Los gremios en la España del Antiguo Régimen

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Los gremios en la España del Antiguo Régimen

  1. 1. UNIVERSIDAD NACIONAL DE EDUCACIÖN A DISTANCIA (MADRID)DEPARTAMENTO DE HISTORIA MEDIAEVAL, MODERNA Y CC. Y TT.HISTORIOGRÁFICASCURSO DOCTORADO LOS GREMIOS EN LA ESPAÑA DEL ANTIGUO RÉGIMENTrabajo Monográfico presentado por Don Aitor Pagalday Muñoz.Y dirigido por la profesora Doctora Justina Rodríguez García.La profesora El autorEskoriatza, a 10 de Septiembre 2005 1
  2. 2. 2
  3. 3. Introducción...................................................................................................................... 41. Evolución histórica de la institución gremial ............................................................... 61. Evolución histórica de la institución gremial ............................................................... 6 1.1 Antecedentes bajomedievales........................................................................... 7 1.2 El auge de los gremios durante los siglos XVI y XVII: Castilla y Corona de Aragón. ......................................................................................................................... 8 1.3 El siglo XVIII. Declive................................................................................... 102. La organización gremial ............................................................................................. 14 2.1 Los conceptos de gremio y cofradía ..................................................................... 14 2.2 Colegios y gremios. .............................................................................................. 16 2.3 La estructura gremial: aprendices, oficiales y maestros. El maestro empresario y el maestro jornalero. ................................................................................................... 17 2.3.1 El maestro empresario ................................................................................... 19 2.3.2 El maestro jornalero................................................................................ 20 2.4 Ordenanzas ........................................................................................................... 21 2.5 Las confederaciones gremiales: cofradías. ........................................................... 22 2.5.1 El aspecto religioso........................................................................................ 22 2.5.2. El aspecto asistencial .................................................................................... 24Conclusión ...................................................................................................................... 26Bibliografía..................................................................................................................... 28 3
  4. 4. Introducción El estudio de los gremios españoles durante la Edad Moderna, es un tema amplioy de compleja problemática, tanto estudiándolo en si mismo como relacionándolo con elresto de los acontecimientos socio políticos de la época. Además de ello, y aunque pueda parecer extraño, ha sido un tema escasamenteestudiado entre nosotros, debido a que a pesar de los numerosos artículos, ensayos, etc.existentes al respecto, la mayoría de ellos han enfocado el tema con una visión un tantoestrecha y sin mucho rigor científico. La historia de los gremios españoles, coincide con el desarrollo industrial. Estos,adquieren notable auge en el siglo XVI, decaen en el XVII y cuando en torno a 1680comienza una renovación económica, vuelven a recobrar la vida, así por ejemplo en1686, se redactaron las ordenanzas de los Cinco Gremios Mayores de Madrid. No cabeninguna duda que en este despertar gremial, fue el gobierno, mediante las medidaseconómicas que dictó, quien lo impulsó. Sin embargo, tal y como veremos a continuación, este despertar, se quedo en unamago, puesto que esas mismas medidas que supusieron en un principio un impulsopara los gremios, no tardaron en convertirse en el siglo XVIII, las que prácticamenteacabaran con los gremios. Para la realización de esta breve síntesis, hemos tratado profundizar por igualen las diferentes clases de documentos, con el mero objetivo de tener una visión deconjunto y no caer así en unilateralidades. Para ello, hemos consultado una variadabibliografía, la cual, por la antigüedad e importancia de los libros a consultar encuestión, nos ha supuesto pasar una gran cantidad de horas en bibliotecas por laimposibilidad que tenían estos libros de ser llevados en préstamo. Mediante este trabajo, tal y como hemos señalado previamente, no pretendemoshacer un trabajo de investigación, ni tan siquiera pretendemos aportar nada nuevo a labibliografía ya existente al respecto; lo que se ha buscado ha sido la elaboración de una 4
  5. 5. visión de conjunto de la realidad principalmente económica que vivó España durante laEdad Moderna, tomando como centro de nuestro estudio la institución gremial. 5
  6. 6. 1. Evolución histórica de la institución gremial Comenzando en la Baja Edad Media y hasta la Revolución Industrial, el sistemade los gremios no estuvo completamente organizado. Se trataba de un sistema queestuvo en constante cambio, llegando estos cambios incluso a producirse en pleno sigloXVIII, como fueron la creación de nuevos gremios o la desaparición de algunos otros. De todos modos, podemos distinguir tres grandes fases en cuanto a la evolucióndel gremialismo hace referencia. Entre los siglos XIII y XV, podríamos decir que fue el periodo de formación deeste sistema. Entre los siglos XVI y XVII, se dio el periodo de desarrollo y en el sigloXVIII, se produjo la decadencia del sistema gremial. Lógicamente esta decadencia no se produjo de forma uniforme en toda España,así las cosas, se cree por ejemplo que en Castilla, todo este proceso se produjo de formamas pausada y como consecuencia de ello, de forma mas tardía, que en Aragón. A nivel general, podemos señalar que el origen de los gremios está ligado porun lado a la revolución urbana y comunal y por otro lado al renacimiento del mundoartesanal. Cabe señalar como la aparición y el desarrollo de los gremios, alrededor delsiglo XIII, ayudó a las autoridades locales en el control del ámbito económico de lasciudades. Esto trajo consigo que las autoridades municipales les reservaran a lainstitución gremial funciones de tipo económico1. Estas relaciones con el poder local, semantuvieron hasta el siglo XVIII. Los gremios estaban reglados en base a unos estatutos que imponían unadisciplina social, fijaban la duración del trabajo y los salarios, controlaban los precios1 CAPELLA, Miguel y MATILLA TASCÓN, Antonio: Los cinco Gremios Mayores de Madrid. Madrid: Cámara de Comercio, 1957. 6
  7. 7. tanto de la materia prima como de la venta del producto, etc 2. Resulta lógico pensar queestas ordenanzas fueron evolucionando con el tiempo, llegando a la conclusión de quelas ordenanzas de los gremios, eran unos privilegios concedidos por el estado en elámbito social, económico (laboral) y político. Por otro lado, hay que señalar tal y como hemos mencionado previamente, queno todos los gremios surgieron al mismo tiempo ni tampoco desaparecieron a la vez.Los más antiguos fueron los relacionados con la industria textil y del calzado, la piel, lametalurgia y la orfebrería. Con el tiempo, estos gremios fueron diversificándose ennuevas corporaciones.1.1 Antecedentes bajomedievales Los siglos XIV y XV, fueron una época de crisis socioeconómica que escindióprácticamente toda la Europa Occidental. La cual también repercutió duramente sobre lavida de los gremios. A la par que los artesanos, se crearon varios gremios de mercaderes como el depañeros, el de los mercaderes de lienzos, etc., los cuales se convirtieron en fabricantesdesarrollando así un capitalismo comercial. Estos nuevos gremios, pasaron a dominar alos pequeños artesanos y a controlar las altas magistraturas y por lo tanto la gestión delos municipios donde se encontraban. A finales de la Baja Edad Media, se dio un fenómeno más que significativodentro del sistema gremial. Podríamos considerarlo como un claro síntoma dedescomposición de los gremios. Se crearon los denominados como gremios mancebos.Es decir, gremios creados independientemente a los de los maestros. Este hecho nos daclaras muestras de la ineficacia de los gremios de esta época como instrumento para laconcordia social3.2 CAÑABETE NAVARRO, Eduardo: Ordenanza de los gremios de Cartagena en el siglo XVIII. Murcia, 1962.3 CARRERA PUJAL, Jaime: Historia de la Economia española. Barcelona: 1943. 7
  8. 8. Cabe señalar como en esta época, existían dos tipos de gremios. Por un lado loscompuestos por las aristocracias de las corporaciones que se reunían en losdenominados como colegios, y por otro lado los conocidos gremios menestralescompuestos por aquellos que ocupaban un lugar inferior en los gobiernos locales. Los últimos dos siglos de la Edad Media, fue una época de crisissocioeconómica, que sacudió todo el occidente europeo. Como consecuencia de ello, losgremios se vieron duramente perjudicados por esta crisis. Hay que señalar como junto a los gremios de artesanos, de obreros manuales,etc., se constituyeron otros gremios como los de mercaderes, los cuales pasaron en pocotiempo a dominar a los de artesanos. Comenzaron a controlar la gestión municipal y aocupar las altas magistraturas, etc. El fenómeno más importante que ocurrió en esta época y que incidió de pleno enla vida económica de las ciudades castellanas y aragonesas, fue la progresiva apariciónde los anteriormente citados gremios mancebos, los cuales tenían la peculiaridad que seencontraban separados de sus maestros, lo cual nos da a entender que se estabaproduciendo una paulatina descomposición del sistema gremial y de la concordia social.Demostraba una clara falta de confianza en los organismos de representación de losoficios.1.2 El auge de los gremios durante los siglos XVI y XVII: Castilla y Corona de Aragón. En España, el auge de los gremios se produjo en los siglos XVI y XVII y en ellocontribuyeron de manera decisiva los Reyes Católicos4. En el caso de Aragón, Fernando el Católico, tomando bases medievales,estructuró el mundo corporativo. Con ello, consiguió por un lado consolidar los gremioscatalanes y valencianos y por otro reorganizar los gobiernos municipales hasta 1714.4 CARRERA PUJAL, Jaime: Historia de la Economia española. Barcelona: 1943. 8
  9. 9. En Castilla por su parte los Reyes Católicos, consiguieron desarrollar lascondiciones favorables para la expansión y desarrollo del sistema gremial. Con ello, seponía fin a una época, la de los Trastamara, en la que los gremios estuvieron en unasituación crítica. Con este nuevo impulso dado por los Reyes Católicos por ejemplo, loscotos y cofradías de carácter religioso, se convirtieron en instituciones profesionales, seacentuó la legislación técnica, etc., con ello se consiguióejercer un control sobre laproducción industrial. Fue en siglo XVI, cuando los gremios alcanzaron su punto más alto en los que asu desarrollo hace referencia. Su despegue, comenzó en 1530 y culminó durante lasegunda mitad del mismo siglo. Aparecieron infinidad de nuevos gremios a lo largo denumerosas ciudades castellanas. Si analizamos la situación gremial en algunas de las ciudades castellanas,observamos como en Segovia eran los gremios relacionados con la artesanía textil losque predominaba: tejedores de lana, mercaderes, tintoreros, etc. En el caso de Valladolid por su parte, hay que señalar que en el siglo XVI,desarrollo sus Cinco Gremios Mayores. Estos se dedicaban al comercio de paños,lienzos y sedas; pero también había mercaderes de hierro, confiteros, cereros, etc. En Toledo, destacaban los gremios relacionados con el trabajo del cuero,herencia de la presencia islámica y judía. Pero, sin duda alguna, la gran corporación quehubo en Toledo, fue la dedicada a la industria de la seda5. En Burgos por su parte, existía una amplia variedad de oficios corporativos,desde los zapateros hasta la de los hortelanos y labradores. En lo que a la Corona de Aragón hace referencia, tanto en Zaragoza como enValencia y Barcelona, se produjo un importante incremento del número de gremios.5 YUN CASALILLA, Bartolomé: Sobre la transición al capitalismo en Castilla. Valladolid: Junta de Castilla y León, 1987. 9
  10. 10. Resulta significativo el caso de Barcelona, donde en el transcurso de cien años, seformaron quince gremios nuevos. La principal razón que explica este notable incremento, es la especialización deltrabajo y la aparición por ejemplo de algún nuevo sector industrial como la imprenta ola sedería. Cabe señalar, como a lo largo del siglo XVI, se produjo una difusión del sistemagremial por ciudades menores. Las cuales posibilitaban a oficiales y maestros pobres alestablecerse en ellas, escapar de la severidad y la rigidez de las corporaciones de lasgrandes ciudades. En estas ciudades menores, existían algunas diferencias con respecto a lasciudades grandes. La más significativa era que los gremios de las ciudades pequeñasreunían diversos oficios, es decir que no existía una especialización tan desarrolladacomo en las grandes ciudades. Así por ejemplo, había situaciones en las que seagrupaban bajo un mismo gremio, cinco o seis oficios distintos, los cuales en el caso delas grandes ciudades actuaban por separado. En este sentido, cuanto menor era el tamaño de la ciudad, más diverso resultabael conjunto de oficios que reunía a todos los gremios.1.3 El siglo XVIII. Declive. A finales del siglo XVII, comenzaron las opiniones contrarias a los gremios, engran parte como consecuencia de la decadencia económica en la que estaba inmersa laeconomía española. Una clara muestra de tenemos lo ocurrido en las Cortes deCalatayud de 1687, donde se pidió directamente la desaparición de la institucióngremial. Este proceso decadente se detuvo en parte gracias a la nueva expansióneconómica de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII6.6 VILLAS TINOCO, Siro: Los gremios malagueños, 1700-1745. Málaga: 1982. 10
  11. 11. De todos modos, podemos decir que fueron los propios agremiados quienesfueron labrando el camino hacia el definitivo hundimiento del corporativismo. Losagremiados comenzaron a participar de forma individual en diversos negocios, dandoinicio a una incipiente sociedad burguesa. Este proceso reestructurador de la economía española, lejos de ceñirse solamentea la periferia peninsular, también comenzó a darse en las ciudades del interior. El estado por ejemplo, declaro compatible la hidalguía con la actividad mercantily favoreció el establecimiento de fabricas de paños. Pero la reforma de la legislacióneconómica, no fue del todo favorable para la institución gremial. Por un lado lesbenefició que se protegiera la industria y el comercio, pero por otro lado se comenzó afavorecer el capitalismo. Tal y como hemos señalado previamente, a finales del siglo XVII7, se produjoun desarrollo económico que junto al proceso reestructurador, produjo cambioscualitativos importantes en el mundo gremial. Así las cosas, hay que señalar como el desarrollo económico fue acompañadopor una ascensión social. Con ello, algunos maestros ricos, comenzaron a abandonar elcampo del gremialismo para adentrarse de lleno en el ámbito capitalista e ingresar así enun escalafón social superior. Con el cambio de siglo, se produjo también, un cambio de dinastía y el paso delos Austrias a los Borbones, junto al transito a la Nueva Planta, produjo cambiossustanciales en la estructura económica del país. Los decretos de Nueva Planta, derrumbaron el sistema político en el que habíanvivido los gremios hasta aquel momento8. A partir de 1716, las corporaciones dejaronde influir directamente sobre los centros de poder.7 DOMINGUEZ ORTIZ, Antonio: La sociedad española en el siglo XVIII. Madrid: 1963-1970. 11
  12. 12. Sin embargo, podemos señalar que a nivel real, los gremios fueron respetadospor un lado porque no debilitaban ni entorpecían la autoridad real y por otro lado,contribuían a mantener el control eficaz de la masa ciudadana. En comparación con el caso francés, donde también se produjo un paulatinodesmantelamiento del sistema gremial, resulta remarcable como en España estereformismo borbónico fue menos radical que en el estado vecino. A día de hoy, no cabe ninguna duda de que la política gremial de los Borbonesespañoles, respondía en parte a la influencia del modelo francés, pero matizado por lascircunstancias concretas del contexto histórico y social español. Existen grandes e importantes similitudes entre ambos casos, como que losgremios fueron sostenidos durante su decadencia por el estado, sobre todo para unmejor control de la situación laboral. El estado por su parte, con esta política, seaseguraba una rápida respuesta satisfactoria en caso de urgente necesidad de divisa,como podía ser la provocada por una causa bélica, etc. Así por ejemplo, en Francia,Luis XIV y Luis XV, obtuvieron abundantes ingresos extraordinarios para poder hacerfrente al excesivo gasto bélico al que les obligaba el tener tantos frentes abiertos. EnEspaña también, los gobernadores Godoy y Fernando VII por ejemplo, se distinguieronpor sus continuas y crecientes exigencias fiscales. Como diferencia entre los casos de amos países, cabe reseñar que en el casofrancés todo este proceso centralizador fue mas rígido y prematuro que en el casoespañol. La política de Colbert, y en mayor medida la de sus sucesores (Pontchantrain),etc.), acentuó la centralización y la dependencia de las corporaciones hacia el poder real,incrementando inmediatamente los impuestos. Entre otras actuaciones, destacamos porejemplo la de vender cartas de maestría al mejor postor.8 ID.: Sociedad y Estado en el siglo XVIII español. Barcelona: Ariel, 1990. 12
  13. 13. El caso español, como hemos señalado previamente, no fue tan radical como elfrancés. En España, el modelo centralista, fue aplicado con mayor moderación. Patiñopor ejemplo, dividió los gremios en tres categorías, consiguiendo así financiar los gastosproducidos por la elaboración del catastro, pero sin embrago, en ningún momento lasextorsiones a las que sometió el estado francés a los gremios, fueron comparables a lasmedidas adoptadas por el estado español. En cuanto al proceso de extinción de los gremios, también encontramossustanciales diferencias entre el modelo aplicado en un estado y en el otro. El edicto de Turgot de 1776, es considerado como uno de los más radicales eneste sentido porque además de proclamar el derecho al trabajo como la primera y la massagrada de las propiedades, estableció también la total libertad para poder dedicarse acualquier oficio sin distinción de sexo ni nacionalidad, suprimía los gremios existentes ydejaba sin efecto las maestrías otorgadas. Las medidas tomadas por los liberales españoles fueron mas moderadas. Lalegislación ilustrada implantó reformas que fueron desmoronando los privilegioscorporativos. A grandes rasgos, el proceso de abolición de los gremios, se produjo en dosetapas. La primera de ellas, correspondió a la victoria obtenida por los liberales en lasCortes de Cádiz de 1812, y la segunda el definitivo triunfo del gobierno progresista en1836. Sin embargo, y como hemos señalado previamente, existió una notablediferencia entre los edictos de Turgot y la posterior ley D’Allurde 9, y los decretos de losliberales españoles. Una clara muestra de ello, tenemos como a pesar de de que lamayoría de los gremios desaparecieron, algunos subsistieron como asociacionesvoluntarias, conservaron sus propiedades10 y aunque muy transformadas consiguieronprolongar su existencia hasta el siglo XX.9 Ley del 17 de Marzo de 1791 que abolía definitivamente las corporaciones de oficios en los términosindicados por Turgot.10 También la Revolución de 1868 las respeto. 13
  14. 14. 2. La organización gremial Sería conveniente comenzar este apartado por la delimitación de la naturaleza ycaracterísticas del gremio. Para ello, nos fijaremos principalmente en su estructura, lacual fue unos de los aspectos que menos varió a pesar de los cambios sociales yeconómicos acaecidos en la España Moderna. Incluso en el sigo XVIII, el gremio seguía conservando sus características deasociación profesional, exclusiva y privilegiada reconocida por el estado. Por ello,estaba vinculado a la sociedad estamental, en la cual el privilegio era lo básico. Lo gremios eran personas jurídicas con derecho de propiedad y también condeudas. Usaban y abusaban del poder de delegación y de representación, nombrandocomisionados que les representaban ante las autoridades. Sin embargo, los gremios no formaban un bloque uniforme, podríamos decir quehabía una gran variedad de modelos gremiales. Solían actuar con completaindependencia en las cuestiones técnicas, religiosas y sociales. Tan solo encircunstancias críticas llegaron a establecer un programa de acción común. Por ello, susordenanzas también eran distintas, no solo en la parte técnica, sino que también lo eranen su apartado socio político. Así las cosas, podríamos dividir a los que comúnmente denominamos comogremios, dividirlos en tres grandes grupos: colegios, gremios y cofradías.2.1 Los conceptos de gremio y cofradía La corporación de oficios, conservaba de sus orígenes religiosos el título decofradía. De hecho, el término medieval y originario era el de cofradía y no el degremio, a pesar de que con posterioridad, estas corporaciones en muchos casos, pasarona ser reconocidos como gremio cofradía. 14
  15. 15. De ello, se deduce que la institución que del siglo XIII al XVIII recibió elnombre de cofradía, era la misma que posteriormente sería designada como gremio.Esta institución, asumía tanto funciones económicas como sociales, religiosas ypolíticas. A pesar de que en el siglo XVIII, la razón de ser de las corporaciones de oficios,no era el elemento religioso, su importancia resultaba aun palpable. Eran abundanteslas cofradías anexas aun gremio; incluso muchos gremios se autodenominaban comocofradía o como gremio de un santo o cofradía de un oficio. En el siglo XVIII, se produjo una asimilación de los términos de gremio ycofradía, que terminaron por utilizarse como sinónimos. Hay que señalar como durante los primeros años de la administraciónBorbónica, concretamente entre la década de 1720 y 1730, la institución corporativatradicional, recibía aún el nombre de cofradía11. Una muestra de ello, tenemos comocuando se constituía un nuevo oficio privilegiado, se solicitaba su transformación encofradía. La confusión de nomenclaturas de primeros del siglo XVIII, dejó paso a unaparcial aclaración de ideas. No cabe ninguna duda que el equipo gobernante de lailustración, destacando la figura de Campomanes, y su incipiente reforma políticoeconómica, influyó de manera decisiva en esta aclaración de términos. Una de las medidas que adoptaron mediante esta reforma, fue la de realizar unexamen crítico de las ordenanzas gremiales, y establecer así una distinción concretaentre gremio y cofradía. Se definió a la cofradía como una congregación o hermandad que formabanalgunos devotos, con autoridad del gobierno, para ejecutarse en obras de piedad.11 GUILLOT CARRATALÁ, José: Los gremios artesanos españoles. Madrid: 1954. 15
  16. 16. Sin embrago, no llegaron a definir lo que era un gremio, a pesar de lo cual nodudaron en numerosas ocasiones negar la categoría de gremio a oficios, que aun estandoreconocidos como tal en el catastro, se basaban en que no estaban erigidos por el poderreal o en que no tenían una ordenanza técnica completa. Hay que señalar que en algunos casos, estas medidas fueron acertadas, debido aque verdaderas asociaciones religiosas, con escasa o prácticamente nula relacióneconómica, cursaron la solicitud de ser denominadas como gremios. A modo de conclusión podríamos resumir como esta reforma, principalmentellevo a cabo una labor de precisión, intentando establecer que corporaciones eran tansolo corporaciones piadosas. Consideró por su parte, que la hermandad o cofradíarepresentaba un grado de organización inferior que el gremio. El concepto de cofradíafue perdiendo valor mientras que el de gremio, lo fue adquiriendo.2.2 Colegios y gremios. Tal y como hemos señalado previamente, lo que comúnmente conocemos comogremios, incluso en el siglo XVIII todavía, el conjunto de corporaciones recibía unatriple denominación, colegios, gremios y cofradías. Sin embargo, y si profundizáramosen el análisis de estas tres modalidades de corporación, podríamos señalar que eran loscolegios y los gremios los dos más importantes. Los colegios, representaban la aristocracia de las corporaciones, debido a que lasprofesiones más prestigiosas y adineradas habían desarrollado una jerarquía legal queles diferenciaba del resto del artesanado en el que estaban incluidos. Una clara muestrade ello, lo tenemos en los denominados como “gremios mayores” que había ennumerosas ciudades castellanas. La diferencia entre colegios y gremios, era de tipo social y profesional. En teoríalos colegios correspondían a profesiones liberales y gozaban de mayor consideraciónsocial que los gremios. La denominación completa de los colegios, era colegios,congregación y arte, y los oficios de índole mecánica, quedaban fuera de estaconsideración. 16
  17. 17. Los miembros de los colegios eran considerados artistas y los miembros de losgremios, eran considerados artesanos o menestrales. Los maestros de los colegios, eranconocidos como maestros en artes liberales. Los gremios superiores eran los gremios comerciales: mercaderes, merceros,plateros, etc., pero también los médicos, notarios, etc., eran considerados gremiossuperiores. Tal y como parece lógico, los gremios que no estaban considerados comocolegios, solían tener como objetivo acceder a ese escalafón superior. Sin embargo, elpaso a un estamento superior, no solía ser fácil ni seguro. Para ello, hacía falta unaprerrogativa real que solo se podía obtener mediante numerosas solicitudes que en lamayoría de los casos debían ir respaldadas por abundantes donativos para que tuviesenopciones de ser aceptadas. Se requerían una serie de circunstancias legales y de de pruebas, como si setratara de la obtención de patente de hidalguía. El proceso de promoción de gremio acolegio, solía durar un largo periodo de tiempo. Se tiene constancia de que en algúncaso, se llego a tardar incluso un siglo; y de lo que no cabe duda, era contadas tentativasfueron las que realmente tuvieron éxito y consiguieron pasar de gremio a colegio.2.3 La estructura gremial: aprendices, oficiales y maestros. Elmaestro empresario y el maestro jornalero. La estructura del gremio, había sido conservada desde la Baja Edad Media ydistinguía tres grados de especialización en la masa laboral: aprendices, oficiales ymaestros. Con el paso del tiempo, tal y como veremos a continuación, esta estructura apesar de que se siguió manteniendo, fue cada vez más teórica y menos práctica. 17
  18. 18. Los aprendices eran la figura que ocupaba el escalafón inferior en la estructuragremial. Se trataba de una persona que sin percibir salario y a cambio, en la mayoría delos casos, de la alimentación y del aprendizaje del oficio, trabajaba para el maestro. En el escalafón inmediatamente superior, se encontraban los oficiales, los cualestras haber superado con éxito, su periodo de aprendizaje, trabajaban para el maestro acambio de un jornal. El numero de aprendices y oficiales que podía disponer un maestro, solía estardefinido en las ordenanzas del gremio para mantener así un nivel igualitario entre losdiferentes talleres. El maestro ocupaba el escalafón superior en la estructura del taller. Lecorrespondía la dirección del mismo, mientras que eran los prohombres los que seencargaban de la dirección del gremio. Podríamos definir al maestro como un artesano independiente que solía serpropietario de un modesto negocio y que tenía derecho a participar en el gobierno de lacorporación. Por otro lado, hay que señalar que los maestros disfrutaban de algunosprivilegios o libertades, de las cuales destacamos las siguientes: podían anunciar enpúblico su condición de maestros, tenían derecho de elección sobre los cargos directivosque componían el gremio al cual correspondían y podían también hacer uso del sellopúblico del colegio o gremio al que pertenecían. Pero sin duda alguna el mayor de losprivilegios, era que gozaban de la exclusiva facultad de fabricar y vender los productosseñalados en las ordenanzas de los gremios. Es decir que los maestros, eran los únicosque podían tanto fabricar como vender en la ciudad donde estuvieran situados losproductos señalados en sus ordenanzas. Uno de los mayores problemas al que tuvieron que hacer frente los maestros,fueron los artesanos libremente establecidos que situándose al margen de los gremios,constituían una competencia ilegal porque no estaban obligados a pagar los impuestosque el gremio establecía. 18
  19. 19. Con el paso del tiempo, este problema fue agravándose, debido a que cada vezeran los artesanos que instalaban tiendas y talleres libremente, sin que los sistemas decontrol pudieran impedirlo. En teoría todos los maestros tenían los mismos derechos, pero en realidad ladistinta capacidad económica existente entre unos y otros, imponía unos considerablesdesniveles económicos. Con todo ello, podemos señalar que existía un notable divorcioentre la condición legal y la condición real de los maestros. Por lo tanto, el criterio principal para la distinción entre unos maestros y otros,por encima de la capacidad técnica demostrada en el examen de maestría, era el capitaldel que disponían para poder establecerse. Por ello, podemos hacer dividir en dosgrupos a los maestros agremiados: el maestro empresario y el maestro jornalero.2.3.1 El maestro empresario Se trataba de la figura más extendida de entre los maestros gremiales. Eranpequeños empresarios que dirigían un taller, obteniendo de ello una moderada ganancia.Solían disponer de instrumental técnico adecuado y de un local para poder desarrollar suactividad. Este hecho de disponer de local propio, ya fuese casa, taller, fábrica, etc. era elelemento que distinguía a unos maestros y a otros. A los maestros con taller propio,finalmente en el siglo XVIII, se les dio el nombre de maestros establecidos12. Estos debían pagar un impuesto especial denominado impuesto de pabellones yconstituían una minoría debido a que muchos maestros trabajaban en talleres o tiendasalquiladas. En esta nueva denominación de los gremios, influyo de forma decisiva laelaboración del catastro que se llevo a cabo en los primeros años del siglo XVIII.12 DIEZ, J.L.: Los gremios en la España Imperial. Madrid: Aldecoa. 19
  20. 20. Tras la Guerra de la Independencia, se reorganizó el catastro y se distinguió deforma más exhaustiva entre los maestros que tenían tienda y los que tenían tiendapropia. Con el tiempo, numerosos, maestros empresarios, abandonaron el mundogremial para integrarse en la incipiente burguesía que iba creciendo en las ciudadescastellanas más importantes. Este proceso, sed dio más o menos de forma contemporánea en todo el occidenteeuropeo entre los siglos XVIII y XIX, y venía derivado del hecho de que los maestrosmás ricos se enriquecieron en actividades comerciales y especulaciones al margen delgremio, cuyos beneficios, sobre todo, fueron invertidos en empresas industrialesindianas.2.3.2 El maestro jornalero Los maestros jornaleros, podríamos decir que eran los maestros que ocupaban elescalón más bajo dentro del grupo de los maestros. Eran maestros simplementenominales, debido a que a pesar de que habían aprobado su examen de maestría, notenían oportunidad ni capital para establecerse y se veían así obligados a trabajar asueldo de otro maestro, como un oficial más. El catastro los denominaba “maestros queeran mancebos”. Los maestros jornaleros que hallaban un puesto de trabajo, desplazaban a losmancebos, convirtiendo a estos últimos en proletariado. Algunos maestros establecidos, a pesar de tener casa y tienda, no tenían unasegura garantía de continuidad. Con frecuencia ocurría que maestros establecidos seveían obligados a trabajar por un jornal debido a que estaban sometidos a lasfluctuaciones del paro encubierto. 20
  21. 21. 2.4 Ordenanzas Las corporaciones, al igual que ocurría con el resto de las instituciones de laépoca, se regían por una serie de estatutos13. Estos imponían una considerable disciplinasocial por un lado y fijaban los salarios y la duración del trabajo a realizar por otro lado. Sin embargo, las ordenanzas de las corporaciones, no se limitaban a estos dosámbitos, también reglamentaban la profesión en sentido monopolístico, controlaban lamateria prima y la las ventas de los productos manufacturados. Cabe remarcar por su parte, el hincapié que solían hacer estas ordenanzas enperseguir por un lado la competencia, pero sin embargo, no solían dudar en dar ventajassociales a los miembros de las corporaciones. En lo que a la evolución de los gremios hace referencia, Hay que señalar que lasordenanzas también evolucionaron a lo largo de los siglos, tratando así de estaractualizadas y en concordancia con los tiempos que correspondientes. Los conocimientos que se poseen hoy en día al respecto de las ordenanzas de losgremios, son gracias a las recopilaciones que se realizaron de forma prácticamentesistemática a lo largo del siglo XVIII. Según se deduce de estas recopilaciones, en un principio (entre los siglos XIII yXV), las ordenanzas eran simples disposiciones municipales muy concretas por lo queconsideramos como verdaderas ordenanzas gremiales, eran en realidad privilegios queel estado concedía a la corporación en el ámbito social, laboral y en ocasiones, inclusopolítico. Las ordenanzas solían modificarse cuando ya no era posible controlar lacompetencia de los elementos agremiados. Con las reformas de las ordenanzas, solíansimultanearse en este sentido, las campañas de inspección y las confiscaciones entalleres y tiendas.13 CAÑABETE NAVARRO, Eduardo: Ordenanza de los gremios de Cartagena en el siglo XVIII. Murcia, 1962. 21
  22. 22. En lo que a los encargados de la redacción de las ordenanzas hace referencia,hay que señalar que sobre todo, eran equipos de artesanos, en la mayoría de ocasionesartesanos acomodados, cuyo objetivo era el de remediar excesos y abusos que podíandarse. Para ello, acostumbraban a redactar por un lado disposiciones orgánicas, referidasa las diferentes formas de actuar del gremio, y prescripciones técnicas, mucho masenfocadas al apartado práctico del gremio.2.5 Las confederaciones gremiales: cofradías.2.5.1 El aspecto religioso Prácticamente la totalidad de los gremios se encontraban bajo advocaciónreligiosa. Al parecer y según se desprende de ordenanzas de gremios del siglo XVI, estaadvocación tenía como objetivo asegurar el buen funcionamiento del gremio. Algunos gremios no se limitaban a tener tan solo un santo patrón, sino que ennumerosas ocasiones solían tener varios patrones a la vez14. Pero también ocurría a lainversa, y un mismo santo podía ser patrón de varios gremios a la vez. En ocasiones se daba la paradoja de que un gremio cambiara de advocación,cuando el oficio correspondiente tenía más de un patrón. No solía ser extraño por otrolado, que un gremio organizase o mantuviese una cofradía de advocación distinta a ladel oficio. En cuanto al gobierno de la cofradía, hay que señalar que solía correr a cargode los mismos prohombres gremiales. Por lo tanto, vemos que queda bien claro, que los aspectos religioso y civil de lascorporaciones, iban estrechamente ligados. Cabe destacar como el ingreso en un gremioimplicaba la entrada a su vez en la cofradía correspondiente, y consecuentemente laaceptación de todas sus obligaciones religiosas. En casos en los que era necesario, losconsejos gremiales se encargaban de ratificar, según las circunstancias, los deberesreligiosos de los agremiados.14 RODRÍGUEZ DE GRACIA, Hilario: Cofradías toledanas. Madrid: 1982. 22
  23. 23. Otro de los aspectos donde se observa claramente la religiosidad de lasconfederaciones gremiales, eran las procesiones. Podríamos considerarlas como lasmanifestaciones más brillantes de la vida corporativa15. Se solían celebrar consejosgremiales con el único motivo de preparar las procesiones. Las ordenanzas solíandisponer el orden que debían mantener las mismas siguiendo un más que rigurosoceremonial. Sin embargo, la asistencia a las mismas no solía ser muy numerosa. Solíanasistir a las mismas, los funcionarios gremiales que obligados por su cargo debíanhacerlo y los maestros gremiales mas jóvenes. En algunos casos, incluso se teníaredactado la cuantía económica del soborno que se les daba a los funcionarios para quelos prohombres no fuesen multados por no haber asistido a la ceremonia religiosa. Estas procesiones, solían alcanzar su punto álgido durante la Semana Santa y elCorpus. Otrote los días que también festejaban los gremios, era el del Santo Patrón decada uno de ellos. Por otro lado, hay que señalar, que las cofradías, al igual que los gremios,también tenían sus exigencias. Las cofradías, ansiaban tanto los privilegios religiososcomo los gremios ansiaban los económicos y sociales; interesándose incluso porconseguir indulgencias papales. No hay que obviar las exigencias materiales de las cofradías. Algunas poseían sucapilla privada, cuya conservación, reparación y en definitiva su mantenimiento, eran ungasto al que el gremio correspondiente también debía hacer frente. Existían también las cofradías no gremiales, siendo los grandes comerciantes ylos agremiados más ricos, los que solían alternarse en la dirección de las mismas. Por último y a modo de síntesis, podemos referirnos a las cofradías como las queconsiguieron aglutinar a los gremios, evitando así su dispersión.15 TELLO GIMÉNEZ, Joaquín: Hermandades y Cofradías establecidas en Madrid. Madrid: 1942 23
  24. 24. 2.5.2. El aspecto asistencial La labor asistencial y benéfica de gremios y cofradías es un tópicoconstantemente repetido. El año 1770, marcó un antes y un después en el desarrollo delas asociaciones de previsión y subsidio en España16. Los gobernantes ilustrados, deseaban la sustitución de las cofradías yhermandades de socorro de base religiosa por los montepíos laicos. Así las cosas, unaReal Orden de Enero de 177017, en teoría, suponía la suspensión de todas lashermandades y cofradías erigidas sin aprobación real. Decimos en teoría, porque en realidad se limitó a revisar sus ordenanzas y aestimular la creación de montepíos. El sistema de previsión de los gremios, se basaba en el pago de una cotización,frecuentemente semanal, por parte de los asociados. Con ello se conseguía que losenfermos disfrutaran de un subsidio y que tuviesen derecho a un servicio de vela porparte de los hermanos de la cofradía. Los gremios, solían contar también con los servicios de un médico, pero a pesarde todo ello, el sistema era imperfecto y tenía gran cantidad de deficiencias, sobre todopor negligencias laborales tanto d los médicos como de los cofrades al no cumplir consu obligación laboral. Otro de los apartados en el que trabajaban los gremios, era en la concesión desubsidios de viudas, imposibilitados, etc. Así por ejemplo, a las viudas de los maestrosse les permitía regentar la tienda o taller de sus esposos hasta que los hijos fuesenmayores de edad.16 RUMEU DE ARMAS, Antonio: Historia de la previsión social en España. Cofradías-Gremios- Hermandades-Montepios. Barcelona: 1981.17 TELLO GIMÉNEZ, Joaquín: Hermandades y Cofradías establecidas en Madrid. Madrid: 1942. 24
  25. 25. Por otro lado, en épocas de crisis económica, desempleo general, epidemias, etc.,algunas corporaciones se distinguieron facilitando a los mendigos la clásica olla desopa. Hay que destacar por otro lado la existencia de contactos regulares entre losgremios y las instituciones públicas encargadas de los asuntos sociales. De ello sededuce que el movimiento ilustrado, lejos de destruir el entramado asistencial de losgremios, lo reforzó. Sin embargo, la previsión gremial, a pesar de que su labor socialfue de extrema importancia, no consiguió evitar la pobreza ni dentro ni fuera de lascongregaciones. 25
  26. 26. Conclusión El estudio del antiguo sistema corporativo, nos parece permitir las siguientesconclusiones: El gremio, sea cual fuere la forma en la que estaba emparentado coninstituciones anteriores a él, nació incontestablemente de una necesidad económica,debido a que reunió en un mismo cuerpo a individuos de intereses semejantes, que aposteriori se convirtieron, en sus máximos defensores. En el interior de estos gremios, sin embargo, el espíritu cristiano del quealardeaban el gremio y/o cofradía, no consiguió reducir el antagonismo de dos clasessociales cada vez más diferenciadas: la de los maestros y las de los aprendices yoficiales18. En el exterior, el gremio lucho incesablemente de formas diversas contravariados adversarios, contra gremios rivales, contra el poder municipal y feudal, contrael poder de las incipientes clases burguesas e incluso contra el poder real. Siempre tuvo el monopolio. Cuando lo consiguió, empleó todas sus fuerzas ensu conservación, e incluso yendo contra el bien común, el gremio se volvióconservador. Los gremios finalmente desaparecieron tras haber sobrevivido muchos años, alas causas que les habían hecho nacer. A nivel general, podemos señalar que fueronincapaces de garantizar, dentro de una economía débil como era la castellana durante lasegunda mitad de la Edad Moderna, la seguridad económica de los maestros, yconsecuentemente menos aún la de los oficiales. Resultaron ser impotentes paraasegurar la paz social que tanto ansiaban conseguir. No cabe duda de que los gremios no pudieron contener el progreso técnico quelos amenazaba. Convertidos con el tiempo en un sindicato de defensa de los intereses18 CARRERA PUJAL, Jaime: Historia de la Economia española. Barcelona: 1943. 26
  27. 27. más o menos egoístas de una clase de maestros, encontraron frente a ellos a otro grupode maestros y a los oficiales. Los gremios por lo tanto, siendo producto de una época, intentaron repartir entrelos maestros de un oficio dado, el trabajo, la mano de obra y las riquezas, pero noconsiguieron mantener esta especie de igualdad inscrita, que término por suponer sudisolución en la sociedad de finales del XVIII y principios del XIX. 27
  28. 28. BibliografíaBALCELLS, Bartolomé: Apuntes para la Historia de la Industria Textil española y su gremio. Barcelona: Asociación Nacional de Ingenieros de Industrias Textiles, 1950.BASANTA DE LA RIVA, Alfredo: Fuentes de la historia de los gremios. Social: Valladolid, 1921.CAMPOMANES: Discurso sobre la educación popular de los artesanos. Madrid: Ediciones de J Reeder, 1975.CAÑABETE NAVARRO, Eduardo: Ordenanza de los gremios de Cartagena en el siglo XVIII. Murcia, 1962.CAPELLA, Miguel y MATILLA TASCÓN, Antonio: Los cinco Gremios Mayores de Madrid. Madrid: Cámara de Comercio, 1957.CARRERA PUJAL, Jaime: Historia de la Economia española. Barcelona: 1943.CONTRERAS Y AYALA, Juan de (Marques de Lozoya): Los gremios españoles. Madrid: 1944.DIEZ, J.L.: Los gremios en la España Imperial. Madrid: Aldecoa.DOMINGUEZ ORTIZ, Antonio: La sociedad española en el siglo XVIII. Madrid: 1963- 1970.ID.: Sociedad y Estado en el siglo XVIII español. Barcelona: Ariel, 1990.GUILLOT CARRATALÁ, José: Los gremios artesanos españoles. Madrid: 1954.MARCOS ALVAREZ, Fernando: Los gremios de Badajoz: catalogo de maestros y aprendices (siglo XVII). Mérida: 1998.RODRÍGUEZ DE GRACIA, Hilario: Cofradías toledanas. Madrid: 1982.RUMEU DE ARMAS, Antonio: Historia de la previsión social en España. Cofradías- Gremios-Hermandades-Montepios. Barcelona: 1981.TELLO GIMÉNEZ, Joaquín: Hermandades y Cofradías establecidas en Madrid. Madrid: 1942.VILLAS TINOCO, Siro: Los gremios malagueños, 1700-1745. Málaga: 1982.YUN CASALILLA, Bartolomé: Sobre la transición al capitalismo en Castilla. Valladolid: Junta de Castilla y León, 1987. 28
  29. 29. 29

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