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"Lo que la Biblia enseña"

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Una publicación que explora los siguientes temas:

1 - La verdad sobre Dios
2- La relación de Dios con nosotros
3- La misión de Jesús de Nazaret
4- ¿Qué es la vida eterna?
5- ¿Qué nos sucede al morir?
6- ¿Cuál es el propósito para la Tierra?
7- ¿Cuál es el propósito de nuestra vida?
8- ¿Por qué existe el sufrimiento?
9- ¿Hay alguna religión verdadera?
10- ¿Qué es el Reino de Dios?
11- ¿Qué significado tienen las profecías?
12- ¿Estamos en una época especial?
13- Apéndice: Cómo abordar el estudio de las Escrituras

Esta publicación es una contribución para una nueva generación de religiosos que harán una reinterpretación de las profecías y enseñanzas bíblicas.

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"Lo que la Biblia enseña"

  1. 1. 1 Lo que la Biblia enseña -Contribuido- Se permite la impresión total o parcial de éste libro. Prohibida su venta.
  2. 2. 2 “LO QUE LA BIBLIA ENSEÑA” INDICE 1 - La verdad sobre Dios 2- La relación de Dios con nosotros 3- La misión de Jesús de Nazaret 4- ¿Qué es la vida eterna? 5- ¿Qué nos sucede al morir? 6- ¿Cuál es el propósito para la Tierra? 7- ¿Cuál es el propósito de nuestra vida? 8- ¿Por qué existe el sufrimiento? 9- ¿Hay alguna religión verdadera? 10- ¿Qué es el Reino de Dios? 11- ¿Qué significado tienen las profecías? 12- ¿Estamos en una época especial? 13- Apéndice: Cómo abordar el estudio de las Escrituras
  3. 3. 3 Capítulo 1 Lo que la Biblia enseña: La verdad sobre Dios ¿Existe Dios? ¿Quién es Dios? Tenemos abundante evidencia de un Gran Diseñador, una Inteligencia creativa inmensa que ha diseñado el Universo y la vida. Hasta científicos observadores y reflexivos como Isaac Newton y Albert Einstein reconocieron esa realidad. # Y en el futuro todas las ciencias darán cabida a ese hecho. Al respecto el Salmo 104: 24 nos dice: “¡Cuántas son tus obras, oh Dios! Con sabiduría las has hecho todas. La tierra está llena de tus producciones”. Los hombres han tenido miles de dioses creados por su imaginación, pero solo existe un Dios verdadero y real. Puesto que Él creó todo lo que hay en el cielo y en la Tierra, y ya que nos dio la vida, es el único que merece nuestra adoración. (Véase 1 Corintios 8:5, 6; Revelación [Apocalipsis] 4:11.) Dios no tiene forma humana. Sin embargo, Dios es una personalidad real, y para el universo de universos él es la Primera Fuente y Centro de la realidad eterna. Dios no es ni semejante al hombre ni a la máquina. El Padre Primero es espíritu universal, verdad eterna, realidad infinita, y personalidad paterna. Por lo tanto, Dios es una Persona Real, de características inmensas, más grandes y gigantescas que todo el universo. Esto lo declaró el sabio Rey Salomón: “¿Verdaderamente morará Dios con la humanidad sobre la tierra? ¡Mira! El cielo, sí, el cielo de los cielos mismos, no puede contenerte” - 2 Crónicas 6:18 Cuando Salomón dijo que ni siquiera el cielo de los cielos podía contener al Dios para el cual había construido un templo, dijo la verdad científica. Nuestra Tierra es una parte diminuta de un universo cuyos límites los científicos no pueden alcanzar ni llegar a ver ni siquiera con los más poderosos telescopios de hoy día. Aun así, este universo que todavía no ha sido medido no puede contener al Dios verdadero. No puede restringirlo o confinarlo. Lo que ya existe del universo actual, visto y no visto, puede ser sobrepasado por el Dios verdadero. Él entonces es mucho más grande e inmenso que el universo. En Isaías se nos dice que para Dios el inmenso universo es “justamente como una gasa fina” (Isaías 40:22) que él extiende y sobrepasa. Él incluso puede ir más allá del universo y crear más cosas para
  4. 4. 4 engrandecerlo, más allá de sus límites existentes, afuera hacia el espacio sin fin. ¿Qué significa esto? Significa que ni el tiempo ni el espacio limitan a Dios. Su vida en los tiempos del pasado no tiene límite. La duración de su vida en el futuro es ilimitada. A este Ilimitado el más prominente legislador de los tiempos de antes del cristianismo, Moisés, dijo: “Aun desde tiempo indefinido hasta tiempo indefinido tú eres Dios.” (Salmo 90:2) Dios, por lo tanto, no fue creado, no tiene principio ni fin. Puede que nos cueste entender este concepto, pero podríamos ilustrarlo con un círculo que no tiene principio ni fin. Este Dios vive hasta el tiempo sin fin, para seguir produciendo y creando más allá del universo actual, dándole expansión. Esto significa que es el depósito sin fondo de toda la energía. Todas las cosas del universo son agrupaciones de partículas de energía que ha procedido de él. Estas han sido juntadas en masas grandes y pequeñas. Albert Einstein, científico del siglo veinte, dio con esta fórmula para ello: la energía es igual a la masa por el cuadrado de la velocidad de la luz (o: E=mc2). Poco debe extrañar, pues, que a esta Fuente de toda la energía nada le sea imposible. Dios al crear a los seres inteligentes se ha transformado en un Padre. El es el Padre Universal. El es el Dios de toda la creación, la Primera Fuente y Centro de todas las cosas y todos los seres. Pensemos primero en Dios como Creador, luego, como Estabilizador, y finalmente, como Apoyo Infinito. Ciertamente estas reflexiones deben hacernos sentir seguros y confiados ya que si el Creador puede sostener las inmensas galaxias, ¿acaso no podrá ayudarnos en las luchas diarias de la vida? Nuestra admiración, confianza, seguridad y amor a nuestro Hacedor deben incrementarse. Para vivir y experimentar su realidad, la Biblia nos invita a realizar éste ejercicio: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre. Debido a la abundancia de energía dinámica, porque él también es vigoroso en poder, ninguna [de ellas] falta” – Isaías 40:26. Podemos tratar de conectar con Dios al levantar los ojos a lo alto, y también extender nuestras “palmas de las manos a los cielos” tal como lo hizo Salomón y Esdras (1Reyes 8:22; Esdras 9:5) y sentir como nos cumbre su Amor y Grandeza. Entonces entendemos que no hay nada que temer, no existe ningún poder que sea tan inmenso y gigantesco como el de Dios.
  5. 5. 5 Pero no es necesaria una postura especial para orar a Dios cada vez que deseemos conectar con él. Cuando oramos a Dios, debemos hablarle desde el corazón. No debemos recitar nuestras oraciones de memoria ni leerlas de un devocionario. (Mateo 6:7, 8.) Podemos orar en cualquier posición respetuosa, en cualquier momento y en cualquier lugar. Dios oye hasta las oraciones que hacemos en silencio, en nuestro corazón. (1 Samuel 1:12, 13.) Pero es mucho mejor que hagamos nuestras oraciones personales en un lugar tranquilo y aislado de otras personas. Así logramos una mayor comunión con Dios (Marcos 1:35.) ¿Cuál es el Nombre de Dios? Algunos han sugerido la forma Yavé o la expresión medieval Jehová. Sin embargo, lo cierto es que en hebreo solo aparecen estas consonantes: YHWH. Es interesante que los nombres en la Biblia fueran más que la designación de una palabra, marca o logotipo. En realidad se relacionan con el tipo de persona tras el nombre. El nombre es más bien el significado de esas palabras, las características de la misma persona. Así, por ejemplo, notemos los significados de Esaú y Jacob: “Entonces salió el primero, rojo por todas partes como un vestido oficial de pelo; así que lo llamaron por nombre Esaú. Y después salió su hermano, y con la mano tenía asido el talón de Esaú; de modo que él lo llamó por nombre Jacob”. – Génesis 25:25,26 El sonido Esaú significa “velludo” y la expresión Jacob “asirse del talón”. Las letras YHWH significan “Yo resultaré Ser” o “Yo soy el que Soy”. Por lo tanto, el llamado Nombre de Dios más que describir una palabra, nos está hablando de comprender su naturaleza, aquella de ese magnífico Creador que cumple sus propósitos y es el Unico Ser totalmente autoexistente, que jamás ha sido creado, tal como analizamos antes. Además, honramos su nombre en sentido verdadero cuando en nuestra vida hacemos su voluntad y vivimos de acuerdo a su propósito. Esto es mucho más que pronunciar una palabra ya que no sirve de nada pronunciar un nombre sagrado si no honramos su significado en nuestra vida personal (Compárese con Mateo 7:21-23). Podemos tener comunión verdadera con Dios al experimentar su naturaleza. Él desea establecer con nosotros una relación valiosa por toda la eternidad, y en los capítulos siguientes se continuará analizando como podemos establecer esa asociación con nuestro Hacedor.
  6. 6. 6 Preguntas * del capítulo: ¿Cómo describiría usted a Dios? ¿Cómo influye percibir este asunto en su vida personal? ¿Cómo podemos hablar con Dios? ¿Qué significa realmente el Nombre de Dios? Notas: # Isaac Newton en su obra Principia declaró: «Este bellísimo sistema del sol, los planetas y los cometas solo podría proceder del consejo y el dominio de un Ser inteligente y poderoso» # Albert Einstein en una carta a una niña llamada Phyillis le dijo: “Cualquier persona que esté seriamente involucrada en la búsqueda de la Ciencia acaba convenciéndose de que algún tipo de Espíritu se hace manifiesto en las leyes del Universo, uno que es enormemente superior al espíritu del hombre. En este sentido, la búsqueda de la Ciencia lleva a un sentimiento religioso de un tipo especial”. * En los siguientes capítulos también aparecen al término algunas preguntas. Estas tienen como objeto producir una reflexión y percepción personal general del capítulo con nuestras propias palabras y entendimiento, más que abarcar determinados párrafos y frases que puedan recitarse de memoria. Por lo tanto, este sistema intenta lograr una interiorización de lo aprendido, para que llegue al corazón y alma. Para quiénes deseen utilizar este libro como una herramienta para hacer clases, ésta nota es fundamental, pues pueden usar apropiadamente el sistema de preguntas generales.
  7. 7. 7 Capítulo 2 Lo que la Biblia enseña: La relación de Dios con nosotros La Biblia dice que el Creador es tan inmenso que “ha tomado las proporciones de los cielos mismos con un simple palmo” (Isaías 40:12). En otras palabras, Dios es más grande que todos los universos. Pero, ¿puede un Ser tan inmenso interesarse personalmente en nosotros? La Biblia enseña que Dios personalmente se interesa en ti. De hecho, él te imagino y diseñó tu identidad singular de forma personal. “Porque tú mismo produjiste mis riñones; me tuviste cubierto en resguardo en el vientre de mi madre. Mis huesos no estuvieron escondidos de ti cuando fui hecho en secreto, cuando fui tejido en las partes más bajas de la tierra. Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas”. – Salmos 139:13, 15,16 “Tal como no te das cuenta de cuál es el camino del espíritu en los huesos dentro del vientre de la que está encinta, de igual manera no conoces la obra del Dios [verdadero], que hace todas las cosas” – Eclesiastés 11:5. “Antes de estar formándote en el vientre, te conocí.”- Jeremías 1:5 Las citas anteriores sin duda tienen sentido. Quiénes se dedican a buscar y explorar los copos de nieve, jamás han encontrado dos iguales pese a que existen miles de millones. Lo anterior nos da testimonio de un Diseñador. Y con mayor razón ocurre con los seres humanos, ya que cada persona es única, singular e irrepetible en toda la eternidad. Cada uno de nosotros es producto del Amor de Dios al darnos la vida y proveernos una identidad personal y exclusiva. Jesús de Nazaret dio testimonio de este aprecio, interés y cariño de Dios por cada uno de nosotros cuando de forma sublime dijo éstas palabras:
  8. 8. 8 “¿No se venden dos gorriones por una moneda de poco valor? Sin embargo, ni uno de ellos cae a tierra sin el conocimiento de su Padre. Mas los mismísimos cabellos de la cabeza de ustedes están todos contados. Por lo tanto, no tengan temor: ustedes valen más que muchos gorriones” - Mateo 10:29-31 “Él les dijo: “¿Quién será el hombre entre ustedes que tenga una sola oveja y, si esta hubiera de caer en un hoyo en sábado, no habría de echarle mano y sacarla? Todo considerado, ¡de cuánto más valor es un hombre que una oveja!” – Mateo 12:11,12 Jesús nos enseña que individualmente y personalmente Dios nos considera valiosos. ¿Acaso no nos conmueve que un Ser tan inmenso pueda amar tan tiernamente a seres tan pequeños? Tú has sido creado personalmente por Dios, él se interesa en ti y eres su Hijo amado. Dios al crear a los seres inteligentes se ha transformado en un Padre. El es el Padre Universal, tu Padre Celestial. La Biblia indica que cuando los seres humanos descubrimos de forma plena y consciente éste hecho, cuando nos reconciliamos con Dios y recobramos su amistad, es como si nuestra condición de Hijos de Dios fuese realmente manifestada en toda su gloria. “Porque ustedes no recibieron un espíritu de esclavitud que ocasione temor de nuevo, sino que recibieron un espíritu de adopción como hijos, espíritu por el cual clamamos: “¡Abba, Padre!”-Romanos 8:15 Ahora bien, digo que mientras el heredero es pequeñuelo en nada difiere del esclavo, aunque sea señor de todas las cosas, sino que está bajo hombres encargados y bajo mayordomos hasta el día señalado de antemano por su padre. Igualmente nosotros también, cuando éramos pequeñuelos, continuábamos esclavizados por las cosas elementales que pertenecen al mundo. Pero cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo, que vino a ser procedente de una mujer y que llegó a estar bajo ley, para que librara por compra a [los que se hallaban] bajo ley, para que nosotros, a nuestra vez, recibiéramos la adopción de hijos. Ahora bien, porque ustedes son hijos, Dios ha enviado el espíritu de su Hijo a nuestros corazones, y este clama: “¡Abba, Padre!”. Así es que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero, gracias a Dios”.- Gálatas 4: 1-7 La frase “adopción como hijos” utilizada más arriba es la traducción de una palabra griega, la palabra: “υιοθεσία” (uiothesia). Esta palabra a su
  9. 9. 9 vez está compuesta por la palabra “uios” que significa hijo y la palabra “thesis” que significa ubicación. “Uiothesia” por lo cual significa “ubicación como hijos”. Para entender mejor su significado en Gálatas 4, veamos el contexto. Gálatas 3:23-4:4 habla de hijos que están bajo tutores. Hijos que fueron destinados a heredar, pero no eran diferentes que los esclavos, al principio, debido a la costumbre. Algunos grupos religiosos han causado el primer problema con el entendimiento de la palabra “adopción”. Se ha realizado una aplicación de éstos textos basándonos en el concepto actual de la adopción. ¿Cuál es? El no adoptado está conectado por nacimiento y por sangre a su padre y a su madre, mientras que el adoptado mediante el acto de adopción. El hijo adoptado (actualmente) es aquel que no es el Hijo natural. Pero éste es el concepto actual en el mundo occidental. Pablo de ninguna forma estaba pensando en eso. Él hablaba de la palabra oriental que tenía otro significado: (ui·o·the·sí·a). La Obra Perspicacia para Comprender las Escrituras reconoce: “La palabra griega traducida “adopción” (hui·o·the·sí·a) es un tecnicismo legal que significa literalmente “colocación como hijo”. En otras palabras, el contexto de Gálatas nos habla claramente de hijos naturales de carne y sangre que eran custodiados por mayordomos y que se les colocaba al nivel de los niños de los esclavos. Se les juntaba en una especie de “guardería” a ambos pequeños. Los hijos naturales y los de los siervos o esclavos. Esto sucedía en el mundo antiguo con clases sociales con más recursos y Pablo aludía a esto como ejemplo. Y los hijos naturales eran custodiados por los mayordomos hasta que el joven a cierta edad recibía “la colocación como hijo” (era recibido como Hijo ya existente más mayor). Y ésta palabra ha sido traducida como “adopción”, pero ha sido interpretada de acuerdo a nuestro entendimiento actual distinto, creyendo que los hijos adoptados no eran hijos naturales sin hijos de los esclavos, confundiendo el pasaje, y creando la idea errónea de que los hijos de Dios no son hijos por derecho natural. En otras palabras, la palabra “uiothesia” que es usada en Gálatas 4 y que se traduce como “adopción” de hijos sería mejor que se tradujera como “la posición de hijos”. Hijos ya existentes que descubren por la fe su origen y su glorioso destino. Cuando la persona realiza ese descubrimiento es “colocada como Hijo”, o “adoptada”. Esta palabra no se usa para decirnos que Dios es nuestro padre adoptivo, como la traducción parece decir, sino que nosotros con la venida del Señor Jesucristo, con la venida de la fe, cambiamos nuestra posición y de ser esclavos (al pecado y error) ahora somos hijos, porque se nos revela que no éramos de los esclavos. Descubrimos que ya éramos hijos.
  10. 10. 10 Jesús trajo un mensaje que nos reconcilia con Dios, ya que descubrimos que somos Hijos de Dios al ejercer Fe (seguridad y confianza) en esta verdad sublime. Y si los hombres somos Hijos de Dios, todos somos literalmente hermanos. Lamentablemente muy pocas personas saben de ésta sublime realidad y languidecen en problemas como el hijo pródigo que se alejó de su Padre sin apreciar todo lo que tenía (Lucas 15:11-32), y nosotros estamos invitados a declarar estas Buenas Noticias para que ellos también descubran la filiación con Dios y la hermandad entre los hombres. Descubrir que Dios nos ama individualmente como Hijos amados nos transforma la vida, le da sentido a la misma y comenzamos a dar frutos espirituales en nuestra vida. La Biblia enseña que el Padre Universal envía a sus Hijos lo que conocemos como “Espíritu de Dios” o “Espíritu Santo”, el cual es una manifestación o extensión del mismo Padre Universal que mora en nosotros. De la misma forma como un televisor puede “proyectar a distancia” una persona que se encuentra en un set de Televisión y estar presente en miles de hogares, así mismo el Espíritu de Dios nos comunica directamente con nuestro propio Padre (que vive en su morada celestial), pero el cual mediante el Espíritu llega a morar en nosotros. Veamos éstos pasajes: “Si ascendiera al cielo —continuó—, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Sepulcro, ¡mira!, tú estarías allí. Si tomara las alas del alba, para poder residir en el mar más remoto, allí, también, tu propia mano me guiaría y tu diestra me asiría.” - Salmo 139:7-10 “El espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de Dios”. – Romanos 8:16 “En unión con él, ustedes, también, están siendo edificados juntamente para [ser] lugar donde habite Dios por espíritu” – Efesios 2:22. “ ¿No saben que ustedes son el templo de Dios, y que el espíritu de Dios mora en ustedes?” – 1 Corintios 3:16 “¡Qué! ¿No saben que el cuerpo que ustedes son es [el] templo del espíritu santo que está en ustedes, el cual tienen de Dios? Además, no se pertenecen a sí mismos” – 1 Corintios 6:19 ¡Qué privilegio descubrir estas cosas! Comprender que mediante su Espíritu, Dios habita en nosotros. Cuando tomamos conciencia de que Dios es
  11. 11. 11 nuestro Padre, como Hijos obedientes deseamos que él nos comience a guiar por la vida. También queremos imitarle a él en sus tratos de bondad hacia otras personas. “Por lo tanto, háganse imitadores de Dios, como hijos amados, y sigan andando en amor” – Efesios 5:1,2 Cuando queremos ser amorosos como nuestro Padre Celestial, su Espíritu que mora en nosotros produce frutos que se notan en nuestra vida diaria: “Por otra parte, el fruto del espíritu es: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad, autodominio. Contra tales cosas no hay ley”. – Gálatas 5:22,23 Independiente de nuestras circunstancias, podemos dejarnos guiar por el Padre Celestial y ser personas compasivas que dan estos frutos espirituales en nuestra vida personal, lo cual le comenzará a dar sentido y significado, además de beneficiar a las personas que nos rodean. También comenzamos a sentir más claramente su guía y consejo en nuestro interior: “Y tus propios oídos oirán una palabra detrás de ti que diga: “Este es el camino. Anden en él” – Isaías 30:21 “De igual manera el espíritu también acude con ayuda para nuestra debilidad; porque el [problema de] lo que debemos pedir en oración como necesitamos hacerlo no lo sabemos, pero el espíritu mismo aboga por nosotros con gemidos no expresados” – Romanos 8:26 Notamos como el Espíritu de Dios aboga por nosotros ante el Padre (ya que está conectado con Dios), y nos ayuda en nuestras adversidades. En los otros capítulos seguiremos contestando otras preguntas que pueden surgir al descubrir estas verdades. Pero nunca deje que nadie lo separe del amor de Dios, de esa relación que usted puede cultivar como su Hijo amado (Véase Romanos 8:35-39). Preguntas del capítulo: ¿Qué enseña la Biblia sobre nuestra relación con Dios? ¿Qué significa ser “adoptado” como Hijo de Dios? ¿Cómo manifestamos en nuestra vida que el Espíritu de Dios mora en nosotros?
  12. 12. 12 Capítulo 3 Lo que la Biblia enseña: La misión de Jesús de Nazaret Las Escrituras señalan que Jesús tuvo una existencia prehumana en los cielos. El colaboró en crear el inmenso universo y a los seres vivos: “Porque por medio de él todas las [otras] cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean tronos, o señoríos, o gobiernos, o autoridades. Todas las [otras] cosas han sido creadas mediante él y para él” – Colosenses 1:16. Debido a esa singular relación que él tiene como constructor de nuestro universo y de los seres humanos, era esencial que él mismo viniese a restaurar la relación de los hombres con Dios. Jesús lo hizo de dos formas: 1- Al proclamar su mensaje que puede transformar el mundo. 2- Al vivir una vida inspiradora para todos nosotros. Jesús vivió la experiencia humana de forma sublime. El conoció cada etapa humana desde la niñez a la adultez, y experimentó cada prueba que tenemos que soportar y puede entendernos a la perfección (Hebreos 4:15). Esta experiencia humana lo capacitó para ser el gobernante y rey perfecto de su universo, ya que entiende el punto de vista personal de sus criaturas y se vuelve un ejemplo inspirador para nuestra salvación (Hebreos 5:8,9). Cuando Jesús nació en la Tierra, la humanidad adoraba miles de dioses caprichosos y egoístas. El pueblo de Israel era el único que había podido mantener el concepto de un solo Dios verdadero. Pero los fariseos y saduceos de los días Cristo habían creado la imagen de un monarca severo y distante. Sin embargo, Jesús magistralmente enseñó que Dios es un Padre amoroso que se interesa personalmente en cada ser humano, y a la vez que nos da un ejemplo a todos las personas: ”Oyeron ustedes que se dijo: ‘Tienes que amar a tu prójimo y odiar a tu enemigo’. Sin embargo, yo les digo: Continúen amando a sus enemigos y orando por los que los persiguen; para que demuestren ser hijos de su Padre que está en los cielos, ya que él hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre justos e injustos. Porque si aman a los que los aman, ¿qué galardón tienen? ¿No hacen también la misma cosa los recaudadores de
  13. 13. 13 impuestos? Y si saludan a sus hermanos solamente, ¿qué cosa extraordinaria hacen? ¿No hace la misma cosa también la gente de las naciones? Ustedes, en efecto, tienen que ser perfectos, como su Padre celestial es perfecto”. – Mateo 5:43-48 Notamos como él recalca que tenemos un Padre amoroso, y que nosotros como sus hijos debemos imitarle. Jesús también enseñó algo inédito. Podemos orar personalmente a Dios como nuestro propio Padre (Mateo 6:9- 10). En todas las enseñanzas de Jesús y parábolas notamos que él nos enseña el carácter amoroso de Dios como Padre, y como nosotros debemos amarnos unos a otros como hermanos, hijos de ese mismo Dios: 1- El Sermón del Monte contiene el secreto de las relaciones humanas felices y como podemos tener una relación con Dios. (Mateo capítulo 5 al 7). 2- La Parábola del Buen Samaritano nos enseña que debemos amar de forma práctica y altruista a quiénes son de otra raza, nacionalidad y religión (Lucas 10:29, 33-37). La Parábola del Deudor nos enseña como perdonarnos unos a otros (Mateo 18:23-35.), etc. 3- La Parábola del Hijo Pródigo nos enseña como podemos recobrar nuestra relación con el Padre Universal y como él nos ama (Lucas 15:11-32). La Ilustración de la oveja perdida y la moneda de dracma nos ayuda a entender como cada persona, incluso los pecadores, son buscados por el Padre Celestial a nivel individual (Lucas 15: 1-10). También nos enseña que al ser Hijos de Dios poseemos la capacidad de tener Fe y confianza en Dios, y lograr cosas imposibles para los hombres, superar problemas como montañas (Marcos 11:22-25), etc. Las Escrituras dicen que Jesús predicó “las buenas nuevas del reino” (Mateo 5:23). Solo cuando consideramos todas sus enseñanzas en conjunto comprendemos en que consistía esa predicación del Reino de Dios, el cual está realmente ligado a la Paternidad de Dios y la hermandad entre los hombres. En un capítulo posterior ahondaremos en esa enseñanza. Pero hemos dicho que Jesús mismo también vivió como ser humano las mismas enseñanzas que él nos dejó. El es un ejemplo inspirador que nos demuestra que es posible hacer la voluntad de Dios y practicar de forma viviente la Paternidad de Dios, hacer brillar nuestra condición de poder y Fe como Hijos de Dios, y demostrar que todos los hombres son nuestros hermanos, transformando el mundo mediante practicar el amor.
  14. 14. 14 Jesús oraba a su Padre y tenía una estrecha relación con él (Lucas 6:12), demostraba una Fe poderosa para superar las adversidades o situaciones imposibles (Juan 11:41,42). Y era alguien que amaba a todos los seres humanos, sin importar su condición o como eran juzgados por la sociedad de sus días (Lucas 19:1-10; Mateo 21:31-32; Mateo 8:5-13; Lucas 7:36). Notamos como Jesús vivía sus enseñanzas. Cristo se ha convertido en la figura más influyente de la Historia de la humanidad, pero aún hoy día muchas personas no practican lo que él enseñó, a pesar de llamarse "cristianos". Con respecto al poder de la vida y las enseñanzas de Jesús y la forma como puede influir en la humanidad, el famoso líder Mahatma Gandhi dijo a Lord Irwin: “Cuando el país suyo y el país mío obren a una en conformidad con las enseñanzas que Cristo estableció en este Sermón del Monte, habremos resuelto no solo los problemas de nuestros países, sino los del mundo entero.” Ese es el poder de las enseñanzas de Jesús de Nazaret. Cristo mismo dijo sobre quiénes desean practicar y dar a conocer sus enseñanzas: “Muy verdaderamente les digo: El que ejerce fe en mí, ese también hará las obras que yo hago; y hará obras mayores que estas” – Juan 14:12 La Biblia indica que Jesús dio su vida por la humanidad (Romanos 3:25,26; 5:10,11). Pero su trágica muerte en la cual derramó su sangre, en realidad representa la entrega de toda su vida, de todo lo que hemos comentado antes. Ejercemos fe en él realmente como la "Masa Rocosa" cuando vivimos sus enseñanzas: ”Por lo tanto, a todo el que oye estos dichos míos y los hace se le asemejará a un varón discreto, que edificó su casa sobre la masa rocosa. Y descendió la lluvia y vinieron las inundaciones y soplaron los vientos y dieron con ímpetu contra aquella casa, pero no se hundió, porque había sido fundada sobre la masa rocosa. Además, a todo el que oye estos dichos míos y no los hace se le asemejará a un varón necio, que edificó su casa sobre la arena. Y descendió la lluvia y vinieron las inundaciones y soplaron los vientos y dieron contra aquella casa, y se hundió, y fue grande su desplome”. – Mateo 7:24-27 Actualmente la gente recuerda a Jesús solo como un bebé en un pesebre o un hombre muerto en la cruz. Otros hablan de él como un rey celestial, y
  15. 15. 15 otros como un Dios al cual debe adorársele centrándose en su figura. Aunque esas pueden ser imágenes de las distintas facetas de Cristo, para el Padre Celestial y para su Hijo, centrarse exclusivamente en esas facetas no es indicativo de hacer la voluntad de Dios (Mateo 7:21-23). Lo que Jesús quería realmente era que practicáramos sus enseñanzas, que viviéramos su mensaje. De ésta forma hacemos de su vida un ejemplo inspirador, y realmente estamos honrando al Hijo de Dios. Vivir sus enseñanzas y transmitirlas contiene el secreto de una civilización verdadera, y la clave para resolver todos los problemas del mundo. Preguntas del capítulo: ¿De que dos formas Jesús cumplió su misión en la Tierra? ¿Que dos elementos importantes contienen las enseñanzas de Jesús de Nazaret? ¿Qué es lo que desea Jesús en relación a su persona?
  16. 16. 16 Capítulo 4 Lo que la Biblia enseña: ¿Qué es la vida eterna? Jesús en oración a su Padre dijo: "Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo". –Juan 17:3 (T.N.M) Jesús mismo explica lo que es o significa la Vida Eterna. Jesús no está diciendo cómo se obtiene la Vida Eterna, más bien nos está dando una definición de lo que es la Vida Eterna en sentido auténtico y superlativo. "Esta es la vida eterna, que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a quien tú has enviado, Jesucristo." (Juan 17:3, NBJ). Comentando Juan 17:3,The Expositor’s Bible Commentary dice: "La segunda frase define la naturaleza de la vida eterna. No describe un sentido cronológico sino más bien de relación. La vida es envolvimiento activo con el entorno. . . . tanto con el físico como con otras personas. La más elevada clase de vida está relacionada con el más elevado entorno. Para la más completa realización de nuestro ser, debemos conocer a Dios. Esto, dice Jesús, constituye la vida eterna. No solo es infinita, puesto que el conocimiento de Dios requeriría una eternidad para que se desarrollara plenamente, sino que cualitativamente debe existir en una dimensión eterna". Algunos grupos han intentado afirmar que Jesús se refería a una especie de premio futuro en dónde las personas serán jóvenes eternamente en la Tierra, y que reciben ese galardón tras adquirir un conocimiento de instrucción intelectual y doctrinas. Pero como acabamos de ver, la “vida eterna” no es una cuestión de perpetuidad en la incorruptibilidad en la carne. Aquello solo puede provocar desilusión. Más bien, la “vida eterna” significa una continúa relación con el Padre y el Hijo, un adquirir conocimiento de ellos (un “conocerlos” como personas) que solo puede ser terminado en la misma Presencia del Padre, cuando tras largas edades por la eternidad y en las moradas del Padre, el hombre finalmente llegará a conocer en sentido pleno al Padre. Solo al llegar al Padre, el hombre lo conocerá en sentido total. Hoy
  17. 17. 17 solo seguimos conociéndole mediante sus cualidades y al sentirlo como alguien vivo en nuestras vidas. Finalmente lo llegaremos a conocer literalmente en su aspecto externo cuando lleguemos a verle en su morada (Mateo 5:8; 1 Juan 3:2). Aquello significa entonces, la “vida eterna”. Una vida de ascensión eterna hasta llegar al conocimiento Último. Una vida que parte ahora. Puesto que es posible para los humanos tener una relación aprobada con el Padre y su Hijo sobre la base de su fe en Cristo, en las Escrituras se habla de vida eterna como una posesión presente. Las siguientes palabras fueron dirigidas a creyentes: "Dios nos ha dado vida eterna y esta vida está en el Hijo. Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo de Dios, no tiene la vida. Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna." (1 Juan 5:11-13, NBJ) 11 Y este es el testimonio dado: que Dios nos dio vida eterna, y esta vida está en su Hijo. 12 El que tiene al Hijo tiene esta vida; el que no tiene al Hijo de Dios no tiene esta vida. 13 Les escribo estas cosas para que sepan que tienen vida eterna, ustedes los que ponen su fe en el nombre del Hijo de Dios. - 1 Juan 5:11-13 TNM Por esa razón Jesús dijo a las personas de su día. Personas que incluso murieron: "Muy verdaderamente les digo: El que oye mi palabra y cree al que me envió tiene vida eterna, y no entra en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida" - Juan 5:24. Cómo notamos, la "Vida Eterna" no es vivir para siempre eternamente joven como si solo fuera un premio o simplemente una vida sin morir. Es mucho más. Jesús nunca pensó en eso cuando les prometió la vida eterna a sus discípulos que murieron en sus días. Nunca les creó una ilusión sobre una vida incorruptible en la carne. Como hemos visto, él definió y arrojó luz correctamente sobre lo que era la Vida Eterna (2 Timoteo 1:10). «Eterna» es la vida que Jesús promete y da, porque es participación plena de la vida del «Eterno». Todo el que cree en Jesús y entra en comunión con El tiene la vida eterna ( Jn 3: 15; 6: 40), ya que escucha de El las únicas
  18. 18. 18 palabras que revelan e infunden plenitud de vida en su existencia; son las «palabras de vida eterna» que Pedro reconoce en su confesión de fe: «Señor, ¿a quién vamos a ir? Tú tienes palabras de vida eterna, y nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios» (Juan 6: 68–69). Notamos entonces que Jesús mismo explica después en qué consiste la vida eterna, dirigiéndose al Padre en la gran oración: «Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo» (Juan 17: 3). Conocer a Dios y a su Hijo es acoger la comunión de amor del Padre y del Hijo en la propia vida, que ya desde ahora se abre a la vida eterna por la participación en la vida divina. No es que nuestra vida tenga una duración cronológica indefinida en determinado estado corporal. Más bien, es eterna porque su calidad está basada en el conocimiento y experiencia viva íntima y personal de los Seres Eternos. Así, más allá del viaje de la muerte, nuestra relación con Dios será eterna. La resurrección será un paso más en esa relación eterna. La vida eterna eso es, significa sencilla y magníficamente: Conocer a Dios y al Hijo en un peregrinaje por las edades eternas. Pero alguien podría preguntar: ¿Acaso Adán y Eva no tenían la perspectiva de vivir para siempre junto a sus hijos cuando fueron creados? En realidad, la Biblia no declara que Adán y Eva tenían vida eterna de forma intrínseca. Más bien dice que la prolongación indefinida de su vida dependía de comer del árbol de la vida: Génesis 3:22 "Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva hasta tiempo indefinido". ¿Por qué necesitaba Adán comer del árbol de la Vida? ¿Es qué no tenía en sí mismo la vida eterna? La misma Biblia demuestra que en ningún momento se dice que Adán había sido creado con vida eterna. Por lo tanto, cuando fue privado de comer de dicho árbol por su desobediencia, tampoco perdió una supuesta vida eterna, porque realmente no la tenía. Algunos deducen que por que en el Génesis 2:17 se habla por primera vez de la muerte, Adán forzosamente tenía vida eterna y que por lo tanto, si no pecaba nunca moriría. Sin embargo, un análisis del versículo nos muestra la verdad de aquella expresión:
  19. 19. 19 "Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás"- Génesis 2:17 ¿Significa ésta frase que Adán estaba privado del deterioro corporal y que al pecar comenzaría a morir? Millones lo entienden así. Pero analicemos la expresión: “Positivamente morirás.” Lit.: “muriendo morirás”. Heb.: mohth ta·múth; Veamos otros pasajes en dónde aparece la misma frase y expresión tal como lo reconoce la misma T.N.M (Traducción del Nuevo Mundo): "Cuando yo diga a alguien inicuo: ‘Positivamente morirás’, y tú realmente no le adviertas y hables para advertir al inicuo de su camino inicuo para conservarlo vivo, por ser él inicuo, en su error morirá, pero su sangre la reclamaré de tu propia mano". - Ezequiel 3:18 "Y tienes que fijar límites para el pueblo en derredor, diciendo: ‘Guárdense de subir a la montaña, y no toquen el borde de ella. Cualquiera que toque la montaña será muerto, positivamente. No ha de tocarle mano alguna, porque positivamente será apedreado o positivamente será asaeteado. Sea bestia u hombre, no vivirá’. Al toque del cuerno de carnero ellos mismos podrán subir hasta la montaña”. - Exodo 19:12,13 ¿Significa en los dos relatos anteriores que las personas que recibieron la advertencia no envejecían? En absoluto. La expresión literal es una advertencia que tiene como objetivo prevenirles de una acción que podría acortarles la vida, no es una declaración para deducir que no podían morir o eran eternos, tal como se intenta deducir con el caso de Adán. La expresión literal es la misma, y no podemos creer que porque en el Génesis es la primera vez que aparece, no existía la muerte antes de Adán. Esto se hace evidente porque todos los animales creados morían antes de Adán. El punto es que esto demuestra que Adán no apareció en la Tierra con la vida eterna de forma automática. El árbol era un elemento que lo ayudaba a vivir hasta "tiempo indefinido" (como dice la T.N.M) y prolongaba su vida por mucho tiempo (La expresión "tiempo indefinido" no significa "vida eterna". En realidad viene del hebreo ohlam y no significa necesariamente "eterno." Se usa en aspectos relacionados con la ley Mosaica y del sacerdocio Aarónico -
  20. 20. 20 cosas que eran de larga duración pero no eternas- como se puede ver cuando se usa una concordancia). Adán debía comer del árbol, porque lo necesitaba para prolongar su vida, puesto que no tenía vida eterna de forma intrínseca. Cuando Dios le dice que en el día que desobedezca al comer del otro fruto moriría, simplemente se le estaba advirtiendo que al volverse un rebelde, el acceso al fruto de la vida quedaría prohibido y por lo tanto moriría con el tiempo. Adán necesitaba constantemente de los frutos del árbol de la vida para no envejecer (o detener su envejecimiento). El no tenía vida eterna, pero él podía prolongar su vida hasta tiempo indefinido. Como vemos, en ninguna parte, la Biblia promete una vida incorruptible en la carne. Más bien hemos visto como Jesús nos arroja luz al respecto, y también las cartas apostólicas: “Sin embargo, esto digo, hermanos: que carne y sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni tampoco la corrupción hereda la incorrupción”. – 1 Corintios 15:50 Notamos como se declara que nuestro estado de corrupción física no puede heredar la incorrupción de la carne. Un comentario del Nuevo Testamento comenta sobre “la vida eterna”: “En el Nuevo Testamento la vida eternal es el tipo de vida que es otorgado a todos los verdaderos creyentes en Cristo. La palabra “eterna” dirige la atención a la calidad de tal vida, no a su duración en un sentido temporal. Como resultado de ello, la vida eterna puede ser experimentada por los creyentes aún mientras están sujetos a las condiciones temporales de la vida terrenal.” Apéndice 1: “No morirá eternamente” Algunas traducciones vierten así Juan 11:25 y 26: "Jesús le dijo: "Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir; y todo el que vive y ejerce fe en mí no morirá jamás. ¿Crees tú esto?"
  21. 21. 21 Mientras tanto versiones como la Reina Valera Actualiza de 1989 lo vierten así: "Jesús le dijo: -Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque muera, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?" Parece ser que ésta es la mejor traducción del texto griego que dice: "Dijo le Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, de ningún modo ha de morir para siempre; ¿crees tú esto?” Al respecto, Robertson, A. T. dice que la traducción es: “No morirá eternamente (ou me apothanei eis ton aiona)”. Parece ser la traducción más correcta. Y todo aquel que vive y cree (sigue creyendo) en mí, (puesto que la fe sin obras está muerta, Sant. 2:26, el creer requiere la obediencia) no morirá eternamente. --"no sufrirá daño de la segunda muerte", la separación eterna de Dios, (Apoc. 2:11; 20:6, 14; 21:8). Desde luego en este texto el creer en Cristo significa nacer otra vez (3:3, 5, 36).La muerte física no destruye la vida que el creyente recibe de Cristo, porque significa comunión con Dios. Los que mueren en el Señor (Apoc. 14:13) serán resucitados para vida eterna, y los vivos que creen en El no perecerán (muerte eterna). La muerte física es la puerta por la cual el creyente pasa a una vida incomparablemente mejor que la vida aquí. Pablo dijo que para él la muerte es ganancia [Fil. 1:21] y para que la muerte sea considerada una ganancia, debe de haber alguna ganancia inmediatamente después de la muerte física. Apéndice 2: “la muerte se extendió” El capítulo nos ha hecho reflexionar sobre ciertos conceptos distorsionados a través del tiempo. Uno de ellos es establecer la idea de que Dios creó a priori al hombre para vivir para siempre en la carne. Hemos considerado que Dios nunca creó a Adán con un cuerpo humano sin degradación. Más bien, el árbol de la vida le podía permitir a Adán una existencia por miles de años, pero esa condición no era inherente en él. El pecado de Adán solo aceleró su muerte al privarlo de la "protección" del árbol de la vida que mantenía a raya su envejecimiento.
  22. 22. 22 El texto bíblico nos transmite ésta idea clara. Pero, ¿qué hay de la carta a los Romanos y las declaraciones del apóstol sobre el "pecado entró en el mundo y la muerte con él..."? Para comprender ésto es bueno leer bien todo el contexto: "Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado... Porque hasta la Ley había pecado en el mundo, pero a nadie se imputa pecado cuando no hay ley. No obstante, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado a la semejanza de la transgresión de Adán, el cual tiene un parecido con el que había de venir". - Romanos 5:12-14 A simple vista la primera frase indica que la muerte y el pecado entraron por Adán. Sin embargo, el contexto nos da una óptica más amplia. No puede entenderse con una lectura ligera la primera frase: "así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado" ,puesto que la frase inmediata también tendría una literalidad extrema: "Porque hasta la Ley había pecado en el mundo, pero a nadie se imputa pecado cuando no hay ley. No obstante, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés" Curiosamente cuando se cita la primera frase, no se cita la segunda que viene a continuación ya que genera un problema al aplicarla en literalidad. La segunda frase habla de que "hasta la Ley había pecado en el mundo", y que "a nadie se imputa pecado cuando no hay ley", luego que "la muerte reinó desde Adán hasta Moisés". Se hace evidente que Pablo está hablando con una especie de terminología simbólica aplicada a una cuestión jurídica relacionada con la Ley de Dios y la Ley de Moisés. Entonces, ¿por qué deberíamos aislar deliberadamente la primera frase del resto del contexto? Lo que Pablo quiso decir fué que en términos legales de acuerdo a la Ley de Dios directa, Adán fijó un modelo o patrón de desobediencia al violar la Ley divina. Nos muestra que el pecado de Adán jurídicamente abre la oportunidad para que todos imiten su acción. Y la pena de muerte como consecuencia se extiende, ya que "todos habían pecado". Acontece este tipo
  23. 23. 23 de penalidad mortal "desde Adán hasta Moisés" mientras existen mandatos claros hacia los hombres o Ley de Dios. Pero Pablo mismo explica que a "nadie se imputa pecado cuando no hay ley". Después de Moisés no hay otro pacto jurídico con la humanidad que sancione la infracción de la Ley con la pena de muerte. En el pasaje, por lo tanto, no se está hablando de la herencia biológica de la raza humana o la condición mortal de la especie humana que debería ser atribuida a Adán. De lo contrario, aceptar esa interpretación implicaría creer que realmente "la muerte reinó desde Adán hasta Moisés" y deducir que desde esa época los humanos biológicamente no mueren. Obviamente esa conclusión no es real. "Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado...Porque hasta la Ley había pecado en el mundo..." El pasaje entonces nos está hablando en primer lugar en tiempo pasado. Se dice que la falta a la Ley de Dios por Adán generó la posibilidad de que todos pudieran pecar faltando a una Ley de Dios, y como consecuencia obtener la pena de muerte. Y Pablo lo recalca al decir que "Porque hasta la Ley había pecado en el mundo". Ya hemos explicado que la frase "positivamente morirás" es un penalización judicial que acortaba la existencia de la criatura. Durante la época de Moisés y los profetas valedores de la Ley de Dios dada finalmente a Moisés, la "muerte se extendió a todos los hombres....". ¿Por herencia genética? No. El mismo versículo lo explica: "porque todos habían pecado". Es el pecado que provoca la propia persona sobre sí misma la que le trae la muerte. El pasaje de ninguna forma está declarando que Adán genéticamente nos transmitió el pecado y la muerte. Algo importante es resaltar que efectivamente después de Adán habían decretos de penalización con muerte hasta la Ley de Moisés: En Génesis se le advierte a la gente antediluviana: "Ante eso, Jehová le dijo: “Por esa razón, cualquiera que mate a Caín tiene que sufrir venganza siete veces” – Gen. 4:15 Y tras el Diluvio se dice: “Y, además de eso, su sangre de sus almas la reclamaré. De la mano de toda criatura viviente la reclamaré; y de la mano del hombre, de la mano de
  24. 24. 24 cada uno que es su hermano, reclamaré el alma del hombre. Cualquiera que derrame la sangre del hombre, por el hombre será derramada su propia sangre, porque a la imagen de Dios hizo él al hombre” - Gén. 9:5,6 Notamos como la muerte reinaba mediante estas sanciones que fueron reforzadas por el decreto último de la Ley de Moisés. Cómo vemos, hacer un esfuerzo por analizar el contexto puede ser clave en una gradual ampliación de la realidad. Ahora miremos: "No obstante, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, aun sobre los que no habían pecado a la semejanza de la transgresión de Adán, el cual tiene un parecido con el que había de venir". ¿Semejanza de la trangresión de Adán? ¿Acaso Adán no era el único ser perfecto? ¿Cómo podría existir una falta semejante a la de Adán? Claro, a menos que tal como hemos visto, Pablo en absoluto estaba pensando en los términos actuales como "perfección", "imperfección", "herencia genética del pecado", etc. En realidad, la muerte abarcó a todos los que violaron las leyes, de forma deliberada como Adán o mediante otras sanciones. La discusión del asunto es sobre la Ley de Dios, no la perfección o imperfección, herencia del pecado, etc. La Ley de Dios y el asunto de la gracia de la Fe es la cuestión principal de Romanos, tal como se evidencia en los otros capítulos que hablan de los Hijos de Dios liberados por la Fe. Pablo pensaba en términos jurídicos sobre la cuestión de la Ley directa de Dios y la penalización por violarla. La misma T.N.M en sus referencias alude a personas que pecaron en la "semejanza de Adán": "Pero ellos mismos, como el hombre terrestre (Adán), han traspasado [el] pacto. Allí es donde han tratado traidoramente conmigo"- Oseas 6:7 Por lo tanto, Pablo demuestra que la falta de Adán no era una cuestión de pérdida de la perfección o la vida eterna supuestamente inherente en Adán y la transmisión a sus hijos. No, el apóstol está hablando de que el factor clave es la violación de la Ley de Dios y lo que eso significó mientras existía la época de los decretos y leyes. Posteriormente Pablo indica que la Fe es la liberación de la misma Ley, ya que era la Ley (y no la herencia genética) la que provocaba la condenación en los hombres:
  25. 25. 25 " Ahora bien, la Ley entró además para que abundara la ofensa. Mas donde abundó el pecado, abundó aún más la bondad inmerecida. ¿Con qué fin? Para que, así como el pecado reinó con la muerte, así mismo también la bondad inmerecida reinara mediante la justicia con vida eterna en mira mediante Jesucristo nuestro Señor". - Romanos 5: 20,21 " Porque el pecado no debe ser amo sobre ustedes, puesto que no están bajo ley, sino bajo bondad inmerecida" - Romanos 6:14. "Por lo tanto, no tienen condenación los que están en unión con Cristo Jesús. Porque la ley de ese espíritu que da vida en unión con Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte" - Romanos 8:1,2. Toda la carta a los Romanos es una conducción fascinante que tiene como objeto decirle a los romanos que abrazaron el camino que no necesitan la Ley para lograr una relación con Dios y descubrir que son sus Hijos por la fe, y que esa Fe los libera en sentido verdadero y profundo del pecado, el mal y el castigo asociado: "Porque estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni gobiernos, ni cosas aquí ahora, ni cosas por venir, ni poderes, ni altura, ni profundidad, ni ninguna otra creación podrá separarnos del amor de Dios que está en Cristo Jesús nuestro Señor". - Romanos 8:38,39 Claramente Pablo dice que: "Por lo tanto, no tienen condenación los que están en unión con Cristo Jesús. Porque la ley de ese espíritu que da vida en unión con Cristo Jesús te ha libertado de la ley del pecado y de la muerte" - Romanos 8:1,2. Y sin embargo, los cristianos que recibieron esas palabras murieron. Porque nos queda claro que la Vida Eterna no implica realmente la ausencia de muerte o una juventud eterna, sino más bien, una continuación de una vida que ya poseemos y que se prolongará tras la resurrección: “Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo el que contempla al Hijo y ejerce fe en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día” – Juan 6:40 Preguntas del capítulo: ¿Qué significa realmente la "vida eterna"? ¿De qué dependía Adán para prolongar su vida? ¿Qué significa el que "la muerte se extendió a todos los hombres"?
  26. 26. 26 Capítulo 5 Lo que la Biblia enseña: ¿Qué nos sucede al morir? La muerte ciertamente causa un inmenso dolor para los sobrevivientes. Sin embargo, ¿qué sucede con la persona que fallece? La Biblia otorga respuestas claras. “Porque los vivos tienen conciencia de que morirán; pero en cuanto a los muertos, ellos no tienen conciencia de nada en absoluto” – Eclesiastés 9:5 Los difuntos no se encuentran vagando como fantasmas o almas en pena, sino que están inconscientes en un estado similar a un sueño profundo (Juan 11:11-14). La inmensa mayoría de los seres humanos aguardan una resurrección al terminar un milenio de tiempo (Rev. 20:5, 12). Sin embargo, hay quiénes de acuerdo a su estado espiritual y relación en Cristo, son resucitados de inmediato (Rev. 20:6). La palabra “resurrección” significa “levantarse; ponerse de pie”. La esperanza para los hombres precristianos La Biblia indica que los hombres de fe antes de Cristo como Abrahán resucitaron en los cielos, la cual parece que ocurrió al tiempo de la muerte y resurrección de Jesús. Veamos a la carta a los Hebreos y su contexto: “ Por fe Abrahán, cuando fue llamado, obedeció, y salió a un lugar que estaba destinado a recibir como herencia; y salió, aunque no sabía adónde iba. Por fe residió como forastero en la tierra de la promesa como en tierra extranjera, y moró en tiendas con Isaac y Jacob, herederos con él de la mismísima promesa. Porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos verdaderos, cuyo edificador y hacedor es Dios” – Hebreos 11:8-10. Notamos como Abrahán aún cuando ya había llegado a la tierra de la promesa, esperaba una ciudad. ¿Qué ciudad? El mismo Pablo nos explica: “ En fe murieron todos estos, aunque no consiguieron [el cumplimiento de] las promesas, pero las vieron desde lejos y las acogieron, y declararon públicamente que eran extraños y residentes temporales en la tierra. Porque los que dicen tales cosas evidencian que buscan solícitamente un
  27. 27. 27 lugar suyo propio. Y sin embargo, si verdaderamente hubieran seguido acordándose de aquel [lugar] de donde habían salido, habrían tenido la oportunidad de volver. Pero ahora procuran alcanzar un [lugar] mejor, es decir, uno que pertenece al cielo. Por lo tanto, Dios no se avergüenza de ellos, de ser invocado como su Dios, porque les tiene lista una ciudad” – Hebreos 11:13-16. Notamos que se nos dice que patriarcas que murieron se consideraron residentes temporales en la tierra, y que ellos procuran un lugar que pertenece al cielo, ya que Dios les tiene lista una ciudad. Recordemos que justamente Abrahán esperaba esa ciudad. Se nos dice que desean “alcanzar un lugar mejor”, uno que “pertenece al cielo”. “[Hubo] mujeres [que] recibieron a sus muertos por resurrección; pero otros [hombres] fueron atormentados porque rehusaron aceptar la liberación por algún rescate, con el fin de alcanzar una resurrección mejor” – Hebreos 11:35 Notamos como estos profetas anhelaban una “resurrección mejor”, una resurrección no temporal y efímera como la resurrección de muestra que hicieron Elías y Eliseo (1Re 17:17-24; 2Re 4:32-37; 13:20, 21). Esta expresión (“resurrección mejor”) se parece a aquella que dice que ellos desean “alcanzar un lugar mejor”, uno que “pertenece al cielo”. “ Y, no obstante, todos estos, aunque recibieron testimonio por su fe, no obtuvieron [el cumplimiento de] la promesa, puesto que Dios previó algo mejor para nosotros, para que ellos no fueran perfeccionados aparte de nosotros” – Hebreos 11:39,40. Pablo indica que los cristianos podrían ser resucitados sin esperar largos milenios como los hombres precristianos, pero declara finalmente que ellos no serían perfeccionados aparte de los cristianos, lo cual muestra que el destino tanto de los creyentes como de los profetas antes de Cristo es la misma Ciudad Celestial. Esto se confirma en la misma carta a los hebreos: “Mas ustedes se han acercado a un monte Sión y a una ciudad de[l] Dios vivo, a Jerusalén celestial,y a miríadas de ángeles, en asamblea general, y a la congregación de los primogénitos que han sido matriculados en los cielos, y a Dios el Juez de todos, y a las vidas espirituales de justos que han sido perfeccionados, y a Jesús el mediador de un nuevo pacto” – Hebreos 12:22-24
  28. 28. 28 Notamos que los habitantes de esa ciudad son: ángeles, la congregación de los primogénitos y “la vida de justos que han sido perfeccionados”. Esta es la misma expresión ya analizada de Hebreos 11:40 en relación a los profetas (“perfeccionados aparte de nosotros”). Notamos que éstos justos se diferencian de los ángeles y los cristianos, y por lo tanto, son los patriarcas y profetas que esperaban una resurrección celestial. ¿Hay declaraciones en las Escrituras Hebreas que demuestren la esperanza de los patriarcas y profetas? Job dijo lo siguiente: "Y yo mismo bien sé que mi redentor vive, y que, al venir después [de mí], se levantará sobre [el] polvo. Y después de mi piel, [que] han desollado..., ¡esto! Aun reducido en mi carne # contemplaré a Dios, a quien aun yo contemplaré por mí mismo, y [a quien] mis ojos mismos ciertamente verán, pero no algún extraño." Job 19: 25-27 - TNM . # Nota: "Aún reducido en mi carne" significa: Lit.: "Aun fuera de mi carne", o: "Aun aparte de mi carne". Queda patente que resurrección anhelaba Job. (Véase 1 Juan 3:2). Otro caso. El Salmo 17:15 dice: "En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro; [ciertamente estaré satisfecho cuando despierte [a ver] tu forma]" - TNM . "En cuanto a mí, veré tu rostro en justicia; estaré satisfecho cuando despierte a tu semejanza" - Reina Valera 1995. (Véase 1 Juan 3:2) " ¡Con tu mano, SEÑOR, sálvame de estos mortales que no tienen más herencia que esta vida! Con tus tesoros les has llenado el vientre, sus hijos han tenido abundancia, y hasta ha sobrado para sus descendientes. Pero yo en justicia contemplaré tu rostro; me bastará con verte cuando despierte" - NVI Nota: Es interesante destacar el versículo 14 según la TNM: "de los hombres de [este] sistema de cosas, cuya parte correspondiente está en [esta] vida" - Sal. 17:14
  29. 29. 29 "Sistema de cosas" aquí significa: "de la duración de la vida". Heb.: me·jé·ledh. El Salmista anhelaba mucho más que esta vida. Su esperanza de estar satisfecho sería "despertar para ver" la gloria celestial tal como declara el versículo 15. Así que lejos de creer que todos los hombres antes de Cristo eran de inclinación terrenal o se conformaban con un rancho, esto nos demuestra lo contrario. También esta el Levita Asaf quién dijo de si mismo: " Guiásteme en tu consejo: y después [me recibirás con gloria]. ¿A quién tengo yo en los cielos? Y contigo [nada quiero en la tierra]. Desmáyase mi carne y mi corazón, ¡ó roca de mi corazón! que mi porción es Dios para siempre. " Salmo 73: 24-26 - RV 1865. (Es interesante como vierte la TNM "sola" el vr. 24 [me llevarás] aun a la gloria y no "me recibirás" como vierten muchas otras traducciones): 24 Con tu consejo me guiarás, y después me llevarás aun a la gloria. 25 ¿A quién tengo yo en los cielos? Y además de ti, de veras no tengo otro deleite en la tierra. 26 Mi organismo y mi corazón han fallado. Dios es la roca de mi corazón y la parte que me corresponde hasta tiempo indefinido. La esperanza de Asaf se hace patente. Veamos otros casos: “Pero yo os digo que muchos de las partes del este y el oeste vendrán y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob en el reino de los cielos, mientras que los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera. Allí es donde serán el llanto y el crujir de sus dientes." (Mateo 8:11.12) Notamos como se usa la expresión "reino de los cielos". En otra ocasión, Jesús se refirió a esta misma escena al responder a la pregunta: “Señor, son unos pocos los que se salvan?” (Lucas 13:23). Como parte de su respuesta, se vuelve a mencionar a los patriarcas judíos como parte del reino:
  30. 30. 30 “Ahí es donde serán el llanto y el crujir de sus dientes, cuando veáis a Abraham, a Isaac, a Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, pero ustedes mismos arrojados fuera. Además, personas vendrán de las partes orientales y occidentales, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios” (Lucas 13:28,29). Es interesante que cuando Jesús nos habla de esos patriarcas, nos comenta sobre la resurrección, y claramente no lo hace en sentido simbólico: ”Pero el que los muertos son levantados, hasta Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová ‘el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob’”. – Lucas 20:37 Algunos le han tratado de dar un simbolismo a Abrahán, Isaac y Jacob, pero Jesús mismo en otras ocasiones también habló de que él estaría en esa mesa con sus apóstoles (Lucas 22:30). Ciertamente los apóstoles no eran figuras simbólicas. Si Abraham (Jehová), Isaac (Jesús) y Jacob (que según se cree por algunos, fuese solo un grupo pequeño con esperanza celestial) son los únicos que se supone que habitarán el cielo, entonces ¿a quiénes representan los “muchas gentes de las partes del este y el oeste”, que “estaban a la mesa con ellos en el reino de los cielos? (Mateo 8:11). En el contexto, Jesús estaba elogiando la fe del centurión gentil al afirmar que muchos gentiles estarían en el reino de los cielos, mientras que los “hijos del reino” (los líderes religiosos del tiempo de Jesús) no lo estarían. La incorporación de estos “muchos de Oriente y Occidente” a “Abraham, Isaac y Jacob” ¡resultarían en muchos más seres humanos en el cielo que sólo unos pocos con esperanza celestial! Además, destruiría la ironía implícita en las palabras de Jesús. Si usted toma sus palabras en sentido literal, Jesús está diciendo que los creyentes gentiles van a estar con los patriarcas judíos en el cielo en lugar de los líderes religiosos judíos contemporáneos. ¡Esas serían las palabras impactantes a sus oyentes! Mayores problemas se encuentran con las palabras de Jesús en Lucas. “En la mesa en el reino” Otra vez habla de “la gente del este y del oeste, del norte y del sur” recostados a la mesa. Sin embargo, Jesús añade otro grupo, además de los famosos patriarcas judíos: “… cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros echados fuera”. Si Abraham, Isaac y Jacob son personas figurativas, a qué o quiénes representan “todos los profetas”? Se desprende de esta escena celestial que incluye a los hombres y mujeres del “gran salón de la fe” en Hebreos capítulo 11 (no olvidemos que hubo profetisas en el Antiguo Testamento). Sin duda,
  31. 31. 31 Jesús estaba diciendo que todos los grandes personajes del Antiguo Testamento iban a estar con los creyentes gentiles en el reino celestial. El apóstol Pablo dijo de estos hombres y mujeres de fe que ellos esperaban la ciudad celestial tal como ya hemos analizado (Hebreos 11:13-16; compare Hebreos 11:8-10; Hebreos 12:22, 23 y 13:14). “Si ascendiera al cielo, allí estarías; y si tendiera mi lecho en el Seol, ¡mira!, tú [estarías allí]” – Salmos 139:8 Es correcto que desde Adán hasta la muerte y resurrección de Jesús no había acontecido ninguna resurrección celestial. Los fieles estaban durmiendo en la muerte, aunque esperaban la gloria celestial tal como hemos visto en este tema. Por esa razón se dice que "David no ascendió a los cielos" tras morir (Hechos 2:34) y que hasta la venida de Jesús, "Ningún hombre ha ascendido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre". (Jn 3:13). Esto es en relación a la resurrección celestial. Ya notamos como el escritor de Hebreos usa ésta expresión: "y a las vidas espirituales de justos que han sido perfeccionados". Parece ser que de alguna forma él pudo saber que habían algunos justos que ya habían sido resucitados al momento de escribir sus palabras (la carta a los Hebreos se redactó décadas después del ministerio de Jesús). ¿Cómo esto es posible en vista de lo anterior? 7 Ahora bien, a cada uno de nosotros se le dio bondad inmerecida según la manera como el Cristo dio por medida la dádiva gratuita. 8 Por lo cual él dice: “Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dádivas [en] hombres”. 9 Ahora bien, la expresión “ascendió”, ¿qué significa, sino que también descendió a las regiones inferiores, es decir, a la tierra? 10 El mismísimo que descendió también es el que ascendió muy por encima de todos los cielos, para dar plenitud a todas las cosas. - Efesios 4 (T.N.M) Aquí Pablo habla que los cristianos reciben dones y llegan a ser dádivas en hombres gracias al que primero descendió a la Tierra. El texto es muy interesante. Por ejemplo, en la cita está separado "Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos" de "dio dádivas [en] hombres". El explica que de la misma forma como él asciende literalmente también descendió. Además cuando asciende luego da la plenitud, es decir el Espíritu Santo que sería derramado sobre sus discípulos que serían dádivas. Claramente la expresión "Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos" es una cita pero que contiene otro elemento aparte de "dio dádivas en hombres".
  32. 32. 32 El siguiente comentario es un tanto técnico pero explica a lo que Pablo se refería con la frase “llevó cautiva la cautividad” o traducido también "cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos", "CUANDO ASCENDIO A LO ALTO, LLEVO CAUTIVA UNA HUESTE DE CAUTIVOS, Y DIO DONES A LOS HOMBRES": . ""También le parece claro al escritor que, de acuerdo con el uso en las Escrituras, la frase “llevaste cautiva la cautividad” se refiere a la liberación de amigos cautivos. Esta frase ocurre solo dos veces en al Antiguo Testamento—en el Salmo 68:18 que cita el Apóstol y en el cántico de Débora y Barac (Jueces 5:12): “Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.” Considerada solo como una frase, puede significar una de dos cosas: (1) llevar como prisioneros una cantidad de enemigos, o (2) llevar como recapturados una cantidad de amigos, que habían sido previamente capturados por un enemigo. La segunda parece ser la interpretación más natural y es obviamente el significado de Jueces 5:12, el único pasaje en el cual el contexto determina el significado. Se implica claramente por las palabras, Jueces 4:16, que Barac no tomó prisioneros: “Todo el ejército de Sísera cayó a filo de espada, hasta no quedar ninguno.” La cautividad que llevó Barac tiene que haber sido el Israel cautivo. Esta, entonces, no es solo la interpretación natural, sino la interpretación escritural que sugiere Efesios 4:8-9—que Cristo descendió al Hades, y luego ascendió al cielo (encima de todos los cielos), llevando a una multitud que ÉL ha liberado (capturado) de la cautividad.-- (Del Comentario de las Santas Escrituras de John Peter Lange, vol.12)"" . Notamos claramente cómo Pablo puede estar hablando de un grupo puntual de personas escogidas que resucitaron (estaban cautivos de la muerte), durante el periodo de la muerte, resurrección y ascensión de Cristo. El evangelio de Mateo sorprende al añadir otros fenómenos prodigiosos no referidos por ningún otro evangelio: un temblor de tierra, el rajarse de las rocas, las tumbas que se abren, y los muertos que resucitan y visitan la ciudad santa de Jerusalén, apareciéndose a muchos. Algunos han dado explicaciones simbólicas a dichos sucesos, otros dicen que lo que se quiso decir es que el temblor hizo que los cadáveres se vieran en las calles expulsados por la fuerza del movimiento.
  33. 33. 33 52Y las tumbas conmemorativas se abrieron y muchos cuerpos de los santos que se habían dormido fueron levantados 53 (y algunas personas, saliendo de entre las tumbas conmemorativas después que él fue levantado, entraron en la ciudad santa), y se hicieron visibles a mucha gente. - Mateo 27 ¿Es posible que una serie de cadáveres estuviesen expuestos tres días y luego entrasen en la ciudad? ¿Era posible que con las estrictas leyes judías sobre los cadáveres las mujeres fueran a la tumba de Jesús con un camino infestado de muertos expulsados? ¿Por qué no se comenta ese incidente en los otros relatos? ¿Es posible que los cadáveres llegaran tan lejos como a la Ciudad misma? ¿Acaso eso no habría provocado un incidente sanitario y religioso que hubiese provocado verdaderas cuarentenas perturbando las fiestas judías? Observemos esta traducción: “y se abrieron los sepulcros, y muchos cuerpos de santos que habían dormido, se levantaron; 53y saliendo de los sepulcros, después de la resurrección de él, vinieron a la santa ciudad, y aparecieron a muchos.” La explicación a éste fenómeno es que efectivamente ocurrió una resurrección tras la resurrección de Jesús (y algunas personas los vieron). Incluso hay ciertos relatos apócrifos posteriores que tocan ese fenómeno, aunque evidentemente con exageraciones. Se nos habla de los “santos”, lo que indica que eran los fieles precristianos. Todo indica que fué una Resurrección gloriosa tal cómo ocurrió con Jesús. Y partieron a las otras moradas. Esto fué asociado con su posterior ascensión de la Tierra. Ellos serían los “cautivos” llevados a lo alto. La resurrección de los santos del AT (Antiguo Testamento) ocurriría cuando viniera el Mesías. Reiteramos, ellos esperaban una resurrección cuando se revelara el Mesías (e incluso "se levantara sobre el polvo"). De hecho, Job (citado anteriormente dice): "Y yo mismo bien sé que mi redentor vive, y que, al venir después [de mí], se levantará sobre [el] polvo. Y después de mi piel, [que] han desollado..., ¡esto! Aun reducido en mi carne contemplaré a Dios, a quien aun yo contemplaré por mí mismo, y [a quien] mis ojos mismos ciertamente verán, pero no algún extraño." Job 19: 25-27 - TNM De acuerdo con el registro, un rabino había dicho sobre otro santo precristiano:
  34. 34. 34 “R. Jeremías mandó: ‘Cuando me sepulten póngame calzado en los pies y un cayado en mi mano, y tiéndanme de lado, para que cuando venga el Mesías yo esté listo’”. (cit. en Lightfoot, Commentary of the New Testament from the Talmud and Hebraica) Mucha de esta enseñanza rabínica contenía elementos de verdad. El Mesías, en su más estricto sentido, fue revelado en la resurrección, y es obvio que Cristo produjo las resurrecciones (de algunos santos) como parte de los primeros frutos de Su obra. El evento se entreteje naturalmente con las enseñanzas del NT como lo que Jesucristo le dijo a María en el cap. 11 de Juan, las palabras de Pablo en cuanto a Cristo, “las primicias” (plural), y luego los frutos siguientes. Y Cristo llevando cautiva la cautividad (llevando los santos del Seol al primer cielo). Colosenses 2:15 dice “y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz”. Esta podría ser una referencia al despliegue público del poder de la resurrección de Jesús. Además se nos demuestra como ésta victoria mermaba el poder de Satanás. Por lo tanto, Abrahán y todos los fieles precristianos fueron resucitados tras la resurrección de Jesús y emprendieron el viaje para la ciudad celestial y las muchas moradas. Las moradas ascendentes Jesús arrojó luz sobre el destino celestial para los resucitados: “En la casa de mi Padre hay muchas moradas” – Juan 14:2 Y en Lucas se nos dice: “Háganse amigos por medio de las riquezas injustas, para que, cuando las tales fallen, se los reciba en los lugares de habitación eternos” – Lucas 16:9 Aquí notamos como se nos describe que hay muchos lugares o moradas para los resucitados. "El mismísimo que descendió también es el que ascendió muy por encima de todos los cielos, para dar plenitud a todas las cosas" - Efesios 4:10
  35. 35. 35 Parece que Pablo tuvo una vista anticipada de ésos cielos. Concretamente él fué llevado al tercero de estos cielos: "Conozco a un hombre en unión con Cristo que, hace catorce años —si en el cuerpo, no lo sé, o fuera del cuerpo, no lo sé; Dios lo sabe— fue arrebatado como tal hasta el tercer cielo. Sí, conozco a tal hombre —si en el cuerpo o aparte del cuerpo, no lo sé, Dios lo sabe— que fue arrebatado al paraíso y oyó palabras inexpresables que no le es lícito al hombre hablar" - 2 Corintios 12:2-4. Pablo llama a esa morada celestial, el "tercer cielo", y lo llama "paraíso", lo cual indica que el lugar era sumamente hermoso, un jardín que evocaba al Edén de la Tierra. En ese mundo, se habla una lengua que no le es lícito al hombre terrestre hablar. Parece ser que es la "lengua de los ángeles" que él alude en 1 Corintios 13:1. El hecho de que exista un "tercer cielo" indica que hay un orden ascendente de esas moradas celestiales. Esto lo confirma la carta a los Hebreos: "Por fe percibimos que los sistemas de cosas fueron puestos en orden por la palabra de Dios, de modo que lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen”. - Hebreos 11:3 “Por fe percibimos que los mundos fueron puestos en orden por la palabra de Dios, de modo que lo que se contempla ha llegado a ser de cosas que no aparecen”. (N.C) Es interesante que la expresión "puestos en orden" signfica: “fueron preparados; fueron ajustados”. Lit.: “haber sido ajustados hacia abajo”. Gr.: ka‧ter‧tí‧sthai. Se nos revela que hay una serie de "cielos" o "mundos" (moradas) que han sido puestas en orden ascendente y que nos llevaría finalmente al "cielo de los cielos" (1 Reyes 8:27). En un peregrinaje eterno, tal como se analizó en el capítulo que habla sobre la "vida eterna", al vivir en esas moradas y mundos ascendentes, también conoceremos y estudiaremos la vasta creación del Padre en su universo, hasta que finalmente lleguemos al conocimiento pleno del Padre, en su misma Presencia (Juan 17:3).
  36. 36. 36 Ciertamente la belleza y experiencias en esas moradas paradisíacas ascendentes superan lo que podamos imaginar. “La vida que realmente lo es” (1 Timoteo 6:19) se hace plenamente manifiesta en esos mundos. “Pero así como está escrito: “Ojo no ha visto, ni oído ha oído, ni se han concebido en el corazón del hombre las cosas que Dios ha preparado para los que lo aman” – 1 Corintios 2:9 Cuerpos gloriosos Los cuatro Evangelios relatan la resurrección de Jesús (Mateo 28:1-10; Marcos 16:1-8; Lucas 24:1-12; Juan 20:1-29). Asimismo, otras porciones de las Escrituras Griegas Cristianas hablan con seguridad de tal evento (1 Corintios 15:3-5). Notamos que Jesús aparece en un cuerpo similar al que tenía en la carne, pero que sin embargo, parece más perfeccionado y bello. Esto lo notamos cuando María Magdalena no le reconoce de inmediato: “Después de decir estas cosas, ella se volvió atrás y vio a Jesús de pie, pero no discernió que era Jesús. Jesús le dijo: “Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?”. Ella, imaginándose que era el hortelano, le dijo: “Señor, si tú te lo has llevado, dime dónde lo has puesto, y yo lo quitaré”. Jesús le dijo: “¡María!”. Al volverse, le dijo ella en hebreo: “¡Rabboni!” (que significa: “¡Maestro!”). Jesús le dijo: “Deja de colgarte de mí. Porque todavía no he ascendido al Padre. Pero ponte en camino a mis hermanos y diles: ‘Asciendo a mi Padre y Padre de ustedes y a mi Dios y Dios de ustedes’”. María Magdalena fue y llevó las nuevas a los discípulos: “¡He visto al Señor!”, y que él le había dicho estas cosas”. – Juan 20:14-18 Aquí notamos que María no reconoce a Jesús porque tiene un cuerpo al parecer algo diferente. Y también Jesús le dice que evite colgarse de él, ya que ese cuerpo aún se estaba transformando en un material que pudiese ser tocado. María reconoce a Jesús por un gesto de su voz. Algo similar con los discípulos que lo ven en el camino a Emaús (Lucas 24: 13-35) y que no le reconocen. Solo lo hacen cuando él parte el pan, en un gesto típico de Cristo. Entonces él desaparece de inmediato de su vista. Cuando los apóstoles están encerrados y las puertas están aseguradas con cerradura por el temor de los discípulos a los judíos, él se hace visible y se presenta de pie allí en medio de ellos, como si hubiese atravesado la
  37. 37. 37 pared (Juan 20:19). Sin embargo, es interesante que él afirme que aún no es un espíritu en sentido pleno: “Pero porque estaban aterrados, y se habían atemorizado, se imaginaban que contemplaban un espíritu. Por eso les dijo: “¿Por qué están perturbados, y por qué se suscitan dudas en su corazón? Vean mis manos y mis pies, que soy yo mismo; pálpenme y vean, porque un espíritu no tiene carne y huesos así como contemplan que yo tengo” – Lucas 24: 37-39 Jesús nos habla que tiene un cuerpo de “carne y huesos”, glorioso, que evidentemente no tiene sangre (1 Corintios 15:50). Pero es un cuerpo parecido al cuerpo humano que tenía, y que puede viajar rápidamente por largas distancias (desaparecer) y atravesar paredes. Además es ligeramente diferente y más glorioso, aunque él mantenía sus modales y gestos típicos individuales. Parece ser que él se aparece con el primer cuerpo que tendremos en la resurrección, para demostrarnos cuál es nuestro camino tras la muerte. “Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6). Este primer cuerpo finalmente será transformado a un cuerpo totalmente espiritual. En realidad, la resurrección de Cristo muestra como será la resurrección de los seres humanos: “Porque si los muertos no han de ser levantados, tampoco ha sido levantado Cristo” (1 Corintios 15:16). “Seremos [unidos con él en la semejanza] de su resurrección” (Romanos 6:5). Seremos resucitados con un cuerpo semejante a nuestro primer cuerpo con todos nuestros recuerdos, pero sin defectos ni enfermedades, un cuerpo “glorioso”. La Biblia explica esto con claridad: "No obstante, alguien dirá: “¿Cómo han de ser levantados los muertos? Sí, ¿con qué clase de cuerpo vienen?”. ¡Persona irrazonable! Lo que siembras no es vivificado a menos que primero muera; y en cuanto a lo que siembras, no siembras el cuerpo que se desarrollará, sino un grano desnudo, sea de trigo o cualquiera de los demás; pero Dios le da un cuerpo así como le ha agradado, y a cada una de las semillas su propio cuerpo. No toda carne es la misma carne, sino que hay una de la humanidad, y hay otra carne del ganado, y otra carne de las aves, y otra de los peces. Y hay cuerpos celestes, y cuerpos terrestres; mas la gloria de los cuerpos celestes es de una clase, y la de los cuerpos terrestres es de una clase diferente. La gloria del sol es de una clase, y la gloria de la luna es otra, y la gloria de las estrellas es otra; de hecho, estrella difiere de estrella en gloria.
  38. 38. 38 Así también es la resurrección de los muertos. Se siembra en corrupción, se levanta en incorrupción. Se siembra en deshonra, se levanta en gloria. Se siembra en debilidad, se levanta en poder. Se siembra cuerpo físico, se levanta cuerpo espiritual. Si hay cuerpo físico, también lo hay espiritual. (…) Y así como hemos llevado la imagen de aquel hecho de polvo, llevaremos también la imagen del celestial". - 1 Corintios 15: 35-49 Ciertamente la Resurrección nos espera tras la muerte. Al morir no quedamos como almas en pena ni reencarnamos. Experimentamos una resurrección gloriosa como la de Cristo. Y los hombres precristianos esperaron esa resurrección “mejor”. Por lo tanto, en la Biblia en ninguna parte se habla sobre una futura y masiva resurrección terrestre. Sencillamente si en un juicio aportásemos la evidencia que nos habla de una resurrección celestial, ésta evidencia sería abrumadora. En cambio, la creencia en una resurrección terrestre está basada solamente en especulación, sin ninguna base bíblica clara o explicada en las cartas apostólicas. “ Jesús les dijo: “Los hijos de este mundo se casan y se dan en matrimonio, pero los que han sido considerados dignos de ganar aquel mundo y la resurrección de entre los muertos ni se casan ni se dan en matrimonio. De hecho, tampoco pueden ya morir, porque son como los ángeles, y son hijos de Dios por ser hijos de la resurrección. Pero el que los muertos son levantados, hasta Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová ‘el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y Dios de Jacob’. Él no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven” – Lucas 20:34-38 Podemos confiar en que la muerte es solo un sueño y que para el Padre Celestial el tiempo no existe, él no pierde a sus hijos dormidos aunque pasen siglos, y él tiene seguras a las personas que están en ese sueño. Podemos afrontar la muerte con la misma confianza con la cual dormimos todas las noches, y podemos consolar también a quiénes están de duelo. Notemos lo que Jesús enfatizó en todas sus resurrecciones. ¿Dónde puso el énfasis?: “¿Por qué causan ruidosa confusión y lloran? La niñita no ha muerto, sino que duerme” – Marcos 5:39
  39. 39. 39 “Joven, yo te digo: ¡Levántate!” (o ¡Despierta!) – Lucas 7:14 “Nuestro amigo Lázaro está descansando, pero yo me voy allá para despertarlo del sueño” – Juan 11:11 Las resurrecciones menores que Jesús efectuó en la Tierra no eran para demostrar que existirán resurrecciones terrestres, ya que los hombres incluso precristianos esperaban una “resurrección mejor” (Hebreos 11:35). Más bien era para resaltar que es realmente la muerte, y que el poder de Dios sobre la misma es igual que el que tenemos cuando despertamos a alguien del sueño. Para nuestro Señor y nuestro Padre la muerte es solo un sueño. Podemos confiar plenamente en la resurrección y que nada tiene poder para separarnos del Amor de Dios (Romanos 8:37-39). Preguntas del capítulo: ¿Qué resurrección esperaban los hombres precristianos? ¿Qué destino celestial tendremos tras la muerte? ¿Qué cuerpos poseeremos al resucitar? Apéndice ¿Presenta una objeción a los santos resucitados tras la resurrección de Jesús, la declaración de 2 Timoteo 2:18? "Estos mismos se han desviado de la verdad, diciendo que la resurrección ya ha sucedido; y están subvirtiendo la fe de algunos"- 2 Timoteo 2:18. Quizás sí Pablo estaba combatiendo algunas historias (algunas sugerían que los resucitados se quedaron a vivir en la Tierra por siglos) distorsionadas, exageradas o apócrifas sobre la narrativa de Mateo 27:52,53, pero es bueno contextualizar sus dichos. Pablo habla de Himeneo y Fileto, quienes Pablo nombra en 2 Timoteo 2:17. Estos hombres eran aparentemente miembros de la iglesia (ellos "nombran el nombre de Cristo"—verso 17.) Ellos eran preteristas (la palabra "preterista" es un término gramático que describe lo que es "pasado") en cuanto a la resurrección y probablemente preteristas en cuanto a la Segunda Venida de Cristo también. Pablo nos dice en 2 Timoteo 2:18 acerca de su creencia de que "la resurrección ya ha pasado." ¿Cómo podían estos haber recibido algún prestigio en la iglesia si no hubiesen aceptado la doctrina de la Resurrección?
  40. 40. 40 En realidad ellos abrazaron la idea de que la resurrección espiritual del Cristiano es pasada ó que la resurrección espiritual de Israel es pasada. Por eso ellos argumentaban que no habría resurrección corporal-espiritual futura para los creyentes (ó aun de los no creyentes.) Ellos no hablaban de una resurrección corporal, más bien le daban un sentido casi metafísico simbólico como los gnósticos que negaban el cuerpo. Ellos declaraban que los cristianos ya habían sido resucitados al aceptar la investidura de la religión (como una especie de doctrina Masónica) y que no necesitarían una resurrección corporal celestial, sino que su alma ya inmortal abandonaría el cuerpo sin la necesidad de la resurrección. Quizás sintiendo el problema de consistencia, algunos Himeneanos estaban jugando con la idea de que no hubo una encarnación de Cristo tampoco. A pesar de ciertas discontinuidades en el movimiento, todos los Himeneanos disminuyen el cuerpo – creyendo que el cuerpo es extraño al ser humano. Es digno de reconocer que una revista religiosa que predica una resurrección terrestre, apoya objetivamente éste punto de vista: "El apóstol Pablo exhortó a su compañero de labores Timoteo a evitar por todos los medios las ideas de los apóstatas, como Himeneo y Fileto, cuya palabra “se esparcir[ía] como gangrena”. Y añadió: “Estos mismos se han desviado de la verdad, diciendo que la resurrección ya ha sucedido; y están subvirtiendo la fe de algunos” (2 Timoteo 2:16-18). Al parecer, Himeneo y Fileto enseñaban que la resurrección era solo simbólica y que los cristianos ya habían resucitado en sentido espiritual. Es cierto que cuando nos convertimos en auténticos discípulos de Cristo llegamos a vivir a los ojos de Dios, algo que el mismo Pablo expresó abiertamente (Efesios 2:1- 5). Sin embargo, la enseñanza de aquellos dos falsos maestros no tomaba en cuenta la promesa de Jesús de que los muertos resucitarán en sentido literal bajo el Reino de Dios (Juan 5:28, 29). La idea de una resurrección puramente simbólica fue desarrollada más tarde por el gnosticismo. Creyendo que era posible alcanzar el conocimiento (griego, gnósis) por medios misteriosos, los gnósticos unieron doctrinas del cristianismo apóstata, ideas filosóficas griegas y tradiciones del misticismo oriental. Por ejemplo, sostenían que la materia era mala y que, por tanto, Jesús no vino en carne, sino en un cuerpo aparente (doctrina conocida como docetismo). Era precisamente contra este tipo de error que había advertido el apóstol Juan (1 Juan 4:2, 3; 2 Juan 7)". - La Atalaya 2006 w06 1/12 págs. 4-7
  41. 41. 41 Capítulo 6 Lo que la Biblia enseña: ¿Cuál es el propósito para la Tierra? “Él ha fundado la tierra sobre sus lugares establecidos; no se le hará tambalear hasta tiempo indefinido, ni para siempre” – Salmo 104:5. “Una generación se va, y una generación viene; pero la tierra subsiste aun hasta tiempo indefinido” – Eclesiastés 1:4. Como notamos, la Biblia enseña que la Tierra ha sido creada para existir hasta tiempo indefinido como la morada de la humanidad como especie, pero no como individuos. Las generaciones van y vienen. “E hizo de un solo [hombre] toda nación de hombres, para que moren sobre la entera superficie de la tierra, y decretó los tiempos señalados y los límites fijos de la morada de [los hombres], para que busquen a Dios, por si buscaban a tientas y verdaderamente lo hallaban, aunque, de hecho, no está muy lejos de cada uno de nosotros. Porque por él tenemos vida y nos movemos y existimos” – Hechos 17:26-28 Como notamos, los seres humanos tienen un “tiempo señalado” para morar en la Tierra, lo cual indica que la existencia de los individuos humanos es transitoria. Se nos llama “forasteros y residentes temporales” en la Tierra (1 Pedro 2:11). Pablo también declara que los justos son “extraños y residentes temporales en la tierra” (Hebreos 11:13). Esto incluso había quedado claro en los tiempos antes de los cristianos, cuando aún no se había explicado en más detalle el asunto de la resurrección celestial: “Así es que la tierra no debe venderse en perpetuidad, porque la tierra es mía. Pues ustedes son residentes forasteros y pobladores desde mi punto de vista” – Levítico 25:23. “Hazme conocer, oh Jehová, mi fin, y la medida de mis días... lo que es, para que yo sepa cuán transitorio soy. ¡Mira! Has hecho que mis días sean solo unos cuantos; y la duración de mi vida es como nada enfrente de ti. De seguro todo hombre terrestre, aunque firmemente plantado, no es nada salvo una exhalación”. – Salmo 39:4,5
  42. 42. 42 Sin embargo, la Biblia enseña que colectivamente, una especie humana justa y pacifica habitará la Tierra por los siglos de los siglos: “Porque tal como los nuevos cielos y la nueva tierra que voy a hacer subsisten delante de mí —es la expresión de Jehová—, así seguirán subsistiendo la prole de ustedes y el nombre de ustedes.” – Isaías 66:22 De la misma forma como la promesa de Abrahán se cumple en sus descendientes, los cuales recuerdan su nombre, así los descendientes de los Hijos renacidos de Dios formarán una humanidad justa que transformará la Tierra en un Paraíso. “Y ciertamente edificarán casas, y las ocuparán; y ciertamente plantarán viñas y comerán [su] fruto. No edificarán y otro [lo] ocupará; no plantarán y otro [lo] comerá. Porque como los días de un árbol serán los días de mi pueblo; y la obra de sus propias manos mis escogidos usarán a grado cabal. No se afanarán para nada, ni darán a luz para disturbio; porque son la prole [que está] compuesta de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos” – Isaías 65:21-23 Cómo notamos en estos pasajes, son la prole y los descendientes de una nueva humanidad la que transformará gradualmente la Tierra en un lugar que ya existe como realidad en las moradas celestiales. En el Salmo 115:16 leemos: “Los cielos son los cielos de Jehová; y ha dado la tierra a los hijos de los hombres”. Son en "los hijos", en "la prole", en los "descendientes", en la perpetuación de la especie humana, como se cumple la eternidad del hombre como género en la Tierra, pero no en la eternización del individuo en una especie de incorrupción corporal. La humanidad siempre existirá y habitará este planeta. E incluso finalmente la Tierra será habitada totalmente por generaciones de personas justas. La Tierra entrará en una etapa maravillosa (Isaías 11:9). La Biblia indica que Dios bendijo a los peces y aves para que procrearan en la Tierra (Génesis 1:22). Después de crear a los animales terrestres y al hombre, también se le da el mandato de llenar la Tierra (Génesis 1:28). Lógicamente el llenar la Tierra se logra mediante la reproducción y nacimiento de los seres vivos, y no mediante una técnica de resurrección
  43. 43. 43 masiva o algún otro sistema, ya que los seres vivientes nacen, se reproducen y mueren. Al leer bien el Génesis, notamos que el hombre entra en ese ritmo de todas las criaturas. Por eso Eclesiastés dice: “Porque hay un suceso resultante respecto a los hijos de la humanidad y un suceso resultante respecto a la bestia, y ellos tienen el mismo suceso resultante. Como muere el uno, así muere la otra; y todos tienen un solo espíritu, de modo que no hay superioridad del hombre sobre la bestia, porque todo es vanidad. Todos van a un solo lugar. Del polvo han llegado a ser todos, y todos vuelven al polvo”. – Eclesiastés 3:19,20 Por lo general se suele citar el Salmo 37:29 y otros similares (como Mateo 5) para probar la creencia de una vida imperecedera en la carne humana. Pero estudiemos el contexto del Salmo 37: 18 Jehová está al tanto de los días de los exentos de falta, y la mismísima herencia de ellos continuará aun hasta tiempo indefinido. 22 Pues los que están siendo bendecidos por él poseerán ellos mismos la tierra, pero aquellos contra quienes él invoca el mal serán cortados. 23 Por Jehová los mismísimos pasos de un hombre físicamente capacitado han sido preparados,y en su camino Él se deleita. 24 Aunque caiga, no será arrojado abajo, porque Jehová está sosteniendo su mano. 25 Un joven era yo, también he envejecido, y sin embargo no he visto a nadie justo dejado enteramente, ni a su prole buscando pan. 26 Todo el día él está mostrando favor y prestando, y así es que su prole está en vías de recibir una bendición. 27 Apártate de lo que es malo y haz lo que es bueno, y por lo tanto reside hasta tiempo indefinido. 28 Porque Jehová es amador de la justicia, y no dejará a los que le son leales.
  44. 44. 44 Hasta tiempo indefinido ciertamente serán guardados; pero en cuanto a la prole de los inicuos, esta en verdad será cortada. 29 Los justos mismos poseerán la tierra, y residirán para siempre sobre ella. 30 La boca del justo es la que profiere sabiduría en voz baja, y suya es la lengua que habla justamente. 31 La ley de su Dios está en su corazón; sus pasos no vacilarán. El término "para siempre" (TNM "tiempo indefinido") y que se usa para la tierra en Eclesiastés y los Salmos, viene del hebreo ohlam y no significa necesariamente "eterno." Se usa en aspectos relacionados con la ley Mosaica y del sacerdocio Aarónico -cosas que eran de larga duración pero no eternas- como se puede ver cuando se usa una concordancia. Cómo hemos observado, el Salmista incluye la famosa afirmación de "residirán para siempre" en medio de "hasta tiempo indefinido" y el versículo 18 nos habla de que la "herencia de ellos" es la que durará hasta tiempo indefinido. Claramente esto es en aspecto genérico, porque el mismo Salmista se incluye como ejemplo y dice de un hombre bendecido: Un joven era yo, también he envejecido, y sin embargo no he visto a nadie justo dejado enteramente, ni a su prole buscando pan. Este tipo de vida bendecida es la que hace referencia Job: 16 Y después de esto Job continuó viviendo ciento cuarenta años, y llegó a ver a sus hijos y sus nietos... cuatro generaciones. 17 Y gradualmente murió Job, viejo y satisfecho de días. Sobre el Israel que retornaría del exilio, Jehová también empleó este lenguaje: . Y ellos tienen que reedificar los lugares que han estado devastados por largo tiempo; levantarán hasta los lugares desolados de tiempos pasados, y ciertamente renovarán las ciudades devastadas, los lugares [que] por generación tras generación [han estado] desolados. En vez de la vergüenza de ustedes habrá una porción doble, y en vez de
  45. 45. 45 humillación ellos clamarán gozosamente por la parte que les corresponde. Por lo tanto, en su tierra ellos tomarán posesión de hasta una porción doble. Regocijo hasta tiempo indefinido es lo que vendrá a ser suyo. - Isaías 61:4,7 “Porque tal como los nuevos cielos y la nueva tierra que voy a hacer subsisten delante de mí —es la expresión de Jehová—, así seguirán subsistiendo la prole de ustedes y el nombre de ustedes.” - Isaías 66:2 Las figuras literarias presentadas nos indican que los justos y sus hijos heredarán la Tierra. Pero esto no significa una liberación automática de la muerte física. Más bien, la raza o prole humana justa vivirá para siempre como especie, y en alguna etapa avanzada, la muerte física será erradicada para siempre (Rev. 21:3,4). En el Salmo 37, David está realmente hablando acerca de los tratos de Dios y del modo de manifestarse entonces, en su día, como demuestra una comparación con los versículos 35 y 36. Algunos entienden que las palabras de Jesús en Mateo 5:3-11 aplican a un grupo especial de “ungidos” debido según parece a expresiones como "suyo es el reino de los cielos," etc. Entonces, para ser consistentes, deben entender el versículo 5 (que corresponde con el Salmo 37:11) como que también les aplica a ellos. Pero la realidad es que el Padre ha hecho que Cristo sea el heredero de todas las cosas, incluida la tierra, y sus seguidores también comparten esa herencia. Y Cristo aunque está en los cielos, es el heredero. (Hebreos 1:2; Romanos 4:13-16; 8:15-17) Sin duda, esa es la razón por la que Pablo pudo decir de sus compañeros cristianos que "el mundo" ya les pertenecía a ellos, de modo que en ese sentido ya habían "heredado la tierra" y todas las demás cosas. -1 Corintios 3:21-23. Sin embargo, en ningún sentido se habla de una permanencia corporal eterna para siempre en la carne de los individuos. Los cristianos que resucitan en los cielos compartirán el conocimiento de la creación universal. Y es colectivamente como los justos vivirán para siempre sobre la Tierra en contraste con los inicuos que serán desarraigados. Y la Tierra en esa época estará llena solamente de personas justas y mansas. Nuestra misión es que en nuestra área personal y familiar de acción, cuidemos la Tierra, y luchemos por hacerla ahora un lugar mejor. Podemos enseñar a otras personas y a los más jóvenes las enseñanzas de Jesús (que ya consideramos en un capítulo anterior), y también fomentar un cuidado de la Tierra y sus recursos. La ecología y los fundamentos de una vida sana y sustentable pueden ser aplicados por nosotros. Los mismos israelitas fueron
  46. 46. 46 educados en el cuidado de la tierra (Levítico 25:1-7). Así las generaciones venideras podrán recibir los frutos de las semillas que plantamos ahora. De ésta forma se cumplirá esta parte de la oración: “Efectúese tu voluntad sobre la tierra” (Mateo 6:10) Preguntas del capítulo: ¿Qué declara la Biblia para el propósito de la Tierra y la Humanidad? ¿Qué significa que los "justos vivirán para siempre sobre la Tierra"? ¿Como contribuirá usted a que se cumpla la voluntad de Dios en la Tierra?
  47. 47. 47 Capítulo 7 Lo que la Biblia enseña: ¿Cuál es el propósito de nuestra vida? Tal como analizamos en un capítulo anterior, la Biblia nos enseña que Dios nos ha dado un propósito a cada uno de nosotros: “Antes de estar formándote en el vientre, te conocí; y antes que procedieras a salir de la matriz, te santifiqué. Profeta a las naciones te hice” – Jeremías 1:5 La Biblia nos dice que “somos residentes temporales” (1 Pedro 1:1) en este mundo. Y a todos se nos ha dado un don para que lo desarrollemos en beneficio del prójimo y para que la voluntad de Dios se realice en la Tierra. "Y a uno dio cinco talentos; a otro, dos; y a otro, uno, a cada uno según su propia habilidad" – Mateo 25:15 “Y dio algunos como apóstoles, algunos como profetas, algunos como evangelizadores, algunos como pastores y maestros, con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial, para la edificación del cuerpo del Cristo, hasta que todos logremos alcanzar la unidad en la fe y en el conocimiento exacto del Hijo de Dios, a un hombre hecho, a la medida de estatura que pertenece a la plenitud del Cristo” – Efesios 4:11-13 La voluntad de Dios es que los hombres puedan conocerle como un Padre Celestial, y que se amen como hermanos (1 Timoteo 2:4; Mateo 22:37-40). De esta forma se hace la Voluntad de Dios en la Tierra, y el mundo se convertirá en un lugar maravilloso (Mateo 6:10; Isaías 11:9). Todas las cosas creadas tienen un propósito en relación a beneficiar a otra vida. El Sol derrama su luz, las plantas y los animales emiten un elemento de vida que ayuda siempre a alguna otra vida. El amor y la felicidad se manifiestan mediante la bondad y la generosidad (Hechos 20:35). Sin embargo, primero debemos apreciarnos sanamente a nosotros mismos, debemos estar concientes del Amor del Padre por nosotros y lo valiosos que somos para Dios (1 Juan 3:20; Isaías 49:15).

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