Encuentro mundial de la familia-México 2009

1,671 views

Published on

Importantes documentos sobre la familia, para estudiar y aplicar

Published in: Education
0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
1,671
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
2
Actions
Shares
0
Downloads
24
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

Encuentro mundial de la familia-México 2009

  1. 1. ESCRITOS DE FORMACIÓN EAS Número 37 – Enero de 2009DOCUMENTOS SOBRE EL VI ENCUENTRO MUNDIAL DE FAMILIAS DE MÉXICO 2009COMUNIDADES CRISTIANAS COMPROMETIDAS EAS DE COLOMBIACIUDAD DE MEDELLÍNCOMITÉ DE FORMACIÓN 1
  2. 2. El comité de Formación genera documentos periódicamente parabeneficio de los EAS y su formación. Los invitamos a leer estosdocumentos y reflexionar sobre ellos, ojalá algunas veces encomunidad. Los invitamos a coleccionarlos y a divulgarlos.Estos escritos se basan en recopilaciones de documentos de diversosautores, incluyendo personas de los EAS, sometidos en algunos casos aadaptaciones que los hagan más afines y prácticos para los EAS, bajo laresponsabilidad del comité.Son bienvenidos los comentarios y los aportes.En este escrito queremos presentar un resumen de las actividades ydocumentos generados con motivo del VI Encuentro Mundial de laFamilia, celebrado en la ciudad de México del 14 al 16 de Enero de2009. Creemos que se trata de un tema fundamental para los EAS.Pensamos que debemos estar alertas a las actividades que se hacen enel mundo relacionadas con nuestras vivencias de pequeña comunidad yla familia es, sin dudas, una de ellas. A continuación se presenta unagran riqueza de documentos y un índice al principio, para que nuestroslectores puedan escoger. Pensamos que el hecho de que sean muchosdocumentos debe animar a seleccionar alguno para goce propio o paralectura en comunidad.INDICE DE DOCUMENTOS SOBRE EL VI ENCUENTRO MUNDIAL DEFAMILIAS – MÉXICO 2009 QUE SE PRESENTAN EN ESTE ESCRITO 1- EL LOGO DEL ENCUENTRO 2- HIMMNO DEL ENCUENTRO 3- ORACIÓN POR LAS FAMILIAS 4- CATEQUESIS PREPARATORIAS PARA EL VI ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS: “LA FAMILIA, FORMADORA EN LOS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS”. (Se trata de siete catequesis debidamente presentadas e ilustradas) 5- LA FAMILIA FORMADORA, EN LOS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS – ANTECEDENTES DEL EVENTO Y TEMAS DE PREPARACIÓN SUGERIDOS POR LA COMISION CENTRAL COORDINADORA 6- DOCUMENTOS SOBRE LOS VALORES DE LA FAMILIA (Se trata de 49 valores, tratados en documentos cortos, ilustrados con ejemplos y con puntos claves para desarrollar el valor) Los temas 7 a 14 son sobre conferencias que se dieron en el encuentro. 2
  3. 3. 7- LAS RELACIONES Y LOS VALORES FAMILIARES SEGÚN LA BIBLIA 8- EMPRESAS FAMILIARES 9- FAMILIA Y SEXUALIDAD 10- LA FAMILIA, EL VALOR DE LA VIDA HUMANA 11- LA IGLESIA COMO FAMILIA DE LAS FAMILIAS 12- LA FAMILIA QUE FORMA, ASPECTOS ESPIRITUALES 13- LA VOCACIÓN EDUCADORA DE LA FAMILIA 14- VALIENTES INICIATIVAS Y TESTIMONIOS A FAVOR DE LA VIDA Y LA FAMILIALos temas que siguen tienen que ver con las sesiones protocolarias, las sesionesde trabajo y los resúmenes de los días de trabajo. 15- SESIÓN INAUGURAL PRIMERA JORNADA 16- PALABRAS DE PRESIDENTE CALDERÓN 17- RESUMEN DEL SEGUNDO DÍA 18- RESUMEN DE LA TERCERA JORNADA 19- EVENTO FESTIVO Y TESTIMONIAL 20- MENSAJE DE SU SANTIDAD BENEDICTO XVI 21- COMUNICADO DE CLAUSURA DEL ENCUENTRO DOCUMENTOS SOBRE EL VI ENCUENTRO MUNDIAL DE FAMILIAS – MÉXICO 2009Basados en materiales tomados de Zenith ( http://www.zenit.org) y de la página web del evento (http://www.emf2009.com) 1. EL LOGO DEL ENCUENTRO 3
  4. 4. El Logo representa a la familia, a través de siluetas humanas, que nace del amor-simbolizado en tres corazones- y regido por la fe, representada por la cruz al tope.La cruz representa la presencia de Dios como sostén de la unidad de la familia.Cristo da fuerza, luz y vida. Los 3 corazones unen o representan a la familia unidapor el amor y la relación. La actitud de los miembros de la familia es de confianzay alegría en el Señor.Los tres elementos: la familia, los corazones y la cruz tienen como base una elipse–representando el mundo- con el fin de que se vea como una fraternidad global. Setrata también de representar a la familia, unida por el amor y la fe, lo cual esfundamento de un auténtico desarrollo de todos los valores humanos y cristianos;es decir, del desarrollo integral de la persona a partir de la familia. La familia estáen el mundo, pero trasciende fuera de él, gracias a que vive los valores humanos ycristianos.La figura de la mujer, finamente delineada mostrando un embarazo, apunta altema de la vida, primer valor fundamental, promovida, custodiada y celebradapor la familia.El color verde significa, por una parte la alegre esperanza en el futuro de laFamilia, y por otra, el color de México, donde se celebra el VI Encuentro Mundialde las Familias. La combinación de colores negro y verde le da seriedad, eleganciay solemnidad al Encuentro y, al mismo tiempo, un toque de juvenil alegría. 2. HIMMNO DEL ENCUENTROSe puede bajar de la página web para que lo escuchen.CANTO A LA FAMILIAAutor: José CantoralAquí empecé a vivir, aquí empecé a soñar 4
  5. 5. a hablar y a caminar;aquí aprendí a rezar, a conocer la fepara enfrentar mis miedos.Aquí sentí el calor de mi primer amorde mi mejor mujer;que todo lo entregóy llena de ilusión formó en su ser, mi cuerpo.Aquí escuché la voz de un héroe, un gran señorque me enseñó a luchary a conocer a Dios, tratando por iguala todos los demássin sentirse inferior, ni superior jamás,que siempre predicó con el ejemplo.Es la familia fuerza y unidades el cimiento de la humanidad,es nuestra sangre que continuaráun nuevo tiempo…Es ese amor que es incondicionalfrente a la calma o a la tempestad,el equilibrio simple y natural del universo.Aquí me equivoqué, aquí me tropecé,confieso que dudé, cuando me vi caer,pero encontré la luz en el consejo fielde un buen hermano.Así me superé y me recuperé,me pude levantar y supe continuary abrí mi corazón y me llené de amordejé el pasado atrás y me volví a inventarporque mi Dios jamásme ha abandonado.Es la familia…Es la familia…Es la familia… 3. ORACIÓN POR LAS FAMILIASDios nuestro, Trinidad indivisible,tú creaste al ser humano “a tu imagen y semejanza”y lo formaste admirablemente como varón y mujerpara que, unidos y en colaboración recíproca en el amor, 5
  6. 6. cumplieran tu proyecto de “ser fecundos y dominar la tierra";Te pedimos por todas nuestras familiaspara que, encontrando en ti su modelo e inspiración inicial,que se manifiesta plenamente en la Sagrada Familia de Nazaret,puedan vivir los valores humanos y cristianosque son necesarios para consolidar y sostener la vivencia del amory sean fundamento para una construcción más humanay cristiana de nuestra sociedad.Te lo pedimos por intercesión de María, Nuestra Madre y de San José.Por Jesucristo Nuestro Señor.AMÉN. 4. CATEQUESIS PREPARATORIAS PARA EL VI ENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS: “LA FAMILIA, FORMADORA EN LOS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS”.Cada Encuentro Mundial de las Familias se caracteriza por tener un temaespecífico que ayuda a la profundización de algunos aspectos de la vida y lamisión de las familias cristianas. El tema de cada Encuentro es elegido por el SantoPadre y brinda una oportunidad para que haya una verdadera preparación, pormedio de la reflexión, para que las familias crezcan en la vivencia de su amor, desu unidad, de su fe, de sus valores, etc.El tema que el Papa Benedicto XVI ha señalado para el VI Encuentro, que serealizará en la Ciudad de México, es: “LA FAMILIA FORMADORA EN LOSVALORES HUMANOS Y CRISTIANOS”.Es por eso que el PONTIFICIO CONSEJO PARA LA FAMILIA, teniendo en cuentaeste tema, ha preparado unas Catequesis que puedan ayudar a esta preparación,especialmente en familia, por medio de un formato de celebración doméstica, quese busca sea accesible a todos. Presentamos ahora estas Catequesis, esperando quesean de gran utilidad en este interesante camino de preparación hacia el VIENCUENTRO MUNDIAL DE LAS FAMILIAS.--------------------------------------------------------------------------------Catequesis preparatorias para el VI Encuentro Mundial de las Familias“La familia, formadora en los valores humanos y cristianos”.(México, D.F., 16-18 de enero de 2009)Pontificio Consejo para la FamiliaTEMARIO1. La familia, primera educadora de la fe2. La familia, educadora de la verdad del hombre: el matrimonio y la familia3. La familia, educadora de la dignidad y respeto de toda persona humana 6
  7. 7. 4. La familia, trasmisora de las virtudes y valores humanos5. La familia, abierta a Dios y al prójimo6. La familia, formadora de la recta conciencia moral7. La familia, primera experiencia de Iglesia8. Colaboradores de la familia: la parroquia y la escuela9. La familia y el modelo de la familia de Nazaret10. La familia, destinataria y agente de la nueva evangelizaciónESTRUCTURA DE CADA ASAMBLEAA. Canto inicialB. Oración del Padre NuestroC. Lectura bíblicaD. Lectura de la Enseñanza de la IglesiaE. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Primera: La familia, primera educadora de la feA. Canto inicialB. Oración del Padre NuestroC. Lectura bíblica: Hech 16, 22-34D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. Dios quiere que todos los hombres conozcan y acepten su plan de salvación,revelado y realizado en Cristo (cf. 1 Tim 1,15-16). Dios habló de muchas maneras anuestros padres (cf. Heb 1,1; todo el AT). Llegada la plenitud de los tiempos (cf.Gá 4,4) nos habló de modo pleno y definitivo en y por Cristo (cf. Heb 1,2-4): elPadre no tiene otra Palabra que darnos, porque nos dio la única y la última enCristo.2. La Iglesia ha recibido el mandato de anunciar a todos los hombres esta grannoticia: «Id al mundo entero y haced discípulos míos todos los pueblos,bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19).Los Apóstoles así lo entendieron y realizaron desde el día de Pentecostés, llenandocon el anuncio de Cristo Muerto y Resucitado para nuestra salvación a Jerusalén(Hech cap.1-5) y a todo el mundo entonces conocido (cf. Libro de los Hechos yCartas)3. La familia cristiana, Iglesia doméstica, participa de esta misión. Más aún, lafamilia tiene como primeros y principales destinatarios de este anuncio misioneroa sus hijos y familiares, como lo atestiguan las Cartas Pastorales paulinas y lapraxis posterior. Los esposos santos y los padres cristianos de todos los tiemposasí lo han vivido (padre de santa Teresa de Jesús, padre de santa Teresita del NiñoJesús; tantos padres de hoy). A la luz de la feliz experiencia de la Iglesia en lassociedades cristianas de Europa (cuando la familia realizó esta misión educadoracon sus hijos) y a la luz también de las gravísimas repercusiones negativas que hoy 7
  8. 8. se constatan (por el abandono o descuido de esta misión), es preciso que la familiavuelva a ser la primera educadora de la fe en esas naciones —hoy ya no cristianasde hecho—, en las que se está afianzando la fe y en las que se está implantando laIglesia. El principal apostolado misionero de los padres tiene que acontecer en sumisma familia, pues sería un desorden y un antitestimonio pretender evangelizara otros, descuidando la evangelización de los nuestros. Los padres trasmiten la fea sus hijos con el testimonio de su vida cristiana y con su palabra.4. El núcleo central de esta educación en la fe es el anuncio gozoso y vibrante deCristo, Muerto y Resucitado por nuestros pecados. En íntima conexión con estenúcleo se encuentran las demás verdades contenidas en el Credo de los Apóstoles,los sacramentos y los mandamientos del decálogo. Las virtudes humanas ycristianas forman parte de la educación integral de la fe. (Este bagaje fundamentalno se puede presuponer hoy casi nunca, ni siquiera en los países llamados«cristianos» y en los casos en los que los padres piden los sacramentos de lainiciación para sus hijos, dada la crasa ignorancia religiosa y la escasa prácticareligiosa de los padres).K. Reflexión del que dirigeL. DiálogoM. CompromisosN. Oración comunitariaO. Oración por la familiaP. Canto finalCatequesis Segunda: La familia, educadora de la verdad del hombre:el matrimonio y la familiaA. Canto inicialB. Oración del Padre NuestroC. Lectura bíblica: Gén 1, 26-28D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. La principal cuestión que debe encarar hoy la familia en la educación cristianade sus hijos no es religiosa sino principalmente antropológica: el relativismoradical ético-filosófico. Según él, no existe una verdad objetiva del hombre y, comoconsecuencia, tampoco sobre el matrimonio y sobre la familia. La mismadiferencia sexual, intrínseca al aspecto biológico del varón y la mujer, no sefundamenta en la naturaleza sino que se considera un simple producto cultural,que cada uno puede cambiar según sus propias concepciones. Con ello se niega yse destruye la misma existencia de la institución matrimonial y de la familia.2. El relativismo afirma también que no existe Dios ni la posibilidad de conocerlo(ateísmo y agnosticismo), y tampoco existen normas éticas y valores permanentes.Las únicas verdades son las que dimanan de las mayorías parlamentarias.3. Ante esta realidad tan radical y condicionante, la familia tiene hoy la ineludibletarea de trasmitir a sus hijos la verdad del hombre. Como ya ocurrió en losprimeros siglos, hoy es de capital importancia conocer y comprender la primerapágina del Génesis: existe un Dios personal y bueno, que ha creado al hombre y ala mujer con igual dignidad pero distintos y complementarios entre sí, y les ha 8
  9. 9. dado la misión de engendrar hijos, mediante la unión indisoluble de ambos en«una caro» (matrimonio). Los textos que narran la creación del hombre, ponen demanifiesto que la pareja hombre y mujer son —según el designio de Dios— laprimera expresión de la comunión de personas, pues Eva es creada semejante aAdán como aquella que, en su alteridad, lo completa (cf. Gén 2,18) para formarcon él una «sola carne» (cf. Gén 2,24). Al mismo tiempo, ambos tienen la misiónprocreadora que los hace colaboradores del Creador (cf. Gén 1,28).4. Esta verdad del hombre y del matrimonio ha sido conocida también por la rectarazón humana. De hecho, todas las culturas han reconocido en sus costumbres yleyes que el matrimonio consiste sólo en la comunión de hombre y mujer, aunque,a veces, admitieran la poligamia o la poliginia. Las uniones de personas del mismosexo han sido consideradas siempre ajenas a lo que es el matrimonio.5. San Pablo ha descrito todo esto con trazos muy vigorosos en su carta a losRomanos, al describir la situación del paganismo de su época y el desorden moralen que había caído por no querer reconocer en la vida al Dios que había conocidocon la razón (cf. Rom 1,18-32). Esta página neotestamentaria ha de ser bienconocida hoy por la familia, para no edificar su acción educadora sobre arenasmovedizas. El desconocimiento de Dios lleva también a la ofuscación de la verdadsobre el hombre.6. Los Padres de la Iglesia ofrecen doctrina abundante y son un buen ejemplo en elmodo de proceder, pues tuvieron que explicar detenidamente la existencia de unDios Creador y Providente, que ha creado el mundo, el hombre y el matrimoniocomo realidades buenas; y combatir los desórdenes morales del paganismo queafectaban al matrimonio y la familia.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Tercera: La familia, educadora de la dignidad y respeto de todapersona humanaA. Canto inicialB. Oración del Padre NuestroC. Lectura bíblica: Jn 9, 1-11D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. La Iglesia ve en el hombre, en cada hombre, la imagen viva de Dios mismo;imagen que encuentra —y está llamada a descubrir cada vez más profundamente—, su plena razón de ser en el misterio de Cristo. Cristo nos revela a Dios en suverdad; pero, a la vez, manifiesta también el hombre al hombre. Este hombre harecibido de Dios una incomparable e inalienable dignidad, pues ha sido creado asu imagen y semejanza y destinado a ser hijo adoptivo. Cristo, con su encarnaciónse ha unido, de alguna manera, con todo hombre. 9
  10. 10. 2. Por haber sido hecho imagen de Dios, el ser humano tiene la dignidad depersona: no es sólo algo, sino alguien. Es capaz de conocerse, de darse librementey entrar en comunión con otras personas. Esta relación con Dios puede serignorada, olvidada o removida, pero jamás puede ser eliminada, porque lapersona humana es un ser personal creado por Dios para relacionarse y vivir conÉl.3. El hombre y la mujer tienen la misma dignidad porque ambos son imagen deDios y porque, además, se realizan profundamente a sí mismos reencontrándosecomo personas a través del don sincero de sí mismos. La mujer es complementodel hombre como el hombre lo es de la mujer. Mujer y hombre se complementanmutuamente, no sólo desde el punto de vista físico y psíquico, sino tambiénontológico, pues sólo gracias a la dualidad de lo «masculino» y «femenino» serealiza plenamente «lo humano». Es la «unidad de los dos» la que permite a cadauno experimentar la relación interpersonal y recíproca. Además, sólo a esta«unidad de los dos» Dios le confía la obra de la procreación y la vida humana.4. Toda la creación ha sido hecha para el hombre. En cambio, el hombre ha sidocreado y amado por sí mismo. El hombre existe como un ser único e irrepetible. Esun ser inteligente y consciente, capaz de reflexionar sobre sí mismo y, por tanto, detener conciencia de sí y de sus actos.5. La dignidad de la persona humana —de toda persona humana— no depende deninguna instancia humana, sino de su mismo ser, creado a imagen y semejanza deDios. Nadie, por tanto, puede maltratar esa dignidad sin cometer una gravísimaviolación del orden querido por el Creador. Por lo mismo, una sociedad justa sólopuede realizarse en el respeto de la dignidad trascendente de la persona humana.6. Las personas minusválidas, a pesar de sus limitaciones y los sufrimientosgrabados en sus cuerpos y facultades, siguen siendo sujetos plenamente humanos,titulares de derechos y deberes, que nadie puede conculcar ni discriminar.7. Los no nacidos son también personas desde el mismo momento de suconcepción; y su vida no puede ser destruida por el aborto o la experimentacióncientífica. Destruir la vida de un no nacido, que es completamente inocente, es unacto de suprema violencia y de gravísima responsabilidad ante Dios.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Cuarta: La familia, trasmisora de los valores y virtudes humanasA. Canto inicialB. Oración del Padre NuestroC. Lectura bíblica; Jn 1, 43-51D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. La familia, nacida de la íntima comunión de vida y de amor conyugal fundadasobre el matrimonio de un hombre y una mujer, es el lugar primario de las 10
  11. 11. relaciones interpersonales, el fundamento de la vida de las personas y el prototipode toda organización social. Esta cuna de vida y amor es el lugar apropiado en queel hombre nace y crece, recibe las primeras nociones de la verdad y del bien dondeaprende qué quiere decir amar y ser amado y, por consiguiente, qué quiere decirser persona. La familia es la comunidad natural donde se tiene la primeraexperiencia y el primer aprendizaje de la socialidad humana, pues en ella no sólose descubre la relación personal entre el «yo» y el «tú», sino que se da el paso al«nosotros». La entrega recíproca del hombre y de la mujer unidos en matrimonio,crea un ambiente de vida en el cual el niño puede desarrollar sus potencialidades,tomar conciencia de su dignidad y prepararse a afrontar su destino único eirrepetible. En este clima de afecto natural que une a los miembros de lacomunidad familiar cada persona debe ser reconocida y responsabilizada en susingularidad.2. La familia educa al hombre según todas sus dimensiones hacia la plenitud de sudignidad. Es el ámbito más apropiado para la enseñanza y trasmisión de losvalores culturales, éticos, sociales, espirituales y religiosos, que son esenciales parael desarrollo y bienestar tanto de sus propios miembros como de la sociedad. Enefecto, es la primera escuela de las virtudes sociales, que necesitan todos lospueblos. La familia ayuda a que las personas desarrollen algunos valoresfundamentales que son imprescindibles para formar ciudadanos libres, honestos yresponsables; vg. la verdad, la justicia, la solidaridad, la ayuda al débil, el amor alos demás por sí mismos, la tolerancia, etcétera.3. La familia es la mejor escuela para crear relaciones comunitarias y fraternas,frente a las actuales tendencias individualistas. En efecto, el amor —que es el almade la familia en todas sus dimensiones— sólo es posible si hay entrega sincera desí mismo a los demás. Amar significa dar y recibir lo que no se puede comprar nivender sino sólo regalar libre y recíprocamente. Gracias al amor, cada miembro dela familia es reconocido, aceptado y respetado en su dignidad. Del amor nacenrelaciones vividas como entrega gratuita, y surgen relaciones desinteresadas y desolidaridad profunda. Como demuestra la experiencia, la familia construye cadadía una red de relaciones interpersonales y educa para vivir en sociedad en unclima de respeto, justicia y verdadero diálogo.4. La familia cristiana hace descubrir a los hijos que los abuelos y ancianos no soninútiles porque no sean productivos, ni gravosos porque necesiten el cuidadodesinteresado y constante de sus hijos y nietos; pues enseña a las nuevasgeneraciones, que además de los valores económicos y funcionales, hay otrosbienes: humanos, culturales, morales y sociales que son incluso superiores.5. La familia ayuda a descubrir el valor social de los bienes que se poseen. Unamesa, en la que todos comparten los mismos alimentos, adaptados a la salud yedad de los miembros es un ejemplo, sencillo pero eficacísimo, para descubrir elsentido social de los bienes creados. El niño va incorporando así criterios yactitudes que le ayudarán más adelante en esa otra familia más amplia que es lasociedad.E. Reflexión del que dirigeF. Diálogo 11
  12. 12. G. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Quinta: La familia, abierta a Dios y al prójimoA. Canto de entradaB. Oración del Padre NuestroC. Lectura de la Biblia: Ef 5, 25-33D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. El hombre está hecho a imagen y semejanza de Dios, para vivir y convivir conÉl. Ni el ateísmo, ni el agnosticismo, ni la indiferencia religiosa son situacionesnaturales del hombre ni pueden tampoco ser situaciones definitivas para unasociedad. Los hombres estamos re-ligados esencialmente a Dios, como una casa loestá respecto al arquitecto que la construyó. Las dolorosas consecuencias denuestros pecados pueden oscurecer este horizonte, pero, más pronto o más tarde,añoramos la casa y el amor del Padre del Cielo. Nos ocurre como al hijo pródigode la parábola: no dejó de ser hijo cuando marchó de la casa de su padre y, poreso, a pesar de todos sus extravíos, terminó sintiendo un anhelo irresistible devolver. De hecho, todos los hombres sienten siempre la nostalgia de Dios y tienenla misma experiencia que san Agustín, aunque no sean capaces de expresarla conla misma fuerza y belleza que él: «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón nodescansará, hasta que descanse en Ti» (Confesiones, 1,1).2. Consciente de esta realidad, la familia cristiana sitúa a Dios en el horizonte de lavida de sus hijos desde los primeros momentos de su existencia consciente. Es unambiente que ellos respiran e incorporan. Esto les ayuda a descubrir y acoger aDios, a Jesucristo, al Espíritu Santo y a la Iglesia. Con plena coherencia, ya desde elprimer momento de su nacimiento, los padres piden a la Iglesia el Bautismo paraellos y les llevan con gozo a recibir las aguas bautismales. Luego, les acompañanen la preparación a la Primera Comunión y a la Confirmación y les inscriben en lacatequesis parroquial y buscan para ellos la escuela que mejor les eduque en lareligión católica.3. Sin embargo, la verdadera educación cristiana de los hijos no se limita a incluir aDios entre las cosas importantes de su vida, sino que sitúa a Dios en el centro deesa vida, de modo que todas demás actividades y realidades: la inteligencia, elsentimiento, la libertad, el trabajo, el descanso, el dolor, la enfermedad, lasalegrías, los bienes materiales, la cultura, en una palabra: todo, estén modelados yregidos por el amor a Dios. Los hijos tienen que habituarse a pensar antes de cadaacción u omisión: «¿qué quiere Dios que haga o deje de hacer ahora?» Jesucristoconfirmó la fe y convicción de los fieles de la Antigua Alianza, sobre el queconsideraban como «el gran mandamiento», cuando respondió al doctor de la Leyque «el primer mandamiento es éste: amarás al Señor, tu Dios, con todo tucorazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas» (cf. Mc 12,28; Lc 10,25; Mt22,36s).4. Esta educación en la centralidad del amor a Dios la realizan los padres, sobretodo, a través de las realidades de la vida diaria: rezando en familia en las 12
  13. 13. comidas, fomentando en los hijos la gratitud a Dios por los dones recibidos,acudiendo a Él en los momentos de dolor en cualquiera de sus formas,participando en la misa dominical con ellos, acompañándoles a recibir elsacramento de la Reconciliación, etc.5. La pregunta del doctor de Ley sólo incluía «cuál es el primer mandamiento».Pero Jesús, al responderle, añadió: el segundo es semejante a éste: «amarás alprójimo como a ti mismo». El amor, pues, al prójimo es «su mandamiento» y «eldistintivo» de sus discípulos. Como concluía san Juan con fina sicología: «Si noamamos al prójimo a quien vemos ¿cómo vamos a amar a Dios a quien novemos?» (1 Jn 4,20).6. Los padres han de ayudar a sus hijos a descubrir al prójimo, especialmente alnecesitado, y a realizar pequeños pero constantes servicios: compartir con sushermanos los juguetes y regalos, ayudar a los que son más pequeños, dar limosnaal pobre de la calle, visitar a los familiares enfermos, acompañar a los abuelos yprestarles pequeños servicios, aceptar a las personas haciéndoles pasar por alto yperdonar las pequeñas limitaciones y ofensas de cada día, etc. Estas cosas,repetidas una y otra vez, configuran la mentalidad y crean hábitos buenos, paraafrontar la vida del « prejuicio» mediante el amor a los demás, y hacerles asícapaces de crear una sociedad nueva.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Sexta: La familia, formadora de la recta conciencia moralA. Canto de entradaB. Oración del Padre NuestroC. Lectura de la Biblia: Ef 6, 1-17D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. El hombre actual está cada vez más persuadido de que la dignidad y vocaciónde la persona humana requiere que, guiado por la luz de su inteligencia, descubralos valores inscritos en su naturaleza, los desarrolle sin cesar y los realice en suvida, logrando así un progreso cada vez mayor. Ahora bien, en sus juicios sobrelos valores morales, es decir, sobre lo que es bueno o malo y, por ello, sobre lo quedebe hacer u omitir, no puede proceder según su personal arbitrio. El hombre, enlo más hondo de su conciencia, descubre la presencia de una ley que él no se dictaa sí mismo y a la que debe obedecer. Esta ley ha sido escrita por Dios en sucorazón, de modo que, además de perfeccionarse con ella como persona, será estaley por la que Dios le juzgará personalmente.2. Por consiguiente, no existe verdadera promoción de la dignidad del hombremás que en el respeto del orden esencial de su naturaleza. Ciertamente, hancambiado y seguirán cambiando muchas condiciones concretas y muchasnecesidades de la vida humana. Sin embargo, toda evolución de las costumbres y 13
  14. 14. todo género de vida han de mantenerse dentro de los límites que imponen losprincipios inmutables fundados sobre los elementos constitutivos y sobre lasrelaciones esenciales de la vida humana; elementos y relaciones que están más alláde las contingencias históricas.3. Estos principios fundamentales, comprensibles por la razón, están contenidos enla ley divina, eterna, objetiva y universal, por la que Dios ordena, dirige y gobiernael mundo y los caminos de la comunidad humana según el designio de susabiduría y amor. Dios hace partícipe al hombre de esta ley suya, de modo que elhombre pueda conocer más y más la verdad inmutable. Además, Cristo hainstituido a su Iglesia como columna y fundamento de la verdad y le ha dado laasistencia permanente del Espíritu Santo para que conserve sin error las verdadesde orden moral e interprete auténticamente no sólo la ley positiva revelada sinotambién los principios morales que brotan de la misma naturaleza humana y queatañen al desarrollo y perfección del hombre.4. Hoy son muchos los que sostienen que la norma de las acciones humanasparticulares no se encuentra ni en la naturaleza humana, ni en la ley revelada, sinoque la única ley absoluta e inmutable es el respeto a la dignidad humana. Másaún, el relativismo filosófico y moral niega que exista alguna verdad objetiva,tanto en el plano del ser como del actuar ético. Cada uno tendría su verdad, dadoque cada uno interpreta las cosas y las conductas según su personal inteligencia yconciencia. La convivencia nos obligaría a una verdad admitida por todos, envirtud de un consenso que nos haga posible vivir en paz. Este es el fundamento delas leyes que salen de los Parlamentos democráticos. La Iglesia no tendría nadaque decir y si lo hace invade un terreno que no le corresponde, amenazandopeligrosamente el orden democrático.5. Desde estas premisas se siguen dañinas consecuencias para la persona, lafamilia y la sociedad. Así se explica la justificación del aborto como un derecho dela mujer, los intentos de legalizar la eutanasia, el control de los nacimientos, lasleyes cada vez más permisivas del divorcio, las relaciones extra-conyugales, etc.etc.6. La familia cristiana tiene el grandísimo reto de formar en la verdad y en larectitud la conciencia moral de los hijos, respetando escrupulosamente sudignidad y libertad, de modo que les ayude a formarse una conciencia recta sobrelas grandes cuestiones de la vida humana: la adoración y respeto de Dios Creadory Salvador, el amor a los padres, el respeto a la vida, al propio cuerpo y al de losdemás, el respeto de los bienes materiales y del honor del prójimo, la fraternidadentre todos los hombres, el destino universal de los bienes de la creación, la nodiscriminación por motivos religiosos, sociales o económicos, etc. Puntos firmes deesta enseñanza son los preceptos del Decálogo y las Bienaventuranzas.7. Los padres deben educar hoy a sus hijos con confianza y valentía en estosvalores esenciales, comenzando por el más radical de todos: la existencia de laverdad y la necesidad de buscarla y seguirla para realizarse como hombres. Otrosvalores claves hoy son el amor a la justicia y la educación sexual clara y delicadaque lleve a una valoración personal del cuerpo y a superar la mentalidad y praxisque lo reduce a objeto de placer egoísta. 14
  15. 15. 8. Condición fundamental de esta educación es crear en los hijos amor y sintoníahacia la Iglesia y, más en particular, hacia el Papa, los obispos y los sacerdotes;para que vean en ellos la preocupación de una madre buena que los quiere y sólodesea ayudarles a vivir de modo recto y digno en este mundo y gozar de lacontemplación de Dios en la gloria.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Séptima: La familia, primera experiencia de IglesiaA. Canto inicialB. Oración del Padre NuestroC. Lectura de la Biblia: Hech 2, 36-47D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. La Iglesia —Pueblo de Dios, Cuerpo Místico de Cristo y Templo del EspírituSanto —es signo e instrumento universal de salvación por el triple ministerio de laevangelización, la celebración y la vivencia de la caridad. Gracias al ministerioevangelizador, la Iglesia proclama la gran Buena Noticia de que «Dios quiere quetodos los hombres se salven» (1 Tim 2,4) y que para eso envió a su Hijo Único almundo. Por el ministerio de los sacramentos de la iniciación, incorpora nuevosmiembros, les robustece y alimenta; por los sacramentos de la sanación, les cura desus pecados y les alivia en la enfermedad; por los sacramentos del Orden y delMatrimonio asegura y cuida eficazmente de sí misma y de la sociedad. Por lavivencia de la caridad, construye la fraternidad de los hijos de Dios y se hacefermento de la sociedad humana.2. La familia es la primera experiencia de Iglesia que vive una persona, pues enella la persona tiene una primera y elemental iniciación a la fe, recibe los primerossacramentos y tiene la primera experiencia de la caridad.3. En efecto, nada más nacer, los padres llevan a bautizar a sus hijos y secomprometen a educarles de modo que puedan recibir la Confirmación y laPrimera Comunión, iniciándoles así en el misterio de Cristo y de la Iglesia.Cuando apenas son capaces de entender algo, les enseñan las primeras oraciones,bendicen con ellos la mesa, usan signos religiosos, y les inician en los primerosrudimentos del amor a la Virgen. Cuando ya son capaces de comprender mejor,leen con ellos la Palabra de Dios y se la explican de una manera sencilla yasequible. Y les son especialmente cercanos y participes en el momento en queasumen las responsabilidades de su vocación personal, como la elecciónmatrimonial o sacerdotal, religiosa o celibataria en medio del mundo. Desde elmismo momento de su nacimiento, les muestran un inmenso cariño y unaconstante dedicación, sobre todo, cuando están enfermos o tienen algunamalformación o deficiencia física o psíquica. 15
  16. 16. 4. Una experiencia particularmente intensa de Iglesia en familia acontece cuandopadres e hijos participan en la Misa del domingo. En ella, al reunirse con otrasfamilias y otros hermanos en la fe, escuchan la Palabra de Dios, rezan por lasnecesidades de todos los necesitados y se alimentan de Cristo inmolado pornosotros. La fe crece y se desarrolla con estas experiencias tan hermosas que dansentido a la vida ordinaria, infunden paz en el corazón.5. En familia se viven también experiencias especiales de la Iglesia en sudimensión apostólica en algunos momentos particulares, vg: el Día de la SantaInfancia, el Domund, la Campaña del Hambre, la ayuda países subdesarrollados oazotados por grandes calamidades, terremotos, ciclones, , etc.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Octava: Colaboradores de la familia: la parroquia y la escuelaA. Canto de entradaB. Oración del Padre NuestroC. Lectura de la Biblia: Lc 6, 6-11D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. La educación cristiana busca, ciertamente, la madurez de la persona humana;pero busca, sobre todo, que los bautizados se hagan cada día más conscientes deldon recibido de la fe; aprendan a adorar a Dios Padre en espíritu y en verdad (cf.Jn 4,23), sobre todo, en la acción litúrgica; se formen para vivir según el «hombrenuevo» en justicia y santidad de verdad (cf. Ef 4,22-23) y así lleguen al hombreperfecto en la edad de la plenitud de Cristo (cf. Ef 4,13) y contribuyan alcrecimiento del Cuerpo Místico; se acostumbren a dar testimonio de la esperanzaque hay en ellos (cf. 1Pe 3,15) y contribuyan eficazmente a la configuracióncristiana del mundo (cf. Gravissimum educationis, 2).2. Los padres, al dar la vida a sus hijos, asumen la gravísima obligación deeducarles y, a la vez, reciben el derecho de ser sus primeros y principaleseducadores. A ellos corresponde, por tanto, formar un ambiente familiar animadopor el amor, la piedad hacia Dios y hacia los hombres, que favorezca la educaciónintegral de los hijos. Por ello, la familia es —como ya se ha dicho en las catequesisanteriores— la primera escuela de las virtudes sociales que todas las sociedadesnecesitan, el espacio donde los hijos aprenden desde los primeros años a conocer yadorar a Dios y amar al prójimo, el ámbito donde se tiene la primera experienciade la sociedad humana y de la Iglesia, y el medio más eficaz para introducir a loshijos en la sociedad civil y en el Pueblo de Dios. La trascendencia de la familiacristiana es, pues, realmente extraordinaria para la vida y el progreso de la Iglesia;tanto que, cuando falta, es muy difícil suplirla.3. Pero la familia no se basta a sí misma para realizar su misión sino que necesita laayuda del Estado. Es obligación de la sociedad civil tutelar los derechos y deberes 16
  17. 17. de los padres y de los demás que intervienen en la educación, colaborar con ellos,completar —cuando no es suficiente el esfuerzo de los padres y de otrassociedades— la obra de la educación según el principio de subsidiariedad yatendiendo los deseos de los padres, y crear escuelas e institutos propios según loexija el bien común. El Estado, por tanto, lejos de ser antagonista o entrar enconflicto con los padres, debe ser su mejor aliado y colaborador, aportando todo ysólo lo que los padres no pueden aportar y hacerlo en la dirección que indiquenlos padres. Esta colaboración leal y eficaz ha de darse también en los profesores detodos los centros de educación, sean privados o públicos. De esta colaboraciónsaldrán beneficiados los hijos, en primer lugar; pero también la misma sociedad yla escuela, porque esos hijos serán mañana mejores ciudadanos y muchos de ellosharán verdaderas aportaciones al progreso de la escuela.4. La familia necesita también de la parroquia. Los padres, en efecto, realizan laeducación en la fe, sobre todo, por el testimonio de su vida cristiana,especialmente por la experiencia de amor incondicional con que aman a los hijos ypor el amor profundo que éstos se tienen entre sí; lo cual es un signo vivo delamor de Dios Padre. Además, según su capacidad, están llamados a dar unainstrucción religiosa, generalmente de carácter ocasional o no sistemática; la cualllevan a cabo descubriendo la presencia del misterio de Cristo Salvador del mundoen los acontecimientos de la vida familiar, en las fiestas del año litúrgico, en laactividad que los niños realizan en la escuela, en la parroquia y en lasagrupaciones, etcétera. Sin embargo, necesita la ayuda de la parroquia, porque lavida de fe va madurando en los hijos en la medida en que se va incorporando, deuna manera consciente, en la vida concreta del Pueblo de Dios, lo cual acontecesobre todo en la parroquia. Es ahí donde el niño y el adolescente, primero, y luegoel adulto, celebra y se alimenta con los sacramentos, participa en la Liturgia y seintegra en una comunidad dinámica de caridad y apostolado. Por eso, la parroquiaha de ponerse siempre al servicio de los padres —no a la inversa—, especialmenteen los sacramentos de la Iniciación cristiana.5. Familia, escuela y parroquia son tres realidades que quedan integradas yconjuntadas por la educación que deben recibir los hijos. Cuanto mayor sea lamutua colaboración e intercambio, y más afectuosas sean las relaciones, tanto máseficaz será la educación de los hijos.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Novena: La familia y el modelo de la familia de NazaretA. Canto de entradaB. Oración del Padre NuestroC. Lectura de la Biblia: Lc 2, 41-52D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia 17
  18. 18. 1. Las noticias que nos han trasmitido los Evangelios sobre la familia de Nazaretson escasas, pero muy ilustrativas.2. Es una familia constituida sobre la base del matrimonio entre José y María. Ellosestuvieron realmente casados, como señalan san Mateo y san Lucas; y vivieron asíhasta el fallecimiento de José. Jesús era hijo verdadero de María. San José no erapadre natural —porque no lo engendró— ni adoptivo, sino putativo, es decir: eraconsiderado por los vecinos de Nazaret como padre de Jesús, debido a que lagente ignoraba el misterio de la Encarnación y a que José estaba casado con María.Esta realidad tiene hoy gran importancia, debido a las legislaciones civiles y a lacultura ambiental, tan favorables a las uniones de hecho, a las meramente civiles, aotras formas, al divorcio, etc. La familia de Nazaret se presenta hoy como ejemplode pareja formada por un hombre y una mujer, unida por amor de una formapermanente y con una dimensión pública.3. La familia de Nazaret vivió como una familia más de ese pueblo. Es decir, deuna manera sencilla, humilde, pobre, trabajadora, amante de las tradicionesculturales y religiosas de su nación, profundamente religiosa y alejada de loscentros del poder religioso y civil. Un viajero que visitara Nazaret y desconocieralos hechos que conocemos nosotros, no encontraría ningún detalle quedistinguiese a la sagrada familia del resto de las familias: ni en la vivienda queusaban, ni en el modo de vestir, ni en la comida, ni en la presencia en los actosreligiosos que se celebraban en la sinagoga, ni en nada. Dios nos ha queridorevelar que la vida corriente y de cada día es el lugar donde Él nos espera para quele amemos y realicemos su proyecto sobre nosotros. El secreto es vivir «esa» vidacon el mismo amor y constancia que la sagrada Familia.4. Los Evangelios de la infancia no dilucidan la profesión que ejerció san José:herrero, carpintero, artesano, ... En cambio, señalan claramente que era untrabajador manual y que se ganaba la vida trabajando. María se dedicaba, comotodas las mujeres casadas, a moler y cocer el pan de cada día, atender las laboresdomésticas del hogar y prestar pequeños servicios a los demás. De Jesús no dicennada, pero dejan suponer que ayudaba a María y, más tarde, a san José en sustrabajos manuales. La familia de Nazaret vivió lo que hoy llamamos «el evangeliodel trabajo»; es decir: el trabajo como realidad maravillosa que da unaparticipación en la obra creadora de Dios, que sirve para sacar adelante la propiafamilia y ayudar a los demás, y para santificarse y santificar por medio de él.También en esto es un modelo perfecto para la familia actual. Muchas siguenviviendo igual que ella y otras, pese al trabajo de la mujer fuera del hogar y a latecnificación de las tareas domésticas sigue siendo fundamentalmente igual.5. La familia de Nazaret era una familia israelita profundamente creyente ypracticante. Al igual que hacía el resto de familias piadosas, rezaban siempre encada comida, iban cada semana a escuchar la lectura y explicación del AntiguoTestamento en la sinagoga, subían a Jerusalén para celebrar la fiestas deperegrinación, como la Pascua y Pentecostés, rezaban tres veces al día el famosocredo hebraico «Escucha Israel».De este modo, también hoy, la bendición de la mesa a la hora de las comidas, laparticipación semanal en la misa del domingo y la lectura de la Sagrada Escritura 18
  19. 19. siguen siendo fundamentales para que la familia cristiana realice su misióneducadora.6. La vida de la familia de Nazaret estaba totalmente centrada en Dios: Dios lo eratodo para ella. Cuando todavía eran novios, José se fió de Dios, cuando le revelópor medio del ángel que la gravidez de María era obra del Espíritu Santo. Decasados, María y José tuvieron que oír del hijo al que acababan de encontrar, trasdías de angustiosa búsqueda, estas palabras: «Por qué me buscabais. ¿No sabíasque debo ocuparme en las cosas de mi Padre?» (Lc 2,49). Ellos no lo entendieron,pero lo aceptaron y trataron de encontrar su sentido. María, por su parte, no sederrumbo en la fe cuando vio a su hijo clavado en la cruz como un criminal einsultado por los jefes del pueblo. La familia cristiana, cuya vida es siempre uncuadro de luces y sombras, encuentra la paz y la alegría cuando sabe ver a Dios enello, aunque no acierte a comprenderlo.E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto finalCatequesis Décima: La familia, destinataria y agente de la nueva evangelizaciónA. Canto de entradaB. Oración del Padre NuestroC. Lectura de la Biblia: Hech 18, 23-28D. Lectura de la Enseñanza de la Iglesia1. «La futura evangelización depende en gran parte de la Iglesia doméstica»(Discurso de Juan Pablo II a la III Asamblea general de obispos de América Latina,1979). Más aún, la familia es el corazón de la Nueva Evangelización (cf. Discursode Juan Pablo II a los Obispos de África encargados de la pastoral familiar, 1992).La historia de la Iglesia lo confirma desde sus orígenes. Un caso típico es el de sanAgustín, convertido por la gracia de Dios implorada con las lágrimas abundantesde su madre, santa Mónica. La familia realiza «su misión de anunciar el evangelio,principalmente mediante la educación de los hijos» (EV 92).2. La misión evangelizadora de la familia está radicada en el Bautismo y recibeuna nueva forma con la gracia sacramental del matrimonio.3. La tarea evangelizadora de la familia cristiana se hace especialmente necesaria yurgente en los lugares donde una legislación antirreligiosa pretende inclusoimpedir la educación en la fe, o donde ha crecido la incredulidad o ha penetrado elsecularismo hasta el punto de hacer de hecho imposible una verdadera prácticareligiosa. Esa geografía se encuentra principalmente en los países comunistas y excomunistas y en los países del llamado primer mundo. La Iglesia doméstica es elúnico ámbito donde los niños y los jóvenes pueden recibir una auténticacatequesis sobre las verdades más fundamentales.4. La familia tiene un modo específico de evangelizar, hecho no de grandesdiscursos o lecciones teóricas, sino mediante el amor cotidiano, la sencillez, la 19
  20. 20. concreción y el testimonio diario. Con esta pedagogía trasmite los valores másimportantes del Evangelio. Mediante este método, la fe penetra como por ósmosis,de una manera tan imperceptible pero tan real, que incluso convierte a la familiaen el primero y mejor seminario de vocaciones al sacerdocio, a la vida consagraday al celibato en medio del mundo.5. El servicio de los cónyuges y padres cristianos a favor del Evangelio esesencialmente un servicio eclesial. Es decir, está enraizado y derivado de la únicamisión de la Iglesia y está orientado a la edificación del Cuerpo de Cristo. Por eso,el ministerio de evangelización de la familia ha de estar en comunión yarmonizarse responsablemente con los servicios de evangelización y catequesis dela diócesis y de la parroquia.6. Este carácter eclesial requiere que la misión evangelizadora de la familiacristiana posea una dimensión misionera y católica, en plena conformidad con elmandato universalista de Cristo: «Id por todo el mundo y predicad e Evangelio atoda criatura» (Mc 16,15) Por eso, incluso es posible que algunos padres se sientanurgidos a llevar el Evangelio de Cristo «hasta los confines de la tierra» (Hch 1,8),como ocurrió en las primeras comunidades cristianas. En cualquier caso, dentrodel mismo ámbito familiar debe realizarse una actividad misionera, anunciando elEvangelio a los familiares no creyentes y alejados o respecto a las familias que noviven con coherencia el matrimonio.7. La familia cristiana se hace comunidad evangelizadora en la medida en queacoge el Evangelio y madura en la fe. «Igual la Iglesia, la familia debe ser unespacio donde el Evangelio es trasmitido y desde donde éste se irradia. Dentro,pues, de una familia consciente de esta misión, todos los miembros evangelizan yson evangelizados. Los padres no sólo comunican a los hijos el Evangelio, sino quepueden, a su vez, recibir de ellos este mismo Evangelio profundamentevivido...Una familia así se hace evangelizadora de otras familias y del ambiente enque vive» (EN 71).E. Reflexión del que dirigeF. DiálogoG. CompromisosH. Oración comunitariaI. Oración por la familiaJ. Canto final--------------------------------------------------------------------------------Fuentes:- Vaticano II: Constituciones Lumen gentium y Gaudium et spes; declaraciónGravissimum educationis- Pablo VI: Humanae vitae- Juan Pablo II: Familiaris consortium; Gratissimam sane; Evangelium Vitae- Benedicto XVI: Varios discursos alusivos a la familia- Catecismo de la Iglesia Católica- Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia 20
  21. 21. 5. LA FAMILIA FORMADORA, EN LOS VALORES HUMANOS Y CRISTIANOS – ANTECEDENTES DEL EVENTO Y TEMAS DE PREPARACIÓN SUGERIDOS POR LA COMISION CENTRAL COORDINADORAPRESENTACIÓNCada tres años, todas las familias del mundo son invitadas por el Santo Padre areunirse para celebrar el gran don que es la familia para los seres humanos. Este esel sentido del Encuentro Mundial de las Familias: “celebrar el don divino que es lafamilia y reunir a las familias para rezar, dialogar, aprender, compartir yprofundizar la comprensión del papel de la familia cristiana como iglesiadoméstica y unidad base de la evangelización” (Pontificio Consejo para laFamilia).El origen de esta reunión de familias se remonta a 1994, cuando el Santo PadreJuan Pablo II encargó al Pontificio Consejo para la Familia la organización enRoma del primer Encuentro Mundial de las Familias. Desde entonces, se havenido celebrando cada tres años, teniendo como sede diversas ciudades delmundo: Río de Janeiro en 1997, de nuevo Roma en el 2000, con motivo del AñoJubilar, Manila en el 2003 y Valencia en el 2006.La organización de cada Encuentro Mundial de las Familias corresponde alPontificio Consejo para la Familia, en colaboración con la diócesis elegida comosede, en este caso, como anunció Su Santidad Benedicto XVI al clausurar elEncuentro de Valencia, la Arquidiócesis Primada de México, cuyo Pastor es S.E.R.el Sr. Cardenal Norberto Rivera Carrera.Todo Encuentro Mundial de las Familias consta de varias manifestacionesprincipales: • El congreso internacional teológico-pastoral que reúne a los mejores exponentes del mundo en el tema de la familia. • Un encuentro festivo, en el que, acompañados de cantos y plegarias, se presentan testimonios de familias de todo el mundo. • Una Misa solemne, concelebrada por cardenales, obispos y sacerdotes presentes, junto con miles de familias de todo el mundo.Siguiendo el legado de S.S. Juan Pablo II, el Santo Padre Benedicto XVI no hacesado de resaltar la importancia de la alianza conyugal y la familia. En Valencia,lo hacía con las siguientes palabras: “La justa relación entre el hombre y la mujerhunde sus raíces en la esencia más profunda del ser humano y sólo puedeencontrar su respuesta a partir de éste. Por consiguiente es indispensable yurgente que todo hombre de buena voluntad se esfuerce por salvar y promover losvalores y exigencias de la familia (…) La familia cristiana tiene, hoy más quenunca, una misión nobilísima e ineludible, como es transmitir la fe, que implica la 21
  22. 22. entrega a Jesucristo, muerto y resucitado, y la inserción en la comunidad eclesial.Los padres son los primeros evangelizadores de los hijos, don precioso delCreador, comenzando por la enseñanza de las primeras oraciones. Así se vaconstruyendo un universo moral enraizado en la voluntad de Dios, en la cual elhijo crece en los valores humanos y cristianos que dan pleno sentido a la vida”.La institución familiar en los albores del siglo XXI experimenta los embates deideologías contemporáneas como el relativismo, el materialismo, el hedonismo y,de modo particular, el individualismo, que minan desde la raíz a la comunidad devida y amor que es la familia. Ante todo esto, es necesario volver a proponervarios retos, entre los que destacan: • La formación en valores y virtudes humanas y cristianas. • El testimonio de los padres para lograr una mejor convivencia y comunicación. • La necesidad de impulsar una perspectiva de familia, es decir, que las leyes y políticas gubernamentales tomen como referente el fortalecimiento y la protección de la familia.Estos subsidios formativos tienen el propósito de apoyar a los padres de familia, yen general a todos los que tienen interés en el bien que es la familia, a fin de que elVI Encuentro Mundial de las Familias sea un evento que perdure en el corazón yen la vida de los hogares.La Sagrada Familia de Nazaret es el modelo del Evangelio de la Familia, es laBuena Nueva que la familia moderna, como la de todos los tiempos, tiene quecontemplar, para afrontar con certeza los retos que la modernidad le propone. Laplenitud de la familia radica en desarrollar la identidad y la misión para la queDios la constituyó: hacer felices a cada uno de sus miembros desde la unidad delhogar y tener la seguridad de haber entregado a la siguiente generación losvalores humanos y cristianos necesarios, para seguir haciendo de cada familia unlugar de encuentro con la vida, con los hermanos y con Dios.SUBSIDIOS FORMATIVOS DE PREPARACIÓN AL ENCUENTROTEMA 01. Qué son los valores y su importancia en la formación de la persona: Laeducación en valores como forjadores de la personalidad madura. El cristianismocambia la jerarquía de los valores humanos, llevándolos a lo sobrenatural.TEMA 02. La familia, valor y escuela de valores por la palabra y el testimonio delos padres.TEMA 03. El amor fuente de valores: Amor, caridad, respeto, libertad en laverdad, generosidad, desprendimiento de los hijos que abandonarán a la familiapara formar nuevas familias o para dedicarse a una vocación religiosa. 22
  23. 23. TEMA 04. El valor de la vida y de la persona: El respeto al no nacido, el derecho ala salud, el cuidado de los enfermos y ancianos. Los padres, colaboradores de Diosen la transmisión de la vida a los hijos. La familia como lugar de personalizacióndel ser humano.TEMA 05. Los valores del espíritu: Fe, oración, vida espiritual, santidad, estado degracia. Apertura a la vocación de los hijos (matrimonio, sacerdocio, vida religiosa).TEMA 06. Los valores del dominio de sí: Fortaleza, esperanza, señorío de sí,tolerancia, paciencia, prudencia, trabajo, laboriosidad, autoridad, orden.TEMA 07. Los valores de la corporeidad humana: Educación de la sexualidad,afectividad. Complementariedad entre el hombre y la mujer. Paternidad ymaternidad.TEMA 08. Los valores de la comunicación humana: Confianza, comunicación,unión, paz, alegría.TEMA 09. Los valores de la rectitud en las relaciones humanas: Honestidad,honradez, verdad, sinceridad, fidelidad, lealtad, gratitud.TEMA 10. El valor del sufrimiento: Dolor, perdón y reconciliación, sacrificio.TEMA 11. Los valores del compromiso con la sociedad: Solidaridad, justicia,convivencia social y cívica. Espíritu de servicio, responsabilidad. El testimonio delos padres en el cumplimiento de las obligaciones cívicas. La colaboración activahacia el Estado y la Iglesia.TEMA 12. Los valores del cuidado de la Creación: Respeto a la creación, ecologíacristiana.TEMA 13. El valor de la honestidad pública y la probidad contra la corrupción. 6. DOCUMENTOS SOBRE LOS VALORES DE LA FAMILIASe presentan a continuación los distintos documentos sobre los valores que se entregaronen el encuentro. Fueron preparados por el P. Sergio G. Román. Se trata de 49 valores,tratados en documentos cortos, ilustrados con ejemplos y con puntos claves paradesarrollar el valor. LA DIGNIDADP. Sergio G. RománLa familia es el lugar de formación donde se aprende a vivir los grandes valores; ellugar querido por Dios para formar al ser humano; el lugar donde nos instruimos 23
  24. 24. para ser personas; el lugar donde aprendemos a amar y a ser amados, a sergenerosos, fieles, honestos y esponsables.Por ello, el semanario Desde la fe publica una serie de fichas coleccionables parapromover los valores desde nuestra familia. Ponemos esta nueva sección bajo elamparo de la Sagrada Familia: Jesús, María y José. Recuerdos de mi infanciaCuando éramos niños, teníamos hambre de papá, y no porque estuvieranseparados mis padres, sino porque él viajaba continuamente por cuestiones detrabajo. Para compensar su ausencia, durante las vacaciones lo acompañábamos yde ese modo conocimos casi todo el país, aprendiendo no sólo geografía e historia,sino principios prácticos para la vida, emanados de su sabiduría.Recuerdo que en cierta ocasión llegamos a un pueblo a la hora de comer. Mi padrelocalizó un restaurante y, al estacionar el auto frente a éste, recibió la ayuda de unhombre que posiblemente tenía retraso mental o algún tipo de parálisis que lohacía feo ante nuestros ojos de niños. Mi papá lo trató muy bien y le dio unapropina. Yo creo que nos ganamos el afecto de aquel hombre porque al poco ratonos alcanzó cuando ya estábamos sentados a la mesa y, entre mil sonrisas,nos ofreció a mis hermanos y a mí un chicle de esos de cajita. Nuestra primerareacción fue rechazar la dádiva, pero mi papá, muy oportunamente, nos pidió quelo recibiéramos. Lo hicimos y dimos las gracias. Aquel hombre se fue feliz.Entonces vino la lección de mi padre: "nunca rechacen el regalo de un pobre,aprendan a recibir y a agradecer";. Se me quedó grabado para siempre.Toda persona es digna de respeto. ¡Qué difícil es educar a un hijo único! Y se hacemás complicado si es hijo de una mamá soltera. A los hijos únicos les hace falta esamagnífica escuela que son los hermanos. Ellos nos enseñan a preocuparnos por losdemás, a compartir, a hacernos responsables, a trabajar en equipo, a no ser tandelicados y hasta a defendernos. Convivir con los hermanos nos ayuda a tratar alos demás con dignidad de la forma más efectiva: siguiendo los mandatos delamor familiar.Cuando se tiene un hijo único, los padres deben tener cuidado para ayudarlo arelacionarse con otros niños y a preocuparse por ellos, pues de otra forma el niñocrecerá en un ambiente de autosuficiencia y egoísmo. Él será el centro del universoy sentirá que todos los demás están obligados a servirle y a complacerlo.La vida en familia es la gran oportunidad para que los papás inculquen tanto elrespeto a la dignidad de las demás personas, como el respeto a la propia dignidad.Los niños imitan, si los papás hablan con respeto del maestro, el niño verá en éluna autoridad. Conozco hogares en los que la personal de servicio es como de lafamilia y se les trata con especial cariño. En el hogar se forman las actitudes detoda la vida y se forja nuestra vocación.Si los papás se han metalizado, los niños se apegarán a los bienes materiales ybuscarán como finalidad en su vida el ganar mucho dinero. Si la familia eshumanitaria, los hijos tendrán siempre presente el bienestar de los demás paraescoger su vocación. 24
  25. 25. Uno de los signos de la crisis moral de nuestras familias mexicanas es el alto índicede profesionistas que salen de las carreras relacionadas con los negocios y lo pocoque se buscan las profesiones de interés social.Si en el hogar se da demasiada atención al dinero fácil, ganado rápido y con pocoesfuerzo, se le cortarán las alas a los hijos que tienen tendencia hacia elhumanismo o hacia lo social. En nuestras clases humildes vemos con frecuenciaque los hijos abandonan sus estudios porque prefieren comenzar a ganar dinero,por ejemplo, en el comercio ambulante o, peor aún, en alguna actividad no muylegal.La escuela del hogarEs natural reconocer la inmensa dignidad del ser humano, nacida de suhumanidad misma. Merecen el mismo respeto todos los eres humanos: hombre omujer; niño, joven, adulto o anciano; rico o pobre; paisano o extranjero; blanco,moreno, amarillo o negro; enfermo o sano; ¡amigo o enemigo!En la medida en que reconocemos la dignidad de los demás, crece nuestra propiadignidad, somos más humanos. Los cristianos tenemos todavía una ventaja más:nuestro creer nos enseña que todo ser humano está hecho a imagen y semejanzade Dios y, por si fuera poco, todo humano es nuestro hermano en la fraternidad deDios hecho hombre en Jesucristo.Los discípulos de Jesús sabemos, porque Él nos lo dijo, que todo lo que hacemospor un hermano más necesitado, lo hacemos por el mismo Cristo. El trato digno alos demás, fundado en el amor que Dios nos tiene y en el amor que nosotros letenemos, se llama caridad, que no es -como a veces la mal entendemos- la limosnaque damos a un pobre.La caridad es el amor que damos a todo humano porque es nuestro hermano, hijodel mismo Padre nuestro, al que adoramos.Es en el hogar donde se aprende a ser digno, siempre y cuando los padres setraten mutuamente con respeto, den a sus hijos la debida importancia y brinden atodos un trato amable y respetuoso. A final de cuentas, "la educación se mama, nose adquiere". EL BIENP. Sergio G. Román¿Qué tiene de malo si a mí me gusta?Ingrid tenía un problema de conciencia. Por una parte estaba la enseñanza que suspapás (de manera especial su mamá) le daban sobre el amor y el sexo, y por otra,su propio modo de pensar, influenciado por lo que sus amigas y amigos pensabansobre esta práctica.De sus padres recibía solamente prohibiciones y amenazas; de sus amigos, encambio, atrevidos consejos basados en tempranas experiencias, muchas de ellasfraguadas en la imaginación. Dejándose llevar por esos consejos, Ingrid y su novio 25
  26. 26. vivieron su experiencia de ese "amor eterno"; basado en el "qué tiene de malo si amí me gusta". ¡Resultó embarazada!¿Por qué a mí?, se preguntaba Ingrid, espantada por las consecuencias de su“amor eterno” y recurrió a su enamorado, quien le señaló un cartelen el Metro donde la invitaban a abortar con toda "seguridad" para ella... ¡Y laabandonó a su suerte!¿Abortar? Y otra vez llegaron los consejos bienintencionados, pero fatales: "tienesderecho sobre tu cuerpo. No es más que un tumor, todavía no es un ser humano"."Tener un hijo a tu edad es arruinar tu vida".Pobrecita Ingrid. En esos momentos se sentía angustiada por el miedo al "te lodije" de sus papás, por el qué dirán, por el abandono de su "amor eterno" y portener que dejar la escuela. Le daban ganas de matarse.Puerto seguroNo aguantó más: habló con su mamá y ella a su vez con su papá. Después de laregañada y todo lo demás, vino la calma y el experimentar la seguridad del amorfamiliar, amor de a de verás que todo lo acepta y todo lo comprende.Decidió recibir al hijo de aquel "amor eterno", tan fugaz e irresponsable con elapoyo de sus padres que se sentían felices de ser abuelos.El bien y el malResuelto su problema existencial, Ingrid analiza serenamente qué estuvo bien yqué estuvo mal y cómo podía ser posible que tanta gente, aparentemente debuenas intenciones, tuviera criterios tan diferentes sobre el bien y el mal.Con la ayuda de sus padres fue descubriendo que el bien no es lo que me convieneo no me conviene, lo que me gusta o no me gusta, lo que la mayoría opina o lo quetodos hacen, sino algo que existe independientemente de la moda o del gusto delas personas. Viene de las leyes escritas por la naturaleza en el corazón de loshombres y que son las mismas para todos los hombres de todos los tiempos.Ingrid se dio cuenta que es muy fácil alterar esas leyes por intereses personales ode grupo y que hasta es posible que una mayoría vote por algo malo y que no poreso comienza a ser bueno.Lo bueno, lo que siempre buscamos para encontrar la felicidad, no obedece alcapricho momentáneo de un individuo o de un grupo, sino que tiene sus raícesprofundas en el orden de la naturaleza, si hablamos humanamente.El bien supremoPero el bien, para los creyentes de todas las religiones, no se funda tan sólo en esasleyes escritas en el corazón de cada hombre, sino en aquel que las escribió.Los creyentes en Dios sabemos que, por ejemplo, los diez mandamientos de lasreligiones judeocristianas interpretan perfectamente y hasta superan los derechoshumanos. Cumplir esos diez mandamientos significa vivir en armonía con lanaturaleza misma y con Dios.Los cristianos, además, sabemos que la búsqueda de ese bien se expresa en los tresvalores expresados por Cristo en la síntesis de los diez mandamientos, en la nueva 26
  27. 27. ley de Cristo: ama a Dios y a tu prójimo como a ti mismo. Amor a Dios, Amor alprójimo, Amor a mi persona, por la dignidad que tengo.Entendemos, además, los cristianos, que el amor al bien, el buscarlo y hacerlo, esgarantía de un bien eterno, del único amor verdaderamente eterno que puedehaber, es promesa de la felicidad eterna en el Reino de Dios.Hacer el bien cuestaActuar bien es difícil porque muchas veces el mal se nos presenta como algonecesario para ser felices. Y entonces hasta intentamos disfrazar al mal para queparezca el bien. La triste experiencia nos dice que cuando caemos en la trampa quenosotros mismos nos tendemos, las consecuencias son fatales. Ni modo: "el que lahace la paga";.Perseverar en el bien, a pesar de los sacrificios y renuncias que eso implica, traetambién sus consecuencias, pero en esta ocasión son buenas. "Haz el bien y te irábien".Hacer el bien, además de la recompensa eterna, trae consigo una recompensa aquíen la vida temporal: paz interior, benevolencia, gozo y madurez humana.Se habla mucho de la libertad humana; la verdadera libertad es el compromiso conel bien y esa libertad no se acaba aunque se viva en una situación de opresión o,incluso, cárcel y cadenas.Ingrid descubrió dolorosamente que hay un bien inmutable que no depende de lasconveniencias humanas ni de los intereses egoístas y que tiene su fundamento enla ley divina escrita en el corazón de todo hombre y hecha presente en cadamomento por la conciencia. LA HONESTIDADP. Sergio G. RománLa corrupción somos todosEn cierta ocasión predicaba en Misa acerca de la corrupción. Mientras les decía alos fieles que tan corrupto es el policía que pide mordida, como quien accede adarla, una niña de escasos ocho años levantó la mano para pedir la palabra y se ladi extrañado por la interrupción.¡Mi papá es policía y no es corrupto!Lo dijo con tanto convencimiento que todos le creímos y toda la asamblea le dioun espontáneo aplauso. Tiempo después le comenté al papá policía el testimoniode su hija y lo orgullosa que estaba ella de él. Lo invité a hacerse digno de esaconfianza infantil. Han pasado los años y aquella niña nos ha mostrado siempreque ella también ha sido honesta como hija, como estudiante, como novia y, hoy,como esposa y madre. ¡Tuvo buen padre!¿Qué es ser honesto?Normalmente pensamos que la honestidad está relacionado tan sólo con el rectouso de la sexualidad y decimos que una persona es honesta si no es provocativa oinsinuante en su forma de vestir; si no se exhibe en público acariciando o besandoa su pareja, o si es fiel a su cónyuge. Y está bien, esas personas son honestas y las 27
  28. 28. que hacen lo contrario son deshonestas, pero la palabra tiene un mayor alcance: lahonestidad consiste en una vida que corresponde a la ley moral, y la ley moral laconocemos los creyentes como los diez mandamientos o la hermosa ley del amor,la ley de Cristo. Honesto es, pues, el que actúa siempre conforme a la voluntaddivina y conforme a su propia conciencia.En la familia aprendemos a ser honestosSon los papás quienes, con su ejemplo, enseñan a vivir este valor tan necesariopara una buena relación familiar y social. Si ellos son honestos tendrán autoridadmoral para exigir a sus hijos una buena conducta. Cuando los papás no actúan conhonestidad, ¿con qué cara le pedirán a sus hijos un juego limpio?El papá que lleva a sus hijos algo que se robó en el trabajo, por pequeño que sea,les está enseñando que es bueno robar. La mamá que le pide a su hijo que se metasin pagar al Metro, lo está enseñando a ser un sinvergüenza, que pensará toda lavida que está bien que actúe mal mientras no lo vean. Un niño que, jugando fútbolreconoce que metió un gol usando las manos, a pesar de la rechifla y los reprochesde sus compañeros, está manifestando que es digno de confianza porque eshonesto. Copiar en los exámenes es fraude, pero sólo evitará caer en esa falta, tangeneralizada, el estudiante que ha aprendido a ser honesto. ¿Cómo podrá serhonesto si los papás le exigen resultados sin que importen los medios?En México cuesta mucho trabajo ser honesto por el ambiente de corrupción en elque vivimos, que alienta y premia la deshonestidad. Pasarse un alto pordistracción es una falta que los hijos pueden comprender, pero que el papá ofrezcaal agente de tránsito dinero para que no levante infracción, lo hace ver ante sushijos como un hombre corrupto; y si todavía presume de ello como de una gracia,arruinará para siempre a sus hijos y los hará tan corruptos como él.¿Qué pasa si no soy honesto?Si mi vida no corresponde a los principio legales y, sobre todo, morales, no soydigno de confianza. Pierdo credibilidad y prestigio moral: Nadie compra a uncomerciante deshonesto, el desprestigio hará que su negocio quiebre y se vaya a laruina.Exigimos a un político que sea honesto, por eso se ha puesto de moda -en nuestrasguerras por un cargo público- sacar los trapitos al sol del contrincante, para que lagente no vote por un candidato deshonesto.Si hago trampas en el juego y quienes participan lo sospechan, jamás volverán ajugar conmigo, si no es que pasa algo peor.El deshonesto es aislado y pierde la oportunidad de convivir con la gente buena,sólo le quedará rodearse de personas sin principios tan deshonestas como él.En el plano religioso, la deshonestidad se considera como pecado, porque es violara sabiendas una ley justa y la ley divina.Propósitos para cultivar la honestidad en familia: • Aceptar las disposiciones justas de las autoridades y acatarlas de buen modo. 28
  29. 29. • Nunca actuar contra mis principios morales aunque tenga que renunciar a una gran ventaja. • No engañar a las personas con las que trato. • Ser coherente entre lo que digo y lo que hago, y portarme bien aunque nadie me esté viendo. • Reconocer la honestidad de los demás y premiarla con mi alabanza sincera. • Nunca hacer trampas en el juego. • Jamás alterar o falsificar un documento, por buenos que sean los fines. • No hacer trampas colándonos sin pagar u ocupando un lugar que no me corresponde en las colas. • No aprovecharme de las influencias para conseguir un servicio negado a los demás. • Ser leal con los que compiten conmigo, reconociendo cuando he perdido. LA RESPONSABILIDADP. Sergio G. RománLa Responsabilidad¡ Qué alegría cuando nace el primer hijo! En él se venrealizados los sueños acariciados muchas veces desde la infancia y en él se fincannuevos sueños nacidos del amor generoso de la paternidad.El hermano mayorEl primer hijo goza de toda la atención de papá y mamá. Para él son todas lascaricias, los cuidados, los juguetes, la ropita que sus ilusionados papás piensanque el primogénito necesita, hasta que... ¡viene el segundo hijo! Entonces ya hayotro objeto amado de las atenciones paternales y el hijo mayor se sientedesplazado.En México decimos que se pone "chípil";, es decir, celoso. Y allí entra la sabiduríanatural de los padres: hacen que el hermano mayor comparta con ellos laresponsabilidad de amar y servir al recién llegado y a los que vendrán después. El 29
  30. 30. hermano mayor se convierte en algo así como una sucursal de los papás. Es elpapá o la mamá suplente.Esta responsabilidad, nacida del amor fraterno, marca al hermano mayor paratoda la vida. Los primogénitos reciben una educación diferente a la de los demáshermanos y, aunque nos parezca injusto cargar sobre un niño tantaresponsabilidad, a la larga los hermanos mayores suelen ser más autosuficientes,menos dependientes, más líderes, más capacitados para enfrentar los problemasde la vida.El premio que reciben por su oficio de papás chiquitos es el lugar tan especial queocupan en la familia para siempre, para toda la vida, aún cuando ya todos loshermanos sean adultos. Ellos serán el lazo de unión de los hermanos y los queaportarán los criterios morales en los problemas que se les presenten. Es duro serel mayor, pero aprenden a ser muy responsables.¿Qué es ser responsable?Responsable es el que cumple con su obligación sin presiones inmediatas.Responsable es un hombre libre que sabe usar su capacidad de elegir; no esresponsabilidad la del que cumple su deber, obligado por alguien con autoridad.El responsable es consciente y está convencido; más aún, cumple movido por unnoble sentimiento de interés por sí mismo o por su prójimo.El que cumple obligado es como un animalito amaestrado, domado por el miedo opor el interés de un beneficio inmediato. En cambio, el que cumple porconvencimiento es libre, es humano.Cumplir obligado causa fatiga, fastidio y abandono de la labor tan pronto comocesa la vigilancia del que obliga. Cumplirresponsablemente, causa satisfacción y plenitud y va ligado con la perseverancianecesaria hasta ver la labor cumplida.La responsabilidad es un hábito que se forma no sólo por la repetición mecánicade acciones, sino por el crecimiento en la toma de conciencia del propio bienestar yde la felicidad de los seres amados.¿Podríamos decir que la responsabilidad surge necesariamente en el momentomismo en que nos damos cuenta de que los demás nos necesitan? Nos damoscuenta de que hay algo de esto cuando vemos cómo se transforman los jóvenescuando se casan y son papás. Ahora tienen una responsabilidad.Se aprende a ser responsableHemos visto cómo los hermanos mayores, normalmente, son educados en laresponsabilidad. ¿Y los demás? Tener hermanos es una lección continua de amory, por lo tanto, de responsabilidad. La familia misma es la escuela en la que seaprende a ser responsable, pero algunos alumnos hacen trampa y se escapan deesas clases aprendiendo a seregoístas. Cuando el papá o la mamá no son buenos maestros, echan a perder alhijo y lo hacen irresponsable.El irresponsable es responsable de la infelicidad 30
  31. 31. ¿Por qué ya no se casan ni por la Iglesia ni por lo civil? ¡porque no quieren hacerseresponsables de una esposa o un esposo para toda la vida! Prefieren hacer unionesa prueba, conseguir parejas desechables y evitar a los hijos.Cada vez vemos más hombres que no sostienen a su familia con el pretexto de quela esposa trabaja y cada vez vemos más esposas que mantienen hasta al marido.Hay empleados que se esfuerzan no en ser más productivos, sino en ver la formade trabajar menos y de ganar más, y lo que es más triste, muchos dejan de serresponsables por un beneficio egoísta.Descuidar nuestras obligaciones, no cumplir con nuestro trabajo, no asistir a claseso no hacer tareas, nos hace responsables, pero de la infelicidad propia y de la denuestros seres queridos.Para hacer responsables a los hijos: • Si desean hijos responsables, sean papás responsables. • Hacerles ver que el trabajo y las labores del hogar no son una carga que se haga por obligación, sino por amor. • Cumplir junto con ellos los deberes patrios, sociales, religiosos y familiares. • Repartir equitativa y proporcionalmente las tareas del hogar. • Revisar que hagan sus tareas completas y bien. • No castigarlos haciendo que falten a un compromiso que como papás aceptaron: prohibirles ir al equipo deportivo, al grupo parroquial, al grupo cultural. • Una vez que se impone un castigo, hacer que lo cumplan, porque si no, pierden su autoridad. • Si se le da autoridad a un hermano sobre los demás, exigir que se le respete y cuidar de que éste no abuse. • Enseñarlos a cuidar sus juguetes, su ropa y los bienes comunes. • Un animalito no es un juguete. Exige atención y compañía. • Enseñarles a ganarse la vida y a dar gasto al hogar. • Ayudarles a cumplir sus compromisos escolares, sociales y laborales. LA VERDADP. Sergio G. RománHambre de la verdadConvivir con un niño es una experiencia que nos enriquece. ¡Qué maravilladescubrir el hambre de verdad de una mente nueva, recién estrenada! Los niñosnos permiten descubrir de nuevo ese mundo al que ya estamos tanacostumbrados.“¿Por qué?”, “¿qué es?”, “¿cómo se llama?”, “¡explícame!”, “¡enséñame!”,“¡déjame ver!”, son frases que repiten los niños sin cansarse y sin tomar en cuentanuestro cansancio… y nuestra ignorancia. Ellos tienen un hambre insaciable desaber, de conocer ¡y la tendrán toda la vida! 31
  32. 32. El hombre se caracteriza por su deseo de conocer la verdad y se distingue de losanimalitos en su capacidad para trasmitirla y añadirla a los conocimientos yaacumulados por la humanidad toda.Los maestros son eso: seres humanos admirables que se dedican a enseñargenerosamente a otros lo que ellos han aprendido.El niño observa, usa todos sus sentidos, investiga, desarma, destruye, rompe,pregunta y vuelve a preguntar sin cansancio para conocer lo que llama suatención.Aprovechar ese interés y fomentarlo es el papel de los padres y de los educadorespara enriquecer el conocimiento del niño con la verdad.¿Y qué es la verdad?Los pensadores de todos los tiempos -esos que se llaman filósofos porque aman lasabiduría- han tratado de responder de diferentes formas a esta pregunta. Algunosdicen que no existe la verdad por sí misma, que es algo relativo y que depende decada persona. Hay un dicho sobre esta posición: "en esta vida, nada es verdad ynada es mentira, todo es según el color del cristal con que se mira".Esta forma de pensar lleva al desconcierto y, en cierto modo, a una vida amoral,sin reglas, en las que todos tienen razón, piensen lo que piensen o hagan lo quehagan, y la verdad, en todo caso, será aquella en la que más personas estén deacuerdo. Proceder así nos hace caer en el absurdo de aceptar el asesinato de los nonacidos como algo bueno porque una mayoría de representantes, actuando bajoconsigna partidista, decidió legalizar el aborto.La verdad existe, independientemente de cada uno de nosotros, y nos toca hacertodo lo posible para encontrarla.Si yo tengo mi verdad y tú la tuya, no te debo matar porque piensas de una formadiferente, ni tú debes sentir que soy tu enemigo irreconciliable. Yo debo respetartu conciencia y tengo derecho a recibir de ti semejante trato. El siguiente paso esexponerte mi verdad y cocer la tuya: yo tomaré de tu verdad lo que coincida conmi forma de pensar y tú harás lo mismo. Habremos caminado juntos en busca dela verdad única y nos habremos liberado del odio y la discriminación.¿Qué es la verdad?El tomismo, que sirvió a la Iglesia como base de sus estudios filosóficos yteológicos, nos da una definición de la verdad: Adæcuatio rei et intellectus (laadecuación de la realidad y del intelecto); es decir, el acto por el cual el intelectocapta la realidad.Pero Jesús nos da otra definición a quienes creemos en Él: "Yo soy el camino, laverdad y la vida; (Jn 14, 6). En efecto, para los cristianos, Dios es la suma verdad yel fundamento de toda verdad. Esa hambre que siente el ser humano de la verdada final de cuentas es hambre de Dios, es el hombre que por su naturaleza tiende aDios.La mentira 32
  33. 33. Si la verdad hace libre al hombre, la mentira lo esclaviza. Todos, tristemente,tenemos la experiencia de cómo una sola mentira, aparentemente inocente,desencadena una serie de mentiras para sostener la primera. Hay vidas que se hanconstruido sobre los cimientos falsos de una mentira. Los protagonistas de esasvidas viven siempre con el terror de ser descubiertos y de que su edificio sederrumbe.La verdad es una actitud que se forma en el hogar y que surge, también, del amor.Los seres amados no merecen una mentira. No puedo fincar en falsedades elaprecio de los que me rodean. No tengo que inventarme cualidades que no tengopara ser apreciado.Un mentiroso deja de tener credibilidad y prestigio moral. El que es veraz se ganala confianza de los demás y su testimonio es válido.Hogar, escuela de la veracidad • Los papás deben enseñar con el ejemplo. • No acepten nunca ni siquiera las mentiras llamadas "blancas". • Exijan la verdad a sus hijos, pero no castiguen nunca al que tiene el valor de decirla, porque entonces aprenderá que no conviene decir la verdad. • Estimulen la búsqueda de la verdad. • Respondan con paciencia a las preguntas de sus niños y, cuando no sepan qué responder, digan sinceramente que no lo saben y que van a investigar. • Denuncien la mentira con prudencia para no marcar a alguno de sus hijos como mentiroso. • Enseñen a sus hijos a no lastimar con la verdad. Sobre la verdad está el amor. Por ejemplo, no se le puede decir a un hermano que le apesta la boca, o a una hermana que es fea, aunque sea cierto, porque va de por medio la caridad. • No dejen que los niños mientan a los maestros para justificar una falta o el no haber hecho la tarea. • En el noviazgo y en la amistad es importante decir la verdad para evitar desengaños futuros.- SIAME - Sistema Informativo Arquidiócesis de México - SERVIRP. Sergio G. Román!Yo!Se llama Marisa. Cuando era adolescente asistió a una junta en la que se convocó alos jóvenes de la colonia para formar un grupo juvenil. Muy entusiasmados,proporcionaron sus ideas para la realización del amado proyecto y llegó elmomento de deslindar responsabilidades.Todos querían participar y lo hacían con generosidad y alegría, pero nos llamó laatención la actitud de Marisa, quien cada vez que solicitábamos un voluntariopara el trabajo, siempre decía: "¡Yo!". Y lo hacía con entusiasmo, con ganas de 33
  34. 34. servir. Marisa barría el salón, llamaba por teléfono desde su casa para recordar lasreuniones, hacía carteles, sacaba copias, ¡se desbarataba sirviendo a los demás!Le pregunté por qué era tan servicial y me contestó con orgullo: "soy guía scout";.Desde entonces me cayeron bien los scouts con su lema de "siempre listos" y sunudo en la pañoleta para recordarles su buena acción de cada día. Se puede contarcon ellos.El que no vive para servir, no sirve para vivirA pesar de que tengo muchos años de sacerdote, me sigue impresionando yllegando al corazón la ceremonia del lavatorio de los pies que la Iglesia celebra elJueves Santo. ¡Jesús, el Maestro, el Señor, sirviendo en una tarea tan humilde!Realmente Él quería mucho a sus apóstoles y allí está la clave de su servicio: servira los que uno ama essatisfactorio. El Jueves Santo me ayuda a descubrir la grandeza del amor paternalque convierte a los papás nada menos que en sirvientes de sus hijos.Todo el chiste está en amar. Cuando la fe nos lleva a descubrir que el amor quesentimos a quienes están ligados a nosotros por la sangre, se debe extender a todoslos hijos de Dios, entonces comprendemos y tratamos de imitar el testimonio deaquellos que gastan su vida al servicio de los que sufren. Pero no sólo la fe mueveal servicio, pues incluso los no creyentes, cuando descubren la dignidad delhombre y de toda la creación, aprenden a amar y a servir.Servir es también una terapia que cura la soledad, la depresión, la dependencia delas drogas, la mal vivencia en general. Si desean rehabilitar a un hombre, ayúdenloa descubrir la satisfacción de servir a los demás y rehará su vida.El hombre que no sabe amar tampoco sabe servir. Es aquel que cuando se le pideun servicio, contesta: "¿Y yo qué gano?". El egoísmo es, pues, un impedimentopara el servicio desinteresado.El hogar, escuela de servicioEn todas las familias sucede que un miembro se niega a ser útil y recibe el serviciode los demás con un cinismo que lastima al resto. Normalmente son personasenfermas que necesitan un tratamiento especializado para que reencuentren supapel en el hogar. Mientras tanto, la paciencia y la tolerancia son el servicio que seles debe brindar, pero nunca la complicidad.La armonía familiar supone que cada uno de sus miembros acepta y realiza, poramor, el servicio que le corresponde; cuando un miembro falla, daña a todos.Cuando ambos padres tienen que trabajar fuera del hogar se hace más necesarioque los hijos aprendan a servirse y a servir a sus hermanos. De este modo, el hogarse convierte en una verdadera escuela de hombres y mujeres útiles, llenos de ungran espíritu de servicio.Para tener en cuenta:1 . Aunque es cierto que los padres sirven a sus hijos por obligación, háganles verque lo hacen más por amor. 34
  35. 35. 2 . Eviten pagar a sus hijos por un servicio al hogar porque destruyen la gratuidaddel amor.3 . No carguen sobre alguno de sus hijos los servicios que deben repartirequitativamente entre todos.4 . No discriminen a sus hijas haciéndolas esclavas de sus hermanos varones.5 . Enseñen a los hijos mayores a preocuparse por los más chicos y a ayudarloseconómicamente cuando ya trabajen.6 . Como familia escojan algún servicio a la sociedad o a la Iglesia y cúmplanloresponsablemente.7 . Dar el lugar en el transporte público, ayudar a un anciano o a un ciego, sereducados y corteses con las mujeres, son normas de buena educación y, a final decuentas, de caridad cristiana.8. Si nuestro trabajo consiste en dar algún servicio, transformemos la obligación enamor al prójimo y hagamos más de lo que estamos obligados a hacer.9 . Hoy en día la sociedad va tomando conciencia de ayudar voluntariamente y seforman grupos de voluntariado. Pertenecer a uno de ellos es una oportunidad deservir.10 . Hay personas que nos sirven porque necesitan ganarse la vida. Agradezcamossu servicio y tratemos a esos servidores reconociendo su dignidad. La propina esun signo de agradecimiento. LA FIDELIDADP. Sergio G. RománVíctor es mecánico. La llave de tuercas -en sus expertas, pero siempre suciasmanos- es una herramienta que parece tener vida propia. Por el esfuerzo, su frentese llena de sudor y él no tiene a la mano más que la estopa, llena de negra grasa,con la que limpia continuamente su área de trabajo.De pronto, una mano femenina, armada de un blanco y perfumado pañuelodesechable, limpia familiarmente su frente. Es la cliente que observa su trabajo.Una mujer hermosa con ojos de hambre. Tiene hambre de él. La conversación sehace insinuante, incitante. ¡Él es hombre y tiene su corazoncito!, pero ese corazónya está puesto en una mujer con la que juró ser un solo corazón y un solo espíritu.En su mano, llena de mugre, observa su anillo matrimonial; lo besa y su tratohacia la cliente se vuelve limitante, sin perder la cortesía debida. Él es fiel. Él ama.¿Qué es la fidelidad?La fidelidad está ligada a la fe. Fiel es el que tiene fe. La fe consiste en la confianzadepositada, generalmente en Dios, pero también en una persona. La fe exige unarespuesta convencida y estable a la que llamamos precisamente fidelidad. Dios esel primero que es fiel. Su amor no es voluble, es para siempre. De Él, mejor que denadie, que es "el siempre fiel";. La fidelidad en el hombre consiste en una respuestapermanente a un compromiso dado, a una alianza, a un pacto.Generalmente hablamos de la fidelidad debida al ser amado que excluye todo otroamor en el matrimonio, pero también se tiene fidelidad a la patria, a la familia, a 35
  36. 36. los amigos. Incluso, decimos que el perro es fiel y ha venido a ser signo de lafidelidad. Santo Domingo presumía de que él era el "can de Dios"; y susdiscípulos, los dominicos, no se ofenden cuando les dicen que son los "Dominicanes", los perros del Señor. Los católicos nos llamamos, en el lenguaje oficial de laIglesia, "fieles cristianos";, para señalar nuestra fidelidad a Cristo.La fidelidad exige una confianza puesta en alguien, la respuesta nacida de esaconfianza y la permanencia en la respuesta. Para que la fidelidad sea plena, debeamarse a la persona en la que se confía. La fidelidad en el amor.Frutos de la fidelidadLa fidelidad humana da frutos de certeza y madurez. Es la guía que evita perder elcamino y caer en los barrancos o en las arenas movedizas de la vida. Da frutos dehonor y de un sano orgullo que llena de valentía y audacia al que es fiel. Lafidelidad mueve a los caballeros andantes, de ayer y de hoy, a luchar por Dios, porsu rey y por su dama. Dios, patria y familia.La fidelidad da armonía a las relaciones familiares y seguridad a los hijos quesaben que tienen derecho a su propio papá y a su propia mamá. En la amistad, lafidelidad se convierte en un tesoro de valor incalculable que hace que los amigoscuenten siempre con el mutuo apoyo.La confianza generada por la fidelidad que se nos tiene, nos hace esperar cosasgrandes y bellas.La infidelidad, en cambio, produce desilusión, dolor por la traición, pérdida de laconfianza, desesperanza.El que ha dejado de ser fiel, se siente sucio y despreciable,por mucho que se ame a sí mismo, porque sabe que ha faltado a un pacto y hatraicionado a aquel que confiaba en él.Toda infidelidad, en el plano cristiano, es una ofensa a Dios y produce vergüenzay remordimiento de conciencia.El hogar, escuela de la fidelidadEn el hogar se aprende a ser fiel. Los hijos tienen como maestros a sus propiospadres. La fidelidad de los esposos no es tan sólo el estar juntos, sino el crecer cadadía en el amor que se tienen. Cuando siguen juntos, pero se desprecian o se odian,es algo peor que un abandono. Son infieles.La falta de respuesta a la alianza matrimonial hace que alguno de los cónyugesbusque otros amores. No sólo el cónyuge inocente, sino también los hijos, loresienten. ¡Cómo sufren los hijos de los divorciados!, por más que en esta época seles trate de hacer ver que es lo más normal de la vida que sus padres se separen.Ellos sienten que se les ha privado injustamente de un derecho.También se aprende la fidelidad a Dios en el hogar. Esa Misa dominical a la quelas familias cristianas siempre asisten, es una lección viva de fidelidad a Dios. Si sees infiel a Dios, ¿se podrá ser fiel a los hombres?Procuren los papás...1. Enseñar la fidelidad con el ejemplo diariamente.2. Ser fieles a su cónyuge hasta con el pensamiento. 36
  37. 37. 3. Corregir toda deslealtad hacia los hermanos o hacia la familia.4. Alentar a sus hijos a entablar verdaderas amistades y duraderas.5. Reprobar que, por intereses materiales, prefieran una amistad a otra.6. No consentir y mucho menos celebrar que los hijos adolescentes tengan dosnovias o jueguen chueco en el noviazgo.7. Enseñar que también se debe ser fiel a la escuela, a un grupo, a un equipo, a untrabajo. Es el famoso amor a la camiseta.8. Cuando tengan que dejar una escuela, un trabajo, un grupo, enseñarles quedeben dar las gracias y dejar las puertas abiertas.9. Dar testimonio de la fidelidad a la patria cumpliendo con las obligacionesciudadanas y participando en el bienestar de su vecindario.10. Enseñar con el ejemplo la fidelidad a Dios y a la Iglesia a la que pertenecen. LA JUSTICIAP. Sergio G. RománÁngela es una excelente secretaria; tiene una larga experiencia y su presentación esaceptable. Por una de esas crisis económicas tan frecuentes, la empresa, en la quetrabajó durante muchos años, cerró y despidió a sus mal liquidados empleados.De pronto, ella se encontró en la calle, sin trabajo y sin juventud. ¿Quién contrata auna persona mayor de 40 años? Así comenzó una larga peregrinación de empresaen empresa, pasando por intentos de crear un negocio propio -vendiendochacharitas en un tianguis-, y también por ayudar a cuidar unos niños, cuya mamátrabajaba. Un familiar le consiguió trabajo en una empresa que solicitaba unasecretaria y la contrataron de medio tiempo, a medio sueldo, sin seguro y sinvacaciones. Actualmente trabaja como esclava, recibiendo órdenes de todos,haciendo horas extras que nadie le paga ysiempre con el temor de que la despidan.–¡No es justo!, ¿por qué no los demandas?– le preguntamos quienes la conocemos.–Porque necesito el trabajo, aunque sea injusto.¿Cuántos más habrá como ella,trabajando en esas situaciones injustas? Y todavía los patrones, sin conciencia,piensan que les están haciendo un favor y, como dice la gente: “¡eso que van aMisa!”.¿Qué es la justicia?Es algo tan importante que la santa Biblia atribuye a Dios el calificativo de Justo.La justicia se define como “dar a cada quien lo suyo”, y es justa la persona quesabe dar a cada quien lo que se le debe.Justo no es tan sólo el que cumple la ley,sino el que vive el espíritu de esa ley.Las personas que se limitan al cumplimiento riguroso de una ley son legales, peropueden no ser justas. Hay leyes que no son justas y que, por lo tanto, no estamosobligados a cumplir; al contrario, estamos obligados, en conciencia, a nocumplirlas. Por ejemplo, aquellas leyes de Hitler que mandaban matar a los 37

×