Envejecimiento poblacional en Corea

1,709 views

Published on

Published in: Travel, Entertainment & Humor
0 Comments
0 Likes
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

  • Be the first to like this

No Downloads
Views
Total views
1,709
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
3
Actions
Shares
0
Downloads
15
Comments
0
Likes
0
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Envejecimiento poblacional en Corea

  1. 1. UNIVERSIDAD DE CHILE VICERRECTORIA DE ASUNTOS ACADÉMICOS DEPARTAMENTO DE PREGRADO Envejecimiento poblacional en Corea: Desafíos y perspectivas Nombre alumno: Felipe Menares A. Curso: Ciencia, Cultura y Tecnología: hacia un nuevo modelo de integración en la región Asia-Pacífico Fecha: 28 de Noviembre de 2007
  2. 2. INTRODUCCIÓN El gigante asiático envejece: 20 millones de chinos no podrán casarse nunca; La política del hijo único ha creado un gran desequilibrio demográfico; para 2050, un tercio de la población serán jubilados. Bajo el eslogan: ¨Una familia, un niño¨, la política del hijo único que China puso en vigor en 1979 ha contribuido al rápido envejecimiento de la población. El desequilibrio creado por las autoridades favorece las previsiones de que, para 2050, un tercio de la población serán jubilados. Según declara un experto en demografía; gracias a esa política puesta en práctica durante los últimos 30 años; 20 millones de hombres no tendrán mujer; en la actual China. La proporción actual entre sexos es de 119 niños nacidos por cada 100 niñas. Zhai Zhenwu está considerado como un súper experto en demografía en su país de origen. En una entrevista publicada por el diario EL PERIÓDICO este martes, 9 de octubre, Zhenwu asegura que esos hombres no podrán casarse nunca; y que el número crece a un ritmo de un millón y medio cada año. De los 1.300 millones de habitantes en la China actual, en 2035 llegaremos a 1.500 millones [...] Cada año nacen 16 millones de bebés, añade Zhenwu, que también es decano de la Escuela de Sociología y Estudios de Población de la Universidad Renmin de Pekín. Prohibir la ecografía del bebé. El experto considera que la solución al problema del desequilibrio demográfico en China pasa por adoptar una serie de medidas, como la de perseverar en el drástico control del crecimiento de la población. Permitir un hijo en las ciudades y dos en las zonas rurales, si el primer bebé es una niña. Al mismo tiempo, explica que se está estudiando prohibir la ecografía prenatal y desautorizar a los médicos a decir el sexo del bebé. También se intentan prohibir los abortos ilegales. Si controlásemos todo esto, podríamos llegar a un equilibrio. A Zhenwu no le parece que la mejor opción sea buscar mujeres en los países fronterizos, como está ocurriendo actualmente. Las fronteras de China con Corea del Norte y con Vietnam ya están llenas de chicas deseosas de casarse con hombres chinos. Pero ésta no me parece la solución acertada al problema. Consecuencias del consumo. El experto demógrafo hace también una reflexión sobre el desbocado crecimiento económico del país y las consecuencias del previsible excesivo consumo en China. ¡Sólo disponemos del 7% de terrenos cultivables en el mundo, pero en cambio somos el 20% de la población del planeta! Estamos consumiendo la mayoría de los recursos naturales, asegura. Zhenwu considera que con el crecimiento económico, la gente consumirá más. Y esto supone un gasto energético más grande. Actualmente importamos el 40% del petróleo, y todavía estamos desarrollando la industria del automóvil. ¿Se imagina las consecuencias de todo esto?, se pregunta
  3. 3. en la entrevista. Se ha de controlar el desequilibrio entre el crecimiento de la población y el consumo de recursos dice. Y añade: Asimismo, tenemos una mano de obra que supera la suma de la de todos los países desarrollados, pero la eficiencia es muy baja. Freno al desarrollo. Por otra parte, expertos reunidos en el Forum Universal de las Culturas que se celebra en la ciudad de Monterrey (México), advierten de que el envejecimiento de la población en China podría limitar el crecimiento y desarrollo de esa potencia asiática. Para el año 2015 entre el 20 y 25% de la población china tendrá alrededor de 65 años de edad, lo que significa que tres personas de la población económicamente activa estarán sosteniendo a un retirado, precisó Minxim Pei, director del programa sobre China del Carnegie Endowment for Internacional Peace de Washington. Se calcula que para mediados de este siglo un tercio de la población china habrá alcanzado la edad de jubilación. Los jubilados generarán presiones sobre los ahorros de China, que ahora son la principal fuente de financiamiento para el crecimiento de la nación, dijo a su vez Albert Keidel, ex economista del Banco Mundial en Pekín. Los dos especialistas coincidieron en señalar que, en la actualidad, el envejecimiento de la población china está ocurriendo con lentitud, por lo que la productividad del país no se ha visto afectada, además de que se cuenta aún con un margen para cambiar la política de limitar el crecimiento poblacional. La presión demográfica es tan elevada que el ritmo de crecimiento de la población ha sido frenado por el gobierno durante la segunda mitad del siglo XX. Esta disminución ha sido posible por el establecimiento de medidas para la reducción de la fecundidad, que a finales del siglo XX se situaba en 1,7 hijos por mujer. En el período 2000-2005 se ha situado en valores modestos (0,6% anual). Actualmente, el gobierno coreano se ve fuertemente obligado a realizar profundos cambios en su política de control demográfico para revertir el acelerado envejecimiento de la población acompañada a la radical disminucón de la tasa de fecundidad. Ésta última ha registrado un punto histórico de 1,08 por mujer, ocupando el segundo puesto después de Hong Kong: 0,98. Se ha querido afirmar de forma unilateral que el “gravísimo” problema de la población es el de su aumento. Pero, por el contrario, se ha silenciado sistemáticamente el otro “gravísimo” problema que es el de su despoblamiento. De hecho, el problema de la población es doble y contradictorio:
  4. 4. Mientras crece preocupantemente la población en 51 países está envejeciendo y decreciendo preocupantemente en 44 países. LOS HECHOS Y SUS INTERPRETACIONES Distribución de la población En este momento, la población está desigualmente distribuida en la geografía del planeta debido a diferentes factores que en seguida detallamos. El primer hecho relevante es que el 60% de la población está ubicada en el continente asiático mientras que, por el contrario, los demás continentes acogen al 40% restante. Al mismo tiempo hay grandes extensiones del globo que están deshabitadas. Canadá, Rusia, Brasil, Australia. Por el contrario, hay zonas muy concentradas en población: China, Corea, Vietnam, Malasia, Tailandia, Indonesia, Filipinas y Japón en Asia del sudeste. Paquistán, India, Sri Lanka, Bangladesh, Birmania en Asia del sudoeste. También hay altísima concentración de población en Europa en torno al Sena y al Rin, Alemania, Holanda, Bélgica y Francia, el norte de Italia, el Reino Unido. En Estados Unidos, las ciudades de Nueva York hasta Boston, las ciudades en torno a Washington y Filadelfia, así como la zona de los Grandes Lagos. Las mencionadas zonas concentran más del 75% de la población mundial. Si se suma la población de China, India, Estados Unidos, Indonesia, Brasil y la Federación Rusa, reunimos al 50% de la población mundial. Los motivos climáticos han sido uno de los determinantes para que el 80% de la población se ubique entre los paralelos 20° y 60º, es decir, la zona templada del planeta, que son las que mejores condiciones tienen para el asentamiento poblacional, contrapuesta a la zona tropical y ártica de ambos hemisferios. Las zonas costeras agrupan a la mayoría de la población mundial, (alrededor del 70% vive a menos de 500 Km. del mar) mientras que los bosques tropicales, los desiertos, las zonas de alta montaña tienen muy poca población
  5. 5. DENSIDAD DE LA POBLACION MUNDIAL (*: habitantes por kilómetro cuadrado) Fuente: División población de las Naciones Unidas. Revisión 2002 La accesibilidad a los servicios de todo tipo en las ciudades, hace que en este momento, el 80% de la población del globo se ubique en ciudades. Y hay una proporción directa entre grado alto de desarrollo y alta urbanización. Por el contrario, a menor desarrollo más zona rural. Sin embargo, las 17 megalópolis más pobladas del mundo están en países en desarrollo y solo 3 están en países desarrollados. México y San Paulo son las más grandes del mundo con más de 20 millones de personas cada una. 2000 2005 Europa del sur 111 111 Europa del norte 54 54 Asia 116 123 África 26 29 - del sur 19 19 - medio 14 16 - sub Sahara 27 30 América Lat. y Caribe 25 27 Del sur 19 21 Central 55 59 Mundo Entero 45 48
  6. 6. La densidad de población indica que hay zonas del mundo con una densidad bajísima. Tal es el caso de América del Sur, Africa, América del Norte, América Central, Oceanía. El crecimiento de la población en el 60% de los países Con respecto a la población mundial los peritos y los políticos han hecho estrategias tendientes a plantear las cosas desde una sola perspectiva: la más conveniente a los países desarrollados. Siempre que sale a la luz el tema de la población mundial se dice una parte de la verdad, pero no la otra parte. Veamos a continuación algunos ejemplos. Es verdad que la población mundial se duplicó desde 1950 al año 2000. Pero simultáneamente hay que decir que eso se debe, no a que ha habido un crecimiento exclusivo del número de nacimientos, sino que nunca en la historia humana se había producido una mejora en la salud tan sustancial como para que la vida media de un individuo pase de los 46 a los 66 años de edad. Ese aumento (20 años) de la vida media, evidentemente, no es presumible que se produzca en la misma escala en los próximos años para todos los países del mundo. En este momento, 6 de cada 10 ancianos están ubicados en los países en desarrollo. DENSIDAD DE POBLACIÓN EN ALGUNOS PAISES Malta: 1206 Holanda 385 Japón: 334 Bélgica: 332 España: 284 Reino Unido: 240 Alemania: 230 Italia: 190 Suecia: 178 Luxemburgo: 164 China: 132 Dinamarca: 122 Francia: 106 Austria: 97
  7. 7. Suiza: 84 Méjico: 50 Ecuador: 43 Tanzania: 37 Camerún: 30 Estados Unidos: 29 Sri Lanka: 28 Mozambique: 24 Laos: 22 Angola: 20 Uruguay: 19 Brasil: 19 Paraguay: 13 Niger: 8 Congo: 8 Bolivia: 7 Sudán: 2 En hab. /Km2 Es verdad que la población del mundo ha llegado a los 6.000 millones el 12 de octubre de 1999, como quiso festejarlo simbólicamente el Secretario General de las Naciones Unidas, asistiendo al nacimiento de un niño en Sarajevo. Pero también es verdad que numerosos técnicos de las Naciones Unidas habían pronosticado -científicamente- que la población sería de 7.000 millones y que hubo un error de cálculo de 1000 millones. El informe de las Naciones Unidas de 1984 pronosticaba para el año 2000 que habría entre 6.127 y 6.250 millones de seres humanos. En realidad, en 1999 se llegó a 6.000 millones. Algunos demógrafos estiman que aún este cálculo de los 6.000 millones está “inflado”. Es verdad que la mayoría de la población del mundo está ubicada en países de bajo desarrollo. Pero también es verdad que esos países: América Latina, Africa y Asia en grandes extensiones, tienen una densidad de población muy por debajo de la densidad de los países europeos. En 1980 la
  8. 8. densidad de África era 15 habitantes por km2 y pasó de 21.4 en 1990; la de América del Norte: 11, la de América Central: 45, la del Sur: 14 hab./m2. Toda América en 1990 tenía una densidad de población de 68.8 hab./km2 . La densidad de Oceanía en 1980 era de 3 hab./km2 , y pasó a 3.1 hab./km2 en 1990. La densidad de todos los países en 1980 de la Ex Unión Soviética: 12 hab./km2. Por el contrario, Europa (98 hab./km2 ) superaba a Asia (93 hab./km2 ) en densidad de la hab./km2 . En 1980 la única región de la tierra que superaba en densidad a Europa era la parte central de Asia. Es verdad que China -como país- tiene el mayor número de habitantes del planeta. Sin embargo, China tiene bastante menos densidad de población que Holanda (412 hab./km2 ), Japón (332 hab./km2 ) Bélgica (303 hab./km2 ); Israel (273 hab./km2 ); Alemania (227 hab./km2 ) Gran Bretaña (237h./km2). Estos países desarrollados están entre los más densamente poblados del mundo. La India (278 hab./km2 ) por el contrario, tiene menos densidad que Holanda, Bélgica o Japón. Es verdad que hay países individualmente considerados que tienen una densidad de población altamente preocupante. Tal es el caso de Bangladesh, Taiwán, Corea del Sur, Singapur, y otros países de muy pequeña extensión. Pero también es cierto que la Isla de Malta en Europa, -país desarrollado- es una nación que supera a todos con gran diferencia, sobrepasando los 1.200 hab./km2 . Esto hace pensar que las estrategias de solución al problema de la población debe focalizarse en los países puntuales, y adecuarlas a ellos. Durante mucho tiempo los demógrafos creyeron en la teoría del Pastor Robert Malthus de fines del siglo XVII que decía que mientras la población se duplicaba de forma exponencial, la alimentación lo hacía en progresión aritmética. Malthus observó esto en Irlanda entre 1845 y 1847, pero no existe ningún otro caso en el mundo en el que la población se duplique cada 25 años como lo pronosticó este teólogo protestante del siglo XVII. Posteriormente, los demógrafos empezaron a prestar atención a la teoría de la Transición demográfica que, en líneas generales, sostiene que cuando una población se desarrolla socio económicamente, lo primero que modifica es el número de nacimientos. Al principio se produce una explosión de nacimientos, luego, la natalidad baja rápidamente. En los países pobres los numerosos hijos son una forma de asegurar la jubilación y el cuidado de los padres cuando envejecen. Cuando la seguridad social se perfecciona y el nivel de vida aumenta, este tipo de motivaciones desaparece y empieza a haber en la población otro tipo de control de los nacimientos.
  9. 9. La teoría de la transición (primero aumenta explosivamente y después baja la población) tampoco parece muy satisfactoria porque en la mayoría de los países pobres la tasa de nacimientos por madre era de 6.13 en 1955 y pasó a ser de 3.48 en 1995. Supuestamente, estos países estarían en la etapa de “explosión”. Por el contrario, disminuyeron en tasa de nacimientos en un 43%. En consecuencia, hoy en día tampoco la teoría de la transición satisface desde el punto de vista de su capacidad de pronóstico. Es evidente, por lo tanto, que la demografía -como ciencia- todavía tiene que progresar mucho en orden a no equivocarse y sacar conclusiones que luego no se comprueban como reales. Ya estamos acostumbrados a que los pronósticos alarmistas de muchas oficinas dependientes de las Naciones Unidas hayan tenido que corregirse a sí mismos y, con mucha frecuencia, han tenido que hacer correctivos hacia menos número de población que la que ellos mismos habían previsto. Disminución de la población en el 40% de los países. Tan preocupante como el aumento de la población es la disminución que se está dando en el 40% de los países del mundo. Para el informe 2004 de las Naciones Unidas, 51 países disminuirán la población de aquí al 2050 y tendrán menos población que en el año 2005. En el conjunto de los países desarrollados la tasa de hijos por mujer es de 1,56. Eso no sustituye a la población que existe hoy, que necesariamente disminuirá. La fecundidad se ha ubicado por debajo de la capacidad de reemplazo en 23 países del mundo en donde vive el 25% de la población mundial (menos de 2 hijos por mujer) El de-cremento de la población en algunos países ha sido muy severo. En ese sentido el informe citado de las Naciones Unidas pronostica que la disminución será: Japón y Alemania, un 14%; Italia y Hungría, un 25%; Federación Rusa, Georgia y Ucrania, entre un 28 y un 40%15. 64 países –que tienen el 44% de la población mundial– no cuentan con tasas de fecundidad que aseguren el reemplazo de generaciones (mínimo: 2,1 hijos por mujer). Por el contrario en 35 (de 148 países en desarrollo) la tasa de fecundidad ha sido de 5 hijos por mujer. Pero en esos 35 países vive sólo el 10% de la población mundial. En 1960, Europa tenía una tasa de fertilidad de 6 hijos por mujer. Hoy, en cambio, no alcanza la sustitución generacional en
  10. 10. muchos de sus países. Entre el 2000 y 2005 la tasa de fecundidad en todo el mundo fue de 2,65 hijos por mujer, es decir, la mitad de la que era en 1955 PRONÓSTICO RESPECTO AL ENVEJECIMIENTO EN EL MUNDO Aumento en el porcentaje de población mayor de 65 años que se espera en el porvenir Fuente. UN. World Population Prospects: the 2004 Revision. Analytical Rep. China ha tenido una tasa de fecundidad de 1,7 hijos por mujer en el período 2000-2005, de manera que el de-crecimiento de su población traerá problemas enormes a su organización económica, social y cultural en los próximos años. Rusia16, disminuyó su población sin parar en los últimos años. Ahora el tema es considerado en ese país, un asunto de seguridad nacional. Los 44 países desarrollados -que tienen el 19% de la población mundial- tienen niveles de fecundidad muy bajo. Todos presentan tasas de fecundidad inferiores al nivel de reemplazo. Y en 15 de ellos, hay niveles de fecundidad sin precedentes: menos de 1,3 hijos por mujer. Los países menos fecundos serán Alemania e Italia (1,61), seguidos de España (1,64) y Austria (1,65). El informe de las Naciones Unidas que venimos utilizando en este tema nos indica que los países desarrollados disminuirán 1.000.000 (millón) de personas por año. La disminución el número se acompaña con un envejecimiento de sus integrantes. En ese sentido el informe de las Naciones Unidas17 del año 2002 llega a la conclusión que el envejecimiento de la población en el mundo es: 2005 (%) 2050(%) África 3,4 6,7 Asia 6,4 17,5 Europa 15.9 27,6 Latino América 6,1 18,4 Norte América 12,4 21,1 Oceanía 10 19,3
  11. 11. 1. Un fenómeno global 2. Carece de precedentes 3. Un hecho profundo: afecta a todos los sectores y a todos los aspectos de la vida social 4. Duradero. Del 2005 al 2050 se pasará de 672 millones de personas mayores de 65 años a 1900 millones y habrá 2 ancianos por cada niño Muestra de este hecho sumamente preocupante es que en los países desarrollados la población anciana (65 años para arriba) supera a la infantil (menos de 15 años de edad). Los efectos negativos de la disminución y envejecimiento de la población no se harán esperar en los próximos años y nos obligarán a rever todas las políticas empleadas para disminuir la población, tal como fueron empleadas en el pasado. La escasa natalidad de los próximos años hará que18: • haya menos personas trabajando y aportando para la seguridad social • haya un aumento muy grande de personas sin hijos y por tanto, afectiva y socialmente solitarias, viviendo una vejez con muy mala calidad de vida • las familias deberán pagar más impuestos y tendrán menos capacidad de ahorro, con lo cual habrá menos capital para invertir en la economía • la demanda de asistencia sanitaria se multiplicará extraordinariamente, demandando a los países que inviertan cada vez más dinero en salud • aumentará la población femenina que vive más que la masculina • crecerá el porcentaje de personas mayores, generando una ruptura generacional entre los “adultos mayores” y los jóvenes que serán menos en número pero con mentalidades diferentes • la sociedades tenderán a ser gobernadas por personas de mayor edad y mentalidad más conservadora Estos peligros y amenazas son tan importantes y severos que las que genera un aumento de la población de los países menos desarrollados. ALGUNAS POLITICAS DE CONTROL DE LA POBLACION Las políticas de control de la población ensayadas en las últimas décadas se pueden clasificar en tres tipos:
  12. 12. 1. Desarrollo cultural, económico y social. Es la política que intenta brindar desarrollo económico y educativo a fin de que las familias por propia iniciativa decidan el número de hijos que desea tener, sin someterse a presiones indebidas de las instituciones del Estado. La producción de alimentos, por otra parte, es suficiente para alimentar con la dieta necesaria a toda la población del mundo. Y es presumible que esta producción aumente debido a las nuevas tecnologías que se usan en la agricultura. 2. Campañas de esterilización. Enfocan el problema desde un punto de vista biológico. Las campañas de “seducción” a favor de la esterilización o de los métodos anticonceptivos muchas veces se han visto rodeadas de gravísimas lesiones a la libertad de las personas. Las campañas de esterilización suelen estar acompañadas de incentivos económicos. Estos pueden ser más o menos eficaces según quien sea el recipiente de los beneficios. Si quien lo recibe es la mujer que es esterilizada será menos eficaz que si la recompensa va dirigida al agente de salud que debe “convencer”, “seducir”, “engañar” o “coaccionar” a la mujer para que sea esterilizada. Esta última solución ha sido muy eficaz y ha sido la responsable de millones de violaciones a los derechos de la mujer. 3. Incentivos económicos. Los países premian a las familias poco numerosas y desestimulan a las numerosas. Tal es el caso de Japón y China. Por el contrario, Alemania, Austria y Francia, incentivan a las familias a que tengan más de dos hijos. PERSPECTIVA ETICA La población mundial es un asunto que compete a todos. Nadie puede permanecer indiferente al “aumento” y al “hundimiento” demográfico. Como acabamos de ver el hecho poblacional es contradictorio. Por un lado en algunos países aumenta la población (los países más empobrecidos) pero, por otro lado, el 40% de la población mundial ubicada en 51 países desarrollados, esta decreciendo. Es tan éticamente necesario informar al mundo del primer hecho, como informar al mundo de la “implosión” de la población en estos 51 países.
  13. 13. La población crece y decrece por diversos factores: -muchos nacimientos, -mejora de la salud y esperanza de vida media, -factores culturales, -factores geográficos/sociológicos, -factores religiosos. Es, por tanto, un problema que debe ser abordado desde distintos puntos de vista. La solución ética al problema de la población no puede enfocarse monotemáticamente con el “control de los nacimientos” o con “incentivos económicos”. La solución más éticamente defendible es aquella que rescata de la realidad un hecho incontrovertible: cuando hay desarrollo económico y cultural, la misma población controla sus nacimientos y asume con responsabilidad el número de personas que trae al “barco” de la humanidad. Pero el desarrollo económico -sólo- no evita la incapacidad de la población para alcanzar la sustitución generacional, que es la que lleva al grave envejecimiento consiguiente. La cosmovisión antropológica y los valores éticos de los individuos juegan un rol fundamental que va más allá que lo económico-cultural. Por otra parte, la producción de alimentos tampoco es un problema que sea, de por sí, irresoluble. En realidad, si no se produce más, es porque no se necesita producir. Las nuevas tecnologías agrícolas y la biotecnología –por otra parte- son una ayuda más, que viene a reforzar en muchos países el exceso de producción de alimentos que ha llevado a tirar al mar incontables toneladas de cereales para no bajar el precio en el mercado. Ciertas conductas o ciertas políticas poblacionales merecen ser valoradas como claramente inmorales: por ejemplo, las llevadas a cabo por algunos países en base a campañas de esterilización masivas de mujeres pobres; o las llevadas a cabo por China que prohíbe tener más de un niño por pareja y quien incumple esa meta es castigado desde el punto de vista económico y social de forma indigna de la persona humana. Las campañas políticas y publicitarias basadas en pronósticos de los demógrafos deben ser cautas y veraces; no deberían tener el tono apocalíptico que han querido darse a algunas de ellas en ocasiones del pasado. Si tuviéramos que decir cual es el desafío ético principal deberíamos concluir diciendo que es un desarrollo socio-económico, cultural y ético adecuado, con una suficiente y adecuada información a los ciudadanos, a fin de que se auto responsabilicen de los hijos que quieren tener.
  14. 14. La principal convicción ética que surge luego de estudiar el problema del aumento-disminución de la población mundial es que los factores antropológico-culturales, socio-educativos, religiosos, económicos y biológicos, están estrechamente ligados. Pretender enfrentar el problema sin tener en cuenta de forma eficaz el problema del desarrollo humano –no solo económico-, es una torpeza -en un nivel mínimo de culpa- y resulta una inmoralidad si este enfoque unilateral se hace de forma consciente y sistemático. Resulta evidente, después de haber reseñado las principales “aristas” del problema poblacional que se trata de un desafío estrechamente ligado con los valores familiares, culturales y religiosos de la humanidad. La forma de concebir la familia, la forma de dar sentido a la vida, serán asuntos que cada vez más deberemos tener en consideración para poder enfocar éticamente el problema del aumento-disminución de la población Sólo dejamos apuntados ciertos lineamientos de reflexión ética, que merecerían un estudio pormenorizado y particular que aquí no podemos hacer por las características del presente estudio. Los retos que plantea la jubilación prevista de la generación de la posguerra a los países industrializados de Occidente y Japón son bien conocidos. Los gobiernos se enfrentan a una creciente carga financiera por el costo de las pensiones y la atención médica, posiblemente de larga duración, lo que implica alzas impositivas o el recorte de las pensiones. Pero además, muchos países asiáticos se enfrentan a su propia “bomba de tiempo” demográfica. Aunque están dos décadas detrás de los países industrializados, la fuerte caída de las tasas de fecundidad y la mayor longevidad resultarán en una creciente proporción de personas mayores respecto a la población general y en edad laboral en 2020–30. Los países asiáticos están en plena “transición demográfica” (véase el gráfico). Algunos, como Corea y Singapur, están muy avanzados en el proceso: la tasa de dependencia de los mayores o TDM (coeficiente personas mayores/población en edad laboral) convergerá con los países industrializados en 2030 para seguir creciendo en forma extraordinaria. Corea registra la tasa de envejecimiento más alta del mundo, seguida de China y Tailandia, con el denominado dividendo demográfico (gran porcentaje de la población en edad laboral), que durará hasta 2035–40, y el ulterior incremento del número de personas mayores. Malasia les sigue de cerca, con un dividendo demográfico que durará hasta 2045. En Filipinas, India e Indonesia la TDM aumentará después de 2050. La situación de China es insólita: su población mayor ya supera la de muchos países industrializados, pero el ritmo de envejecimiento de sus centros urbanos (donde vive un tercio de la población) ha sido mucho más alto que en zonas rurales, fruto de una menor fecundidad y mayor longevidad. Aun incluyendo en la población a los emigrantes en áreas urbanas, el dividendo demográfico podría llegar a su fin mucho
  15. 15. antes en la China urbana (2025–30) que en la China rural (2035–40). Muchas políticas clave se definirán según cómo se aborden las diferencias urbano-rurales (entre las provincias y dentro de ellas), tanto a nivel familiar como político. China también deberá tener en cuenta la brecha de género, esto es, el menor número de mujeres frente al de hombres por las diferencias entre tasas de nacimiento y supervivencia de niños y niñas. Una TDM más alta plantea importantes retos. Aunque los mayores están preparados para trabajar más tiempo, necesitan acumular activos para la jubilación o recibir ayuda financiera. En Asia esto es cada vez más importante, dado el debilitamiento del papel tradicional de la familia como soporte multigeneracional. Los mayores también requerirán un mayor acceso a la atención médica y muchos a cuidados de larga duración. No es fácil saber cómo procederán los países asiáticos para hacer frente a estos retos. Sin duda, las decisiones que se tomen ahora podrían tener un gran impacto en la magnitud de los problemas que se avecinan. Este artículo analiza la preparación de los países asiáticos y los problemas que deben abordar para satisfacer las demandas de una población mayor. Datos de interés La mayoría de los países asiáticos estará en la “segunda ola” de sociedades que envejecen, tras el envejecimiento de los países industriales, incluido Japón. Hacerse rico antes de llegar a viejo Merced al auge de sus economías, Asia ha podido aprovechar el dividendo demográfico y disponer de los altos niveles de ahorro de la región (al margen de Japón, las economías más desarrolladas son: China, Corea, Filipinas, India, Indonesia, Malasia, RAE de Hong Kong, Singapur y Tailandia). Las oportunidades derivadas de altas tasas de ahorro e inversión se pueden traducir en una mayor renta per cápita (RPC) para el momento en que la población envejezca y en la creación de una reserva de activos, reales y financieros (internos y externos), que pueden ayudar a financiar las necesidades de consumo de una población mayor. Varios países asiáticos, como Corea, Malasia, RAE de Hong Kong y Singapur, han seguido una estrategia de desarrollo basada en explotar su dividendo demográfico. China, con una economía a la zaga del resto, y pese a su enorme crecimiento económico y a las altas tasas de ahorro e inversión, aún tiene que crear empleos productivos para la numerosa población en edad laboral que se avecina. En el futuro, los países asiáticos se enfrentarán a un “doble imperativo” a la hora de elegir una política macroeconómica adecuada. Las políticas deben seguir favoreciendo el rápido crecimiento económico, ya que las tasas de crecimiento decaerán al lentificarse, o incluso reducirse, la mano de obra hacia el final de la transición demográfica. Las presiones del mercado laboral, materializadas en salarios reales al alza, requerirán estrategias nuevas para mantener la competitividad frente al
  16. 16. exterior. Las políticas gubernamentales deberían abordar los retos de las pensiones, los tratamientos médicos y los cuidados de larga duración asociados a un aumento importante de la TDM. Ello subraya la importancia de tener una posición fiscal sólida, con bajos niveles de deuda pública, para cuando las demandas de una población envejecida se intensifiquen. La importancia relativa de estos imperativos depende de la cercanía del país al momento en que suba su TDM y del alcance de su convergencia con los niveles de RPC de los países industrializados. Pero también hay una dimensión microeconómica del envejecimiento. Cuando una sociedad envejece, ¿cómo cubre las necesidades financieras de los mayores? ¿Vivirán de sus propios ahorros?, ¿de la ayuda de familiares?, ¿de los impuestos generales?, ¿de contribuciones salariales de la fuerza laboral a través de los sistemas de seguridad social (como en los países industrializados)? ¿O tendrán que trabajar más? ¿Cómo satisfacer las necesidades de los ancianos si a menudo requieren cuidados de larga duración o un mayor apoyo médico y social? Los países asiáticos objeto de estudio han desarrollado sistemas de seguridad social para gestionar los riesgos asociados a las pensiones y cuidados médicos. La variedad de las estrategias observadas refleja las diferentes perspectivas nacionales. Solo en los sistemas de seguridad social de Corea, Singapur y quizá Malasia la amplitud de la cobertura permite evaluar sus características en cuanto a solidez o idoneidad para atender las necesidades de una población mayor. Dos enfoques para las pensiones En Asia sobresalen dos enfoques para las pensiones. Primero, el de los Fondos Centrales de Previsión (FCP) de Singapur, Malasia y en cierta medida Tailandia, así como el reciente Fondo Obligatorio de Previsión de la RAE de Hong Kong. Cada uno de ellos es un enfoque de contribución definida (CD), en contraste con los diversos modelos de prestaciones definidas (PD) de la empresa privada y la administración pública en Corea, Filipinas, India y Tailandia. En los modelos PD, la cobertura de los empleados va desde un nivel muy bajo (India), pasando por el 30% (Tailandia), hasta el más universal (Corea). Las tasas de sustitución de los empleados cubiertos, esto es, la relación pensiones medias/salario, van del 30% en Tailandia al 50%–60% en Filipinas y Corea. Al tratarse en su mayoría de sistemas de reparto, en los que las pensiones se financian con las contribuciones actuales, los sistemas PD se basan en su capacidad para aumentar las tasas de contribución de los trabajadores si se produjesen déficits operativos. Por ello, cuando aumenta la TDM pueden sufrir las mismas presiones financieras que los países industrializados.
  17. 17. El modelo de los FCP prefinancia algunas obligaciones de gasto antes de la jubilación (vivienda, educación y a veces atención médica), y necesidades de ingresos en la jubilación, con las mayores tasas de ahorro nacional que implica. Las altas tasas de ahorro obligatorias en los FCP (desde un 30% hasta el salario completo), junto con las estrategias de inversión para los activos acumulados, ofrecen una cuantiosa suma para la jubilación (donde las franjas de edad elegibles van de 55 a 62). Sin embargo, la corriente de ingreso que se puede generar al adquirir una anualidad de esta suma no es generosa, y va del 20% al 40% de la media salarial. Estos sistemas entrañan el riesgo de que los hogares gasten los fondos muy pronto tras jubilarse. En comparación con otros, el sistema de pensiones de China cambia mucho. En las áreas urbanas, el gobierno está sustituyendo el fragmentado sistema de pensiones de responsabilidades de empresas públicas y del gobierno (como empleador) por un sistema basado en tres pilares: el primero, PD/sistema de reparto obligatorio; el segundo, CD obligatoria, y el tercero, un plan de ahorro voluntario. El gobierno es responsable de las pensiones de los jubilados actuales y de aquellos con derechos adquiridos. Sin embargo, los nuevos planes cubren menos de la mitad de la población activa. Si se suman los pagos y contribuciones de los planes apenas se supera el nivel municipal, menos aún el provincial o nacional. El incumplimiento es frecuente entre los empresarios (máxime del sector privado). Las municipalidades han utilizado los fondos del sistema CD para financiar las pensiones de los jubilados actuales. De hecho, el sistema de pensiones registra un déficit. Los optimistas prevén que la “deuda heredada” asociada al anterior sistema urbano de pensiones suponga entre el 50% y el 150% del PIB. En las áreas rurales de China se ha abandonado el sistema comunitario, que ofrecía pensiones a sus miembros, y se ha sustituido por transferencias mínimas de la red de protección. El nuevo plan de pensiones cubre menos del 25% de los trabajadores de China. Sus altas tasas de ahorro individual podrían, en parte, reflejar las limitaciones del todavía provisional sistema de pensiones. Las autoridades chinas son conscientes de los retos que supone una población mayor. Para el grueso de la población, aún queda por establecer una estrategia nacional coherente que solucione la jubilación de un amplio grupo de mayores (recuadro 1). China debe abordar los problemas a tiempo salvo que China actúe pronto en diversos frentes, le será difícil resolver los retos que plantea el envejecimiento de la población. En las zonas rurales, las personas mayores dependen de sus ahorros privados, algunas transferencias del Estado y de la ayuda familiar (hijos que aún viven en los sectores rurales o que trabajan como migrantes urbanos). Con un fondo social limitado en las zonas rurales y una TDM creciente, apenas se prevé apoyo
  18. 18. gubernamental, a menos que proceda del gobierno central, posiblemente asociado a alguna garantía de ingresos mínimos o una red de seguridad social. Una opción sería transferir a los hogares rurales los derechos de propiedad de la tierra, dotándolos de activos adicionales para financiar su jubilación. En algunas zonas rurales, el valor de la tierra puede ser sustancial. Y en las numerosas regiones del país donde la tierra tenga poco valor, la concesión de derechos de propiedad más favorables podría facilitar la concentración de parcelas rurales (aumentando los rendimientos del trabajo en dichas zonas) y propiciar la emigración a las zonas urbanas. Aunque con un nivel de ingresos más alto, las zonas urbanas de China se enfrentan a presiones aún mayores. El deterioro del equilibrio demográfico es más pronunciado en estas zonas, máxima para los residentes en comparación con los migrantes. De hecho, los experimentos actuales con los sistemas prefinanciados CD vienen a ser lo mismo que un sistema de transferencia intergeneracional (similar al régimen de reparto), donde las contribuciones, siempre que procedan de los ahorros de individuos en edad de trabajar, sirven para pagar las pensiones de los actuales jubilados que trabajaban en la función pública o en empresas públicas. A medida que envejece la población urbana, y que se deteriora la TDM, es probable que las alternativas de política requieran: una contribución y unos impuestos más altos para los que trabajan en el sector urbano; la mayor cobertura (y base contributiva) de tales sistemas, de modo que incluyan a los jóvenes trabajadores urbanos migrantes (retrasando el punto en que la presión fiscal aumente); mayores subvenciones del gobierno central a los sistemas de seguridad social urbanos (posiblemente transfiriendo activos estatales); prestaciones más bajas; la elevación de la edad de jubilación; introducir la posibilidad de una jubilación gradual, y el refuerzo del sector financiero para mejorar la productividad (y el rendimiento) de los ahorros. Grandes beneficios Una iniciativa con grandes beneficios en el futuro en cuanto a la capacidad de los trabajadores para participar más tiempo en la fuerza laboral consistiría en hacer frente a los actuales desafíos para la salud: los obstáculos financieros para acceder a una atención médica adecuada, el abuso del tabaco y la contaminación del medio ambiente. Ello reviste gran importancia, dadas las duras condiciones laborales de muchos trabajadores. Además, el aumento de los ingresos (que afecta a las dietas y a la obesidad) y el rápido ritmo de urbanización (con mayores tasas de hipertensión) incrementarán la posible carga de las futuras enfermedades y gastos asociados. El sector financiero debe reforzarse para facilitar el uso productivo de los ahorros. El refuerzo de instituciones y mercados financieros redundará en una mayor productividad del capital acumulado
  19. 19. por los hogares que ahorran para la jubilación. El fomento de la migración permitiría a algunos segmentos de la población mayor recibir remesas de familiares. En definitiva, la mayoría de los países asiáticos está lejos de tener un sistema de pensiones sostenible financieramente que ofrezca un nivel básico de pensiones para el grueso de la población mayor cuando aumente la TDM. El sistema de tres pilares se erige como el modelo más viable para elaborar una estrategia de jubilación. Para la mayoría de los países asiáticos, lo esencial es garantizar que el sistema sea realista y que lo prometido pueda financiarse. Esto resalta la importancia de un primer pilar para atender las necesidades de los mayores dependientes y de un tercer pilar para promover el ahorro individual y familiar. También apunta a la importancia de fortalecer el funcionamiento del sistema financiero para absorber el aumento del volumen de ahorro familiar y canalizarlo eficazmente hacia inversiones y préstamos de alta calidad. Presiones sobre los costos de salud En Asia, el envejecimiento de la población ejercerá cada vez más presión sobre los sistemas de salud. Los ingresos crecientes y la urbanización en estos países han provocado un aumento de enfermedades crónicas como el cáncer, la diabetes o afecciones cardiovasculares. La carga financiera del tratamiento y de la gestión de estas enfermedades será mayor conforme cambie la estructura de edad de la población y la globalización acentúe la demanda de tecnologías y medicamentos modernos y costosos. Los sistemas de salud son especialmente difíciles de clasificar. Algunos países confían demasiado en sistemas públicos (Indonesia, Malasia y RAE de Hong Kong), con acceso universal a los servicios, pero con una calidad de los servicios disponibles que varía según los ingresos familiares y el lugar de residencia. Aun cuando la asistencia está formalmente disponible en instalaciones públicas, el hecho de tener que correr con la mayoría de los gastos limita el acceso. El sistema universal de servicios médicos de China quebró en los años ochenta con la llegada de la economía de mercado y, al igual que con las pensiones, el costo, la disponibilidad y el sistema de financiación difieren mucho de áreas urbanas a rurales y dentro de ellas. En algunos países, el sector privado también puede ser clave, y puede reflejar las fallas del sistema público de salud (India) o constituir un elemento intrínseco al diseño del sistema médico (Tailandia). En otros casos, el sector privado abastece con creces a un único y estrecho segmento de población. Corea (recuadro 2) está debatiendo el posible papel de dicho sector en la atención médica. Singapur, Malasia y China ofrecen lecciones útiles para abordar los problemas que surgirán en los servicios médicos cuando crezca la demanda de tratamiento y de gestión de servicios. Malasia, por
  20. 20. ejemplo, cuyo sistema público de salud es relativamente eficaz, ahora proyecta permitir una mayor participación de los seguros privados de salud. Con el sistema actual, el gobierno puede determinar en gran medida la calidad y cantidad de servicios y tecnología disponibles. No obstante, los sistemas públicos pueden verse afectados por retos administrativos y presiones de economía política en su presupuesto, lo que dejaría a muchos hogares insatisfechos con el nivel de cuidados disponible en las instalaciones públicas de salud. La apertura del sistema a los seguros privados puede implicar grandes presiones de los costos. Malasia ya ha conocido una importante fuga de cerebros del sector público al privado, con los efectos adversos que supone para la calidad del sistema público de salud. El sistema privado de Singapur sufre presiones similares. Las restricciones en la oferta, junto con la demanda contenida de las familias (que deben asumir gran parte del costo), limitarán la inflación del costo y la presión de la demanda. Al imponer el ahorro para la atención médica, el gobierno ha forzado a los ciudadanos a prefinanciar una parte del costo de las catástrofes. Sin embargo, Singapur también está sometido a la presión de los costos médicos; y si no se han traducido en una mayor tasa de gastos médicos ha sido únicamente por su rápido crecimiento económico. En China, el gasto médico se ha disparado en las dos últimas décadas, impulsado por un incontrolado gasto inducido por la oferta en los sectores urbanos público y privado, que ha supuesto la adquisición de alta tecnología, financiada en gran parte por el gasto de los hogares. Existe una red de clínicas y hospitales públicos en áreas urbanas y rurales, pero al no recibir financiación alguna, el acceso efectivo a los servicios médicos para la mayoría de la población depende de su capacidad para pagar. En las zonas urbanas se ha introducido un plan de seguro médico básico para empleados que incluye una combinación de sistema contable de ahorros médicos, fondo de riesgo limitado y seguro de salud. La cobertura se extiende muy lentamente al sector privado, apenas cubre a los trabajadores urbanos migrantes, el beneficio de la cobertura es limitado y existe una costosa subvención cruzada de muchos jubilados. En el sector rural, las unidades médicas del gobierno ofrecen asistencia, pero los hogares pagan directamente la mayoría de los costos. Ahora se está desarrollando y expandiendo con fuerza un nuevo modelo cooperativo médico rural, pero recibe poca financiación y probablemente solo cubra un 20% más de la población rural. En el futuro, el reto sigue siendo cómo garantizar a las personas mayores de China tratamientos básicos adecuados y asistencia a largo plazo si no hay activos ni ingresos para pagar las obligaciones actuales de gastos. La creciente brecha de género puede suponer una escasez de asistentes para los más ancianos. ¿Es Corea un buen modelo?
  21. 21. En principio, los sistemas de seguridad social (cobertura universal) y de pensiones (régimen de reparto) de Corea podrían parecer los más adecuados ante los retos de una población envejecida. Incluso se ha creado un sistema de cuidados de larga duración para 2008. No obstante, al igual que muchos países industriales, sus promesas de pensiones son demasiado generosas en términos de la tasa de sustitución a la edad actual de elegibilidad para el retiro. Según las estimaciones, el fondo de pensiones de Corea se agotará en 2041, lo que obligará a aumentar las tasas de contribución, reducir las prestaciones o retrasar la jubilación. Además, la falta de participación en el sistema nacional de pensiones de gran parte de la población activa y la ausencia de un sistema adicional de prestaciones mínimas para los pobres se traducirán en la indigencia de muchas personas mayores sin apoyo familiar. En cuanto a la atención médica, el sistema coreano cumple sus promesas de prestaciones, generalmente disponibles. La cuestión es más si puede responder a las mayores presiones financieras que podría generar el envejecimiento de la población. Una proporción más alta de personas mayores aumentará la demanda de atención (en parte, por los mayores costos derivados de las afecciones crónicas), al igual que lo harán las presiones de la demanda de tecnologías médicas productivas y sofisticadas disponibles. Para atender estas demandas, se verán afectadas las finanzas del sistema de seguridad social de Corea, lo que incrementará la carga de los contribuyentes y obligará a elevar las tasas impositivas. Las perspectivas no son homogéneas En general, el informe indica que la preparación de Asia ante una población envejecida es desigual. La mayoría de los países ha buscado, y busca, políticas favorables al rápido aumento de ingresos para ampliar las prestaciones disponibles y financiar así niveles de vida más altos cuando la población empiece a envejecer. La mayoría también ha buscado una política de ajuste fiscal para reducir la deuda pública y dotar al gobierno de flexibilidad a fin de absorber parte de la mayor carga del gasto público que supone una población más vieja. Esto también ofrece un margen fiscal para tratar con incertidumbres inevitables, como el ritmo del envejecimiento y sus consecuencias fiscales. Con la excepción de China, y quizá Corea, la mayoría solo se enfrenta a un nivel limitado de deuda implícita asociada a las obligaciones de la seguridad social. Es en este ámbito de la seguridad social y los modelos de bienestar donde se necesitan más esfuerzos para establecer un marco político que permita adaptarse a los retos de una población envejecida. Dado que la mayoría de los sistemas de seguridad social
  22. 22. surgidos en Asia no se ha diseñado previendo una población relativamente envejecida, es preciso no solo ampliar la cobertura de dichos sistemas en el tiempo, sino sobre todo asegurar la accesibilidad de los sistemas expandidos. Esto acentúa la necesidad de reformar las disposiciones clave de política de los sistemas actuales en torno a un concepto clave: que sean asequibles. Las reformas de las pensiones deberían incluir una prórroga gradual de la edad fijada de jubilación, menores tasas de sustitución, neutralidad actuarial al vincular los niveles de prestaciones con la duración del período previsto de jubilación, el paso a métodos de pago que proporcionen un sueldo más que pagos completos, y restricciones en el uso de los fondos antes de la jubilación. Es preciso contar con una seguridad social mínima para solucionar el problema de los ancianos indigentes. En el ámbito médico, el reto será suministrar a los mayores un nivel básico de asistencia y facilitar su acceso a unas tasas de copago razonables, al tiempo que se evitan la presión de los costos y las importantes desigualdades que pueden surgir en un sistema de atención médica sin capacidad regulatoria o presupuestaria para limitar el presupuesto. Cabe señalar el contraste entre India y China en su búsqueda de políticas alternativas. El sistema de seguridad social de India es mínimo, tanto en su aún limitada cobertura de las pensiones de la población como en el predominio de un amplio sistema privado de asistencia médica. Como el proceso de envejecimiento es relativamente lento, India tiene una gran oportunidad, por el tiempo del que dispone antes de que envejezca la población. China cuenta con menos tiempo para encontrar una solución al problema. Acaso por el colapso de su anterior sistema de seguridad social, y por la conciencia de la velocidad de su proceso de envejecimiento, China tiene más clara la necesidad de concretar esfuerzos para abordar estos aspectos. Asimismo, destaca la dificultad de la tarea y las deficiencias que hay que superar. Para concluir, cabe destacar dos opciones de política estratégica para abordar el envejecimiento de la población. Primero, algunos países industrializados promueven una política laboral que favorezca la natalidad, con compensaciones para las madres y ayudas para el cuidado de los niños. Singapur, Malasia y Corea destacan entre los países asiáticos que han introducido incentivos al matrimonio y a las familias más numerosas. Segundo, los países industrializados reconocen ahora que la sostenibilidad fiscal de los sistemas de seguridad social exige una vida laboral más larga para compensar la mayor longevidad. Salvo en el caso de Singapur, en Asia hay pocos ejemplos de políticas que fomenten una mayor participación en la población activa (Singapur pretende alentar a los empresarios a contratar personas mayores, por ejemplo, reduciendo los salarios de empleados de más de 60 años). En China, la imperiosa necesidad de solucionar el problema del desempleo ha impulsado en mayor medida la jubilación
  23. 23. anticipada (55 años para la mujer y 60 para el hombre). No se puede reprochar a los países asiáticos esta negligencia, dado que los países industrializados occidentales solo están eliminando lentamente las penalizaciones por jubilarse más tarde. Pero los países asiáticos deberían actuar con rapidez para garantizar que los sistemas de seguridad social, el marco de política laboral y el sistema de atención de la salud apoyen los incentivos para los trabajadores que elijan trabajar más y para que las empresas aprovechen las habilidades de los trabajadores mayores. Asimismo, debería promoverse el aumento de la participación laboral de la mujer y estimular la inmigración. BIBLIOGRAFÍA China envejece: 20 millones no podrán casarse nunca, no hay mujeres. Disponible en: http://www.pro-vida.cl/index2.php?option=com_content&do_pdf=1&id=677 . Visitado el 20 de Noviembre de 2007. Corea del Sur. Disponible en: http://www.boonic.com/enciclopedia/95665.php. Visitado el 15 de Noviembre de 2007. FRANCA-TARRAGÓ, O.. Población mundial, aumento y despoblamiento a la vez. Disponible en:http://www.ucu.edu.uy/facultades/CienciasHumanas/Departamentos/Etica/Publicaciones/2Bioeti ca%20o%20Etica%20de%20la%20Vida/poblac-01.doc. Visitado el 10 de Noviembre de 2007. HELLER P., 2006. Asia ¿está preparada?. Departamento de Finanzas Públicas del FMI. Disponible en: http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2006/09/pdf/Heller.pdf. Visitado el 5 de Noviembre de 2007.

×