Estudio colombia

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Un estudio en Psicoogia Economical

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  1. 1. Redalyc Sistema de Información CientíficaRed de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal QUINTANILLA, ISMAEL Daniel Kahneman y la Psicología Económica Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones, vol. 18, núm. 1, 2002, pp. 95-108 Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid Madrid, España Disponible en: http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=231317661005 Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones ISSN (Versión impresa): 1576-5962 revistas_copm@cop.es Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid España ¿Cómo citar? Número completo Más información del artículo Página de la revista www.redalyc.org Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto
  2. 2. Revista de Psicología del Trabajo y de las Organizaciones - 2002Volumen 18, n.º 1 - Págs. 95-108Reflexión Daniel Kahneman y la Psicología Económica Daniel Kahneman and Economic Psychology ISMAEL QUINTANILLA1RESUMENLa reciente concesión del Premio Nobel de Economía a un psicólogo, aunque no sea cosanueva, puede ser un excelente motivo de reflexión científica y de consideración profesional.La psicología ha estado demasiado tiempo alejada de lo que podría denominarse la conductasocial más consuetudinaria, la que componen nuestras decisiones económicas y nuestras con-ductas como consumidores. No ha sido este un campo que haya gozado de muchas simpatíaspor parte de nuestros colegas. Quizá como consecuencia de una visión excesivamente estre-cha de las posibilidades explicativas y aplicativas de la Psicología Económica. Puede quetambién se deba a un cierto desconocimiento de esta especialidad —o campo de investiga-ción y desarrollo— de la Psicología social. De hecho, apenas existente como materia de estu-dios en las Facultades de psicología españolas cuando es cosa bastante corriente en la mayorparte de las europeas (Webley y Walker, 1999).El artículo resume y sintetiza los resultados de las investigaciones de la concesión del PremioNobel de Economía a Vernon Smith y David Kahneman, reflexiones en base al futuro de lapsicología Económica.ABSTRACT Recent award of Nobel Prize of Economy to a psychologist is a good reason for bothscientific and professional reflection. Psychology has long remained aloof from economicdecisions and consumer behaviour. Mainly because a too narrow view of chances for expla-nation and application from Economic Psychology, this field has not raised the interest ofmany colleagues. Other underlying reason may be the lack of familiarity with this branch ofSocial Pschology. Actually, in faculties of psychology in Spain there is not such a subject1 Universidad de Valencia.REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES 95
  3. 3. Daniel Kahneman y la psicología económicamatter as is the case in most European universities (Webley and Walker, 1999). This papersummarizes results of research on the occasion of the award of the award of Nobel Prize ofEconomy to Vernon Smith and David Kahneman. Also, a reflection facing the future is inclu-ded. PALABRAS CLAVE Kahneman, Psicología económica. KEY WORDS Kahneman, Economic psychology.1. INTRODUCCIÓN vamente estrecha de las posibilidades explicativas y aplicativas de la Psicología La reciente concesión del Premio Nobel Económica. Puede que también se deba ade Economía a un psicólogo, aunque no un cierto desconocimiento de esta especia-sea cosa nueva, puede ser un excelente lidad -o campo de investigación y desarro-motivo de reflexión científica y de consi- llo- de la Psicología Social. De hecho, ape-deración profesional. La Psicología ha nas existente como materia de estudios enestado demasiado tiempo alejada de lo que las Facultades de Psicología españolaspodría denominarse la conducta social más cuando es cosa bastante corriente en laconsuetudinaria, la que componen nuestras mayor parte de las europeas (Webley ydecisiones económicas y nuestras conduc- Walker, 1999).tas como consumidores. No ha sido este uncampo que haya gozado de muchas simpa- No creo necesario argumentar la ideatías por parte de nuestros colegas. Quizás más allá de su mero enunciado: ni todacomo consecuencia de una visión excesi- Psicología es Clínica ni toda Psicología96 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES
  4. 4. Ismael QuintanillaClínica lo es de fenómenos psicopatológi- miento que ha venido desafiando el realis-cos más o menos excepcionales. Es decir, mo tradicional de la teoría de la utilidadexiste, desde luego, una psicología de la esperada, que es uno de los fundamentossalud y del bienestar desde la que conviene esenciales de la economía clásica. Desdetener bien presentes los acontecimientos esta perspectiva se defiende que muchas deeconómicos y su influencia sobre la con- las predicciones que se establecen desde laducta social. De hecho, tal y como pone de teoría económica dependen de las hipótesismanifiesto el premio mencionado, la Eco- que se formulan respecto del comporta-nomía sin la Psicología ha sido incapaz de miento humano. Es decir, una concepciónexplicar con rigor algunos de los procesos previa y, lo que es muy relevante, no siem-económicos más relevantes. Pero, ¿qué pre confirmada sobre una posible naturale-ocurre con una Psicología sin Economía? za humana específica, inalterable y previsi-Pues que al ignorar la influencia de los ble. Se trata del axioma que sostiene queprocesos económicos sobre la conducta los seres humanos nos conducimos segúnsocial se pierde la oportunidad de estudiar la norma, elevaba a ley por las primerasalgunos de los mecanismos más comunes y teorías económicas, de la búsqueda delrelevantes del comportamiento humano. máximo beneficio con el mínimo esfuerzo,Este doble objeto de análisis, desde la Eco- y que ello es consustancial a las personasnomía hacia la Psicología y recíprocamen- por cuanto es una manifestación de late, se relaciona, muy estrechamente, con racionalidad humana. Efectivamente, lanumerosas parcelas del quehacer social de economía surgió y se desarrolló en un con-los ciudadanos. Imperando en cuestiones texto filosófico dominado por el las teoríastales como la salud, la compra, el trabajo, hedonistas, el asociacionismo y el empiris-el ahorro, la educación, los procesos de mo, basándose en la observación de accio-socialización, las psicopatologías del tra- nes reales y en la indiscutible existencia debajo, la influencia de la publicidad, la con- un homo economicus, cuyas decisionesducta prosocial y, aún, un largo etcétera. vienen invariablemente determinadas por el interés personal y la razón, entendida y En las líneas que siguen el lector encon- justificada a través del egoísmo que es,trará algunos argumentos que prueban la definitivamente, providencia de dios.relevancia científica y profesional de la Psi-cología Económica. Ya que no se puede Sin embargo, desde su emancipación ysoslayar, al mismo tiempo que se glosa la consolidación como un saber estructuradofigura del premiado Daniel Kahneman, la estos principios axiomáticos han sido reite-linea de conocimiento y el grupo de investi- radamente revisados, discutidos, puestosgaciones que se integran y que, a su vez, en duda y, en algunas ocasiones, incluso,son resultado de un pasado que ha ido cons- rechazados. Ahora con la concesión deltruyéndose desde la Psicología Económica. Premio Nobel de Economía a un econo- mista y a un psicólogo se hacen mucho más evidentes, alcanzan notoriedad públi-2. PSICOLOGÍA ECONÓMICA Y ca y se pone de manifiesto que la Psicolo-ECONOMÍA EXPERIMENTAL gía, más específicamente, la Psicología Económica tiene algo que aportar, junto Ni en la historia de la Economía ni en la con la economía experimental, al saber yde la Psicología es nueva la línea de pensa- conocimientos de la teoría económica. EsteREVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES 97
  5. 5. Daniel Kahneman y la psicología económicapremio se otorga a un economista experi- emergencia de la economía como cienciamental, Vernon Smith (profesor de Econo- independiente: la motivación, entendidamía y Derecho en la Universidad pública desde perspectivas hedonistas, habiendoGeorge Mason, en Virginia) preocupado sido Jeremy Bentham su máximo valedor.en investigar como situaciones económicasespecíficas y controladas puedan dar lugar Por otra parte, Gabriel Tarde publicóa juicios que afectan nuestras decisiones y diez años más tarde, en 1881, un artículoa Daniel Kahneman, un psicólogo de la en la Revue Philosophique, transformadoeconomía (profesor de Psicología de la posteriormente en libro (1902), con el títu-Universidad de Pricenton) interesado en lo de La Psychologie Économique, en elsimilar proceso y su influencia sobre el que por primera vez y de manera explícitacomportamiento económico. se tratan las relaciones entre Economía y Psicología (Albou, 1984). En estos textos Como ya se ha dicho, esto no es nuevo se señala el aspecto subjetivo y simbólicolo que sí es relevante es la confirmación y de los fenómenos económicos. En referen-el reconocimiento científico de esta espe- cia a los economistas de aquella épocacialidad de la Psicología Social en el con- Tarde afirmó que sólo habían alcanzado atexto general de las ciencias sociales. Pero concebir una naturaleza humana simplifi-como ya he afirmado no se trata de una cada, esquemática y mutilada, al emplearnueva especialidad (aunque así se haya un mínimo psicológico para sostener ladivulgado estos días en los medios de base estadística matemática de sus suposi-comunicación), mas por el contrario, ciones.remonta sus orígenes a la última décadadel siglo XIX y desde entonces hasta aquí Es cierto que la Primera Guerra Mundialla colaboración entre psicólogos y econo- y la fuerte influencia de la obra de Durkeimmistas se ha hecho cada vez más evidente, soslayaron y marginaron las reflexiones dellegando a su consolidación en el momento Tarde, pero las relaciones entre la Psicolo-actual, efectivamente, como a continuación gía y la Economía se mantuvieron constan-argumento. tes y en franco desarrollo. Pierre-Louis Reynaud (1964), continuador de la obra de En 1871 Carl Menger publicó sus Fun - Gabriel Tarde, afirmaba que la crisis dedamentos de la Economía Nacional. Hoy 1920-1945 se tradujo en un notable avanceel conjunto de principios sustentados en de la Psicología Económica, ayudada ini-esta obra se conoce como una escuela: la cialmente por el cuerpo teórico de la Psico-escuela marginalista o, lo que es más signi- logía General y más tarde por el de la Psico-ficativo, la escuela psicológica austriaca. logía Social, conformándose, desdeAl introducir en el análisis económico la entonces hasta la actualidad, en el referenteteoría subjetiva del valor, desarrollando el teórico de esta disciplina. Al mismo tiempoconcepto de marginalidad por el que el el eje de la producción científica se trasladóvalor de un bien depende de la satisfacción de Europa a los Estados Unidos de Nortea-que produce la última unidad de ese bien, mérica con la llegada a este país de un con-modificaba, por primera vez, los axiomas siderable número de científicos y profesoresmás tradicionales de la economía, y lo hizo universitarios que huían de la persecución yrecurriendo a teorías psicológicas que ya de un continente devastado. Entre ellos via-habían tenido gran importancia para la jaba George Katona.98 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES
  6. 6. Ismael Quintanilla Si con Gabriel Tarde la Psicología Eco- «Al igual que las naciones, las discipli-nómica apareció en la escena universitaria nas son un mal necesario que permiten afue con George Katona con quien alcanzó los seres humanos de racionalidad acotadasu autonomía disciplinar y metodológica. simplificar la estructura de sus metas ySu obra Psychological Analysis of Econo - reducir sus decisiones a límites calcula-mic Behavior publicada en 1951 y traduci- bles. Pero el provincianismo acecha porda al castellano en 1965 es de obligada todas partes, y el mundo necesita desespe-referencia, representando el punto de infle- radamente viajeros internacionales e inter-xión desde el que se inicia un constante y disciplinarios que transmitan los nuevosprolijo desarrollo de la Psicología Econó- conocimientos de un enclave a otro. Comomica. Así pues, lo que ahora se divulga he dedicado gran parte de mi vida científi-como una nueva rama de la Economía ca a tales viajes, puedo ofrecer un consejodenominada behavioral economics ( v e r a quienes deseen llevar una existencia iti-Gargarella, 2002) no es tan nueva y existe, nerante. Resulta nefasto que los psicólogoscuanto menos, desde hace cincuenta años. te consideren buen economista y que losAdemás, la colaboración entre psicólogos científicos políticos te consideren un bueny economistas, con el fin de explicar la psicólogo. Inmediatamente después deconducta económica contribuyendo al arribar a tierras extrañas hay que empezarconocimiento científico no es, dese luego, a conocer la cultura local, no con el fin deuna cuestión reciente. De hecho, existe un renegar de los propios orígenes, sino deantecedente, similar al de 2002, en la con- ganarse el pleno respeto de los nativos.cesión del Premio Nobel de Economía. Cuando se trata de la economía, no existe ningún sustituto para el lenguaje del análi- Desde mediados del siglo XX los casos sis marginal y del análisis de regresión, nide colaboración entre economistas y psicó- siquiera (o especialmente) cuando la metalogos junto con el préstamo recíproco de que se persigue consiste en demostrar susconstructos, modelos y teorías se ha veni- limitaciones.do produciendo reiteradamente. En 1961James G. March (profesor de Economía) y La tarea no es gravosa; al fin y al caboHerbert A. Simon (profesor de Psicología aculturamos a los universitarios en un parde la Universidad Carnagie Mellon) publi- de años. Además, puede incitar a escribircaron conjuntamente un libro de título artículos sobre temas fascinantes con losOrganizational Theory bien conocido por que en otro caso tal vez no nos hubiéramoslos psicólogos de las organizaciones y un topado nunca. Acaso sea esta la razón porclaro ejemplo de como la colaboración la que he empezado a aprender chino yinterdisciplinar suele ofrecer buenos resul- llevo a cabo investigaciones psicológicastados. Años más tarde en 1978, se le con- sobre la memoria para los ideogramas decede a Herbert Simon el Premio Nobel de esta lengua a los sesenta y cuatro años deEconomía quién, como se puede compro- edad. Un buen sistema para inmunizarmebar en el siguiente texto extraído de su contra el aburrimiento incipiente.» (Simon,autobiografía, se queja de los inconvenien- 1997: 419-420).tes de la colaboración interdisciplinar almismo tiempo que, aún con ironía, la Con toda la crudeza de la cita y condefienda activamente: todos los inconvenientes que supone la colaboración interdisciplinar, se sigueREVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES 99
  7. 7. Daniel Kahneman y la psicología económicahaciendo manifiesta la necesidad de tener cia para su comprensión: tocante a labien presente que las hipótesis y asuncio- esclavitud, a la condición de la mujer y alnes económicas dependen, muy estrecha- interés público frente al interés personal,mente, de teorías y modelos psicológicos los juicios éticos muestran una fuerte ten-(Thaler, 1996; Medema y Samuels, 1996; dencia a adecuarse a lo que los ciudadanosLewin, 1996; Rabin, 1998) y que, también, influyentes les resulta agradable creer,esta dependencia deba ser recíproca (Van reflejando de este modo .... la V i r t u dRaaij, 1981, 1994; Lea, Tarpy y Webley, Social Conveniente. Durante los dos mile-1987). Precisamente la confirmación de nios y medio transcurridos desde aquellaesta reciprocidad justifica y certifica la época, veremos a los economistas articu-existencia de la Psicología Económica. Al lando la Virtud Social Conveniente ante elmismo tiempo que se rebate y/o atenúa aplauso general. Pero también daremosuno de los conceptos clave de la economía con algunos que, impulsados por una fuer-tradicional: el de homo economicus, por el te dialéctica mental, expresan lo contrarioque establecidas la regularidades y leyes y desafían aquello que a los privilegiados,inalterables de una naturaleza humana pre- acomodados e influyentes les parecevisible se abrió paso a una economía cien- cómodo creer. Sólo así puede entendersetífica. Pero que para muchos economistas plenamente el debate económico» (Gal-y psicólogos puede ser, en gran medida, un braith, 1989: 13).artificio congruente con un imperativosocial, lo que conviene creer, acorde con El constructo de hombre económico setiempos o circunstancias históricas bien ajusta bastante bien y tiene mucho que verdelimitadas. con lo descrito. Desde esta ideación es posible explicar algunas de nuestras con- ductas económicas pero no todas ellas, ni3. DEL HOMO ECONOMICUS A LA todas de igual manera, ni en las mismasPARADOJA DE SEN circunstancias y/o contextos. Aquel cami- no de doble dirección al que ya se aludió - Efectivamente para Herbert Simon de la economía a la psicología e inversa-(1973) lo artificial se diseña según funcio- mente- puede ser un opción adecuada paranes, objetivos y adaptaciones imperativas y la génesis de conocimientos interdiscipli-prescriptivas. Las ciencias artificiales -y la nares capaces de aclarar lo que no puedeeconomía junto con la psicología lo son en explicar el paradigma clásico.gran medida- no pretenden simplemente laexplicación de las cosas, sino como deberí- Amartya Sen (1973), también Premioan ser las cosas artificiales para la conse- Nobel de Economía en 1998, sostiene quecución de unos fines. En consecuencia, el existe una actitud paradójica de los econo-hombre económico puede ser una realidad mistas respecto de la psicología. Estosartificial diseñada en función de ciertos tienden a creer que aquélla puede ser inde-intereses y motivaciones, una reiterada ten- pendiente de los conocimientos psicológi-dencia en la historia de la economía: cos y prefieren observar la realidad o, para quienes siguen a Milton Friedman (1953), «Pero ya advertimos una tendencia que estudiar el valor agregado de los gustos ense reiterará a lo largo de la historia de esta los precios y las cantidades. En esta actituddisciplina, y que es de principal importan- antipsicológica, en palabras de Sen, subya-100 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES
  8. 8. Ismael Quintanillace la importancia percibida de las preferen- te realistas? ¿Puede la Economía ser inde-cias reveladas, lo que reduce la teoría de la pendiente de la Psicología? Según hemospreferencia a un conjunto de proposiciones comprobado para algunos economistasconductuales, herederas y prolongación del estas son preguntas esenciales para resol-homo economicus y del realismo tradicio- ver la confusión metodológica que perci-nal en Economía. ben en la Teoría Económica. Responden sosteniendo que los conocimientos de la «A pesar de todo es evidente que las Psicología pueden ser fundamentales paraasunciones de los economistas dependen aclarar muchas cuestiones macroeconómi-de razonamientos psicológicos para ser cas. Hoy por hoy a casi nadie se le ocurri-plausibles. Los economistas, por ejemplo, ría afirmar que no lo son para la microeco-están muy condicionados por la noción de nomía, ahí están la Psicología de loselección racional y, como sostiene Sen Recursos Humanos y la Psicología del(1993), la racionalidad es un concepto no- Consumidor, por ejemplo, indispensables yaprhensible si no tiene un motivo afín. La poco discutibles en la actual Administra-racionalidad es, por su naturaleza, una ción y Dirección de Empresas. Afirmaninterpretación psicológica que se coloca en que muchos aspectos de la Economía nola conducta que se observa. Desde la pers- pueden ser independientes de la Psicolo-pectiva de la elección racional cuando se gía. Precisamente a Smith y Kahneman seobserva una acción se interpreta que esta les concede el Premio Nobel de Economíaacción es el resultado de algunos motivos. por situarse en esta línea de pensamiento.El origen de esta interpretación es externorespecto de la conducta que se observa.En realidad, en muchas circunstancias, las 4. DAVID KAHNEMAN, TEORÍAobservaciones de la conducta son bastante DE LA PROSPECCIÓN, LOSpobres (o incluso erróneas) para determi- JUICIOS ECONÓMICOS Y ELnar las preferencias individuales. CONTEXTO SOCIAL La información no conductal, tal como En Marzo de 1979 Daniel Kahnemanla comunicación no verbal, puede ser publicó junto con Amos Tversky en Eco -mucho más reveladora para explicar la nometrica un artículo, ampliamente refe-motivación individual, especialmente renciado, en el que realizaron una profun-cuando las consideraciones morales domi- da crítica a la teoría de la utilidad comonan la elección. modelo de la adopción de decisiones en situaciones de riesgo. Y precisamente, el La inconsecuente coexistencia de las Premio Nobel se le concede “por haberideas psicológicas y antipsicológicas en la integrado los avances de la investigaciónEconomía es confusa y requiere alguna psicológica en la ciencia económica espe-explicación. Llamo a esa contradicción la cialmente en lo que se refiere al juicioparadoja de Sen. En los últimos años esta humano y a la adopción de decisiones bajoparadoja es cada vez más evidente» incertidumbre” (En Martínez Coll, 2001).(Lewin, 1996: 1293). Sin embargo, me parece, que además de premiar a un autor lo que se está haciendo ¿Hasta que punto las asunciones macro- es significar una línea de pensamiento con-económicas necesitan ser psicológicamen- formada por otros muchos autores prove-REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES 101
  9. 9. Daniel Kahneman y la psicología económicanientes tanto de la Economía como de la racionalmente, calculando cada decisiónPsicología. Lo que, en definitiva, se está según sus resultados y pensando cuál serárespaldando es el significado de las inves- la mejor de entre las posibles para obtenertigaciones que advierten sobre algunos las máximas ganancias. Es decir, lo quecambios relevantes respecto del paradigma parece importar a todas las personas eeconómico dominante. invariablemente es cómo obtener más dinero y el hecho de que sin dinero todas Efectivamente, Vernon Smith mantiene las necesidades cotidianas se conviertan enun abordaje afiliado al de Daniel Kahne- agobio, ansiedad y sufrimiento.man basándose en experimentos de labora-torio con la finalidad de explicar la con- David Kahneman afirma que las perso-ducta efectiva cuando las personas toman nas subestiman los resultados que sólo sondecisiones económicas relacionadas con el probables cuando los comparan con losreparto de beneficios y la participación en que se obtienen seguramente, a esta ten-subastas. Este autor insiste en el concepto dencia la denomina efecto certidumbre.de distancia social y su influencia decisiva Existe una aversión al riesgo en decisionessobre el reparto y sobre el grado de reci- o elecciones que entrañan ganancias segu-procidad cuando se trata de explicar como ras y, sin embargo, se prefiere el riesgodos personas toman decisiones relaciona- cuando implican perdidas seguras. Pordas con el reparto de una suma de dinero. ejemplo, supongamos que se regalanTambién en este caso, lo que se pretende 10.000 Û y que se ofrecen dos posibilida-es una aproximación desde la Teoría Eco- des: a) conseguir 5.000 Û más, seguros onómica al mundo real, que se hace consi- b) 10.000 Û más, con una probabilidad delderando los conocimientos de la Psicología 50%. Según las investigaciones de Kahne-y la teoría de la toma de decisiones. Éstas man la mayor parte de la gente se inclinase acompañan y son el resultado de razo- por la primera alternativa. Supongamos,namientos de gran complejidad. Juicios y ahora, que se regalan 20.000 Û y que seconsideraciones relacionadas con el status, ofrecen similares alternativas: a) perderlos heurísticos de conocimiento, el trata- seguro 5.000 Û o, b) perder 10.000 Û conmiento equitativo, la representatividad, la una probabilidad del 50%. En este caso, lapercepción, el bienestar y la reciprocidad mayor parte de la gente prefiere arriesgarseinfluyen decisivamente sobre los razona- eligiendo la segunda alternativa. Sinmientos de las personas cuando deben embargo, las opciones ofrecidas son igua-tomar decisiones económicas. les lo que cambia es el referente psicológi - co: 10.000 Û con posibilidad de ganancia Lo expuesto puede parecer evidente a en el primer caso y 20.000 Û con posibili-un psicólogo del conocimiento o un psicó- dad de pérdida en el segundo. Se trata delogo social cognitivo pero contrasta sobre- lo que Kahneman denomina el efecto ais -manera con el supuesto fundamental del lamiento por el que las personas, cuando laparadigma clásico: una persona egoísta, elección se presenta en contextos diferen-maximizadora regida por la ley del mínimo tes o con referentes psicológicos distintos,esfuerzo máximo beneficio. Según el tienden a ignorar las componentes que sonmodelo que ha presidido -y aún preside- la compartidas por todas las alternativas.Teoría Económica durante la mayor partede su existencia, las personas se conducen En consecuencia, las ponderaciones que102 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES
  10. 10. Ismael Quintanillase utilizan para decidir son, por lo general, sido utilizar el criterio de los o b j e t i v o sinferiores a las probabilidades correspon- inmediatos. Así, una persona es racionaldientes, exceptuando el rango de baja pro- cuando es eficiente alcanzando los objeti-babilidad. Precisamente la atracción hacía vos que tenga planeados para cadalos juegos de azar se basa en una sobresti- momento. Estos objetivos se manifiestanmación de una baja o muy baja probabili- por los gustos que aparecen exógenamentedad. Los corolarios derivados de estos y no existe razón alguna para ponerlos enindicios y deducciones han sido resumidos cuestión: el gusto o el deseo por algo no espor Richard Thaler, autor integrado en la ni mejor ni peor que cualquier otro. Nolínea de pensamiento que estamos comen- existen, por tanto, las necesidades objeti-tando y con el que Kahneman ha colabora- vas se trata de meras preferencias que sedo en diferentes ocasiones (1991, 1997), tornan en demandas. Cierto estupor acom-en un trabajo recientemente publicado por paña la reflexión derivada del ejemplo queel National Bureau of Economic Research propone George Sigler y que denomina el(Working Paper, 9222, 2002). Lo funda- problema del aceite del cárter:mental, y en lo que se vienen insistiendoen los últimos años, es que este grupo de «Si vemos que una persona está bebién-investigaciones pone en serios aprietos dose el aceite del cárter y que se retuercealgunos de los grandes principios de la de dolor hasta morir, podemos afirmar queeconomía clásica. Entre ellos cuando se debía gustarle realmente el aceite del cárterpresume -aunque para muchos otros auto- (si no, ¿por qué se lo ha bebido?)». (Enres es un axioma científico indiscutible- Frank, 1992: 227).que siempre y en cualquier contexto oestado referencial las personas siguen un De hecho, todas las conductas, por muycomportamiento egoísta y maximizador. excepcionales que sean, pueden justificar-Según los resultados de las investigaciones se a posteriori, razón por la cual segúnde Kahneman y el resto de autores de este este criterio no se evalúa realmente l agrupo esto no siempre es así y, como se racionalidad de los objetivos. No obstante,podrá observar en los ejemplos que siguen, desde el modelo dominante en Economía,los valores y los juicios -no siempre egoís- el que toma como referencia la maximiza-tas ni tampoco, necesariamente, no-egoís- ción de las ganancias, se pueden seguirtas- de las personas son, también, cataliza - haciendo predicciones muy sustanciosas y,dores mentales que pueden interferir en las por cierto, paradójicamente evidentes. Sedecisiones económicas. puede predecir, por ejemplo, que si el Estado legisla un nuevo impuesto ambien- Acorde con el paradigma dominante en tal o protege con una alta indemnización ella economía clásica, hoy denominada neo- despido de los discapacitados, entonces,liberal, se pueden realizar algunas predic- los precios de los hoteles subirán y que lasciones que si se reflexionan mínimamente empresas evitarán contratar discapacitados.sorprenden grandemente. Sabemos que el Esto es cierto. En consecuencia, preten-modelo tradicional parte del supuesto de la diendo un mayor bienestar lo que se consi-racionalidad humana, lo que ocurre es que gue es precisamente todo lo contrario. Evi-no existe un consenso cuando se pretende dente. No lo es tanto la segunda parte de lasu definición operativa. La alternativa argumentación: cualquier regulación esta-seguida por los economistas clásicos ha tal bienintencionada o facilitadora del bie-REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES 103
  11. 11. Daniel Kahneman y la psicología económicanestar tiende al fracaso más estrepitoso. En 1991). Tal es el caso de la psicología de laconsecuencia, una política económica en percepción, desde la que se ha comprobadoapariencia beneficiosa -el subsidio de que el cambio, poco perceptible, de un estí-desempleo, por ejemplo- puede tener efec- mulo es proporcional a su nivel perceptivotos altamente perversos. La solución está inicial. O la regla heurística -reglas prácti-entonces en el mercado libre, muy lejos de cas fruto de nuestras experiencias que utili-las interferencias gubernamentales !Dejad zamos para valorar los factores de decisión-que el mercado se regule sólo! de la representatividad, por la cual las per- sonas estiman la probabilidad de que un Ante tales conclusiones algunos de los producto pertenezca a una gama específicatrabajos de Kahneman y Tversky (1979, en función de lo representativo que sea de1982, 1984, 1996 y 2000) sugieren que esa misma gama. O la gran influencia que laaquellas afirmaciones se maticen y se rea- asignación inicial de recursos y el contextolicen con una mayor prudencia. Estos auto- social ejercen sobre nuestras decisionesres investigan, discuten y afirman que los económicas. Así, por ejemplo, en un con-razonamientos de los seres humanos son texto social en el que no tenemos ni televi-mucho más complejos que los que propone sión ni radio, o ni chuletas ni hamburgue-el egoísmo maximizador, que existen dife- sas, nos tiene sin cuidado lo que se nosrentes procesos cognitivos que utilizamos ofrezca: sea una televisión o una radio, seanen los cálculos de las transacciones econó- chuletas o hamburguesas. No obstantemicas y que, como hemos visto, existe una cuando se nos asigna el recurso correspon-aversión a las pérdidas caracterizadora de diente a una de las opciones (por ejemplonuestra manera de pensar. Se trata de pro- televisión y hamburguesas) desde la psico-cesos cognitivos que influyen nuestras logía cognitiva se ha demostrado que ladecisiones, haciendo que seamos menos mayoría de las personas tienden a quedarselibres y racionales de lo que supusieron los y acomodarse con esta opción, aún cuandoeconomistas clásicos. Entre las razones tenga la posibilidad y la libertad de inter-argumentadas y, además, porque existen cambiar y hacerlo decidiéndose por laspredisposiciones emocionales: otras (radio y chuletas). «Tener una predisposición emocional a Este tipo de experimentos nos retrotraendejar a un lado el egoísmo sólo es una ven- al pasado, a las reflexiones de Gabrieltaja cuando otros pueden percibirlo. Si Tarde y Georg Simmel, por ejemplo yestas predisposiciones pudieran observarse entre otros, pero también nos indican unasin costos ni incertidumbre, en el mundo posible evolución que de consolidarse ysólo habría personas colaboradoras» extenderse puede convertirse en una(Frank, 1992:254) bomba retardada para los enfoques econó- micos que han dominado en las últimas Desde la investigación psicológica se ha décadas. Esta evolución parte del indicio,puesto de manifiesto la existencia de serias reiteradamente puesto a prueba experimen-limitaciones cognitivas que contradicen talmente, de que el modelo de la elecciónmuchas de las predicciones del modelo con- racional predice mucho peor las decisionesvencional de la elección racional (Tevrsky y reales que aquellos que tienen bien presen-Kahneman, 1974; Thaler, 1980, Tevrsky y tes los procesos cognitivos que las antece-Kahneman, 1981; Thaler, 1985; Gilovich, den. Lo que ocurre es que desde la pers-104 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES
  12. 12. Ismael Quintanillapectiva clásica o tradicional se imponen ricos o pobres, en los que predomine laaxiomas y supuestos no comprobados marginación de la mujer, la discriminacióndesde los que se establecen ciertas regula- racial o el trabajo de los niños, por ejem-ridades previas a las que las personas plo, las políticas de libre mercado tenderándeben acomodarse. En consecuencia, las a reproducir, y no a impedir, lo que en esedecisiones económicas están estrechamen- contexto social parece natural y conve-te relacionadas con las normas y pautas niente. Entre otras razones, porque lasvigentes en un contexto específico y el empresas, casi siempre en perfecta conso-momento en que se toman. No dependen, nancia con su medio económico y social,por tanto, de nuestra libertad para elegir previniendo las reacciones de sus clientes -sino de las reglas, normas y heurísticos que componentes activos de ese medio social-anteceden a nuestras decisiones. Para sal- no contratarán mujeres, ni personas de lasvaguardar la libertad de las personas (con- etnias discriminadas y sí lo harán recu-dición reiteradamente aireada por los rriendo a los niños y niñas. Lo uno y lomodelos económicos dominantes) es fun- otro puede ser inaceptable, incluso ilegal,damental considerar el contexto social y en otros contextos sociales y no lo será enlas reglas con las que se organizan las tran- el que se establece.sacciones económicas, la propiedad, elmercado y el consumo. 5. ALGUNAS CONCLUSIONES En este punto las investigaciones deKahneman, Tevrsky y Thaler se asemejan Resumiendo y sintetizando, teniendoy confluyen con las reflexiones de Amart- presentes los resultados de este grupo deya Sen. Lo hacen en un aspecto de especial investigaciones, y que están a la base de lasignificado: existen políticas económicas concesión del Premio Nobel de Economíadel bienestar y otras que se orientan a la a Vernon Smith y David Kahneman, sesatisfacción de las preferencias y / o puede afirmar lo siguiente. En primerdemandas de los consumidores. No son lugar, se pone entredicho, o cuanto menosiguales, ni ofrecen resultados similares y se atenúa, el supuesto de un homo econo -dependen, muy estrechamente, del contex- micus egoísta y maximizador, con lo queto social e histórico. Cuando, por ejemplo, las explicaciones de las conductas econó -se implantan políticas económicas de libre micas reales se han de hacer desde pers-mercado en contextos de extrema pobreza pectivas más complejas, evitando el, enrespetando las preferencias de las personas ocasiones, simplismo con las que han sidoy no su bienestar, se contribuye a perpetuar abordadas desde el modelo dominante. Enla miseria, ya que estas preferencias vienen segundo lugar, la asignación de los recur-condicionadas por las reglas legales, socia- sos iniciales influyen y moldean los juiciosles y económicas establecidas con antela- y valores de las personas y, también, susción por el mismo modelo que se está preferencias, generando los estados refe-imponiendo. Por otra parte, en otras renciales específicos en/desde los que semuchas ocasiones, tienden a fortalecer los manifiestan las actitudes y las conductasjuicios y las reglas predominantes en el económicas. Y, en tercer lugar, tales con-contexto de partida: aquello a lo que en clusiones deberían impulsar la reflexión ypárrafos anteriores se describía como la los debates sociales y científicos acerca deVirtud Social Conveniente. En contextos, las normas legales y los valores prevale-REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES 105
  13. 13. Daniel Kahneman y la psicología económicacientes en contextos sociales determina- los conocimientos de las personas. Lo quedos. ocurre es que el conocimiento no se descu- bre, se construye. Es construcción del Esto se está haciendo desde la perspec- pasado que se proyecta hacia el futuro,tiva de la Psicología Económica y del Con- resultado de la acumulación de saberes quesumidor desde hace ya algunos años. En nuestros antepasados fueron erigiendo1977 se constituyó la Asociación Interna- (Quintanilla, 2002).cional para la Investigación en PsicologíaEconómica (IAREP: International Asso - Las investigaciones de Smith y Kahne-ciation for Research in Economic Psycho - man forman parte de este maravilloso pro-logy). Se trata de una organización científi- ceso que encadenada y solapadamente vaca de carácter no lucrativo cuya principal constituyendo la historia del saber humanofinalidad es la investigación y desarrollo universal. Habrá que tenerlas bien presen-internacional de la Psicología Económica, tes tomando conciencia y yendo más alláque cuenta con cuatrocientos miembros de simple anécdota de la concesión delactivos, en su mayoría profesores universi- Premio Nobel de Economía a un psicólo-tarios pertenecientes a 26 países diferentes. go. Como se ha podido comprobar no esAdemás de promover la publicación de cosa nueva, sí lo es cuando lo que se vieneuna revista científica (Journal of Economic señalando desde hace ya mucho tiempo,Psychology) viene realizando una Confe- tanto por psicólogos como por economis-rencia Internacional de periodicidad anual tas recibe un respaldo público de gran tras-en la que se someten a debate los resulta- cendencia. Ahora, para muchos, la colabo-dos de la investigación científica en este ración interdisciplinar se convierte en unacampo (Quintanilla, 1997). necesidad científica proclive al análisis de un mismo fenómeno social desde perspec- Por otra parte, también esta línea de tivas diversas y complementarias. Y espensamiento nos impulsa a reflexionar que, en definitiva, procesos complejos -ysobre muchos de los aspectos y tareas que las acciones económicas los son-, rehuyenconfiguran la intervención en Psicología la simpleza y requieren múltiples y origi-del Trabajo y de las Organizaciones. Muy nales abordajes.en particular en lo que se refiere a la actualtendencia hacia la gestión de la compleji-dad y de la incertidumbre, las empresas y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICASlas personas y lo que se va conociendo conlos rótulos de Gestión de Conocimiento y Albou, P. (1984) La Psychologie Éco -Capital Humano. Todo ello está en estre- nomique. Paris: Presses Universitaries decha consonancia con lo que he venido des- France.cribiendo en estas líneas. En realidad, undirectivo -incluso, la mayor parte de los Frank, H. (1992) Microeconomía y con -empleados- debe estar preparado para ducta. Madrid: McGraw-Hill.tomar decisiones económicas con recursos,generalmente escasos, en situaciones de Friedman, M. (1953) The Methodologyincertidumbre. La solución a la potencial of Positive Economics, En Essays in posi -dificultad de tales decisiones se encuentra tive economics. Chicago: Chicago Press.en las personas, más específicamente en106 REVISTA DE PSICOLOGÍA DEL TRABAJO Y DE LAS ORGANIZACIONES
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