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Ya no voy a la escuela y estoy bien de salud. Diario Noticias Alava

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Recurrir a la escasez de recursos para eliminar el derecho a la sanidad y la educación es violar los derechos humanos. 4 Mayo 2012 Diario Noticias Alava

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Ya no voy a la escuela y estoy bien de salud. Diario Noticias Alava

  1. 1. Diario de Noticias de Álava Viernes, 4 de mayo de 2012 OPINIÓN 5 Tribuna Abierta P O R A R AT Z C A S T R O ( * ) Ministro, yo también me planto “T ODOS los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y dere- chos”. Así empieza la Declaración Universal de los Derechos Huma- nos, el conjunto de principios inter- nacionales que genera derechos para toda la ciudadanía y debería garantizar el respeto de todos ellos; no sólo de los derechos civiles y políticos, como a veces se cree, sino también de los económicos, cultu- rales y sociales. Qué duda cabe de que estamos esperanzados en lo que atañe a los derechos a la vida y a la integridad física y psíquica, porque induda- blemente la situación ha mejorado con el cese definitivo de la actividad armada declarado por ETA, el 20 de octubre de 2011, tras la Conferencia de Aiete. Pero resulta terriblemen- te preocupante la persistencia de denuncias de torturas y malos tra- tos, dentro y fuera del País Vasco, y parece que el Gobierno no se sien- te en absoluto interpelado, como si no fuera con él. Vemos alarmados también cómo la violencia de géne- ro no parece disminuir, sino que muestra síntomas de ir en aumen- to, ante la aparente incapacidad de las instituciones y la sociedad civil para lograr su erradicación. Pero además de derechos tan conocidos como éstos, cabe recor- dar que el sistema fundamental de los Derechos Humanos se compone de una trilogía: la Declaración Uni- versal de 1948 y los dos Pactos Inter- nacionales de 1966, el de Derechos Civiles y Políticos, y el de Derechos Sociales, Económicos y Culturales. Todos ellos firmados y ratificados por el Estado español y plenamen- te vigentes. Repasemos, pues, otros derechos más olvidados. Los derechos de reunión y de aso- ciación pacíficas, junto con el dere- cho a la libertad de opinión y de expresión, se ven gravemente ame- nazados. La anunciada reforma del Código Penal contempla, entre otras cosas, criminalizar la protes- ta civil calificando la resistencia pasiva como “delito de integración en organización criminal”, que podrá ser penada hasta con 4 años de cárcel y prisión provisional. Un atentado clarísimo a los pactos internacionales, que reconocen ampliamente dichos derechos bási- cos. Tampoco presagia nada bueno que esta reforma busque penalizar como “atentado a la autoridad” el “encadenarse” por los brazos durante una manifestación. Si ade- más los recortes económicos o lega- les, por ejemplo, llegasen a limitar de facto el derecho al acceso a los tribunales cuando se violan nues- tros derechos fundamentales, esta- ríamos en una situación muy cer- cana al autoritarismo puro y duro. Todas las personas, también, tene- mos derecho a un nivel de vida ade- cuado que nos asegure la salud y el bienestar, y en especial la alimen- tación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios. La Declaración afirma que mediante el esfuerzo nacional y la cooperación interna- cional, habida cuenta de la organi- zación y los recursos de cada Esta- do, se deben satisfacer los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a la dignidad y al libre desarrollo de la persona. En cambio nos dicen que hay cri- sis y que hay que apretarse el cin- turón. Y además nos aseguran que los recortes en sanidad, educación y servicios sociales, de unos 10.000 millones, no supondrán una merma de estos derechos. ¿Es creíble? ¿Cómo se van a mantener estos ser- vicios de manera adecuada, con un acceso para toda la ciudadanía (incluidos los emigrantes, el gran chivo expiatorio de esta crisis pro- piciada por la especulación finan- ciera) si se recorta tan drástica- mente el presupuesto? Olvidan que la propia Declaración establece que no cabe realizar actos tendentes a la supresión de cual- quiera de los derechos y libertades proclamados en dicha Declaración, por lo que recurrir a la escasez de recursos para eliminar el derecho a una sanidad y una educación de calidad es una clara violación de los derechos humanos. Máxime cuan- do este argumento no se aplica con la misma contundencia a la hora de recortar gastos en Defensa o en la Casa Real. Queremos recordar que las res- ponsabilidades del Estado para garantizar estos derechos se miden en base a tres parámetros: la dispo- nibilidad de los recursos públicos (que existan centros de salud, viviendas públicas, escuelas); el acceso a los mismos (que cualquier persona pueda acceder a ellas, inde- pendientemente de que viva en una u otra comunidad o localidad) y la Recurrir a la escasez de recursos para eliminar el derecho a la sanidad y la educación es violar los derechos humanos S ON días de grandes turbu- lencias en el sistema edu- cativo tras la reforma improvisada aprobada del Gobierno español. Una reforma educativa que se ha planteado por el ministro José Ignacio Wert sin un mínimo de seriedad en el aná- lisis y, lo que es peor, sin consenso alguno. Son muchas las voces que se han quejado de ello: rectores, estudiantes y oposición política. Por ello, la única conclusión que se puede sacar es que este Gobierno ha entrado como un elefante en una cacharrería. Así lo denunciamos desde el Consejo de Estudiantes de la UPV/EHU. El pasado 30 de abril el Ministerio anunciaba la creación de una Comi- sión de Expertos para la reforma del sistema universitario español. Su justificación era la mala situación del sistema universitario. Para ello aportaba datos de dudosa veraci- dad, pues eran generalistas y ocul- taba aquellos que demuestran que el sistema no es tan malo como lo pintan. Así se lo han hecho saber muchas personas y, entre otros, la Conferencia de Rectores. Seis meses le ha dado el Gobierno a la Comi- sión para presentar una propuesta. Un tiempo más que insuficiente si se quiere analizar todo el sistema universitario. No obstante, el Gobierno no ha esperado a ese informe para aprobar su reforma y lo ha hecho a través de un decreto- ley. ¿Para qué ha creado una Comi- sión si ya está tomada una decisión? Sólo hay una razón: las conclusio- nes ya están escritas y la Comisión solamente deberá refrendarlas. La reforma educativa ha modifi- cado el sistema universitario de arriba abajo. Desde cómo se regula la creación de universidades y cen- tros, hasta cómo deben configurar- se sus presupuestos, pasando por el régimen de dedicación del profeso- rado, o el aumento del copago uni- versitario a través de la subida de precios más brutal planteada por un Gobierno. Todo ello sin un aná- lisis riguroso y, sobre todo, sin el más mínimo diálogo. A todo ello hay que sumarle que el ministro, en su reforma, ni siquie- ra ha incluído al órgano colegiado de estudiantes (CEUNE) entre los órganos a consultar. ¿Es este el diá- logo que había anunciado el minis- tro en su comparecencia? Tras la aprobación de esta reforma educa- tiva, sindicatos, estudiantes y rec- tores tuvimos la suerte de ser con- vocados a una reunión. El objetivo era meramente informativo, para explicar las medidas tomadas. Allí, acudieron los miembros de la Comi- sión Permanente del CEUNE a escuchar. La actitud del ministro fue chulesca, demostrando un des- conocimiento absoluto de lo que es el sistema universitario. Ante esa actitud, la vicepresidenta segunda del CEUNE entendió que esa acti- tud ofendía al alumnado universi- tario y anunció que se levantaba explicando que le estaban esperan- do los medios de comunicación y que “desde el momento en que nos escuchan más que el ministro, me levanto y me voy”. Desde el Ministerio no tardaron mucho en responder y filtraron rápidamente su propia explica- ción explicando que la afirma- ción del motivo del plante era “señor ministro, hablar con los medios es más interesante que con usted”, atribuyéndosela ade- más a otro representante. calidad. Ningún sistema educativo ha mejorado despidiendo al profe- sorado y poniendo más alumnos y alumnas en las clases, ni ningún sistema sanitario funciona mejor cerrando quirófanos y alargando las listas de espera. Pero parece que el Gobierno olvi- da que todo pacto internacional fir- mado y ratificado por el Estado tie- ne un rango legal superior a cual- quier ley, excepto la Constitución. Y en lugar de defender esos dere- chos y cumplir con sus obligaciones hacia las ciudadanas y ciudadanos, sólo le preocupan los mercados y los especuladores financieros y se limi- ta a rendir cuentas ante ellos. Parafraseando al Pastor Martin Niemöller, en su famoso sermón pronunciado en 1946 en Kaisers- lautern: primero vinieron a por el derecho a la libertad de manifesta- ción, guardé silencio porque no me suelo manifestar. Luego vinieron a por el derecho a la libre sindicación, pero tampoco me importó, no soy sindicalista. Ahora vienen a por el derecho a la sanidad y a la educa- ción, pero no voy a protestar: ya no voy a la escuela y estoy bien de salud. Cuando vinieron a por mí, ya era tarde. *Firman también este artículo Xabier Urmeneta, Juana Mari Astigarraga, Jon Mirena Landa y Iñaki Lekuona, en representación de la Asociación Pro Derechos Humanos Argituz Tribuna Abierta P O R A N D R É S K R A K E N B E R G E R ( * ) Ya no voy a la escuela y estoy bien de salud Esta actitud del Ministerio deno- ta gran desconocimiento del siste- ma universitario. En primer lugar porque acusaron a quien no era y dejaron en evidencia que el minis- tro no sabe con quién se reúne. Segundo, porque demuestra falta de consideración al no convocar a una reunión a la asociación mayorita- ria de estudiantes universitaria del Estado. En tercer lugar, porque un ministro no puede mantener una actitud chulesca con los estudian- tes, por muy jóvenes que seamos. El respeto es lo primero y si se pierde, es lógico que nos plantemos. Y eso es lo que pasó. La vicepresidenta del CEUNE se plantó ante un minis- tro que pasaba de escuchar las demandas del alumnado. Una acti- tud que honra a quien la hace, pues a pesar de las críticas que pudieran suponerle, lo hizo creyendo en sus compañeros y compañeras y en su derecho a la educación. Por lo que no me queda más que sumarme y animar a todos a decir: “Ministro, yo también me planto”. *Presidente del Consejo de Estudiantes de la UPV/EHU ONDA VASCA 98.0 FM Ni en lo más sensible, en todo lo que concierne a la paz, la memoria y la convivencia, son capa- ces los socios preferentes del Gobierno Vasco de guardar las formas. El lamentable espectá- culo de esta agonía gubernamental tiene pinta de ir creciendo a medida que nos acerquemos a la fecha en la que López decida convocar las elecciones. Resulta ahora que lo que quiere Ares, que participe Gisasola en un congreso, se lo niega Basagoiti en nombre del Gobierno español. Impresionante. Y aguantan. El lapitzero Congreso

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