Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El Partenón                                         EL PARTENÓNINTRODUCCIÓNEl...
Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónLas ocho columnas del frente dan lugar a catorce metopas (dos por ...
Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónEl programa escultórico, ideado por Fidias (que supervisó toda la ...
Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónSólo dos cabezas se han conservado de las estatuas de los frontone...
Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónCURIOSIDADESTodo de mármol, desde las tejas a las columnas. A lo l...
Upcoming SlideShare
Loading in …5
×

El partenón

1,178 views

Published on

0 Comments
1 Like
Statistics
Notes
  • Be the first to comment

No Downloads
Views
Total views
1,178
On SlideShare
0
From Embeds
0
Number of Embeds
1
Actions
Shares
0
Downloads
18
Comments
0
Likes
1
Embeds 0
No embeds

No notes for slide

El partenón

  1. 1. Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El Partenón EL PARTENÓNINTRODUCCIÓNEl monumento más antiguo de la Acrópolis es el Partenón, construido entre 447 y 432 por Ictinios yCallicatres. El Partenón es el principal templo de la Acrópolis de Atenas, consagrado a la diosa griegade la sabiduría, Atenea Parthenos. Se levanta sobre el lugar de un templo arcaico (Hecatompedón),sustituido más tarde por otro templo que no llegó a concluirse (destruido durante el saqueo persa delaño 480 a.C.).El Partenón es el principal monumento de la antigua Grecia, y uno de los testimonios más elevados dela civilización occidental: el arte clásico encuentra aquí un equilibrio perfecto entre espacioarquitectónico y forma escultórica. El templo constituye, al mismo tiempo, la máxima expresión de lastradiciones y la vida cultural de la Atenas de Pericles, su momento histórico más relevante.CARACTERÍSTICASEl Partenón es un templo dórico, de 69,50 por 30,88 metros. Es un templo períptero octástilo, esdecir, esta rodeado por todas sus caras ce columnas formando un bloque pensado con sentidoescultórico y capaz de puntos de vista diagonales y homogénea majestad. El numero de columnaslaterales es de 17, el doble mas una de las columnas de los frontis. El Partenón es anfipróstilo, esdecir, tiene un pórtico anterior interno, el pronaos y un pórtico posterior interno, el opistodomos.Estos dos pórticos son hexástilos, y sus columnas son ligeramente menores en diámetro a lasexteriores.En el interior del templo, Ictino rompió con la distribución espacial canónica haciendo frente a lasexigencias cultuales y a los imperativos derivados del volumen de la colosal estatua de Atenea.El interior de la cella está dividido en dos grandes estancias: la naos o hekatompedos, donde estabasituada, cerca del fondo, la estatua de Pallas Atenea, y la cámara de las vírgenes o vestales.La amplia y muy ancha naos, recorrida por tres filas de columnas dispuestas en forma de pi griega ("),determino también el aspecto exterior del templo, con la adopción de las ocho columnas frontales enlugar de las seis canónicas.También razones cultuales imponían la presencia de una sala contigua, aunque incomunicada con lasnaos, que tampoco constituía un elemento canónico. Esta sala estaba destinada a las actividades delas jóvenes atenienses relativas a la preparación del peplo de Atenea para las fiestas y, l parecer, fueprecisamente por estas vírgenes (parthénoi) por las que la sala fue denominada Partenón, vocabloque mas tarde se extendió a todo el edificio.El frente del Partenón, o, mejor dicho, los frentes, han alcanzado el punto culminante de serenidad yde belleza. El frontis lo define un triangulo isósceles de base seis y altura cuatro. Sus lados igualesmiden cinco. Pueden descomponerse en dos triángulos rectángulos de proporción 3-4-5. 1
  2. 2. Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónLas ocho columnas del frente dan lugar a catorce metopas (dos por cada uno de los siete intervalos) y,en consecuencia, a quince triglifos. Los triglifos coinciden con los ejes de las columnas, mientras quelos extremos se desplazan al filo del entablamento. Al tener que ser las metopas iguales y cuadradas,el intervalo entre las columnas extremas es menor, lo que favorece el aplomo del templo,fortaleciendo los ángulos. En este caso la disposición de metopas y triglifos ayuda a prever unacorrección óptica de la que tan sutiles testimonios nos dieron los griegos. En general, también lascolumnas de los ángulos se hacían mas gruesas, pues al destacarse en el cielo se las “come” la luz.CORRECCIONES ÓPTICASLos constructores recurrieron a complicados cálculos matemáticos para fijar las proporciones óptimasy romper, a través de estudiadas desviaciones, la matemática frialdad de las líneas rectas, corrigiendolos defectos ópticos que estas generan. La profundidad a la que los arquitectos llevaron dichoscálculos dotó al edificio de una organicidad que ninguna otra construcción helénica pudo igualar.En un templo las líneas verticales no deben serlo en realidad, si queremos que como tal aparezcan. Nilas horizontales, horizontales por la misma razón. Para buscar la ilusión perfecta de horizontalidad yverticalidad debemos hacer que las columnas converjan en un punto lejano, lo que hace que las másexternas se inclinen más fuertemente hacia el centro. Las líneas de base y de entablamento se debenabombar, es decir, arquear ligeramente. Si no, en lugar de horizontales parecerían curvas formandoflecha.Pero para darnos cuenta de la sutileza a que llegaron los constructores del Partenón, estas curvas,producto de la corrección óptica, no las hicieron simétricas en relación con el eje del edificio. Elmotivo es que para el espectador que sale de los Propileos el Partenón no aparece de frente, sino a laderecha, y, por lo tanto, las curvas deben corregirse con respecto a este punto de vista.La precisión de los constructores fue tal que el restaurador de la Acrópolis, Balanos, pudo encontrar ellugar exacto de la situación de los trozos de entablamento gracias a las medidas de sus curvaturas. En1847, el arquitecto inglés Penrose se hizo célebre descubriendo estas curvas, que substituían laslíneas horizontales en el trazado del Partenón.ESCULTURAEl conjunto de esta decoración ha llegado mutiladísimo hasta nuestros días. El templo se transformódurante la Edad Media en iglesia cristiana y más tarde en polvorín, que hizo explosión cuando el sitiode Atenas por los venecianos, en 1691. Al ocurrir la explosión, se abrió por los lados; las dos fachadasprincipales resultaron menos perjudicadas, pero se desplomaron muchas de las columnas de lasfachadas laterales. Las esculturas que quedaban aún en el glorioso edificio tan maltratado searrancaron a principios del siglo XIX con consentimiento del Gobierno turco y, finalmente, sevendieron al Museo Británico. De los grupos escultóricos que decoraban los frontones quedan tansólo unas cuantas estatuas; su disposición en el propio lugar no se conocería si no fuera por lasdescripciones de los antiguos y los deficientes croquis que tuvo el capricho de dibujar un pintorfrancés que acompañó a un embajador de Luis XIV a Constantinopla en 1674, esto es, diecisiete añosantes de que fuera volado el edificio por las bombas de los venecianos. 2
  3. 3. Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónEl programa escultórico, ideado por Fidias (que supervisó toda la obra) y ejecutado en su taller,comprendía la gran estatua criselefantina (de oro y marfil) de Atenea, situada en la cella, y ladecoración arquitectónica. Las noventa y dos metopas del friso dórico representaban las batallas delos gigantes, amazonas, lapitas y centauros, así como la destrucción de Troya. El frontón orientalnarraba el nacimiento de Atenea, observada por los dioses del Olimpo, mientras que el occidental seocupaba de la disputa entre la diosa y Poseidón por el dominio del Ática. El friso jónico, en el muroexterior de la cella (en la galería del peristilo), representaba a lo largo de sus 160 metros de desarrollola procesión de las panateneas, el principal ritual religioso de Atenas, en el que todo el pueblopresenta a los dioses el nuevo péplum o velo para la antigua estatua de madera de Atenea Poliade.Todas estas esculturas se conservan en la actualidad en el Museo Británico de Londres bajo el nombrede colección Elgin.El frontón de la fachada occidental representaba la contienda de Atenea con Poseidón paraadjudicarse el derecho de patronato de la ciudad. Ambos hieren con su arma el suelo de la Acrópolis:la diosa hace brotar de la roca el olivo, y el dios ofrece el caballo, don precioso, pero inferior según losatenienses al árbol que ruana grosura. Como en los frontones de Olimpia, que representaban unaescena que había tenido por teatro aquel mismo lugar, en el Partenón también se supone ocurridaaquella escena en la plataforma misma de la Acrópolis; por esto asisten a ella sus primeros habitantessemidivinos, Cécrops y Erecteo, con sus esposas e hijos.Dice Pausanias que las esculturas del frontón oriental representaban el nacimiento milagroso deAtenea de la cabeza de Zeus. La misma escena, figurada en un tosco brocal de pozo griego del Museode Madrid, nos hace adivinar la posición de los personajes principales, que han desaparecido delPartenón. Las figuras de los ángulos son las únicas que se han conservado: las Horas y las Parcas,deidades que presiden el nacimiento y la muerte. La misma idea del nacer y el dejar de serexpresaban los símbolos del Sol y de la Luna, con las cabezas de los caballos de sus carros queasomaban en los ángulos agudos del frontón. Los caballos encabritados de Helios relinchananunciando el día; los de Selene, la diosa nocturna, agachan pasivamente la cabeza; Minerva nacía enaquella hora de luz; así describen plásticamente los escultores del Partenón el despertar de la aurora.Los cuerpos desnudos son felizmente simplificados, pero sin llegar a ser formas puras, puestos queaquellos torsos de mármol viven y respiran. El cuerpo de la gran figura de Poseidón, mutilado,fragmentario, no es de un dios: es el prototipo masculino de nuestra especie. Las dos figurasmasculinas de los ángulos tienen los mismos caracteres de sobria ejecución, pero con algún ingenuodetalle restablecen su humanidad. Las estatuas femeninas van vestidas, pero se manifiesta sutilmentesu personalidad hasta en los pliegues de las túnicas. Las Parcas, las fúnebres deidades del Hades,muestran adaptados al cuerpo los pliegues finísimos de sus ropajes transparentes; en cambio, en lasvestiduras de Iris y de la Victoria, que habitan aquí en el suelo, se ven los pliegues rizarse a impulsosdel viento; mientras en las diosas olímpicas, como Hebe, la escanciadora de los inmortales, caencurvados los anchos planos de tela en que se posan el aire y los rayos del sol. En aquellas exquisitasesculturas, cada pedazo de mármol habla en seguida de todo el universo. Recordemos que Fidiaspudo y debió de tener frecuente contacto con Anaxágoras, el filósofo amigo y huésped de Pericles. Lagran preocupación de Anaxágoras era, precisamente, el concierto físico del universo, el orden y elritmo del torbellino de los accidentes cósmicos. 3
  4. 4. Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónSólo dos cabezas se han conservado de las estatuas de los frontones del Partenón: una, es la del jovenrecostado, que se suele designar con el nombre de Teseo; la otra, arrancada antes de que se hiciera laexpoliación definitiva, es una cabeza femenina que se supone ser la de la Victoria del frontón oriental.Ambas cabezas son de una simplicidad sublime, pero todavía bien humanas, ya que la forma no seestiliza: se idealiza, conservando lo que es eterno e inmortal en la faz de cada sexo. La mismaidealización aparece en las cabezas de los caballos. Acaso se les podría reprochar únicamente unaexcesiva transfiguración, como cierta humanización de su tipo, pero, así y todo, serán siempre el idealde su raza, el arquetipo del caballo, la idea pura de su forma que pedía Platón para las obras delartista.La novedad más espectacular del Partenón es el friso interior continuo que remataba el muro de lanaos y que desde el ángulo sudoeste, partía en las dos direcciones y, recorriendo toda la celia y lascolumnas del pronaos, bajo el pórtico, se juntaba en la cara oriental, decorando así, a lo largo de 160m, un lugar que ningún edificio dórico anterior había utilizado a tal efecto. En contraste con lasanteriores composiciones heroicas se desarrollaba bajo el gran pórtico un friso famoso, con unaprocesión en la que desfilaban todos los ciudadanos de Atenas, los cuales, representados en susdiversas categorías, acudían fielmente al santuario de la Acrópolis. Era una ceremonia cívica quecongregaba cada año a todo el pueblo de Atenas, para llevar un nuevo manto o peplo a la diosa. Elantiguo ídolo de madera necesitaba que se le revistiera con un peplo de lana; después, la costumbretradicional hizo sobrevivir la ceremonia, y el peplo se entregaba al sacerdote en la entrada delPartenón y quedaba suspendido todo el año en la celia, junto a la estatua de marfil y oro de Fidias. Elfriso, que da la vuelta a todo el edificio, tiene 160 metros de largo; está labrado en relieve plano y configuras de la mitad del tamaño natural; hay, pues, espacio suficiente para tan larga comitiva. Lanovedad no está precisamente en el hecho de introducir una composición de la vida civil para ladecoración de un templo, sino más bien en el naturalismo con que está representado cada grupo deciudadanos. Desde los viejos con manto, las largas filas de muchachas y matronas, los jóvenes acaballo, los sacerdotes y burgueses hasta los aguadores, todos se dirigen hacia la fachada oriental,donde estaba la entrada y tenía que entregarse el peplo a la diosa.Las esculturas del Partenón son, por muchos conceptos, el más alto resultado artístico que haconseguido la humanidad de todos los tiempos. El entusiasmo que despiertan en nosotros loprovocaron ya en su época. Pericles, al defenderse de sus iniciativas, tenía ya plena conciencia de superfección y reprocha a los atenienses el que no admiraran lo bastante aquellas obras que califica de«milagro sorprendente». Plutarco dice con sencillez estoica: «Lo que hace más admirable aquellasobras es que se hayan ejecutado en tan corto tiempo para tan larga vida. Porque, en el momento denacer, tenían ya una belleza que las hacía parecer antiguas y guardaban siempre la frescura de lajuventud. Lo mismo que cuando acababan de salir de manos de los artistas, conservan siempre la florde la gracia y la novedad, que impide que el tiempo haga violencia sobre ellas, como si tuvieran unespíritu siempre renaciente y una alma exenta de vejez.» ¡Alma, espíritu, vejez, juventud,inmortalidad!... Estas son las palabras que empleaban ya los antiguos para ponderar aquellosmármoles, destrozados hoy por la acción del tiempo y la inconsciencia de los hombres y encerradosen aquella sala gris que les da asilo en el Museo de Londres. 4
  5. 5. Historia de la ArquitecturaEl Templo Griego: El PartenónCURIOSIDADESTodo de mármol, desde las tejas a las columnas. A lo largo de todos los lados del tejado corría ungoterón o caño, para recoger el agua de la lluvia descargada por gárgolas con forma de cabeza deleón. El tejado era de madera, cubierto por hiladas de tejas, también ellas, como todo el edificio, demármol pentélico. Normalmente, las tejas eran de barro cocido, pero el Partenón es el único templogriego íntegramente construido en mármol.4 a 9: la proporción constante. Todas las dimensiones del Partenón nacen de una constantebúsqueda de relaciones entre los diversos elementos, tanto en planta como en alzado. Por ejemplo, elestilóbato, basamento sobre el que se apoyan las columnas, mide 30,88 x 69,50 metro, dimensionesque tienen una relación entre si de 4 a 9. La misma proporción se encuentra entre el diámetro de lascolumnas (1,905 metros) y los respectivos intercolumnios (4,296 metros), entre la altura del templo(13,72 metros) y su anchura (30,88 metros). Toda la arquitectura griega responde a exactos cánones uordenes, a precisas relaciones entre las diferentes partes individuales que confieren armonía a todo elconjunto. Originariamente, la relación se establece esencialmente entre dos elementos, base delsistema constructivo llamado trilítico: dos bloques monolíticos verticales que sostienen un tercerbloque horizontal. La posterior evolución desemboca en la formalización de los tres órdenes clásicos:dórico, jónico y corintio.El Partenón, un templo record. Las dimensiones del estilóbato (30,88 x 69,5º metros) le convierten enel templo mas grande del universo griego realizado en estilo dórico. El templo G de Selinunte y el deZeus de Agrigento son, de hecho, más grandes, pero nunca fueron terminados. Finalmente, es elúnico templo dórico en que las 92 metopas están, por voluntad especifica de Fidias, todas ellasdecoradas. Hasta ese momento, ninguna ciudad griega se había atrevido a realizar un gasto tangravoso para sus arcas. Fueron justamente razones económicas las que se tomaron como pretextopara difamar a Fidias, que fue además procesado bajo la acusación de haber robado el oro destinadoa la construcción de la estatua crisoelefantina de Atenea.Mucho metal y nada de argamasa. Los diferentes bloques, una vez cortados en la cantera y colocadosen su lugar, eran ligados entre si no con argamasa, sino con grapas metálicas, colocadas en agujerosprefabricados, que después eran rellenados con plomo fundido. Las diferentes inclinaciones de losplanos, usadas como artificio de corrección óptica, hacían que los bloques no fuesen nuncaperfectamente cúbicos, sino sustancialmente trapezoidales. Esto posteriormente complicaba laconstrucción, porque cada pieza exigía una colocación absolutamente precisa. 5

×