Semana Santa

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La Semana Santa es conocida además como la semana Mayor dentro de la iglesia Cristiano Católica, en ella se conmemoran la Última Cena y la Pasión de Cristo, sin dejar de lado el Domingo de Resurrección, que es el día en que Jesús ha vencido a la muerte.

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Semana Santa

  1. 1. Semana Santa
  2. 2. La CelebraciónLa Semana Santa es el momento litúrgico más intensode todo el año. Sin embargo, para muchos católicos seha convertido sólo en una ocasión de descanso ydiversión. Se olvidan de lo esencial: esta semana ladebemos dedicar a la oración y la reflexión en losmisterios de la Pasión y Muerte de Jesús paraaprovechar todas las gracias que esto nos trae.Para vivir la Semana Santa, debemos darle a Dios elprimer lugar y participar en toda la riqueza de lascelebraciones propias de este tiempo litúrgico.
  3. 3. A la Semana Santa se le llamaba en un principio “LaGran Semana”. Ahora se le llama Semana Santa oSemana Mayor y a sus días se les dice días santos. Estasemana comienza con el Domingo de Ramos y terminacon el Domingo de Pascua.Vivir la Semana Santa es acompañar a Jesús con nuestraoración, sacrificios y el arrepentimiento de nuestrospecados. Asistir al Sacramento de la Penitencia en estosdías para morir al pecado y resucitar con Cristo el día dePascua.
  4. 4. Lo importante de este tiempo no es el recordar contristeza lo que Cristo padeció, sino entender por quémurió y resucitó. Es celebrar y revivir su entrega a lamuerte por amor a nosotros y el poder de suResurrección, que es primicia de la nuestra.La Semana Santa fue la última semana de Cristo en latierra. Su Resurrección nos recuerda que los hombresfuimos creados para vivir eternamente junto a Dios.
  5. 5. Domingo de RamosCelebramos la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén en laque todo el pueblo lo alaba como rey con cantos ypalmas. Por esto, nosotros llevamos nuestras palmas a laIglesia para que las bendigan ese día y participamos enla misa.
  6. 6. Jueves SantoEste día recordamos la Última Cena de Jesús con susapóstoles en la que les lavó los pies dándonos un ejemplo deservicialidad. En la Última Cena, Jesús se quedó con nosotrosen el pan y en el vino, nos dejó su cuerpo y su sangre. Es eljueves santo cuando instituyó la Eucaristía y el Sacerdocio. Alterminar la última cena, Jesús se fue a orar, al Huerto de losOlivos. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo deoración, llegaron a aprehenderlo.
  7. 7. Tiempo de LeerLeeremos a continuación la lectura del pasado domingo25 de Marzo del tiempo de Cuaresma. En esta lectura, elMaestro (Jesús) se anuncia como el Hijo de Dios y secompara con una semilla que cae al suelo que si nomuere no da fruto, pero si muere dará fruto enabundancia. Prestemos atención y como Salomónpidamos sabiduría para entender la lectura.
  8. 8. Lectura del Santo Evangelio segúnsan Juan (12, 20-33)Había algunos griegos de los que subían a adorar en lafiesta. Estos se dirigieron a Felipe, el de Betsaida deGalilea, y le rogaron: «Señor, queremos ver a Jesús.» Felipefue a decírselo a Andrés; Andrés y Felipe fueron adecírselo a Jesús. Jesús les respondió: «Ha llegado la hora deque sea glorificado el Hijo de hombre. En verdad, en verdad os digo:si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero simuere, da mucho fruto. El que ama su vida, la pierde; y el que odiasu vida en este mundo, la guardará para una vida eterna. Si algunome sirve, que me siga, y donde yo esté, allí estará también miservidor. Si alguno me sirve, el Padre le honrará. Ahora mi almaestá turbada. Y ¿que voy a decir? ¡Padre, líbrame de esta hora! Pero¡si he llegado a esta hora para esto! Padre, glorifica tu Nombre.»
  9. 9. Vino entonces una voz del cielo: «Le he glorificado y de nuevole glorificaré.» La gente que estaba allí y lo oyó decía quehabía sido un trueno. Otros decían: «Le ha hablado unángel.» Jesús respondió: «No ha venido esta voz por mí, sinopor vosotros. Ahora es el juicio de este mundo; ahora el Príncipe deeste mundo será echado fuera. Y yo cuando sea levando de la tierra,atraeré a todos hacia mí.» Decía esto para significar de quémuerte iba a morir.Palabra del Señor
  10. 10. Tiempo de ReflexionarJesús se dijo así mismo que era la semilla caída del cielohacia el suelo que moriría y daría fruto por toda la tierra,y dijo además que los egoístas que aman su vida terrenalla perderán, entonces ¿somos nosotros seguidores deeste buen ejemplo de Jesús? ¿por qué? ¿qué nos hacefalta?
  11. 11. Viernes SantoEse día recordamos la Pasión de Nuestro Señor: su prisión, losinterrogatorios de Herodes y Pilato; la flagelación, lacoronación de espinas y la crucifixión. Lo conmemoramoscon un Viacrucis solemne y con la ceremonia de la Adoraciónde la Cruz.
  12. 12. Tiempo de LeerLeeremos a continuación la lectura de este domingo quehace alusión al Viernes Santo (Viernes de Crucifixión oViacrucis) Pediremos respeto a quienes interpreten lospersonajes de este paisaje bíblico, pues fue el instante enel cual Jesús fue entregado a la cruz por los hombres deeste mundo, para morir por nuestros pecados.
  13. 13. Lectura del Santo Evangelio segúnsan Marcos (14, 1-72; 15, 1-47)Parte IFaltaban dos días para la Fiesta de Pascua y de los Panes Azimos. Losjefes de los sacerdotes y los maestros de la Ley buscaban la manera dedetener a Jesús con astucia para darle muerte, pero decían: «Nodurante la fiesta, para que no se alborote el pueblo.» Jesús estaba enBetania, en casa de Simón el Leproso. Mientras estaban comiendo,entró una mujer con un frasco precioso como de már mol, lleno de unperfume muy caro, de nardo puro; quebró el cuello del frasco yderramó el perfume sobre la cabeza de Jesús. Entonces algunos seindignaron y decían entre sí: «¿Cómo pudo derrochar es te perfume?Se podría haber ven dido en más de trescientas monedas de plata paraayudar a los pobres.» Y estaban enojados contra ella. Pero Jesús dijo:«Déjenla tranquila. ¿Por qué la molestan? Lo que ha hecho conmigoes una obra buena. Siempre tienen a los pobres con ustedes y encualquier momento podrán ayudarlos, pero a mí no me tendránsiempre. Esta mujer ha hecho lo que tenía que hacer, pues deantemano ha ungido mi cuerpo para la sepultura. En verdad les digo:dondequiera que se proclame el Evangelio, en todo el mundo, secontará también su gesto y será su gloria.»
  14. 14. Entonces Judas Iscariote, uno de los Doce, fue donde los jefes de lossacerdotes para entregarles a Jesús. Se felicitaron por el asunto yprometieron darle dinero. Y Judas comenzó a buscar el momento oportuno para entregarlo. El primer día de la fiesta en que se comen lospanes sin levadura, cuando se sacrificaba el Cordero Pascual, susdiscípulos le dijeron: «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte laCena de la Pascua?» Entonces Jesús mandó a dos de sus discípulos yles dijo: «Vayan a la ciudad, y les saldrá al encuentro un hombre quelleva un cántaro de agua. Síganlo hasta la casa en que entre y digan aldueño: El Maestro dice: ¿Dónde está mi pieza, en que podré comer laPascua con mis discípulos? El les mostrará en el piso superior unapieza grande, amueblada y ya lista. Preparen todo para nosotros.» Losdiscípulos se fueron, entraron en la ciudad, encontraron las cosas talcomo Jesús les había dicho y prepararon la Pascua. Al atardecer llegóJesús con los Doce. Y mientras estaban a la mesa comiendo, les dijo:«Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar, uno que compartemi pan.» Ellos se entristecieron mucho al oírle, y empezaron apreguntarle uno a uno: «¿Seré yo?» El les respondió: «Es uno de losDoce, uno que moja su pan en el plato conmigo. El Hijo del Hombrese va, conforme dijeron de él las Escrituras, pero ¡pobre de aquel queentrega al Hijo del Hombre! Sería mucho mejor para él no habernacido.»
  15. 15. Durante la comida Jesús tomó pan, y después de pronunciar labendición, lo partió y se lo dio diciendo: «Tomen, esto es mi cuerpo.»Tomó luego una copa, y después de dar gracias, se la entregó y todosbebieron de ella. Y les dijo: «Esto es mi sangre, la sangre de laAlianza, que será derramada por muchos. En verdad les digo que novolveré a probar el fruto de la vid hasta el día en que lo beba nuevo enel Reino de Dios.» Después de cantar los himnos se dirigieron almonte de los Olivos. Y Jesús les dijo: «Todos ustedes caerán estanoche, pues dice la Escritura: Heriré al pastor y se dispersarán lasovejas. Pero cuando resucite, iré delante de ustedes a Galilea.»Entonces Pedro le dijo: «Aunque todos tropiecen y caigan, yo no.»Jesús le contestó: «En verdad te digo que hoy, esta misma noche,antes de que el gallo cante por segunda vez, me habrás negado tresveces.» Pero él insistía: «Aunque tenga que morir contigo, no tenegaré.» Y todos decían lo mismo. Llegaron a un lugar llamadoGetsemaní, y Jesús dijo a sus discípulos: «Siéntense aquí mientrasvoy a orar.» Y llevó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan. Comenzó allenarse de temor y angustia, y les dijo: «Siento en mi alma unatristeza de muerte. Quédense aquí y permanezcan despiertos.» Jesússe adelantó un poco, y cayó en tierra suplicando que, si era posible, notuviera que pasar por aquella hora. Decía: «Abbá, o sea, Padre, para titodo es posible, aparta de mí esta copa. Pero no se haga lo que yoquiero, sino lo que quieres tú.»
  16. 16. Volvió y los encontró dormidos. Y dijo a Pedro: «Simón, ¿duermes?¿De modo que no pudiste permanecer despierto una hora? Esténdespiertos y oren para no caer en la tentación; pues el espíritu esanimoso, pero la carne es débil.» Y se alejó de nuevo a orar,repitiendo las mismas palabras. Al volver otra vez, los encontró denuevo dormidos, pues no podían resistir el sueño y no sabían quédecirle. Vino por tercera vez, y les dijo: «Ahora ya pueden dormir ydescansar. Está hecho, llegó la hora. El Hijo del Hombre va a serentregado en manos de los pecadores. ¡Levántense, vámonos!; yaviene el que me va a entregar.» Jesús estaba aún hablando cuando sepresentó Judas, uno de los Doce; lo acompañaba un buen grupo degente con espadas y palos, enviados por los jefes de los sacerdotes,los maestros de la Ley y los jefes judíos. El traidor les había dado estaseñal: «Al que yo dé un beso, ése es; deténganlo y llévenlo biencustodiado.» Apenas llegó Judas, se acercó a Jesús y le dijo:«¡Maestro, Maestro!» Y lo besó. Ellos entonces lo tomaron y se lollevaron arrestado. En ese momento uno de los que estaban con Jesússacó la espada e hirió al servidor del Sumo Sacerdote cortándole unaoreja. Jesús dijo a la gente: «A lo mejor buscan a un ladrón y por esosalieron a detenerme con espadas y palos. ¿Por qué no me detuvieroncuando día tras día estaba entre ustedes enseñando en el Templo? Perotienen que cumplirse las Escrituras.» Y todos los que estaban conJesús lo abandonaron y huyeron.
  17. 17. Un joven seguía a Jesús envuelto sólo en una sábana, y lo tomaron;pero él, soltando la sábana, huyó desnudo. Llevaron a Jesús ante elSumo Sacerdote, y todos se reunieron allí. Estaban los jefes de lossacerdotes, las autoridades judías y los maestros de la Ley. Pedro lohabía seguido de lejos hasta el patio interior del Sumo Sacerdote, y sesentó con los policías del Templo, calentándose al fuego. Los jefes delos sacerdotes y todo el Consejo Supremo buscaban algún testimonioque permitiera condenar a muerte a Jesús, pero no lo encontraban.Varios se presentaron con falsas acusaciones contra él, pero noestaban de acuerdo en lo que decían. Algunos lanzaron esta falsaacusación: «Nosotros le hemos oído decir: Yo destruiré este Templohecho por la mano del hom bre, y en tres días construiré otro no hechopor hombres.» Pero tam poco con estos testimonios estaban deacuerdo. Entonces el Sumo Sacerdote se levantó, pasó adelante ypreguntó a Jesús: «¿No tienes nada que responder? ¿Qué es esteasunto de que te acusan? Pero él guardaba silencio y no contestaba.De nuevo el Sumo Sacerdote le preguntó: «¿Eres tú el Mesías, el Hijode Dios Bendito?». Jesús respondió: «Yo soy, y un día verán al Hijodel Hombre sentado a la derecha de Dios poderoso y viniendo enmedio de las nubes del cielo.» El Sumo Sacerdote rasgó susvestiduras horrorizado y dijo: «¿Para qué queremos ya testigos?Ustedes acaban de oír sus palabras blas femas. ¿Qué les parece?» Yestuvieron de acuerdo en que merecía la pena de muerte.
  18. 18. Después algunos empezaron a escupirle. Le cubrieron la cara y legolpeaban antes de decirle: «¡Hazte el profeta!» Y los policías delTemplo lo abofeteaban. Mientras Pedro estaba abajo, en el patio, pasóuna de las sirvientas del Sumo Sacerdote. Al verlo cerca del fuego, lomiró fijamente y le dijo: «Tú también andabas con Jesús de Nazaret.»El lo negó: «No lo conozco, ni entiendo de qué hablas.» Y salió alportal. Pero lo vio la sirvienta y otra vez dijo a los presentes: «Este esuno de ellos.» Y Pedro lo volvió a negar. Después de un rato, los queestaban allí dijeron de nuevo a Pedro: «Es evidente que eres uno deellos, pues eres galileo.» Entonces se puso a maldecir y a jurar: «Yono conozco a ese hombre de quien ustedes hablan.» En ese momentose escuchó el segundo canto del gallo. Pedro recordó lo que Jesús lehabía dicho: «Antes de que el gallo cante dos veces, tú me habrásnegado tres», y se puso a llorar.
  19. 19. Lectura del Santo Evangelio segúnsan Marcos (14, 1-72; 15, 1-47)Parte IIMuy temprano, los jefes de los sacerdotes, los ancianos y los maestrosde la Ley (es decir, todo el Consejo o Sanedrín) celebraron consejo.Después de atar a Jesús, lo llevaron y lo entregaron a Pilato. Pilato lepreguntó: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús respondió: «Así es,como tú lo dices.» Como los jefes de los sacerdotes acusaban a Jesúsde muchas cosas, Pilato volvió a preguntarle: «¿No contestas nada?¡Mira de cuántas cosas te acusan!» Pero Jesús ya no le respondió, demanera que Pilato no sabía qué pensar. Cada año, con ocasión de laPascua, Pilato solía dejar en libertad a un preso, a elección del pueblo.Había uno, llamado Barrabás, que había sido encarcelado con otrosrevoltosos por haber cometido un asesinato en un motín. Cuando elpueblo subió y empezó a pedir la gracia como de costumbre, Pilato lespreguntó: «¿Quieren que ponga en libertad al rey de los judíos?» PuesPilato veía que los jefes de los sacerdotes le entregaban a Jesús poruna cuestión de rivalidad. Pero los sumos sacerdotes incitaron a lagente a que pidiera la libertad de Barrabás. Pilato les dijo: «¿Qué voya hacer con el que ustedes llaman rey de los judíos?»
  20. 20. La gente gritó: «¡Crucifícalo!» Pilato les preguntó: «Pero ¿qué mal hahecho?» Y gritaron con más fuerza: «¡Crucifícalo!» Pilato quiso darsatisfacción al pueblo: dejó, pues, en libertad a Barrabás y sentenció amuerte a Jesús. Lo hizo azotar, y después lo entregó para que fueracrucificado. Los soldados lo llevaron al pretorio, que es el patiointerior, y llamaron a todos sus compañeros. Lo vistieron con unacapa roja y le colocaron en la cabeza una corona que trenzaron conespinas. Después comenzaron a saludarlo: «¡Viva el rey de losjudíos!» Y le golpeaban en la cabeza con una caña, le escupían y searrodillaban ante él para rendirle homenaje. Después de haberseburlado de él, le quitaron la capa roja y le pusieron de nuevo susropas. Los soldados sacaron a Jesús fuera para crucificarlo. En esemomento, un tal Simón de Cirene, el padre de Alejandro y de Rufo,volvía del campo, y los soldados le obligaron a que llevara la cruz deJesús. Lo llevaron al lugar llamado Gólgota, o Calvario, palabra quesignifica «calavera». Después de ofrecerle vino mezclado con mirra,que él no quiso tomar, lo crucificaron y se repartieron sus ropas,sorteándolas entre ellos. Eran como las nueve de la mañana cuando locrucificaron. Pusieron una inscripción con el motivo de su condena,que decía: «El rey de los judíos.» Crucificaron con él también a dosladrones, uno a su derecha y otro a su izquierda. Así se cumplió laEscritura que dice: Y fue contado entre los malhechores.
  21. 21. Los que pasaban lo insultaban y decían moviendo la cabeza: «Tú, quedestruyes el Templo y lo levantas de nuevo en tres días, sálvate a timismo y baja de la cruz.» Igualmente los jefes de los sacerdotes y losmaestros de la Ley se burlaban de él, y decían entre sí: «Salvaba aotros, pues se salvará a sí mismo. Que ese Mesías, ese rey de Israel,baje ahora de la cruz: cuando lo veamos, creeremos.» Incluso loinsultaban los que estaban crucificados con él. Llegado el mediodía,la oscuridad cubrió todo el país hasta las tres de la tarde y a esa horaJesús gritó con voz potente: «Eloí, Eloí, lammá sabactani», que quieredecir: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?» Al oírlo,algunos de los que estaban allí dijeron: «Está llamando a Elías.» Unode ellos corrió a mojar una esponja en vinagre, la puso en la punta deuna caña y le ofreció de beber, diciendo: «Veamos si viene Elías abajarlo.» Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró. En seguida lacortina que cerraba el santuario del Templo se rasgó en dos, de arribaabajo. Al mismo tiempo el capitán romano que estaba frente a Jesús,al ver cómo había expirado, dijo: «Verdaderamente este hombre erahijo de Dios.» Había unas mujeres que miraban de lejos, entre ellasMaría Magdalena, María, madre de Santiago el Menor y de José, ySalomé. Cuan do Jesús estaba en Galilea, ellas lo seguían y lo servían.Con ellas estaban también otras más que habían subido con Jesús aJerusalén. Había caído la tarde. Como era el día de la Preparación, esdecir, la víspera del sábado,
  22. 22. intervino José de Arimatea. Ese miembro respetable del Consejosupremo era de los que esperaban el Reino de Dios, y fuedirectamente donde Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús. Pilato seextrañó de que Jesús hubiera muerto tan pronto y llamó al centuriónpara saber si realmente era así. Después de escuchar al centurión,Pilato entregó a José el cuerpo de Jesús. José lo bajó de la cruz y loenvolvió en una sábana que había comprado, lo colocó en un sepulcroexcavado en la roca e hizo rodar una piedra grande contra la entradade la tumba. María Magdalena y María, la madre de José, estaban allíobservando dónde lo depositaban.Palabra del Señor
  23. 23. Tiempo de Reflexionar¿Qué papel tomó Poncio Pilato: el de bueno o el demalo?
  24. 24. Sabado SantoSe recuerda el día que pasó entre la muerte y la Resurrecciónde Jesús. Es un día de luto y tristeza pues no tenemos a Jesúsentre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios estánabiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual paracelebrar la Resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir “ latarde y noche anteriores a una fiesta.”. En esta celebración seacostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal dela Resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.
  25. 25. Domingo SantoEs el día más importante y más alegre para todos nosotros, loscatólicos, ya que Jesús venció a la muerte y nos dio la vida.Esto quiere decir que Cristo nos da la oportunidad desalvarnos, de entrar al Cielo y vivir siempre felices encompañía de Dios. Pascua es el paso de la muerte a la vida.
  26. 26. Para saber más…El pueblo judío celebraba la fiesta de Pascua en recuerdo de laliberación de la esclavitud de Egipto, el día de la primera lunallena de primavera. Esta fecha la fijaban en base al año lunar yno al año solar de nuestro calendario moderno. Es por estarazón que cada año la Semana Santa cambia de día, pues se lehace coincidir con la luna llena.En la fiesta de la Pascua, los judíos se reunían a comercordero asado y ensaladas de hierbas amargas, recitarbendiciones y cantar salmos. Brindaban por la liberación de laesclavitud.Jesús es el nuevo cordero pascual que nos trae la nuevaliberación, del pecado y de la muerte.
  27. 27. Vive la Semana Santa al máximoAsí como yo, que está de vacaciones y que sin embargobuscamos relajarnos y olvidarnos de la escuela por unmomento, practiquemos en estas fechas las enseñanzas dadaspor Jesús hacia nosotros. Refuerza y renueva tu fe, participaen los oficios de la comunidad que tienen pensados para estosdías, predica la palabra de corazón, mantén firme tu corazón,ayuna (pero no de alimentos) pero sobretodo: recordar lo queJesús hizo por nosotros al morir en la cruz.
  28. 28. Les doy un mandamiento nuevo: ámense los unos a los otros.Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. San Juan 13, 34.

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