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Tésis Modelo | Comunicacion e informacion para la gestion de paz en zonas de conflicto

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"Comunicacion e informacion para la gestion de paz en zonas de conflicto"
Francisco méndez

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Tésis Modelo | Comunicacion e informacion para la gestion de paz en zonas de conflicto

  1. 1. Escuela de Periodismo Carlos Septién García MAESTRÍA EN PERIODISMO POLÍTICO RVOE ACUERDO SEP 2007128 19/II/2007 Comunicación e Información para la Gestión de Paz en Zonas de Conflicto Propuesta teórica de acción para un manejo de la información vinculado a los criterios de la gestión de paz por parte de los medios de comunicación TESIS QUE PARA OBTENER EL GRADO DE MAESTRO EN PERIODISMO POLÍTICOPresenta: FRANCISO JAVIER MÉNDEZ SANTA CRUZAsesor:DR. JOSÉ LUIS VÁZQUEZ BAEZA México, D.F. Agosto 2011
  2. 2. A Dulce Patricia
  3. 3. El papel de los intelectuales tambiénconsistirá en no quitar ojo a los medios decomunicación, en mostrar una especialsensibilidad hacia sus posiblesmanipulaciones, en vigilar cómo los mediosseleccionan y presentan la información. Suimportante papel consistirá en hablar deaquello de lo que no se habla, en subrayar loque se margina, en llamar la atención sobreaquellos aspectos de la realidad que notienen ninguna posibilidad de convertirse entemas estrella de produccionescinematográficas destinadas al consumo demasas, sobre aquellos problemas que ni concalzador se pueden meter en el estrechomarco de la pantalla del televisor.Ryszard Kapuscinski. LAPIDARIUM IV
  4. 4. Índice 1) Objetivos 6 2) Introducción 7 3) Marco Teórico 11 4) Capítulo 1. El manejo informativo de los medios de comunicación: objetivos y motivaciones Características generales de los medios de comunicación y las audiencias 30 Lo que se espera de la acción de los medios de comunicación 37 El interés público y los medios de comunicación 40 Análisis de los contenidos de los medios de comunicación frente al interés público 48 El concepto del interés público 54 5) Capítulo 2. La información durante los conflictos sociales. El conflicto social 57 Conflicto y violencia 65 Criterios de manejo informativo durante una situación de conflicto y violencia social 75 Las agendas informativas y sus restricciones 79 Problemas para desarrollar un periodismo de paz por parte de los medios de comunicación durante un conflicto social 91 6) Capítulo 3. Teoría y gestión de paz. La propuesta de Transcend ¿Qué es la Paz? 98 Gestión de conflictos. Propuesta teórica de Johan Galtung 104
  5. 5. La comunicación y el método Transcend 1097) Capítulo 4. Propuesta de acciones generales en el manejo pertinente de la información bajo los criterios de la gestión de paz La producción de noticias durante un conflicto social 113 Líneas generales del planteamiento estratégico 118 Análisis de la acción comunicativa 122 Una comunicación relevante a través del periodismo de paz 133 Empatía- No Violencia- Creatividad 1358) Conclusiones 1439) Referencias bibliográficas 149
  6. 6. Comunicación e información para la gestión de paz en zonas de conflicto.Propuesta teórica de acción para un manejo de la información vinculado a loscriterios de la gestión de paz por parte de los medios de comunicación.Objetivos: 1) Hacer una revisión de cuáles son los objetivos de los medios de comunicación al informar e identificar el papel y las acciones que la sociedad espera de éstos. 2) Definir lo que es un conflicto social e identificar las posibles acciones en el manejo informativo por parte de los medios de comunicación que puedan agravar el conflicto. 3) Exponer los elementos fundamentales de la teoría y gestión de paz. 4) Proponer líneas de acción generales del manejo pertinente de la información bajo los criterios de la transformación positiva de los conflictos.
  7. 7. IntroducciónEl presente trabajo es un ejercicio de planteamiento estratégico que pretendeestablecer criterios sobre el proceso de información que ha de desarrollarse paraaportar líneas de acción hacia la gestión de paz en zonas de conflicto.Este planteamiento obedece a la necesidad de orientar las acciones de los mediosde comunicación en su carácter de sujetos sociales que influyen de algunamanera en los comportamientos de las audiencias, particularmente sobre aquellasque experimentan una situación de conflicto en su entorno y que requieren deéstos material necesario para comprender la realidad caótica por la que estánpasando, pero que a su vez, encuentren en el medio de comunicación unordenamiento esperanzador para mejorar las condiciones de vida que se hadeteriorado por el enfrentamiento entre los distintos actores rivales, generadoresde violencia.En nuestro trabajo, consideramos que el problema que representa el manejoinformativo por parte de los medios de comunicación, particularmente los diariosimpresos, tiene importancia al ser éstos, al menos de manera involuntaria, actoresdentro de la dinámica de los conflictos sociales, sin importar su dimensión, pueséstos dan cuenta de los sucesos que acontecen según los alcances de suoperatividad dentro de un contexto social, ya sea de alcance internacional,nacional, regional o local.Este ejercicio formaría parte del cuerpo de conocimientos, dentro de las teorías decomunicación de masas, que en parte es normativo pero también práctico. Se leha denominado teoría operativa, al ofrecer orientaciones sobre los fines delfuncionamiento de los medios, sobre cómo se habrían de hacer las cosas paraestar en consonancia con la teoría social, así como para lograr ciertos fines. Eneste sentido, ayuda a responder a situaciones como el gusto de la audiencia, loque resultaría eficaz para lograr un objetivo o tratar un problema, lo que es
  8. 8. interesante o cuáles son las responsabilidades del periodista o del medio decomunicación en determinado contexto.Se trata entonces de una proyección sobre la metodología del manejo informativo,de su validez y fiabilidad dentro de un contexto particular, entendiendo al métodocomo un criterio intelectivo establecido para proceder ordenadamente en torno aalgo y en función de sus objetivos , con la idea de reflexionar sobre laobservación, la relación, la verificación y la ponderación de lo observado ypublicado por los medios de comunicación dentro de una coyuntura socialespecífica, para abrir posibilidades de acción hacia una pertinencia comunicativadentro de los parámetros considerados de “interés público”.Definiremos entonces cuáles son las características del manejo informativo,especialmente aquellos relativos a la generación de un discurso a través de laestructuración de mensajes (su selección, edición y publicación en medios decomunicación, así como la preocupación por la forma de contar la historia), paracon ello comprender las posibles motivaciones de los medios de comunicación aldecidir sobre la forma de abordar los acontecimientos. Para ello, habremos dedeterminar qué sujeto dentro del proceso de selección, edición o publicación demensajes será el observado para nuestros propósitos.Posteriormente definiremos de manera general qué es un conflicto social y de quémanera los medios usualmente manejan la información, es decir, bajo qué criteriosde selección y manejo informativo se manejan (presiones, voceros de quién, ideadel espectáculo mediático, prácticas y vicios del comunicador, etcétera).Explicaremos de manera general las posibles consecuencias de ese proceder y seplantearán los factores contraproducentes que afectan al propio medio decomunicación por tal forma de operar: falta de legitimación, pérdida de credibilidady decadencia de las expectativas que se esperan de los medios por parte de lasociedad, convirtiéndose por ello en factores de la profundización del conflicto y
  9. 9. del desgaste de la cohesión y el tejido social, siendo esto contraproducente,incluso económicamente, para la supervivencia del propio medio.Asimismo, haremos un resumen sobre las teorías de la gestión de paz.Por último, estableceremos unos criterios generales del manejo pertinente de lainformación, a manera de estrategia comunicativa, para la gestión de paz, segúnlas teorías al respecto.Para ello se procederá deductivamente, es decir, partiremos de la observación deprocesos y análisis de teorías para inferir ideas y proponer acciones consideradaspertinentes para su operacionalización, como una primera parte de un proceso deinvestigación más complejo, en donde se contrastaría y verificaría con la realidadconcreta, de lo cual ahora no se tiene alcance, como parte de las teorías de lagestión de paz y los efectos de la comunicación en las audiencias. Por lo tanto, sepretende pensar la comunicación proyectivamente, evaluando propuestas teóricasque se han obtenido en torno al manejo informativo en una situación de conflictosocial para proponer vislumbres de su proyección futura.Sin embargo, este trabajo no tiene carácter investigativo como tal, al carecer dehipótesis. Se hará una exploración y análisis de las teorías existentes en torno almanejo de la información en una situación específica; con esto, se hará unaproyección posible de acciones por realizar, a partir de la teoría de lacomunicación y la gestión de paz, basados en las necesidades operacionales denuestro sujeto de estudio hacia su legitimación como actor social dentro de uncontexto específico de comunicación.Podremos establecer su carácter exploratorio, al reconocer en las variables aestudiar pocas referencias de estudios previos, al menos en nuestro país, y losresultados serán una visión aproximada del objeto de estudio, pero con laintención de plantear las bases y elementos que puedan conducir a formular conmayor precisión nuevas preguntas e hipótesis de investigación.Con respeto a su alcance, se pretende abarcar la dinámica de acción de mediosde comunicación impresos que dan cuenta de los pormenores de un conflicto
  10. 10. social a nivel de la comunidad, es decir, que no traspasa las fronteras de unalocalidad o zona geográfica que mantiene una unidad histórica, política y socialrelativamente común, como lo sería una ciudad, una región, un municipio o unaentidad federativa. Esto, con el objetivo de tener un mejor control entre lasvariables que habrán de utilizarse en el planteamiento de la estrategiacomunicativa, además de tener un alcance más realista al considerar la enormecomplejidad que significa el abarcar una comunidad social que experimenta unconflicto multifactorial, por lo que la acotación hacia universos de trabajo másreducidos ayuda al proceso del planteamiento de estrategias operativas máscerteras, aunado a que la búsqueda de soluciones dentro de la gestión de paztiene que comenzar con la toma de acuerdos entre los actores involucrados,incluyendo a los medios de comunicación que reportan la realidad según lasdimensiones políticas, normativas, organizativas, técnicas, de recepción y uso delos mismos en las que están involucrados, por lo que al abarcarse en unaperspectiva local, las estrategias hacia la transformación de la energía de laconfrontación hacia cambios sociales y políticos necesarios son más factibles deplantearse dentro de dimensiones locales.Para ello se habrán de hacer las primeras definiciones teóricas en torno a losconceptos que nos interesan para comprender el tipo de fenómeno que deseamosabordar, para posteriormente llegar a un planteamiento de nuestra estrategia haciala resolución de conflictos dentro del marco del proceso de información por partede los medios.Normalmente, los estudios sobre la producción de los medios de comunicación serealizan en distintos niveles; los principales son: el supranacional, el nivel de lasociedad, el nivel de la industria mediática, el supra-organizacional, el nivel de lacomunidad, el grupo intra-organizacional y el nivel individual. En nuestro caso,abordaremos el nivel intra-organizacional, al tratarse de una estrategia que habránde asumir los medios de comunicación para la generación de mensajes, esto es,las decisiones internas de selección, edición y publicación de los acontecimientosque consideren relevantes para la realización de sus funciones.
  11. 11. Marco TeóricoExiste un acuerdo teórico que asume a la comunicación como un proceso, mismoque toma particularidades al comprenderse en la dimensión “masiva”, es decir,aquella comprendida por los científicos sociales como comunicación de masas,cuyas características típicas más relevantes para este trabajo las define McQuail: “[Para la comunicación de masas] la fuente no es una sola persona, sino una organización formal, y el ‘emisor’ suele ser un comunicador profesional. El mensaje no es único, variable e impredecible, sino, muchas veces, ‘manufacturado’, estandarizado, siempre multiplicado en cierto sentido. Y además de referencia simbólica con su valor de ‘uso’, también es un producto del trabajo y una mercancía con valor de cambio. La relación entre emisor y receptor es unidireccional y raramente interaccional, necesariamente impersonal y a menudo, quizás, ‘amoral’ y calculadora, en el sentido de que el emisor no asume en general responsabilidad moral por las consecuencias específicas que sobre los individuos y los negocios pueda tener el mensaje que pide dinero y atención”.Comprende además la impersonalidad por parte del comunicador social que esconducido a menudo por normas de neutralidad y distanciamiento, así como laseparación entre emisor y receptor que hace una relación asimétrica al tener elprimero más recursos de influencia y autoridad que el segundo.Sin embargo, existen también modos alternativos de relaciones de comunicaciónque abarcan tres importantes modalidades que son según McQuail: la modalidadde mando, la de asociación y la de servicio, siendo esta última el escenario másapropiado en el que apoyaremos nuestra propuesta, al considerarse ésta como laforma más frecuente de relación entre emisores y receptores cuando ambaspartes están unidas por un interés mutuo “dentro de una situación de mercado osu equivalente”, o en nuestro caso, en un proceso de búsqueda de paz. Y si bienen una coyuntura de conflicto social las relaciones no están en equilibrio ni sepueden establecer mínimos acuerdos de diálogo similares al interés mutuo que seestablece bajo las reglas del mercado, la búsqueda del interés común y el logro de
  12. 12. objetivos hacia la construcción de la paz podría ser un canal que permita unaestabilidad o statu quo generado desde los medios de comunicación bajoestrategias apropiadas para ello, con enfoques que sirvan a un interés superior,definido éste bajo acuerdos entre los actores involucrados dentro del conflicto.Con respecto a las relaciones de comunicación entre los medios y los receptores,particularmente con la prensa, los marcos normativos con los que orientan sutrabajo han sido destacados de diversas maneras, pero en muchas ocasiones sondefinidos bajo perspectivas que enfatizan criterios relativos a la función quedesempeñan como agentes de quienes ejercen el poder político y económico enlas sociedades, cuyos lineamientos reflejan siempre los intereses de los quefinancian a la prensa. Así, el concepto de “libre expresión” queda sujeto a larelatividad de las distintas concepciones que se puedan tener bajo estecondicionamiento.Esto nos obliga a reconocer que al abracar las ocupaciones y organizaciones delos medios de comunicación, es necesario considerar la cantidad denegociaciones activas, intercambios y conflictos latentes o reales que sucedendentro de la organización de los medios, producto de las fuerzas sociales queinteractúan para obtener espacios de representación, en donde los comunicadoresde masas operan, según palabras de G. Gerbner , bajo la presión de diversos“roles de poder” externos, como los clientes, los competidores, las autoridades, losexpertos, otras instituciones y la audiencia.Esto es sintetizado por McQuail en cinco tipos principales de relaciones de losmedios que afectan su actividad organizativa y el rol del comunicador de masas: • Relaciones con la sociedad; • Relaciones con los clientes, propietarios y proveedores; • Relaciones con las fuentes; • Relaciones entre diferentes tipos de rol dentro de la organización;
  13. 13. • Relaciones con la audiencia.Estas proposiciones dan origen al menos a las siguientes preguntas que nospermiten reconocer los elementos determinantes del comportamiento de losmedios de comunicación y su papel dentro de las situaciones comunicativas deuna sociedad:¿Quién controla a los medios de comunicación y a quién le interesan?¿Quién tiene acceso a los medios de comunicación y en qué términos?¿De quién es la visión del mundo (de la realidad social) que se presenta?¿Cuál es la efectividad de los medios de comunicación en la consecución de suspropios fines?¿Cuáles son los factores variables que limitan o amplían el poder de los medios decomunicación en los aspectos mencionados?El planteamiento de estas preguntas es un referente para destacar la complejidadque significa desarrollar una teoría que dé cuenta del funcionamiento de losmedios, mismas que con el tratamiento que le han dado las ciencias de lacomunicación se han planteado diversas soluciones y respuestas. En nuestrocaso, el marco de referencia para estudiar el fenómeno de la cobertura informativaestará basada en la teoría de la forma y la sustancia de los mensajes de losmedios de comunicación, es decir, del contenido y los controles formales quehabrían de hacerse en un contexto particular de conflicto social (selección, edición,publicación, forma de contar y trascendencia), por lo que no se abordarán teoríasque den cuenta de las relaciones e influencias de los medios sobre lasinstituciones, ni sobre los factores de influencia en las organizaciones de losmedios ni sus teorías de funcionamiento; tampoco se abordará la distribución y laelección que de los medios hacen las audiencias, ni de los efectos producidos enéstas.
  14. 14. Sin embargo, su identificación es importante para reconocer las motivaciones quetienen los medios para operar de cierta manera y con ello comprender quéelementos están determinando sus acciones, y si éstas son adecuadas para losfines de gestión de paz.Para comprender y plantear un diseño de estrategias operativas en torno almanejo de los mensajes, es fundamental reconocer el contexto social en el queestán insertos los medios, por ser factores de influencia en sus sociedades alproporcionar información sobre los acontecimientos y situaciones, particularmentesobre los hechos que se suceden en los conflictos sociales y el papeldesempeñado por los actores de los mismos. Para ello, la dimensión delfuncionalismo estructural, al tomar a la sociedad como un todo, nos permite ubicara los medios como parte de un sistema de partes operantes que se desempeñan yhacen contribuciones esenciales a la sociedad, al explicar sus actividades entérminos de las “necesidades” de la misma, específicamente en torno al orden, laintegración, la continuidad, la motivación, la orientación y la adaptación de laspartes del medio social. McQuail destaca que al responder de modo coherente acada una de estas demandas, los medios de comunicación consiguen inesperadosbeneficios para la sociedad, al presentar la vida social organizada en un cuadromás o menos preciso, coherente y completo de las partes que la integran sobre labase de un cuadro común y razonablemente adecuado de la realidad.Tratándose de los medios de comunicación, todo discurso depende de lascondiciones específicas de la situación de intercambio comunicativo en la queaparece para lograr su intencionalidad, es decir, los tipos de discurso informativose especifican en función del condicionamiento enunciativo particular quecaracteriza a cada situación comunicativa. De esta manera, es fundamentalreconocer los componentes de toda situación comunicativa antes de estudiar losrequisitos que caracterizan al discurso informativo mediático.
  15. 15. Patrick Charaudeau define a la situación comunicativa como el marco dereferencia al que se remiten los individuos pertenecientes a una comunidad socialcuando entran en comunicación, como un lugar cuyas características les permitenreferir las palabras que emiten y evaluar el contenido de lo que dicen. Es un “juegode regulación de las prácticas sociales que instauran los individuos que intentanvivir en comunidad y mediante los discursos de representación que producen parajustificar esas mismas prácticas y poder basarlas en algún valor”.Sin embargo, cuando la situación comunicativa es de tensión y conflicto, en el queno existe regulación de las prácticas sociales, ni convenciones o normas deconducta adecuada para generar opiniones o discursos, o cuando existen grandesdiscrepancias entre objetivos de distintos niveles en las sociedades al no haber unsistema integrado y estable para alcanzarlos, es probable que los medios reflejenla tensión o conflicto en el seno de la sociedad y tal vez fracasen en la satisfacciónde determinadas demandas. Es necesario reconocer entonces los procesoslatentes o no reconocidos, que oculten o cambien la verdadera naturaleza delobjetivo de los medios: “Así pues, el objetivo informativo puede conducir a un efecto “desinformador” intencional o no intencional, a través de una selección desviada o de una representación errónea. En la práctica, la actividad interpretativa puede ser una forma excesiva o partidista de control social […] El entretenimiento puede significar la trivialización sistemática y el control de la conciencia […]. Esto demuestra, o bien la vacuidad de la descripción funcional, o bien, alternativamente, su gran flexibilidad y adecuación en tanto lista de las actividades de los medios de comunicación”.Por ello se hace necesaria una cointencionalidad en el intercambio de información,cuya garantía estaría constituida por los condicionamientos de un acuerdo en elmanejo de la información. Charaudeau considera que este reconocimientorecíproco de los requisitos de la situación comunicativa por parte de los
  16. 16. participantes en el intercambio lingüístico, nos lleva a afirmar que éstos estánligados por un acuerdo previo acerca de los datos presentes en ese marco dereferencia, obligándolos a suscribir, previamente a toda intención y estrategiaparticular, un contrato de reconocimiento de las condiciones de realización del tipode comunicación que llevarán a cabo, es decir, depende de un contrato decomunicación. Para nosotros, este contrato de comunicación se definirá bajo elacuerdo de la responsabilidad de los medios que habrán de actuar bajo el biensupremo del mantenimiento de la paz, como vía para el establecimiento deldiálogo entre los actores del conflicto. Esto, como una estrategia de la gestión depaz, asumiendo todos los elementos y compromisos necesarios que sonrequeridos para funcionar efectivamente en ese sentido.Las ideas planteadas hasta aquí nos sitúan ante una definición de comunicaciónpara la paz como “todos aquellos discursos públicos que construyen la presenciade las personas, las culturas, las relaciones, las ideas y los valores desdeobjetivos colectivos que pretenden contribuir a la convivencia pacífica a través deescenarios de comunicación basados en la responsabilidad y la asunción de unaciudadanía global intercultural”.Se habla entonces de una eficacia comunicativa que sería evaluada a partir de sucapacidad para reconfigurar los referentes culturales que promuevan la interacciónsocial, partiendo de una cointencionalidad hacia un interés colectivo, solidario,trascendente, como el primer paso para una estrategia de paz.Sin embargo, es necesario motivar a los medios de comunicación a comprender laimportancia de ese compromiso y asumirlo como parte de una estrategia generalde búsqueda de paz, independientemente de que sus audiencias reciban otro tipode selección de acontecimientos, distinta a la esperada por quienes habían hechoun “contrato de comunicación” previo que obedecía a sus propios interesesinmediatos; es decir, lo que será expuesto tendría que ser una selección deacontecimientos que apuesten hacia un valor supremo y de alguna manera, será
  17. 17. una propuesta nueva, generada desde el propio medio de comunicación, de lostérminos en los que se habrá de establecer el “contrato”, bajo el entendido que lametodología de selección de acontecimientos y tratamiento noticioso previo alconflicto no son suficientes a la construcción de la paz. Quizás la pregunta másimportante es comprender cómo se lograría la aceptación de las audiencias queven afectados sus intereses de consumo informativo.La respuesta está en encontrar lo que las audiencias consideran un valorsupremo, de interés público que trascienda los intereses inmediatos,particularmente cuando éstas ven afectadas su vida cotidiana por el devenir de unconflicto. La demanda de información devendría en la búsqueda de elementoscohesionadores, que generen certidumbre en la comunidad social a través de unacomunicación significativa.En la teoría funcional estructural se considera que los sistemas sociales requierenuna cierta forma de integración para su funcionamiento, tanto del tipo “funcional”como “normativa”, y los medios de comunicación, particularmente en lassociedades complejas, realizarían trabajos hacia el consenso y el control; sinembargo, ¿son los medios de comunicación causa o efecto del cambio social?¿tienen un papel que desempeñar y bajo qué costo?En este sentido, como un ejercicio de análisis de los medios de comunicación,Sierra Caballero entiende que solo a través de una visión desde dentro de losprocesos de conocimiento de la actividad informativa, es posible ubicar y clarificarel conocimiento sobre el propio sistema informativo y cita a Sánchez Bravo: “La información es una estructura fenomenológica y hermenéutica […] Que la información sea una estructura fenomenológica quiere decir que tenemos que partir de la experiencia, que tenemos que volver a las cosas mismas, que tenemos que superar todo tipo de prejuicios para informar estructuralmente con verdad, que los hechos puros no existen, que existe un hecho más un acto que lo detecta y lo describe o transmite, que todo problema de cultura va ligado al de su transmisión y, finalmente, que la conciencia es intencional. Es de algo y para algo. Lo cual nos remite, en el campo informativo, a la idea de que todo hecho informativo es un hecho proyectivo también […] Que la información sea una estructura
  18. 18. fenomenológica nos remite, necesariamente, a la idea de que sea, además, una estructura hermenéutica. Es decir, una estructura interpretativa. Una estructura interpretante e interpretadora” 11Esto quiere decir que en primer lugar, son los propios medios quienes tendrán quehacer un ejercicio de autoanálisis sobre la función que desempeñan en lasociedad, incluyendo sus responsabilidades, superando incluso las perspectivasmorales basadas en criterios doctrinarios, para reconocerse como generadores yrefractores de un pensamiento social comunitario, generado desde aquel contratocomunicativo anteriormente mencionado, en cuyas acciones queden de manifiestoel pensamiento mutualista, las construcciones comunes del sentido y la verdad,las omisiones en torno a ésta y los prejuicios latentes que obstaculizan el flujocomunicativo entre los distintos sectores que conforman una comunidad social.Con esta reflexión se habrán de proyectar las intencionalidades del discurso y seevidenciaría el verdadero rol del medio de comunicación en una sociedad.Dentro del contexto de las teorías normativas de los medios de comunicación,existen dos que tienen una relevancia para nuestro estudio; la teoría de laresponsabilidad social y la teoría democrático-participativa de los medios decomunicación. La primera pretende reconciliar la independencia de los medios conla obligación para con la sociedad; entre sus fundamentos principales están: laafirmación de que los medios de comunicación desempeñan funciones esencialesen la sociedad, sobre todo a la política democrática; la noción de que los mediosdebieran aceptar la obligación de cumplir efectivamente estas funciones, sobretodo en la esfera de la información; el énfasis puesto en la independencia de losmedios, en consonancia con sus obligaciones ante la sociedad, entre otros.12 Eneste sentido, tanto la propiedad como el control de los medios de comunicación nodeben considerarse como una propiedad privada, sino como un servicio público,además de considerar al “profesionalismo” como un medio para conseguir
  19. 19. mayores niveles de eficacia para lograr sus objetivos, estableciendo altos nivelesde veracidad, precisión, objetividad y equilibrio en el manejo informativo.En consonancia con lo anterior, al aceptar y aplicar estas obligaciones ynormativas, los medios de comunicación deben evitar todo aquello que pudieraconducir al crimen, la violencia o el desorden civil, o que pudiera ofender a gruposminoritarios. Asimismo, deberán de ser pluralistas y reflejar la diversidad de susociedad, dando acceso a diversos puntos de vista y al derecho de réplica.13La mayoría de los medios operan dentro de los límites de lo socialmentepermisible y regularmente no se conducen con actos que conduzcan a ladesorganización social o provoquen algún daño a los individuos, a grupos socialeso a la sociedad misma. McQuail hace referencia a esto y cree que de los mediosde comunicación se espera que eviten la distribución de cualquier contenido quepudiera provocar cualquiera de estas consecuencias: “el descrédito injusto deinstituciones o grupos sociales; la apología de formas de comportamientodesviadas, violentas o agresivas; la apología de derrocamiento violento degobiernos ilegítimos”,14 y se espera que tengan una actitud “prosocial”, como losería el llamamiento a los intereses comunes o a la armonía en cuestionesconflictivas, entre otros indicadores posibles de solidaridad.Con respecto a la teoría democrático-participativa, ésta se articula basándose enel valor de la comunicación horizontal antes que en la vertical; su punto centralreside en las necesidades, intereses y aspiraciones de “receptor” activo en lasociedad política. “Tiene que ver con el derecho a la información pertinente, elderecho a responder, el derecho a emplear los medios de comunicación para lainteracción organizativa a pequeña escala de la comunidad, los grupos de interésy las subculturas. La teoría rechaza la necesidad de medios de comunicaciónuniformes, centralizados, carísimos, enormemente profesionalizados,neutralizados y controlados por el Estado”.15 Por lo tanto, apoya la diversidad, las
  20. 20. dimensiones a pequeña escala y locales, la horizontalidad comunicativa entreemisor y receptor, el compromiso social, la humanización del trabajo comunicativo,la diversidad de posibilidades en el manejo del lenguaje, etc.Bajo esta perspectiva, las audiencias tendrían más posibilidades de interactuarcon los comunicadores y sus medios y tener vías de acceso para hacer uso de losmismos. Con el arribo de las nuevas tecnologías, las posibilidades para desarrollarprocesos comunicativos como los postulados por la teoría se están haciendo mássólidos.Quizás el principio más destacado para nuestro trabajo en torno a esta teoría, esaquel que postula que determinadas necesidades sociales relativas a los mediosde comunicación de masas no se expresan adecuadamente a través de lasdemandas del consumidor individual, ni a través del Estado y sus institucionescapitales, quedando de manifiesto que existen intereses dentro de la sociedad queno son canalizados adecuadamente por los medios de comunicación; por lo tanto:¿qué manera de comunicar tendrían que emprender los medios para cubrir lasdemandas de las audiencias que no han sido satisfechas apropiadamente?, yespecíficamente, ¿qué contenido en los medios de comunicación es el másadecuado para hacer más democrática la generación de mensajes en losprocesos comunicativos, en especial en comunidades que presentan un conflictosocial? ¿cómo darle voz a todos los actores?.Los principios de las teorías mencionadas se pueden aplicar en distintos niveles,desde la institución social o sistema completo de los medios de comunicación, o elde la organización de los medios de comunicación específicos, hasta el de laaudiencia, considerando su composición y elecciones. Lo que se intenta esreconocer el significado de los principios de las teorías dentro de un contextoparticular, para indicar hacia dónde deberían conducir en la práctica y cómopodemos reconocer si se observan o no.Para los alcances de este trabajo, solo se propone tratar los aspectos de lapráctica de la prensa y las posibles consecuencias de su ejercicio en una situaciónparticular, para poder formular un desempeño adecuado, bajo el marco de las
  21. 21. teorías normativas y prácticas consideradas. Particularmente, no se refiere avalores y ética de las profesiones de la comunicación, pues si bien sonindudablemente importantes para la regulación del oficio periodístico, éstas serefieren más a cuestiones del comportamiento moral que al cumplimiento prácticode tareas en y para la sociedad.Queda claro que las teorías han asumido que los medios de comunicación tienenun cierto poder de influencia sobre sus audiencias, pero los innumerables estudiosde impacto sobre éstas no han concluido con resultados definitivos sobre elprocedimiento mediático para generar cambios relevantes en la sociedad, muchomenos a corto o mediano plazo. Asimismo, no han determinado la influencia quelas audiencias tienen sobre los medios de comunicación y sus mensajes, pero sísabemos que en ocasiones las sociedades se unen en comportamientos,intereses y sentimientos comunes al exhibir su unidad y solidaridad en situacionesde interés común, y los medios de comunicación pueden contribuir a este proceso,dependiendo de su localización dentro de la estructura institucional de la sociedady sus procedimientos como “mediadores”. Por ello, si bien es muy posible que losmedios de comunicación no tengan el poder de transmitirle a la gente cómo debepensar, lo que sí consiguen es imponer al público lo que ha de pensar, de ahí laimportancia del reconocimiento de la acción de los medios sobre lo que seconsidera apropiado para el bienestar de la sociedad.Si bien los medios de comunicación, o para ser más precisos, la institución de losmedios de comunicación está asociada a la producción, reproducción ydistribución de conocimiento y de símbolos y significados del mundo social, éstadesempeña también la función de mediadora entre la realidad social objetiva y laexperiencia personal, puesto que la experiencia directa nos proporciona pococonocimiento incluso de nuestra propia sociedad, y recurrimos a los medios decomunicación para tener contacto e interacción con los políticos o gobernantes.Las audiencias, como sujetos sociales, necesitan ser orientadas para satisfacer sudeseo de controlar lo que sucede en el mundo, por lo que la información queconsideren útil para su vida cotidiana debe cubrir esas expectativas, y los medios
  22. 22. de comunicación van a cubrir parcialmente esta necesidad de orientación, bajo surol de mediadores de la realidad.Para Martín Serrano, “La mediación se define como la actividad que imponelímites a lo que puede ser dicho y a las maneras de decirlo, por medio de unsistema de orden”16. Esta perspectiva comprende la realidad social como unecosistema, que supone un orden en sí mismo, en el que la noticia sería productode una mediación de la institución comunicativa para tener un control sobre losacontecimientos, entendidos como “tipos de variaciones perceptibles del entornoque no han sido previstas por el ocupante del centro de ese entorno”,17 es decir,que el azar del ecosistema es un elemento esencial del acontecimiento; sinembargo, frente a ese azar imprevisto el sistema controla o encausa elacontecimiento. Ejemplo de ello es cuando un acontecimiento es excluido, quesupondría no dar información sobre el mismo, salvo que el acontecimiento seademasiado evidente para tener un control sobre él. Su importancia radica en queéste permite comprender la naturaleza de la estructura y el funcionamiento delsistema social al ser un elemento nuevo que perturba al ser un “accidente” queirrumpe en la regularidad de la vida.A los periodistas se les delega la competencia de recoger los acontecimientos ytemas importantes y atribuirles un sentido, para que a su vez las audiencias leatribuyan a los medios un valor, una utilidad al “hacerlos saber” y confíen en sumedio de comunicación elegido. De esta manera el sistema mantiene un controlsobre la realidad social al enunciarla a través de los medios, y reconocida einterpretada por las audiencias, aunque como remata Rodrigo Alsina con respectoa la realidad social construida: “ésta no es más que una de las realidades que losindividuos construimos cotidianamente. Se puede discutir la importancia orelevancia de las distintas realidades socialmente construidas. Pero no hay quecreer en la falacia de la unicidad de la realidad social”.18
  23. 23. Con respecto al papel de mediación, McQuail señala que “puede tener lugar dediferentes maneras, con variaciones sobre todo en términos de grado y tipo deactividad, finalidad, interactividad y eficacia. Mediación puede significar muchascosas, desde la relación directa de uno con otro, a través de la negociación, hastael control de uno por el otro”,19 y enlista imágenes que expresan las formas en quelos medios de comunicación nos relacionan con la verdad, siendoalternativamente: • Una ventana a la experiencia, que amplía nuestra visión, y nos capacita para ver por nosotros mismos los que ocurre, sin interferencias ni prejuicios; • Un intérprete, que explica y da sentido a acontecimientos que, de lo contrario, serían fragmentarios o incomprensibles; • Una plataforma o vehículo de información y opinión; • Un vínculo interactivo que relaciona los emisores con los receptores gracias a diferentes tipos de retroalimentación; • Una señal, que indica activamente el camino, orienta o instruye; • Un filtro, que selecciona partes de la experiencia para dedicarles una atención especial y descarta otros aspectos; • Un espejo, que refleja una imagen de la sociedad con respecto a sí misma, en general con una cierta distorsión debido a la insistencia en lo que la gente quiere ver de su propia sociedad y, a veces, de lo que quieren castigar o eliminar. • Una pantalla o barrera que oculta la verdad al servicio de fines propagandísticos o de la evasión.Este planteamiento hace necesario una revisión sobre cuáles de estas imágenesson atribuidas a sí mismos por los medios de comunicación, es decir, cuándo seconsideran un reflejo de la sociedad o asumen compromisos para favorecer laintegración social.
  24. 24. Pero desde el punto de vista de la sociedad, basados en el funcionalismoestructural, lo que se espera de los medios de comunicación es su funciónmovilizadora, que defiendan los intereses comunitarios o sociales, que promuevanciertos valores y pautas de comportamiento, en especial en épocas de crisis.Entre las diversas posibilidades sobre el objetivo esperado de los medios decomunicación en la sociedad, destacamos para nuestro trabajo el de crearconsenso, mantener el orden, socializar, reducir la tensión social, proporcionarinformación sobre acontecimientos y situaciones que suceden e interpretar yexplicar su significado, así como hacer campaña a favor de los objetivos socialesen la esfera política, la guerra, el desarrollo económico y el trabajo.El mantenimiento del orden es uno de los primeros criterios para la gestión de paz,motivo de este trabajo. Para enfocarlo como parte del planteamiento hacia unmanejo apropiado para la gestión de paz, debemos recurrir a los trabajos que haninteresado a los estudiosos de la comunicación de masas. El problema que se nospresenta es que hay una ambigüedad en las distintas posturas teóricas conrespeto al “orden”, pues al parecer los medios de comunicación parecen poner enpeligro, en principio, la integración social, pero al mismo tiempo constituir unantídoto contra la amenaza de no integración que proviene de otras fuerzassociales, como la movilidad y el cambio rápido.McQuail sugiere agrupar las principales cuestiones de teoría e investigación, yasea desde las perspectivas optimista o pesimista antes mencionadas, y nosrecuerda que esta división de la perspectiva parece tan obvia en relación con losnuevos medios de comunicación, como lo eran anteriormente los prejuicios sobreel cine y los comics populares en sus inicios.Mcquail nos conduce a un ejercicio analítico para poner en perspectiva elproblema con los siguientes cuestionamientos:Los medios de comunicación de masas, ¿aumentan o disminuyen el nivel decontrol social? ¿tienden a ofrecer valores, ideas e información relativos alconsenso? ¿contribuyen a la conducta “prosocial”, en la misma línea que otrosagentes de socialización, o tienden a estimular el desorden?
  25. 25. El teórico orienta las respuestas afirmando que la comunicación de masas puedecontribuir a la integración, ya que relaciona a la gente en redes implicadas endeterminados proyectos comunes, por ejemplo, el funcionamiento de los mercadosy los sistemas políticos, y también tiende a diseminar y reforzar los sistemas devalores, ideas e información relativos al consenso, e incluso sugiere que losmedios de comunicación pueden contribuir a forjar identidades minoritarias o acomprometerse creativamente en situaciones de conflicto social, y parafrasea a I.L. Allen20 en la distinción de la terminología: “integración funcional” versus“integración normativa”, en la que “la primera se refiere a la interrelación y lacoorelación de actividades y relaciones para realizar diversas tareas prácticas (detrabajo, gobierno, etc.), mientras que la segunda se refiere al desarrollo ycrecimiento de valores y creencias comunes en el seno de una unidad social. Lacomunicación de masas puede contribuir a ambas cosas, ya que relaciona a lagente en redes implicadas en determinados proyectos comunes (por ejemplo, elfuncionamiento de los mercados y los sistemas políticos) y también tiende adiseminar y reforzar los sistemas de valores”.21 Al menos, no puede haber dudases que son mensajeros relacionados con el cambio.Se ahondará con mayor profundidad sobre los alcances y roles que desempeñanlos medios de comunicación a través del desarrollo de este trabajo, principalmenteen relación a su papel como movilizadores del cambio.Pero la responsabilidad social de los medios tiene muchas interpretaciones, enparticular sobre la muy debatida dicotomía entre neutralidad o participación activa,cuya interpretación podría simplificarse en el concepto de “cuarto poder”, queabarca la concepción de la prensa como representativa del pueblo, crítica delgobierno o defensora de una línea política particular.McQuail propone un modelo de oposición de funciones de los medios decomunicación que ayuda a esclarecer los dilemas ocupacionales que se
  26. 26. presentan, sintetizando los dos paradigmas principales que se le atribuyen a losmedios de comunicación masiva:22 Participación activa Versus Neutralidad Desempeñar un papel activo y Adoptar una posición neutral, participativo en la vida social y informativa política Ejercer una habilidad creadora y Satisfacer las necesidades de realizar un trabajo original organización en tanto determinada independiente administración Conseguir ciertos objetivos de Satisfacer las demandas de una comunicación con una audiencia conocida de un producto audiencia o para la sociedad de consumoY añade que el principal dilema en una organización informativa es el de la libertadversus limitación; sin embargo, esta paradoja no solo se presenta a razón de lasrelaciones que pueda tener la organización de medios de comunicación conagentes externos a la misma que definan el perfil de su trabajo, sino que tambiénobedece a la división interna, que puede presentarse de diversas maneras y quegeneran una tensión, determinadas por su orientación en torno a:23 • hacia metas de eficacia y éxito económico exigido por la administración; • hacia metas profesionales, gobernadas por juicios de expertos y pares; • hacia la sociedad exterior, en la que pueden influir las noticias, la opinión o el arte creador; • hacia la fama y el éxito con un público seleccionado.Asimismo, se incluirían en la lista las actividades organizativas de los medios decomunicación relativas al procesamiento y presentación de las noticias, en
  27. 27. particular el factor del raiting y los beneficios económicos que éste representa,pues no nos resulta extraño reconocer que la comunicación de masas suele serante todo un negocio del espectáculo.McQuail nos hace ver que si bien se espera que los medios sirvan al bien públicoa largo plazo, el hecho real es que no trabajan para que la sociedad logreobjetivos fijados por la sociedad. Los medios persiguen muchas metas divergentesy aun contradictorias, e incluso se ha criticado a la comunicación masiva por lafalta de objetivos: “facilita y media la comunicación de otros, presta servicios a lasaudiencias y a los clientes, pero gran parte de resto es resultado del azar o de supropia creatividad” 24Asimismo, es importante aclarar que pondremos más acento en los criterios deacción de los medios en la vida pública de las sociedades que en laresponsabilidad social de los mismos, según sus pretensiones, preferencias yvalores que pudieran surgir a la luz de una mediación dentro de una situación deconflicto social.Por último, para terminar de definir estas particularidades de la comunicación entorno al bien público, especialmente en relación a nuestro trabajo de vinculacióncon la gestión de paz, habremos de definir las bases de una epistemiología quenos ayude a orientar las acciones de los medios en su función comunicativa, bajolos criterios de la Filosofía para la Paz de Martínez Guzmán25, quien plantea estetipo de comunicación como: • Superación de la relación entre sujeto y objeto en busca de una relación entre sujetos. Como representación de las formas en que los individuos interactúan unos con otros y se reclaman responsabilidades.
  28. 28. • Una comunicación que se esfuerce por plasmar la imagen completa de las realidades, de las experiencias, con la inevitable presencia de errores y aciertos, de traiciones y disputas. Sin bipolarizar, sin dicotomías, sin crear héroes o villanos, sino enfatizando la importancia de la comprensión y de la complejidad de las circunstancias.• Estos discursos abordan el paso de una actitud objetiva a una performativa: - reclaman responsabilidades - recuerdan que las cosas siempre se pueden hacer de otro modo. - tratan de despertar actitudes de paz frente a la injusticia y la violencia (proponen otras formas de comportarse frente a los conflictos y las injusticias).• Hablamos de discursos que no presentan una visión del mundo éticamente neutra, sino que en su presentación de las circunstancias introduce distintas valoraciones del mundo.• Un paradigma de la comunicación que se valga de la intersubjetividad - La inclusión del testigo, del participante, de los auténticos protagonistas (como forma de acercarse a una memoria histórica- colectiva útil, como forma de ir más allá de la objetividad y neutralidad del discurso histórico, sirviéndose de una personalización intersubjetiva a través de la individualización representativa y dialógica). - En consecuencia, es una comunicación que incorpora el dialogismo. Confía en la eficacia social de discursos abiertos, inacabados, que esperan la participación del otro; que aceptan que los públicos puedan no estar de acuerdo. Estos planteamientos discursivos permiten una pluralidad de perspectivas que da entrada a la intersubjetividad y la interculturalidad, así como crean un diálogo intrínseco a todo proceso de comunicación por la paz.
  29. 29. - Otra propuesta comunicativa que se ha trabajado en esta línea en la comunicación por la paz es la llamada “retórica de la invitación”, y que de nuevo plantea discursos con una naturaleza inclusiva, que también acepta la crítica, que son abiertos y que en consecuencia facilitan procesos de comprensión, de cambios de opinión y de consenso a través del intercambio de ideas, sin unilateralidad u opacidad.En resumen, habremos de considerar las teorías que abarquen una comunicaciónque demande responsabilidades a los medios de comunicación y proponganalternativas pacíficas y soluciones trascendentes en un entorno de conflicto social,con el objeto de buscar acuerdos y proponer alternativas efectivas de paz ysoluciones duraderas; asimismo, que sustenten adecuadamente discursossociales basados en la cultura de paz a través del encuentro entre las partes parala posible reconciliación, como un primer paso dentro de la gestión pacífica de losconflictos.
  30. 30. Capítulo 1El manejo informativo de los medios de comunicación: objetivos ymotivaciones.Características generales de los medios de comunicación frente a lasaudiencias.Ocuparse de los medios de comunicación para analizar el discurso informativo noes cosa fácil, sobre todo si este está cargado de significación política. Sonmuchos los estudios que hacen ver que en el espacio público los actorespolíticos y los medios de comunicación establecen un vínculo que resultainevitable para tener ya sea un control en el poder, o una presencia frente a lasaudiencias, al menos en las sociedades pretendidamente democráticas, a pesarde que esta vinculación también genere fricciones entre los medios y lospolíticos. Éstos utilizan los medios como forma de manipulación de la opiniónpública, mientras que los segundos pretenden definirse contra el poder yaparentar ser supuestos “aliados” de sus audiencias, amparándose en laexigencia ciudadana para que sus representantes políticos le rindan cuentas, conlo cual justifican su existencia. Pero en entrevista al analista Thomas Dixon Cooksobre la evaluación de los gobiernos por parte de los medios, éste nos deja enclaro las pretensiones y capacidades de ambos actores: “Los periodistas se ven obligados a hablar de todo sin saber de qué hablan y buscan el titular, y los políticos suelen confundir sus intereses con los de la sociedad y calibran la inversión presupuestaria por su beneficio electoral en votos y no por su efectividad en mejorar la vida de los ciudadanos […] los políticos anuncian a bombo y platillo una acción de gobierno; los periodistas les hacen el altavoz o la critican sin conocimientos, y todos los contribuyentes la pagamos y nadie se molesta al cabo de los años en
  31. 31. evaluarla. Funcione o no: esa medida logra titulares y votos y después se olvida y hasta la próxima”.De ahí la dificultad de comprender los derroteros de los discursos informativos,llenos de contradicciones, ambivalencias e inconsistencias en sus líneasargumentativas, definidas muchas veces por los intereses creados en elmomento político vigente. Es en este espacio de pugna y alianzas comohabremos de ubicar la intencionalidad de los medios de comunicación paragenerar mensajes dentro de una sociedad.Con respecto a la prensa, ésta ha sido una adversaria real o potencial del poderestablecido desde sus orígenes. No son pocas las referencias a censuras ycastigos a diarios, editores o periodistas, así como de reivindicaciones relativas ala libertad de prensa por parte de los diarios y sus luchas por la libertad, lademocracia y derechos de distinta índole, convirtiéndose en un factor deincomodidad al poder establecido, lo que ha generado una mayor sofisticación enlos medios de control aplicados a la prensa, como lo son restricciones legales,cargas fiscales o control sobre los insumos necesarios para la producción, comoel papel.Esto sucede particularmente en sistemas políticos polarizados, en donde losmedios están en aparatos ideológicos contrapuestos, lo que da lugar a relacionesdiferenciadas entre los medios, entre los actores sociales que hacen uso de losmedios, entre el Estado y entre las audiencias. A fin de cuentas, como bien diceOctavio Paz, cada sociedad es un conjunto de sistemas que conversan y secontradicen entre ellos: “La discusión política en la plaza pública corresponde a la democracia ateniense; la homilía desde el púlpito, a la liturgia católica; la mesa redonda televisada, a la sociedad contemporánea. En cada uno de estos
  32. 32. tipos de comunicación la relación entre los que llevan la voz cantante y el público es radicalmente distinta. […] Aunque los medios de comunicación no son sistemas de significación como los lenguajes, sí podemos decir que su sentido […] está inscrito en la estructura misma de la sociedad a que pertenecen. Su forma reproduce el carácter de la sociedad, su saber y su técnica, los antagonismos que la dividen y las creencias que comparten sus grupos e individuos. Los medios no son el lenguaje: son la sociedad”.Pero en esta representación no todos los actores sociales son tratados de igualmanera, periodísticamente hablando, sobre todo cuando las característicassociopolíticas en que estén insertos los medios determinan el tipo de control yuso simbólico de los acontecimientos para producir noticias.Asimismo, al estar inscritas en una economía liberal, las empresas informativasse encuentran en situación de competencia con otras empresas que tienen lamisma finalidad, por lo que la necesidad de “captar” al mayor público posiblehace que la construcción de la información se vea determinada por estacircunstancia. Así, al depender de los ingresos procedentes de la publicidad yprocurar captar a un mayor número de lectores, el contenido de la prensa sehace “más ligero y entretenido, con más énfasis en el interés humano, mássensacionalista en la atención que presta al crimen, la violencia, los escándalos ylas grandes estrellas, con un inmenso público lector en el que predominan losgrupos de bajos ingresos y bajo nivel de educación” .Esta resulta ser la actividad de los medios de comunicación bajo la perspectivade los factores y procesos que los configuran, la forma en que proceden frente almercado, los juegos de poder, los intereses económicos y sus relaciones conotras organizaciones. Sin embrago, es necesario identificar, bajo la perspectivade las audiencias, la compatibilidad de intereses entre los medios mismos y losusuarios.
  33. 33. En este sentido, se considera que la institución de los medios de comunicaciónestá comprometida con la producción, reproducción y distribución deconocimiento en el sentido más amplio del término, en relación al conjunto deexperiencias del mundo social. Este conocimiento ayuda a encontrar sentido a lavida al ayudar a formar nuestras percepciones, contribuyendo al almacenamientode conocimiento del pasado y a la continuidad de la compresión del presente, porlo que la información, las ideas, las creencias o acuerdos se nos dan a conocer através de los medios de comunicación de masas, lo que contribuye a tenersocialmente un grado de percepción de la realidad más o menos común. Lograreste acuerdo común de la realidad es uno de los elementos que se esperan queaporten los medios de comunicación.Un segundo presupuesto del que ya hemos hecho un avance previamente, es elde que los medios de comunicación de masas desempeñan un papel mediadorentre la realidad social objetiva y la experiencia personal, actuando comocoordinadores y punto común de referencia para: “las diversas piezas de referencia aislada y conocimiento especializado, proporcionando al mismo tiempo un amplio suplemento de experiencia e interpretación vicaria a todo lo que aprendemos de la experiencia de nosotros mismos. Más aún, es ese suplemento lo que se comparte en mayor medida y lo que proporciona el terreno común para el discurso social”.Aunado a esto, se podría añadir la función movilizadora de los medios decomunicación, en el que se espera de éstos que defiendan los interesesnacionales y promuevan valores y pautas de comportamiento, especialmente enépocas de crisis. El resultado de todo ello es sintetizado por McQuail en unconjunto de ideas sobre el objetivo de los medios de comunicación en lasociedad :
  34. 34. • Información Proporcionan información sobre acontecimientos y situaciones en la sociedad y en el mundo; Indicar las relaciones de poder; Facilitar la innovación, la adaptación y el progreso. • Correlación Explicar, interpretar y comentar el significado de los acontecimientos y la información; Apoyar a la autoridad y las normas establecidas; Socializar; Coordinar actividades aisladas; Crear consenso; Establecer órdenes de prioridad y señalar status relativos. • Continuidad Expresar la cultura dominante y reconocer subculturas y nuevos desarrollos culturales; Forjar y mantener el carácter comunal de valores. • Entretenimiento Proporcionar entretenimiento, diversión y medios de relajación; Reducir la tensión social. • Movilización Hacer campaña a favor de objetivos sociales en la esfera de la política, el desarrollo económico, el trabajo y, a veces, la religión.Como hemos mencionado, son distintas perspectivas teóricas que abordan elfuncionamiento de los medios de comunicación desde el punto de vista de lasociedad, pero a la luz de la revisión anterior, pueden sintetizarse a trescuestiones fundamentales relacionadas con: el ejercicio del poder en lassociedades, con la integración social y con el cambio social.Con respecto al funcionamiento de los medios y su relación con el ejercicio delpoder en las sociedades, es común que éstos sean considerados como
  35. 35. instrumentos eficaces de poder por su capacidad para atraer y dirigir la atención,persuadir en cuestiones de opinión, influir en la conducta, conferir status ylegitimidad, o definir y estructurar las percepciones de la realidad.Con base en la teoría estructural funcionalista, el poder define los intereses degrupos organizados que en competencia ejercen control sobre las elecciones delos individuos, lo que significa que hay una lucha franca entre ellos para obtenerla confianza de la sociedad a través del manejo de la información por parte de losmedios de comunicación afines a ellos, especialmente en estados de crisis einestabilidad sociales. Pero si es verdad que la función informativa se transformaen dominio exclusivo de grupos antagónicos que obedecen a sus propiosintereses, es válido preguntar si es justificable que se haga del fenómenoinformativo un dominio exclusivo, es decir, ¿qué justifica una exclusividad de estetipo? Es por eso que los medios se ven obligados a producir, paralelamente aldiscurso de la información, un discurso que justifique su razón de ser, pues nosolo afirman: “esto es lo que usted debe saber”, sino que además especifican:“estas son las razones que nos autorizan a informar”.Charaudeau hace un análisis de los argumentos de los medios y comprueba queéstos tratan de basar su actividad en lo que llama postulado de la democracia,que aparenta estar sustentado en un principio ético, y expone la circularidad deese razonamiento: “Como el ciudadano tiene derecho a ser informado, losmedios tienen el deber de informar y los medios tienen el deber de contribuir a laformación del ciudadano porque este es responsable”. Con este argumento losmedios reivindican una línea de pensamiento que asume que en los regímenesen democracia la verdad no está dada a priori “por la Madre Naturaleza”, esdecir, no existe de por sí, no precede a la acción humana sino que es suresultado: “la verdad proviene, en realidad, de un juicio colectivo que nopertenece a nadie en particular pero que, al representar de manera ideal laopinión de la mayoría, vale para el conjunto de la comunidad. El deber de
  36. 36. informar sería, entonces, el correlato “natural” del derecho del ciudadano aconstituir la verdad “civil”. Este es el principio del que los medios obtienen sulegitimidad”.El problema aquí es que para constituir esta “verdad civil” hace falta que elciudadano comprenda libremente el mundo en el que vive. Sin embargo, elmundo es complejo y esto dificulta la comprensión de ciudadano, por lo que losmedios de comunicación hacen de esta situación un argumento justificativo, alasumir que su rol es el de tratar los acontecimientos del mundo que afectanparticularmente la organización de la vida social, constituyéndose de este modoun campo de accesibilidad que pone al alcance de los ciudadanos los hechosque la gente ignora, así como las explicaciones de especialistas que dan cuentadel cómo y el por qué de las cosas.Charaudeau destaca otro argumento sobre el poder: su “opacidad”. Se trata deuna línea de pensamiento según el cual el poder no puede ser ejercido sin pagarel precio de una actividad de influencia sobre el ciudadano: “obtener el poder es también ser legitimado por la mayoría al término de un juego de representatividad. De ahí que el poder político haga uso de estrategias que consisten, por una parte, en “no decir todo” (mantener el secreto), lo que genera juegos de ocultamiento, de máscaras y de silencios, y por otra parte, en “hacer creer algo distinto de los que se hace” (ocultar los actos a través de la palabra), lo que genera un juego de apariencias, más aun, de manipulaciones. Tanto en un caso como el otro, el ejercicio del poder se acompañaría del disimulo, moralmente condenable pero estratégicamente necesario”.Esta opacidad y control de la información dan pie a que los medios decomunicación se atribuyen el rol de “descubrir” lo que está oculto y contrarrestarcualquier estrategia manipuladora que provenga de los círculos del poder,planteándola incluso como una “conquista” contra los grupos en el poder.
  37. 37. Independientemente que en este argumento subyace un modelo decomunicación con cierta ingenuidad, nos ha permitido poner sobre la mesa lascondiciones generales del comportamiento de los medios frente al poder. Estetrabajo se concentra en plantear la intencionalidad de los medios decomunicación y su justificación ante la sociedad.Lo que se espera de la acción de los medios de comunicaciónEs un hecho irrevocable que los ciudadanos en las sociedades modernas tienenuna mayor dependencia a los medios de comunicación, así como lo es el tipo derelación que tienen los medios de comunicación, especialmente la prensa, con elinterés público.Con respecto a la vinculación entre los medios de comunicación y elmantenimiento del orden público, han sido muchas las teorías que hanrelacionado la actividad de los medios con el aseguramiento de una continuidaden un orden social dado y mantener el control, en establecer consensos devalores, integrar actividades y “ubicar en su sitio” a los grupos en la sociedad.Tradicionalmente las sociedades, para mantener un estado de paz o equilibrio,presuponen consensos sobre algunos “valores fundamentales” generales, loscuales se espera que los medios validen y reproduzcan, y que son punto dereferencia para la acción mediática. De esta manera, cuando aparecen sucesosque rompen con ese acuerdo o expectativa, en especial representaciones deconflicto o violencia, malas noticias, descontento, delincuencia, escándalos,etcétera, se consideran éstos “perturbadores” al equilibrio. Es por ello que lateoría crítica apela al necesario reconocimiento de lo que se considera como“perturbador” para comprender el tipo de control social y conservadurismo de losmedios masivos, aunque resulta raro encontrar en forma sistemática expresionesde principios relativos a las expectativas de la sociedad respecto de los mediosque vayan en este sentido crítico.
  38. 38. Los equivalentes más cercanos están en los informes recopilados por diversascomisiones nacionales encargadas de evaluar la acción de los medios, o en losdiversos códigos deontológicos originados en el interior de los propios medios(aunque no siempre apelan a un sentido crítico y se basan en preceptos moralesy éticos que dependen de los criterios de quienes tienen control sobre los propiosmedios); asimismo, los requisitos concretos que constan en las leyes, lasregulaciones e instrumentos similares en la política pública, tratan de establecerun orden con criterios de desempeño mediático. De hecho, consideramos queexiste una gran atención crítica a la prensa de manera constante, misma que seve impulsada por la profesionalización del periodismo, tanto en capacitación a losperiodistas como en investigaciones sobre periodismo, así como los instrumentosnormativos relacionados con su funcionamiento que estimulan las expectativascríticas de las audiencias para tener unos medios de comunicación más cercanosa sus intereses y preocupaciones.La autorregulación del desempeño de los medios, principalmente la prensa, haevolucionado hasta llegar a criterios como el considerado por los Canons ofJournalism de la American Society of Newspaper Editors desde 1975, que tienengran validez en la actualidad : 1. Responsabilidad: el objetivo de servir al “bienestar general” informando a las personas y permitiéndoles formar juicios sobre temas importantes de la época en que viven. 2. Libertad de prensa. 3. Independencia de intereses creados. 4. Veracidad y exactitud. 5. Imparcialidad, en particular la distinción clara entre noticia y opinión. 6. Juego limpio, entendido como el respeto por los derechos de las personas involucradas en las noticias, el cumplimiento de las normas de decencia,
  39. 39. el otorgamiento de oportunidades para la réplica, el respeto de la confidencialidad.Asimismo, existen otras regulaciones y declaraciones de principios para mediosde comunicación, especialmente los diarios en distintos países que incluyentemas como la libertad, la exactitud, la equidad, la ética y la privacidad, ademásde analizar aspectos como la “responsabilidad”, la “independencia” y el “acceso”.Como ejemplo McQuail cita a la Comisión Kent de 1981 de la Canadian DailyNewspapers Publishing Association, cuyo código establece que “Elfuncionamiento de un periódico es, en efecto, una tarea de bien público, nomenos vinculante por no haber sido formalmente conferida, y su responsabilidadprimordial es hacia la sociedad que le otorga y protege su libertad”; y en cuantoal acceso declara que “el periódico es un foro para el libre intercambio deinformación y opinión. Habrá de garantizar en sus columnas la expresión deopiniones dispares y opuestas. Deberá dar expresión a los intereses de lasminorías así como de las mayorías y de los sectores menos poderosos de lasociedad”.Con este ejemplo, queda de manifiesto el interés que los propios medios tienenpara satisfacer las necesidades de las audiencias, aunque también quedaimplícita la conveniencia para los medios de contar con una sociedad quedeposite su confianza en ellos, especialmente en una sociedad democrática querequiere de una participación activa e inteligente en los asuntos públicos. Conuna buena información, las audiencias se formarán juicios más amplios sobre lascuestiones del día y tendrán más elementos para exigir y vigilar a lasautoridades, por lo que relatos claros y veraces de los acontecimientosrelevantes, así como de su contexto y causas, son primordiales para favorecerlos debates que la democracia demanda.
  40. 40. Los principios fundamentales delineados en la Declaración sobre MediosMasivos de la UNESCO de 1978 expresan expectativas sobre el desempeño delos medios, que van desde la no incitación a la guerra ni hacer propaganda afavor de la agresión. Igualmente, basándose en los principios de los derechoshumanos, exhorta a no tratar de derrocar a otros gobiernos por medio dedesinformación y subversión; no sustentar el odio nacionalista, la religión o laraza; no dar información parcial o distorsionada sobre otros países, entre otrostemas vinculados con el tema que nos interesa. En consonancia, fomenta lapromoción de la paz y el desarme; aboga por el flujo libre y equilibrado de lainformación, que tendría que ser diversificada, dándole voz a los pueblosoprimidos y que lleve a concientizar a su público sobre los problemas delhambre, la pobreza, las enfermedades, el subdesarrollo, etc.Aquí se va configurando un valor comunicacional superior: la paz. Permitir quelas partes en conflicto se conozcan, desarrollar la comprensión y la empatía entreéstas, enfocarse en la creatividad humana para resolver los conflictos y enfatizarla verdad, para con ello apostar a una confrontación constructiva, son elementosque tienen que considerarse como los ejes primarios, los verdaderamentepertinentes, para satisfacer plenamente la demanda informativa y justificar el rolde los medios de comunicación dentro de la sociedad.El interés público y los medios de comunicaciónLa principal razón para abrir esta perspectiva es ayudar a identificarmanifestaciones de beneficio público originadas en la comunicación y con ello,reconocer prioridades de investigación y seleccionar criterios de acciónpertinentes.
  41. 41. Al consolidarse la industria de los medios y la autonomía de los profesionalesque trabajan en los mismos, tanto profesional como comercialmente, se hacreado un estado de confusión acerca de las normas que deben aplicarse a laorganización y el desempeño de la comunicación desde el punto de vista de lasociedad, pues el enfrentamiento derivado entre la actitud de las autoridadescontra las demandas de libertad de expresión sin restricciones (comprendidasdesde la represión, la prohibición, la permisividad selectiva o la prescripción deobjetivos dirigidos), aunado a la controversia sobre el modelo de empresa públicaversus el modelo de libre empresa en los medios de comunicación, ha dado lugara una lucha constante entre los que controlan la comunicación en la sociedad(entiéndase propietarios, editores o periodistas) y todas las voces que quierencontrol sobre canales de medios y acceso a ellos para lograr sus propiosobjetivos, lo cual enturbia una definición de normas justas de acción frente a lasociedad.Al menos, existe un grado de acuerdo tanto de la necesidad de contar con unbuen servicio de información pública, como sobre lo que lo que se considera un“buen” desempeño de la prensa. Sin duda, el interés público sobre la actividad delos medios de comunicación ha ido desarrollándose a la par con el surgimientode la democracia, pero se presentan problemas cuando se intentan especificarlos criterios aplicables a la “acción” comunicativa de los medios en su funciónpública. ¿Quién es el beneficiario colectivo y cuáles son las reglas quedeterminarán los beneficios o prejuicios? ¿Cuál sería el “bien común” en lo querespecta al contenido y al uso de los medios de comunicación?En este punto convergen las dos perspectivas que hemos venido mencionando;por un lado, el carácter comercial de los medios de comunicación que estánsujetos a una economía de mercado, y por el otro el interés de la clase política oestatal de manipular los contenidos. En este sentido se han desarrolladoevaluaciones y expectativas que a veces se expresan en nombre del “bien de lasociedad” y, en otras, del “interés público”, pero que a menudo caen eninconsistencias al excluirse mutuamente, por ejemplo, libertad versus restricción,
  42. 42. valores colectivos versus individuales, reclamos seculares versus moralistas,aplicándose indistintamente a diversos medios de comunicación.Si bien los ciudadanos dependen cada vez más de la comunicación pública pararesolver y comprender su vida cotidiana, las instituciones políticas y económicastambién requieren de ella tanto para fines instrumentales, ya sean de publicidado difusión de información, como para conseguir status, influencia, imagen positivao visibilidad en la vida pública, lo cual dificulta la comprensión de lo que esrealmente de interés público y cuál es la responsabilidad de los medios ante lasociedad. El Estado, la sociedad, la audiencia y los comunicadores son tantobeneficiarios de los medios como adjudicadores de calidad; bajo este criterio,McQuail establece que el concepto de acción de los medios a la luz del interéspúblico, requiere de enunciar criterios que representen los valores y necesidadesde la “sociedad”, más que los del Estado, las audiencias o los comunicadores.Sin embargo, reconoce que la sociedad misma no dispone de los medios parahablar directamente por sí misma con una voz única e identificable, siendo quesu punto de vista siempre ha sido deducido y tiende a ser múltiple y fragmentado,por lo que surge la duda de saber de qué manera se evaluarán a los medios.Cabe entonces incluir aquí la noción Habermasiana de esfera pública, como elespacio en el cual los ciudadanos deliberan acerca de asuntos comunes, del cuallos medios de comunicación son parte esencial de su estructura: “[…]es una arena institucional de acción discursiva. Ésta es conceptualmente distinta al Estado, es un sitio de producción y circulación de discursos que pueden ser en principio, contrarios a él. Es diferente a la economía oficial. No es un sitio de relaciones de mercado, es un teatro de debate y deliberación más que de compra y venta. Así, este concepto permite mantener una distinción entre aparatos estatales, mercados
  43. 43. económicos y asociaciones democráticas; discriminaciones esenciales en la teoría democrática”.La cita evidencia la distinción entre Estado, las asociaciones civiles y el mercado,así como el espacio donde los movimientos sociales tienen lugar y tomanpresencia, y de los cuales los medios de comunicación son el escenario de laacción e intercambio simbólico de ideas acerca del interés público.Sin embargo, esta posición habría de tomarse con cautela. Se considerausualmente que son los medios de comunicación el espacio donde se hacepatente la esfera pública, pues las distintas voces que se expresan a través deellos pretenden ser los representantes del interés público, en una especie de“parlamento”, donde los distintos sectores sociales son encarnados. Pero lasdistintas presiones, “líneas editoriales” o agendas propias, no hacen tan claraesta representación, o al menos no todos los sectores sociales tienen una vozpropia en los medios de comunicación. Ante tal carencia de representación ytales presiones o agendas, resulta difícil reconocer manifestaciones específicasde beneficio público originadas en la comunicación, que vayan más allá de losfines inmediatos de los propios medios, de sus clientes o sus audiencias, obuscar criterios que resulten de tal importancia para la sociedad que hagan a unlado las reglas del mercado, es decir, aquellas acciones que sean “demasiadoimportantes” como para dejarlas al libre capricho de los medios de comunicación.En nuestro caso, surge el dilema para reconocer qué resulta de interés públicoen una sociedad que vive un conflicto social. Por ejemplo, en muchas ocasiones,es el pueblo mismo el que inicia revueltas para oponerse a un sistema de poderopresor, o a un sistema económico que les resulta adverso para sus intereses osu supervivencia. Ello no significa que sea la sociedad en su totalidad la que semanifiesta, sino sectores inconformes que hacen sus reclamos o
  44. 44. reivindicaciones, por lo que la noción de interés público queda supeditada a loscriterios definidos por los distintos actores en pugna, ya sea el Estado, los gruposmarginados, los empresarios, los políticos en el poder, etcétera. Cada unoestablece sus propios criterios y procurará imponerlos para justificar sus accionesy legitimarse, por lo que la idea de un “valor absoluto”, o la “voz del pueblo” noson variables útiles para definir las acciones que habrán de tomar los medios decomunicación dentro de un conflicto social.Held propone ante esta disyuntiva que pensemos en términos dereivindicaciones rivales, es decir, aquellas afirmaciones normativas que apelan al“interés público” en el sentido de que “algo”, ya sea una acción o un objetivo, esjustificable en razón de beneficios mayores dentro de los términos de ciertosistema político y cierto marco normativo, siendo los principales elementos deesa reivindicación: un conjunto de principios y normas sobre las cuales no tienepor qué haber unanimidad; una propuesta o reivindicación a favor de algo entanto tiene un mérito mayor que el de satisfacer anhelos individuales (porseparado o en conjunto); y una maquinaria para verificar la reivindicación yponerla en vigencia (si así se decidiera). Held apunta: “Esta interpretación de“interés” se propone con independencia de cualquier teoría ética particular sobrecómo se debería llegar a la formación de juicios morales”, y señala que “el usosignificativo de la expresión “interés público” presupone la existencia de unsistema político, sea este primitivo o complejo”.Por su parte, Mitnick prefiere el término más neutral y concreto que el de“interés” por la noción de “preferencias”, con el que considera posible reducir laambigüedad inherente en el primer término al especificar con más precisión loque constituiría la gestión a lograr de la meta o el objetivo deseado en lacomunicación pública, y ayuda a la tarea empírica de levantar un inventario de
  45. 45. criterios de evaluación pertinentes, así como de agentes reclamantesidentificables. De esta manera esquematizamos esta teoría:Los actores o “agentes de preferencias” plantean reclamos dentro de un sistemapolítico en nombre de objetivos que supuestamente representan un beneficiogeneral para la sociedad (de interés público). Estos reclamos se especificancomo preferencias de desempeño sobre un sistema de comunicación, que secorresponden con la meta defendida, basados en ciertos valorescomunicacionales. Las especificaciones deberán indicar criterios evaluativos parareconocer si están o no presentes las condiciones preferidas o si se alcanzaron ono los objetivos. Para ello, se habrá de entender a la organización política comoun foro político particular o espacio de toma de decisiones en el que tiene quehacerse o dirimirse el reclamo; se trata a veces de un parlamento o sistema legal,o un foro público, o en el contexto de autorregulaciones profesionales yvoluntarias (por ejemplo, aquellos que hacen referencia a códigos de conducta).La naturaleza del foro determinará las “reglas del juego” que deban aplicarse, eltipo de reclamo que puede juzgarse y el tipo de decisión al que se llegue.En este caso, los valores comunicacionales fundamentales pueden referirse acualquier principio general ampliamente reconocido acerca de un bien generalque pueda buscarse o esperarse de la comunicación, especialmente aquellosque conciernen a la libertad de expresión, educación, información, participación ycohesión social, servicios para la democracia, derecho a comunicar, etc. Sinembargo, a pesar de que aparentemente son valores indiscutibles, puedendesencadenarse conflictos sobre su prioridad relativa y su aplicabilidad antecircunstancias particulares.Sobre el concepto de interés público, se dice que lo es cuando sirve a los finesde todo el público en lugar de servir a los de cierto sector del mismo. Sinembargo, como hemos mencionado, hay versiones distintas de lo que estoconstituiría, dependiendo de quién lo plantee y bajo qué argumentos. Pero laapelación al interés público no resuelve nada en sí misma, pero su invocación
  46. 46. ayuda a distinguir entre las cuestiones de relevancia potencial, así como lospuntos de vista puramente parciales, individuales o idiosincrásicos.Los agentes de preferencias son identificados como los reclamantes potenciales,aquellos que proponen o exigen objetivos o normas para los medios. Estosargumentan bajo su propio criterio de “interés público”, lo que significa que sonnumerosos, disímiles y a veces contradictorios unos con otros. Suelen ser elEstado o autoridades públicas; instituciones sociales como partidos políticos,empresas o sindicatos; minorías organizadas o colectivos sociales; críticos yobservadores de los medios (incluyéndose los medios mismos); y las audiencias.Los reclamos son los objetivos o propósitos de los que se dice encarnan ciertosvalores comunicacionales y que además merecen apoyo por alguna razónvinculada con un beneficio mayor y de plazo más largo para la comunidad osociedad. Suelen ser convergentes y contradictorios.Se identifica como esquema de preferencias al conjunto de “instrucciones” queespecifican los requisitos para lograr los objetivos de un reclamo de interéspúblico. Este identificaría ciertas clases preferidas de contenidos en el terreno dela información, o condiciones para el acceso o libre funcionamiento, entre otros.También puede especificar restricciones.Los criterios de éxito en la consecución de objetivos es el elemento finalnecesario para la investigación evaluativa de la acción de los medios; es latraducción de los términos principales de un esquema de preferencias eindicadores específicos de acción. Los criterios deberán ser detallados parapermitir la observación objetiva pertinente, la descripción y la evaluación deldesempeño real, que permitan sacar conclusiones sobre el progreso o no en laconsecución de objetivos.Si bien esta presentación de los componentes de análisis de medios masivos einterés público tiene por objeto ayudar a situar procesos de investigación que dancuenta de las expectativas sociales sobre la acción de los medios decomunicación, para nosotros tendrá otra utilidad; será la guía que nos permita
  47. 47. ubicar los elementos necesarios para establecer una estrategia de accióncoherente de los medios frente a un conflicto social, en el sentido que funcionencomo un medio de gestión para la consecución de la paz como bien supremo.Este ejercicio será desarrollado en los capítulos siguientes, por lo que seránretomados como nuestra guía de análisis.
  48. 48. Análisis de los contenidos de los medios de comunicación frente al interéspúblico.Para evaluar el desempeño de un medio de comunicación, existe un acuerdocomún que el principio más importante es el de la objetividad, especialmente en elmanejo de las noticias y el control de la información. Es un valor central para lospropios periodistas, pues es básico para su afirmación de habilidad profesional enla presentación de sus contenidos y su credibilidad.Con respecto a la objetividad, McQuail recoge una idea general, al referirse a éstacomo “una manera de informar que se basa en acontecimientos y juicios quepueden controlarse mediante las fuentes y que se presentan exentos decomentarios. Se refiere ante todo a la adopción de una actitud neutral por parte delinformante, en el sentido que éste pone entre paréntesis toda preferencia o juiciopersonal o subjetivo en beneficio del fin que se persigue”. Ésta requiere “criteriosde verdad” específicos, como la integridad de la información, la precisión en tantoconfrontación con fuentes independientes y la negativa de engañar u ocultar algo.Resulta indudable la racionalidad que conlleva la postura objetiva en torno almanejo informativo para la credibilidad de un medio informativo; sin embargo, estetrabajo no contempla del todo a la objetividad como una de sus variables para elplanteamiento estratégico, aunque no negamos su importancia, sino el principio dela pertinencia. Ésta se relaciona con el proceso de selección de losacontecimientos, siendo los principios de la claridad y coherencia en lasignificación del mensaje comunicativo hacia la sociedad sus complementosnaturales, a través de la forma y la presentación.El objetivo de la práctica de selección de los acontecimientos pertinentes, esconsiderar la importancia que la gente le atribuye a un mensaje y la utilidad que lesignifica dicha información en su vida cotidiana. Sobre todo, el presente trabajobusca proponer una ruta de acción conveniente que trascienda las dificultades quese presentan en el manejo de la información, en especial en un contexto social
  49. 49. polarizado por intereses políticos o económicos generadores de violencia en susdistintas manifestaciones.Las presiones y limitaciones que encuentran los periodistas, editores yadministradores de los medios de comunicación para la producción de noticiashan sido y serán siempre factor que determine el perfil de las noticias; sinembargo, creemos viable que ese condicionamiento no tiene que sernecesariamente determinante para procedimientos del manejo de la informaciónadecuados, o mejor dicho, de interés auténtico para la audiencia, en particular encontextos sociales que experimentan una coyuntura compleja y violenta, sin que elvalor de las noticias se devalúe y genere pérdidas de distinto tipo a los medios decomunicación sino al contrario, que este manejo informativo sea un factor deganancia al propio medio, misma que será referida en el desarrollo del presentetrabajo.El buen funcionamiento de los medios de comunicación está definido por lo queproducen y transmiten, o para ser más precisos, por el conjunto de mensajesdelimitados por el entorno, el tiempo, el lugar, la categoría o el género al quepertenecen. En este sentido, el análisis de las formas del discurso se vuelvenecesario para comprender de qué manera los mensajes y sus significadosdeterminan el funcionamiento y las expectativas que se tienen de los medios decomunicación de masas.En dicho análisis se habrán de considerar la diversidad de mensajes transmitidos,así como la ambigüedad y multiplicidad de significados de los mensajes como elfactor más importante a revisar, aunque también el más complejo, pues estaambigüedad del significado puede ser introducida, deliberadamente o no, en suorigen, o bien puede residir en las formas del lenguaje usadas, o bien puede seruna consecuencia de la variabilidad de la percepción y de la situación delreceptor.
  50. 50. Los lenguajes, formatos y códigos empleados para registrar o transmitir unsignificado, la calidad de un contenido ofertado o los efectos posibles en caso dealcanzar una meta, se consideran la prueba de lo que los medios han intentadodecir o transmitir, ya sea un significado o una intencionalidad en el discurso, por loque su identificación nos permite plantearnos preguntas acerca de los objetivos opropósitos de los medios de comunicación.Existe otro supuesto en torno al análisis del contenido de los medios, que consisteen que los cambios como las irregularidades de tales contenidos reflejan oinforman fielmente de ciertos rasgos de la realidad social del momento; porejemplo, el grado de preocupación por la información de noticias sobre la violenciadel narcotráfico indica un incremento de este fenómeno, o bien una mayorconciencia del carácter problemático del mismo, o una cierta política de lospoderosos e influyentes sobre los medios de comunicación para llamar la atenciónsobre tales cuestiones.En este sentido, otro acercamiento que debemos considerar en torno al análisis decontenidos es aquel relacionado a los efectos producidos por ciertas narrativas,especialmente aquellas relativos a la violencia, pues si bien pareciera evidenteque la exposición a un contenido violento debiera tener algún efecto sobre laaudiencia, las conclusiones en los estudios de los efectos dan por sentado que loscontenidos no tienen un efecto igual debido entre varios aspectos a: la multitud demodalidades alternativas en que los mensajes pueden ser interpretados yaplicados por sus receptores, o el hecho de que las condiciones y los contextossociales estimulan ciertos efectos y desalientan otros. Sin embargo, eso noexime de la necesidad de una caracterización pertinente de los contenidos paraidentificar por ejemplo, la respuesta, la interpretación y comprensión de laaudiencia en el proceso de “decodificación” y explicar cómo la gente le da“sentido” al contenido de los medios de comunicación, es decir, cómo se han“codificado” originalmente los significados, lo que resulta pertinente a los estudiossobre los efectos de los medios.
  51. 51. Para identificar el significado de un texto, McQuail se pregunta si éste: ¿estáincrustado en el lenguaje o la forma elegidos; está en el objetivo que alegan o quese les puede atribuir a los productores de los medios de comunicación; o bien enla diversa e imprevisible respuesta e interpretación del receptor?. Elegir entreestas tres posibilidades de atribución del significado en el contenido tiene una granimportancia y plantea un problema central para los estudios de comunicación, perono hay que olvidar que en toda relación comunicativa se establecen una serie decontratos pragmáticos con los destinatarios, de forma que éstos hagan un usosatisfactorio del discurso. El destinatario ha de saber cuál es la finalidad delmensaje, cómo se puede usar e incluso que efectos produce, y en el caso de queel destinatario no aceptara el contrato pragmático propuesto por quien comunica,el discurso perdería su virtualidad.Si la información mediática tiene como primera función el “hacer saber”, ésta serealizaría siempre y cuando la información sea real, de lo contrario nosencontraríamos ante un falso saber. Por esta razón, los medios de comunicaciónnos proponen este contrato fiduciario que pretende hacernos creer que dicen laverdad, pidiéndonos que confiemos en su discurso informativo, a través de unconstante ejercicio de autolegitimación, para reforzar este rol social. De estamanera, los medios de comunicación deben luchar día a día para tenercredibilidad y renovar este contrato con las audiencias: “La información mediáticanecesita contar con la confianza de sus lectores, en el sentido de que el discursoinformativo debe poder ser creído”. La estrategia consiste en construir undiscurso verosímil.Rodrigo Alsina distingue distintos niveles de establecimiento de la credibilidad:
  52. 52. a) El contrato enunciativo, en el que el usuario establece un contrato con el medio a cambio de un desembolso y/o su atención, a cambio de lo que se cree será una información fiable. b) La enunciación. La información debe ser presentada en un co-texto y con una morfología que la haga creíble. c) El enunciado. La propia información, aunque sea extraordinaria y se desvíe de la normalidad, debe estar dentro de unos márgenes de credibilidad.En este punto se reconoce el papel de las audiencias en su rol interpretativo de lainformación, en donde el sentido es construido por la sociedad expuesta a losmedios de comunicación al interpretar tanto lo dicho como lo no dicho en eldiscurso, así como el contexto de lo dicho y quién lo dice. La dimensión cultural esevidente en el proceso de interpretación al comprenderse que la realidad mismaes una construcción social.Edgar Morin afirma con respecto a la dimensión cultural de la construcción de larealidad que: “la cultura, que es lo propio de la sociedad humana, está organizada y es organizadora por el vehículo cognitivo colectivo de los conocimientos adquiridos, de las habilidades aprendidas, de las experiencias vividas, de la memoria histórica, de las creencias míticas de una sociedad. Así se manifiestan las “representaciones colectivas”, la “conciencia colectiva”, la “imaginación colectiva”. Y a partir de su capital congitivo, la cultura instituye las reglas/normas que organizan la sociedad y gobiernan los comportamientos individuales. Las reglas/normas culturales generan procesos sociales y regeneran globalmente la complejidad social adquirida por esa misma cultura”.
  53. 53. Asimismo, Semprini establece que: “la realidad social no tiene existencia conindependencia de los actores y las teorías que les dan forma, y del lenguaje quepermite conceptualizarla y comunicarla. Toda objetividad es una objetividad apartir de una versión, más o menos eficaz, de la realidad” y sugiere que “si lascategorías y los valores sociales son el resultado de una actividad social, esnecesario ver las relaciones concretas a que dan lugar, las relaciones de fuerza,los intereses de los grupos que defienden determinadas categorías y valores, ycómo se marginaliza a otros grupos”, al reconocer la dimensión política de laconstrucción social del conocimiento.Por su parte, Foucault apunta: “Cada sociedad tiene un régimen de verdad, “supolítica general” de la verdad: es decir, los tipos de discurso que acoge y hacefuncionar como verdaderos o falsos, el modo en que sancionan unos y otros; lastécnicas y procedimientos que están valorizados para la obtención de la verdad; elestatuto de quienes están a cargo de decir lo que funciona como verdadero”. Eneste proceso, los medios de comunicación y los receptores de los mensajes sereconocen mutuamente para definir la realidad y lo “verdadero” en un procesocompartido, puesto que al describir un hecho relevante, la noticia lo define comoun fenómeno social común y le da forma. De ahí que para lograrlo, la credibilidaddel medio es imprescindible, pero depende de muchos factores al actuar endistintos niveles. Rodrigo Alsina los pone en claro al reconocerlos en primer lugaren el sistema mediático por sí mismo; en segundo lugar en algunos medios concierta credibilidad selectiva, y finalmente en el que consideramos más importantepara nuestro trabajo: el de los relatos. En este caso, aunque el medio pueda tenercredibilidad, el relato que pueda hacer el medio de un acontecimiento le puederestar credibilidad. Se puede considerar que un medio es muy creíble en general,pero en relación a determinados temas su credibilidad puede disminuir. De ahí que

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