LA-VERDAD-CR

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LA-VERDAD-CR

  1. 1. GOBIERNO DE COSTA RICA MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES Y CULTO R LA VERDAD SOBRE LA INCURSIÓN,, LA VERDAD SOBRE LA INCURSIÓN OCUPACIÓN,, USO Y DAÑO DE TERRITORIO OCUPACIÓN USO Y DAÑO DE TERRITORIOCOSTARRICENSE POR PARTE DE NICARAGUACOSTARRICENSE POR PARTE DE NICARAGUA NOVIEMBRE 2010
  2. 2. INDICE Pág.INTRODUCCION 7 • NUESTRA CAUSA LA DE TODOS. 7 • PRESENTACION 9 • Antecedentes de la ocupación militar nicaragüense y daño ambiental en el sector de 12 Finca Aragón, Isla Portillo-Isla Calero, Costa Rical. GEOGRAFÍA 16 • DOCUMENTO DEL INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL 16ll. RECUENTO HISTÓRICO 181. LA FIJACIÓN DEL LÍMITE EN LA DESEMBOCADURA DEL SAN JUAN. 18 • El tratado Cañas-Jerez 18 • El laudo Cleveland 19 • Los Laudos Alexander 20 • Las sentencias de la Corte de Justicia Centroamericana y la Corte Internacional de 22 Justicia2. LA NAVEGACIÓN EN EL RÍO COLORADO. 23 • El río Colorado: referencias históricas. 23 • La destrucción de la isla Concepción 24 • Intentos nicaragüenses por obstruir el Colorado 24 • Pretensiones de Nicaragua para ubicar la frontera en el Colorado o el Taure 25 • Nuevos intentos por rehabilitar el cauce del San Juan 26 • Las acusaciones de Nicaragua 27 • Las actuales pretensiones de Nicaragua sobre el Colorado 28lll. IMPACTO DEL DRAGADO SOBRE EL MEDIO AMBIENTE 29 • Del dragado a la tala y la excavación. Freddy Pacheco, PhD 29 • Dragado del Río San Juan: grave riesgo de daño ambiental para el Delta binacional 29 que debe detenerse. Dr. Allan Astorga G. • El megaproyecto Brito: negocio de fondo de los políticos nicas. Guillermo Quirós 31 ÁlvarezlV. DENUNCIAS, PRONUNCIAMIENTOS Y OTROS 33 1. Denuncia del MINAET ante secretaria de la Convención RAMSAR. 33 2
  3. 3. 2. INTERNATIONAL COURT OF JUSTICE. 42 3. PRONUNCIAMIENTOS 45 • RESOLUCIONES DE LA OEA 45 • CP/RES. 978 (1777/10). SITUACIÓN EN LA ZONA LIMÍTROFE DE 45  COSTA RICA Y NICARAGUA • CP/RES. 979 (1780/10). CONVOCATORIA DE LA REUNIÓN DE 46  CONSULTA DE MINISTROS DE RELACIONES EXTERIORES PARA CONOCER DE LA “SITUACIÓN EN LA ZONA LIMÍTROFE DE COSTA RICA Y NICARAGUA” 4. OTROS PRONUNCIAMIENTOS 47 • México se pronuncia contra las declaraciones injuriosas de Daniel Ortega. 47 • DECLARACION PÚBLICA, México, D.F. 18 de Noviembre de 2010 48V. COMUNICADOS DE PRENSA DEL MINISTERIO DE RELACIONES 49EXTERIORES Y CULTO DE COSTA RICA. • Gobierno de Costa Rica denuncia incursión de fuerzas militares de Nicaragua y 49 anuncia urgente convocatoria del Consejo Permanente de la OEA. o Reconocimiento de Google de error en mapa ratifica posición de Costa Rica. 51 • Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, es recibido por el Canciller René 52 Castro en la sede de la Casa Amarilla. • Costa Rica abre espacio de 48 horas para buscar acuerdo en Consejo Permanente de 53 la OEA para que Nicaragua retire tropas. • Canciller René Castro en intensa labor diplomática en Washington. 53 • Costa Rica envía misiones de diplomáticos al hemisferio por invasión militar de 54 Nicaragua. • Costa Rica acoge propuesta de países de ALADI y da un chance a la paz. 55 • Consejo Permanente de la OEA vota de forma mayoritaria resolución de Costa Rica 56 para convocar a reunión de consulta de Cancilleres. o TRIUNFO LA PAZ Y EL DERECHO 56 • Resumen de la entrevista al Canciller costarricense René Castro Salazar en 56 Telenoticias Canal 7, edición de las 21:00 horas del 12 de noviembre del 2010. • Costa Rica rechaza declaraciones del Presidente de Nicaragua. 57 • Costa Rica clama ante el mundo por detener destrucción de humedal en zona de isla 58 Calero por invasión militar nicaragüense. o Misión OEA. 59 o Aviso. 59 • Cancillería costarricense convoca a VIII Reunión Binacional con Nicaragua. 59 • Nota del Ministerio de Relaciones Exteriores de Nicaragua dirigida al Ministerio de 60 Relaciones de Exteriores de Costa Rica. 3
  4. 4. • Costa Rica acude a la Corte Internacional de Justicia. 61 • Ambientalistas y expertos advierten sobre dramático e irreversible daño a 62 ecosistemas en 650 hectáreas de humedales y áreas protegidas. • Canciller René Castro viaja el lunes las Naciones Unidas. 63 • El Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto adjunta el texto de la nota enviada 63 hoy al Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Nicaragua. o Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, DM-478-10 64VI. ARTÍCULOS DE OPINION PUBLICADOS EN LA PRENSA COSTARRICENSE. 65 • En la serenidad está nuestra fuerza 65 • Crisis centroamericana en el limbo 65 o La OEA aprueba una resolución para dirimir disputa limítrofe entre Costa 66 Rica y Nicaragua, pero ésta última rehúsa acatarla. o Plazo vencido 67 o Recurrir al TIAR 68 o Definición 68 • OEA APRUEBA RESOLUCION. 69 • UNA REPRESA EN EL RÍO SAN JUAN, Dr. Freddy Pacheco 69 • DECLARACIONES DE EDEN PASTORA E INFORMACIONES DE LAS 70 AGENCIAS INTERNACIONALES SOBRE CONFLICTO TICO - NICA. o Pastora niega acusaciones 72 o Costa Rica envía policías a frontera 72 • La presidenta Laura Chinchilla aseguró esta mañana que el envío de un contingente 73 de policías a la frontera norte tiene un carácter preventivo y de vigilancia. • Cauce de conflictos 74 • En el San Juan hay tiburones. Por Arnoldo Mora. 81 • La carambola (fallida) de Ortega. JOSE MELENDEZ 82 • La flaca memoria de Edén Pastora. Lisbeth Quesada Tristán 84VII. PRENSA DE CENTROAMERICA INFORMA SOBRE EL CONFLICTO TICO- 86NICA1. NICARAGUA 86 • Gobierno tico afirma haber encontrado destrucción en humedal limítrofe con 86 Nicaragua • Ticos militarizan frontera 86 o Pastora dice que dragan territorio nica 89 o “Pastora, agresor y bucanero” 89 • TATIANA ROTHSCHUH. SAN CARLOS/RIO SAN JUAN 902. GUATEMALA. 91 • Costa Rica denuncia incursión de Nicaragua 91 4
  5. 5. 3. EL SALVADOR 92 • Refuerzan frontera con Nicaragua 924. HONDURAS 92 • Sube de tono pleito fronterizo en CA 92 o Costa Rica envió elementos policiales a la frontera con Nicaragua 92 o Tensión 93 • EL JUEGO DE DISTRACCIONES DE DANIEL ORTEGA. William Gómez V. 93VlIl. ARTÍCULOS DE OPINION ESCRITOS EN LA PRENSA NICARAGÜENSE. 95 • Nicaragua al borde de un desmadre. Raúl Benoit 95 • ¡Nicaragua, un río revuelto...! Letzira Sevilla Bolaños 96 • ¿Por qué Nicaragua tiene el derecho legítimo de dragar el Río San Juan? Christian 98 Estrada Román. • Patriotismo y guerra mediática. Guillermo Rothschuh Villanueva 99 • Artimañas y vivianadas. Johanni Miranda 101 • Carta Abierta. General Humberto Ortega Saavedra 103 • Cuando el río suena, no siempre piedras trae. Onofre Guevara López 105 • Las fronteras de la voluntad. Gioconda Beli 107 • Delimitar, sin nacionalismo retrógrado, la frontera con Costa Rica. Fernando 108 Bárcenas • Un conflicto artificial. Ricardo Wheelock Román 111 • ¿Organizaciones de la Sociedad Civil en Nicaragua? Raúl Venerio 113 • Río San Juan de Nicaragua, río educador. Juan B. Arrien 115 • Un conflicto que se complejiza. Denis Torres 116 • El espejismo soberano del Río San Juan. Francisco Javier Gutiérrez 117 • Los mitos del Río. Sofía Montenegro 119 o Retorcer la soberanía 119 o Teología patriotera 119 o Soberanía y Estado de Derecho 120 o Un río símbolo 120 • El conflicto con Costa Rica y la política doméstica de Nicaragua. Emilio Hernández 120 Hernández. • Yerros graves de Nicaragua en diferendo con Costa Rica. Guillermo Cortés 123 Domínguez • La crisis del río y el oportunismo de ortega. Ramón Flores 124IX. DISCURSOS Y CORRESPONDENCIA OFICIAL 127 1. DISCURSOS 127 • Intervención del señor Ministro de Relaciones Exteriores de la República de Costa 127 Rica, Dr. René Castro Salazar, en la sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, solicitada por Costa Rica para exponer sobre la situación con la República de Nicaragua en la zona limítrofe del Rio San 5
  6. 6. Juan. • Intervención de Embajador Enrique Castillo, Representante Permanente de Costa 133 Rica, en la sesión del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos, solicitada por Costa Rica para exponer sobre la situación con la República de Nicaragua en la zona limítrofe del río San Juan. • Palabras de la Sra. Laura Chinchilla Presidenta de Costa Rica, Celebración de la 139 Proclama de la Neutralidad • Mensaje pronunciado por la Presidenta de la República, Laura Chinchilla en ocasión 141 de la Asamblea General del Secretariado Episcopal de América Central (SEDAC) 2. CORRESPONDENCIA 143 • DN-412-10 144 • DN-429-10 145 • DN-430-10 148 • DN-453-10 149X. ANEXOS 150 • Grave riesgo de daños ambientales irrebersibles por el trasvase del Rio San Juan en 151 la Isla Calero, Caribe Norte, Costa Rica. Dr. Luis Rojas Bolaños, MINAET. • Información Básica del estado actual del Humedal Caribe Noreste de Costa Rica. 158 Humedal de importancia internacional Sitio Ramsar. Dr. Allan Astorga • Inclusión del “Humedal caribe Noroeste” en la lista de humedales de importancia 190 Internacional de la convención RAMSAR. • Resumen de los cuatro proyectos nicaragüenses que arrojan luz sobre la invasión 192 militar y destrucción ecológica • Ministerio de Relaciones Exteriores utiliza herramientas de alta tecnología para 211 monitorear la zona de conflicto con Nicaragua • EL derecho de Vivir en Paz 219 6
  7. 7. INTRODUCION Nuestra causa, la de todosLa causa del respeto al Derecho Internacional y a las instancias multilaterales como instrumentos depaz y soberanía, ha recibido un importante impulso en el seno de la Organización de EstadosAmericanos (OEA).Su impacto inmediato es respaldar a Costa Rica en su inquebrantable lucha pacífica contra laagresión y la violación a nuestro territorio y soberanía por parte de fuerzas militares nicaragüenses.Pero su trascendencia rebasa el ámbito de este grave problema y se proyecta, con esperanza, haciatodo el hemisferio.Sin embargo, para que este impulso se convierta en realidad sobre el terreno, aún existe unimportante escollo que superar: la intransigencia del Gobierno de Nicaragua a retirar sus tropas delterritorio costarricense.Por esto, la siguiente prueba para el Derecho Internacional y, especialmente, la OEA, será lograrque el retiro de las tropas invasoras se produzca. De lo contrario, la esperanza que se ha abiertopodrá convertirse en un fracaso de muy serias consecuencias para la organización y para el principiode soberanía de los Estados del hemisferio.Resolución. La esperanza surge de la resolución aprobada el viernes 12 de noviembre, al filo de lamedianoche, por el Consejo Permanente de la OEA, por 22 votos a favor, dos en contra y tresabstenciones. Su texto “acoge y hace suyas” las recomendaciones del secretario general de la OEA,José Miguel Insulza, en torno al conflicto.El hecho que lo generó es la presencia, desde finales de octubre, de fuerzas militares nicaragüensesen una parte de la isla Calero, indiscutido territorio costarricense, junto a la frontera común.Costa Rica, como país soberano, no puede aceptar bajo ningún concepto esa ocupación militar.Frente al conflicto, el Secretario General planteó cuatro recomendaciones: 1. Reactivar las reuniones bilaterales entre Costa Rica y Nicaragua. 2. Concluir el proceso de demarcación de la frontera entre ambos países. 3. Evitar la presencia de fuerzas militares o de seguridad “en el área donde su presencia podría generar tensión”. 4. Reforzar los mecanismos de cooperación para combatir el crimen organizado.Como las únicas fuerzas militares presentes en la zona son las nicaragüenses, esta recomendaciónimplica, claramente, el retiro de estas, como exige Costa Rica y los otros países que la respaldaron:Argentina, Bahamas, Barbados, Belice, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, El Salvador, EstadosUnidos de América, Granada, Guatemala, Haití, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú,República Dominicana, Trinidad y Tobago y Uruguay. 7
  8. 8. Desafío a la OEA. Sin embargo, en un claro desafío a la OEA, a los países que apoyaron laresolución y al Derecho Internacional, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha dicho que noacatará lo que establece la resolución.En un largo discurso pronunciado el sábado 13 de noviembre en Managua, cargado de frasesinsultantes contra Costa Rica y otros países, Ortega afirmó textualmente: “Nosotros por principio nonos estamos retirando de ningún sitio en territorio fronterizo con Costa Rica”. Es decir, además dedesacatar la resolución, insiste en negar lo que los propios mapas oficiales de Nicaragua reconocen:que la isla Calero es costarricense.Su embajador en la OEA, Denis Moncada, fue aún más allá al declarar, según lo cita El NuevoDiario, de Nicaragua, en su edición del 14 de noviembre: “Nosotros consideramos que estaresolución no tiene ninguna validez”.Es decir, la peculiar interpretación del Gobierno nicaragüense sobre el Derecho Internacional es quesolo tiene legitimidad lo que lo beneficia, y que, por tanto, se debe tolerar la ocupación armada deterritorio de otro país.De aquí la importancia de la etapa que se abre ahora, tras el logro obtenido en la OEA por CostaRica y la legalidad internacional. Es indispensable que el Gobierno nicaragüense abandone suagresividad y su retórica de confrontación e irrespeto, y que acate lo que sus compromisosmultilaterales y un elemental sentido de corrección, lo obligan a hacer.Nuestro país no cejará en su esfuerzo por lograrlo, como no cejará en rechazar la violación a susoberanía e integridad territorial. Esta causa que estamos impulsando, con el Derecho Internacionalen una mano y con nuestra adhesión a los mecanismos multilaterales en la otra, es, en el fondo, lacausa de todos los latinoamericanos.René Castro SalazarMinistro de Relaciones Exteriores y Culto 8
  9. 9. PRESENTACIONAnte el anuncio del inicio de un dragado en el río San Juan, el Gobierno de la Presidenta LauraChinchilla Miranda elevó al Gobierno de Nicaragua una nota diplomática a mediados del 2010, enla cual solicitó a dicho Gobierno, que se informara a Costa Rica sobre dichas obras, conforme conlo dictado por la sentencia de la Corte de la Haya del 13 de julio del 2009, la cual dice literalmente:“Nicaragua puede ejecutar los trabajos de mejora que estime convenientes, siempre y cuando dichostrabajos no afecten gravemente la navegación en los afluentes del San Juan que pertenecen a CostaRica”. O sea, que sin discutir la soberanía sobre el río y su derecho de hacer lo que considerenconveniente a sus intereses, Nicaragua no puede acometer acciones que afecten el territoriocostarricense, en especial los efectos negativos que la obra como tal, supone sobre los humedales,que conforman la mayor parte del territorio costarricense de Isla Portillos - Isla Calero, así como enel delta Colorado-San Juan.Desde que se conoció que Nicaragua había iniciado en octubre del año en curso la operación deldragado de 30 kilómetros sobre el río fronterizo, sin aportar a Costa Rica informacionesconvincentes en cuanto que las obras garantizarían la prevención de daños ambientales; elGobierno costarricense comenzó a prepararse para adoptar acciones firmes frente a tales decisionesunilaterales que lesionan la dignidad y la soberanía nacional.Semanas después las máximas autoridades del gobierno costarricense corroboraron que, violentandoestas disposiciones, las personas encargadas del dragado estaban utilizando territorio costarricensepara botar el sedimento del dragado. Ante la insistencia de nuestras Autoridades, se retiraron haciasu territorio en forma pacífica y voluntaria.Dos días después y ante el asombro nacional, el Ejército por órdenes de sus más altas autoridades,invadieron el territorio costarricense. Asientan parte de su ejército, en una clara violación a lasoberanía nacional y de inmediato empiezan a degradar la Finca Aragón (en la isla Calero) y susalrededores, territorios reconocidos por sus mismos mapas como posesiones de Costa Rica.Dado que tropas de las fuerzas armadas de ese país cruzaron ilegalmente la frontera, fue reconocidoque su propósito consistía talar de forma indiscriminada parte del bosque primario, depositarconsiderables volúmenes de sedimentos muy cerca del borde de la ribera norte del río San Juan, laque define con exactitud la frontera natural de nuestra nación. Además que dichos sedimentoscontinúan siendo depositados en la Isla Portillos - Isla Calero, esta declarada como reserva natural,protegida por la Convención Ramsar.Costa Rica es una nación sin Ejército que confía en el derecho internacional y sus institucionesfundamentales, razón por la cual exige que Nicaragua retire de inmediato sus tropas del territoriocuya presencia en la isla, es calificada como una grave agresión. Al tiempo que arrastra la fuertedestrucción de una protegida riqueza natural y una biodiversidad únicas, que el dragado,ciertamente, improvisado y desprovisto de estudios ambientales rigurosos, la está afectando sinlímites, tal como se pone en evidencia en las reseñas e imágenes contenidas en esta compilación deinformaciones. 9
  10. 10. La intransigencia del Gobierno de Nicaragua se pone de relieve en su irrespeto a la últimaresolución del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) -CP/RES. 978 (1777/10) “SITUACIÓN EN LA ZONA LIMÍTROFE DE COSTA RICA YNICARAGUA” - aprobada en la sesión celebrada el 12 de noviembre de 2010); que además deinterpretar los intereses nacionales, el mismo texto resolutivo exige la salida de las tropas invasorasdel suelo nacional.Dicho texto entre sus mandatos expresa:“1. Acoger y hacer suyas las recomendaciones del Secretario General contenidas en el “Informe delSecretario General de la OEA sobre su visita a Costa Rica y Nicaragua” (CP/doc.4521/10)presentado el 9 de noviembre de 2010, a fin de que los Gobiernos de Costa Rica y Nicaraguaadopten los acuerdos propuestos en el mismo, a saber:• Realizar la VIII Reunión de la Comisión Binacional para tratar con carácter urgente aspectos de laagenda bilateral en el más breve plazo, a más tardar, en la fecha originalmente acordada, con elacompañamiento de la OEA.• Retomar de inmediato las conversaciones sobre aspectos relacionados con la demarcación de lalínea fronteriza realizados hasta la fecha, conforme a los tratados y laudos existentes.• Con el fin de generar un clima propicio para el diálogo entre ambas naciones, evitar la presenciade fuerzas armadas o de seguridad en el área donde su presencia podría generar tensión.• Instruir a las autoridades pertinentes para que revisen y refuercen los mecanismos de cooperaciónentre ambas naciones para prevenir, controlar y enfrentar el narcotráfico, el crimen organizado y eltráfico de armas en el cordón fronterizo.2. Invitar a las partes a iniciar los procesos a que se refiere el párrafo anterior de manera simultáneay sin dilación.3. Solicitar al Secretario General que continúe ejerciendo sus buenos oficios a fin de facilitar eldiálogo entre las partes y que mantenga informado al Consejo Permanente al respecto.”Costa Rica en cumplimiento del mandato del sistema hemisférico, de modo unilateral, retiró supolicía a 30 kilómetros al sur de la zona de tensión, demostrando la buena fe que tiene en buscaruna solución bilateral. Asimismo, convocó para el 27 de noviembre del año en curso a la reuniónbinacional con Nicaragua, pactada desde hace varios meses, pero condicionando su celebración alacatamiento de lo dispuesto por los 22 países miembros de la OEA en la resolución en cita; quedicho sea de paso solo rechazó Venezuela y Nicaragua. De haber resistencia en cuanto a abandonar la isla Calera, se daría al traste con la agenda y lospreparativos de la reunión binacional. Nicaragua se ha pronunciado en contra de retirar sus fuerzasarmadas y civiles de la zona. Continúa no solo con la destrucción del hábitat en el humedal, sinoque además manipula la discusión de los límites fronterizos: su máxima excusa para negar lainvasión. En su lugar amenaza con elevar esta controversia a la Corte de la Haya, desviando así laverdad de los hechos una vez más.En vista de la reiterada negativa de Nicaragua de alcanzar con Costa Rica una racional solución, laPresidenta Laura Chinchilla ha procedido a demandar al gobierno nicaragüense ante la CorteInternacional de Justicia de La Haya, así como ante la Oficina de los Humedales sobre la 10
  11. 11. Convención Ramsar. Todo lo anterior, con el propósito de dirimir en esas instancias, cualquierdiferencia en torno a las ilegítimas decisiones del Presidente nicaragüense Daniel Ortega, deapropiarse de la Isla Portillo - Isla Calero por la vía militar, así como poner fin a la irresponsabledestrucción del medio ambiente, resultante del dragado.En aras de la transparencia democrática, la efectividad de las acciones diplomáticas llevadas a cabopor Costa Rica son ilustradas con hechos verdaderos en este reporte especial, con el propósito dedar a conocer a la ciudadanía acerca del compromiso irrenunciable de su Gobierno en la defensa dela soberanía nacional.En el alto espíritu de civilidad, la voz de la Presidenta Laura Chinchilla resonará en lasorganizaciones globales y regionales, al obligarlas a aplicar las normas y los instrumentos delderecho internacional, en el sentido de responder con claridad y precisión a los justos reclamos ypreocupaciones de un pueblo pacífico y democrático, tradicionalmente respetuoso de la legalidadinternacional, que nunca ha dado motivos para ser objeto de una agresión desmesurada por parte delGobierno de Nicaragua, cuya conducta es incompatible con los principios y normas de buenavecindad que mantienen entre sí los Estados.Costa Rica se ha ganado el derecho de vivir en paz, por sus credenciales democráticos, porque supueblo solidario, que rechaza la violencia, se ha identificado con las causas nobles de la sociedadinternacional.Lo expuesto en este conjunto de documentos es una prueba fehaciente de ello, en el entendido quela verdad, la justicia y la razón están del lado del Pueblo y el Gobierno de Costa Rica; por lo que nisiquiera la agresión armada de Nicaragua contra la soberanía nacional, habrá de ser capaz de alterarla sana convivencia con los pueblos hermanos, ya que esto es un valor arraigado en nuestra razónde ser.Carlos A. Roverssi RojasVicecanciller de la República. 11
  12. 12. Antecedentes de la ocupación militar nicaragüense y dañoambiental en el sector de Finca Aragón, Isla Portillo-Isla Calero, Costa RicaAnte un primer anuncio de que Nicaragua iba a iniciar labores de dragado en el río San Juan, el 26de enero de 2006 el entonces Canciller Roberto Tovar, mediante nota La nota DM-37-06 de 26 deenero de 2006 dirigida le solicita a su homólogo Norman Caldera “la información técnicacorrespondiente a la realización de tales obras, en particular el efecto que el dragado tendría en elnivel de las aguas sobre el río Colorado de Costa Rica”. Esta nota fue respondida por medio de lanota MRE/DM-JI/262/02/06 de 17 de febrero de 2006 suscrita por Norman Caldera Cardenal. Enesta nota se dice lo siguiente:“…Mas, en aras de las buenas relaciones que mantienen nuestros pueblos y Gobiernos y sinperjuicio alguno de lo indicado en el párrafo anterior, tengo el honor de comunicar, ex gratia, aVuestra Excelencia, que…se están llevando a cabo, en el Municipio de San Juan de Nicaragua,obras de beneficio social de mejora e infraestructura, a fin de asegurar la comunicación eintercambio de artículos de comercio entre los pobladores de las comunidades ubicadas en la zona,así como con el resto del territorio nacional….”Las anunciadas obras de dragado no se iniciaron. Sin embargo, el diario La Prensa de Nicaragua deldía 25 de agosto de 2009 publicó declaraciones del señor Virgilio Silva, Gerente de la EmpresaPortuaria Nacional de Nicaragua, indicando que ese país pretendía desviar al río San Juan 1,700metros cúbicos por segundo del caudal que actualmente tiene el río Colorado, río enteramentecostarricense, que bordea la mencionada isla Calero. Idénticas declaraciones a la Agencia AP se leatribuyeron entonces a Edén Pastora, responsable del proyecto de dragado.Las anteriores manifestaciones hicieron que el Ministro de Relaciones Exteriores y Culto de CostaRica, Bruno Stagno, enviara a su colega de Nicaragua don Samuel Santos la nota DM-637-09 de 27de agosto de 2009, en la que recordaba que de conformidad con el Derecho Internacional y losinstrumentos pertinentes, en especial el Laudo Cleveland de 1888 y la sentencia de la CorteInternacional de Justicia de 13 de julio de 2009, Nicaragua no puede realizar obras de mejora en elrío San Juan que causen perjuicio a territorio costarricense o afecten los derechos de navegación deCosta Rica en el río. En la nota se le solicitaron además a Nicaragua los estudios que demostraranque el proyectado dragado no afectaría a Costa Rica. Nicaragua se abstuvo de responder a estacomunicación.Cuando en julio de 2009 se produce un nuevo anuncio de que la obra de dragado comenzaría en elfuturo cercano, el Ministro interino de Relaciones Exteriores costarricense Carlos Roverssi, remitióal Canciller de Nicaragua la nota DM-AM-156-10 de 12 de julio de 2010. En ella se reiteraba lanecesidad de que Nicaragua presentara a Costa Rica los estudios para demostrar que las obrasprevistas no tendrían impacto sobre territorio costarricense. Esta nota tampoco recibió respuesta,aunque el Canciller nicaragüense don Samuel Santos, en una conversación sostenida en Managuacon el Canciller René Castro, dio garantías verbales de que el dragado no afectaría territoriocostarricense. 12
  13. 13. En el mes de octubre de 2010, el Gobierno de Costa Rica recibió denuncias por parte de miembrosde una familia, aparentes poseedores de derechos de explotación sobre una zona conocida comoFinca Aragón, Isla Portillos-Isla Calero, y de otros vecinos de la comarca, de que el señor EdénPastora, responsable del dragado del río San Juan, y militares nicaragüenses estaban incursionandoen ese territorio costarricense.No cabe duda de que la zona en cuestión es territorio de Costa Rica. Esto se comprueba mediante lacartografía oficial elaborada por el Instituto Geográfico Nacional de Costa Rica y el InstitutoNicaragüense de Estudios Territoriales, específicamente con las hojas cartográficas 3448 I, ambasactualizadas al año 1988 y con escala 1:50.000. El sector de Finca Aragón en Isla Portillos- IslaCalero se encuentra precisamente en la región fronteriza, y allí, los tratados y laudos han definidoque el río San Juan es de exclusiva soberanía nicaragüense y que los territorios que en la región seencuentren al sur y al este de ese río pertenecen a Costa Rica. Dada la ubicación de ese territorio,precisamente en la margen derecha del río, es indubitable que pertenece a Costa Rica, y queNicaragua no podría pretender derechos de soberanía sobre ella sin desconocer el tratado de límitesvigente entre ambos países y sus instrumentos complementarios.Como consecuencia de las aludidas denuncias, el Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica, encoordinación con la Cancillería, organizó un sobrevuelo de la zona el día 20 de octubre. Se logródocumentar mediante fotografías y video, que la draga nicaragüense se encontraba anclada sobre elrío San Juan, en el sector cercano al Caño Sucio, a algunos metros de distancia de la margencostarricense del río en la zona de la Finca Aragón. En la draga se observaron militaresnicaragüenses. Asimismo, se documentó que de la draga partía una tubería de varios metros delargo, por medio de la cual se estaba depositando sedimento en la Finca Aragón, es decir, enterritorio de Costa Rica, sin que se hubiera pedido ni menos obtenido autorización de lasautoridades costarricenses para tal acción. En otras palabras, Nicaragua, además de realizar en elrío labores de dragado sin haber requerido el consentimiento de Costa Rica, que era necesario segúnel Laudo Cleveland de 1888, había utilizado el territorio costarricense como vertedero de desechosde las labores de dragado.Ante tales violaciones a la soberanía de Costa Rica, el Gobierno de Costa Rica decidió el 21 deoctubre presentar una nota de protesta al Gobierno de Nicaragua, y ordenar que funcionarios de laFuerza Pública y de los Ministerios de Relaciones Exteriores y de Ambiente se trasladaran cuantoantes a la zona con el propósito de dimensionar los hechos.El propio 21 de octubre se llamó al Embajador de Nicaragua en Costa Rica a la Cancillería y se lehizo entrega de la nota de protesta. Acto seguido se llevó a cabo una conferencia de prensa donde seexpuso lo ocurrido.El 22 de octubre funcionarios de la Fuerza Pública costarricense verificaron en la zona que latubería que estaba depositando el sedimento ya había sido retirada y se encontraba sobre el agua delrío San Juan, aunque la draga permanecía anclada en el mismo lugar, a unos metros de distancia dela margen costarricense del río. Dentro de la draga se observaban efectivos del ejército deNicaragua. También se observó que se había abierto una trocha de unos 700 metros que apunta endirección de la Laguna Los Portillos, y que otra zona de aproximadamente unas dos hectáreas habíasido totalmente talada. Esta zona se encuentra en línea directa con la Laguna Los Portillos.Esa misma mañana, funcionarios de la Fiscalía costarricense y de los Ministerios de RelacionesExteriores, Seguridad y Ambiente verificaron que en efecto se había cubierto con sedimentoproveniente de la draga un área de unos 2.500 metros cuadrados de territorio costarricense, lo cualconstituiría un delito ecológico al tratarse de una zona protegida. También observaron claramente 13
  14. 14. los numerosos árboles cortados en el área de aproximadamente dos hectáreas que se encuentra enlínea directa con la Laguna Los Portillos.Aunque la Fuerza Pública y los funcionarios de los Ministerios mencionados se retiraron de la zona,el Ministerio de Seguridad Pública costarricense mantuvo sobrevuelos regulares, a fin de darleseguimiento a los hechos. La draga se mantuvo anclada hasta que el 23 de octubre fue retiradamediante un remolque, y trasladada a una zona ubicada en la margen izquierda del río San Juan, enterritorio de Nicaragua.El día 25 de octubre miembros de la Fuerza Pública costarricense y funcionarios del Ministerio delAmbiente efectuaron otra visita a la isla Calero, con el fin de determinar pericialmente la verdaderaextensión del daño ambiental y su costo. Se observó que la bandera de Costa Rica seguía en sulugar en la Finca Aragón, en el sitio donde había sido colocada por la Fuerza Pública costarricense.A raíz del daño ambiental verificado se abrieron en Costa Rica una causa penal en la FiscalíaAdjunta de Guápiles (Expediente 10-004110-485 PE) por delito de infracción a la Ley Forestal y unexpediente en el Tribunal Ambiental Administrativo (Expediente 46310-01)Sorpresivamente, el 27 de octubre se presentó a la Cancillería de Costa Rica la notaMRE/DVM/AJST/660/10/10 firmada por Manuel Coronel Kautz, Ministro de Relaciones Exteriorespor la Ley de Nicaragua. En esta nota Nicaragua rechazó las afirmaciones contenidas en la protestaformulada por Costa Rica, por considerar que las actividades de limpieza en el río San Juan sehabían realizado en territorio nicaragüense. Pero además, sorpresivamente, el gobierno deNicaragua protestó por lo que llamó “reiteradas violaciones de tropas de las fuerzas armadascostarricenses a territorio nicaragüense” y exigió que tales “hechos”, valgan las comillas, novolvieran a repetirse. Dejando aparte el hecho de que Costa Rica, como lo sabe muy bienNicaragua, carece de fuerzas armadas, ahora resulta que la presencia de autoridades policialescostarricenses en suelo indubitablemente costarricense incomoda de tal modo al país vecino que loconsidera motivo de protesta. Como si lo anterior no fuera suficiente, la nota del 27 de octubreanunció que Nicaragua continuaría las labores de limpieza en el río y resguardando “los límites ysoberanía de Nicaragua.”El mismo 27 de octubre la Fuerza Pública de Costa Rica realizó un sobrevuelo en la zona, y observóque la draga trasladada a la margen izquierda del río San Juan se encontraba operando de nuevo.Cerca de ella se advirtió otra zona talada en territorio nicaragüense, en forma de canal, lo cualparece dirigirse a eliminar el meandro en el cauce actual del río San Juan, pues de lograrse esto elrío seguiría su cauce en línea directa. Si esto se diera, el curso del agua continuaría en línea recta através de la trocha ilegalmente abierta en suelo costarricense en Finca Aragón, posteriormente por elárea de dos hectáreas de árboles que fueron cortados también ilegalmente en dicha finca, yeventualmente llegaría en línea directa a la Laguna Los Portillos. De esta manera Nicaragua estaríabuscando lograr que el río San Juan desembocara directamente en la Laguna Los Portillos pormedio de un canal artificial. Esto significaría cercenarle a Costa Rica una extensión de su territorio,concretamente el sector noroeste de la Isla Portillo. Como es lógico, esto sería absolutamenteinaceptable para Costa Rica y representaría una violación flagrante a los convenios de límitesvigentes.En la tarde del 31 de octubre, durante un nuevo sobrevuelo en la zona de la Finca Aragón, seobservó que la bandera de Nicaragua había sido colocada en un lugar cercano de una viviendaubicada en la Finca Aragón, en territorio costarricense. Asimismo, se observaron a distanciapresuntos campamentos instalados sobre el depósito de sedimento colocado días atrás en eseterritorio costarricense por la tubería proveniente de la draga. 14
  15. 15. El 1° de noviembre, las autoridades policiales costarricenses efectuaron otro sobrevuelo con el finde verificar con mayor precisión la situación. Se logró comprobar que, en efecto, en la FincaAragón, en nuestra isla Calero, se colocó la bandera nicaragüense. Asimismo, en el lugar donde sehabía depositado el sedimento se observaron claramente al menos tres campamentos habilitados. Enotro punto de la Finca Aragón se obtuvieron fotografías de miembros del Ejército de Nicaragua,algunos de ellos incluso apuntando con sus armas de fuego hacia la aeronave costarricense. De estaforma se constata sin lugar a dudas que el Ejército de Nicaragua no sólo izó la bandera de ese paísen suelo costarricense, sino que además tomó el control militar de la zona.Ante tan preocupante y clara violación de la soberanía y la integridad territorial de Costa Rica, elmismo día 1° de noviembre, en horas de la tarde, se entregó al Embajador de Nicaragua la notaDM-429-10 de esa misma fecha para responder los alegatos contenidos en la nota suscrita por elViceministro Manuel Coronel, y también se le entrega la nota DM-430-10 de esa misma fechamediante la cual Costa Rica protestó por la invasión armada a territorio costarricense y solicitó elretiro inmediato de las tropas nicaragüenses de su territorio. No obstante la gravedad de la situación,Nicaragua no ha contestado aún a esta comunicación, ni ha retirado a sus soldados del territoriocostarricense, ni menos ha interrumpido sus obras en el río. 15
  16. 16. l. GEOGRAFÍADOCUMENTO DEL INSTITUTO GEOGRÁFICO NACIONAL El sector más extremo al noreste del territorio continental costarricense, cuya forma semeja unaforma triangular, es definido por los puntos geográficos principales: desembocadura del río SanJuan, proximidades del poblado de Colorado y la confluencia de dicho río con el río San Juan , demanera generalizada se la ha denominado como Isla Calero. Con mayor precisión y claridadgeográfica, el territorio antes indicado, corresponde a la zona de influencia de las operaciones dedragado que realiza el Gobierno de Nicaragua, conformado por las Islas Portillos e Isla Calero. IslaPortillos se localiza en el sector norte del territorio antes referido, e Isla Calero al sur de dichoterritorio.Isla Portillos e Isla Calero, son parte del Refugio de Vida Silvestre Corredor Fronterizo y Refugiode Vida Silvestre Barra del Colorado, bajo administración del MINAET.Isla Portillos, tiene las siguientes colindancias: • Norte: río San Juan – Laguna Los Portillos • Sur: río Taura • Este: Mar Caribe • Oeste: río San JuanDescripción: inicia en el sito correspondiente a Mojón I, continuando por la margen derecha deLaguna Los Portillos y río San Juan, hasta llegar a la confluencia con el río Taura, se continua poreste ultimo hasta colindar con el mar Caribe, en el BM 2 aproximado, se continua ahora por la líneade costa, hasta el sitio de Mojón I, que es el punto de inicio de la presente descripción.Extensión: 16.8 kilómetros cuadradosIsla Calero, tiene las siguientes colindancias: • Norte: río Taura y Mar Caribe • Sur: río Colorado y el Caño Bravo • Este: laguna de Atrás y laguna Agua Dulce • Oeste: río San Juan.Descripción: inicia en la colindancia del río Taura , con el mar Caribe, en el BM 2 aproximado,para continuar por este río, hasta llegar a la confluencia con el río San Juan, se continua ahora por elrío San Juan, hasta llegar a la confluencia con el río Colorado, siguiendo ahora por este último,hasta llegar a la confluencia con el Caño Bravo, luego se sigue por este Caño hasta ladesembocadura del río Colorado, se continua por este ultimo río, hasta llegar a interceptar un río,que va en dirección norte y que conecta con la Laguna de Atrás, se continua por esta Laguna deAtrás, para proseguir luego por la Laguna Agua Dulce, siempre en dirección norte, hasta salir al marCaribe, finalmente se continua por la línea de costa, al noroeste, hasta llegar a la desembocadura delrío Taura, que es el último punto de inicio de la presente descripción.Extensión: 151.6 kilómetros cuadrados 16
  17. 17. NOTAS:1. Como dato importante de referencia, el sitio denominado como Finca Aragón se localizaespecíficamente en Isla Portillos.2. Isla Calero fue bautizada con ese nombre en honor al capitán Alonso Calero, quien junto con elcapitán Diego Machuca de Suazo fueron los exploradores de la cuenca del río San Juan por allá enel año 1539.Mapa. Croquis contenido en el documento oficial del laudo Alexander, del 30 de setiembre de1897. Este es el laudo vigente, aceptado por los gobiernos de Nicaragua y Costa Rica. Estomuestra que la punta de Isla Calero (o Isla Portillos) ya existía en 1897 y el árbitro, E.P.Alexander, se la dio a Costa Rica. 17
  18. 18. ll. RECUENTO HISTÓRICO1. LA FIJACIÓN DEL LÍMITE EN LA DESEMBOCADURA DEL SAN JUAN.El tratado Cañas-Jerez Costa Rica y Nicaragua se independizaron simultáneamente de la Monarquía Española, en1821, y pocos años después se incorporaron a la Federación centroamericana, de la que ambas sesepararon en 1838 para convertirse en países soberanos e independientes. La plena soberaníaconllevó la necesidad de fijar con claridad la frontera entre ambos Estados, tarea que no fue fácildebido entre otras cosas a la imprecisión de los documentos coloniales que podían servir de basepara la delimitación, las pretensiones de cada parte, la topografía de la región fronteriza y laimportancia estratégica del río San Juan y el lago de Nicaragua como posible ruta de un canalinteroceánico 1 . Después de varios convenios de límites o de arbitraje que no se ratificaron, CostaRica y Nicaragua suscribieron el 15 de abril de 1858 el tratado Cañas-Jerez, que fue rápidamenteaprobado por ambos países y cuyas ratificaciones se canjearon en el mismo mes de abril de 1858. Eltexto completo de este tratado, que continúa vigente y es el principal elemento, aunque no el único,con respecto a la fijación de la frontera, se reproduce en el anexo 1. El tratado Cañas-Jerez establece en su artículo 2º:“La línea divisoria de las dos Repúblicas, partiendo del mar del Norte, comenzará en laextremidad de Punta de Castilla en la desembocadura del río San Juan de Nicaragua, y continuarámarcándose con la margen derecha del expresado río, hasta un punto distante del Castillo Viejotres millas inglesas, medidas desde las fortificaciones exteriores de dicho Castillo hasta el indicadopunto. De allí partirá una curva, cuyo centro serán dichas obras, y distará de él tres millasinglesas en toda su progresión, terminando en un punto que deberá distar dos millas de la riberadel río aguas arriba del Castillo. De allí continuará en dirección al río de Sapoá, que desagua enel Lago de Nicaragua, siguiendo un curso que diste siempre dos millas de la margen derecha delrío de San Juan con sus circunvoluciones hasta su origen en el Lago, y de la margen derecha delpropio Lago hasta el expresado río de Sapoá, en donde terminará esta línea paralela a dichasriberas. Del punto en que ella coincida con el río de Sapoá, el que por lo dicho, debe distar dosmillas del Lago, se tirará una recta astronómica hasta el punto céntrico de la Bahía de Salinas, enel mar del Sur, donde quedará terminada la demarcación del territorio de las dos Repúblicascontratantes.” El artículo 3º dispuso que los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua nombraran comisionadospara hacer las medidas necesarias y en el artículo 6 estableció que si bien a Nicaragua le corresponde eldominio y sumo imperio sobre las aguas del río San Juan, Costa Rica tiene1 Sobre la historia de los límites entre Costa Rica y Nicaragua hay abundante bibliografía en ambos países,cuyos historiadores, a veces con apasionamiento, han procurado defender las tesis sostenidas por surespectivo país en las controversias fronterizas. Entre los textos ajenos a ambos que tratan el tema cabemencionar la detallada obra de IRELAND, Gordon, Boundaries, possessions and conflicts in Central Americaand the Caribbean, Cambridge, Harvard University Press, 1ª. ed., 1941. 18
  19. 19. “… en dichas aguas los derechos perpetuos de libre navegación, desde la expresada desembocadurahasta tres millas inglesas antes de llegar al Castillo Viejo, con objetos de comercio, ya sea conNicaragua o al interior de Costa Rica por los ríos de San Carlos o Sarapiquí, o cualquiera otra víaprocedente de la parte que en la ribera del San Juan se establece corresponder a esta República…” Con el canje de ratificaciones del tratado Cañas-Jerez quedó clara y definitivamente fijada lafrontera entre Costa Rica y Nicaragua, que en su extremo oriental debía comenzar, según ese convenio,“comenzará en la extremidad de Punta de Castilla en la desembocadura del río San Juan deNicaragua, y continuará marcándose con la margen derecha del expresado río…”. No hay, porconsiguiente, duda alguna de a qué país pertenecen las tierras ribereñas del río San Juan en esa parte dela frontera: las que se encuentran en la margen derecha del río pertenecen indubitablemente aCosta Rica, y las situadas en la margen derecha, así como todo el cauce del San Juan, pertenecenindudablemente a Nicaragua. En los años inmediatamente posteriores a la ratificación del tratado, hubo acciones deNicaragua destinadas a efectuar obras en el río San Juan y obstruir el río Colorado, que es enteramentecostarricense. Debido a las protestas de Costa Rica, Nicaragua detuvo las obras y reconoció claramentelos derechos costarricenses (ver anexos 2, 3, 4, 5). La exigencia de que se respeten los derechos costarricenses, en el siglo XIX o en la actualidad,no quiere decir que Costa Rica haya pretendido ni pretenda en lo más mínimo poner en duda lasoberanía de Nicaragua sobre todo el curso del río san Juan o los territorios situados en su margenizquierda. Contrariamente a lo que afirman una y otra vez autoridades nicaragüenses, desde la firma deltratado Cañas-Jerez en 1858 hasta la actualidad Costa Rica jamás ha pretendido disputar a Nicaragua suexclusiva soberanía sobre el río San Juan, sino que solamente ha exigido respeto para los derechos denavegación que tiene en su curso inferior y para que Nicaragua respete la integridad del río, sin efectuarobras que puedan afectar los derechos o la soberanía de Costa Rica.El laudo Cleveland En el decenio de 1870 las autoridades nicaragüenses comenzaron a formular una serie de dudassobre la validez del tratado Cañas-Jerez, por cuanto su ratificación por Nicaragua la había efectuadouna asamblea constituyente y no un cuerpo legislativo ordinario. Después de varios intentos porresolver el problema bilateralmente, Costa Rica y Nicaragua acordaron en 1886 someterlo al arbitrajedel Presidente de los Estados nidos de América, quien no solo debería determinar la cuestión de lavalidez del tratado de límites, sino además resolver los problemas de interpretación de su texto que leplanteasen las partes, en el caso de que lo declarase válido. El 22 de marzo de 1888, el Presidente de los Estados Unidos Grover Cleveland confirmó lavalidez del tratado Cañas-Jerez en un laudo arbitral en el que además resolvió una serie de puntos dedudosa interpretación que sobre su texto había planteado Nicaragua. El texto completo del laudoCleveland figura en el anexo 6. Al resolver en el punto 1 de su aparte Tercero la primera de las cuestiones de dudosainterpretación planteadas por Nicaragua, el laudo Cleveland confirmó la frontera fijada en el tratadoCañas Jerez, es decir, la línea que comienza en Punta Castilla en el mar Caribe, en la desembocaduradel río San Juan: 19
  20. 20. “La Línea divisoria entre las Repúblicas de Nicaragua y Costa Rica, por el lado del Atlántico,comienza en la extremidad de Punta de Castilla, en la boca del río San Juan de Nicaragua, comoexistían la una y la otra el quince de Abril de 1858. La propiedad del acrecimiento que haya tenidodicha Punta de Castilla debe gobernarse por las leyes aplicables a ese objeto.” De la validez del tratado y del texto del laudo se desprende claramente que NO existe unadisputa fronteriza entre Costa Rica y Nicaragua. Al confirmar Punta Castilla como punto de partida dellímite, el laudo Cleveland mantuvo entonces la misma situación establecida en 1858: en el cursoinferior del San Juan, los territorios que se encuentran en la margen derecha del río pertenecenindudablemente a Costa Rica, y los situados en la margen izquierda, así como todo el cauce del SanJuan, pertenecen indudablemente a Nicaragua.Los Laudos Alexander La demarcación material de la frontera originó nuevas discrepancias entre ambos países, entreotras cosas porque las comisiones de deslinde nombradas al efecto no lograron ponerse de acuerdosobre la ubicación exacta de los puntos extremos de los que debía partir el límite. Para tratar de llegar aun arreglo, se firmó el 23 de diciembre de 1890 el tratado Castro-Guerra, que no fue ratificado, yfinalmente el 27 de marzo de 1896 la convención Pacheco-Matus (también llamada Pacheco-Coronel),que sí fue aprobada por ambos países. En esta convención, cuyo texto figura en el anexo 7, se dispusoque un ingeniero designado por el Presidente de los Estados Unidos de América resolvería comoárbitro, de modo inapelable, las discrepancias de las comisiones de deslinde nombradas por Costa Ricay Nicaragua. Para estos efectos, el Presidente Cleveland nombró el 17 de febrero de 1897 al ingenieroEdward Porter Alexander. Al iniciarse los trabajos de demarcación en la desembocadura del río San Juan, el primerdesacuerdo surgió en torno a la ubicación exacta de Punta Castilla, el punto mencionado en el tratadoCañas-Jerez como inicio del límite. Nicaragua pretendía que la demarcación se iniciara en la llamadaboca del Taura, mientras que Costa Rica ubicaba el punto extremo en el paraje denominado PuntaArenas. El ingeniero Alexander descartó ambos criterios y dictó el 30 de setiembre de 1897 en SanJuan del Norte un laudo arbitral que figura en el anexo 8 y cuya parte final dispone: “El lugar exacto, que fue la extremidad de la tierra firme (Headland) de Punta de Castillael 15 de abril de 1858, ha sido hace mucho tiempo cubierto por el mar Caribe, y no hay en losmapas antiguos conformidad suficiente en cuanto a la línea de la orilla del mar, que permita decircon alguna certeza la distancia exacta o dirección de él respecto al extremo de la tierra firmeactual (Headland). Estaba por allí en dirección Noreste y probablemente entre seiscientos y milseiscientos (1,600) pies de distancia, pero no puede ser ahora fijado con certeza. En talescircunstancias se cumplen mejor las disposiciones del Tratado y del Laudo del PresidenteCleveland, adoptando lo que es realmente el extremo de la tierra firme (Headland) de hoy, o sea laextremidad Noreste de lo que parece ser la tierra firme en el lado oriental de la margen de HarborHead. De conformidad con esto, he hecho personal inspección de este terreno, y declaro que lalínea inicial de la frontera, corre como sigue, a saber: Su dirección será recta Noreste y Sureste através del banco de arena desde el Mar Caribe hasta tocar en las aguas de la Laguna de HarborHead. Ella pasará en su punto más próximo distante 300 pies, trescientos pies, del lado Noroestede la cabaña que actualmente se halla en esa vecindad. Al llegar a las aguas de la Laguna HarborHead la línea divisoria dará vuelta a la izquierda o se hacia el Sureste y continuará marcándosecon la orilla del agua alrededor del Harbor hasta llegar al río propio por el primer caño queencuentre. Subiendo este caño, y subiendo el río propio la línea continuará ascendiendo como estádispuesto en el Tratado.” 20
  21. 21. En el mapa preparado entonces queda perfectamente clara la ubicación de la líneafronteriza, primero atravesando el banco de arena existente allí y después bordeando la bahía olaguna denominada Harbor Head. El mapa también indica las pretensiones de Costa Rica y deNicaragua, que fueron descartadas por el árbitro.Del mapa queda perfectamente claro que el territorio hoy conocido como isla Portillo-isla Calero, alsur de la laguna o bahía llamada en 1897 Harbor Head (también conocida hoy como Laguna LosPortillos), y en la margen derecha del río San Juan, le pertenece exclusivamente a Costa Rica y en eseterritorio Nicaragua no tiene absolutamente ningún derecho. Nicaragua alega que una parte de la isla Calero pertenece a su territorio. Con tal fin, haindicado que dicho territorio se integró por accesión al costarricense, pues en 1858 existía un canalen dicho lugar. Esto carece de fundamento, y la mejor demostración de ello está en los laudosAlexander. Al emitirse esos fallos arbitrales se trataba de determinar el límite de ambos países tal ycomo fue establecido en 1858. En el primer laudo Alexander, del 30 de setiembre de 1897,compuesto por los argumentos del árbitro y el mapa de la zona, no se describe un canal con esascaracterísticas en la zona, ni se realiza mención alguna de su existencia. Resulta extraño queAlexander, quien realizó una cuidadosa inspección en el lugar no tomase en cuenta dicha situaciónal elaborar y aprobar el mapa, aunque incluyera otros accidentes geográficos de menor importanciaque ese hipotético canal. La explicación de esta omisión es muy simple: el canal no existía. En su laudo número 3, emitido el 22 de marzo de 1898, el ingeniero Alexander confirmó unavez más la soberanía costarricense sobre las tierras situadas en la margen derecha del San Juan, al decirque (el subrayado no es del original):“… para la inteligencia clara de toda la materia y también en conformidad con los principiosenunciados en mi primer Laudo, que , en la interpretación práctica de Tratado de 1858, el río SanJuan debe ser considerado como un río navegable, yo por consiguiente declaro ser la exacta línea dedivisión entre la jurisdicción de los dos países, el borde de las aguas sobre la margen derecha, cuandoel río se halla en su estado ordinario, navegable por las embarcaciones y botes de uso general. 21
  22. 22. En este estado toda porción de las aguas del río está en jurisdicción de Nicaragua. Toda porciónde la tierra de la margen derecha está en jurisdicción de Costa Rica. La medida y localizaciónhecha ahora por las partes en el campo día por día, determina puntos sobre esta línea aconvenientes intervalos, pero la línea divisoria entre estos puntos no corre por línea recta, sino porel borde de las aguas en el estado navegable como arriba se dijo, marcando así una línea curva deirregularidades innumerables que son de pequeño valor y que exigirían un gran gasto paratrazarse minuciosamente.” 2 Los trabajos de deslinde concluyeron oficialmente en Managua el 24 de julio de 1900, con lafirma del acta final de las comisiones.Las sentencias de la Corte de Justicia Centroamericana y la Corte Internacional deJusticia Debido a que Nicaragua había suscrito sin consultar a Costa Rica una convención canalera conlos Estados Unidos, en la que se afectaban los derechos costarricenses de navegación en el San Juan,Costa Rica demandó a Nicaragua en la Corte de Justicia Centroamericana, establecida por un tratadosuscrito en Washington en 1907. El 30 de setiembre de 1916 la Corte falló a favor de Costa Rica yconsideró que tenía voto decisivo con respecto a la concesión canalera, la cual Nicaragua no podíahaber válidamente concluido sin tomar en cuenta los derechos costarricenses. La Corte destacó que eldominio de Nicaragua en el San Juan no es absoluto ni ilimitado, y que los derechos de Costa Rica enese río “se confunden en su desarrollo, según el sentir de los tratadistas, con las facultades soberanasdel imperium.” 3 Sin embargo, la sentencia de la Corte de Justicia Centroamericana no se refirió a asuntoslimítrofes, dado que la frontera estaba perfectamente clara y definida, y ni Costa Rica ni Nicaraguapretendían su alteración o dudaban de su interpretación. En 2005, Costa Rica demandó a Nicaragua ante la Corte Internacional de Justicia, debido a unaserie de disputas entre ambos países con respecto a los alcances de los derechos de navegación en el ríoSan Juan. Ni Costa Rica ni Nicaragua plantearon ante el Corte de La Haya ninguna pretensión decarácter territorial, ni ninguna de las dos adujo que se hubieran interpretado erróneamente las líneas dedemarcación. Si hubiera habido una disputa territorial, por mínima que fuera, lo lógico y lo naturalhubiera sido incluirla en el litigio mencionado, pero ninguno de los dos países litigantes lo hizo, por lasencilla razón de que en 2005 no existía disputa territorial alguna. Ambas partes aceptaban yreconocían, sin sombra de duda, que la frontera estaba perfectamente delimitada por el tratado Cañas-Jerez, el laudo Cleveland y los laudos Alexander: a Nicaragua le corresponde la soberanía del cauce delSan Juan y el territorio ubicado en su margen izquierda, y a Costa Rica el de su margen izquierda,desde el Caribe hasta el punto indicado por el convenio de límites. Por consiguiente, la sentencia de laCorte, emitida en 2009, no hizo referencia a cuestiones de soberanía territoriales, porque las partes nolas incluyeron en sus alegatos y réplicas. Si Nicaragua hubiera considerado, por alguna razón, que le pertenecía algún territorio ubicadoen la margen derecha del río San Juan, como el de la isla Portillos o cualquier otro, ¿no hubiera sido lológico haber formulado el reclamo entonces, para que la Corte Internacional de Justicia determinara aquien correspondía la soberanía del territorio supuestamente en disputa? Lo cierto es que desde que en2 El texto de los laudos Alexander puede consultarse en RODRÍGUEZ SERRANO, Felipe, Los derechos deCosta Rica y Nicaragua en el río San Juan, San José, Lehmann Editores, 1ª. ed., 1983.3 La sentencia de la Corte de Justicia Centroamericana en el caso figura en la revista Anales de la Corte deJusticia Centroamericana, San José, 1916. 22
  23. 23. 1897 el primer Laudo Alexander, con claridad meridiana, trazó de modo preciso e indubitable lademarcación, Nicaragua lo dio por bueno y perfecto y nunca hasta ahora formuló reclamo algunosobre el particular, ni ante la Corte Internacional de Justicia ni ante ninguna otra instancia. Solamente hasta ahora, en noviembre de 2010, después de ciento cincuenta y dos años de lafirma del tratado Cañas-Jerez, y cuando ya se llevaban ciento trece años de pacífico y puntualacatamiento por ambos países de la línea precisada por el árbitro Alexander, Nicaragua ha pasado poralto estos instrumentos jurídicos internacionales vinculantes y obligatorios para ocupar militarmente,por sí y ante sí, una porción de territorio indudablemente costarricense, ubicada en el extremo del la islaPortillo-isla Calero, en la margen derecha del río San Juan.2. LA NAVEGACIÓN EN EL RÍO COLORADO.El río Colorado: referencias históricas. Desde la firma y canje del tratado de límites en 1858 Costa Rica nunca ha pretendido disputarla exclusiva soberanía de Nicaragua en el río San Juan. Por más que los gobernantes de Nicaragua hanatribuido una y otra vez a Costa Rica la pretensión de apoderarse del río, nunca han podido citar en suapoyo una sola manifestación oficial costarricense a ese respecto, ni verbal ni escrita, por la simplerazón de que no han existido. Costa Rica, como lo repitió hasta el cansancio en la Corte Internacionalde Justicia, no ha pretendido nunca ni pretende ahora poner en duda la soberanía nicaragüense en todoel río San Juan. Todo lo contrario ocurre con respecto al río Colorado, río entera y exclusivamentecostarricense, con respecto al cual las autoridades de Nicaragua sí han formulado reiteradamentepretensiones, a pesar de que ningún instrumento jurídico internacional vigente les sirva de fundamento. Al acercarse al Caribe, el río San Juan se divide en una serie de brazos. Uno de ellos es el SanJuan propiamente dicho, que desagua en la bahía de su nombre, al oeste del antiguo puerto de San Juandel Norte y al este de Punta Castilla. Como la margen derecha del San Juan es el límite entre CostaRica y Nicaragua, los cursos de agua que salen del San Juan y se internan en territorio costarricense,como el Colorado, son enteramente costarricenses, y así lo dispuso el tratado Cañas Jerez en 1858, alfijar Punta Castilla como punto extremo del límite, en lugar de la desembocadura de alguno de esosotros brazos situada más al sur sobre la costa caribeña. Desde fecha remota, una buena parte de las aguas del San Juan desaguan por el río Colorado.Ya en 1745 el Gobernador de Nicaragua Don José Antonio Lacayo de Briones indicaba a la Coronaespañola que de los brazos del San Juan, “el Colorado es el más copioso de agua y de mejor barra, quepueden entrar por él balandras y barcos grandes”. Obviamente en 1745 los habitantes de la Provinciade Costa Rica ni siquiera vislumbraban la posibilidad de la independencia y de la firma del Cañas-Jerez, ni podrían haber pensado en trabajar por desviar el río, cuando ni siquiera se contaba con unsendero para llegar a sus riberas. El historiador nicaragüense Alejandro Bolaños Geyer en su libro SanJuan de Nicaragua dice que “Cuando España enseguida conquista y coloniza Costa Rica, ésta nomantiene ningún nexo con el Lago de Nicaragua ni con el río San Juan…” 44 BOLAÑOS GEYER, Alejandro, San Juan de Nicaragua, Managua, 1ª. ed., 1998, p. 12. 23
  24. 24. La destrucción de la isla Concepción El caudal que recibe el Colorado del San Juan aumentó considerablemente a partir de 1858,debido a un hecho en el que Costa Rica no tuvo NINGUNA participación. Según refiere el mismohistoriador nicaragüense Bolaños Geyer en su libro Campana rota, camalotes, tumbas y olvido 5 , enla bifurcación del San Juan y el Colorado existía una pequeña isla, conocida como el nombre deConcepción. Con propósitos de explotación maderera, un británico llamado John Leefe deforestócompletamente la isla. Durante la estación lluviosa de ese mismo año, una crecida del río San Juandesmoronó la isla y se la llevó hacia el mar en pedazos, que los vecinos de San Juan del Nortevieron pasar. Al desintegrarse la isla Concepción, el agua quedó sin obstáculos para entrar en el ríoColorado, y este empezó a recibir mucho mayor caudal que en años anteriores, mientras quemenguaba el curso final del río San Juan. En la misma obra, Bolaños indica que “Al desintegrarsela isla frente a la bifurcación, el 90% de las aguas se desvía ya por el cauce del Colorado. Alentrar el verano en noviembre de 1858 y bajar el río, la débil corriente que llega a la bahíadeposita en ella toda su arena y ciega el puerto, anegándolo en 1859… la ruina de San Juan deNicaragua aumenta los costos en los proyectos de construcción del canal y a finales del Siglo XIXcontribuye a inclinar la balanza en favor de Panamá…. en nuestra reciente contienda fratricida,allá por 1985, nuestro propio ejército nicaragüense (entonces llamado sandinista) bombardeó yarrasó hasta la última vivienda de la población.” 6Intentos nicaragüenses por obstruir el Colorado En muchas oportunidades, después de la firma del Cañas-Jerez, Nicaragua, o empresas queoperaban en su territorio por concesiones nicaragüenses, pretendieron obstruir el nacimiento del ríoColorado para rehabilitar la boca de San Juan del Norte. En diciembre de 1859, cuando el tratadoCañas-Jerez de 1858 aún no cumplido dos años de estar en vigencia, el Canciller de Nicaragua donPedro Zeledón Mora expresó en una nota a su colega de Costa Rica don Jesús Jiménez Zamora queel puerto de San Juan del Norte se hallaba casi inutilizado “por la arena que las avenidas del ríoacumulan desde que sus aguas se han desviado en abundancia por el río Colorado”. 7 El 15 de julio de 1863, el Canciller de Costa Rica don Julián Volio se dirigió al CancillerZeledón para expresarle que había tenido noticias de que la empresa que explotaba la vía deltránsito se disponía a obstruir el Colorado. El 21 de julio, Zeledón advirtió a esa compañía que nodebía cerrar la boca del Colorado ni ejecutar ninguna otra obra semejante, y advirtió del hecho algobierno de Costa Rica. Obviamente, si así actuaba el Canciller de Nicaragua con respecto a unaempresa autorizada por su Gobierno, hubiese actuado incluso con mayor energía para reclamar poruna supuesta acción de Costa Rica para desviar el San Juan hacia el Colorado, de haber existido 8 . Ante nuevos intentos para cerrar el Colorado, el 26 de junio de 1866 el Canciller Volio sedirigió al Gobierno de Nicaragua para reiterar su nota de 15 de julio de 1863. Nicaragua reiteró querespetaría siempre los derechos reclamados y se cuidaría que los intereses costarricenses nosufrieran menoscabo 9 .5 BOLAÑOS GEYER, Alejandro, Campana rota, camalotes, tumbas y olvido, Masaya, 1ª. ed., 1999, pp. 55 yss.6 Ibid., pp. 17-18.7 El texto de la nota se reproduce en PÉREZ ZELEDÓN, Informe sobre la cuestión de validez del tratado delímites de Costa Rica y Nicaragua y puntos accesorios sometidos al arbitraje del señor Presidente de losEstados Unidos de América, Washington, D. C., Gibson Bros., 1ª. ed., 1887, p. 217.8 Ver anexos 2 y 3.9 Ver anexos 4 y 5. 24
  25. 25. A mediados de 1868 Costa Rica y Nicaragua firmaron la convención Volio-Zelaya,mediante la cual se acordaba efectuar un reconocimiento de las bocas del San Juan y el colorado afin de determinar la posible ubicación de un puerto, “haciendo que el todo o parte de las aguas delos dos ríos en que se divide el alto San Juan tome un solo cauce”. En los tratados Esquivel-Rivasde 21 de diciembre de 1868 y Jiménez-Montealegre de 21 de junio de 1869, ninguno de los cualesfue ratificado, el Gobierno de Costa Rica “... concede al de Nicaragua las aguas del río Colorado afin de que desviándolas de su curso actual, en todo o en parte, y echándolas sobre el río San Juanpueda obtener el restablecimiento o mejora del puerto de San Juan de Nicaragua” (artº 1 de ambostratados). Nótese que se dice concede, es decir, que no se trataba de que Costa Rica “dejase dedesviar” el río, lo cual ni estaba haciendo ni lo alegó Nicaragua. 10 En 1877 y 1882 hubo roces entre ambos países por nuevos intentos de parte de Nicaraguapara obstruir unilateralmente la boca del Colorado. En ningún momento Nicaragua pretendió queCosta Rica hubiese hecho o estuviese haciendo algo para desviar el río. En 1883 se firmó el tratadoZambrana-Álvarez y en 1884 otro, el Castro-Navas, mediante los cuales se modificaba la fronterade 1858 para que el Colorado se convirtiese en límite, pero ninguno de estos convenios fueratificado. En el tratado Soto-Carazo de 26 de julio de 1887 se acordó que para hacer navegable elSan Juan en el trayecto entre el océano y el nacimiento del Colorado se tomasen las aguas de éste,pero aunque Costa Rica aprobó el convenio, las Cámaras de Nicaragua lo rechazaron 11 .Pretensiones de Nicaragua para ubicar la frontera en el Colorado o el Taure En el litigio (1887-1888) ante el árbitro Stephen Grover Cleveland, Presidente de losEstados Unidos de América, Nicaragua no hizo ninguna referencia a supuestos intentos de CostaRica para llevar las aguas del San Juan al Colorado, a pesar de que en sus alegatos se refirióreiteradamente a este río e incluso inquirió del árbitro si podía considerarse como frontera. En elpunto 7 de su artículo 3° el Laudo rechazó de modo rotundo y enfático esa posibilidad, al señalar:“El brazo del río San Juan conocido con el nombre de río Colorado no debe considerarse comolímite entre las Repúblicas de Costa Rica y Nicaragua en ninguna parte de su curso. (En eloriginal: “The branch of the River San Juan known as the Colorado River must not be consideredas the boundary between the Republics of Costa Rica and Nicaragua in any part of its course.”) 12 Al iniciarse los trabajos de demarcación en 1897, y ante la duda de la ubicación exacta dePunta Castilla, Nicaragua pretendió, como ya se indicó, que el punto de partida de la frontera debíaestar en la boca del río Taura o Taure, curso de agua que divide la isla Portillo y la isla Calero. Enesa oportunidad, como ya se indicó, el árbitro Alexander fijó el inicio de la frontera en un puntomucho más al norte de lo que pretendía Nicaragua, con lo cual se confirmó que el Taure era un ríoenteramente costarricense. Obviamente, si de acuerdo con el laudo Alexander el Taure fueconsiderado como costarricense y no se reconoció a Nicaragua ningún derecho en él, menos aúnpodría alegar Nicaragua derecho alguno sobre el Colorado, ubicado mucho más al sur.Específicamente, en el primer laudo Alexander, emitido el 30 de setiembre de 1897, el ingenieroarbitrador dijo expresamente que la línea divisoria, es decir, la margen derecha del San Juan, nopodía seguir por el Colorado o el Taura, “… porque ninguno de ellos es vía comercial decomunicación, puesto que ni el uno ni el otro tiene un puerto en su desembocadura… tiene que10 El texto de estos tratados figura en la Colección de los tratados internacionales celebrados por laRepública de Costa Rica, San José, Tipografía Nacional, 1ª. ed., 1892-1893, 2 vols.11 Ibid.12 Ver anexo 6. 25
  26. 26. seguir por el ramal restante, o sea el llamado Bajo de San Juan; pasar por su puerto y concluir enel mar… El término natural de esa línea es la extremidad derecha de tierra, en la boca del puerto.”13 Todos los mapas oficiales, tanto de Costa Rica como de Nicaragua, posteriores a los laudosAlexander, confirman sin lugar a dudas que el río Colorado es enteramente costarricense.Nuevos intentos por rehabilitar el cauce del San Juan En la declaración de Brimont, suscrita por los Presidentes de Costa Rica Don CletoGonzález Víquez y Nicaragua Don José Santos Zelaya López el 10 de enero de 1908, se expresó elpropósito de rehabilitar para la navegación la boca principal del San Juan, sin perjudicar el caudalde aguas del río Colorado y sus derivados meridionales 14 . El tratado Anderson-Irías de 2 de abril de1908, que no llegó a ser ratificado, precisó los medios para ello, diciendo que Nicaragua ejecutaríalas obras y sufragaría el 80% de los gastos y Costa Rica el resto 15 . Si la obstrucción de la boca delSan Juan se hubiese debido a acciones de Costa Rica, obviamente Nicaragua no habría aceptadocostear el 80% de las obras. Lo cierto es que ni una sola vez entre 1858 y 1908 Nicaragua protestóante Costa Rica en relación con supuestos intentos para desviar el San Juan hacia el Colorado, sinomás bien fue Costa Rica la que se opuso a la obstrucción del Colorado cuando se quiso hacerlounilateralmente. Nótese que todas las veces en que Nicaragua aspiró a obtener el consentimiento de CostaRica para realizar obras en el río a fin de rehabilitar la boca del San Juan, Costa Rica estuvodispuesta a que ello ocurriera e incluso en el tratado Anderson-Irías de 1908 aceptó costear el 20%de esas obras. Semejante política no parece concordar con la gratuita afirmación de que hubiesesido Costa Rica la responsable de obstruir deliberadamente el río San Juan para llevar sus aguas alColorado. En la sentencia de la Corte de Justicia Centroamericana de 30 de setiembre de 1916, estetribunal dejó claro que el tratado Bryan-Chamorro suscrito entre Nicaragua y los EE. UU. en 1914,con el propósito de construir un canal en el río San Juan, había olvidado los derechos de Costa Rica“… desde luego que la realización de esa obra por esa ruta, implica necesariamente la ocupaciónde la ribera costarricense o las consiguientes inundaciones de su territorio así como el uso de losafluentes costarricenses etc. y en el caso de que por efecto del canal se desvíen las aguas del ríoSan Juan resultaría nugatorio el derecho de Costa Rica a navegar por dicho río y sus afluentessobre lo cual Costa Rica tiene el conjunto de derechos que se han especificado.” 16 Nótese nuevamente cómo la que pretensión de afectar el curso del río derivaba nuevamentede Nicaragua, no de Costa Rica. La Corte concluyó que el Bryan-Chamorro violaba los derechosreconocidos a Costa Rica por el Cañas-Jerez y el Laudo Cleveland.13 Ver anexo 8.14 El texto de la Declaración de Brimont figura en Memoria de Relaciones Exteriores, Justicia, Gracia, Cultoy Beneficencia, San Jose, Tipografía Nacional, 1ª. ed., 1908, pp. 66-67.15 Colección de leyes y decretos. Año 1908. Primer semestre, San José, Tipografía Nacional, s. f. e., pp. 210-216.16 La sentencia de la Corte de Justicia Centroamericana en el caso figura en la revista Anales de la Corte deJusticia Centroamericana, San José, 1916. 26
  27. 27. En el tratado Zúñiga-Cordero de 1940, que derivó de una propuesta nicaragüense,nuevamente se consagró el consentimiento de Costa Rica para que se realizasen obras decanalización en el San Juan y se rehabilitase la bahía de San Juan del Norte. Este convenio fueratificado y canjeado, pero nunca se llevó a efecto y en 1945 caducó. Un acuerdo bilateral suscritoen 1969 para estudiar ese convenio y concretar una iniciativa de Nicaragua para canalizar el SanJuan y abrirlo al tráfico naviero no dio resultados. En 1974 los dos países firmaron el convenioRomán-López, dirigido a la realización de un estudio de prefactibilidad a fin de determinar lasperspectivas del aprovechamiento hidroeléctrico y de navegación del río San Juan, pero aunque seconstituyó un comité binacional para analizar la posibilidad de construir una represa en el San Juan,con un sistema de esclusas que permitiese la navegación, nunca se tomó la decisión de iniciar lasobras.Las acusaciones de Nicaragua En el decenio 1980-1990 hubo múltiples roces entre Nicaragua y Costa Rica por las trabasque constantemente puso la primera a la libre navegación de la segunda en el río San Juan. Ni unasola vez, a pesar de la agresividad diplomática del Gobierno sandinista, Nicaragua acusó a CostaRica de estar “desviando” el río hacia el Colorado. Más bien fue Nicaragua la que obstruyó todavíamás la boca del San Juan del Norte, mediante el recurso ocasional de hundir embarcaciones en elrío, para evitar acciones de los grupos armados antisandinistas. En una de sus reiteradas referencias a la cuestión del río San Juan en 1998, el Presidente deNicaragua Arnoldo Alemán Lacayo expresó que la desembocadura del río San Juan se había vistoobstruida como consecuencia de acciones de Costa Rica. Ahora, en noviembre de 2010, lasautoridades de Nicaragua repiten esa gratuita afirmación e incluso fijan 1948 como año de lossupuestos trabajos costarricenses que aumentaron el caudal del Colorado y perjudicaron el del SanJuan. No citan pruebas ni precisan fechas por la razón, una vez más, de que no existen. Pero sí caberecordar que justo en 1948 hubo una grave disputa entre Costa rica y Nicaragua y Costa Rica invocócon éxito el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, debido a la participación nicaragüenseen una invasión a territorio costarricense. Nicaragua, sin embargo, no se refirió entonces, ni una solavez, a esas hipotéticas obras o acciones costarricenses. ¿No hubiera sido lo lógico que en 1948Nicaragua invocara o al menos mencionara en su defensa en la OEA esas supuestas accionesperjudiciales de Costa Rica? Curiosamente no lo hizo, sin duda porque no podía prever que susgobernantes las inventarían sesenta y dos años después. El 21 de febrero de 1949, Costa Rica y Nicaragua firmaron en Washington el Pacto deamistad Esquivel-Sevilla, mediante el cual se comprometían a resolver pacíficamente susdiferencias. Este tratado, que entró en vigencia el 20 de junio de ese año, no hizo tampoco ningunaalusión a esos hipotéticos trabajos de Costa Rica, ni para prohibirlos ni para autorizarlos, comohubiera sido lo normal en caso de que hubieran existido y hubieran originado fricciones. Nicaragua tampoco se quejó de esas supuestas obras, ni se refirió siquiera a ellas en sulitigio con Costa Rica en la Corte Internacional de Justicia de 2005 a 2009, a pesar de que hubierasido lógico que la parte nicaragüense las mencionara y las demostrara documentalmente comomedio de hacer ver que Costa Rica se había conducido de modo supuestamente irregular. Perotampoco entonces Nicaragua hizo la más mínima mención a esas inexistentes actividadescostarricenses, simplemente porque nunca habían ocurrido y en consecuencia tampoco le eraposible a Nicaragua probarlas. 27
  28. 28. Lo cierto es que de 1858 en que se firmó el tratado Cañas-Jerez, no ha habido jamás ni unasola nota de Nicaragua en la que se queje de que Costa Rica se encuentre realizando en el ríoColorado obras de dragado u otras que puedan afectar el caudal del río San Juan. Y no se haquejado porque esas hipotéticas obras costarricenses jamás se han realizado, por más que Nicaragualas invente con efecto retroactivo en 1998 o en 2010.Las actuales pretensiones de Nicaragua sobre el Colorado Nicaragua pretende ahora que se le reconozcan derechos de libre navegación en el ríoColorado, del mismo modo que Costa Rica los tiene en el curso inferior del río San Juan, y por bocadel Presidente Ortega ha anunciado su propósito de exigirlo así en la Corte Internacional de Justicia.Lo que no mencionó, porque no existe, es el fundamento jurídico de tal pretensión. Si Costa Ricatiene derechos de navegación en el curso inferior del río San Juan es porque se los reconoce eltratado Cañas-Jerez de 1858 y se los confirman otros instrumentos jurídicos posteriores, como elLaudo Cleveland, los laudos Alexander, la sentencia de la Corte de Justicia Centroamericana en1916 y la de la Corte Internacional de Justicia en 2009. Nicaragua, por el contrario, no tiene a suhaber ni un solo documento jurídico vigente que le otorgue derechos de algún tipo en el ríoColorado, sobre cuyo cauce entero Costa Rica tiene la soberanía absoluta y exclusiva. 28
  29. 29. lll. IMPACTO DEL DRAGADO SOBRE EL MEDIOAMBIENTEDel dragado a la tala y la excavaciónFreddy Pacheco, PhDBiólogo Así como no podemos hablar de “conflicto limítrofe” sino más bien de la ocupación del territorionacional por parte de soldados de un Estado extranjero, la preocupación original sobre el impactoambiental que pudiere tener el proyecto de dragar (limpiar de sedimentos el cauce del río San Juan)ha dado lugar a un proyecto altamente destructivo que conlleva la tala de una vasta área (dealrededor de 15 hectáreas) para dar paso a la excavación de un canal artificial que supuestamenteserviría para desviar por ese territorio costarricense la mayor parte del caudal del río hasta la riberade la laguna salobre de Los Portillos.Excavación que se haría en territorio perteneciente a la provincia de Limón donde se encuentra elÁrea de Conservación Tortuguero, de suma importancia para la protección de la rica biodiversidadpresente en el Parque Nacional Tortuguero, el Refugio de Vida Silvestre Barra del Colorado, elCorredor Fronterizo, los Acuíferos Guácimo Pococí, la Zona Protectora Tortuguero y el RefugioPrivado de Vida Silvestre Archie Carr. Zonas en que predominan los ecosistemas de humedaltambién protegidos por convenios internacionales, en vista de su importancia como áreas de altaproductividad primaria y que, ante las amenazas inherentes al cambio climático, juegan un papeltrascendental en la mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero.No menos importante es el papel de ecosistemas protectores del agua, de reguladores del ciclohidrológico y mitigadores de procesos erosivos, por lo que aunque es reconocida la conservaciónde la diversidad biológica, donde destacan las aves migratorias, son invaluables los beneficiosambientales de ese conjunto de áreas silvestres.Si a lo anterior le agregamos el potencial turístico que encierra la belleza escénica del lugar,incluyendo la muy valorada actividad de pesca marina deportiva, hemos de tener conciencia queestamos ante un área costarricense a la que, si se le presta la atención debida, podría ser asiento deun proceso de progreso sostenible hasta ahora subvalorado. Por ello, aunque es de primordialimportancia recuperar el respeto a nuestra soberanía en todo territorio ubicado más allá de lamargen derecha del río San Juan, según lo establecido en el Tratado de Límites Cañas – Jerez de1858, y los laudos que se dieron a fines del siglo XIX que lo validaron, Costa Rica ha de elevar suvoz hacia la comunidad internacional para que se conozca la magnitud del daño ambiental quefuerzas extranjeras están provocando en esa pequeña, pero importante, parte del planeta.Dragado del Río San Juan: grave riesgo de daño ambiental para el Deltabinacional que debe detenerseDr. Allan Astorga G.Sedimentólogo y Geólogo Ambiental, Profesor UCRPese a no disponer del plan detallado de la operación técnica conducente al dragado del Río SanJuan (y que nuestras autoridades solicitaron en su momento a las de Nicaragua, antes de que elCanciller recibiera "seguridades verbales" el pasado 26 de agosto), y partiendo de las clarasintenciones mostradas por Nicaragua, de abrir un canal de aproximadamente 1 Km. de longitud, a la 29
  30. 30. altura de Aragón, en la Isla Calero, para desviar las aguas del río hacia la Laguna Los Potrerillos, esposible establecer un modelado sedimentológico y las consecuencias ambientales que semejanteobra podría acarrear.Presumiendo que junto a la obra indicada se realice dragado en el Río San Juan, para “recuperar”parcialmente el caudal que, actualmente pasa al Río Colorado; con la apertura del canal, elprincipal efecto sedimentológico será el proceso de erosión que se dará en las márgenes del canal,debido al acortamiento neto del cauce en menos de 40 % del recorrido actual.El segundo efecto ambiental de alta significancia será que se cambiará radicalmente el sistema deequilibrio de sedimentación – erosión de la Laguna Los Potrerillos, provocando una sedimentaciónen la boca de salida del canal a la Laguna y un rápido avance de la misma hacia la Barra de PuntaCastilla. Con esto, en poco tiempo esta barra se “rompería” y se abriría un canal de desembocadurade la Laguna Los Potrerillos hacia el Mar Caribe.Aparte de las severas consecuencias ambientales que traerían los factores antes indicados, con lasalida de sedimento hacia el mar Caribe, sin el mecanismo de amortiguamiento y equilibrioambiental que representa el sistema parálico actual del delta Colorado – San Juan, con lagunas ybarras; se iniciaría una significativa e importante cadena de impactos ambientales que provocaríanimportantes daños en el litoral Caribe norte de Costa Rica.Ruptura del equilibrio ambiental: por condiciones naturales, y al tratarse de un sistema deltaico,el equilibrio natural de sedimentación y erosión en la desembocadura del Río San Juan, estáamortiguado por el desarrollo de una serie de canales fluviales, lagunas y barras de sedimentación.De esta manera la gran mayoría del sedimento que acarrea el río, año con año, queda atrapado enesta área parálica del delta, haciendo que solo una pequeña cantidad del sedimento pase hacia elmar. Con la construcción del canal, la situación cambiaría dramáticamente, dado que seríainvertiría, haciendo que poco sedimento quede atrapado en el sistema parálico del delta y que másbien, la gran mayoría del mismo pase hacia el mar.La primera gran consecuencia de que gran parte del sedimento pase hace el mar, es el desarrollo deuna pluma de sedimentación que las corrientes costeras movilizarán de forma paralela a la costa.Esto provocará que se rompa el equilibrio ambiental de las costas caribeñas del norte de Costa Ricay con una extensión variable, según sea la carga de sedimento liberada y la intensidad de lascorrientes costeras.Recordemos que los arrecifes coralinos del Caribe ya están en serio riesgo debido a lacontaminación por sedimento que proviene de los ríos. Lo que sí está claro es que con estaoperación de dragado, se alterarán aún más los ecosistemas costeros, con consecuencias severospara la flora y fauna, y también se alteraría la calidad ambiental de las playas de la zona. Incluso, esposible que se afectaran los sitios de anidación de tortugas en el área de Tortuguero y los humedalesde la Zona Norte, santuario mundial de varias especies y declarados sitios RAMSAR. Cabe destacarque la sola presunción de que estos impactos se pudieran dar, debería obligar que a que se realicenanálisis más detallados para lograr una mejor cuantificación de estos impactos ambientales.Por otro lado, la disminución artificial del aporte fluvial y de sedimentos al sistema parálico delDelta Colorado – San Juan, tendrá severas repercusiones a los ecosistemas de ambos países. Alromperse el equilibrio, se iniciarían cadenas de impacto de alcance irreversible, con erosión debarras costeras, sedimentación en canales y graves consecuencias para la flora y fauna de loshumedales del sistema parálico, los cuales, corresponden con áreas silvestres protegidas. 30
  31. 31. Impactos de gran magnitud: como puede verse, los impactos ambientales a producir serán de granmagnitud, y por su naturaleza son de tipo transfronterizo. Como tales, deberían ser objeto de undetallado y profundo análisis y evaluación de impacto ambiental, dado que una vez ejecutada lasobras se producirán consecuencias irreversibles que afectarán no solo los ecosistemas del Delta,sino también a las comunidades humanas de ambos países que habitan y subsisten en el mismo.Ante esta situación, se hace indispensable dar la vos de alerta a las autoridades de ambos países ytambién a los organismos internacionales, a fin de las obras planeadas se detengan, hasta tanto no serealice una efectiva y completa evaluación de impacto ambiental transfronteriza y se establezca laviabilidad o no de la obra de dragado y las condiciones técnicas en las que podría ejecutarse. Nohacer esto, no solo traería las consecuencias políticas y sociales que ya está acarreando, sino quetendría muy severos efectos ambientales negativos e irreversibles que dañarían el Delta quepertenece a ambos países.Considerando todo lo anterior, se hace urgente que las organizaciones ambientales y sociales deambos países tomen acciones para que se detengan las obras y que se realicen los estudiosambientales necesarios para que se establezcan alternativas viables de desarrollo para lascomunidades del Delta, bajo la premisa de mantener su condición de equilibrio y sostenibilidadambiental. Estamos hablando de una zona que constituye un verdadero refugio mundial paraespecies en vías de extinción.Instamos nuevamente a ambos Estados y a entidades ambientales a que se realice un EIAtransfronterizo, tal como lo reconoce las legislaciones de Costa Rica y de Nicaragua para proyectossusceptibles de provocar daños transfronterizos. Estamos seguros que centros de investigacióncientífica de ambos lados y centros universitarios podrían coadyuvar, de manera conjunta a esteesfuerzo binacional de valoración de posibles daños a esta frágil zona.El megaproyecto Brito: negocio de fondo de los políticos nicas.Guillermo Quirós ÁlvarezOceanógrafo Físico. oceano@ice.co.crSíntesis:La actual disputa por la isla Calero, es solo el inicio del problema de fondo. El gobierno sandinista ysus socios venezolanos, con fondos del BCIE; pretenden desviar el 90% de las aguas del río SanJuan hacia la vertiente del Pacífico, convirtiendo a su paso el lago Cocibolca en una enorme represahidroeléctrica, que proporcionará 1,130 Gigawatt de potencia anual. Ese es el gran negocio oculto,que a espaldas del propio ordenamiento legal nica, pretenden imponer a fuerza de mentiras y fuego.Días atrás el columnista Daniel Flores del Nuevo Diario de Nicaragua, voz oficial del gobiernosandinista, denunció públicamente la falta de licitaciones y la génesis espúrea venezolana del capitalde trabajo; con respecto a la ejecución apresurada del proyecto hidroeléctrico Brito que planeautilizar las aguas del río San Juan. Y como dentro de ese marco Pastora y sus secuaces del ejércitohan invadido Costa Rica, me di a la tarea de conseguir copia oficial del proyecto, el cual para misorpresa involucra daños y perjuicios ambientales de enorme magnitud para nuestro país y quenuestro pueblo y gobierno deben conocer.Después de la lectura del documento oficial de la empresa consultora contratada por el gobiernosandinista Andrade-Gutiérrez (Publicado en Nicaragua, junio 2010), se deriva que el dragado delactual cauce del río San Juan frente a la isla Calero, constituye tan solo una distracción políticatemporal, vinculada al mini proyecto que aprovechará el caudal ecológico que dejarán al río San 31
  32. 32. Juan hacia su desembocadura caribeña. Y como bien analiza el Dr. Astorga el pasado domingo:http://www.nacion.com/2010-11-14/Opinión/Foro/Opinion2588598.aspx, la agresión actual es un esfuerzo desesperado por darlevigencia a la apropiación indebida de la esquina noreste de nuestro territorio, única alternativahidrológica que permitiría la estabilidad de una represa hidroeléctrica frente a isla Calero, que deconstruirse del lado nica, frente a San Juan del Norte; terminarían por ahogar en sedimento pocosaños después las corrientes marinas que circulan de norte hacia el sur. Por eso, sus asesores enhidráulica –obviamente extranjeros-, les han recomendado como única solución construir la represaen isla Calero -justo donde deforestaron-; para proteger sus intereses al abrigo de la laguna losPortillos, en territorio tico.El gran proyecto planea construir una represa a la altura de El Castillo, a 57km al este deldesaguadero del Lago, sobre el cauce del río; la cual devuelve el 90% del caudal que proviene deríos costarricenses, equivalentes a un caudal de 400m3/s; los cuales constituyen hoy el grueso de lasaguas que nutren los humedales asociados al parque Nacional de Fauna Silvestre Barra delColorado. Por ello al ejecutarse el proyecto Brito, se secarían totalmente los humedales del CaribeNorte de Costa Rica y se inundarán, por otro lado, las llanuras de Los Guatusos, en cuya planicie seencuentran poblados como Los Chiles, Santa Elena y el humedal Medio Queso. Todo lo cualconstituye una alteración ambiental en nuestro territorio que no debemos permitir.Este proyecto requiere de una inversión preliminar nada despreciable de US$1.152.059,28. Hastahoy ha sido impulsado por la Secretaría de Integración Centroamericana y financiado en diversosmomentos por el BID y el BCIE, como consta en el documento citado. Incluye la generación deelectricidad en una represa ubicada al sur de Rivas (río Brito), del orden de 250Megawatt depotencia, lo cual se obtiene al elevar el nivel del lago de Nicaragua hasta 33 metros sobre el niveldel mar, cuya consecuencia es la inundación de los territorios ubicados al sur del Lago y al sur delos primeros 57km aguas abajo del río San Juan, todo en territorio costarricense. Pero además elproyecto incluye aprovechar el caudal ecológico que quedaría en el río, a través de una represamenor de 2,8Megawattw en el Caribe, con un embalse de 8m de altura sobre el nivel del marubicado en isla Calero, motivo de disputa actual.Los daños ambientales que ocasionaría este mega-proyecto, debieran constituir el motivo de fondopara reorientar nuestra lucha en organismos internacionales, pues percibo que carecemos de unavisión integral del problema. Sobra manifestar nuestro decidido apoyo técnico a los esfuerzos de lasautoridades nacionales para profundizar en las consecuencias aludidas y defender nuestros legítimosintereses patrios. 32

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