Hesiodo teogonia imágenes

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Hesiodo teogonia imágenes

  1. 1. Hesíodo <br />Poeta y pequeño campesino del siglo VIII a.C. /VII<br />Hijo de un comerciante emigrado desde Cime de Eolia a Ascra, cerca de Tebas, en la región de la Beocia (hoy Palaioppanagia)<br />Autor de ΘεογονίαkaìἜργα καὶ Ἡμέρα<br />Problemas de herencia con su hermano Perses<br />17/09/2011<br />cbs<br />1<br />
  2. 2. Este mensaje a mí en primer lugar me dirigieron las diosas, las Musas Olímpicas, hijas de Zeus portador de la égida:<br />«¡Pastores del campo, triste oprobio, vientres tan sólo! Sabemos decir muchas mentiras con apariencia de verdades; y sabemos, cuando queremos, proclamar la verdad.»<br />17/09/2011<br />cbs<br />2<br />
  3. 3. Pueblo de 3.500 años de antigüedad: Naupaktos: Nafpaktos<br />Grecia Central. Al oeste de Atenas <br />Tras la muerte de su padre se estableció en Naupaktos. Allí pasó su juventud, cuidando de un rebaño de ovejas y realizando las tareas propias de un campesino. Se sabe muy poco acerca de su vida, salvo lo que el propio autor deja entrever en su obra. Los especialistas modernos lo sitúan en el periodo homérico de la literatura griega. <br />Su mundo era muy diferente al de Homero, ya que Hesíodo vivía en una sociedad muchos menos aristocratizada, y él mismo no era un miembro de la clase alta, sino un pastor. Conocía, pues, el mundo rural a la perfección, y sabía de los rigores del trabajo y la dureza del cultivo de la tierra. <br />Fue el primer gran poeta en expresar sus propias inquietudes, y nos ofrece una información privilegidada sobre su mundo y su estilo de vida. <br />Sabemos que viajó a Calcis para participar en un concurso poético, celebrado con motivo de los juegos fúnebres en honor de Anfidamante. Allí compitió, como queda escrito en Certamen (redactado en el siglo II d.C.), con el mismísimo Homero. Salió vencedor de la competición y obtuvo como premio un trípode, que dedicó a las diosas del Helicón.<br />17/09/2011<br />cbs<br />3<br />
  4. 4. Su primera obra, Los trabajos y los días, es el primer ejemplo de poesía didáctica, destinada a instruir más que a entretener. <br />Esta obra relata las experiencias de Hesíodo durante su época de campesino, y está salpicada de episodios alegóricos y fábulas. Estilo sencillo y moralizante.<br /> Hesíodo subraya la importancia del trabajo y la rectitud.<br /> Ofrece consejos prácticos sobre cómo vivir, al tiempo que proporciona recetas y normas agrícolas, e incluye un calendario religioso con los días favorables y desfavorables para ciertas tareas del campo. <br />El tema principal de la obra es la decadencia moral. Hesíodo relata la historia del mundo en cinco etapas, desde la edad de oro hasta la edad del hierro, que él considera dominada por el mal.<br />17/09/2011<br />cbs<br />4<br />
  5. 5. La Teogonía narra la creación del mundo a partir del Caos, el nacimiento de los dioses y sus hazañas. <br />La última parte contiene una lista de las hijas de Zeus, padre de los dioses, así como de mujeres mortales. Esta lista es la introducción a un poema perdido, Catálogo de las mujeres, que narra las hazañas de los héroes nacidos de mujeres mortales. <br />De su obra restante no quedan más que títulos y fragmentos, muchos de los cuales se atribuyen por los expertos a imitadores de Hesíodo, y que hoy se conoce como la escuela hesiódica. En este grupo se incluyen el poema didáctico ‘Consejos de Quirón’; el poema genealógico ‘Grandes eras’; y los poemas míticos ‘Boda de Ceix’ y ‘Descenso de Teseo a los infiernos’.<br />17/09/2011<br />cbs<br />5<br />
  6. 6. Comencemos nuestro canto por las Musas Heliconíadas, que habitan la montaña grande y divina del Helicón. Con sus pies delicados danzan en torno a una fuente de violáceos reflejos y al altar del muy poderoso Cronión. Después de lavar su piel suave en las aguas del Permeso, en la Fuente del Caballo o en el divino Olmeo, forman bellos y deliciosos coros en la cumbre del Helicón y se cimbrean vivamente sobre sus pies.<br />Hesíodo y la Musa, por GustaveMoreau (Museo de Orsay, París).<br />17/09/2011<br />cbs<br />6<br />
  7. 7. Máximas de Hesíodo<br />Una mala reputación es una carga, ligera de levantar, pesada de llevar, difícil de descargar.<br />Si añades un poco a lo poco y lo haces así con frecuencia, pronto llegará a ser mucho.<br />Desdichado el que duerme en el mañana.<br />Si hablas mal, se hablará de ti peor.<br />La educación ayuda a la persona a aprender a ser lo que es capaz de ser.<br />No es el trabajo lo que envilece, sino la ociosidad.<br />Sé prudente. Lo mejor en todo es escoger la ocasión.<br />No seas compañero de los malos ni calumniador de los buenos.<br />La vergüenza viene en ayuda de los hombres o los envilece.<br />La fama es peligrosa, su peso es ligero al principio, pero se hace cada vez más pesado el soportarlo y difícil de descargar.<br />17/09/2011<br />cbs<br />7<br />
  8. 8. Cosmogonía Los Orígenes Hesíodo,Teogonía116ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000) <br /> <br />En primer lugar existió el Caos. Después Gea la de amplio pecho, sede siempre segura de todos los Inmortales que habitan la nevada cumbre del Olimpo. [En el fondo de la tierra de anchos caminos existió el tenebroso Tártaro.] Por último, Eros, el más hermosos entre los dioses inmortales, que afloja los miembros y cautiva de todos los dioses y todos los hombres el corazón y la sensata voluntad en sus pechos.<br />Del Caos surgieron Erebo y la negra Noche. De la Noche a su vez nacieron el Éter y el Día, a los que alumbró preñada en contacto amoroso con Erebo.<br />Gea alumbró primero al estrellado Urano con sus mismas proporciones, para que la contuviera por todas partes y poder ser así sede siempre segura para los felices dioses. También dio a luz a las grandes Montañas, deliciosa morada de diosas, las Ninfas que habitan en los boscosos montes. Ella igualmente parió al estéril piélago de agitadas olas, el Ponto, sin mediar el grato comercio.<br />Gea alzándose de la "tierra", ca. 410 a.C. Antikenmuseen, Berlín<br />17/09/2011<br />cbs<br />8<br />
  9. 9. Descendencia de Gea y Urano: Titanes, Cíclopes, Hecatonquiros o Centímanos Océano y Tethys, mosaico imperial, Gaziantep, TurquíaHesíodo,Teogonía133ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)<br />Luego, acostada con Urano, alumbró a Océano de profundas corrientes, a Ceo, a Crío, a Hiperión, a Jápeto, a Tea, a Rea, a Temis, a Mnemósine, a Febe de áurea corona y a la amable Tetis. Después de ellos nació el más joven, Cronos de mente retorcida, el más terrible de los hijos y se llenó de un intenso odio hacia su padre.<br />O. Redon, The Cyclops, ca. 1914<br /> <br />Dio a luz además a los Cíclopes de soberbio espíritu, a Brontes, a Estéropes y al violento Arges, que regalaron a Zeus el trueno y le fabricaron el rayo. Éstos en lo demás eran semejantes a los dioses, [pero en medio de su frente había un solo ojo]. Cíclopes era su nombre por eponimia, ya que, efectivamente, un solo ojo completamente redondo se hallaba en su frente. El vigor, la fuerza y los recursos presidían sus actos.<br />También de Gea y Urano nacieron otros tres hijos enormes y violentos cuyo nombre no debe pronunciarse: Coto, Briareo y Giges, monstruosos engendros. Cien brazos informes salían agitadamente de sus hombros y a cada uno le nacían cincuenta cabezas de los hombros, sobre robustos miembros. Una fuerza terriblemente poderosa se albergaba en su enorme cuerpo.<br />Aproximación a los Hecatonquiros, K. Joon<br />17/09/2011<br />cbs<br />9<br />
  10. 10. La castración de Urano<br />Giorgio Vasari y Gherardi Christofano. s. XVII.<br />Mutilación de Urano por Saturno.<br />Pues bien, cuantos nacieron de Gea y Urano, los hijos más terribles, estaban irritados con su padre desde siempre. Y cada vez que alguno de ellos estaba a punto de nacer, Urano los retenía a todos ocultos en el seno de Gea sin dejarles salir a la luz y se gozaba cínicamente con su malvada acción.<br />La monstruosa Gea, a punto de reventar, se quejaba en su interior y urdió una cruel artimaña. Produciendo al punto un tipo de brillante acero, forjó una enorme hoz y luego explicó el plan a sus hijos. Armada de valor dijo afligida en su corazón: "¡Hijos míos y de soberbio padre! Si queréis seguir mis instrucciones, podremos vengar el cruel ultraje de vuestro padre; pues él fue el primero en maquinar odiosas acciones."<br />Así habló y lógicamente un temor los dominó a todos y ninguno de ellos se atrevió a hablar. Mas el poderoso Cronos, de mente retorcida, armado de valor, al punto respondió con estas palabras a su prudente madre: "Madre, yo podría, lo prometo, realizar dicha empresa, ya que no siento piedad por nuestro abominable padre; pues él fue el primero en maquinar odiosas acciones." <br />17/09/2011<br />cbs<br />10<br />
  11. 11. Así habló. La monstruosa Gea se alegró mucho en su corazón y le apostó secretamente en emboscada. Puso en sus manos una hoz de agudos dientes y disimuló perfectamente la trampa.<br />Vino el poderoso Urano conduciendo la noche, se echó sobre la tierra ansioso de amor y se extendió por todas partes. El hijo, saliendo de su escondite, logró alcanzarle con la mano izquierda, empuñó con la derecha la prodigiosa hoz, enorme y de afilados diente, y apresuradamente segó los genitales de su padre y luego los arrojó a la ventura por detrás.<br />No en vano escaparon aquéllos de su mano. pues cuantas gotas de sangre salpicaron, todas las recogió Gea. Y al completarse un año, dio a luz a las poderosas Erinias, a los altos Gigantes de resplandecientes armas, que sostienen en su mano largas lanzas, y a las Ninfas que se llaman Melias sobre la tierra ilimitada. <br />Erinias, fresco pompeyano<br />Gea ayuda a un Gigante. Museo Arqueológico de Nápoles. ca. 425-375 a.C.<br />17/09/2011<br />cbs<br />11<br />
  12. 12. Chipre, lugar del nacimiento de Afrodita<br />En cuanto a los genitales, desde el preciso instante en que los cercenó con el acero y los arrojó lejos del continente en el tempestuoso ponto, fueron luego llevados por el piélago durante mucho tiempo. A su alrededor surgía del miembro inmortal una blanca espuma y en medio de ella nació una doncella. Primero navegó hacia la divina Citera y desde allí se dirigió a Chipre rodeada de corrientes. <br />17/09/2011<br />cbs<br />12<br />
  13. 13. TeogoníaLa prole de Rea y Crono Hesíodo, Teogonía 454 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. MartínezDíez, Madrid, Gredos, 2000) <br /> <br />Fco. de Goya y Lucientes (1746-1828), "Saturno devorando a uno de sus hijos", Museo del Prado<br /> <br />Rea-Cibeles sobre un león. s. V act Museum of Fine Arts, Boston.<br />                                                <br />    Rea, entregada a Cronos, tuvo famosos hijos: Hestia, Deméter, Hera de áureas sandalias, el poderoso Hades que reside bajo la tierra con implacable corazón, el resonante Ennosigeo y el prudente Zeus, padre de dioses y hombres, por cuyo trueno tiembla la anchurosa tierra.    A los primeros se los tragó el poderoso Cronos según iban viniendo a sus rodillas desde el sagrado vientre de su madre, conduciéndose así para que ningún otro de los ilustres descendientes de Urano tuviera dignidad real entre los Inmortales. Pues sabía por Gea y el estrellado Urano que era su destino sucumbir a manos de su propio hijo, por poderoso que fuera, víctima de los planes del gran Zeus.<br />17/09/2011<br />cbs<br />13<br />
  14. 14. Simon HURTRELLEBéthune, 1648 - Gennevilliers, 1724Saturne dévorant l'un de ses enfants. Musée du Louvre <br />17/09/2011<br />cbs<br />14<br />
  15. 15. Pelike de figuras rojas, Rea entrega la piedra a Crono, ca. 475 - 425 a.C.<br />Como Gea y Urano le habían vaticinado que sería depuesto por un hijo suyo, devoraba su prole al nacer. Devoró a Hestia, la primogénita, luego a Deméter y a Hera, y tras ellas a Plutón y Poseidón. Irritada por ello Rea se dirige a Creta, estando encinta de Zeus, lo da a luz en una cueva de Dicte y se lo entrega a los Curetes y a las ninfas Adrastea e Ida, hijas de Meliseo, para que lo críen. Éstas alimentaban al niño con la leche de Amaltea; los Curetes, armados, custodiaban al niño en la cueva y golpeaban los escudos con las lanzas para que Crono no oyera su voz. Rea dio a Crono una piedra envuelta en pañales para que la tragase como si fuera el recién nacido. <br /> "Saturno devorando a sus hijos" Museo del Prado<br />Apolodoro, Biblioteca I, 1, 5-7 (trad. M. Rodríguez de Sepúlveda, Madrid, Gredos, 1985)<br />17/09/2011<br />cbs<br />15<br />
  16. 16. J. Jordaens, Infancia de Zeus, ca. 1640, Museo del Louvre                                          <br />P. Julien, "Amaltea y la cabra de Júpiter", 1787, Museo del Louvre                                                    <br />Comience el trabajo con Júpiter. La primera noche puedo ver la estrella que tiene por misión cuidar la cuna de Júpiter; sale el astro lluvioso de la Cabra Olenia, la cual posee el cielo como premio de la leche que había dado. Cuenta que la náyade Amaltea, famosa en el Ida cretense, ocultó a Júpiter en las selvas. Poseía una cabra que llamaba la atención entre los rebaños dicteos. Dicha cabra le daba leche al dios.<br />Ovidio, Fastos V 111-121 (Traducción Grupo Tempe<br /> <br />Hesíodo, Teogonía 497 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)<br />"Primero [Crono] vomitó la piedra, última cosa que se tragó; y Zeus la clavó sobre la anchurosa tierra, en la sacratísima Pito, en los valles del pie del Parnaso, monumento para la posteridad, maravilla para los hombres mortales."<br />17/09/2011<br />cbs<br />16<br />
  17. 17.    Zeus se enfrenta a Crono: Titanomaquia <br />Hesíodo, Teogonía 501 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)Libró a sus tíos paternos de sus dolorosas cadenas, <a los Uránidas, Brontes, Estérope y el vigoroso Arges>, a los que insensatamente encadenó su padre; aquéllos le guardaron gratitud por sus beneficios y le regalaron el trueno, el llameante rayo y el relámpago; antes los tenía ocultos la enorme Gea, y con ellos seguro gobierna a mortales e inmortales.<br /> <br /> Zeus lanzando un rayo, Estatua en bronce procedente de Dodona, ca. 470 a.C.<br /> <br />Apolodoro, Biblioteca I, 2, 1(trad. M. Rodríguez de Sepúlveda, Madrid, Gredos, 1985)Cuando Zeus se hizo adulto, pidió ayuda a Metis, hija de Océano, la cual con un bebedizo obligó a Crono a vomitar primero la piedra y luego los hijos que había devorado; Zeus, auxiliado por ellos, hizo la guerra contra Crono y los Titanes. Después de combatir diez años, Gea vaticinó a Zeus la victoria si se aliaba con los arrojados al Tártaro. Él, tras matar a Campe, la guardiana, desató sus ligaduras. Entonces los Cíclopes entregaron a Zeus el trueno, el relámpago y el rayo, a Plutón el yelmo y a Poseidón el tridente.<br />Pausanias, Descripción de Grecia V 7, 10 (trad. Mª C. Herrero Ingelmo, Madrid, Gredos, 1994) En relación con el origen de los Juegos OlímpicosUnos dicen que allí (en Olimpia) combatió Zeus con el propio Crono por el trono, y otros que él organizó los juegos en honor de su triunfo.  <br />17/09/2011<br />cbs<br />17<br />
  18. 18. "Zeus y Crono" Fragmento del <br />Frontón del Templo de Ártemis en Corfú, ca. 590 a.C<br />17/09/2011<br />cbs<br />18<br />
  19. 19. Anónimo, Zeus y Titán, s.XVIII<br />Hesíodo, Teogonía 674 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)<br />Aquéllos (dioses y centímanos) entonces se enfrentaron a los Titanes en funesta lucha, con enormes rocas en sus robustas manos. Los Titanes, de otra parte, afirmaron su filas resueltamente. Unos y otros exhibían el poder de sus brazos y de su fuerza. Terriblemente resonó el inmenso ponto y la tierra retumbó con gran estruendo; el vasto cielo gimió estremecido y desde su raíz vibró el elevado Olimpo por el ímpetu de los Inmortales. La violenta sacudida de las pisadas llegó hasta el tenebroso Tártaro, así como el sordo ruido de la indescriptible refriega y de los violentos golpes.<br />Hesíodo, Teogonía 687 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)Ya no contenía Zeus su furia, sino que ahora se inundaron al punto de cólera sus entrañas y exhibió toda su fuerza. Al mismo tiempo, desde el cielo y desde el Olimpo, lanzando sin cesar relámpagos, avanzaba sin detenerse; los rayos, junto con el trueno y el relámpago, volaban desde su poderosa mano, girando sin parar su sagrada llama.<br />17/09/2011<br />cbs<br />19<br />
  20. 20. Júpiter fulminando a los Titanes, llamado "chenet d'Algarde", según un modelo de A. Algardi para una fuente del Palacio de Aranjuez, anterior a 1654. Museo del Louvre<br />17/09/2011<br />cbs<br />20<br />
  21. 21. Hesíodo, Teogonía 717 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)<br />(Los centímanos) (a los titanes) los enviaron bajo la anchurosa tierra y los ataron entre inexorables cadenas<br />después de vencerlos con sus brazos, aunque eran audaces, tan hondo bajo tierra como lejos está el cielo de la<br />tierra; [esa distancia hay desde la tierra hasta el tenebroso Tártaro]. Pues un yunque de bronce que bajara<br />desde el cielo durante nueve noches con sus días, al décimo llegaría a la tierra; e igualmente un yunque de<br />bronce que bajara desde la tierra durante nueve noches con sus días, al décimo llegaría al Tártaro. En torno a<br />él se extiende un muro de bronce y una oscuridad de tres capas envuelve su entrada; encima además nacen<br />las raíces de la tierra y del mar estéril. Allí los dioses Titanes bajo una oscura tiniebla están ocultos por<br />voluntad de Zeus amontonador de nubes en una región al extremo de la monstruosa tierra; no tienen salida<br />posible<br />17/09/2011<br />cbs<br />21<br />
  22. 22. Titanomaquia<br />Teogonía 674 ss.(trad. A. Pérez Jiménez – A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)<br />Aquéllos (dioses y centímanos) entonces se enfrentaron a los Titanes en funesta lucha, con enormes rocas en sus robustas manos. Los Titanes, de otra parte, afirmaron su filas resueltamente. Unos y otros exhibían el poder de sus brazos y de su fuerza. Terriblemente resonó el inmenso ponto y la tierra retumbó con gran estruendo; el vasto cielo gimió estremecido y desde su raíz vibró el elevado Olimpo por el ímpetu de los Inmortales. La violenta sacudida de las pisadas llegó hasta el tenebroso Tártaro, así como el sordo ruido de la indescriptible refriega y de los violentos golpes.<br />17/09/2011<br />cbs<br />22<br />
  23. 23. Tifonomaquia<br />Detalle de una hidria ateniense, ca. 540 a.C. New York, Metropolitan Museum of Art<br />  <br />Hesíodo, Teogonía 820 ss. (trad. A. Pérez Jiménez– A. Martínez Díez, Madrid, Gredos, 2000)<br />Luego que Zeus expulsó del cielo a los Titanes, la monstruosa Gea concibió a su hijo más joven (pero Himno Homérico III a Apolo es Hera, incorporar), Tifón, en abrazo amoroso con Tártaro preparado por la dorada Afrodita. Sus brazos se ocupaban en obras de fuerza e incansables eran los pies del violento dios. De sus hombros salían cien cabezas de serpiente, de terrible dragón, adardeando con sus negras lenguas. De los ojos existentes en las prodigiosas cabezas, bajo las cejas, el fuego lanzaba destellos y de todas sus cabezas brotaba ardiente fuego cuando miraba.Tonos de voz había en aquellas terribles cabezas que dejaban salir un lenguaje variado y fantástico. Unas veces emitían articulaciones como para entenderse con dioses, otras un sonido con la fuerza de un toro de potente mugido, bravo e indómito, otras de un león de salvaje furia, otras igual que los cachorros, maravilla oírlo, y otras silbaba y le hacían eco las altas montañas.Y tal vez hubiera realizado una hazaña casi imposible aquel día y hubiera reinado entre mortales e inmortales, de no haber sido tan penetrante la inteligencia del padre de hombres y dioses. Tronó reciamente y con fuerza y por todas partes terriblemente resonó la tierra, el ancho cielo arriba, el ponto, las corrientes del Océano y los abismos de la tierra. Se tambaleaba el alto Olimpo bajo sus inmortales pies cuando se levantó el soberano y gemía lastimosamente la tierra.<br />17/09/2011<br />cbs<br />23<br />
  24. 24. Apolodoro, Biblioteca I, 6, 3.(trad. M. Rodríguez de Sepúlveda, Madrid, Gredos, 1985)<br />Cuando los dioses hubieron vencido a los Gigantes, Gea, aún más encolerizada, se une a Tártaro y da a luz en Cilicia a Tifón, que tenía<br />naturaleza mixta de hombre y fiera. En talla y fuerza aventajaba a todos cuantos había parido Gea; con fuerza humana hasta los muslos<br />y descomunal tamaño que sobrepasaba todos los montes, su cabeza, a veces, tocaba las estrellas; en cuanto a sus manos, una alcanzaba<br />el occidente y la otra el oriente; de ellas salían cien cabezas de dragones. De los muslos, enormes anillos de víboras que, al proyectarse,<br />llegaban hasta la cabeza emitiendo un fuerte silbido; su cuerpo estaba todo cubierto de alas; desde la cabeza y el mentón sucios cabellos<br />ondeaban; lanzaba fuego con los ojos. Tal y tan poderoso era Tifón, que arrojando piedras ardientes alcanzaba al mismo cielo entre<br />silbidos y gritos; de su boca brotaba un gran chorro de fuego. Cuando los dioses lo vieron abalanzarse al cielo huyeron a Egiptoy, perseguidos,<br />adoptaron forma animal. Sin embargo Zeus fulminó a Tifón desde lejos y cuando lo tuvo cerca lo derribó con una hoz de acero; al huir éste<br />lo persiguió hasta el monte Casio, que se eleva sobre Siria, y allí viéndolo herido se enzarzó con él. Tifón, enlazando a Zeus con sus<br />anillos, lo sujetó, le quitó la hoz y le cortó los tendones de manos y pies; luego lo transportó sobre sus hombros a través del mar hasta<br />Cilicia y al llegar lo abandonó en la cueva Coricia. Asimismo dejó allí los tendones ocultos en la piel de un oso y puso como guardián a<br />la dragona Delfine, medio animal, medio mujer. Pero Hermes y Egipán (hermano de leche de Zeus, “medio hombre medio cabra) sin ser<br />vistos robaron los tendones y se los aplicaron a Zeus.<br />Éste recobró su fuerza, e inmediatamente, transportado desde el cielo en un carro de caballos alados, persiguió con sus rayos a Tifón<br />hasta el monte llamado Nisa, donde las Moiras engañaron al fugitivo, que, persuadido de que así se fortalecería, comió los frutos<br />efímeros. De nuevo acosado llegó a Tracia y combatiendo cerca del Hemo arrojó montes enteros, que al rebotar sobre él a causa del<br />rayo le hicieron derramar abundante sangre en la montaña: por ello dicen que la montaña se llama Hemo. Cuando intentaba huir a<br />través del mar Sículo ( Σικελοί), Zeus le echó encima el monte Etna, en Sicilia, que es enorme; se cree que aún hoy exhala fuego a <br />causa de los rayos entonces arrojados. Pero de esto nada más os diré. <br />17/09/2011<br />cbs<br />24<br />

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