La situación actual de la informática en méxico

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La situación actual de la informática en méxico

  1. 1. La situación actual de la informática en MéxicoA partir de la crisis de la deuda, que puso punto final a las teorías de la sustitución deimportaciones y de los mercados cerrados, América Latina comenzó a experimentarcon las ideas del Estado eficiente y la modernización.En el caso de México, la búsqueda de una economía de mercado estable, abierta ycompetitiva propuesta en el Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994, se tradujo en unareforma macroeconómica general y en la firma del TLC, que han transformado elcontexto político y económico del país en forma considerable.En lo que respecta a la informática, los cambios más significativos generados por eseproyecto modernizador son la apertura comercial, el crecimiento de la inversiónprivada y pública en tecnología, y la desregulación y adelgazamiento del mercado delsector público. Pero además de estos cambios en el contexto macroeconómiconacional, la situación general de la informática en México está profundamente influidapor la evolución que las propias tecnologías de la información están teniendo en todoel mundo. Las fuerzas que están provocando las mayores repercusiones en laevolución de las tecnologías de la información son:Primero, la estandarización y el abaratamiento de los bienes informáticos - equipos,sistemas operativos, herramientas de programación, protocolos de comunicación-.Segundo, la convergencia de las áreas de la informática -en la medida en que lacomputación, las telecomunicaciones, la microelectrónica y la propia informáticatienden a integrarse entre sí-.Tercero, la incorporación de la informática en todo tipo de actividades -tanto en suutilización como componente inseparable de muchos procesos y productos, como enla extensión del dominio de aplicación a nuevos ámbitos con mayores capacidades-.Cuarto, la democratización y la domesticación de las tecnologías de la información -entendidas éstas como la accesibilidad a la informática de cada vez mayores estratosde población y la creciente y más variada utilización de la informática en los hogares-.El mercado informáticoEn 1993, el mercado informático en México ascendió aproximadamente a 2 mil 839millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 30 por ciento del mercadolatinoamericano, el 0.8 porciento del mundial y el 1.88 por ciento del mercadoestadounidense, de acuerdo con datos proporcionados por Servicios Estratégicos enElectrónica (SELECT). Es éste un mercado abierto desde 1990, muy integrado a laoferta norteamericana a raíz del TLC y en el que conviven todos los niveles dedesarrollo, pues a pesar de la brecha tecnológica en el nivel de uso generalizado de lainformática respecto a otros países, en México hay usuarios tan avanzados como losmejores del mundo, mientras que también están presentes al interior del propiomercado nacional las disparidades más significativas.Para valorar el dinamismo del mercado de cómputo mexicano, baste apuntar que -según SELECT- éste creció en su conjunto casi un 42.6 por ciento en1990 y tuvo un crecimiento superior al 25 por ciento en 1992. Este incrementoesparticularmente significativo ante la reducción que los mercados internacionales decómputo manifestaron en 1990 y sobre todo en 1991. La explicación más plausible deeste hecho está en el dinamismo impreso a la actividad nacional en estos años y elrelativo atraso que mantenían las inversiones en esta materia. Pero si bien lo anterior
  2. 2. demuestra la juventud del mercado nacional, empiezan a constatarse señales demaduración, como la sensibilidad del monto del mercado a las fluctuacionesmacroeconómicas del país, evidente en el segundo semestre de 1993.Con la supresión del requisito de permisos de importación para bienes informáticos yla homogeneización de los aranceles correspondientes, la oferta de bienes y serviciosinformáticos en México ha experimentado diversos cambios estructurales. Por unaparte, la variedad de productos en el mercado nacional ha aumentado, los precios delos productos han bajado en forma general, y han aparecido nuevos actores, sobretodo en el mercado de intermediación. Por otra parte, los productores nacionales deequipo de cómputo (hardware) y programas para computadoras (software) hanajustado su actividad a las nuevas condiciones de distintas maneras: las grandesempresas internacionales que fabricaban equipos en México han reestructurado suslíneas de producción, para enfocarse en su mayoría hacia los mercadosinternacionales y para fortalecer otras líneas de negocio como la integración desistemas. Algunas han suspendido la producción local de equipo y, en general, lasexportaciones netas de este grupo bajaron hasta 1992 cuando empezaron a mostrarseñales de repunte. Los productores estrictamente nacionales han reaccionado deforma análoga: algunos reorientaron su producción hacia nichos en los que soncompetitivos internacionalmente -como las tarjetas para redes o los circuitos depropósito específico-, mientras que la alianza con socios extranjeros se convirtió enuno de los mecanismos más favorecidos.Una buena proporción de estas empresas hacerrado sus operaciones de producción para convertirse en distribuidoras de marcasimportadas, aunque algunas conservan sus líneas de ensamble; y por último, aunquepocos, han aparecido nuevos inversionistas industriales en este sector, sobre todo encomponentes y microcomputadoras.En términos generales,las cifras revelan una reconversión aparentemente exitosa deeste sector industrial: de acuerdo con la SECOFI, la producción de equipo de cómputopasó de 915 millones de dólares en 1990 a mil 587 para 1993, mientras que lasexportaciones totales de la rama de cómputo se duplicaron durante la presenteadministración, pasando de 370 millones de dólares en 1988, a 889 millones en 1993.En lo que respecta al software, el total del mercado nacional para 1993 se estimó enunos 370 millones de dólares, y en él, la oferta de productos mexicanos, que hacrecido en términos modestos, representa actualmente un30 por ciento de las transacciones; la apertura comercial incrementó el mercado deproductos estandarizados ("paquetería")-en gran medida como consecuencia delaumento en la importación de equipo-, pero subsiste un hábito de programacióncasera (in-house) que atiende aún una parte importante de las aplicacionesinformáticas. La paquetería de importación, por lo general, es distribuida por losrepresentantes de las empresas fabricantes de equipo y por representantes de lospropios desarrolladores de software. Estos últimos son empresas mexicanas ocoinversiones, cuya transferencia al exterior ronda el 40 por ciento del precio de ventade los productos, si bien un número significativo de estas empresas realizaactividades de consultoría e integraciónde sistemas, además de la comercializaciónde paquetería.Debe mencionarse que este segmento del mercado sigue padeciendo los efectos deuna alta tasa de utilización ilegal de software, a pesar de las acciones correctivas queha promovido la nueva Ley Federal de Derechos de Autor, y la labor conjunta de losindustriales y comercializadores del software, las instituciones educativas y las
  3. 3. autoridades. Mientras que las exportaciones mexicanas de software son escasas, losservicios de consultoría e integración de sistemas tienden a constituir un nichoimportante para los proveedores y, sobre todo, para los especialistas nacionales.Cabe destacar, por cierto, que este segmento del mercado es uno de los que puedentener un mayor impacto en los niveles de aprovechamiento de las tecnologías de lainformación, en la medida en que es allí donde se localiza el mayor valor agregadopor el lado de la oferta y tiene un alto componente nacional.El mercado de las telecomunicaciones, y más propiamente la infraestructura paratransmisión de datos y los servicios de valor agregado, ha manifestado también unaumento sustancial, para contribuir actualmente con el triple del monto global de lainformática en otros rubros. Este incremento es producto de las mismas fuerzas quehan estimulado los otros segmentos del mercado informático, pero que en este casoen particular se han visto reforzadas por la privatización de Teléfonos de México(TELMEX) y el nuevo Reglamento de Telecomunicaciones, que han contribuido aatenuar un importante rezago en la oferta. En términos generales, sin embargo, elmodelo seguido hasta ahora ha tendido a favorecer los requerimientos deinfraestructura de los grandes usuarios, en detrimento de las medianas y pequeñasempresas.La demanda de bienes y servicios informáticos ha crecido sin duda comoconsecuencia de la oferta de equipos más abundante y barata provocada por laapertura comercial, pero también ha recibido un impulso significativo por una mayorinversión en tecnología que la industria nacional está requiriendo para emprender sumodernización. Un reflejo de esas necesidades apremiantes de modernización y laconsiguiente incorporación de la informática en los procesos productivos, es elincremento en la demanda de los servicios de consultoría e integración de sistemas -de los que se hizo mención anteriormente-,yaumentos más modestos, peromanifiestos, en capacitación.Las empresas y los grupos industriales y comerciales que han decidido participar enlos mercados globales han invertido prioritariamente en informática, con diversasestrategias de inversión. Algunos han buscado alianzas con grupos extranjeros cuyaprincipal aportación es tecnológica, a veces a un costo muy significativo; otras, comolos grandes bancos, con una historia previa de inversión tecnológica exitosa, hanbuscado alianzas o coinversiones en algunos nichos específicos; otras más, hanpodido integrar una tecnología informática propia, que les ha ofrecido ventajascompetitivas de gran efectividad al incorporarse en los mercados globales. En todoslos casos exitosos conocidos, parecen intervenir algunos factores constantes quetienen que ver más que nada con una adecuada cultura tecnológica institucional ocorporativa.Una parte importante del mercado informático nacional –cerca del 40 por ciento- loconstituyen los bancos y las empresas paraestatales que han sido privatizadas,muchos de los cuales presentaban al momento de su privatización una severaobsolescencia tecnológica. Pero es también notable el aumento de inversión encómputo en el sector público debido, sin duda, a la convicción de que la informática esuna herramienta fundamental para lograr una administración pública moderna y
  4. 4. eficiente -junto con la disponibilidad de mayores recursos, el abaratamiento de losinsumos y la simplificación del marco regulatorio-.Cabe mencionar, por otra parte, que el rezago generalizado en las inversiones desistemas en casi todos los sectores, y muy especialmente en el sector público, hapermitido que las inversiones frescas de los últimos años se traduzcan en un parqueinstalado relativamente más moderno que el de otros países, aunque debe hacersenotar que la velocidad del cambio tecnológicopuede revertir esta situación en elmediano plazo. Al mismo tiempo, sin embargo, se constatan problemas importantesen los procesos de utilización, cuya causa primordial radica en la escasa culturatecnológica en los niveles de mando. No es de extrañar, pues, que la incorporación detecnología informática no suela integrarse a las estrategias institucionales demodernización; pero sobre todo que, en un preocupante número de casos, la nociónde modernización informática se limite a la mera adquisición de equipos y no aimpulsar los procesos de reingeniería de las empresas o instituciones. La informáticaestá presente para atender los problemas operativos de las empresas, pero suutilización en los procesos de diseño y de toma de decisiones que repercuten en losniveles de competitividad es aún limitada.En términos generales, la inversión en informática está desbalanceada: encomparación con otros países, la proporción de inversión y gasto en equipamientorespecto a software es muy alta, pero lo es más aún en relación con los gastos dedesarrollo y capacitación, lo que se traduce en una productividad de la inversióninferior a la esperada. Por su parte, la inversión en innovación e investigación esprácticamente nula.La carencia de especialistas informáticos calificados es patente en todo el país y,entre otros efectos, se manifiesta en una elevada tasa de rotación del personalinformático y en salarios proporcionalmente mayores respecto a otras profesiones.Esta escasez, que incide de forma negativa en la calidad de las estrategiastecnológicas y más aún en la utilización de estos recursos, se agudiza particularmenteen los niveles intermedios y altos del sector público, por la disparidad comparativa delos salarios respecto al sector privado. A este hecho cabe agregar que la basecientífica y tecnológica del país en materia informática -tanto de inventores,divulgadores y promotores, como de mecanismos de promoción e intermediación- esmuy pobre, más que la correspondiente a otras disciplinas.De continuar las condiciones actuales, es dudoso que México pueda participar comooferente en los mercados informáticos mundiales y es de esperarse que los costos deasimilación tecnológica se vuelvan cada vez mayores.

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