Vicios del lenguaje.

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Vicios del lenguaje.

  1. 1. Vicios del lenguajeAl abordar el estudio sistemático de la comunicación verbal es importante adentrarnos, nosólo en aquellos rubros que han de enriquecer nuestro acervo lingüístico, como elaprendizaje de nuevo y mejor vocabulario, el conocimiento de las figuras retóricas o lasdiferencias dialectales que se conforman alrededor de las lenguas, sino identificar losescollos que, en el mismo lenguaje, entorpecen, cuando no imposibilitan, el intercambiode experiencias. Nos referimos a los vicios del lenguaje, es decir, los factores que alteranel flujo normal de la experiencia comunicativa verbal. Entre los más frecuentes dellenguaje se cuentan los siguientes:Ambigüedad o Anfibología: doble sentido propiciado por una redacción imprecisa, quese presta a más de una interpretación: • Vendo calcetines para caballeros de lana. • Acabo de conseguir un ventilador eléctrico de bolsillo. • Apenas me voy a lavar. • Vino el perro de tu hermano. • Se solicita muchacha para antojitos en la noche.Arcaísmo: palabra o frase que ha caído en desuso tanto en el habla como en la escrituracotidiana de una localidad, región o de un país determinado, aunque excepcionalmentepuede hallarse en la jerga lingüística de algunas profesiones: • Desfacer entuertos (resolver problemas). • Foja (hoja). • Currículum (Currículo/s; sólo se admite currículum en currículum vitae).Neologismo: Uso frecuente de vocablos, acepciones o giros nuevos: • Dobleclicklear • Deletear • Chatear • EscanearBarbarismo: pronunciación o escritura inadecuada de las palabras: • Poner los puntos sobre las is (sobre las íes). • ¿Aprobastes el examen? • Compramos las herramientas en base a… (con base en...) • Expuso sus argumentos en relación a... (en relación con...) • Me avisa cuando váyamos a salir (vayamos). • No le satisfacerá lo que dices (satisfará).También se llama barbarismos a los extranjerismos, es decir, palabras de otraslenguas que sustituyen a las existentes en español con sentido completo: • Show (espectáculo). • Amateur (aficionado). 1
  2. 2. • Best-seller (éxito de venta). • Bungalow (casa de campo).Cacofonía: disonancia que resulta de la repetición de sílabas o letras: • Juana nadaba sola. • Atroz zozobra. • Su visión genial fue puntual para la obra colosal que hoy tiene alcance universal. • Así ha sido promovido el consabido descuido de quienes han tenido en el olvido esa responsabilidad. • Con conocimiento de causa, comunicó a colegas sus correcciones.Hiato: cacofonía provocada por el encuentro de vocales, especialmente perceptible enciertas combinaciones de a, e, o: • De este a oeste. • Iba a Alcalá.Idiotismo: construcción o expresión peculiar, contra las reglas de la gramática, pero queresponde a determinados contextos: • Alcanzabilidad (alcanzable) • Controlabilidad (control) • Observabilidad (observable)Impropiedad: empleo de palabras cuyo sentido no corresponde al contexto en el que seutilizan: • Es un ejecutivo agresivo (audaz). • Examinar el tema con profundidad (con atención /detenimiento). • Juan ostenta el cargo de alcalde (desempeña / ejerce) • El sindicato no varió su posicionamiento (posición). • El coche era bien grande. (muy grande).Pleonasmo: empleo de palabras innecesarias, que remiten a las características • Tubo hueco por dentro (tubo). • Persona humana (persona). • Volar por el aire (volar). • Lo vi con mis propios ojos (lo vi). • Muy óptimo (óptimo). • Muy idóneo (idóneo). • Salir afuera (salir). • Subir (subir).Redundancia: repetición o uso excesivo de una palabra o concepto: • A mí, personalmente, me parece que... (Me parece que...) • Suele venir a menudo (suele venir) 2
  3. 3. • Grosso modo y a grandes rasgos... (grosso modo). • Te quiero, mas, pero sin embargo... (te quiero, mas.../te quiero, pero.../te quiero, sin embargo...) de lo referido: • Otra vez volvió a regresar (otra vez volvió / otra vez regresó).Solecismo: falta de sintaxis; error cometido contra la exactitud o pureza de un idioma: • Lo llevé un regalo (le llevé...). • Contra más me lo dices, más me olvido (Cuanto más lo dices...). • Ha habido muchas gentes (ha habido muchas personas). • Ayer no hubieron clases (no hubo clases). • Le vi de lejos (lo vi). • Presente también su carta de antecedentes penales (antecedentes no penales). • Pintura acrílica sobre tela y pastel (pintura acrílica y pastel sobre tela).Falta de concordancia: • La pareja de ladrones tomaron el taxi (la pareja... tomó). • Podrían haber muchas más diferencias (podría). • El 30% de los encuestados opinan que… (el 30%... opina que...) • El museo y biblioteca municipal cerró (cerraron). • Gran parte de los socios votaron en contra (gran parte... votó).Queísmo: uso excesivo de “que” como palabra de enlace: • Te digo que el auto que me compré es el que quería que me regalara el tío que vive en Toluca. • Qué coincidencia que vinieras hoy que platicamos con Carla, la vecina que se casó con el joven que llegó al pueblo hace un mes. • Dejé las peinetas que adquirí en la tienda que estuvimos antes y que te encantó.Aqueísmo: omisión inadecuada de “que” como palabra de enlace: • Espero me visites pronto (¿Qué espero? Que me...) • Deseaba cumplieras tus sueños desde niño ¿Qué deseaba? Que cumplieras...). • El contador le pidió rindiera cuentas sin demora (¿Qué le pidió el contador? Que rindiera...).Dequeísmo: uso innecesario de la preposición “de” como palabra de enlace: • Dijo de que se iba (¿Qué dijo? Dijo que...). • Contestó de que estaba enfermo (¿Qué contestó? Contestó que...). • Creo de que no está bien (Qué creo? Creo que...).Adequeísmo: omisión inadecuada de la preposición “de” como palabra de enlace: • Estoy seguro que vendrá (¿De qué estoy seguro? De que vendrá). • Me acuerdo que me cuidaba con amor (¿De qué me acuerdo? De que me...). • No te olvides que debes pasear al perro (¿No te olvides de qué? De que debes...). 3
  4. 4. EL GERUNDIO1Los gerundios sólo plantean dos grandes problemas: la práctica común de recurrir a ellosexcesivamente, y tres usos incorrectos que son fácilmente identificables y, aún más,corregibles. El exceso, a su vez, se enmienda al tener conciencia del problema y, luego,voluntad para limitar aun el uso de aquellos gerundios que, estando bien empleados,restan expresividad al discurso. Veamos, pues, cómo puede emplearse bien el gerundio; también será convenienteque advirtamos aquellas circunstancias en que suele usarse mal. No hay por qué tenerlemiedo ni evitarlo. Se repite en los libros de redacción, que cuando uno duda sobre tal ocual uso (sobre todo del gerundio), debería abstenerse. Uno, como escritor y como serpensante, habría de afirmar lo contrario: si hay duda, sería mejor resolverla, aunque estosignifique dedicar 10 o 15 minutos al problema.Usos y abusos del gerundio:La gran mayoría de los usos del gerundio no plantea mayores problemas al redactor. Sólohace falta clasificarlos y comprender cómo funcionan.Con el verbo estar:Muchas veces el gerundio se encuentra en compañía del verbo estar, el cual rige ocontrola la acción del gerundio: • Jorge está preparando la cena. • Isabel estuvo toda la noche escribiendo. • Los perros están cavando un hoyo debajo de la cerca. La diferencia entre estas oraciones con gerundio y las mismas sin gerundio radica enla naturaleza de la acción. Si dijéramos que Jorge prepara la cena, se trataría de unasentencia a secas. Al usar el gerundio, damos a entender que en este momento Jorgeestá enfrascado en los menesteres de la preparación de la cena. En cuanto al segundoejemplo, si redactáramos Toda la noche Isabel escribió, tendríamos otra sentencia:durante toda la noche, Isabel escribió. El gerundio, sin embargo, nos da una idea máspalpable de la escritura, pues expresa mejor una acción que dura el tiempo fijado por elverbo principal (estuvo, en este caso). No expresan lo mismo, y el redactor no deberíaaceptar que le quiten esta clase de gerundios con el pretexto de que son incorrectos (nolo son) o de que se dice mejor sin gerundio (esto puede discutirse). Aquí el escritor tienela responsabilidad de meditar en cómo se transforma la naturaleza de una oración alemplear en ella un gerundio con el verbo estar. Muchas veces, es cierto, resulta mejor nousar el gerundio; el verbo conjugado tiene mucha fuerza. El gerundio, por otra parte,ayuda a trasmitir la sensación de una acción que dura, que no es instantánea ni describeuna costumbre. Ejercicio1 Sandro Cohen (2001). “El gerundio”, en Redacción sin dolor. Aprenda a escribir con claridad y precisión, México, Ed.Planeta, pp. 261-274. 4
  5. 5. Lea cuidadosamente estas oraciones y reflexione sobre las diferencias de matizverbal que encierran. Me estaba llamando. Me llamaba. Te estaremos buscando. Te buscaremos. ¿Me estás amenazando? ¿Me amenazas? Ayer estuvieron filmando. Ayer filmaron.Coordinado con otros verbos y como adverbio:El gerundio también puede coordinarse con otros verbos. En estos casos, casi siempreindica simultaneidad. Dicho de otra manera, la acción expresada por el gerundio se llevaa cabo al mismo tiempo que la acción del verbo conjugado que lo rige. • Martín entró balbuciendo maldiciones. • Guillermo, riéndose, amonestaba a sus alumnos. • El capataz se levantó, chorreando sangre por todas partes. Debe entenderse, además, que el sujeto del verbo conjugado -en estos casos elsujeto, pero el verbo también podría formar parte de una oración subordinada- es el quecontrola todo: tanto al verbo conjugado como al gerundio. En otras palabras: es Martínquien entró mientras balbucía maldiciones; es Guillermo quien amonestaba a sus alumnosmientras se reía; es el capataz el hombre que se levantó mientras le salían chorros desangre por todas partes. Entendido así, el gerundio se emplea como un adverbio: modificaal verbo principal. Se hace hincapié en esto porque el gerundio no se comporta asísiempre. La acción del gerundio puede ser inmediatamente anterior a la acción del verboprincipal, aunque esto se da con menos frecuencia: • Abriendo la caja fuerte, Teo sacó un sobre y se lo pasó a Helena. • Haciendo de tripas corazón, logró vencer su miedo. • Parándose de súbito en medio de todos, se cayó al suelo. En estos ejemplos se ve que Teo primero abrió a la caja fuerte y después sacó elsobre; el deportista, antes que nada, hizo de tripas corazón para posteriormente lograrvencer su miedo; el sujeto de la tercera oración primero se levantó súbitamente, y sólodespués se desplomó. Las gramáticas tradicionales también consignan la posibilidad de que la acción delgerundio sea inmediatamente posterior a la acción principal, pero eso no está tan claro. ElEsbozo..., por ejemplo, ofrece la siguiente oración como modelo de casos de estanaturaleza: "Salió de la estancia dando un fuerte portazo." Puede argumentarse que –efectivamente- primero salió y luego dio el portazo; mas también puede entenderse que lasalida y el portazo fueron simultáneos; Todo depende de qué entendamos por el término"salida". El problema con proponer la posibilidad de usar un gerundio cuya acción esinmediatamente posterior a la acción del verbo principal radica en los frecuentes abusosque se cometen en nombre de esta regla que, a la postre, es debatible. 5
  6. 6. El primer error garrafal: el gerundio que indica consecuencia o afectoEl problema, sin embargo, no es grave. Si recordamos que el gerundio se relacionaíntimamente con el verbo conjugado que lo rige, podemos deducir que su función estálejos de denotar una consecuencia o efecto de ese verbo: está casado con él y punto.Con ello en mente resulta fácil entender por qué tantos periodistas, burócratas, políticos,sociólogos y -sobre todo- abogados lingüísticamente mal preparados, caen en el abismodel gerundio equivocado: nadie les dijo que la acción del gerundio no puede denotarconsecuencia o efecto de la acción del verbo principal, aun aceptando que puede serinmediatamente posterior en relación con él, proposición que tal vez no debiera aceptarsesino con muchas reservas. Veamos algunos ejemplos de esta clase de error tan común: • Cayó el avión, muriéndose 103 personas. • Se firmó el acuerdo, quedando todos contentos. • La pentatleta se tropezó, rompiéndose la pierna izquierda. • El tragón se comió un cerdo entero, infartándose minutos después. • Se abrogó la ley, quedando en libertad los presos. El lector seguramente reconocerá esta clase de construcciones, pues aparecen sinpiedad todos los días en nuestros periódicos y revistas. Ya sabe por qué los gerundiosestán mal empleados aquí: desean indicar consecuencia o efecto de la acción del verboprincipal, para lo cual no fueron diseñados dentro de la evolución del idioma. Ésteconstituye el primer gran error al emplear el gerundio. Es en extremo sencilla la corrección de estas oraciones; sólo hay que emplear unsegundo verbo conjugado y replantearlas donde se estime necesario: • Cayó el avión y en el percance murieron 103 personas. • Todos quedaron contentos cuando se firmó el acuerdo. • La pentatleta se tropezó y la caída le produjo una fractura en la pierna izquierda. • El tragón se comió un cerdo entero y se infarto minutos después. • Se abrogó la ley e inmediatamente quedaron en libertad los presos. Ejercicio: Revise algunos periódicos y revistas con el fin de localizar este uso indebido delgerundio. Puede aprovechar la tarea para señalar también puntuación mal empleada.Corrija los errores de los periodistas, mejorando la redacción en todos los casos.Dentro de frases que se refieren al sujetoPodemos emplear el gerundio en frases que se refieren al sujeto. Son muy comunes yperfectamente lícitos: • Investigando en la hemeroteca, me topé con este libro. • Temblando de miedo, la niña me preguntó si conocía a su mamá. 6
  7. 7. • El Director General, sonriendo estúpidamente, aceptó mi renuncia. Este uso del gerundio no contradice el de la simultaneidad (o anterioridad), sino que loamplía expresamente para incluir frases y no sólo gerundios sueltos. De hecho, yaofrecimos algunos ejemplos con este sentido (chorreando sangre por todas partes,haciendo de tripas corazón, etcétera). También se introduce este uso del gerundio para contrastarlo con el que sigue:Dentro de frases que se refieren al complemento directoPuede afirmarse que en condiciones normales no se emplea el gerundio referido alcomplemento directo. No diríamos, por ejemplo, Abandonaron la ciudad consumiéndoseen llamas, sino Abandonaron la ciudad, la cual se consumía en llamas. No se diría:Derribaron el avión estallándose en mil pedazos, sino Derribaron el avión, el cual estallóen mil pedazos. (Abajo, diremos más acerca de este problema.) No obstante, sí hay casos concretos en que podremos usar, sin miedo, gerundiosreferidos a complementos directos. Éstos sólo pueden llevar gerundio si el verbo que losrige indica percepción sensible o intelectual. Son éstos los verbos que suelen cumplir conla condición anterior: ve, percibir, oír, sentir, notar, contemplar, distinguir, recordar,encontrar, hallar y otros análogos. • Vi a mi suegra besándose con mi mejor amigo. • Encontraron al viejo leyendo historias a la gente del pueblo. • Escuché las gotas cayendo sobre la tapa del piano. • Recordé al ladrón levantando el puñal, pero de lo demás... nada. • Pudimos distinguir a la mujer corriendo entre los árboles. Como en los demás casos cuando se emplea correctamente, aquí también el gerundiorevela una acción o transformación de algún tipo. De ninguna manera debe constituir unacualidad, como pronto veremos.El segundo error garrafal: el gerundio como adjetivoEl otro problema que surge con frecuencia es el gerundio que se ha querido emplear convalor adjetivo, sea para modificar el sujeto o cualquier complemento, aunque lo máscomún es que se inserte en el complemento directo. Por eso es necesario repetir que losgerundios siempre denotan acción, transformación o cambio, nunca cualidades. (Noobstante, véase la excepción en la sección "Cuatro últimas observaciones rápidas" eneste apéndice). Veamos algunos ejemplos, demasiado comunes, del mal empleo delgerundio como adjetivo: • Se promulgó una ley aboliendo el comercio en la calle. • Me envío una carta informándome de la salud de mi madre. • Abrimos una caja conteniendo 100 libros y varias partituras. • Escribieron un artículo atacando al senador Domínguez. • El equipo ganando más partidos será campeón. En cada uno de estos casos el gerundio quiere cumplir una función adjetiva, para locual no está facultado. Para evitar sencillamente este problema, se vuelve a plantear laproposición con una oración subordinada especificativa. 7
  8. 8. • Se promulgó una ley que abolía el comercio en la calle. • Me envió una carta que me informó de la salud de mi madre. • Abrimos una caja que contenía 100 libros y varias partituras. • Escribieron un artículo que atacaba al senador Domínguez. • El equipo que gane [ganador de] más partidos será campeón. Desde luego que pueden replantearse de otra manera, pero ésta es la más sencilla.Por ejemplo, en la segunda oración pudimos haber escrito: "La carta que envió meinformó de la salud de mi madre", o "Recibí una carta en la cual me informó acerca de lasalud de mi madre", etcétera.En complementos circunstancialesEn todos los casos anteriores, la acción del gerundio está casada con la del verboprincipal, es decir: con la del núcleo del predicado. No obstante, cuando el gerundio seemplea en los complementos circunstanciales, puede adquirir cierta vida independiente,como en los tres ejemplos siguientes con asterisco (*); en los otros dos casos, sigueexistiendo una relación estrecha entre el sujeto, la acción del verbo principal y la delgerundio. Esto, en última instancia, no resulta tan importante como el hecho de que sepuede emplear el gerundio en complementos circunstanciales prácticamente de cualquiertipo. Es importante recordar, sin embargo, que la relación entre la frase circunstancial y elresto de la oración debe estar perfectamente clara. • Estando los policías, no creo que nadie se atreva a tocarte. (Construcción absoluta: no se refiere ni al sujeto ni al complemento directo) • Habiendo visto las estrellas, dejaron de fijarse únicamente en las piedras del camino. (Complemento circunstancial de tiempo) • Habiendo tantas mujeres. Edipo tuvo que enamorarse de su madre. (Complemento circunstancial concesivo) • Brindando y cantando, intentaron despertar a quien ya había muerto. (Complemento circunstancial de modo) • Dirigiendo tú, no creo que haya problemas con la orquesta. (Complemento circunstancial condicional)Tercer error garrafal: usar el gerundio en lugar de un verbo conjugado cuando setrata de la segunda de dos oraciones coordinadas o de una oración subordinada.Se recordará que es posible unir –coordinar- dos oraciones independientes para quecoexistan en una sola proposición. O se puede subordinar una oración a otra que esindependiente. Podría escribir, por ejemplo: Gritaron una serie de improperios al dignatario, a pesarde que ignoraban la reacción que provocarían entre los guardaespaldas. Aquí, de hecho,hay tres oraciones: una independiente y dos subordinadas. La independiente (Gritaronuna serie de improperios al dignatario) se une a la primera subordinada (a pesar de queignoraban la reacción) por la conjunción adversativa "aunque". Hay redactores queprefieren suprimir el verbo conjugado de la subordinada, y poner en su lugar un gerundio 8
  9. 9. porque consideran que el verboide es más elegante, como en estos ejemplos. Losúltimos dos fueron tomados de la prensa mexicana; el primero es el mencionado: • Gritaron una serie de improperios, ignorándose la reacción que provocarían en los guardaespaldas. Al momento de disparar al frente del candidato, fui empujado por una de las personasque se encontraban en ese lugar, logrando efectuar dos disparos con el arma de fuegoque portaba, siendo detenido en esos momentos por unas personas vestidas de civil.(Declaración de Mario Aburto Martínez, asesino confeso de Luis Donaldo Colosio, tomadael 23 de marzo de 1994). • El 30% de la población se encuentra en la pobreza extrema, destacándose los estados de Guerrero, Oaxaca y Chiapas. Aquí se ve que no se trata ni del gerundio como adjetivo, ni del gerundio que indicaconsecuencia o efecto. Simple y sencillamente los redactores optaron por gerundizar elsegundo verbo conjugado de dos oraciones yuxtapuestas. Para que estos gerundiosestén bien empleados, deben cumplir alguno de los requisitos ya mencionados: tienenque regirse por el verbo principal, por ejemplo, lo cual no sucede, tienen que formar partede un complemento circunstancial, lo cual tampoco sucede; tienen que fungir comoadverbio, y aquí no lo hacen... La solución en estos casos es obvia y fácil: no hace faltasino reconocer que se trata de dos oraciones coordinadas o subordinadas y permitir quecada verbo sea conjugado. EjercicioVuelva a redactar los ejemplos anteriores con verbos conjugados en lugar de losgerundios. Escriba otros ejemplos de este error. Busque en revistas y periódicos másejemplos de errores de esta naturaleza. Distinga entre el error de las oracionesyuxtapuestas y el que ocurre con el gerundio que busca expresar consecuencia o efecto.Son muy parecidos, aunque no iguales.Cuatro últimas observaciones rápidasSólo hay dos gerundios que sí pueden emplearse como adjetivos: ardiendo e hirviendo.Uno puede escribir tranquilamente que "Xavier se quemó con agua hirviendo", y que "Sellevaron al niño ardiendo en fiebre". Es, asimismo, lícito convertir los gerundios en diminutivos, aunque esto ya suena unpoco anticuado: "Llegó resoplandito el mensajero." "Se fue leyendito encima de sucaballo," "En llegandito mandó llamar a sus criados." Hay gerundios que solemos encontrar únicamente en pies de foto o grabado, entítulos de obras diversas, descripciones y escritos análogos. No tienen verbo principalalguno a que puedan referirse. Se trata de casos excepcionales, aunque lícitos: "MarcoAntonio discutiendo en el senado." Los peregrinos atravesando el desierto." "Nerudaleyendo en Venezuela." Tal vez estas construcciones puedan entenderse como elcomplemento directo de un sujeto y núcleo de predicado "virtuales", cuando el verbo esde percepción: "Aquí vemos a Marco Antonio discutiendo en el senado." "Aquí vemos alos peregrinos atravesando el desierto," etcétera. Por fin, también es posible anteponer la preposición en a un gerundio. De hecho, es laúnica preposición que puede asumir esta posición: "En llegando, me hablas para ver 9
  10. 10. cómo está tu mamá." "En abriendo la carta que encontró sobre la mesa, se comunicó deinmediato con el abogado que había contratado para defenderlo." PALABRAS BAÚLSi la sinonimia constituye el mejor indicativo de la riqueza léxica de una lengua, elfenómeno de las palabras baúl supone el lastre más empobrecedor para el vocabulario.Bajo esta denominación se conocen aquellos términos cuyo contenido semántico es tanamplio y vago que sirven para nombrar casi todo; son intercambiables entre sí y puedenser sustituidos por palabras con sentido preciso, según el contexto. Algunos ejemplos:Cosa: • Han comprado todas las cosas del pastel. • No hay cosa más típica que la paella. • La solidaridad es una cosa positiva. • Tomar drogas es una de las cosas más envilecedoras. • La cosa se complicó cada vez másClaro: • Está claro que el negocio marcha mal. • El plan del grupo resultó claro para todos. • Cada vez me queda más claro que no le interesó el video. • Con esos lentes no se ve claro. • Fue claro con sus metas y las cumplió.Grave: • La falta que cometió es bastante grave. • Resulta grave que, a tu edad, caigas en esas provocaciones. • De por sí, su situación escolar es grave. • Percibió el gesto grave de su progenitor. • Es grave que desperdicies el tiempo de esa manera.Raro: • Esa forma de comportarse es rara en Javier. • Pudiera parecer raro, pero aún no se recupera. • La voz de Carmen sonó rara esta mañana. • El más raro de todo fue su desaparición de escena. • Esta historia está muy rara.Elemento: • Claudio es el mejor elemento de la obra. • Profesores y estudiantes son los elementos más importantes en el aula. • Pocos elementos son tan indispensables como la electricidad. 10
  11. 11. El agua es un elemento vital. • Cada elemento del cuadro está en armonía con el resto. Importante: • Lo más importante es que confíes en ti. • Es importante mantener limpio el instrumental médico. • El de hoy es un logro importante en su carrera. • Las personas más importantes para ella son sus padres. • Es un trabajo importante; ningún elemento lo habría hecho mejor.Especial: • El dueño es una persona especial. • Un aniversario como éste tiene que ser especial. • Efraín guarda recuerdos especiales de su infancia. • Las palabras del director dieron un toque especula al evento. • Tú has elegido un camino muy especial y difícil.Algo: • Quiero decirte algo. • Quise comprarle algo, pero no supe qué. • El tablado tiene algo defectuoso. • Tamara se puso algo raro en el cabello. • Algo que no soporto es la mentira.Esto, ésta, este, ése, éstos, éstas; cual, cual, que, quien (cuando no remiten a uncontexto adecuado o compartido): • Yo quería esa alfombra; esto no tiene remedio para ninguno de los dos. • No me gusta cómo atiendes a ése, lo cual no me explico. • El perro comió todo el alimento, quien estaba muy rico.Haber: • Ese hombre tiene asma. • Tiene las fotos en su cajón • La empresa tiene momentos difíciles. • La función tuvo un éxito impresionante. • La parcela tiene mil metros cuadrados.Hacer: • ¿Hiciste la comida? • La santa hizo grandes milagros. • Hicieron a pie el resto del camino. • Su amigo le hizo múltiples favores. • Ayer hizo dieciocho años conmigo. 11
  12. 12. Poner: • No se sabe poner la corbata. • No puso su nombre en la banca correcta. • Le pusieron vendas en la herida. • Hay que poner un anuncio en el periódico. • Nadie quiere poner dinero para el proyecto.Coger: • Cogimos el camión ya cuando volvíamos. • Coge bien los paquetes, que son muy frágiles. • No pude coger el vuelo contratado. • Abrígate bien, no vayas a coger un resfriado. • Cogió el sombrero y lo arrojó por los aires.Dar: • Hace años, le dieron la Orden al Mérito Universitario. • El profesor dio una conferencia magistral. • Ya me dieron las llaves del departamento • La agresión se dio cuando los jóvenes llegaron a la fiesta. • El desempleo se da con más frecuencia en el campo.Aparecer: • El sol aparece opacando siempre a las estrellas. • Los síntomas de la enfermedad aparecen poco a poco. • La idea apareció en su mente de improviso. • Hoy apareció una mariposa en mi habitación. • Las sorpresas aparecen cuando menos lo esperas. 12

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