Gaia y la teoría jerárquica de la evolución

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En este artículo pretendemos demostrar, hasta donde nos sea posible, que –a contrario sensu de lo que Stephen Jay Gould sostuvo en “La Estructura de la Teoría de la Evolución”-, la “Teoría Gaia” se encuentra implícita, y se estructura precisamente a partir de los mismos postulados establecidos por él para sustentar su “Teoría Jerárquica de la Evolución”.

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Gaia y la teoría jerárquica de la evolución

  1. 1. 1
  2. 2. 2Gaia y la Teoría Jerárquica de la EvoluciónPor Alexis López Tapia (*)En su obra póstuma, “La Estructura de la Teoría de la Evolución” 1, el reconocido paleontólogo ybiólogo evolutivo, Stephen Jay Gould 2, dedicó los siguientes párrafos a la “Teoría Gaia”:“Criterios de individualidad evolutiva” 3“Los criterios de individualidad ordinarios proporcionan condiciones necesarias, pero obviamenteinsuficientes para identificar una individualidad como un “individuo” en el sentido evolutivo (esdecir, con la capacidad de actuar como un agente causal en un proceso de selección darwiniana).Los individuos en el sentido ordinario casi nunca pueden ser actores de la evolución darwiniana. LaTierra, por ejemplo, seguramente puede considerarse un individuo bien definido, con unnacimiento especificable (acompañado de cierta borrosidad inicial como bola de fuego primordial),estabilidad suficiente durante miles de millones de años (incluyendo una homeostasis climáticacapaz de proporcionar un escenario para la historia de la vida), y una venidera muerte rápida(presumiblemente por absorción después de que el Sol entre en la fase de gigante roja y seexpanda al menos hasta la órbita de Júpiter dentro de unos cinco mil millones de años). Pero laTierra es “infértil” en el sentido darwiniano de potencial reproductivo. Los planetas no tienen hijos,y por ello no pueden funcionar como individuos darwinianos”.“No cito este ejemplo para ganar por ridiculización, sino para subrayar, una vez más, que todas lasdefiniciones deben estar enmarcadas en teorías. La individualidad ordinaria no basta paraidentificar los actores causales en la teoría darwiniana. La individualidad evolutiva (o, másestrictamente, la individualidad darwiniana, porque otras teorías del cambio biológico puedenbasarse en otros criterios) requiere un conjunto adicional de atributos que tienen su raíz en dosrasgos del mundo de Darwin: la base genealógica de la evolución como un árbol ramificado, y laeficacia causal de la selección como proceso gobernador del cambio evolutivo”.Y más adelante, agregó con inusitada dureza:“Un beneficio añadido de esta codificación de los criterios de individualidad evolutivos 4, es quepodemos cortar de raíz la necedad en torno a varias propuestas (o, mejor, metáforas laxas) tancomunes como ingenuas e irreflexivas sobre el carácter darwiniano de grandes capítulos de lanaturaleza (una idea atractiva para mucha gente, en particular románticos y new agers quesuspiran por una agencia significativa a niveles más elevados). Podemos descartar estas ideasporque el hipotético agente selectivo incumple varios requerimientos cruciales para laindividualidad evolutiva. Como ejemplo obvio, muchos proponentes de la llamada hipótesis Gaiahablan poéticamente de la tierra y la atmósfera como un sistema homeostático en seguroequilibrio interactivo con la vida para asegurar y estabilizar las condiciones requeridas para ladiversificación y la persistencia geológica de los organismos”.
  3. 3. 3“Los defensores de esta tesis suelen asumir que esta coherencia funcional convierte al planeta enalgo lo bastante parecido a un organismo para merecer la consideración de entidad viva. Algunoshan llegado a afirmar que el planeta entero debería contemplarse como el más grande y acabadoproducto de la selección darwiniana, y hasta como un individuo en el sentido darwiniano. Estanebulosa idea confunde un sentimiento visceral acerca de la funcionalidad u “optimización”adaptativa (para el mantenimiento de la vida) con los requerimientos de la agencia darwiniana. LaTierra no engendra hijos, ni se seleccionó por aptitud competitiva como única superviviente entreuna hueste de hermanos derrotados (que, supongo, tendrían que haber sido eliminados oexpulsados del sistema solar hace tiempo). Por lo tanto, entre una plétora de otras razones, laTierra no puede contemplarse como un agente darwiniano o unidad de selección”.Las negritas en la cita son nuestras.Más allá de su ácido, destemplado e idiosincrático discurso crítico sobre aquello con que no estabade acuerdo –más que abundantemente evidente en la obra en comento-, es claro incluso en unaprimera lectura de estos párrafos, que Gould simplemente no entendió, o bien no profundizó losuficiente en los argumentos centrales de la Teoría Gaia, antes de elaborar esta crítica.De hecho, ni siquiera cita a James Lovelock, ni alguna de sus muchas obras, en la extensísimaBibliografía de “La Estructura de la Teoría de la Evolución”, donde aparecen citados 647 autores,y más de mil libros.Lo anterior queda en evidencia ya cuando, ente paréntesis, señala: (incluyendo una homeostasisclimática capaz de proporcionar un escenario para la historia de la vida).Tras esta afirmación subyace la noción clásica de la geofísica, la biología, y la evolución pre gaiana,de que la Tierra es simplemente una “roca que flota en el espacio, sobre la cual se desarrolla lavida”. Es decir, simplemente un “escenario”, en palabras de Gould.Cualquiera que haya seguido el desarrollo de la “Hipótesis Gaia” 5original, hasta su actualformulación como “Teoría Gaia” 6, sabe que una de las principales propuestas argumentales,metodológicas y estructurales del planteamiento de Lovelock, Margulis y otros autores 78de laactual Teoría, es precisamente que la visión geofísica tradicional, que plantea un ambienteestático sobre el cual se desarrolla la vida (esto es, un sistema lineal de causa y efecto), haquedado completamente superada.Al respecto, Lovelock sostiene:"De ninguna manera quiero unirme a la plebe que trata de aportillar a Darwin. Pienso que fue elmás grande. Sin embargo, puede que la Teoría de la Evolución esté incompleta. El darwinismoconsidera que la evolución ocurre en un mundo algo estático, uno donde el ambiente evolucionasegún las reglas de la física y la química. No ve ningún enlace entre la evolución del medioambiente y la de los organismos vivos. En vez del estrecho principio de adaptación, en que losorganismos se ajustan a su entorno y eso es todo, Gaia ve un proceso estrechamente acoplado,donde la evolución de la vida y la evolución de las rocas, océanos y atmósfera están tan
  4. 4. 4férreamente unidas que en realidad constituyen un solo proceso. La selección natural es parteclave de la teoría Gaia. Sólo que la selección natural no ocurre en un ambiente neutral".9Sobre el mismo punto, ya en 1996, nosotros señalábamos:“Gaia se desarrolla sobre los postulados circulares derivados de la actual comprensión de lossistemas cibernéticos. En ellos, causa y efecto resultan ser «etiquetas» colgadas a instantesdefinidos subjetivamente, de un único proceso.En un sistema cibernético -no lineal- causa y efectos no son discernibles aisladamente de latotalidad del fenómeno. Lo anterior implica que no se puede comprender el proceso a través delmétodo cartesiano, reduccionista, ya que las partes no explican el todo, y cualquier sistema teóricoque se desarrolle sobre esta noción es limitado y parcial.”10Y posteriormente, Lovelock agregó:“Gaia existe gracias a las adaptaciones de sus especies, y éstas se adaptan siguiendo lasfluctuaciones adaptativas Gaianas, que son mayores que la suma de las adaptaciones de lasespecies que la forman”.11Y es que, en efecto:“La hipótesis Gaia no sólo contradecía la mayor parte de los postulados científicos precedentes yponía patas para arriba los modelos teóricos sostenidos como válidos. Suponían, sobre todo, poneren tela de juicio la intocable y sacrosanta Teoría de la Evolución de Darwin: a lo largo de la historiala vida se ha ido adecuando a las condiciones del entorno fisicoquímico. Lovelock proclamaba justolo contrario: la biosfera -conjunto de seres vivos que pueblan la superficie del planeta- es laencargada de generar, mantener y regular sus propias condiciones medioambientales. En otraspalabras, la vida no está influenciada por el entorno. Es ella misma la que ejerce un influjo sobreel mundo de lo inorgánico, de forma que se produce una coevolución entre lo biológico y loinerte. Un auténtico bombazo científico para aquella época”. 12Queda así en evidencia que la afirmación de Gould acerca de Gaia como una “metáfora laxa, tancomún como ingenua e irreflexiva”, es injustificada, y a lo menos, miope, ya que desde uncomienzo, concibe y describe la Teoría precisamente como lo que no es. No obstante, noqueremos abundar en el uso de adjetivos “descalificadores”, que tan gratos eran a Gould, y quepor cierto, tanto “sabor” le aportan a la obra en comento.En este artículo pretendemos demostrar, hasta donde nos sea posible, que –a contrario sensu delo que Stephen Jay Gould sostuvo en “La Estructura de la Teoría de la Evolución”-, la “Teoría Gaia”se encuentra implícita, y se estructura precisamente a partir de los mismos postuladosestablecidos por él para sustentar su “Teoría Jerárquica de la Evolución”.
  5. 5. 5Enjutas Gaianas“Esta teoría considera que la evolución del entorno material y laevolución de los organismos están estrechamente asociadas enun único e indivisible proceso o reino. Gaia, con su capacidad dehomeóstasis, es una propiedad emergente de este proceso”13.James LovelockUno de los conceptos más importantes en biología evolutiva que Gould acuñó, se refiere a lasEnjutas o Pechinas14, sobre las que señala:“Cuando una cúpula hemisférica descansa sobre cuatro arcos redondeados formando una basecuadrada (un diseño muy común en la arquitectura eclesiástica y muchos otros edificios), debenquedar cuatro huecos triangulares bajo la cúpula, creado cada uno por el espacio sobrante entre labase de la cúpula misma y el par de arcos ortogonales adyacentes”… “El término arquitectónicopara estos espacios “sobrantes” es enjuta”15.Gould aplicó este término tomado de la arquitectura, a cualquier rasgo de origen no adaptativocomo subproducto estructural o efecto colateral de la adaptación. En otros términos, las enjutasson propiedades emergentes.Como ejemplo de este fenómeno, Gould apunta:“Considérese un ejemplo simple donde la naturaleza geométrica de la enjuta puede definirsefácilmente, y donde podamos inferir un origen no adaptativo a partir de la evidencia de loscladogramas… Todos los caracoles que crecen por arrollamiento de un tubo alrededor de un ejedeben generar un espacio cilíndrico, llamado ombligo, a lo largo de ese eje. El ombligo puede serestrecho y estar rellenado de calcita (y en tal caso se llama columela), pero a menudo permaneceabierto, especialmente en los caracoles de tierra. Unas pocas especies emplean esta oquedadcomo cámara de incubación para proteger a sus huevos (Lindberg y Dobberten, 1981).Esta cámara de incubación umbilical, ¿es una enjuta cooptada que surgió como un subproductogeométrico no adaptativo del arrollamiento de un tubo alrededor de un eje, o acaso elarrollamiento en hélice de los caracoles evolucionó inicialmente como parte de un diseñoaltamente seleccionado centrado en la ventaja directa de la protección de la puesta? No podemosacudir a los datos de la secuencia histórica real para resolver esta cuestión porque no sabemos silos primeros caracoles de concha helicoidal protegían sus huevos en una cámara umbilical…Debemos concluir, tanto desde la lógica geométrica (generación necesaria del ombligo por elarrollamiento de la concha) como desde la distribución de las cámaras de incubación en elcladograma, que el espacio umbilical surgió como una enjuta que fue cooptada para una utilidadposterior (la protección de la puesta) en unas pocas líneas de caracoles” 16.Y concluye sosteniendo:
  6. 6. 6“Como correlación primaria determinante de la distribución e importancia de las enjutas encomparación con las adaptaciones primarias, la complejidad creciente de un órgano debe implicaruna frecuencia relativa ascendente de efectos colaterales no adaptativos potencialmente útiles.Las consecuencias necesarias cooptables deben aumentar con el número y la complejidad de loscomponentes hasta exceder con mucho las adaptaciones primarias. El principal ejemplo biológicopuede ser un rasgo único de una especie única, pero obviamente nos atrae por razonesantropocéntricas (en este caso legítimas): se trata del cerebro humano, que puede haberalcanzado su tamaño actual por procesos adaptativos ordinarios relacionados con los beneficiosespecíficos de una mente más compleja para nuestros ancestros cazadores-recolectores en lassabanas africanas; pero las enjutas implícitas en un órgano de tal complejidad deben exceder lasrazones funcionales manifiestas de su origen”“La no apreciación del papel central de las enjutas y la importancia general de las consecuenciasno adaptativas en el origen de las novedades evolutivas ha sido a menudo el principalimpedimento en los intentos de construir una teoría de la evolución capaz de dar cuenta de la basebiológica de los rasgos universales de Homo sapiens (o lo que popularmente se conoce como “lanaturaleza humana”)17.Se nos excusará por lo extenso de las citas previas, pero resulta casi imposible no presentar unmarco conceptual extenso en palabras del propio autor, para comprender la centralidad de estaidea en la propia formulación de la “Teoría Gaia”.Y es que en efecto, Gaia, al igual que las funciones no adaptativas del cerebro humano, resulta serprecisamente el fruto de las enjutas a las que Gould se refiere.Gaia es una enjuta, una propiedad emergente, no adaptativa en su origen, fruto de la enormecomplejidad del proceso de mutua adaptación entre las especies que la forman, y el entorno enque se han venido desarrollando, y al que han venido modificando desde su propio origen.La importancia de este planteamiento queda clara en palabras del propio Gould:“Para resumir el argumento central: en el marco de una teoría jerárquica de la selección, cualquiernovedad introducida por cualquier razón (usualmente adaptativa) a cualquier nivel debepropagar una serie de efectos sobre los individuos biológicos a otros niveles de la jerarquía. Porejemplo, la duplicación de elementos genéticos por selección directa a nivel génico propagaredundancias al nivel organísmico; y cualquier adaptación organísmica al nivel darwiniano clásicopropaga cambios al nivel de las especies individuales, expresados en rasgos específicos tales comoel tamaño de la población, la distribución geográfica y la coherencia entre las subpartes (losorganismos en este caso). Estos efectos propagados deben definirse y tratarse como enjutas”18.(Las negritas son nuestras).De hecho, lo único que Gould no hace en toda su extensa y única argumentación, es llevar estapropuesta lógica central hasta su última consecuencia, y esa última consecuencia es Gaia…siempre que la podamos definir como un individuo biológico evolutivo.
  7. 7. 7¿Es Gaia un individuo biológico evolutivo?El problema de los individuos biológicos se vuelve central en la argumentación precedente, ya quesi Gaia no lo es, entonces aunque sea una propiedad emergente, una enjuta, no sería posibleentenderla más que como una mera colección de fenómenos.Y precisamente, uno de los fundamentos básicos de la “Teoría Jerárquica de la Evolución”, es latesis de que los Genes, Células, Organismos, Demes19, Especies y Clados20, efectivamente sonindividuos biológicos evolutivos. AL respecto, Gould señala que los criterios que estas jerarquíasdeben cumplir, para ser considerados individuos evolutivos son:Reproducción: Los individuos darwinianos deben ser capaces de tener hijos. La evoluciónbiológica se define como un proceso genealógico. La selección darwiniana opera medianteel incremento diferencial de la propia progenie (o lo que sea que uno transfiera a lasgeneraciones futuras) en relación a las progenies ajenas dentro de la entidad mayor de laque uno es miembro.Herencia: Para que la evolución pueda proceder por el incremento diferencial de nuestrosatributos heredables, los hijos propios deben parecerse más a uno, por término medio,que a los otros progenitores de la misma generación (un requerimiento de los sistemasdarwinianos, no de todos los mecanismos evolutivos concebibles). En otras palabras, deberegir un principio de herencia que permita trazar las pautas genealógicas y evaluar el éxitorelativo de los ancestros.Variación: Este criterio está tan profundamente y fundamentalmente implantado en laconstitución del darwinismo como ontología revolucionaria (y no sólo como teoría de laevolución) que quizá no deberíamos consignar la variación como un criterio separado, sinodecir que esta concepción subyace tras la totalidad del pensamiento darwinista.Interacción: En cada nivel, los individuos variantes de una población en evolución(organismos de un deme, demes de una especie, especies de un clado) deben interactuarcon el entorno de forma tal que algunos individuos consigan un éxito reproductivorelativamente mayor como resultado de propiedades heredables manifestadas por losmás aptos y no (o de manera menos efectiva) por los menos aptos.21Veamos ahora cuáles han sido las respuestas desde la Teoría Gaia frente a estos criterios:Sobre el criterio de Reproducción, Lovelock realizó dos planteamientos:1) La vida es un fenómeno a escala planetaria. A esta escala es casi inmortal y no tienenecesidad de reproducirse, y2) Gaia, sencillamente, aún no se ha reproducido.
  8. 8. 8“Ya que los períodos de gestación varían aproximadamente en proporción al tamaño del animal –los elefantes y las ballenas azules demoran más de un año en parir sus crías, mientras que algunasbacterias pueden reproducirse cada pocos minutos- es divertido observar que frente a los 18trillones de toneladas de biomasa de la Tierra, aún los mamíferos más enormes no son másgrandes que un microbio. Juzgada bajo esta burda proposición tiempo-peso, Gaia apenas haalcanzado la pubertad”22.Si bien es muy discutible cuándo Gaia podría reproducirse, los críticos de la teoría suelencuestionar mucho más el cómo lo haría.La respuesta viene dada por una proposición que quizá puede retrotraerse a una de las mejoresobras de ciencia ficción del Siglo XX, y a las que tan aficionado era el propio Gould: “CrónicasMarcianas”, de Ray Bradbury, publicada en 1950. Narra la llegada a Marte y la colonización delplaneta por parte de los humanos, que provoca la caída de la civilización marciana y la extinción desus habitantes.Uno de los capítulos más perdurables de esta obra, es “La Mañana Verde”, donde un hombre,Benjamin Driscoll, se ve obligado a volver a la tierra debido a problemas de salud relacionados conel enrarecido aire marciano. Él se niega y decide tomar la tarea de plantar miles de árboles en lasazules llanuras marcianas para hacer incrementar los niveles de oxígeno. Debido a alguna extrañapropiedad del suelo marciano y una lluvia a la que se describe como un elixir mágico, las semillasque planta se transforman en un bosque de miles de inmensos árboles en una sola noche. De estemodo, Marte adquiere una atmósfera similar a la de la Tierra.De manera similar aunque menos literaria, en 1984, James Lovelock y Michael Allaby publicaron lanovela “The Greening of Mars” (El verdear de Marte). En ella se describe un nuevo método decalentar Marte, añadiendo clorofluorocarbonos a la atmósfera. A su vez, motivado por el libro deLovelock, el biofísico Robert Haynes trabajó calladamente promoviendo el concepto deterraformación, y contribuyendo con la palabra ecopoiesis a su léxico.Y es que en efecto, sea cuando sea y en el planeta que sea, el día en que los seres humanos (o laespecie que nos remplace después de nuestra siempre potencial auto extinción) colonicen unplaneta y comenzando un proceso de terraformación que culmine exitosamente (es decir, cuandoese Planeta sea habitable por los seres humanos y otras especies de la Tierra en condiciones deautopoiesis planetaria funcional), entonces -simple y llanamente- la Tierra se habrá reproducido.Algunos –como Richard Dawkins23- aun así objetaron que no sería precisamente “La Tierra” la quese habría reproducido, pero esta objeción terminó siendo simplemente retórica técnica para noaceptar un hecho evidente. Como analogía, un cohete bien puede ser –e incluso parecer-, elespermatozoide que fecunde el óvulo de un Planeta apropiado para terraformar a una hija deGaia24.Sobre el segundo criterio, Herencia, es claro que cualquier planeta en que la vida terrestre puedadesarrollarse, literalmente, heredará la genealogía de la vida de su planeta madre.
  9. 9. 9Lo mismo aplica, y aún con mayor razón, para el tercer criterio, Variación, ya que en cualquierplaneta terraformado, la vida terrestre continuará evolucionando, adaptándose y variando deacuerdo a las condiciones propias de los ecosistemas allí desarrollados, y a las característicasfísicas, químicas, geológicas, gravitacionales y todas aquellas que sean propias de ese nuevomundo. Por ejemplo, si el planeta tuviese una gravedad menor a la de la Tierra en un 5%, podríaimplicar que las especies terrestres (aquí en el sentido de no acuáticas), podrían llegar a tener untamaño promedio 5% mayor que el de sus ancestros de la Tierra.Dicho lo anterior, quizá el criterio más problemático en términos de su aplicabilidad sea el deInteracción, toda vez que a escala planetaria, una vez que los planetas constituyen unidadesbiológicas evolutivas –es decir, llegan al “estado Gaia”-, no se visualiza fácilmente cómo podrían“interactuar con el entorno de forma tal que algunos individuos consigan un éxito reproductivorelativamente mayor como resultado de propiedades heredables manifestadas por los más aptos yno por los menos aptos”. En este sentido, las aproximaciones más cercanas a este criterio puedenser que:a) Los planetas vivos dependen de condiciones estructurales (por ejemplo, gravedadsuficiente para mantener confinados los gases atmosféricos) que resultan básicas parasostener la vida, por lo cual la mala elección inicial de un planeta para realizarterraformación terminaría siendo un desastre, con lo que operaría la selección natural deaquellos “bien elegidos”, ob) Los planetas vivos terminan por competir con otros planetas vivos (a través de susespecies colonizadoras, como el ser humano para este ejemplo), en la búsqueda yterraformación de nuevos planetas. El resultado potencial de esta tesis es –en su “malignaversión spilbergiana”, una verdadera “Stars Wars”, con “Federaciones de planetas libres,combatiendo contra el Imperio en expansión”, o en su versión menos hollywoodense ymás probable, simplemente con más planetas vivos de la línea filética de aquellas “Gaias”,cuyas especies fecundantes hayan alcanzado los mayores niveles de éxito evolutivo(ecológico, social, económico y tecnológico).En cualquiera de estos casos, no obstante, y al igual que los ejemplos que Gould proporciona paralos agentes de selección de Demes, Especies y Clados, las “reglas evolutivas“ no operan de igualpara cada jerarquía. Gould cita la definición de Hull25: En particular, una unidad de selección debeinteractuar “directamente con su entorno como un todo coherente, de manera que la replicaciónes diferencial”. Claramente, Gaia interactúa en y con su entorno: el sistema solar.En general, para cerrar esta “única y muy breve argumentación”26, podemos sostener que adespecho de Gould, Gaia sí cumple los requisitos para ser considerada como un “individuobiológico evolutivo“, ya que–independientemente de que algunos puedan considerar una especiede “trampa” el uso del concepto de terraformación-, en la práctica el resultado es que la vida seexpandirá y evolucionará en diferentes lugares del Universo a partir de Planetas Vivos madres,llegando a formar “especies planetarias, poblaciones estelares, y clados galácticos”.
  10. 10. 10Gaia en la Jerarquía EvolutivaComo señala Gould: “La Ciencia prospera sobre la corrección continuada del error.”27, a lo que yoagregaría: “y de los juicios absolutos”. En efecto, la muy darwiniana descalificación de Gould de laTeoría Gaia -un juicio absoluto-, me motivó a revisar con mayor detalle los fundamentos de lamisma que he planteado en los apartados anteriores.No obstante, una lectura detenida -4 y más veces, las 1426 páginas- de la obra de Gould, terminópor convencerme de que:Gaia no sólo cumple los requisitos para ser considerada un individuo biológico evolutivo, sinoaún más, su definición estructural surge de las mismas bases que dan sustento a la “TeoríaJerárquica de la Evolución”, coronándola, y estableciendo un marco aún mayor para laampliación de la Teoría de la Evolución clásica y Sintética, que Gould propone en su obra.En efecto, si se analizan los criterios por los cuales pueden establecerse las jerarquías evolutivas, yuna vez superados los criterios que definen a los individuos biológicos evolutivos, se llega a laconclusión de que –más allá de los Clados y sobre ellos-, Gaia emerge de manera completamentenatural como epifenómeno de todas las anteriores.Pero ¿qué hay más allá de los Clados y antes de Gaia? ¿Cuáles son, o podrían ser, “los órganos”de Gaia? ¿Son los Clados esos “órganos”?Se ha propuesto que “las partes” de Gaia podrían ser los ecosistemas de mayor escala: losBiomas28. Otros sostienen que podrían ser los cinco grandes reinos: bacterias, protistas, hongos,plantas y animales Otro enfoque se basa en los cuatro componentes primarios: vida, suelo,atmósfera y océano. Otra posibilidad es considerar que los ciclos biogeoquímicos son las partes deGaia29.En 1990, el microbiólogo Carl Woese, aplicando la nueva taxonomía molecular, propuso una nuevaclasificación de todas las formas de vida en tres Dominios: arqueas (Archaea), bacterias (Bacteria)y eucariontes (Eukarya). Tradicionalmente, los seres vivos se clasificaban en dos únicos Dominios:procariontes y eucariontes, dependiendo de la presencia de núcleo en las células que loscomponen (eucariotas, con núcleo y procariotas, con uno poco definido). Pero los nuevos estudiosa nivel molecular de la estructura de los lípidos, proteínas y del genoma, y, sobre todo, lasecuenciación del ARN de los ribosomas, demostró que -dentro de los procariontes-, las arqueasson tan diferentes de las bacterias como éstas de los eucariontesNo obstante, globalmente, es difícil defender que los tres dominios constituyan categorías útilespara comprender la persistencia de Gaia. Entre ellos existe gran diversidad bioquímica, y losdominios se solapan de modos muy significativos. Si bien tanto los dominios como los reinos sonprofundas estructuras del genoma colectivo de la biosfera, los solapamientos funcionales parecendebilitar todo razonamiento a favor de considerar que dichos agrupamientos, en cualquiera deambos niveles, sean efectivamente las partes de Gaia.
  11. 11. 11Si las objeciones anteriormente señaladas para el agrupamiento mayor de los Dominios sonválidas, lo mismo puede aplicarse para los Clados, que en términos funcionales interactúan demuy diferentes maneras en y con el entorno planetario.Por su parte, James Lovelock sugirió que las “partes de Gaia” son los grandes conjuntos deorganismos que desempeñan determinados tipos de actividades químicas en el funcionamientoglobal. Aquí la agrupación en términos morfológicos, filogenéticos o cladísticos no resultarelevante en sí misma, sino el rol químico a nivel planetario que esos grupos cumplen.En cualquiera de estos casos, el criterio que estas “partes” deberían cumplir para ser consideradascomo tales dentro de la “Teoría Jerárquica de la Evolución”, es que puedan ser tratadosanalógicamente como “órganos” dentro del “cuerpo Gaiano”, y por ende, para cumplir un rol en elmetabolismo del planeta.El Metabolismo GaianoExisten al menos 10 elementos químicos que son absolutamente indispensables para losorganismos y los ciclos biogeoquímicos en el Planeta, llamados Macronutrientes. Estos son elHidrógeno, el Oxígeno, el Nitrógeno, el Carbono, el Fósforo, el Azufre, el Calcio, Sodio y Potasio.Además, también existen los Micronutrientes, unos 30 elementos, que son requeridos en formalimitada por los organismos para sus procesos, como el Hierro, el Cobre, el Zinc, el Cloro y el Yodo.Todos ellos participan directamente en diversos ciclos biogeoquímicos que continuamente losreciclan y transforman tomándolos del entorno y utilizándolos en los procesos vitales, o volviendoa incorporarlos a las rocas, mares y gases atmosféricos.Todos estos elementos son combinados, recombinados, disueltos, fijados y liberados nuevamenteen el entorno, hoy básicamente gracias a la energía solar, cuya utilización fue uno de los primeros“inventos” de la vida emergente.En efecto, en el nacimiento de Gaia, uno de los primeros problemas que la Vida debió resolver fueel suministro de energía, que primera instancia fue generada por fermentación –producida enausencia de Oxígeno- en una época donde la Atmósfera planetaria era reductora, ya que estabaaún dominada por el Hidrógeno.Sin embargo, desde el punto de vista energético, las fermentaciones son muy poco “rentables” sise comparan con la combustión del oxígeno, ya que a partir de una molécula de glucosa, losorganismos fermentadores -como los hongos de la levadura-, sólo obtienen 2 moléculas de ATP,mientras que en la respiración se producen 36.Por ello, en una atmósfera reductora, tanto el tamaño como la complejidad de los organismosvivos eran limitados, como limitado era el suministro de energía al que podían acceder a través dela fermentación.
  12. 12. 12Posteriormente, surgieron las cianobacterias –llamadas algas verdeazuladas-, que fueron losprincipales productores primarios de la biosfera durante al menos 1.500 millones de años, y losiguen siendo en los océanos, aunque desde hace unos 300 millones de años han cobradoimportancia distintos grupos de algas eucariotas, como las diatomeas y los dinoflagelados entreotros.Lo más importante es que las algas verdeazuladas desarrollaron un nuevo proceso para captarenergía directamente desde el Sol: la fotosíntesis, y comenzaron a inundar la primitiva atmósferahidrogenada con un suministro continuo de Oxígeno hace unos 2.500 millones de años. Además,hasta ahora siguen siendo los principales suministradores de nitrógeno para las cadenas tróficasde los mares.La capacidad de usar el agua como donador de electrones, y la luz solar como fuente de energía enla fotosíntesis, evolucionó una sola vez en el antepasado común de todas las cianobacterias. Losdatos geológicos indican que este fundamental evento tuvo lugar en un momento muy tempranode la historia de la Tierra, hace al menos 2.450 a 2.320 millones de años, y probablemente muchoantes.El “invento” que permitió a las algas verdeazuladas este extraordinario avance, fue la Clorofila.La clorofila es una molécula nitrogenada extremadamente compleja, que tiene la capacidad deabsorber parte los extremos del espectro de la luz visible –en las longitudes de onda de la luz azuly la luz roja-, y reflejar la banda media del espectro, en la longitud de onda de la luz verde. Porello, las plantas tienen ese color, y diversos grupos de protistas llamados algas –entre ellas lasrojas-, además de las cianobacterias y en general, todos los organismos que contienen cloroplastosen sus células.También se encuentran clorofilas en animales que albergan dentro de sus células o entre ellasalgas unicelulares. Gracias a esta simbiosis, la fotosíntesis contribuye de manera significativa a lanutrición de corales, tridacnas, nudibranquios y otros animales marinos.Técnicamente, la clorofila es un pigmento de la familia de las cromoproteínas porfirinas, enlazadocon cuatro moléculas de pirrol, un compuesto aromático. Las porfirinas también se encuentran enla hemoglobina de la sangre y otras proteínas, así como en la Vitamina B. La hemoglobinacontiene un átomo de Hierro (Fe) y la porfirina de la clorofila lleva -en lugar equivalente- un átomode magnesio (Mg2+).Quisiéramos detenernos un momento en este último punto –apartándonos del análisis delproceso metabólico Gaiano-, ya que aquí se puede apreciar uno de los principios más importantesen el desarrollo de Gaia: “La Naturaleza es Económica”.Utilizando la misma configuración molecular que originalmente permitió a las primitivascianobacterias realizar la fotosíntesis y transformar la atmósfera planetaria de reductora aoxigenada, la sustitución molecular del magnesio por el hierro dio origen a la sangre, que haceposible la combustión del alimento obtenido de las plantas.
  13. 13. 13A su vez, el resultado gaseoso de ambos procesos: la fotosíntesis y la respiración, generan dióxidode carbono en el caso de las plantas, y oxígeno en el caso de los animales, que a su vez son losgases que inversamente consumen ambos grupos para realizar sus procesos energéticos.El hecho es que cada molécula de clorofila capta energía solar por su cuenta, y a la vez, actúacomo parte de una cadena de transmisión global de energía, entregando la energía obtenida aotros eslabones de la cadena, que a su vez proporcionan elementos necesarios para lafotosíntesis en un ciclo cerrado que viene operando desde los albores de Gaia.La clorofila, recibe la ayuda de una segunda clase de pigmentos, los Carotenos, llamadostécnicamente beta-carotenos, que reflejan las frecuencias “cálidas” de la luz –desde el amarillo,pasando por el anaranjado hasta el rojo-, que por ejemplo, brindan su color a los Tomates y lasZanahorias.Los animales son incapaces de sintetizar carotenos, y por ello deben obtenerlos del consumo delas plantas. Al ser ingerido, el caroteno natural es transformado en Vitamina A. El color rosado delos flamencos y el del salmón, y la coloración roja de las langostas, también son producidos porcarotenoides obtenidos en sus dietas.Aquí otra vez tenemos un ejemplo del principio mencionado anteriormente: “La Naturaleza esEconómica”, ya que los carotenos presentes en casi todas las células de las plantas, les permitendirigir su crecimiento hacia la luz –fototropismo-. Es decir, las plantas “ven” gracias a loscarotenos.A su vez, las células foto receptoras de la retina de nuestros ojos, los conos y bastones, puedencaptar la luz gracias a una familia de proteínas denominadas opsinas, que están químicamenteunidas a una molécula denominada retinal –un tipo de cromóforo-, derivado de la vitamina A, esdecir, de los Carotenos, cuya sensibilidad, en el caso de los bastones es tan alta, que puedencaptar la energía de un solo fotón. De allí que la falta de consumo de caroteno –Vitamina A-,produzca la llamada “ceguera nocturna”30.La presencia de clorofila en todo el mundo, -desde la aparición de las cianobacterias hace unos2.500 millones de años-, implica la presencia y persistencia a través de todas las eras de Gaia, dealgunos genes globales de importancia fundamental. La universalidad de estos genes y de lasenzimas que codifican, generó un proceso básico en el metabolismo gaiano: un verdaderorecolector de fotones que alcanza a todo el planeta, mantenido por el gremio bioquímico de losorganismos fotosintetizadores.El destino último de estos transformadores de energía solar, son los centros de reacción, unidadesintegradas de manera compacta por diversas moléculas afianzadas en el seno de las membranasinternas de la célula. El resultado final de todo este proceso, es empujar a un lado de la membranaa los electrones, de carga negativa, y al otro, a los iones hidrógeno, con carga positiva,permitiendo finalmente sintetizar el Carbono, obtenido del Dióxido de Carbono atmosférico, quede este modo puede ser utilizado por las plantas para formar sus estructuras.
  14. 14. 14De hecho, cada año los organismos fotosintetizadores, fijan en forma de materia orgánica, entorno a 100.000 millones de toneladas de carbono atmosférico. Este es el significado profundode la parte “síntesis” en el proceso de fotosíntesis.Antecesora en el tiempo, y posteriormente primordial en el proceso de fotosíntesis, es otramolécula universal, la ribulosa-1,5-bifosfato-carboxiloxigenasa, abreviada como Rubisco.Se trata de la molécula que finalmente es responsable, paralelamente, de los dos procesosmetabólicos gaianos de los que hemos venido hablando: por una parte es la encargada de fijar elDióxido de Carbono (CO2) en forma orgánica, y por otra, actúa como oxigenasa, ya que es capaz deutilizar el oxígeno para oxidar el mismo sustrato, provocando la fotorespiración en las plantas, quepor ello consumen dióxido de carbono, y liberan oxígeno.A menudo se la alaba como la proteína individual más abundante de la biosfera, y su rol comooxigenasa es una señal de las profundas raíces evolutivas de la Rubisco.Como hemos visto, la fotosíntesis evolucionó muy al principio de la historia de Gaia, en un tiempoen que la atmósfera era muy rica en dióxido de carbono, hidrógeno y casi desprovista de oxígeno.Cuál de las dos facetas fue la que terminó dominando, estuvo determinado por el resultado deuna especie de competencia bioquímica entre los primeros organismos del planeta, que seinclinaba de un lado y del otro, dependiendo de las concentraciones de dióxido de carbono y deoxígeno en el interior de las células, vinculadas a las concentraciones de los mismos gases en laatmósfera, que las rodeaba y las penetraba.El continuo bombeo de oxígeno a la atmósfera primitiva durante millones de años por las primerasplantas, terminó por cambiar completamente la atmósfera del planeta, pero para esa época, laRubisco ya estaba demasiado inmersa en su papel como fijadora del carbono en la biósfera, comopara retroceder evolutivamente de manera fundamental.Una vez que la atmósfera cambió, se abrió un nuevo y enorme nicho ecológico que desdeentonces vienen aprovechando los organismos que –como nosotros-, aprendieron a utilizar eloxígeno atmosférico para producir energía a través de su combustión, originando la tercera vía deobtención de energía Gaiana: la respiración.La respiración celular en los animales, es el conjunto de reacciones bioquímicas por las cualesdeterminados diversos compuestos orgánicos son degradados completamente, por oxidación,hasta su conversión en sustancias inorgánicas, proceso que rinde energía (en forma de ATP)aprovechable por la célula. En los animales estos combustibles provienen de los alimentos, de losque se extraen durante la digestión, o de las reservas corporales.De este modo, Gaia cerraba el círculo básico de la gran cadena trófica –es decir, biogeoquímica-entre el Planeta, los Productores (plantas) y los Consumidores (animales), que se ha mantenido sinvariaciones fundamentales hasta nuestros días.
  15. 15. 15Como hemos visto, el metabolismo gaiano está basado en la acción de verdaderos “gremiosbiogeoquímicos”, cuyos miembros comparten determinados procesos energéticos basales,establecidos muy tempranamente en la evolución del planeta.Entonces, comprender a Gaia desde la perspectiva de la “Teoría Jerárquica de la Evolución”,implica percatarse de que su metabolismo –los sistemas biogeoquímicos globales-, son pordefinición, procesos emergentes: enjutas, con lo que volvemos nuevamente al principio.Gaia surge, naturalmente, como cúspide del proceso de desarrollo de la Vida en el planeta, noporque sus especies “se pongan de acuerdo” (una de las primeras y más antiguas críticas a laTeoría por quienes no la comprenden), sino como un proceso emergente, una enjuta, nopredeterminada ni buscada, que está más allá de los niveles de selección y deriva natural, peroque es producto precisamente de ese fenómeno, y de la interacción no aditiva entre sus especiesconstituyentes.Por lo anterior, tanto los caracteres emergentes como las aptitudes emergentes de Gaia, sonprueba de que los criterios que permiten sostener la Evolución al nivel de Especies, se aplicantambién a la Evolución a nivel Planetario, ya que dichos criterios se cumplen completamente enambos casos.Sin Gaia, la Evolución es mera variación genotípica, celular, orgánica, especiativa, poblacional ycladal, sin coherencia estructural: los árboles no nos permiten ver el bosque.Con Gaia, la Evolución del Planeta y sus Especies resulta no sólo coherente, sino la única manerade integrar y comprender armónicamente, el proceso que ha permitido que la Tierra, durante lamayor parte de su historia de 4.500 millones de años31, haya escapado de la “muerte térmica”,sumiéndose en un Estado de Régimen Permanente, en el cual permanecen sin cambios la mayoríade sus hermanos del Sistema Solar32.Además, y como el propio Gould debió admitir33, sin Gaia, los eventos de extinción en masacatastróficas, desde la “Tierra Bola de Nieve”34, la “Gran Extinción del Pérmico”, a ChicXulub35,habrían resultado completamente terminales para toda la vida en el Planeta –no sólo para losDinosaurios, por ejemplo-, de no mediar sistemas planetarios autónomos y automáticos de re-equilibrio y nueva estasis. En este sentido, Gould y la “Teoría Jerárquica de la Evolución” –cuyabase original es la “Teoría del Equilibrio Punteado”-, hicieron bien en lograr incorporar estoseventos de extinción masiva dentro de sus planteamientos, superando el uniformismo al queDarwin nunca quiso renunciar. Sin embargo, el que se acepte que la Evolución también está sujetaa eventos catastróficos, no explica cómo ni por qué la biota tiene la capacidad de reponerse demanera sorprendentemente rápida tras cada evento de extinción. La única explicación plausible esque, sobre las Especies y los Clados, operan procesos emergentes que determinaron y determinanuna alta resistencia planetaria a catástrofes globales: sin Gaia, esto no tiene explicación.Dicho todo lo anterior, ahora es posible entonces incorporar a Gaia dentro de “La gran analogía”,que Stephen Jay Gould propuso como herramienta básica para comprender su Teoría.
  16. 16. 16El lugar de Gaia en la “Gran Analogía Evolutiva”La gran analogía es un cuadro comparativo que Gould y Eldredge comenzaron a desarrollar desde197736, que proporciona una buena herramienta para evaluar las diferencias que -en la Evolución-impone el cambio de escalas desde los organismos a las especies.No pretendemos completar en este trabajo todas las “filas” del cuadro comparativo original37, sinosimplemente posicionar a Gaia más allá de las Especies, y verificar algunas de las analogías claveque surgen en esta comparación:Rasgo Nivel organísmico Nivel de especie Nivel gaianoI.- La Triada EstructuralIndividuo Organismo Especie Gaia (Planeta Vivo)Parte Gen, Célula, Órganos38Organismo, Deme “Gremios Biogeoquímicos”Colectividad Deme, especie Clado Dominios, Reinos, Biomas,CladosResultado usual de laproliferación de una parteCáncer Anagénesis inmediatamenteadaptativa39Quiebre de la homeostasisvigente y surgimiento de unanueva estasis planetaria40II.- Criterios de IndividualidadProducción de nuevosindividuosNacimiento Especiación Terraformación41Panspermia42Eliminación de Individuos Muerte Extinción Tanatocenosis43o “Estado deRégimen Permanente”44, oKerocenosis, “muerterápida”45por expansión solar odestrucción por un asteroide.Fuentes de CohesiónEstabilidad Individual Homeostasis fisiológica en laontogeniaFuentes de estasis en elequilibrio punteadoHomeostasis autopoiéticaplanetaria46Fronteras contra la invasión Piel; sistema inmunitario comopolicíaMecanismos de aislamientoreproductivoMagnetósfera, Atmósfera“Pegamento” de las subpartes Integración funcional y divisióndel trabajoEstructura Social e integracióncomportamental entre laspartes (organismos);recombinación en lareproducción sexual paramezclar partes en sureplicación.Coevolución y codependenciaestructural globalHerencia Asexual por multiplicaciónindividual o sexual por mezclade dos individuos“Asexual” por gemación “Asexual” por gemación.También puede decirse que es“Asexual por colonización”(directa o por bacteriasprecursoras).Fuente de nueva variación Mutación Aislamiento geográfico o deotro tipo (precondición);deriva y selección(mecanismos) causantes dediferencias que rompen laintegridad reproductoraAislamiento planetario yespacio-temporal47, yadaptación por deriva yselección (mecanismos) a losnuevos ecosistemas ycondiciones físico-químicas delnuevo planeta.Propagación de nuevavariación a otros individuos dela colectividadRecombinación en lareproducción sexualAusente en general, salvohibridación en algunos cladosAusente en general, peropuede existir hibridación bajociertas condiciones48Para efectos de este trabajo, nos parece suficiente con las analogías señaladas, ya que el cuadrooriginal contempla varios niveles más. No obstante, con esto entendemos establecido el punto.
  17. 17. 17Puede ser que Gould no haya revisado con detención las propuestas de la “Teoría Gaia”, o bienque por su idiosincrasia haya rechazado como “ingenua e irreflexiva” esta “metáfora laxa”, pero esclaro que un análisis detallado lleva a concluir que Gaia efectivamente está inmersa y a la vezemerge claramente de los mismos postulados de la “Teoría Jerárquica de la Evolución”, que a suvez, es una ampliación y profundización de la Teoría de la Evolución darwiniana.En este sentido, y para concluir esta “pequeña y única argumentación”, nos parece adecuadoentonces presentar un gráfico que representa las diversas adiciones que la teoría de la evoluciónoriginal, ha ido sumando a lo largo de la historia de su desarrollo, incorporándole el marco queGaia proporciona para la visión de conjunto que nosotros entendemos como la propuesta actualen Evolución:La elipse más pequeña representa el Darwinismo original, basado en la Herencia y la SelecciónNatural como factores clave. La elipse de tamaño intermedio a la Teoría Sintética de la Evolución(1950), y la más grande a la síntesis ampliada o Teoría Jerárquica de la Evolución (S. XXI). Estaúltima integra a por lo menos diez disciplinas científicas adicionales y está en pleno desarrollo.Sobre ellas, nosotros agregamos la Teoría Gaia como marco final, ya que a la vez, surge, contiene,es parte y todo integral, del complejo, fascinante y maravilloso proceso de la Vida en la Tierra.
  18. 18. 18Notas*Entomólogo. Director de la Corporación Ecológica Nueva Era.Ilustración de la Portada: “La Evolución de la Tierra”, Bordalier Institute.1Gould, Stephen Jay; “La Estructura de la Teoría de la Evolución”, 1426 págs.; 2aEdición, Tusquets Editores, Barcelona, Septiembre de2004.21941-2002, ver biografía en Wikipedia.3Gould, Stephen Jay, op. Cit. Pp. 638.4Los criterios que Gould establece son: Reproducción, Herencia, Variación e Interacción.5Lovelock, James, “GAIA: A new Look at Life on Earth”, Oxford University Press, Londres, 1979.6Existe consenso -y así lo plantea el mismo Lovelock-, que la primitiva “Hipótesis Gaia”, de su libro de 1979, “era hipotético y estabaescrito rápidamente: un tosco esbozo a lápiz que intentaba proporcionar una visión de la Tierra desde una perspectiva diferente” (en“Las edades de Gaia), y que “En nuestra primera descripción de Gaia como un sistema, ni Lynn Margulis ni yo comprendíamos conexactitud qué era lo que describíamos. Nuestro lenguaje tenía una tendencia antropomórfica y, en particular en mi primer libro Gaia,poética” (En el prólogo de “Gaia, la tierra viviente” de Elisabet Sathouris). Por ende, efectivamente la formulación original no cumplíacon los criterios estándar para poder definir el planteamiento como teoría científica.Sin embargo, en 1983, como respuesta a las críticas de los darwinistas de línea dura como Richard Dawkins (“El Gen egoísta”) y FordDoolitle (“¿Es la naturaleza maternal?”), Lovelock y Andrew Watson dieron a conocer el modelo “Daisyworld”, “el mundo de lasmargaritas”, un sistema de simulación por computador que sostiene el argumento central de la auto regulación climática en un mundoúnicamente habitado por margaritas blancas y negras, respondiendo a la acusación de que Gaia sería teleológica, y de paso,estableciendo una metodología de análisis –un modelo-, que permitía realizar experimentación sobre la base de la hipótesis original, almenos en términos del estudio de la regulación climática en sistemas gaianos.Finalmente, con la publicación de “Las Edades de Gaia”, en 1988, y particularmente gracias a la colaboración de Lynn Margulis y otroscientíficos, es que la primitiva hipótesis se transforma en la actual “Teoría Gaia”.7Devereux, Paul; Steele, John; Kubrin, David; “Gaia: la tierra inteligente”; 1ª Edición, Editorial Martínez Roca, Barcelona, 1991. Enparticular, el ensayo de Lovelock “Gaia: un modelo para la dinámica planetaria y celular”.8Lovelock, James; Bateson, Gregory; Margulis, Linn; Varela, Francisco; Maturana, Humberto et al; “Gaia: implicaciones de la nuevabiología”; 3ª Edición, Editorial Kairós, Barcelona, 1995.9Citado por: Joseph, Lawrence E.; “Gaia: la tierra viviente”; 1ª Edición, Editorial Cuatro Vientos, Santiago, 1992.10López Tapia, Alexis; “La Teoría Gaia en la Cultura y la Política Alternativas”, II° Encuentro Iberoamericano de Metapolítica, Santiago,1996. Una parte disponible en Internet: “La Teoría Gaia”.11Lovelock, James, “Las Edades de Gaia: una biografía de nuestro planeta vivo”, 2ª Edición, Tusquets Editores, Barcelona, 1995.12Asimov, Isaac & Pohl, Frederik; “La Ira de la Tierra: La hipotesis de Gaia, la tierra como planeta vivo”.13Sahtouris, Elisabet; “Gaia: la tierra viviente”; 1ª Edición, Editorial Planeta, Buenos Aires, 1994. Cita tomada del Prólogo del libro,escrito por James Lovelock14En castellano también se llaman Albanegas: la superficie delimitada por el extradós de un arco y el alfiz que lo enmarca. Porextensión se puede llamar enjutas a las superficies angulares curvas comprendidas entre el arco y un rectángulo imaginario que locontenga. También se refiere a los espacios triangulares curvilíneos entre los arcos que sostienen a una cúpula y el tambor de ésta.15Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 1280.16Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 1290.17Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 1294.18Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 1297.19Deme: Población biológica, (variante de la griega δημος, pueblo). Con la palabra deme se señala a la existencia de una determinadafrecuencia de caracteres fenotípicos en diversas zonas geográficas.20Clado: Rama filogenética. En biología, se llama clado a cada una de las ramas del árbol filogenético propuesto para agrupar a los seresvivos. Por consiguiente, un clado se interpreta como un conjunto de especies emparentadas (con un antepasado común).
  19. 19. 1921Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 638 a 641.22Joseph, Lawrence E.; op. Cit.23Autor de “El Gen Egoísta”.24Al respecto, revisar el excelente trabajo del Dr. Miguel García Casas: “La Vida Embarazada”, disponible en Internet.25Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 650.26En su obra, Goul hace referencias repetidas veces a la frase de Darwin sobre “El Origen de las Especies”, en el sentido de que se tratade “una única y larga argumentación”. Nos gusta pensar que algunas cosas también pueden decirse igual de bien con menos palabras.27Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 643.28Un bioma (del griego «bios», vida), también llamado paisaje bioclimático o área biótica (y que no debe confundirse con una ecozonao una ecorregión), es una determinada parte del planeta que comparte clima, vegetación y fauna. Un bioma es el conjunto deecosistemas característicos de una zona biogeográfica que es nombrado a partir de la vegetación y de las especies animales quepredominan en él y son las adecuadas. Es la expresión de las condiciones ecológicas del lugar en el plano regional o continental: el climainduce el suelo y ambos inducen las condiciones ecológicas a las que responderán las comunidades de plantas y animales del bioma encuestión.29Peniche Camps, Dr. Salvador; “La Hipótesis Gaia”, disponible en Internet. Guadalajara, 2010. De este excelente trabajo hemosextractado y re-redactado varios párrafos de esta sección.30Ver: “La Biología Molecular de la Luz y la Percepción del Color”. Brum Compte, Liberto. Disponible en Internet.31O más…32Decimos “la mayoría”, porque ignoramos si en algún planeta o luna del sistema solar –como Marte o Titán-, podrían haber existido ocontinuar viviendo ciertos organismos.33Véase el Capitulo 12 de la obra citada.34Véase “Glaciación Global” en Wikipedia.35La caída del meteorito en el Golfo de México, cerca del pueblo Maya de Chicxulub, que extinguió a los Dinosaurios, llamada “LímiteK-T” por los paleontólogos.36Gould, Stephen Jay & Eldredge, Niles; “Puctuated equilibria: the tempo and mode en evolution reconsidered”. Paleobiology, 3: 115-151.37Gould, Stephen Jay; op. Cit., pp. 749-751.38En itálica los agregados son nuestros.39La Anagénesis o evolución filética es la evolución progresiva de las especies que implica un cambio en la frecuencia genética de unapoblación entera en lugar de un suceso de bifurcación cladogenético. Cuando en una población se fijan mutaciones suficientes para quese diferencie significativamente de una población ancestral, se puede asignar un nuevo nombre a la especie. La clave es que lapoblación entera es distinta de la población ancestral, de manera que la población ancestral puede considerarse extinta. Es fácil deducirde esta definición la controversia que puede surgir entre los taxónomos respecto a cuándo las diferencias son lo bastante significativaspara justificar una nueva clasificación de especie.40La noción central que deseamos plantear, es que geológicamente, el resultado de la proliferación de una “parte” de loscomponentes Gaianos, como por ejemplo, la aparición de las algas verdeazuladas y las plantas en general, y el aumento del oxígenoatmosférico –el “gremio de los organismos oxigenadores-, se quebró la homeostasis planetaria basada en una atmósfera Reductora, yemergió una nueva estasis basada en la nueva atmósfera oxigenada.41Ver definición en Wikipedia42La Panspermia es la hipótesis que sugiere que las Bacterias o la esencia de la vida prevalecen diseminadas por todo el universo y quela vida comenzó en la Tierra gracias a la llegada de tales semillas a nuestro planeta. En este caso, se trataría de la “siembra” debacterias terrestres en otro planeta para originar el surgimiento de un regimen gaiano.43Aquí he acuñado un par de nuevos términos que dan cuenta de ambas posibilidades: Tanatocenosis Planetaria, para un planeta vivoo que cae en régimen permanente (como quizá fue el caso de Marte, de haber existido vida allí en algún momento), es decir una“muerte planetaria suave”, y Kerocenosis Planetaria (de Keres, las hermanas de Thanatos que regían la muerte violenta) para losplanetas vivos que finalmente son absorbidos por la expansión o explosión de la estrella en torno a la cual orbitan, o cuya vidaplanetaria no sobrevive al choque de un asteroide u otro cuerpo celestial.
  20. 20. 2044Por la segunda ley de termodinámica, un sistema cerrado tiende a un aumento de la entropía. En tal caso, un planeta carente de vidaposeería una atmósfera estable y equilibrada químicamente, donde se habrían producido todas las combinaciones y reaccionesposibles, por lo que su atmósfera sería del todo diferente a la de la Tierra, que no es equilibrada en absoluto. Normalmente, estos gasesreaccionan con fuerza hasta dejar de existir cuando la atmósfera llega a un equilibrio, llamado en química "Estado de RégimenPermanente".45Utilizo aquí la expresión de Gould reproducida en el párrafo de la cita con que se inicia este trabajo.46Utilizo aquí la combinación de la Homeostasis general, junto a la autopoiesis -definida por Humberto Maturana y Francisco Varela-, anivel planetario, para implicar que dicho estado de equilibrio es producto precisamente de la existencia de Gaia. Un planeta sin vidaestá en un tipo de homeostasis de “Régimen Permanente”, pero carece de autopoiesis.47Salvo que logremos descubrir el llamado “salto cuántico”, o aprender utilizar los “agujeros de gusano” para viajar entre las estrellas,o desarrollar naves como la Enterprise de Star Trek, es claro que la colonización de un planeta extrasolar llevará tanto tiempo y tantadistancia, que en la práctica, una vez terraformado, seguirá un curso evolutivo completamente independiente.48Por ejemplo, a través de la llegada accidental –en algún vuelo interespacial-, de especies emparentadas o originarias, ya sea desde elPlaneta Madre, o de algún Planeta Hermano.

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