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3 leyendas

HISTORIA

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3 leyendas

  1. 1. 1.- La casa de los EspejosEn Cádiz (España) en la parte antigua de la cuidad, cerca de la Alameda,frente al monumentodel marqués de Comillas junto al mar se sitúa una antigua casa abandonada de la cual cuentanser una casa encantada. En la casa de los espejos vivió un capitán de barco con su esposa ysu hija; la hija le pedía a su padre que cada vez que volviese de algún viaje este le trajese unespejo.La hija fue creciendo y se convirtió en una bella joven, además era una hija ejemplar,ante tanta grandiosidad el padre solo tenía ojos para ella. Pasaron y pasaron los años y supadre seguía regalandole espejos llegando a tener una gran colección compuesta por espejosde muchos lugares del mundo. La madre ante estos caprichos y la poca atención que recibíapor parte de su marido discutía día a día con su hija cuando este se encontraba de viaje, eratan grande la envidia que en uno de los viajes envenenó a su hija para así obtener la absolutaatención de su marido.Al llegar el padre, su esposa le dijo que su hija había padecido una grave enfermedad y habíamuerto. El padre enloquecido no podía creer que su ojito derecho había muerto y arremetíacontra todo, cuando entonces vio reflejado en los espejos la muerte de su hija y elenvenenamiento por parte de su madre. Al saber lo que realmente ocurrió logró que su esposaconfesara, fue encarcelada muriendo al tiempo; el esposo se marchó de la casa para no volverjamás. La casa desde ese momento hasta día de hoy continua inhabitada. Al entrar en esacasa un escalofrío te recorre el cuerpo y aveces se pueden escuchar llantos de una niña quefluyen desde el piso de arriba, donde se encontraba la habitación de la niña, la cual aun poseesus paredes cubiertas por espejos intactos que aveces dejan de reflejar tu reflejo. Variaspersonas que han estado al interior de esa casa y en la habitación de la niña a sensacion esrealmente inquietante.
  2. 2. 2.- El viajeLuego de haberla leído, cada vez que viajes en subte la recordarás.Impresionante leyenda urbana que unifica la realidad con la fantasía, cuento que recrea unaparte sórdida de la realidad social actual tiñéndola de suspenso mítico.cuentan que...Los dos jóvenes luego de arrebatarle la cartera a la anciana descienden corriendo por la bocadel subte, observan cuidadosamente al guardia y asegurándose de no ser vistos saltan losmolinetes, corren escaleras abajo riendo victoriosos hasta llegar al andén y allí esperan.Estaban tan llenos de energía que no podían mantenerse quietos, como si sus pies no tocaranel suelo.Agitados, movían sus cabezas tratando de ver si alguien venía por ellos, mientras sus manostemblorosas y sudadas se repartían el poco dinero robado uno de los dos arrojaba la humildecartera a un lado de las vías.Sienten una vibración intensa y un fuerte ruido, mientras ven la luz acercarse a toda velocidaduno de ellos dice aliviado: Ahí vieneSegundos después el subte se detiene delante de ellos como invitándolos a entrar.Se apresuran a subir ubicándose en el último asiento del último vagón para no llamar laatención.Escuchan la chicharra que indica la partida, las puertas se cierran y la máquina avanza,entonces uno de los jóvenes alardea: ¡Uh! Como zafamos, lástima que es poca guita.A esto su compañero le contesta: No importa, ahora que bajamos hacemos otra y ya está.En ese momento llegan a una estación pero el subte pasa sin detenerse, ellos no parecendarse cuenta, luego se levantan y esperan junto a las puertas.Llegan a otra estación pero el subte tampoco se detiene, se inquietan, notan que no hay nadieen el vagón así que avanzan al siguiente, pero tampoco encuentran pasajeros, así corren a lolargo del subte vacío hasta llegar al vagón guía.La cabina de conductor está cerrada, golpean y gritan pero nadie responde, patean las puertaspero no se abren, las ventanillas parecen selladas. Se desesperan, están atrapados.Ven pasar las estaciones mientras gritan y hacen ademanes, pero la gente no los mira, noparecen notar la máquina que pasa sin detenerse.Cansado, uno de ellos se sienta y le dice al otro que continuaba pateando las puertas:-En algún momento vamos a llegar a la terminal y va a tener que parar.-El otro lo mira y con tono preocupado le pregunta: ¿y si no para?-El miedo y los nervios por no entender lo que ocurría los lleva a discutir entre ellos:-¿Qué decís?-¡Acá no hay nadie!-¿Y quién maneja?-Yo que sé ¿Y si choca?Se miraron fijamente un momento en absoluto silencio y luego corrieron despavoridos al últimovagón, creyendo que ese sería el lugar más seguro si el choque daba a lugar.Se acomodaron a esperar el impacto, mientras el subte avanzaba, pero nada ocurría, sepreguntaban:-¿Cuánto falta?-No séPasaba el tiempo y la pregunta era la misma ¿cuánto falta?Entonces uno de ellos dijo:-Algo está mal.Y no volvieron a hablar, temían hacer la pregunta porque ya sabían que nunca llegarían, queno habrían ningún choque y que el subte no se detendría.La máquina aun avanza rugiendo incansable por los eternos y oscuros túneles, los jóvenes solopoden ver de tanto en tanto algún rostro lejano en alguna estación sin nombre.Extraños que no los ven, estaciones que se vuelven cada vez más parecidas. Pero mientras lasvías sigan extendiéndose delante de ellos solo les quedará esperar.
  3. 3. 3.- Sarah y JennifferEsta historia pasó hace muchos años en un lugar alejado de la ciudad, en un pueblo de NuevaJersey (EEUU)... No se sabe si lo que pasó fue verdad o si es sólo una leyenda; pero losinquilinos que ahora viven en la casa donde ocurrió la desgracia dicen que a veces por lasnoches oyen los gritos de una chica y los llantos de otra chica, de voz parecida a la de laprimera, pero más bonita y clara, como si fueran las voces de dos hermanasadolescentes.Bueno; el caso es que, hace 40 ó 50 años atrás, en una casa grande de unpueblo de Nueva Jersey, vivía un feliz matrimonio con dos hijas de la misma edad, Sarah yJeniffer, unas adolescentes de 16 y 17 años (Jeniffer era la mayor).Era una familia que lo tenía todo; amor, bastante dinero... los padres creían que eran la familiaperfecta, pero ignoraban algo respecto a sus hijas: el gran odio que Sarah sentía hacia Jeniffer.Le tenía una gran envidia a su hermana; ya que era más guapa, más alta, tenía más suerte conlos chicos, era admirada por todos, tenía una voz más bonita, era la más popular, era la mayorde ellas dos... pero había algo que Sarah envidiaba muchísimo a Jeniffer, mucho más quecualquier otra cosa: sus ojos. Jeniffer no era vanidosa ni soberbia, pero no podía evitar decirque sus ojos eran su mayor orgullo, estaba orgullosísima de ellos, no paraba de alucinar consus ojos, y es que eran perfectos: de un azul claro precioso, brillantes... y todos la admirabanpor eso, todo el mundo le comentaba que tenía unos ojos preciosos.El caso es que una tarde Sarah se quedó pensando en su cuarto sobre cómo podría destruir asu hermana Jeniffer, ya que la odiaba mucho, y se le ocurrió una idea bastante cruel ysanguinaria, aunque no era raro porque Sarah estaba volviéndose loca y enferma mental. Suprincipal objetivo era hacer que los ojos de Jeniffer dejaran de molestarla con su belleza, y quede paso Jeniffer dejara de ser la mejor en todo. Mientras Sarah se quedó en la casapreparando y materializando su plan, Jeniffer estaba dando una vuelta con las amigas por laciudad, y los padres se habían ido al cine y al teatro, así que fue la ocasión perfecta para trazarsu plan sin que nadie la viera.Pasaron las horas, pasaron y pasaron, y se hizo de noche. Eran las 10:00. Jeniffer estabayendo hacia su casa. Venía muy contenta y sonriente. Entró muy rápido en su casa sin mirar asu alrededor. Fue a su cuarto y se encontró con su cuadro de comunión roto y tirado en elsuelo. Después empezó a recibir unas llamadas. Era alguien amenazándola con arrancarle losojos y con destripar a su club de fans. La voz le resultaba conocida. Jeniffer se estabaasustando muchísimo, y también oía gritos fuera de la casa. Era Sarah, que lo hacía paraasustarla más.Diez minutos después, Jeniffer salió de la casa, y, nada más salir, se detuvo. Su boca se secó.Su corazón se paró. Se quedó de piedra con lo que vió. Lo que había visto era tanenormemente horrrible, tan orroroso, que se arrancó los ojos para no ver más. Era su propiahermana ahorcada de un árbol con tres puñaladas en el vientre y mirándola directamente a losojos. Las ideas de la desquiciada Sarah habían quedado muy claras, y su venganza se habíacumplido. Estuvo dispuesta a morir a cambio de que Jeniffer perdiera su felicidad, y, sobretodo, su mayor tesoro: sus ojos.

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