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La participación de las familias en la escuelaDirección de la autora: Sonia Rivas. Departamento de               J. B.; GA...
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La participación de los padres en la escuela

  1. 1. La participación de las familias en la escuela La participación de las familias en la escuela por Sonia RIVAS BORRELL Universidad de Navarra1. Introducción tareas educativas y formativas de los hi- Hay unanimidad desde las instancias jos por parte de los padres.que dictan los principios fundamentalessobre la educación en señalar que la res- Si bien el tema de la participación pue-ponsabilidad natural para educar a los de ser visto como un tópico recurrente enhijos recae en sus padres, por lo que és- el debate [1] e investigación [2] actualestos son sus primeros y principales educa- sobre cuestiones educativas, no debemosdores (Declaración Universal de los olvidar que se trata del mecanismo legal, año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574Derechos Humanos, 1948; Declaración de imprescindible y necesario, para que loslos Derechos del Niño, 1959, principio n.º padres y la escuela puedan aunar esfuer-7; Pacto Internacional de Derechos Eco- zos, ir al unísono en la educación y ennómicos, Sociales y Culturales, 1966, Par- formación integral del niño. Así, la parti-te II, art. 10). De todos modos, en este cipación supone el medio de canalizacióndeber de educar se necesita muchas ve- de la ayuda y de la colaboración entre el revista española de pedagogíaces de ayuda. Por este motivo, la escuela entorno familiar y escolar.supone un complemento normal para lamisión educativa de los padres en la so- La educación y la formación del niñociedad en la que nos movemos, aunque se configura a partir del entramado deno suple su responsabilidad. Este come- relaciones e influencias entre los am-tido de complementariedad y de ayuda bientes en los que se desenvuelvese identifica con el principio de (Bronfenbrenner, 2002). En consecuencia,subsidiariedad en educación (Aguilera, los padres como primeros educadores y2001). Desde esta perspectiva, la coope- responsables de la educación de sus hi-ración que ofrece la escuela no debe im- jos, deben estar atentos con esas relacio-plicar ni una apropiación de funciones nes y esas influencias, atención que sepor parte del centro, ni un olvido de las hace más importante y necesaria, aún si 559
  2. 2. Sonia RIVAS BORRELL cabe, en la etapa de educación infantil. incorporación de la mujer al mundo labo- La coherente relación entre estos ral es una de las principales razones que entornos va a ser crítica para el aprendi- han impulsado a que el núcleo familiar zaje del niño, momento en el que empie- tradicional haya tenido que delegar sus za a desplegar sus capacidades y es más funciones, tanto educativas como vulnerable a los aprendizajes y aconteci- asistenciales, a personas ajenas a él. En mientos que le suceden a su alrededor. algunos casos han sido los familiares di- rectos —en especial los abuelos— quie- Partiendo de este marco conceptual, nes han suplido esta labor de educadores en este artículo se examina cómo es el complementarios (Tierno, 1992; Freixa, ejercicio de la participación de los padres 2005), pero en otros muchos casos, ha en la educación infantil. En primer blo- tomado el relevo la escuela de educación que se alude a los distintos roles que las infantil (INCE, 2006). Así, la familias pueden adoptar a la hora de par- escolarización en educación infantil, ha ticipar, y se traza un breve recorrido a la pasado a ser de una ‘opción’ o ‘posibili- normativa básica española sobre el ejer- dad’ a una ‘necesidad’ para las familias. cicio de la participación. En segundo blo- que se analiza el ejercicio de la partici- Este cambio social ha ido acompaña- pación de las familias desde el modelo do de varias reformas legislativas que han teórico bipiramidal de Hornby (1990), y modificado los fines que debe cubrir la se estudian comparativamente las pro- escolarización del niño en infantil. Así, a puestas de varios autores sobre las di- la escuela se le ha otorgado la potestad mensiones y grados en los que se de asumir la faceta que puede conside-año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 materializa este ejercicio participación de rarse más delegable por parte de los pa- los padres en la educación infantil. dres —la asistencial—, pero también una parte de la tarea más propia y definitoria 2. El binomio familia-escuela del entorno familiar: la función educati- va (LOGSE, 1990; LOCE, 2002; LOE, en educación infantil: tareas 2006). Si bien el fin que une idealmenterevista española de pedagogía complementarias, tareas compartidas a ambos entornos es que tanto la familia Los roles que deben ejercer la familia como la escuela desean la formación in- y la escuela en el sistema educativo es- tegral del niño, el modo de llevar a cabo pañol, y concretamente en la etapa edu- su papel y cómo se concreten estas ta- cativa que abarca los primeros seis años reas formativas van a ser diferentes, por de edad, han ido cambiando en cuestión la distinta naturaleza de ambos entornos. de pocas décadas. Hasta hace relativa- mente poco tiempo, las funciones de am- Aunque se es consciente de que la le- bos entornos estaban delimitadas: gislación no cambia las actitudes ni las teóricamente la escuela se centraba formas de actuar de los padres, cabría prioritariamente en las tareas asisten- preguntarse hasta qué punto, en qué con- ciales mientras que las educativas corrían diciones o en qué aspectos se ha estable- a cargo de la familia. Sin embargo, la cido el marco legal propicio para que los560
  3. 3. La participación de las familias en la escuelapadres puedan hacer efectivo su derecho posibilidad de participación se traduce ena participar cuando tienen escolarizados que los padres deben ser informados pe-a sus hijos en educación infantil. riódicamente sobre los aspectos esencia- les del proceso educativo. Asimismo, se3. Breve reseña histórica de la estimula a que los padres creen asocia- ciones, a que establezcan cauces para quenormativa educativa básica española se lleve a cabo un tipo de participaciónsobre la participación de los padres grupal, además de que se decreta la par- El calado, la consideración y como se- ticipación y la coordinación entre los ór-ñalan Ordóñez y Seco (1998), las exigen- ganos de gobierno, aunque no en términoscias de la participación de los padres en de gestión de la escuela.la educación de sus hijos, se han ido for-jando en cuestión de algunos años. El me- Posteriormente, la Constitución Espa-canismo legal de la participación viene ñola —CE— de 1978 hace referencia tan-regulado en varias leyes: desde la LGE to explícita (arts. 27.3 y 27.7) como(Ley Orgánica General de Educación y implícita (arts. 27.5 y 27.6) al ejercicioFinanciamiento de la Reforma Educati- de la participación, ejercicio que va a en-va, de 4 de agosto de 1970), la LOECE contrar su desarrollo, concreción y cauce(Ley Orgánica del Estatuto de Centros Es- [3] en sucesivas leyes educativas.colares, de 19 de junio de 1980), la LODE(Ley Orgánica Reguladora del Derecho a Así, la LOECE de 19 de junio de 1980la Educación, de 3 de julio de 1985), la reconoce la capacidad de los padres deLOGSE (Ley Orgánica de Ordenación Ge- poder elegir para sus hijos centros do- año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574neral del Sistema Educativo, de 3 de oc- centes distintos de los creados por los po-tubre de 1990), la LOPEGCE (Ley deres públicos (art. 4), y el derecho aOrgánica, de la Participación, la Evalua- elegir la formación religiosa y moral queción y el Gobierno de los Centros Docen- estimen más oportuna para sus hijostes, de 20 de noviembre de 1995), la LOCE (arts. 27.3 y 4). La LOECE también con-(Ley Orgánica de Calidad de la Educa- revista española de pedagogía templa la libertad de asociación y de re-ción, de 23 de diciembre de 2002) y final- unión de los padres a través de la quemente la LOE (Ley Orgánica de Educa- ejercerán su participación en los órganosción, de 3 de mayo de 2006). colegiados del centro (arts. 5, 8 y 18.1). Encontramos una primera referencia Al igual que lo hace la LOECE, lasobre la participación de los padres en la LODE de 3 de julio de 1985 entiende queeducación en la LGE, de 4 de agosto de el ejercicio de participación de los padres1970 (arts. 3, 4, 5.2-5.5, 11.3 y 57), cuan- en la educación de sus hijos se puede ejer-do se habla del derecho y deber «primero cer a través de los órganos colegiados,e inalienable» (art. 2) a intervenir en la colaborando en actividades educativas, yeducación de sus hijos como complemen- promocionando y participando en la ges-to y apoyo a las tareas escolares. Esta tión del centro (art. 5.2). 561
  4. 4. Sonia RIVAS BORRELL Más adelante, la LOGSE de 3 de oc- ces para hacer efectiva la participación tubre de 1990 valora el ejercicio de la (Título V, cap. 1, arts. 119.5 y 122.3). participación por la posibilidad que les brinda a los padres y madres o tutores a En cualquier caso, y aunque el meca- colaborar con el centro para contribuir a nismo legal previsto proporciona un am- la mejor consecución de los objetivos edu- plio marco para hacer efectiva la cativos de sus hijos (art. 2.3.b.). participación, por sí misma no cambia las actitudes y las prácticas de las familias La LOPEGCE de 20 de noviembre de a la hora de ejercerla. De este modo cabe 1995 (1995, Título 1, cap. 1, art. 2) por preguntar de qué depende que los pa- su parte señala que el Consejo Escolar y dres ejerzan su derecho y su deber de las asociaciones son las vías o cauces prin- participar durante la etapa de educación cipales propuestos por la ley para ejercer infantil. su derecho a participar, así como la par- ticipación de los padres en las activida- 4. La materialización del ejercicio de des extraescolares (LOPEGCE, 1995, la participación en educación infantil Título 1, cap. 1, art. 3). Pugh y De’Ath (1989), Grolnick y Slowiaczek (1994), Epstein (1995, 2001), Posteriormente la LOCE de 23 de di- Eccles y Harold (1996), y finalmente Kohl, ciembre de 2002 dedica su título Lengua y McMahom (2000) son algunos preeliminar a hablar del derecho y del autores que han identificado diversos mo- deber que asiste a los padres a partici- dos de materializar el ejercicio de la par- par, así como en su segundo capítulo (art. ticipación de los padres en la educación.año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 3) a delinear en qué debe consistir la par- ticipación, refiriéndose a ésta como un Pugh y De’Ath (1989) reconocen cinco principio para valorar la calidad de los formas distintas de hablar de participa- centros educativos. La LOCE insiste en ción, dispuestas en orden creciente en la posibilidad de que los sectores de la función de las tareas que los padres asu-revista española de pedagogía comunidad educativa participen en la men y que comparten con el educador: 1) educación (parte II, Título preeliminar, Padres no participantes; 2) Padres acti- cap. 1, art. 1.d). vos en el gobierno y mantenimiento de la escuela fuera de las clases; 3) Padres que Finalmente, la LOE de 3 de mayo de ayudan en las sesiones en el centro; 4) 2006 que ha derogado leyes anteriores Padres que trabajan con el personal de (LGE, LOGSE, LOPEGCE y LOCE) y ha infantil de modo habitual; y 5) Padres modificado en bastantes puntos la LODE, que colaboran en la toma de decisiones hace mención a la corresponsabilidad que sobre el desempeño de la labor de los edu- existe entre las familias y el centro edu- cadores. cativo a la hora de educar (Título V, cap. 1, arts. 118.4 y 121.5), y alude, como ha- Grolnick y Slowiaczek (1994), por su cían leyes anteriores, a los distintos cau- parte, entienden que participar es dedi-562
  5. 5. La participación de las familias en la escuelacar recursos por parte de los padres ha- el desarrollo de sus alumnos, y vicever-cia el niño a partir de unos dominios da- sa; y volunteering, el tipo de participa-dos, que son: 1) Participación de ción que ejercen los padres cuandocomportamiento, 2) Participación desempeñan actividades que parten decognitivo-intelectual y 3) Participación su propia iniciativa en el entorno esco-personal. La primera dimensión (partici- lar. Finalmente, learning at home supo-pación de comportamiento) se refiere a la ne materializar la participaciónactividad que los padres realizan llevan- realizando actividades de aprendizaje deldo a cabo actividades extra, tanto en el niño en casa además de las que se reali-entorno escolar como familiar. La segun- zan en la escuela.da dimensión (participación cognitivo in-telectual) alude a la motivación que los Otros autores, Eccles y Harold (1996),padres ofrecen a los niños cuando les ex- diferencian cinco categorías sobre el modoponen a distintas fuentes de enseñanza. de concretar la participación en la escue-La tercera dimensión (participación per- la: 1) monitoring; 2) volunteering; 3) involvement; 4) contacto de la familia consonal) apunta a la acción de estar conti- la escuela que surge de forma voluntarianuamente informados sobre cómo para informar sobre los progresos de losevoluciona el desarrollo del niño en la hijos, y 5) finalmente contacto entre fa-escuela. milia y escuela para pedir una ayuda puntual. Lo que entienden estos autores En cambio, Epstein [4] (1995, 2001) por monitoring es hablar de la actividadseñala que según se entienda qué supo- que los padres realizan cuando respon-ne participar se va a establecer un tipo den a las peticiones del educador para año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574de relación distinta entre padres y es- reforzar el aprendizaje de los hijos. Encuela. Él introduce dos nuevas dimensio- cambio, volunteering es aludir al desa-nes respecto a las clasificaciones rrollo de actividades en la escuela poranteriores: la participación en la toma de parte de los padres, mientras cuando sedecisiones en la escuela y la participa- refieren de involvement supone desarro- revista española de pedagogíación en la colaboración con la comuni- llar actividades en casa por propia ini-dad. Este autor también se refiere a ciativa de las familias.participar como parenting, comocommunication, como volunteering, o Por su parte, Kohl y cols. (2000) ha-como learning at home. Habla de bla de seis formas de materializar la par-parenting para referirse a las obligacio- ticipación: 1) La participación de losnes básicas y mínimas que tienen las fa- padres en el entorno escolar; 2) La parti-milias para con la educación de sus hijos, cipación de los padres en la educación deobligación que se materializa en el inter- sus hijos realizando tareas en casa; 3) Elcambio de información entre escuela y aval o apoyo que los padres ofrecen a lafamilia; de communication, a las obliga- escuela; 4) El contacto entre padres y edu-ciones que tiene la escuela de informar y cadores; 5) La calidad de la relación en-de hacer partícipes a las familias sobre tre padres y profesores; 6) La percepción 563
  6. 6. Sonia RIVAS BORRELL de los profesores sobre el rol que ejercen ferentemente en el entorno escolar, mien- los padres. tras que si la iniciativa surge de los pa- dres el entorno para trabajar será el En definitiva, aunque todos estos au- entorno familiar. tores se refieren a los mismos aspectos o muy similares a la hora de materializar En la siguiente tabla (Tabla 1) y a la participación, sus niveles de concre- modo de resumen, se muestra correspon- ción y de agrupación son distintos. Las dencia que existe entre las clasificacio- diferencias se perciben cuando se anali- nes mencionadas por los autores a los za de quién surge la iniciativa de partici- que se ha hecho referencia en este apar- par y en qué entorno se materializa el tado, el rol familiar que hay detrás de ejercicio de la participación. Así se veri- ese tipo de participación visto en el apar- fica que si la iniciativa surge de los edu- tado anterior, y de quién surge la inicia- cadores las tareas se desarrollarán pre- tiva de participar. TABLA 1: Correspondencia entre las dimensiones relativas a la participación en Pugh y De’Ath (1989), Grolnick y Slowiaczek (1994), Eccles y Harold (1996) y Kohl y cols. (2000), y los roles desempeñados por los padres (Rivas, 2007) DIMENSIONES DE PARTICIPACIÓN ROL DE LOS PADRES LA PDIMENSIONES UGH DE PARTICIPACIÓN GROLNICK Y ECCLES KOHL Y DROL DE Y RIESSEN LOS PADRES VOGELS INICIATIVA LA YP UGH Y DE’ATH SLOWIACZEK GROLNICK Y Y HAROLD ECCLES Y COLS. Y KOHL COLS. DRIESSEN Y (2002) VOGELS SURGE INICIATIVA DE’A (1989)TH (1994) SLOWIACZEK (1996) HAROLD (2000) COLS. (2005) COLS. Padres (2002) SURGE (1989) (1994) (1996) (2000) Participación (2005) Padres colegas y Trabajo con Volunteering De los padres el personal Involvement en la escuela legalistas, participantes Trabajo con Volunteering Participación y de los de la escuela el personal Monitoring Participación promotores y Padres Involvement en la escuela profesores de la escuela Participación de con tareas coeducadores delegados e De los padres Ayuda en las comportamiento Monitoring Participación Contacto con realizadas en Participación Padres Padres invisibles De los padres de De los padres sesionesen las casa tareas con legalistas, coeducadores y de los Ayuda comportamiento la escuela Contacto con y de losaño LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 realizadas en Aval o apoyo Padres como y promotores profesores educativas sesiones para dar la escuela casa coeducadores profesores para dar ayuda extra en la escuela promotores educativas De los ayuda extra Contacto Aval o apoyo Padres como profesores padres- en la escuela clientes Participación Contacto con educadores Participación cognitivo- Contacto con cognitivo- la escuela Percepción de Padres intelectual la escuela intelectual para dar los profesores colegas y para dar Contacto sobre el rol participantes ayuda extra padres-revista española de pedagogía de los padres educadores Padres De los padres Participación Contacto con Calidad de la coeducadores Contacto con personal la escuela la escuela relación Participación para ver el padres- para ver el progreso profesores personal del niño del progreso Activos en el niño gobierno en el Activos De los padres gobierno Padres como Participación y de los Participación promotores en la toma de profesores en la toma de decisiones decisiones Percepción de los profesores sobre el rol de Padres como los padres clientes De los Calidad de la Padres profesores relación delegados e padres- invisibles No profesores No participantes participantes564
  7. 7. La participación de las familias en la escuela5. El ejercicio de la participación ejercer la participación, y del grado deentre familia y escuela: el modelo especialización que necesitan para tal fin.teórico de Hornby (1990) Cada familia es distinta, y por este 5.1. Recursos disponiblesmotivo, cada una puede construir y usar Cuando Hornby (1990) se refiere a losel mecanismo de participación previsto recursos disponibles distingue cuatro as-por la escuela y por las familias de for- pectos, dispuestos jerárquicamente demas diversas. En la literatura se ha se- menor a mayor implicación en funciónñalado que el resultado del ejercicio de del tiempo y grado de especialización ne-participación varía en función de algu- cesarios para llevarlos a cabo (García,nas coordenadas comunes, como son las 1998, 2003).variables culturales de las familias(Ebbeck y Glover, 1998; Yamamoto, 1. Información. A pesar de ser el gra-Holloway y Suzuki, 2006), su nivel eco- do de implicación más básico dentro delnómico, el grupo étnico al que pertenece, modelo bipiramidal jerarquizado dela experiencia previa en la participación Hornby (1990), no deja de tener una im-en el ámbito educativo, el nivel educati- portancia capital. Los padres participanvo familiar (Epstein y Dauber, 1991; activamente en la educación de sus hijosEccles y Harold, 1996; Miedel, 2004), o cuando informan a los educadores sobresus atribuciones como padres (Bornstein distintas cuestiones concernientes a lay cols., 1998) entre los factores más im- educación: los aprendizajes realizados enportantes. casa, las cuestiones médicas, o los gustos o las aficiones de sus hijos entre otros año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 De todos modos, y aunque es cierto aspectos. De este modo, el educador co-que exista diversidad en las familias, hay noce en todo momento en qué situacióntodo un corpus de conocimiento acerca están sus alumnos.de modelos teóricos que analizan las va-riables implicadas en el ejercicio de par- 2. Colaboración. Según el modelo de revista española de pedagogíaticipación entre familia y escuela (García, Hornby (1990), la colaboración implica1998). Entre todos los modelos cabría des- que, además de lo anterior, los padrestacar el modelo bipiramidal jerarquiza- refuerzan en casa el aprendizaje conse-do de Hornby (1990), en el que se analiza guido en la escuela con actividadesla participación desde dos coordenadas didácticas diversas, programadas eque convergen y que resultan especial- intencionales, tras la previa solicitud pormente interesantes. La primera coorde- parte del educador.nada se compone de dos elementos: losrecursos disponibles y las necesidades 3. Recursos. Dada la diversidad in-percibidas por los padres a la hora de trínseca de las familias, existen distintosparticipar. La segunda coordenada se es- recursos o estrategias en los padres a latablece a partir del elemento tiempo que hora de ejercer su participación. Segúnrequieren y que disponen los padres para Hornby (1990) este grado de implicación 565
  8. 8. Sonia RIVAS BORRELL supone colaborar estrechamente con el en tiempo y formación necesarios para educador en la realización de actividades llevarlos a cabo. en la escuela. 1. Comunicación. El primer grado de 4. Política. Este cuarto grado de par- este modelo supone que las familias en- ticipación significa que los padres se im- tienden por participar la necesidad de ser plican activamente en temas burocráticos informadas sobre los avances que sus hi- o decisivos del centro educativo. jos tienen en la escuela, como contrapar- tida a la información que ellos Es decir, hablar de participación no proporcionan. Así, la comunicación entre es hablar de llevar a cabo las mismas los padres y escuela se convierte en un tareas, de emplear los mismos recursos. camino de ida y vuelta, y un criterio im- Mientras que para algunos padres la par- prescindible para poder hablar de una ticipación personal es lo deseable y ase- escuela de infantil de calidad (Rivas, quible, para otros lo es la participación 2004, 2007). grupal (Navarro, 1999). El primer grupo recoge bajo sí las estrategias que, crea- 2. Coordinación padre-profesor. El das formalmente, posibilitan la partici- segundo grado de participación se pone pación de los padres en los órganos de en marcha cuando los padres ven nece- sario coordinar sus esfuerzos con la es- gestión y administración de los centros. cuela para mejorar la coherencia El segundo grupo reúne las estrategias educativa entre estos dos entornos, cohe- que permiten la participación de los pa- rencia que se inicia en un primer mo- dres de manera individual o grupal siem-año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 mento con la elección de un tipo de pre a título personal, no mediante escuela determinado. Los padres pueden representantes de un estamento escolar. ver necesario coordinarse para informar En cualquier caso, el grado de participa- y ser informados, para plantear dudas, ción elegido por las familias viene tam- para solicitar la ayuda pertinente para bién determinado, como se verá en el poder llevar un plan de formación, cohe-revista española de pedagogía siguiente apartado, por las necesidades rente y adaptado a las necesidades del percibidas en los padres de ejercer su de- hijo y en la misma línea que lo que reci- ber y su derecho de un modo determi- be en la familia, o para reforzar, si se nado. requiriera, el aprendizaje del niño. 5.2. Necesidades 3. Educación familiar. No por el he- El modelo bipiramidal de Hornby cho de constituir una familia se saben (1990) examina las necesidades que tie- desempeñar sus roles, por lo que muchos nen los padres a la hora de participar e padres ven necesario que se les oriente implicarse en la educación. En función en su labor educativa. Este modo de que- de este criterio este autor distingue cua- rer implicarse más en la educación de tro aspectos, ordenados jerárquicamente sus hijos encuentra actualmente cauce en de menor a mayor grado de intervención la escuela de padres, institución que al-566
  9. 9. La participación de las familias en la escuelagunos centros de infantil ha puesto en pone menos inversión en tiempo y en gra-marcha para ayudar a las familias a ade- do de especialización que el que se deri-lantar o remediar los problemas educati- va de coordinarse con la escuela. Éstas,vos de sus hijos (Carrobles y Pérez Pareja, a su vez, implican menos tiempo y espe-1999). cialización que el que se presume de la participación de los padres en el desarro- 4. Apoyo institucional. En algunos llo de actividades en la escuela y en lacasos, los padres consideran necesario participación en las gestiones burocrá-ejercer su participación formando parte ticas.de los miembros decisorios de la escuela. 5.3. Dos factores relegados Por tanto, al igual que pueden variar Cabría considerar otros dos aspectoslos recursos a utilizar por parte de las a los que no se alude directamente en elfamilias, también cambia la apreciación modelo analizado, y que parecen igual-sobre la necesidad de las familias de par- mente importantes a la hora de exami-ticipar en la educación de sus hijos. En nar el ejercicio de la participación de losmuchas ocasiones, el estar informados so- padres: el grado de responsabilidad y debre los avances de los hijos es el grado formación de los padres en la educaciónde implicación que los padres creen ne- de sus hijos, y las oportunidades de cola-cesario, desempeñan y demandan de la boración y de participación que se ofre-escuela. En cambio, para otros, lo que cen desde la escuela.consideran oportuno y demandan es unaimplicación en la toma de decisiones. Así Parece una obviedad señalar que paralo han corroborado Diez y Hernández desarrollar cualquier tarea, también la año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574(2007) cuando distinguen entre partici- participativa, es fundamental responsa-pación proactiva y participación reactiva bilizarse de lo que se va a llevar adelan-de las familias. Mientras que la primera te y formarse para ello. Como señalase entiende como la participación de for- Medina (2003, 102): «Participar es desa-ma voluntaria o por propia iniciativa en rrollar la propia capacidad de asumiractividades que no están directamente unos compromisos educativos». Por este revista española de pedagogíarelacionadas con la situación escolar o motivo, lo fundamental es que lo que loslos resultados académicos de los hijos, la padres asuman sus compromisos de par-segunda implica todo lo contrario. ticipación, sean cuales sean, y los cum- plan. Muchas veces, la falta de asunción Los recursos y las necesidades que de responsabilidades puede provenir delmenciona Hornby (1990) en su modelo desconocimiento de no saber qué suponebipiramidal jerarquizado se entrecruzan educar a sus hijos ni cómo esto se encau-con otros dos factores, facilitadores u za en el ejercicio de la participación. Ade-obstaculizadores del ejercicio de la parti- más, saber qué debe hacerse no implicacipación: el tiempo y grado de especiali- hacerlo: el extenso horario de la jornadazación. Por consiguiente, dar y recibir laboral de los padres, las actividadesinformación por parte de los padres su- extraescolares de los hijos que supone te- 567
  10. 10. Sonia RIVAS BORRELL ner que desplazarse de un lugar a otro, Se puede encontrar un modelo de es- la movilidad entre el domicilio familiar y cuela en el que se defiende un tipo de la escuela son circunstancias que impi- padres como legalistas, en el que lo que den llevar a cabo lo que los padres, en les corresponde y les piden es ejercer su teoría, pueden considerar importante. derecho legal de participar. Cabe ver es- cuelas de infantil que promueven un tipo Es fundamental que la familia sepa de padres como promotores porque se les cuáles son sus obligaciones, las concrete incita a mover algunas iniciativas. Se y se comprometa a cumplirlas, para po- pueden descubrir otras escuelas que de- der ir al unísono en la educación con la fienden un rol de padres como escuela. Para algunos padres la educa- coeducadores en cuanto que se les forma ción supondrá una implicación sistemá- a través de cursos para que puedan edu- tica en la escuela, implicación regular y car mejor a sus hijos. Finalmente, exis- estable en el tiempo y conllevará que ellos ten escuelas que fomentan una idea de los padres como clientes, como a quienes participen en la metodología del trabajo les tienen que rendir cuentas de ciertos de la escuela, invirtiendo un tiempo con- resultados —académicos o no—. Por este siderable en ello. En cambio, para otros, motivo cabe hablar de distinta concep- la educación se plasmará más bien en ción de padres en la educación: colegas, una implicación esporádica, que significa participantes, delegados y padres invisi- colaborar en aspectos puntuales de los bles (Vogels, 2002). Mientras que los dos hijos pero sin llevar a cabo tareas que primeros grupos están íntimamente im- conlleven un seguimiento (Palacios y plicados con tareas en la escuela y están Paniagua, 1993). activamente involucrados en el desarro-año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 llo de actividades de apoyo del entorno En cualquier caso, es importante ad- escolar, los padres delegados y los invisi- vertir que participar no sólo supone que bles no ejercen su participación de modo los padres se impliquen y se responsa- activo (Driessen y cols., 2005). bilicen de su tarea sino también que larevista española de pedagogía escuela facilite los cauces y brinde las 6. Conclusión oportunidades necesarias de colaboración En este artículo se ha examinado cómo para desarrollar este ejercicio. Es decir: en el ejercicio de la participación conflu- la participación no se debe analizar ex- yen distintas motivaciones y razones en clusivamente como un «compromiso sólo los padres, que determinan los modos de personal» de los padres (Palacios y llevarla a la práctica. Se ha analizado Paniagua, 1993, 25), porque también se cómo el elemento tiempo, recursos em- encuentran involucrados los educadores. pleados, necesidades observadas en los Así, según cómo la escuela promueva el padres a la hora de participar y recursos ejercicio de participación las familias ejer- disponibles son los factores destacados en cerán un tipo de participación distinta y, el modelo de Hornby (1990). A éstos se en consecuencia, se obtendrá una concep- han añadido el grado de responsabilidad ción diferente de su rol. y formación que tienen los padres en la568
  11. 11. La participación de las familias en la escuelaeducación de sus hijos, y las oportunida- La construcción de la cultura partici-des de colaboración que se ofrece desde pativa padres-escuela supone aunar lala escuela. concepción de participación que tienen los padres y la noción de la escuela sobre Se ha estudiado desde los enfoques de cómo promover en las familias el ejerci-distintos autores, cómo se puede mate- cio de la participación. Así, las oportuni-rializar la participación de los padres en dades, las demandas y las invitacionesla educación de sus hijos. En el fondo, y que se formulen de la escuela hacia losa pesar de las distintas clasificaciones, padres a participar pueden fortalecer entodos ellos coincidirían en afirmar que se ellos la concepción de que ésta y sus hi-puede hablar de participación en varios jos necesitan de su ejercicio de participa-sentidos: al formar parte de los órganos ción para su correcto desarrollocolegiados, al estar informado, hasta al (Hoover-Dempsey y Sandler, 1997;realizar actividades en la misma escuela Hoover-Dempsey, Walker, Jones y Reed,o en casa. En última instancia, lo impor- 2002). Esta convicción puede desencade-tante para que ésta sea efectiva y se pue- nar una definición de creencias que seda hablar de una participación deseable traduzcan en el establecimiento de víases que en el entorno familiar exista una de participación duraderas. De igual for-buena implicación mental y actitudinal ma, la idea que los padres tengan de par-en la vía de participación elegida, y que ticipación puede hacer que las escuelasésta responda a las necesidades fomenten vías de participación en fun-percibidas por la familia. En consecuen- ción de estas demandas familiares. Asícia, y en este sentido, el ejercicio de la se corrobora que el ejercicio de la partici-participación no debería juzgarse única- año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 pación constituye un camino de ida ymente desde la ‘cantidad’ o desde el gra- vuelta.do de inversión en tiempo y en esfuerzoen la escuela, sino principalmente y so- Pero, ¿cómo fortalecer el ejercicio debre todo desde su ‘calidad’, desde su gra- participación entre estos dos contextos?do de compromiso y su cumplimiento. La respuesta se puede obtener observan- De igual modo se ha señalado que en do la misma realidad de infantil, que nos revista española de pedagogíala acción de participar se ve directamen- muestra cómo la mayoría de los padreste implicado el entorno escolar, quien va ejercen la participación de un modo simi-a ejercer un papel fundamental y clave lar, a pesar de sus diferencias persona-en el rol que se les otorgue y desempe- les, y a pesar de las distintas variables yñen los padres para seguir siendo los pri- dimensiones que están implicadas en ella.meros educadores. Tanto es así que los Lo propio de esta primera etapa es laeducadores tienen en sus manos ayudar necesidad de la inmediatez en el inter-a aumentar o a disminuir la cultura cambio información sobre los aconteci-participativa en el centro, reforzando o mientos ocurridos durante el día entre elno los cauces de participación previstos y educador y los padres. Por ello, cabe pen-prestando atención a su adecuación, su sar que un modo posible de fortalecer lanecesidad y su viabilidad. participación se encamina precisamente 569
  12. 12. Sonia RIVAS BORRELL a fomentar la vía de intercambio de in- han nombrado en páginas anteriores. Por formación entre padres y educadores, este motivo parece esencial que la diver- aprovechando así las sinergias ya esta- sidad de los deseos y de los intereses de blecidas. Concretamente, los encuentros los padres sean reconocidos por la escue- presenciales que se producen habitual- la, y que esa diversidad sea la base y el mente entre ambos entornos de forma for- origen para hablar de fomentar la parti- mal (las tutorías o las reuniones perió- cipación real de los padres en la educa- dicas) o informal (los encuentros en el ción de sus hijos. hall de la escuela) pueden ser un mo- mento propicio para ello, y que además De alguna manera cabe pensar que no va a exigir, según el modelo de Hornby un modelo integrado y sistemático para (1990), ni demasiado tiempo ni formación. ejercer la participación en la escuela in- De igual forma, se pueden aprovechar las fantil (Fantuzzo, Tigre y Childs, 2000) vías de comunicación no presencial que puede ser positivo. Desde esta perspecti- la escuela tenga previstas, como puede va, una pregunta clave puede ser plan- ser el cuaderno personal del alumno, las teada desde la situación de solicitud, llamadas telefónicas, o incluso los correos donde a los padres ocasionalmente se les electrónicos que se puedan mandar. requiere para que ayuden directamente en la escuela en función del tiempo y re- Participar implica que familia y es- cursos disponibles, y desde la situación cuela de infantil trabajen codo a codo, en de interacción, donde los padres y educa- una relación que se ha definido como un dores intercambian puntos de vista para sentido compartido del deber, respeto mejorar el desarrollo del niño y mejorar mutuo y deseo de negociación que inclu-año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 la calidad de las intervenciones educati- ye el compartir información, la responsa- vas. bilidad y la toma de decisiones. De todos modos, no se puede obligar a nadie a ejer- En cualquier caso, se debe considerar cer este derecho, ni a los padres ni a los que los educadores deben estar forma- educadores. Así, y a pesar de todo lo men- dos, deben tener las habilidades, los co-revista española de pedagogía cionado, puede seguir existiendo un salto nocimientos, las estrategias y las actitu- entre lo que los educadores desean, lo des necesarias para saber fomentar la que las familias llevan a la práctica y lo participación del entorno familiar en la que las leyes sugieren. Aunque hay un escuela, aprovechar las vías ya estableci- convencimiento claro por todos de que la das. Por ello, es fundamental que ésta participación es un ejercicio positivo, si- como institución se preocupe de formar a gue siendo difícil mantener altos grados su profesorado en este sentido, y más de participación en la educación y sigue cuando el ejercicio de una buena partici- mermando este índice conforme se habla pación entre padres y escuela es un cri- de niveles educativos superiores. Puede terio clave para hablar de una educación ocurrir que la escuela solicita un tipo de de calidad. participación a la que los padres no res- ponden por las distintas razones que se570
  13. 13. La participación de las familias en la escuelaDirección de la autora: Sonia Rivas. Departamento de J. B.; GALLAGHER, J. J.; HUTINGER, P. L. y KARNES, Educación. Universidad de Navarra. Edificio Bibliote- M. B. (eds.) Meeting early intervention changes. Issues ca. Campus Universitario s/n. 31080 Pamplona. E- from birth to three (Baltimore, Paul H. Brookes mail: srivas@unav.es Publishing Co.) pp. 13-32.Fecha de recepción de la versión definitiva de este artícu- BORNSTEIN, M. H.; HAYNES, O. M.; AZUMA, H.; GALPERING, lo: 20. X. 2007. C.; MAITAL, S. y OGINO, M. (1998) A cross-national study of self-evaluations and attributions in parenting: Argentina, Belgium, France, Israel, Italy, Japan, and the United States, Developmental Psychology, 34, pp.Notas 662-676.[1] En algunos estudios se ha llegado a asegurar que la colaboración entre el medio familiar y el escolar pue- BOYCE, G. C.; WHITE, K. R. y KERR, B. (1993) The de llegar a ser la clave del éxito de la educación effectiveness of adding a parent involvement (Campbell y Ramey, 1994; Beckman, Robinson, component to an existing centre based program for Rosenberg y Filer, 1994; Reynolds, 1995), aunque children with disabilities and their families, Early también se aconseje cautela al lanzar este tipo de Education and Development, 4:4, pp. 327-345. afirmaciones (Boyce, White y Kerr, 1993; Gombi, Larner, Stevenson, Lewitt y Beherman 1995). Así, si BRONFENBRENNER, U. (2002) La ecología del desarrollo bien se conocen las ventajas de la participación e humano (Barcelona, Paidós). implicación familiar (Driessen, Smit y Sleegers, 2005; CAMPBELL, F. A. y RAMEY, C. T. (1994) Effects of early Joshi y Taylor, 2005; McMillan, 2005), se ha puesto intervention on longitudinal and academic achievement: varias veces en duda su eficacia (Crozier, 1999, 2000; a follow up study of children from low income families, Vincent y Martin, 2000). Child Development, 65, pp. 684-698.[2] La revista publicada por el MEC y el Consejo Escolar CARROBLES, J. A. y PÉREZ PAREJA, F. J. (1999) Escuela del Estado (2007) acaba de dedicar el número de padres: guía práctica para evitar problemas de monográfico a analizar el tema de la participación conducta y mejorar el desarrollo infantil (Madrid, Pirá- educativa de los padres. mide).[3] Los cauces de participación previstos para el desarro- CE (1978) Constitución Española (BOE del 29 de Diciem- llo de los artículos 27.5 y 27.7 serán respectivamen- bre de 1978). año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 te el Consejo Escolar del Estado y los Consejos Escolares de los Centros (Sotés Elizalde, 2007). CROZIER, G. (1999) Parental Involvement: who wants it?, International Studies in Sociology of Education, 9:3,[4] Epstein es el director del National Network of pp. 219-238. Partnership School, institución que analiza la relación entre la familia y la comunidad, incluyendo en esta CROZIER, G. (2000) Parents and Schools. Partners or última a la escuela (Cfr. Harvard Family Research protagonists? (Stoke-on-Trent, England, Trentham revista española de pedagogía Project. The national network of partnership school Books). (2000). Ver http://www.gse.harvard.edu/hfrp/content/ projects/fine/resources/case_study/nnpsc.pdf (Consul- DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO (1959) Pro- tado el 1.XI.2007). clamada por la Asamblea General en su resolución 1386 (XIV), de 20 de noviembre (Ginebra, Suiza, Ofi- cina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos).BibliografíaAGUILERA, J. C. (2001) Elementos configuradores de la DECLARACIÓN UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS autonomía en las organizaciones educativas , en (1948) Adoptada y proclamada por la Resolución de RODRÍGUEZ, A. y PERALTA, F. (eds.) Autonomía, edu- la Asamblea General 217 A (III) de 10 de diciembre. cación moral y participación escolar (Pamplona, (Ginebra, Suiza, Oficina del Alto Comisionado de las EUNSA) pp. 97-109. Naciones Unidas para los Derechos Humanos).BECKMAN, P. J.; ROBINSON, C. C.; ROSENBERG, S. y FILER, DIEZ, S. y HERNÁNDEZ, V. (2007) Evaluación y medida de J. (1994) Family involvement in early intervention: the la participación de los padres en el centro (San evolution of family centered service, en JOHNSON, L. Sebastián, Actas del XII Congreso Nacional de Mode- J.; GALLAGHER, R. J.; LAMONTAGNE, M. J.; JORDAN, los de Investigación Educativa) pp. 83-299. 571
  14. 14. Sonia RIVAS BORRELL DRIESSEN, G.; SMIT, F. y SLEEGERS, P. (2005) Parental HOOWEY-DEMPSEY, K. V.; WALKER, J. MT.; JONES, K. P. y Involvement and Educational Achievement, British REED, R. P. (2002) Teachers involving parents (TIP): Educational Research Journal, 31:4, pp. 509-532. results of an in-service teacher education program for enhancing parental involvement, Teaching and Teacher EBBECK, M. y GLOVER, A. (1998) Immigrant families in Education, 18:7, pp. 843-867. early childhood centres: diverse expectations, en HAYDEN, J. (ed.) Landscapes in early childhood HORNBY, G. C. (1990) The organisation of parent education: cross-national perspectives on involvement, School Organisation, 10:2-3, pp. 247- empowerment (New York, Peter Lang) pp. 203-212. 252. ECCLES, J. y HAROLD, R. D. (1996) Family involvement in INCE (2006) Sistema estatal de indicadores de la educa- children’s and adolescents’ schooling, en BOOTH, A. ción (Madrid), Instituto Nacional de Calidad y y DUNN, J. F. (eds.) Family school links: how do they Evaluación, Centro de publicaciones del Ministerio de affect educational outcomes? (Mahwah, New Jersey, Educación y Cultura) Ver http://www. Erlbaum) pp. 3-34. institutodeevaluacion. mec.es/contenidos/pdfs/ EPSTEIN, J. L. (1995) School, family, community e3_1_2006.pdf (Consultado el 1.X.2007). partnership: caring for the children we share, Phi Del- JOSHI, A. y TAYLOR, A. (2005) Perceptions of early ta Kappan, 76, pp. 701-712. childhood teachers and parents of teacher-parent EPSTEIN, J. L. (2001) School, family, and community interactions in an Indian context, Early Child partnerships: preparing educators and improving Development and Care, 175:4, pp. 343-359. schools (Boulder, Colorado, Westview Press). KOHL, G. O.; LENGUA, L. J. y MCMAHOM, R. J. (2000) EPSTEIN, J. L. y DAUBER, S. L. (1991) School programs Parent involvement in school. Conceptualizing multiple and teacher practices of parent involvement in inner- dimensions and their relations with family and city elementary and middle schools, The Elementary demographic risk factors, Journal of School School Journal, 91, pp. 289-305. Psychology, 38:6, pp. 501-523. FANTUZZO, J.; TIGRE, E. y CHILDS, S. (2000) Family LGE (1970) Ley Orgánica 14/1970, de 4 de agosto, Gene- involvement questionnaire: A multivariate assessment ral de Educación y Financiamiento de la Reforma of family participation in early childhood education, Educativa (BOE de 6 de agosto de 1970).año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 Journal of Educational Psychology, 92, pp. 367-376. LOCE (2002) Ley Orgánica 10/2002, de 23 de diciembre, FREIXA, A. (2005) Abuelos cuidadores y educadores: abue- de Calidad de la Educacion (BOE de 24 de diciembre los, cuidados y educación por generación interpuesta, de 2002). Crítica, 55:928, pp. 44-48. LODE (1985) Ley Orgánica 8/1985, de 3 de julio, GARCÍA, F. J. (1998) Aproximación conceptual a las rela- Reguladora del Derecho a la Educación (BOE de 4 derevista española de pedagogía ciones familia-escuela, Bordón, 50:1, pp. 23-34. julio de 1985). GARCÍA, F. J. (2003) Las relaciones familia-escuela: un reto LOE (2006) Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Edu- educativo, Infancia y Aprendizaje, 26:4, pp. 425-439. cación (BOE de 4 de mayo de 2006). GOMBI, D. S.; LARNER, M. B.; STEVENSON, C. S.; LEWIT, LOECE (1980) Ley Orgánica 5/1980, de 19 de junio, del E. M. y BEHERMAN, R. E. (1995) Long term outcomes Estatuto de Centros Escolares (BOE de 27 de junio of early childhood programs, The Future of Children, de 1980). 5:3, pp. 6-24. LOGSE (1990) Ley Orgánica 1/1990, de 3 de octubre, de GROLNICK, W. S. y SLOWIACZEK, M. L. (1994) Parents’ Ordenación General del Sistema Educativo (BOE de 4 involvement in children’s schooling: A multidimensional de octubre de 1990). conceptualization and motivational model, Child Development, 64, pp. 237-252. LOPEGCE (1995) Ley Orgánica 9/1995, de 20 de noviem- HOOVER-DEMPSEY, K. V. y SANDLER, H. M. (1997) Why do bre, de la Participación, la Evaluación y el Gobierno parents become involved in their children’s education?, de los Centros Docentes (BOE de 21 de noviembre Review of Educational Research, 67, pp. 3-42. de 1995).572
  15. 15. La participación de las familias en la escuelaMCMILLAN, D. J. (2005) Close Encounters: Issues in Pre- Journal of Developmental and Educational Psychology, school Parental Involvement in Northern Ireland, Child 1:2, pp. 323-334. Care in Practice, 11:2, pp. 119-134. SOTÉS ELIZALDE, M. A. (2007) Evolución de la participa-MEC y CONSEJO ESCOLAR DEL ESTADO (2007) Número ción en los órganos consultivos educativos en España Monográfico: participación de padres y madres en la y su proyección europea, revista española de pe- educación . Ver http://www.mec.es/cesces/ dagogía, 237, pp. 277-294. revista_participacion_educativa_4/revista-4.pdf (Con- sultado el 1.X.2007). TIERNO, B. (1992) Los problemas de los hijos (Madrid, San Pablo CEU, Escuela de Padres II).MEDINA, R. (2003) El derecho y el deber de educar a los hijos, en GERVILLA, E. (ed.) Educación familiar. Nue- VINCENT, C. y MARTIN, J. (2000) School-based parents’ vas relaciones humanas y humanizadoras (Madrid, groups-a politics of voice and representation?, Journal Narcea) pp. 93-106. of Education Policy, 15:5, pp. 459-480.MIEDEL, W. (2004) Parent involvement in elementary school YAMAMOTO, Y.; HOLLOWAY, S. D. y SUZUKI, S. (2006) and educational attainment, Children and Youth Maternal involvement in preschool children’s education Services Review, 26, pp. 39-62. in Japan: Relation to parenting beliefs and socioeconomic status, Early Childhood ResearchNAVARRO, M. J. (1999) Análisis de distintas estrategias Quarterly, 21:3, pp. 32-346. para la participación de los padres en la escuela, Revista de currículum y formación del profesorado, 3:1, pp. 151-168. Resumen:ORDÓÑEZ, S. y SECO, P. (1998) Exigencias legislativas a La participación de las familias en la padres, profesores y alumnos en relación con la par- ticipación desde la LGE hasta la LOPEGCE, Bordón, escuela 50:4, pp. 377-386. Hay unanimidad desde las instanciasPACTO INTERNACIONAL DE DERECHOS ECONÓMICOS, SO- que dictan los principios fundamentales CIALES Y CULTURALES (1966) Adoptado y abierto a sobre la educación en señalar que la res- año LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea Ge- ponsabilidad natural para educar a los neral en su resolución 2200 A (XXI), de 16 de hijos recae en sus padres, por lo que és- diciembre. Entrada en vigor el 3 de enero de 1976, de conformidad con el artículo 27 (Ginebra, Suiza, tos son los primeros y principales educa- Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas dores de sus hijos, aunque se necesite para los Derechos Humanos). muchas veces de ayuda. Por este motivo,PALACIOS, J. y PANIAGUA, G. (1993) Colaboración de los la escuela va a suponer un complemento padres (Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia). normal para su misión educativa en la revista española de pedagogíaPUGH, G. y DE’ATH, E. (1989) Towards Partnership in the sociedad en la que nos movemos, aunque Early Years (London, National Children’s Bureau). no suple la responsabilidad de los padres. En este artículo se examina la participa-REYNOLDS, A. J. (1995) One year of preschool intervention or two: does it matter?, Early Childhood Research ción de los padres durante los primeros Quarterly, 10, pp. 1-10. años de escolaridad de sus hijos desde una perspectiva conceptual, se analizanRIVAS, S. (2004) Los indicadores de calidad en los progra- mas de educación preescolar: elementos de juicio las diversas dimensiones o grados que para los padres y educadores, Estudios Sobre Educa- puede adoptar la participación de los pa- ción, 6, pp. 86-104. dres, sus niveles de concreción y de agru-RIVAS, S. (2007) Entender el ejercicio de la participación pación, y el distinto rol que pueden en padres y profesores de infantil: los padres y los adquirir los padres. educadores: un nuevo reto educativo, International 573
  16. 16. Sonia RIVAS BORRELL Descriptores: Participación, padres, re- lación familia-escuela, educación infan- til. Summary: Parental involvement in school A generally accepted fundamental principle in education is that the natural responsibility for educating children belongs to the parents, for which reason they are the first and principal educators although they usually need help to carry out this duty. That is why the school normally complements them in this educational mission in today’s society although this does not substitute the parents’ responsibility. In this paper parent participation in schooling in the first years is examined from a concep- tual point of view. The different dimensions or degrees in which parent participation can take place are analysed as are the dimensions or degrees ofaño LXV, n.º 238, septiembre-diciembre 2007, 559-574 concretion and grouping, the different ro- les which parents may assume in relation to the school and the motives which urge them to participate actively.revista española de pedagogía Key Words: Parental involvement, partnership, parental participation, parent-school relationship.574

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