Glamour peligroso

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Glamour peligroso

  1. 1. BARUCH VEGAGlamourPeligroso “Donde la Moda era el E ncu biert o y la B elleza era el Arma ” Una historia verdadera de espionaje, intriga y corrupciónen la guerra de los Estados Unidos de América, contra el tráfico de drogas en Colombia. 2008
  2. 2.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador 2 10/27/08
  3. 3.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador Glamour Peligroso BARUCH VEGA SUS DOS VIDAS MODELOS INTERNACIONALES, TRAFICANTES DE COCAINA COLOMBIANOS, BAÑOS DE CHAMPAGNE Y UN FOTOGRAFO DE LA MODA, ACTUANDO COMO UN AGENTE ENCUBIERTO. ES EL CASO QUE EL GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS QUISIERA QUE DESAPARECIERA (St. Petersburg Times) 3 10/27/08
  4. 4.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador 4 10/27/08
  5. 5.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador DEDICATORIA Siempre existe un memento para pedir perdón. Quizá habrá otro para perdonar. Normalmente suelen ir seguidos el uno del otro y esta vez no va a ser la excepción.A mi madre Yeyita, hermanas y hermanos; quienes siempre creyeron en mi y estuvieron a mi lado, enmomentos difíciles.A mis hijas Margaux. Alexa. Krizia y Makenzie, las amo inmensamente. Las perdí, debido aeste desafuero en mi contra; a ellas, pese a todo, siempre estarán en mi corazón y oraciones.Mi infinito agradecimiento en especial a todas aquellas personas tan especiales que creyeron en mi yme ayudaron sin importarles las consecuencias y los peligros de retaliación que ellos corrían por sermis amigos, especialmente Nelson, Eddie T., G Jack, Kevin, Geoffrey, Jaffa, William, Penélope yOksana.A nuestras instituciones del ejercito y policía Colombianos, quienes respeto y admiro por suprofesionalismo, ética y dedicación patriótica.Ellos, héroes valientes quienes arriesgan sus propias vidas y consecuencias profesionales, luchandoincansablemente para acabar con ese alto grado de corrupción. Nunca tuve el honor de trabajar conellos, pero sabía que existían y aún, cuando sin honores y publicidad los miembros de estasinstituciones, siempre estaban allí, al frente de esa guerra. Un día gracias a ustedes, nuestro Colombiapodrá vivir nuevamente en Paz.Por razones obvias, tendré la necesidad de mencionar algunos de sus miembros quienes conactuaciones equivocas, enlodaron su reputación, mas no, el buen nombre de las instituciones a las quepertenecían.A los agentes y miembros de los gobiernos, quienes falsamente me acusaron para proteger el crimen ytrasgresión de ciertos grupos, por las razones que fueran, ellos saben que existe un Dios al cual nopueden engañar. Dios no permita que sus familias, tengan que pagar por ese crimen y sean sus hijos,las futuras víctimas del narcotráfico y uso de drogas. 5 10/27/08
  6. 6.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador 6 10/27/08
  7. 7.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador HAY TRES VERSIONES PARA CADA HISTORIA: SU VERSION, MI VERSION, Y LA VERDAD Y NADIE ESTA MINTIENDO “LAS MEMORIAS COMPARTIDAS SIRVEN A CADA UNO DIFERENTEMENTE” (Robert Evans) ESTA ES MI VERSION 7 10/27/08
  8. 8.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador 8 10/27/08
  9. 9.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador CAPITULO 1 El Comienzo del FinalEra el 21 de Marzo del 2000, otra noche de temperatura agradable en la Playa del Sur de Miami Beach.Era una temporada muy buena para mi y mi grupo entero de producción de fotos. Las dos últimassemanas de producciones fotográficas habían incluido, la campaña de cosméticos para L’Oreal, uncatalogo de ropa para una compañía Alemana e historias editoriales de moda de alta costura para lasrevistas de modas mas importantes del mundo, en locaciones de Miami Beach, Puerto Rico y Méxicolas cuales habían sido de un gran éxito. En esos momentos, tenía una gran demanda como fotógrafo dela moda.Vistiendo siempre una camiseta negra de moda, y luciendo de una forma muy deportiva y pielbronceada, trataba siempre de actuar de una manera impecable. Con una personalidad amable hacíatodo lo posible para proporcionar la mejor compañía posible a todos alrededor mío. Siempre estabarodeado de modelos femeninas inmensamente bellas. Debido a la naturaleza del negocio de la moda,ellas tenían menos de la mitad de mi edad. Acercándome a los 50, cruzaba por la mejor etapa de mivida, estaba a la cabeza de mi juego. En compañía de mi grupo de producción nos relajábamos en mi apartamento de soltero, unPenthouse ubicado en el edificio Decoplage con enormes ventanales que permitía tener una vista delocéano y la playa del Sur de Miami Beach. Tomábamos una copa de Merlot en celebración a laproducción fotográfica de las historias editoriales de moda que habíamos estado realizando para lasrevistas de moda ELLE y Marie Claire. Con el descorche de algunos de mi mejores vinos de California,agasajaba a mis huéspedes mientras hacíamos planes para salir a cenar.El piso estaba abarrotado de una gran cantidad de equipaje; baúles voluminosos de cámaras, equipos deiluminación y baúles guardarropa con trajes e indumentaria de los modistos mas importantes delmundo, que habían sido parte de los editoriales de moda. Desembalábamos todo el equipo de fotografíaque había sido utilizado para esta producción en el área de Tulún México de donde acabamos de llegar,Mi grupo, que incluía todo el equipo entero de modelos, estilistas de cabello, maquilladores, estilistasde moda, director de arte y otro personal de soporte, esperaban una noche de fiesta, empezando en“Joia”, un restaurante italiano de gran prestigio del Sur de Miami Beach. Al día siguiente nosdisponíamos a viajar fuera del país nuevamente, para desarrollar otra producción de fotografía paraElle, esta vez en la Isla de Jamaica.De manera inesperada, un visitante sorpresa interrumpió nuestros planes; Se trataba de unnarcotraficante Colombiano, Carlos Ramón. Al principio yo estaba ligeramente desconcertado. Nopodía imaginar cómo Ramón, conocido en Colombia como "el doctor" o el "Médico," había conseguidopasar la seguridad del edificio, sin ser anunciado. El único acceso a este piso era a través de un elevadorcontrolado por un portero con una llave de seguridad. 9 10/27/08
  10. 10.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador"Hola mi Señor," fue mi saludo a Ramón, cubriendo de esta forma cualquiera molestia con mi saludoalegre y formal que ha sido siempre mi frase favorita. Anteriormente Ramón había sido un cliente en mivida clandestina alterna, investigando el comercio ilícito del narcotráfico Colombiano.En su apariencia podía percibir gran nerviosismo. Me preguntó si podríamos hablar en privado. Medispensé de mis invitados y llevé Ramón a mi dormitorio y cerré la puerta.Caminando de un lado para otro Ramón exclamo su reocupación porque un grupo de agentes de FBIacabaAseguraba que le habían formulado muchas preguntas por varias horas. Ellos querían saber acercade su relación conmigo. Meses antes yo había ayudado a arreglar el sometimiento voluntario de Ramóna las autoridades de Estados Unidos como parte de una gran operación clandestina para lograr lacooperación secreta de narcotraficantes Colombianos a cambio de la obtención de sentenciasfavorables. Ramón había estado en los Estados Unidos cooperando con la DEA desde diciembre de1999.Pero ahora los agentes realizaban preguntas acerca de mi papel en su sometimiento. Habían surgidoalegaciones que algunos de los narcotraficantes que se habían sometido a la justicia de Los EstadosUnidos, me habían recompensado – al igual que a mis "contactos" de la DEA con sobornos multi-millonarios de dólares.¿Ramón aseguró que el FBI quería saber cuánto dinero él me había pagado y si yo lo había utilizadopara comprar favores con el departamento de la Justicia en Washington DC? Ellos querían tambiénsaber los nombres de las personas con quienes yo trataba, y las cantidades de dinero que personalmenteles pagaba. De igual manera cuanto dinero le había pagado a los agentes de la DEA, David Tinsley yLarry Castillo, porque según Ramón "él no podría mentir” al FBI acerca de lo que él hacía.De hecho Ramón había pagado siete millones de dólares para establecer su acuerdo total desometimiento y el de otros cuatro narcotraficantes de lo cual yo sólo había retenido Un MillónQuinientos de dólares. Esta cantidad era el desembolso inicial de un monto ficticio superior de 42millones de dólares por honorarios.Sospeché que Ramón estaba detrás de algo. Pero yo especialmente no estaba preocupado. La verdad, eldinero recibido estaba fuera de los records de los libros y los agentes del gobierno envueltos en estaoperación lo sabían. Pero, así era también la operación entera. Personalmente lo había estado realizandoasí durante más de 20 años. De hecho, fueron los Agentes Federales que en los años ochenta, aplicandolas tácticas utilizadas primero contra la KGB y luego adaptando estas contra la mafia de EstadosUnidos, me ilustraron la forma para penetrar los cárteles de la droga.Mirando a Ramón, exclame "Diles la verdad," dije, "tu sabes que yo me he quedado con Un MillónQuinientos de Dólares ”, eso lo hemos hablado varias veces; ” Continúe aclarándole “Yo no he pagadoa nadie de lo que he ganado, lo único es, yo lo he gastado con mis amigas modelos. Yo había notificadoe informado en detalle a la DEA de todos los dineros recibidos. Tenía registros muy estrictos e inclusoel dinero recibido dos semanas antes de Ramón cuando envié mi jet privado para recoger dinero enefectivo en la ciudad de Nueva York.Para confortar a Ramón, del teléfono de mi apartamento llamé al agente del FBI Vincent Pancoke, aquien Ramón había conocido previamente en Panamá, dejándole saber lo que estaba sucediendo y depaso le comuniqué con Ramón al teléfono. El agente de FBI sugirió el mismo consejo: “Diles la verdad,que es lo único que ellos quisieron saber”. "Sí señor, sí señor," Ramón contestó.Ramón se mostraba preocupado e insistía una y otra vez que él no podía mentir al FBI y que élnecesitaba saber los nombres de mis contactos en Washington. Por su insistencia yo sospeché que él 10 10/27/08
  11. 11.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradortrataba de tender una posible trampa y energéticamente le dije a Ramón, que bajo cualquiercircunstancia él tendría que decir la verdad sin importar a quien le doliera.Ansioso por volver a la reunión con mis amigos, yo traté de restar importancia a los temores de Ramón.Dije, "diles que yo me gasté el dinero con mis modelos." De esta forma, acompañé a Ramón a la puerta.Con cara de asombro y desconcierto el ex-narcotraficante se fue.Sin tener ningún conocimiento, el daño estaba hecho. Afuera del edificio en un callejón sin salida, seencontraba una camioneta llena con agentes de FBI. Ellos celebraban con cierta duda y desilusión, loque el ex-narcotraficante, Carlos Ramón Zapata, había obtenido. Los agentes habían alambrado aRamón con un dispositivo de grabación escondidos, y habían escuchado cada palabra de nuestraconversación. Mi admisión que había tomado dinero de los traficantes de drogas, creyendo que erajusto lo que ellos querían oír.Unos pocos minutos más tarde, en el preciso instante que mis amigos y yo nos disponíamos a salir delapartamento que los agentes empezaron su movilización para hacer su operativo. Justo los dos gruposnos encontramos en el elevador."Señor. Baruch Vega, nosotros quisiéramos hablar con usted por un momento," dijo Bill Pierson, unode los dos fiscales federales que acompañaban el grupo de nueve agentes de FBI. "Con mucho gusto,será un placer," contesté, sin perder mi compostura.En 20 años del trabajo clandestino con el gobierno, personalmente estaba acostumbrado a esta clase devisitas. Estaba un poco sorprendido porque bajo condiciones normales los funcionarios del GobiernoEstadounidense, actuaban de manera prudente en sus visitas, para proteger el secreto de lasoperaciones. Ofrecí una disculpa a mis amigos y les aseguré que los alcanzaría más tarde. Los instruípara que fueran realizando mi orden usual en el restaurante: " suppa dei Pesci " seguido por una chuletade ternera.Solicite a los inesperados visitantes seguir a mi apartamento. Ellos habían llegado al penthousealrededor de 9:30 de la noche del 21 de Marzo del 2000. "Sabe usted quién yo soy"? Preguntó Pearson."No, yo no estoy seguro, usted me es muy familiar," contesté, tratando de recordar la cara del fiscal, demis numerosas visitas al edificio federal en el centro Miami.Pearson se presentó con el resto de su grupo incluyendo a la fiscal federal Gina King y entre otros a losagentes del FBI John Jones y John Naramure, diciendo que ellos necesitaban hacerme algunaspreguntas.¿"Puedo ofrecerles una copa de vino"? Pregunte al fiscal y su grupo. "No gracias, agua estaría bién,"contestó Pierson.Más veces de lo que quisiera recordar, durante mi larga carrera trabajando con el gobierno, muchosagentes y funcionarios me habían entrevistado para rendir reporte de mis actividades encubiertas,.Suponía que esta sería otra larga noche,. La misma historia cada vez que alguien nuevo participaba enuna de estas operaciones.Habría horas de preguntas y respuestas. Si existiera alguna duda, a veces los agentes me enganchaban aun detector de mentiras. Escribían reportes, y finalmente cuando todos estaban satisfechos, lainvestigación continuaba. Para mí, estos inconvenientes era el precio de negociar con el gobierno deEstados Unidos.Pierson y King empezaron con el indagatorio seguidos por los agentes del FBI Jones y Naramure. Porlas próximas ocho horas yo sorteé toda clase de preguntas. Al principio los agentes quisieron saber lo 11 10/27/08
  12. 12.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorque yo conocía acerca de la Operación Milenio, una operación conjunta de Los Estados Unidos yColombia, la cual había sido anunciada pocos meses antes con gran fanfarria en Washington y Santaféde Bogotá. Esta había tenido como resultado el arresto de acerca de 30 traficantes de drogas incluyendoalgunas figuras prominentes de los cárteles de la droga. La Operación Milenio había sacudido el mundodel narcotráfico desde México D.F. hasta Medellín.Los agentes se encontraban ansiosos por saber hasta que punto era mi contacto con los acusados delMilenio. Parte de ellos habían escapado arresto y se estaban entregando voluntariamente a lasautoridades de Estados Unidos. Como era bien sabido yo me había reunido con muchos de ellos enPanamá, poco después del arresto masivo del caso Milenio. ¿"Había Vega prevenido a losnarcotraficantes"? Era lo que sospechaban mis visitantes.¿"Están seguros no quisieran tomar una copa de vino? Volví a insistir. "Apenas agua," respondiónuevamente Pearson. Todo indicaba que la situación era enserio y no quieren nada yo pensé.Pacientemente, expliqué la manera que había estado trabajando desde hacía dos años en una operaciónencubierta con el Grupo 43 de La DEA, en Miami, concentrando en un grupo muy poderoso denarcotraficantes aliados a altos mandos de la policías Colombiana y funcionarios sospechosamentecorruptos del gobierno Norteamericano en la embajada de los Estados Unidos de Bogotá.Les informe que mis agentes supervisores de la DEA David Tinsley y Larry Castillo, así como agentesdel FBI de Miami, Vincent Pancoke y otros podrían atestiguar en mi nombre.De igual forma, les hice saber, como a beneficio del gobierno de los Estados Unidos. yo había utilizadomi vida como un fotógrafo de la moda para ganar la entrada en círculos del narcotráfico. Algunos de losnarcotraficantes con quienes yo estaba en contacto habían sido verdaderamente acusados en el casoMilenio. Pero eso no tenía nada que ver conmigo o mi grupo de la DEA. Otro grupo de agentes de LaDEA, (el grupo 9 de Forth Lauderdale). Era quienes manejaban la Operación Milenio.Mencioné a los inesperados e incrédulos visitantes como a través de los años yo había perfeccionadouna estrategia para penetrar los cárteles mas significativos del narcotráfico de Colombia. Explique aestos agentes, que había sido una estrategia sencilla y astuta, envolviendo a los capos de la droga deColombia con una oferta que no podrían dejar pasar.Así mismo, expliqué a los agentes en detalle las tácticas que utilizaba para el éxito de mis operaciones,donde hacia creer a estos grupos criminales del narcotráficoel fácil acceso que yo tenia a los nivelesmas altos, como en las agencias dentro del Departamento de Justicia de los Estados Unidos, paraacceder a supuestos contactos corruptos que avalarían mis actividades con un esquema operacionalilícito. Este era el único idioma que los narcotraficantes en el mundo criminal entenderían.Mientras los agentes del FBI escuchaban atentos, yo les expliqué también acerca de las cantidadesficticias de dinero que yo cobraba a los narcotraficantes. y la razón por lo cual yo lo hacía. Explique,que les hacia creer que por unos cuantos millones, podría hacer desaparecer las acusaciones que elgobierno de los Estados Unidos, tenía encontra de ellos.Les indique que esta era la justificación del ardid supuesto de corrupción. Yo no trabajaba directamentepara el gobierno, pero yo lo podría hacer trabajar para ellos. Yo describía mi función como un"mediador," un civil que tomaba parte en las operaciones del gobierno como un consultor independienteque podría cobrar cualquier clase de honorarios, un dólar o un millón de dólares para mis servicios puesno existe ningún tipo de ley que regule esto o lo prohíba.Mi ardid inverosímil había llegado a su punto. Llegó a ser extensamente conocido en el mundo delnarcotráfico como "el Programa de Re-socialización de Narcotraficantes". Nombre tomado de un 12 10/27/08
  13. 13.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorprograma desarrollado y propuesto por un grupo muy sofisticado de traficantes de drogas acusados enel caso del Milenio. Este estudio había sido anteriormente presentado a Carlos Castaño, cabeza delgrupo paramilitar de las Auto Defensa Unidades de Colombia (AUC) para su respaldo como unasolución posible para un programa de desmantelamiento de todo tipo de actividades e infraestructurasdel narcotráfico.En una manera muy exitosa, yo había vendido la idea a los narcotraficantes que su mejor opción era dellegar a un acuerdo con los Norteamericanos. Los tiempos habían cambiado. La vida de un narco no eramas de vino y rosas. Los narcotraficantes no podrían contar más con la colaboración de funcionarioscorruptos Colombianos y Norteamericanos, para protegerlos del alcance cada vez más cercano de la leyde los Estados Unidos.A finales de 1990, como parte de un nuevo capítulo en la guerra contra las drogas, los Estados Unidos yColombia trabajaban más cerca en investigaciones de operaciones anti-droga. La extradición y unacondena perpetua, encerrados en una cárcel de máxima seguridad clínicamente estéril en los EstadosUnidos llegaba a ser una posibilidad cada vez más repugnante. Esto era sin duda la mayor pesadilla delos narcotraficantes.Estados Unidos tenía tratados de extradición en todas partes. Incrementándose estos a pasosagigantados. No había lugar a donde correr y esconderse. El solo hecho de permanecer vivo era unaodisea muy grande, invertían dinero a la derecha, centro e izquierda en guardaespaldas, casas y autosblindados, policía, jueces y políticos corruptos. Tampoco era fácil de convertir su riqueza ilícita enbienes y negocios legítimos. El lavado de dinero había llegado a ser costoso y arriesgado. Losfinancieros cobraban comisiones exorbitantes hasta de un 25% para limpiar el dinero en efectivo.Yo les decía "Es preferible ir a los Estados Unidos y declarar todo – o casi todo – al hombre de losimpuestos". "Mientras ustedes puedan salir libres al final”.Personalmente, podía hacer que eso sucediera, presentaba a los narcotraficantes, una perspectiva muyatractiva de una jubilación temprana y anónima en la Florida tierra de haciendas de caballos.Explicaba que había funcionarios de Estados Unidos, que estaban dispuestos a ayudarlos. Por unhonorario yo podría llevar sus casos a la atención de las personas correctas. Todo lo que ellos teníanque hacer era proporcionar alguna cooperación. "Positivos," ese era el nombre que le dábamos a lacooperación.Les decía, que sabía que la guerra contra las drogas en Washington era un espectáculo mayormentepolítico. Qué lo que importaba era "poner polvo blanco sobre la mesa," como los mismos agentescínicamente lo denominaban, para satisfacer al Congreso y demostrar que las agencias del gobiernoestadounidense estaban haciendo su trabajo. En síntesis: era justificar a las agencias usando suspresupuestos.Los Informantes Confidenciales, o “CI” como eran llamados, eran la clave para desmantelaroperaciones de narcotráfico y hacer arrestos. Si ellos estaban dispuestos a proporcionar informaciónacerca de otros "narcos" competidores, y rutas de narcotráfico, yo sabía que el Departamento de Justiciairía a interceder por ellos ante los jueces federales.Lo dificil era convencer a los narcotraficantes para creer que tal consentimiento existía. Pero cooperarpodría hacer que los mataran. Pero por supuesto yo tenía una solución para ir alrededor de esto. Elpositivo no tenía que ser genuino. Ellos podrían ser parte de este teatro.En vez de ir en contra de sus camaradas criminales, ellos podrían arreglar para que su propia cocaínafuera confiscada con la ayuda de sus socios dubios. Era sencillo. Por unos escasos cientos de miles de 13 10/27/08
  14. 14.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradordólares de cocaína confiscada ellos podrían ganar suficientes positivos e ir virtualmente en liberta total.Era un plan muy atractivo y convincente. Pero para concluir la negociación, yo tenía que convencer alos narcotraficantes que el plan era corrupto. Era la única manera que ellos aceptarían la idea. Si losnarcotraficantes supieran o sospecharan que la cooperación era “cooperando realmente” y hacer tiempoen la cárcel, ellos nunca lo aceptarían.Para presumir de mis supuestas influencia con las agencias del Gobierno de Los Estados Unidos, conmis clientes del narcotráfico, yo con la connivencia de DEA y otras agencias, acordaba artimañas deteatro.Tendiendo la alfombra roja en mi avión privado, los narcotraficantes viajaban con sus esposas o susnovias, destino a aeropuertos pequeños en Florida. En el terminal aéreo a mis huéspedes y yo éramosrecibidos por agentes de la DEA o FBI y pasados por la Inmigración y la Aduana, sin hacer ningunapregunta. Yo llamaba esto mi "paseo de la confianza".Una vez en Miami los narcotraficantes podían hacer las cosas que ellos siempre habían soñado; algunosse unían a los grupos de turistas para visitar el Mundo de Disney. Los otros probaban la fabulosa vidanocturna del sur de Miami Beach.Cuándo se llegaba el momento de entregarse a la justicia, los narcotraficantes ya estaban preparadospara repetir el paseo. La mayoría pasaron la noche en una habitación de hotel pagada por el gobierno deEstados Unidos, con un agente en la habitación siguiente. A la mañana siguiente habría unapresentación breve en una audiencia sellada del tribunal. Al final después que el narcotraficante sedeclarara culpable a sus acusaciones, sería liberado bajo fianza.Una vez en Miami durante los interrogatorios con los agentes del caso y los fiscales, no tomaba muchotiempo para que los narcotraficantes se dieran cuenta que ellos habían sido engañados. Al final no habíatal arreglo corrupto, y con esto era el fin de mi participación en el caso.Pero nadie se quejó. Aunque no era el sistema corrupto que yo los había convencido, así quizás estehabía podido ser igual. Bajo las pautas discrecionales de guías de sentencia del Gobierno, los CI tienenderecho a fabulosas y generosas rebajas " downward departures," si ellos se declaran culpables.Algunos de mis clientes nunca vieron un día en la cárcel. Otros que confesaron haber importadotoneladas de cocaína en sus largas carreras como narcotraficantes, terminaron con sentencias de 34 a 72meses. Claro está, la participación en cooperación de todos ellos fue substancial.De igual forma, existía también la promesa de una visa, que después de un tiempo, y con buenaconducta, era convertida en residencia permanente de EE.UU. y eventualmente la ciudadanía. Elgobierno les llama a estas visas "S". Oficialmente el "S" significa "especial". Los abogados en Miamilas denominaron "Snitch" visas, que en el argot significan de una persona que provee información.A todo esto el gobierno de Estados Unidos esperaba una cooperación verdadera y substancial. Loscasos serían sellados, y las identidades mantenidas en secreto. Vivir en los Estados Unidos, tambiénproporcionaba una protección natural. Los cárteles tenían una penetración y alcance muy largos. Peroraramente ellos mandan a sus sicarios al exterior especialmente a los Estados Unidos. Por cerca de dos horas los agentes escucharon mi historia. Pero se hizo patente lentamente,cuando ellos mostraron su interés en el dinero que esto había generado y no de saber el éxito de miardid ingenioso. Se preguntaba ¿Qué había sucedido con honorarios multi-millonarios de dólares quelos narcotraficantes me habían pagado? ¿Cómo había sido entregado ese dinero? ¿En las cuentas dequienes se había depositado? ¿Alguna parte de ese dinerodinero había sido declarado a los impuestos? 14 10/27/08
  15. 15.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorUna y otra vez, los agentes del FBI recalcaban en las mismas preguntas. ¿Habían David Tinsley o LarryCastillo, mis supervisores de la DEA en el grupo 43, adquirido alguna parte de ese dinero o algún otrobeneficio? ¿Si consideraba o tenía algún conocimiento, que ellos eran corruptos?. En un momentocomienzo a percibir que es eso lo que más les interesa. Me preguntan por pagos, depósitos,transferencias bancarias.Enfáticamente les aseguré que los dos agentes de la DEA con quienes trabajaba, David Tinsley, LarryCastillo y Bill Gomez al igual que los agentes del FBI entre ellos Vincent Pancoke, Anibal González yHenry Mercadal entre otros eran totalmente limpios y correctos. Aclare y asegure, que ningún agentede las agencias con quienes yo había trabajado, recibían ningún tipo de compensación o beneficio.Además todos estos agentes tenían pleno conocimiento de el dinero que yo cobraba por mis gestionesde intermediación y que ellos no recibían absolutamente nada de este dinero.Igualmente les expliqué que no me constaba ni tenía la mas mínima idea que los agentes hayan cobradodinero por su cuenta. El único conocimiento que yo tenía era que algunos agentes a los cuales sesospechaba estaban criminalmente envueltos con grupos de narcotráfico en Colombia.Admití haber recibido dinero de los narcotraficantes pero no las aparentes cifras millonarias ficticiasque hacía creer a los posibles nuevos clientes. Les mencioné que yo aún tenía alrededor de 400,000 mildólares en efectivo en una maleta lo cual era parte del dinero que les acababa de mencionar el cualhabíamos recibido en New York y del cual no solo DEA pero también FBI tenían pleno conocimiento.Aclare, que este dinero había sido autorizado por oficiales en el Departamento de Justicia para serrecibido. Era sólo una recompensa justa por mi mediación. Se trataba de mis honorarios profesionales,.A fin de cuentas era un negocio inmensamente peligroso que me podía costar mi vida en cualquiermomento.El hecho mismo de ser un intermediario entre el Gobierno Norteamericano y los narcotraficantes, sinpresumir era considerado por las agencias del estado de ser bastante bueno en mis operaciones. ComoDavid Tinsley alguna vez dijo, “Si alguien llevaba la cuenta en la guerra contra las drogas, era "doctorB" Así era conocido dentro del departamento de justicia, “El estaba en su propia liga” decía Tinsley.Había conseguido el sometimiento de más de 100 narcotraficantes en los últimos años.Había transcurrido varias horas de este interrogatorio; ya era la 1 de la mañana y yo empezaba apreocuparme; las preguntas de los agentes, combinado con la visita temprano de Ramón, ascendíaclaramente a algo más que un interrogatorio de rutina.Los agentes solicitaron permiso para requisar el apartamento, poniéndose guantes quirúrgicos. "Siganbien puedan," les dije "yo no tengo nada que esconder.” Para ahorrar tiempo los guié al sitio en dondetenía los cuatrocientos mil dólares en efectivo, ordenadamente empacado en billetes de $20. Este dineroestaba guardado en uno de mis baúles de cámaras. También saque del closet de mi dormitorio yentregue, otros Cincuenta y Seis mil dólares, representado en giros postales. Todo parte del honorarioque había recibido en Nueva York como pago de Ramón por mis servicios.A partir de ese instante las cosas empezaban a tomar otro rumbo; empezaba existirán momento demucha tensión, yo sin tener nada que temer mi actitud continuaba exactamente igual que al comienzode la reunión. Respondiendo y clarificando todo tipo de preguntas y permitiendo a los agentes llevar acabo todo lo que solicitaban.La actitud tomada por el agente John Jones se tornaba mas y mas agresiva, tomaba una posición desuperioridad y poder. Cada instante alzaba un poco mas la voz. Con cierto grado de desconcierto ydesaprobación los otros agentes se miraban entre si, lo cual demostraba claramente la inexperiencia eineficacia de Jones como agente investigativo. 15 10/27/08
  16. 16.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorDesconocía que unas semanas antes Fiscales Federales habían ordenado una investigación oficial a misnegociaciones con narcotraficantes. Todo indicaba que el agente de la Aduana,de los Estados Unidosidentificado como Eduardo Kacerosky quien por cierto se encontraba muy disgustado conmigo, habíapresentado un reporte en contra mía, el cual había generado esta investigación. Este duro agente sehabía enfurecido cuando se enteró que yo había visitado a los hermanos Miguel y Gilberto Rodríguez-Orejuela en la cárcel de la Picota en Santafé de Bogotá Colombia, obteniendo de ellos el deseovoluntario de someterse y cooperar con el Gobierno de los Estados Unidos.Los hermanos Rodríguez-Orejuela habían sido las cabezas del sindicato mas poderoso pero yadesmantelados de tráfico de drogas “El cártel de Cali. Pero el caso en los Estados Unidos todavía estabapendiente y bajo el control del agente de la Aduana que hacía toda cosa posible para obtener suextradición.Colombia era su campo y él ya tenía algunas acusaciones y casos importantes bajo su cinturón.Kacerosky sentía que mis amigos en DEA y yo corríamos las cosas con frenesí. Supuestamenteestábamos obstaculizando en un caso que él había estado trabajando por varios años sin mucho éxito.Mi ardid de corrupción negociando con los narcotraficantes mas notorios y el éxito increíble depenetración al corazón de cada una de estas poderosas organizaciones del narcotráfico lo habíanenfurecido mas. A él no le importaba si todo esto era un estratagema.Mi enfoque no era parte del libro que había enseñado a Kacerosky en entrenamiento "contra-narcóticos”. "Si usted quiere ganar la guerra contra las drogas, usted tiene que salirse de ese libro" yosiempre dije. "De otro modo usted pierde el tiempo". De todos modos yo sabía perfectamente bien queKacerosky era muy suelto y capaz de jugar cualquier juego a su conveniencia con reglas de aplicaciónde la ley. El agente de la Aduana inclusive me había buscando solicitando mi ayuda. Cuando rehuséhacerlo abrí la animosidad de Kacerosky a la envidia.Alrededor de las cinco de la mañana, después de más de ocho horas de reportes Jones me comunicó queme iban a arrestar. En ese momento y en medio de mi sorpresa, yo les expresé que yo había estado bajopleno entendimiento que esta reunión que estábamos efectuando era para rendir un reporte de loseventos de las operaciones clandestinas en que yo había estado participando en nombre del gobiernoNorteamericano y que en ningún momento yo había imaginado que ellos habían llegado con laintención de arrestarme.No me habían prevenido sobre mis derechos constitucionales y lo que yo pensaba que se trataba de unareunión de información y ayuda al gobierno se había convertido en un interrogatorio en mi contra sinyo haber tenido acceso a ningún tipo de “accesoria jurídica".Permití En otras palabras les deje hacer saber que ellos estaban efectuando un arresto en donde se leshabía olvidado el mas mínimo y básico elemento que tiene la ley de los Estados Unidos y es el dealertar a alguien que esta siendo arrestado, de sus derechos constitucionales; que esta persona “tiene elDerecho de permanecer en silencio, todo lo que diga puede ser usado en su contra y tiene elDerecho de tener un Abogado presente durante el interrogatorio”. Y si no puede proporcionar a unabogado, uno será designado a usted".Solicité permiso para entregar a mi director de creatividad una bolsa que contenía de más de 200 rollosde película de las fotos de las historias editoriales de moda producidas en Méjico, , Ciprian Graham, uninglés que vivía en el mismo edificio se encontraba durmiendo cuando le llamé para entregarle laproducción fotográfica. Le solicité que viniera a mi piso. Cuándo él llegó a mi apartamento "estoshombres extraños que cubrían sus manos con guantes quirúrgicos" abrieron la puerta. Aparecí y leentregué la bolsa de película a Graham. Le dije, "Usted sabe lo que hay que hacer", "yo le veré hoymismo más tarde". 16 10/27/08
  17. 17.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorPero no volví a verle, ni a realizar el viaje de Jamaica. Fui detenido y esposado. Había gastado lasúltimas ocho horas charlando con agentes federales sin tener una advertencia de lo que ellos teníanguardado para mí. Solicité me permitieran vestir una chaqueta sobre mis muñecas esposados paraencubrir mi vergüenza de vecinos curiosos. Los agentes estuvieron de acuerdo. Salí arrestado de miapartamento al amanecer del 22 de marzo del 2000.En el silencio solemne los agentes manejaron a lo largo de la playa a la sede de FBI localizada en lacalle 163 en el Norte de Miami, un lugar que yo había visitado numerosos veces durante misactividades con el gobierno. Allí tomaron mis huellas dactilares y fui procesado formalmente. Despuésfui trasladado al centro de Miami, donde se encuentra el Centro Federal de Detención. Un edificioimponente construido especialmente con ventanas muy estrechas. El centro de detención está conectadoa través de un túnel con la corte Federal, a donde fui llevado esposado de pies y manos y presentadoante un magistrado quien leyó una queja criminal donde me acusaba de; " lavado de dinero yobstrucción de justicia". Como en ese momento yo no tenía a un abogado el magistrado me ofreció undefensor de oficio.Según una declaración juramentada elaborada por agente del caso del FBI John Jones, “Vega estabacomprometido en un ardid ideado para evadir el sistema de la justicia de Estados Unidos". El fraudeconsistió en engañar a traficantes de drogas a dar "grandes cantidades de dinero … para … sobornara miembros del Departamento de Justicia de Estados Unidos, agentes de Aduana y la DEA paraarreglar tratos falsos de cooperación y obtener de esta manera que los narcotraficantes no recibieransentencias de encarcelamiento".La declaración denotaba que Vega había sido una "fuente intermitentede información" para numerosas agencias federales inclusive la CIA.De nuevo fui trasladado a una celda grande; allí se encontraban muchos presos quienes tambiénesperaban para ser llevados ante el tribunal. Fue un proceso inmensamente largo y deprimente,compartiendo con toda clase de criminales y en donde se denotaba claramente quien era nuevo en estepasaje oscuro de la vida.Finalmente alrededor de 5 de la tarde, nuevamente fui encadenado de pies y manos y trasladadonuevamente al centro de detención, donde pasé varias horas antes de ser procesado. Alrededor de las 9de la noche después de recibir un uniforme naranja encendido fui transferido a un pabellón de altaseguridad y ubicado en una celda solo. Habían ya trascurrido mas de 24 horas desque la odisea másgrande a de mi vida había empezado. Yo no había dormido ni había descansado por cerca de 48 horas,yo estabagotado y consumido.Recuerdo realistamente este capítulo oscuro de mi vida, en mi celda oraba a Dios pidiendo me diera lafuerza necesaria y el entendiendo suficiente para poder sobrevivir esta infame odisea que vivía; traté depensar y analizar todos los detalles que habían motivado mi arresto. Pero yo no encontré ningunarespuesta. La conciencia me decía de no temer a nada y que todo esto podría ser alguna clase de error.Me consolaba creyendo que inmediatamente al tener conocimiento de este arresto, muchos de losgrupos del gobierno para quienes había trabajado por tantos años y quienes sabían que había tenido unconducta impecable tal como DEA, FBI, la CIA, La aduana y el IRS vendrían a interceder por mi, alconocer de mi arresto.Pero temí, recordando de lo que Helmer "Pacho" Herrera, cabeza principal del Cártel de Cali me habíapronosticado, "espera una retaliación muy dura" por parte de ese cartel de narcotraficantesinmensamente poderoso que se habían convertido en uno de nuestros enemigos. "Si ellos no nos matan,ellos harían un caso legal contra nosotros, para ponernos en cárcel".Pensaba en mi madre, mis hermanos, mis hijas y toda la familia, intentaba imaginar lo queque ellospensarían, considerando que ellos nunca tuvieron ningún conocimiento de las actividades de mi vida 17 10/27/08
  18. 18.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorprivada. También si esto llegaría a ser noticia, sería un escándalo social de grandes consecuenciasnegativas para mi profesión, especialmente en ese instante que trabajaba con las agencias de publicidady los grupos internacionales más importantes de revistas de modas y el entretenimiento, haciendocampañas publicitarias mundiales.Con el arresto se termina una aventura de mas de 20 años. Yo me dediqué durante ese tiempo amantener un doble vida de la cual ni mi madre, mis propios hermanos o familia tenían ningúnconocimiento. Durante todos esto años una gran parte de las actividades de mi vida fueron un secretoque no podía divulgar. A mi familia y seres queridos no podía preocuparlos o comprometerles, tampocoa nadie con quienes estábamos operando. Por la delicadeza y naturaleza de nuestras actividadesencubiertas, cualquier cosa que se supiera nos podía comprometer nuestras propias vidas o la denuestras familias enteras.Jones, asignado a la escuadrón de corrupción pública del FBI, citó el testimonio de un informantetestigo que dijo haberme pagado tres millones de dólares. Personalmente sabía que el delator delgobierno tenía que ser el mismísimo Ramón, cuyo sometimiento yo lo había arreglado sólo tres mesesantes. Pensé que Jones no tenía un indicio acerca de mi trabajo clandestino. A fin de cuentas, él era sóloun novato con dos años experimenta en el FBI quien acaba de salir de una posición bancaria comopagador de ventanilla. En su declaración el agente listó una licenciatura en economía del “Penn State”,y de una maestría en administración de empresas del “Colegio Graduado de Virginia Occidental”. Quegran cosa, yo pensé; "eso explicaba todo".Esperé 52 días en la cárcel, aguardando que una de las agencias del Gobierno de los Estados Unidospara las cuales yo había trabajado vinieran a responder por mi y me ayudaran con una fianza para salir.Absolutamente nadie vino. "Todos los días pensaba que ellos vendrían y dirían, "Tranquilos es unerror, él es uno de nosotros".Finalmente el gobierno me otorgó una fianza de ciento cincuenta mil dólares, luego que un hermano enOrlando Florida presentara su casa como garantía. Cuando salí descubrí que el gobierno habíacongelado la única cuenta de banco que yo tuve durante muchos años, allí tenía depositados cerca deNovecientos Veinte y cinco mil dólares. Luego fui puesto bajo arresto domiciliario, controlado por undispositivo en el tobillo derecho. Yo no podría trabajar a pesar de las solicitudes que realizaban lasrevistas e industrias de la moda, quienes al mismo tiempo solicitaban mi liberación para produccionesde fotografía. Permanecería así hasta finales del 2001.Mientras tanto el gobierno también había confiscado todo mi equipo de computadoras y edición defotos, inclusive las últimas fotografías que había producido bajo contrato tanto para clientes de EstadosUnidos. como internacionales. Me tomó muchos meses y las docenas de llamadas telefónicas paradevolver las fotos de los proyectos de producción de la moda. Era divertido pensar que agentes de FBIpasaban foto tras de foto buscando por indicios a mis supuestos delitos.No siendo capaz de pagar mis obligaciones fui forzado a mudarme de mi apartamento de Decoplage.Los bancos judicialmente ejecutaron en las hipotecas en dos otras propiedades que poseía. Para saldarparte de mis deudas yo vendí un Rolex, y varias obras de la arte, entre ellas un Dalí, y dos litografías dePicasso.Mi vida doble glamorosa había llegado a chocar y se desboronaba alrededor mío. Era el final de unpaseo salvaje. De repente estaba quebrado y sin un sitio en donde vivir. Ellos me habían quitado todo,dejando solamente mi integridad humana y una historia para contar. Ah, y también "muchas cuentas porpagar".Esta es la primera vez en mi vida que yo voy a hablar de esta intensa historia; nunca antes lo habíahecho. Se que muchas cosas van a sorprender especialmente a mi familia, a quienes les pido perdón, 18 10/27/08
  19. 19.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorpero quizás esto también les va a aclarar y hacer entender el por que de mis secretos y la razón de misilencio por largos periodos de tiempo por la cual me alejaba y muchas veces no me permitía ni siquieracontactarles telefónicamente. Yo no podía revelar la identidad que tenía en ese momento o laprocedencia o raíces familiares las cuales generalmente se obtienen mediante la investigación que serealiza a las llamados o uso de líneas telefónicas o del Internet, por que se detecta los números deteléfonos a donde se estaba llamando.Estas actividades clandestinas se estaban efectuando con personas y organizaciones criminales ypolíticas inmensamente poderosas y del más alto grado de peligrosidad a lo cual muchas vidas yaspectos de interés nacional correrían peligro con la mas mínima sospecha que ellos detectaran.De estas operaciones encubiertas se sabía mas o menos con quien se pretendía o se trataba de obtenerun contacto o una reunión, y mas o menos la localización en donde se podía efectuar, pero nunca sesabía, quienes iban a estar allí presentes, cuanto tiempo tomaría y si se iba a salir de allí con vida.Era necesario tener en cuenta un sin número de detalles, donde se programaba y desarrollaba estrategiasy planes muy directos y específicos que no presentaran ningún tipo de dudas, o conflictos porquecuando se ejecutaba la operación era yo quien debería hacerlo solo, sin ningún tipo de apoyo logístico,o protección alguna. En desarrollo de este trabajo encubierto ni siquiera se le podía comunicar de mipresencia a las autoridades locales del país donde se estuvieran desarrollando este tipo de operaciones.Mi vida estuvo en peligro muchas veces; cada vez que se terminaba una operación y lograndosobrevivir, siempre me acordaba cuantas veces había estado cerca de morir dándole gracias a Dios pormi vida; pensaba en toda mi familia, uno por uno y decía para mi, no me voy a arriesgar más me voy aretirar. Pero una y otra vez los oficiales de gobierno de los Estados Unidos con quien trabajaba, mellamaban, me necesitaban y yo sabía que nuestra causa era muy grande y de gran beneficio al mundoentero especialmente a mi patria Colombia y a mi segunda patria Estados Unidos, que me habíaadoptado y me había dado todo lo que un humano de cualquier parte del mundo desea un día tener,“Respeto, Paz, Amor y Libertad”. Para mi era imposible parar.Personalmente sabía que era una de las muy pocas personas que podía realizar este tipo de trabajos.Motivo por el cual mi compromiso y la necesidad de ayudar. De otro lado sabía que como muchosagentes de prácticamente todas las organizaciones gubernamentales de Estados Unidos con quieneshabía trabajado por tantos años se estaban retirando. Ellos me decían y recomendaban de retirarme loantes posible y no seguir exponiendo más mi vida. Ya habían asesinado a once personas que habíaniniciado operaciones con esta causa y trabajaban con nuestros grupos, el próximo podía ser yo.Uno de los agente de la DEA, Larry Castillo con quien estaba trabajando me dijo, ya has dadosuficiente es mejor que te retires, de estos dineros que vas a recibir ahórralos pues serán tu retiro; piensaque a los héroes los lloran y a los sabios los recuerdan.Nací en Bogotá Colombia. El segundo de 11 hermanos. Hijo de un trompetista de Bogotá que tuvomucho nombre en Colombia quien ganaba un dinero extra con una pequeña industria que el habíadesarrollado para la reparación de toda clase de instrumentos musicales; y nieto de una matrona delpartido liberal de Soacha, una pequña y bulliciosa población de escasos recursos de Cundinamarca.A muy temprana edad desarrollé una gran afición por la fotografía gracias a la amistad con un vecinodel barrio donde vivía. Mi vecino era hijo de un fotógrafo a quien yo voluntariamente ayudaba y quienen apreciación me regalo mi primera cámara profesional. Desde entonces no solté la cámara “ni para iral baño. Mi vecino me enseño acerca de la técnica y secretos de la fotografía y cada vez que teníamosla oportunidad el me permitía desarrollar un proyecto con la asesoría y consejo suyos. 19 10/27/08
  20. 20.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorRecuerdo que una ocasión después de desarrollar unas fotos que yo mismo había tomado, descubrimosque había una foto la cual debido a la técnica y conocimiento que yo había aplicado, pero masimportante por la gran suerte que tuve, había logrado algo casi imposible de lograr fotográficamente enese entonces.La foto registraba un ave en vuelo aproximándose al agua, y sujetaba con el pico la cola de un pezmedianamente sumergido. Yo nunca observé que esta ave trataba de pescar si no que esta estabatratando de acuatizar. Esta foto fue enviada a la Kodak quienes nos sugirieron someterla a un concursode fotografía. La foto gano el primer premio en este concurso internacional y posteriormente compradapor Kodak. Entre el premio y la venta de los derechos recibimos 2,000 dólares. Allí empezó algo quecontinuaría conmigo por el resto de mi vida una pasión por la fotografía. Allí empezarían también,quizás los primeros secretos de mi vida.En la sociedad Colombiana al igual que en otros países en ese entonces la fotografía no era vista comouna profesión que socialmente podía impactar. Allí era aceptado tener la fotografía como un hobby masno como una profesión. Los fotógrafos eran personas no muy bien vistas profesionalmente,normalmente eran personas con un grado bajo de educación escolar, con recursos económicos muylimitados y con muy poco respeto y aceptación por la sociedad. En otras palabras no era nadaglamoroso decir “Yo soy un fotógrafo”. Yo no le decía a nadie que conocía de fotografía y que megustaba esta profesión, de vez en cuando nos reuníamos un grupo de amigos estudiantes aficionados ala fotografía y nos íbamos a hacer fotos fuera de la ciudad.Estos obstáculos sociales hacían muy difícil intentar proseguir esta profesión. Además la fotografíapresentaba inicialmente una serie de gastos muy considerables como el costo de equipo y desarrollo delas fotos, lo cual lo hacia mucho mas difícil para mi debido también a mis pocos recursos económicosque disponía en ese entonces.Con gran fortuna, yo descubrí, la atracción inmensa que mujeres de prácticamente todas edades, sentíanpor la fotografía. Comencé a hacer fotos a mis amigas, quienes luego se convertían en mis novias, a susfamiliares de quienes luego fui su amante y de una gran cantidad de mujeres bellas de todas las clasessociales que siempre estaban dispuestas a posar para mi, lo cual yo siempre mantuve en secreto.Esto no lo compartía ni con mis mas cercanos amigos. Por esta razón ellas siempre me buscaban y merecomendaban con otras amigas, talvez era como una terapia, o una forma de desahogo para ellasquienes posiblemente no tenían ciertas satisfacciones en sus casas, o simplemente por la curiosidad deplasmar la belleza, o era una forma de alimentar su ego. Talvez tener un recuerdo de esa belleza queperduraría por siempre .Aunque con la mayoría de ellas no tuve relaciones sexuales, ellas siempre me buscaban para tener estetipo de romance íntimo de sesiones fotográficas.Me pagaban bien, me daban muchos regalos, me enseñaron a ver la belleza de una mujer desde unpunto de vista muy objetivo, al igual que respetar su intimidad al grado mas profundo. Fueron muchaslas mujeres que se sentían inmensamente cómodas estando desnudas al frente de mi cámara y luego meagradecieron la fantasía que vivieron cuando ellas en un éxtasis nunca temieron por el respeto a suintimidad.Mis fotos no se publicaban, eran los secretos mejor guardados. Empecé a conocer casi toda nuestra altasociedad al desnudo, prácticamente conocía la vida intima de los grandes magnates, políticos y todasestas familias que con su gran poder siempre rigen los destinos de nuestra sociedad. 20 10/27/08
  21. 21.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorLos conocía por que sus mujeres bellas fueron mi secreto, fueron mi fantasía y fueron mi gran realidad.Cuando apenas yo empezaba a crecer, mi padre fue muy cierto en decirme, que si yo seguía a lasmujeres bellas, ellas me llevarían hacia los hombres de mas éxito en el mundo.Por ellas yo he viajado casi todo el mundo y conocido los grandes magnates de empresa, multi-millonarios, realeza, políticos, narcotraficantes y otros criminales. En fin todos estos hombres de éxitoque por su alta posición económica, tienen ese gran poder que es altamente atractivo a la mayoría de lasmujeres bellas de todo el mundo. 21 10/27/08
  22. 22.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borrador CAPITULO 2 Encontrando una gran profesión nuevaLa discoteca la Tijuana de Bucaramanga fue el primer establecimiento nocturno de esta naturaleza enesa parte del País. Ayudaba ocasionalmente a sus dueños, unos amigos de Bogotá, Alejandro y RafaelGómez, quienes me pagaban una cantidad mínima de dinero por esta ayuda y quienes en un momentome habían cedido cierto porcentaje de este negocio. Aún cuando este dinero era realmente necesariopara mi, por mi estatus de estudiante, sin ninguna otra entrada económica, estaba mas interesado enayudar allí en el bar, con el objetivo de relacionarme con gente de la sociedad de esta ciudad, pero laverdad para estar cerca y conocer a esa gran cantidad de mujeres bellas que frecuentaban la discoteca.Opuesto a la manera tradicional de los sitios nocturnos, las discotecas atraían gente muy joven conideas, cultural y musicalmente revolucionarias y extrovertidas, que creaban una gran intriga en todoslos noveles sociales, en especial a los sectores elitistas.En otras palabras ser parte de la discoteca, era como pertenecer a un club privado, que proporcionabaese estatus “elitista bien camuflado” que era altamente apetecido por las todas la mujeres jóvenes, enespecial de la alta sociedad.En Agosto de 1967, un grupo de clientes asiduos de la “Tijuana” celebraban bienvenida a una de susamigas recién llegada de Estados Unidos. Junto con ese grupo a quien yo prácticamente conocía atodos, se encontraban un grupo de mujeres bellísimas y yo para congraciarme les había ofrecido unabotella de licor en nombre de la discoteca. Posteriormente fui invitado a seguir departiendo con ellos alcierre de las actividades nocturnas la Tijuana.Entre estos se encontraba un médico bohemio de la época Hernando Abril, una persona muy respetadacon quien había desarrollado una gran amistad, debido a que él era un gran aficionado y conocedor dela tauromaquia y nos habíamos conocido en una corrida de toros en cual el presidía el espectáculo y yoparticipaba como uno de los toreros. A él le acompañaba entre otras, tres mujeres inmensamente bellas de la alta sociedad de Bucaramanga,Myriam Elsa, Olga y su amiga Lucila Puyana a quien le celebraban su llegada de vacaciones a estaciudad.Un grupo aproximado de veinte personas salimos de la discoteca rumbo a una hacienda localizada a lasafueras de la ciudad, para continuar la celebración. distribuidos en tres autos, unos encima de otros.Entre los invitados estaba el comandante de la Policía de Bucaramanga quien se identifico después queun pequeño comando de policías, inmovilizaron los autos, debido a que uno de estos había ocasiono unleve accidente con un autobús de pasajeros de la compañía de buses Copetrán. 22 10/27/08
  23. 23.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorDespués de solucionar el problema del accidente continuamos hacia la hacienda en donde prepararondesayuno y por supuesto ofrecíeron todo tipo de bebidas alcohólicas. Al lugar arribaron muchos otrosinvitados y se empezó una gran fiesta campestre.Los dueños de esta hacienda, creo eran unos familiares del médico Abril y también muy aficionados ala tauromaquia, lo cual los había llevado a construir una plaza de toros pequeña, como les llaman en elmedio taurino, “plaza de tientas” e iniciaban un negocio de cría, de reses bravas. Allí ellos dabanocasionalmente festejos taurinos privados para sus invitados especiales. Estando envuelto en el mundode la tauromaquia, yo había escuchado hablar de esta hacienda, pero nunca había tenido la oportunidadde visitarle, hasta ese día.Obviamente la hacienda estaba decorada a la usanza Española de la tauromaquia y todos los detallesdemostraban el estilo y gusto especial; desde su música y comida que ofrecían, hasta las bebidas que sepreparaban, todo estaba diseñado para crear una magia que no parecía ser una hacienda de Colombia.Años mas tarde cuando tuve la oportunidad de visitar varios criaderos de reses bravas en España, puderealmente apreciar la gran maravilla lograda en esta hacienda en Santander de Colombia.No tardó mucho para que esta celebración se convirtiera en un festival taurino. Hernando Abril mepresentó como un torero experimentado quien les iba a dar una demostración privada, Allí tenían todotipo de equipo para torear y por supuesto unas vaquillas bravas de media casta que al parecer por lasmanera como estas envestían, habían sido toreadas muchas veces.Es importante aclarar al lector que normalmente cuando un animal de esta naturaleza es toreado variasveces, este animal aprende muy rápidamente y se hace muy difícil lidiarles, pues no envisten conclaridad al capote y la muleta, sino que tratan de buscar el cuerpo del torero. Yo ya había lidiadomuchas veces con este tipo de animales y había adquirido mucho conocimiento, sin embargo ese díasufrí un par de revolcones fuertes.Muchos de los presentes intervinieron también para torear estas vaquillas las cuales, unas eran muypequeñas pero muy rápidas y casi todos también sufrieron revolcones.Lucila Puyana la invitada de honor una mujer muy bella y esbelta de 18 años, de aproximadamente 5’-10” de estatura y unas 120 libras de peso, piernas largas, busto mediano, de tez blanca, con un cabellonegro lacio y frondoso, ojos verdes, pómulos salientes y labios carnosos, tenía una sonrisa bellísima ydelicada, modalea muy refinados de gran educación y cultura pero con una gracia y personalidad quetenía a todos los invitados embelesados.Ella se había cambiado su ropa de acuerdo a la celebración y ahora lucía un “traje corto” como lellaman en el medio taurino, Este era un pantalón negro muy ceñido al cuerpo y un chalequillo corto quele hacían lucir su figura inmensamente bella. Era casi imposible parar de mirarle.Personalmente había tratado de hablarle a Lucila un par de veces cuando tuve la oportunidad deinstruirla de cómo sujetar el capote de brega. Pero resultaba muy difícil debido a que todos los queestaban alrededor pretendían ser unos “expertos” en este tema,Todos le querían hablar y acaparar su atención, tratando de congraciarse con cuentos y exageraciones alos cuales ella con mucha sutileza amablemente les respondía con una sonriza. Demostraba granmadurez y sofisticación; quizás debido a sus viajes internacionales, o el vivir en otro país con unacultura distinta a la nuestra. Su apariencia era de una persona con mucha experiencia y conocimiento.Ella demostraba tal control en su comportamiento que nos hacía ver a todos los que le rodeábamoscomo unos tontos inmaduros faltos de todo. Por lo menos así me sentía yo, pero también notaba comolos otros reaccionaban. 23 10/27/08
  24. 24.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorLucila había estado tratando de hacer fotos con una cámara fotográfica bastante nueva, pero parecía queno tenía la menor idea de cómo usarla. Uno y otro trataron de descifrar de cómo usarla sin ningúnresultado. Yo tenía el mismo tipo de cámara de la misma marca, quizás un par de modelos anteriorespero con las características básicas exactas. Conocía muy bien su funcionamiento y para lo que podíaapreciar en ese momento, me consideraraba un experto.Finalmente les solicité que me permitían mirar la cámara. Todos me miraron con cierto desconciertoexpresando con su mirada que si ellos no lo habían podido hacerlo mi intervención podía ser inútil.Uno de ellos, a quien se le veía su frustración de no poder hacer nada y quien ya había dado sudictamen que esta estaba dañada, ahora trataba por todos los medios de acaparar la atención de Lucilainclusive insinuando que al día siguiente él le iba a comprar otra cámara; dirigiéndose a mi de unamanera bastante despectiva me dijo,“no hombre, usted que va a saber de esto; esta es una cámara profesional que cuesta mucho dinero”Creo que ella notó el insulto casi humillante que yo acababa de recibir de este individuo y como señalde desaprobación a esta actitud, de una manera muy dulce alcanzándome la cámara dijo, “te agradezcomucho y si no se puede arreglar no te preocupes, la mandaré a que la reparen.Tomé la cámara, por suerte era exacta a la mía: analizando rápidamente encontré cual era el problema.Les explique que el rollo fotográfico, parecía estar de una manera incorrecta y tenía que abrir la cámara,para montar el rollo nuevamente y tratar otra vez. Lo hice solucionando el problema y le empecé aexplicar a Lucy los detalles de cómo funcionaba la cámara, y la forma de como se tomaban ciertas fotoscontrolando la velocidad y la apertura.Lucila tomo un gran interés y me dijo que ella acababa de comprar esta cámara por insinuación de unfotógrafo norteamericano quien usaba la misma cámara y con quien ella se había hecho recientementeunas fotos profesionales el los Ángeles. Allí ella estaba empezando a modelar y además quería seractriz, profesiones por las cuales ella tenía mucho interés.Le pregunte si ella tenía algunas de esas fotos, que me gustaría verlas, a lo cual me dijo que estabaesperando a que se las mandaran de Los Ángeles. Ella me pregunto, eres fotógrafo?,Muy tímidamente le respondí, si…si hago fotografía y me encantaría hacerte fotos.Casi sin dejarme terminar dijo, que fabuloso! , cuando tu crees que podemos hacerlas y en donde. Mesentí nervioso, su belleza y simpatía me cortaban, no podía hablar con claridad, no encontraba la formade cómo expresarme, estaba embelezado….enamorado….confundido…feliz.Lo único que le pude hablar fue de fotografía. Sus bellos ojos verdes me miraban con admiración,intriga, deseo. Cuando yo le describía el tipo de foto que me gustaría lograr, ella vivía la escena. Erauna magia estar al lado de una mujer tan bella. Era algo irreal. Yo había conocido muchas chicas bellasque frecuentaban la discoteca, pero nadie de esta belleza y personalidad.Ese mismo día vi los celos y envidia con que todos me miraban; el director de la policía y otros nosinterrumpía constantemente, a lo cual ella les solicitó que nos permitieran unos minutos para hablar enprivado algún tema muy importante que estábamos hablando. Unos amigos los Gavaza y los Silva defamilia muy ricas de Santander me querían sacar de la fiesta. Yo le había acaparado la atención a lainvitada de honor.Mi amigo el doctor Hernando Abril se acerco y nos dijo, perdone que les interrumpa; Baruch nosvamos a tener que ir porque los dueños de la fiesta no están muy contentos por que les has quitado lamujer que todos quieren tener. Lucila se ruborizó y mirándome volvió a sonreír muy sutilmente. 24 10/27/08
  25. 25.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorAbriendo su bolso ella sacó una tarjeta con su nombre “Lucy” y escribiendo sobre esta, me dio sudirección y número de teléfono de su casa y me invito a que la visitara al día siguiente para hacer lasesión fotográfica, o a lo cual esta tendría que ser lo antes posible, pues ya que ella estaba preparandoviaje para ir a tenía que viajar para Bogota y de allí regresar a los Estados Unidos en donde estabaestudiando.Ese día regresé a mi apartamento pensando en esta bella mujer con quien acababa de compartir losmomentos mas irreales de mi vida. Estando muy cansado pues no había dormido la noche anterior, nopodía dormir pensando en ella. Era una fantasía como en el cine. Era como esa película que uno ve y legusta y quiere volverla a ver pero al final uno realiza que esto es algo irreal, solo una fantasía. Así meparecía esta realidad de fantasía que estaba viviendo.Al día siguiente la llamé por teléfono y me dijo que estaba ansiosa de verme para hacer las fotos.Después de haber caminado unas 8 cuadras desde el paradero del autobús, llegue s su casa; una de esasmansiones que intimidan grandemente a la mayoría de personas de mi condición social y económica.La casa estaba localizada en uno de los lugares mas exclusivos de la ciudad y contaba con unos jardinesmuy extensos y bien mantenidos; y una piscina que para mi era de tamaño olímpico.Estaba muy nervioso e inseguro, nunca me había sentido así. Generalmente era una persona muy segurade si mismo y quizás el haber tratado con tanta mujer bella, primero dentro la tauromaquia en dondeera relativamente fácil conocer mujeres debido a que “el traje de luces” como se le llama a laindumentaria con que uno si viste, es muy llamativo a atractivo al personal femenino y luego por mirelación con todas mujeres bellas que frecuentaban la discoteca y con quienes algunas veces meenvolví. Este aspecto me había dado mucha seguridad tratando mujeres de todo tipo de condiciónsocial. Pero ahora todo era muy diferente.Había llevado conmigo mi cámara con tres lentes y un par de rollos Kodak. Cuando toqué la puerta, unade las empleadas de servicio me atendió. Al mencionar mi nombre, enseguida me invitó a pasarindicando que le siguiera al sitio de la casa en donde me estaban esperando. De paso pregunto que meapetecía tomar Al llegar a la piscina, lugar donde se encontraba Lucila en compañía de su tía y otras dos amigascon dos niños de dos a tres años. Todos estaban en trajes de baño y dejaba entrever la esbeltez y bellezade sus figuras. Esta escena, me hacía pensar y de paso me preguntaba ¿Porque casi todas las mujeresricas son siempre tan bellas?. Lucila me recibió muy amablemente, dándome un beso en la mejilla, y agradeciéndo por haber ido a sucasa. Inmediatamente procedió a presentarme diciendo quiero que conozcan a este gran fotógrafoamigo mío, y quien es también uno de los dueños de la discoteca La Tijuana.La tía era una mujer al igual que Lucila, inmensamente bella; de aproximadamente 30 años de edad,muy alta y delgada y también con una gran simpatía y señorío. Las otras dos señoras, madres de losniños que estaban presentes, siendo también muy bellas no tenían la simpatía o quizás trataban de noser muy amigables, ellas parecía que sabían que yo no pertenecía al estatus social de ellas.Estas dos señoras empezaron a hablar en inglés entre ellas; quizás no querían que yo entendiera oestaban tratando de impresionarme o probar mis conocimientos. Todas siendo Colombianas hablabanInglés. Lucila pidió disculpas por haber empezado a hablar en inglés cuando noto que yo no estabaentendiendo nada.Yo lo hablaba muy poco, lo leía y entendía bastante bien por que casi todos los libros de la universidaderan en inglés; pero se me dificultaba hablarlo o entenderlo cuando lo escuchaba. Yo estaba tomando 25 10/27/08
  26. 26.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorun gran interés en aprender a hablar inglés y estaba muy satisfecho que mi nuevo compañero deapartamento era un norteamericano que había llegado como profesor de la universidad Industrial y aquien yo había conocido en la Tijuana.Después de unos minutos de estar allí, Lucila se levanto y me tomo por la mano diciéndome vamosadentro necesito que me ayudes a preparar la ropa que vamos a usar para las fotos. Pedimos disculpas yfuimos a su habitación.La habitación aunque un poco desorganizada estaba exquisitamente decorada. Lucila pidió disculpaspor el desorden indicando que no le gustaba que las señoras del servicio le hicieran su habitación sinella estar presente por que siempre le ponían las cosas de ella en donde no las podía encontrar.Ella abrió el guarda ropa y empezó a sacar todo tipo de ropa muy costosa de grandes diseñadores.Estaba vestida en un traje de baño blanco de una pieza que permitía destacar la esbeltez de su figura.Yo no podía parar de apreciar su cuerpo. Tenía el cuerpo mas bello que yo haya observado en mi vida.Tímidamente le pregunte, ¿Porque no hacer las fotos en traje de baño?. Ella dijo, “hagamos un par derollos en trajes de baño y otros con esta ropa”, indicando unos seis vestidos muy elegantes que ellahabía sacado.Dentro de mi pensé que solo había traído dos rollos; como si ella me estuviera leyendo la mente medijo, a propósito no te preocupes en comprar película porque he traído bastante de Estados Unidos.Inmediatamente prosiguió a abrir una caja y saco de allí dos paquetes de 24 rollos cada uno. Me dijocon delicadeza, “Esto es para ti yo tengo una gran cantidad por que he comprado la caja entera que trae20 paquetes de 24 rollos cada uno.Después de organizar vestidos, zapatos y accesorios y haber permanecido unos 30 minutos contándoleapartes de mi vida y ella contándome de sus experiencias en los Estados Unidos lugar en donde ellahabía vivido por los últimos diez años desque sus padres se habían mudado a California. Confirme elporque de su comportamiento el cual era formal e independiente. Actuaba con gran naturalidad ydestacaba una actitud de persona extranjera o por lo menos, de alguien que ha viajado mucho. Me dijo“vamos que mi tía nos va a ayudar con el maquillaje”.Casi le digo que ella era tan bella, que no necesitaba de maquillaje. Para mi, todo esto era nuevo, yo nosabía lo que había que hacer. Había hecho fotos de varias amigas, pero nunca algo de esta naturaleza,todo esto me parecía como una gran producción. En realidad si era la primera vez en mi vida que estabaexpuesto a este tipo de experiencia, y con una mujer tan inmensamente bella.Cuando salimos de la habitación su tía Laura tenía listo una gran cantidad de maquillaje sobre la mesa,y se encontraba maquillando a una de las amigas que estaban con ella. ¡Que mujer tan bella!.. exclamécuando observé a esta señora maquillada. Sinceramente si tenía rostro y ojos muy lindos, yo no la habíadetallado cuando llegué, me había parecido bonita pero nunca de la belleza que estaba mostrando en esemomento. Ellas me voltearon a mirar por mi exclamación y sutilmente sonrieron.Lucila me explico que su tía Laura había sido una modelo y reina cuando había vivido en Paris y NewYork y que ella había aprendido a maquillar y le gustaba maquillar a todas sus amigas. Me dijotambién, “si quieres ver las mujeres mas bellas de Bucaramanga ven todas las tardes”; “aquí vienentodas a que mi tía las maquille y les enseñe a como hacerlo”.Aprendí también que esta mujer tan bella a quien estaban maquillando había sido la reina de belleza. Sunombre era Martha Lucia. 26 10/27/08
  27. 27.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorRespondí con agrado, “Si me invitan yo vengo y les hago fotos a todas”. Laura dijo que le parecía unamuy buena idea por que era casi imposible conseguir un buen fotógrafo en Bucaramanga. Yo me sentíaun poco nervioso por que no sabía lo que iba a hacer y si pudiera lograr que alguna foto me quedarabien. Me encontraba frente a las mujeres mas bellas que haya visto en toda mi vida y personas que lomas seguro habían sido fotografiadas por los mejores fotógrafos profesionales.Días antes, había estado analizando las fotos de una revista de moda que unos americanos amigos de micompañero de apartamento habían dejado allí. Yo básicamente había estado practicando al frente de unespejo las poses de las modelos que aparecían en la revista, para enseñárselas a una amiga, a la cual lehabía prometido hacerle unas fotos. Creo que esto fue mi salvación.Una vez Lucila fuera maquillada empezamos nuestra sesión de fotos.. Ella lucia inmensamente bella,era todo una inspiración. Su forma sensual de mirar y su coqueteo con la cámara me empezaron a llevara un éxtasis. Era casi imposible tener control y no reaccionar a su sensualidad. Hice primero fotos desu rostro y luego de medio cuerpo.Le empecé a hablar, solicitaba mover la cara y el cuerpo de una y otra forma para lograr ciertosángulos; le pedí me diera ciertas expresiones las cuales yo celebraba cada vez que las lograba. Pedía seimaginara ciertos momentos y circunstancias de su vida y pensara en esas fantasías que los humanostenemos pero que talvez nunca las vivimos o exteriorizamos, tras acatar las normas de nuestro mediocostumbrista y formación familiar. Esto nos limita, generando un grado de culpabilidad que nosmargina y nos cohíbe en nuestra forma abierta de actuar.Cada clic de la cámara era como una caricia, un susurro. En cada clic había más y más compenetraciónentre nosotros; vivíamos un romance mental de gran intensidad, A través de mi cámara empecé a ver endetalle la transformación en su cara, dándome expresiones con sus ojos y labios medianamente abiertosy una gran intensidad sensual en los movimientos de su cuerpo. Ella no decía nada, pero tampoconecesitaba decirlo, yo casi sentía su respiración profunda y agitada; era un sueño hecho realidad delcual uno, no quiere que se termine. Vi la transformación de una mujer entregándose completamente, sininhibiciones. Vi sus emociones, sus deseos y sus pasiones.Tomamos uno y otro rollo, no me daba casi tiempo en recargar la cámara, o cambiar de lente. En unmomento Lucila me dijo, para un momento por favor, ¡para…para!.Me asusté estaba inmensamente confundido, no sabía que decir. Perplejo yo creía que la había ofendidoo que había hecho o dicho algo que no le había gustado. Le ofrecí disculpas.Ella sonrió diciendo, “no seas tonto lo contrario, me encanta lo que me dices y lo que me haces sentir,me estas enloqueciendo; hago que pares por que no me puedo controlar mas”. “Nunca antes habíasentido una sensación de esta naturaleza ni cuando había estado íntimamente con mi novio, quebrujería me estas haciendo para hacerme sentir así”.Me miraba fijamente y con una expresión que me hacia vibrar. Yo sentía temor, no sabía que hacer, enese instante en que Dios y la vida me estaban presentando algo sobrenatural, algo que solo se tienecomo una fantasía o que solo se sueña. Sin tener nada que decir, me acerque y sin poderme controlar labesé; nos besamos apasionadamente,. Allí en ese momento el tiempo se detuvo ante nuestras vidas parapermitirnos lograr esa magia imposible de describir en palabras pero que solo se entiende cuando laspersonas aceptan y permiten que se realicen esos momentos únicos que Dios y la vida le presentan a loshumanos, los cuales solo llegan una vez y nunca volverán.No se que pasó ni que lapso de tiempo duró esto y nunca lo sabré; se y estoy muy seguro, que esemomento quedó conmigo por el resto de mi vida; aquí nacía lo que solo morirá el día que yo fallezca. 27 10/27/08
  28. 28.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer BorradorFinalmente yo había encontrado a esa mujer que todo hombre sueña encontrar algún día. Había halladoesa fantasía de la vida. Había logrado que ese sueño fuera hecho realidad. Había encontrado finalmentea esa mujer. Pero esa mujer no era solamente Lucila, era esa mujer que solo se puede ver a través dellente de tu cámara. Solo a través de este, puedes percibir su afán femenino, su deseo, su ilusión, sufantasía, su ternura, y su inocencia. Un hombre podrá tener una, o diez, o quizas mil mujeres yposiblemente nunca las pueda ver, entender, admirar o conocer mas que cuando las tienes al frente y através del lente de su cámara.No me culpen si me enamoro de todas las mujeres a quien les hago fotos; cúlpenme si no me enamorode ellas por que eso indica que no fui sincero y honesto, por que cuando las tuve al frente mío a travésde mi lente nunca las vi.Hicimos mas de 20 rollos ese día, solo había que esperar el resultado, al desarrollar las fotos. Noshabíamos enamorado, hicimos planes ese mismo día para que Lucila visitara mi apartamento al díasiguiente. No era aceptado socialmente ver a una mujer (decente) entrar a un apartamento de hombresoltero.Nuestra mentalidad era bastante conservadora, pero de una gran doble moral, pues casi todos loshombres salían con prostitutas o tenían amantes, por lo general de bajo nivel social. Yo me preparabapara embarcarme quizá en lo que hubiera sido el fiasco social mas grande de la historia deBucaramanga, si hubiesen sabido de mis relaciones sexuales con Lucila inicialmente y luego conmuchas otras mujeres que se consideraban lo mas importante y respetado de esa sociedad.Las tardes de dos semanas consecutivas, fueron testigos de nuestro amor con Lucy, teníamos sexo ytomábamos fotos; por la noche nos íbamos a La Tijuana, siempre acompañados de un gran numero deamigos. Ella me pidió que quería hacerse fotos desnudas, pero que no fueran de tipo pornográfico.Hicimos muchos rollos, los cuales cuando ella se fue hacia los Estados Unidos, se los llevo, pues noquería que nadie la viera desnuda en Colombia.Alos pocos días nos entregaron las fotos desarrolladas de nuestro primera sesión fotográfica.Personalmente, no estaba muy seguro de su resultado. Para mi sorpresa, de cada rollo había por lomenos un 50% de las fotos con una gran calidad. Lucy, estaba inmensamente feliz con los resultados.Se las mostró a todas sus amigas, se las quería mostrar a todo el mundo. Ahora, sus amigas queríanhacerse fotos conmigo. Muchas mujeres que yo había conocido antes o había conocido a través de Lucyy que quizás por mi estatus social o económico no me hablaban anteriormente, ahora querían ser misamigas porque querían que yo las fotografiara.Días antes de Lucy regresar a Estados Unidos, estábamos en casa de su tía Laura mirando las fotos encompañía de un numeroso grupo de sus amigos, cuando llego Martha Lucia, la ex reina a quien yohabía conocido la primera vez que visite la casa de Lucy. Para mi sorpresa ella me saludo muyamablemente y exalto mi trabajo fotográfico con una felicitación. Aseguro que cuando vio las fotos deLucy, le habían parecido muy bellas.Le agradecí y exprese mi deseo de realizarle unas fotografías. En un momento, Martha Lucia seruborizo y de una forma casi nerviosa me dijo que estaba muy vieja para hacer fotos. Lucila que estabaa mi lado le dijo, “tu eres tan bella que así tengas 80 años siempre vas a lucir bella”. Lucila insistiódiciendo, “hazte fotos con mi hombre y nunca te arrepentirás”. Martha, muy ruborizada y en un tononervioso dijo “Coordinaríamos para hacerlas la semana siguiente” Aclaro que su esposo estabapreparando viaje para Europa e iban a estar muy ocupados en los próximos días.Cuando nos retiramos, Lucila dándome un golpe fuerte en el brazo me dijo; “Yo se que ustedes dos vana ser amantes por que he visto la forma como ella reacciona contigo y si no lo hubiera visto de todasmaneras todo lo que tienes que hacer es hablarle como me hablaste cuando hicimos las fotos”. Agrego 28 10/27/08
  29. 29.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorque sentía celos, pero que entendía que yo iba a quedar solo y que Martha seria otra de las muchasmujeres a quienes yo les haría fotos.Finalmente se llego el momento de la partida de Lucy, ella no quería separarse de mi un instante; yotampoco lo deseaba. Se fue, nunca la volví a ver personalmente. Recibí varias cartas y un día me mandouna de las fotos en desnudo que habíamos hecho. Se veía inmensamente bella. Me decía cuantoextrañaba no estar mas conmigo y hacer fotos. También me contaba que su fantasía instantes en que seencontraba con su novio con quien se iba a casar. Aseguraba que cada vez que hacían el amor, ellapensaba en las cosas que yo le decía cuando hicimos fotos.Apenas había trascurrido unos pocos días de la partida de Lucy y me sentía muy solo, no quería salir aninguna parte. Esa noche fui a La Tijuana tenía que trabajar. Estaba yo hablando con unos amigoscuando unas manos femeninas con un olor delicioso de perfume de mujer llegando por detrás cubrieronmis ojos. Cuando sujete sus manos y me di vuelta era Martha Lucia.Pensé que estaba viendo visiones, o esta era la mujer mas bella que yo haya visto en toda mi vida. Conun peinado alto y calzando tacones muy altos esta mujer se veía de mas de 6 pies de estatura. Quehermosura!. En ese momento se me olvido todo, mis sufrimientos por Lucila desaparecieron, y comopor arte de magia otra vez empezaba a vivir.Las piernas y creo todo mi cuerpo me temblaba. Pareció que ella lo notó pues sonrió muy sutilmente.Para disipar mi sorpresa ella me dijo, “espero de no interrumpirlos, he venido con un grupo de amigosy también estuvimos anoche, te estuve buscando pero no estabas aquí, vine a recordarte lo que tu meprometiste”.Por un momento y quizás con cierta sorpresa empezaba yo a preguntar cual era esa promesa cuando ellasin dejarme terminar me dijo; “tu me prometiste hacerme una sesión de fotos, he venido a recordarte,espero que no sea un inconveniente para ti”. Para mi pensé de como yo iba a dejar pasar unaoportunidad de esta magnitud. Le dije “la oferta sigue en pie será un gran honor y placer poder hacerfotos contigo, si tu quieres y estas disponible las podemos hacer mañana mismo”.Tomándome de la mano me dijo, “ven conmigo te quiero presentar a este grupo de amigos a quienesya les he hablado mucho de ti y de tus fotos, quizás mis amigas también van a querer hacerte fotoscontigo”. Llegando a la mesa en donde se encontraban una docena de personas, me presentó con susamigos invitándome a tomar un trago con ellos. Yo conocía algunos de ellos entre quienes seencontraba una extranjera rubia alta y muy bella a quien yo había conocido antes muy brevemente yquien me había gustado mucho. Tenía deseos de conocerle bien. A mi me encantaba ese tipo de mujer.Esta bella rubia era amiga de Lucy y también había visto mis fotos. Ahora quería también hacerse fotosconmigo. Estando bastante ocupados esa noche no pude disponer de mucho tiempo para pasarlo coneste grupo, cosa que me hubiera encantado. Me tuve que disculpar, tenía que trabajar. Intercambiénúmeros telefónicos con varias de ellas. Martha lamentó que no me pudiera quedar departiendo conellos, demostrando mucho interés con mi presencia. Esto empezaba a parecer otra vez una fantasía perode alguna manera yo no quería ni pensar que algo pudiera suceder entre Martha y yo, quizás solamenteen mis sueños..Coordinamos para vernos en casa de Laura al día siguiente a las dos de la tarde. Allí Laura habíaprometido maquillarla y además Lucila nos había dejado todos los rollos de película que ella habíatraído de Los Estados Unidos.Después de caminar mis respectivas 8 cuadras desde el paradero del autobús hasta la casa de Laura,llegue alrededor de las 2:30. Había varios automóviles parqueados afuera entre esos dos Mercedes Benzverde oliva del ejercito. Al igual que varios sub.-oficiales del ejercito. Al observar dos o tres hombres, 29 10/27/08
  30. 30.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorvestidos de civil, pensé eran detectives. Me miraron con cierta intriga cuando me aproximaba a lapuerta.Como de costumbre la señora del servicio quien aparentemente estaba afuera esperando por mi, meinvitó a pasar ofreciendo algo para tomar. Cuando llegue al área de la piscina, se encontraban cerca dediez personas, entre las cuales el comandante de la policía a quien había conocido recientemente,acompañado de otros dos oficiales de alto rango del ejercito que luego reconocí. Uno de ellos, era elgeneral Álvaro Valencia-Tovar Comandante del Ejercito y el Político Silva Valdivieso. Todos eranamigos de Laura y su esposo. Aparentemente acababan de tener una reunión y se estaban despidiendo.Minutos mas tarde, quedamos solamente Laura, Martha Lucia y dos nuevas amigas; Lorena y MaríaIsabel. También mujeres muy bellas, entre 24 y 26 años respectivamente. Esto reconfirmaba lo queLucy me había dicho días antes, que allí se reunían las mujeres mas bellas de Bucaramanga.Ahora yo creía no solo las mujeres mas bellas sino también la gente mas importante. Martha Lucia nospresento y ellas dijeron que habían oído hablar mucho de mi, prosiguiendo a decirme que tambiénestaban interesadas para que yo les hiciera fotos. Me preguntaron si estaba dispuesto a hacerlo yademás, que ellas pagarían lo que fuera. Yo les respondí que sería un honor para mi.Cuando Laura empezó a maquillar a Martha Lucia, me dijo que se había olvidado darme una razón deMyriam Elsa Arenas, quien estaba por llegar. Minutos mas tarde llegaron Myriam Elsa Arenas y OlgaOspina, también en compañía de otras dos amigas muy bellas. Todas querían ver la sesión de fotos queíbamos a empezar.Me encantaba ver tantas mujeres bellas alrededor, pero no me gustaba la idea que todas estuvieranpresentes para esta sesión de fotos, pues me parecía que se perdía la concentración y de repente esaintimidad que se necesita entre el fotógrafo y la modelo. Sabia que de este modo, no iba a existir allí.Pero también pensé, posiblemente en una sesión fotográfica profesional, habría mucha gente presente.Una vez maquillada Martha Lucia, había cambiado su ropa por un traje de baño color negro de unapieza, calzaba zapatos de tacón muy altos, que la hacían ver mas escultural y espectacularmente bella.Su cuerpo era simplemente perfecto. Una figura cuidada con ejercicios y tratamientos de belleza. Supiel pálida hacía un contraste con su cabellera y traje negros, mostrando elegancia y sensualidad. Merecordaba lo que había visto alguna vez en la televisión de un concurso de “Miss Universo,” y que ensecreto, me había hecho enamorar de todas esas concursantes. Hasta ese día, la televisión había sidosiempre un sueño de una imagen que yo anhelaba volver a ver. Ahora, esta imagen se convertía en unainmensa realidad frente a mi.Iniciamos la sesión de fotos, la cual fue tomando calor poco a poco. No existía la magia que había conLucy, quizá, Martha Lucia era un poco mas rígida o no tenía la movilidad y flexibilidad que había vistoen Lucila. Pero empecé a ver esa belleza exuberante, al igual que su profunda ansiedad femenina. Erauna mujer con un sentido de intensidad y madures muy grandes, pero con su actitud, demostrabasentimientos reprimidos, que dejaban la sensación de una válvula de presión a punto de reventar.Cuando me di cuenta de esta actitud, Me limite en continuar instigando o empujando a ciertas cosas queyo deseaba que ella me diera a través de mi cámara. Cambie mi tónica y empecé a tratar de lograr queme diera sonrisas, en vez de su intensa sensualidad. Note que en un momento ella, no se sintiósatisfecha pues quizás también estaba viviendo esa fantasía que mutuamente compartíamos, pero porsuerte parece que me leyó mi pensamiento y fue cambiando lentamente.En un momento cuando pare a cambiar el rollo me le acerque y tratando de justificar mi cambio deactitud le dije que no me sentía muy cómodo tratando que ella se mostrara de una forma y con ciertasensualidad la cual le hacía ver inmensamente bella pero en donde quizás por la cantidad de personas 30 10/27/08
  31. 31.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradorque estaban alrededor, ella no se sentía totalmente libre y se estaba cohibiendo de mostrar lo que ellarealmente estaba sintiendo. Martha estuvo totalmente de acuerdo y me dijo, “si quieres vamos ahora ami casa o si prefiere sería mejor de ir al día siguiente a la hacienda”, me informó que de todas formasella tenía que ir a pagar a sus empleados. Acordamos que haríamos dos rollos más, e iríamos al díasiguiente a la hacienda.Una vez terminada esta sesión, todas las mujeres que estaban presentes querían que yo les hiciera fotos.Parecía que esto era altamente contagioso. Empezaba una gran demanda por mis servicios en esta nuevaprofesión que por designios del destino ahora había encontrado. Me sentía como un rey en medio de unharem de las mujeres mas bellas de la sociedad de esa ciudad. Esto se convertía para mi en algoaltamente adictivo, quizás lo era también para esta bellas mujeres que yo empezaba a fotografiar.Acordamos un calendario y quede comprometido para hacerles fotos prácticamente a todas por laspróximas dos semanas. Laura las instruyó acerca de lo que deberían traer para la sesión de cada una deellas.Al día siguiente Martha me recogió en su auto como habíamos acordado, estaba bellísima yelegantemente bien vestida con un traje muy corto de un material muy liviano como de seda, quepermitía ver la forma de su bella figura. Durante el tiempo que ella conducía hacia la hacienda, yo nopodía parar de mirar la belleza de sus piernas largas que se mostraban mas y mas cuando ella las movíaen la utilización de los pedales del auto. Ella estaba segura de la hermosura de sus piernas y no seavergonzaba de mostrarlas. Esta era la primera vez que estábamos solos juntos y ahora su bellezaexuberante era muy intimidante. Resultaba difícil iniciar una conversación.De una forma algo curiosa ella me preguntó, ¿que pasa estas bien? Pareces muy callado. Por suerte mirespuesta fue muy espontánea diciendo: “mirando a tus piernas es prácticamente imposibleconcentrarse en otra cosa.” Ella se rió histéricamente diciendo, “adoro tu honestidad.”Llegamos a la hacienda y Martha dijo, “no se tu, pero yo necesito un trago desesperadamente.” Quequieres tomar? Nos tomamos una champaña? Días antes Lucila me había pronosticado que yo resultaríasiendo el amante de Martha Lucia. Durante la sesión de fotos en su hacienda hubo un momento que fuetan intenso que paramos de hacer fotos y nos envolvimos romanticalmente. Otra vez esa magia volvía aexistir en mi vida, yo veía en Martha esa sensualidad feminidad y belleza de una forma profunda ynatural.Durante esta sesión de fotos, Martha me enseño a ver la intensidad mental tan profunda con que seentrega una mujer frente a una cámara. Tal vez esto era muchísimo mas profundo que cuando desnudahacia el amor. Posteriormente entendería lo que Lucy me decía en sus cartas acerca de las fantasías queella vivía cuando ella estaba íntimamente con su novio recordando los momentos vividos cuandohacíamos fotos.Estuve envuelto con Martha por unos seis meses, ella me presento a varias amigas quienes a su vez mepresentaron a otras. Me envolvía casi con todas. No sabía que pensar, si ellas me contrataban para hacerfotos o para sesiones de terapia sexual. De todas maneras yo estaba disfrutando esto inmensamente.Ahora tenía siempre suficiente dinero conmigo y prácticamente cualquier mujer bella que yo quisiera.Ellas me daban muchos regalos y yo empezaba a comprar mucha ropa de marca y todo lo que deseaba.Lo único malo que empecé a ver, fue el alto grado de celos que empezaron a desarrollar casi todas.Algunas veces tenía que inventar excusas y decirles que estaba muy ocupado con las muchasobligaciones de la universidad, para que me dejaran descansar un poco. Tratar de invitar a otroscompañeros a estudiar en mi apartamento, para evitar que ellas entraran cuando veían tanta gente allí.Otro problema granque se me presento fue cuando el comandante de la policía apareció una noche enmi apartamento y me dijo, Te voy a hacer un favor y es de dejarte saber que si no te mata alguno de los 31 10/27/08
  32. 32.  2008 Baruch Vega. All Rights Reserved. Glamour Peligroso/Primer Borradormaridos o padres de las mujeres con quien tu te estas acostando y quienes tienen un conocimiento totalacerca de tus actividades personales puesto que te están investigando con detectives privados;prosiguió diciendo, “yo personalmente, te voy a meter a la cárcel por revolucionario subversivo”, “yotengo conocimiento de tus actividades subversivas y en lo que estas envuelto, con un grupo deestudiantes de la Universidad, al igual con miembros de organizaciones revolucionarias subversivas anivel nacional”.Continuó hablando…”Para ser mas exacto déjame decirte. Tu tuviste recientemente una reuniónclandestina con el cura revolucionario Camilo Torres, y estos otros tipos”, mostrándome una lista deaproximadamente diez personas que yo conocía. Camilo Torres fue un sacerdote de gran trascendenciarevolucionaria quien se había unido a la guerrilla Colombiana y posteriormente muerto en un combatecon el ejercito.Al parecer, unas amigas mutuas le habían pedido al comandante me ayudara. El era casado y siempresalía con nuestro grupo de gente soltera. Yo había hecho fotos con una mujer que era muy pequeña perotambién muy bella, quien en ese entonces era la amante del comandante de la policía. Creo que debidoa esto, el tenía conocimiento que yo sabía quien era su o sus amantes y quizás por esto, el sintió ciertogrado de culpabilidad, puesto que siempre estábamos socializando con la misma gente. La Universidadindustrial de Santander, era un semillero de lideres estudiantiles, revolucionarios y políticos. 32 10/27/08

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