas, cambiará la
  43. 43. 39 fisonomía del centro de la ciudad, al dotarla de un conjunto armónico de jardines, digno de su tradición y categoría. La Plaza de los Laureles tendrá subterráneo para estacionamiento de vehículos, necesario por la intensa circulación en el centro de la ciudad. (Jalisco, 1952, pág. 23) Se buscó dotar de características dignas de la ―tradición‖ cuando precisamente estaba siendo demolida con la construcción de cada plaza, sin embargo todo parecía justificarse con la construcción de nuevos espacios de esparcimiento y comercialización para los tapatíos, pues la proyección de estas plazas contempló la construcción de algunos caracteres típicos de la tradición tapatía como los portales, espacios para el comercio. Pero, ¿Cómo es que los propietarios de estas fincas lograban llegar a acuerdos con el gobierno para que fueran demolidas? Fue que en los casos donde el edificio sería completamente demolido, se justificó con la futura utilidad pública que tendría el espacio pero en los que la finca solo sería parcialmente modificada, se basaron en vender la idea de la plusvalía que las nuevas obras de ampliaciones y construcción de plazas tendrían sobre sus propiedades. Enmarcado su lado Poniente [de la Plaza de los Laureles], se ha iniciado la construcción de un portal, costeado por los propietarios de las fincas respectivas, en consideración al beneficio que reciben con las obras de embellecimiento de esa zona. (Jalisco, 1952, pág. 24) En su último informe, González Gallo nos da un recorrido por todos los proyectos que realizó en la ciudad y alrededor del estado de Jalisco, aportando un ejemplo de la magnitud de su obra en cuestión de urbanización, de la cual se extrae lo siguiente: No menos urgente era atender a las necesidades del tránsito y a la demanda de mayores espacios libres, especialmente en el centro y algunas arterias de la ciudad. Para satisfacerlas, ampliamos total o parcialmente las Avenidas Juárez, 16 de Septiembre y Alcalde y estamos en plena obra en la de Corona; y se ampliaron total o parcialmente las calles de Tolsá, La Paz, Libertad, Munguía, Alemania, Prisciliano Sánchez, Chapultepec, Lafayette, Constitución y Catalán, y abrimos la Calzada del Águila que conectará la parte de oriente de la ciudad con la Estación definitiva de los Ferrocarriles Nacionales.
  44. 44. 40 Con la misma finalidad construimos las Plazas de la Liberación, de La Bandera, Cuauhtémoc, Alcalde, Venustiano Carranza, Clemente Orozco, Oblatos y Habitación Popular; están por terminarse la de los Jaliscienses Ilustres, en cuyo centro se construye la rotonda que guardará sus restos, y la de los Laureles en su parte oriente. Esta plaza tendrá estacionamiento subterráneo para automóviles, lo que coloca a la ciudad de Guadalajara como la primera que contará con este servicio en la República. Para la constitución de las plazas de la Liberación, la Bandera, Cuauhtémoc, Alcalde, Jaliscienses Ilustres y Los Laureles, se tuvieron que demoler manzanas de casas, y para la de Venustiano Carranza se aprovechó el solar de lo que fue el Jardín Botánico. (Jalisco, 1953, pág. 33) El interés por dotar a Guadalajara de nuevos espacios públicos queda bastante claro, pero cabe señalar que en todo el discurso analizado en esta sección jamás se menciona o se muestra interés sobre la conservación del patrimonio, donde se toma a lo viejo como algo inservible, pasado de moda y sin ninguna utilidad, ―manzanas de casas‖ pero de casas y edificaciones llenas de valor histórico y arquitectónico. Sin embargo es de reconocerse que uno de los proyectos más trascendentales para brindar espacio público al corazón de la ciudad de Guadalajara es el de la Cruz de Plazas; esta construcción fue pensada como el modo más factible de otorgar a la ciudad un espacio donde desarrollar actividades culturales y de esparcimiento, así como el importantísimo quehacer comercial. Proyectos como éste dieron a la ciudadanía un espacio propio, libre de tránsito vehicular, donde poder circular con tranquilidad y apreciar la belleza imponente de sus principales edificios históricos. Esta transformación generó espacios verdaderamente interesantes además de increíbles perspectivas de los edificios más representativos del centro histórico. No obstante, no serán olvidadas las antiguas edificaciones que sin consideración fueron demolidas.
  45. 45. 41 El Proyecto de la Cruz de Plazas La Cruz de Plazas de Guadalajara es un proyecto llevado a cabo entre 1947 y 1959 durante las administraciones de González Gallo y Agustín Yáñez. El proyecto en su mayoría fue confeccionado en los talleres del ingeniero, arquitecto y urbanista Ignacio Díaz Morales, donde se pretendía despojar de sus edificaciones a 4 de las manzanas circundantes a la Catedral de esta ciudad, para dar lugar a 3 nuevas plazas; Guadalajara, Liberación y Rotonda de los Jaliscienses Ilustres, lo que causó gran controversia entre la población tapatía. (Fig. 28) El proyecto no se realizó estrictamente bajo la planeación del arquitecto, como la Plaza de la Rotonda que sufrió modificaciones que derivaron en la demolición del Templo de la Soledad, esto bajo la dirección del arquitecto Vicente Mendiola (Kasis, 2004). El espacio circundante a la Catedral de Guadalajara lució notablemente diferente antes de la puesta en marcha de este proyecto, al punto de que actualmente nos resultaría complicado imaginarlo de no ser por la existencia de un rico archivo fotográfico y textual. (Fig. 29) La Cruz de Plazas antes de su construcción era un espacio hacinado con una importante cantidad de edificios que Díaz Morales se Fig. 28 Fotografía aérea tomada antes del inicio del proyecto de La Cruz de Plazas, la zona resaltada sería demolida (COPLAUR, 2012).
  46. 46. 42 propuso demoler, sobre todo los de las dos manzanas que serían la Plaza de la Liberación a espaldas de la Catedral, zona donde se encontraba el Palacio Cañedo que colindaba con la Catedral y el actual edificio del Museo Regional. A un costado de Catedral y frente al Museo Regional se encontraba un espacio arbolado y un pequeño jardín, allí se localizaba la Plaza de la Soledad y por supuesto el mismo templo de Nuestra Señora de la Soledad, además del Edificio de Correos o Palacio Federal; aquí se edificaría la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres. Al frente de la Catedral, lugar que ocuparía la Plaza Guadalajara, existía ya un pequeño espacio correspondiente a la Plazuela de la Catedral y su reducido atrio, (Fig. 30) insuficiente para semejante edificación, y de frente a esta plaza sobresalían edificios de carácter comercial, donde destaca el edificio que ocupó el Cine Lux. Al costado sur de Catedral está la Plaza de Armas que existió casi desde la fundación de la ciudad, esta plaza también sufrió algunas modificaciones a lo largo de su historia. Al costado de la Plaza Guadalajara y al frente de la Rotonda también estuvo el edificio del Palacio del Arzobispado y la Casa de Moneda que fueron demolidos para dar lugar al nuevo edificio que ocuparía el Ayuntamiento de Guadalajara. Las cuatro plazas antes mencionadas forman entonces la Fig. 29 Fotografía aérea tomada antes del inicio del proyecto de La Cruz de Plazas (COPLAUR, 2012).
  47. 47. 43 característica cruz latina de donde este proyecto de espacio público toma su nombre, reflejo de una sociedad conservadora y de tradición religiosa. El proyecto de la Cruz de Plazas nace por iniciativa del ingeniero y arquitecto Ignacio Díaz Morales, que desde 1936 lo venía trabajando calladamente, por mera iniciativa propia, y con el afán de buscar una mejoría para la ciudad con el verdadero ideal de llenar a Guadalajara de espacios públicos y de esparcimiento para sus habitantes, además de que mediante su construcción se buscaba propiciar el desarrollo de los comercios de esta zona y sus aledañas. Sin embargo y como ya ha sido mencionado, el diseño proponía liberar de las edificaciones a las manzanas vecinas a la Catedral, demoliendo el patrimonio que allí se encontraba. Los ingenieros Luis Barragán y Aurelio Aceves, hicieron llegar a oídos de González Gallo, gobernador de Jalisco, este proyecto al cual manifestó particular interés en llevarlo a cabo. El Arq. Díaz Morales habla del proyecto: Se me ocurrió hacer un levantamiento de los atrios de los templos tapatíos, […] En una ocasión le tocó el turno a la catedral –sin duda el edificio más importante de nuestra ciudad, cuyo valor estético estriba en el milagroso acorde de elementos mediocres con otros magistrales-; desde la azotea contemple las dos manzanas que estaban detrás, las Fig. 30 La Catedral enjarrada y con atrio (COPLAUR, 2012).
  48. 48. 44 cuales estaban rodeadas por una serie de edificios de gran valor arquitectónico, y se me ocurrió pensar en una gran plaza; desde la misma azotea miré al norte y al poniente, y vi un jardín y un espacio sin objetivo. Fue entonces cuando concebí la idea de proyectar una cruz de plazas. […] A la primera plaza yo le había puesto el nombre de Plaza de los Poderes, pero el licenciado González Gallo lo cambió por Plaza de la Liberación recordando la abolición de la esclavitud, en timbre de la gloria más grande de Guadalajara, pionera mundial en esta admirable campaña. Las demás plazas se hicieron después. La que está al norte de la Catedral no se hizo según mi proyecto, que contemplaba la conservación de La Soledad, una modesta capilla; […] aunque el espacio abierto –que era medular de mi proyecto- sí se conservó (Kasis, 2004, págs. 54-55). Las intenciones del arquitecto son realmente visibles en el relato anterior y derivan en la construcción de una gran plaza para hacer justicia a los valores estéticos de los edificios de valor arquitectónico adyacentes a la Catedral, además de la creación de un gran espacio abierto, ―medular en su proyecto‖. El Gobernador González Gallo que estaba muy interesado en la realización de esta modernización urbana, (no solo en Guadalajara sino por todo el estado de Jalisco) en una entrevista realizada a Ignacio Díaz Morales por el Arq. Fernando González Gortázar, hijo del gobernador, se dice lo siguiente: Entonces un buen día siendo ya gobernador, me mandó llamar [el gobernador González Gallo] y me dijo esto: ―Dos de sus amigos me han Fig. 31 Planos de las Manzanas del Cuartel 2do. Las Manzanas 1, 11, 13 y 24 serían derribadas (Planos del Fondo Cartográfico del Archivo Histórico de Jalisco, 2013). Fig. 32 Imagen aérea del área de demolición, 1947 (Planos del Fondo Cartográfico del Archivo Histórico de Jalisco, 2013).
  49. 49. 45 dicho que usted tiene un proyecto de una plazas en el centro de Guadalajara‖. ―Si licenciado; ¿Puedo saber quiénes son esos amigos?‖ ―Si: Luis Barragán y [Aurelio] Aceves‖, que eran los únicos con quienes yo había platicado de este proyecto (González Gortázar, 1995, p.127). El gobernador muestra interés por observar los planos del proyecto que plantea el arquitecto, a lo cual Díaz Morales responde de manera inmediata mandando a recoger los planos a su despacho. Mientras tanto en la oficina del gobernador ocurre lo siguiente: […]Yo me sonreí, y tu papa se picó un poco. ―¿Y de que se ríe usted?‖ ―Ay licenciado, no, si no es que me ría, es que me parece una cosa encantadora. Eso de que se puedan tumbar cuatro manzanas en el corazón de Guadalajara, en este momento, sería una cosa sublime‖. ―Ah, pues verá usted que lo vamos a hacer‖ (González Gortázar, 1995, pág. 128). Más adelante el arquitecto justifica que su risa no fue por incredulidad y menciona lo siguiente: No, no por incrédulo; porque veía que era una cosa titanesca, francamente, como fue. En cincuenta y tres, cuando estaba terminándose aquello, cuando tu papá [González Gallo] vio terminada la plaza de la Liberación y la inauguraron los señores aquellos, me dice: ―¿Quihubo, arquitecto, la hicimos o no?‖ ―Sí, licenciado, pues como no‖. ―¿Se acuerda de aquella vez que usted se rió cuando me la enseñó?― ―Sí, Licenciado‖. ―Pues eso fue… me caló un poco…‖ Dije: ¡Pues bendita cosa! (González Gortázar, 1995, pág. 128). Fig. 33 y 34 Vista aérea de la Cruz de Plazas (COPLAUR, 2012).
  50. 50. 46 De la anterior cita se puede observar la intensidad con la que el afán de modernizar impactaba en los desarrollos urbanos dentro del mismo corazón de la ciudad, además de la importancia que en este periodo cobran los proyectos generadores de espacio público. La entrevista continúa con el tema de la fundación de la Escuela de Arquitectura en Guadalajara, en donde Díaz Morales expresa su verdadero interés por brindarle a la ciudad un grupo de arquitectos calificados capaces de dirigir el crecimiento que el arquitecto ya vislumbraba que vendría en un futuro no muy lejano. Durante este periodo existió un Consejo de Colaboración Municipal, conformado por el arquitecto Ignacio Díaz Morales, Carlos Ugarte, Jorge Matute, Luis González Hermosillo y en un momento Aurelio Aceves además de Carlos Contreras, el cual tuvo un conflicto con el arquitecto Díaz Morales al proponer al gobernador del estado González Gallo sin la autorización del Consejo un proyecto que tendría consecuencias destructivas para la imagen de la ciudad, en la entrevista se obtiene lo siguiente: En primer lugar, unas aperturas de calles. Él fue el que propuso a y entusiasmo a tu papá, [González Gallo] por 16 de Septiembre y por Juárez. Y yo me opuse rotundamente contra eso, porque le decía yo que el corazón no hay que tocarlo, por amor de Dios, no hay que tocarlo. Fig. 35 Fracturas Urbanas. Ampliaciones de avenidas y espacios abiertos. 1. Cruz de Plazas. 2. Plaza Tapatía. 3. Av. 16 de Septiembre. 4. Calzada Independencia. 5. Av. Colón. 6. Av. Libertad. 7. Av. Tolsá. 8. Chapultepec. 9. Av. La Paz. 10. Calzada González Gallo (Mendoza, 2005).
  51. 51. 47 Pero montó mucho a tu papá, por una parte, y sobre todo un grupito de ellos influyeron mucho a tu papá, que él aprobó la apertura de Juárez. Yo me fui, de tristeza (González Gortázar, 1995, pág. 137). González Gortázar interroga al arquitecto sobre si el proyecto de la Cruz de Plazas no es entonces una contradicción por el hecho de la mutilación que este causaría en la ciudad por la demolición de los edificios, a lo cual responde: La cruz de plazas no es circulatoria, es estancia. A mí lo que me importaba era darle estancia pública a la gente de Guadalajara. Lo que Guadalajara tenía antes, que estaba llena de patios, y se empezaron a acabar esos patios. Yo le quise dar a Guadalajara estancia pública, las plazas… Sí estancias públicas para la comunicación y mira cómo han funcionado para comunicación. Eso fue lo que entusiasmo a tu papá. Le dije: ―Licenciado, estas son plazas para que la gente vuelva a hacer de la ciudad su casa grande‖. Entonces no había contradicción, porque las vías de comunicación, y más las de automóviles, no son de comunicación de la gente, sino al contrario: de enojo con la gente. […] Además yo tenía proyectado proponer como zona peatonal toda aquella parte del centro, y solamente accidental para ambulancias, cuestiones de aseo, en fin… La situación, por tanto, fue ésa (González Gortázar, 1995, págs. 137-138). Las recomendaciones de Díaz Morales no fueron escuchadas por el gobernador del estado Jesús González Gallo y finalmente se dio el sí a la realización del proyecto del urbanista Carlos Contreras y se procedió a la ampliación a los tres carriles en ambos sentido de la Av. 16 de Septiembre resultando en la demolición de numerosas fincas a Fig. 36 Vista aérea de la Cruz de Plazas 1958 (COPLAUR, 2012).
  52. 52. 48 lo largo de su recorrido. Igual que ocurrió en la Av. Juárez generando en su cruce uno de los puntos que menos favorece a la imagen de la ciudad, en comparación con lo que otrora fue al demoler edificios de gran valor histórico y arquitectónico. Hasta la fecha esta acción le ha valido a González Gallo, la fama de haber sido un gobernante que arraso con la ciudad; este afán por modernizarla ha quedado marcado en la memoria de los tapatíos como una de las mayores destrucciones, como una ruptura entre la tradicional Guadalajara y la que presenciamos en nuestros días. González Gallo, que en inicio fue motivado por proyectos en beneficio de la ciudad y su gente, parece haberse dejado llevar por el vicio de perpetuar su mandato. Díaz Morales proponía un proyecto que además de la Cruz de Plazas contaba también con la realización de un largo y amplio andador que partiría desde la parte posterior del Teatro Degollado (actual Plaza Fundadores), la cual contendría un paso elevado sobre la Calzada Independencia que tomaría el nombre de, ―Paseo del Hospicio‖ y Plaza Tapatía y desembocaría frente al Hospicio Cabañas, (Fig. 37 y 38) brindando un largo corredor lleno de espacios comerciales y lugares para la convivencia. Este proyecto así como el de la Cruz de Plazas no se llevó a cabo tal cual exigía el arquitecto, y Fig. 37 Plano del proyecto del ―Paseo del Hospicio‖ y Plaza Tapatía (COPLAUR, 2012). Fig. 38 Demolición de las manzanas entre el Teatro Degollado y el Hospicio Cabañas (Gallo, [1970]).
  53. 53. 49 terminó siendo uno de menos calidad a lo proyectado originalmente; Díaz Morales habla de ello: De 1940 es otro proyecto que consideraba la demolición de nueve o más manzanas entre el Teatro Degollado y el Hospicio Cabañas. Yo quería urgir lugares para sentarse, hacerlos proliferar, tanto en cajetes para los árboles como en el perímetro, para que los tapatíos tuvieran un asiento gratuito en el corazón de la ciudad, para que todo el pueblo pudiera sentarse en el gran patio de su casa grande. […] Aunque posteriormente se tomó como base mi proyecto del Paseo del Hospicio, fue destrozado en lugar de conservarse; se hizo un desafortunado centro comercial en vez de los espacios arquitectónicos que exigían los dos grandes edificios, el Hospicio Cabañas y el Teatro Degollado (Kasis, 2004, págs. 59-60). Este proyecto siguió otras especificaciones y respondió a intereses distintos a los planteados por el arquitecto Díaz Morales, que no tenía más intenciones que buscar beneficios para la ciudad a la que él llamaba ―Mi novia‖. Movido por un sentimiento regionalista encaminado al beneficio y desarrollo de la propia tierra, realzando mediante la urbanización planeada las características arquitectónicas que brindan gran parte de la identidad de los ciudadanos y otorgando espacios públicos dignos para su admiración y gozo, ofreciendo plazas para la realización de las actividades sociales y comerciales del pueblo tapatío. Fig. 39 Vista aérea de la Cruz de Plazas con la Catedral de frente (COPLAUR, 2012).
  54. 54. 50 Como podemos notar a partir de las citas anteriores, realmente se veía la realización del proyecto de la Cruz de Plazas no como una forma de dejar huella o testimonio para ser recordado, sino que estaba relacionado con la entrada de la modernidad en la urbanización de los espacios internos de la ciudad, era la realización de una obra para la sociedad tapatía, una que se pudiera palpar y sentir con la propia estancia, una obra para disfrutarse y que otorga espacios públicos a los tapatíos, ―Un patio para su Casa Grande‖, en el mismo corazón de la ciudad. Este proyecto de modernización urbana ha otorgado a Guadalajara uno de los espacios públicos más característicos de las ciudades mexicanas, único por su disposición y carácter. El proyecto entonces se convierte en una necesidad para esta ciudad cada vez más ávida de espacios públicos, situada en el centro de un movimiento modernizador, lo que fue mantenido en secreto, ahora se hacía público, la demolición y la posterior construcción de las plazas era inminente. Este proceso se realizó en etapas, pues no todos los propietarios otorgaron los derechos de sus propiedades tan fácilmente, asimismo existía un descontento por parte de personajes políticos, académicos y religiosos e incluso del mismo Díaz Morales al no seguirse las pautas de su proyecto, y al ver la inaplazable demolición de siglos de historia arquitectónica de la ciudad. Fig.40 Vista aérea de la Cruz de Plazas dirección sur- norte (COPLAUR, 2012). Fig.41 Vista aérea de la Cruz de Plazas (COPLAUR, 2012).
  55. 55. 51
  56. 56. 52 Capítulo 3 La Plaza de la Liberación
  57. 57. 53 La Plaza de la Liberación representa el cuerpo de esta cruz latina que da forma al proyecto de la Cruz de Plazas, se encuentra localizada a espaldas de la Catedral y al frente del Teatro Degollado, por su lado norte se encuentra flanqueada por el Museo Regional de Antropología e Historia, y el Palacio Legislativo, en su parte sur por el Palacio de Gobierno del Estado de Jalisco y algunos locales comerciales. Avenida Hidalgo y las calles Belén, Morelos y Liceo la enmarcan. Por su parte exterior encontramos jardines adornados con flores, por el interior un arbolado de tabachines, y en el centro un asta bandera donde rara vez se ve ondear al lábaro patrio (Fig. 42). Se le conoce con el nombre de Plaza de la Liberación por la escena que allí se representa con la estatua en bronce de Don Miguel Hidalgo y Costilla, el cual sostiene unas cadenas rotas simbolizando a la libertad, en directa relación con la firma del decreto de abolición de la esclavitud hecho en esta ciudad en tiempos de la gesta independentista mexicana (Fig.43). Dicha estatua sufrió una modificación pues la que actualmente encontramos ahí no corresponde a la original. Villaseñor y Villaseñor nos da la explicación: […] se le cambió el nombre y se le puso el de Los Tres Poderes, retirándose la estatua de Hidalgo y la pusieron en el parque del Deán hoy Liberación […] (Villaseñor, 1998, pág. 142), (Fig. 44). Fig. 42 Mapa de la ubicación de las cuatro plazas.
  58. 58. 54 Lleva como sobrenombre ―Plaza de las Dos Copas‖ debido a las dos fuentes en forma de copa que posee. Se le conoce también como ―Plaza de los Tres Poderes‖, pues con ella colindan el Palacio de Gobierno representando al poder ejecutivo, el Palacio Legislativo su respectivo poder y el Palacio de Justicia al poder judicial. Aunque existe una versión más adornada donde se unifican los tres poderes; ejecutivo, legislativo y judicial, conformando el poder político, y se anexan el poder del arte y la cultura, representados por el Teatro Degollado, y el religioso por la Catedral. Lo anterior habla del intenso simbolismo representado en esta cruz, y se hace evidente que su planeación no fue al azar, si no que se buscó dejar marcado en piedra los valores que representan a esta sociedad. En la Rotonda, la historia, la legitimación; en la de Armas, la ley, el orden y el gobierno; en la Liberación, al pueblo, y en su cabecera a la Catedral como la cabeza ideológica de los tapatíos. Representa uno de los espacios públicos más importantes de la ciudad por su céntrica ubicación, ya que sobre su planta se presentan numerosos espectáculos; conciertos, exposiciones, actos cívicos, manifestaciones, pista de hielo y más. Encontramos también a los boleadores de calzado, que resultan ser muy útiles para transeúntes y Fig. 43 Estatua de Miguel Hidalgo, Plaza de la Liberación.
  59. 59. 55 funcionarios públicos que laboran en los edificios circundantes. Bajo ella encontramos un amplio estacionamiento de dos niveles, el cual fue construido ya culminada la plaza. La Plaza de la Liberación, enmarcada por estos edificios de gran valor arquitectónico y patrimonial, es punto obligado de visita para extranjeros y locales, pues brinda una de las mejores perspectivas de los edificios más representativos de la ciudad. Desde su construcción esta plaza es uno de los espacios más importantes para el encuentro de los tapatíos, un lugar rodeado y lleno de historia donde siempre ocurre una interesante interacción cultural entre sus visitantes. El proceso de construcción de la plaza inicio en el año de 1950, liberando de construcción el enorme espacio abarcado por las dos manzanas demolidas (Fig.45). El inicio del proyecto de la Plaza de la Liberación es narrado por Don Julio Peña de la siguiente forma: […] y un día, un día en una de esas conversaciones instructivas, le pregunté yo: ―Oye, Nacho, [en referencia a Ignacio Díaz Morales] ¿qué es una plaza?‖ […] le quise preguntar qué es una plaza, cómo nace una plaza. Dijo: ―una plaza es un espacio abierto con edificaciones alrededor‖. Dije, ―bueno, ¿pero esa se hace, o qué, antes o después…?‖. Dice: ―Mira, por ejemplo, a espaldas de la Catedral hasta el Teatro Degollado, allí hay una plaza‖; y esto debe de haber sido en Fig. 44 Monumento a Hidalgo. Aniversario luctuoso 1954 (Archivo Municipal de Guadalajara, 2013).
  60. 60. 56 mil novecientos treinta y nueve, ¿eh? […] ―Allí hay una plaza, nomás Morelos, entre la calle Degollado y la espalda de la Catedral; allí está la plaza y algún día la voy a hacer‖. Palabra de caballero: eso fue en 1939 (Kasis, 2004, pág. 56). Ante lo anterior parece que la construcción de esta plaza sería asunto simple, ―nomás quitar todo el estorbijo‖, (Fig. 46) pero no lo fue así, numerosos edificios ocupaban el lugar de este futuro plan de modernización urbana, el cual se enfrentó a muchas contrariedades en su proceso, pues para la puesta en marcha de la plaza no solo había que demoler antiguas casonas, incluyendo al Palacio Cañedo y edificios comerciales, sino que también había que lidiar con los ciudadanos en desacuerdo. Ya cerca y durante su construcción personas de la ciudad de Guadalajara se expresan así de este proyecto en una nota del día martes 22 de agosto de 1950, y en otra del 27 de diciembre de 1952 en periódico El Informador con lo siguiente: Se le quiere dar ornato, amplitud y facílidades de tránsito al centro de Guadalajara, formándole una gran plaza en el sitio menos a propósito para estos fines, como lo es a espaldas de la Catedral, al costado del Palacio y del Museo, y sólo al frente del sumido Teatro Degollado, a un metro abajo del nivel de la cabecera de la plaza (Comentarios del Día, 1950). Fig. 45 Demolición y aplanamiento del terreno de la Plaza de la Liberación (Skyscrapercity.com, 2013). Fig. 46 Las dos manzanas frente al Teatro Degollado (González Gortázar, 1995).
  61. 61. 57 La plaza Central, de la Liberación o del Dos de Copas, debía ser un centro de distribución de tránsito, de estacionamiento en vez de un obstáculo rodeado por callejones y cerrando la única vía de norte a sur que atraviesa el centro de la ciudad, como es la que forman las calles de Pino Suárez y Maestranza (Comentarios del día, 1952). Colonialismo fósil, sosiego de gente floja no encajan en una población que se desarrolla y cobra vida a grandes pasos, a no ser que se le quiera dejar coja. La belleza de tan magnífico espacio libre logrado en el centro de la ciudad, que forma el pie de la cruz que cubre nuestra Catedral, en nada se perjudicaría con darle utilidad y transitabilidad para todo movimiento, tanto de peatones como de vehículos. Para los primeros se les hicieron entradas contra todo lo que prescriben los reglamentos de tránsito, invitando al transeúnte a atravesar calles a media cuadra, y para los segundos, ya ni hablar, que sólo se les dejaron callejones y un tapón. Eso, y no lucir por allá en las alturas del pegote sur de la espalda de Catedral ropa íntima tendida al sol, es lo que le daría la belleza de lo útil a la plaza, aparte de la que se le pudiera añadir en lo ornamental (Comentarios del día, 1952). Notas como estas son comunes en las paginas de El Informador donde la sociedad se muestra indignada por la construcción de un nuevo proyecto antes que la restauración de los espacios ya existentes, ademas del constante problema de la basura en las calles, plazas y mercados, y de los altos indices de criminalidad y vagancia, pero por sobre todo lo que parece afectar mas a los ciudadanos son los problemas de trafico en esta zona de la ciudad, donde no parece intesarles la libertad con la que el peaton podrá desplazarse, Fig. 47 Evento masivo en Plaza de la Liberación, 1951 (Archivo Municipal de Guadalajara, 2013).
  62. 62. 58 buscándose privilegiar al flujo de automoviles criticando de una manera picaresca la estética del proyecto de la plaza. Además lo que no todos sabian es que esta plaza estaba planeada de manera que la inclinacion de 185cm. del terreno (Kasis, 2004, pág. 56), que desciende hacia el Teatro Degollado iba a ser remediada con un leve desnivel en la planta de la plaza, el cual es dificil de apreciar por su excelente planeación. Las constantes quejas y dificultades durante la construcción de este proyecto y la demolición de los edificios se aprecian mejor en la demolición del Palacio Cañedo que se analizará mas adelante en esta investigación. La Plaza de la Liberación sufrio modificaciones ya concluida su construcción; los arboles de fresno que se plantaron a su alrededor fueron removidos, el nombre de Plaza Central se modificó a Plaza de la Liberación y luego a Tres Poderes, e incluso como ya mencione, la estatua de Hidalgo fue removida, para despues ser sustituida por una nueva y se le dio su nombre actual. Sufrio también algunas modificaciónes visibles durante la construcción del estacionamiento subterraneo en donde se eliminaron algunas jardineras para la construcción de accesos para vehiculos y peatones. Fig. 48 Excavaciones bajo la Plaza de la Liberación durante la construcción del túnel de Av. Hidalgo c. 1970 (Gallo, [1970]).
  63. 63. 59 La Plaza de la Liberación Ayer Un personaje que resalta en esta investigacion es Ramiro Villaseñor y Villaseñor, que con base a su experiencia presencial de estas calles y de los edificios que las enmarcaban, nos narra de una exquisita manera lo seguiente, en referencia a las calles de la zona en cuestión. Sobre la Calle 3 o Hidalgo en la Manzana posterior a la Catedral dice: […] la acera sur en esquina [Hidalgo] con Pino Suárez, antes Alhóndiga, estuvo la Administración de Correos en la que fue varias veces jefe D. Pantaleón Pacheco nacido en 1800 y murió el 7 de junio de 1891, después de estar ocupada por otros negocios; estuvieron las oficinas y talleres de El Informador; ésta era una casa en renta de los Cañedo anexa a la casa Solariega, cuando yo conocí la parte baja se rentaba a aestablecimientos de cajas mortuorias para gente de escasos recursos; en el n. 289 había un despacho de la fábrica de hilos para coser de Miguel Bravo; en el resto de la cuadra había algunas imprentas y encuadernaciones; en la esquina la obligada cantina que se llamaba ―La Oficina‖. (Villaseñor, 1998, pág. 141) En referencia al tramo de la calle Liceo que va de Hidalgo a Morelos (espaldas de Catedral) nos relata lo siguiente: Es una de las calles de más historia tanto por sus edificios como por la gente que habitó en ella; antiguamente se llamada Seminario. En la primera nomenclatura oficial de 1825, se le puso el nombre de Riqueza a Fig. 49 Toma aérea de las manzanas en torno a la catedral de Guadalajara. CIA. Mexicana Aerofoto (COPLAUR, 2012).
  64. 64. 60 la cuadra comprendida entre Morelos e Hidalgo, porque ahí estaba la entrada de la clavería donde se guardaban los fondos de la iglesia. En la cuadra donde ahora está la gran Plaza de la Liberación construida por el arquitecto Ignacio Díaz Morales, reformada levemente para construir el sótano, llamada actualmente Plaza de los Tres Poderes. Por este lado estuvo el costado de la casa de los Balbuena, donde vivió el poeta Bernardo de Balbuena; después fue del Ayuntamiento de Guadalajara; he visto una fotografía de esta lado donde ya aparece con sus reformas hechas en el siglo XIX, como yo la conocí; tengo un plano de la planta del edificio ejecutada por mi padre el Ing. Arnulfo Villaseñor en 1884, por lo que se ve no hubo muchos cambios en el interior de su construcción hasta su demolición. (Villaseñor, 1998, pág. 341) Del tramo de la calle Morelos entre Liceo y Pino Suarez narra lo siguiente: […] la calle de Pino Suárez del lado norte en la esquina, hubo unos negocios: la camisería de doña Alejandra Velazco de Buendía, que ha de haber durado poco tiempo, después la ocupó la zapatería de García López; en seguida estaba la litografía de Alberto Rodríguez; en la casa marcada con la letra Y, en los bajos estuvo Camilo C. Gómez, comerciante y comisionista, en los altos el escribano público Francisco L. Navarro y también en los bajos estuvo la fábrica de libros en blanco, litografía y encuadernación ―El Libro Mayor‖ de José Cabrera; en la esquina estaba la casa de los Balbuena, solo tenemos noticias de un dibujo del Archivo de Indias del siglo XVIII donde aparece coronado de almenas terminadas en perlas, pero tanto ellas como dos grandes escudos que decoraban la puerta han desaparecido, mi padre el Ing. Arnulfo Villaseñor en 1888 levantó un plano de las dos plantas que creo han de haber tenido muy pocas variantes desde su construcción, posteriormente la adquirieron para casa consistorial, al ceder las que tenían en la manzana del Palacio en el lado sur para la construcción del Fig. 50 Esquina de Morelos y Liceo. A la izquierda sobresale la esquina de la casa de los Balbuena (Skyscrapercity.com, 2013).
  65. 65. 61 actual Palacio [de Gobierno]; en 1861 le rentaron un local al abogado y escribano público Juan Bautista Sánchez recibido en 1857, ―participa al público haber abierto su oficina en la calle de S. Agustín, bajo el Palacio Municipal, frente al del Gobierno, donde ofrece sus servicios en ambas profesiones‖, en 1888 se le dio una arreglada general a la fachada, desapareció la antigua fachada dejándola al estilo de la época del porfiriato con una cornisa en la parte superior; este arreglo ha de haber sido porque en la parte baja instalaron el Monte de Piedad, después de la Revolución el ayuntamiento se cambió al Antiguo Palacio Arzobispal; en la esquina estuvieron los Ferrocarriles de Jalisco, las Escuelas de Comercio y Odontología, la dirección de Educación Pública, hasta que en 1937 lo vendió Everardo Topete a Modesto Barreto quien construyó el feo edificio que se llamó Mercantil, el único atractivo que tuvo fue que en la parte baja tenía unos portales, afortunadamente lo demolieron para hacer la gran Plaza de la Liberación ahora de los Tres Poderes […] (Villaseñor, 1998, pág. 99). La anterior cita reboza de importante información histórica, pues en ella se menciona a la Casa de los Balbuena, que durante su existencia sufrió de numerosas modificaciones y de la cual no se pudo localizar alguna imagen. Está casona resulta importante, entre otras cosas, por haber cumplido la función de Casa Consistorial, siendo una de sus varias sedes hasta haber quedado localizada definitivamente en el actual Palacio Municipal. También se logra observar un tanto de la intención del autor, pues rescata la obra que su padre realizó en esta finca, además se le nota congratulado de que el posterior, y ―feo‖ Edifico Mercantil (Fig. 51), construido sobre lo que fue esta casona, Fig. 51 Edificio Mercantil sobre lo que fue la casa de los Balbuena (COPLAUR, 2012).

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