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y exige una intervención enérgica.
Urgidos por el mandato evangélico y preocupados por la situación
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Declaración sobre la necesidad de reconstrucción moral de la nación. Julio de 1981

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Declaración sobre la necesidad de reconstrucción moral de la nación. Julio de 1981

  1. 1. Declaración sobre la necesidad de reconstrucción moral de la nación La Conferencia Episcopal Paraguaya, reunida en Asamblea Plenaria Ordinaria, dirige un mensaje a los fieles del país y a todos los hombres de buena voluntad. Lo hace recordando la Carta Pastoral que el 12 de Junio de 1979 dirigiera sobre el necesario "Saneamiento Moral de la Nación". En aquel documento hablábamos de una quiebra de valores morales en verdad alarmante, que significa la pérdida del horizonte moral en la mayoría de nuestros conciudadanos. Para muchos, en efecto, ya no está claro lo bueno y lo malo; lo lícito y lo ilícito, lo moral y lo inmoral. Describíamos hechos y situaciones que son bien conocidas e invitábamos a tomar conciencia acerca de la situación. No podemos sino lamentar que esa situación no sólo no ha mejorado sino que alcanza, en algunos órdenes, características alarmantes. Recordemos los filmes, revistas y anuncios que propagan la pornografía; la tolerancia del ambiente que hace que el placer sexual prime sobre el amor, como si fuera un fin en sí. Las relaciones sexuales prematrimoniales y extramatrimoniales no crean ya en muchos ningún problema moral y esto explica su proliferación impune. Las campañas antinatalistas han fomentado la irresponsabilidad sexual. De cualquier modo se evitar los hijos. Y hasta con pretexto de programas educativos se difunde el conocimiento teórico y práctico de métodos y sistemas que no podemos calificar sino de criminales. La secuela de destrucciones familiares, separaciones y divorcios configuran, en fin, un panorama ciertamente penoso y vergonzoso. No pretendemos repetir las consideraciones de la Carta Pastoral de 1979, pero queremos recordar - siquiera someramente- cuanto antecede pues nos hallamos hoy ante un hecho sintomático. La llamada campaña de moralidad, que a iniciativa simultánea del Arzobispo Metropolitano y de Pastores de otras Iglesias Cristianas se iniciara en Asunción y que luego se extendiera a otras localidades del interior del país, constituye un hecho muy significativo. Ha mostrado por una parte, la extensión del problema, no solo en Asunción, sino en todo el país. Pero por otra parte, ha mostrado también la realidad de un problema que no se limita a lo sexual y la realidad de una alarmante confusión de ideas. Desde quienes en nombre de la libertad de expresión rechazan toda norma restrictiva - aún la más obvias - hasta la presencia de quienes no parecen advertir que el problema es vasto
  2. 2. y exige una intervención enérgica. Urgidos por el mandato evangélico y preocupados por la situación del país, los Obispos del Paraguay asumimos la postura del Señor Arzobispo y hacemos nuestro el contenido de sus declaraciones. No nos mueve un simple espíritu de cuerpo sino la conciencia de un deber pastoral necesario y urgente. Igualmente expresamos nuestra simpatía a las personas e instituciones que en la capital y en el interior, han mostrado preocupación y han procurado hacer algo para poner freno a la avalancha de inmoralidad que amenaza sepultarnos. Repetimos con el Arzobispo que no basta ni es eficaz la sola represión y censura, que la violencia nunca ha llevado a buen puerto, que es necesario una vision justa e integral. Hacemos un llamado urgente a los padres de familia, a los responsables del bien común, a los empresarios, a los profesionales de los medios de comunicación. Y comprometemos nuestro esfuerzo, el de todos nuestros agentes de pastoral, el de nuestros movimientos laicos e instituciones, para esta tan necesaria tarea de reconstrucción moral de la nación. Asunción, Julio de 1981. Por mandato de la Asamblea Plenaria + Jorge Livieres Banks Obispo Titular de Utimmira Secretario General de la CEP

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