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Tema 22

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Tema 22. Oposiciones Lengua y literatura. https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com

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  1. 1. 1 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com TEMA 22. EXPRESIÓN DE LA CAUSA, LA CONSECUENCIA Y LA FINALIDAD. 0. INTRODUCCIÓN v (INTRODUCCIÓN TEMA 18) La expresión de la causa, la consecuencia y la finalidad en español son nociones que expresan diversas relaciones lógicas que han tenido en su manifestación oracional en la sintaxis tradicional un mal acomodo; parece que pertenecen más al ámbito del discurso que al de la oración. Todas ellas expresan diferentes relaciones lógicas de causa-efecto, que analizaremos a lo largo del tema. Estas tres nociones se relacionan entre sí en todos los niveles, pero es especialmente notoria la relación entre la expresión de la causa y de la finalidad, motivo por el que hablaremos de las dos consecutivamente, de modo que así podamos exponer sus similitudes y diferencias. Hoy casi todos los gramáticos están de acuerdo en que las llamadas relaciones lógico-semánticas (estructuras conceptuales) entre dos procesos tienen un abanico amplio de medios de expresión lingüística: no solo gramaticales, sino también léxicos y textuales, con mayor o menor codificación. Sabemos que la escasa codificación se compensa con el enriquecimiento inferencial. Por ello no sólo preocupan las relaciones sintácticas, sino también aspectos semánticos y pragmáticos de este tipo de expresiones lingüísticas. 1. EXPRESIÓN DE LA CAUSA 1.1. La noción de causa Es un concepto de tipo relacional, porque marca una relación entre dos contenidos entendido uno como causa y otro como efecto. Las circunstancias por las que un hablante enuncia un segmento lingüístico con valor causal son muy variadas, por lo que hay que distinguir entre: - Causa lógica: cuando hace referencia a las razones o motivos por los que el hablante enuncia la oración principal (ej.: No hay nadie en casa porque están las persianas bajadas). - Causa real: cuando hace referencia a una causa o motivo de algo enunciado (ej.: Suspendió los exámenes porque no estudió lo suficiente).1 Prototípicamente, la información en las construcciones causales (en las subordinadas) es anterior al estado de cosas designado por el verbo subordinante, esto es, tiene carácter retrospectivo, al contrario que las de finalidad. 1.2. Expresión oracional de la causa La expresión lingüística de la causa tiene dos funciones sintácticas dependientes de un núcleo verbal. 1) Estructura causal con función de C.Circunstancial: a) Les afecta la modalidad entonativa de toda la oración. b) Se pueden enfatizar en estructuras ecuativas. c) Pueden negarse desde fuera de la oración: no estoy contenta porque… sino porque… 1 En parte coincide esta distinción con la que veremos más adelante ente la causal del enunciado y de la enunciación. d) Van pospuestas al verbo principal, sin pausa. Expresan causa real y objetiva. e) Hay unos transpositores que son exclusivos de esta función: a causa de; por culpa de; gracias a. 2) Segmento causal con función incidental: a) Los segmentos causales se sitúan fuera de la predicación del verbo principal, pero se subordinan a ésta, puesto que sin ella no existirían como tales. b) No comparten necesariamente la modalidad de la predicación principal. c) No pueden enfatizarse en una estructura ecuativa. d) No pueden ser negadas desde fuera de la causal. No pueden formar parte de la estructura no...sino. e) Tienen mayor movilidad: pueden ir antepuestas o pospuestas a la principal. Van separadas de la principal con pausas o entonación descendente cuando van pospuestas. f) Expresan la causa real y la lógica o causa de la enunciación. g) El matiz de causa explicativa es exclusivo de la función incidental. Construcciones causales internas al predicado Son construcciones causales internas al predicado las que especifican la causa de la acción o el estado de cosas que describe el predicado del que dependen (Se marchó porque tenía prisa). Sintácticamente se caracterizan por poder coordinarse entre sí; responden a preguntas formuladas mediante el interrogativo por qué. Pueden ser, además, focalizadas con fórmulas del relieve, al igual que los complementos causales no oracionales. 1) Introducidas por la preposición por: a) Son las más frecuentes, pero también pueden ir introducidas por gracias a (que), debido a (que), con (ej.: Eso se estropea con el calor). b) Pueden ser complementos argumentales o adjuntos o circunstanciales: i) Argumentales: (1) Del verbo o del grupo verbal: Se desvivía por que [o porque] su presencia y figura fueran admiradas de cuantos pudiesen verlas; Destacan por su tamaño. (2) Del nombre: nuestro interés {por que ~porque} el servicio mejore; Su inquietud por los recientes sucesos. (3) Del adjetivo: muy preocupado {por que~porque} su hijo pasara el curso; Muy preocupados por su futuro. ii) Adjuntos o circunstanciales: (1) Del verbo o grupo verbal: Se fue porque le dolía la cabeza; Sale a pescar por afición. (2) Del nombre: la dimisión del concejal porque no quería perjudicar a su partido. (3) Del adjetivo: Contento por tener lo que tenía. c) Las causales internas introducidas por porque son muy a menudo complemento no argumentales. Pueden concurrir con las argumentales. La prep. por va introducida en ocasiones por un grupo adjetival y se considera que el verbo ser está elidido: Rechazado por pobre, por mezquino y por patético. 2) Con la preposición de: La proposición puede ir seguida de una oración con verbo conjugado (harto de que le lleven la contraria), de una oración de infinitivo (Se cansó de tener que esperar) o de un grupo no oracional (Se desmayó del calor). Construcciones causales externas al predicado No expresan la causa de un estado, una acción o proceso, sino que introducen una explicación o una justificación de lo que se ha dicho (Podemos dar por
  2. 2. 2 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com concluida la reunión, ya que no hay más cuestiones pendientes) o de lo que se va a decir (Ya que no hay más cuestiones pendientes,…). Dan lugar a distinciones de naturaleza sintáctica y semántica. DISTINCIÓN SINTÁCTICA: Causales del enunciado/de la enunciación. Es la diferencia que corresponde a oraciones como Llueve porque esta zona está cerca de la montaña; Llueve, porque la gente lleva paraguas. Además de pautas entonativas diferentes, la primera oración contiene una subordinada causal que corresponde al enunciado (modifica al verbo llover), mientras que la segunda corresponde a la enunciación, más exactamente a un verbo de lengua o juicio que no está explícito (Digo que…). Las causales de la enunciación siempre son externas al predicado. Con las causales de la enunciación no se justifica el hecho que se aduce, sino el acto verbal que lo expresa, así como la deducción que realiza el hablante aunque caben, no obstante, otras interpretaciones. Suelen ir introducidas por la conjunción porque pero son posibles otras conjunciones: Ya que, puesto que, pues. DISTINCIÓN SEMÁNTICA: Causales explicativas y no explicativas. Las primeras son externas al predicado verbal, están precedidas de una pausa y se justifica por qué considera correcto o adecuado lo expresado en la principal (Había que dejar las conclusiones de la reunión para el día siguiente, pues aún faltaban datos importantes). Constituyen recursos argumentativos en los que se omite un supuesto implícito. Cuando van antepuestas, el hablante aporta información temática (Ya que somos cuatro, podríamos jugar al parchís), y cuando van pospuestas, remática (Suéltame, que me haces daño)2 . 1.3. Exponentes nociofuncionales de la causa Desde el método onomasiológico que va de la idea a la expresión, MATTE BON y otros autores proponen los siguientes exponentes nociofuncionales relacionados con la expresión de la causa. Estructuras con verbo conjugado: 1) Preguntar por la causa de algo: fórmulas interrogativas. Las dos más frecuentes son: - ¿Por qué…? à Fórmula neutra y directa. También se usa en otros contextos, como las invitaciones. Con frecuencia, cuando se pregunta por el motivo de algo se contesta con la finalidad. - ¿Cómo es que…? à Se introduce un elemento de sorpresa y a la vez un rasgo de distanciamiento o de cortesía hacia la persona que recibe la pregunta. 2) Expresar explícitamente la causa de algo: contamos con estructuras con el verbo conjugado como las que hemos visto antes - Porque: es el operador más explícito y general de que dispone el español. - Debido a +{frase nominal/+que + verbo} - Por cuanto + verbo conjugado (registro más culto y formal, se utiliza poco) - Que (como justificación de un aviso, petición, orden o consejo. También se utiliza para justificar la respuesta): Hoy no salgo, que tengo que trabajar. Forma parte de las causales de la enunciación y se puede sustituir por porque3 . También pueden usarse sintagmas prepositivos: 2 Las causales introducidas por como y como quiera que se anteponen siempre. La conjunción que + indicativo puede introducir causales explicativas, siempre pospuestas. 3 Obsérvese que porque va pospuesto normalmente, pero si va antepuesto responde a una réplica: porque no me quisiste decir la verdad, por - A causa de - Con motivo de (+ inf.) / que (+ verbo conjugado). - Por (+ inf.) 3) Dar una explicación como pretexto: - Es que…: se expresa cuando damos una respuesta a preguntas por la causa de algo, en las que el hablante necesita justificarse por algún motivo o quiere ser amable con su interlocutor. También se usa para rechazar propuestas o invitaciones. 4) Explicar la situación previa: - Como: expresa información que sale del hablante, conocida o no por el oyente. - Ya que - Puesto que El hablante constata algo que no viene de él, sino de la situación o de su interlocutor: (Ya que no quieres estudiar, ponte a trabajar; Puesto que nunca vienes a visitarnos, no iremos a tu casa). Estos tres transpositores no indican el motivo, sino una circunstancia que favorece la realización de algo. Las formas no personales del verbo también sirven para expresar causa: - Gerundio: Comiendo tan poco, lo único que lograste fue enfermar. - Participio: Rechazadas estas propuestas, pasemos a otras. - Por + inf.: Por pisar el césped le pusieron una multa. Esta forma de expresión implica un mismo sujeto. Cuando los sujetos son distintos, el del infinitivo va expreso detrás (Por estar tú tan cansado, no fuimos al cine). Locuciones prepositivas con matiz causal p.ej., en vista de que + verbo: 1. Presentar la causa de algo bien aceptado, deseado o buscado: 1.1. Gracias a que + verbo. 2. Presentar la causa de algo indeseado, mal acogido por el hablante: 2.1. Por culpa de que + verbo 3. Para presentar la causa de algún problema en registros informales: 3.1. Lo que pasa es que 4. Presentar la causa de algo como resultado de una acción o comportamiento obstinado y persistente: 4.1. A fuerza de + verbo 4.2. De tanto + verbo Un adjetivo puede expresar causa siempre que esté precedido por la preposición por, de. Se pueden construir sin artículo y concordando en género y número, con otro sintagma en función de sujeto, CD, etc., o precedido del neutro lo: De lo + adj./sust. + que (De lo bueno que es, lo llaman tonto). En el estilo indirecto, generalmente se usa porque en la primera oración y que en la segunda: Compra mejor esta radio porque es más barata y porque es de mayor calidadà Le dije que comprara mejor esta radio, que era más barata y que era de mejor calidad. El transpositor pues merece mención especial, porque por su posición introduce causales explicativas. Se puede intercambiar con ya que, puesto que, dado que. Tienen gran libertad de posición pero en este tipo de enunciados no se pueden anteponer. eso me enfadé. La forma anafórica precedida de preposición por eso sirve para que el contenido de la causal sea recuperado y reintegrarlo en la predicación.
  3. 3. 3 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com Otras unidades con las anafóricas prepositivas: por (lo) tanto; de ahí que, por consiguiente, practiamente lexicalizadas con el significado de causa. 2. EXPRESIÓN DE LA FINALIDAD 2.1. La noción de finalidad Entre los tipos de causas que la tradición filosófica distingue está la causa final, que corresponde en gramática con las oraciones finales. En Se quedaron en casa para no pasar frío, para no pasar frío expresa la finalidad de la situación, consistente en quedarse en casa, pero a la vez el propósito de no pasar frío es la causa de tal situación. Así pues, la finalidad deriva de la causalidad porque establece una relación entre un efecto y una causa, pero vista ésta como virtual e intencional, entendida como un propósito, fin u objetivo con que se realiza una acción; por ello siempre supone una intencionalidad y manifiesta un contenido prospectivo, de ahí que se use el modo subjuntivo. La proximidad entre las ideas de ‘causa’ y ‘finalidad’ tiene reflejo gramatical en que ciertas preguntas formuladas con por qué se pueden contestar con expresiones encabezadas con para y viceversa. Por otra parte, causales y finales se coordinan entre sí4 . Además, las construcciones con por y porque típicamente causales pueden tener valor final (Habla en voz baja por no molestar). 2.2. Expresión oracional de la finalidad La división sintáctica que hemos tomado de la NGRAE para la causa, también se aplica en este tipo de oraciones. Construcciones finales internas al predicado: FINALES INTERNAS CON LA PREPOSICIÓN PARA: Puede seguir a la preposición para una oración introducida por la conjunción que, una oración de infinitivo o un grupo nominal. Como ocurría con las causales, puede formar complementos argumentales o adjuntos (Se les preparaba para cualquier imprevisto; Se paralizan las obras para un más rápido regreso de los automovilistas). Las oraciones finales internas al predicado e introducidas por la preposición para no siempre expresan nociones que se corresponden exactamente con las de ‘finalidad’, sobre todo si son argumentales 5 . Los complementos finales adquieren sentidos especiales cuando se combinan con bastante, demasiado, suficiente y otras expresiones cuantificativas. FINALES INTERNAS CON LA PREPOSICIÓN A: preposición a introduce segmentos finales en dos ocasiones: 1. Cuando va seguida de infinitivo o formando un transpositor complejo: a que + oración. 2. Cuando se puede sustituir por para que con los mismos valores y usos. En realidad, para poder construir una oración final con a que tiene que existir una correferencia entre algún elemento de la oración principal y de la subordinada, porque de no ser así se forman frases agramaticales. Algunos de los verbos de movimiento que son transitivos sólo admiten estructuras finales con a cuando el 4 Les fue franqueado el paso hacia Lisboa, “porque llevaban documentación argentina y para que no perdiesen los pasajes que tenían para viajar ese mismo día a Buenos Aires”. 5 Pueden expresar uso o provecho (útil para), capacidad (servir para) disposición (mentalizarse para...), su ciencia (su ciente para...), necesidad o conveniencia (necesario para...), medio o recurso (medio para...), estímulo (acicate para...), impedimento (trabas para...), formas de actuar (método para...), instituciones (organización para...) e incluso causa (motivos para...). complemento directo es de personas, nunca de objetos: La llevé a visitar a su padre. Otra restricción de la preposición a + infinitivo con valor final es que no puede aparecer la negación en el sintagma preposicional: Vengo a Sevilla para no pasar frío (* a no pasar frío). Las construcciones finales internas al predicado están sujetas a los mismos procesos de focalización descritos para las causales. Construcciones finales externas al predicado Son finales de la enunciación. Con estas oraciones se manifiesta la finalidad que se persigue al enunciar algo, como en Ya son las dos, para que te enteres. No expresan, en consecuencia, el propósito de la acción designada por el verbo principal (a diferencia de lo que sucede, por ejemplo, en Trabaja para ganar dinero). Las locuciones preposicionales finales como a fin de, al objeto de, en orden a) muestran afinidades con las locuciones causales, ya que al igual que ellas, no introducen complementos argumentales y pueden encabezar, en cambio, finales externas al predicado6 . Construida con subjuntivo, la conjunción que puede introducir finales explicativas en contextos directivos: Dile algo, que no te pase como la otra vez. Las subordinadas finales externas al predicado introducidas por para pueden no expresar propiamente finalidad, sino más bien sucesión temporal: Se le vio reír para más tarde llorar, llorar, llorar. Existen vínculos estrechos entre ciertas oraciones finales y las oraciones consecutivas. Las locuciones consecutivas de (tal) modo que, de (tal) manera que y de (tal) forma que adquieren, en efecto, valor final, sin perder el consecutivo, cuando se usan con subjuntivo, como en Pensando que el mago los ilusionaba de modo que me vieran como una persona normal, decidí referir lo que me había hecho (Sábato, Túnel). 2.3. Exponentes nociofuncionales de finalidad 1. Preguntar por la finalidad de algo: • ¿Para qué? • Como hemos dicho, también funciona la pregunta causal ¿por qué?. 2. Introducir la finalidad: se usan las siguientes locuciones prepositivas: • Para + infinitivo • Para que + verbo en subjuntivo • Con vistas a + sustantivo/infinitivo • Con vistas a que + verbo • Con el objeto de que + verbo • A fin/ con el fin de + sustantivo/infinitivo • A fin/con el fin de que + verbo Determinados sustantivos que nombran la finalidad construyen sujetos o complementos oracionales: fin, finalidad, objetivo, propósito, meta. También se puede expresar la finalidad por medio de un CC de finalidad (Estudia para veterinario). Además, existe una serie de expresiones lexicalizadas de finalidad: 6 No obstante, la semejanza entre causales y finales explicativas es relativa: estas últimas rechazan las fórmulas de relieve con repetición de la preposición (*A n de hablar con el señor alcalde fue a n de lo que hice este viaje; *A tal objeto fue al que escribí la carta de protesta), pero admiten las variantes con que galicado, como A fin de hablar con el señor alcalde fue que hice este viaje
  4. 4. 4 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com - Para servirle a usted: expresión de cortesía en una relación de asimetría social. - Vivir para ver: expresión de sorpresa ante lo inesperado - Para no variar: expresión de reconocimiento de un hecho que incomoda. - Para que aprendas, para que te enteres, para que lo veas: expresiones exhortativas que pretenden recordar al otro los efectos negativos de un consejo que no ha seguido. - Hay para dar y tomar: expresión para encarecer la abundancia de algo. - Es un vago que para qué: expresión descalificadora hacia la otra persona. 3. EXPRESIÓN DE LA CONSECUENCIA 3.1. La noción de consecuencia La noción de consecuencia implica también una relación lógica de causa-efecto como las dos anteriores: 1. f. Hecho o acontecimiento que se sigue o resulta de otro. 2. f. Correspondencia entre los principios que profesa una persona y su conducta. 3. f. Fil. Proposición deducida de una o más premisas de tal manera que al ser estas afirmadas o negadas es ineludible su afirmación o negación. 4. f. Fil. Ilación o enlace del consiguiente con sus premisas. 3.2. Expresión oracional de la consecuencia Tanto las oraciones causales como las consecutivas expresan una relación causa-efecto: mientras que en las causales se focaliza la consecuencia, en las consecutivas se focaliza la causa. Hay divergencia entre los gramáticos a la hora de considerar estas oraciones como coordinadas o subordinadas. Catalina Fuentes (Las oraciones consecutivas en español), considera que la diferencia formal entre unas y otras estriba en la naturaleza de sus nexos. Los nexos continuos marcan una relación semántica de coordinación (Llueve, luego el suelo está mojado), mientras que los nexos discontinuos implican la subordinación (Ha llovido tanto esta mañan que las calles se han inundado). La NGRAE hace una distinción entre ilativas y consecutivas. Llama construcciones ilativas a aquellas mediantes las cuales se introduce una consecuencia como derivación natural de lo que el hablante ha expresado con anterioridad7 . Son ilativas, por ejemplo Naturalmente, había que tomar un café, de modo que me arruinó la siesta sabatina. Las consecutivas, desde este punto de vista, son las construcciones que expresan la consecuencia derivada de alguna magnitud elevada u otra noción igualmente cuantitativa (Hacían tanto ruido que tuvimos que llamar a la policía). Las CONSTRUCCIONES ILATIVAS están introducidas por conjunciones subordinantes, en lugar de por expresiones cuantificativas (tanto, tal) y expresan además la 7 Ilativo es un adjetivo que proviene del sustantivo ilación, definido por el DRAE como ‘trabazón razonable y ordenada de las partes de un discurso’. 8 Distintos tipos de codificación: -Codificación débil: Ha llovido mucho. El río se ha desbordado / Ha llovido mucho y el río se ha desbordado. -Codificación adecuada: Ha llovido mucho, {por lo que/así que/tanto que} se ha desbordado el río. Mediante conectores. -Subcodificación: Tras una semana de intensas lluvias, el río se ha desbordado > La expresión lingüística se limita a marcar la sucesión temporal de los procesos. -Sobrecodificación: Ha llovido mucho; {esa es la razón de que/ese es el motivo de que} se haya desbordado el río; Ha llovido tanto que {como consecuencia de ello} se ha desbordado el río. consecuencia de cierta situación anterior, no exactamente de la magnitud que se alcanza o a la que se llega. Como las causales explicativas, se apoyan en un supuesto implícito 8 (Las calles estaban vacías, pues hacía un frío espantoso). También cabe distinguir aquí entre ilativas del enunciado (Está lloviendo, así que la gente lleva paraguas) y las ilativas de la enunciación (La gente lleva paraguas, así que está lloviendo)9 . Las causales y las explicativas se diferencian en los actos de habla que expresan. Así, las causales explicativas suelen ser declarativas, mientras que las oraciones con las que se combinan (subrayadas en los ejemplos que siguen) pueden constituir actos verbales de varios tipos: Ven, que te necesito; ¿Qué hora es?, porque creo que va a empezar el programa; Ojalá se vaya, porque no lo so- porto. Con las ilativas sucede lo contrario: la oración que precede a la ilativa suele ser declarativa, de modo que son agramaticales *Sal de mi casa, así que mañana ya no te veo u *Ojalá lo hubiera perdonado, conque se ha ido para siempre. La ilativa misma, en cambio, puede expresar otros actos verbales. Configuración sintáctica de las ilativas: Las más características son las introducidas por conjunciones o locuciones conjuntivas como: así que, con que, luego, pues, de {modo~forma~manera} que, de {ahí~aquí} que. Es polémica la cuestión de si estas construcciones son coordinadas o subordinadas10 . Tradicionalmente se han considerado oraciones ilativas las introducidas por consecuentemente, consiguientemente, de resultas, en consecuencia, entonces, por consiguiente, por ende, por (lo) tanto y otras similares. El sentido de estas expresiones es indudablemente ilativo, pero no constituyen conjunciones o locuciones conjuntivas, sino adverbios o locuciones adverbiales que funcionan como conectores discursivos. El hecho de que entonces o consecuentemente pertenezcan a la clase sintáctica de los adverbios, y conque o así que correspondan a la de las conjunciones no impide que unos y otros se adscriban a la clase discursiva de los conectores. Las CONSECUTIVAS PONDERATIVAS son las construcciones formadas por los determinantes cuantificativos tanto/tanta/tanto/tantas (o la forma apocopada tan), así como por los determinantes cualificativos tal/tales, seguidos de una oración subordinada encabezada por la conjunción que. En las construcciones consecutivas ponderativas se expresa el hecho de que cierto número, cierta cantidad o cierto grado alcanzan un rango o un nivel extremo, de forma que se obtiene como consecuencia el estado de cosas, también extremo, denotado por la oración subordinada: Hacían tanto ruido que tuvimos que llamar a la policía; Tan felices se sentían que no se daban cuenta de que todos los miraban; A tal extremo llegaba su generosidad que apenas 9 La presencia de los paraguas no causa la lluvia, sino la deducción que hace el hablante de que está lloviendo. 10 Comparten con las coordinadas su incapacidad para anteponerse. Así, junto a Ella ya lo sabía, así que alguien se lo había dicho, es agramatical la variante *Así que alguien se lo había dicho, ella ya lo sabía. También coinciden con ellas en su rechazo a coordinarse entre sí (*Ella ya lo sabía, así que alguien le ha escrito o así que alguien la ha llamado por teléfono), así como en la posibilidad que muestran de expresar actos verbales distintos a los declarativos, como se explicó en el apartado anterior. En todo caso, se trata siempre de oraciones externas al núcleo predicativo, por lo que no pueden focalizarse. Así pues, la secuencia Estoy al margen, conque no quiero ir no admite la versión enfática *Es conque estoy al margen que no quiero ir.
  5. 5. 5 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com pensaba en sí mismo; Se acuesta tan tarde y madruga tanto que confunde los días con las noches. Alfredo I. Álvarez («Las construcciones consecutivas» en la Gramática Descriptiva señala que bajo la denominación de construcciones consecutivas cabe un conjunto heterogéneo de estructuras que han sido tipificadas como coordinadas o subordinadas. La mayoría son consideradas como subordinadas: a) Consecutivas de intensidad: “Gritaba tanto que no podíamos oír nada” b) De modo: “Cuenta las cosas de modo que apenas se entienden”; c) Comparativas: “No grita tanto como para que no oigáis nada” d) Causales-intensivas: “No podíamos oír nada de tanto como gritaba”. Se llaman CONSECUTIVAS SUSPENDIDAS, características del habla coloquial, la oración subordinada encabezada por que se omite y se suple con la entonación (puntos suspensivos en la escritura), como en Dice tales disparates...; Tengo tanto trabajo...; Se trata con cada tipejo...; Estás de (un) susceptible... o como en — Escoba —dijo Talita, recogiendo seis barajas de un saque. —Usted tiene una suerte... (Cortázar, Rayuela). Las construcciones que se ajustan a la pauta «de + grupo nominal» son raras sin suspensión: Tienen de dinero... 3.3. Exponentes nociofuncionales de consecuencia 1. Presentar el modo de obtener un resultado: modo de llegar a un resultado y a la vez a lo que lo provoca, se usan las preposiciones de y a: - Morir(se), matar … + de + estado físico o emotivo (un tiro, un disparo, una enfermedad, pena, tristeza, rabia, hambre). - Morir(se), matar … + a + acto repetido. 2. Presentar la consecuencia de lo que se acaba de decir: - (y) así (es) que - o sea que - (y) entonces - (y) por (lo) tanto: para hacer más hincapié en la relación causa-efecto - (y) por ende: usado en registros muy cultos. 3. Presentar las consecuencias o conclusiones: - De modo que - Total que (más coloquial) 4. Presentar una deducción lógica: - Luego 5. Presentar una información como origen de otra: - De ahí que + repetición del elemento consabido - De ahí + frase nominal que se refiere al elemento ya consabido. Además, determinados sustantivos nombran la consecuencia y construyen sujetos o complementos oracionales que la indican: consecuencia, efecto, resultado, secuela, derivación. 4. CONCLUSIONES v Importancia del conocimiento de diferentes exponentes funcionales para el enriquecimiento del léxico y de la expresión de alumnos de ESO y Bachillerato. v Avance en los estudios enfocados en un método de tipo comunicativo para llevarlo a cabo. v Las estrechas relaciones lógicas y gramaticales entre estos tres tipos de nociones. 5. BIBLIOGRAFÍA ALARCOS LLORACH, Emilio: Estudios de gramática funcional del español, Madrid, Gredos, 1982 ALARCOS LLORACH, Emilio: Gramática de la lengua española, Madrid, 1999, Espasa. ÁLVAREZ, A.I., (1999) « Las construcciones consecutivas» en Gramática descriptiva… BEINHAUER, W. El español coloquial, Madrid, 1968, Gredos BOSQUE, I. y DEMONTE, V. Gramática descriptiva de la lengua española I, II,III (1999) Madrid: Espasa CAMPO, M. E. (1998), «Las construcciones causales en español», Universidad de Oviedo FUENTES, C. (1985), Sintaxis oracional (Las oraciones consecutivas en español), Sevilla, Alfar. GALÁN RODRÍGUEZ, C. (1999), «La subordinación causal y final», Gramática descriptiva. GARCÍA GARCÍA, S. (1996), Las expresiones causales y finales, Madrid: Arco/Libros. GILI Y GAYA, Samuel: Curso superior de sintaxis española, Barcelona, 1987, Vox. GÓMEZ TORREGO, Leonardo: Manual de español correcto, Madrid Arco libros, 1988 GÓMEZ TORREGO, Leonardo: Gramática didáctica del español, Madrid, 1998, SM. HAVERKATE, H. (1994, La cortesía verbal. Estudio pragmalingüístico, Madrid: Gredos. MATTE BON, Francisco: Gramática comunicativa del español. Madrid, 1992, Difusión R.A.E.: Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid, Espasa-Calpe. 1981 REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Gramática descriptiva de la lengua española, Madrid, 1999, Espasa. Dir., Bosque, I. y Demonte, V RAE y ASALE (2009) Nueva gramática de la lengua española I, II, Madrid: Espasa
  6. 6. 6 https://olasdeplatayazulblog.wordpress.com

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