Marathon

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La Batalla de Marathon

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Marathon

  1. 1. 1 LA BATALLA DE MARATÓN Produced by Four in Hand Entertainment Group, Inc.For History (2009) A&B Television Networks Manuel González Riquelme ¿QUIÉN LUCHÓ? Griegos contra persas. AÑO: 490 a. C. COMANDANTES: Milcíades contra Datis. ¿QUÉ ESTABA EN JUEGO? La democracia y la filosofía griegas. La expedición 600 barcos persas arrasan Eretría en la isla de Eubea. Pero Eubea no es el destino final, se dirigen a Atenas. Recorrieron el Mediterráneo Occidental saltando de isla en isla algo parecido a lo que los marines americanos hicieron durante la Batalla del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial. Fueron invadiendo islas pequeñas y convirtiéndolas en bases logísticas para lograr una posición desde la que poder atacar Atenas. Desde Eretría se dirigen a Atenas. El imperio persa El imperio persa es enorme desde el Indo al Nilo. Persia era el mayor imperio que la historia había conocido no sólo en términos geográficos sino también demográficos. Millones de personas y era una de las culturas más avanzadas en técnicas como la arquitectura, la escritura, el diseño. Era un imperio multinacional. Integraba religiones y más nacionalidades de las que hubiera existido en cualquier otro imperio. Atenas Atenas, por el contrario es una gran entre las heterogéneas ciudades-Estado griegas. Desde Macedonia en el norte hasta Atenas, Corinto, Esparta. Cada ciudad-Estado era una sociedad independiente, tenía sus propias tierras, ejército, leyes. ¿Cómo tomar Atenas? Una posibilidad es atacar Atenas desde el mar. Pero un ataque anfibio desde el mar contra una ciudad amurallada puede ser un suicidio. Por tanto, Datis decide no atacar Atenas de frente sino buscar un lugar a unos 40 kilómetros de distancia, desembarcar allí y considerar un par de posibilidades. Maratón Los barcos echan amarras en la bahía de Maratón y desembarcaron en la playa de Schoinias. A continuación, los persas acampan al nordeste de la llanura junto al Gran Pantano. Milcíades Los persas están a punto de caer sobre Atenas. Los atenienses saben que rendirse no es una opción. No se ponen de acuerdo sobre cómo deben prepararse: deberían hacerse fuertes tras
  2. 2. 2 los muros de la ciudad o salir al encuentro de los persas para luchar. Milcíades pertenece a una influyente familia ateniense. A los 35 años se hace cargo de una colonia griega en Jonia en la frontera del imperio persa en Queroneso en la península del Helesponto. Gobierna como un tirano por lo que es muy poco apreciado en Atenas. El territorio de Milcíades es absorbido por el imperio persa en expansión. Es obligado a hacer el servicio militar. Se convierte en un mercenario persa y debe luchar junto a sus conquistadores. Los persas se expanden hacia el norte cruzan el río Danubio e invaden Scythia situada entre Europa del este y Asía. Milcíades era el encargado de custodiar los puentes sobre el Danubio a los que el ejército persa había llegado para entrar en Scythia y continuar la campaña. Después de tres largos años en Scythia, Milcíades decidió que ya había tenido bastante. Nunca había tenido mucho aprecio por los persas e intentó que otros generales griegos acordasen quemarlos, después de que Darío y su ejército los cruzasen para que muriesen de hambre o los matasen. Sus colegas griegos no aceptaron la propuesta pero los servicios de inteligencia persas descubrieron el plan. Aquello no les hizo ninguna gracia. Milcíades huye a Atenas. Allí tampoco es bienvenido. Los atenienses aún recuerdan a Milcíades como un tirano y lo encarcelan. Tres años después de su llegada a Atenas Milcíades se enfrenta a la pena de muerte por tiranía pero guarda un as en la manga: sabe qué planean los persas: los persas se dirigen a Atenas para destruirla. Los atenienses no solo perdonan la vida a Milcíades además lo nombran general. Pero Milcíades tiene que plantearse qué destino es peor: la ejecución o morir en el combate contra los persas. El general decide enfrentarse a los persas en el campo de batalla. No obstante, la decisión final no depende de él. La democracia ateniense también rige en su ejército. La decisión depende de un Consejo formado por diez generales: atacar o retirarse y tratar de conseguir ayuda de otras ciudades- Estado griegas. El resultado de la votación es un empate. El voto clave corresponde a Calímaco. Es el Polemarca, un puesto simbólico del ejército ateniense. Milcíades explica: “De ti depende que Atenas sea condenada a la esclavitud o se convierta en el mayor de todos los Estados griegos. Si no luchamos la democracia se resquebrajará y nos convertiremos en una presa fácil para los persas”. Milcíades persuade a Calímaco que vota a favor del ataque. Milcíades dirige todo el ejército ateniense, unos 10.000 hombres a 42 kilómetros hacia el este, destino: la llanura de Maratón. Contingentes El ejército persa es colosal. Dos veces mayor que el ateniense: 20.000 soldados de infantería, 3000 arqueros, 2000 soldados de caballería. El estratega ateniense analiza la situación y percibe de inmediato su inferioridad numérica. Incluso si logran frenar a la infantería, los atenienses no tienen forma de contrarrestar a la caballería. La caballería es la clave del éxito militar de los persas. Fue uno de los primeros ejércitos que integraron los caballos y la infantería pesada para formar un doble ataque devastador. Así lograban dirigir a sus enemigos hacia la brutal potencia de las líneas de la infantería. Los atenienses nunca se han enfrentado a un ejército semejante. 1º antecedente de este conflicto En el año 540 Atenas y Esparta se enfrentan en campo abierto. Atenas es conocida como la cuna de la democracia. Esparta es una sociedad militar. De estructura nobiliaria patriarcal. Atenas es una timocracia gobernada por Hipias. Un golpe de Estado con ayuda de los espartanos liquida a Hipias. Después de esto, los espartanos no se van a casa sin más. El problema ahora es cómo deshacerse de los espartanos. Los atenienses se levantaron en armas y los expulsaron. Esparta se dispone a atacar. Atenas infravalora sus posibilidades y pide la ayuda del imperio persa. Un Estado griego: Atenas, trata de aliarse con un Estado mayor: el imperio persa para protegerse de la agresión de otro Estado: Esparta. Atenas envía un emisario
  3. 3. 3 a Jonia. La misión tiene éxito. Los persas acceden ayudar pero ponen una condición: una ofrenda de tierra y agua. Los atenienses no entienden lo que significa esto. Para ellos es un acuerdo más. Para los persas significa que Atenas queda hipotecada al imperio persa. Atenas se ha convertido en colonia persa. Cuando dos culturas diferentes llegan a un acuerdo, dicho acuerdo no significa lo mismo para cada parte, el contexto cultural es diferente. A continuación, los espartanos atacan tan rápido que Atenas no tiene tiempo de avisar a su nuevo aliado. Los atenienses luchan para conservar la democracia e impiden la invasión espartana. Los atenienses no han necesitado la ayuda de los persas. Han derrotado a Esparta ellos solos. Ahora los atenienses creen que su acuerdo con los persas carece de valor y se lo dicen, incluso, a los persas. Esto enfurece a Darío I. Para Persia aquello significaba una revuelta. Darío promete someter a Atenas. Los persas envían emisarios a Atenas que exigen el pago de los impuestos habituales. Los atenienses los arrojan a un pozo donde los dejan morir. El acuerdo entre Atenas y Persia desencadenará un conflicto entre oriente y occidente que durará siglos. La primera batalla será Maratón. ¿Cómo compensar la inferioridad numérica? La respuesta está en el terreno. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre la ruta exacta que debieron seguir los persas hasta Atenas. Algunos creen que por la costa una ruta que cruza el pantano de Vrexiza. Esto era factible pero el ejército persa hubiera tenido un problema: el ejército ateniense por su flanco derecho, en su flanco izquierdo el mar. La otra forma es cruzar las montañas desde el valle de Vrana. La táctica La entrada al valle no es demasiado ancha. Milcíades decide bloquear el valle desplegando sus tropas a la entrada para impedir que los persas continúen avanzando. Sitúa su infantería en el valle como un tapón de botella. La falange ateniense se compone de líneas de soldados fuertemente entrelazados pueden avanzar y retroceder con facilidad pero no moverse lateralmente. Es eficaz para conservar el terreno y avanzar cada fila de soldados. Utiliza los escudos de la fila contigua para formar un muro blindado. El estratega ancla sus flancos en la ladera de la colina. Sabe que los puntos débiles de la falange griega son sus flancos. Siempre ha sido derrotada por los flancos de otra falange o por la caballería enemiga. Gracias a esta logística ha eliminado la caballería. Es una maniobra brillante. Los persas Datis prepara su infantería. Durante tres días, los persas forman listos para la batalla pero los griegos optan por no enfrentarse a ellos y permanecer en su zona de protección. Cada día sin luchar es una victoria. Su función es bloquear el camino para proteger Atenas por tanto, si los persas deciden quedarse allí durante varias semanas, a Milcíades le parecerá bien. Pero los persas se impacientan. Lanzan su ataque. Los atenienses adoptan su posición de combate. Primero tienen que soportar una lluvia de flechas, el muro de proyectiles ocultando el sol y cayendo literalmente sobre los atenienses. Los atenienses se sacuden las flechas de encima como si fueran mosquitos. El hoplón Sólo disponemos de una fuente: Heródoto. Heródoto presenta serios problemas de interpretación. Lo que sabemos es que Datis sólo puede ordenar un ataque frontal. Un combate
  4. 4. 4 cuerpo a cuerpo. Los persas atacan. El hoplón ayuda a los atenienses a crear el muro que contiene la ofensiva. El hoplón es una innovación bélica revolucionaria. Es un gran escudo circular de madera en forma de cuenco y cubierto de bronce. Puede resistir las flechas y los golpes de espada sin astillarse. Lo que lo hace notable es su empuñadura denominada argive. El soldado pasa su brazo por una abrazadera de cuero fijada en el centro del escudo y agarra un asa situada en el borde. Esto otorga más control y más fuerza con el escudo. Da más fuerza al antebrazo. El dory Los atenienses logran detener la intensa carga de los persas. Pasan al ataque. El arma principal es el dory una pesada lanza de madera de fresno. Mide más de dos metros y tiene una afilada punta de hierro. El dory puede atravesar escudos y armaduras. No es una lanza para arrojar sino para atacar. En el siglo VI a. C. la mayoría de los soldados atenienses visten una delgada armadura laminar hecha de tiras de lino y cuero entrelazadas. Algunos portan corazas pesadas y rígidas con placas de bronce esculpidas para simular un torso musculoso. Los cascos de bronce con sus penachos de crin protegen sus cabezas y las espinilleras, la parte inferior de sus piernas. Los hoplitas van blindados de pies a cabeza. Datis ordena sucesivos ataques de la infantería pero no consigue nada. 2º antecedente de la batalla de Maratón. ¿Qué hizo Atenas para insultar de tal modo al imperio persa? Maratón es mucho más que un tratado incumplido. Aristágoras había renunciado a la tiranía y proclama en Mileto la isonomía, la igualdad de los ciudadanos ante la ley. En Atenas había sido Clístenes el primero en proclamar esta idea. Ahora vemos como la idea se extiende por toda jonia. Sin la ayuda de la metrópoli el movimiento era demasiado débil frente a la fuerza superior del imperio persa. En el invierno del año 500, diez años antes de la batalla de Maratón, Aristágoras se trasladó a Grecia. Atenas y Eretría prometieron enviar contingentes de tropas para ayudar a los jonios. Los jonios iniciaron la guerra con un golpe contra Sardes, la capital de Lidia. La ciudad fue pasada a sangre y fuego, pero los jonios no lograron tomar la acrópolis donde el sátrapa y la guarnición persa se habían replegado. A continuación del incendio de Sardes no sólo se unieron las ciudades griegas de la Propóntide y del Bósforo, sino también los carios y los licios, e inclusive los chipriotas se sacudieron el dominio persa. Era una revolución. La sublevación amenazaba importantes arterias de comunicación del imperio persa; la satrapía de Tracia quedó totalmente aislada. Los persas tenían un plan de conjunto. Primero lograron recuperar Chipre. La última ciudad de la isla Solos cae en el 496. También junto al Helesponto y en la Caria realizaron los persas progresos, la red se fue estrechando cada vez más alrededor de Mileto, centro de la sublevación. Mileto cayó en el 495, la ciudad fue destruida por los persas y sus habitantes fueron deportados a la región del curso inferior del Tigris. Entre los artesanos que participaron en la construcción del palacio imperial de Susa, figuran en la inscripción de Darío, nombres jonios y carios. El fracaso de la sublevación jonia había demostrado al mundo la superioridad del imperio persa. Aristágoras no ha presenció el desenlace de la revuelta pues había perecido en Tracia, en lucha con los bandidos edones en el 496. Los atenienses ordenaron el regreso de Jonia de su pequeña expedición ya en el 498. Darío prometió venganza contra Atenas por el apoyo a Jonia. Esto ocurrirá en septiembre del año 490 en Maratón. El terreno es la ventaja
  5. 5. 5 Los persas habían elegido el campo de batalla acampando en Maratón pero los atenienses habían elegido el terreno con el fin de obtener una ventaja. El truco da resultado. La infantería ligera se retira pero ahora Milcíades deberá enfrentarse a las tropas de élite de la infantería pesada persa: los inmortales. Con el rostro oculto marchaban a la batalla en completo silencio. La presencia de los inmortales obliga a Milcíades a cambiar su táctica. La posición en la que se encuentra sigue siendo demasiado ancha para las tropas de las que dispone. Lo que hace es debilitar su centro y desplazar las tropas adicionales, de esta manera vemos un ejército relativamente débil en el centro pero con poderosas falanges a cada lado. Debilitar el centro es una apuesta arriesgada pero hará algo más: decide adelantar sus tropas más allá de la protección del valle. Si se queda donde está, cuando el centro sea atacado cederá. Si eso ocurre, no dispondrá suficiente espacio para que las poderosas falanges de los extremos maniobren hacia el interior. Tiene un problema táctico muy delicado. El griego debe hacer avanzar sus tropas para que las falanges dispongan de espacio para maniobrar, si se aleja demasiado, los persas podrían superar sus flancos y rodearlos. Toma estas decisiones sobre la marcha. No sabrá cuánto puede alejarse hasta que no haya marcha atrás. El estratega griego tiene que decidirse, los inmortales se acercan. Ordena a sus tropas que cambien de posición. Heródoto dice que los hoplitas griegos corren a la batalla por primera vez. ¿Por qué nunca lo habían hecho antes? Por el agotamiento. Los griegos llevan una armadura pesada y lanzas largas. Si corren consumen una gran cantidad de energía. Correr plantea otro problema con las falanges, su fuerza radica en su cohesión. Si se debilita conforme avanza inmediatamente se vuelve vulnerable. Heródoto describe un cambio de posición a la carrera, no un movimiento de combate a la carrera. Al recibir la orden, todos avanzarían unos 200 metros intentando no perder la posición. Se detendrían y volverían a formar muy rápidamente. Así, en el momento de entrar en el combate con los persas, las unidades estarían de nuevo en formación con las filas listas para recibir la carga. La carga Ambos ejércitos chocan. La batalla es enloquecida. Los atenienses se ven obligados a retroceder. El centro se está debilitando. No puede resistir la arremetida persa y está a punto de ceder. La presa hoplita está a punto de reventar. Los flancos, en cambio, resisten. La táctica habitual de la infantería persa es situar sus unidades fuertes en el centro y las más débiles en los flancos apoyadas por la caballería. Milcíades lo sabía y desvía sus propias tropas hacia los flancos. La caballería persa es inútil en ese terreno y los atenienses pueden abrir brechas en los debilitados flancos de los persas. Heródoto afirma que justo antes del colapso del centro, las tropas fueron arengadas por sus oficiales y contraatacaron. Detienen el ataque enemigo por el centro. En ese momento, las poderosas falanges de los extremos se cierran atrapando a sus enemigos en una uve que se va cerrando y los aniquilan. La victoria Milcíades ha dado un giro decisivo a la batalla. La batalla de Maratón se ha convertido en un baño de sangre persa. Los persas cercados por tres lados no pueden maniobrar. El pánico cunde entre las tropas persas. Una de las causas del pánico fue el propio caos de la batalla y algo que sucede a los hombres en combate sin importar lo bien adiestrados que estén y lo disciplinados que sean. El pavor se abre paso en sus mentes. Cuando eso sucede, todo ha terminado. No se puede parar. Mueren más de 6000 persas, los atenienses pierden menos de 200 hombres, uno de los caídos es Calímaco. Maratón no es un ejemplo de maniobra de pinza o doble envolvimiento. No fue realmente así. Milcíades sólo utiliza un contingente de tropas, no
  6. 6. 6 rodea completamente al enemigo. Los persas todavía disponen de una vía de retirada y la utilizan: huyen hacia la playa a la carrera. El Dunkerke de Datis Es improbable que los atenienses persiguieran de inmediato a los persas porque los atenienses estarían completamente agotados. Lo más probable es que Milcíades y sus hombres descansasen antes del volver al ataque. Los persas tuvieron que tardar un tiempo, entre 8 y 10 horas, en recoger a sus heridos y sus caballos e intentar llevarlos hacia los barcos. En ese tiempo, los griegos tuvieron tiempo de descansar formar de nuevo y empezar a marchar (no perseguir) hacia la playa para obligar a los persas a huir. El combate estalla de nuevo cuando los soldados de la retaguardia intentan proteger la retirada persa. Los atenienses los aniquilan y capturan a siete de los barcos que intentan huir. Fidípides El peligro no ha desaparecido. Los persas no ponen rumbo a Asia, se dirigen directamente hacia Atenas. Milcíades envía a un mensajero griego Fidípides para que informe de la victoria. El ateniense recorre los 41,84 kilómetros, llega a Atenas, levanta los brazos y exclama: “¡Niké!” y cae muerto de un infarto o un derrame cerebral. Desde entonces llamamos “Maratón” a una carrera de esta distancia. En este momento, Milcíades se da cuenta de que la batalla aún no ha terminado. Envía otro mensajero a Atenas para alertarlos. A continuación, reúne sus tropas para regresar a la ciudad a marchas forzadas. Es difícil imaginar el cansancio de aquellos soldados de infantería pero si pretenden salvar Atenas tienen que seguir adelante. Los atenienses marchan durante toda la noche. No podemos saber cuánto tiempo necesitarían los barcos persas para alcanzar Atenas desde Maratón. Tendrían que superar por mar unos 100 kilómetros. Un barco de la época podría hacerlo en unas 10 horas. Todo depende de las condiciones meteorológicas y el peso del barco. También es posible que algunos barcos hubieran partido con la caballería un día o dos antes. Por consiguiente, Milcíades no está seguro de si ha ganado la batalla habiendo perdido la guerra. A la mañana siguiente el comandante persa Datis entra en la bahía de Falero frente a Atenas. El ejército ateniense se había anticipado y había tomado posiciones en el gimnasio de Cinosargos. Datis analiza la situación. Comprende las dificultades que entraña un desembarco anfibio. Lo piensa mejor, se vuelve hacia su timonel y le ordena dar media vuelta y regresar a Persia. Atenas sigue siendo libre. El Partenón Para conmemorar la victoria, los atenienses construyen uno de los edificios más emblemáticos de la historia de la humanidad: El Partenón, en honor de la diosa Atenea. En sus paredes tallan 192 figuras una por cada ateniense caído en Maratón. El destino de Datis Tras la derrota de Maratón Datis regresó a la corte del rey Darío. Hay quien opina que fue ejecutado tras su fracaso. Aunque no hay pruebas de ello, eso es lo último que sabemos de Datis. Lo que sí sabemos es que Darío estaba furioso. Darío jura que si vive lo suficiente se vengara de los atenienses pero no vive lo suficiente. La venganza recae en el hijo de Darío Jerjes. Diez años después de Maratón viajará personalmente a Grecia para cumplir los deseos de su padre en las Termópilas. En el paso de las Termópilas, Leónidas, utilizará contra los persas las mismas tácticas que Milcíades. S
  7. 7. 7 Conclusión La victoria ateniense fue de gran importancia. Demostraba que los hoplitas griegos eran superiores a los persas. Asimismo, la estrategia griega había sido superior. Milcíades conocía a los persas, entendía su táctica y había anticipado el ataque persa contra Atenas después de la batalla. Para los persas, las pérdidas no significaban nada. La batalla les había demostrado que con pequeñas escaramuzas nada se lograba y que se necesitaba un planteamiento cuidadoso y de mayor envergadura si se quería doblegar a los griegos. Para éstos, por su parte, el éxito de Maratón reforzó la voluntad de resistir hasta lo último a su poderoso adversario. Maratón está unido al nombre de Milcíades. Es el primer general destacado de occidente. La gloria de la batalla ganada tiene que compartirla con Calímaco. El nombre de Calímaco cayó en el olvido. Sólo la estatua de la victoria y la inscripción en El Partenón hicieron justicia a tan honorable Polemarca.

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