Piometra ..

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Piometra ..

  1. 1. vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007 Piómetra en animales pequeños REVISIÓN DE LITERATURA Raúl Fernando Silva-Molano1, Ana María Loaiza-Echeverri2 1 Departamento de Salud Animal, Universidad de Caldas, Manizales, Colombia. 2 Médico Veterinario Zootecnista, Universidad de Caldas, Manizales, Colombia. raul.silva@ucaldas.edu.co (Recibido: 27 abril, 2007; aprobado: 1 junio, 2007) RESUMEN: El complejo hiperplasia endometrial quística (HEQ) - piómetra, es una enfermedadhormonal progesterona dependiente del útero de la perra y la gata, que cursa con una complicación infecciosa,prevaleciendo la infección por E. coli. Durante la fase lútea del ciclo estral, la progesterona alcanza altosniveles sanguíneos, y es la principal responsable de esta entidad patológica. Esta afección compromete nosólo el potencial reproductivo de la paciente, sino que puede también conducirla a la muerte. Este complejopresenta una elevada prevalencia y se observa frecuentemente en hembras de edad media y viejas, o bien enhembras jóvenes que han recibido tratamientos hormonales. El objetivo de la presente revisión es describir losaspectos más relevantes del complejo hiperplasia endometrial quística (HEQ) - piómetra.Palabras claves: hiperplasia, gata, perra, progesterona, útero. Pyometra in small animals ABSTRACT: The Cystic Endometrial Hyperplasia (CEH)-pyometra complex is a progesteronedependent hormonal disease of the uterus of the female canine and feline, which deals with an infectiouscomplication, particularly the infection by E. coli. During the luteal phase of the estrous cycle, progesteronereaches high blood levels, being the agent responsible of this pathological entity. This affection compromisesnot only the reproductive potential of the patient, but it can also lead to death. This complex presents a highprevalence, and it is frequently observed in middle—aged and older females, or in young females that havereceived hormonal treatments. The principal aim of the present review is to describe the most relevant aspectsof the cystic endometrial hyperplasia (CEH) – pyometra complex.Key words: hyperplasia, female feline, female canine, progesterone, uterus.
  2. 2. 72 Piómetra en animales pequeños Introducción proestro, y con posterioridad empieza a elevarse al inicio del estro por lo general hasta más de 2La hiperplasia endometrial quística (HEQ) ng/ml; durante el estro y las primeras semanascorresponde a un cambio patológico progresivo, del diestro, la concentración de la hormonaproducto de mediación hormonal en el sigue en aumento y es seguida por una mesetarevestimiento uterino (Root, 1998). La piómetra sanguíneamente, y luego tiene un retorno lento aes el estado severo de un proceso patológico las cifras basales; la concentración que regresa ainicialmente manifestado como HEQ (Niskanen menos de 1 ng/ml indica el término del diestro;& Thrusfield, 1998), y que se define como “la en perras normales alrededor de 9 a 12 semanasacumulación de material purulento en el interior después de la ovulación (en cada ciclo ovárico),del lumen uterino” (Purswell, 1997; Hedlund, la concentración plasmática de P4 aumenta y a1999). El complejo HEQ – piómetra corresponde menudo supera 40 ng/ml (Feldman & Nelson,clínicamente a la más importante condición 2000). Las infecciones uterinas ocurrenpatológica del útero en pequeños animales (Kida generalmente durante esta fase (diestro) o duranteet al., 2006). el periodo inmediatamente posterior al postparto (Purswell, 1997). Si bien la piómetra se desarrollaDurante el ciclo estral, el útero canino sufre una durante la fase luteal y está asociada a HEQserie de cambios morfológicos bajo la influencia causada por repetida exposición del endometrio ade la progesterona (P4) y los estrógenos (E2), la la progesterona, las concentraciones plasmáticasHEQ se produce como una respuesta anormal del de P4 son similares durante la fase luteal en perrasútero a estas hormonas ováricas, esencialmente de sanas y en perras con piómetra (Heiene et al.,progesterona durante la fase luteal del ciclo estral, 2004).lo cual ha sido considerado como la fase inicialen el desarrollo de la piómetra; estas lesiones En las gatas, la ovulación aparece comode la piómetra se consideran el resultado de la resultado de un reflejo neuroendocrino iniciadointeracción hormonal y bacteriana (De Bosschere por una estimulación mecánica de la vaginaet al., 2001). Por tanto, se puede concluir que el y cuello uterino; si la gata no es inducida acomplejo HEQ – piómetra es una enfermedad ovular, la P4 no se produce; como ésta inicia lahormonal progesterona dependiente del útero patogenia, la enfermedad aparece en hembras eny que cursa con una complicación infecciosa actividad cíclica, después de la monta no fértil obacteriana. administración exógena de P4 (Johnson, 1994). Los E2 actúan uniéndose a receptores específicos Etiología que están presentes en las células endometriales, induciendo en éstas la síntesis de receptoresLa piómetra ocurre casi exclusivamente cuando intracelulares para P4; además, causan dilataciónel útero está bajo la influencia de la progesterona del cérvix, aumentando de esta manera la(P4) (Purswell, 1997), y generalmente siempre se posibilidad de que las bacterias que formandesarrolla durante el diestro (Felmand, 2000), parte de la flora normal de la vagina, asciendanperiodo en el cual el aporte de P4 por parte del hacia el interior del útero (Kennedy et al., 1992;cuerpo lúteo ovárico, es prolongado (9 a 15 Ververidis et al., 2004).semanas) en perras (Gilbert, 1992); la únicaexcepción a esta regla ocurre cuando la infección Se puede concluir que las hormonas ováricasprogresa lentamente y el diestro ha terminado están claramente implicadas en la patogenia de laantes de confirmar el diagnóstico (Felmand, piómetra (De Bosschere et al., 2002), reafirmado2000). La concentración plasmática de P4 en la por el hecho de que la ovariectomía bilateralperra en anestro es relativamente baja (< 0.5 ng/ previene el desarrollo de la enfermedad (Hagman,ml), se mantiene por debajo de 1.0 ng/ml en el 2004). Otro factor que podría estar implicado y
  3. 3. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 73jugar un papel importante en el desarrollo de HEQ K, y se observan infectados el útero y la vejiga– piómetra es el factor de crecimiento insulínico I por la misma cepa; se ha observado en humanos y(IGF-1), porque es considerado el principal factor ratones una asociación similar entre la presenciade crecimiento con alto efecto mitogénico en el de antígeno K y la virulencia de infeccionesútero; los altos niveles en los que se encuentran del tracto urinario (Dhaliwal et al., 1998). Enalrededor de las células epiteliales del endometrio el útero infectado están presentes receptoresen perras con HEQ podrían indicar que juega un miometriales y endometriales específicos parapapel importante en el desarrollo de HEQ (De E. coli, estimulados por la P4, que teóricamenteCock et al., 2002). aumenta la colonización de la bacteria en el útero (De Bosschere et al., 2001; Hagman, 2004);Los E2 incrementan el número de receptores de por tanto, su patogenicidad se relaciona con laP4 en el útero, lo que puede explicar la mayor capacidad para unirse mediante sitios antigénicosincidencia de piómetra en animales tratados con específicos a estos receptores influidos por la P4estrógenos exógenos durante el diestro, para (Wykes & Olson, 1996).prevenir la gestación (Felmand, 2000; Feldman& Nelson, 2000; Nelson & Couto, 2000). De la La invasión bacteriana sería del tipo oportunista,misma forma, la administración de P4 exógena para ya que los microorganismos comúnmenteprevenir la manifestación del estro puede también aislados también son parte de la flora vaginalpredisponer a la presentación de HEQ – piómetra normal (Hedlund, 1999) (Tabla 1). La fuente más(Heiene et al. 2004). Por estas razones, los autores común de bacterias corresponde a las presentesrecomiendan no administrar estrógenos como en la vagina (Gilbert, 1992).abortivo temprano o progestágenos para prevenir Tabla 1. Microorganismos cultivados con mayorel estro, son actividades que definitivamente regularidad en la piómetra canina.deben tender a descontinuarse. Escherichia coli. *Los tumores uterinos en ocasiones obstruyen Staphylococcus aureus*la salida de las secreciones y pueden contribuir Streptococcus sp* Pseudomonas sp*al desarrollo de la piómetra (Hedlund, 1999). Proteus sp*Igualmente se ha descrito la aparición de piómetra Pasteurella sp.del muñón uterino, que corresponde a infección Klebsiella sp.y distención luminal purulenta del tejido uterino Haemophilus sp.remanente cuando no se realiza una completa Serratia sp.extracción de los ovarios al practicar una cirugía Moraxella sp.como método de contracepción (Musal &Tuna, * Flora vaginal normal (Hedlund, 1999).2005).La Escherichia coli (E. coli) es el microorganismo Aspectos epidemiológicosmás frecuentemente identificado en la piómetracanina y felina (Laing, 1996; De Bosschere et La piómetra es generalmente reconocida comoal., 2001; Oluoch et al., 2001; Hagman & Kühn, una causa común de enfermedad en perras2002; Ström Holst et al., 2003; Arora et al., enteras, habiéndose reportado hasta un 6% de2006), correspondiente al 62-90% de los casos; casos atendidos en clínicas veterinarias; loseste predominio puede simplemente ser causado casos fatales en 1960 llegaban a un 16-17%, ypor tratarse de una bacteria que normalmentehace parte de la flora vaginal y puede penetrar en 1980 esta cifra disminuyó a valores entre unal útero durante el proestro y estro (Hagman, 0 y 5%, como resultado de diagnóstico precoz2004). Ocho cepas de E. coli han sido aisladas y adecuado manejo; sin embargo, las muertesde casos de piómetra en perras, de las cuales las debidas a piómetra todavía ocurren (Niskanenmás frecuentes en orden descendente son 04, 06, & Thrusfield, 1998). La infección con agentes02 y 075; en la mayoría de las cepas aisladas una bacterianos causa la morbilidad y mortalidadcaracterística común es la presencia del antígeno asociadas con la piómetra (Hedlund, 1999). vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
  4. 4. 74 Piómetra en animales pequeñosEn nuestro caso durante el año 2004, los consecutivas de pacientes de las razas Chowpacientes que ingresaron al Hospital Veterinario Chows y English Setters, podría sugerir lade la Universidad de Caldas y que presentaron existencia de una tendencia familiar al desarrollodiagnóstico de piómetra, correspondieron a un temprano de HEQ – piómetra en estos animales.4,8% de la casuística total atendida de caninos. La distribución de edad de presentación en laLa piómetra en la perra ocurre a cualquier edad, piómetra felina es similar a la encontrada paradespués de la presentación del primer estro, piómetra en la perra, con rangos entre 1 y 20con un rango reportado de edad entre 6 meses años, y un promedio de 7 años (Gilbert, 1992;y 16 años; la enfermedad espontánea ocurre Johnson, 1994). El gato doméstico pelicorto y elmás frecuentemente en perras sobre 6 años Siamés se afectan con mayor frecuencia que otrasde edad, dentro de las ocho semanas después razas (Hedlund, 1999).del último estro; en general, es consideradaprimariamente una enfermedad de perras de Un aspecto epidemiológico que se debe teneredad media, ciclantes, con una edad promedio en cuenta es que la piómetra por lo usual ocurreal diagnóstico de 6 años (Niskanen & Thrusfield, varías semanas (en gatas 1-4, en perras 4-8)1998; Jayaprakash et al. 2007). La HEQ inducida después del estro o luego de inyecciones abortivaspor la P4 típicamente precede el desarrollo de o de administración de estrógenos o progestinaspiómetra en perras mayores de 6 años de edad, exógenas (Hedlund, 1999).aunque la presentación de piómetra es reconociday comúnmente observada en perras menores de6 años de edad, población en la cual es menos Patogeniafrecuente encontrar HEQ (Felmand, 2000).Tradicionalmente la piómetra ha sido descrita La P4 bajo condiciones normales estimula elcomo un desorden de las perras de mediana crecimiento y la actividad secretora de lasedad (> 6 años), después de años de repetitiva glándulas endometriales, lo cual puede redundarestimulación uterina por parte de la P4 (Hedlund, en el desarrollo de HEQ. No se sabe por qué1999; Felmand, 2000), y después de uno o más algunos animales presentan respuesta patológicaciclos estrales sin preñez (Gilbert, 1992). Sin a la P4 y otros no (Nelson & Couto, 2000).embargo, la presentación de piómetra puede ser La excesiva influencia progestacional o unareconocida en pacientes jóvenes que han recibido respuesta exagerada a P4, inducen a que el tejidoestrógenos o progestágenos exógenos, con edad glandular uterino se vuelva quístico, edematoso ypromedio aproximada de 2 años (Niskanen & engrosado, lo que origina acumulación de líquidoThrusfield, 1998; Hedlund, 1999; Felmand, en las glándulas endometriales y en el lumen2000). Además, la importancia de factores uterino (HEQ); el drenaje está impedido por lapotencialmente predisponentes como nuliparidad, inhibición progestacional de la contractibilidadciclos estrales anormales y pseudogestación, no miometrial (Hedlund, 1999); producto de lohan sido determinados (Gilbert, 1992). cual se origina una mucómetra o hidrómetra, dependiendo de la viscosidad del fluido uterinoSe ha reportado predisposición de ciertas razas (De Bosschere et al., 2001).como: Pastor Collie, Pastor Belga, Chow Chow,Bull Dog Francés, Pointer, Dogo Aleman, Se supone que la HEQ es producto de una respuestaRottweiller, Skye Terrier y San Bernardo exagerada y anormal a la estimulación crónica(Niskanen & Thrusfield, 1998). En general y repetida de P4 (Feldman & Nelson, 2000). Lala predisposición involucra a perras de razas administración de P4 exógena ha demostradograndes (Gilbert, 1992). Se debe tener en cuenta causar HEQ y es el modelo experimental utilizadoque de acuerdo con Smith (2006), el desarrollo de para inducir piómetra (Purswell, 1997); sinla enfermedad a temprana edad en generaciones embargo, no se han encontrado diferencias en los
  5. 5. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 75cambios patológicos entre animales tratados y no Toxinas bacterianas, especialmente endotoxinastratados con P4, y por lo tanto el tratamiento con P4 asociadas con E. coli, pueden absorberse apuede predisponer a la presentación de piómetra, través del útero y causar síntomas sistémicospero no es determinante en el incremento de la de endotoxemia. Parte de este contenido uterinopatología (De Bosschere et al., 2001). La HEQ puede filtrarse a través del cérvix y presentarseno siempre predispone a piómetra, puede ocurrir como una descarga vulvar, con un alto contenidouna piómetra grave que ponga en peligro la vida de neutrófilos (Purswell, 1997). Un cuello uterinodel paciente, sin que se presente HEQ (Felmand, cerrado impide la eliminación del exudado y2000; Feldman & Nelson, 2000). provoca una enfermedad más severa, los animales pueden estar deshidratados, desarrollar septicemiaComo se mencionó anteriormente, la P4 y endotoxemia si la piómetra no es tratada; ladisminuye la motilidad uterina, origina un compresión o sobredistensión del útero puedenincremento de glándulas uterinas, incrementa causar la ruptura de la pared con el desarrollo desu actividad secretora y hace que el cérvix se peritonitis (Hedlund, 1999).encuentre cerrado durante la fase luteal (diestro)(Purswell, 1997); las secreciones proveen un La concentración sanguínea de endotoxinas seexcelente microambiente para el desarrollo ha relacionado con la severidad de los signosbacteriano, el cual se incrementa por la inhibición clínicos y la mortalidad está asociada con lade la respuesta leucocitaria en el interior del útero piómetra; la endotoxina lipopolisacárido (ET)(Felmand, 2000). Piómetras inaparentes se hacen es un componente de la pared celular de E. coliclínicamente aparentes después de que los niveles y otras bacterias gram negativas, y es liberadade P4 decaen; en este tiempo el cérvix se relaja y cuando la bacteria muere (disrupción) o duranteel contenido uterino comienza a ser drenado, lo un vigoroso crecimiento bacterial; normalmente,que origina una descarga vulvar (Purswell, 1997). pequeñas cantidades de ET provenientes de laEn algunas perras con piómetra el útero es estéril, flora intestinal son absorbidas hacia la circulaciónlo cual indica que las bacterias no siempre están portal y transportadas al hígado, donde soninvolucradas en la patogénesis de la enfermedad, eliminadas mediante dos pasos: las células deo que éstas estuvieron inicialmente y han sido Kuppfer atrapan el ET y lo modifican, para facilitareliminadas del útero para el tiempo cuando se su eliminación por parte de los hepatocitos, lostoma la muestra para cultivo (Dhaliwal et al.,1998). cuales ahora detoxifican y eliminan parcialmente el ET modificado (la eliminación de ET de laSe cree que la patogénesis de piómetra en la sangre portal es muy rápida y ocurre en minutos).gata es similar al proceso observado en la perra, El parcialmente degradado ET es poco a pococaracterizándose por la presentación primaria de excretado del organismo, principalmente aHEQ; la presentación de piómetra es más baja en través del intestino; otra vía de excreción menoslas gatas que en las perras, posiblemente debido importante bajo condiciones normales, ocurre aal hecho de que la ovulación requiere de la copula través de los pulmones, donde los macrófagoso ser inducida de manera artificial; además, transportan el ET migrando a los pulmonesla ovulación y posterior formación del cuerpo y pasando a través de los espacios alveolar ylúteo y secreción de P4 ocurre por lo usual sólo bronquiolar (Fransson, 2003).después del apareamiento; razón por la cual lasgatas no tienen una exposición prolongada a la Los efectos sistémicos de ET ocurren solamenteP4 durante el periodo de no preñez, a diferencia cuando la capacidad de eliminación por partedel ciclo canino (Gilbert, 1992; Hedlund, 1999; del hígado es excedida; cuando los nivelesFelmand, 2000). Sin embargo, las gatas tratadas sanguíneos de ET se incrementan, puede ocurrircon progestágenos por enfermedad cutánea, un amplio espectro de efectos fisiológicos, entrepresentan un incremento en la incidencia de los cuales existen efectos benéficos (estimulaciónpiómetra (Hedlund, 1999; Felmand, 2000). generalizada del sistema inmune y muerte vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
  6. 6. 76 Piómetra en animales pequeñosmicrobiana); por otro lado, una liberación Los pacientes menos severamente afectados conmasiva de ET frecuentemente conduce a la SIRS corren riesgo de desarrollar MODS, si existepresentación de choque irreversible y muerte una reactivación de la respuesta inflamatoria que(Fransson, 2003). Los cambios hemodinámicos puede ser frecuentemente causada por un focoiniciales llevan a hipertensión portal, cogestión menor (como infección del sitio de cateterización),sanguínea hepatoesplénica y caída de la presión la así llamada teoría “two hit” (doble golpe)venosa central; durante la presentación de este (Fransson, 2003).shock endotóxico, estos cambios tempranos sontransitorios y retornan a la normalidad, pero con Un imbalance en la respuesta inmune deun tratamiento inadecuado la condición progresa las citoquinas proinflamatorias tales comoa una hipotensión refractaria que usualmente interleukina-1 (IL-1), IL-6 y factor de necrosisconlleva a falla miocárdica y muerte (Fransson, tumoral (TNFα) ha sido considerado la razón de2003). la progresión de SIRS hacia MODS (Fransson, 2003).La molécula ET no es directamente citotóxicapero interactúa con células inflamatorias, Se debe tener en cuenta que entre otrasprincipalmente macrófagos, plaquetas y endotelio anormalidades concomitantes en las pacientesvascular, resultando en la liberación de una cascada con piómetra, se destacan hipoglucemia,de mediadores inflamatorios, tales como citoquinas disfunción renal y hepática, arritmias cardíacas(Factor de Necrosis Tumoral, Interleukina - y anormalidades de la coagulación (Hedlund,1, -6, -8), mediadores lipídicos (tromboxanos, 1999).prostaglandinas, factor de activación plaquetaria)y radicales libres de oxígeno; como respuesta a La hipoglucemia es común en perras con piómetra;estos mediadores primarios, se liberan múltiples la sepsis y el estado de shock causan depleciónmediadores secundarios y ambos inducen cambios de los depósitos de glucógeno, incrementan elinflamatorios y muerte celular (Fransson, 2003). empleo de la glucosa periférica y disminuyen la gluconeogénesis; paradójicamente se puedeLa severidad de los signos clínicos también se presentar hiperglucemia transitoria en algunasha relacionado con el grado de inmunosupresión, ocasiones, debido a la excesiva liberación deque se refleja por un decremento en la actividad catecolaminas y glucagón; la producción defagocítica de los neutrófilos y los monocitos en Hormona del Crecimiento inducida por la P4, puedesangre periférica, y por inhibición de la actividad ocasionar hiperglucemia y glucosuria persistentesde los linfocitos (Fransson, 2003). (Hedlund, 1999), al inhibir la actividad de losLa piómetra igualmente puede conducir a un receptores de insulina y la respuesta intracelularsíndrome de respuesta inflamatoria sistémica a la misma (Jubb, 1992). La P4 endógena en la(SIRS), que corresponde a la manifestación perra es diabetogénica, incluso algunas veces laclínica de una severa respuesta a un estimulo piómetra puede coexistir con la diabetes clínicainflamatorio, durante la cual se produce una gran (Jubb, 1992).liberación de mediadores inflamatorios hacia lacirculación. La sepsis es una manifestación clásica La disfunción renal asociada con la piómetrade SIRS y es comúnmente definida como una puede estar causada por azotemia prerrenal,SIRS resultante de una infección; una pacienteen estado crítico con SIRS corre un alto riesgo de enfermedad glomerular primaria, reducidadesarrollar un síndrome de disfunción orgánica capacidad de concentración tubular, enfermedadmúltiple (MODS), lo cual es responsable de la intersticial tubular, declinación de la filtraciónalta tasa de mortalidad a pesar de los avances que glomerular y enfermedad renal concurrente; lase han logrado en los últimos años en cuidados azotemia prerenal se debe a la hipoperfusión,intensivos (Fransson, 2003). deshidratación y estado de choque (Hedlund,
  7. 7. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 771999). La sedimentación de inmunocomplejos Aspectos clínicosen la matriz mesangial y paredes capilaresglomerulares son responsables por la enfermedad La confirmación de HEQ sin infección requiereglomerular primaria que se manifiesta de biopsia uterina, pues no existe un tratamientoclínicamente como una glomerulonefritis determinado para esta patología (Feldman &(Wykes & Olson, 1996). Los antígenos Nelson, 2000).bacterianos también interfieren con la capacidadde concentración tubular renal. Una vez que se Las piómetras se clasifican como de cérvix abiertoelimina el antígeno bacteriano persistente (e.j. y cerrado, de acuerdo con la presencia o ausenciaovariohisterectomía), se obtiene como resultado de descarga vulvar; el verdadero estado cervical y su permeabilidad rara vez se investigan; nola resolución de la glomerulonefritis y la cesación obstante, suele persistir el término a cuello abiertode la proteinuria, lo que retorna la función renal a y a cuello cerrado (Nelson & Couto, 2000).la normalidad (Maxie, 1992). La reducción de lacapacidad de concentración tubular se relaciona La paciente puede presentar secreción vaginalcon la inhibición de la actividad de la hormona purulenta, pudiendo ser a veces sanguinolenta, oantidiurética a nivel del túbulo renal, por causa presentar distensión abdominal franca (Hedlund,de las endotoxinas bacterianas, y también debido 1999). La piómetra de cérvix abierto ocurrea la carga obligatoria de solutos por el menor aproximadamente en el 85% de las piómetrasvolumen de filtración glomerular y otros factores en la perra y en el 68% de las piómetras en ladesconocidos; la capacidad de concentración gata; los signos clínicos de piómetras de cuellotubular normal por lo usual reaparece entre la abierto varían desde leve descarga vulvar, consegunda y octava semana después del tratamiento discreto agrandamiento del útero, hasta severosmédico-quirúrgico (Hedlund, 1999). signos sistémicos en que hay depresión, anorexia, vómito y otros signos indicativos de septicemia oEl daño hepatocelular puede ser secundario a toxemia (Purswell, 1997). En general, los signoscolestasis intrahepática, retención de pigmentos observados dependen del estado de permeabilidadbiliares, también producto de toxicidad a partir de del cérvix, como se observa en las Tablas 2 y 3la sepsis y endotoxemia o perfusión inadecuada (Felmand, 2000; Feldman & Nelson, 2000).(Hedlund, 1999). Tabla 2. Signos clínicos en perras con piómetra.La anemia puede estar causada por la inflamación Signos % perrascrónica que suprime la eritropoyesis, pérdida Descarga vaginal. 85de glóbulos rojos dentro del lumen uterino, Letargia – depresión. 62hemodilución o hemorragia quirúrgica; la Inapetencia – anorexia. 42anemia arregenerativa debería resolverse en Poliuria y polidipsia. 28forma espontánea después de algunas semanas Emesis. 15 Nicturia. 5de la cirugía (Hedlund, 1999; Feldman & Diarrea 5Nelson, 2000). La deficiencia de la coagulación Agrandamiento abdominal 5es poco frecuente, pero puede ser secundaria a (Feldman, 2000; Feldman & Nelson, 2000).los desequilibrios metabólicos concurrentes;las arritmias cardíacas provienen de los efectostóxicos producto de la piómetra, estado de shock, Los animales con piómetra de cérvix cerradoacidosis y alteraciones electrolíticas (Hedlund, tienden a presentar más signos sistémicos de la1999). La piómetra puede causar cierto tipo de enfermedad, observándose poliuria con polidipsiaartritis no erosiva, tanto en perras como en gatas en aproximadamente el 30-50% de las perras(Palmer, 1992). con piómetra; concomitantemente se presentan vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
  8. 8. 78 Piómetra en animales pequeñosinfecciones urinarias en el 22% de los animales sólo ocurre durante el diestro, acompañado decon piómetra (38% en animales mayores de 7 años leve leucocitosis (Stone, 1998; Purswell, 1997).de edad) (Purswell, 1997). La fiebre se detecta El endometrio se encuentra engrosado consólo en el 20% de las perras y gatas afectadas elevaciones irregulares quísticas, presencia de(Nelson & Couto, 2000). moco en el lumen uterino e infiltrado inflamatorio crónico difuso de linfocitos y células plasmáticasTabla 3. Signos clínicos en gatas con piómetra. (Barton, 1999). Signos % gatasSecreciones vaginales copiosas. 100 En el Tipo III hay endometritis aguda superpuestaÚtero palpable. 100 a la HEQ. El animal se observa clínicamenteFiebre. 24 enfermo en grado variable, dependiendo delAnorexia. 24 grado de distensión uterina; ocurre entre los 20Letargia. 24 y 40 días después del estro, se caracteriza porPérdida de peso. 14 leucocitosis moderada a severa (Stone, 1998;Aspecto descuidado. 9 Purswell, 1997). El útero está algo aumentadoPolidipsia - poliuria. 9 de tamaño en la radiografía y pueden cultivarse(Feldman, 2000; Feldman & Nelson, 2000). bacterias del flujo vulvar (Barton, 1999).Los signos clínicos en gatas generalmente son Finalmente, en el tipo IV la endometritis crónicasimilares a los observados en perras, pero son conduce a un grado de enfermedad que varíamenos evidentes; sin embargo, la descarga inversamente con el grado de permeabilidad delvaginal puede ser más difícil de detectar debido cérvix; ocurre entre los 55 y 90 días después dela los hábitos de acicalamiento de los felinos estro y produce moderada a severa leucocitosis(Gilbert, 1992). (Stone, 1998; Purswell, 1997). La endometritis crónica está tan extendida que la HEQ deja de ser Aspectos lesionales evidente, existe un notable daño del miometrio y si el cérvix está cerrado el útero aumenta deEl complejo HEQ corresponde a un cambio tamaño y su pared se hace sumamente friablehistológico del útero, caracterizado por (Barton, 1999).hiperplasia endometrial y por la presencia de ungran número de glándulas endometriales quísticas Los hallazgos patológicos varían con el estado dedistendidas que presentan diferentes tamaños y la enfermedad; en los casos menos avanzados, elconfiguraciones (Chen et al., 2006). En el año útero puede estar ligeramente distendido con leve1957, Dow dividió los cambios del complejo hiperplasia endometrial e inflamación; en losHEQ – piómetra en cuatro tipos, que en términos estados más avanzados, hay marcada distensiónclínicos no son muy útiles, ya que requieren de los cuernos uterinos, los cuales pueden llegarbiopsia uterina (Barton & Cain, 1999): a ocupar la mayoría de la cavidad peritoneal; la distensión de los cuernos puede ser simétrica oEl Tipo I es una HEQ sin complicaciones ni asimétrica (Kennedy & Miller, 1992).signos clínicos de la enfermedad (Barton,1999), con descarga vulvar mucoide; pudiendo La superficie serosa del útero se encuentra oscurapresentarse durante cualquier periodo del ciclo y los vasos están congestionados y prominentes;estral, se presenta en perras de edad media (> 6 la pared es friable, y la ruptura o perforación conaños) (Stone, 1998; Purswell, 1997). peritonitis secundaria podría ser común; puede ser obvia la inflamación de la serosa peritonealEl Tipo II se caracteriza por presentación de y de los ligamentos suspensorios, pero es pocoHEQ y descarga vulvar mucoide o infertilidad; frecuente (Kennedy & Miller, 1992).
  9. 9. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 79La naturaleza del contenido uterino es variable. La mayoría de los pacientes tienen gradosEn los casos más severos, usualmente aquellos variables de nefritis tubulointersticial; sincausados por agentes como E. coli y Proteus embargo, las lesiones glomerulares específicasspp., el exudado es espeso, viscoso, denso, de son raras, excepto en lo ultraestructural (dondecolor rojo opaco o café, con un característico olor la proliferación de células mesangiales y elfétido; en otros casos, como aquellos infectados engrosamiento de la membrana basal soncon Streptococcus y Staphylococcus, el exudado evidentes) (Gilbert, 1992).es más típicamente purulento (Kennedy & Miller,1992). En general, las lesiones histológicas encontradas incluyen un grado variable de HEQ (DhaliwalLa mucosa presenta aspecto irregular en las zonas et al., 1998) con proliferación, agrandamiento,afectadas, y se aprecian necrosis y ulceraciones, distensión glandular (Gilbert, 1992) e infiltraciónademás de hemorragias superficiales irregulares; de células inflamatorias, dependiendo de laotras áreas de hiperplasia son blanco-opacas y severidad de la enfermedad (Dhaliwal et al.,secas en apariencia, con pequeños quistes visibles 1998); la HEQ no complicada no está acompañada(Kennedy & Miller, 1992). por infiltrado de células inflamatorias (Gilbert, 1992).Microscópicamente, el hallazgo más significativoes una marcada hiperplasia endometrial y La mayoría de los pacientes presentan unaproliferación progestacional; las células de este pronunciada leucocitosis, reflejada en la médulaepitelio progestacional están aumentadas detamaño, y se observan columnares, vacuoladas ósea como un incremento mieloide: eritroide;y con un pequeño núcleo picnótico (Kennedy con una hiperplasia mieloide y mielopoyesis& Miller, 1992). Las lesiones de los diferentes extramedular en hígado, bazo, nódulos linfáticostipos (Dow) incluyen: en el Tipo I, animales y adrenales (Kennedy & Miller, 1992).con HEQ y ausencia de lesiones inflamatorias;los otros grupos incluyen casos de incrementoen la severidad o cronicidad, caracterizados por Diagnósticoinfiltración de células inflamatorias y cambiosen las células epiteliales; algunos casos crónicos Como ya se mencionó anteriormente, la HEQestán caracterizados por atrofia endometrial o es una condición crónica subclínica, que parametaplasia escamosa (Gilbert, 1992). su diagnóstico definitivo se requiere de biopsia uterina; la piómetra se diagnostica en perras oUna lesión significativa asociada con el complejo gatas intactas, sobre la base de signos clínicosHEQ – piómetra en perras y gatas es adenomiositis, durante el diestro o después de la administraciónla cual consiste en un crecimiento invasivo del de progestágenos o estrógenos exógenos (Nelsonendometrio hacia el interior del miometrio. Este & Couto, 2000). Usualmente hay historia de uncrecimiento invasivo puede ser focal o difuso y episodio de estro reciente (< 70 días atrás); losse ubica más corrientemente en el cuerpo uterino; niveles de progesterona están por encima de 1 ng/el desplazamiento de las glándulas endometriales ml; una descarga vulvar purulenta es diagnóstica,hacia el miometrio forma quistes y algunas veces particularmente si se demuestra que provieneengrosamientos visibles; la significancia de esta del cérvix mediante vaginoscopia; la palpación,lesión cuando coexiste con piómetra es que la radiografía o ultrasonografia pueden demostrarinflamación puede extenderse a lo largo de las agrandamiento uterino; la ultrasonografía esglándulas, al interior del miometrio, e incluso a de preferencia debido a la facilidad que ofrecetravés de la superficie serosa, produciendo así para visualizar el contenido uterino y diferenciarabscesos subserosos superficiales que pueden otras causas de agrandamiento uterino (Purswell,romperse espontáneamente y causar una 1997).peritonitis bacteriana (Gilbert, 1992). vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
  10. 10. 80 Piómetra en animales pequeñosEl hemograma completo, perfil de bioquímica compatible con crecimiento uterino; la piómetrasérica y análisis de orina son necesarios para puede ocurrir en un cuerno uterino con gestacióndetectar las anormalidades metabólicas asociadas viable en el otro (Davidson, 1995). Las pacientescon sepsis y evaluar la función renal (Nelson gestantes no siempre son sanas, ni la presencia& Couto, 2000). Los hallazgos más comunes de una secreción vulvar séptica descarta ladel hemograma están asociados con signos posibilidad de una gestación; la infección uterinade inflamación que incluyen leucocitosis, durante la gestación no siempre lleva a la muerteneutrofilia con grados variables de inmadurez de todos los fetos; incluso en el caso de un abortocelular (desviación a la izquierda), monocitosis franco, no siempre se pierde toda la camada;e incremento de las concentraciones en suero por lo tanto, los objetivos del tratamiento dede Inmunoglobulinas, complejos inmunes una gestación complicada con infección uterina,circulantes y lisozimas (Faldyna et al., 2001; pueden ser bastante diferentes a los de la piómetraFeldman & Nelson, 2000). (Nelson & Couto, 2000).Los recuentos de glóbulos blancos por lo usual El diagnóstico de HEQ - piómetra puedesuperan los 30.000/µl, pudiendo llegar hasta ser clínicamente difícil de diferenciar devalores de 100.000 ó 200.000/µl en las piómetras acumulaciones estériles de fluidos seromucososcerradas; sin embargo, es frecuente un recuento en el lumen uterino (hidrómetra o mucómetra,leucocitario normal en las piómetras con cuello dependiendo del contenido de agua del fluido)abierto; la presencia de leucopenia puede indicar (Hagman et al., 2006). Además, los diagnósticosuna infección masiva y septicemia, o bien ser diferenciales incluyen piovagina, metritis,secundaria al secuestro uterino de los neutrófilos torsión uterina, peritonitis (Hedlund, 1999) y(neutropenia); también se puede presentar anemia otras etiologías de poliuria-polidipsia comono regenerativa normocítica-normocromica leve diabetes mellitus, hiperadrenocorticismo y(Hedlund, 1999). Puede haber anormalidades enfermedad renal primaria (Root, 1998). En lashemostáticas y coagulación intravascular gatas, los signos asociados con piómetra debendiseminada en pacientes muy afectados; diferenciarse de la Peritonitis Infecciosa Felinalas anormalidades bioquímicas comunes (PIF) (Stone, 1998).incluyen hiperproteinemia, hiperglobulinemiay azotemia; las alteraciones menos corrientesincluyen incremento de la actividad de alanino Tratamientoaminotransferasa y fosfatasa alcalina (secundariasal daño hepatocelular), hiper o hipoglucemia Como causa de la supresión de la actividad(diabetes o sepsis concurrentes); el urianálisis linfocítica, las perras afectadas por piómetrapuede revelar isostenuria, proteinuria y bacteriuria deben ser manejadas como pacientes(Hedlund, 1999). inmunocomprometidas (Faldyna et al., 2001). El tratamiento de la HEQ-piómetra debe ser rápido yLa citología vaginal revela la presencia de agresivo si se desea salvar la vida de la paciente;exudado séptico, en ocasiones con células la septicemia o endotoxemia, o ambos, puedenendometriales; los hallazgos citológicos por lo presentarse en cualquier momento (Nelson &usual son anormales, incluso sin secreción visible Couto, 2000).(Nelson & Couto, 2000). La fluidoterapia EV está indicada con elLa radiología o ultrasonografía abdominal, o propósito de corregir las deficiencias existentesambas, siempre deben realizarse para confirmar (principalmente las hidroelectrolíticas), a fin dela presencia de piómetra y descartar la gestación mantener la perfusión tisular adecuada y mejorartemprana; la radiografía puede mostrar una el funcionamiento renal; el pronóstico empeoradensidad de tejido blando grande, tubular, si no se corrige la azotemia antes del tratamiento
  11. 11. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 81quirúrgico (Nelson & Couto, 2000), que siempre incluyen contracción del miometrio (causando ladebe ser considerado como el tratamiento de expulsión del contenido uterino) y disminuciónelección para la piómetra (Wykes & Olson, de la P4, mediante dos mecanismos de acción:1996). uno indirecto, al inducir vasoconstricción local, reducción del flujo sanguíneo hacia el cuerpoLa antibioticoterapia debe comenzarse en forma luteo y consecuentemente degeneración celular;inmediata; debe administrarse un antibiótico y otro directo, al unir receptores específicos,bactericida de amplio espectro con eficacia contra interfiriendo con la esteroidogénesis y reduciendoE. coli, hasta conocer los resultados del cultivo y la producción de P4; un efecto menor consistelas pruebas de sensibilidad; luego el antibiótico en la relajación del cérvix (Feldman, 2000).apropiado se continúa administrando durante La evacuación médica del útero con terapiados o tres semanas (Nelson & Couto, 2000). prostaglandínica es inadecuada para las pacientesLa recuperación clínica es rápida y permanente con enfermedad riesgosa, dado que no escon la remoción del útero, acompañada de una inmediata ni completa (Hedlund, 1999).adecuada terapia de soporte (Purswell, 1997).Se debe considerar la utilización de antibióticos El producto recomendado es PGF2α natural,nefrotóxicos como los aminoglucósidos, cuya pues los productos análogos sintéticos de PGF2αtoxicidad renal, según Barranco (1998), es el son más potentes (Feldman, 2000); la PGF2α noresultado de su cúmulo y retención del túbulo ha sido aprobada para ser utilizada en perros ycontorneado proximal; y puede empeorar la gatos en Estados Unidos, sin embargo, ofrececondición de una paciente con comprometimiento seguridad si se usa apropiadamente; se debe serfuncional renal previo. cuidadoso en calcular la dosis para cada animal; la Dosis Letal (DL) 50 para PGF2α en el perro, esIgualmente, el clínico debe tener en cuenta de 5,13 mg/kg (Felmand, 2000; Nelson & Couto,que según Brown & Engelhardt (1994), 2000). Los efectos colaterales incluyen muerte,bajo condiciones normales la acción de las por lo que se debe utilizar la dosis efectiva deprostaglandinas (PG’s) no es tan importante PGF2α más baja posible (Purswell, 1997); estapara el mantenimiento de la función renal; sin droga nunca debe ser administrada a pacientesembargo, en condiciones adversas la PGE2 ayuda con enfermedad cardíaca o respiratoria (Felmand,a mantener la perfusión renal, la tasa de filtración 2000).glomerular, el transporte de iones a escala tubular(excreción de NaCl) y el metabolismo del agua; El protocolo recomendado para el uso dees una PG vasodilatadora que modula el tono PGF2α natural (Lutalyse®) en el tratamiento dearteriolar aferente y eferente atenuando el efecto piómetras de cérvix abierto en caninos, involucravasoconstrictor de los nervios renales y de la un incremento progresivo de la dosis; se utilizanangiotensina II; por tanto, el uso de AINE’s en dosis diarias de aplicación subcutánea: día 1: 0.1pacientes en estado crítico o con enfermedad mg/kg, día 2: 0.2 mg/kg, día 3 a 7: 0.25 – 0.5 mg/renal preexistente ocasiona una disminución kg; además, se recomienda usar antibioticoterapiaen la síntesis de PG’s en el ámbito renal, lo hasta 14 días después del tratamiento conque da como resultado hipertensión arterial prostaglandinas; en gatas se utilizan dosis de:sistémica, hipo o hipernatremia, necrosis papilar, 0.1 mg/kg por vía S.C. dos veces al día, duranteinsuficiencia renal aguda, hipercalemia y nefritis 5 días (Felmand, 2000; Feldman & Nelson,intersticial o síndrome nefrótico; lo que al igual 2000). La mayoría de las piómetras responden ypodría comprometer la condición de una paciente se resuelven entre los 5 y los 10 días (Purswell,con compromiso previo de la función renal. 1997).El manejo médico de la piómetra involucra el uso Después de la administración de PGF2α, puedende prostaglandinas F2α natural (PGF2α), las cuales observarse diferentes reacciones (Feldman, 2000;tienen dos importantes efectos fisiológicos, que Ferldman & Nelson, 2000) (Tablas 4 y 5). vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
  12. 12. 82 Piómetra en animales pequeñosTabla 4. Incidencia de las reacciones en 62 perras reducir la presentación de algunos de los efectosque recibieron terapia con PGF2α subcutánea, en el adversos como la hipersalivación y la defecacióntratamiento de piómetra. (Gobello, 2003). No se debe olvidar que la terapia Reacción % perras con PGF2α puede disminuir la fertilidad (Henlud,Inquietud. 85 1999).Ambulación. 85Hipersalivación. 82 El monitoreo incluye el estado general del animal,Jadeo. 79 descarga vulvar, citología vaginal, hemogramaEmesis. 73 completo y tamaño uterino mediante palpación yDolor abdominal o cólicos. 61 ultrasonografía (Purswell, 1997). Cuando se trataTaquicardia 55 de una perra con piómetra de cuello abierto, noFiebre 33 siempre es obvia una secreción vulvar inducidaDefecación 30Descarga uterina. 30 por PGF2α; la respuesta uterina a ésta parece ser lenta y progresiva en un periodo de días o(Feldman, 2000; Feldman & Nelson, 2000). semanas; se cree que la falta visible de un aumento en el volumen de secreción en muchas perrasTabla 5. Reacciones físicas a la PGF2α subcutánea se debe a las pequeñas cantidades de contenidoobservadas en 21 gatas que recibieron tratamiento uterino expulsadas, en combinación con lacontra la piómetra. rápida respuesta del animal que ingiere dicho Reacción % de gatas material; sin embargo, en las gatas se observa con frecuencia un incremento pronunciado en laVocalización. 62 cantidad de secreciones vaginales presentes pocoJadeo. 38Intranquilidad. 33 después de la administración de PGF2α (FeldmanAcicalamiento. 24 & Nelson, 2000).Tenesmo. 24Salivación. 24 Al considerarse las pacientes afectadas conDiarrea. 19 piómetra como inmunocomprometidas, podríaMovimiento de masaje con las patas. 19 considerarse el uso de inmunoestimulantesMidriasis. 14 durante la terapia; el inmunoestimulante podríaEmesis. 9 ser de origen microbiológico, o ParapoxvirusMicción. 9Lordosis. 9 ovis o levamisol, aunque su uso todavía no ha sido muy aplicado para esta indicación y el levamisol(Feldman, 2000; Feldman & Nelson, 2000). tiene algunos efectos indeseables (Faldyna et al., 2001)Todos estos efectos son transitorios y desaparecen Los pacientes en estado de shock séptico se pueden30 ó 40 minutos después de la administración del tratar con esteroides EV como dexametasonamedicamento, pues el metabolismo de PGF2α (fosfato sódico, 2-4 mg/kg) o metilprednisolonaocurre rápidamente en lo pulmonar (Purswell,1997). La intensidad de los efectos colaterales (succinato sódico, 20-40 mg/kg); además, sedesaparece gradualmente a lo largo de todo indican antibióticos de amplio espectro EVel régimen terapéutico, los efectos colaterales (Wykes & Olson, 1996).pueden disminuir diluyendo la droga con unvolumen igual de solución salina antes de su El tratamiento con insulina depende del propioaplicación SC, e induciendo a caminar a la perra criterio clínico, teniendo en cuenta que puededurante 20 ó 30 minutos después de su aplicación ser necesario en las pacientes con hiperglucemia(Root, 1998). La aplicación concomitante de persistente, después del tratamientoatropina en dosis de 0.04 mg/kg SC o IM, ayuda a medicoquirúrgico (Hedlund, 1999).
  13. 13. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 83Se recomienda enfáticamente aparear a la perra seguro y efectivo para tratar metritis, y ademásen el ciclo que sigue al tratamiento, debido a es un medio efectivo para inducir la apertura delque: en primer lugar, estas perras pueden tener cérvix en casos de piómetra cerrado; así mismo,un útero anormal y la recurrencia de piómetra la combinación de aglepristone y cloprostenolsiempre es posible, por lo tanto, hay que tratar resulta más efectiva para el tratamiento médicode obtener una camada mientras sea factible; en de piómetra cerrado que aglepristone solo; pero alsegundo lugar, las perras preñadas pueden ser igual que Romagnoli (2002), afirma que: siempremenos susceptibles a la infección, y la perra no se y para todos los casos no está recomendado su usobeneficia al inhibirse un ciclo; por lo general, las en pacientes con disfunción hepática o renal, ygatas regresan al estro luego de la primera o sexta se deben monitorear los pacientes en este sentidosemana de tratamiento, por lo que se recomienda durante todo el curso del tratamiento.que la gata se aparee en ese periodo para lograruna camada y reducir la posibilidad de infección De acuerdo con Corrada et al. (2006), elrecurrente (Feldman & Nelson, 2000). tratamiento médico de HEQ - piómetra es usualmente requerido para perras de cría. ASe han publicado tratamientos quirúrgicos con lo anterior los autores de la presente revisiónhisterotomía y sondas uterinas para drenaje, adicionan que solamente debería considerarseademás de un tratamiento médico a base de tratamiento médico en aquellas pacientes con unantibioticoterapia sistémica sola o acompañada alto valor reproductivo y zootécnico.de duchas vaginales, sin presentar eficacia en laresolución de los signos clínicos o la enfermedad(Davidson, 1995). PronósticoRecientemente han surgido fármacos específicos El pronóstico para el tratamiento quirúrgico depara bloquear la progesterona en el tracto la piómetra es excelente, si el animal sobrevivegenital de la perra; los antiprogestágenos como el periodo postoperatorio; el pronóstico para ella molécula de aglepristone son esteroides tratamiento médico de la piómetra depende de lasintéticos que compiten con alta afinidad con extensión del compromiso uterino y de la duraciónla P4 por los receptores uterinos bloqueando su del tratamiento para la resolución de los signosefecto; por lo tanto, la combinación de PGF2α clínicos (Purswell, 1997; Rootwelt-Anderseny antiprogestágenos vislumbra el comienzo de & Farstad, 2006). Se reporta recurrencia deuna nueva etapa en el tratamiento médico de la piómetra dentro de los 27 meses posteriores enpiómetra (Gobello et al., 2003). el 77% de las perras y en el 15% de las gatas, tratadas exitosamente con PGF2α (Nelson &De acuerdo con Trasch et al. (2003), el tratamiento Couto, 2000). El pronóstico parece empeorarcon aglepristone presenta altos índices de si se requiere terapia con PGF2α por más de 5recuperación. La administración de aglepristone días, para la resolución de los signos (Feldman &10 mg/kg, los días 1,2 y 8 durante el diestro Nelson, 2000).en la perra, produce apertura del cérvix con laconsecuente evacuación del contenido uterino Feldman & Nelson (2000) reportan excelentes(Romagnoli, 2002). Gobello et al. (2003) plantean resultados en el tratamiento con PGF2α en 32un tratamiento consistente en la aplicación de gatas con piómetra de cuello abierto y en 8 conaglepristone 10 mg/kg s.c, los días 1, 3, 8, y 15, endometritis posparto; en la revisión a los 14combinado con cloprostenol 1 mc/kg s.c, los días todas las gatas eran normales desde el puntodías 3 y 8, o el mismo régimen de aglepristone de vista clínico, 39 de las 40 presentaron cicloacompañado de cloprostenol los días 3, 5, 8 10, de estro normal con una demora promedio de12 y 15. En ese mismo sentido, Fieni (2006) 4 meses después del tratamiento; de éstas, 37reporta que el tratamiento con aglepristone es dieron a luz crías vivas, y 3 de estas 37 volvieron vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
  14. 14. 84 Piómetra en animales pequeñosa desarrollar piómetra. En términos generales, el be disconnected? Theriogenology. v.55, n.7,riesgo de recidiva es relativamente alto, pero este p.1509-1519, 2001.puede reducir si la perra es preñada en el siguiente De Bosschere, H.; Ducatelle, R.; Vermeirsch,ciclo estral (Arnold, 2006). Según Laing (1996), H.; Simoens, P.; Coryn, M. Estrogen-α andla rata de recurrencia es de 70% dentro de los progesterone receptor expression in cystic endometrial hyperplasia and pyometra in thesiguientes 2 años. bitch. Animal Reproduction Science. v.70, p.251-259, 2002. De Cock, H.; Ducatelle, R.; Tilmant, K.; De Schepper, Referencias Bibliográficas J. Possible role for insulin-like growth factor-I in the pathogenesis of cystic endometrial hyperplasiaArnold, S. Canine pyometra: new approaches to an pyometra complex in the bitch. Theriogenology. old disease. World congress WASAVA/FECAVA/ v.57, p.2271-2287, 2002. CSAVA; 2006. p.691-692. Faldyna, M.; Laznicka, A.; Toman, M.Arora, N.; Sandford, J.; Browning G.F.; Sandy Immunosuppression in bitches with pyometra. J.R.; Wright P.J. A model for cystic endometrial Journal of animal practice. v.42, p.5-10, 2001. hyperplasia/pyometra complex in the bitch. Felmand, E. The Cystic Endometrial Hyperplasia Theriogenology. v.66, p.1530-1536, 2006. / Pyometra Complex and Infertility in FemaleBarranco, E. Aminoglúcosidos. Acta Médica. v.8, Dogs. In: Ettinger, S.; Feldman, E. Textbook of n.1, p.48-53, 1998. Veterinary Internal Medicine disease of the dogBarton, C.; Cain, J. Complejo Hiperplasia and cat. 5.ed. Philadelphia USA: W.B. Saunders, Endometrial Quística – Piómetra. In: Morgan, 2000. p.1549-1555. R. Clínica de pequeños animales. 3.ed. Madrid: Feldman, E.; Nelson, R. Endocrinología y Harcourt Brace, 1999. p.595-597. reproducción en perros y gatos. México:Brown, S.; Engelhardt, J. Drug-related McGraw-Hill Interamericana, 2000. p.657-671, nephropathies. Part 2. Commonly used drugs. 826-829. In: The Compendium Collection. Renal Disease. Fieni F. Clinical evaluation of the use of aglepristone, U.S.A.: Veterinary Learning Systems, 1994. p.94- with or without cloprostenol, to treat cystic 101. endometrial hyperplasia-pyometra complex inChen, Y.M.M.; Lee, C.S.; Wright, P.J. The roles of bitches. Theriogenology. v.66, p.1550–1556, progestagen and uterine irritant in the maintenance 2006. of cystic endometrial hyperplasia in the canine Fransson, B. Systemic Inflammatory Response in uterus. Theriogenology. v.66, p.1537–1544, Canine Pyometra, The Response to Bacterial 2006. Uterine Infection. Uppsala, Suecia: SwedishCorrada, Y.; Arias, D.; Rodríguez, R.; Tortora, M.; University of Agricultural Sciences 2003. 48p. Gobello, C. Combination dopamine agonist Doctoral thesis. and prostaglandin agonist treatment of cystic Gilbert, R. Diagnosis and treatment of pyometra in endometrial hyperplasia–pyometra complex in bitches and queens. Compendium on Continuing the bitch. Theriogenology. v.66, p.1557–1559, Education for the Practicing Veterinarian. 2006. v.14, n.6, p.777-784, 1992.Davidson, P. Tratamiento médico de la piómetra Gobello, C.; Caxtex, G.; Klima, L.; et al. A study con PGF2α en la perra y la gata. In: Kirk, P.; of two protocols combining aglepristone and Bonagura, J. Terapéutica Veterinaria de Pequeños cloprostenol to treat open cervix pyometra in Animales XII. 12.ed. España: Interamericana the bitch. Theriogenology. v.60, n.5, p.901-908, McGraw-Hill, 1995. p.1081-1083. 2003.Dhaliwal, G.; Wray, C.; Noakes, D. Uterine bacterial Gobello, C. Interrupción de la gestación. In: Primer flora and uterine lesions in bitches with cystic Seminario Latinoamericano de Medicina, endometrial hyperplasia (pyometra). The Vet. Endocrinología y Biotecnología Reproductiva rec. v.143, n.24, p.659-661, 1998. en Pequeños Animales, 2003, Temuco, Chile.De Bosschere, H.; Ducatelle, R.; Vermeirsch, H.; et Memorias…; 2003. p.5-11. al. Cystic endometrial hyperplasia – pyometra Hagman, R. New Aspects of Canine Pyometra, complex in the bitch: should the two entities Studies on Epidemiology and Patogénesis.
  15. 15. Raúl Fernando Silva-Molano, Ana María Loaiza-Echeverri 85 Uppsala, Suecia: Swedish University of Maxie, G. Pathogenesis of generalized Agricultural Sciencies, 2004. 55p. Doctoral glomerulonephritis. En: Jubb, K.; Kennedy, P.; thesis. Palmer, N. Patology of domestic animals. FourthHagman, R.; Kühn, I. Escherichia coli strains edition. San Diego. USA: Academic Press, 1992. isolated from the uterus and urinary bladder of p.480. bitches suffering from pyometra: comparison by Musal, B.; Tuna, B. Surgical therapy of complicated restriction enzyme digestion and pulsed-field gel uterine stump pyometra in five bitches: a case electrophoresis. Veterinary Microbiology. v.84, report. Veterinary Medicine – Czech. v.50, n.12, p.143-153, 2002. p.558-562, 2005.Hagman, R.; Kindahl, H.; Fransson, B.A.; Nelson, R.; Couto, G. Hiperplasia Quística Bergström, A.; Ström Holst, B.; Lagerstedt, Endometrial (HQE) / Piómetra. En: Nelson, R., A.S. Differentiation between pyometra and Couto G. Medicina interna de animales pequeños. cystic endometrial hyperplasia/mucometra in 2.ed. Buenos Aires, República Argentina: Inter- bitches by prostaglandin F2α metabolite analysis. medica, 2000. p.525-526. Theriogenology. v.66, p.198-206, 2006. Niskanen, M.; Thrusfield, M. Associations betweenHedlund, C. Piómetra. En: Fossum, T. Cirugía en age, parity, hormonal therapy and breed, and pequeños animales. Inter-médica, Buenos Aires. pyometra in finnish dogs. Veterinary Record. República Argentina, 1999. p.588-593. v.143, n.18, p.493-498, 1998.Heiene, R.; Van Vonderen, I.K.; Moe, L.; Mølmen, Oluoch, A.O.; Kim, C.H.; Weisiger, R.M.; Koo, H.Y.; G.S.; Larsen, N.H.; Kooistra, N.S. Vasopressin Siegel, A.M.; Campbell, K.L. et al. Nonenteric secretion in response to osmotic stimulation and Escherichia coli isolates from dogs: 674 cases effects of desmopressin on urinary concentrating (1990-1998). American Journal Veterinary capacity in dogs with pyometra. American Research. v.218, n.3, p.381-384, 2001. Journal Veterinary Research. v.65, n.4, p.404- Palmer, N. Nonerosive arthritis. En: Jubb, K.; 408, 2004. Kennedy, P.; Palmer, N. Patology of domesticJayaprakash, R.; Sathiamoorthy, T.; Sureshkumar, R. animals. Fourth edition. San Diego, USA: Incidence of pyometra in bitches: a retrospective Academic Press, 1992. p.180. study of 249 cases. Tamilnadu Journal Purswell, B. Pyometra and Cystic Endometrial Veterinary & Animal Sciences. v.3, n.3, p.164- Hyperplasia. En: Leib, M.S.; Monroe, W.E. 165, 2007. Practical Small Animal Internal Medicine.Johnson, C. Tratamiento médico de la piómetra Philadelphia, USA: W.B. Saunders, 1997. p.422- felina. En: Kirk, R.; Bonagura, J. Terapéutica 426. Veterinaria de Pequeños Animales XI. España: Romagnoli, S. Canine Pyometra: Pathogenesis, Interamericana McGraw-Hill, 1994. p.1073- Therapy and Clinical Cases. Memories 27 WSVA 1076. Congress; 2002.Jubb, K. Degenerative lesions of the islets of Root, M. Piómetra e Hiperplasia Endometrial Langerhans: diabetes mellitus. En: Jubb, K.; Quística. En: Tilley, L.; Smith, F. La consulta Kennedy, P.; Palmer, N. Patology of domestic veterinaria en cinco minutos. Buenos Aires, animals. Fourth edition. San Diego, USA: República Argentina: Inter-medica, 1998. p.984- Academic Press, 1992. p.421. 985.Kennedy, P.; Miller, R. Pyometra in the bitch and Rootwelt-Andersen, V.; Farstad, W. Treatment of queen. En: Jubb, K.; Kennedy, P.; Palmer, N. pyometra in the bitch: A survey among Norwegian Patology of domestic animals. Fourth edition. small animal practitioners. The European San Diego, USA: Academic Press, 1992, p.382. Journal of Companion Animal Practice. v.16,Kida, K.; Baba, E.; Torii, R.; Kawate, N.; Hatoya, n.2, p.195-198, 2006. S.; Wijewardana, V.; et al. Lactoferrin expression Smith, F.O. Canine Pyometra. Theriogenology. v.66, in the canine uterus during the estrous cycle and p.610-612, 2006. with pyometra. Theriogenology. v.66, p.1325- Stone, E. Piómetra. En: Slatter, D. Texto de cirugía 1333, 2006. de los pequeños animales. Barcelona, España:Laing, E. Pyometra. En: Harari, J. Small Animal Masson, 1998. p.1733-1736. Surgery. USA: Williams & Wilkins, 1996. p.172- Ström Holst, B.; Bergström, A.; Lagerstedt, 173. A.S.; Karlstam, E.; Englund, L.; Båverud, V. vet.zootec. 1(2): 71-86, 2007
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